UNIDAD 2: EL FRUTO DEL ESPIRITU
1. Amor. 4. Paciencia. 7. Fe.
2. Gozo. 5. Benignidad. 8. Mansedumbre.
3. Paz. 6. Bondad. 9. Templanza.
Preguntas iniciales:
¿Se siente intimidado por tales rasgos?
¿Considera que producir este carácter es de alguna manera su trabajo como seguidor de Jesús?
“El Fruto siempre es siempre lo milagroso, lo creado; nunca el resultado de la voluntad, sino siempre de un crecimiento. El fruto del
espíritu es un don de Dios, y sólo Él puede producirlo. Quienes lo llevan saben tan poco sobre este, como el árbol sabe de su fruto.
Solo conocen el poder de aquel de quien depende su vida.”
LECCIÓN: LA VIDA EN EL ESPÍRITU.
Textos para el estudio:
Juan 3:5-8; 14: 15-26; 16:7-11; Romanos 8:1-11; Gálatas 5:16-21; Tito 3:3-7
Introducción:
Se ha dicho que el cristianismo no es una religión, sino una relación. Convertirse en cristiano es el proceso por el cual somos
reconciliados con Dios y encontramos nueva vida en Cristo a través de la obra del Espíritu Santo.
La espiritualidad es un tema de conversación popular hoy en día, que puede abrir puertas para compartir la fe y su experiencia. Pero
primero, debemos entender lo que realmente significa ser «espiritual».
DESARROLLO:
1. NACER DEL ESPIRITU.
S. Juan 3: 5 -8
5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no 5 Jesús le contestó:
naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de —Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no
Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nace de agua y del Espíritu. [c] 6 El ser humano solo puede
nacido del Espíritu, [a] espíritu es. 7 No te maravilles de que te reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del
dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento[b] sopla de Espíritu Santo.[d] 7 Así que no te sorprendas cuando digo:
donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni “Tienen que nacer de nuevo”. 8 El viento sopla hacia donde
a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. quiere. De la misma manera que oyes el viento pero no sabes de
dónde viene ni adónde va, tampoco puedes explicar cómo las
personas nacen del Espíritu.
Nuestro Señor explicó que es necesario nacer del Espíritu para entrar en el reino de Dios, El nacimiento natural, produce seres
humanos con naturaleza humana y aunque los seres humanos al preocuparse por el bienestar de los demás simulan obras similares a
los frutos del Espíritu es necesario aclarar que muchas veces estas naces de deseos de satisfacción del ego humano, búsqueda de
reconocimiento y dignidad, persiguiendo poder, afecto o seguridad; generando agendas insatisfactorias y a menudo dañinas, siendo
contrario a la auténtica paz y poder del gobierno de nuestro Dios.
Tito 3:3-7
3
Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, 3 En otro tiempo nosotros también éramos necios y
rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites desobedientes. Fuimos engañados y nos convertimos en
diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y esclavos de toda clase de pasiones y placeres. Nuestra vida
aborreciéndonos unos a otros. 4 Pero cuando se manifestó la estaba llena de maldad y envidia, y nos odiábamos unos a
bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los otros. 4 Sin embargo,
hombres, 5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros Cuando Dios nuestro Salvador dio a conocer su bondad y
Tito 3:3-7
hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento amor, 5 él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros
de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 6 el habíamos hecho, sino por su misericordia. Nos lavó, quitando
cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva
Salvador, 7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser por medio del Espíritu Santo.[a] 6 Él derramó su Espíritu sobre
herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. nosotros en abundancia por medio de Jesucristo nuestro
Salvador. 7 Por su gracia él nos hizo justos a sus ojos y nos dio
la seguridad de que vamos a heredar la vida eterna.
S. Juan 14:15-26
15 Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al 15 »Si me aman, obedezcan[d] mis mandamientos. 16 Y yo le
Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros pediré al Padre, y él les dará otro Abogado Defensor,[e] quien
para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no estará con ustedes para siempre. 17 Me refiero al Espíritu Santo,
puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le quien guía a toda la verdad. El mundo no puede recibirlo porque
conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. no lo busca ni lo reconoce; pero ustedes sí lo conocen, porque
ahora él vive con ustedes y después estará en ustedes.[f] 18 No
18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19 Todavía un los abandonaré como a huérfanos; vendré a ustedes. 19 Dentro
poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán.
porque yo vivo, vosotros también viviréis. 20 En aquel día Dado que yo vivo, ustedes también vivirán. 20 Cuando yo
vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, vuelva a la vida, ustedes sabrán que estoy en mi Padre y que
y yo en vosotros. 21 El que tiene mis mandamientos, y los ustedes están en mí, y yo, en ustedes. 21 Los que aceptan mis
guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mandamientos y los obedecen son los que me aman. Y, porque
mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. 22 Le dijo Judas me aman a mí, mi Padre los amará a ellos. Y yo los amaré y me
(no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a daré a conocer a cada uno de ellos.
nosotros, y no al mundo? 23 Respondió Jesús y le dijo: El que
me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos 22 Judas (no Judas Iscariote, sino el otro discípulo con el mismo
a él, y haremos morada con él. 24 El que no me ama, no guarda nombre) le dijo:
mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del
Padre que me envió. —Señor, ¿por qué te darás a conocer solo a nosotros y no al
mundo en general?
25 Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26 Mas el
Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi 23 Jesús contestó:
nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo
que yo os he dicho. —Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los
amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos. 24 El que
no me ama no me obedece. Y recuerden, mis palabras no son
mías; lo que les hablo proviene del Padre, quien me envió. 25
Les digo estas cosas ahora, mientras todavía estoy con ustedes.
