República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior Universitaria
Universidad Bolivariana de Venezuela
P.F.G: Arquitectura
Imaginario, Tradiciones, Mitología
Nota: 15 pts.
-Ensayo Evaluado.
-Cualquier observación o inquietud que puedas tener la discutimos en el aula.
-Lo subrayado en azul fue aquello que más me llamó la atención.
Profesor: Bachiller:
Franklin Sánchez Narmir. A Pimentel. R
C.I: 25.771.123
Caracas, mayo de 2019
Los Titanes
Según la Teogonía de Hesíodo, Caos fue lo primero que existió, y luego enumera otras figuras
cosmogónicas elementales como Gea (la Tierra) y el Tártaro. Considerar a estas deidades elementales
como hijos de Caos es un punto conflictivo, ya que Hesíodo jamás dice de forma explícita que fueran
engendrados por aquel. No obstante, muchos expertos lo dan por supuesto al considerar que, al ser Caos
la única entidad existente originalmente, las deidades posteriores necesariamente debieron surgir de él.
Nix (la Noche) y Érebo sí son referidos de forma explícita como hijos de Caos, siendo Éter y Hemera (el
Día) sus nietos. Una importante tradición filológica considera que Caos es la hendidura o resquicio
situado entre el cielo y la tierra. Hesíodo relata en la Titanomaquia que Zeus, al lanzar el rayo a los
Titanes, hace estremecer a Caos, y compara este hecho con el acercamiento entre Urano (el Cielo) y Gea
(la Tierra). Este pasaje, sumado al valor semántico de la palabra Χάος, hace admisible la interpretación
de Francis Macdonald Cornford, según la cual las palabras del verso 116 deben traducirse como ‘surgió
el resquicio entre la tierra y el cielo’. Y si bien tienen en cuenta la dificultad de que en la fuente Urano
derive de Gea en un estadio posterior de la cosmogonía, piensan que lo que Hesíodo quiso decir es que
al principio había un todo informe, que el cielo y la tierra formaban una masa indiferenciada y en el
principio relatado se separaron: lo primero es esta separación, que luego se reduplica figurativamente en
el nacimiento de Urano a partir de Gea y mitopoyéticamente en el relato de la castración de Urano por
parte de Crono.
Gea[ o][] Gaya [] es la diosa primigenia que personifica la Tierra en la mitología griega. Su nombre
significa “Tierra”. Es una deidad primordial y ctónica en el antiguo panteón griego, considerada La
Madre Tierra, de lo que la referencia más antigua es el griego micénico ma-ka, escrito en alfabeto
silábico lineal B. Del Caos surgió Gea “la de amplio pecho”, la eterna fundación de los dioses del
Olimpo. De su propio ser trajo a Urano, el cielo estrellado, su igual, para cubrirla a ella y a las colinas, y
también a Ponto, la infructuosa profundidad del mar. Gea tuvo descendencia con Urano: Los Titanes, Los
Hecatonquiros, Los Ciclopes, Las Erinias y Las Melíades. Urano escondió a cíclopes y hecatónquiros en el
Tártaro para que no vieran la luz, regocijándose de su maldad. Esto provocaba dolor a Gea (el Tártaro
era su vientre), por lo que creó un pedernal gris (o adamanto) y de éste fabricó una gran hoz, y reuniendo
a los titanes les pidió obediencia. Solo Crono, el menor, se atrevió a tomar la hoz y castró a su padre
cuando este se acercó a Gea para yacer con ella.
Urano, que significa cielo, firmamento; latinizado, Uranus, "hacedor de lluvia" o "el que fertiliza".
Otra etimología posible es "el que está en la posición más alta". Es un titán primordial personificador del
cielo. Urano era hijo y esposo de Gea, la Madre Tierra que, según cuenta Hesíodo en la Teogonía, había
concebido a Urano por sí misma. Urano y Gea fueron los padres de la primera generación de titanes, así
como los ancestros de la mayoría de los dioses griegos; sin embargo, ningún culto específico de Urano
sobrevivió en la época clásica.[ El dios no aparece entre los motivos usuales de las ilustraciones de la
cerámica griega antigua. Con todo, Gea, Urano y Estigia podían ser reunidos en solemnes invocaciones
en la épica homérica.
