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Leccion 8

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LA EKKELSIA UNA COMUNIDAD TEOCRÁTICA

(El Gobierno de la Iglesia)


INTRODUCCIÓN
En esta unidad nos centraremos particularmente a considerar un tema
relevante como es el gobierno de la Iglesia, o como yo lo he denominado la
Ekkelsia una comunidad teocrática.
texto

Una lectura rápida del libro de los Hechos y de las cartas nos hace ver que
muy pronto en las iglesias del NT aparecen los cargos de ancianos y de diáconos
que más adelante parecen conformar los cargos de responsabilidad en la iglesia.
La primera parte de esta unidad está dedicada al ministerio de los ancianos y la
segunda a la de los diáconos. Habrá una tercera sección en la que estudiaremos
cómo ambos cargos pueden configurar un Consejo de iglesia.
1. ANCIANOS, OBISPOS Y PASTORES
1.1 Un mismo cargo
Los términos anciano (presbyteros), obispo (episkopos) y pastor (poimēn)
claramente se refieren a un mismo cargo en el NT. Prueba de ello es lo siguiente:
(1) En Filipenses 1:1,

(2) En Hechos 20:17.

(3) En 1ª Pedro 5:1-2

(4) En 1ªTimoteo 3:1-7

(5) En Tito 1:5-7,

El uso de diferentes términos hace más bien alusión a la responsabilidad


que recaía sobre los ancianos. El verbo episkopeō quiere decir supervisar, cuidar.
El término poimainō quiere decir pastorear.
2

En las iglesias bautistas y pentecostales, entre otras, el término usado


habitualmente para este cargo es el de “pastor”.

El término “obispo” prácticamente está limitado a las Iglesias Evangélicas


Episcopales (IEE), metodistas y a algunos grupos pentecostales.

En esta lección hablaremos por simplicidad de “pastores” pero entendiendo


que nos estamos refiriendo al ministerio que en el NT aparece con diferentes
nombres: anciano, pastor u obispo. Usamos este término no identificándonos con
un determinado uso denominacional sino porque entendemos que este término
expresa mejor en el lenguaje de nuestro tiempo el contenido bíblico de este
ministerio.

1.2 Pluralidad de pastores en la iglesia


La evidencia del Nuevo Testamento apunta a una pluralidad de estos en la
iglesia local (ver Hechos 14:23; 20:17; 21:18; Filipenses 1:1; 1ªTimoteo 5:17;
Tito 1:5; Santiago 5:14; 1ªPedro 5:1). Hay, no obstante, algunas referencias a
“presbyteros” o “episkopos” en singular. Esto no significa, sin embargo, que
hubiese un solo pastor:
(1) 1ªTimoteo 3:2; Tito 1:5-7.

(2) 2ªJuan 1 y 3ªJuan 1. En ambos casos Juan se refiere a sí mismo como


“el presbítero”. El sentido de esta expresión podría ser:

(a)
(b)

(3) ¿Son los “ángeles” de las iglesias del Apocalipsis (1:20; 2:1, 8, 12, 18;
3:1, 7, 14) los pastores de esas iglesias?
3

2. FUNCIONES DE LOS PASTORES


El testimonio del NT apunta a tres claras áreas de responsabilidad en el
ministerio pastoral:
2.1 Ministerio de la Palabra
-Es fundamental la postura de la Palabra, el pastor tiene que dedicarse exclusivamente al ministerio de la
palabra
-Ministerio de exhortación, enseñar y evangleizar
-Otro indicativo del pastor es el gobierno de la iglesia

2.2 Gobierno de la iglesia


Esta función de los ancianos queda patente si tenemos en cuenta:
a) Trasfondo histórico
(1) Lideres judios en la sinagoga

(2)

b) Testimonio del Nuevo Testamento


Hay particularmente dos verbos que se usan en el NT que denotan esta
posición de liderazgo:
(1) El verbo proïstēmi. Según el léxico el significado primario de este término es
“estar al frente”, “liderar”, “gobernar”. En este sentido aparece en los siguientes
textos:
Rom.12 8 “…el que preside con solicitud”.
1ªTim 5 12 “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre
vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan…17Los ancianos que
gobiernan bien sean tenidos por digno de doble honor.”
1ªTim 3:4-5: “que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con
toda honestidad 5(pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará
de la iglesia de Dios?).”
4

