NIC 17
Objetivo
El objetivo de esta Norma es el de establecer, para arrendatarios y
arrendadores, las políticas contables apropiadas para contabilizar y revelar la
información correspondiente a los arrendamientos operativos y financieros.
Alcance
1. Esta Norma debe ser aplicada al contabilizar todos los tipos de
arrendamientos distintos de los:
(a) acuerdos de alquiler para explorar o usar recursos naturales, tales como
petróleo, gas, bosques, metales y otros yacimientos minerales.
(b) acuerdos sobre licencias para temas tales como películas, grabaciones en
vídeo, funciones de teatro, manuscritos, patentes y derechos de autor.
2. Esta Norma es de aplicación a los acuerdos mediante los cuales se cede el
derecho a uso de activos, incluso en el caso de que el arrendatario quedara
obligado a prestar servicios de cierta importancia, en relación con la operación
o el mantenimiento de los citados bienes. Por otra parte, el Pronunciamiento no
es de aplicación a los acuerdos que dan lugar a contratos de servicios, donde
una parte no cede a la otra el derecho a usar algún tipo de activos.
Definiciones
3. Los siguientes términos se usan, en la presente Norma, con el
significado que a continuación se especifica:
Arrendamiento (o alquiler) es un acuerdo en el que el arrendador conviene
con el arrendatario en percibir una suma única de dinero, o una serie de pagos
o cuotas, por cederle el derecho a usar un activo durante un periodo de tiempo
determinado.
Arrendamiento financiero es un tipo de alquiler en el que se transfieren
sustancialmente todos los riesgos y ventajas inherentes a la propiedad del
activo. La titularidad del mismo puede o no ser eventualmente transferida.
Arrendamiento operativo es cualquier acuerdo de alquiler distinto al
arrendamiento financiero.
Arrendamiento no cancelable es un alquiler que sólo es revocable:
(a) si ocurriese alguna remota contingencia;
(b) con el permiso del arrendador;
(c) si el arrendatario realizase un nuevo arrendamiento, para el mismo activo u
otro equivalente, con el mismo arrendador, o bien
(d) pagando el arrendatario una cantidad adicional de forma que, al inicio del
contrato, la continuación del arrendamiento quede asegurada con razonable
certeza.
Inicio del arrendamiento es la fecha más temprana entre la del acuerdo del
alquiler y la de compromiso de ejecutar, por las partes, las principales
disposiciones del acuerdo que estatuye el mismo.
Plazo del arrendamiento es el periodo no cancelable, por el cual el
arrendatario ha contratado el alquiler del activo, junto con cualquier ampliación
del mismo durante la cual tenga derecho a continuar con el arrendamiento, con
o sin pago adicional, siempre que al inicio del arrendamiento se tenga certeza
de que el arrendatario ejercitará esta opción.
Pagos mínimos por el arrendamiento son los pagos que, durante el plazo del
arrendamiento, hace de hecho, o puede ser requerido para que haga, el
arrendatario, excluyendo tanto las cuotas de carácter contingente, como los
costos de los servicios y los impuestos pagaderos por el arrendador que puede
repercutir al arrendatario, junto con:
(a) en el caso del arrendatario, cualesquiera importes garantizados por él
mismo o por alguien relacionado con él, o
(b) en el caso del arrendador, cualquier valor residual que se le garantice, ya
sea por
(i) parte del arrendatario,
(ii) alguien relacionado con éste o
(iii) un tercero independiente que sea capaz financieramente de atender las
obligaciones derivadas de la garantía prestada.
Sin embargo, si el arrendatario posee la opción de comprar el activo a un
precio que se espera sea notablemente más reducido que el valor razonable
del mismo, en el momento en que la opción sea ejercitable, de forma que, al
inicio del arrendamiento, se puede prever con razonable certeza que la opción
será ejercida, los pagos mínimos por el alquiler comprenderán además de los
pagos mínimos a satisfacer en el plazo del mismo, el pago necesario para
ejercitar esta opción de compra.
Valor razonable es la cantidad por la cual puede intercambiarse un activo, o
puede traspasarse una deuda, entre un comprador y un vendedor debidamente
informados, en una transacción libre.
Vida económica es:
(a) el periodo durante el cual se espera sea utilizable económicamente, por
parte de la empresa, el activo amortizable; o
(b) la cantidad de unidades de producción, de servicio o similares que se
esperan obtener del activo por parte de uno o más eventuales usuarios.
Vida útil es el periodo de tiempo estimado, contado desde el inicio del plazo del
arrendamiento pero sin estar limitado por él, a lo largo del cual la empresa
espera consumir, los beneficios económicos incorporados al activo arrendado.
Valor residual garantizado es:
(a) para el arrendatario, la parte del valor residual que ha sido garantizada por
el arrendatario o por un tercero relacionado con él (el importe de la garantía es
la cuantía máxima que podrían, en cualquier caso, tener que pagar); y
(b) para el arrendador, la parte del valor residual que le ha sido garantizada por
el arrendatario o por un tercero, no relacionado con éste, que sea capaz
financieramente de atender las obligaciones derivadas de la garantía prestada.
