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Doctrina
Fecha: 10/10/2023
Autores: Jorge Joaquín Gó mez de Silva Cano
TEXTO:
TOMO II
CAPÍTULO III. COMPETENCIA TRANSITORIA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS. EL
REZAGO AGRARIO
Introducción
En el mes de enero de 1992 se reformó el artículo 27 constitucional con la finalidad de
culminar el proceso del reparto de la tierra y modificar los procedimientos
administrativos y mixtos a través de los cuales se atendían las diversas cuestiones
relacionadas con la tenencia de la tierra en nuestro país. Parte trascendental de esta
reforma planteó la creació n de los Tribunales Agrarios como ó rganos jurisdiccionales
especializados a quienes se encomendó la resolució n de los numerosos asuntos
relacionados con los derechos sobre la tierra, tanto los existentes en ese momento
como los que se suscitaren al entrar en vigor el nuevo marco jurídico para el campo
Como complemento de la reforma constitucional en el mes de febrero se expidieron la
Ley Agraria y la Ley Orgá nica de los Tribunales Agrarios, con la finalidad de regular
los derechos de los sujetos agrarios en una parte sustantiva y el procedimiento del
juicio agrario como nueva vía para la atenció n de los asuntos relativos a la impartició n
de la justicia agraria, conteniendo ademá s disposiciones que conforman el derecho
adjetivo, y la segunda ley establece la estructura y el marco de actuació n de los
Tribunales Agrarios, así como la competencia de los ó rganos que los conforman
Como puede advertirse de la fracció n XIX del artículo 27 constitucional al declarar que
son de jurisdicció n federal todas las cuestiones relacionadas con los límites de
terrenos ejidales y comunales que se hallen pendientes o se susciten entre dos o má s
nú cleos de població n, y las relativas a la tenencia de la tierra, y al establecer que para
la atenció n de éstos y en general para la administració n de la justicia agraria se
instituirían tribunales autó nomos con plena jurisdicció n, se consideró desde la carta
fundamental que los nuevos ó rganos de justicia agraria tendrían una competencia
transitoria compuesta por todos aquellos expedientes que se encontraban en trá mite
ante las diversas autoridades administrativas contempladas en la legislació n anterior
los cuales se turnarían a los tribunales agrarios para su resolució n definitiva, así como
una competencia para conocer de los nuevos asuntos que se instaurarían y
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substanciarían ya no como expedientes administrativos sino como juicios agrarios
cuya resolució n estaría a cargo de ó rganos jurisdiccionales
De la reforma constitucional de 1992
El 6 de enero de 1992 se publicó en el Diario Oficial de la Federació n el Decreto
mediante el cual se reforman el pá rrafo tercero y las fracciones IV, VI, VII, XV, XVII y
XIX, y se derogan las diversas X a XIV y XVI del artículo 27 constitucional. El propó sito
de la reforma suprime el derecho de los nú cleos agrarios al reparto de la tierra como
obligació n del Estado, reconoce la personalidad jurídica de los nú cleos agrarios y
garantiza la propiedad de sus tierras, tanto para el desarrollo de sus actividades
productivas como para el asentamiento humano; protege la integridad de las tierras
de los grupos indígenas, autoriza el aprovechamiento por terceros de las tierras
ejidales y comunales, la transmisió n de los derechos sobre las parcelas y la
adquisició n del dominio pleno y la enajenació n de parcelas
Se suprimen la dependencia directa del Ejecutivo para el manejo de los asuntos
agrarios, del Cuerpo Consultivo Agrario y de las Comisiones Agrarias Mixtas.
Consecuentemente se declaran de jurisdicció n federal las controversias agrarias y se
instituyen tribunales dotados de autonomía y plena jurisdicció n para la
administració n de la justicia agraria disponiendo la forma de su designació n
En la exposició n de motivos de la iniciativa presidencial se señ aló como principal
propó sito al modificar el marco jurídico del sector rural contribuir a la modernizació n
del campo, a la elevació n productiva y al bienestar general de la població n campesina.
Se consideró necesario el fin del reparto agrario al estimar que ya no existían tierras
susceptibles de afectació n para atender la creciente demanda de los campesinos, lo
que repercutía en la pulverizació n de las parcelas afectando el potencial productivo de
la tierra. En consecuencia la iniciativa consideraba como esencial la superació n del
rezago agrario mediante la resolució n de las controversias existentes en el medio
rural para lo cual se consideró elemental la creació n de los tribunales agrarios
En el decreto de reformas que se menciona, en el artículo segundo transitorio se
indica que en tanto no se modifique la legislació n reglamentaria en la materia se
continuarían aplicando las disposiciones vigentes que se opusieran a lo establecido en
el decreto. En el artículo tercer transitorio se dispone que la Secretaría de la Reforma
Agraria, el Cuerpo Consultivo Agrario, las comisiones agrarias mixtas y las demá s
autoridades seguirían desahogando los asuntos que se encontraren en trá mite en
materia de expedientes de tierras, bosques y aguas conforme a las disposiciones
legales en vigor; que dichos expedientes que no contaran con resolució n definitiva se
pondrían en estado de resolució n y al entrar en funciones los tribunales agrarios se les
turnarían para que resolvieran de conformidad con la legislació n aplicable, y que los
demá s asuntos de naturaleza agraria que estuvieren en trá mite o se presentaren a
partir de la entrada en vigor del decreto se turnarían a los tribunales agrarios cuando
entren en funciones para su resolució n
De la ley agraria y de la ley orgánica de los Tribunales Agrarios
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Como consecuencia de la reforma constitucional comentada, en el Diario Oficial de la
Federació n del 26 de febrero de 1992 se publicaron los decretos de 23 de febrero de
ese añ o, relativos a la expedició n de Ley Agraria y de la Ley Orgá nica de los Tribunales
Agrarios, estableciendo que la primera es reglamentaria del artículo 27 de la
Constitució n en la materia y de observancia general en toda la repú blica y en cuanto a
la segunda el artículo primero reitera la naturaleza de los tribunales agrarios como
ó rganos federales con plena jurisdicció n y autonomía para dictar sus fallos a los que
corresponde la administració n de la justicia agraria en todo el territorio nacional
En el Título Décimo de la Ley Agraria se establecen las disposiciones relativas a la
justicia agraria y se señ ala, en el artículo 163, al juicio agrario, como la vía
jurisdiccional para substanciar, dirimir y resolver las controversias agrarias,
regulando desde este precepto hasta el 200 el desahogo del proceso jurisdiccional y
sus particularidades en materia de contenido de la demanda, el emplazamiento, el
desahogo de la audiencia, las pruebas, el dictado de la sentencia, su ejecució n, el
recurso de revisió n contra las sentencias de primera instancia y la procedencia del
juicio de amparo
En la Ley Orgá nica por su parte, se establece la estructura de los tribunales agrarios
compuesta por el Tribunal Superior Agrario y los Tribunales Unitarios Agrarios; se
dispone sobre su integració n, facultades y atribuciones, tanto del Tribunal Superior
como de los Tribunales Unitarios, así como de los servidores pú blicos de estos
ó rganos. Igualmente contiene disposiciones relativas a los requisitos para ser
designado magistrado, su retiro, el procedimiento correspondiente para el
nombramiento, así como sobre impedimentos, excusas y responsabilidades
En cuanto a los artículos transitorios de la Ley Agraria, el artículo Segundo deroga la
Ley Federal de Reforma Agraria y otros ordenamientos que se opongan a lo dispuesto
en la nueva ley, previendo que se continú en aplicando en lo que no contradigan el
nuevo marco jurídico; en el artículo Tercero se señ ala de manera expresa la aplicació n
de la Ley Federal de Reforma Agraria en todos los asuntos que se encontraren en
trá mite en materia de tierras, bosques y aguas, remitiéndose al Tercero transitorio del
decreto de reforma constitucional; y respecto de los demá s asuntos, es decir los que
no se referían a tierras se turnarían a los tribunales por la Comisió n Agraria Mixta o el
Cuerpo Consultivo Agrario, debiendo la autoridad administrativa prestar la
colaboració n que le soliciten los tribunales para la substanciació n de los expedientes
con la finalidad de que puedan dictar la resolució n correspondiente