La referencia más explícita y directa a los ancianos como podemos ver es la


de 1ªTimoteo 5:17. Se usaba para referirse a funciones de liderazgo en el ejército,
en un estado, o en un partido. Incluía la responsabilidad de velar y proteger a
aquellos que se tenía a su cargo.[1]
(2) El verbo hēgeomai. Aparece tres veces en Hebreos 13:7 “Acordaos de
vuestros pastores [tōn ēgoumenōn], que os hablaron la palabra de Dios;
considerad cual haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe…
17Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por
vuestras almas, como quienes han de dar cuenta…24Saludad a todos vuestros
pastores.”
El mismo término se utiliza en Hch.7:10 para referirse a José a quien Dios
“puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa”.
También se usa en Mt 2:6 en referencia a la profecía de Miqueas que afirma
que de Belén saldría un guiador [ēgoumenōs] que apacentaría a Israel.
Por supuesto hay que recordar que dicho gobierno debe tener lugar bajo el
Señorío de Cristo, y por lo tanto se trata de un gobierno que ha de ser llevado a
cabo con amor y humildemente. Tal como Cristo nos enseña,
Lc.22: 25-26 “Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que
sobre ellas tienen autoridad son llamados bien hechores; 26 mas no así vosotros,
sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que
sirve “[ho hēgoumenos hos ho diakonon].
Y como escribe el apóstol Pedro: 1ªPed.5:3 “No como teniendo señorío
sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey”.
Hemos de evitar el extremo que a veces encontramos de rechazo a un
ministerio pastoral que suponga el ejercicio de autoridad.
Está claro en el NT que el ministerio pastoral conlleva una autoridad
delegada por Dios. Es una autoridad para dirigir o gobernar la iglesia. Pero al
mismo tiempo hay que tener en cuenta que dicha dirección o gobierno debe ser
considerado como una forma de servicio y que la manera de llevarla a cabo es
básicamente velando por el bien de espiritual de las personas, nutriéndolas con la
buena enseñanza de la Palabra de Dios y siendo ejemplos estimulantes de vida
cristiana. Debemos estar alerta para no ser llevados por el espíritu de Diótrefes.
5

3ªJn.9-10 “Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener


el primer lugar entre ellos, no nos recibe. Por esta causa, si yo fuere, recordaré
las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no
contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren
recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia”.
El llamado a los pastores es a velar por la grey, no a enseñorearse de ella, a
ejercer un liderazgo que guíe no por medios coercitivos sino con la autoridad que
proviene de una sana enseñanza y de un comportamiento modélico (J. R. Stott
41-43).
Tres principios fundamentales hemos de tener en cuenta al hablar de este
tema (Clowney 202ss):
(1)

(2)

(3)

Algunas formas de gobierno reflejan estos principios mejores que otras. No


obstante, la mejor forma de gobierno es una cáscara vacía si estos principios no
han sido bien aprehendidos por los corazones de aquellos que dirigen y de los
demás.
“Es preferible tener estructuras imperfectas en manos de siervos
entregados de Cristo que la forma más bíblica de gobierno eclesial llevada a
cabo con un orgullo y con un espíritu vindicativo y sin amor”. (Clowney 202).
6

El apóstol Pedro recuerda a los ancianos: 1ªPed.5:2-3 “Apacentad la grey


de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino
voluntariamente; no por ganancia deshonesta sino con ánimo pronto; no como
teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de
la grey.”

“El gobierno de la iglesia debe ser expresión del gobierno de gracia y


amor sacrificial que caracteriza al reino de Dios. Sin ese amor, el gobierno de la
iglesia puede convertirse en la peor clase de opresión, aquella que destruye el
alma.” (Clowney 206).

2.3 Cuidado pastoral / “Cura de almas”


Este cuidado incluye:
(1) Apacentar la grey. 1ªPedro 5:2 (comparar con Juan 21:15-17).
(2) Proteger a la congregación contra falsas enseñanzas. Hechos 20.28.29
(3) Animar a los débiles y decaídos, y disciplinar a los que yerran. 1ªTes.5:12;
5:14 es aplicable a pastores también. Para ello se requiere: Afecto profundo por
aquellos que se pastorea (1ªTes.2:8, 11; 2ªCor.12:15); Sensibilidad espiritual
(1ªTes.2:7; Hch.20:19; Gál.4:19, 20; Rom.9:2); El aval de un testimonio
irreprochable (1ªTes.2:10).
7

3. REQUISITOS PARA SER PASTOR


Los pasajes que consideraremos al tratar estos requisitos son 1ªTim.3:1-7;
2ªTim.2:24-26 y Tito 1:5-9 (para simplificar las referencias que siguen, no
aparece si se trata de Timoteo o de Tito, sino simplemente el capítulo y
versículos, entendiendo que las referencias al cap. 3 se refiere a I Timoteo, las del
cap. 2 a II Timoteo, y las del cap. 1 a Tito).
3.1 Buena reputación
- Irreprensible (en gr., anepílēmptos, 3:1; anégklētos, 1:6).
no tener defecto de caratcer ni de conducta, ningun defecto que pueda ser usado en su contra

- Buen testimonio de los de afuera (en gr. marturía, 3:7)

- Decoroso (en gr. kósmios).


