0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas6 páginas

Nuevo Comienzo

En un futuro no muy lejano, la humanidad ha descubierto la existencia de múltiples esferas dimensionales, cada una con sus propias leyes de la física y seres únicos. Estas esferas, conectadas por portales fluctuantes, ofrecen riquezas, conocimientos y poderes inimaginables, pero también peligros insondables. En medio de la exploración y explotación de estas esferas, un joven cartógrafo dimensional, Kael, descubre un eco proveniente de una esfera olvidada. Este eco revela secretos que podrían des

Cargado por

contrastpunch
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas6 páginas

Nuevo Comienzo

En un futuro no muy lejano, la humanidad ha descubierto la existencia de múltiples esferas dimensionales, cada una con sus propias leyes de la física y seres únicos. Estas esferas, conectadas por portales fluctuantes, ofrecen riquezas, conocimientos y poderes inimaginables, pero también peligros insondables. En medio de la exploración y explotación de estas esferas, un joven cartógrafo dimensional, Kael, descubre un eco proveniente de una esfera olvidada. Este eco revela secretos que podrían des

Cargado por

contrastpunch
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El eco perdido

Kael Aron estaba sentado en su desordenado estudio, rodeado de mapas dimensionales y


artefactos antiguos. El sol de la tarde se filtraba a través de la única ventana, creando patrones de
luz y sombra sobre su escritorio. Llevaba semanas inmerso en su trabajo, obsesionado con un eco
que no podía ignorar.

Había encontrado el dispositivo en la caja de efectos personales de su hermano, hace ya tres años.
Su hermano había desaparecido durante una misión de cartografía en la esfera de Umbra, una de
las más peligrosas y menos exploradas. Desde entonces, Kael no había dejado de buscar
respuestas. El dispositivo era un receptor de frecuencias dimensionales, un instrumento de
precisión diseñado para captar señales de las esferas. Kael lo había revisado cientos de veces, sin
éxito, hasta que un día algo cambió.

Un eco. Apenas perceptible, pero inconfundible. Una señal proveniente de una esfera olvidada,
mencionada solo en los textos más antiguos y en leyendas de exploradores: la esfera de Nyx. Se
decía que Nyx era una esfera de oscuridad eterna, con secretos que podrían cambiar el destino de
la humanidad. La mayoría la consideraba un mito, pero Kael sabía que debía investigar.

Con el eco resonando en sus pensamientos, Kael se dirigió al puerto dimensional. Los portales a las
esferas eran caros y su uso estaba estrictamente controlado por la Corporación Heliocorp, pero
Kael tenía sus métodos. Una vez en el puerto, se encontró con su contacto, un técnico llamado
Marv que había trabajado para su hermano.

—¿Estás seguro de esto, Kael? —preguntó Marv, mientras ajustaba los controles del portal.

—Tengo que saber qué pasó con él, Marv. Y creo que esta esfera tiene las respuestas —respondió
Kael, con determinación.

Marv asintió y activó el portal. Un vórtice de energía se abrió ante ellos, mostrando un paisaje
oscuro y nebuloso al otro lado. Kael ajustó su equipo, tomó una profunda respiración y atravesó el
umbral.

Nyx era todo lo que las leyendas decían y más. Una oscuridad palpable envolvía todo, y el aire
tenía una cualidad densa y pesada. Kael encendió su linterna y comenzó a explorar, siguiendo la
débil señal del eco. El terreno era traicionero, con grietas profundas y formaciones rocosas
irregulares.

Horas después, Kael llegó a lo que parecía ser una antigua estructura, medio enterrada en la roca.
Las paredes estaban cubiertas de inscripciones en una lengua desconocida, y el eco se hacía más
fuerte. Con cuidado, Kael comenzó a descifrar las inscripciones, usando su traductor universal.

"El Portal del Conocimiento", decían las inscripciones. "Aquí yace el secreto de las esferas,
guardado por los Vigilantes del Eco".

