Resumen de Historia
Capítulo 4
-Durante la primera mitad del siglo XIX la crisis del dominio colonial
y las guerras de independencia generaron la desorganización del
orden económico colonial. Los grupos de productores y
comerciantes criollos esperaban el establecimiento de un nuevo
orden económico y comercial liderado por Gran Bretaña, por lo
que, levantaron todas las restricciones al comercio con el exterior,
esperando que, con el librecambio, los capitalistas ingleses
invirtieran para desarrollar nuevas industrias. Sin embargo, esto no
paso, dejando a Latinoamérica en un “larga espera”, que llevo a
que el poder de los grupos de comerciantes se fortaleciera,
permitiendo que estos controlaran la circulación de los productos
manufacturados extranjeros. Estos grupos de comerciantes que se
fueron consolidando en cada país, controlaban los mercados
regionales y competían entre sí. Los comerciantes eran los que
proveían las materias primas necesarias, los que controlaban los
precios y eran los únicos que podían otorgar préstamos, esto
género que los productores dependan de ellos, y les otorgo
enormes ganancias y posiciones de poder.
-Hacia mediados del siglo XIX los capitalistas de las sociedades
industriales comenzaron a demandar de las economías
latinoamericanas la producción de nuevas materias primas y
alimentos, y consideraron conveniente realizar inversiones de
capital. Esto impulso la reorganización de las economías
latinoamericanas, sin embargo, era necesaria una adecuación de
estas economías a los requerimientos metropolitanos, lo que llevo
a los gobiernos de los nuevos países a realizar un conjunto de
reformas institucionales llamadas reformas liberales, las cuales
buscaban sentar las bases legales que garantizaban el libre acceso
de los capitales a la compra de tierras y a la libre contratación de
mano de obra. La mayor parte de la tierra y de la población que
podía ser empleada como mano de obra estaba inmovilizada, ya
que, o era propiedad de la iglesia católica (la cual poseía enormes
extensiones de tierra que no podían ser vendidas ni compradas,
“manos muertas”) o de las comunidades indígenas. Estas tierras
fueron expropiadas mediante un proceso violento y muy resistido
(al no tener otra opción, las comunidades indígenas, debieron
someterse a un mecanismo de explotación de la mano de obra
heredado de la etapa colonial y basado en relaciones de tipo servil).
Latifundios= grades extensiones de tierras, grandes parcelas.
Minifundios= reducida parcela, pequeños bloques de tierra.
-Los gobiernos de los nuevos países latinoamericanos consideraban
que para que el capitalismo y “el progreso” que este traía
alcanzaran a las nuevas sociedades, era necesario terminar con los
resquicios del tradicionalismo (herencia de la etapa colonial), por lo
que se propusieron remover las relaciones sociales de tipo servil y
esclavista que habían quedado de dicha etapa. En 1807 se abolió la
trata británica (los grupos abolicionistas lograron su objetivo de
terminar con la esclavitud y la trata de esclavos), y a partir de ese
momento, empezó a presionar para que los países
latinoamericanos también lo hicieran. En América Latina la
abolición de esclavitud no significo la difusión del trabajo
asalariado, sino que, las nuevas formas de organizar el trabajo
originaron la dependencia personal por parte de la mano de obra,
ahora “libre”, hacia los hacendados.
-Los centros industriales se fueron especializando en la producción
de manufacturas industriales, en la creación de nuevas tecnologías
y en la acumulación de capital, mientras que los países no
industrializados se especializaron en la producción de materias
primas y alimentos. Esta situación generó que estos últimos
reorganizaran sus economías en función de los centros capitalistas.
Para realizar esto tuvieron que aprovechar sus ventajas
comparativas y competitivas, o sea, que cada país se especializo en
la producción de aquellos productos que podía producir con cierta
ventaja debido a las condiciones naturales de su territorio. Esto
llevo a que los países no industrializados se incorporaran al
mercado internacional como periferias capitalistas, cuyas
sociedades eran mercados donde los capitalistas de los países
industrializados vendieron una parte importante de sus
producciones industriales (y posteriormente donde venderían sus
tecnologías y donde colocarían sus préstamos de capital).
-El orden neocolonial (o nuevo pacto colonial) se consolido entre
1850 y 1880; desde ese momento las sociedades latinoamericanas
se especializaron como productoras de materias primas y alimentos
que se exportaban a los centros de la nueva economía industrial, y
como consumidoras de la producción industrial de esos centros. La
nueva forma de producción fue organizada según parámetros
capitalistas y constituyeron el llamado “sector moderno” (los
grupos sociales ligados a este sector fueron los terratenientes
propietarios de las haciendas o plantaciones “modernas” y los
comerciantes y financistas ligados a la comercialización de las
producciones para la exportación).