Detallista, que trate con amor

3.2 Virtudes ejemplares


- Sobrio (en gr. nēfálios, 3:2).

- Prudente (en gr. sōfron, 3:2).


es una persona estable, equlibrada en su forma de pensar y de existir,. prudente y sensible, no se deja llevar por impulsos

- Hospedador (en gr. filóxenos, 3:2; 1:8).


una persona que abre su casa, es de buen testimonio y es una virtud muy
significativa de los cristianos

- Amable (en gr. epieikēs, 3:3).

- Apacible (en gr. majos, 3.3).


Es pacificador, es una perona que busca la paz y la persiue es tolerante a lo debatible
e intolerante a lo ensencial y tiene una capacidad de dialogo.

- Amante de lo bueno (en gr. filágathos, 1:8).


Literalmente quiere decir devocion por todo auello ques es lo mejor, busca la exelencia busca lo que benefica al prójimo y no lo propi
es justo está preocuapdo por que las cosas salgan bien no es parcial sino inparcial y no hace acecpcion de personas
8

- Justo (en gr. díkaion, 1:8).

- Santo (en gr. hósios, 1:8).

- Dueño de sí mismo (en gr. enkratēs, 1:8).

3.3 Capacidad para la enseñanza de la Palabra

3.4 Una familia saludable espiritualmente


- Marido de una sola mujer (en gr. mias gynaikós anēr, 3:2; 1:6). Se requiere lo
mismo de los diáconos en 3:12. Se han dado varias interpretaciones de estas
palabras:
i. no tenga poligamia

ii. que esté casado

no adultero
iii.

iv. que solo se haya casado una vez en la vida


9

- Que gobierne bien su casa (en gr. tou idíon oíkou kalōs proïstámenon,
3:4). Lider espiritual, el que administra en todos los hambitos

- Hijos en sujeción con toda honestidad (3:4),


sus hijos no estén acusados en rebeldia

3.5 Evitar defectos que dañarían el testimonio


- No dado al vino (en gr. mē pároino, 3:3; 1:7).

- No pendenciero (en gr. mé plēktēs, 3:3; 1:7).

- No codicioso de ganancias deshonestas (en gr. mē aisjrokerdēs, 3:3;


1:7).[2]

- No avaro (en gr. afilárgyros, 3:3).

- No soberbio (en gr. mē authádēs, 1:7).

- No iracundo (en gr. mē orgílo, 1:7). No irascible.

- No un neófito (en gr. neófitos, 3:6).


10

4. ELECCIÓN DE PASTORES

4.1 Consideraciones lingüísticas


Hay dos pasajes en el NT que hacen alusión a la elección de presbíteros:
Hechos 14:23, "Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con
ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído."
Tito 1:5, "Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y
establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé."
En cada uno de ellos aparece un verbo clave en relación con este tema: el
verbo cheirotoneō, traducido por "constituir" en Hch.14:23, y el verbo
kathistēmi, traducido por "establecer" en Tito 1:5.
En el primero, la acción es llevada a cabo por Pablo y Bernabé:
"constituyeron" ancianos en cada iglesia.
En el segundo texto, Pablo le recuerda a Tito que lo dejó en Creta para que
"estableciese" presbíteros en cada ciudad. De esta acción directa del apóstol
Pablo o de sus compañeros de ministerio en el establecimiento de presbíteros se
podría llegar a la conclusión de que la elección de los presbíteros no es una
atribución de la Asamblea de la Iglesia local reunida a tal efecto, sino que debe
ser llevada a cabo por los presbíteros ya existentes o en su defecto por los
misioneros fundadores de la iglesia.
Sería conveniente antes de pasar a otras consideraciones examinar con
detalle el significado y uso de estos verbos en la literatura clásica, en la versión
griega del AT (la Septuaginta, LXX) y en el NT:[5]
a) Cheirotoneō
El verbo cheirotoneō (de cheir, "mano", y teino, "extender") significa en la
literatura clásica griega votar o elegir mediante manifestación a mano alzada,
como, por ejemplo, se hacía de manera habitual en la asamblea ateniense.
11

