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Derechos Humanos y VIH/SIDA:

Jurisprudencia del sistema interamericano


y análisis comparativo del marco jurídico
interno relativo al VIH/SIDA en los
países centroamericanos
© 2004 Instituto Interamericano de Derechos Humanos
Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)
Programa conjunto de las Naciones Unidas dedicado al
VIH/SIDA (ONUSIDA)
Organización Internacional del Trabajo (OIT)
San José. Reservados todos los derechos.

344.04
I59d Instituto Interamericano de Derechos Humanos
Derechos humanos y VIH/SIDA: Jurisprudencia del sistema inteameri-
cano y análisis comparativo del marco jurídico interno relativo al
VIH/SIDA en los países centroamericanos / Instituto Interamericano de
Derechos Humanos -- San José, C.R. : Instituto Interamericano de
Derechos Humanos, 2005.
240 p. ; 13.97 x 21.59 cm.

ISBN 9968-917-39-7

1. DERECHOS HUMANOS 2. SÍNDROME DE INMUNO-DEFICIENCIA


ADQUIRIDA (SIDA) 3. SÍNDROME DE INMUNO-DEFICIENCIA
ADQUIRIDA (SIDA) - AMÉRICA CENTRAL I. Título

Las ideas expuestas en este libro son de exclusiva responsabilidad de los


autores y no corresponden necesariamente con las del IIDH, el UNFPA,
ONUSIDA, OIT o las de sus donantes.

Se permite la reproducción total o parcial de los materiales aquí publicados,


siempre y cuando no sean alterados, se asignen los créditos correspondientes
y se haga llegar una copia de la publicación o reproducción al editor.

Equipo productor de la publicación:

Lorena González Volio


Coordinación académica

Ana Elena Badilla, Vera Aguilar Cruz, María Teresa Chiriboga y Lorena
González Volio
Autoras

Unidad de Información y Servicio Editorial del IIDH


Diseño, diagramación y artes finales

Mundo Gráfico S.A.


Impresión

Instituto Interamericano de Derechos Humanos


Apartado Postal 10.081-1000 San José, Costa Rica
Tel.: (506) 234-0404 Fax: (506) 234-0955
e-mail: uinformacion@[Link]
[Link]
Índice

Presentación.................................................................................7
Marisela Padrón, Roberto Cuéllar M. y Gerardina González
Marroquín

VIH/SIDA y Derechos Humanos: de las limitaciones a los


desafíos. Análisis comparativo del marco jurídico de los
países centroamericanos sobre VIH/SIDA ..................................11
Vera Aguilar Cruz y Ana Elena Badilla

Derechos Humanos y VIH/SIDA ................................................189


Lorena González Volio y María Teresa Chiriboga

5
Presentación

Un importante reto en la lucha contra el VIH/SIDA es la


necesidad de reconocer su prevención como un derecho
humano básico. La Conferencia Internacional de Población y
Desarrollo (ICPD) reconoce el derecho a la salud sexual y
reproductiva como un derecho fundamental de cualquier ser
humano. Dado que la mayoría de las infecciones de VIH se
transmiten por vía sexual o están asociadas con el embarazo
o el parto, el VIH/SIDA constituye una amenaza al ejercicio
de este derecho. Asimismo, el estigma y la discriminación
asociados al VIH/SIDA afectan directamente la salud de los
individuos, en particular la de los más vulnerables, y a su
habilidad para ejercer sus derechos sociales, económicos y
políticos.
Las estructuras políticas y los marcos legales, tanto
nacionales como regionales, pueden promover o, por el con-
trario, dificultar, la protección, defensa y garantía de los
derechos humanos de las personas en relación con el
VIH/SIDA. La identificación de los vacíos y brechas legales,
y el análisis de las dificultades entre los compromisos
establecidos y la práctica, resultan de gran importancia para
aportar respuestas que posibiliten el empoderamiento de las
personas y el libre ejercicio de sus derechos.
El VIH/SIDA constituye hoy en día no sólo un problema
de salud. Se ha convertido además en un nuevo motivo de
discriminación. Esta discriminación a la vez agrava las
desigualdades sociales y económicas existentes en nuestras
sociedades y se convierte en un serio problema de derechos
humanos. Es por esta razón que el Instituto Interamericano
de Derechos Humanos (IIDH), con el apoyo técnico y

7
Derechos Humanos y VIH/SIDA

financiero del Fondo de Población de las Naciones Unidas


(UNFPA), y en el marco de las actividades de apoyo al
Consejo Centroamericano de Procuradores de Derechos
Humanos (CCPDH), llevó a cabo el proyecto “Promoción de
una mayor conciencia sobre Infecciones de Transmisión
Sexual, VIH/SIDA, Salud y Derechos Sexuales y
Reproductivos entre tomadores de decisión, incluyendo par-
lamentarios en Centroamérica”.
Dicho proyecto fue desarrollado en los países cen-
troamericanos por las Instituciones Nacionales de Derechos
Humanos u oficinas del Ombudsman, a través de varios
componentes: reuniones nacionales de trabajo; elaboración
de planes nacionales de acción sobre VIH/SIDA; un semi-
nario con representantes de todos los Ombudsman de
Centroamérica, así como un análisis del marco jurídico cen-
troamericano sobre VIH/SIDA, con énfasis en la identifi-
cación de las brechas existentes entre los compromisos
legales y su implementación.
El objetivo general del proyecto era contribuir a mejorar
la implementación de la legislación en VIH/SIDA en
Centroamérica a través de varios objetivos específicos:
(1) análisis de la legislación centroamericana en VIH/SIDA
con especial atención en las brechas entre la teoría y la prác-
tica, (2) fortalecimiento de las capacidades de las Oficinas
Ombudsman para abogar por la implementación de las legis-
laciones nacionales en relación con el VIH/SIDA, (3) sensi-
bilización a parlamentarios sobre las brechas entre las nor-
mas y estándares legales y su implementación a través de
planes nacionales en VIH/SIDA elaborados por las oficinas
de los Ombudsman, (4) sensibilización de la población en
general sobre la legislación relativa a VIH/SIDA, (5) forta-
lecimiento de la colaboración regional en Centroamérica
entre las oficinas de los Ombudsman.
Para la ejecución de este último componente del proyec-
to, y dada la trascendencia que tiene la problemática del
VIH/SIDA en el ámbito del trabajo, se estableció una alian-
za entre el IIDH, el UNFPA y la Organización Internacional

8
Derechos Humanos y VIH/SIDA

del Trabajo (OIT). De esta manera se profundizó en el estu-


dio de las repercusiones que tienen las legislaciones
nacionales sobre VIH/SIDA en el contexto laboral, pues el
despido, la negativa a un ascenso y la exclusión de la pro-
tección o de las prestaciones sociales, por ejemplo, consti-
tuyen actos discriminatorios frecuentes relacionados con el
VIH/SIDA.
Tomando en cuenta que ya se han producido en la región
algunos análisis sobre el tema (como los del PASCA1) y que,
por lo tanto, se ha avanzado en el conocimiento de la legis-
lación sobre VIH/SIDA en los países centroamericanos, el
objetivo de este estudio se orientó específicamente a deter-
minar las limitaciones existentes en el marco jurídico y,
sobre todo, los problemas que presenta su aplicación.
Sin pretender ser exhaustivo, el análisis aporta elementos
que juzgamos relevantes para la discusión sobre el estable-
cimiento de un marco normativo adecuado en materia de
VIH/SIDA, al señalar algunos vacíos en las leyes laborales
nacionales, así como en los mecanismos de aplicación.
El estudio produjo hallazgos y recomendaciones impor-
tantes que creemos deben estar al alcance, no sólo de quienes
tienen la responsabilidad de tomar decisiones políticas y
jurídicas, sino de toda la población. Por ello, el IIDH, el
UNFPA y la OIT se complacen en poner a disposición de las
personas interesadas esta publicación, en la cual se incluyen
dos artículos. El primero es un análisis de los mecanismos
interamericanos de protección de los derechos humanos y su
relación con el VIH/SIDA. El segundo es un estudio del
marco jurídico centroamericano sobre VIH/SIDA, con el fin
de aportar herramientas que permitan impulsar una agenda
para su debate y fortalecimiento.
Esperamos de esta manera contribuir a hacer más efecti-
va la promoción y defensa de los derechos humanos de las

1 Programa Acción SIDA en Centroamérica.

9
Derechos Humanos y VIH/SIDA

personas viviendo con VIH/SIDA por parte de las institu-


ciones nacionales de derechos humanos, los parlamentos, las
instituciones gubernamentales y las organizaciones de la
sociedad civil.
San José, diciembre de 2004

Marisela Padrón Roberto Cuéllar M.


Directora División para Director Ejecutivo
América Latina y el Caribe IIDH
UNFPA

Gerardina González Marroquín


Directora
Oficina Subregional para
Centroamérica, Haití, Panamá y
República Dominicana
OIT

10
VIH/SIDA y Derechos Humanos:
de las limitaciones a los desafíos.
Análisis comparativo del marco jurídico
de los países centroamericanos sobre
VIH/SIDA
Vera Aguilar Cruz*
Ana Elena Badilla**

Contenido
Abreviaturas utilizadas en este artículo ........................13
I. Introducción ........................................................16
II. La situación del VIH/SIDA en Centroamérica ..19
III. Marco jurídico internacional para el
abordaje del VIH/SIDA ......................................22
IV. Contenidos esenciales de las legislaciones
nacionales de los países centroamericanos
sobre VIH/SIDA ................................................30
V. Principales derechos garantizados
en las legislaciones..............................................91
VI. Regulaciones sobre VIH/SIDA y trabajo............125
VII. Análisis del marco jurídico sobre VIH/SIDA
en Centroamérica: fortalezas, vacíos y
limitaciones ........................................................153

* Máster en Estudios de la Mujer, consultora, especialista en asuntos de


género y derecho.
** Abogada, consultora, especialista en asuntos de género y derechos
humanos.

11
Derechos Humanos y VIH/SIDA

VIII. Algunas conclusiones generales..........................176


IX. Recomendaciones................................................180
Bibliografía....................................................................186

12
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Abreviaturas utilizadas en este artículo


CADH: Convención Americana sobre Derechos
Humanos
CDEO: Convenio sobre la Discriminación en Empleo
y Ocupación
CEDAW: Convención para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer
CF: Código de Familia
CIPD: Conferencia Internacional sobre Población y
Desarrollo
CNA: Código de la Niñez y la Adolescencia
CONASIDA:Consejo Nacional de Atención Integral al
VIH/SIDA
CONATEL: Comisión Nacional de Telecomunicaciones de
Honduras
CONISIDA:Comisión Nicaragüense del SIDA
CP: Constitución Política
CPe: Código Penal
CPPe: Código de Procedimientos Penales
CT: Código de Trabajo
IGSS: Instituto Guatemalteco de Seguridad Social
ITS: Infecciones de Transmisión Sexual
L: Ley de VIH (Panamá)
LCCCSS: Ley Constitutiva de la Caja Costarricense de
Seguro Social
LCVD: Ley contra la Violencia Doméstica
LFE: Ley Fundamental de Educación
LG: Ley General sobre el VIH/SIDA
LGS: Ley General de Salud

13
Derechos Humanos y VIH/SIDA

LIOPD: Ley de Igualdad de Oportunidades para las


Personas con Discapacidad
LOPANI: Ley Orgánica del Patronato Nacional de la
Infancia
LPISM: Ley de Promoción de Igualdad Social de la
Mujer
LVIH: Ley de VIH/SIDA (El Salvador)
MSPAS: Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social de El Salvador
PACADH: Protocolo Adicional a la Convención
Americana sobre Derechos Humanos en
Materia de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales
PIDEAC: Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales
PNS: Programa Nacional del SIDA (Guatemala)
PROAM: Programa de Accesibilidad a Medicamentos de
Guatemala
PVVS: Personas que viven con VIH/SIDA
R: Reglamento a la Ley de VIH/SIDA (Panamá)
RLG: Reglamento a la Ley General sobre el
VIH/SIDA
SIDA: Síndrome de inmuno deficiencia adquirida
VIH: Virus de inmuno deficiencia humana

14
Derechos Humanos y VIH/SIDA

“Más que ninguna otra epidemia en el mundo, el SIDA


ha puesto de manifiesto las desigualdades
económicas y sociales que nos rodean en la actualidad.
Para poder llevar a cabo programas de prevención, espe -
cialmente dirigidos a
las mujeres y las jóvenes, debemos promover y proteger el
respeto a los derechos humanos. Debemos trabajar
tomando en cuenta su contexto cultural y
así desafiar las normas sociales que contribuyen a
discriminarlas y que permiten que exista la violencia en
contra de las mujeres.”
Thoraya Obaid
Directora Ejecutiva del Fondo de Población de las
Naciones Unidas

“Si los derechos del individuo son negados,


el derecho de todos está amenazado
y esto significa en el caso del SIDA,
que no es un problema de los derechos de un individuo
versus los derechos de la mayoría,
sino que la protección del derecho de unos pocos
es necesaria para la protección de la salud de todos.”
Jonathan Mann
Ex Director del Programa Global de SIDA de la OMS

15
Derechos Humanos y VIH/SIDA

I. Introducción
El presente artículo recoge el estudio jurídico realizado
durante el año 2003 sobre el marco legal del VIH/SIDA en
los países centroamericanos. Dicho estudio forma parte de
un proyecto de promoción del Instituto Interamericano de
Derechos Humanos (IIDH) y el Fondo de Población de las
Naciones Unidas (UNFPA) para aumentar la conciencia,
entre parlamentarios y otros tomadores de decisión, acerca
de las infecciones de transmisión sexual, el VIH/SIDA y los
derechos sexuales y reproductivos en Centroamérica. El
objetivo general de este estudio es conocer el estado actual
de la legislación centroamericana en materia de VIH/SIDA y
su relación con el marco nacional e internacional de los dere-
chos humanos. En particular, se ha enfatizado el análisis de
los vacíos en las normas legales, de manera que permita
impulsar acciones de mejoramiento del marco jurídico
mediante un trabajo conjunto con las instancias nacionales
de derechos humanos.
Para ello se realizó un análisis de la legislación sobre
VIH/SIDA de cada país, considerando el marco jurídico
como un mecanismo de protección, defensa y garantía de los
derechos humanos de las personas en relación con el
VIH/SIDA. Asimismo, se llevó a cabo un análisis compara-
tivo a partir de algunos ejes temáticos específicos:
• Contenidos esenciales de la legislación.
• Derechos garantizados en las legislaciones.
• Funciones de la legislación.
• Responsabilidades de las instituciones públicas y priva-
das.
• Limitaciones u obstáculos que existen para poner en
práctica la legislación.
• Vacíos en la legislación en relación con derechos y res-
ponsabilidades.
• Políticas y estrategias de implementación de la ley.

16
Derechos Humanos y VIH/SIDA

• El conocimiento de las y los funcionarios de salud, tra-


bajo y educación sobre la ley.
• El conocimiento de la población en general sobre la legis-
lación y su participación en la aplicación.
• Disposiciones relativas a VIH/SIDA y trabajo.
El análisis de la legislación laboral en relación con el
VIH/SIDA, mereció un tratamiento detallado y separado,
dada la especialidad e importancia de la materia. Por ello,
existe un capítulo que aborda este tema de manera específi-
ca.
Además de los ejes temáticos ya mencionados, el estudio
tiene dos ejes transversales: los derechos humanos y la pers-
pectiva de género. Para determinar si la legislación tiene un
enfoque de derechos humanos, se analizó el cumplimiento de
los siguientes aspectos:
• Mención expresa del derecho a la prevención y a la aten-
ción en materia de VIH/SIDA como parte integral del
derecho humano a la salud.
• Posicionamiento de la persona humana y sus derechos
como centro de atención de la legislación.
• Tratamiento digno, respetuoso, sin prejuicios y no discri-
minatorio de las personas que viven con VIH/SIDA
(PVVS).
La perspectiva de género constituyó también un eje cen-
tral de análisis y, por ello, se trató de determinar el impacto,
tratamiento y respuesta diferenciados de la legislación sobre
VIH/SIDA en mujeres y hombres. Para determinar si el enfo-
que de género realmente es transversal en la legislación, se
analizó el cumplimiento de los siguientes aspectos:
• Lenguaje inclusivo de género: emplea términos inclusi-
vos como “personas”, “ciudadanía” u otros; es decir, no
utiliza conceptos masculinos como hombres o ciudada-
nos para referirse en forma general a los y las ciudadanas.
• Considera situaciones susceptibles de ser vividas por
mujeres y hombres, ya sea de manera similar o de mane-

17
ra diferenciada; además, no invisibiliza las necesidades ni
los intereses propios de cada sexo, considerando espe-
cialmente la discriminación que se da socioculturalmente
por género.
• Incluye mecanismos de prevención, apoyo y atención
para mujeres y hombres.
• Tiene en cuenta las desigualdades legales o de hecho que
viven mujeres y hombres en la sociedad.
• Considera la situación de subordinación real de las muje-
res y su mayor vulnerabilidad social y sexual en la aten-
ción y prevención del VIH/SIDA, debido a las desigual-
dades sociales, los obstáculos culturales, educativos y
normativos que encuentran para ejercer control sobre su
sexualidad.
• El ejercicio (o no-ejercicio) de los derechos humanos por
parte de hombres y mujeres.
La inclusión de los derechos humanos y la perspectiva de
género, generacional e intercultural en el estudio y en el
abordaje del VIH es fundamental. Si bien en los primeros
años de la epidemia se creía que el SIDA era un problema
que afectaba sólo a las personas homosexuales, pronto se
puso de manifiesto que toda la población, y de manera espe-
cial las mujeres y las personas jóvenes, están en riesgo de
infección por el VIH.
En términos generales, el enfoque metodológico de la
investigación parte del análisis del marco legal (incluyendo
no sólo las leyes específicas, sino también la legislación
conexa, nacional e internacional sobre VIH/SIDA) desde la
óptica de los tres componentes de todo sistema jurídico, apli-
cada a la normativa:
• Formal-normativo: se refiere al contenido o texto de las
normas. No se limita a las leyes específicas sobre
VIH/SIDA sino que abarca toda la legislación conexa;
incluye la Constitución Política, las declaraciones y los
convenios internacionales, la legislación ordinaria especí-

18
Derechos Humanos y VIH/SIDA

fica y conexa, los reglamentos, los decretos, otras dispo-


siciones administrativas y la jurisprudencia relativa al
tema.
• Estructural: alude a los mecanismos, procedimientos e
instituciones que existen para la aplicación de la legisla-
ción. Incluye los problemas que se dan en la práctica para
la aplicación de la ley.
• Cultural: comprende el conocimiento o desconocimiento
que tienen las personas de la normativa y el uso o aplica-
ción que hacen de la misma. Se refiere también a los este-
reotipos y creencias de las personas sobre la legislación.
La metodología del estudio planteó, además, la necesidad
de realizar actividades complementarias que permitieran
tener una mejor idea de lo que ocurre en la realidad con la
aplicación del marco legal. Por ello, se llevaron a cabo gru-
pos focales con personas que viven con SIDA en todos los
países que comprende el estudio; reuniones de consulta con
especialistas en la materia y con representantes de institucio-
nes públicas y privadas que trabajan en VIH/SIDA, así como
reuniones de devolución de los resultados a las oficinas del
Ombudsman o instituciones nacionales de derechos huma-
nos y otras instancias en cada país.

II. La situación del VIH/SIDA en Centroamérica


De acuerdo con las estimaciones del Programa Conjunto
de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), a
finales del año 2002 existían 42 millones de personas vivien-
do con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en todo
el mundo. Esta epidemia, que tiene 20 años de existencia, ha
afectado a 38,6 millones de adultos –19,2 millones de muje-
res– y 3,2 millones de personas menores de 15 años. Se esti-
ma que cada día se infectan 14 mil personas en todo el
mundo. La región más afectada es el África Sub-sahariana,
donde se concentra más del 70% de las infecciones totales
(ONUSIDA, Reporte mundial de la epidemia de VIH/SIDA,
citado por UNFPA, 2003).

19
Derechos Humanos y VIH/SIDA

En América Latina y el Caribe, se estima que la epidemia


casi ha alcanzado los 2 millones de infecciones, de las cua-
les 1,5 millones corresponden a los países de América Latina
y 440 mil a los del Caribe. Cada día se infectan más de 500
personas por VIH en la región. El Caribe se ha convertido en
la segunda región del planeta más afectada, después del Áfri-
ca Sub-sahariana. De hecho, ONUSIDA ha afirmado que
“las tendencias generales en la región son la feminización y
pauperización del VIH con una sobre representación de
gente joven dentro de las nuevas infecciones” (ONUSIDA,
Reporte mundial de la epidemia de VIH/SIDA, citado por
UNFPA, 2003).
Se señala igualmente que “la feminización de la epidemia
se registra en toda la región, ya que la razón hombre-mujer a
nivel regional era de 4,09 en 1994, y para el año 2000 bajó a
2,82” (UNFPA, 2003, anexo 1).
Según el Grupo Parlamentario Interamericano, “el patrón
de infección en América Latina es muy similar al experi-
mentado en los países desarrollados: hombres que tienen
sexo sin protección con otros hombres y adictos que com-
parten las agujas para inyectarse droga, son las principales
formas de expansión de la epidemia en muchos países de la
región. Sin embargo, el aumento en los niveles de infección
entre las mujeres muestra que la transmisión heterosexual
crece y se está convirtiendo en uno de los principales medios
de transmisión en la región” (Grupo Parlamentario
Interamericano, 2000, p. 3).
Para Centroamérica aún es difícil encontrar suficiente
información específica sobre el alcance y manifestaciones de
la epidemia, pues la mayoría de estudios presentan la infor-
mación por regiones mundiales y Centroamérica queda sub-
sumida dentro de América Latina y el Caribe; esto a pesar de
que existen importantes diferencias en las manifestaciones
de la epidemia entre los países del Cono Sur, los del Caribe
y los centroamericanos.
Como señala el Banco Mundial, la epidemia en
Centroamérica es cada vez más grave. “Cuatro de los seis

20
Derechos Humanos y VIH/SIDA

países de América Latina con la tasa de prevalencia más alta


de VIH a fines de 2001 se encuentran en esa región: Belice,
Honduras, Panamá y Guatemala” (2003, p.1).
El VIH/SIDA en Centroamérica es un problema en
aumento; cada vez se expande más, sobre todo en los centros
industriales, donde las poblaciones excluidas o marginadas
son las más afectadas. También se constata que la transmi-
sión se está incrementando rápidamente en las mujeres y en
las personas jóvenes. En Honduras, por ejemplo, hay un esti-
mado de prevalencia de 1% entre mujeres embarazadas; en
el caso de las y los jóvenes, la transmisión se incrementa
sobre todo porque tienen menos acceso a servicios de salud
sexual y reproductiva, incluyendo información y educación
en ITS/VIH/SIDA (UNFPA, 2003, p. 2).
La epidemia se considera generalizada en Honduras,
Guatemala y Panamá, mientras que en el resto de países de
la subregión (El Salvador, Costa Rica y Nicaragua), se con-
sidera concentrada1 (UNFPA, 2003, anexo 1).
La prevalencia entre las personas adultas es de 1,6% en
Honduras, 1,5% en Panamá, 1% en Guatemala, 0,6% en El
Salvador y en Costa Rica, y 0,25% en Nicaragua (Banco
Mundial, 2003, p.1).
ONUSIDA considera que en Centroamérica la epidemia
es predominantemente heterosexual (79%), con excepción
de Costa Rica, donde la epidemia es mayoritariamente
homo-bisexual (UNFPA, 2003, anexo 1).
No todos los países de la subregión ofrecen acceso gra-
tuito a los medicamentos antirretrovirales para contrarrestar
los efectos del VIH en las personas infectadas. Actualmente
en Centroamérica, Costa Rica es uno de los pocos países que
los ofrecen mediante el sistema público de salud. Otros,
como Honduras y Panamá, han logrado reducciones sustan-
ciales en el precio de los fármacos (ONUSIDA, 2002).