Valor residual no garantizado es la parte del valor residual del activo
arrendado, cuya realización por parte del arrendador no está asegurada o
queda garantizada exclusivamente por un tercero relacionado con el
arrendador.
Inversión bruta en el arrendamiento, desde el punto de vista del arrendador,
es la suma de los pagos mínimos por el arrendamiento y cualquier valor
residual no garantizado acumulado (o devengado) por el arrendador.
Los ingresos financieros no acumulados (o no devengados) resultan de la
diferencia entre:
(a) la suma de los pagos mínimos que se derivan del arrendamiento financiero
más cualquier valor residual no garantizado acumulado (o devengado), todo
ello desde el punto de vista del arrendador, y
(b) el valor presente de los importes nominales mencionados en (a),
descontados a la tasa de interés implícita en el arrendamiento financiero.
Inversión neta en el arrendamiento es la inversión bruta del alquiler menos el
saldo de los ingresos no acumulados (o no devengados) derivados del mismo.
Tasa de interés implícita en el arrendamiento es la tasa de descuento que,
al inicio del alquiler, produce la igualdad entre el valor razonable del activo
arrendado, y la suma de los valores presentes de: a) los pagos mínimos por el
arrendamiento, y b) el valor residual no garantizado.
Tasa de interés incremental de los préstamos del arrendatario es la tasa
de interés que el arrendatario habría de pagar en un arrendamiento similar o, si
éste no fuera determinable, la tasa en la que incurriría aquél si pidiera
prestados, en un plazo y con garantías similares, los fondos necesarios para
comprar el activo.
Cuotas contingentes son los eventuales ingresos que no se determinan por
medio de cantidades fijadas de antemano, sino que se basan en un factor
distinto al mero paso del tiempo (por ejemplo, un tanto por ciento de las ventas,
uso, índices de precios, tasas de interés de mercado, etc.).
4. La definición de arrendamiento incluye contratos para el alquiler de activos
que contienen una cláusula dando al que alquila la opción de adquirir la
titularidad del activo tras el cumplimiento de las condiciones acordadas. Tales
contratos se conocen en algunos países como contratos de alquiler-compra.
Clasificación de los arrendamientos
5. La clasificación de los arrendamientos adoptada en esta Norma se basa en
el grado en que los riesgos y ventajas, que se derivan de la propiedad del
activo, afectan al arrendador o al arrendatario. Entre tales riesgos se incluyen la
posibilidad de pérdidas por capacidad ociosa y la obsolescencia tecnológica,
así como las variaciones en el rendimiento debidas a cambios en las
condiciones económicas. Las ventajas pueden estar representadas por la
expectativa de una operación rentable a lo largo de la vida económica del
activo, así como en una ganancia por revaluación o realización del valor
residual.
6. Se clasificará un arrendamiento como financiero cuando, en el mismo, se
transfieran todos los riesgos y ventajas sustanciales inherentes a la propiedad.
Por el contrario, se clasificará un arrendamiento como operativo si, en el
mismo, no se transfieren los anteriores riesgos y ventajas sustanciales que son
inherentes a la propiedad.
7. Puesto que la transacción entre un arrendador y un arrendatario está basada
en un acuerdo de arrendamiento convenido entre las dos partes, es necesario
que ambos utilicen clasificaciones y tratamientos coherentes entre sí. La
aplicación de tales definiciones a las diferentes circunstancias de las dos partes
que intervienen en la operación puede, a veces, traer como consecuencia que
el mismo alquiler sea clasificado de distinta forma por arrendador y
arrendatario.
8. El que un arrendamiento sea o no financiero depende de la esencia y
naturaleza de la transacción, más que de la mera forma del contrato. Los
siguientes ejemplos recogen situaciones donde un alquiler se ha de clasificar
como arrendamiento financiero:
(a) El arrendamiento transfiere la propiedad del activo al arrendatario al finalizar
el plazo del arrendamiento.
(b) El arrendador posee la opción de comprar el activo a un precio que espera
sea notablemente menor que el valor razonable, en el momento que la opción
sea ejercitable, siempre que, al inicio del arrendamiento, se prevea con
razonable certeza que tal opción será ejercida.
(c) El plazo del arrendamiento cubre la mayor parte de la vida económica del
activo. Esta circunstancia opera incluso si la propiedad no va a ser transferida
al final de la operación.
(d) Al inicio del arrendamiento, el valor presente de los pagos mínimos por el
arrendamiento es equivalente, al menos, al valor razonable del activo objeto de
la operación.
(e) Los activos arrendados son de una naturaleza tan especializada que sólo
ese arrendatario tiene la posibilidad de usarlos sin realizar en ellos
modificaciones importantes.