A partir de este uso el verbo llegó a significar "designar", y el verbo


compuesto procheirotoneō "designar previamente" (o, en algunos casos, someter
a una votación preliminar). Ninguno de estos dos términos aparece en el AT.
En el NT aparece en los siguientes pasajes:
1) En Hch.10:41 se usa para referirse a la designación divina de los
apóstoles para que fueran testigos de la resurrección.
2) En el pasaje ya mencionado de Hch.14:23. De este uso al parecer se
deriva el uso posterior del término para referirse a la ordenación de ancianos.
3) En 2ªCor 8:19 se refiere a la designación por parte de las iglesias de la
persona que les representaría para acompañar al apóstol Pablo a Jerusalén para
llevar las ofrendas recogidas.
En los dos primeros casos, pues, cheirotoneō significa designar pero no por
parte de un grupo, mientras que en el tercer caso parece ser que sí.
En la literatura extra-bíblica encontramos estos dos mismos usos:[6]
1) Filo y Josefo lo utilizan para la designación de un rey por parte de Dios,
mientras que
2) En la carta de Ignacio a los de Filadelfia, a Policarpo y a los de Esmirna
se dice que las iglesias "eligen" a aquellos que han de ser enviados para llevar
felicitaciones a la iglesia en Antioquía.
3) También en la Didaqué se dice que las iglesias han de "elegir" a sus
propios obispos y diáconos.
b) Kathistēmi
El significado básico que tiene este verbo en la literatura clásica es el de
designar a una persona para un puesto o función. En la LXX aparece en Dt
17:15; I Sam 8:1 y Sal 105:21 y se traduce en RV como "poner por ...".
En el NT tiene los siguientes usos:
1) "Conducir a". Sólo en Hch.17:15; es un significado tardío del verbo
kathistēmi.
2) "Constituir, convertir en, hacer". Rom.5:19; Stg.4:4; 2ªPed.1:8 (en
este último pasaje traducido por "no dejar estar").
12

3) "Poner por", "poner sobre", "designar". Utilizado para la


designación de diáconos en Hch.6:3 ("encargar"), de ancianos en Tito 1:5
("establecer"), del sumo sacerdote en Heb.5:1;8:3 ("constituir") y del mayordomo
de una casa en Mt.24:45 (y textos paralelos en los demás evangelios), ("poner
sobre"). Es particularmente significativo el uso de kathistēmi en el contexto de
Hch.[Link]
"Los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron:
"...Buscad (episkepsasthe)[7], pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones
de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes
encarguemos (katastēsomen) de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la
oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la propuesta a toda la
multitud; y eligieron (exelexanto)[8] a Esteban, varón lleno del Espíritu Santo,
a Felipa, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de
Anitoquía; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les
impusieron las manos” (Hech 6:2-6).
El que los apóstoles "encargaran" (kathistēmi) del trabajo de diaconado a
las personas mencionadas fue precedido de una elección (episkeptomai, eklego)
por parte de la multitud de discípulos. Los apóstoles parecen haber ratificado,
establecido en sus nuevas responsabilidades a estos hombres.
c) Conclusiones lingüísticas
Esto nos lleva a pensar que al igual que el encargo recibido por los diáconos
en Hch.6 por parte de los apóstoles vino precedido de una elección por parte de
la iglesia, lo mismo pudo haber ocurrido en el pasaje de Hch.14:23 o en el de
Tito 1:5, pudiendo haber estado el nombramiento de ancianos precedido por una
consulta a la iglesia, o incluso por una elección de parte de la iglesia.
4.2 Otros argumentos a favor de la participación de la iglesia en la elección
de cargos
W. Grudem señala cinco razones, además de lo ya expuesto, por las que se
puede considerar más apropiado que sea la iglesia la que elige los ancianos o al
menos la que les reconozca o ratifique de alguna forma (Grudem 921):
a) Hay varios casos de elecciones de cargos en el NT en los que interviene la
asamblea de creyentes: (1) En la elección del sucesor de Judas, la asamblea
señala a dos y el Señor muestra cuál de ellos haya de ser (Hch.1:16-26); (2) la
elección de los que han ser portavoces de las decisiones del concilio de Jerusalén
(Hch.15:22-25); (3) la elección del representante que debía acompañar a Pablo en
llevar la ofrenda recogida para la iglesia en Jerusalén (2ªCor 8:19).
13

