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EL ABECÉ

DE LA
BIBLIA
SEGUNDA PARTE
1. Introducción

2. ¿Cómo leer la Biblia?

Contenido 3. ¿Cómo interpretar lo que se lee en la Biblia?

4. ¿Cómo orar con la Biblia?

5. Curiosidades
1. Introducción
En casi todos los hogares católicos hay una
Biblia, sin embargo no significa que sea el libro
más leído.

Existe conciencia que la Biblia es el Libro


Sagrado de la casa, pero para muchos, la Biblia
sigue siendo un adorno en la sala o un hermoso
libro cerrado que adorna nuestra biblioteca
personal.
Uno de los grandes problemas de leer la Biblia sin tener una
orientación de lo que se lee, es la interpretación parcial,
equivocada o literal del texto.

Otros de los errores, es la lectura al azar, sin reflexión, sin


orden o sin motivo, y sin alguna explicación.
Por tanto es necesario comprender que no basta leer la
Biblia con fe y devoción, es recomendable, unir la fe, la
oración y la devoción con el estudio sistemático y
metodológico y con una mínima preparación, es decir,
hay que prepararse para leerla.

Entonces es bueno intentar resolver las preguntas


siguientes: ¿Cómo leerla?, ¿cómo interpretarla?, ¿Cómo
orar con ella?
“Es tan grande el poder y la fuerza de la Palabra de Dios,
que constituye SUSTENTO y VIGOR de la Iglesia,
FIRMEZA de fe para sus hijos, ALIMENTO del alma,
fuente límpida y perenne de vida espiritual.
DV 21
2. ¿Cómo leer la
BIBLIA?
Ojala, pueda tener su Biblia personal,
dónde Usted pueda escribir al margen
lo que le llamo la atención y tenerlo
allí para una futura lectura.
En la Sagrada Escritura, Dios habla al hombre a la
manera de los hombres. Por tanto, para interpretar
2. ¿Cómo leer bien la Escritura, es preciso estar atento a lo que los

la Biblia? autores humanos quisieron verdaderamente afirmar


y a lo que Dios quiso manifestarnos mediante sus
palabras. (DV 12,1)
1. Puede iniciar por los Evangelios si lo desea.

2. Tome un capítulo o un párrafo según el tiempo que


disponga.

3. Examine su contenido. Puede ayudarse con estas


preguntas:

¿Se trata de un Evangelio o una carta?


¿Es un relato simple o es un testimonio?
¿Qué sucede en el texto leído?
4. Vuelva a leer el texto e identifique las palabras o frases más
importantes, los personajes, los lugares.

5. Pregúntese cuál es la intención o el propósito del pasaje


leído.

6. Pregúntese:
¿Qué he aprendido acerca de Dios en este texto?
¿Qué me enseña el texto del mismo hombre?
¿Cómo puedo aplicar el texto a mi vida?.
7. Lea el texto una vez más, y observe si hay algún
versículo que quisiera memorizar.

8. Dar gracias a Dios, por lo que le ha mostrado, y pedir su


ayuda para cumplir con lo reflexionado.
3. ¿Cómo interpretar
lo que se lee en la
Biblia?
“La Escritura se ha de leer e interpretar con el mismo
Espíritu con que fue escrita” DV. 12,3
Prestar atención al contenido y a la unidad de toda la Biblia. El
hilo conductor de toda la Palabra, es Cristo, nuestro Señor y
Salvador.

Leer la Escritura, en el contexto de la Tradición viva de la


Iglesia. Lo que hoy podemos leer es lo que la Iglesia siempre ha
reconocido como testimonio de nuestra fe católica.

Todos los libros de la Biblia son complementarios, razón por la


cual se hace necesario estudiarla para comprender con mayor
facilidad.
Interpretar un texto bíblico es sacar a la luz el mensaje
que Dios transmite por el autor sagrado

Algunos autores llaman Pero, dado que la Sagrada


“exégesis” a la tarea de Para descubrir la intención de Escritura es inspirada, hay
interpretar la Sagrada los autores sagrados es otro principio de la recta
Escritura. preciso tener en cuenta las interpretación, no menos
Actualizar el mensaje es condiciones de su tiempo y de importante que el precedente,
adaptar el contenido de un su cultura, los “géneros y sin el cual la Escritura sería
texto a la realidad personal y literarios"usados en aquella letra muerta: "La Escritura se
comunitaria haciendo activo el época, las maneras de sentir, ha de leer e interpretar con el
carácter de Palabra de Dios de hablar y de narrar mismo Espíritu con que fue
viva y eficaz, que interpela en aquel tiempo. escrita". (DV 12,3)
y transforma.
Tres criterios para una interpretación de la Escritura
conforme al Espíritu que la inspiró
El Catecismo de la Iglesia Católica (112-114) enseña tres criterios que la Iglesia siempre
ha sostenido como necesarios para interpretar correctamente la Biblia:

