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TĺTULO: Dios obra todo para bien

ESCRITO POR: Lauren Earlenbaugh

TEXTO BĺBLICO PRINCIPAL: Génesis 37: 3–11, 21–38, 50:15–21; 1 Pedro 1:3–9

CON UNA FRASE, DECLARA QUÉ QUIERES QUE ESCUCHEN LOS ALUMNOS: Dios obra
todo para bien.

MATERIALES NECESARIOS PARA EL SERMÓN: Ninguno.

ILUSTRACIÓN DE APERTURA/HISTORIA/LECCIÓN OBJETIVA:

La historia de José es un ejemplo perfecto de personas que cometen errores, que son muy malvadas en
realidad, y una fe increíble en Dios.

Levanta la mano si crees que los padres tienen hijos favoritos.

Levanta la mano si crees que eres el hijo favorito.

Levanta la mano si SABES que no eres el hijo favorito.

La dinámica familiar es interesante porque si le preguntas a cualquiera de los padres, ellos dirán que aman
a todos sus hijos por igual. Por supuesto que los aman; ¡Esa es la función de los padres! Pero si le
preguntas a alguno de sus hijos, es seguro un ciento por ciento de que tienen un favorito. Lo más probable
es que el hermano mayor diga que el menor de la familia es el favorito. Ellos darán evidencia de que sus
berrinches son recompensados, que reciben los regalos más caros en Navidad, o siempre son los que
eligen la película. Lo peor de todo son los juegos que los padres dejan que el menor de la familia haga
trampa para ganar, diciendo con compasión, «déjenlo ganar, él es el menor». Por otro lado, el menor a
menudo dirá que el hijo mayor es el favorito, y dará ejemplos de que no tiene que vestir ropas usadas, que
puede sentarse en la mesa de los adultos en los días festivos, que recibe mayor pago por hacer las tareas
domésticas, y es el mimado de la casa.

Vemos un ejemplo de este pensamiento en el Antiguo Testamento. Leemos acerca de la vida de José en
los capítulos 37 al 50 de Génesis. José tenía diez hermanos mayores y un hermano menor, Benjamín, pero
él era el hijo favorito. ¿Cómo sabemos que José era el favorito? La Biblia nos dice: «Jacob amaba a José
más que a sus otros hijos porque le había nacido en su vejez. Por eso, un día, Jacob mandó a hacer un
regalo especial para José: una hermosa túnica. Pero sus hermanos lo odiaban porque su padre lo amaba
más que a ellos. No dirigían ni una sola palabra amable hacia José» (Génesis 37:3 y 4).

Creo que cualquiera que haya sentido como si no fuera el hijo favorito puede relacionarse con eso,
¿verdad? Hasta ahora suena como una dinámica familiar bastante normal.
PUNTO 1: En un mundo caído, las personas cometen errores que causan dificultades.

Esta no era una dinámica familiar normal como parece. Sus hermanos estaban muy celosos, tan celosos,
que odiaban a José. Y después José hizo algo que sus hermanos y su padre consideraron como un error.
En el capítulo 37, José fue junto a sus hermanos y compartió dos sueños que tuvo con ellos.

«Una noche José tuvo un sueño, y cuando se lo contó a sus hermanos, lo odiaron más que nunca.
—Escuchen este sueño —les dijo—. Resulta que estábamos en el campo atando gavillas de
grano. De repente, mi gavilla se levantó, y las gavillas de ustedes se juntaron alrededor de la mía,
¡y se inclinaron ante ella! Sus hermanos respondieron: —Así que crees que serás nuestro rey, ¿no
es verdad? ¿De veras piensas que reinarás sobre nosotros? Así que lo odiaron aún más debido a
sus sueños y a la forma en que los contaba. Al poco tiempo José tuvo otro sueño y de nuevo se lo
contó a sus hermanos. —Escuchen, tuve otro sueño —les dijo—. ¡El sol, la luna y once estrellas
se inclinaban ante mí! Esta vez le contó el sueño a su padre además de a sus hermanos, pero su
padre lo reprendió. —¿Qué clase de sueño es ese? —le preguntó—. ¿Acaso tu madre, tus
hermanos y yo llegaremos a postrarnos delante de ti? Sin embargo, mientras los hermanos de José
tenían celos de él, su padre estaba intrigado por el significado de los sueños» (Génesis 37:5-11).
Los hermanos de José estaban tan enojados que tramaron cometer uno de los peores errores que puedes
cometer aquí en la tierra: estaban dispuestos a quitarle la vida a José. Sin querer matar a José, su hermano
Rubén decidió que sería mejor arrojarlo a una cisterna sin ponerle las manos encima. Su plan era regresar
y rescatarlo más tarde, pero cuando vieron pasar una caravana de ismaelitas hacia Egipto, los hermanos
de José lo vendieron como esclavo (Génesis 37:21–28).

