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Mircea Eliade y Ioan Petru Couliano (ed.

dicciona r io
de los símbolos
Prólogo
jacques vidal

Traducción del italiano


roser homar

fr agmenta editorial

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 3 18/10/2022 [Link]


Título original Dizionario dei simboli

Publicado por fr agmenta editorial


Plaça del Nord, 4
08024 Barcelona
[Link]
fragmenta@[Link]

Colección fr agmentos, 83

Primera edición junio del 2022

Dirección editorial ignasi moreta


Producción gráfica elisenda sevill a i altés
Normalización de la terminología cíntia peña i rué

Imagen de la cubierta «L’ànima», de Josep Maria Subirachs (1995)

Impresión y encuadernación romanyà valls, s. a.

© 1986-1993 editoriale jaca book spa, mil ano


Encyclopedia of religion
Edited by Mircea Eliade

© 2017 editoriale jaca book spa, mil ano


All rights reserved

© 2022 roser homar


por la traducción

© 2021 josep maria subir achs


vegap, barcelona
por la imagen de la cubierta

© 2022 fr agmenta editorial, s. l. u.


por esta edición

Depósito legal b. 20.430-2022


isbn 978-84-17796-71-6


Esta obra ha contado con la colaboración
de la Generalitat de Catalunya
y ha recibido una ayuda
del Ministerio de Cultura y Deporte

printed in spain

reservados todos los derechos

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 4 18/10/2022 [Link]


índice

Descubriendo el símbolo, Jacques Vidal 9


Mensaje del símbolo 9
Símbolo y apertura 9
Símbolo y alianza 12
Símbolo y misterio 14
Símbolo y contemplación 14
La dinámica del símbolo 16
Símbolo e imagen 16
Imágenes corrientes 18
Imágenes primordiales: los arquetipos 22
El signif icado de las imágenes 25
Bibliografía 28

Agua 30
Águilas y halcones 53
Alimentación 56
Ancla 76
Animales 79
Árbol 85
Astrología 100
Axis mundi 112

Bebida 116
Bendición 128
Búhos y lechuzas 148

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 5 18/10/2022 [Link]


6 diccionario de los símbolos

Caballo 152
Cabellos 167
Casa 179
Caverna 184
Cenizas 199
Centro del mundo 202
Cielo (hierofanías celestes) 217
Cielo (mitos y símbolos) 224
Círculo 239
Cisne 251
Colores 254
Corazón 262
Corona 272
Cruz 275
Cuernos 307
Cuerpo humano 311

Danza 329
Derecha e izquierda 355
Desierto 362
Diamante 366
Don 370
Dragón 376
Duplicidad 391

Elefante 394
Elixir 398
Enigmas y paradojas 403
Erizos y puercoespines 421
Espada 424
Espejo 429
Esputo 438
Estrellas 441

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 6 18/10/2022 [Link]


índice 7

Flor 456
Fuego 467
Fuente 486

Gallo 490
Gato 492

Hada 496
Huesos 508
Huevos 513

Incienso 518
Insectos 524

Jade 529
Jaguar 533
Jardín 535
Joyas 543
Juego y competición 549

Laberinto 565
Lágrimas 575
León 580
Levadura 584
Llave 588
Lluvia 591
Lobo 598
Luz y tiniebla 604
Luna 614

Mano 633
Mono 641
Montaña 645
Muchacho 652

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 7 18/10/2022 [Link]


8 diccionario de los símbolos

Números 661

Oro y plata 683


Ovejas y cabras 688

Pájaros 694
Peces 702
Peregrinación 707
Perla 717
Perro 721
Piedras 727
Pies 740
Portal 743
Puente 750

Ranas y sapos 754


Redes y velos 757
Ruido y percusión 760

Sal 771
Señales y alteraciones corporales 775
Serpiente 789
Sol 803
Sueño 834

Tabú 842
Tejidos 852
Tierra 868
Torres 879
Tortugas 883
Tótem 886

Vegetación 897
Voto y juramento 915
Vuelo 929

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 8 18/10/2022 [Link]


descubr iendo el símbolo
Jacques Vidal

mensaje del símbolo

Partamos a descubrir el símbolo e intentemos percibir su


mensaje. Podemos decir que la experiencia simbólica atañe pro-
fundamente al hombre; le permite abrirse, contraer una alianza,
descubrir el misterio y la contemplación.