9. Otros indicadores de diferentes situaciones que llevarían, solas o
combinadas, a la clasificación de un arrendamiento como de carácter
financiero, son las siguientes:
(a) el arrendatario tiene la posibilidad de resolver el contrato de arrendamiento,
y las pérdidas sufridas por tal cancelación serían asumidas por el propio
arrendatario;
(b) las pérdidas o ganancias derivadas de las fluctuaciones en el importe del
valor residual razonable recaen sobre el arrendatario (por ejemplo en la forma
de un descuento por importe similar al valor en venta del activo al final del
contrato), y
(c) el arrendatario tiene la posibilidad de prorrogar el arrendamiento durante un
segundo periodo, con unos pagos de arrendamiento que son sustancialmente
menores que los habituales del mercado.
10. La clasificación del arrendamiento se hará en el momento de concluir el
acuerdo que da lugar al mismo. Si en algún otro momento el arrendador y el
arrendatario acuerdan cambiar las condiciones del contrato, salvo si el cambio
fuera para renovarlo, de forma que esta modificación pudiera haber dado lugar
a una clasificación diferente del arrendamiento, según los criterios establecidos
en los párrafos 5 a 9, en el caso de que las condiciones se hubieran producido
al inicio de la operación, el contrato revisado se considerará un nuevo
arrendamiento, con sus propias estipulaciones. Los cambios en las
estimaciones (por ejemplo las que suponen modificaciones en la vida
económica o en el valor residual del activo arrendado) o los cambios en otras
circunstancias no esenciales (por ejemplo el impago por parte del arrendatario),
no darán lugar a una nueva clasificación del arrendamiento a efectos contables.
11. Los arrendamientos de terrenos y edificios se clasifican como operativos o
financieros de la misma forma que los alquileres de otros activos. Sin embargo,
una característica de los terrenos es, normalmente, su vida económica
indefinida y, si la titularidad de los mismos no pasa al arrendatario hasta el
término del plazo del arrendamiento, aquél no recibirá todos los riesgos y
ventajas sustanciales que inciden en la propiedad hasta el final de la operación.
Toda prima, eventualmente pagada por el derecho de traspaso, representa un
pago anticipado por el arrendamiento, que se amortizará a lo largo del plazo del
arrendamiento, a medida que se obtienen los beneficios económicos
producidos por el mismo.
Contabilización de los arrendamientos en los estados
financieros de los arrendatarios
Arrendamientos financieros
12. Al inicio del arrendamiento financiero, éste debe reconocerse, en el balance
de situación general del arrendatario, registrando un activo y un pasivo del
mismo importe, igual al valor razonable del bien alquilado, o bien al valor
presente de los pagos mínimos del arrendamiento, si éste fuera menor. Al
calcular el valor presente de las citadas cuotas se tomará como factor de
descuento la tasa de interés implícita en el arrendamiento, siempre que se
pueda determinar; de lo contrario se usará la tasa de interés incremental de los
préstamos del arrendatario.
13. Las transacciones y demás sucesos han de ser contabilizados y
presentados de acuerdo con su significado financiero esencial, y no solamente
en consideración a su forma legal. Mientras la forma legal de un acuerdo de
arrendamiento puede significar que el arrendatario no adquiere titularidad
jurídica sobre el bien alquilado, en el caso del arrendamiento financiero, su
naturaleza y realidad financiera implican que el arrendatario adquiere los
beneficios económicos del activo alquilado durante la mayor parte de su vida
económica, contrayendo al hacerlo, como contraprestación por tal derecho, una
obligación de pago igual, aproximadamente, al valor razonable del activo más
las cargas financieras correspondientes.
14. Si tal operación de arrendamiento no quedara reflejada en el balance de
situación general del arrendatario, tanto sus recursos económicos como las
obligaciones de la empresa estarían infravalorados, distorsionando así los
índices financieros que se pudieran calcular. Será apropiado, por tanto, que el
arrendamiento financiero se recoja, en el balance de situación general del
arrendatario, simultáneamente como un activo y como una obligación de pagar
cuotas en el futuro. Al inicio del arrendamiento, tanto el activo como la
obligación de pagar cuotas futuras, se registran en el balance de situación
general por los mismos importes.
15. No resulta apropiado presentar las obligaciones relativas a los bienes
arrendados, en los estados financieros, como deducciones del valor de los
activos correspondientes. En caso de que la empresa realice, en el cuerpo
principal del balance de situación general, distinción entre pasivos corrientes y
no corrientes, deberá observar esta misma práctica para las deudas derivadas
de los arrendamientos.
16. Es frecuente incurrir en ciertos costos directos iniciales al emprender
operaciones de arrendamiento, así como al negociar y concluir los acuerdos y
contratos correspondientes. Los costos que sean directamente atribuibles a las
actividades llevadas a cabo por parte del arrendatario, para concluir un
arrendamiento financiero, se incluirán como parte del valor del activo
reconocido en la operación.
