Intervenciones psicosociales-LAZZARONI G PDF
Intervenciones psicosociales-LAZZARONI G PDF
Latinoamérica.
Contexto social de intervenciones e investigaciones psicosociales
1
Nuestra América: término con que nombra, el Filósofo cubano José Martí, a la América latina diferenciada de la
América sajona en términos identitarios, económicos, políticos, culturales.
2
Se entiende por globalización el proceso histórico de despliegue, en tiempo y espacio, del sistema capitalista por
encima de sociedades, fronteras y Estados nacionales. Lewkowicz agrega: globalización significa la unificación
general de los estímulos económicos y diversidad local de las respuestas político-sociales. En este punto clave se
componen unificación y fragmentación.
3
Prada Alcoreza, R Crisis estructural del Estado. publicación en la página web
http://horizontesnomadas.blogspot.com.ar/2012/08/horizontes-nomadas-crisis-estructural-y.html consulta
junio 2013
4
Lewkowicz, I. (2004) Pensar sin Estado. La subjetividad en la era de la fluidez. Buenos Aires. Paidós.
5
Para Lewkowicz subjetividad instituida es el tipo de ser humano que resulta de las prácticas discursivas
propias de una situación y subjetivación los procesos, por lo general colectivos, por los cuales se va mas
allá de la subjetividad instituida.
1
atravesamiento de los procesos internacionales interculturales van produciendo
subjetividades particularmente atravesadas por ello.
Deberíamos preguntarnos parafraseando a Lewkowicz cómo condiciona la
globalización el pensamiento político posible y si se trata de nuevas formas de hacer
política o encontrar las formas de hacer nueva política. Una política donde resisten las
identidades y culturas tradicionales en un intento de desalojar la deshistorización y
homogenización pretendida por el modelo. Entendemos que son los imaginarios
sociales producidos desde lugares de marginación y discriminación los que muestran
una resistencia global al modelo dominante imperante aunque se hayan profundizado las
desigualdades y afectado con mayor intensidad a colectivos de género, étnicos, de
clases.
Una alternativa ha sido rescatar la identidad latinoamericana, dice José Martí:
“Interrumpida por la conquista la obra natural y majestuosa de la civilización
americana, […] se ha sufrido la injerencia de una civilización devastadora, dos palabras
que, siendo un antagonismo, constituyen un proceso; se creó un pueblo mestizo en la
forma, que con la reconquista de su libertad desenvuelve y restaura su alma propia”6
Este paisaje nos hace pensar que los proyectos nacionales democráticos y
alternativos en Latinoamérica deberían principalmente considerar y dar solución a la
histórica situación de oprobio, desigualdad, exclusión y represión de las condiciones de
vida de los sectores marginados en general y en particular de las comunidades, pueblos
y culturas indígenas de sus países.
Para abordar esta situación son necesarios replanteos. En nuestros esquemas de
pensamiento heredado dice Lewkowicz que los Estados-nación ejercían el control desde
la lógica de inclusión/exclusión ya que la subjetividad estaba amarrada a lugares
(institucionales, de estructura de clase, etc.) donde la relación básica era la explotación
Y quien no tiene lugar en esa trama es recluido, explotado, reprimido.
Refiere el mismo autor que con la caída del Estado ha caído la institución que
instaura subjetividades es por eso que para pensar bajo los parámetros de la
globalización/neoliberalismo propone la idea de expulsión hacia una tierra no
simbólica, fuera de la humanidad instituida en las lógicas del consumo, las cuales
multiplican los actos de consumo y en el mismo movimiento restringen el número de
6
. Martí, J. (1975) Los códigos nuevos en Obras completas, La Habana, Editorial Ciencias Sociales, tomo
VII, p. 98.
2
consumidores y, “lo que queda por fuera del modelo a la larga deja de ser considerado
gente”7 . Esa gente, entendemos, funcional a ese sistema.