Símbolo y apertura

André Lalande redactó Le vocabulaire critique et technique de la


philosophie. En el artículo símbolo afirma: «El símbolo es cualquier
signo concreto que evoque, en una relación natural, algo ausente
o que es imposible percibir.»
La eficacia de esta definición reside en su claridad, en su so-
briedad, y pone el acento antes que nada en la palabra signo. Todo
símbolo es un signo. Si un símbolo está vivo, lo está precisamente
porque hace de signo; pero en la vida existe una gran cantidad de
signos. André Lalande señala enseguida la propiedad del símbolo:
es concreto («todo signo [es] concreto»). Es un signo concreto, no
un signo abstracto; no es una alegoría, es una realidad. El cielo, el
sol, la luna, la tierra, el árbol, el animal, el hombre, la mujer son

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 9 18/10/2022 [Link]


10 diccionario de los símbolos

símbolos. He aquí signos concretos que tienen toda la fuerza de


la concreción.
«Cualquier signo concreto que evoque.» Se trata de un signo que
se abre, un signo que conduce a otra cosa; evoca, es decir, llama con
la propia voz. ¿Qué significa en nuestras lenguas románicas el verbo
evocar? Ex vocare, ex vox; vox en latín es la voz, y ex es el movimiento
de salida. Sale, pues, de sí mismo como una voz imperceptible a los
oídos físicos, pero perceptible para nuestro espíritu. Hay una voz que
conduce o que llama a otra cosa: evoca. «En una relación natural.»
Esta es también una indicación preciosa. El símbolo no es artificial,
el símbolo no es convencional. En la vida moderna, tanto vosotros
como yo estamos rodeados de signos artificiales y convencionales.
Un letrero me indica algo que, sin embargo, no está en el letrero,
me muestra otra cosa. Los semáforos en rojo o en verde de nuestros
cruces son signos convencionales. En nuestra vida urbana nos bom-
bardean con señales, pero estas señales no son símbolos por el mo-
tivo que ya hemos apuntado: el símbolo conduce de forma natural,
y aquello a lo que conduce se encuentra ya presente en él.
El símbolo ya da lo que señala, aunque no del todo. En otras
palabras, hay un vínculo intrínseco entre el signo y lo que este
indica, entre el significante y el significado, para emplear esta vez
el lenguaje de la lingüística.
En cambio, no se dan vínculos intrínsecos en los signos con-
vencionales, artificiales, arbitrarios. Por ejemplo, no hay ninguna
relación natural entre el letrero y las elecciones. La mayoría de los
letreros que «invaden» nuestras calles señalan eventos como las
elecciones, pero no se produce donación alguna de las elecciones.
Se trata de una simple indicación, como un dedo índice. Con el
índice puedo señalar, pero no soy lo que señalo, no hay ningún
vínculo natural que, en cambio, sí percibimos cuando el signo se
convierte en donación. Esta distinción es importante, se trata de
una cuestión de vocabulario que probablemente volvamos a en-
contrar aquí y allí.