En los artículos transitorios de la Ley Orgá nica se estableció en el Cuarto, con relació n
a los expedientes de tierras que se encontraban en trá mite ante las diversas
autoridades agrarias, que se turnarían debidamente integrados al Tribunal Superior
Agrario para que resolviera los asuntos relativos a dotació n y ampliació n de ejidos,
bosques y aguas y creació n de nuevos centros de població n y remitiera a los
tribunales unitarios, de acuerdo con su competencia territorial, los relacionados con
conflictos de límites, de restitució n, y de reconocimiento y titulació n de bienes
comunales
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El Quinto transitorio refiere que los demá s expedientes de los procedimientos de
suspensió n, privació n de derechos agrarios, de controversias parcelarias y otras
acciones instauradas que se encontraban en trá mite serían remitidos al Tribunal
Superior Agrario para que los turne para su resolució n a los tribunales unitarios de
conformidad con su competencia territorial
Asuntos de competencia transitoria de los Tribunales Agrarios
Al entrar en funciones el Tribunal Superior Agrario, la entonces Secretaria de la
Reforma Agraria comenzó la remisió n de expedientes relativos a dotació n y
ampliació n de tierras, bosques y aguas a ejidos y de creació n de nuevos centros de
població n ejidal; incluso algunos asuntos de incorporació n de tierras al régimen ejidal
asimiladas al procedimiento de ampliació n de ejidos, esto para que conforme a las
disposiciones transitorias de la nueva legislació n agraria procedieran a dictar las
resoluciones definitivas que antes correspondía emitir al Jefe del Ejecutivo Federal
Asimismo, se fueron turnando al má ximo ó rgano de justicia agraria diversos
expedientes relacionados con estas acciones agrarias, para el efecto de que al haberse
declarado insubsistentes las resoluciones presidenciales anteriores se repusiera el
procedimiento y se emitiera una nueva resolució n, que atendiera los lineamientos
determinados en ejecutorias de amparo pronunciadas por diversos ó rganos de Poder
Judicial de la Federació n, Jueces de Distrito, Tribunales Colegiados de Circuito, algunas
de las Salas o el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nació n
De conformidad con la Ley Orgá nica de los Tribunales Agrarios y el Reglamento
Interior de los Tribunales Agrarios se procedió a realizar la distribució n de los
expedientes recibidos de las autoridades administrativas agrarias entre los
magistrados integrantes del Pleno del Tribunal Superior Agrario, para el efecto de que
propusieran los proyectos de resolució n correspondientes. En algunos casos se
aprobaron acuerdos para mejor proveer, requiriendo a la Secretaría de la Reforma
Agraria el envío de informes complementarios, o bien la prá ctica de diligencias para
dejar en estado de resolució n los expedientes y poder emitir el fallo definitivo
En cuanto a la competencia transitoria de los tribunales unitarios agrarios, a través
del Tribunal Superior Agrario, la Secretaría de la Reforma Agraria y sus dependencias
hicieron llegar numerosos expedientes relativos a las acciones de restitució n de
tierras, bosques y aguas, y al reconocimiento de titulació n de bienes comunales,
incluso de conflictos de bienes comunales que se encontraban en trá mite ante las
autoridades agrarias o que se encontraban en proceso de reposició n en cumplimiento
de ejecutorias de amparo, procediendo los magistrados unitarios a revisar la
integració n debida de los expedientes para estar en condiciones de emitir las
sentencias correspondientes y en muchos casos a proveer el desahogo de informes y
diligencias a cargo de las autoridades agrarias para su substanciació n debida y poder
resolver en definitiva
Adicionalmente del Cuerpo Consultivo Agrario y de las Comisiones Agrarias Mixtas se
recibieron numerosos expedientes relativos a las diversas acciones agrarias
contempladas en la legislació n anterior y relacionados con los derechos de los
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campesinos sobre las tierras, tales como los juicios de privació n de derechos agrarios
y asignació n de nuevas unidades de dotació n individual; pérdida de derechos del
nú cleo a las tierras; reconocimiento de sucesores y adjudicació n de derechos a los
herederos de titulares ya fallecidos; controversias agrarias entre ejidatarios y
poseedores o de éstos con particulares; de actualizació n censal de comuneros, de
nulidades de actos y documentos que se oponían a la legislació n agraria, como el caso
de asambleas ejidales o comunales de diversa naturaleza; y, en algunos casos, de otras
acciones como la divisió n y fusió n de ejidos, de permuta de tierras y controversias
parcelarias, incluso se recibieron expedientes sobre la exclusió n de propiedades
particulares respecto de bienes reconocidos y titulados a comunidades agrarias
Respecto de estos ú ltimos procedimientos conforme a los artículos transitorios ya
referidos los expedientes se entregaban en el estado de trá mite en que se
encontraban, correspondiendo a los tribunales agrarios continuar con la
substanciació n y emitir la sentencia respectiva aplicando en todos estos casos las
normas previstas en la legislació n agraria anterior
A todos los expedientes que se encontraban en trá mite en las diversas dependencias
de la Secretaría de la Reforma Agraria al entrar en vigor la nueva legislació n agraria y
que correspondió conocer y resolver a los tribunales agrarios de conformidad con las
disposiciones transitorias, tanto del decreto de reforma constitucional, como de la Ley
Agraria y de la Orgá nica de los Tribunales Agrarios, que determinan la competencia
transitoria de los tribunales agrarios, se les identifica como el rezago agrario; en tanto
que todos los demá s asuntos instaurados directamente ante los tribunales agrarios
conforme a las nuevas normas del marco jurídico del sector, conforman la
competencia ordinaria de los tribunales agrarios
Disposiciones aplicables a los expedientes del rezago agrario
De los expedientes que corresponde resolver al Tribunal Superior Agrario
Conforme a las normas transitorias ya mencionadas, al Tribunal Superior Agrario le
ha correspondido conocer y resolver de los expedientes de dotació n y ampliació n de
tierras, bosques y aguas, y de creació n de nuevos centros de població n ejidal, que o
bien no contaban con resolució n definitiva o se encontraban en reposició n en
cumplimiento de ejecutorias de amparo
Estos expedientes eran revisados en las ponencias respectivas con la finalidad de
observar si se había respetado la garantía de audiencia de los involucrados y se habían
integrado debidamente todas las pruebas establecidas en la legislació n anterior
En los casos de dotació n y ampliació n de ejido se analizaba el sentido del dictamen de
la Comisió n Agraria Mixta, del mandamiento gubernamental de primera instancia, de
los trabajos técnicos informativos complementarios y demá s elementos necesarios
para determinar la naturaleza y calidad de las tierras propuestas para afectació n, el
nú mero de beneficiarios, el censo y la asignació n parcelaria o para explotació n
colectiva segú n el caso, si había asentamientos humanos, si había que dejar derechos a
salvo; o si se tratare de acciones de aguas, los coeficientes y volú menes que se
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otorgarían y su asignació n conforme a los índices determinados por la Secretaría de
Agricultura y Recursos Hidrá ulicos, considerando las fuentes de aprovechamiento, las
obras hidrá ulicas requeridas. En el caso de ampliació n de ejidos se debía acreditar que
los solicitantes de ejidos ya constituidos comprobaran que las tierras que se les
habían dotado resultaban insuficientes para satisfacer sus necesidades. También se
contemplaba como acció n de ampliació n de ejidos los procedimientos para regularizar
aquellas superficies adquiridas por los ejidatarios y que se incorporaron al régimen
ejidal, lo cual debía de ser aprobado en asamblea general
En el caso de nuevos centros de població n ejidal se trataba de un procedimiento
uninstancial que no ameritaba el mandamiento gubernamental y consistía en dotar de
tierras a campesinos con derechos a salvo de nú cleos agrarios ya constituidos en otros
ejidos de la regió n que contaran con unidades de dotació n disponibles, o bien en el
otorgamiento de tierras en otras regiones del territorio nacional, que incluían la
apertura de tierras al cultivo y la creació n del poblado, así como el traslado de los
campesinos para su ocupació n
En estos casos e Tribunal Superior Agrario tomaba en cuenta el dictamen de Cuerpo