b) En el NT, es a la iglesia a la que se le delega la última autoridad (bajo la


autoridad de Jesús). Así lo vemos claramente en cuestiones de disciplina
(Mt.18:17; 1ªCor.5:4).
c) Si es la asamblea de iglesia la que elige a sus cargos, hay un mayor sentido de
dar cuenta a toda la congregación. Esto es una salvaguarda a lo que pudiera ser
un abuso de poder por parte del liderazgo.
d) La elección por parte de la congregación es también una salvaguarda en contra
de desviaciones heréticas por parte de los pastores. Históricamente las falsas
doctrinas han sido adoptadas primero por los teólogos, después por los pastores y
por último por los creyentes devotos que a diario leen sus Biblias.
e) Un gobierno funciona mejor cuando gobierna con el consenso de aquellos a
los que gobierna (cf. en el AT, Ex 4:29-31; I Sam 7:5-6; 10:24; 2ºSam.2:4;
1ºRe.1:39-40; y notar el error de Jeroboam en 1ºRe.12:1, 15).
5. Diáconos y diaconisas
5.1 Funciones de los diáconos (Hechos 6:1-7)
Hechos 6 contempla el surgimiento de un nuevo ministerio dentro de la
iglesia que no parece tener conexión con la ordenación levítica del AT ni con
cargos en la sinagoga.
Si bien la palabra diakonos no aparece en el texto, sí que aparecen palabras
afines de la misma raíz:
Diakonein en el v. 2, "No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios,
para servir a las mesas".
Diakonia en el v. 1, "hubo murmuración ... de que las viudas de aquellos
eran desatendidas en la distribución diaria" y en el v. 4, "Y nosotros
persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra".

En la epístola a los Filipenses escrita en el año 62 vemos que en 1:1 se


mencionan a los diáconos junto con los ancianos y asimismo en I Timoteo,
escrita en el año 66, se nos habla en el cap. 3 de los requisitos que deben cumplir
los diáconos, después de haber mencionado los requisitos de los obispos. Esto
nos muestra que para aquel entonces los diáconos cumplían un ministerio
reconocido formalmente dentro de la iglesia y se les concedía un cierto carácter
prominente.
14

Varias cuestiones hemos de resaltar en relación con las funciones de los


diáconos:
El diaconado surge ante la necesidad de atender necesidades de carácter
material. Esto es evidente ante la problemática que se plantea en el v. 1. Los
griegos se quejan de que sus viudas no son atendidas igual que la de los hebreos.
El número de creyentes ha aumentado considerablemente y se empiezan a
producir fricciones en cuanto al reparto de alimentos.
El diaconado surge como un ministerio complementario al de la oración y
la enseñanza de la Palabra de Dios que llevaban a cabo los apóstoles. Los
apóstoles entienden que su ministerio debe tener fundamentalmente un énfasis en
la oración y en la enseñanza y proclamación de la Palabra de Dios (v. 2).
Por ello proponen que se nombren personas que atiendan estas
responsabilidades. Los apóstoles no caen en la trampa de desatender lo que era
el ministerio fundamental que les había sido encomendado.
J. Stott comenta al respecto: “El siguiente ataque del diablo fue el más
perspicaz de los tres. No habiendo conseguido vencer a la iglesia mediante
persecución o corrupción, intenta ahora hacerlo mediante distracción. Si
pudiera conseguir tener preocupados a los apóstoles con temas de
administración social, que si bien eran esenciales no era parte de su llamado,
haría que ignoraran las responsabilidades que Dios les había dado de orar y
predicar, y de esta manera dejar a la iglesia sin defensa frente a las falsas
doctrinas” (J. Stott 120).
Muestra este pasaje el equilibro que había en la iglesia primitiva entre
atender a las necesidades espirituales y atender a las materiales. Era una división
de responsabilidades para atender a un mismo ministerio global de la iglesia que
incluía el aspecto físico y el espiritual. Los apóstoles dieron una enseñanza en su
sensibilidad hacia la problemática creada. Fueron responsables pero no
paternalistas. La congregación también supo asumir esta división de
responsabilidades.
15

5.2 Elección de los diáconos (Hechos 6:1-17)


a) El papel de la congregación
Observemos los siguientes detalles:
La multitud de los discípulos es convocada para ser informada de los
cambios que se van a realizar y el porqué de los mismos (v. 2).
Es la congregación la que tiene la responsabilidad de buscar los siete
varones que realizarán este servicio (v. 3).
La congregación elige (v.5) los siete varones en cuestión.
b) El papel de los apóstoles
Establecen los requisitos que deben cumplir los diáconos (v. 3).
Dan su visto bueno a la elección de la congregación y los encomiendan al
ministerio (v. 6).
c) Número de diáconos
En la iglesia primitiva algunos defendieron el número siete. En realidad no
hay indicación en el texto bíblico de que necesariamente tenga que ser así en
todos los casos. En Fil 1:1 y I Tim 3:8ss no se da ninguna indicación en cuanto a
número.