17. Cada una de las cuotas del arrendamiento han de ser divididas en dos
partes que representan, respectivamente, las cargas financieras y la reducción
de la deuda. La carga financiera total ha de ser distribuida, entre los periodos
que constituyen el plazo del arrendamiento, de manera que se obtenga una
tasa de interés constante en cada periodo sobre el saldo sin amortizar de la
deuda.
18. En la práctica, y con la finalidad de simplificar los cálculos, se utilizan
diferentes tipos de aproximación para distribuir las cargas financieras entre los
periodos que constituyen el plazo del arrendamiento.
19. El arrendamiento financiero da lugar tanto a un cargo por depreciación
como a un gasto financiero para cada periodo contable. La política de
depreciación para activos arrendados debe ser coherente con la seguida para
el resto de activos depreciables que se posean, y la depreciación cargada debe
calcularse sobre las bases sentadas en la NIC 4, Contabilización de la
Depreciación, y en la NIC 16, Propiedades, Planta y Equipo. Si no existe
razonable certeza de que el arrendatario obtendrá la propiedad al término del
plazo del arrendamiento, el activo debe depreciarse totalmente en el periodo de
vida útil o en el plazo del arrendamiento, según cual sea menor.
20. El importe depreciable del activo arrendado se distribuirá, entre cada uno
de los periodos de uso esperado, de acuerdo con una base sistemática,
coherente con la política de depreciación que el arrendatario haya adoptado
con respecto a los demás activos depreciables que posea. En caso de que
exista razonable certeza de que el arrendatario obtendrá la propiedad al
finalizar el plazo del arrendamiento, el periodo de uso esperado es la vida útil
del activo; en otro caso el activo se depreciará en el periodo más corto entre su
vida útil o el plazo por el que se ha pactado el arrendamiento.
21. El arrendamiento financiero dará lugar a un cargo por depreciación y a otro
de tipo financiero en cada periodo contable, pero la suma de esos importes no
es igual a la cuota por pagar en el periodo y, por tanto, será inapropiado cargar
a resultados simplemente la cuota a pagar en el mismo. De acuerdo con lo
anterior, es improbable que el activo y el pasivo correspondientes al
arrendamiento sigan siendo de igual importe después del momento en que
comience la operación.
22. Para determinar si el activo arrendado ha visto deteriorado su valor por
causas ajenas a su utilización normal, lo que ocurrirá cuando el valor de los
beneficios económicos esperados del mismo sea menor que su valor en libros,
la empresa arrendataria habrá de aplicar la Norma Internacional de
Contabilidad que trata sobre el deterioro de valor de los activos, en la que se
especifican los requisitos relativos a cómo llevar a cabo la revisión del valor en
libros de los bienes, cómo determinar el importe recuperable de cada uno de
ellos y cuándo reconocer el deterioro o, en su caso, la recuperación del valor
del bien previamente depreciado.
23. Además de los requisitos informativos fijados en la NIC 32, Instrumentos
Financieros: Presentación e Información a Revelar, los arrendatarios deben
revelar en sus estados financieros los siguientes extremos, referidos a los
arrendamientos financieros:
(a) Por cada clase de activos, el valor neto en libros a la fecha del balance.
(b) Una conciliación entre el importe total de los pagos del arrendamiento y su
valor presente, en la fecha del balance. Además, la empresa debe informar de
los pagos mínimos del arrendamiento en la fecha del balance, y de su
Correspondiente valor presente, para cada uno de los siguientes plazos:
(i) hasta un año;
(ii) entre uno y cinco años, y
(iii) más de cinco años.
(c) Cuotas contingentes reconocidas en los resultados del periodo.
(d) Importe total de los pagos mínimos de subarrendamientos que se esperan
recibir, en la fecha del balance, por los subarrendamientos financieros no
cancelables que la empresa posea.
(e) Y, por último, una descripción general de las condiciones importantes de los
contratos de arrendamiento financiero concluidos por el arrendatario, donde se
incluirán, entre otros, los siguientes datos:
(i) las bases para la determinación de cualquier eventual cuota de carácter
contingente que se haya pactado;
(ii) la existencia y, en su caso, los plazos de renovación de los contratos, así
como de las opciones de compra y las cláusulas de fijación de precios
escalonados en el tiempo de las mismas, y
(iii) las restricciones impuestas a la empresa por virtud de los contratos de
arrendamiento financiero, tales como las que se refieran a la distribución de
dividendos, al endeudamiento adicional o a nuevos contratos de
arrendamiento.
24. Además de lo anterior, serán aplicables en este caso las exigencias de
información fijadas en la NIC 16, Propiedades, Planta y Equipo, que versen
sobre los importes de los activos arrendados que se tratan contablemente por
parte del arrendatario como adquisición de activos.
Arrendamientos operativos
25. Las cuotas derivadas de los arrendamientos operativos deben ser
reconocidas como gastos en el estado de resultados de forma lineal, en el
transcurso del plazo del arrendamiento, salvo que resulte más representativa
otra base sistemática de reparto, por reflejar más adecuadamente el patrón
temporal de los beneficios del arrendamiento para el usuario.