1 La epidemia se considera generalizada cuando hay una prevalencia


mayor al 1% en la población general.

21
Derechos Humanos y VIH/SIDA

III. Marco jurídico internacional para el abordaje


del VIH/SIDA
La legislación sobre el VIH/SIDA se fundamenta en un
amplio marco de derechos humanos que desde hace muchos
años reconoce, tutela y garantiza los derechos fundamentales
de todas las personas y, particularmente, de las personas en
relación con el VIH/SIDA. Además, la legislación específica
sobre VIH/SIDA responde a un movimiento internacional
que se ha expresado en diversos eventos internacionales,
promovidos principalmente por Naciones Unidas, y en la
adopción de declaraciones e instrumentos internacionales
que tratan de orientar la acción mundial en torno a la epide-
mia.

A. Los instrumentos internacionales sobre


derechos humanos
Señala Chiriboga que “la epidemia del VIH/SIDA se ha
convertido en más que un problema de salud pública: repre-
senta uno de los retos más grandes para los derechos huma-
nos a nivel mundial. La promoción y la protección de los
principios de derechos humanos es un elemento crucial en la
respuesta al VIH/SIDA”. Asimismo agrega que “existe una
relación muy estrecha entre la propagación y el impacto del
VIH/SIDA y los derechos humanos. La violación y el irres-
peto de los derechos humanos aumenta la expansión de la
epidemia y al mismo tiempo esta enfermedad tiene un
impacto adverso en el progreso y la realización de los dere-
chos humanos”2.
El ejercicio de los derechos humanos y de las libertades
fundamentales por parte de todas las personas es indispensa-
ble para reducir la vulnerabilidad al VIH/SIDA y para lograr
la mitigación del impacto de la epidemia (Naciones Unidas,
2001). Por otro lado, la negación de los derechos humanos
“limita las opciones de las personas para defender su auto-

2 María Teresa Chiriboga. Ponencia presentada en la Reunión Nacional


sobre VIH/SIDA y Derechos Humanos, Panamá, febrero 2003.

22
Derechos Humanos y VIH/SIDA

nomía, desarrollar medios viables de sustento y protegerse a


sí mismas” (Informe sobre la epidemia mundial de
VIH/SIDA, 2002).
Para lograr el cumplimiento de los derechos humanos en
relación con el VIH/SIDA, se impone a los Estados la obli-
gación de crear las condiciones necesarias para ello median-
te medidas legislativas, políticas, económicas, sociales y
otras. Esta obligación incluye la garantía del libre y pleno
ejercicio de los derechos reconocidos en la Convención
Americana de Derechos Humanos, el deber de respetar esos
derechos y libertades, según lo ha establecido la jurispruden-
cia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y la
obligación de no cometer violaciones a esos derechos, ya sea
por acción o por omisión (Urquilla, 2003, pp. 7-8).
En el ámbito internacional, existen una serie de instru-
mentos de derechos humanos en los que se establecen los
derechos fundamentales de todas las personas y, particular-
mente, de las personas en relación con el VIH/SIDA. Entre
estos derechos se encuentran:
• Derecho a la libertad y a la igualdad.
• A la no-discriminación.
• A la vida, a la libertad y a la seguridad personal.
• A no sufrir tratos crueles, inhumanos o degradantes.
• A igual protección ante la ley.
• Al recurso efectivo ante los tribunales nacionales compe-
tentes, que amparen contra actos que violen sus derechos
fundamentales.
• A la no-ingerencia en la vida privada, la familia, el domi-
cilio y la correspondencia, y a no sufrir ataques a la honra
ni a la reputación.
• A la seguridad social.
• Al trabajo, a la libre elección del trabajo y a la protección
contra el desempleo.

23
Derechos Humanos y VIH/SIDA

• Al descanso y al disfrute del tiempo libre.


• A la salud y al bienestar; a la alimentación, la vivienda, la
asistencia médica y los servicios sociales necesarios.
• A cuidados y asistencia especial a la maternidad y a la
infancia.
• A la educación.
• A la información.
• A la intimidad y a la confidencialidad.
• A un orden social internacional que haga efectivos los
anteriores derechos.
Todos estos derechos se encuentran garantizados en los
siguientes instrumentos internacionales3:

3 Más adelante se incluyen y analizan específicamente los convenios


internacionales de la OIT.

24
Derechos Humanos y VIH/SIDA

B. Los derechos sexuales y los derechos


reproductivos
Desde el punto de vista jurídico, el VIH/SIDA se inserta
específicamente en el marco de los derechos sexuales y
reproductivos, que a su vez son derechos humanos. Alda
Facio, indica que fue en la Conferencia de Teherán, en 1968,
“cuando por primera vez se habla del derecho humano a
determinar libremente el número de hijos y el intervalo entre
sus nacimientos. Pero no fue sino hasta finales del siglo
pasado, en la Conferencia Internacional sobre Población y
Desarrollo, celebrada en El Cairo, en 1994, que se acuñó el
término derechos reproductivos”. Agrega que los derechos
reproductivos se refieren al “conjunto de derechos humanos
que tienen que ver con la salud reproductiva, con la repro-
ducción humana y que afectan el binomio población-desa-
rrollo sostenible” (Facio, 2003, p. 14).
Es necesario aclarar que los derechos sexuales aún no han
sido expresamente reconocidos en el ámbito internacional,
pero existen diversas iniciativas dirigidas a ello, como la
Campaña de CLADEM4 por una Convención sobre derechos
sexuales y reproductivos5. En todo caso, estos derechos no
pueden ser obviados cuando analizamos la epidemia del
VIH/SIDA, cuya transmisión está íntimamente relacionada
con prácticas sexuales de riesgo, independientemente de los
fines reproductivos, y con la reproducción humana, median-
te la llamada transmisión vertical (de madre a hijo/a).
Alda Facio elabora una tipología de derechos sexuales,
reconocidos ya en diversos instrumentos, que comprende los
siguientes derechos:

4 Comité Latinoamericano y del Caribe para la Defensa de los Derechos


de las Mujeres.
5 Para más información, se recomienda consultar la ponencia de Roxana
Vásquez en el libro “Promoción y defensa de los derechos reproducti-
vos: nuevo reto para las instituciones nacionales de derechos huma-
nos”, IIDH, 2003.

25
Derechos Humanos y VIH/SIDA

• A la vida: incluye el derecho a no morir por causas evita-


bles relacionadas con el embarazo y con el parto.
• A la salud: incluye la salud reproductiva.
• A la libertad, a la seguridad y a la integridad personales:
incluye el derecho a no ser sometido a torturas ni a tratos
crueles, inhumanos o degradantes; el derecho a estar libre
de violencia basada en el sexo y el género; y el derecho a
vivir libre de explotación sexual.
• A decidir el número e intervalo de hijos: incluye el dere-
cho a la autonomía reproductiva y a realizar un plan de
procreación.
• A la intimidad: incluye el derecho de las mujeres a deci-
dir libremente, sin interferencias, sobre sus funciones
reproductivas.
• A la igualdad y a la no-discriminación: incluye la no-dis-
criminación en la esfera de la vida y la salud reproducti-
va.
• Al matrimonio y a fundar una familia: incluye, entre
otros, el derecho de las mujeres a decidir sobre cuestiones
relativas a su función reproductiva en igualdad y sin dis-
criminación.
• Al empleo y a la seguridad social: incluye, entre otros, el
derecho a trabajar en un ambiente libre de acoso sexual.
• A la educación: incluye el ejercicio y disfrute del derecho
a la educación sexual y reproductiva.
• A la información adecuada y oportuna: incluye informa-
ción sobre sexualidad y reproducción; sobre efectividad y
riesgos de los métodos de regulación de la fecundidad.
• A modificar costumbres discriminatorias contra las muje-
res: incluyendo aquellas que perjudican su salud repro-
ductiva.
• A disfrutar del progreso científico y a dar su consenti-
miento para ser objeto de experimentación (IIDH, 2003,
pp. 35-37).

26
Derechos Humanos y VIH/SIDA

C. Directrices e instrumentos internacionales


sobre VIH/SIDA
En el ámbito internacional existe una serie de directrices
e instrumentos internacionales que abordan el VIH/SIDA de
manera exclusiva o relacionada con otros temas, que son el
resultado de la preocupación de la comunidad internacional
por buscar soluciones a la epidemia.
Entre los principales eventos e instrumentos internacio-
nales que abordan la situación de la epidemia del VIH/SIDA
y que a la vez proponen la promoción, garantía y defensa de
los derechos humanos como la estrategia más idónea para su
prevención y atención, destacan los siguientes:

Todos estos instrumentos recogen los lineamientos gene-


rales, las estrategias globales y los compromisos de los
Estados, de los organismos bilaterales y multilaterales, y de
la sociedad civil, en su esfuerzo por responder a la proble-
mática planteada por el VIH/SIDA.
La Conferencia Internacional sobre Población y
Desarrollo, por ejemplo, aprobó un programa de acción que

27
Derechos Humanos y VIH/SIDA

compromete a los Estados a fomentar la salud reproductiva,


los derechos sexuales y reproductivos, y la prevención del
VIH/SIDA; todo ello en el contexto de la mitigación de la
pobreza, la protección del medio ambiente, la moderación en
las pautas de consumo, el apoyo a las familias y la creación
de condiciones dignas para las poblaciones móviles y
migrantes (Fundación Nimehuatzin, 2003, p.7).
En la IV Conferencia Internacional sobre la Mujer, los
Estados asumieron, entre otros, los compromisos de garanti-
zar la igualdad de acceso y la igualdad de trato de hombres y
mujeres en la educación, en la atención de la salud y en la
promoción de la salud sexual y reproductiva de la mujer,
incluyendo los servicios relacionados con el VIH/SIDA
(Fundación Nimehuatzin, 2003, p.7).
La Sesión Especial de Naciones Unidas para la Infancia,
realizada en el 2001, concluyó con el Foro de la Infancia.
Niñas y niños de todo el mundo se pronunciaron a favor de
un mundo justo en el cual se respeten los derechos de la
niñez; donde los gobiernos, y los adultos en general, hagan
un compromiso efectivo para el cumplimiento de la
Convención sobre los Derechos de la Niñez. Otras exigen-
cias mencionadas en el documento son el derecho a la salud
y la obligación de prevenir y erradicar el VIH/SIDA
(Fundación Nimehuatzin, 2003, p.7).
La Sesión Especial de Naciones Unidas sobre el SIDA,
celebrada en Nueva York en el 2001, aprobó la Declaración
de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA que fue fir-
mada por todos los gobiernos del mundo, incluidos los lati-
noamericanos. De acuerdo con la Declaración, la garantía y
el disfrute de los derechos humanos y de las libertades fun-
damentales para todos los seres humanos es indispensable
para reducir la vulnerabilidad al VIH/SIDA; igualmente,
afirma que el respeto a los derechos humanos de las perso-
nas que viven con VIH/SIDA constituye una respuesta
humana y efectiva a los desafíos de la epidemia en cada país
(Fundación Nimehuatzin, 2003, p.7).

28
Derechos Humanos y VIH/SIDA

En setiembre del 2000, la Asamblea General de Naciones


Unidas emitió la resolución denominada “Declaración del
Milenio”. Una de las metas acordadas en esta Declaración
afirma que para el año 2015 se habrá detenido y comenzado
a reducir la propagación del VIH/SIDA. La Declaración tam-
bién llama a prestar especial asistencia a los niños huérfanos
por causa del VIH/SIDA (Aguilar y Badilla, 2003, p. 6).
La Declaración del Milenio puso de manifiesto que “el
mundo ha reconocido finalmente la magnitud de la crisis
ante el problema del VIH/SIDA donde los líderes mundiales
se comprometieron a poner término y comenzar a invertir la
tendencia de la propagación del virus de inmunodeficiencia
humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida
(VIH/SIDA) para el año 2015” (Resolución 55/2 de la
Asamblea General de Naciones Unidas).
Finalmente es necesario señalar que, en este marco de
acuerdos internacionales, existen disposiciones no específi-
cas sobre VIH/SIDA que, de una u otra manera, también
afectan su regulación legal. Por ello deben tomarse en cuen-
ta, como lo señalan Urquilla6 y la Fundación Nimehuatzin
(2003, p.6), acuerdos regionales que apuntan a la integra-
ción, como el Tratado Aduanero Centroamericano y el
Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Así, el
Tratado de Libre Comercio de los países centroamericanos
con Estados Unidos crea nuevas normas en materia de pro-
piedad intelectual que afectarán la regulación sobre compra
y venta de medicamentos, entre ellos los medicamentos anti-
rretrovirales. Este hecho incidirá en la disponibilidad de esos
productos en los sistemas públicos y privados de salud y ten-
drá consecuencias sobre el ejercicio del derecho de las per-
sonas que viven con SIDA a contar con los medicamentos
necesarios7.
6 Para profundizar en este tema, recomendamos consultar el estudio
nacional de Carlos Rafael Urquilla, citado en la bibliografía, que hace
un excelente análisis al respecto.
7 El tratado ya ha sido firmado por todos los países, pero aún falta su
ratificación legislativa.

29
Derechos Humanos y VIH/SIDA

IV. Contenidos esenciales de las legislaciones


nacionales de los países centroamericanos
sobre VIH/SIDA
El estudio de la Fundación Nimehuatzin señala que ya en
1995 “más de 100 países industrializados o en desarrollo
habían emitido algún tipo de ley sobre el SIDA o temas cone-
xos. Las primeras ‘leyes del SIDA’ se originaron dentro del
estrecho marco establecido para las enfermedades de notifi-
cación obligatoria, cuyas medidas eran estrictas y extremas:
notificación, aislamiento, cuarentena y otras restricciones a
la libertad. Algunos países dictaron leyes que establecían
pruebas obligatorias para determinadas poblaciones conside-
radas ‘de alto riesgo’. Otros países implantaron pruebas obli-
gatorias a las trabajadoras sexuales o bien a los viajeros
internacionales. En algunos lugares siguen vigentes en la
actualidad leyes o prácticas discriminatorias que prohíben el
ingreso de personas extranjeras viviendo con VIH/SIDA a
una empresa, una organización o incluso a un país” (2003,
p.7).
En la región centroamericana, todos los países cuentan
con una ley especial sobre VIH/SIDA, adoptadas entre los
años 1995 y 2001. Es importante señalar que estas leyes
vinieron a crear un nuevo marco de regulación con normas
específicas.

30
Derechos Humanos y VIH/SIDA

A continuación haremos un análisis del componente nor-


mativo de la legislación sobre VIH/SIDA en los países cen-
troamericanos. Para ello es importante indicar que, en la
aplicación e interpretación de las normas jurídicas, son fre-
cuentes los conflictos derivados de la existencia de normas
contradictorias entre las leyes generales –por ejemplo, sobre
salud– y las leyes especiales, como las del VIH/SIDA. Por
ello es importante señalar que, de acuerdo con la doctrina
jurídica más aceptada, siempre una norma especial prevale-
ce sobre la general y una ley posterior prevalece sobre la
anterior. Además, a efecto de establecer la preeminencia de
las normas jurídicas en materia de VIH/SIDA, es importante
conocer cuál es el lugar que ocupa la ley dentro del sistema
jurídico concreto de cada país. En ese sentido podemos decir
que, en términos generales, el orden jerárquico de las normas
de cada sistema de derecho es el siguiente:
• Normas constitucionales: Constitución Política.
• Convenios y tratados internacionales.
• Normas ordinarias: leyes y códigos.
• Normas reglamentarias: decretos y reglamentos.
• Normas individualizadas: acuerdos.

31
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Esta es la jerarquía que prevalece en los países centroa-


mericanos. Sin embargo, debemos aclarar que, en el caso de
Costa Rica, la Sala Constitucional estableció por vía juris-
prudencial, de manera excepcional, que los tratados interna-
cionales de derechos humanos están por encima de la
Constitución Política. En Guatemala, por su parte, se esta-
blece el principio general de que en materia de derechos
humanos los tratados y convenciones aceptados y ratificados
por Guatemala tienen preeminencia sobre el derecho interno.
Antes de hacer referencia al contenido específico de la
legislación sobre VIH/SIDA es necesario recordar que, si
bien las INDH o las instituciones del Ombudsman de los paí-
ses de la subregión no forman parte de la estructura de los
organismos responsables de la política en esta materia, es
importante tomar en cuenta sus competencias a fin de deter-
minar el tipo de acción y el alcance que pueden tener con
miras a fortalecer el marco jurídico sobre VIH/SIDA.
En ese sentido, conviene señalar que entre las funciones
de las INDH, destacan las siguientes:
• Proteger, defender y tutelar los derechos e intereses de las
y los habitantes.
• Velar porque el funcionamiento del sector público se
ajuste a los principios y normas de los derechos humanos.
• Promover y divulgar los derechos de las y los habitantes.
• Iniciar investigaciones de oficio o a petición de parte de
casos de violaciones a los derechos humanos, ya se trate
de actos u omisiones que vulneren los derechos de las
ciudadanas y ciudadanos.
Las INDH pueden promover acciones de diversa natura-
leza para lograr el mejoramiento de las leyes o su aplicación,
tales como recordatorios de los deberes de las instituciones
públicas, acciones judiciales y administrativas; o investiga-
ción de hechos sobre ejercicio ilegítimo, arbitrario o discri-
minatorio, para lo cual están facultadas por sus leyes consti-
tutivas. Por ello, más adelante se formulará una serie de

32
Derechos Humanos y VIH/SIDA

recomendaciones a las INDH, encaminadas a fortalecer su


accionar en este campo.
En cuanto a los contenidos esenciales de las normas lega-
les de los países centroamericanos sobre VIH/SIDA que se
están estudiando, los mismos pueden agruparse en las
siguientes categorías de análisis:
1. Establecimiento de una política de salud sobre
VIH/SIDA.
2. Declaratoria del VIH/SIDA como asunto de interés
público.
3. Establecimiento de programas de atención a las PVVS.
4. Creación de una instancia responsable de la política
nacional sobre VIH/SIDA.
5. Garantía de financiamiento para la ejecución de la polí-
tica y sus programas.
6. Mecanismos de prevención.
7. Establecimiento de un sistema de vigilancia epidemioló-
gica.
8. Prohibición de pruebas masivas y regulación de los
casos en los cuales la prueba es obligatoria.
9. Obligación de comunicar a los contactos sexuales.
[Link] de capacitación al personal de salud.
[Link] de capacitación al personal de educación.
[Link]ámetros éticos de investigación.
[Link]ámetros éticos para los servicios de atención.
[Link] sobre donación de productos humanos.
[Link] de participación de la sociedad civil.
[Link]ía de atención a la infancia.
[Link]ías para la población inmigrante.
[Link]ía de atención a personas privadas de libertad.

33
Derechos Humanos y VIH/SIDA

[Link]ías para personas en las fuerzas armadas o en la


policía.
En los cuadros que siguen a continuación se exponen las
disposiciones específicas de la legislación sobre VIH/SIDA
en los países centroamericanos, a partir de las diecinueve
categorías señaladas.

1. Establecimiento de una política de salud sobre


VIH/SIDA8
Costa Rica La salud de la población es un bien de inte-
rés público tutelado por el Estado (Artículo
1º de la LGS).
Es función esencial del Estado velar por la
salud de la población. Corresponde al
Ministerio de Salud la definición de la polí-
tica nacional de salud (Artículo 2º de la
LGS).
La presente ley tiene por objetivo la educa-
ción, la promoción de la salud, la preven-
ción, el diagnóstico, la vigilancia epidemio-
lógica y la atención e investigación sobre el
VIH y el SIDA; además, trata de los dere-
chos y deberes de los portadores del VIH,
los enfermos de SIDA y los demás habitan-
tes de la República (Artículo 1º de la LG).
El Salvador La elaboración de la política nacional de
salud se encarga al Ministerio de Salud
Pública y Asistencia Social (MSPAS), inclu-
yendo la determinación, control y supervi-
sión de la aplicación de la misma y, además,
la planificación y su ejecución, junto con la
potestad regulatoria para emitir las normas

8 La elaboración de estos cuadros se ha basado en la información sumi-


nistrada por los estudios nacionales. La presentación por países apare-
ce en orden alfabético.

34
Derechos Humanos y VIH/SIDA

pertinentes para ello y organizar, coordinar y


evaluar la ejecución de las actividades rela-
cionadas con la salud (Artículo 40 del
Código de Salud).
La Ley de VIH contempla la existencia de
una política de atención integral, que debe
contener acciones de prevención, vigilancia
epidemiológica, control, diagnóstico y aten-
ción de la infección, con enfoque intersecto-
rial y con la participación de la sociedad
(Artículo 11 de la Ley de VIH).
Guatemala La Ley de VIH/SIDA tiene por objeto la
creación de un marco jurídico que permita
implementar los mecanismos necesarios
para la educación, prevención, vigilancia
epidemiológica, investigación, atención y
seguimiento de las ITS, del VIH y del SIDA
(Artículo 2º de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras El propósito de la Ley de VIH/SIDA es con-
tribuir a la protección y promoción integral
de la salud de las personas, mediante la
adopción de las medidas necesarias condu-
centes a la prevención, investigación, con-
trol y tratamiento del VIH y el SIDA, así
como la educación e información de la
población en general (Artículo 1º de la Ley
VIH/SIDA).
Nicaragua La finalidad de la ley es garantizar el respe-
to, promoción, protección y defensa de los
derechos humanos, en la prevención de la
infección por el VIH y el tratamiento del
SIDA (Artículo 1º de la Ley SIDA).
Panamá La ley establece el marco jurídico para la
educación y promoción de la salud; para la
investigación, prevención, capacitación,
detección, vigilancia epidemiológica y aten-

35
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ción integral sobre las infecciones de trans-


misión sexual (ITS), el virus de la inmuno-
deficiencia humana (VIH) y el síndrome de
inmunodeficiencia adquirida (SIDA).
También establece los derechos y deberes de
la persona enferma o portadora de infección
de transmisión sexual y del virus de la inmu-
nodeficiencia humana, así como de las
demás personas en todo el territorio nacional
(Artículo 1º de la Ley ITS/VIH/SIDA).
La Dirección General de Salud Pública coor-
dinará con toda entidad estatal, autónoma,
descentralizada, mixta, municipal y privada,
al igual que con el Órgano Legislativo, el
Órgano Judicial, el Tribunal Electoral y el
Ministerio Público, para que presenten y eje-
cuten un plan estratégico de prevención,
control y manejo de ITS, VIH y SIDA
(A rtículo 6º del Reglamento a la Ley
ITS/VIH/SIDA).

