ESTUDIO SOBRE LA GRATITUD
“Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
1 Tesalonicenses 5:18 RVR1960
“…Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda
oración y ruego, con acción de GRACIAS…”
Filipenses 4:6
Se realizó un estudio de 10 semanas de duración en 3 grupos de estudiantes universitarios.
Cada semana los estudiantes debían anotar:
Las emociones vividas durante la semana, las dolencias o síntomas físicos y los comportamientos
que favorecían buena salud
Y debían evaluar cómo les había ido durante la semana y presupuestar cómo esperaban que les
iría durante la semana siguiente.
SE HICIERON TRES GRUPOS
El primero debía anotar los cinco eventos o circunstancias que más les habían afectado durante la
semana
El segundo tenía que anotar cinco inconvenientes o eventos estresantes que habían enfrentado
durante la semana.
El tercer grupo tenía que anotar cinco acontecimientos o circunstancias por los cuales se sentían
agradecidos.
LOS DEL GRUPO “AGRADECIDO”
Emitían juicios más positivos acerca de lo acontecido durante cada semana
Enfrentaban la semana siguiente con más optimismo.
Sufrían menos dolencias o síntomas físicos
Hacían mucho más ejercicio físico
Se sentían más despiertos y con mayor energía
habían logrado avanzar más en sus metas personales
Tienen mejor estado de ánimo,
Se sienten más satisfechos con su vida
Tienen mayor optimismo en cuanto al futuro
No se quejan de lo que tienen o aun de lo que no tienen, sino que valoran lo que poseen.
Viven mejor sus relaciones interpersonales
Duermen mejor
Gratitud viene del latín “Gratitudo”, que a su vez se divide en dos palabras: Gratito es
agradecimiento, tudo, cualidad del corazón.
Para los antiguos griegos, GRATITUD ES “EUMNEMIA” buena memoria de los beneficios recibidos.
Para los hebreos, la INGRATITUD es señal de un corazón ruin e inmoral.
*La gratitud puede definirse como un sentimiento de aprecio y valoración por las acciones que
otros hacen a favor nuestro.
La GRATITUD y la DEPRESIÓN
Una serie de estudios indican que la ausencia de gratitud es característica de los estados
depresivos.
La ingratitud se encuentra en individuos vulnerables a los estados depresivos.
El nivel de gratitud determina la gravedad de síntomas post-traumáticos en individuos que han
experimentado un trauma grave
LA GRATITUD y LA LONGEVIDAD
- Un estudio que analizó los escritos autobiográficos de un grupo de ministros encontró que los
que expresaron una actitud positiva y de agradecimiento hacia la vida a los 22 años de edad,
vivieron un promedio de 7 años más que aquellos que no mostraron esa actitud
“La gratitud no humilla ni esclaviza a nadie. Lo que nos esclaviza es nuestro orgullo”
¡OJO!
Estos estudios no demostraron que la gratitud evitara que los individuos tuvieran experiencias
desagradables o sintieran emociones negativas. Pero si demuestra que la gratitud permite tener
un ánimo diferente para salir delante de esas circunstancias.
Salmos 42: 4 – 8 NBV
Mi corazón se consume en la tristeza al recordar aquellos tiempos —¡cómo olvidarlos!— cuando
guiaba a una gran multitud hacia el templo en días de fiesta, cantando con gozo, alabando al
Señor. Entonces, ¿por qué desalentarse? ¿Por qué estar desanimado y triste? ¡Espera en Dios!
¡Aún lo alabaré de nuevo! ¡Él es mi Salvador y mi Dios! Y sin embargo aquí estoy deprimido y
sombrío; pero meditaré en tu bondad desde esta tierra por donde fluye el río Jordán y en donde
se elevan el monte Hermón y el Mizar. Escucho el rugir del enfurecido mar, mientras tus olas y la
agitada marea me derriban. Sin embargo, día tras día derrama el Señor sobre mí su constante
amor; y por la noche entono sus cánticos y elevo oración al Dios que me da vida.
Esta es la actitud correcta. Este debe ser la actitud que cada uno de nosotros necesitamos tener,
aun en los momentos más críticos. Dice el salmista. Escucho el rugir del enfurecido mar, mientras
tus olas y la agitada marea me derriban. David no la estaba pasando bien, había aflicción,
incertidumbre en él., sin embargo, dice él, día tras día derrama el Señor sobre mí su constante
amor. David tenia gratitud.
La gratitud no es un estado ficticio que escoge desconocer experiencias adversas. Pero parece
brindar a aquellos que la ejercen los recursos necesarios para enfrentar y superar mejor los
estados emocionales negativos
¿CÓMO PRODUCE EL AGRADECIMIENTO SUS EFECTOS POSITIVOS?