Sabemos también de otra gente, Che, la gente de la tierra en el idioma mapuche,
que ha vivido y sigue viviendo de otras maneras, ¿expulsados?, que en Nuestra
América reclaman y accionan por/con/en/desde otros mundos posibles (EZLN en
México, MST en Brasil, Estado plurinacional de Bolivia, movimiento piquetero en
Argentina, colectivos de género y muchos otros).
Al historizar entendemos que son los colectivos de género, étnicos, de clase
protagonistas de nuevas versiones, con forma de resistencia, lidiando entre sujeción y
subversión, desde las que se arma nuevo pensamiento social latinoamericano basado en
los viejos y nuevos saberes culturales y son los que están transformando la realidad
socio-política y geo-cultural y, afirmando a la vez, su identidad y su cosmovisión en el
sistema mundial como alternativa a la globalización.
El desafío, nos apunta Ignacio Lewkowicz, es la restauración de la función de
percepción política para analizar y fortalecer los movimientos colectivos que ponen en
circulación estas nuevas versiones, por fuera de los esquemas de la globalización, desde
lugares de autonomía que no son los mismos que los lugares de la expulsión.
El Estado hoy.
Contexto político, económico y jurídico de las intervenciones.
A finales del siglo XX se produce la crisis del Estado de Bienestar, las principales
críticas fueron que generó la ilusión de alcanzar un crecimiento sostenido y el pleno
empleo, produjo crisis fiscal por el excesivo crecimiento del sector público, por ende
del gasto público, y fue ineficaz como proveedor de servicios. En este tipo de estado las
instituciones son rígidas y los bienes y servicios ofrecidos por el sector público se
deterioraron.
Actualmente, y a propósito de la antes mencionada caída del Estado, se ha
fortalecido la idea de que la separación de los poderes de gobierno, por sí misma, no
alcanza para limitar efectivamente la autoridad intervencionista del Estado. El poder del
Estado está limitado cuando, además de existir la división entre el poder legislativo, el
7
Lewkowicz, I (2004) op. cit.
3
poder ejecutivo y el poder judicial, el gobierno respeta los límites establecidos por la
constitución.
Así es que nos encontramos con la conformación del Estado de Derecho, en el
que los derechos de los ciudadanos, asegurados y garantizados por la constitución,
impone al Estado y a los poderes de gobierno el respeto por las normas que regulan el
funcionamiento de las instituciones estatales con el objetivo de proteger esos derechos.
Son funciones fundamentales del Estado de Derecho: velar por la seguridad de los
ciudadanos y el respeto de todos sus derechos, controlar las instituciones evitando la
corrupción administrativa, cobrar y utilizar los impuestos en beneficio de la comunidad,
obligar a las empresas a pagar salarios justos a sus trabajadores, buscar el equilibrio
social ofreciendo oportunidades a los menos favorecidos para mejorar sus condiciones
de existencia.
Sin embargo, la real vigencia del Estado de derecho en la historia latinoamericana
contemporánea ha sido largamente avasallada. Es el estado de excepción el que prima
en las relaciones entre el Estado y el pueblo. Giorgio Agamben describe el estado de
excepción como un Estado anómico en el que está en juego una fuerza de ley sin ley,
“[por un lado] la norma está vigente pero no se aplica (no tiene fuerza) y por otro, hay
actos que no tienen valor de ley pero que adquieren la fuerza propia de ella”8. Intenta
demostrar que toda la historia jurídica de occidente, desde el derecho romano hasta la
Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, constituye un intento de
gestionar la vida humana reduciendo a esta a nuda vida, vida como cuerpo (bios) sin la
posibilidad de oír su voz colectivo-política (zoe).
Pasados más de cinco siglos del surgimiento de los Estados Capitalistas, estos
siguen siendo el modo mundialmente más fuertemente difundido en los que la
humanidad resuelve su organización económica, ideológica, social, política, cultural.
Con la fetichista9 combinación entre capitalismo y democracia, y amarrados aún a la
esclavitud pero de manera ilegal (trata de personas, trabajo indigno, desaparición social
de personas), la clase dominante garantiza en supuesta libertad la no inclusión en las
políticas de Estado a la gran mayoría de la población desde la nuda vida.