26 Sin embargo, cuando el Padre envíe al Abogado Defensor
como mi representante—es decir, al Espíritu Santo—, él les
enseñará todo y les recordará cada cosa que les he dicho.
Pie de notas
14:15 Otros manuscritos dicen obedecerán; incluso otros dicen
deben obedecer.
14:16 O Consolador, o Alentador, o Consejero. En griego dice
Paráclito; también en 14:26.
14:17 Algunos manuscritos dicen y está en ustedes.
S. Juan 16:7-11
7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; 7 En realidad, es mejor para ustedes que me vaya porque, si no
porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas me fuera, el Abogado Defensor[a] no vendría. En cambio, si me
si me fuere, os lo enviaré. 8 Y cuando él venga, convencerá al voy, entonces se lo enviaré a ustedes; 8 y cuando él venga,
mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9 De pecado, por convencerá al mundo de pecado y de la justicia de Dios y del
cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y juicio que viene. 9 El pecado del mundo consiste en que el
no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo se niega a creer en mí. 10 La justicia está disponible,
mundo ha sido ya juzgado. porque voy al Padre, y ustedes no me verán más. 11 El juicio
S. Juan 16:7-11
vendrá, porque quien gobierna este mundo ya ha sido juzgado
ROMANOS 8:1-11
1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en 1 Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a
Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino Cristo Jesús; 2 y porque ustedes pertenecen a él, el poder [a] del
conforme al Espíritu. 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Espíritu que da vida los[b] ha libertado del poder del pecado, que
Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 3 lleva a la muerte. 3 La ley de Moisés no podía salvarnos, porque
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por nuestra naturaleza pecaminosa[c] es débil. Así que Dios hizo lo
la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de que la ley no podía hacer. Él envió a su propio Hijo en un
pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 4 cuerpo como el que nosotros los pecadores tenemos; y en ese
para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no cuerpo, mediante la entrega de su Hijo como sacrificio por
andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 5 nuestros pecados, Dios declaró el fin del dominio que el pecado
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; tenía sobre nosotros. 4 Lo hizo para que se cumpliera totalmente
pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque la exigencia justa de la ley a favor de nosotros, que ya no
el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu seguimos a nuestra naturaleza pecaminosa sino que seguimos al
es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son Espíritu.
enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni
tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden 5 Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa
agradar a Dios. piensan en cosas pecaminosas, pero los que son controlados por
el Espíritu Santo piensan en las cosas que agradan al Espíritu. 6
9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si Por lo tanto, permitir que la naturaleza pecaminosa les controle
es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no la mente lleva a la muerte. Pero permitir que el Espíritu les
tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. 10 Pero si Cristo está en controle la mente lleva a la vida y a la paz. 7 Pues la naturaleza
vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, pecaminosa es enemiga de Dios siempre. Nunca obedeció las
mas el espíritu vive a causa de la justicia. 11 Y si el Espíritu de leyes de Dios y jamás lo hará. 8 Por eso, los que todavía viven
aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el bajo el dominio de la naturaleza pecaminosa nunca pueden
que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también agradar a Dios.
vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. 9 Pero ustedes no están dominados por su naturaleza
pecaminosa. Son controlados por el Espíritu si el Espíritu de
Dios vive en ustedes. (Y recuerden que los que no tienen al
Espíritu de Cristo en ellos, de ninguna manera pertenecen a él).
10 Y Cristo vive en ustedes; entonces, aunque el cuerpo morirá
por causa del pecado, el Espíritu les da vida, [d] porque ustedes ya
fueron hechos justos a los ojos de Dios. 11 El Espíritu de Dios,
quien levantó a Jesús de los muertos, vive en ustedes; y así
como Dios levantó a Cristo Jesús de los muertos, él dará vida a
sus cuerpos mortales mediante el mismo Espíritu, quien vive en
ustedes.
Pie de notas
a. 8:2a En griego la ley; también en 8:2b.
b. 8:2b Algunos manuscritos dicen me.
c. 8:3 En griego nuestra carne; similar en 8:4, 5, 6, 7, 8, 9,
12.
d. 8:10 O el espíritu de ustedes está vivo.
Gálatas 5:16-21
16
Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos 16 Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la
de la carne. 17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la
el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para naturaleza pecaminosa. 17 La naturaleza pecaminosa desea hacer
que no hagáis lo que quisiereis. 18 Pero si sois guiados por el el mal, que es precisamente lo contrario de lo que quiere el
Espíritu, no estáis bajo la ley. 19 Y manifiestas son las obras de la Espíritu. Y el Espíritu nos da deseos que se oponen a lo que
carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, desea la naturaleza pecaminosa. Estas dos fuerzas luchan
lascivia, 20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, constantemente entre sí, entonces ustedes no son libres para
iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias, homicidios, llevar a cabo sus buenas intenciones, 18 pero cuando el Espíritu
borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las los guía, ya no están obligados a cumplir la ley de Moisés.
cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que 19 Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza
practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. pecaminosa, los resultados son más que claros: inmoralidad
sexual, impureza, pasiones sensuales, 20 idolatría, hechicería,
Gálatas 5:16-21
hostilidad, peleas, celos, arrebatos de furia, ambición egoísta,
discordias, divisiones, 21 envidia, borracheras, fiestas
desenfrenadas y otros pecados parecidos. Permítanme repetirles
lo que les dije antes: cualquiera que lleve esa clase de vida no
heredará el reino de Dios.