26. Para los arrendamientos operativos, los pagos correspondientes a las
cuotas de arrendamiento (excluyendo los costos por otros servicios tales como
seguros o mantenimiento) serán reconocidos como gastos en el estado de
resultados de forma lineal, a menos que resultase más apropiado el uso de otra
base de carácter sistemático que recoja de forma más representativa el patrón
de generación de beneficios para el usuario. Lo anterior es independiente de la
forma concreta en que se realicen los pagos de las cuotas.
27. Además de los requisitos informativos fijados en la NIC 32, Instrumentos
Financieros: Presentación e Información a Revelar, los arrendatarios deben
revelar, en sus estados financieros, los siguientes extremos referidos a los
arrendamientos operativos:
(a) el total de pagos mínimos del arrendamiento, derivados de contratos de
arrendamiento operativo no cancelables, que se van a satisfacer en los
siguientes plazos:
(i) hasta un año;
(ii) entre uno y cinco años, y
(iii) a más de cinco años;
(b) importe total de los pagos mínimos por subarrendamiento que se esperan
recibir, en la fecha del balance, por los subarrendamientos operativos no
cancelables,
(c) cuotas de arrendamientos y subarrendamientos operativos reconocidas
como componentes de la ganancia del periodo, revelando por separado los
importes de los pagos mínimos, las cuotas contingentes y las cuotas de
subarrendamiento, y
(d) una descripción general de los acuerdos de arrendamiento financiero
concluidos por el arrendatario, donde se incluirán, entre otros, los siguientes
datos:
(i) las bases para la determinación de cualquier eventual cuota de carácter
contingente que se haya pactado;
(ii) la existencia y, en su caso, los plazos de renovación o las opciones de
compra y las cláusulas de fijación de precios escalonados de las mismas, y
(iii) las restricciones impuestas a la empresa por virtud de los contratos de
arrendamiento financiero, tales como las que se refieran a la distribución de
dividendos, al endeudamiento adicional o a nuevos contratos de
arrendamiento.
Contabilización de los arrendamientos en los estados
financieros de los arrendadores
Arrendamientos financieros
28. Los arrendadores deben reconocer los activos que mantienen en
arrendamientos financieros dentro del balance de situación general, y
presentarlos como una partida por cobrar, por un importe igual al de la
inversión neta en el arrendamiento.
29. Bajo una operación de arrendamiento financiero, todos los riesgos y
ventajas sustanciales que inciden en la propiedad son transferidos por el
arrendador, y de esta manera, las sucesivas cuotas por cobrar por el mismo se
consideran como reembolsos del principal, ingresos financieros a recibir y
rendimiento derivado de su inversión y los servicios prestados.
30. El reconocimiento de los ingresos financieros, en el estado de resultados,
deberá basarse en una pauta que refleje una tasa de rendimiento constante,
sobre la inversión financiera neta que el arrendador ha realizado en el
arrendamiento financiero, en cada uno de los periodos.
31. Todo arrendador aspira a distribuir el ingreso financiero sobre una base
sistemática y racional, a lo largo del plazo del arrendamiento. Esta distribución
se basará, normalmente, en una pauta que refleje un rendimiento constante en
cada periodo sobre la inversión financiera neta con respecto al arrendamiento
financiero. Los pagos del alquiler relativos a cada periodo contable, una vez
excluidos los costos por servicios, se destinarán a cubrir la inversión bruta en el
arrendamiento, reduciendo tanto el principal como los ingresos financieros no
acumulados (o no devengados).
32. Las estimaciones de los valores residuales no garantizados, usados al
computar la inversión bruta del arrendador en un arrendamiento, serán objeto
de revisiones periódicas. Si se hubiera producido una reducción permanente en
la estimación del valor residual no garantizado, se procedería a revisar la
distribución del ingreso financiero no acumulado (o no devengado) a lo largo el
plazo del arrendamiento, y cualquier reducción respecto a las cantidades ya
reconocidas como ingresos acumulados (o devengados) sería llevada a
resultados inmediatamente.
33. Es frecuente que el arrendador incurra en ciertos costos directos iniciales,
como por ejemplo comisiones y honorarios jurídicos, al emprender operaciones
de arrendamiento, así como al negociar y concluir los acuerdos y contratos
correspondientes. En el caso de arrendamientos financieros, ha de entenderse
que se incurre en tales costos directos con el fin de generar ingresos
financieros, y por tanto han de ser, o bien cargados inmediatamente como
gastos, o bien distribuidos en el tiempo y cargados a resultados a lo largo del
periodo del arrendamiento. Esto último puede también conseguirse llevando a
resultados el costo a medida que se incurre en él, y reconociendo
paralelamente como ingreso, en el mismo periodo en que se han reconocido
los costos, una porción del ingreso financiero diferido igual a los costos directos
iniciales.