2. Leer la Escritura en "la Tradición


[Link] atención "al viva de toda la Iglesia". Según un 3. Estar atento "a la
contenido y a la unidad de adagio de los Padres, "La Sagrada analogía de la fe". Por
toda la Escritura” Por muy Escritura está más en el corazón de la "analogía de la fe"
diferentes que sean los libros Iglesia que en la materialidad (cf. Rm 12,6) entendemos
que la componen, la Escritura de los libros escritos" la cohesión de las verdades
es una en razón a la voluntad En efecto, la Iglesia encierra en su de la fe entre sí y
de Dios, es decir, es Cristo Tradición la memoria viva de la Palabra en el proyecto total
Jesús es el centro y el corazón de Dios, y el Espíritu Santo le da la de la Revelación.
de la Sagrada Escritura. interpretación espiritual
de la Escritura.
Toda Escritura es
inspirada por Dios y
además útil para
enseñar, para reprender,
para corregir, para
educar en la justicia.
(2 Tim 3,16)
En síntesis
Leer y meditar el texto bíblico con la asistencia
del mismo Espíritu que lo suscitó, es decir,
inspirados del Espíritu Santo de Dios.

Tener por punto de referencia la genuina


Como la Biblia es palabra “de
tradición de la Iglesia.
Dios”, se requiere tener en cuenta
los siguientes principios básicos de
interpretación:
Emplear la Sagrada Escritura conscientes de la
finalidad que Dios tuvo al inspirar a los autores
que la pusieron por escrito: revelar la verdad
que salva.
En síntesis La Escritura, por tanto, debe leerse como
historia de la salvación, hilo fundamental de
toda la Biblia que le confiere unidad.

Como la Biblia es palabra “de


Dios”, se requiere tener en cuenta
los siguientes principios básicos de
interpretación: Cuando el creyente interpreta la Biblia no debe
perder de vista ni el “momento” en que se ubica
la revelación del proyecto ni la “totalidad” del
mismo.
4.¿Cómo orar
con la Biblia?

En la Sagrada Escritura Dios nos


sale al encuentro para conversar
con nosotros(DV. 21)
La Lectio Divina, es un método de lectura y oración
con la Sagrada Escritura, muy antiguo:
se remonta al siglo III.

El cardenal Carlos María Martini


describe el método como:
“un ejercicio ordenado de la escucha
personal de la Palabra”.
La mejor forma de realizar una lectura provechosa de la Biblia es la
lectura orante, en medio de una actitud de fe sincera y deseo de
entrar en conversación con Dios. Hay que hablarle a Dios de lo que
Dios nos habla. Un método privilegiado para la lectura es la
"Lectio Divina".
“Un día, durante el trabajo
manual, comencé a pensar
en el ejercicio espiritual
del hombre y, de repente,
se ofrecieron a la reflexión
de mi espíritu cuatro grados
espirituales: lectura,
meditación, oración,
contemplación”.

Carta de GUIGO II, Cartujo, a su amigo Gervasio sobre la vida contemplativa


Esta es la escalera de los monjes. Gracias a ella son
transportados de la tierra al cielo.

Es una escalera de pocos escalones, pero de una altura


inconmensurable, indecible. Su extremo inferior se
halla fijo en la tierra, su cima penetra las nubes y
sondea los secretos del cielo.
En la Lectio Divina se requiere de
una lectura consciente y cuidadosa.

Comenzar nuestra lectura


invocando al Espíritu Santo.

LECTURA Leer el texto seleccionado 2 ó 3


veces, serena y tranquilamente.

Buscar las frases más llamativas, o


las palabras que se repiten.

Buscar personajes, lugares, horas.


La meditación es la captación del
“hoy” de la Palabra para mí o para la
comunidad.

Aquí se repasan con calma y con


atención las palabras y frases

MEDITACIÓN significativas. Estas preguntas


pueden ayudarnos:

¿Quiénes intervienen?
¿Qué es lo que dicen y hacen?
¿Por qué lo dicen y hacen?
¿Qué me dice hoy a mi?
¿Qué me piden?
La meditación abre el paso a una
respuesta sencilla y serena de nuestra
parte.