Consultivo Agrario que proponía o no la procedencia de la acció n agraria intentada,
que se tomaba como una opinió n que podía o no ser compartida por el Pleno de los
magistrados de acuerdo con los elementos obrantes en el expediente
Dentro del estudio de las acciones de tierras a cargo de Tribunal Superior Agrario se
ha puesto especial énfasis en el aná lisis de la aceptabilidad de las tierras incluso en
ocasiones ordenando la instauració n de procedimientos de investigació n y
cancelació n de fraccionamientos simulados, de cancelació n de certificados de
inafectabilidad contemplados en la legislació n anterior
En muchos casos, se han recibido del Poder Judicial de la Federació n expedientes de
las acciones agrarias de tierras ya citadas, para los efectos de dejar insubsistentes las
resoluciones presidenciales emitidas en ellas, reponer el procedimiento para diversos
efectos, y, en su oportunidad, dictar una nueva resolució n, atendiendo a los
lineamientos de las ejecutorias correspondientes
Para cumplir debidamente con sus obligaciones procesales, el Tribunal Superior
Agrario ha ordenado la realizació n de trabajos de investigació n complementaria
respecto a la naturaleza jurídica de los predios involucrados, recabando informes de
diversas instituciones como el Registro Pú blico de la Propiedad, de Notarios Pú blicos,
del Registro Agrario Nacional y del Archivo General Agrario. De la misma manera se
han realizado trabajos técnicos complementarios, entre otras medidas adoptadas
orientadas a esclarecer algunos aspectos relacionados con las tierras involucradas en
los expedientes sometidos a su resolució n, con la finalidad de llegar al conocimiento
de la verdad histó rica y resolver en forma definitiva dichos asuntos instaurados hace
má s de treinta añ os
De los expedientes de rezago agrario de los Tribunales Unitarios
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En esencia puede decirse que la competencia de los tribunales unitarios agrarios está
contemplada en primer término en las disposiciones transitorias del Decreto de
reformas al Artículo 27 Constitucional, en los artículos transitorios Tercero de la Ley
Agraria, y Cuarto fracció n I y Quinto de la Ley Orgá nica de los Tribunales Agrarios;
que igualmente está prevista en varios artículos de la Ley Agraria, en la cual se
señ alan casos de competencia específica de estos tribunales, y en la relació n contenida
en el artículo 18 de la Ley Orgá nica de los Tribunales Agrarios, dispositivos que en su
conjunto constituyen el marco de jurisdicció n por materia de estos ó rganos
Como en el caso del Tribunal Superior Agrario, los tribunales unitarios agrarios tienen
una competencia eventual, derivada de las reformas al artículo 27 Constitucional
contenidas en el Decreto publicado el 6 de enero de 1992, así como de las
disposiciones transitorias del propio Decreto y de las Leyes Agraria y Orgá nica de los
Tribunales Agrarios. Esta competencia es de cará cter temporal, pues culmina con la
resolució n de los expedientes del rezago agrario, que por su naturaleza corresponde
conocer y resolver a los tribunales unitarios
Asimismo, los tribunales unitarios tienen una competencia ordinaria, derivada de la
nueva legislació n agraria, que los faculta para conocer, substanciar y resolver los
diferentes tipos de controversias que se susciten con motivo de la aplicació n de la ley
de la materia, al igual que de aquellos asuntos que la propia Ley Agraria enuncia en
varios de sus preceptos, a lo largo de su texto, así como los que de manera específica
relaciona la Orgá nica de los Tribunales Agrarios en el artículo 18 de este
ordenamiento
Así como las disposiciones transitorias de la nueva legislació n agraria establecieron
para el Tribunal Superior Agrario la obligació n de resolver algunos asuntos del
denominado rezago agrario, que se encontraban en trá mite al expedirse y entrar en
vigor la nueva normatividad en la materia, también se otorgó competencia a los
tribunales unitarios agrarios para atender numerosos casos que se encontraban en
diferentes etapas de substanciació n, pendientes de ser resueltos por el Presidente de
la Repú blica, o por diversas autoridades administrativas agrarias. Estos asuntos
correspondían a acciones de tierras consistentes en expedientes de restitució n y de
reconocimiento y titulació n de bienes comunales, previstos en el artículo Cuarto
transitorio, fracció n I de la Ley Orgá nica de los Tribunales Agrarios, en relació n con el
tercero transitorio de la Ley Agraria, y aú n cuando expresamente no se señ alan en el
precepto indicado, deben entenderse también contemplados en esta categoría los de
conflictos de límites de bienes comunales, instaurados conforme a la legislació n
derogada
En efecto, la fracció n I del artículo Cuarto transitorio del Decreto por el que se expide
la Ley Orgá nica de los Tribunales Agrarios, establece los asuntos que son de la
competencia de los tribunales unitarios, en cuanto al rezago agrario, al establecer la
obligació n del Tribunal Superior Agrario de que los expedientes que les fueren
remitidos, que se encontraren en trá mite y pendientes de resolució n definitiva, se
pondrían en estado de resolució n para que aquél "I. Turne a los tribunales unitarios
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para su resolució n, segú n su competencia territorial, los asuntos relativos a
restitució n, reconocimiento y titulació n de bienes comunales"
El concepto de rezago agrario se encuentra de cierta forma definido en la siguiente
tesis del Tribunal Colegiado del Vigésimo Circuito con el rubro: REZAGO AGRARIO.
TODOS LOS EXPEDIENTES INSTAURADOS DURANTE LA VIGENCIA DE LA LEY
FEDERAL DE REFORMA AGRARIA Y QUE A LA FECHA NO HAYAN CULMINADO CON
UNA RESOLUCIÓ N DEFINITIVA SE CONSIDERAN COMO ASUNTOS DE
La definició n anterior es bastante clara y no deja lugar a dudas, la competencia
transitoria de los tribunales unitarios agrarios se refiere a la facultad que la nueva
legislació n agraria otorga a los citados ó rganos jurisdiccionales, para conocer y
resolver todos aquellos expedientes instaurados durante la vigencia de la Ley Federal
de Reforma Agraria --o anteriores-- y que a la fecha en que entrara en vigor el nuevo
marco legal no hubieran culminado con una resolució n definitiva
Es importante recordar que conforme a la legislació n agraria anterior a la reforma
constitucional y legal de 1992, la substanciació n de los expedientes relativos a los
distintos procedimientos contemplados en las normas agrarias, correspondía a la
Secretaría de la Reforma Agraria, a través de sus diversas dependencias; en tanto que
la resolució n de la mayoría de los asuntos agrarios estaba encomendada al Presidente
de la Repú blica, como má xima autoridad agraria; algunos correspondía resolver a la
Secretaría de la Reforma Agraria a través del Cuerpo Consultivo Agrario o de las
Comisiones Agrarias Mixtas de las entidades federativas
Con el cambio del marco jurídico del sector, conforme a las disposiciones transitorias
analizadas, correspondió a los tribunales unitarios agrarios, substituir a las
autoridades resolutoras indicadas en la emisió n de las sentencias definitivas que
pusieran fin a los procedimientos respectivos, cuando, como ya se señ aló , se tratara de
expedientes de restitució n, de reconocimiento y titulació n de bienes comunales, o de
conflictos por límites de bienes comunales. Quedando bajo la responsabilidad de las
autoridades administrativas culminar la substanciació n de los expedientes
correspondientes, hasta ponerlos en estado de resolució n, antes de remitirlos a los
tribunales agrarios
Má s aú n, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nació n48 determinó
que derivado de la reforma constitucional y legal, cesaba la competencia que antes
correspondía a nuestro Má ximo Tribunal para conocer y resolver sobre los juicios de
inconformidad contra resoluciones presidenciales, dictadas en procedimientos de
conflictos por límites de bienes comunales, conforme a los artículos 379 a 390 de la
Ley Federal de Reforma Agraria, la cual a partir de lo dispuesto en la nueva legislació n
agraria, surgida de la reforma constitucional de 1992, esta competencia recaía en los
tribunales unitarios agrarios. En consecuencia, los expedientes respectivos que se
encontraban pendientes de resolver en de la Suprema Corte de Justicia, fueron
remitidos para su sentencia definitiva a los tribunales agrarios. La determinació n
anterior está contenida en la Jurisprudencia 12/92 aprobada en sesió n privada de 9
de noviembre de 1992, por unanimidad de cinco votos, que indica:
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JUICIOS DE INCONFORMIDAD AGRARIA POR CONFLICTOS DE LÍMITES. LA SEGUNDA