34. Los arrendadores que son también fabricantes o distribuidores deberán
reconocer las ganancias o pérdidas, derivadas de la venta, en el resultado del
mismo periodo en que se produzca ésta, de acuerdo con las políticas contables
utilizadas por la empresa para el resto de las operaciones de venta directa. Si
se han aplicado tasas de interés artificialmente bajas, la ganancia por la venta
se reducirá a la que se hubiera tenido de haber aplicado las tasas de mercado
para operaciones comerciales. Los costos directos iniciales deben cargarse a
resultados al inicio del arrendamiento.
35. Fabricantes o distribuidores ofrecen a menudo, a sus clientes, la posibilidad
de comprar o alquilar un activo. El arrendamiento financiero de un activo,
cuando el arrendador es también fabricante o distribuidor, da lugar a dos tipos
de ganancias:
(a) La ganancia o pérdida equivalente al resultado de la venta directa del activo
arrendado, a precios normales de venta, teniendo en cuenta todo tipo de
descuentos comerciales y rebajas que sean habituales, y
(b) La ganancia de tipo financiero en el transcurso del periodo del
arrendamiento.
36. El ingreso por venta registrado, al inicio del arrendamiento financiero, por
un arrendador que sea fabricante o distribuidor, es igual al valor razonable del
activo o, si fuera menor, al valor presente de los pagos mínimos por el
arrendamiento, descontados a una tasa de interés comercial. El costo de la
venta reconocido al inicio del arrendamiento es el costo de la propiedad cedida,
o la cantidad por la que estuviese contabilizada si es diferente, menos el valor
presente del importe al que ascienda el valor residual garantizado. La
diferencia entre el ingreso y el costo de la venta es la ganancia en venta, que
se reconocerá como tal de acuerdo con las políticas normalmente seguidas por
la empresa para tales operaciones de tráfico normal.
37. Los fabricantes o distribuidores que son también arrendadores, aplican a
veces tasas de interés artificialmente bajas a fin de atraer a los clientes. El uso
de tales tasas puede significar el reconocimiento, en el momento de la venta,
de una excesiva porción de la ganancia total de la transacción. En el caso de
que se empleen tasas de interés artificialmente bajas, la ganancia en venta
debería quedar reducida a la que se hubiera obtenido de aplicar una tasa de
interés de mercado para operaciones comerciales.
38. Los costos directos iniciales, en los casos de arrendadores que son
fabricantes o distribuidores, se cargarán a resultados al inicio del
arrendamiento, puesto que están relacionados principalmente con las
ganancias del fabricante o con la ganancia en venta del distribuidor.
39. Además de los requisitos informativos fijados en la NIC 32, Instrumentos
Financieros: Presentación e Información a Revelar, los arrendadores deben
revelar en sus estados financieros los siguientes extremos, referidos a los
arrendamientos financieros:
(a) Una conciliación, a la fecha del balance general, entre la inversión neta total
en los arrendamientos y el valor presente de los pagos mínimos a recibir por
los mismos. Además, la empresa debe revelar, a la fecha del balance, tanto la
inversión financiera total en los susodichos arrendamientos, como el valor
presente de los pagos mínimos a recibir por causa de los mismos, para cada
uno de los siguientes plazos:
(i) hasta un año;
(ii) entre uno y cinco años, y
(iii) más de cinco años.
(b) El saldo de los ingresos financieros no acumulados (o no devengados).
(c) El importe de los valores residuales no garantizados reconocidos a favor del
arrendador.
(d) Las rebajas de valor acumuladas para cubrir insolvencias relativas a los
pagos mínimos de arrendamientos financieros por cobrar.
(e) Las cuotas contingentes reconocidas como ingresos en el periodo.
(f) Y, por último, una descripción general de las condiciones importantes de los
contratos de arrendamiento financiero concluidos por el arrendador.
40. A menudo es útil informar, como indicador del crecimiento en la actividad
arrendadora, sobre el incremento en la inversión financiera bruta en
arrendamientos financieros, deducidos los correspondientes ingresos
financieros no acumulados (o no devengados), conseguida en el periodo
contable, a la que se habrán de restar los importes de los contratos de
arrendamiento cancelados en ese mismo intervalo de tiempo.
Arrendamientos operativos
41. Los arrendadores deben presentar, en el balance de situación general, los
activos dedicados a arrendamientos operativos de acuerdo con la naturaleza
de tales bienes.
42. Los ingresos procedentes de los arrendamientos operativos deben ser
reconocidos como ingresos, en el estado de resultados, de forma lineal a lo
largo del plazo de arrendamiento, salvo que resulte más representativa otra
base sistemática de reparto, por reflejar más adecuadamente el patrón
temporal de agotamiento de las ganancias derivadas del alquiler en cuestión.
43. Los costos relacionados con cada una de las cuotas de arrendamiento,
incluyendo en ellos la depreciación del bien, se cargarán a los resultados del
periodo correspondiente. Las cuotas de arrendamiento (excluyendo lo que se
reciba por servicios tales como seguro y conservación) se reconocerán como
ingreso, normalmente, de una forma lineal en el plazo del arrendamiento,
incluso si los cobros no se reciben con arreglo a tal base, a menos que otra
fórmula sistemática sea más representativa del comportamiento del proceso de
generación de beneficios que esté implícito en el alquiler en cuestión.