2. Declaratoria del VIH/SIDA como asunto de interés


público
Costa Rica No contiene una disposición al respecto.
El Salvador Las acciones permanentes del Ministerio de
Salud Pública contra las enfermedades trans-
misibles son un asunto de interés público
(Artículo 129 de la Ley VIH).
Guatemala Se declara de urgencia nacional la informa-
ción y educación para la salud, en la preven-
ción del VIH y el SIDA a la población
guatemalteca (Artículo 2º de la Ley VIH).
Honduras Se declara de interés nacional la lucha con-
tra el VIH/SIDA, entendida en los aspectos
de control y prevención de la propagación

36
Derechos Humanos y VIH/SIDA

del VIH, considerando como puntos focales


la educación y protección de la población en
general, el respeto a los derechos y deberes
de las personas infectadas por el VIH y
enfermas del SIDA en cualquier ámbito y el
tratamiento y la investigación de la infección
(Artículo 2º de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua No contiene una disposición al respecto.
Panamá Se declaran las ITS, el VIH y el SIDA pro-
blema de Estado y de interés nacional. En
razón de ello, toda entidad estatal, autóno-
ma, descentralizada, mixta o municipal, al
igual que el Órgano Legislativo, el Órgano
Judicial, el Tribunal Electoral y el Ministerio
Público tendrán la responsabilidad de pre-
sentar y ejecutar un plan estratégico de pre-
vención, control y manejo de las ITS, el VIH
y el SIDA para todo su personal. Este pro-
grama se desarrollará en estrecha coordina-
ción con el ente rector y con el apoyo de los
organismos no gubernamentales (Artículo 2º
de la Ley ITS/VIH/SIDA).

3. Establecimiento de programas de atención a las PVVS


Costa Rica Para garantizar el derecho integral a la salud,
toda persona portadora del VIH o enferma
de SIDA será atendida por un equipo multi-
disciplinario (...) y oportunamente por la
Caja Costarricense del Seguro Social, con el
máximo respeto y confidencialidad, sin dis-
criminación alguna y de manera que se
garantice su atención integral (Artículo 6º
del RLG).
Se establecerá al menos un equipo especiali-
zado en cada hospital del país (Artículo 7º
del RLG).

37
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El Salvador Todas las personas que viven con VIH/SIDA


tienen derecho a asistencia sanitaria, trata-
miento médico, quirúrgico, psicológico y de
consejería de manera oportuna y en igualdad
de condiciones y a medidas preventivas que
impidan la progresividad de la infección
(Artículo 5º a. de la Ley de VIH).
Guatemala Toda persona con diagnóstico de infección
por VIH/SIDA deberá recibir atención inte-
gral de inmediato y en igualdad de condicio-
nes con otras personas, para lo cual deberá
respetarse la voluntad, dignidad, individuali-
dad y confidencialidad. Ningún trabajador
de la salud podrá negarse a prestar la aten-
ción que requiera una persona que vive con
VIH/SIDA, debiendo tomar las medidas de
bioseguridad recomendadas (Artículo 35 de
la Ley de VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social proveerá servicios de atención a las
personas que viven con el VIH/SIDA, que
les aseguren consejería, apoyo y tratamiento
médico actualizado, de manera individual o
en grupo. Esta atención podrá ser domicilia-
ria o ambulatoria y estará diseñada
para atender sus necesidades físicas, psico-
lógicas y sociales. Asimismo, a través del
Programa de Accesibilidad a Medicamentos
–PROAM–, el Ministerio de Finanzas
Públicas y de Economía implementarán un
programa que permita a nivel nacional e
internacional el acceso a medicamentos anti-
rretrovirales de calidad, a precios accesibles
a las personas que viven con el VIH/SIDA
(Artículo 48 de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras No contiene disposiciones al respecto.

38
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Nicaragua Las personas que, viviendo con VIH lo soli-


citen, recibirán información, consejería y
servicios de salud reproductiva y de planifi-
cación familiar (Artículo 26 de la Ley
SIDA).
Cuando sea necesaria la asistencia hospitala-
ria interna para personas con SIDA, no se
justificará su aislamiento, salvo que sea en
beneficio de éstas, para protegerlas de otras
infecciones (Artículo 28 de la Ley SIDA).
La autoridad competente garantizará la asis-
tencia médica a personas que viven con
VIH/SIDA. En caso de negación deberá ini-
ciarse un expediente deontológico (Artículo
29 de la Ley SIDA).
Panamá Se define la atención integral como “el con-
junto de acciones de salud para la promo-
ción, prevención, orientación, tratamiento
y rehabilitación integral de la persona afec-
tada” (Artículo 3º de la Ley de ITS/
VIH/SIDA).
Establece la obligación del trabajador o tra-
bajadora de la salud de prestar la atención
que requiere la persona con ITS/VIH/SIDA
y la conformación de equipos multidiscipli-
narios para tal efecto (Ley de ITS/
VIH/SIDA).
Se obliga a los directores y directoras de las
instalaciones de salud, públicas y privadas, a
que vigilen que las PVVS sean atendidas
debidamente (Artículo 60 del Reglamento a
la Ley ITS/VIH/SIDA).

39
Derechos Humanos y VIH/SIDA

4. Creación de una instancia responsable de la política


nacional sobre el VIH/SIDA
Costa Rica Créase el Consejo Nacional de Atención
Integral al VIH/SIDA, CONASIDA, adscri-
to al Ministerio de Salud, como máxima ins-
tancia en el nivel nacional encargada de
recomendar las políticas y los programas de
acción de todo el sector público, relaciona-
dos con los asuntos concernientes al VIH y
al SIDA (Artículo 1º del RLG).
El Salvador Se crea la Comisión Nacional contra el
SIDA (CONASIDA), con la finalidad de
asesorar al MSPAS en la formulación, ejecu-
ción, monitoreo y evaluación de la política
de atención integral, así como con el objeti-
vo de proponer estrategias que faciliten la
coordinación interinstitucional y multisecto-
rial, y divulgar la política de atención inte-
gral (Artículo 13 de la Ley VIH).
Guatemala Se crea el Programa Nacional de Prevención
y Control de ITS/VIH/SIDA dentro de la
estructura del Ministerio de Salud Pública y
Asistencia Social, siendo el rector en el
ámbito nacional en la promoción de la salud,
prevención, vigilancia epidemiológica, con-
trol, diagnósticos, atención y seguimientos
de las infecciones; con un enfoque intersec-
torial y multidisciplinario con la participa-
ción de la sociedad civil y adaptado al
entorno plurilingüe y multicultural de la
población (Artículo 4 de la Ley VIH/SIDA).
Honduras La Comisión Nacional del SIDA (CONASI-
DA), tiene –entre otras– las siguientes atri-
buciones: formulación, aprobación y valida-
ción de las políticas nacionales en materia de
educación, prevención, tratamiento, control,
información, investigación y cualquier otro

40
Derechos Humanos y VIH/SIDA

tema vinculado con la problemática del


VIH/SIDA, y coordinación interinstitucional
para la ejecución de las políticas nacionales
en materia de VIH/SIDA (Artículo 10 de la
Ley VIH/SIDA).
Nicaragua Créase la Comisión Nicaragüense del SIDA
(CONISIDA), integrada por delegados de
personas jurídicas, públicas o privadas, inte-
resadas en brindar atención y destinar
esfuerzos en la lucha contra el SIDA
(Artículo 31 de la Ley SIDA).
La CONISIDA tendrá entre sus objetivos:
a. Establecer acciones que tiendan a la
prevención del VIH/SIDA.
b. Velar por la aplicación de la presente
Ley, su reglamentación y su normativa
interna.
c. Dictaminar sobre el diseño de estrategias
y políticas de prevención, apoyo, aten-
ción y control del VIH/SIDA.
d. Impulsar y facilitar la coordinación in-
terinstitucional, no gubernamental e
internacional (Artículo 33 de la Ley
SIDA).
La CONISIDA contará con un cuerpo técni-
co-ético que controle el cumplimiento de la
Ley, su Reglamento y demás normativa
sobre el VIH/SIDA; sus integrantes podrán
ingresar a cualquier dependencia pública o
privada previa identificación, levantar las
actas respectivas y dictar recomendaciones
para subsanar el incumplimiento de las nor-
mas jurídicas de la Ley y del Reglamento;
asimismo, remitirán las actas a la Comisión
para que se abra el respectivo expediente
(Artículo 34 del Reglamento a la Ley SIDA).

41
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Panamá El Programa Nacional contra ITS/VIH/


SIDA, adscrito a la Dirección General de
Salud Pública del Ministerio de Salud, se
encargará de recomendar las políticas y las
estrategias, con enfoque de género, que
desarrollen las entidades estatales, autóno-
mas, semi-autónomas, descentralizadas,
mixtas, municipales y privadas, relacionadas
con los asuntos concernientes a las infeccio-
nes de transmisión sexual, al virus de la
inmunodeficiencia humana y al SIDA
(A rtículo 2º del Reglamento a la Ley
ITS/VIH/SIDA).

5. Garantía de financiamiento para la ejecución de la


política y sus programas
Costa Rica El Ministerio de Salud, el Ministerio de
Planificación y el Ministerio de Hacienda,
coordinarán la asignación de recursos para
que el CONASIDA cumpla fielmente sus
funciones (Transitorio II RLG).
El Salvador El MSPAS debe proporcionar la infraestruc-
tura, el personal y los fondos necesarios para
impulsar el trabajo de CONASIDA, que
cumple un rol de asesoramiento y divulga-
ción de la política de atención integral
(Artículo 14 LVIH).
Guatemala El Presupuesto General de Ingresos y Egre-
sos del Estado deberá contener una partida
financiera especial, para que el programa
nacional pueda ejecutar acciones en el cum-
plimiento de la presente ley (Artículo 54 de
la Ley VIH/SIDA).
El Ministerio de Finanzas Públicas asignará
y contemplará en el Presupuesto General de

42
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Ingresos y Egresos del Estado la partida


financiera específica para que el PNS ejecu-
te en forma sostenida y permanente los pro-
gramas establecidos para la educación, pre-
vención, vigilancia epidemiológica, investi-
gación, atención y seguimiento de las
ITS/VIH/SIDA (Reglamento de la Ley de
VIH/SIDA).
Honduras Todas las instituciones del sector público
que manejen programas o actividades vincu-
ladas a lo establecido en esta Ley, deberán
incluir en sus respectivos presupuestos las
partidas necesarias para llevarlas a cabo.
Asimismo, deberán fortalecer y establecer la
estructura interna necesaria para su ejecu-
ción y administración (Artículo 12 de la Ley
VIH/SIDA).
Para prevenir la transmisión del VIH y otros
agentes infecciosos en personas con hemofi-
lia o afecciones que requieran el uso reitera-
do de derivados sanguíneos, la Secretaría de
Estado en el Despacho de Salud incluirá
anualmente un renglón presupuestario para
la adquisición de dichos productos (Artículo
25 de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua El Presupuesto General de la República
deberá contener una partida financiera espe-
cial, que se creará para tal efecto, con el fin
de impulsar las tareas de la Comisión. La
Comisión podrá gestionar fondos con la ini-
ciativa privada y con la comunidad interna-
cional para financiar sus actividades
(Artículo 34 de la Ley SIDA).
El Presupuesto de la Comisión Nicaragüense
del SIDA (CONISIDA), será incluido como
una partida financiera especial, en el monto
del presupuesto anual que se le asigne al

43
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Ministerio de Salud, sin perjuicio del aporte


de los organismos de cooperación interna-
cional. El presupuesto deberá ser planifica-
do, ejecutado y evaluado por todos los
miembros de la Comisión y controlado por
la Auditoría Interna del Ministerio de Salud,
para los efectos de darle cumplimiento al
artículo 34 de la Ley (A rtículo 32 del
Reglamento a la Ley SIDA).
Panamá El Órgano Ejecutivo, a través del Ministerio
de Salud, y éste en coordinación con su sec-
tor y la sociedad civil, gestionará los recur-
sos económicos para financiar la atención
integral de las personas enfermas y portado-
ras de infección de transmisión sexual y del
virus de la inmunodeficiencia humana, y
para la población en general (Artículo 25 de
la Ley ITS/VIH/SIDA).
Los ingresos que se recauden por concepto
de multas de conformidad con la aplicación
de las sanciones establecidas por la Ley,
serán destinados al Ministerio de Salud para
actividades de prevención y control y aten-
ción a las infecciones de transmisión sexual,
el virus de la inmunodeficiencia humana y el
SIDA, con estricto control de la Contraloría
General de la República (Artículo 49 de la
Ley ITS/VIH/SIDA).
Toda entidad estatal, autónoma, descentrali-
zada, mixta o municipal, al igual que el
Órgano Legislativo, el Órgano Judicial, el
Tribunal Electoral y el Ministerio Público,
podrá financiar programas relacionados con
las ITS/VIH/SIDA, realizados por las ONG,
asociaciones y grupos ad-hoc, para lo cual
cumplirán los procedimientos de contrata-
ción pública sobre la adjudicación de bienes

44
Derechos Humanos y VIH/SIDA

y servicios, así como las normas de adminis-


tración de los recursos asignados para estos
fines (Artículo 56 del Reglamento a la Ley
ITS/VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud, así como las entida-
des públicas y privadas, realizarán activida-
des para recolectar fondos que contribuyan
al financiamiento de la atención integral de
las personas con ITS/VIH/SIDA y de la
población en general, para acciones de pro-
moción, educación, prevención, investiga-
ción y otros.
Igualmente, establecerán nexos con organis-
mos y asociaciones internacionales para
obtener recursos financieros que permitan
brindar atención integral al paciente con
ITS/VIH/SIDA, que incluya el tratamiento
específico de acuerdo con el caso, así como
para acciones de promoción, educación, pre-
vención, investigación y otros, a la pobla-
ción en general (Artículo 64 del Reglamento
a la Ley ITS/VIH/SIDA).
La unidad de sanidad marítima deberá asig-
nar, en su presupuesto anual, un renglón para
la compra de preservativos, para cumplir
con lo establecido en el segundo párrafo del
artículo 17 de la Ley 3 de 2000 (Artículo 49
del Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud asignará una partida
en su presupuesto para la compra de preser-
vativos o condones y otros insumos, así
como para el Programa Nacional contra las
ITS/VIH/SIDA (Artículo 52 del Reglamento
a la Ley ITS/VIH/SIDA).

45
Derechos Humanos y VIH/SIDA

6. Mecanismos de prevención
Costa Rica El preservativo constituye un medio de pre-
vención contra el contagio del VIH; conse-
cuentemente, el Ministerio de Salud y la
Caja Costarricense del Seguro Social, procu-
rarán que los establecimientos brinden el
acceso a los preservativos y dispongan de
ellos, en lugares adecuados y condiciones
óptimas y en cantidades acordes con la
demanda de la población. Dichas institucio-
nes se encargarán, además, de fortalecer las
campañas educativas sobre la conveniencia
y el uso del preservativo. Los moteles y cen-
tros de habitación ocasional que no llevan
registro de huéspedes quedan obligados a
entregar como mínimo dos preservativos,
como parte del servicio básico (Artículo 24
de la LG).
Las acciones de prevención del VIH que
desarrolle el Ministerio de Salud con entida-
des públicas o privadas, deberán coordinarse
de manera integral con los servicios y pro-
gramas de prevención y atención de enfer-
medades de transmisión sexual, por su rela-
ción e importancia como facilitadoras de la
transmisión del VIH (Artículo 26 de la LG).
El Consejo Superior de Educación, en coor-
dinación con el Ministerio de Salud, incluirá
en los programas educativos temas sobre los
riesgos, las consecuencias y los medios de
transmisión del VIH, las formas de prevenir
la infección y el respeto por los derechos
humanos. Además, gestionará, ante las uni-
versidades públicas y privadas y sus respec-
tivas unidades académicas, que se incluyan
en las carreras profesionales de las ciencias
de la salud, programas de estudios relativos

46
Derechos Humanos y VIH/SIDA

a la prevención y atención del VIH/SIDA


(Artículo 31 de la LG).
La Caja Costarricense de Seguro Social
garantizará que los centros de atención en
salud dispongan de una cantidad suficiente
de preservativos para toda la población que
los requiera (Artículo 23 del RLG).
El Salvador Se establece que es obligación de todas las
personas realizar acciones de prevención, y
reconoce que toda persona tiene derecho a
recibir y tener acceso a información y orien-
tación, educación veraz y científica necesa-
ria sobre la infección por VIH/SIDA
(Artículos 21 y 23 de la Ley de VIH).
Guatemala El Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social, por medio del Programa Nacional
del SIDA, realizará con la Oficina de Radio
y Comunicación Nacional del Ministerio de
Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda,
programas orientados a la difusión de infor-
mación seleccionada para prevenir las
ITS/VIH/SIDA, coordinando con los medios
escritos, radiales y televisados a que se tenga
acceso oficialmente, de acuerdo con los
diferentes idiomas predominantes de cada
región (Artículo 11 de la Ley de VIH/SIDA).
El Instituto Guatemalteco de Seguridad
Social –IGSS–, los sectores seguridad civil,
militar, universitario, religioso y organiza-
ciones no gubernamentales, implementarán
en todo el país programas de información,
educación y comunicación (Artículo 12 de la
Ley de VIH/SIDA).
Honduras La Secretaría de Estado en el Despacho de
Educación, la Universidad Nacional
Autónoma de Honduras y las demás univer-

47
Derechos Humanos y VIH/SIDA

sidades estatales y privadas, asociaciones y


colegios profesionales de la salud y las insti-
tuciones no gubernamentales de educación
formal y no formal, deberán educar e infor-
mar a la población que atienden, sobre los
aspectos concernientes a las características
del VIH/SIDA, sus formas de prevención y
sus mecanismos de transmisión y control, de
conformidad con los lineamientos educati-
vos formulados por la CONASIDA. Las ins-
tituciones anteriormente mencionadas debe-
rán educar, informar y hacer conciencia
sobre la atención y la no-discriminación de
las personas que viven con el VIH/SIDA, a
la vez que deberán promover y fortalecer la
respuesta comunitaria (Artículo 13 de la Ley
VIH/SIDA).
Bajo los lineamientos de la CONASIDA, las
instituciones educativas, formales y no for-
males, diseñarán y ejecutarán programas de
educación y ética sexual, dirigidos a los
padres y madres de familia y demás miem-
bros de la comunidad (Artículo 17 de la Ley
VIH/SIDA).
De conformidad con el artículo 10 del
Código de Salud, la CONASIDA promoverá
la emisión de mensajes en forma gratuita en
los medios masivos de comunicación públi-
cos y privados, dirigidos a orientar a la
población en general en la prevención de
enfermedades de transmisión sexual y el
SIDA, a través de la Comisión Nacional de
Telecomunicaciones (CONATEL). Esta
orientación deberá respetar la moral y las
condiciones religiosas del hondureño
(Artículo 19 de la Ley VIH/SIDA).

48
Derechos Humanos y VIH/SIDA

La CONASIDA proveerá, a nivel nacional,


la creación de servicios de consejería de
líneas con voz, públicos o privados, para
brindar información respecto a las ETS y el
VIH/SIDA. La CONATEL brindará las faci-
lidades necesarias para el establecimiento de
dichos servicios (A rtículo 21 de la Ley
VIH/SIDA).
Las Secretarías de Estado en los Despachos
de Industria y Comercio y Turismo, a través
de sus instancias respectivas, desarrollarán
con el apoyo de la CONASIDA, un plan de
información y educación que tienda a preve-
nir la propagación de las ETS y el SIDA,
dirigido al personal de hotelería y activida-
des afines, así como a los turistas (Artículo
23 de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua Las entidades públicas y privadas que por su
naturaleza cumplan funciones de informa-
ción, comunicación o educación formal o no
formal, incorporarán en sus planes la pre-
vención del VIH/SIDA para toda la pobla-
ción, enfocando sus contenidos y mensajes
de acuerdo con las diferencias culturales o
de comportamiento (Artículo 10 de la Ley
SIDA).
Se difundirán ampliamente todos los méto-
dos de prevención científicamente aceptados
y se garantizará la accesibilidad de la pobla-
ción a los mismos (Artículo 12 de la Ley
SIDA).
Panamá La prevención en todos sus niveles: prima-
rio, secundario y terciario, es fundamental
para el control de las ITS/VIH/SIDA y tiene
que ser promovida por todas las entidades
públicas y privadas, gubernamentales y no
gubernamentales (Artículo 8 del Reglamento
a la Ley ITS/VIH/SIDA).

49
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Para reducir el impacto de las ITS/


VIH/SIDA y fomentar el uso del preservati-
vo en la población móvil que transita por el
territorio nacional, el Programa Nacional
contra las ITS/VIH/SIDA elaborará estrate-
gias específicas para este grupo de riesgo.
La Dirección General de Salud Pública res-
ponsabilizará a los sistemas regionales y
locales para que ofrezcan información de
promoción, prevención, control y atención
de las ITS/VIH/SIDA a esta población móvil
y a las personas que estén en contacto con
ella (Artículo 50 del Reglamento a la Ley
ITS/VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud coordinará la elabo-
ración del programa de educación y campa-
ñas nacionales de prevención y control de
las ITS/VIH/SIDA, con todas las entidades
gubernamentales, autónomas, semi-autóno-
mas, asociaciones y grupos ad-hoc que
cuentan con metodologías educativas sobre
las ITS/VIH/SIDA. Este programa deberá
ser implementado por los equipos de capaci-
tación de todas las entidades públicas y pri-
vadas.
Para el desarrollo de este programa se conta-
rá con el apoyo del personal del Ministerio
de Salud, del Ministerio de Educación, del
Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez
y la Familia, de la Caja de Seguro Social, de
las ONG, de asociaciones y grupos ad-hoc
capacitados para tal fin (Artículo 76 del
Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).