ORACIÓN Nuestra oración no puede ser la


misma de antes. Es el Señor quien la
provoca en nosotros y a través de ella
se derrama nuestro ser entero en su
presencia.
Es una forma de orar, más allá de las
palabras, a veces con el suave
esfuerzo del corazón que repasa los
hechos, las palabras del texto o con el
abandono en las manos de Dios.
CONTEMPLACIÓN
Por la contemplación se llega a la
imitación de CRISTO. Es como decía
san Juan de la Cruz “como estar
amando al Amado”
LECTURA
¿Qué me dice el texto?

MEDITACIÓN
Las preguntas ¿Qué me dice el Señor?

nos orientan ORACIÓN


¿Qué le digo al Señor?

CONTEMPLACIÓN
¿Qué me muestra el Señor que debo hacer?
La Lectio es como aquel
que toma una naranja,
pacientemente le quita
la corteza y expone
la pulpa, con los ojos
la saborea y luego
la va degustando,
torreja por torreja,
saboreando su jugo.
“La letra está en la
cáscara, la meditación
en la sustancia, la
oración en la expresión
del deseo y la
contemplación
en la posesión de la
dulzura obtenida”
“Los OJOS se posan en las
palabras y el CORAZÓN
reposa en el sentido”
Etapa cero:
antes de comenzar la lectura
de la Biblia

“El maestro está


aquí y te llama”
(Juan 11,28)
1. Ten a la mano una Biblia

Preparación remota 2. Aparta el tiempo propicio

7 consejos prácticos 3. Busca el espacio adecuado


4. Crea un ambiente de silencio
5. Adopta una actitud de fe
6. Procura concentrarte
7. Escoge el pasaje bíblico
Fue el Espíritu Santo quien inspiró
a los autores sagrados en la
redacción de los textos bíblicos.

Preparación inmediata El Espíritu Santo asegura la


7Súplica
consejos
al prácticos
Espíritu Santo perenne juventud del texto.

Podemos hacer alguna de las


invocaciones que ya conocemos.

El don del Espíritu derriba nuestras


resistencias y nos abre a la acción
salvadora de Dios.
5-10 minutos 5-10 minutos
de lectura de estudio
Fórmula para fortalecer
el ejercicio de la
Lectio Divina
10-15 minutos
de oración
y meditación
Señor Jesús abre mis ojos y mis oídos a tu Palabra.
Que lea y escuche tu voz y medite tus enseñanzas,
despierta mi alma y mi inteligencia
para que tu Palabra penetre en mi corazón
y pueda saborearla y comprenderla.

Oración antes de Dame una gran fe en ti


para que tus palabras, sean para mí
leer la Palabra otras tantas luces que me guíen hacia ti,
por el camino de la justicia y de la verdad.

de Dios Habla Señor que yo te escucho


y deseo poner en práctica tu doctrina,
porque tus palabras son para mí,
vida, gozo, paz y felicidad.
Háblame Señor, tu eres mi Señor y mi Maestro
y no escucharé a nadie sino a ti. Amén.
Padre bueno
que la Palabra que escuchamos
eche raíces hondas en nuestra vida.
Ayúdanos a construir cimientos fuertes

Oración después para nuestra fe.

de leer la Que edifiquemos toda nuestra vida


sobre la roca firme de tu Palabra.

Palabra de Dios Que penetre nuestro corazón


y nos empape de tus sentimientos
y de tus propuestas.

Que ilumine nuestras acciones


y oriente las decisiones que tomemos. Amén.
5. Curiosidades
Se dice que toda la Escritura es inspirada por Dios, sin
embargo hay una porción de la ella que no es inspirada
por él.

Se trata de los Diez Mandamientos, los cuales Dios


escribió en las tablas por su mano y no las inspiro a
nadie para que las escribiera:
“Cuando el Señor dejó de hablar con Moisés en el
monte Sinaí, le entregó las tablas de piedra con la
ley escrita por el dedo mismo de Dios” Ex 31, 18
En el libro de Jueces capítulo 8 versículo 30 dice que
Gedeón tuvo 70 hijos, ¿Habrá otro personaje bíblico que
haya tenido más que Gedeón?.

La Biblia fue escrita mucho tiempo antes de la invención


del papel y los lápices. Fue escrita sobre extensas tiras
de papiro o pergamino.

El primer nombre que Dios puso a una mujer fue Sara


(Génesis 17,15) porque a Eva el nombre se lo puso Adán
(Génesis 3,20)
El libro segundo de Reyes capítulo 19 y el libro del
Profeta Isaías en su capítulo 37, tienen el mismo
contenido, se puede decir que esos dos libros son iguales
en esos capítulos.

La frase: “Manos a la obra” es totalmente bíblica y la


vemos en 1 Crónicas 22, 16 “Así que MANOS A LA
OBRA y que el Señor te ayude”

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