8
Carvajal R., P. (2004), Agamben, Giorgio, Estado de Excepción homo sacer II web Consulta: julio
2013: http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-34372006000100015&script=sci_arttext.
9
En su libro La autonomía como búsqueda, el Estado como contradicción dice la Dra. Mabel Thwaites
Rey “la fetichización es un proceso contaste, permanente, de ocultar las verdaderas relaciones sociales
tras la fachada de la igualdad burguesa y los vínculos de los hombres bajo el velo de la relación entre las
cosas” (Pág. 20)
4
Grandes grupos humanos están sumergidos en la pobreza, despojados del capital,
arrojados a una vida de supervivencia/vera crueldad10. Estos millones de personas
tienen la capacidad legal de la igualdad, la de ser ciudadanos a quienes les asisten los
mismos derechos que a toda la población pero, los aparatos ideológicos y represivos de
estado los van convirtiendo en desaparecidos sociales ya que tienen muy limitado y
dificultado el acceso a esos derechos/recursos y por esa razón escasamente logran
competencia para ser humanos en condiciones de deliberar, decidir, elegir, posicionarse
y luchar.
Observamos así, la efectividad de estos aparatos ideológicos y represivos de
Estado como organizaciones institucionales creadas de manera explicita e implícita
para esos fines: perpetuar y garantizar el modo de relación social capitalista.
Estas organizaciones se ocupan de decisiones e inversiones para el logro de
condiciones sociales que permiten la reproducción del sistema de clases, la acumulación
y resolución de problemas generales. Se ocupan de ese algo que alguien tiene que
ocuparse: las cuestiones referidas a la salud, la educación, la justicia. Problemas
generales de los que no se ocupan los dueños del capital sino el Estado en tanto se
constituye en garante aparentemente externo y para los cuales se gestan las políticas
públicas.
Según Guillermo O´Donnell11 el derecho es la consagración de la exterioridad
aparente del Estado respecto de los sujetos sociales, es el origen de la aparente escisión
estado-sociedad, aparente escisión de lo político-económico y los aspectos que abarcan
estas relaciones.
La dicotomía privado-publico en este particular interjuego es falsa en tanto lo
privado esta impregnado de lo político-estatal y además es constituyente este de lo
social, es parte. Lo político no esta afuera de la sociedad, es parte intrínseca de esta
aunque el Estado interviene desde las instituciones que son las principales portadoras de
recursos en un falso interés abstracto y general por el imaginario simbólico ligado al
bien estar de toda la población. Se esfuma en esta aparente neutralidad, el componente
coactivo del Estado.
10
Vera crueldad o crueldad del sobreviviente es una categoría creada por el psicoanalista Fernando Ulloa
para describir al sujeto que no habiendo sido alojado en dispositivos socioculturales de ternura no se
constituye como sujeto ético y por esa razón va por la vida matando/muriendo.
11
Oszlak, O. (1984) compilador. Teoría de la burocracia estatal: enfoques críticos. Capítulo 5 de
Guillermo O´Donnell “Apuntes para una teoría del Estado”. Paidos. Buenos Aires
5
O´Donnell dice “…por dominación (o poder) entiendo la capacidad, actual y potencial,
de imponer regularmente la voluntad sobre otros, incluso pero no necesariamente,
contra su resistencia”12 en el plano específico del Estado, esta dominación es relacional,
un modo de vinculo asimétrico y desigual, donde hay diferentes modos de control, entre ellos el
control de los medios de coerción física, de los recursos económicos, de los recursos de
información, donde el control ideológico, tiene un lugar de privilegio ya que mediante
este, los sujetos asumen como justa y natural la relación asimétrica y por eso no
pueden entenderla como dominación ni le es posible cuestionarla. Se naturaliza este
modo de relación.
Surge fetichistamente13 un Orden jurídicamente plasmado en la políticas
públicas, que oculta la dominación por parte del Estado y su respaldo coactivo, al que
pueden apelar todos los sujetos (capitalistas y trabajadores, efectores y usuarios) libre e
iguales y expuestos a coerción solo cuando intentan violarlo, cuando algo falla en esa
libre e igualitaria relación social.