50
Derechos Humanos y VIH/SIDA

7. Establecimiento de un sistema de vigilancia epide-


miológica
Costa Rica Exclusivamente para fines epidemiológicos
y estadísticos, los médicos, microbiólogos,
directores de los servicios de salud y los
directores o responsables de laboratorios que
atiendan casos de detección del VIH, debe-
rán informar sobre las pruebas que resulta-
ron positivas, al Ministerio de Salud, el cual
elaborará los formularios oficiales para los
fines indicados y los distribuirá (Artículo 15
de la LG).
El médico tratante o el personal de atención
en salud capacitado que informe a un
paciente sobre su condición de infección por
VIH, deberá indicar, además del carácter
infectocontagioso de ésta, los medios y las
formas de transmitirla, el derecho a recibir
asistencia adecuada e integral en salud y la
obligatoriedad de informar a sus contactos
sexuales. Para ese efecto, el médico tratante
o el personal de salud deberá proveer a la
persona infectada por el VIH la información
necesaria que deberá facilitarles a sus con-
tactos y la forma de hacerlo (Artículo 17 de
la LG).
Una vez hecho el diagnóstico de infección
por VIH, los/as médicos, microbiólogos/as,
directores/as de centros de salud, directo-
res/as y encargados/as de laboratorios, debe-
rán enviar a la Unidad de Vigilancia
Epidemiológica del Ministerio de Salud, con
la mayor brevedad posible, la boleta de vigi-
lancia epidemiológica con los datos que en
ella se consignan (Artículo 37 del RLG).
Los bancos de sangre, órganos y tejidos
deberán realizarle a los/as donantes una

51
Derechos Humanos y VIH/SIDA

entrevista detallada sobre los comporta-


mientos de riesgo suyos y de sus parejas, con
el fin de seleccionarlos/as de la mejor forma
posible. Además, los funcionarios de estos
bancos deberán ofrecerle al donante infor-
mación sobre la posibilidad de auto selec-
cionar su donación, si se considera que él o
sus parejas tienen o han tenido comporta-
mientos de riesgo para VIH y ETS, y en el
sentido de que su sangre o tejidos no deben
utilizarse con fines terapéuticos (Artículo 40
del RLG).
El Salvador Se impone a todas las personas que viven
con VIH/SIDA, el deber de comunicar su
situación serológica a su pareja permanente
o eventual, presente o pasada y demás per-
sonas con quienes haya tenido, tenga o
pueda tener contactos de riesgo (Artículo 28
de la Ley VIH).
Todas las instituciones de salud, públicas o
privadas, y los profesionales de salud, debe-
rán informar sobre las personas diagnostica-
das con VIH/SIDA al MSPAS, así como
sobre las muertes provenientes de la infec-
ción, con fines epidemiológicos y de inter-
vención, garantizando la confidencialidad
(Artículo 30 de la Ley VIH).
Las otras normas contenidas en el capítulo
que alude a la vigilancia epidemiológica, se
refieren a la observancia de normas de bio-
seguridad, a la investigación científica en
seres humanos y a la prohibición de experi-
mentación de medicamentos y técnicas sin el
consentimiento de la persona (Artículos 29,
31 y 32 de la Ley VIH).
Guatemala Para efectos de la vigilancia epidemiológica
del VIH/SIDA están obligados a informar al

52
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Ministerio de Salud Pública y Asistencia


Social, por medio del PNS, los profesionales
médicos, microbiólogos, odontólogos, per-
sonal paramédico y todo aquel que maneje
información epidemiológica sobre estos
casos, que labore tanto en instituciones
públicas como privadas, nacionales o
extranjeras que tengan información del diag-
nóstico de esta enfermedad (Artículo 27 de
la Ley de VIH/SIDA).
Honduras Las personas infectadas por VIH o enfermas
del SIDA, no podrán donar sangre, semen,
leche materna, órganos o tejidos para usos
terapéuticos y sólo podrán hacerlo para fines
de investigación y bajo estrictas normas de
control (Artículo 27 de la Ley VIH).
La Secretaría de Estado en el Despacho de
Salud, por medio de la CONASIDA, esta-
blecerá los mecanismos de control y registro
apropiados para ejercer una vigilancia epide-
miológica, que asegure la confidencialidad
de los casos positivos detectados.
Dichos mecanismos deberán ser uniformes
para todos los hospitales, clínicas, centros de
salud, bancos de sangre, sean éstos públicos
o privados, así como para los profesionales
de la medicina que ejercen en forma inde-
pendiente (Artículo 28 de la Ley VIH).
Todo laboratorio o banco de sangre donde se
realicen pruebas de VIH o cualquier otro
método de diagnóstico del mismo, deberá
estar debidamente registrado en la Secretaría
de Estado en el Despacho de Salud y está
obligado de conformidad con el artículo 160
del Código de Salud, a mantener un sistema
de registro e información para las autorida-
des de salud (Artículo 29 de la Ley VIH).

53
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Nicaragua Las autoridades sanitarias mantendrán infor-


mación sobre incidencia y prevalencia del
VIH/SIDA, garantizando el anonimato.
Tendrán acceso a dicha información las ins-
tituciones y organismos dedicados a la pro-
moción y atención de salud que lo soliciten,
sean públicos o privados (Artículo 17 de la
Ley SIDA).
En materia de prevención y control de enfer-
medades y accidentes y sin perjuicio de lo
que dispongan las leyes laborales en materia
de riesgos del trabajo, corresponde al
Ministerio de Salud, en coordinación con
otras entidades del Estado, fortalecer el
Sistema Nacional de Vigilancia Epide-
miológica, de conformidad con esta Ley y
las disposiciones que al efecto se dicten
(Artículo 7 inciso 28 de la Ley General de
Salud).
A fin de mantener un adecuado control epi-
demiológico y asistencial del país, todos los
establecimientos de salud, públicos, priva-
dos u ONG, están obligados a mantener un
sistema de registro e información para las
autoridades de salud. Deberán asimismo
notificar por escrito a los Registros de
Estado Civil de las Personas, dentro de los
plazos que establezca la legislación corres-
pondiente, los nacimientos y defunciones
que por cualquier causa ocurran en ellos
(Artículo 7 inciso 34 de la Ley General de
Salud).
Panamá La vigilancia epidemiológica para las ITS,
para el VIH y para el SIDA, se realizará con-
forme con el Código Sanitario y las normas
establecidas por el Ministerio de Salud
(Artículo 8 de la Ley ITS/VIH/SIDA).

54
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Todos los casos de ITS/VIH/SIDA en insta-


laciones de salud pública y privada, deben
ser notificados al departamento responsable
de la vigilancia epidemiológica del Mi-
nisterio de Salud, de acuerdo con lo estable-
cido en las normas. Los casos de SIDA y
sífilis congénita deben ser notificados
mediante el formulario establecido para tal
fin, en un sobre cerrado, sellado y rotulado
confidencial (Artículo 24 del Reglamento a
la Ley ITS/VIH/SIDA).
Quedan obligados a notificar o denunciar,
ante la autoridad de salud correspondiente,
los resultados de un portador de ITS/VIH o
enfermo de SIDA: el médico que asiste al
paciente, el propietario o encargado de una
entidad a que asista el portador o enfermo, la
persona responsable del enfermo, el labora-
torio que establezca el diagnóstico o cual-
quier otra persona que tenga conocimiento o
sospecha de la existencia de un enfermo
(A rtículo 25 del Reglamento a la Ley
ITS/VIH/SIDA).

8. Prohibición de pruebas masivas y regulación de los


casos en que la prueba es obligatoria
Costa Rica La prueba diagnóstica de infección por el
VIH no es obligatoria, salvo en los siguien-
tes casos:
a. para atender la salud del paciente,
b. para fines procesales penales y de divor-
cio,
c. cuando se trate de donación de sangre,
hemoderivados, leche materna, semen,
órganos y tejidos (Artículo 14 de la LG).

55
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Cuando se tenga que hacer la prueba sin el


debido consentimiento, el funcionario que la
solicite tendrá la obligación de informarle
por escrito sobre la realización de la prueba
y, posteriormente, sobre su resultado
(Artículo 33 del RLG).
El Salvador La prueba de diagnóstico no puede realizar-
se de manera obligatoria, excepto en tres
casos, que son:
a. cuando a criterio del médico exista nece-
sidad de efectuar la prueba con fines
exclusivamente de la atención de salud
de la persona, con el propósito de contar
con un mejor criterio para establecer
diagnóstico y terapéutica, debiendo cons-
tar esta circunstancia en el expediente
respectivo;
b. cuando se trate de la donación de leche
materna, sangre, semen, órganos o teji-
dos; o
c. cuando se requiera para fines procesales
penales y con previa orden “de la autori-
dad competente” (Artículo 16 de la Ley
VIH).
Guatemala Se prohíbe la realización de las pruebas para
el diagnóstico de infección por VIH de
manera obligatoria, salvo en los casos
siguientes:
a. Cuando a criterio del médico, el cual
constará en el expediente clínico, exista
necesidad de efectuar la prueba para fines
exclusivamente de la atención de la salud
del paciente, a fin de contar con un mejor
criterio de tratamiento.
b. Cuando se trate de donación de sangre y
hemoderivados, leche materna, semen,
órganos y tejidos.

56
Derechos Humanos y VIH/SIDA

c. Cuando se requiere para fines procesales


penales y con previa orden de la autori-
dad judicial competente (Artículo 20 de
la Ley de VIH/SIDA).
Honduras La autoridad correspondiente exigirá la
prueba del VIH/SIDA a las parejas, como
requisito previo para contraer matrimonio.
En el caso de las parejas ya formadas,
podrán practicarse tales exámenes cuando
uno de los cónyuges sospeche que el otro
puede haber sido infectado, en cuyo caso es
obligatoria la práctica de dicha pruebas
(Artículo 32 de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua Nadie podrá ser sometido a pruebas para
detectar la presencia de anticuerpos al VIH,
sin su conocimiento y consentimiento expre-
so. Las personas que soliciten practicarse
dicha prueba, darán su autorización por
escrito, personalmente o a través de sus
representantes o guardadores en su caso.
Para donantes de sangre, esta autorización es
implícita a la donación (Artículo 5 de la Ley
SIDA).
Panamá Se prohíbe la realización de la prueba diag-
nóstica de infección por VIH de manera
obligatoria, salvo en los siguientes casos:
a. Cuando de conformidad con un criterio
médico, exista necesidad de efectuar la
prueba para fines exclusivamente de la
atención en salud del paciente, a fin de
contar con mejor criterio de tratamiento.
b. Cuando se requiera para fines procesales,
previa orden de la autoridad judicial
competente y con el respeto debido a la
dignidad humana.

57
Derechos Humanos y VIH/SIDA

c. Cuando se trata de donación de sangre,


hemoderivados, leche materna, órganos,
tejidos (Artículo 7 de la Ley VIH).

9. Obligación de comunicar a los contactos sexuales


Costa Rica El portador del VIH/SIDA tiene derecho a
comunicar su situación a quien desee; sin
embargo, las autoridades sanitarias deberán
informarle su obligación de comunicarlo a
sus contactos sexuales y advertirle de sus
responsabilidades penales y civiles en caso
de contagio (Artículo 8 de la Ley VIH).
El Salvador Toda persona que haya sido notificada como
seropositiva, está obligada a comunicarlo a
su pareja permanente o eventual, presente o
pasada y demás personas con quienes haya
tenido, tenga o pueda tener contacto sexual.
Además tiene la obligación de comunicarlo
al personal de salud que le atienda (Artículo
28 de la Ley VIH/SIDA).
Guatemala La persona que vive con VIH/SIDA tiene
derecho a comunicar su situación a quien
desee. Sin embargo, las autoridades sanita-
rias correspondientes, de conformidad con
esta ley, deberán recomendarle a la misma la
obligación de comunicar su situación a su
pareja habitual o casual para que tome las
medidas de prevención necesarias (Artículo
40 de la Ley VIH).
Honduras Todas las personas en conocimiento de su
seropositividad tienen la obligación de
comunicar su condición a las personas con
las que hayan establecido, establezcan o
vayan a establecer relaciones sexuales
(Artículo 74 de la Ley VIH).

58
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Nicaragua No contiene disposición al respecto.


Panamá La persona portadora tiene el deber de
comunicar su situación a sus contactos y a
las personas en riesgo de contagio. De lo
contrario, las autoridades de salud los notifi-
carán (A rtículo 34 de la Ley #3 ITS/
VIH/SIDA).

10. Programas de capacitación al personal de salud


Costa Rica Todos los centros de salud, públicos o priva-
dos, deberán facilitar a sus trabajadores
capacitación adecuada acerca del manejo del
VIH/SIDA y de los medios e instrumentos
recomendados por el Ministerio de Salud
para asegurar el cumplimiento de las medi-
das de bioseguridad, y ofrecerles las condi-
ciones y los recursos necesarios para evitar
el contagio (Artículo 32 de la LG).
El Salvador Todas las instituciones públicas o privadas
que presten servicios de salud, deberán con-
tar con recursos humanos especializados en
la promoción, prevención, control, investi-
gación y lucha contra el SIDA (Artículo 22
de la Ley VIH).
Guatemala La educación sanitaria dirigida al personal
de hospitales, servicios de medicina transfu-
sional, bancos de sangre, bancos de leche
humana, laboratorios clínicos, centros y con-
sultorios médicos, odontológicos, públicos y
privados, deberá ir orientada hacia la pre-
vención del ITS/VIH/SIDA, incluyendo
información científica, principios éticos a
observar y confidencialidad con las perso-
nas, a partir del momento en que éstas soli-
citen la prueba de detección de anticuerpos

59
Derechos Humanos y VIH/SIDA

del VIH (A rtículo 14 de la Ley de


VIH/SIDA).
Honduras Las instituciones de salud, las asociaciones y
colegios profesionales de la salud, las uni-
versidades y demás centros académicos de
formación médica y áreas afines, cualquiera
que fuere su naturaleza, deberán ofrecer en
forma permanente, capacitación adecuada a
sus miembros y estudiantes acerca de los
más recientes resultados obtenidos en la
investigación sobre la transmisión y los
medios de prevención de la infección del
VIH, así como el tratamiento de las personas
afectadas (Artículo 18 de la Ley VIH).
Nicaragua Las entidades públicas o privadas, involu-
cradas en la lucha contra el VIH/SIDA pro-
moverán la especialización de recursos
humanos y las investigaciones, a fin de
actualizar sus enfoques y políticas a los
avances en el conocimiento de esta pande-
mia. Se incluirán políticas relativas a la
misma en los planes institucionales sobre
formación y desarrollo de recursos humanos
(Artículo 11 de la Ley SIDA).
Las correspondientes asociaciones y cole-
gios de profesionales deberán difundir entre
su membresía información científica actuali-
zada, medidas o normas de protección en
relación con el VIH/SIDA, así como princi-
pios éticos y normas deontológicas (Artículo
13 de la Ley SIDA).
La educación sanitaria, dirigida al personal
de hospitales, bancos de sangre, laboratorios
clínicos, centros y consultorios médicos,
públicos y privados, incluirá información
científica y normas éticas y humanas a

60
Derechos Humanos y VIH/SIDA

observar con las personas a partir del


momento en que éstas solicitan la prueba de
anticuerpos al VIH (Artículo 14 de la Ley
SIDA).
Panamá Los médicos y demás trabajadores de la
salud deberán estar capacitados en aspectos
de orientación y enfoque de género, para
poder tratar adecuadamente a las personas
portadoras de una ITS/VIH o enfermas de
ITS/SIDA e informarles sobre medidas de
auto cuidado, técnicas para relaciones
sexuales seguras, posibles vías de transmi-
sión de ITS/VIH y formas de evitarlas
(A rtículo 90 del Reglamento a la Ley
ITS/VIH/SIDA).

11. Programas de capacitación al personal de educación


Costa Rica La formación de profesionales docentes
deberá:
b. Asegurar al educador una cultura general
y profesional y los conocimientos espe-
ciales necesarios para el buen servicio
docente (A rtículo 24 de la Ley
Fundamental de Educación).
El Salvador En el sistema de educación formal debe
estudiarse la problemática de las enfermeda-
des de transmisión sexual, incluyendo el
VIH/SIDA, para lo cual el Ministerio de
Educación deberá asegurar que en la currí-
cula se incorpore ese elemento (Artículo 27
de la Ley VIH).
Guatemala El Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social, por medio del Programa Nacional
del SIDA, conjuntamente con el Ministerio
de Educación, desarrollará e implementará

61
Derechos Humanos y VIH/SIDA

talleres de capacitación para los educadores


que tendrán a su cargo la educación preven-
tiva de los estudiantes de los diferentes nive-
les, tomándose en cuenta la cultura e idio-
mas de cada región a fin de garantizar, ade-
más de su difusión, su comprensión
(Artículo 10 de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras La Secretaría de Estado en el Despacho de
Educación y el Consejo de Educación
Superior, tomarán las medidas pertinentes, a
fin de introducir y fortalecer programas de
educación y ética sexual en los centros de
formación para docentes y en los programas
de formación y capacitación docente, para
profesionales en servicio (Artículo 16 de la
Ley VIH/SIDA).
Nicaragua Las entidades públicas o privadas, involu-
cradas en la lucha contra el VIH/SIDA pro-
moverán la especialización de recursos
humanos y las investigaciones, a fin de
actualizar sus enfoques y políticas a los
avances en el conocimiento de esta pande-
mia. Se incluirán políticas relativas a la
misma en los planes institucionales sobre
formación y desarrollo de recursos humanos
(Artículo 11 de la Ley SIDA).
Las correspondientes asociaciones y cole-
gios de profesionales deberán difundir entre
su membresía información científica actuali-
zada, medidas o normas de protección con
relación al VIH/SIDA, así como principios
éticos y normas deontológicas (Artículo 13
de la Ley SIDA).
Panamá El Ministerio de Educación, en coordinación
con el Ministerio de Salud, elaborará un plan
estratégico integral de educación en salud

62
Derechos Humanos y VIH/SIDA

sexual y reproductiva, así como de preven-


ción y control de las ITS/VIH/SIDA, que se
aplicará en todos los establecimientos de
enseñanza, oficiales y particulares (Artículo
81 del Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud apoyará al Ministerio
de Educación en el desarrollo de programas
permanentes de actualización en salud
sexual y reproductiva, así como de preven-
ción de las ITS/VIH/SIDA, para los docen-
tes de los centros de enseñanza, oficiales y
particulares (Artículo 82 del Reglamento a
la Ley ITS/VIH/SIDA).

12. Parámetros éticos de investigación


Costa Rica De conformidad con las reglas vigentes en la
materia, las investigaciones relativas al
VIH/SIDA deberán respetar las condiciones
especiales del paciente. Por esta razón, el
protocolo de investigación, los médicos y
científicos quedan sujetos a las disposicio-
nes de esta ley, la Ley General de Salud, la
Declaración de Helsinki, dictada por la
Asociación Médica Mundial, así como cual-
quier otra normativa nacional o internacio-
nal, dictada para el efecto. Ninguna persona
infectada podrá ser objeto de experimentos
sin haber sido advertida de la condición
experimental y de los riesgos, y sin que
medie su consentimiento previo o el de
quien legalmente esté autorizado para darlo.
En todo caso, las investigaciones científicas
en seres humanos relacionadas con el VIH
no serán permitidas cuando peligre la vida
de las personas (Artículo 29 de la LG).

63
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El Salvador Ninguna persona viviendo con VIH/SIDA


puede ser objeto de investigación científica
sin su consentimiento expreso; la entrega del
permiso debe estar precedida del conoci-
miento de los riesgos, beneficios y opciones
para su decisión; el mismo consentimiento
se requiere para someter a una persona a
experimentación de medicamentos y técni-
cas asociadas, respecto de la infección por
VIH/SIDA (Artículos 31 y 32 de la Ley de
VIH).
Guatemala La investigación en seres humanos para
fines de presentación y tratamiento del
VIH/SIDA, deberá contar con el consenti-
miento expreso de las personas involucradas
en la misma, quienes lo otorgarán con inde-
pendencia de criterio, sin temor a represalias
y previo conocimiento de los riesgos, bene-
ficios y opciones a su disposición. Dichas
investigaciones estarán sujetas a la
Declaración de Helsinki, a los Acuerdos
Internacionales en Prácticas de Salud (IHA),
a las normas éticas contenidas en el Código
Deontológico del colegio profesional corres-
pondiente, así como a cualquier otra norma-
tiva específica dictada para el efecto
(Artículo 28 de la Ley de VIH/SIDA).
Ninguna persona infectada por el
VIH/SIDA podrá ser objeto de experimenta-
ción de medicamentos y técnicas asociadas a
la infección por el VIH sin haber sido adver-
tida de la condición experimental de éstos,
de los riesgos que corre y sin que medie su
consentimiento previo, o de quien legalmen-
te esté autorizado a darlo. En todo caso, las
investigaciones científicas en seres humanos
relacionadas con el VIH no serán permitidas

64
Derechos Humanos y VIH/SIDA

cuando pongan en peligro su vida (Artículo


29 de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras De conformidad con los artículos 175 y 176
del Código de Salud, la investigación tera-
péutica en humanos, en especial la de medi-
camentos para las personas seropositivas o
con SIDA, se estará a lo dispuesto por las
resoluciones, tratados y convenios interna-
cionales ratificados por Honduras en dicha
materia (Artículo 81 de la Ley VIH/SIDA).
Bajo los lineamientos de la Comisión
Nacional del SIDA (CONASIDA), los cen-
tros de estudios superiores, centros de inves-
tigación médica y otras instancias dedicadas
a la investigación en diferentes ámbitos,
desarrollarán en coordinación con la
Secretaría de Estado en el Despacho de
Salud, investigaciones sobre la problemática
del VIH/SIDA en Honduras. Un reglamento
especial regulará esta materia (Artículo 82
de la Ley VIH/SIDA).
La Secretaría de Estado en el Despacho de
Salud, la Universidad Nacional Autónoma
de Honduras y demás universidades estata-
les y privadas, promoverán la investigación
tendiente a lograr un mayor conocimiento
para la prevención y control de la infección
por VIH. Para la regulación de dicha inves-
tigación y la de los tratamientos tendientes a
las personas seropositivas o con SIDA, se
emitirá el Reglamento correspondiente
(Artículo 83 de la Ley VIH/SIDA).
Se reconoce la investigación y uso de la
medicina natural en el tratamiento del VIH y
SIDA, o de las enfermedades oportunistas,
previa la autorización de la Secretaría de

65
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Estado en el Despacho de Salud (Artículo 84


de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua La investigación con seres humanos para
fines de prevención y tratamiento del
VIH/SIDA deberá contar con el consenti-
miento de las personas involucradas en la
misma, quienes lo otorgarán con indepen-
dencia de criterio y sin temor a represalias,
previo conocimiento de los riesgos, los
beneficios y las opciones a su disposición
(Artículo 8 de la Ley SIDA).
En el caso de investigaciones clínicas para el
tratamiento del VIH/SIDA, la constancia de
que se informó suficientemente a la persona
que va a ser objeto de investigación, así
como su respectiva autorización, deberán
constar con escritura pública ante Notario.
En el caso de investigaciones socio antropo-
lógicas se deberá adjuntar la firma de la per-
sona, en formato previo pre-establecido,
para lo cual el Ministerio de Salud deberá
acreditar a los investigadores (Artículo 9 del
Reglamento a la Ley SIDA).
La realización en el país de estudios y ensa-
yos clínicos con medicamentos, requiere la
autorización y vigilancia del Ministerio de
Salud, para lo cual se expedirá la correspon-
diente reglamentación (Artículo 17 de la Ley
de Medicamentos y Farmacias).
En el Ministerio de Salud existirá un progra-
ma y un Comité Nacional de Investi-
gaciones, encargado de la promoción y prio-
rización de temas que contribuyan al mejo-
ramiento de la salud de la población. Las
investigaciones deberán referirse a los prin-
cipios científicos y éticos internacionalmen-

66
Derechos Humanos y VIH/SIDA

te aprobados. Para la aplicación de las accio-


nes señaladas se elaborará un reglamento
(Artículo 16 de la Ley General de Salud).
Panamá Las investigaciones relacionadas con infec-
ciones de transmisión sexual, con el virus de
la inmunodeficiencia humana y el SIDA,
deberán respetar las condiciones de la perso-
na, para lo cual, en el protocolo de investi-
gación, los médicos y científicos quedan
sujetos a las disposiciones de esta Ley, a las
leyes de salud, a la Declaración de Helsinki
de la Asociación Médica Mundial y a cual-
quier otra normativa específica. Ninguna
persona infectada con el virus de la inmuno-
deficiencia humana, podrá ser objeto de
experimentación para la aplicación de medi-
camentos o técnicas asociados con éste, sin
su consentimiento previo o el del represen-
tante legal (A rtículo 26 de la Ley ITS/
VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud establecerá normas y
reglamentaciones sobre investigación, las
cuales serán de obligatorio cumplimiento.
Las investigaciones en humanos estarán
sujetas a las disposiciones establecidas en la
Declaración de Helsinki, dictada por la
Asamblea Médica Mundial, la cual forma
parte integral del presente reglamento
(A rtículo 74 del Reglamento a la Ley
ITS/VIH/SIDA).
Toda investigación científica relacionada
con las ITS/VIH/SIDA, que realice ensayos
clínicos con seres humanos, deberá ir acom-
pañada de un protocolo de investigación que
deberá ser entregado, para su revisión y
aprobación, a la Comisión de Ética e
Investigación del Instituto Conmemorativo

67
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Gorgas de Estudios en Salud; igualmente, la


investigación se sujetará a lo que establece
el artículo 26 de la Ley 3 de 2000 (Artículo
75 del Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).