APLICACIÓN:

Vemos muchos errores al principio de la historia de José. Su padre cometió el error de favorecer
activamente a uno de sus hijos. José cometió el error de compartir sus sueños de una manera tal vez
orgullosa e inoportuna. Y sus hermanos cometieron el error de dejar que su corazón se llenara de odio
hasta el punto de querer destruir la vida de su hermano.

También vemos muchos errores en el mundo que nos rodea. Las familias se dividen, las amistades se
destruyen, la escuela va mal y los eventos deportivos se pierden debido a que cometemos errores. La
buena noticia es que, aunque los errores se han cometido antes y se volverán a cometer, mientras miramos
hacia adelante en esta historia, vemos que Dios puede, y quiere obrar todo para nuestro bien. ¿Cómo
puede ser eso?

PUNTO 2: En un mundo caído, la fe es la que nos ayuda a salir adelante.

Cuando cometemos errores o nos afectan los errores que suceden a nuestro alrededor, es fácil culpar a
Dios.

(Comparte una historia acerca de un tiempo en tu vida en que algo salió mal y culpaste a Dios por ello, y
cómo eso hizo que te alejaras de Él.)

Una y otra vez en la historia de José vemos que Dios estaba con él, le dio su bendición y lo ayudó a salir
adelante. Incluso estando José en la cárcel, por algo que no hizo, la Biblia dice que el Señor estaba con él,
le mostró su bondad, le dio favor y prosperó todo lo que hacía (Génesis 39:6–23).

El Señor estaba con José y pasó de prisionero a ser la mano derecha del Faraón. El Señor estaba con José
para que él pudiera interpretar los sueños que salvarían a todo Egipto de la hambruna (Génesis 40 y 41).
Y el Señor estaba con José cuando sus hermanos, los mismos que lo habían vendido como esclavo,
llegaron a él en busca de alimento (Génesis 42–45).

APLICACIÓN:

Indudablemente la vida de José debería haber sido devastada por los errores cometidos por las personas
malintencionadas, pero su fe en Dios lo llevó a salir adelante, incluso hasta el punto de proteger su
corazón de la amargura y el odio debido a que sus hermanos que trataron de matarlo. Cualquiera sea la
prueba que estás pasando o el error que hayas cometido, tu fe también puede (¡y lo hará!) ayudarte a salir
adelante.

1 Pedro 1:3–5 NTV, dice:

«Que toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Es por su gran
misericordia que hemos nacido de nuevo, porque Dios levantó a Jesucristo de los muertos. Ahora
vivimos con gran expectación y tenemos una herencia que no tiene precio, una herencia que está
reservada en el cielo para ustedes, pura y sin mancha, que no puede cambiar ni deteriorarse. Por
la fe que tienen, Dios los protege con su poder hasta que reciban esta salvación, la cual está lista
para ser revelada en el día final, a fin de que todos la vean».

Leamos esa última parte otra vez: «Por la fe que tienen, Dios los protege con su poder».

Al igual que la fe de José fue su protección hace miles de años en Egipto, tu fe es tu protección en este
mundo.

PUNTO 3: En un mundo caído, cuando las personas cometen errores y la fe disminuye, Dios sigue
siendo digno de alabanza.

1 Pedro 1:6–7 NTV, dice:

«Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar
muchas pruebas por un tiempo breve. Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está
siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes
es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas,
les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo».

Vemos esto en la vida de José, independientemente de lo que sucedía a su alrededor, Dios todavía era
digno de alabanza. Dios usó a José para salvar una nación y a su familia, lo cual era importante porque de
su familia provienen las doce tribus de Israel.