SALA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓ N, CARECE DE
COMPETENCIA LEGAL PARA CONOCER DE LOS. Como consecuencia de la reforma al
artículo 27, fracció n XIX, segundo pá rrafo, de la Constitució n Federal, de seis de enero
de mil novecientos noventa y dos y de la expedició n de las Leyes Agraria y Orgá nica de
los Tribunales Agrarios, la competencia para resolver los mencionados conflictos de
límites, recae actualmente en los tribunales agrarios dotados de plena jurisdicció n y
autonomía para dictar sus fallos, dejando, por tanto, de tener competencia para
conocer de ellos, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nació n
Igualmente se determinó la competencia de los tribunales unitarios agrarios para
conocer de las impugnaciones de resoluciones dictadas por autoridades agrarias
durante la vigencia de la Ley Federal de Reforma Agraria, como en el caso relativo al
recurso de inconformidad contra las resoluciones de las comisiones agrarias mixtas, a
que se refiere el artículo 432 de la derogada ley, como lo previene la siguiente tesis del
Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito,49 que
estipula:
INCONFORMIDAD PREVISTA POR EL ARTÍCULO 432 DE LA DEROGADA LEY FEDERAL
DE REFORMA AGRARIA. ATRIBUCIONES DEL TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO AL
RESPECTO. El Tribunal Unitario Agrario, al conocer del recurso de inconformidad,
previsto por el artículo 432 de la derogada Ley Federal de Reforma Agraria, no debe
recabar por sí, o recibir de las partes, pruebas distintas de las aportadas en el juicio
natural de que se trate, pues tal proceder resultaría violatorio de las garantías de
legalidad y seguridad jurídica establecidas en los artículos 14 y 16 constitucionales,
por constituir el aludido Tribunal, una autoridad substituta del Cuerpo Consultivo
Agrario, a quien correspondía resolver el mencionado recurso, y al cual no le eran
concedidas esas atribuciones, ya que su funció n se constreñ ía ú nicamente a revisar la
legalidad del procedimiento seguido en el juicio correspondiente, que se hubiese
ventilado ante la Comisió n Agraria Mixta, y a examinar la resolució n dictada por ésta,
conforme a los agravios esgrimidos por el inconforme y en relació n con el material
probatorio acumulado en dicho procedimiento
Esta competencia derivada de las anteriores autoridades administrativas agrarias a
los nuevos ó rganos jurisdiccionales, con motivo de las reformas al marco legal para el
sector agrario, abarcó el cumplimiento de ejecutorias de amparo que ordenaban a las
comisiones agrarias mixtas la reposició n de los procedimientos que les correspondía
substanciar y resolver y emitir nuevas resoluciones al respecto, pero que con la
reforma legal dejaron de tener facultades para ello, correspondiendo a los tribunales
agrarios dar cumplimiento en su cará cter de autoridades sustitutas, asumiendo las
obligaciones respectivas, lo cual se contemplara en la siguiente tesis de la Cuarta Sala
de la Suprema Corte de Justicia de la Nació n,50 al resolver el Incidente de inejecució n
1/91, en los términos siguientes:
INEJECUCIÓ N DE SENTENCIA. CUANDO UN TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO
SUSTITUYE A LA RESPONSABLE PARA DAR CUMPLIMIENTO A UNA EJECUTORIA,
DEBE AGOTARSE EL PROCEDIMIENTO PREVISTO POR LOS ARTÍCULOS 104, 105 Y
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DEMÁ S RELATIVOS DE LA LEY DE AMPARO. Si con motivo de las reformas al artículo
27 constitucional, de la derogació n de la Ley de la Reforma Agraria y la vigencia de las
leyes Agraria y Orgá nica de los Tribunales Agrarios, la autoridad responsable
Comisió n Agraria Mixta por carecer de competencia para dar cumplimiento a la
ejecutoria de amparo, remite los autos al Tribunal Unitario Agrario correspondiente,
ya no se está en la posibilidad de analizar si es el caso de aplicar o no la sanció n
prevista por la fracció n XVI del artículo 107 constitucional; pero como a la autoridad
sustituta no se le ha requerido para dicho cumplimiento, y de conformidad con lo
establecido en el artículo 113 de la Ley de Amparo no puede archivarse el expediente
del juicio constitucional hasta que esté enteramente cumplida la ejecutoria de
garantías, lo que procede es que se agote el procedimiento previsto por los artículos
104 y 105 de la ley invocada en ú ltimo término
La competencia transitoria no versó ú nicamente sobre procedimientos de tierras, --de
restitució n, de reconocimiento y titulació n de bienes comunales y de conflictos de
bienes comunales-- contemplados en la fracció n I del Cuarto Transitorio de la Ley
Orgá nica de los Tribunales Agrarios, sino que, como se estableció con anterioridad, el
Quinto transitorio de la mencionada Ley Orgá nica faculta a los tribunales unitarios
para conocer y resolver, y a veces hasta substanciar, los procedimientos de otras
acciones agrarias previstas en la legislació n derogada, tales como la suspensió n de
derechos a los ejidatarios, la privació n de derechos agrarios y nuevas adjudicaciones
de unidades de dotació n, la pérdida de derechos del nú cleo a las tierras y acomodo de
campesinos, los conflictos sucesorios, las controversias de posesió n y goce de
parcelas, la nulidad de asambleas, y de actos y documentos que contravinieran las
leyes agrarias, la divisió n y fusió n de ejidos, la permuta de tierras ejidales, la exclusió n
de propiedades particulares respecto de los bienes comunales reconocidos y titulados
por resoluciones presidenciales, entre otros, algunos de los cuales se especifican en el
texto del mencionado artículo Quinto transitorio y otros se infieren del mismo;
procedimientos que antes correspondía resolver a las comisiones agrarias mixtas o al
Cuerpo Consultivo Agrario, y que por dichas disposiciones se derivó la
responsabilidad a los tribunales unitarios agrarios
El artículo Quinto transitorio señ ala que los expedientes que se encontraban en
trá mite se remitirían debidamente integrados al Tribunal Superior Agrario una vez
que entrara en funciones, para que en su oportunidad se turnaran para su resolució n a
los tribunales unitarios, de acuerdo con su competencia territorial. Por su parte el
artículo Tercero Transitorio de la Ley Agraria determina que los asuntos relativos a
expedientes de tierras se remitirían en estado de resolució n, en tanto que los demá s
asuntos que correspondiera conocer a los tribunales unitarios agrarios serían
enviados en el estado en que se encontraran, una vez que entraran en funciones. Es
decir, que los tribunales agrarios tendrían bajo su responsabilidad culminar la
substanciació n de estos expedientes relativos a derechos agrarios individuales, o
controversias de diverso tipo, y emitir la sentencia definitiva correspondiente
Respecto a los asuntos que fueron remitidos a los tribunales unitarios agrarios para su
conocimiento y resolució n, distintos a los relativos a acciones de tierras --restitució n,
reconocimiento y titulació n de bienes comunales y conflictos de bienes comunales--,
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se suscitaron criterios divergentes respecto de si correspondía conocer a estos nuevos
ó rganos jurisdiccionales sobre los juicios de privació n de derechos agrarios
individuales y adjudicació n de nuevas unidades de dotació n, previstos en los artículos
426 a 431 de la Ley Federal de Reforma Agraria, que establecían el procedimiento
respectivo, el cual se substanciaba y resolvía ante las Comisiones Agrarias Mixtas de
los Estados, a instancias de la asamblea general de ejidatarios o del Delegado Agrario
en la entidad federativa correspondiente, cuyo propó sito consistía en determinar
sobre la procedencia de privar a un ejidatario de los derechos agrarios adquiridos,
conforme a las causales previstas en la propia legislació n, y sobre la adjudicació n de
ese derecho a otro campesino
Sobre este tema, se plantearon dos posiciones, una que asumió la competencia,
conforme a las disposiciones transitorias ya mencionadas, --la cual sostuvo el suscrito
como magistrado del tribunal unitario agrario del distrito 28 con sede en Hermosillo,
Sonora--, y la otra postura, que argumentó que dado que el artículo 23 fracció n II de la
Ley Agraria en vigor consideró de la competencia exclusiva de la asamblea general de
ejidatarios la aceptació n y separació n de ejidatarios, en todos los expedientes
referentes a estos juicios remitidos por las Comisiones Agrarias Mixtas, el tribunal
unitario agrario debía declararse incompetente y o bien ordenar el archivo del
expediente, dejando a salvo los derechos de la asamblea para determinar sobre esta