13. Parámetros éticos para los servicios de atención


Costa Rica El personal de salud que conozca la condi-
ción de un paciente infectado por el
VIH/SIDA, guardará la confidencialidad
necesaria referente a los resultados de los
diagnósticos, las consultas y la evolución de
la enfermedad (Artículo 8 de la LG).
El Salvador Los servicios de atención médica deben
poseer calidez, la que se define como el trato
digno, respetuoso y de sensibilidad humana
(Artículos 2 y 3 de la Ley de VIH).
Guatemala Los colegios profesionales y sus respectivas
asociaciones, deberán difundir entre sus
miembros todo lo relacionado con el
VIH/SIDA, incluyendo información científi-
ca actualizada acerca de los métodos de pre-
vención, de bioseguridad y tratamiento inte-
gral, haciendo énfasis en los principios éti-
cos y normas deontológicas (Artículo 16 de
la Ley de VIH/SIDA).
Honduras No existen disposiciones al respecto.
Nicaragua La ley tiene como objeto garantizar el respe-
to, promoción, protección y defensa de los
derechos humanos en la prevención de la
infección por el VIH y en el tratamiento del
SIDA (Artículo 1 de la Ley SIDA).
La persona que vive con VIH/SIDA no será
obligada ni coaccionada a brindar informa-

68
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ción al personal de salud sobre su vida pri-


vada o sus contactos sexuales (Artículo 27
de la Ley SIDA).
Cuando sea necesaria la asistencia hospitala-
ria interna para personas con SIDA, no se
justificará su aislamiento, salvo que sea en
beneficio de éstas, para protegerlas de otras
infecciones (Artículo 28 de la Ley SIDA).
Panamá Los trabajadores de la salud tienen la obliga-
ción de brindar la atención que requiera la
persona portadora de una ITS/VIH o enfer-
ma de una ITS/SIDA, sin discriminación; y
deberán cumplir las normas de bioseguridad
para su propia protección y la del resto de la
población (Artículo 58 del Reglamento a la
Ley ITS/VIH/SIDA).
Los(as) directores(as) de las instalaciones de
salud, públicas y privadas, tienen la obliga-
ción de vigilar que cualquier persona porta-
dora o enferma de una ITS/VIH/SIDA sea
atendida debidamente por el personal a su
cargo (Artículo 60 del Reglamento a la Ley
ITS/VIH/SIDA).

14. Disposiciones sobre donación de productos humanos


Costa Rica Para prevenir la transmisión del VIH, los
bancos de productos humanos deberán ejer-
cer control sobre la calidad y los procesos
que apliquen, con el objeto de procurar
garantizar la inocuidad de la sangre y sus
derivados, de la leche materna, el semen y
otros tejidos u órganos, desde la recolección
hasta la utilización. Para ese fin, todos los
bancos deberán realizar, antes de utilizar los
productos mencionados, las pruebas corres-

69
Derechos Humanos y VIH/SIDA

pondientes para determinar la existencia de


hepatitis B, hepatitis C, sífilis, VIH y cual-
quier otra enfermedad infecto-contagiosa,
según determinen las autoridades competen-
tes de salud (Artículo 19 de la LG).
Los fabricantes de hemoderivados y produc-
tos biológicos de origen humano estarán
obligados a certificar que la prueba exigida
por el Ministerio de Salud fue realizada,
para determinar que cada donante, sus pro-
ductos y la sangre empleada en el proceso no
son portadores de anticuerpos contra el VIH.
Además, deberán acreditar que cuentan con
las instalaciones, los equipos, las materias
primas y el personal adecuado para realizar
dichas pruebas, sin perjuicio del cumpli-
miento de otro tipo de controles y normas de
calidad y de cualquier otra medida requeri-
da por el Ministerio de Salud (Artículo 20 de
la LG).
A las personas que conozcan su condición de
infectados por el VIH se les prohíbe donar
sangre o sus derivados, semen, leche mater-
na, órganos o tejidos (Artículo 21 de la LG).
La donación de sangre, órganos y tejidos
debe ser gratuita. Los bancos de sangre y el
Ministerio de Salud deberán ejercer contro-
les para identificar formas de pago a los
donantes por parte de personas portadoras de
VIH y enfermas de SIDA, familiares o esta-
blecimientos de atención en salud. Cualquier
irregularidad que descubran deberán repor-
tarla de inmediato al Ministerio Público para
eliminar esta práctica lo antes posible
(Artículo 39 del RLG).

70
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El Salvador Cualquier persona, en términos generales,


puede ser donante de componentes anatómi-
cos, siempre que sea mayor de 18 años y se
encuentre en pleno uso y goce de sus facul-
tades mentales y en un estado de salud ade-
cuado a la naturaleza del procedimiento
(Artículo 128 k) del Código de Salud).
Prohibición para que las personas que viven
con VIH/SIDA puedan ser donantes de com-
ponentes anatómicos (Artículo 10 de la Ley
de VIH).
Guatemala El personal de las diferentes instituciones
públicas y privadas, nacionales o extranjeras
y/o aquellos que manejen órganos, líquidos
orgánicos y hemoderivados, quienes reali-
cen acupuntura, perforaciones y tatuajes o
cualquier otro procedimiento que implique
riesgo para la transmisión del VIH/SIDA
acatarán las disposiciones de bioseguridad
universalmente aceptadas y las recomenda-
ciones emanadas del Ministerio de Salud
Pública y Asistencia Social a través del
Programa Nacional de Prevención y Control
del ITS/VIH/SIDA (Artículo 18 de la Ley
VIH/SIDA).
Honduras Las pruebas de detección del VIH son obli-
gatorias en la sangre humana destinada a la
transfusión, en la elaboración de plasma o
cualquier otro de los derivados de origen
humano para uso terapéutico (Artículo 24 de
la Ley VIH/SIDA).
Para prevenir la transmisión del VIH y otros
agentes infecciosos en personas con hemofi-
lia o afecciones que requieran el uso reitera-
do de derivados sanguíneos, la Secretaría de
Estado en el Despacho de Salud incluirá
anualmente un renglón presupuestario para

71
Derechos Humanos y VIH/SIDA

la adquisición de dichos productos (Artículo


25 de la Ley VIH/SIDA).
Queda prohibida la transfusión de sangre,
sus componentes y derivados, sin las debi-
das pruebas para la detección de las infec-
ciones del VIH, hepatitis viral, enfermedad
de chagas, sífilis y otras enfermedades, que
el Consejo Nacional de la Sangre a través de
la Secretaría de Estado en el Despacho de
Salud, considere necesarios (Artículo 26 de
la Ley VIH/SIDA).
Las personas infectadas por VIH o enfermas
del SIDA, no podrán donar sangre, semen,
leche materna, órganos o tejidos para usos
terapéuticos y sólo podrán hacerlo para fines
de investigación y bajo estrictas normas de
control (Artículo 27 de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua Se prohíbe el uso de sangre y sus derivados
para fines comerciales. Los Bancos de
Sangre y de órganos serán autorizados y
supervisados por el Ministerio de Salud
(Artículo 38 de la Ley SIDA).
Las instituciones o centros hospitalarios
autorizados para efectuar trasplantes, lleva-
rán un archivo especial sobre los anteceden-
tes clínico-patológicos del donante o cual-
quier otro de diverso orden relacionado con
el caso, salvo cuando no fuera posible cono-
cer tales antecedentes por razón del origen
de los componentes anatómicos. Asimismo,
deberán llevar un registro de los trasplantes
realizados (Artículo 74 de la Ley General de
Salud).
Panamá A la persona que conozca su condición de
infectada por una ITS o por el VIH, se le
prohíbe donar sangre o sus derivados,

72
Derechos Humanos y VIH/SIDA

semen, leche materna, órganos y tejidos


(Artículo 13 de la Ley ITS/VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud establecerá normas
de bioseguridad necesarias en el manejo de
productos humanos y sus derivados, mate-
riales, instrumental y equipos, a efecto de
proteger al personal potencialmente en ries-
go de contacto con ITS, el VIH u otro micro-
o rganismo de transmisión parenteral.
También garantizará la disponibilidad de
estos insumos en todas sus instalaciones,
para el uso de su personal.
Toda entidad, pública o privada, está obliga-
da a cumplir las normas de bioseguridad
establecidas por el Ministerio de Salud, para
lo cual garantizará la disponibilidad de los
insumos y equipos (Artículo 11 de la Ley
ITS/VIH/SIDA).
Los bancos de sangre, semen, órganos o teji-
dos, deberán seleccionar y restringir la dona-
ción de estos productos de personas que pue-
dan haberse expuesto a ITS o al VIH. Para
ello, cumplirán los procedimientos y utiliza-
rán los instrumentos estandarizados por el
Ministerio de Salud (Artículo 14 de la Ley
ITS/VIH/SIDA).
Es obligatorio que los laboratorios, los ban-
cos de productos humanos y sus derivados,
los centros de atención de salud y otros, dis-
pongan sus desechos peligrosos en estricto
cumplimiento de las normas de bioseguri-
dad. Cada entidad debe ofrecer capacitación
permanente y continua al personal que
maneja los desechos peligrosos, a fin de pro-
tegerlo de las ITS/VIH, así como a los usua-
rios de los servicios de salud (Artículo 30 del
Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).

73
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Los productos humanos y sus derivados que


se importen, fabriquen o comercialicen en
Panamá, deberán contar con un certificado
de control de calidad, de acuerdo a la legis-
lación vigente. En caso contrario, se retira-
rán del mercado, se prohibirá su uso y se
aplicarán las sanciones pertinentes, de
acuerdo con la ley (Artículo 31 del
Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).

15. Mecanismos de participación de la sociedad civil


Costa Rica Las organizaciones no gubernamentales
deberán registrarse ante el Ministerio de
Salud, el cual no podrá rechazar registro
alguno, salvo si la organización postulante
se dedicare a otras actividades ajenas a la
prevención y atención de los portadores del
VIH, los enfermos de SIDA y las actividades
relacionadas. Las acciones que desarrollen
esas organizaciones, dedicadas a prevenir y
atender el VIH/SIDA, podrán ser considera-
das parte del Programa Nacional del SIDA,
según decisión del Ministerio de Salud. Sin
embargo, la ausencia de dicha aprobación no
implicará para el Ministerio de Salud la ine-
xistencia de la acción desarrollada por la
organización de que se trate y se incluirá en
los archivos correspondientes. Las organiza-
ciones no gubernamentales podrán prestar el
apoyo requerido por las autoridades de salud
con el fin de garantizar mejores resultados
en las acciones relacionadas con la preven-
ción y atención del VIH/SIDA (Artículo 25
de la LG).
El Ministerio de Salud, por medio del
Consejo Nacional de Atención Integral al
VIH/SIDA, inscribirá a todas las organiza-

74
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ciones cuya labor se relacione con el tema


del VIH/SIDA. Este registro incluirá organi-
zaciones con personería jurídica y grupos
ad-hoc no inscritos formalmente. (…) El
Ministerio de Salud otorgará carné de iden-
tificación a los integrantes de estas organiza-
ciones que lo soliciten por escrito. Estos car-
nés tendrán validez de un año y su renova-
ción estará sujeta a la entrega del informe
mencionado en el párrafo anterior (Artículo
41 del RLG).
El Ministerio de Salud, la Caja
Costarricense de Seguro Social y demás
Ministerios e instituciones públicas podrán
firmar con las ONG registradas ante el
Ministerio de Salud, convenios de coopera-
ción en diversos ámbitos relacionados con el
tema del VIH/SIDA (Artículo 42 del RLG).
Las instituciones públicas podrán financiar
programas realizados por ONG declaradas
de interés público e inscritas ante el
Ministerio de Salud, cuya finalidad sea pre-
venir el VIH y atender a las personas porta-
doras o enfermas (Artículo 43 del RLG).
El Ministerio de Salud y la Caja
Costarricense de Seguro Social cooperarán
con las ONG registradas proporcionándoles
material informativo y educativo, preservati-
vos y cualquier otro que el Ministerio consi-
dere necesario para el buen desarrollo de sus
labores (Artículo 44 del RLG).
El Salvador En el CONASIDA, las organizaciones de la
sociedad civil ocupan tres de sus doce pues-
tos. En él participan: el Colegio Médico, la
Asociación Nacional de la Empresa Privada
y las asociaciones o fundaciones que traba-
jan en la prevención, protección o defensa

75
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ante el VIH/SIDA (Artículo 12 de la Ley


VIH).
Guatemala Se crea el Programa Nacional de Prevención
y Control de ITS/VIH/SIDA, PNS... con la
participación de la sociedad civil organizada
y adaptado al entorno multicultural y pluri-
lingüe de la población, para disminuir la
incidencia del ITS/VIH/SIDA y, por lo tanto,
el impacto sociológico, económico y social
de las personas afectadas (Artículo 4 de la
Ley de VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social creará la Comisión Nacional
Multisectorial, conformada por aquellas
organizaciones que velan y trabajan en la
prevención de ITS/VIH/SIDA (Artículo 5º
de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras El CONASIDA estará integrado por: ...11)
Consejo Hondureño de la Empresa Privada
(COHEP). 12) Iglesia Católica. 13)
Asociación de Iglesias Evangélicas (CON-
SODE). 14) Red de Organizaciones No
Gubernamentales de Lucha contra el SIDA.
15) Un representante de las personas que
viven con VIH/SIDA a propuesta de las
ONGs (Artículo 8º de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua Las iniciativas de lucha contra el SIDA,
impulsadas tanto por organismos públicos
como privados, promoverán la participación
de las personas que viven con el VIH, de las
comunidades y de sus organizaciones
(Artículo 9º de la Ley SIDA).
Créase la Comisión Nicaragüense del SIDA
(CONISIDA), integrada por delegados de
personas jurídicas, públicas o privadas, inte-
resadas en brindar atención y destinar

76
Derechos Humanos y VIH/SIDA

esfuerzos en la lucha contra el SIDA


(Artículo 31 de la Ley SIDA).
Créase el Consejo Nacional de Salud y sus
delegaciones en el nivel local como órgano
encargado de asesoría y consulta, adscrito al
despacho del Ministro de Salud, con carácter
permanente y constituido por representantes
del sector público y privado con representa-
ción e intercambio multisectorial y pluralis-
ta de la sociedad civil y con la finalidad de
contribuir en la definición de las actividades
estratégicas que realice el Ministerio de
Salud. La forma en que los delegados serán
nombrados y removidos por sus respectivas
organizaciones, la duración de su represen-
tatividad, el régimen de sus sesiones y
demás aspectos relacionados con su organi-
zación y funcionamiento serán establecidos
conforme reglamento interno que emane del
Ministerio de Salud (Artículo 10 de la Ley
General de Salud).
Panamá Para asegurar la amplia participación de
todos los sectores de la sociedad civil, el
Ministerio de Salud contará con comisiones
interdepartamentales e intersectoriales que,
entre sus funciones, asesorarán y apoyarán
el desarrollo de la política estatal para la pre-
vención y atención de las ITS, del VIH y del
SIDA (Artículo 4 de la Ley ITS/VIH/SIDA).
Las organizaciones no gubernamentales,
igual que las entidades y asociaciones,
públicas y privadas, podrán prestar el apoyo
requerido al Ministerio de Salud, a fin de
garantizar mejores resultados en prevención
y atención a las ITS, al VIH y al SIDA
(Artículo 18 de la Ley ITS/VIH/SIDA).

77
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El Ministerio de Salud creará comisiones


intra e interinstitucionales, así como inter-
sectoriales, con el propósito de asegurar la
amplia participación de la sociedad civil,
que servirá de apoyo y asesoría en la políti-
ca estatal referente al tema (Artículo 4 del
Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud coordinará la elabo-
ración del programa de educación y campa-
ñas nacionales de prevención y control de
las ITS/VIH/SIDA con todas las entidades
gubernamentales, autónomas, semi-autóno-
mas, asociaciones y grupos ad-hoc que
cuentan con metodologías educativas sobre
las ITS/VIH/SIDA. Este programa deberá
ser implementado por los equipos de capaci-
tación de todas las entidades públicas y pri-
vadas.
Para el desarrollo de este programa se conta-
rá con el apoyo del personal del Ministerio
de Salud; Ministerio de Educación;
Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez
y la Familia; Caja de Seguro Social; ONG;
asociaciones y grupos ad-hoc capacitados
para tal fin. Anualmente, cada entidad debe-
rá informar a la Dirección General de Salud
Pública las acciones realizadas en cumpli-
miento de este componente (Artículo 76 del
Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).

16. Garantía de atención a la infancia


Costa Rica Los niños tienen derecho a que sus padres y
el Estado velen por su salud y su desarrollo
social, físico y psicológico. Por tanto, ten-
drán derecho a las prestaciones de salud
estatales desde su nacimiento hasta la mayo-

78
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ría de edad. Los niños que presenten disca-


pacidades físicas, sensoriales, intelectuales y
emocionales gozarán de servicios especiali-
zados (Artículo 13 de la Ley General Salud).
Las personas menores de edad tendrán el
derecho de obtener la información, sin
importar su fuente y modo de expresión, en
especial la que promueva su bienestar social,
espiritual y emocional, así como su salud
física y mental. El ejercicio de este derecho
deberá ejecutarse de manera responsable y
bajo la orientación de los padres, represen-
tantes o educadores (Artículo 20 del CNA).
El Ministerio de Salud velará porque se veri-
fique el derecho al disfrute del más alto nivel
de salud, el acceso a los servicios de preven-
ción y tratamiento de las enfermedades, así
como la rehabilitación de la salud de las per-
sonas menores de edad.
Para esta finalidad, el Ministerio de Salud
deberá garantizar la creación y el desarrollo
de los programas de atención y educación
integral dirigidos a las personas menores de
edad, incluyendo programas sobre salud
sexual y reproductiva (Artículo 44 del CNA).
Será obligación de los directores, represen-
tantes legales o encargados de los centros de
enseñanza de educación general básica
preescolar, maternal u otra organización,
pública o privada, de atención a las personas
menores de edad, poner en ejecución los
programas de educación sobre salud preven-
tiva, sexual y reproductiva que formule el
ministerio del ramo (Artículo 55 del CNA).
En el diseño de las políticas educativas
nacionales, el Estado deberá garantizar edu-

79
Derechos Humanos y VIH/SIDA

cación de calidad e igualdad de oportunida-


des para las personas menores de edad, y
propiciar la inclusión, en los programas edu-
cativos, de temas relacionados con la educa-
ción sexual, la reproducción, el embarazo en
adolescentes, las drogas, la violencia de
género, las ETS, el SIDA y otras dolencias
graves (Artículo 58 del CNA).
El Ministerio de Justicia, en coordinación
con el Departamento Nacional de Control
del SIDA y el Patronato Nacional de la
Infancia, deberá desarrollar programas edu-
cativos acerca de la salud para atender las
necesidades especiales de los menores insti-
tucionalizados, con el fin de introducir acti-
tudes y comportamientos adecuados que evi-
ten la transmisión de infecciones, en espe-
cial del VIH o ETS.
Las decisiones relacionadas con la notifica-
ción a los padres u otra persona responsable
acerca del estado de esos menores infectados
por el VIH, el consentimiento para tratarlos
y cualquier otro tipo de intervención, deben
ser tomados en la misma forma que para el
resto de la sociedad, atendiendo especial-
mente el principio del respeto del interés
supremo de la infancia; todo de conformidad
con la presente ley y la Convención de los
Derechos del Niño. El PANI, en coordina-
ción con el Departamento de Control del
SIDA, deberá diseñar y ejecutar programas
educativos y de prevención de enfermedades
infectocontagiosas, dirigidos a menores tra-
bajadores de la calle (Artículo 37 de la LG).
El Patronato Nacional de la Infancia (PANI)
elaborará, junto con el Ministerio de Salud y
el Ministerio de Justicia y Gracia, un progra-

80
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ma educativo para niños(as) y adolescentes


institucionalizados, y para niños(as) y ado-
lescentes trabajadores(as) de la calle
(Artículo 51 del RLG).
El Salvador Es obligación del Estado, por medio de las
instancias respectivas, tutelar a los infantes y
adolescentes que se encuentren privados de
su entorno familiar a causa del VIH/SIDA
(Artículo 7º de la LVIH).
Guatemala El Ministerio de Gobernación, en coordina-
ción con el Ministerio de Salud Pública y
Asistencia Social a través del PNS, deberá
desarrollar programas educativos sobre
salud para atender las necesidades especiales
de los menores institucionalizados, con el
fin de introducir actitudes y comportamien-
tos adecuados que eviten la transmisión de
infecciones, en especial de ITS/VIH/SIDA.
Las decisiones relacionadas con la notifica-
ción a los padres u otra persona responsable
acerca del estado de menores infectados por
el VIH/SIDA, el consentimiento para tratar-
los y cualquier otro tipo de intervención,
deben ser tomados en la misma forma que
para el resto de la sociedad, atendiendo
especialmente el principio del respeto del
interés supremo de la infancia; todo de con-
formidad con la presente ley y la
Convención Internacional de los Derechos
del Niño (Artículo 33 de la Ley de
VIH/SIDA).
Honduras El Estado, por medio de la instancia respec-
tiva, tiene la obligación de tutelar a los
niños, niñas y adolescentes privados de su
entorno familiar a causa de la enfermedad
del SIDA (Artículo 69 de la Ley VIH/SIDA).