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 10 18/10/2022 [Link]


descubriendo el símbolo 11

En el primer capítulo de L’imagination symbolique, Gilbert Du-


ran pone orden entre los signos, las alegorías, los emblemas y los
símbolos, y subraya esta connaturalidad del símbolo con lo que se
representa: «Algo ausente o que es imposible de percibir.»
Otra vez la definición está bien encontrada. André Lalande ela-
boraba de forma muy rigurosa el propio lenguaje. Si se percibe la
ausencia es porque ya existe la presencia. ¿Cómo puedo saber yo
que mi amigo se encuentra ausente si no sé que él está siempre pre-
sente en cuanto amigo mío que es? Así, el signo señala una ausen-
cia que connota, sin embargo, una experiencia de presencia. Solo
puedo percibir la ausencia de aquellos cuya presencia he constatado
previamente; de otro modo, simplemente no existen. En cambio,
aquí nos damos cuenta de que se constata una ausencia, porque el
símbolo es portador de la cualidad de presencia.
El símbolo uránico —para adentrarnos ya en los grandes sím-
bolos— es una experiencia de vacío, una experiencia de ausencia.
Es la más grande experiencia de ausencia comparable a la inmen-
sidad del cielo y, al mismo tiempo, mediante la ausencia, anun-
cia una formidable presencia. La categoría de ausencia, cuando el
signo es un símbolo, es inseparable, indisociable, de la categoría de
amor. Si puedo decir que se trata de algo ausente es precisamente
porque ya conozco el sabor de la presencia.
Se podría haber añadido —pero estos autores laicos, que a me-
nudo son filósofos de profesión, no pueden hacerlo— que esta di-
mensión de presencia-ausencia o de ausencia-presencia es una
dimensión religiosa. Es el aspecto religioso del símbolo, con la con-
dición de que el término religión se considere en el sentido más
amplio. El símbolo sería un componente religioso de la condición
humana que se uniría a lo esencial.
Se trata de una experiencia religiosa. Y en este sentido, afron-
tamos por primera vez, y a propósito del símbolo uránico en par-
ticular, el componente religioso del símbolo. No hay ningún sím-
bolo que de algún modo no sea religioso, pero debemos precisar

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 11 18/10/2022 [Link]


12 diccionario de los símbolos

de inmediato: no porque las religiones necesiten el símbolo, sino


porque el símbolo es portador de un anhelo religioso a menudo
más amplio que el modo en que las religiones ponen en práctica la
religión misma. Una prueba de esto se halla sobre todo en el hecho
de que las grandes religiones se abren a místicos que no pueden ha-
cer otra cosa que, a fin de cuentas, explicarse mediante un lenguaje
simbólico.
Esto equivale a decir que el símbolo, en tanto que es religioso,
es también la superación de las religiones. En este punto, pues,
deseo evocar un nivel de reflexión que se encuentra en relación na-
tural con todo lo que vamos trazando, aunque brevemente, a pro-
pósito de esta primera noción de símbolo, clara, vigorosa, sobria,
dinámica, discreta. Hay una dimensión religiosa, no excluyente,
y que no se especifica simplemente como tal. Si vuestro entendi-
miento es capaz de simbolizar, nunca está cerrado. Siempre que no
hagáis ruido, es penetrado por una presencia.
Georges Morel da una definición distinta a la afirmación de
André Lalande. Escribió tres magníficos volúmenes sobre Le sens
de l’existence selon saint Jean de la Croix, a saber: Problematique,
Logique, Simbolique. Me inspiro en el tercer volumen, donde en-
cuentro esta breve fórmula: «El símbolo lleva intrínseco tanto el
significado como el camino» (p. 40).
El símbolo no es solo un significado, pues sería un signo arti-
ficial, convencional. El símbolo es algo más que un signo, porque
es ya de por sí un camino hacia lo que señala. Es lo que hemos
llamado el vínculo intrínseco.

Símbolo y alianza

Tomo prestada la siguiente definición de Edmond Ortigues, de su


obra Le discours et le symbole: «El símbolo es un objeto partido en
dos y dividido entre dos socios aliados que conservan cada uno su