-La incorporación de Latinoamérica al mercado internacional dio
lugar al desarrollo de tres tipos de economías exportadoras de
productos primarios: 1) economías exportadoras de productos
agrícolas de clima templado (tubo como base el uso extensivo de la
tierra y la competencia con la producción interna de los países
industriales europeos y las antiguas colonias de poblamiento
europeo; constituyeron una extensión de la frontera agrícola de
Europa en proceso de industrialización) 2) economías exportadoras
de productos agrícolas de clima tropical (tuvieron que competir con
áreas coloniales europeas y con la región esclavista de los Estados
Unidos; se incorporaron al mercado internacional gracias a la
expansión de la demanda europea del café y del cacao) 3)
economías exportadoras de productos minerales (fueron
redefinidas a partir de su posibilidad de producir metales no
ferrosos, y más tarde, de extraer petróleo).
En algunas sociedades latinoamericanas los capitalistas locales
poseían recursos de poder (control sobre los territorios donde se
localizaban los recursos naturales ahora demandados y el capital y
la tecnología necesaria para explotarlos) que les permitían poner en
marcha las producciones que demandaban los centros capitalistas,
mientras que en otras, si bien los Estados poseían el control del
territorio en donde se encontraban los recursos, no tenían el capital
y la tecnología necesaria, o la cantidad de alimentos demandados.
Esta situación dio origen a la formación de la economía de control
nacional (esta se desarrollaba cuando los capitalistas locales tenían
la propiedad de la tierra y controlaban el sector productivo
exportador; estos capitalistas locales establecieron alianzas o
desplazaron a otros grupos sociales que no estaban relacionados
directamente con el sector moderno de la economía y
establecieron nuevas relaciones con los capitalistas extranjeros;
este tipo de economía permitió la expansión de las exportaciones,
lo cual generó nuevas actividades relacionadas con la producción,
comercialización y transporte de productos, lo cual generó a su vez
una mayor circulación y distribución de los ingresos mediante la
creación de nuevos empleos) y la economía de enclave (esta se
desarrolló en las sociedades latinoamericanas en donde los
capitalistas locales no contaban con los recursos necesarios para
satisfacer la demanda del mercado, sin embargo, los capitalistas
extranjeros decidieron invertir ya que les resultaba conveniente la
producción de materias primas en países periféricos, ya sea porque
es más barato o porque en su país de origen no poseían esos
recursos; las empresas extranjeras controlaban de forma directa la
producción; se llamaba de esta formas ya que era un espacio
económico completamente cerrado y controlado por los
capitalistas extranjeros en el interior del territorio; este tipo de
economías generaban una limitada distribución y circulación de los
ingresos provenientes de las exportaciones; había dos tipos de
enclaves, el minero y el de plantación).
-En 1848, el descubrimiento de importantes yacimientos de oro en
California llevo a una fuerte inmigración hacia la zona por el deseo
de las personas de enriquecerse. Este incremento de la actividad
minera generó la demanda de productos indispensables para la
producción y alimentos. Para los países latinoamericanos el boom
del oro en California fue un importante impulso para sus
economías, sin embargo, luego de cinco o seis años los lavaderos
de oro se agotaron.
-Durante la segunda mitad del siglo XIX se notaba en las sociedades
latinoamericanas una marcada diferencia entre la minoría de
propietarios y la mayoría de la población integrada por
trabajadores, campesinos y esclavos. Además, en estas sociedades
también se produjo el desarrollo de un sector de profesionales y
trabajadores urbanos empleados en la administración pública, el
comercio y otros servicios urbanos. En Argentina, la necesidad de
desarrollar las industrias y la difusión de relaciones salariales
favorecieron la conformación de un grupo social integrado por
obreros urbanos y por trabajadores y empleados; este país también
tuvo una mayor circulación del ingreso proveniente de las
exportaciones, y como consecuencia, la ampliación del mercado
interno.
Capítulo 5
-Desde el puno de vista territorial, los límites de las antiguas
unidades administrativas coloniales estallaron y los virreinatos y las
capitanías se dividieron en distintos países. Diferentes grupos se
enfrentaron con el propósito de imponer su dominio sobre el
conjunto de la sociedad y centralizar la autoridad política del
Estado. Las dificultades que se les presentaron al intentar realizar
esto estuvieron vinculadas con las relaciones económicas y sociales
que se desarrollaron en las sociedades latinoamericanas durante el
periodo considerado como “la larga espera” (la militarización
agravó los enfrentamientos por el poder político).