De repente, un ruido metálico resonó detrás de él. Kael se giró rápidamente, levantando su
linterna. Una figura emergió de las sombras, una mujer con el rostro marcado por cicatrices y ojos
llenos de determinación.

—¿Quién eres? —preguntó Kael, manteniendo su distancia.

—Lira Thorne —respondió la mujer—. Estoy aquí por las mismas razones que tú. Busco respuestas.

Antes de que Kael pudiera reaccionar, otro grupo de figuras apareció, esta vez vestidos con túnicas
oscuras. Eran los Vigilantes del Eco, una secta que había jurado proteger los secretos de Nyx.

—Intrusos —dijo el líder de los Vigilantes, un hombre alto y delgado con una voz profunda—.
Habéis profanado este lugar sagrado. Deberéis enfrentar las consecuencias.

Kael y Lira se encontraron rodeados, pero la chispa de determinación en sus ojos no se apagó.
Juntos, sabían que debían descubrir la verdad, sin importar el costo.

Alianzas inesperadas

Kael y Lira estaban encadenados en una celda subterránea, iluminada solo por las débiles llamas
de antorchas. Los Vigilantes del Eco los habían llevado allí tras su captura. Mientras Kael intentaba
encontrar una forma de liberarse, Lira observaba cuidadosamente a sus captores.
—No podemos quedarnos aquí esperando a ser juzgados —murmuró Kael.

—Tranquilo, ya tengo un plan —respondió Lira con una sonrisa enigmática.

Esa noche, mientras los Vigilantes cambiaban de guardia, Lira reveló una pequeña herramienta
oculta en su bota. Con destreza, comenzó a manipular las cerraduras de sus esposas. Kael
observaba con asombro mientras Lira liberaba primero sus manos y luego las de él.

—¡Rápido! —dijo Lira—. Debemos encontrar el eco antes de que ellos lo hagan.

Siguiendo los pasillos laberínticos, Kael y Lira lograron escapar de la celda y se dirigieron hacia el
corazón de la estructura. A medida que avanzaban, Kael notó que el eco se hacía más fuerte,
guiándolos hacia una gran cámara oculta.

Dentro de la cámara, encontraron un dispositivo antiguo, del tamaño de una pequeña habitación,
que parecía ser la fuente del eco. Estaba cubierto de inscripciones y símbolos que Kael no podía
reconocer. Sin embargo, Lira parecía tener una idea de lo que estaban viendo.

—Esto es un Nodo de Conexión —dijo Lira—. He oído hablar de estos dispositivos. Se supone que
conectan todas las esferas y permiten comunicarse entre ellas.

Antes de que pudieran investigar más, fueron interrumpidos por la llegada de los Vigilantes,
liderados por Eldan Reeve, el líder carismático del culto.

—Dejad de profanar este lugar sagrado —ordenó Eldan—. Este Nodo es vital para la protección de
nuestras esferas.

Kael y Lira sabían que no podían enfrentarse a todos los Vigilantes, así que optaron por una
retirada estratégica, llevándose solo algunos datos y grabaciones del Nodo. Mientras huían,
prometieron regresar y descubrir todos los secretos que aquel lugar ocultaba.

Los vigilantes
De regreso en su propio mundo, Kael y Lira encontraron un lugar seguro para analizar la
información que habían obtenido. Lira reveló más sobre su pasado y su conexión con los Vigilantes
del Eco.

—Fui miembro de los Vigilantes hace años —confesó Lira—. Pero me di cuenta de que estaban
más interesados en proteger su poder que en descubrir la verdad.

Kael escuchó atentamente mientras Lira explicaba que los Vigilantes creían que las esferas eran
divinas y que su misión era protegerlas de la explotación humana. Sin embargo, Eldan y otros
líderes tenían sus propios intereses y secretos.

—Eldan está ocultando algo importante sobre el Nodo —dijo Lira—. Algo que podría cambiar todo
lo que sabemos sobre las esferas.