El campo
Contexto de significaciones imaginarias sociales
6
estatales en el campo social, recrear desde el campo social la producción cotidiana del
Estado en términos de educación, cultura y economía.
El Estado construye también el imaginario de nación, uno de los más significativos
entre los imaginarios antes nombrados y junto a la territorialización geopolítica
construyen los Estado-nación.
Para Bourdieu “un campo puede definirse como una trama o configuración de
relaciones objetivas entre posiciones. Esas posiciones se definen objetivamente en su
existencia y en las determinaciones que imponen a sus ocupantes, […] Estas relaciones,
no interacciones, son independientes de la conciencia y voluntad de los sujetos, “la
realidad social existe, por decirlo de algún modo, dos veces, en las cosas y en los
cerebros, en los campos y en los hábitus, en el exterior y en el interior de los agentes.”15
El campo es el espacio simbólico donde se gestan las políticas públicas, las leyes, es el
contexto en el que se enmarcan las organizaciones institucionales y donde, desde su
hábitus los sujetos circulan.
En esta génesis, el Estado entra en disonancia con las dinámicas sociales, que
conservando algo de autonomía desbordan a la propia reproducción del Estado. Estas
disonancias evolucionan hasta convertirse en contradicciones y antagonismos entre
estos campos y el campo burocrático, son el germen de revoluciones y reformas,
produciendo transformaciones del Estado.
Las políticas públicas como “… proceso integrador de decisiones, acciones,
inacciones, acuerdos e instrumentos, adelantado por autoridades públicas con la
participación eventual de los particulares, y encaminado a solucionar o prevenir una
situación definida como problemática”16, están anudadas a los procesos sociales que en
los Estados se despliegan y según Foucault “desde el siglo XVIII los dispositivos de
poder y saber se inmiscuyen en los procesos de la vida, los modifican y controlan. La
biopolítica es la forma de gobierno de una nueva dinámica de las fuerzas que expresan
entre ellas relaciones de poder que el mundo clásico no conocía, anuncia así, que la
vida y lo viviente son parte de las luchas políticas y económicas”.17
7
Sujetos, subjetividades, producción de subjetividades, subjetivación, complejos
subjetivantes, dimensiones maquínicas de subjetivación. Ad infinitum
Los diferentes y complementarios niveles desde los que hemos abordado los
contextos de las intervenciones en apartados anteriores nos exigen reflexión acerca de
la mínima unidad de análisis/reflexión que son los humanos, las personas protagonistas
de este entramado. ¿Sujetos?
Nos disponemos entonces a relatar el interjuego que a nuestro entender, el
subtítulo propone. Es necesario, para ello, partir de las múltiples posibilidades con que
contamos a lo largo de los desarrollos de nuestras ciencias sociales. Para acercarnos a la
idea de sujeto, Ignacio Lewkowictz18 propone pensar en varias acepciones: a) una
descripción de cómo una teoría concibe o supone a los hombres, b) cómo unos
dispositivos los producen, la idea no es la de un objeto de conocimiento sino la de una
realidad efectiva, c) el sujeto del inconsciente, que sería a la vez el sujeto del
psicoanálisis, y d) el sujeto del acontecimiento a modo de emergencia en una red
discursiva, el sujeto surge de los puntos vacíos de un discurso, de un orden, de una
estructura. Un acto puro. Sujeto de la filosofía.
Sin desconocer estas múltiples acepciones, nos disponemos a circunscribir
particularmente nuestra propuesta y hacer un relato en el que nos identifiquemos y que
describa nuestro anclaje epistemológico.
Agamben dice “…llamo sujeto a lo que resulta de la relación o, por así decir, del
cuerpo a cuerpo entre los vivientes y los aparatos”, al mismo tiempo aclara “…un
mismo individuo, una misma sustancia, puede ser el lugar de múltiples procesos de
subjetivación”19 lo que nos hace vacilar al momento de pensar en la categoría
subjetividad como un supuesto con cierta forma permanente, sobre todo en la era de la
producción incesante de aparatos (dispositivos) como lo es el capitalismo.