Océano, uno de los titanes, hijo mayor de Urano y Gea. Con su mujer, la titánide Tetis, dominaba el
Océano, un gran río que circundaba la tierra, a la que se consideraba un círculo plano. Las ninfas de este
gran río, las oceánides, eran sus hijas, y los dioses de todos los ríos de la tierra eran sus hijos. En
leyendas posteriores, cuando Zeus, jefe de los dioses olímpicos, y sus hermanos, Poseidón y Hades,
derrocaron a los titanes y asumieron su poder, Poseidón y su mujer, Anfitrite, sucedieron a Océano y a
Tetis como soberanos de las aguas. En la mayoría de las versiones de la Titanomaquia o guerra entre los
Titanes y los Olímpicos, Océano, junto con Prometeo y Temis, no se unió al bando de sus hermanos
Titanes contra los Olímpicos, sino que se mantuvo ajeno al conflicto. En la mayoría de las versiones de
este mito, Océano también rehusó unirse a Crono en la rebelión de éste contra su padre Urano.
Ceo, “inteligencia”, era el Titán de la inteligencia. Con su hermana Febe, titánide del brillo y la luna,
Ceo fue padre de Leto y Asteria. De Zeus (hijo de Crono y Rea), Leto engendró a Artemisa y Apolo
mientras que Asteria engendró junto a Perses a Hécate. Ceo representaba la adivinación por las estrellas,
así como el eje norte del cielo alrededor del cual giraban las estrellas, que recibió el nombre de Polo por
él. Junto con su esposa, que representaba el centro de la Tierra (entendida como un disco plano),
despuntó como uno de los primeros dioses proféticos, siendo Ceo el portavoz de la sabiduría de su padre
Urano y Febe la de su madre Gea. En este sentido sus dos hijas representaban las dos ramas de la
clarividencia: Leto y su hijo Apolo presiden el poder profético de la luz y el cielo, mientras que Asteria
y su hija Hécate lo hacen del de la noche, la oscuridad ctónica y los espíritus de los muertos. Asimismo
Apolo dividía su tiempo entre el oráculo de Delfos, en el centro de la Tierra que presidía su abuela y,
durante el invierno, en las regiones hiperbóreas, cercanas al polo que representaba su abuelo Ceo.
Ambos lugares estaban custodiados por dragones, Pitón en Delfos y la constelación de Draco en el norte
axial, pudiendo éstos representar a la pareja de Titanes. Según esta versión Ceo sería el dragón que
Atenea lanzó al firmamento durante la citada titanomaquia. Con los demás titanes, Ceo fue derrocado
por Zeus y los demás olímpicos, que lo encerraron en el Tártaro.
Crío, [] era uno de los Titanes. El menos individualizado de ellos, fue derrocado en la Titanomaquia.
Fue padre con Euribia, hija de Gea (la Tierra) y Ponto (el Mar), de Astreo, Palas y Perses. De la unión
de Astreo con Eos (la Aurora) nacieron Eósforo, las otras Estrellas y los Vientos. Crío fue desterrado
junto a sus hermanos al Tártaro, la parte más profunda del inframundo.
Hiperión, significado: el que camina en las alturas. Es un Titán, hijo de Urano (el Cielo) y Gea (la
Tierra). Hiperión es considerado a menudo el dios de la observación. Se casó con Tea, la diosa de la
vista y su hermana, con la que tuvo tres hijos: Helios (el Sol), Selene (la Luna) y Eos (la Aurora).
Jápeto, era un titán hijo de Urano y Gea. Fue padre de Atlas, Prometeo, Epimeteo y Menecio, a quien
Zeus derrotaría en la Titanomaquia. Sus descendientes son a menudo llamados por las formas
patronímicas Japétidas o Japetónidas.
Tea, Tía o Teia, llamada también Eurifaesa, ‘de amplio brillo’, era la Titánide de la vista y por
extensión la diosa que dotaba al oro, la plata y las gemas con su brillo y valor intrínseco. Tea se casó con
su hermano Hiperión, dios del vigilante sol, con quien fue madre de Helios, Selene y Eos, el sol, la luna
y la aurora. Los antiguos griegos creían que la vista era un rayo emitido por los ojos similares a los del
sol y la luna, por lo que era lógico que la diosa de la vista fuese también madre de los dioses de estos
cuerpos celestiales. Tras la Titanomaquia, en la que las Titánides habían permanecido neutrales, se fue a
vivir al palacio de su hijo Helios.