81
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Se instituye para todas las escuelas, institu-


tos, colegios, universidades y centros de
educación superior, tanto públicos como pri-
vados, la impartición de la educación y ética
sexual, acorde con el nivel educativo de que
se trate, sin perjuicio de los deberes y dere-
chos que sobre la educación de sus hijos
corresponde a padres y madres (Artículo 14
de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua Las personas que viven con VIH/SIDA y sus
hijos e hijas tienen derecho a la educación.
No se les podrá impedir el acceso a los cen-
tros educativos (Artículo 24 de la Ley
SIDA).
El Estado brindará especial atención a los
niños, niñas, y adolescentes que se encuen-
tren en situación de peligro, riesgo psicoló-
gico, social o material de acuerdo a las dis-
posiciones del Libro Segundo del presente
Código (Artículo 19 del Código de la Niñez
y la Adolescencia).
En ningún caso la falta de recursos materia-
les de las madres, padres o tutores, será
causa para declarar la suspensión o pérdida
de las relaciones parentales o de tutela.
El Estado garantizará la protección y asis-
tencia apropiada a las madres, padres o tuto-
res en lo que respecta a la crianza de las
niñas, niños y adolescentes, mediante la pro-
moción y creación de instituciones y servi-
cios para su cuido y desarrollo (Artículo 22
del Código de la Niñez y la Adolescencia).
Panamá Todo niño o adolescente y en general todo
estudiante podrá oponerse a la presentación
de pruebas de detección de la infección por
el VIH como requisito de ingreso a un cen-

82
Derechos Humanos y VIH/SIDA

tro educativo público y privado. Ningún


estudiante podrá ser excluido por ser porta-
dor del VIH o enfermo de SIDA o cuando
alguno de sus familiares o allegados resulta-
re infectado (Artículo 39 de la Ley #3 de
ITS/VIH/SIDA).
El menor en prisión tendrá derecho a la aten-
ción de sus necesidades especiales frente a
casos de infección por VIH (Artículo 42 de
la Ley # 3 de ITS/VIH/SIDA).
El Órgano Judicial, en coordinación con el
Ministerio de Salud y el Ministerio de la
Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia,
deberá desarrollar programas de salud para
atender las necesidades especiales de las y
los menores internos, a fin de introducir acti-
tudes y comportamientos adecuados que evi-
ten la transmisión de infecciones, en espe-
cial del VIH y de las ITS (Artículo 42 de la
Ley # 3 de ITS/VIH/SIDA).

17. Garantías para la población inmigrante


Costa Rica Las acciones relacionadas con la prevención
y atención del VIH y el SIDA, garantizarán
el respeto de los derechos fundamentales de
las personas infectadas y de todos los habi-
tantes de la República. (Artículo 3º de la
LG).
No serán admitidos en el país, aun gozando
de visa para tal propósito, y podrán ser
rechazados en el momento de pretender
ingresar a territorio nacional, los extranjeros
afectados por enfermedad infecto-contagio-
sa o transmisible que pueda significar un
riesgo para la salud pública (Artículo 60 de
la Ley de Migración y Extranjería).

83
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El Salvador No se pueden solicitar pruebas de diagnósti-


co para ingresar al país, ni para obtener bie-
nes y servicios (Artículo 17 de la Ley VIH).
Una persona sólo puede entrar al país en
calidad de residente definitivo si previamen-
te ha presentado una solicitud en la que
conste un certificado expedido por médico
de reconocida honorabilidad en el cual cons-
te que no padece de enfermedades infecto-
contagiosas (A rt í c u l o 36 de la Ley de
Migración).
Guatemala Las disposiciones de la presente ley son apli-
cables para todas las personas individuales
de nacionalidad guatemalteca y extranjera
que radiquen o transiten por el territorio
nacional, y será de observancia general, por
todas las personas jurídicas, privadas y
públicas (Artículo 3º de la Ley de VIH/
SIDA).
Toda persona que vive con VIH/SIDA tiene
derecho a la libre movilización y locomo-
ción en el territorio nacional y no podrá
negársele el ingreso o salida del mismo
(Artículo 41 de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras No contiene disposiciones al respecto.
Nicaragua Los derechos y los deberes consignados en
la presente ley son efectivos para todos los
ciudadanos y ciudadanas nicaragüenses y
personas extranjeras que viven en el territo-
rio nacional. Sus disposiciones se aplican
tanto a personas naturales como jurídicas
(Artículo 2º de la Ley SIDA).
Panamá El Decreto Ley # 16 de 1960 sobre
Migración que prohíbe la inmigración al
país de los extranjeros que se encuentren en

84
Derechos Humanos y VIH/SIDA

cualquiera de las condiciones que se pasan a


enumerar: (…)(d) Los que padecen de enfer-
medades infecto – contagiosas (Artículo 37,
D. L. # 16 de 1960).

18. Garantía de atención a personas privadas de


libertad
Costa Rica Todas las personas privadas de libertad tie-
nen el derecho de recibir la misma atención
integral en salud que el resto de la comuni-
dad, así como las medidas preventivas.
Quedan prohibidas las pruebas masivas y
obligatorias sobre el VIH. La prueba volun-
taria del VIH deberá estar disponible y
acompañarse de una adecuada consejería
antes y después de ella (Artículo 33 de la
LG).
El Ministerio de Justicia y Gracia garantiza-
rá la atención y el cuidado de cualquier per-
sona portadora del VIH o enferma de SIDA
que se encuentre privada de libertad. Será
responsabilidad del/a director/a de cada cen-
tro penal y del/a médico encargado/a de cada
centro penal, hacer concurrir las condiciones
necesarias para que reciban esta atención
(Artículo 47 del RLG).
Las autoridades de cada centro penal velarán
porque los internos que se hallen en las con-
diciones mencionadas, sean atendidos por
los especialistas y reciban oportunamente,
por parte de las autoridades de salud compe-
tentes, todos los medicamentos prescritos
(Artículo 48 del RLG).
La Dirección General de Adaptación Social
desarrollará, junto con la Caja Costarricense
de Seguro Social, campañas de prevención

85
Derechos Humanos y VIH/SIDA

del VIH. También facilitará las condiciones


para que los personeros de ONG registradas
ante el Ministerio de Salud, debidamente
identificados y autorizados por las instancias
competentes, realicen campañas preventivas
y de verificación de las condiciones de trata-
miento médico adecuado para las personas
portadoras del VIH o enfermas de SIDA.
También podrán verificar que haya suficien-
tes preservativos para uso de los/las inter-
nos/as (Artículo 49 del RLG).
Las autoridades de Adaptación Social toma-
rán las medidas necesarias para cumplir con
lo establecido en la Ley Nº 7771 y velarán
por la seguridad de cualquier persona porta-
dora del VIH o enferma de SIDA, sin segre-
gar, aislar o restringir las actividades de
éstas, salvo las excepciones contenidas en el
artículo 38 de la Ley Nº 7771 (Artículo 50
del RLG).
El Salvador Quienes se encuentran privados de libertad
poseen un derecho a ser garantizados en la
preservación de su salud, así como a mante-
ner sus relaciones de familia, contando con
espacios adecuados para atender visitas
familiares y visitas íntimas (Artículo 9º de la
Ley VIH).
Las visitas íntimas serán recibidas en lugares
que reúnan condiciones mínimas de higiene
y, además, la persona privada de libertad que
desee recibir una visita íntima debe presen-
tar los exámenes de laboratorio que el
Servicio Médico del Centro Penitenciario
determine para evitar poner en riesgo la
salud del visitante; asimismo, las personas
que pretendan ingresar como visita íntima,
también deben presentar los exámenes de

86
Derechos Humanos y VIH/SIDA

laboratorio que se determinen por el


Servicio Médico del Centro Penitenciario
(Artículos 11 y 13 del Reglamento a la Ley
Penitenciaria).
Guatemala Se promoverán acciones de prevención y
educación preventiva, y se pondrán a dispo-
sición métodos de prevención y de servicios
relacionados con el VIH/SIDA a las pobla-
ciones de centros tutelares, penitenciarios,
de salud mental y de seguridad civil y mili-
tar (Artículo 17 de la Ley de VIH/SIDA).
Será responsabilidad del PNS, conjuntamen-
te con las autoridades del Ministerio de
Gobernación, definir y poner en práctica
políticas y actividades educativas tendientes
a disminuir el riesgo de adquirir
ITS/VIH/SIDA, tanto para personas priva-
das de libertad como para sus parejas sexua-
les y el personal que labora en los centros
penitenciarios (Artículo 30 de la Ley de
VIH/SIDA).
El Ministerio de Gobernación, en coordina-
ción con el PNS, dispondrá y facilitará
métodos de prevención científicamente pro-
bados a las personas privadas de libertad,
durante todo el período de su detención
(Artículo 31 de la Ley de VIH/SIDA).
Las personas privadas de libertad que
requieran atención sanitaria especializada
debido a complicaciones causadas por el
VIH/SIDA que no puedan ser atendidas en el
centro de reclusión, deberán recibir trata-
miento ambulatorio, internamiento hospita-
lario o cualquier otro que se necesite
(Artículo 32 de la Ley de VIH/SIDA).

87
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Las autoridades correspondientes asegura-


rán los derechos y garantías inherentes a la
condición humana de las personas que viven
con VIH/SIDA, internas en centros tutelares,
de salud mental o privadas de libertad por
cualquier delito, dictando para ello las dis-
posiciones necesarias (Artículo 47 de la Ley
de VIH/SIDA).
Honduras Las personas privadas de libertad deberán
ser tratadas como cualquier otra persona, no
pudiendo ser sometidas a pruebas obligato-
rias para detectar la infección por VIH, salvo
aquellas cuyo proceso judicial lo amerite,
manteniendo la confidencialidad de la prue-
ba y sus resultados (Artículo 63 de la Ley
VIH/SIDA).
Las personas privadas de libertad, infectadas
por VIH o enfermas de SIDA tienen el dere-
cho a recibir la atención médico-hospitalaria
que requieran en condiciones que no lesio-
nen su dignidad o imposibiliten su trata-
miento (Artículo 64 de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua Se promoverán acciones de educación pre-
ventiva y servicios relacionados con el
VIH/SIDA, dirigidos de manera específica a
población de centros tutelares, penitencia-
rios y de salud mental (Artículo 15 de la Ley
SIDA).
Las autoridades asegurarán los derechos y
garantías inherentes a la condición humana
de las personas que viven con VIH/SIDA,
internas en centros tutelares, de salud mental
o privadas de libertad, dictando para ello las
disposiciones necesarias (Artículo 20 de la
Ley SIDA).
Panamá Toda persona privada de libertad tiene el
derecho a recibir la misma atención integral

88
Derechos Humanos y VIH/SIDA

de salud, así como las medidas preventivas,


que el resto de las personas. Debe asegurar-
se el acceso de la persona privada de liber-
tad, a la realización de pruebas de ITS y del
VIH, voluntarias y confidenciales, y deben
acompañarse de una adecuada orientación
(Artículo 40 de la Ley ITS/VIH/SIDA).
El Ministerio de Gobierno y Justicia, en
coordinación con el Ministerio de Salud,
tendrán responsabilidades de desarrollar un
programa integrado de prevención y control,
acceso al preservativo y manejo de las ITS,
del VIH y del SIDA para la población inter-
na y egresada del sistema penitenciario, en
estrecha coordinación con otras entidades
del sector salud, gubernamentales y no
gubernamentales, para su desarrollo y segui-
miento (Artículo 41 de la Ley ITS/VIH/
SIDA).
Toda persona privada de libertad que se
encuentre en fase terminal de alguna ITS o
del SIDA, tiene derecho a cumplir el resto de
su pena fuera del recinto carcelario, previo
dictamen del Instituto de Medicina Legal.
Esta medida se adoptará con prescindencia
del delito por el cual ha sido condenada
(Artículo 43 de la Ley ITS/VIH/SIDA).
Para que la persona privada de libertad se
acoja a este beneficio, será necesario que
algún familiar, allegado u org a n i z a c i ó n
humanitaria, formalmente se responsabilice
a brindarle los cuidados requeridos. Esta
medida no extingue la acción penal ni la
pena (Artículo 43 de la Ley ITS/VIH/SIDA).

89
Derechos Humanos y VIH/SIDA

19. Garantías para las personas en las fuerzas armadas


o de policía
Costa Rica No contiene disposiciones al respecto.
El Salvador Entre las normas sobre ingreso y ascenso en
la carrera militar, establece la necesidad de
exhibir y presentar certificaciones médicas,
entre las que se incluye expresamente las
relativas a la detección del VIH/SIDA; asi-
mismo, detalla que la selección e ingreso de
los aspirantes se hará con base en los resul-
tados que se obtengan en la evaluación
médica (Artículos 52, 53 y 54 del
Reglamento de organización y funciona -
miento de la Escuela Militar “Capitán
General Gerardo Barrios”).
Guatemala Se promoverán acciones de prevención y
educación preventiva y se pondrán a dispo-
sición métodos de prevención y de servicios
relacionados con el VIH/SIDA a las pobla-
ciones de centros tutelares, penitenciarios,
de salud mental y de seguridad civil y mili-
tar (Artículo 17 de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras No contiene disposiciones al respecto.
Nicaragua No contiene disposiciones al respecto.
Panamá En seguimiento al artículo 2 de la Ley # 3
del 2000, la policía nacional ejecuta un Plan
de prevención y manejo de las infecciones
de transmisión sexual, del virus de la inmu-
nodeficiencia humana y del SIDA. Para tal
fin desarrolla e implementa un programa de
prevención y manejo de las ITS/VIH/SIDA,
para su población y familiares, en el ámbito
nacional. El programa está bajo la denomi-
nación de una Comisión de Atención-
Prevención del SIDA y de las Infecciones de
Transmisión Sexual (CAPSI).

90
Derechos Humanos y VIH/SIDA

V. Principales derechos garantizados en las


legislaciones
En el análisis de los derechos humanos en relación con el
VIH/SIDA, la no-discriminación se convierte en un eje cen-
tral o punto de partida para el disfrute de todos los otros dere-
chos establecidos en las normas nacionales e internacionales.
La Declaración Universal de Derechos Humanos, en su
artículo 2º, establece lo siguiente: “Toda persona tiene todos
los derechos y libertades proclamados en esta Declaración,
sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión,
opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o cualquiera otra
condición”. Este artículo establece la noción fundamental de
no-discriminación, la cual se va ampliando en otros instru-
mentos internacionales y a la luz del surgimiento de nuevas
condiciones, como el VIH/SIDA.
En el contexto específico de los derechos de las mujeres,
por ejemplo, la Convención para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer, CEDAW, señala
en su artículo 1º que la expresión “discriminación contra la
mujer denotará toda distinción, exclusión o restricción basa-
da en el sexo que tenga por objeto o por resultado menosca-
bar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer,
independientemente de su estado civil, sobre la base de la
igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y
las libertades fundamentales en las esferas política, econó-
mica, social, cultural y civil o cualquiera otra esfera”.
Además, señala que los Estados parte deben tomar todas
las medidas apropiadas para modificar los patrones socio-
culturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a
alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas con-
suetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en
la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los
sexos, o en funciones estereotipadas de hombres y mujeres
(artículo 5º). Valga señalar que todos los Estados centroa-
mericanos han ratificado esta convención, por lo que su apli-
cación es obligatoria en todos ellos.

91
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Pero, además, algunos países incluyen en su propia nor-


mativa disposiciones sobre discriminación. Así, por ejemplo,
el Código Penal de Guatemala la define así: “Se entenderá
como discriminación toda distinción, exclusión, restricción o
preferencia basada en motivos de género, raza, etnia, idioma,
edad, religión, situación económica, enfermedad, discapaci-
dad, estado civil, o en cualesquiera otro motivo, razón o cir-
cunstancia, que impidiere o dificultare a una persona, grupo
de personas o asociaciones, el ejercicio de un derecho legal-
mente establecido incluyendo el derecho consuetudinario o
costumbre, de conformidad con la Constitución Política de la
República y los Tratados Internacionales en materia de dere-
chos humanos” (artículo 202 bis); y el Código Penal de
Costa Rica incluye el delito de discriminación (artículo 373)
en el título de Delitos contra los Derechos Humanos.
Por otro lado, el derecho a la salud se constituye también
en un derecho fundamental de las personas que viven con
VIH/SIDA. Este derecho se encuentra ampliamente recono-
cido en instrumentos internacionales ratificados por todos
los países centroamericanos.
El artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales señala: “Los Estados
Parte en el presente Pacto reconocen el derecho de toda per-
sona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y
mental”. Entre las medidas que los Estados deberán adoptar
a fin de asegurar la plena efectividad de este derecho figuran,
entre otras, la prevención y el tratamiento de las enfermeda-
des epidémicas, endémicas, profesionales y de otra índole, y
la lucha contra ellas; y la creación de condiciones que ase-
guren a todos asistencia médica y servicios médicos en caso
de enfermedad.
En el año 2000, el Comité de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales formuló un comentario general sobre el
derecho a la salud en el que afirma: “Cualquier persona o
víctima de una violación del derecho a la salud, debe tener
acceso a recursos efectivos de naturaleza judicial o de otro
tipo, tanto a nivel nacional como internacional. Todas las

92
Derechos Humanos y VIH/SIDA

víctimas de este tipo de violación tienen derecho a la repara-


ción apropiada, lo cual puede asumir la forma de restitución,
compensación, satisfacción o garantía de no repetición. Los
ombudsman nacionales, las comisiones de derechos huma-
nos, los foros del consumidor, las asociaciones de derechos
de los pacientes o instituciones similares deben atender las
violaciones al derecho a la salud”.
Por su parte, el Pacto Adicional a la Convención
Americana de Derechos Humanos, conocido como
Protocolo de San Salvador, consigna: “Toda persona tiene
derecho a la salud, entendida como el disfrute del más alto
nivel de bienestar físico, mental y social. Y con el fin de
hacer efectivo este derecho compromete a los Estados Parte
a reconocer la salud como un bien público y a adoptar entre
otras, las medidas que aseguren la prevención y tratamiento
de las enfermedades endémicas, profesionales y de otra índo-
le; la educación de la población sobre la prevención y trata-
miento de los problemas de la salud, y la satisfacción de las
necesidades de salud de los grupos de más alto riesgo y que
por sus condiciones de pobreza sean más vulnerables” (Artí -
culo 10).
La Comisión sobre Derechos Humanos de las Naciones
Unidas emitió la Resolución 49/1999 en la que prohíbe la
discriminación expresa o presunta, sobre la base del estatus
de VIH o SIDA9.
Las legislaciones de los países centroamericanos contie-
nen una serie de derechos establecidos en favor de las perso-
nas que viven con VIH/SIDA, de los cuales presentamos a
continuación algunos de los principales:
1. No-discriminación
2. Confidencialidad

9 Su texto en inglés señala: “Discrimination on the basis of HIV or


AIDS status, actual or presumed, is prohibited by existing human
rights standards and... the term ‘or other status’ in non-discrimination
provisions in international human rights texts should be interpreted to
cover health status, including HIV/AIDS”.

93
Derechos Humanos y VIH/SIDA

3. Autonomía
4. Intimidad personal
5. Libertad y movilización
6. No-aislamiento
7. Acceso y recepción de información
8. Salud
9. Atención integral
[Link]
[Link]ón
[Link]ón
Es importante recordar que, para el cumplimiento de
estos derechos, las leyes señalan numerosas responsabilida-
des a diferentes instituciones, no sólo a las comisiones nacio-
nales encargadas de esta problemática, sino también a los
laboratorios, instituciones educativas y laborales, y medios
de comunicación, tal como se señaló en la sección anterior
sobre contenidos esenciales de la legislación10. De la misma
manera, las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos
así como las ONG que trabajan en este campo, juegan un
papel fundamental en la tutela de los derechos mencionados.

1. No-discriminación11
Costa Rica Los Estados Parte del presente Protocolo se
comprometen a garantizar el ejercicio de los
derechos que en él se enuncian, sin discrimi-
nación alguna por motivos de raza, color,
sexo, idioma, religión, opiniones políticas o
de cualquier otra índole, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o

10 En los estudios nacionales se incluyen matrices con las responsabili-


dades institucionales de manera detallada.
11 La información se ha organizado por países en orden alfabético.

94
Derechos Humanos y VIH/SIDA

cualquier otra condición social (Artículo 3


del PACADH).
Prohíbese toda discriminación contraria a la
dignidad humana y cualquier acto estigmati-
zador o segregador en perjuicio de los porta-
dores del VIH/SIDA, así como de sus
parientes y allegados.
Asimismo, se prohíben las restricciones o
medidas coercitivas de los derechos y las
libertades de las personas infectadas por el
VIH/SIDA, excepto los casos previstos en
esta ley relativos a comportamientos riesgo-
sos o peligrosos de estas personas.
Salvo las excepciones contenidas en esta ley,
a todo portador del VIH/SIDA le asiste el
derecho de que no se interfiera en el desa-
rrollo de sus actividades civiles, familiares,
laborales, profesionales, educativas, afecti-
vas y sexuales, estas últimas de acuerdo con
las respectivas recomendaciones de protec-
ción (Artículo 4º de la LG).
El Ministerio de Educación Pública deberá
realizar, en un plazo inferior a quince días
hábiles, una investigación minuciosa y con-
fidencial, ante cualquier denuncia de solici-
tud ilegal de la prueba del VIH o de discri-
minación en el ámbito educativo contra
cualquier persona portadora del VIH o
enferma de SIDA, sus familiares o allega-
dos/as. Deberá remitir copia del informe
al(a) denunciante, al Consejo Nacional de
Atención Integral al VIH/SIDA, a la
Defensoría de los Habitantes y, de ser proba-
da la denuncia, a las autoridades judiciales
competentes. El MEP sancionará adminis-
trativamente a quienes se les comprueben

95
Derechos Humanos y VIH/SIDA

estos actos discriminatorios (Artículo 27 del


RLG).
Cuando en algún centro de enseñanza o de
trabajo se presenten problemas de discrimi-
nación entre compañeros/as, la entidad
correspondiente deberá implementar, con
carácter de urgencia, las medidas informati-
vas que estimulen el respeto mutuo y la no-
discriminación. Siempre podrá solicitar la
asesoría del Consejo Nacional de Atención
Integral al VIH/SIDA (Artículo 28 del RLG).
Se declara de interés público el desarrollo
integral de la población con discapacidad, en
iguales condiciones de calidad, oportunidad,
derechos y deberes que el resto de los habi-
tantes (Artículo 373 del CPe.; Artículo 1º de
la LIOPD).
Quien aplique, disponga o practique medi-
das discriminatorias por raza, nacionalidad,
género, edad, opción política, religiosa o
sexual, posición social, situación económi-
ca, estado civil o por algún padecimiento de
salud o enfermedad, será sancionado con
pena de veinte a sesenta días multa (Artículo
48 Ley VIH) .
El Salvador Las personas que viven con VIH/SIDA, sus
familiares y allegados, tienen derecho a ser
tratados de manera digna, sin discriminación
ni estigmatización, en razón de su enferme-
dad. No se considerará discriminación, el
cumplimiento de las normas universales de
bioseguridad (Artículo 4º de la LVIH).
Guatemala Todos los seres humanos son libres e iguales
en dignidad y derechos (Artículo 4º de la
CP).