Es Guatarí quien nos apunta mas precisamente acerca de los procesos que
vinculan seres y aparatos, dice “la subjetividad [según Bajtin, plural y polifónica] es
producida por instancias individuales, colectivas e institucionales” 20
en dimensiones
maquínicas de subjetivación que oscilan entre las tradiciones culturales y la modernidad
tecnológica y científica, y cuyos “componentes que agencian la producción de
18
Lewkowicz, I. (1999) La noción de subjetividad. Recortes y notas inéditas apuntados por compañeros
de estudio debido a la trágica muerte del autor.
19
Agamben, G. ¿qué es un dispositivo? Fuente: http://libertaddepalabra.tripod.com/id11.html
20
Guatarí, F. (1996) Caosmosis Ed. Manantial
8
subjetividad” son : los de tipo semiológico (educación, familia, arte, deporte), los
fabricados por los medios de comunicación y las dimensiones semiológicas a-
significantes que escapan a los axiomas lingüísticos.
De este complejo proceso surge la subjetividad como: “Conjunto de condiciones
por las que instancias individuales y/o colectivas son capaces de emerger como
territorio existencial sui-referencial, en adyacencia o en relación de delimitación con
una alteridad a su vez subjetiva”21 lo que le permite al “sujeto sujetado a una
subjetividad epocal”22 salir de la repetición en vías a resingularizarse, un sujeto con “ un
sentido nuevo, autónomo, propio, capaz de reorganizar la relación entre sujeto y
subjetividad.”23 Un sujeto, que al decir de Castoriadis, es portador de la posibilidad
instituyente y que haciendo uso de su capacidad de creación renueva las dimensiones de
los afectos, representaciones e intenciones resignificando el cosmos de significaciones
imaginarias.
No podemos dejar de pensar que estos procesos se ven inmersos en el mundo, el
mundo actual, este, el del siglo XXI, al que muchos caracterizan como la era del
sinsentido, la era de la insignificancia, donde la información en manos de la tecnología
y por excesos de realidad, produce monstruos24. Donde la subjetividad de la época
despoja a los sujetos de cualquier sujeción, donde “La ley jurídica, tradicional vehículo
privilegiado de la ley simbólica, ha dejado de funcionar como tal, y la gente, los que por
atavismo nos llamamos ciudadanos, no sabemos cómo ligarnos, cómo quedamos
suturados a lo que por atavismo llamamos la sociedad.”25
Si la subjetividad surge “de la variedad de recursos instituidos con los que cuenta
un sujeto para habitar un dispositivo determinado. Se trata de la serie de operaciones
lógicas necesarias para tolerar esa situación.”26 Y si esta situación, la del mundo actual,
es insoportable entonces, pensamos, nos deben ocupar en palabras de Antonio Gramsci
“procesos imperceptibles” desde la educación y la cultura que prefiguren el mañana en
el hoy. Hará falta la creación de nuevos proyectos y nuevas realidades, rescatando cada
21
Guatarí (1996) op. cit.
22
Hupert, P. (2005): A propósito de la reunión: sujeto-subjetividad: deslindes. ¿Sujeto sin subjetividad?
El deslindamiento contemporáneo.
23
Guatarí (1996) op cit
24
“El exceso de realidad produce monstruos” es el título de un artículo de Enrique Carpintero publicado
en www.topia.com.ar en noviembre 1998. A nuestro entender grafica muy acertadamente la realidad
social hoy. Consulta junio 2013
25
Hupert, P. (2005) op cit
26
Lewkowicz ( 1999) op cit
9
indicio de iniciativa autónoma27. Ni con los de arriba, ni con los de abajo sino en la
“juntura”, punto de fricción de la resistencia donde las clases subalternas desde la
creación y la acción se revelan, “donde duele, donde arde, donde está mas viva y menos
cristalizada la relación”28.
Allí que es cada quién que vive, lucha, piensa haciendo uso de su capacidad de
reflexionar, accionar y amar. Intentando algo nuevo para este mundo, como en cada
nacimiento pensaría Hannah Arendt.