5.3 Requisitos de los diáconos (I Tim 3:8-13)


- Honestidad (en gr. semnós, v. 8).
Esta virtud se menciona en I Tim 2:2 cuando se nos exhorta a orar por los
gobernantes para que vivamos "quieta y reposadamente en toda piedad y
honestidad [10]. La expresión griega "piedad y honestidad" es equivalente a la
hebrea "santidad y rectitud". En cada una de estas expresiones la primera virtud
haría referencia a la actitud interior profunda, mientras que la segunda a la
manifestación externa en una forma de vida ordenada. Sería preferible traducir
"dignos" (BJ: los diáconos deben ser dignos") o "respetables" (NBE). La idea es
que su comportamiento sea tal que infunda respeto para el cargo que ocupan. Se
menciona asimismo en 3:4 entre las cualidades que debe reunir un anciano o
pastor.
16

- Sin doblez (en gr. mē dilógous, v. 8).


Lit. "no de dos palabras". La NBE lo traduce como "hombres de palabra".
El diácono debe mantener lo que dice con unos y con otros, no cambiar de
discurso según la persona con la que hable. Debe cuidarse de manera especial de
no ser chismoso porque entre otras cosas el chisme obliga a cambiar de discurso
según hable de la persona o hable con la persona.
- No dados a mucho vino (v. 8).
Expresión similar a la de 3:3 pero expresada todavía más claramente como
referencia a la borrachera.
- No codiciosos de ganancias deshonestas (en gr. mē aisjrokerdēs, v. 9).
Es éste también un requisito de los ancianos (3:3 y Tito 1:7). Un término
incluso más fuerte que el de "avaro". Probablemente la razón por la que Pablo
expresa estas dos últimas cualidades en términos tan enfáticos sea el hecho de
que debido a su ministerio de distribuir ofrendas podrían verse tentados de forma
especial en este sentido.
- Que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia (v. 9).
Los diáconos no deben ser únicamente personas con habilidades para la
administración sino gente que muestren convicciones profundas en la Palabra.
- Probado irreprensible (v. 10).
El verbo “probar”, en gr. dokimadso, significa probar con la esperanza de
pasar la prueba. Guthrie piensa que la prueba referida en este texto se refiere a
un examen de las cualidades requeridas para ser diácono, más que a un tiempo de
prueba.
La elección de diáconos, así como la elección de ancianos, requiere un
escrutinio cuidadoso. Esta prueba debe ser realizada por la asamblea de iglesia,
si seguimos el patrón de Hechos 6:3. El candidato debe ser “irreprochable” (en
gr. anegklētos, ver comentario en el apartado anterior epígrafe 5.1.1, mismo
término que aparece en Tito 1:6).
- Maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas
(3:12).
Ver comentarios en el apartado anterior, epígrafe 5.4.
17

5.4 Las diaconisas (3:11)


Se ha debatido mucho si las mujeres aludidas en este texto es una referencia
a las esposas de los diáconos o a mujeres diaconisas.
Reproducimos a continuación el comentario que al respecto hace Guthrie:
“Estas palabras relativas a las mujeres, han sido entendidas por algunos como
una referencia a las mujeres de los diáconos y hay mucho a favor de esta
interpretación por el hecho de que la esposa de un diácono tendría
probablemente que acompañar a su esposo en la tarea de la visitación. Otros
han postulado la existencia de una orden de diaconisas, pero esto tiene sus
dificultades a la luz de la sección que encontramos más adelante en la epístola
dedicada a mujeres obreras.
No obstante la palabra hōsautōs, traducida “asimismo”, indican una clara
conexión entre las mujeres y los diáconos, y apoya la tesis de que se está
hablando de un nuevo grupo análogo al anteriormente mencionado de diáconos.
Otro argumento a favor de que la referencia sea a diaconisas es que no
hay ninguna mención especial en cuanto a las esposas de los obispos. La verdad
probablemente se encuentre entre estas dos interpretaciones.
La referencia es demasiado general como para postular con certeza la
existencia de una orden de diaconisas, pero algún tipo de ministerio femenino
era necesario en la visitación y atención a mujeres candidatas al bautismo.
Para dicho trabajo, ciertas cualidades morales eran necesarias, bien se tratase
de esposas de diáconos o de diaconisas. Estas cualidades contienen todas ellas
una nota solemne, que muestra el carácter importante de su tarea. El último
requisito, “fieles en todo”, queda bien expresado en la frase de Moffatt como
“totalmente dignas de confianza”, una demanda muy fuerte pero también muy
necesaria.” (Guthrie 85).
18