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 12 18/10/2022 [Link]


descubriendo el símbolo 13

parte y la transmiten a sus descendientes, de modo que dichos ele-


mentos complementarios, una vez se vuelven a acercar, permiten
el reconocimiento de sus descendientes y constituyen una prueba
de su alianza» (p. 60).
El relato de Tobías ilustra esta definición: «El símbolo es un ob-
jeto partido en dos.» Hay una ruptura. El símbolo no escatima lo
trágico. Vivimos en un mundo partido, erosionado, con grietas por
doquier. Es un mundo despedazado. El símbolo tiene en cuenta
esta ruptura. Comprenderla será difícil, será una prueba.
La rotura sería insoportable si, además, no se considerara posi-
ble la alianza. Si lo estimamos con precisión, la ruptura solo puede
ser superada mediante la alianza con el universo, con los hombres,
con lo Divino, última grandeza de esta alianza. La lógica racio-
nal insiste en la distinción y hace balance de una ruptura, de una
fractura. La distinción que separa es el análisis; la distinción que
une, la síntesis. La capacidad de la razón toma en consideración las
fracturas y las supera en la síntesis. La síntesis reclama una antíte-
sis; y, acto seguido, cabe buscar otra síntesis, y así sucesivamente.
Se va de síntesis en síntesis sobre la base de la ruptura, que es la
oposición entre tesis y antítesis.
La lógica de los símbolos es otra. El símbolo celebra una alian-
za. En los horizontes de nuestra condición humana descubrimos
la certeza de poder reconciliarnos todos si así lo deseamos. En la
medida en que el espíritu es capaz de comprender, el ser humano
está unido a la totalidad para realizar la unidad. Una voz llega de
lo sagrado, del Completamente Otro; este Completamente Otro,
de quien sé que el otro procede, me ha dado el poder de recuperar
el mundo en la unidad.
El símbolo nos dice: «Si quieres, puedes realizar la unidad del
mundo. […] Las religiones te mostrarán el camino.»
El símbolo nos permite comprender una lección trágica, re-
tomada en una lección de optimismo. Tobías, el hijo, se puso en
camino con su mitad del documento; este ponerse en camino es

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 13 18/10/2022 [Link]


14 diccionario de los símbolos

el camino del símbolo. Un ángel (consistencia de lo invisible) lla-


mado Rafael (que significa ‘sanador’) lo acompaña. La experiencia
del símbolo es sanadora. Sara, su futura esposa, será el símbolo de
la alianza (símbolo nupcial).

Símbolo y misterio

En L’imagination symbolique, Gilbert Durand escribió: «El símbo-


lo es una representación simbólica que hace emerger un significa-
do secreto, es la epifanía de un misterio» (p. 13). Aquí se lleva al
límite la capacidad expresiva de una lengua. Lo contiene, pero en
un más allá. Sin embargo, contiene el símbolo porque hace pensar
en él, pero no es tratado del modo habitual.
«El símbolo encierra un contenido en un más allá» (p. 17), en
la categoría de horizonte que está siempre más allá. Cuando veo el
horizonte, aunque sea el de París, lo contengo, aunque se encuen-
tra siempre más allá. Por más que avance hacia él, nunca dejará de
alejarse. Del mismo modo, el contenido del símbolo se encuentra
siempre más allá. Quizás podáis ver lo que quiere decir el autor: él
descubre un mensaje inmanente de trascendencia.

Símbolo y contemplación

En 1970, en el libro Aux frontières de la religion et de la science, se


publicaron una serie de artículos de Paul Tillich, un protestante de
origen alemán emigrado a los Estados Unidos. El título se explica
porque a Paul Tillich le encantaba definirse como un hombre de
fronteras, expresión con la que quería señalar lo que nosotros hemos
designado con el término horizonte. Para superar de modo oportuno
las fronteras entre religión y ciencia, que sin embargo conviene te-
ner identificadas, quiso recurrir al símbolo; he aquí su fórmula: «El