El interjuego del subtítulo nos exige la “Producción de un sentido para esas
huellas efectivas por el hecho de estar en estas coordenadas materiales”29, operación de
subjetivación sobre la subjetividad sin plan en este mundo desfondado.
27
Gilly, A. (2006) Historia a contrapelo Cap. Subalternos antiguos y modernos. Ed. Era
28
Gilly, A. (2006) op cit
29
Lewkowicz ( 1999) op cit
30
El equipo ConvBocapensar está conformado, desde 2006 en la región del Comahue, por el Mgter.
Daniel Sans, la lic. Guadalupe Lazzaroni y la Lic. Estefani Vicens. Docentes de la Universidad Nacional
del Comahue.
31
El recorte en demanda es a los fines de este escrito, pero entendemos que: problema, demanda,
conflicto, pedido, urgencia y quizás otras acepciones serían posibles, aunque sabemos que cada una tiene
10
Muchas veces, nos llegan demandas como gritos mudos desde lejanos lugares
recónditos de nuestra extensa geografía ventosa y árida y nuestras acciones son sólo
palabras escritas a vuelapluma32 que no llegarán nunca al escenario que sin saber las
convoca, y harán algo de luz entre los quienes que estén dispuestos a leerlas.
Las demandas nos proponen preguntas en diferentes niveles de comprensión del
sentido de la misma, a) la pregunta acerca de lo que ocurre y remite a los hechos que
son una objetivación, tiene un sentido descriptivo y dicen de las representaciones en las
instituciones y b) la pregunta acerca de lo que sucede, el impacto en la subjetividad que
construye los relatos, que es el nivel cualitativo de lo que acontece y nos muestra las
significaciones imaginarias como campo semántico mas complejo producto de las
conmociones que alteran el contrato social moderno.
Estas preguntas nos permiten encontrarnos con el borde de la demanda, allí donde,
el hueco que se empieza a visibilizar nos ofrece un espacio para empezar a andar la
intervención.33
En el interjuego entre hechos y relatos necesario para la construcción de la
demanda nos interesa la postura socioclinica que indica que son los sujetos sociales los
mas capacitados para significar y resignificar estos hechos y relatos haciendo lugar al
origen de la palabra clínica como inclinación ante la palabra del otro que nos llevará a la
verdad.
Es una epistemología de la acción que refiere a los sujetos de la intervención (los
que demandan y los que intervienen) en relación y vínculo de heterogeneidad y
horizontalidad. Una postura epistemológica y ético-política que cuestiona el poder de
las ciencias tan arraigado en la modernidad.
Desde esta concepción de sujeto, opta este equipo, haciendo lugar al paradigma de
la complejidad y en el límite de lo que no se sabe, por la construcción de un campo de
posibilidades de construcción diferentes ya que remiten a lineamientos teóricos particulares, todas ellas se
proponen cambios.
32
Antonio Gramsci (entre 1932 y 1933) elige esta frase “Las notas contenidas en este cuaderno, como en
los otros, han sido escritas a vuelapluma…”. Se encuentra en su cuaderno 11 que escribe desde la cárcel
para referirse como advertencia a sus escritos provisorios y en permanente posibilidad de construcción y
aún así destinado a perdurar. Extraído de tesis doctoral de Hernán Ouviña, (2011) La noción de política
prefigurativa¨, Un análisis a partir de su productividad teórica a partir de los aportes de Antonio
Gramsci y Lelio Basso. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.
33
Apuntes de clase de seminario “La intervención psicosocial: formación y transformación” dictado por
la Mgter Ana Correa en el marco de la Maestría en intervención e investigación psicosocial en la UNC.
Abril 2013.
11
problemáticas donde, según Ana M. Fernández34, es necesario el desdisciplinamiento,
rescatar lo que insiste y la problematización recursiva en un proceso de elucidación
permanente, para Castoriadis, pensar lo que se hace, saber lo que se piensa.
El abordaje pretende hacer foco en las formas posibles de resolver la tensión instituido-
instituyente/universalidad-particularidad desde la singularidad, según Lorau, forma de
la tensión que permite reconocer cierto orden institucional en la interpretación de la
realidad.