cuestió n, o declararse incompetente y remitir el expediente a la asamblea general para
que resolviera al efecto
La discrepancia respecto a la competencia de los tribunales unitarios agrarios para
conocer, substanciar y resolver los expedientes instaurados por las comisiones
agrarias mixtas o por el Cuerpo Consultivo Agrario, fue resuelta por el Tribunal
Superior Agrario, confirmando el criterio del tribunal unitario agrario del distrito 28,
en Acuerdo aprobado por unanimidad de votos el 14 de enero de 1993, al resolver la
contradicció n de tesis registrada con el nú mero 1/92, con el rubro COMPETENCIA DE
LOS TRIBUNALES UNITARIOS PARA CONOCER DE LOS PROCEDIMIENTOS
INSTAURADOS ANTE LA COMISIÓ N AGRARIA MIXTA DURANTE LA VIGENCIA DE LA
LEY FEDERAL DE REFORMA AGRARIA. RESOLUCIÓ N SOBRE LA CONTRADICCIÓ N DE
TESIS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES UNITARIOS AGRARIOS DE LOS
DISTRITOS 10 Y 28, CON SEDE EN NAUCALPAN, ESTADO DE MÉ XICO Y HERMOSILLO,
SON
Este mismo criterio fue ratificado por el propio Tribunal Superior Agrario en la tesis
de jurisprudencia registrada con el nú mero 1/93, aprobada por unanimidad el 16 de
diciembre de 1993, que resolvió la contradicció n de tesis entre las sostenidas por los
tribunales unitarios de los Distritos Quinto, Vigésimo Quinto y Trigésimo Primero, con
residencia en Chihuahua, San Luis Potosí y Jalapa, Veracruz, Dicha tesis de
Jurisprudencia fue publicada en el Boletín Judicial Agrario No. 23 del mes de junio de
1994, con el título PRIVACIÓ N DE DERECHOS AGRARIOS. SON COMPETENTES LOS
TRIBUNALES UNITARIOS PARA CONOCER DE LOS PROCEDIMIENTOS INSTAURADOS
ANTE LA COMISIÓ N AGRARIA MIXTA DURANTE LA VIGENCIA DE LA LEY FEDERAL
DE REFORMA AGRARIA
11
Desde que comenzó a aplicarse la nueva legislació n agraria surgida en 1992, los
ó rganos del Poder Judicial de la Federació n han emitido diversas ejecutorias sobre el
alcance de la competencia de los tribunales unitarios agrarios para atender los
asuntos del rezago agrario, aludiendo a los procedimientos de suspensió n, privació n
de derechos agrarios o de controversias parcelarias u otras acciones agrarias
instauradas que se encontraban en trá mite al producirse las reformas legales,
particularmente en el caso de los juicios privativos de derechos agrarios, confirmando
el criterio asumido por el Tribunal Superior Agrario; así se asienta en la tesis
sustentada por el Primer Tribunal Colegiado del Segundo Circuito51 que dice
TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO, DEBE PROSEGUIR EL PROCEDIMIENTO Y DICTAR
SENTENCIA RESPECTO DE LOS ASUNTOS QUE LE FUERON REMITIDOS EN LA ETAPA
DE SUBSTANCIACIÓ N. Segú n lo establece el artículo quinto de la Ley Orgá nica de los
Tribunales Agrarios; los expedientes de los procedimientos de suspensió n, privació n
de derechos agrarios o de controversias parcelarias u otras acciones agrarias
instauradas que se encuentren actualmente en trá mite, se remitirá n debidamente
integrados al Tribunal Superior Agrario, una vez que éste entre en funciones, para que
en su oportunidad, se turnen para su resolució n a los Tribunales Unitarios, de acuerdo
con su competencia territorial. En esas condiciones, si atento a lo establecido en la
disposició n anterior, se remite el procedimiento de privació n de derechos agrarios al
Tribunal Unitario Agrario, cuando se encontraba en la etapa de pruebas y alegatos, es
decir, aun substanciá ndose, es de estimarse que la autoridad debe proseguir el
procedimiento y emitir sentencia, en cuanto al fondo del negocio, pues de lo contrario
se violan garantías individuales
Má s aú n, la competencia de los tribunales unitarios agrarios respecto de los
expedientes previstos en el artículo quinto transitorio se extiende a los asuntos que
habiéndose instaurado, no hubieran sido debidamente substanciados por la autoridad
administrativa agraria, entonces competente para ello, como se hace valer en la tesis
del Primer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito52 que señ ala
TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO. ES COMPETENTE PARA CONOCER DE LOS
PROCEDIMIENTOS DE PRIVACIÓ N DE DERECHOS AGRARIOS INICIADOS CON
ANTERIORIDAD A SU CREACIÓ N. En los asuntos en que hayan de dilucidarse
controversias sobre la privació n de derechos agrarios y nuevas adjudicaciones y que
se plantearon ante la entonces autoridad competente conforme a la derogada Ley
Federal de la Reforma Agraria, aunque no se les hubiere dado trá mite alguno por la
citada comisió n, por el solo hecho de haber recibido la solicitud sobre el particular, se
encuentra dentro de la hipó tesis prevista en el artículo 426 de la derogada Ley, razó n
por la cual está obligada a remitir los documentos allegados por los interesados, al
Tribunal Unitario Agrario, para que conozca del asunto, sin importar el estado en que
aquéllos se encuentren, ya que así se ordena tanto en el artículo 3o. transitorio,
pá rrafo tercero, de la Ley Agraria, como en el 5o. transitorio, de la Ley Orgá nica de los
Tribunales Agrarios
Otro aspecto que generó criterios diversos en relació n con el manejo de los asuntos
del rezago agrario, tiene que ver con la legislació n aplicable en el desahogo y
12
resolució n de los asuntos respectivos, entre quienes opinaban que se debería aplicar
la nueva legislació n, por ejemplo instruir el juicio agrario previsto en la Ley Agraria de
1992, para substanciar los procedimientos remitidos por las Comisiones Agrarias
Mixtas o el Cuerpo Consultivo Agrario en etapa de resolució n, y de quienes sostenían
que debía estarse a lo dispuesto por la Ley Federal de Reforma Agraria. La Justicia
Federal desarrolló una correcta interpretació n del artículo tercero transitorio de la
Ley Agraria, determinando que en la resolució n de los expedientes del rezago agrario
los tribunales unitarios agrarios deben aplicar la ley vigente en el momento en que se
instauraron los procedimientos respectivos. Este criterio fue sustentado por el Primer
Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del Segundo Circuito53 en los
términos siguientes
LEY FEDERAL DE REFORMA AGRARIA. LOS TRIBUNALES UNITARIOS AGRARIOS
DEBEN APLICARLA, SI ACTÚ AN EN SUSTITUCIÓ N DEL DESAPARECIDO CUERPO
CONSULTIVO AGRARIO Y SE LIMITAN A RESOLVER LOS RECURSOS PENDIENTES,
DERIVADOS DE UN PROCEDIMIENTO SEGUIDO EN FORMA DE JUICIO. De
conformidad con lo establecido en el artículo 27, fracció n XIX constitucional
reformado, en relació n con el tercero transitorio del decreto de reforma y adiciones al
mismo, de seis de enero de mil novecientos noventa y dos; 2o., 18 y tercero transitorio
de la Ley Agraria en vigor; 1o., 2o., fracció n II y quinto transitorio de la Ley Orgá nica
de los Tribunales Agrarios, estos ú ltimos son competentes para conocer y resolver el
recurso que constituye el acto reclamado, el cual no tiene la característica de una
resolució n dictada en juicio, si derivó de un procedimiento seguido en forma de juicio,
por lo que si el artículo tercero transitorio del decreto que reforma el artículo 27
constitucional, impone que los asuntos instaurados y procedimientos pendientes de
resolució n definitiva, só lo se turnarían a los nuevos Tribunales Agrarios, para que en
su oportunidad decidieran la cuestió n pendiente, es indudable que la ley aplicable lo
era la que regía el acto al momento de su pronunciamiento, esto es, la Ley Federal de
Reforma Agraria, má xime que así lo prevé el diverso numeral tercero transitorio de la
nueva Ley Agraria
En relació n con la integració n de los expedientes instaurados por las comisiones
agrarias mixtas o por el Cuerpo Consultivo Agrario, es importante señ alar que en
numerosos casos no se encontraban en estado de resolució n al momento de entrar en
funciones los tribunales unitarios agrarios, muchas veces ni siquiera se habían
substanciado los procedimientos relativos, en tales circunstancias, dichos expedientes
debían turnarse a los tribunales para que quedara a cargo de éstos su integració n y
posterior resolució n, aplicando las disposiciones legales pertinentes para garantizar
los derechos de las partes, recurriendo de manera complementaria a la nueva Ley
Agraria, si fuera necesario, especialmente cuando se advirtiera que no se otorgó
debidamente la garantía de audiencia o de defensa de los interesados. Este criterio fue
apoyado por la siguiente tesis del Segundo Tribunal Colegiado del Décimo Sexto
Circuito,54 en la forma que sigue:
CONFLICTOS PARCELARIOS. PROCEDIMIENTO SOBRE, ANTE EL TRIBUNAL
UNITARIO AGRARIO. De conformidad con lo dispuesto por el segundo pá rrafo del
artículo tercero transitorio del decreto por el que se reformó el artículo 27
13