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 14 18/10/2022 [Link]


descubriendo el símbolo 15

verdadero símbolo no es un signo escogido arbitrariamente; remite


más allá de sí mismo, se ofrece a la contemplación, tiene una poten­
cia intrínseca y una dimensión comunitaria. Es esencial para la vida
religiosa de la cual es instrumento indispensable de expresión.»
Lo novedoso de la fórmula de este teólogo es la introducción
del término contemplación. Esta dimensión de la contemplación nos
interroga, hoy por hoy, sobre todo a nosotros, los cristianos.
Juan Pablo II invitó a los cristianos a ser contemplativos exper-
tos en humanidad, lo que significa que es necesario que se esfuer-
cen por conocer bien las profundidades del ser humano.
Se trata, pues, de algo semejante a una democratización de la
contemplación en el pueblo de Dios. En los decenios precedentes
hemos tomado quizás un poco a la ligera la costumbre de endosar
la contemplación a los contemplativos. Para cada miembro del
pueblo de Dios, la contemplación es una realización esencial de
su acto de fe. Si no sabemos utilizar el símbolo, nos las apañamos
mal, porque el entendimiento y la vida contemplativa se expresan
y se desarrollan mediante el uso del símbolo.
La reflexión de Paul Tillich es, pues, un aspecto original, y del
todo actual: los símbolos educan para la vida contemplativa, y esta
parece indispensable para los cristianos de hoy en día.
Michel de Certeau también centró su investigación en la mís-
tica, una investigación decididamente interesante.
Él quería captar en el mundo contemporáneo:

· las formas marginalizadas de la mística;


· las periferias de la mística.

Descubrió, además muy rápidamente, que la mística no podía vi-


vir sin un lenguaje que superase el lenguaje racional: el lenguaje
simbólico. Se centró primero en las fábulas y publicó un libro
titulado La fable mystique. Más tarde, se centró en un análisis más
preciso del símbolo.

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 15 18/10/2022 [Link]


16 diccionario de los símbolos

Para rendirle homenaje, puesto que nos dejó en 1986, he re-


tenido esta fórmula, de la que, sin embargo, no tengo referencias
bibliográficas: «El símbolo, lo impensable entre dos términos.»
¡Es excelente! Es un impensable, si por pensamiento entendemos
el pensamiento racional, pero es un impensable completamente
sobrio, porque lo es entre dos términos. Y si lo es entre dos tér-
minos, es también pensado de otra forma, que es precisamente
la forma del símbolo. El símbolo permite pensar mejor lo que es
impensable para el hombre, lo que nosotros entendemos con la
palabra Dios. Dios es un impensable entre dos términos; si estos
se convierten en motivo de una alianza, constituyen un encuentro
vivo con este impensable.

la dinámica del símbolo

Examinemos ahora la dinámica del símbolo y distingamos sus


funciones biológicas, psicogénicas, antropofánicas.

Símbolo e imagen

El símbolo es vivificador, produce aliento, vida. El psicólogo


C. G. Jung escribió que todo símbolo es en definitiva un «cuerpo
viviente» que aporta un suplemento de vida en favor de la expe-
riencia simbólica, y que se encuentra, a su vez, vinculado a un
suplemento de cuerpo.
El símbolo permanece vivo gracias a su vínculo con una imagen.
Mircea Eliade, en Man and his symbols (El hombre y sus símbolos), re-
cuerda que «el símbolo no funciona en objetos, sino en imágenes».
En otras palabras, comenzamos a abrir los espacios de la existencia
simbólica cuando las realidades que nos rodean o las que habitan en
nosotros dejan de ser objetos y se convierten en imágenes. Se pasa

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 16 18/10/2022 [Link]