96
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Se prohíbe la discriminación de las personas


que viven con VIH/SIDA, contraria a la dig-
nidad humana, a fin de asegurar el respeto a
la integridad física y psíquica de estas perso-
nas (Artículo 37 de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras Las Instituciones anteriormente menciona-
das deberán educar, informar y hacer con-
ciencia sobre la atención y la no-discrimina-
ción de las personas que viven con el
VIH/SIDA, a la vez que deberán promover y
fortalecer la respuesta comunitaria (Artículo
13, párrafo 2º de la Ley VIH).
Ningún profesional de la salud o institución
de salud se podrá negar a prestar la atención
que requiere una persona seropositiva o
enferma de SIDA, en caso contrario incurri-
rá en responsabilidad civil (Artículo 49 de la
Ley VIH).
A las personas infectadas por VIH o enfer-
mas de SIDA, a los hijos e hijas o cualquier
familiar de personas infectadas independien-
temente de su condición serológica, no
podrá negársele su ingreso o permanencia en
centros educativos o de capacitación, públi-
cos o privados, ni serán discriminados por
motivo alguno (Artículo 66 de la Ley VIH).
Nicaragua Todas las personas son iguales ante la ley y
tienen derecho a igual protección. No habrá
discriminación por motivos de nacimiento,
nacionalidad, credo político, raza, sexo,
idioma, religión, opinión, origen, posición
económica o condición social. Los extranje-
ros tienen los mismos deberes y derechos
que los nicaragüenses, con la excepción de
los derechos políticos y los que establezcan
las leyes; no pueden intervenir en los asun-
tos políticos del país (Artículo 27de la CP).

97
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Se garantiza el respeto a la persona, su dig-


nidad humana e intimidad, sin que pueda ser
discriminado por razones de: raza, de tipo
social, de sexo, moral, económico, ideológi-
co, político o sindical, tipo de enfermedad o
padecimiento, o cualquier otra condición,
conforme los tratados internacionales que
sean suscritos por la República de Nicaragua
(Artículo 8º, inciso 6º de la Ley General de
Salud).
En la prevención y control del VIH/SIDA se
deben garantizar los derechos humanos; se
garantizará la no-discriminación, la confi-
dencialidad y la autonomía personal
(Artículo 3 de la Ley VIH).
Panamá Se prohíbe cualquier discriminación y acto
estigmatizador o segregador, en perjuicio de
las personas enfermas o portadoras de infec-
ción de transmisión sexual o del virus de la
inmunodeficiencia humana, así como de sus
parientes y allegados (L, artículo 31).
Queda prohibida toda discriminación labo-
ral contra cualquier trabajador o trabajadora
con el virus de la inmunodeficiencia huma-
na o el SIDA. En caso de desarrollar alguna
enfermedad que le impida continuar con sus
actividades habituales, se aplicará la legisla-
ción laboral (L, artículo 37).
Las personas que, producto de su condición
de ser portadoras o enfermas de una
ITS/VIH/SIDA, sean sometidas a cualquier
discriminación o acto estigmatizador o
segregador, lo mismo que sus familiares y
allegados, podrán presentar una denuncia a
las autoridades competentes, para que hagan
las investigaciones respectivas. Un informe

98
Derechos Humanos y VIH/SIDA

de estas denuncias será enviado al coordina-


dor del Programa Nacional contra las
ITS/VIH/SIDA (R, artículo 95).
Cuando en algún centro de enseñanza o de
trabajo se presenten problemas de discrimi-
nación entre compañeros, la entidad corres-
pondiente deberá tomar inmediatamente las
medidas que estimulen el respeto mutuo y la
no-discriminación para lo cual podrá solici-
tar la asesoría y el apoyo del Programa
Nacional contra las ITS/VIH/SIDA (R, artí -
culo 96).

2. Confidencialidad
Costa Rica Con las excepciones contenidas en la legis-
lación, la confidencialidad es un derecho
fundamental de los portadores del
VIH/SIDA. Nadie podrá, pública ni privada-
mente, referirse al padecimiento de esta
enfermedad, sin el consentimiento previo
del paciente.
El personal de salud que conozca la condi-
ción de un paciente infectado por el
VIH/SIDA, guardará la confidencialidad
necesaria referente a los resultados de los
diagnósticos, las consultas y la evolución de
la enfermedad (Artículo 8º de la LG).
Las pruebas para el diagnóstico clínico de la
infección por el VIH y sus resultados serán
confidenciales entre el médico, el personal
del sector salud involucrado y el paciente,
con las excepciones establecidas en esta ley
(Artículo 13 de la LG).
Para garantizar la confidencialidad de la
condición de toda persona portadora del

99
Derechos Humanos y VIH/SIDA

VIH o enferma de SIDA en los procesos


judiciales, ésta podrá solicitarle al juez com-
petente, quien en definitiva decidirá sobre la
solicitud, que el juicio se realice bajo estric-
tas medidas de confidencialidad y sin la pre-
sencia de público, con base en los artículos 8
y 9 de la Ley Nº 7771 (Artículo 16 del RLG).
El expediente médico es un documento
informativo cuya manipulación administra-
tiva corresponde al funcionario de salud,
según las responsabilidades que le asigne su
puesto. Esta manipulación deberá realizarse
bajo estrictas medidas ético-legales de reser-
va de la información, garantizando la confi-
dencialidad de ésta. Las jefaturas serán res-
ponsables de garantizar la capacitación e
información adecuadas al personal a su
cargo, para que la confidencialidad se man-
tenga en todos los niveles (Artículo 18 del
RLG).
El Salvador Toda persona viviendo con VIH/SIDA tiene
entre otros el derecho a tener confidenciali-
dad sobre el resultado del diagnóstico y la
progresividad de la enfermedad (Artículo 5º
b. de la LVIH).
La ejecución de toda prueba con el fin de
diagnosticar la infección del VIH, así como
sus resultados, deberá realizarse respetando
la confidencialidad y acompañarse de aseso-
ría y orientación, antes y después de la prue-
ba, salvo las excepciones previstas en esta
ley (Artículo 15 de la LVIH).
Guatemala La confidencialidad es un derecho funda-
mental de las personas que viven con
VIH/SIDA, cuyo objetivo final es no afectar
la vida privada y social. Ninguna persona
podrá hacer referencia al padecimiento de

100
Derechos Humanos y VIH/SIDA

esta enfermedad sin el previo consentimien-


to de la persona que vive con VIH/SIDA,
salvo las excepciones contempladas en la
presente ley (Artículo 38, Decreto 27-2000
Ley de VIH/SIDA).
Honduras Los profesionales de la salud o instituciones
de salud que conozcan o atiendan a personas
infectadas del SIDA, están en la obligación
de guardar confidencialidad respecto a terce-
ros sobre la consulta, el diagnóstico y la eva-
luación de la enfermedad, excepto cuando se
refiere a menores de edad, en cuyo caso
deberán ser informados a quienes sobre ellos
ejercen la patria potestad (Artículo 60 de la
Ley VIH).
Nicaragua Toda persona tiene derecho a su vida priva-
da y a la de su familia (Artículo 26 de la
CP).
Es derecho de los usuarios de los servicios
de salud, la confidencialidad y sigilo de toda
la información, su expediente y su estancia
en instituciones de salud públicas o priva-
das, salvo las excepciones legales (Ley 423,
Ley General de Salud, artículo 8).
En la prevención y control del VIH/SIDA se
deben garantizar los derechos humanos; se
garantizará la no-discriminación, la confi-
dencialidad y la autonomía personal (Ley
238, artículo 3º).
Los laboratorios clínicos y/o epidemiológi-
cos de carácter público o privado no exigirán
a los que se practiquen pruebas para la
detección del VIH/SIDA, su nombre, direc-
ción ni datos de su familia. Sólo podrán soli-
citar datos estadísticos, pero no datos perso-
nales, familiares ni domiciliares, dejándoles

101
Derechos Humanos y VIH/SIDA

la opción de que las personas puedan identi-


ficarse como ellas así lo deseen o quieran
(Reglamento a la Ley 238, artículo 6º).
Los resultados de la prueba de anticuerpos al
VIH deben comunicarse de manera confi-
dencial, personal, mediante consejería de
conformidad con las disposiciones dictadas
a tal efecto. En ningún caso podrá ser utili-
zado el documento de los resultados como
elemento publicitario o de índole diferente al
ámbito de su salud individual, salvo como
elemento de prueba en juicio (Ley 238, artí -
culo 7º).
La persona que vive con VIH/SIDA no será
obligada ni coaccionada a brindar informa-
ción al personal de salud sobre su vida pri-
vada o sus contactos sexuales (Ley 238, artí -
culo 27).
Se establece la obligatoriedad de remitir a la
autoridad de Salud correspondiente, a los
donantes que resulten con pruebas positivas
de enfermedades infecciosas transmitidas
por la sangre, así como notificar el caso, de
acuerdo a lo establecido en la presente Ley y
lo que en materia de confidencialidad esta-
blezca el Reglamento de la misma (Ley de
Seguridad Transfusional, artículo 11).
Corresponde a los Bancos de Sangre llevar
un registro de información y estadísticas de
los donantes de sangre y de las actividades
relativas al manejo y utilización de la sangre
y sus hemoderivados. La información perso-
nal será de carácter estrictamente confiden-
cial, salvo requerimiento de la autoridad
sanitaria competente o de carácter judicial
determinada en el Reglamento de la presen-

102
Derechos Humanos y VIH/SIDA

te Ley (Ley de Seguridad Transfusional,


artículo 36).
Panamá El resultado de la prueba para el diagnóstico
clínico de las infecciones de transmisión
sexual, del virus de la inmunodeficiencia
humana y del SIDA, será confidencial.
Con las excepciones previstas en esta Ley, la
prueba para el diagnóstico de las infecciones
de transmisión sexual, del virus de la inmu-
nodeficiencia humana y del SIDA, deberá
realizarse con el consentimiento de la perso-
na o de su representante legal (L, artículo
5º).
Para proteger la identidad de la persona
infectada, la información recabada por la
vigilancia epidemiológica será confidencial
(L, artículo 9º).
Para garantizar la confidencialidad, el resul-
tado de la prueba de detección de ITS/VIH
se dará mediante una codificación que con-
tendrá el número de cédula, seguro social,
pasaporte o expediente de la persona a quien
se le realice la prueba, y se procederá de
acuerdo con las normas de notificación
vigentes (R, artículo 23).
Con las excepciones establecidas en la Ley,
la confidencialidad es un derecho fundamen-
tal de la persona enferma o portadora de
infección de transmisión sexual o del virus
de la inmunodeficiencia humana. Nadie
podrá, pública ni privadamente, hacer refe-
rencia a estos padecimientos, sin el previo
consentimiento del paciente o la paciente,
excepto para las cónyuges, los cónyuges, los
compañeros y las compañeras de actividad
sexual, así como para los representantes o

103
Derechos Humanos y VIH/SIDA

las representantes legales de menores


(Artículo 34, Ley # 3 de ITS/VIH/SIDA).
Los funcionarios de las entidades públicas y
privadas, así como la comunidad en general,
respetarán el derecho a la confidencialidad
que tienen las personas portadoras o enfer-
mas de una ITS/VIH/SIDA y no harán refe-
rencia a su condición, sin el previo consenti-
miento del afectado, salvo las excepciones
previstas en la Ley (R, artículo 97).

3. Autonomía
Costa Rica No contiene disposiciones al respecto.
El Salvador No contiene disposiciones al respecto.
Guatemala Toda persona tiene derecho a hacer lo que la
ley no prohíbe; no está obligada a acatar
órdenes que no estén basadas en ley y emiti-
das conforme a ella. Tampoco podrá ser per-
seguida ni molestada por sus opiniones o por
actos que no impliquen infracción a la
misma (Artículo 5º de la CP).
Honduras No contiene disposiciones al respecto.
Nicaragua En la prevención y control del VIH/SIDA se
deben garantizar los derechos humanos; se
garantizará la no-discriminación, la confi-
dencialidad y la autonomía personal (Ley
238, artículo 3º).
Panamá Toda persona tiene derecho a efectuarse la
prueba de detección de infecciones de trans-
misión sexual y el virus de la inmunodefi-
ciencia humana, de manera voluntaria
(Artículo 7º de la Ley ITS/VIH/SIDA).

104
Derechos Humanos y VIH/SIDA

4. Intimidad personal
Costa Rica Se garantiza el derecho a la intimidad, a la
libertad y al secreto de las comunicaciones.
Son inviolables los documentos privados y
las comunicaciones escritas, orales o de
cualquier otro tipo (Artículo 24 de la CP.)
Salvo las excepciones contenidas en esta ley,
a todo portador del VIH/SIDA le asiste el
derecho de que no se interfiera en el desa-
rrollo de sus actividades civiles, familiares,
laborales, profesionales, educativas, afecti-
vas y sexuales, estas últimas de acuerdo con
las respectivas recomendaciones de protec-
ción (Artículo 4º de la LG).
El Salvador No contiene disposiciones al respecto.
Guatemala No contiene disposiciones al respecto.
Honduras La realización de pruebas de sangre para
detectar VIH en las personas, sin el consen-
timiento de las mismas, implica una viola-
ción al derecho a la intimidad personal, por
tanto será sancionada de conformidad a lo
establecido en la legislación nacional,
excepto en los casos prescritos en la Ley
Especial sobre VIH/SIDA, en el presente
Reglamento y a solicitud de la Autoridad
Judicial competente (Artículo 51 de la Ley
VIH).
Nicaragua No se puede obligar ni coaccionar a las per-
sonas que viven con el VIH/SIDA, a brindar
información al personal de salud sobre su
vida privada o sus contactos sexuales
(Artículo 27 de la Ley SIDA).
Panamá No contiene disposiciones al respecto.

105
Derechos Humanos y VIH/SIDA

5. Libertad y movilización
Costa Rica Toda persona tiene derecho a la libertad y a
la seguridad personales (Artículo 7º de la
CADH).
Toda persona tiene derecho al recurso de
hábeas corpus para garantizar su libertad e
integridad personales, y al recurso de ampa-
ro para mantener o restablecer el goce de los
otros derechos consagrados en esta
Constitución, así como de los de carácter
fundamental establecidos en los instrumen-
tos internacionales sobre derechos humanos,
aplicables en la República (Artículo 48 de la
CP).
El Salvador No contiene disposiciones al respecto.
Guatemala Toda persona que vive con VIH/SIDA tiene
derecho a la libre movilización y locomo-
ción en el territorio nacional y no podrá
negársele el ingreso o salida del mismo
(A rtículo 41, Decreto 27-2000, Ley de
VIH/SIDA).
Toda persona tiene libertad de entrar, per-
manecer, transitar y salir del territorio nacio-
nal y cambiar de domicilio o residencia, sin
más limitaciones que las establecidas por la
ley (Artículo 26 de la CP).
Honduras Se garantiza la libre circulación y permanen-
cia en lugares públicos de las personas infec-
tadas por VIH o enfermas de SIDA, excepto
aquellas cuya situación mental ponga en
peligro la vida de los demás (Artículo 71 de
la Ley VIH).
Nicaragua No contiene disposiciones al respecto.
Panamá Se prohíbe las restricciones a los derechos y
libertades de las personas con infecciones de

106
Derechos Humanos y VIH/SIDA

transmisión sexual y el VIH o enfermas de


SIDA, salvo los casos previstos por la ley
respecto a conductas de riesgo de las perso-
nas infectadas o enfermas (Artículo 32, Ley
#3 ITS/VIH/SIDA).

6. No-aislamiento
Costa Rica Prohíbese la segregación, el aislamiento y
las restricciones a las actividades laborales,
deportivas, recreativas y de cualquier otra
índole, en perjuicio de las personas privadas
de libertad e infectadas por el VIH/SIDA
(Artículo 38 de la LG).
El Salvador No contiene disposiciones al respecto.
Guatemala Cuando sea necesario el tratamiento intra-
hospitalario de las personas que viven con
VIH/SIDA, no se justificará su aislamiento,
salvo que sea en beneficio de éstas, para su
protección y la de otras personas (Artículo
50, Decreto 27-2000, Ley de VIH/SIDA).
Honduras No contiene disposiciones al respecto.
Nicaragua Cuando sea necesaria la asistencia hospitala-
ria en calidad de internación para personas
con SIDA, no se justificará su aislamiento,
salvo que sea en beneficio de éstas, para pro-
tegerlas de otras infecciones (Artículo 28 de
la Ley 238).
Panamá Se prohíben las restricciones de los derechos
y libertades de las personas con infecciones
de transmisión sexual o con el virus de la
inmunodeficiencia humana o enfermedades
del SIDA, salvo los casos previstos por la
ley respecto a conductas de riesgo de las per-
sonas infectadas o enfermas (Artículo 32 de
la Ley # 3 ITS/VIH/SIDA).

107
Derechos Humanos y VIH/SIDA

7. Acceso y recepción de información


Costa Rica Toda persona tiene derecho a la libertad de
pensamiento y de expresión. Este derecho
comprende la libertad de buscar, recibir y
difundir informaciones e ideas de toda índo-
le, sin consideración de fronteras, ya sea
oralmente, por escrito o en forma impresa o
artística, o por cualquier otro procedimiento
de su elección (Artículo 13 de la CADH).
Todo portador del VIH/SIDA tiene derecho
a contar con información exacta, clara, veraz
y científica acerca de su condición, por parte
del personal profesional y técnico (Artículo
6º de la LG).
El Salvador Toda persona tiene derecho a recibir y tener
acceso a la información, orientación, educa-
ción veraz y científica necesaria sobre la
infección del VIH (Artículo 23 de la LVIH).
Cuando una persona se encontrare detenida
o privada de libertad por orden judicial,
tiene derecho a recibir información, orienta-
ción, educación veraz y científica necesaria
para la prevención del VIH/SIDA (Artículo
26 de la LVIH).
Guatemala Toda persona que viva con VIH/SIDA tiene
el derecho de ser informada exacta, clara,
precisa y científicamente por parte del per-
sonal de salud que le atiende y, de ser posi-
ble, en su idioma materno (Artículo 39,
Decreto 27-2000, Ley de VIH/SIDA).
Honduras Se reconoce el derecho de todas las personas
infectadas por VIH o enfermas de SIDA, a
recibir educación, capacitación, e informa-
ción respecto a su condición serológica y a
sus derechos y deberes con las demás perso-
nas (Artículo 65 de la Ley VIH).

108
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Nicaragua Derecho a ser informado de manera comple-


ta y continua, en términos razonables de
comprensión y considerando el estado psí-
quico, sobre su proceso de atención, inclu-
yendo nombre del facultativo, diagnóstico,
pronóstico y alternativa de tratamiento y a
recibir la consejería por personal capacitado
antes y después de la realización de los exá-
menes y procedimientos establecidos en los
protocolos y reglamentos. Cuando médica-
mente no sea aconsejable comunicar datos al
paciente, habrá de suministrarse dicha infor-
mación a una persona adecuada que lo repre-
sente. El paciente tiene el derecho a saber el
nombre completo del médico responsable de
coordinar la atención. Cuando el usuario
requiera la información por medio escrito le
deberá ser entregada por esa vía (Ley
General de Salud, artículo 8º).
Se difundirán ampliamente todos los méto-
dos de prevención, científicamente acepta-
dos y se garantizará la accesibilidad de la
población a los mismos (Ley 238, artículo
12).
Las autoridades sanitarias mantendrán infor-
mación sobre incidencia y prevalencia del
VIH/SIDA, garantizando el anonimato.
Tendrán acceso a dicha información las ins-
tituciones y organismos dedicados a la pro-
moción y atención de salud que lo soliciten,
ya sean públicos o privados (Ley 238, artí -
culo 17).
Panamá Toda persona enferma o portadora de infec-
ciones de transmisión sexual o del virus de
la inmunodeficiencia humana, tiene derecho
a contar con información exacta, clara, pre-
cisa y científica acerca de su situación, por

109
Derechos Humanos y VIH/SIDA

parte de personal profesional y técnico (L,


artículo 33).
El médico tratante y el equipo multidiscipli-
nario deberán informar a las personas porta-
doras o enfermas de ITS/VIH/SIDA, de
manera clara y detallada, sobre los posibles
efectos secundarios o reacciones adversas de
los medicamentos prescritos, la adherencia
al tratamiento y la necesidad de seguir utili-
zando métodos de barrera en las relaciones
sexuales (R, artículo 70).

8. Salud
Costa Rica Todo habitante tiene derecho a las prestacio-
nes de salud, en la forma que las leyes y
reglamentos especiales determinen y el
deber de proveer a la conservación de su
salud y de concurrir al mantenimiento de la
de su familia y la de la comunidad (Artículo
3º de la LGS).
Toda persona tiene derecho a obtener de los
funcionarios competentes la debida informa-
ción y las instrucciones adecuadas sobre
asuntos, acciones y prácticas conducentes a
la promoción y conservación de su salud
personal y de la de los miembros de su
hogar, particularmente sobre higiene, dieta
adecuada, orientación psicológica, higiene
mental, educación sexual, enfermedades
transmisibles, planificación familiar, diag-
nóstico precoz de enfermedades y sobre
prácticas y el uso de elementos técnicos
especiales (Artículo 10 de la LGS).
Toda persona y en particular quienes vayan
a contraer matrimonio podrán solicitar de los

110
Derechos Humanos y VIH/SIDA

servicios de salud competentes, y obtener


prontamente, los certificados de salud en
que se acredite, mediante los exámenes que
sea menester, que no padece de enfermedad
transmisible o crónica o condiciones espe-
ciales que puedan poner en peligro la salud
de terceras personas o de la descendencia
(Artículo 11 de la LGS).
Toda madre gestante tiene derecho a los ser-
vicios de información materno-infantil, al
control médico durante su embarazo; a la
atención médica del parto y a recibir alimen-
tos para completar su dieta, o la del niño,
durante el período de lactancia (Artículo 12
de la LGS).
Toda persona tiene derecho a exámenes pre-
ventivos de salud y a los servicios de diag-
nóstico precoz de las enfermedades crónicas
debiendo en todo caso, someterse a ellos
cuando la autoridad de salud así lo disponga
(Artículo 17 de la LGS).
Toda persona tiene derecho a solicitar de los
servicios de salud, información y medios
para prevenir o evitar los efectos de la
dependencia personal, o de las personas a su
cargo, de drogas u otras sustancias, debien-
do seguir las medidas técnicas especiales
que la autoridad de salud le señale para tales
efectos (Artículo 19 de la LGS).
Podrán también conforme a disposiciones
legales y reglamentarias recibir medicamen-
tos, alimentos de uso terapéutico‚ elementos
de uso médico y otros medios que fueren
indispensables para el tratamiento de su
enfermedad y para su rehabilitación personal
o para las personas de su dependencia
(Artículo 21 de la LGS).