44. Los costos directos iniciales en los que se incurre específicamente para
obtener ingresos de un arrendamiento operativo son, o bien diferidos e
imputados a los resultados a lo largo del plazo del arrendamiento en proporción
a los ingresos reconocidos, o bien cargados a resultados en el mismo periodo
en el que se han incurrido.
45. La depreciación del activo arrendado se efectuará de forma consistente con
las políticas normalmente seguidas por el arrendador para activos similares, y
el cargo por depreciación se calculará con arreglo a las bases establecidas en
la NIC 4, Contabilización de la Depreciación, y en la NIC 16, Propiedades,
Planta y Equipo.
46. Para determinar si el activo arrendado ha perdido valor por causas ajenas a
su utilización normal, lo que ocurrirá cuando el valor de los beneficios
económicos esperados del mismo sea menor que su valor en libros, la empresa
arrendadora habrá de aplicar la Norma Internacional de Contabilidad que trata
de la reducción de valor de los activos, en la que se especifican los requisitos
relativos a cómo llevar a cabo la revisión del valor en libros de los bienes, cómo
determinar el importe recuperable de cada uno de ellos y cuándo reconocer la
pérdida o, en su caso, la recuperación del valor del bien previamente
depreciado.
47. El arrendador, que sea a la vez fabricante o distribuidor de los bienes
arrendados, no reconocerá ningún beneficio por venta cuando establezca un
contrato de arrendamiento operativo, puesto que la operación no es en ningún
modo equivalente a una venta.
48. Además de los requisitos informativos fijados en la NIC 32, Instrumentos
Financieros: Presentación e Información a Revelar, los arrendadores deben
revelar, en sus estados financieros, los siguientes extremos referidos a los
arrendamientos operativos:
(a) Para cada clase de activo, en la fecha del balance, el valor en libros bruto,
la depreciación acumulada y los deterioros de valor acumulados, así como:
(i) la depreciación cargada a resultados del periodo;
(ii) las pérdidas por deterioro del valor del activo reconocidas en el periodo, y
(iii) la reversión de las pérdidas por deterioro del valor del activo, que hayan
sido reconocidas en el periodo.
(b) El importe acumulado de los pagos mínimos futuros del arrendamiento
correspondientes a los arrendamientos operativos no cancelables, así como los
importes que corresponden a los siguientes plazos:
(i) hasta un año;
(ii) entre uno y cinco años, y
(iii) más de cinco años.
(c) El total de las cuotas de carácter contingente reconocidas como ingreso.
(d) Una descripción general de las condiciones importantes de los
arrendamientos operativos concluidos por el arrendatario.
Operaciones de venta con arrendamiento posterior
49. Una venta con arrendamiento posterior es una transacción que implica la
desapropiación de un activo y su posterior alquiler al vendedor. Las cuotas del
alquiler y el precio de venta son usualmente interdependientes, hasta el punto
de que se negocian en un sólo paquete, y no necesitan representar valores
razonables. El tratamiento contable de las operaciones de venta con
arrendamiento posterior dependerá del tipo de arrendamiento implicado en
ellas.
50. Si una venta con arrendamiento posterior resulta ser un arrendamiento
financiero, se evitará reconocer inmediatamente como ganancia, en los estados
financieros del vendedor arrendatario, cualquier exceso del importe de la venta
sobre el valor en libros del activo desapropiado. Este importe, por el contrario,
debe ser diferido y amortizado a lo largo del plazo del arrendamiento.
51. Si el alquiler posterior es un arrendamiento financiero, la operación es un
medio por el cual el arrendador suministra financiación al arrendatario, con el
activo como garantía. Por esta razón, no es apropiado considerar el exceso del
importe de la venta sobre el valor en libros del activo como un beneficio
realizado. Tal exceso de valor se difiere y amortiza a lo largo del plazo del
arrendamiento.
52. Si una venta con alquiler posterior resulta ser un arrendamiento operativo, y
queda claro que la operación se ha establecido a su valor razonable, cualquier
pérdida o ganancia debe ser inmediatamente reconocida como tal. Si el precio
de venta queda por debajo del valor razonable, toda pérdida o ganancia ha de
reconocerse inmediatamente, excepto cuando deba diferirse, lo que ocurrirá si
la pérdida resulta compensada por cuotas futuras por debajo de los precios de
mercado, y amortizarse en proporción a las cuotas pagadas durante el periodo
en el cual se espera utilizar el activo. Si el precio de venta queda por encima
del valor razonable, el exceso de uno sobre otro se diferirá y amortizará en el
periodo durante el cual se espere utilizar el activo.