Filipenses 4:11-13
1. Cuando examino mi vida y doy gracias por lo que soy y lo que tengo, me sirve como
antídoto contra la envidia, el resentimiento, la ira, y el lamentar lo que no pude hacer o lo
que no tengo
"...he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir
en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las
circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir
escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"
2. Al tomar nota de los beneficios que he recibido de otros
Me siento amado, querido;
Aumenta mi sentido de seguridad personal, atributo importante para la salud física y
psicológica.
Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí
mismo por mí (Gálatas 2:20)
Me consta que, de haberles sido posible, se habrían sacado los ojos para dármelos (Gálatas 4:15)
¿DE QUÉ MODO BENEFICIA A OTROS MI AGRADECIMIENTO?
SENTIRME AGRADECIDO ME ESTIMULA A HACER EL BIEN
Los estudios han demostrado que cuanto mayor es el sentimiento de agradecimiento en una
persona, mayor es la probabilidad de que esa persona esté participando en actividades que
contribuyen al bienestar de otros: por ej.
Trabajando como voluntario
Ayudando a estudiantes que requieren ayuda especial en sus estudios
Donando dinero a causas dignas.
EL IMPACTO SOBRE OTROS
En los estudios con grupos de estudiantes, se descubrió que era más frecuente que los del “grupo
agradecido”
ayudaran a otros que enfrentaban problemas de índole personal
animaran a los que se sentían desanimados
AL AGRADECER A OTRO LO ESTIMULO A HACER EL BIEN
Tres estudios ya clásicos demostraron que cuando a un individuo se le agradece por ayudar a otro,
es más probable que en el futuro próximo vuelva a brindar ayuda a otra persona
Lo contrario ocurre cuando hay una reacción negativa a la ayuda brindada.
EFECTOS SOCIALES
Cuando alguien me hace un bien, me siento agradecido y agradezco al bienhechor. Al hacerlo, lo
estimulo a seguir haciendo bien.
“La gratitud es la memoria moral de la humanidad; …si todo acto de gratitud repentinamente se
eliminara, la sociedad (a lo menos la sociedad que conocemos) se desintegraría”
Georg Simmel (1950)
=OBSTÁCULOS A LA GRATITUD
La percepción de que uno es una víctima pasiva de las circunstancias
Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que
han sido llamados de acuerdo con su propósito (Rom 8:28).
La falta de reflexión
Así dice ahora el SEÑOR Todopoderoso: «¡Reflexionen sobre su proceder! (Hageo 1:5)
¿CÓMO PODEMOS CULTIVAR UNA ACTITUD DE AGRADECIMIENTO?
10 consejos:
1. da gracias inmediatamente: A diario, hay muchas cosas por las que puedes estar
agradecido.
2. Haz un diario de gratitud: Revisa el diario regularmente, especialmente cuando sientas
que no tienes una razón para agradecer.
3. Usa las redes sociales: constantemente puedes publicar una foto o estado compartiendo
algo por lo que estás agradecido.
4. Baja un poco el ritmo y medita: Si enfrentamos pruebas o tribulaciones, es aún más difícil
sentir gratitud. Algo que te puede ayudar es poner las cosas en otra perspectiva, bajando
el ritmo y dándote un tiempo para analizar mejor tu vida.
5. Expresa amor y afecto genuino: Existe el conocido refrán que dice que recibimos lo que
damos. Lo cierto es que, al expresar genuinamente tu amor y afecto a tu familia, amigos y
a Dios, mantienes un corazón sensible y lleno de disposición.
6. Presta servicio: A medida que te enfoques menos en ti y más en lo que le das a los demás,
tendrás más claridad para ver las bendiciones que tienes en la vida. Sirve a los demás
como te gustaría que te sirvan.
7. Evita las quejas y el resentimiento. Si quieres aprender a ser agradecido, es mejor evitar
los hábitos que llevan a la ingratitud. Quejarse sobre lo que no puedes controlar te deja
poco espacio para encontrar bendiciones en tu vida.
8. Busca tus bendiciones: Cuando encuentres cada una de estas bendiciones, grandes o
pequeñas, agradece lo que tienes con una oración. Dios espera ansiosamente poder
escuchar tu voz.
9. Ora para tener ojos para ver: A veces puede ser difícil ver las bendiciones que Dios nos da.
Si tienes dificultades para verlas, ora por ayuda.
10. Somete tu voluntad a la Dios: No importa cuánto te esfuerces, habrá momentos donde te
cueste sentir gratitud. Si sometes tu voluntad a la de Dios, encontrarás paz en cualquiera
que sean tus circunstancias.