6. FORMAS DE GOBIERNO ECLESIAL


Entendemos por lo expuesto en las secciones anteriores, que ancianos y
diáconos conformaban los cargos de personas responsables en la dirección de la
iglesia. No obstante, en las Escrituras no encontramos un modelo definido sobre
cómo debe organizarse el gobierno de una iglesia o de un grupo de iglesias.
Esto ha dado lugar históricamente a que existan diversas formas de
entender y estructurar el gobierno de una iglesia local o de un grupo de iglesias.
6.1 Gobierno episcopal
Según este modelo la autoridad final no está en la iglesia local. El arzobispo
tiene autoridad sobre los obispos, que ejercen su autoridad sobre la diócesis que
abarcan un número determinado de iglesias locales.
El responsable de una iglesia local o parroquia es el rector. Todos ellos son
sacerdotes que han sido ordenados al sacerdocio episcopal. La Iglesia Anglicana
es la principal representante de este modelo.
El modelo católico es un modelo de carácter episcopal. No obstante hay que
tener en cuenta que cuando los anglicanos usan el término “sacerdote” lo hacen
en un sentido diferente al católico, pues para los anglicanos la palabra
“sacerdote” (en inglés, priest) es equivalente al término griego presbyter
(presbítero o anciano).
Los anglicanos admiten que no hay suficiente base bíblica para afirmar que
éste sea el modelo de gobierno en la iglesia del NT pero lo ven como un
desarrollo natural en la historia de la iglesia que, además, no contradice las
Escrituras y es un sistema beneficioso. Los argumentos que podríamos dar en
contra son los siguientes:
1) El cargo de “obispo” en el NT es el mismo que el de “anciano” o “pastor”
como hemos ya visto anteriormente.
2) No hay evidencias en el NT de que el cargo de obispo fuese de carácter
sucesorio.
3) Lo ocurrido en la historia de la iglesia con el desarrollo de un modelo
episcopal puede interpretarse como una desviación del modelo bíblico, como
existieron también otras.
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6.2 Gobierno presbiteriano


En este sistema, cada iglesia elige sus propios ancianos. El pastor es uno de
los ancianos con igual autoridad a la de otros ancianos. Juntos conforman la
“Sesión”, Consejo o consistorio de la iglesia local. Este Consejo tiene autoridad
para gobernar la iglesia local.
Por encima de las iglesias locales, no obstante, está el Presbiterio que
consiste de todos o algunos de los ancianos en las iglesias locales sobre las cuales
este Presbiterio tiene autoridad. Por encima de los presbiterios está la Asamblea
General en la que están representados algunos de los miembros de los
presbiterios.
Razones a favor de un sistema presbiteral:
- Ancianos y pastores que tienen el conocimiento y los dones para gobernar
pueden ser de beneficio a otras congregaciones y solamente a las iglesias
locales en las que sirven
- Un sistema presbiteriano parece expresar mejor la unidad del Cuerpo de
Cristo.
- Este tipo de estructura puede evitar que iglesias locales se desvíen
doctrinalmente.
Razones en contra:
- En ningún pasaje de las Escrituras los ancianos parecen tener autoridad al
menos de forma regular sobre un conjunto de iglesias locales.
- Este sistema propicia con facilidad litigios de carácter doctrinal que pasan
de los consejos locales a los presbiterios y de allí a las asambleas generales.
- El poder de decisión que tienen los miembros que no son pastores o
ancianos queda muy limitado y con frecuencia muy remoto.
- Aunque es cierto que el sistema puede ofrecer protección contra los desvíos
doctrinales de una iglesia local, también es verdad que puede pasar lo
contrario, o sea, que desviaciones doctrinales en la denominación como tal
fuercen a congregaciones locales a asumir esas desviaciones.
- Aunque el sistema presbiteriano visualiza de alguna forma la unidad del
Cuerpo de Cristo, no es la única forma que puede visualizar esta unidad.
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6.3 Gobierno congregacional