-El Estado expresa la relación que existe entre los integrantes de
una sociedad a partir de la cual unos grupos ejercen la dominación
sobre otros que están subordinados a ellos. El conjunto de
instituciones que conforma el “aparato del Estado” es la
manifestación material de la relación social que expresa el Estado
(a través de ellas los funcionarios que ocupan los cargos de
gobierno y de la administración pública ejercen la autoridad política
sobre el conjunto de la sociedad). En las sociedades
latinoamericanas la existencia de varios mercados regionales
controlados por diferentes grupos de terratenientes y comerciantes
impedía la centralización de la autoridad política, que, al igual que
la dominación económica, se encontraba fragmentada. Solo una
alianza entre los terratenientes y comerciantes más poderosos
logró la monopolización de la violencia armada y la imposición de
una autoridad sobre el conjunto de la sociedad.
-En las nuevas republicas latinoamericanas se produjo una
instalación de la violencia; tanto los grupos que buscaban ampliar la
revolución como los que buscaban aplastarla organizaron sus
ejércitos. Una vez que se aseguró la independencia, los jefes de los
grupos armados comenzaron a actuar por su propia cuenta y
desconocieron la autoridad de quienes los habían convocado y
organizado, y se unieron a los grupos que durante el siglo XIX se
enfrentaron entre sí durante el proceso de centralización de la
autoridad política. La importancia de estos grupos se debía a la
existencia de guerras latinoamericanas, las cuales eran provocadas
por, la independencia de un nuevo país y la definición de los
territorios que iban a estar bajo su jurisdicción, conflictos limítrofes,
e intentos de apropiación por parte de un país de territorios en
donde se localizaban elementos naturales valorados como recursos
y pertenecían a otro país. Las guerras con países europeos
surgieron por, la intervención de estos en apoyo de algunos de los
grupos que en un determinado país se enfrentaban en una guerra
civil, y en otras, para defender lo que consideraban “sus intereses”.
La disolución de las instituciones coloniales, la violencia provocada
por las guerras y el establecimiento del librecambio desorganizaron
los circuitos productivos y comerciales tradicionales y afectaron el
poder económico y político de los grupos de comerciantes y
hacendados (estos últimos crearon mercados regionales que ellos
controlaban, y ejercían el poder político sobre la población). Esto
provoco dificultades para centralizar la autoridad política de las
nuevas republicas latinoamericanas. Algunos de los grupos de
comerciantes y terratenientes intentaron ejercer el gobierno
central con el propósito de utilizar las instituciones estatales a favor
de sus intereses particulares e imponer su dominio sobre el
conjunto de la población, mientras que otros se negaron a
obedecerlos y resistieron militarmente los intentos de
subordinación. En las sociedades latinoamericanas donde estos
conflictos eran más graves (las que poseían territorios extensos,
producciones diversas y poseía varios grupos localizados en
diferentes puntos de su territorio), las oligarquías regionales se
opusieron a la centralización de la autoridad política y defendieron
la existencia de aduanas interiores. El proceso de centralización
tuvo menos resistencia en los países con territorios menos
extensos, donde se desarrollaba una sola producción económica
orientada al mercado externo, y donde había un único grupo de
comerciantes y terratenientes.
-Las nuevas producciones necesitaban la subordinación del
conjunto de la sociedad. A partir de 1870, la imposición de la
autoridad de los grupos oligárquicos sentó las bases para la
constitución y consolidación de los Estados nacionales en América
latina (además de que, las nuevas instituciones estatales facilitaron
la organización y el desarrollo de las nuevas economías
exportadoras de productos primarios).
Algunos de los grupos que se enfrentaron por la lucha de la
centralización de la autoridad política se consideraban a sí mismos
“liberales” (los miembros de las nuevas elites urbanas conformadas
por comerciantes que no controlaban los circuitos comerciales
tradicionales, profesionales, intelectuales, empleados de la
administración pública y un sector de los militares; consideraban
que el progreso dependía del establecimiento de la libertad de
comercio, la libre expresión de las ideas políticas, la libertad de
cultos religiosos, la separación de la Iglesia y el Estado, y del
funcionamiento del sistema republicano), y otros “conservadores”.