constitucional y del tercer pá rrafo del artículo tercero transitorio de la Ley Agraria, los
conflictos individuales que se inicien antes o después de que entren en vigor, el
decreto y la ley citados, deberá n ser turnados por la Comisió n Agraria Mixta o el
Cuerpo Consultivo Agrario a los nuevos Tribunales Agrarios en el estado en que se
encuentren, para que éste dicte la resolució n definitiva; de suerte tal que cuando el
expediente no se encuentra en estado de resolució n al momento de su remisió n,
deberá el Tribunal Agrario seguir el procedimiento convencional que establecen los
artículos 164, 170, 178, 184, 185 y 186 de la Ley Agraria y en consecuencia, acordar
todo aquello que haga posible la defensa de los intereses de las partes litigantes, a fin
de cumplir con las garantías de audiencia y legalidad
El Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nació n55 aclaró los alcances de las
disposiciones transitorias del Decreto de reforma constitucional, así como de la nueva
legislació n agraria, al igual que respecto de las facultades que las autoridades de la
Secretaría de la Reforma Agraria podían ejercer durante el término transcurrido entre
la fecha en que entraron en vigor las reformas constitucionales y las nuevas leyes
Agraria y Orgá nica de los Tribunales Agrarios y la fecha en que entraron en operació n
los tribunales agrarios, estableciendo ademá s las limitaciones relativas, todo ello al
asentar
JUICIOS AGRARIOS. EL ARTÍCULO 163 DE LA LEY AGRARIA NO CONTRAVIENE EL
ARTÍCULO TERCERO TRANSITORIO DEL DECRETO DE REFORMAS AL ARTÍCULO 27
CONSTITUCIONAL. El artículo tercero transitorio del Decreto que reformó el artículo
27 constitucional (Diario Oficial de la Federació n de 6 de enero de 1992), establece, en
lo fundamental, que las autoridades de la Secretaría de la Reforma Agraria continú en
desahogando los asuntos en trá mite sobre ampliació n, dotació n, creació n de nuevos
centros de població n, restitució n, reconocimiento y titulació n de bienes comunales,
conforme a las disposiciones que estaban vigentes al momento de entrar en vigor
dicho Decreto, agregando que los expedientes de dichos asuntos sobre los cuales no se
haya dictado resolució n definitiva al momento de entrar en funciones los Tribunales
Agrarios, se pondrá n en estado de resolució n y se turnará n a éstos, para que conforme
a su Ley Orgá nica resuelvan en definitiva de conformidad con las disposiciones legales
señ aladas en primer término; por ú ltimo, el Decreto establece que todos los demá s
asuntos agrarios que se encuentren en trá mite o se presenten a partir de la entrada en
vigor del Decreto y que conforme a la ley que se expida sean de la competencia de los
Tribunales Agrarios, se turnará n a éstos una vez que entren en funciones para que
resuelvan en definitiva. Esto ú ltimo, debe precisarse, se refiere a los asuntos
suscitados entre la fecha en que entró en vigor la reforma constitucional y aquella en
que empezaron a funcionar los Tribunales Agrarios, pero no a la presentació n de
demandas ante los Tribunales Agrarios en contra de resoluciones presidenciales que
no fueron impugnadas conforme a las disposiciones de su época, porque ello sería
tanto como revivir todos los plazos de inconformidades con motivo de la creació n de
los Tribunales Agrarios, dando lugar a inseguridad jurídica. Por lo tanto, el artículo
163 de la Ley Agraria, al limitar la procedencia ordinaria de los juicios agrarios a los
que tienen por objeto sustanciar, dirimir y resolver las controversias que se susciten
con motivo de la aplicació n de esa Ley, no contradice los supuestos regulados en el
artículo tercero transitorio del multicitado Decreto de reformas
14
En efecto, el artículo tercero transitorio de la Ley Agraria, en congruencia con lo
dispuesto por el tercero transitorio del decreto de reformas al artículo 27
Constitucional, lo mismo que el artículo cuarto transitorio fracció n I de la Ley
Orgá nica de los Tribunales Agrarios, previnieron que los asuntos referentes a
restitució n y de reconocimiento y titulació n de bienes comunales, que se encontraban
en trá mite al momento de entrar en vigor el nuevo marco jurídico, fueran turnados a
los tribunales unitarios agrarios para su resolució n
El mismo tercero transitorio de la Ley Agraria estableció que la Comisió n Agraria
Mixta y el Cuerpo Consultivo Agrario turnarían a los tribunales agrarios los demá s
asuntos agrarios que les correspondiera conocer, en el estado en que se encontraren.
Este mismo dispositivo impuso a las autoridades agrarias la obligació n de prestar a
los tribunales la colaboració n que le solicitaren, para la adecuada substanciació n de
los expedientes, entendiéndose por éstos a aquellos que conforman el denominado
rezago agrario
Por su parte, el quinto transitorio de la Ley Orgá nica precisó que los expedientes de
los procedimientos de suspensió n, privació n de derechos agrarios o de controversias
parcelarias u otras acciones agrarias instauradas que se encontraban en trá mite al
entrar en vigor las nuevas disposiciones legales, se remitirían a los tribunales
unitarios para su resolució n
En cumplimiento de los dispositivos transitorios mencionados, la Secretaría de la
Reforma Agraria remitió al Tribunal Superior Agrario, a partir de que quedaron
debidamente integrados los tribunales unitarios agrarios, todos aquellos expedientes
que aú n no habían sido resueltos por las instancias correspondientes de esa
dependencia del Gobierno Federal
Los expedientes procedentes del denominado rezago agrario, cuya competencia
correspondía a los tribunales unitarios, se referían principalmente a acciones de
tierras, como la restitució n de bienes comunales, el reconocimiento y titulació n de
bienes comunales, así como conflictos por límites de bienes comunales, que si bien
estos ú ltimos no fueron incluidos en las disposiciones transitorias enunciadas entre
los asuntos que debían ser remitidos a dichos ó rganos, la Suprema Corte de Justicia de
la Nació n estableció que correspondía a los tribunales unitarios agrarios su
resolució n, como ó rganos jurisdiccionales especializados, debiendo considerarse
también como parte del rezago agrario. Má s aú n, la propia Suprema Corte de Justicia
envió a los tribunales agrarios diversos expedientes relativos a juicios de
inconformidad contra resoluciones presidencial dictadas en procedimientos de
conflictos por límites de bienes comunales, que conforme a la derogada Ley Federal de
Reforma Agraria, se hacían valer ante esa instancia
También se canalizaron a los tribunales unitarios agrarios numerosos expedientes
relativos a diversas acciones tramitadas ante las Comisiones Agrarias Mixtas y
relativas a juicios privativos de derechos agrarios y nuevas adjudicaciones de
unidades de dotació n, reconocimiento de derechos agrarios, controversias parcelarias
y sucesorias y procedimientos de nulidad de actos y documentos que se oponían a las
leyes agrarias, principalmente
15
En no menor nú mero se trataba de expedientes que se encontraban en el Cuerpo
Consultivo Agrario, relativos a inconformidades en contra de resoluciones de las
comisiones agrarias mixtas; a juicios de pérdida de derechos agrarios del nú cleo a las
tierras y acomodo de campesinos; a procedimientos de exclusió n de presuntas
propiedades particulares, respecto de bienes comunales, y algunos casos de permutas
de tierras ejidales, de fusió n y de divisió n de ejidos
De la misma manera se recibieron expedientes derivados de otras autoridades,
principalmente del Poder Judicial de la Federació n, relativos a diversas acciones
agrarias, para efectos de reposició n de procedimientos o la cumplimentació n de
ejecutorias de amparo, en los cuales los tribunales unitarios agrarios fueron
considerados como autoridad substituta de las anteriores autoridades administrativas
agrarias
Conclusiones
A treinta añ os de la reforma constitucional y de la expedició n de las leyes agrarias en
vigor, y a treinta añ os de la creació n de los tribunales agrarios, se han dictado por
estos ó rganos varios miles de sentencias concluyendo los procedimientos del rezago
agrario remitidos por las autoridades administrativas antes competentes o por el
Poder Judicial Federal, para su reposició n y nueva resolució n, en cumplimiento de
ejecutorias de amparo; expedientes que tienen que ver con derechos individuales,
sucesió n de derechos, conflictos parcelarios, nulidades de actos y contratos contrarios
a la legislació n agraria, suspensió n y privació n de derechos agrarios, permutas de
parcelas, entre otras acciones contempladas en la Ley Federal de Reforma Agraria, que
correspondían a las comisiones agrarias mixtas o al Cuerpo Consultivo Agrario.