La titanide Temis, significa ‘ley de la naturaleza’, representa la justicia y el equilibrio. Suele
representarse con la balanza y la espada, y en la mayoría de las ocasiones con los ojos vendados, con su
epíteto, “temida”. Es mencionada por Hesíodo entre los seis hermanos y las seis hermanas hijos de Gea
y Urano. Temis, la del ‘buen consejo’, era la encarnación del orden divino, las leyes y las costumbres.
Cuando se le hace caso omiso, Némesis trae el justo y colérico castigo. Temis no era colérica: ella, ‘la de
preciosas mejillas’, fue la primera en ofrecer a Hera una copa cuando volvió al Olimpo afligida por las
amenazas de Zeus. Temis presidía la correcta relación entre hombre y mujer, la base de la familia
legítima y ordenada.
Mnemósine o Mnemosina ‘memoria’, a menudo confundida con Mneme, era la personificación de la
memoria. Esta Titánide era la hija de Gea y Urano, y la madre de las Musas con Zeus. En la Teogonía de
Hesíodo, los reyes y los poetas recibían el poder de hablar con autoridad por su posesión de Mnemósine
y su especial relación con las Musas. También se cuenta que Zeus se unió a Mnemósine nueve noches
consecutivas y así engendró a las nueve Musas, que nacieron en un parto múltiple.
Febe, “brillo” del intelecto, “la de la corona de oro”, era una de las Titánides originales, hija de los
titanes Urano y Gea. Febe acudió al lecho de Ceo y de él concibió a Leto y a Asteria. Recibió el control
del oráculo de Delfos de Temis, de acuerdo con algunas pocas fuentes, y posteriormente se lo daría a
Apolo.
Tetis “tía”, hija de Urano y Gea, es una titánide y diosa de las aguas, concretamente del agua dulce, al
mismo tiempo hermana y esposa de Océano. Fue madre de los principales ríos (oceánidas) del mundo
conocidos por los griegos, como el Nilo, el Alfeo, el Meandro, y de unas tres mil hijas llamadas las
oceánides. Considerada una personificación de las aguas del mundo, también puede ser vista como
equivalente a Talasa, la personificación del mar.
La titánide Rea, ‘flujo menstrual’ o ‘facilidad en el parto’, era hija de Urano y Gea, y esposa de
Cronos, y madre con éste de Deméter, Hades, Hera, Hestia, Poseidón y Zeus. Tras derrotar a Urano, su
padre, Crono volvió a encarcelar a los Hecatónquiros, los Gigantes y los Cíclopes en el Tártaro, y dejó al
monstruo Campe de carcelera. Él y Rea subieron al trono como reyes de los dioses. Esta época se
denominó la edad dorada, pues la gente de entonces no necesitaba leyes ni reglas: todos hacían lo
correcto, por lo que no eran necesarias.
Crono o Cronos[ “Padre Tiempo”, era el principal y el más joven de la primera generación de titanes,
descendientes divinos de Gea (la tierra) y Urano, (el cielo). Crono derrocó a su padre Urano y gobernó
durante la mitológica edad dorada, hasta que fue derrocado y encerrado en el Tártaro o enviado a
gobernar el paraíso de los Campos Elíseos. Se le solía representar con una hoz o guadaña, que usó como
arma para castrar y destronar a su padre, Urano. Crono guardaba un intenso rencor contra Urano. Éste se
había ganado la enemistad de Gea, madre de Crono y los demás Titanes, debido a que luego de haberlos
engendrado, los retenía en el seno de su madre y no permitía que vieran la luz. Gea creó una gran hoz de
pedernal y reunió a Crono y sus hermanos para convencerlos de que matasen a Urano. Solo Crono
estuvo dispuesto a cumplir su voluntad, así que Gea le dio la hoz y le hizo tender una emboscada.
