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Sacrificio y Advertencia Cristiana

Estudio sobre Hebreos 10

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ANDRÉS GARCÍA
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ORACIÓN INICIAL

CONTENIDO

1. Sacrificio incompleto.
2. Sacrificio perfecto.
3. Una seria advertencia.
INTRODUCCIÓN
El desarrollo del tema sobre el sacerdocio de Cristo, continúa sin interrupción en la
primera parte de este capítulo. El ministerio sacerdotal de Jesucristo como superior al
levítico, se ha considerado ya en lo que antecede de la carta.
Anteriormente se trató sobre el santuario terrenal y el modo del culto en la anterior
dispensación, así como de lo que hacía, en aquel orden, el sumo sacerdote,
comparándolo con el ministerio perfecto de Cristo en el santuario celestial, donde
permanece (9:24). La argumentación de la supremacía de Cristo sobre el antiguo
sacerdocio, se completa en el pasaje considerando algunos aspectos de los sacrificios
propios de la antigua alianza, en comparación con el perfecto sacrificio de Jesús (vv. 1-4).
INTRODUCCIÓN
En la parte final de la carta, se introduce una nueva advertencia solemne. Esta
exhortación comienza con una introducción que se inicia haciendo mención al privilegio
que tiene todo creyente para entrar en el Lugar Santísimo; privilegio que no existía en la
antigua dispensación (vv. 19-22). Esta bendición exige que se proceda
consecuentemente en una vida que se corresponda en santidad a la esfera a donde el
creyente puede entrar, que es la misma presencia de Dios, infinitamente santo.
Finalmente, las palabras de aliento cierran el pasaje, ya que toda la Escritura junto con la
responsabilidad y consecuencia de un modo incorrecto de vida, trae el aliento necesario
para progresar hacia la madurez espiritual (vv. 32-39).
1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen
misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se
ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.
2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto,
limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. 3 Pero en
estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; 4 porque la
sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.
SACRIFICIO INCOMPLETO
Habiendo mostrado que el tabernáculo y las ordenanzas del pacto
del Sinaí eran solamente simbolos y tipos del evangelio, el apóstol
concluye que los sacrificios que los sumos sacerdotes ofrecían
continuamente no podían perfeccionar a los adoradores en cuanto
al perdón y la purificación de sus conciencias.
Matthew Henry
SACRIFICIO INCOMPLETO