descubriendo el símbolo 17

del objeto a la imagen en el momento en que despunta la experien-


cia simbólica.
¿Cuál es la ventaja de una obra dinámica como esta que em-
pezaría, pues, con el paso del objeto a la imagen? ¿En qué medida
ganamos vitalidad cuando dejamos de considerar las realidades
externas o las internas como objetos y empezamos a considerarlas
imágenes? He aquí una de las cuestiones que Gaston Bachelard
estudió a fondo. Él nos hace notar que la imagen introduce un
concepto de unidad y un concepto de totalidad.
Esto significa que, cuando una realidad, considerada como ob-
jeto, pasa a entenderse como imagen, adquiere ductilidad y dina-
mismo. El objeto pasa a ser al mismo tiempo principio de unidad
y de totalidad. Puede remitir a cualquier cosa de su entorno: la
imagen resplandece, el objeto es fijo.
Esto es lo que ha jugado un papel tan relevante en nuestra
cultura occidental, sobre todo durante el periodo del llamado po-
sitivismo, en el que el objeto se convirtió en fijador, refrigerador:
se enfrió. Los objetos de nuestros pensamientos suponen, bien
entendido, un pensamiento lúcido —es la ventaja de la lógica ra-
cional—, pero también un pensamiento frío en el proyecto deter-
minado por su autonomía sintética.
Si aquellas mismas realidades que hemos llamado objetos em-
piezan a funcionar como imágenes, adquieren ductilidad y aper-
tura. Están dotadas de una cierta libertad, libertad que percibi-
mos también porque la imagen ya no es en absoluto fija como sí
lo era el objeto. La imagen remite a otra cosa, no es solo un objeto
según su significado etimológico: aquello que se proyecta delante
de nosotros. Constituye una realidad invitadora, que invita, es
una forma de invitación. Puedo mirar el sol como un objeto y,
entonces, lo olvidaré enseguida. Desde el momento en que co-
mienzo a mirarlo y a vivirlo como una imagen, es una invitación
a ir más allá. Esta invitación tiene dos ejes dinámicos: alcanzar el
centro de la luz del sol y, a partir de este centro de luz, sacar be-

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 17 18/10/2022 [Link]


18 diccionario de los símbolos

neficio de la luz para todos los objetos contemplados. Es un con-


cepto de unidad y de totalidad, o se trata quizás de una función
de expansión.
Es un vocabulario que Gaston Bachelard utiliza también para
señalar la importancia de esta disposición de la conciencia o del
espíritu, cuando estamos atentos a la transformación de los obje-
tos en imágenes. En el mismo instante, se produce una especie de
revitalización preparatoria: el símbolo revitaliza en función de su
vínculo con las imágenes corrientes; con las imágenes primordia-
les, suscita, sin embargo, un significado.

Imágenes corrientes

Podríamos ilustrar esto con la imagen de la estrella. Tomo la del


sol. El Sol es una estrella; nos es cercano, es nuestra estrella. Toma-
mos en consideración las estrellas más alejadas, porque actúan ya
como objetos, ya como imágenes, y a este respecto resultan más
elocuentes. Nos anuncian que en alguna parte hay una fuente, una
luz y la acción de dicha luz. Nos hacen sentir que la luz es una con-
quista, no el mero hecho de una pasividad. Nosotros no solo reci-
bimos la luz de la estrella y la luz del sol; tanto en un caso como
en el otro, tenemos que transformar la luz recibida en energía, y
esta, a su vez, debe llevarnos a la acción. En esto, el símbolo tiene
un papel revitalizante.
Algunos autores (Jean Chevalier, Dictionnaire des symboles, ar-
tículo Sol) ilustran esta función vivificadora, biologizante del sím-
bolo del sol con la expresión psicopompa: «El sol es quien puede
guiar las almas a través de las regiones infernales y reconducirlas
al día siguiente, con la llegada del día, a la luz. Función ambiva-
lente de psicopompa sanguinolenta y de hierofanía iniciática. […]
El sol genera y devora a sus propios hijos, dicen las Upanishads»
(p. 891). El sol mata y activa las energías del ser humano.

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 18 18/10/2022 [Link]