Kael decidió que necesitaban más ayuda para enfrentarse a los Vigilantes y desentrañar los
secretos del Nodo. Sabía que no podía confiar en Heliocorp, pero recordó a un viejo amigo que
podría estar dispuesto a ayudar: Raya Voss, la líder de los rebeldes.

La rebelión

Kael y Lira viajaron a una esfera controlada por los rebeldes, donde fueron recibidos por Raya
Voss. La líder rebelde era una mujer fuerte y determinada, con un aura de autoridad que inspiraba
respeto.

—Kael, nunca pensé que te unirías a nuestra causa —dijo Raya, estrechándole la mano.

—No estoy aquí por política, Raya. Estoy aquí por la verdad —respondió Kael.

Kael y Lira compartieron lo que habían descubierto sobre el Nodo y la importancia de la esfera de
Nyx. Raya se mostró interesada y decidió apoyar su misión, proporcionando recursos y soldados
para enfrentarse a los Vigilantes.
Juntos, formaron un plan para regresar a Nyx y acceder al Nodo de Conexión. Mientras
preparaban la expedición, Kael y Raya compartieron historias de sus respectivas luchas,
fortaleciendo la alianza entre ellos.

El conflicto

De vuelta en Nyx, Kael, Lira y los rebeldes se encontraron con una resistencia feroz por parte de
los Vigilantes. Las batallas eran intensas, y ambos bandos sufrieron pérdidas significativas. En
medio del conflicto, Kael logró acceder al Nodo de Conexión y comenzar a descifrar su
funcionamiento.

El eco que había captado originalmente se intensificó, revelando más información sobre la
inteligencia avanzada que residía en el corazón de las esferas. Esta inteligencia, conocida como El
Conductor, era responsable de la creación y el mantenimiento de las esferas. Su mensaje era una
advertencia: la explotación continua de las esferas llevaría a una catástrofe inminente.

Kael y sus aliados comprendieron que debían detener la corporación y los Vigilantes antes de que
fuera demasiado tarde. La batalla final estaba por comenzar, y todos sabían que el destino de las
esferas y la humanidad estaba en juego.

La revelación

La batalla final en Nyx fue un enfrentamiento épico. Kael y Lira, junto con los rebeldes, lograron
infiltrarse en el núcleo del Nodo de Conexión, donde encontraron a Eldan Reeve en medio de un
ritual para controlar El Conductor.

—No puedes detenerme, Kael —dijo Eldan con una sonrisa siniestra—. El poder del Conductor
será mío, y con él, controlaré todas las esferas.

Pero Kael y Lira no estaban dispuestos a rendirse. Usando el conocimiento que habían adquirido,
lograron interrumpir el ritual y liberar al Conductor de las garras de Eldan. Con su conexión con El
Conductor, Kael y Lira fueron testigos de una visión del futuro, una advertencia de las
consecuencias si no se protegían las esferas.
El Conductor, libre y agradecido, decidió ayudarles. Con su poder, neutralizó a Eldan y a los
Vigilantes, y estabilizó las esferas, permitiendo que Kael y Lira difundieran la verdad.

Un nuevo comienzo

Con Eldan y los Vigilantes derrotados, Kael y Lira regresaron a su mundo como héroes. La verdad
sobre las esferas y El Conductor fue revelada, y Heliocorp fue desmantelada, permitiendo un
nuevo comienzo para la humanidad.

Kael, ahora con un sentido renovado de propósito, se unió a Lira y a los rebeldes en la creación de
una nueva organización dedicada a proteger y explorar las esferas de manera ética y sostenible.

Mientras observaban el amanecer sobre una nueva era, Kael y Lira sabían que aún había mucho
por descubrir. Las esferas seguían siendo un misterio en muchos aspectos, pero ahora tenían la
oportunidad de explorar y aprender sin la amenaza de explotación y destrucción.

El eco de las esferas seguiría resonando, guiándolos hacia nuevos horizontes y aventuras. Y Kael,
con su determinación y espíritu incansable, estaba listo para enfrentarse a cualquier desafío que el
futuro pudiera deparar.

También podría gustarte