Cuando Urano se encontró con Gea, Crono lo atacó con la hoz y lo castró. De la sangre que salpicó en la
Tierra surgieron los Gigantes, las Erinias y las Melias. Crono arrojó al mar la hoz, que dio origen a la
isla de Corfú, y los genitales amputados de Urano. A su alrededor surgió del miembro una espuma de la
que emergió la diosa Afrodita. Tras derrotar a Urano, Crono volvió a encerrar en el Tártaro a los
Hecatónquiros y los Cíclopes, a quienes temía. Subió al trono junto a su hermana Rea como reyes de los
dioses. Esta época del reinado de Crono se denominó la edad dorada, pues la gente de entonces no
necesitaba leyes ni reglas: todos hacían lo correcto y no existía la inmoralidad. Crono supo de Gea que
estaba destinado a ser derrocado por uno de sus propios hijos, como él había derrotado a su padre. Por
ello, aunque fue padre con Rea de los dioses Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón, se los tragaba
tan pronto como nacían. Cuando iba a nacer su sexto hijo, Zeus, Rea pidió a Gea que pensara un plan
para salvarlos y que así finalmente Crono tuviese el justo castigo a sus actos contra su padre y sus
propios hijos. Rea entregó a Crono una piedra envuelta en pañales, también conocida como Ónfalos, que
éste tragó enseguida sin desconfiar creyendo que era su hijo. Cuando Zeus se hizo adulto atacó y liberó a
sus hermanos del estomago de Cronos, quienes lo ayudaron a desmembrar a su padre. Luego de cortar a
Cronos, los hermanos encerraron a los titanes rebeldes en el tártaro (lo más profundo del inframundo), y
luego los tres hermanos: Zeus, Poseidon y Hades, se repartieron el universo.
Atlas ‘el portador’, era un joven titán al que Zeus condenó a cargar sobre sus hombros al cielo (a
Urano). Era hijo del titán Jápeto y de la oceanide Asia) y hermano de Prometeo, Epimeteo y Menecio.
Quiso liberarse del castigo dándole el soporte del cielo a Heacles, quien lo hizo, pero al poco tiempo
engañó al titan para que volviera a sostenerlo.
Prometeo era hijo de Jápeto y la oceánide Asia o de la también oceánide Clímene. Era hermano de
Atlas, Epimeteo y Menecio, a los que superaba en astucia y engaños. No tenía miedo a ninguno de los
dioses, y ridiculizó a Zeus y a su poca perspicacia. Zeus envió un águila (hija de los monstruos Tifón y
Equidna) para que se comiera el hígado de Prometeo. Siendo éste inmortal, su hígado volvía a crecer
cada noche, y el águila volvía a comérselo cada día. Este castigo había de durar para siempre, pero
Heracles pasó por el lugar de cautiverio de Prometeo de camino al jardín de las Hespérides y lo liberó
disparando una flecha al águila. Esta vez no le importó a Zeus que Prometeo evitase de nuevo su castigo,
ya que este acto de liberación y misericordia ayudaba a la glorificación del mito de Heracles, quien era
hijo de Zeus. Prometeo fue así liberado, aunque debía llevar con él un anillo unido a un trozo de la roca
a la que fue encadenado.
Epimeteo, ‘que reflexiona más tarde’, "retrospectiva", literalmente "pensamiento-tardío," era
hermano de Prometeo "previsión", literalmente "pensamiento-adelante", ya que a diferencia de Prometeo
(quien podía ver el futuro), éste veía con retraso cosas que ya habían acontecido. Ambos actuaban como
benefactores de la humanidad,[,,] pero mientras que Prometeo se caracteriza por ser ingenioso e
inteligente, Epimeteo se representa como tonto. Era hijo del titán Jápeto y de la oceánide Clímene. Otros
hermanos suyos son Atlas y Menecio. Unido a Pandora, tuvo una hija, Pirra la roja, que unida a
Deucalión (hijo de Prometeo) fueron los padres del género humano tras el gran diluvio.
Menecio, es un titán, hijo de Jápeto y Asia, y hermano por tanto de Atlas, Prometeo y Epimeteo.
Murió alcanzado por un rayo que le lanzó Zeus en la Titanomaquia y fue encerrado en el Tártaro.
CONCLUSION
Los titanes fueron tan importantes en el mito griego, de ellos surgieron los dioses, los monstruos, los
gigantes, los ciclopes, las ninfas….casi todas las criaturas mitológicas de Grecia, y de las cuales otras
culturas adoptaron.
La creación inició también, como en otras culturas de todo el mundo, como un vacío existente antes
de que de éste surgiera todo lo que se conoce en el universo. En este caso todo lo tangible e intangible
surgió de Caos y de él surgieron la Tierra, el cielo, la noche, el día, el océano, las estrellas, la aurora, el
tártaro, y demás.
Para los antiguos griegos siempre fue importante y cultural involucrar un fenómeno natural como la
existencia de un ser divino.
BIBLIOGRAFIA
● Biblioteca de Consulta. Microsoft Encarta 2007. 1993-2006 Microsoft Corporation.
● Wikipedia, la enciclopedia [Link]. 2019 Fundación Wikimedia, Inc
ANEXOS