Dentro de este tipo de gobierno se dan a su vez varios modelos:
a) Iglesias con un Consejo formado por pastor más diáconos
Este es el modelo típico de gobierno de iglesias bautistas. La iglesia elige
tanto al pastor como a los diáconos. El grado de autoridad del pastor varía de un
caso a otro y viene determinado por factores como la idiosincrasia de la propia
congregación, la personalidad del pastor, el tiempo que ha ejercido en esa iglesia
y la dinámica del equipo de diáconos.
Las razones que dan los defensores de este modelo son las siguientes:
1) El NT no enseña específicamente que tenga que haber un número plural de
ancianos en cada iglesia.
2) Jacobo aparece como el líder indiscutible de la iglesia de Jerusalén según
Hch.12:17 y 21:18.
3) En varios pasajes se utiliza la palabra “obispo” en singular, mientras que
diáconos aparece siempre en plural. Particularmente se contrasta 1ªTim 3:2 y
Tito 1:7 con 1ªTim 3:8.
4) Los ángeles de las iglesias de Apocalipsis 2-3, son los pastores de estas
iglesias.
5) Un argumento más reciente, de carácter práctico, es que para que una iglesia
crezca la clave está en tener un pastor principal con claras dotes de liderazgo.
En contra de estas razones podríamos aducir las siguientes:
1) Aunque no hay una orden específica de que necesariamente tenga que haber
una pluralidad de ancianos, es suficientemente claro que éste era el modelo
habitual.
2) Todo apunta a que Jacobo tuvo efectivamente una posición prominente en la
iglesia de Jerusalén. No obstante, había “ancianos” en dicha iglesia según vemos
en Hech 15:2. De hecho según Gal 1:19 parece haberse contado más entre los
apóstoles.
3) La referencia a “anciano” en singular en los pasajes aludidos no es una
referencia a número sino al cargo de anciano y las características que debería
reunir cualquiera que se digne en serlo.
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4) Una de las iglesias de Apocalipsis era la de Éfeso, y sabemos que en esta


iglesia había una pluralidad de ancianos (Hech 20:17).
5) El argumento sobre el crecimiento de una iglesia no es ni mucho menos
concluyente. Lo que debe prevalecer es el modelo bíblico no el modelo que
nosotros pensemos que va a ser más eficiente. El modelo en cualquier caso puede
confirmar la conveniencia de que haya un anciano que lidere en el propio grupo
de ancianos.
b) Iglesias en las que el Consejo está compuesto por ancianos o
pastor+ancianos
El modelo de un Consejo compuesto sólo por ancianos es el modelo típico
de las Asambleas de Hermanos. En algunas iglesias, no necesariamente de
Asambleas de Hermanos, se incluye entre los ancianos el cargo de pastor.
Normalmente en este modelo, el pastor se entiende como aquel preside el
Consejo de Ancianos. Cuál pueda ser el peso de autoridad respecto a los ancianos
varía según el caso. En algunos casos se le consideraría uno más, pero
normalmente sería un primus inter pares.
Este modelo tiene la ventaja de compartir responsabilidades, protege al
pastor en caso ataques de parte de algunos miembros, pone freno al
autoritarismo.
¿Qué grado de autoridad deben tener los ancianos con respecto a la
congregación? Aunque la autoridad de los ancianos debe tener sus limitaciones,
es importante entender que se les debe reconocer un cierto de grado de autoridad
para poder gobernar. No todo tiene que pasar por la Asamblea de iglesia y ser
aprobado por la misma. Esto podría conducir a una parálisis o a un
enfrentamiento casi continuo en la iglesia.
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Bibliografía
Bauer, W., F. W. Gingrich and F. Danker. A Greek-English Lexicon of the New
Testament and Other Early Christian Literature. Chicago: The University of
Chicago Press, 1979.
Brown, Colin. The New International Dictionary of New Testament Theology.
Zondervan, 1986.
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De Haan, M.R. Who Qualifies to Be a Church Leader? n.d.
Grudem, Wayne. Systematic Theology. Grand Rapids: Zondervan, 1994.
Guthrie, Donald. The Pastoral Epistles. IVP / Eerdmans, 1957.
Kelly, J.N.D. The Pastoral Epistles. Harper & Row, 1960.
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Stott, J.R.W. The Spirit, the Church & the World. IVP, 1981.
Stott, John R.W. One People. Old Tappan, NJ: Fleming H. Revell Company,
1968

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