Sin embargo, esta diferencia no resulto clara, ya que, cuando
liberales y conservadores ocuparon el gobierno, se producía una
fusión entre principios ideológicos liberales y prácticas políticas
conservadoras. Las reformas liberales contribuyeron a fortalecer el
poder de los grupos de hacendados y comerciantes más poderosos
(permitieron el favorecimiento de la concentración de la propiedad
de las tierras, reforzaron la dominación de la mayoría de los
integrantes de las comunidades indígenas y de la población
campesina, y las condiciones favorables para la inversión de capital
extranjero generó amplias oportunidades para realizar nuevos
negocios y obtener ganancias). Los hacendados y comerciantes se
dieron cuenta de las ventajas que obtenían con el nuevo orden y se
adhirieron a él, sin embargo, también, limitaron los derechos de la
mayoría (restricción del sufragio, fraude electoral, autoritarismo
político y terror) con la justificación de que era necesario para
consolidar el “orden liberal”. El liberalismo conservador se convirtió
en la base ideológica de los grupos dirigentes, que durante la
segunda mitad del siglo XIX, centralizaron definitivamente la
autoridad política y organizaron en ella Estados nacionales
modernos.
-Las “reformas liberales” buscaban la separación entre la Iglesia y el
Estado, por lo que buscaban expropiar las tierras que poseía la
iglesia y traspasar las tareas que poseía al Estado (tareas
relacionadas con el registro civil y la educación). La disminución del
poder de la iglesia estuvo relacionada con los resultados de las
luchas entre conservadores y liberales y el grado de autoritarismo
hacia el que avanzaron los distintos gobiernos liberales-
conservadores.
-Las sociedades latinoamericanas se enfrentaron al problema de
construir sistemas políticos que ejercieran una autoridad efectiva y
duradera. Construyeron sobre las bases orientadas por los
principios del racionalismo ilustrado y los modelos republicanos de
Estado Unidos y la Revolución Francesa. Existía la creencia de que el
Estado debía estar sujeto a una constitución escrita, por lo que, se
basaron en la idea de contrato social, soberanía del pueblo y voto
de la mayoría para realizarlas como expresión del “deseo general”.
Sin embargo, las relaciones sociales y las prácticas políticas no
estuvieron orientadas por los principios liberales consagrados en
las constituciones. El establecimiento de poderes ejecutivos
restringidos por una constitución y la adopción de la estructura
federal expresaban los intereses de grupos de poder locales con
tendencia a las autonomías políticas y a resistir el avance del poder
centralizado. Entre 1826 y 1845 los desórdenes políticos y la crisis
económica resultante de la “larga espera” asentaron la
centralización política. Los grupos dirigentes querían lograr el orden
político, pero no sabían si hacerlo a través de las formas
constitucionales europeas, o a través de la fuerza y el terror. Entre
1845 y 1870, con el establecimiento de los gobiernos liberales, los
conservadores decidieron apoyar el federalismo, ya que, al haber
perdido el control del gobierno, consideraban que esta era la mejor
manera de conservar su dominio. Por su parte, las constituciones,
entre 1820 y 1830 fueron centralistas y otorgaban el derecho al
voto a individuos que tenían determinada propiedad, mientras que,
a partir de 1850, establecieron un sistema republicano y federal.
-Entre 1870 y 1910 se produjo la centralización de la autoridad
política, la consolidación de las instituciones estatales y se
establecieron gobiernos más o menos autoritarios. Además, las
inversiones extranjeras, las ganancias provenientes de las
exportaciones y los ingresos aduaneros, proporcionados por las
importaciones, aumentaron el volumen de capital circulante en las
sociedades periféricas y suministraron los recursos necesarios para
cooptar a los posibles opositores
-Los grupos oligárquicos que controlaban el sector productivo
exportador, luego de haber aniquilado, subordinado o establecido
alianzas con las oligarquías del “sector tradicional” de la economía,
asumieron el control del Estado nacional e impusieron un sistema
de gobierno que restringía fuertemente la participación política de
la gran mayoría de la población. Los Estados oligárquicos
establecieron relaciones sociales en las cuales las clases subalternos
no habían entrado voluntariamente o a las que no podían
libremente romper. El control de las instituciones estatales les
otorgo mecanismos que le permitieron apropiarse de una porción
considerable del excedente producido por los trabajadores (el
volumen de este dependía de las ventajas comparativas y
competitivas de las producciones agropecuarias y mineras). Los
Estados nacionales se hicieron cargo de tareas fundamentales para
la organización del sistema productivo y de intercambio y para la
apropiación del excedente por parte de la burguesía.