Temporada: Los reyes y sus profetas
Día 174 | 1 Reyes 12- 14
En el día a día, al levantarnos, caminar, respirar, comer, hablar, trabajar, tendemos a pensar que
somos autosuficientes, que nos sostenemos a nosotras mismas y olvidamos que somos criaturas
dependientes de nuestros Creador; en Él nos vemos, somos y existimos. Es tan fácil y natural
para nosotras, por nuestra naturaleza caída, buscar ayuda primero en los hombres antes que
mirar hacia arriba y reconocer que la fuente de nuestro socorro es Dios.
Recordemos que la caída de Salomón trajo como consecuencia experimentar la desobediencia
a la ley de Dios. La historia nos narra que el pecado dio como resultado la división definitiva
del pueblo. En los primeros versículos de 1 Reyes capítulo 12, nos encontramos con la toma de
decisión de Roboam, rey de Judá, y de la apostasía de Joroboam, rey de las tribus del norte.
Roboam pidió consejo primero a los ancianos, pero no atendió a su consejo, sino que escogió
el consejo de los jóvenes (1 Reyes 12:8). Ciertamente, debemos buscar consejo con nuestros
líderes y pastores, pero a quien debemos acudir primero es al Gran Consejero, nuestro Dios, en
oración, reconociendo que nuestra ayuda viene de Él, quien hizo los cielos y la tierra.
El objeto del príncipe de este mundo es distorsionar la verdad e influenciarnos con sus vanas
filosofías que tienen la atractiva etiqueta de «lo moderno», «lo que a mayoría hace»; pero el
principio de la sabiduría está en reconocer, honrar y reverenciar al único y verdadero Dios.
Tristemente, nos resulta más atractiva la sabiduría del mundo que la sabiduría divina.
La sabiduría proviene de caminar y vivir en el temor de Dios, no de la novedad de los tiempos.
Pero gracias a Dios que nos ha colocado en una comunidad donde nos ha provisto medios de
gracia para que cada día desechemos la vana sabiduría del mundo y abracemos Su sabiduría,
una sabiduría que nos enseña a vivir de una manera que honre Su nombre. Es bueno y sabio
buscar consejo en hombre y mujeres piadosos que Dios ha puesto en nuestras vidas, pero
recordemos que todo consejo que recibamos debe ser filtrado por Su palabra, pues es a través
de ella que el Espíritu Santo nos capacita para discernir Su voluntad.
A través de las páginas de la Biblia podemos ver a nuestro Dios obrando en todos los
acontecimientos de su pueblo por medio de Su providencia, hilando y tejiendo su maravilloso
plan aun a pesar de los errores y pecados. Pero cada decisión que tomamos, por más pequeña
que sea, tiene una consecuencia, y es una oportunidad que Dios nos da para escuchar Su voz,
para conocerle más y reflejar Su carácter como una luz resplandeciente en medio de este mundo
de oscuridad.
Es tan importan escuchar el consejo de los ancianos, porque eso expresa valor y respeto hacia
esa persona. Pueden ser nuestros hijos, esposos, compañeros o hermanos. No provoquemos a
ira, no seamos piedra de tropiezo, como lo fue Roboam para sus hermanos israelitas:
«Cuando todo Israel vio que el rey no les escuchaba, el pueblo respondió al rey, diciendo:
“¿Qué parte tenemos nosotros con David?
No tenemos herencia con el hijo de Isaí.
¡A tus tiendas, Israel!
“ES SOLO EN LA CRUZ DONDE PODEMOS EMPEZAR A ARMONIZAR ESTA APARENTE CONTRADICCIÓN
ENTRE EL SUFRIMIENTO Y EL AMOR”. ELISABETH ELLIOT
Temporada: Los reyes y sus profetas
¡Mira ahora por tu casa, David!”
Y todo Israel se fue a sus tiendas».
1 Reyes 12:16 (La Biblia de las Américas LBLA)
¿En nuestras conversaciones diarias estamos mostrando respeto y amor a nuestros semejantes
al prestar atención a sus preguntas, opiniones o comentarios?
Por el otro lado, Jeroboam no solamente pecó al idolatrar su posición y no recordar la
advertencia que Dios le dio (1 Reyes 11:30-40), sino que también condujo al pueblo de Israel a
rendir culto a falsos dioses. La Biblia dice que él dijo en «su corazón» (1 Reyes 12:26), pues
pensó que su vida y posición dependía de él y no de Dios. Dios nos ayuda a obedecer Su Palabra
y a no luchar contra el Señor y su voluntad, porque Jehová Él es quien da y quien quita.
¿Estamos viviendo una vida de rendición al Señor o estamos llenas de ansiedad y temor
queriendo controlar?
Jeroboam cosechó los frutos de una vida gobernada por él mismo, sus deseos, ambiciones y
voluntad, y terminó cosechando consecuencias devastadoras.
«Y esto fue motivo de pecado para la casa de Jeroboam, por lo que fue borrada y destruida de
sobre de sobre la superficie de la tierra». 1 Reyes 13:34
Tengamos cuidado de creer que somos los dueños de nuestras propias vidas, porque tarde o
temprano cosecharemos el fruto de nuestras decisiones.
Me llama la atención que en el capítulo 14 de Reyes menciona dos veces que la madre de
Roboam era amonita, lo cual confirma una de las razones por las que Salomón ignoró el
mandato del Señor dado en Deuteronomio 7:3-4:
«No contraerás matrimonio con ellos; no darás tus hijas a sus hijos, ni tomarás sus hijas para
tus hijos. Porque ellos apartarán a tus hijos de seguirme para servir a otros dioses; entonces la
ira del Señor se encenderá contra ti, y Él pronto te destruirá».
Las ordenanzas de nuestro Dios son para protegernos del mal, del pecado, son para conducirnos
por el camino de la vida, la verdadera libertad y plenitud. Pero a pesar de esto, el mundo cree
que las reglas, instrucciones o políticas, ya sea en el hogar o en otro ambiente, son para
limitarnos, coartar nuestra libertad y hacernos miserables. Esa es la mentira con la que el
enemigo ha engañado a muchos, incluyendo al pueblo de Dios.
Para meditar
• ¿Estoy tomando decisiones a la ligera o presento a mi Dios en oración?
• ¿Es la palabra de Dios mi fuente de consejería a lo son Google, las redes sociales o mis
amigar?
“CUANDO LO QUE CREO QUE ME DARÁ PLACER CONTRADICE LA OBEDIENCIA A DIOS, DEBO
PREGUNTARME SI LO AMO”. ELISABETH ELLIOT
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• ¿Crees que los mandatos de Dios son vida a tu alma, buscas cumplir Sus instrucciones
de todo corazón? ¿O son sus mandatos gravosos para tu y decides ignorarlos creyendo
las mentiras del mundo?
«El rey no escuchó al pueblo, porque lo que había sucedido era del Señor, para que Él
confirmara la palabra que el Señor había hablado por medio de Ahías el silonita a Jeroboam,
hijo de Nabat». 1 Reyes 12:15
“ES CRISTO QUIEN DEBE SER EXALTADO, NO NUESTROS SENTIMIENTOS. LO CONOCEREMOS POR LA
OBEDIENCIA, NO POR LAS EMOCIONES”. ELISABETH ELLIOT