Actualmente pudiera afirmarse que este tipo de asuntos han sido atendidos en su
totalidad
En el caso de expedientes relacionados con acciones de tierras que correspondía
resolver al Presidente de la Repú blica, y que pasaron a ser competencia de los
tribunales unitarios agrarios, no obstante que también se han dictado cientos de
sentencias para culminar dichos procedimientos, aú n quedan muchos casos
pendientes de resolució n definitiva. Si bien la mayoría corresponde a los expedientes
remitidos por las autoridades agrarias y que se encontraban en trá mite, una buena
parte de ellos se refiere a expedientes en los cuales ya se habían emitido resoluciones
presidenciales y que por ejecutorias dictadas en juicios de amparo, se ordenó dejarlas
insubsistentes y emitir una nueva resolució n, siguiendo los lineamientos respectivos.
A la fecha se siguen dictando sentencias de amparo que revocan resoluciones de hace
muchos añ os, ordenando a los tribunales agrarios, como autoridad sustituta del Jefe
del Ejecutivo Federal emitir nuevas determinaciones
Se pueden identificar diversas razones que inciden en que aú n no se haya concluido la
atenció n del rezago agrario en su totalidad, específicamente con referencia a
procedimientos de restitució n de tierras comunales, al reconocimiento y titulació n de
bienes comunales y a conflictos por límites de bienes comunales
16
Dentro de las causas para esta falta de abatimiento del rezago agrario, se puede citar
la complejidad de los expedientes instaurados, muchos de los cuales tienen que ver
con conflictos surgidos desde la época de la Colonia, en algunos de los cuales ha
habido varias resoluciones emitidas en diferentes épocas, las cuales se han dejado
insubsistentes y continú an en proceso de resolució n
La mayoría de las resoluciones presidenciales que se declararon insubsistentes y
está n en etapa de reposició n del procedimiento para emitir una nueva, se refiere a la
necesidad de reponer los trabajos técnicos complementarios efectuados en su tiempo
por las autoridades agrarias, para identificar la superficie objeto de las acciones
respectivas, sean de restitució n, de reconocimiento y titulació n, o de conflicto por
límites; sea por amparos promovidos por terceros que demandaron la afectació n de
sus propiedades comunales y no se les llamó al procedimiento, o promovidos por los
propios nú cleos agrarios beneficiados con los fallos presidenciales, argumentando que
no se incluyeron dentro del reconocimiento, diversas tierras que consideraron les
pertenecían
Las dificultades relacionadas con los trabajos técnicos topográ ficos muchas veces
tienen su origen en las diferencias existentes entre los sistemas de medició n de las
superficies, que implican la transformació n a unidades de medida actuales, que
generalmente son objetadas por los gestores de las acciones agrarias; por ejemplo
transformar una caballería, un sitio de ganado menor, un sitio de ganado mayor, una
vara, etc., a hectá reas, conlleva de la necesidad de contar con expertos en el tema
Asociado con la dificultad en la medició n de las superficies, está la determinació n de la
autenticidad de los documentos en los cuales se basa la pretensió n de los solicitantes
del reconocimiento comunal, así como en su interpretació n correcta; lo cual también
entrañ a la necesidad de contar con especialistas en paleografía e historia, que
proporcionen informació n correcta sobre la ubicació n y descripció n de las superficies
involucradas con los expedientes respectivos
Por ejemplo, existen casos en los cuales se hace referencia, como título primordial, a
una diligencia de posesió n realizada en la época colonial ante la Real Audiencia, en la
cual se describe el caminamiento o vista de ojos practicado por el enviado del tribunal,
acompañ ado de las partes, para identificar las tierras en conflicto, documentales en las
que se describen algunos puntos de referencia como cerros, barrancas y otros
accidentes geográ ficos, que permiten ubicar las tierras, pero que algunos gestores
interpretan que incluyen esas á reas dentro de la superficie de la cual se pretende
demostrar la propiedad
En ocasiones se recurre a documentos histó ricos que refieren celebraciones religiosas,
como procesiones del santo patrono de los pueblos, para alegar derechos de
propiedad, o incluso referencias de pagos de tributos, para acreditar la existencia de
los poblados, lo que ú nicamente se acredita, pero no los pretendidos derechos de
propiedad
En muchos casos, los conflictos derivan de grupos de solicitantes que pretenden un
reconocimiento de comunidad independiente de otras, de las cuales formaran parte
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como barrios, exhibiendo como título primordial base de su pretensió n el mismo
documento presentado por la cabecera del nú cleo, al que le disputan la misma
superficie o parte de ella
Con frecuencia se encuentran en reposició n resoluciones presidenciales de hace má s
de 80 añ os, impugnadas recientemente, para otorgar la garantía de audiencia de
comunidades vecinas, que se inconforman con el reconocimiento otorgado a otra
comunidad, aduciendo que no fueron llamadas al procedimiento, provocando la
declaració n de insubsistencia de dichas resoluciones, ordenando vuelvan las cosas al
estado en que se encontraban antes de la expedició n de la resolució n, incluso dejando
sin efecto la inscripció n en el Registro agrario Nacional de los asientos de la
comunidad, incluidos el censo de comuneros, la superficie reconocida --aun cuando a
veces el reclamo se trate de una porció n de la superficie reconocida y titulada-- y
hasta los comisariados y consejos de vigilancia que han venido renová ndose
sucesivamente
Al respecto es importante referir que tanto en el Có digo Agrario de 1942 como en la
Ley Federal de Reforma Agraria se estableció que, cuando en un procedimiento de
reconocimiento o confirmació n y titulació n de bienes comunales, surgiera un conflicto
con otro nú cleo de població n, se suspendería dicho procedimiento y se instauraría
otro precisamente denominado conflicto por límites que se regulaba por la vía
contenciosa. Esta norma generaba que los procedimientos de reconocimiento
comunal fueran interminables, pues sucedía a menudo que el conflicto se centraba en
pequeñ as porciones de la superficie objeto del procedimiento, que dejaban de
reconocerse y titularse, para dar a lugar a substanciar el procedimiento de conflicto
por límites, lo cual redundaba en la incertidumbre de derechos sobre las tierras
poseídas desde tiempo inmemorial por los pueblos
En 1983 se reformó la Ley Federal de Reforma Agraria, estableciendo en el artículo
366 que en el supuesto que se señ ala, cuando en la substanciació n del procedimiento
de reconocimiento surgiera un conflicto por límites, se continuaría éste respecto del
territorio que no presentara reclamo de algú n nú cleo ajeno al solicitante, y se
integraría el de conflicto por límites respecto del que estuviera en disputa, medida que
facilitó la resolució n de numerosos expedientes que se encontraban detenidos por
conflictos entre los pueblos en litigio, respecto a una fracció n de las tierras solicitadas
El conflicto por límites se sustanciaba como un procedimiento mixto administrativo
judicial en el que las partes ofrecían pruebas para acreditar sus derechos sobre las
tierras en controversia tales como títulos primordiales, diligencias de posesió n,
escrituras de compraventa o de donació n y algunos planos o croquis, así como
declaraciones de testigos e inspecciones a la zona controvertida
Desahogado el procedimiento, el Presidente de la Repú blica, como má xima autoridad
agraria, emitía su resolució n, la cual ú nicamente podía ser impugnada mediante el
recurso de inconformidad del que conocía la Suprema Corte de Justicia de la Nació n y
cuyo fallo tenía el cará cter de definitivo
18
En la actualidad, muchos procedimientos de rezago agrario de los tribunales unitarios
agrarios corresponden a expedientes de reconocimiento y titulació n de bienes
comunales, en proceso de reposició n, en acatamiento a ejecutorias de amparo, en los
cuales se concedió la protecció n de la justicia federal al quejoso, sea otro nú cleo
agrario o un particular, para que se dejara insubsistente la resolució n presidencial, o
del tribunal agrario, en su totalidad, para discernir sobre los derechos respecto de una
fracció n de los terrenos objeto de los procedimientos. Al resolver los juicios de
amparo, sería recomendable que los ó rganos de justicia tomaran en consideració n lo
dispuesto en el artículo 366 de la Ley anterior, concediendo la protecció n al quejoso
para que se repusiera el procedimiento, pero solamente respecto de la superficie en
controversia, permitiendo que subsistiera el reconocimiento otorgado, respecto de la
que no implique conflicto
En cuanto a particulares que reclaman una resolució n de bienes comunales, que
abarcó un predio presuntamente de su propiedad, igualmente se han concedido
ejecutorias que ordenan cancelar los registros comunales y reponer el procedimiento.
