ATOMIZACION
La atomización aparece en múltiples contextos. Como sinónimo
de pulverización, podemos hablar de atomización agrícola, que consiste en
aplicar herbicidas, insecticidas u otros productos para proteger los cultivos.
Gotas diminutas de los plaguicidas se esparcen, de este modo, sobre las
tierras sembradas.
Un proceso usado para la conservación de alimentos o para secar productos
en muy poco tiempo también se conoce con el nombre de atomización. Con
respecto al secado, se utiliza aire caliente en combinación con temperaturas
bajas, de forma tal que los objetos pierdan su humedad lo más rápidamente
posible.
Algunas de las aplicaciones de los secadores por atomización son las
siguientes: la deshidratación de emulsiones y soluciones orgánicas o acuosas;
la micronización, un proceso que consiste en disminuir el tamaño de
las partículas; la microencapsulación por medio de matrices sólidas de
diversos productos. El volumen que resulta posible atomizar por unidad de
tiempo varía de un dispositivo a otro; por ejemplo, podría tener un mínimo de
50 mililitros y un máximo de 1 litro por hora.
Como puede apreciarse, las aplicaciones de un equipo de secado por
atomización son amplias. En términos más concretos, podemos decir que
abarcan tareas propias de la industria alimentaria, como ser la deshidratación
de levaduras, leche, cerveza, alimentos infantiles, tofu y suero, entre muchos
otros, pero también la microencapsulación de aceite de soja usando una matriz
de maltodextrinas o la micronización del almidón de maíz y de la lactosa.
También puede usarse la idea de atomización con referencia a una dispersión
de elementos físicos o simbólicos. Una compañía que ofrece diferentes
servicios puede apostar por la atomización de sus negocios, distribuyendo sus
recursos en diversos sectores: una misma empresa, en este marco, puede
brindar servicios de telefonía, conexión a Internet, televisión satelital,
producción de contenidos y venta de equipamiento de telecomunicaciones.
Una táctica de este tipo puede resultar muy beneficiosa para compensar el mal
rendimiento de un sector con el de los más fuertes a cada paso, pero también
acarrea ciertos riesgos, como son la pérdida de definición en el mercado desde
el punto de vista de los consumidores, sin contar el aumento de complejidad a
nivel organizacional (tanto en el departamento contable como en el de
investigación y desarrollo) y los potenciales conflictos legales (juicios por
derechos de autor, restricciones para la distribución en algunas regiones).
SECADO POR ATOMIZACION
El proceso de secado por atomización es una operación unitaria que interviene
en numerosas aplicaciones industriales. Para cada aplicación en concreto, el
material granulado resultante debe poseer unas propiedades determinadas que
dependen de las condiciones en las que se lleve a cabo el secado por
atomización, y cuya dependencia debe conocerse para así optimizar la calidad
del material obtenido. El gran número de variables que influyen en los procesos
de transferencia de materia y energía que tienen lugar, y en la formación del
material granulado, han hecho necesario el análisis en detalle del proceso de
secado. A lo largo de los años han sido muchos los estudios realizados sobre
el secado por atomización y la influencia de las variables del proceso en la
cinética de secado y las propiedades del material granulado obtenido, para
todo tipo de materiales.
Las características del polvo atomizado resultante del proceso de secado por
atomización vienen determinadas, para cada instalación industrial, por varios
factores. Dentro de las variables que influyen en el proceso se puede distinguir
entre aquellas propias de la suspensión: densidad de la suspensión, contenido
en sólidos, viscosidad, tensión superficial, temperatura de la suspensión,
estado de desfloculación y distribución de tamaños de partícula de las materias
primas; y las del equipo de secado: temperatura, caudal y humedad relativa del
aire de secado, presión de inyección y el diámetro de salida del inyector.