• La ley solo era una sombra de las bendiciones venideras – No puede


perfeccionar. (Vers. 1)
• No limpian ni quitan la conciencia de pecado. (Vers. 2)
• Solo hacen memoria de los pecados. (Vers. 3)
• Porque esa sangre no podía quitar el pecado. (Vers. 4)
SACRIFICIO INCOMPLETO
La imperfección de los sacrificios del sistema levítico se pone de
manifiesto en la conclusión a que llega el escritor. Aquellos sacrificios
no podían quitar los pecados. La afirmación expresa una verdad
evidente. La sangre derramada en dichos sacrificios, no puede
remover la contaminación espiritual. El valor de los sacrificios antiguos
residía en el hecho de ser sombras de la realidad del sacrificio del
Calvario. Así lo entendía ya David cuando dice: “Crea en mí, oh Dios,
un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí...”
5 Por lo cual, entrando en el mundo dice:
Sacrificio y ofrenda no quisiste;
Mas me preparaste cuerpo.
6 Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.
7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí.
8 Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas
se ofrecen según la ley), 9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer
esto último. 10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca
pueden quitar los pecados; 12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha
sentado a la diestra de Dios, 13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; 14
porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. 15 Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque
después de haber dicho:
16 Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré, 17 añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.
18 Pues donde hay remisión de estos, no hay más ofrenda por el pecado.
SACRIFICIO PERFECTO
• La naturaleza humana dada a Cristo era la verdadera y perfecta ofrenda
(Vers. 5).
• Un sacrificio ordenado por el Padre y ejecutado por el Hijo (Vers. 7 y 9A).
• Dios va a quitar el antiguo pacto para implementar el nuevo – Cristo hizo
un sacrificio perfecto – Produce la verdadera santificación (Vers. 9B y 10).
• Cristo hizo un solo sacrificio perfecto y se sentó en el santuario superior –
De ese estrado espera a sus enemigos para juicio(Vers. 12-13).
• El pacto perfecto que verdaderamente santifica a los hombres, porque
les hace nacer de nuevo y les perdona total y plenamente – No hay
ofrendas posibles porque Cristo salva perfectamente(Vers. 14-18).
SACRIFICIO PERFECTO
Bajo el nuevo pacto o la dispensación del evangelio, se tiene perdón pleno y definitivo. Esto
significa una enorme diferencia del pacto nuevo respecto del antiguo. En el antiguo debían
repetirse a menudo los sacrificios, y después de todo, se obtenía por ellos perdón sólo en este
mundo. Bajo el nuevo , basta con un solo Sacrificio para procurar el perdón espiritual de todas las
naciones y todas las eras, o para ser librado del castigo en el mundo venidero. Bien se puede
llamar pacto nuevo a este. Que nadie suponga que las invenciones humanas pueden valer de algo
para quienes los pongan en lugar del sacrificio del Hijo de Dios. ¿Qué queda entonces sino que
busquemos un interés por fe en este Sacrificio; y el sello de ello en nuestras almas por la
santificación del Espíritu para obediencia? Así que, como la ley está escrita en nuestros corazones,
podemos saber que somos justificados, y que Dios no recordará más nuestros pecados.
Matthew Henry
19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la
sangre de Jesucristo, 20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo,
esto es, de su carne, 21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22
acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los
corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. 23 Mantengamos
firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25
no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino
exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
UNA SERIA ADVERTENCIA
• El creyente tiene plena entrada al trono de Gracia, el camino
certero, el Sumo Sacerdote efectivo y que sirve en la misma casa de
Dios (Vers. 19-21).
• Debemos acercarnos con la actitud correcta (corazón sincero,
certeza de fe y santidad – Debemos mantenernos firmes, sin doble
animo, confiados en sus promesas – Estimularnos en amor para
buenas obras – Debemos congregarnos para cumplir lo antes dicho
(Vers. 23-25).
UNA SERIA ADVERTENCIA
La exhortación adquiere aquí un matiz congregacional, invitando a los creyentes a no
abandonar las reuniones. "No dejando", podría traducirse más enfáticamente como no
abandonando, o incluso algunos lo hacen como no desertando de las reuniones
eclesiales. Ese mismo verbo lo utiliza el apóstol Pablo para referirse a quienes le habían
abandonado cuando era juzgado y lo habían dejado solo (2 Ti. 4:10, 16). El verbo en el
griego aparece en participio de presente, lo que expresa algo que se hacía costumbre. No
se trata de una ausencia ocasional a la reunión, sino de la costumbre de faltar a ella. Se
trata, pues, de un alejamiento continuo.
Un sentido de vanagloria alcanza a algunos creyentes, en todos los tiempos, que creen en
el autoengaño de ser capaces de edificarse solos, al margen de la congregación. Tal modo
de pensar lleva a algunos a abandonar las reuniones, especialmente aquellos que
consideran que una sola reunión dominical ya es suficiente para mostrar identificación
cristiana. Tales creyentes necesitan el apoyo de otros que los animen a sentir lo contrario.
26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más
sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los
adversarios. 28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29
¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto
en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo
daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. 31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