53. Si el alquiler posterior es un arrendamiento operativo, y tanto las cuotas
como el precio se establecen utilizando valores razonables, se habrá producido
efectivamente una operación normal de venta y se reconocerá inmediatamente
la existencia de cualquier pérdida o ganancia derivada de la misma.
54. En los contratos de arrendamiento operativo, si el valor razonable del bien
en el momento de la venta con arrendamiento posterior fuera inferior a su valor
en libros, la pérdida derivada de la diferencia entre ambas cifras debe ser
cargada a resultados inmediatamente.
55. Sin embargo, para los arrendamientos financieros, tal ajuste no es
necesario salvo que se haya producido una reducción del valor, en cuyo caso
el valor en libros será rebajado hasta que alcance el importe recuperable, de
acuerdo con la Norma Internacional de Contabilidad que trata del deterioro en
el valor de los activos.
56. Las obligaciones sobre revelación de información, tanto para los
arrendadores como para los arrendatarios, son aplicables igualmente a las
ventas con arrendamiento posterior. En el caso de la descripción general de las
condiciones relevantes de los arrendamientos, será oportuno revelar la
disposición única, o no usual, que se refiere al acuerdo o bien los términos de
la transacción de venta seguida de un arrendamiento.
57. Las operaciones de venta con alquiler posterior pueden cumplir las
condiciones para tener que informar por separado de los criterios utilizados, en
virtud del párrafo 16 de la NIC 8, Ganancia o Pérdida Neta del Periodo, Errores
Fundamentales y Cambios en las Políticas Contables.
Disposición transitoria
58. Es recomendable, pero no obligatoria, la aplicación retrospectiva de esta
Norma. Si no se aplicase la Norma de forma retrospectiva, se asumirá que el
saldo de cualesquiera arrendamientos financieros preexistentes ha sido
determinado de forma apropiada por parte del arrendatario, el cual procederá a
contabilizar a partir de entonces de acuerdo con el contenido de la presente
Norma.
Fecha de vigencia
59. Esta Norma Internacional de Contabilidad tendrá vigencia para los estados
financieros que cubran periodos que comiencen en o después del 1 de enero
de 1999. Si alguna empresa aplica esta Norma en estados financieros que
cubran periodos comenzados antes del 1 de enero de 1999, debe informar en
los mismos del hecho de estar aplicando lo previsto en esta Norma, en lugar de
la antigua NIC 17, Contabilización de los Arrendamientos, aprobada en 1982.
60. Esta Norma deroga la antigua Norma Internacional de Contabilidad nº 17,
Contabilización de los Arrendamientos, aprobada en 1982.
Apéndice
Operaciones de venta con arrendamiento posterior que producen
arrendamientos operativos
Este Apéndice no forma parte de la Norma, es meramente ilustrativo acerca de
la aplicación de la misma, con la finalidad de ayudar a clarificar su significado.
Una operación de venta con arrendamiento posterior, que produce un
arrendamiento operativo, puede dar lugar a pérdidas y ganancias, cuya
determinación y tratamiento depende del valor en libros, del valor razonable y
del precio de venta del activo. La tabla siguiente muestra los requisitos exigidos
por la Norma en diversas circunstancias relacionadas con esta operación.
Precio de venta Valor en libros Valor en libros Valor en libros
igual al valor igual al valor menor que el valor mayor que el valor
razonable razonable razonable razonable
(párrafo 52)
Ganancias No hay ganancia Se reconoce la No es aplicable
ganancia
inmediatamente
Pérdidas No hay pérdidas No es aplicable Se reconoce la
pérdida
inmediatamente
Precio de venta
por debajo del
valor razonable
(párrafo 52)
Ganancias No hay ganancias Se reconoce la No hay
ganancia ganancias(Nota 1)
inmediatamente
Pérdidas no Se reconoce la Se reconoce la (Nota 1)
compensadas por pérdida pérdida
cuotas futuras inmediatamente inmediatamente
por debajo del
precio de
mercado
Pérdidas Diferir la pérdida y Diferir la pérdida y (Nota 1)
compensadas por amortizarla amortizarla
cuotas futuras posteriormente posteriormente
por debajo del
precio de
mercado
Precio de venta
por encima del
valor razonable
(párrafo 52)
Ganancias Diferir la ganancia Diferir la ganancia Diferir la ganancia
y amortizarla y amortizarla y amortizarla
posteriormente posteriormente posteriormente
(Nota 2)
Pérdidas No hay pérdidas No hay pérdidas (Nota 1)
Nota 1: Estas casillas de la tabla presentan situaciones que podrían haberse
tratado de acuerdo con el párrafo 54 de la Norma. El citado párrafo 54 exige
que se rebaje el saldo por deterioro, para ajustar el valor en libros del activo a
su valor razonable, cuando éste va a ser sometido a una operación de venta
con alquiler posterior.
Nota 2: La ganancia será la diferencia entre el valor razonable y el precio de
venta, siempre y cuando se haya reconocido la rebaja por deterioro, para
ajustar el valor en libros del activo a su valor razonable, de acuerdo con el
párrafo 54.