ILUSTRACIÓN/HISTORIA/CITA:

Uno de los himnos más populares de la historia cristiana es "Estoy bien con mi Dios". Se ha cantado
durante décadas y se ha adaptado en canciones de adoración contemporáneas que muchos todavía
entonamos en la iglesia hoy en día. El hombre que la escribió, Horatio Spafford, enseñó con este canto
que Dios es digno de alabanza incluso, y especialmente, cuando pasamos por pruebas. La letra dice:

De paz inundada mi senda ya esté


O cúbrala un mar de aflicción;
cualquiera que sea mi suerte, diré:
¡Estoy bien, tengo paz, gloria a Dios!
Estoy bien, gloria a Dios.
Tengo paz en mi ser, gloria a Dios

Ya venga la prueba o me tiente Satán,


No mengua mi fe ni mi amor;
Pues Cristo comprende mis luchas, mi afán
y su sangre obrará en mi favor.

Spafford perdió sus inversiones inmobiliarias en el gran incendio de Chicago de 1871. Luego, dos años
más tarde, perdió a sus cuatro hijas al naufragar el barco en el que navegaban. Sólo su esposa sobrevivió,
y él escribió las palabras «Estoy bien con mi Dios» en su camino para unirse a ella.

La respuesta de Horatio a pruebas difíciles fue alabar, y su fe lo ayudó a salir adelante.

DESAFĺO PARA CONCLUIR/APLICACIÓN:

Al final de esta historia, el padre de José había muerto, y sus hermanos estaban preocupados de que
después de todos los errores que cometieron y las pruebas que le hicieron pasar, José los castigaría. No
obstante, José tuvo una reacción muy diferente: «No me tengan miedo. ¿Acaso soy Dios para castigarlos?
Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien. Él me puso en este cargo para que
yo pudiera salvar la vida de muchas personas» (Génesis 50:19 y 20).

Dios obró para bien todas las dificultades en la vida de José. Dios obró para bien todas las pruebas en la
vida de Horatio Spafford. Él también obra para bien todo lo que ocurre en tu vida. Cuando vengan las
pruebas y sufras las consecuencias de tus errores, deja que tu fe en Él te sostenga. Gózate en esos tiempos
incluso cuando no tiene sentido o no quieres. ¿Por qué? Porque a través de todo, Dios es digno de
alabanza. Como dijo Pedro: «Ustedes aman a Jesucristo a pesar de que nunca lo han visto. Aunque ahora
no lo ven, confían en él y se gozan con una alegría gloriosa e indescriptible. La recompensa por confiar en
él será la salvación de sus almas» (1 Pedro 1:8 y 9).

RESPUESTA AL ALTAR:

Si alguno de ustedes está luchando contra las consecuencias de un error, sea tuyo o el de otra persona,
responde al altar y deja que Dios te acompañe en la prueba.

Si necesitas fortalecer tu fe en una prueba, pide a Dios que renueve tu espíritu y te levante como lo hizo
con José en Egipto.

Si ya has dado esos dos pasos, ten la seguridad que Dios está aquí. Él está contigo y es digno de alabanza.
Vamos a alabarlo juntos.
PRESENTACIÓN EN POWERPOINT

Diapositiva 1. Dios obra todo para bien: Génesis 37: 3–11, 21–38, 50:15–21; 1 Pedro 1:3–9

Diapositiva 2. En un mundo caído, las personas cometen errores que causan dificultades.

Diapositiva 3. Génesis 37:5-11

Diapositiva 4. Génesis 37:21-28

Diapositiva 5. En un mundo caído, la fe es la que nos ayuda a salir adelante.

Diapositiva 6. 1 Pedro 1:3-5

Diapositiva 7. En un mundo caído, cuando las personas cometen errores y la fe disminuye, Dios sigue
siendo digno de alabanza.

Diapositiva 8. 1 Pedro 1:6-7

Diapositiva 9. Letra de «Estoy bien con mi Dios»

Diapositiva 10. Génesis 50:19-20

Diapositiva 11. 1 Pedro 1:8-9


BOSQUEJO

TĺTULO: Dios obra todo para bien

ESCRITO POR: Lauren Earlenbaugh

TEXTO BĺBLICO PRINCIPAL: Génesis 37: 3–11, 21–38, 50:15–21; 1 Pedro 1:3–9

CON UNA FRASE, DECLARA QUÉ QUIERES QUE ESCUCHEN LOS ALUMNOS: Dios obra
todo para bien.

MATERIALES NECESARIOS PARA EL SERMÓN: Ninguno.

ILUSTRACIÓN DE APERTURA/HISTORIA/LECCIÓN OBJETIVA:

La historia de José es un ejemplo perfecto de personas que cometen errores, que son muy malvadas en
realidad, y una fe increíble en Dios.