Para estos casos, debe dejarse intocada la resolució n presidencial o del tribunal
agrario y ordenar se conceda el derecho al interesado a que se determine si es
procedente excluir la superficie que reclama de los bienes comunales reconocidos y
titulados, si acredita los extremos legales contemplados en la legislació n agraria
anterior
Lo anterior entrañ a que no habría necesidad de cancelar las inscripciones de derechos
reconocidos a los comuneros solicitantes de la acció n de que se trata, que subsistan
los nombramientos de los ó rganos de representació n y vigilancia electos y que
adquieran firmeza jurídica los derechos de los causahabientes, obtenidos legalmente
Cuando la ejecutoria es contundente en señ alar la insubsistencia de la resolució n de
reconocimiento, y la cancelació n de los registros de la comunidad, se presentan
diferentes dificultades al desarrollo de los nú cleos agrarios en perjuicio de la
població n campesina, por ejemplo, puede resultar que el censo comunal, por el tiempo
en que se efectuara, ya no corresponda al ú ltimo padró n de comuneros y comuneras
existente al ordenarse la cancelació n de registros; que al quedar el nú cleo comunal sin
ó rganos de representació n y vigilancia, se tenga que llamar o elegir a un
representante propietario y un suplente que intervengan en el desahogo de los
trabajos de reposició n del procedimiento hasta su culminació n, que deben ser electos
en asamblea de comuneros, que no pueda llevarse a efecto porque ya no quede
ninguna de las personas originalmente asentadas en el censo comunal
Adicionalmente, los derechos reconocidos con el paso del tiempo de la vida
comunitaria a las personas que sustituyeron a los comuneros fallecidos quedan
cancelados, generando incertidumbre jurídica respecto de la posesió n ejercida sobre
la superficie en disputa, ademá s de propiciar invasiones y despojos en perjuicio de los
legítimos causahabientes de los comuneros originales. Puede darse el caso, que por el
crecimiento de los asentamientos humanos en las tierras de la comunidad, se hayan
emitido decretos expropiatorios para su regularizació n, o bien que diversas
superficies hubieran sido desagregadas para la realizació n de obras de
19
infraestructura, que igualmente son dejados sin efecto en las ejecutorias concesoras
del amparo, generando conflictos sociales y con autoridades administrativas de
diversa índole
Lo mismo sucede respecto de los recursos naturales existentes en las tierras, pues al
quedar insubsistente la resolució n de reconocimiento y titulació n y cancelados los
registros, como si nunca hubiera nacido a la vida jurídica, la comunidad de hecho, ya
no de derecho, se ve sometida a presiones de diferentes personas o grupos, que
pretenden aprovecharse de la irregularidad en la acreditació n de la propiedad, y
explotan los recursos de que disponen, como forestales, mineros, acuíferos, etc.,
incluso que promueven asentamientos humanos irregulares, obstaculizando el
desarrollo de actividades agrícolas y pecuarias, cambiando el destino de las tierras y
afectando la protecció n del ambiente
Con independencia de lo anterior, en lo relativo a la substanciació n del procedimiento
o de su reposició n, el tribunal agrario enfrenta algunas dificultades procesales que
tienen que ver con la aplicació n de las leyes agrarias anterior y actual, y con las
disposiciones transitorias respectivas
Por ejemplo, el procedimiento previsto en la Ley Federal de Reforma Agraria
contemplaba que los poblados solicitantes del reconocimiento de bienes comunales,
ya fuere por la vía de reconocimiento y titulació n, de restitució n o de conflicto por
límites, podían ofrecer las pruebas documentales que tuvieran a su disposició n, o
señ alar aquellas con las que no contaban, estableciendo en dó nde podían ser
recabadas por la autoridad, correspondiendo a ésta la responsabilidad de obtenerlas y
en el caso de títulos primordiales, ordenar el desahogo de la prueba en paleografía
que fuera necesaria, para determinar la autenticidad de los documentos, así como el
desarrollo de los trabajos técnicos topográ ficos orientados a identificar la superficie
en litigio, con peritos oficiales dependientes de la propia autoridad, así como, de ser
necesario, celebrar asambleas y otras acciones que contribuyeran a la debida
substanciació n del expediente para su resolució n. Es decir, que el procedimiento
corría a cargo de la autoridad administrativa, lo que no entrañ aba costos para los
solicitantes de la acció n agraria respectiva
Ahora, al reponerse el procedimiento o complementarse su integració n, los
representantes comunales y sus asesores legales, ofrecen medios de prueba como
periciales topográ ficas, en oposició n a los trabajos técnicos practicados en su
momento por la autoridad agraria, periciales en paleografía --la mayoría de las veces
deficientes o parciales-- en oposició n a los dictá menes realizados por expertos
dependientes de la autoridad agraria o del Archivo General de la Nació n, así como
otros tipos de estudios para acreditar pertenencia indígena, o para demostrar la
existencia histó rica de los poblados, o el cará cter de "pueblos originarios", entre otros,
no contemplados en la legislació n anterior, que resulta la aplicable a dichos
procedimientos en términos de las disposiciones transitorias ya comentadas. La
insistencia en el desahogo de pruebas de este tipo no consideradas en la normatividad
agraria contenida en la Ley Federal de Reforma Agraria, es causa de demora en la
debida integració n de los expedientes y de la emisió n de la resolució n
20
correspondiente. Ademá s, puede invocarse como otra causa para explicar la demora
en el dictado de las sentencias que pongan fin al procedimiento, la recurrencia
constante al juicio de amparo indirecto, en contra de acuerdos emitidos por el tribunal
agrario para agilizar la integració n del expediente y ponerlo en estado de resolució n,
en los cuales se ha concedido la suspensió n para el efecto de que no se emita la
sentencia, hasta que culmine el juicio de amparo instaurado
Particularmente, se pretende la aplicació n supletoria del Có digo Federal de
Procedimientos Civiles, que lo es de la Ley Agraria actual, pero que no lo era de la Ley
Federal de Reforma Agraria, lo cual incide en el alargamiento de los procesos de
substanciació n
"Que todo el que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo
proteja contra el fuerte y el arbitrario".
José María Morelos y Pavó n
NOTAS:
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