32 Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate
de padecimientos; 33 por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra,
llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante. 34 Porque de los presos también os
compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y
perdurable herencia en los cielos. 35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; 36 porque os es
necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
37 Porque aún un poquito,Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
38 Mas el justo vivirá por fe;Y si retrocediere, no agradará a mi alma.
39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
UNA SERIA ADVERTENCIA
Un fuerte llamado a que los impenitentes se arrepientan y vengan a
Cristo - Una exhortación a los que pecan con arrogancia, ignorando la luz
que algún día los alumbró – Un clamor para que despierten y no se
enfrenten a el Dios vivo en el juicio final – pecar despreciando el llamado
al evangelio e ignorando la sangre sacrificial de Cristo, es mucho peor
que pagar las consecuencias añadidas a la ley dada por medio de Moisés
– Nadie podrá estar frente a Dios cuando traiga desenvainada su espada
de justicia y venganza – No hay dificultad o sufrimiento en este mundo,
comparado con un castigo eterno. (Vers. 26-31).
UNA SERIA ADVERTENCIA
Las exhortaciones contra la apostasía y a favor de la perseverancia son enfatizadas por
muchas razones de peso. El pecado aquí mencionado es la falla total y definitiva en que los
hombres desprecian y rechazan, con voluntad y resolución total y firme, a Cristo el único
Salvador; desprecian y resisten al Espíritu, el único Santificador; y desprecian y renuncian al
evangelio, el único camino a la salvación, y las palabras de vida eterna. De esta destrucción
Dios da, todavía en la tierra, un aviso previo temible a las conciencias de algunos pecadores,
que pierden la esperanza de ser capaces de soportarla o de escaparse de ella. Pero ¿qué
castigo puede ser más doloroso que morir sin misericordia? Respondemos, morir por
misericordia, por la misericordia y la gracia que ellos despreciaron. ¡Qué temible es el caso
cuando no sólo la justicia de Dios, sino su gracia y misericordia, abusadas, claman venganza!
Todo esto no significa en lo más mínimo que queden excluidas de la misericordia las almas
que se lamentan por el pecado, o que se les niegue el beneficio del sacrificio de Cristo a
alguien dispuesto a aceptar estas bendiciones. Cristo no echará fuera al que acuda a Él.
Matthew Henry
UNA SERIA ADVERTENCIA
Un llamado a recordar la obra de Dios en sus vidas (desde que la luz de
la verdad de Dios los alumbró) – un llamado a recordar las luchas
libradas en el pasado por el evangelio – un llamado a recordar el amor
por la iglesia, la lucha continua con los demás hermanos y los
sufrimientos vividos por Cristo – un llamado a recordar las ofrendas
dadas por amor al evangelio – Un llamado a perseverar por la herencia
en los cielos y el galardón que nos ha sido obsequiado – Por la paciencia
se obtienen las promesas, el justo por la fe vivirá (fe para preservación
del alma) y quien retrocede no agrada al Señor. (Vers. 32-39).
UNA SERIA ADVERTENCIA
Muchas y variadas aflicciones se conjugaron contra los primeros cristianos y ellos tuvieron gran conflicto. El
espíritu cristiano no es un espíritu egoísta; nos lleva a compadecer al prójimo, a visitarles, ayudarles y rogar
por ellos. Aquí todas las cosas no son sino sombras. La felicidad de los santos durará para siempre en el
cielo; los enemigos nunca pueden quitarla, como los bienes terrenales. Esto hará rica restauración por todo
lo que perdimos y sufrimos aquí. La parte más grande de la dicha de los santos está todavía en la promesa.
Es una prueba de la paciencia de los cristianos tener que contentarse con vivir después que su obra esté
hecha, y seguir en pos de su recompensa hasta que llegue el tiempo de Dios para darla. Pronto Él vendrá a
ellos, en la muerte, para terminar todos sus sufrimientos y darles la corona de vida. El actual conflicto del
cristiano puede ser agudo, pero pronto terminará. Dios nunca se complace con la profesión formal y los
deberes y servicios externos de los que no perseveran, sino que los contempla con mucho desagrado. Los
que han sido mantenidos fieles en las grandes pruebas del tiempo pasado, tienen razón para esperar que la
misma gracia les ayude aún a vivir por fe hasta que reciban el objetivo de su fe y paciencia, la salvación
misma de sus almas. Viviendo por fe y muriendo por fe nuestras almas están a salvo para siempre.
Matthew Henry

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