descubriendo el símbolo 19

Al fin y al cabo, el símbolo despierta en nosotros la energía en


el sentido de que, al dejar de tomar en consideración los objetos,
empezamos a vivirlos como imágenes.
En mi infancia, me impresionó muchísimo el libro de Guy de
Larigaudie que lleva por título L’étoile au grand large y que evoca
el concepto de totalidad, al mismo tiempo que el de unidad. Se
dice que: «No alcanzaremos la totalidad si no sabemos unificar-
nos en profundidad.» Se explicita aquí un conflicto dinámico, y
advertimos que asumirá un papel importante en la elaboración
del símbolo.
Este conflicto es idéntico al vivido por la lógica de la razón.
Pero la lógica de la razón lo vive de una forma distinta. La potencia
de los conceptos del espíritu intenta reconciliar la unidad y la tota-
lidad: ser yo mismo y, al mismo tiempo, ser otro. ¿Acaso no es esto
lo que todo corazón humano tiene en común, y lo que las imá-
genes empiezan a anunciar cuando permitimos que actúe este di-
namismo combinado de exigencia de unidad y de totalidad?
En este sentido, muchos autores han añadido —y son metá-
foras iluminadoras— que la imagen «respira». «Inspira», es decir
tiene inspiración en la medida que recuerda esta unidad; y «ex-
pira», tiene una expiración en la medida que remite a la totali-
dad. Vivir una imagen es respirar el universo y es respirar al ser
humano. Está más allá de la respiración física de nuestro cuerpo,
pero se trata de un más allá unido dinámicamente. Existe una
correlación con la condición de que la imagen viva realmente y
como símbolo.
Así pues, podemos, si lo deseáis, ilustrar y quizás comprender
mejor esta propuesta del apóstol Pablo: «La creación espera la re-
velación de los hijos de Dios» (Rm 8,19). Esta liberación comienza
en la medida en que las realidades que nos rodean ya no son ob-
jetos como en la lógica racional. Entonces, comenzamos a trans-
formar correlativamente estos objetos en imágenes y a descubrir
que estas imágenes respiran como respira el cuerpo humano.

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 19 18/10/2022 [Link]


20 diccionario de los símbolos

De este modo, se puede intentar dar vida a cierto número de


imágenes. He pensado retomar junto con vosotros el pasaje de uno
de los libros más bonitos de Nietzsche, Así habló Zaratustra. Este
libro comienza con una transposición de símbolos en imágenes.
Es muy evidente. Zaratustra se presenta desde el inicio con dos
imágenes animales: el águila y la serpiente. Estas imágenes son
prodigiosas, no son de ningún modo objetos, ¡no es posible! Y si
me preguntáis por qué, os responderé: porque el hombre se en-
cuentra ya puesto entre las imágenes animales de la serpiente y el
águila. Estos tres objetos se convierten en tres imágenes en el prin-
cipio de liberación o de funcionamiento fundamental. Así pues,
el águila y la serpiente solo tienen significado para el hombre.
Además, se dice en el prólogo: «Cuando Zaratustra tenía treinta
años, dejó su patria y el lago de su patria y se dirigió a la cima de
la montaña» (p. 53).
¡Qué imágenes y qué simbolismos! ¿Qué otra cosa es la patria
sino el lugar de mi tranquilidad como lo es la superficie quieta
del lago? Pero Nietzsche añade su patria y el lago de su patria,
es un plus, es decir, aquello que me resulta familiar. Hay, pues,
aquí una afirmación que podemos llamar de tipo objetivo. Las
palabras mismas se convierten en imágenes y símbolos; una lógi-
ca simbólica, que no es exclusiva de la lógica racional, empieza a
organizarse. Reposa en ella, pero añade este tipo de experiencia
que evocaremos y que podrá seguir diciéndonos —más explícita y
sencillamente— que este es el lago de mi conciencia cuando está
calmada. Está en casa cuando no emprendo aventuras. El día en
que emprendo una aventura, entonces, dejo el lago de mi con-
ciencia, ¡esto es el modo en que me relaciono con mis objetos in-
teriores y los vínculos que establezco con toda la realidad que me
rodea! Entonces, pues, la imagen y el símbolo están ya —y ten-
dremos ocasión de decirlo— «preñados», es decir, llenos de fuer-
za. La fuerza es grande y el lenguaje se abre. Somos «biologizados»
o «vivificados» por la acción de estos símbolos. «Y se dirigió a la

Diccionario de los símbolos - índice y pró[Link] 20 18/10/2022 [Link]

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