El diseño es el proceso de configuración mental preliminar, o «prefiguración», que
precede a la búsqueda de soluciones para que un producto resulte útil y atractivo.
Se aplica habitualmente en el contexto de
la industria, ingeniería, arquitectura, comunicación, marketing, moda y otras
disciplinas que requieren creatividad.
El diseño se expresa desde distintos campos del conocimiento, se explica a partir
de la problemátización de la diversidad y de la diferenciación de su práctica, trata
especificidades para concluir en una postura sobre la disicplina atendiento el
objetivo perseguido. 1
El proceso de diseñar, suele implicar las siguientes fases, que se van haciendo
uno tras otro, y a veces continuamente. Algunos teóricos del diseño no ven una
jerarquización tan clara, ya que estos actos aparecen una y otra vez en el proceso
de diseño:
1. Observar y analizar el medio en el cual se desenvuelve el ser humano,
descubriendo alguna necesidad. Para esto a menudo se utilizan preguntas como:
qué, cómo, por qué, para quién, dónde y cuándo, las que facilitan y esclarecen el
proceso de diseño.
2. Evaluar, mediante la organización y prioridad de las necesidades identificadas.
3. Planear y proyectar, proponiendo un modo de solucionar esta necesidad, por
medio de planos y maquetas, tratando de descubrir la posibilidad y viabilidad de
la(s) solución(es).
Henri de Toulouse Lautrec (1891). Diseño
de Cartel Moulin Rouge.
4. Ver, construir y ejecutar, llevando a la vida real la idea inicial, por medio de
materiales y procesos productivos.
El diseño de todo objeto involucra diversas dimensiones que van más allá del
aspecto, la forma y el color: durante el proceso se deben tener en cuenta, además,
la funcionalidad para cumplir su cometido; la operatividad, o accesibilidad
operativa; la efectividad, entendida como la suma de eficiencia y eficacia; la
innovación que aporta su desarrollo; y la vida útil prevista como parte de un
proceso circular.
Etimología
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Etimológicamente, el sustantivo diseño deriva del italiano disegno ‘designio’,
‘signare’, ‘signado’; «lo por venir», la visión del futuro representada gráficamente.
Lo hecho es la obra, lo por hacer es el proyecto, y en ese sentido el acto de
diseñar es la prefiguración, el proceso previo en la búsqueda de una solución o de
conjunto de soluciones. Durante o después de un proceso de observación de
alternativas o investigación, el diseñador plasma el pensamiento de la solución o
las alternativas en esbozos, dibujos, bocetos o esquemas trazados en un soporte
cualquiera. El acto intuitivo de diseñar podría llamarse «creatividad», como acto de
creación o innovación, si el objeto no existe o se modifica algo existente.
Referente al signo, significación, designar es diseñar el hecho de la solución
encontrada. Es el resultado de la economía de recursos materiales, la forma,
transformación y el significado implícito en la obra, su ambigua apreciación, no
puede determinarse si un diseño es un proceso estético correspondiente al arte
cuando lo accesorio o superfluo se antepone a la función o solución del problema.2
Tetera eléctrica diseñada por Peter Behrens en 1909.
El acto humano de diseñar no es un hecho artístico en sí mismo, aunque puede
valerse de los mismos procesos en pensamiento y los mismos medios de
expresión como resultado; al diseñar un objeto o signo de comunicación visual en
función de la búsqueda de una aplicación práctica, el diseñador ordena y dispone
los elementos estructurales y formales, así como dota al producto o idea de
significantes si el objeto o mensaje se relaciona con la cultura en su contexto
social.
El verbo "diseñar" se refiere al proceso de creación y desarrollo para producir un
nuevo objeto o medio de comunicación (objeto, proceso, servicio, conocimiento o
entorno) para uso humano. El sustantivo "diseño" se refiere al plan final o
proposición determinada fruto del proceso de diseñar: dibujo, proyecto, diseño
industrial o descripción técnica, maqueta al resultado de poner ese plan final en
práctica (la imagen, el objeto a fabricar o construir).