Re-situamos de esta manera la tensión entre lo social y la subjetividad en
prácticas de libertad de movimiento35 desde los analizadores, los dispositivos y las
prácticas a modo de llaves del campo de análisis y acción. Es necesario en este punto
conceptualizar y relacionar a cada una de estas llaves ya que son de especial
importancia en los complejos procesos de intervención.
Entendemos por dispositivos, según lo que Foucault nos aporta, al “conjunto de
elaboraciones teóricas y técnicas que ocupan un lugar estratégico en espacios de poder”
y según Agamben “literalmente dispositivo [es] cualquier cosa que tenga de algún
modo la capacidad de capturar, orientar, determinar, interceptar, modelar, controlar y
asegurar los gestos, las conductas, las opiniones y los discursos de los seres vivientes”36.
Son los analizadores los elementos a partir de los cuales podemos visualizar la
incidencia de los dispositivos en procesos de subjetivación, elementos que provocan que
algo se instale en el proceso de análisis. Los analizadores serán entonces los indicios a
partir de los cuales podremos desentrañar los procesos (entenderlos, describirlos,
modificarlos), la punta del ovillo.
Estos analizadores se podrán encontrar/observar en las prácticas que son modos
de hacer colectivos que permanecen en el tiempo y contienen el sistema de valores,
creencias y desde las cuales se siguen las lógicas hegemónicas que los dispositivos
proponen.
Las llaves antes descriptas permiten encontrar el modo de hacer rodar los
proyectos de investigar/intervenir/evaluar ya que ponen al descubierto las formas de
dominio: sujeción social, alienación subjetiva, servidumbre maquínica asignificante,
donde lo hegemónico obtura la posibilidad de producir acontecimiento.
34
Fernández, A. M. (2007). Las lógicas colectivas. Imaginarios cuerpos y multiplicidades. Buenos Aires:
Ed. Biblos.
35
Lourau, R., (2001) Libertad de movimiento Una introducción al análisis institucional. Buenos Aires.
Eudeba
36
Agamben, G. ¿qué es un dispositivo? Fuente: http://libertaddepalabra.tripod.com/id11.html. consulta
julio 2013
12
Intentamos en nuestro quehacer, propiciar acontecimiento, entendido este como
la capacidad de enlazar singularidades. “El acontecimiento es la puesta en acto de lo que
no estuvo en potencia… operación de juntura de términos heterogéneos que se vuelven
compatibles por juntarlos”37. Así, se produce una novedad que escapa a la lógica
hegemónica, una fisura en el dominio, y en este punto de fuga se alojan las
singularidades en una combinación nueva ya que la repetición sin límites no es posible,
la repetición porta la diferencia y es esta diferencia donde la lupa de la intervención
alumbra y nos alumbrar, desde la implicación los sujetos del acontecimiento habitan la
situación y la hacen ser, transforman su modo de pensar y se transforman. Para esto es
necesario despojarse de representaciones y sentidos y dejarse habitar por el
acontecimiento, ser parte de él.
La tarea de quienes elaboramos, accionamos, escribimos desde y hacia proyectos
de intervención/investigación propone rupturas, intensidades, implicación, soltura,
ensayos de pensamiento, propone hacerle lugar a la inmanencia para explicar y
explicarnos lo que allí ocurre por lo que ocurre, sin buscar afuera las causas y/o
consecuencias.
Bibliografía
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37
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arquitectura y urbanismo y ofrecido por Raquel Bozzolo en el marco de la Maestría en intervención e
investigación psicosocial de la UNC.
13
Hupert, P. (2005): A propósito de la reunión: sujeto-subjetividad: deslindes.
¿Sujeto sin subjetividad? El deslindamiento contemporáneo.
Lewkowicz, I. (1999) La noción de subjetividad. Recortes y notas inéditas.
Lewkowicz, I. (2003) suceso, situación acontecimiento. Texto surgido de una
charla en la facultad de arquitectura y urbanismo y ofrecido por Raquel Bozzolo
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14