Levanta la mano si crees que los padres tienen hijos favoritos.

Levanta la mano si crees que eres el hijo favorito.

Levanta la mano si SABES que no eres el hijo favorito.

La dinámica familiar es interesante porque si le preguntas a cualquiera de los padres, ellos dirán que aman
a todos sus hijos por igual. Por supuesto que los aman; ¡Esa es la función de los padres! Pero si le
preguntas a alguno de sus hijos, es seguro un ciento por ciento de que tienen un favorito. Lo más probable
es que el hermano mayor diga que el menor de la familia es el favorito. Ellos darán evidencia de que sus
berrinches son recompensados, que reciben los regalos más caros en Navidad, o siempre son los que
eligen la película. Lo peor de todo son los juegos que los padres dejan que el menor de la familia haga
trampa para ganar, diciendo con compasión, «déjenlo ganar, él es el menor». Por otro lado, el menor a
menudo dirá que el hijo mayor es el favorito, y dará ejemplos de que no tiene que vestir ropas usadas, que
puede sentarse en la mesa de los adultos en los días festivos, que recibe mayor pago por hacer las tareas
domésticas, y es el mimado de la casa.

Vemos un ejemplo de este pensamiento en el Antiguo Testamento. Leemos acerca de la vida de José en
los capítulos 37 al 50 de Génesis. José tenía diez hermanos mayores y un hermano menor, Benjamín, pero
él era el hijo favorito. ¿Cómo sabemos que José era el favorito? La Biblia nos dice: «Jacob amaba a José
más que a sus otros hijos porque le había nacido en su vejez. Por eso, un día, Jacob mandó a hacer un
regalo especial para José: una hermosa túnica. Pero sus hermanos lo odiaban porque su padre lo amaba
más que a ellos. No dirigían ni una sola palabra amable hacia José» (Génesis 37:3 y 4).

Creo que cualquiera que haya sentido como si no fuera el hijo favorito puede relacionarse con eso,
¿verdad? Hasta ahora suena como una dinámica familiar bastante normal.

PUNTO 1: En un mundo caído, las personas cometen errores que causan dificultades.

 Génesis 37:5-11
 Génesis 37:21-28
PUNTO 2: En un mundo caído, la fe es la que nos ayuda a salir adelante

 Génesis 39:6-23
 1 Pedro 1:3-5

PUNTO 3: En un mundo caído, cuando las personas cometen errores y la fe disminuye, Dios sigue
siendo digno de alabanza

 1 Pedro 1:6-7
 «Estoy bien con mi Dios» de Horatio Spafford, enseña que Dios es digno de alabanza incluso en
medio de las pruebas.

DESAFĺO PARA CONCLUIR/APLICACIÓN:

Al final de esta historia, el padre de José había muerto, y sus hermanos estaban preocupados de que
después de todos los errores que cometieron y las pruebas que le hicieron pasar, José los castigaría. No
obstante, José tuvo una reacción muy diferente: «No me tengan miedo. ¿Acaso soy Dios para castigarlos?
Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien. Él me puso en este cargo para que
yo pudiera salvar la vida de muchas personas» (Génesis 50:19 y 20).

Dios obró para bien todas las dificultades en la vida de José. Dios obró para bien todas las pruebas en la
vida de Horatio Spafford. Él también obra para bien todo lo que ocurre en tu vida. Cuando vengan las
pruebas y sufras las consecuencias de tus errores, deja que tu fe en Él te sostenga. Gózate en esos tiempos
incluso cuando no tiene sentido o no quieres. ¿Por qué? Porque a través de todo, Dios es digno de
alabanza. Como dijo Pedro: «Ustedes aman a Jesucristo a pesar de que nunca lo han visto. Aunque ahora
no lo ven, confían en él y se gozan con una alegría gloriosa e indescriptible. La recompensa por confiar en
él será la salvación de sus almas» (1 Pedro 1:8 y 9).

RESPUESTA AL ALTAR:

Si alguno de ustedes está luchando contra las consecuencias de un error, sea tuyo o el de otra persona,
responde al altar y deja que Dios te acompañe en la prueba.

Si necesitas fortalecer tu fe en una prueba, pide a Dios que renueve tu espíritu y te levante como lo hizo
con José en Egipto.

Si ya has dado esos dos pasos, ten la seguridad que Dios está aquí. Él está contigo y es digno de alabanza.
Vamos a alabarlo juntos.

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