111
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El Salvador No contiene disposiciones al respecto.


Guatemala El Estado protegerá la salud física, mental y
moral de los menores de edad y de los ancia-
nos. Les garantizará su derecho a la alimen-
tación, salud, educación y seguridad y previ-
sión social (Artículo 51 de la CP).
El goce de la salud es derecho fundamental
del ser humano, sin discriminación alguna
(Artículo 93 de la CP).
El Estado velará por la salud y asistencia
social de todos los habitantes. Desarrollará,
a través de sus instituciones, acciones de
prevención, promoción, recuperación, reha-
bilitación, coordinación y las complementa-
rias pertinentes a fin de procurarles el más
completo bienestar físico, mental y social
(Artículo 94 de la CP).
La salud de los habitantes de la nación es un
bien público. Todas las personas e institucio-
nes están obligadas a velar por su conserva-
ción y restablecimiento (Artículo 95 de la
CP).
Todos los habitantes de la República tienen
derecho a la prevención, promoción, recupe-
ración y rehabilitación de su salud, sin dis-
criminación. alguna (Artículo 1º del Código
de Salud).
Las personas que viven con VIH/SIDA tie-
nen derecho a recibir información, conseje-
ría y servicios de salud sexual, reproductiva
y de planificación familiar (Artículo 46 de la
Ley de VIH/SIDA).
El Estado garantizará la protección social,
económica y jurídica de la familia. Pro-
moverá su organización sobre la base legal

112
Derechos Humanos y VIH/SIDA

del matrimonio, la igualdad de derecho de


los cónyuges, la paternidad responsable y el
derecho de las personas a decidir libremente
el número y espaciamiento de sus hijos
(Artículo 47 de la CP).
Los niños, niñas y adolescentes tienen dere-
cho a ser protegidos contra toda forma de
explotación o abuso sexual, incluyendo:
a. La incitación o la coacción para que se
dedique a cualquier actividad sexual.
b. Su utilización en la prostitución, espectá-
culos o material pornográfico.
c. Promiscuidad sexual.
d. El acoso sexual de docentes, tutores y
responsables (Artículo 56 de la Ley de
Protección Integral de la Niñez y Ado -
lescencia).
Son obligaciones del Estado, a través de sus
órganos competentes cuando exista amenaza
o violación a los derechos de la niñez y la
adolescencia, las siguientes:
h. Diseñar y ejecutar programas de educa-
ción sexual, prevención de enfermedades
de transmisión sexual, preparación para
la procreación y la vida en pareja, que
inculquen la paternidad y maternidad res-
ponsables (Artículo 76 de la Ley de
Protección Integral de la Niñez y
Adolescencia).
Honduras Se reconoce el derecho a la salud de toda
persona infectada por VIH o que padece de
SIDA, a recibir sin distinción o restricción
alguna, la atención médica hospitalaria
pública o privada que solicite (Artículo 47
de la Ley VIH).

113
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Nicaragua La Ley General de Salud tutela “el derecho


que tiene toda persona de disfrutar, conser-
var y recuperar su salud” (Ley 423 del 2002,
artículo 1º).
Panamá Se establece como función esencial del
Estado y del individuo el derecho de aten-
ción integral, sin distinción (Artículo 105 de
la CP).

9. Atención integral12
Costa Rica Todo portador de VIH/SIDA tiene derecho a
asistencia médico-quirúrgica, psicológica y
de consejería; además, a todo tratamiento
que le garantice aminorar su padecimiento y
aliviar, en la medida de lo posible, las com-
plicaciones originadas por la enfermedad.
Para lo anterior, la CCSS deberá importar,
comprar, mantener en existencia y suminis-
trar directamente a los pacientes, los medi-
camentos antirretrovirales específicos para
el tratamiento del VIH/SIDA (Artículo 7º de
la LG).
El Salvador Toda persona viviendo con VIH/SIDA tiene
los siguientes derechos:
a. Asistencia sanitaria, tratamiento médico,
quirúrgico, psicológico y de consejería
de manera oportuna y en igualdad de
condiciones y a medidas preventivas que
impidan la progresividad de la infección
(Artículo 5º a. de la LVIH).

12 En relación con los recursos disponibles para la atención integral, en


los cuadros de la sección anterior se hizo referencia a las disposicio-
nes legales sobre financiamiento de la política nacional sobre
VIH/SIDA.

114
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El médico tratante o personal de salud capa-


citado en VIH/SIDA que informare a una
persona sobre su condición seropositiva,
hará saber además el carácter infeccioso de
ésta y de los medios de transmisión y de pre-
vención, del derecho a recibir asistencia en
salud, adecuada e integral, y de la obligación
de proteger a su pareja habitual o casual,
todo con garantía a su confidencialidad
(Artículo 19 de la LVIH).
Guatemala Toda persona con diagnóstico de infección
por VIH/SIDA deberá recibir atención inte-
gral de inmediato y en igualdad de condicio-
nes con otras personas, para lo cual deberá
respetarse la voluntad, dignidad, individuali-
dad y confidencialidad. Ningún trabajador
de la salud podrá negarse a prestar la aten-
ción que requiera una persona que vive con
VIH/SIDA, debiendo tomar las medidas de
bioseguridad recomendadas (A rtículo 35,
Decreto 27-2000, Ley de VIH/SIDA).
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social proveerá servicios de atención a las
personas que viven con el VIH/SIDA, que
les aseguren consejería, apoyo y tratamiento
médico actualizado, de manera individual o
en grupo. Esta atención podrá ser domicilia-
ria o ambulatoria y estará diseñada para
atender sus necesidades físicas, psicológicas
y sociales (Artículo 48, Decreto 27-2000,
Ley de VIH/SIDA).
Los establecimientos públicos y privados
del Sector, deben proporcionar a los enfer-
mos portadores de enfermedades transmisi-
bles y de sus contactos, acceso al diagnósti-
co y a la atención de salud, en condiciones
en que se respete su integridad personal y la

115
Derechos Humanos y VIH/SIDA

confidencialidad del caso, sin detrimento de


lo indicado en el artículo 54 (Artículo 55 del
Código de Salud).
Todas las personas tienen derecho a la pro-
tección integral de la salud y el deber de par-
ticipar en la promoción y defensa de la salud
propia, así como la de su familia y su comu-
nidad. El Ministerio de Salud Pública y
Asistencia Social, en coordinación con el
Instituto Guatemalteco de Seguridad Social,
atenderá las necesidades de salud de la
población mediante programas, planes,
estrategias y acciones de promoción, pre-
vención, recuperación y rehabilitación de la
salud, mediante la prestación de servicios
integrados, respetando, cuando clínicamente
sea procedente, las prácticas de medicina
tradicional e indígena (Artículo 24, Decreto
42-2001, Ley de Desarrollo Social).
Honduras Se reconoce el derecho a la salud de toda
persona infectada por VIH o que padece de
SIDA, a recibir sin distinción o restricción
alguna, la atención médica hospitalaria
pública o privada que solicite (Artículo 47
de la Ley VIH).
La negación o restricción de atención médi-
ca a las personas infectadas por VIH o enfer-
mas de SIDA, supone una conducta sancio-
nable y estará sujeta a las disposiciones que
al respecto establecen las normas del ejerci-
cio profesional y las leyes (Artículo 48 de la
Ley VIH).
Ningún profesional de la salud o institución
de salud se podrá negar a prestar la atención
que requiere una persona seropositiva o
enferma de SIDA, en caso contrario incurri-

116
Derechos Humanos y VIH/SIDA

rá en responsabilidad civil (Artículo 49 de la


Ley VIH).
El empleador no podrá despedir, sancionar,
degradar o disminuir en su salario a sus
empleados infectados por el VIH (Artículo
53 de la Ley VIH).
Nicaragua El Estado promoverá servicios de atención
integral (consejería, asesoría, apoyo y trata-
miento) en los aspectos físico, psicológico y
social. La atención puede ser hospitalaria o
ambulatoria (Artículo 19 de la Ley VIH).
Panamá Toda persona diagnosticada con ITS, VIH o
SIDA, deberá recibir atención oportuna y en
igualdad de condiciones, tanto en la entidad
pública como en la privada, y deberá respe-
társele la confidencialidad como paciente.
Además, se proveerá a la persona infectada,
la orientación e información necesarias, las
que deberá, obligatoriamente, facilitarles a
sus contactos, así como la forma de hacerlo,
a fin de interrumpir la cadena de transmisión
(L, artículo 21).
Todo trabajador o trabajadora de la salud
está obligado a prestar la atención que
requiere la persona con ITS, VIH o enferma
de SIDA, y cumplirá estrictamente las medi-
das de bioseguridad para su propia protec-
ción. A esta disposición, en igualdad de con-
diciones, también queda sujeto el profesio-
nal o la profesional que, por su actividad
laboral, pueda tener contacto con personas
posiblemente afectadas con una infección de
transmisión sexual o con el virus de la inmu-
nodeficiencia humana (L, artículo 22).
Toda persona portadora o enferma de una
ITS/VIH/SIDA será atendida por un equipo

117
Derechos Humanos y VIH/SIDA

multidisciplinario de salud, con el máximo


respeto y confidencialidad, sin discrimina-
ción alguna y de manera que se garantice su
atención integral (R, artículo 57).
Los trabajadores de la salud tienen la obliga-
ción de brindar la atención que requiera la
persona portadora de una ITS/VIH o enfer-
ma de una ITS/SIDA, sin discriminación; y
deberán cumplir las normas de bioseguridad
para su propia protección y la del resto de la
población (R, artículo 58).
Los(as) directores(as) de las instalaciones de
salud, públicas y privadas, tienen la obliga-
ción de vigilar que cualquier persona porta-
dora o enferma de una ITS/VIH/SIDA sea
atendida debidamente por el personal a su
cargo (R, artículo 60).
El médico que realice el diagnóstico del
VIH/SIDA deberá referir al paciente de
manera expedita a un especialista en enfer-
medades infecciosas o en medicina interna,
para la prescripción inicial de los medica-
mentos específicos y actuales, de acuerdo
con los criterios establecidos en el protocolo
de tratamiento de las normas técnicas admi-
nistrativas para la atención de las enferme-
dades transmitidas sexualmente y el
VIH/SIDA; y previo cumplimiento de los
criterios técnico científicos de inclusión al
tratamiento (R, artículo 67).
Para dar seguimiento al tratamiento de las
personas portadoras de VIH o enfermas de
SIDA, los pacientes serán atendidos, en el
nivel primario, por un médico capacitado en
el manejo de la atención integral, que tendrá
a su disposición, para cada caso, los medica-
mentos establecidos por el Programa

118
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Nacional contra las ITS/VIH/SIDA (R, artí -


culo 69).

10. Trabajo
Costa Rica El trabajo es un derecho del individuo y una
obligación con la sociedad. El Estado debe
procurar que todos tengan ocupación hones-
ta y útil, debidamente remunerada, e impedir
que por causa de ella se establezcan condi-
ciones que en alguna forma menoscaben la
libertad o la dignidad del hombre o degraden
su trabajo a la condición de simple mercan-
cía. El Estado garantiza el derecho de libre
elección de trabajo (Artículo 56 de la CP).
Salvo las excepciones contenidas en esta
ley, a todo portador del VIH/SIDA le asiste
el derecho de que no se interfiera en el desa-
rrollo de sus actividades civiles, familiares,
laborales, profesionales, educativas, afecti-
vas y sexuales, estas últimas de acuerdo con
las respectivas recomendaciones de protec-
ción (Artículo 4º de la LG).
El Salvador Toda persona viviendo con VIH/SIDA tiene
derecho a acceder a un puesto de trabajo que
no conlleve contactos de riesgo y a no ser
despedido de su trabajo o desmejorado en su
remuneración, prestaciones o condiciones
laborales en razón de su enfermedad
(Artículo 5º c. de la LVIH).
Guatemala Las personas que viven con VIH/SIDA tie-
nen derecho al trabajo y pueden desempeñar
labores de acuerdo a su capacidad y situa-
ción. No podrá considerarse la infección por
el VIH como impedimento para contratar ni
como causal para la terminación de la rela-

119
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ción laboral (Artículo 42, Decreto 27-2000,


Ley de VIH/SIDA).
Honduras Se garantiza el derecho al trabajo; en tal
medida, ninguna persona trabajadora o
empleada en el sector público o privado,
podrá ser despedida por su condición de
infectada por VIH o enfermo de SIDA
(Artículo 52 de la Ley VIH).
Ningún empleador podrá negar o restringir
que sus trabajadores o empleados infectados
por VIH o enfermos de SIDA reciban la
atención médica necesaria.
El empleador no podrá despedir, sancionar,
degradar o disminuir en su salario a sus
empleados infectados por el VIH.
El empleado que padezca de la enfermedad
del SIDA y tenga que ausentarse de su tra-
bajo para recibir atención médica, en el caso
en que se le restrinja ese derecho, previa pre-
sentación de un certificado médico extendi-
do por la autoridad de salud o un profesional
de la medicina, deberá ser indemnizado por
el empleador (Artículo 53 de la Ley VIH).
Nicaragua Las personas que viven con VIH tienen
derecho al trabajo y pueden desempeñar
labores de acuerdo a su capacidad. No podrá
considerarse la infección por VIH como
impedimento para contratar ni como causal
para la terminación de la relación laboral
(Ley 238, artículo 22).
Panamá Los empleadores públicos o privados, nacio-
nales o extranjeros, no podrán solicitar, en
alguno de sus trámites o como requisito para
realizar gestiones de su competencia, prue-
bas de laboratorio o la presentación de dictá-
menes o certificaciones sobre el contagio de

120
Derechos Humanos y VIH/SIDA

una ITS/VIH/SIDA. Si el empleador tiene


conocimiento del estado de infección de
alguno de sus trabajadores, no podrá usar
dicha condición como causal de despido o
discriminación laboral (R, artículo 99).
Cuando sea necesario, por la naturaleza del
trabajo, que el trabajador afectado comuni-
que al patrono sobre su estado de infección
con una ITS/VIH o que se encuentra enfer-
ma de SIDA, éste tiene que guardar la confi-
dencialidad del caso (R, artículo 100).
El Plan Estratégico contra las ITS/
VIH/SIDA de cada sector debe incluir infor-
mación sobre los derechos y obligaciones de
los(as) trabajadores(as), relativos a los reco-
nocimientos médicos ordenados por el
empleador o la autoridad competente, pre-
visto en el artículo 126, numeral 9, del
Código de Trabajo (R, artículo 112).

11. Educación
Costa Rica La Educación General Básica es obligatoria.
Ésta, la preescolar y la diversificada son gra-
tuitas y costeadas por la Nación (Artículo 78
de la CP).
Todo habitante de la República tiene dere-
cho a la educación y el Estado la obligación
de procurar ofrecerla en la forma más amplia
y adecuada (Artículo 1º de la LFE).
La escuela costarricense procurará, entre
otros, desarrollar aptitudes, atendiendo ade-
cuadamente las diferencias individuales
(Artículo 3º de la LFE).
Todas las actividades educativas deberán
realizarse en un ambiente democrático, de

121
Derechos Humanos y VIH/SIDA

respeto mutuo y de responsabilidad


(Artículo 10 de la LFE).
La educación primaria tiene por finalidades:
e. Capacitar para la conservación y mejora-
miento de la salud;
f. Capacitar para el conocimiento racional
y la comprensión del universo (Artículo
13 de la LFE).
Ningún centro educativo, público ni priva-
do, podrá solicitar pruebas ni dictámenes
médicos sobre la portación del VIH como
requisito de ingreso o permanencia. Ningún
estudiante podrá ser discriminado, excluido
ni expulsado por ser portador del VIH o
estar enfermo de SIDA; tampoco cuando
alguno de sus familiares o allegados resulte
infectado (Artículo 11 de la LG).
El Salvador Toda persona viviendo con VIH/SIDA tiene
derecho a tener acceso a la educación ya sea
pública o privada y a no ser excluido en
razón de su enfermedad (Artículo 5º c. de la
LVIH).
Guatemala Las personas que viven con VIH/SIDA y sus
familias tienen derecho a la educación. Todo
estudiante podrá oponerse a la presentación
de pruebas de detección del VIH/SIDA
como requisito de ingreso o continuación de
estudios. No podrá limitárseles el acceso a
los centros educativos (Artículo 44, Decreto
27-2000, Ley de VIH/SIDA).
El Estado protegerá la salud física, mental y
moral de los menores de edad y de los ancia-
nos. Les garantizará su derecho a la alimen-
tación, salud, educación y seguridad y previ-
sión social (Artículo 5º, Decreto 27-2000,
Ley de VIH/SIDA).

122
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Honduras Los centros educativos, de capacitación o


adiestramiento público o privado, no podrán
negar o restringir el acceso a la educación o
capacitación de las personas infectadas por
el VIH o enfermas de SIDA; a quienes trans-
gredan esta disposición se les impondrá
como sanción una multa de un salario míni-
mo mensual por primera vez y tres salarios
mínimos mensuales si es reincidente. Lo
anterior sin perjuicio de la obligación de ase-
gurar el acceso a la persona viviendo con
VIH (Artículo 51 de la Ley VIH).
A las personas infectadas por VIH o enfer-
mas de SIDA, a los hijos e hijas o a cual-
quier familiar de personas infectadas, inde-
pendientemente de su condición serológica,
no podrá negárseles su ingreso o permanen-
cia en centros educativos o de capacitación,
públicos o privados, ni serán discriminados
por motivo alguno (Artículo 66 de la Ley
VIH).
Nicaragua Las personas que viven con VIH/SIDA y sus
hijos tienen derecho a la educación. No se
les podrá impedir el acceso a los centros
educativos (Artículo 245 de la Ley 238).
Panamá Ningún centro educativo, organización cívi-
ca, social, cultural, deportiva, religiosa o de
otra índole podrá solicitar pruebas médicas
de detección de ITS o VIH, como requisito
de ingreso o permanencia en ellos. Ningún
estudiante podrá ser discriminado, excluido
ni expulsado por ser portador o estar enfer-
mo de SIDA; tampoco cuando alguno de sus
familiares o allegados resulte infectado
(Artículo 39 de la Ley ITS/VIH/SIDA).

123
Derechos Humanos y VIH/SIDA

12. Recreación
Costa Rica No contiene disposiciones al respecto.
El Salvador No contiene disposiciones al respecto.
Guatemala Las personas que viven con VIH/SIDA tie-
nen el derecho a practicar deportes y a parti-
cipar en actividades recreativas, siempre y
cuando su condición física lo permita y no
represente un riesgo de infección por expo-
sición a fluidos corporales infectantes
(Artículo 45 de la Ley de VIH/SIDA).
Honduras No contiene disposiciones al respecto.
Nicaragua Las personas que viven con VIH/SIDA tie-
nen derecho a practicar deportes y a partici-
par en actividades recreativas. Se incluirán
en las medidas generales de salud en el
deporte, las relativas a la prevención del
VIH/SIDA (Artículo 25 de la Ley VIH).
Panamá Ningún centro educativo, público o particu-
lar, ni organización cívica, social, cultural,
deportiva, religiosa o de otra índole, podrá
solicitar pruebas ni dictámenes médicos
sobre la portación de infecciones de transmi-
sión sexual, del virus de la inmunodeficien-
cia humana o del SIDA, como requisito de
ingreso o permanencia en ellos.
En las actividades deportivas de contacto,
podrá solicitarse prueba de las infecciones
de transmisión sexual, del virus de la inmu-
nodeficiencia humana y del SIDA, a efecto
de realizar programas de atención, protec-
ción, prevención y control (Artículo 39 de la
Ley ITS/VIH/SIDA).

124
Derechos Humanos y VIH/SIDA

VI. Regulaciones sobre el VIH/SIDA y trabajo

Las normas internacionales del trabajo


El reconocimiento del trabajo como un derecho humano,
está garantizado, entre otros, en el Protocolo Adicional a la
Convención Americana sobre Derechos Humanos. En su
artículo 6 se afirma: “Toda persona tiene derecho al trabajo,
el cual incluye la oportunidad de obtener los medios para lle-
var una vida digna y decorosa a través del desempeño de una
actividad lícita libremente escogida o aceptada”. En el ámbi-
to de las normas internacionales del trabajo, como ya se indi-
có en la sección II, existe una serie de convenios internacio-
nales emitidos por la Organización Internacional del Trabajo
(OIT), que establecen las obligaciones de los Estados en
cuanto a la regulación de las relaciones entre los patronos y
los trabajadores.
Aunque no existe ningún convenio internacional del tra-
bajo que aluda específicamente al VIH/SIDA en el ámbito
laboral, muchos instrumentos se refieren tanto a la protec-
ción contra la discriminación como a la prevención de la
infección, y pueden ser utilizados para defender los derechos
de las personas relacionadas con el VIH/SIDA. Los conve-
nios internacionales del trabajo son vinculantes para los
Estados que los ratifican. Con la ratificación se comprome-
ten voluntariamente a aplicar en el país las disposiciones del
convenio, esto es, a adaptar a ellas la legislación y la prácti-
ca nacionales y a aceptar una supervisión internacional.
Algunos de los convenios de particular interés para pro-
mover el respeto de los derechos humanos en el contexto del
VIH/SIDA en el trabajo son los siguientes:

A. Convenio 81 sobre inspección del trabajo (1947)


Este convenio establece que todo Miembro de la
Organización Internacional del Trabajo deberá mantener un
sistema de inspección del trabajo en los establecimientos
industriales.

125
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Ese sistema se aplicará a todos los establecimientos en los


cuales los inspectores de trabajo están encargados de velar
por el cumplimiento de las disposiciones legales relativas a
las condiciones de trabajo y a la protección de los trabajado-
res en el ejercicio de su profesión.

B. Convenio 102 sobre seguridad social (1952)


Señala que todo Miembro (para el cual esté en vigor esta
parte del Convenio), deberá garantizar a las personas prote-
gidas, la concesión –cuando su estado lo requiera–, de asis-
tencia médica de carácter preventivo o curativo, que deberá
comprender todo estado mórbido, cualquiera que fuere su
causa; el embarazo, el parto y sus consecuencias.

C. Convenio 111 sobre discriminación en el empleo


(1958)
Crea la obligación de formular y llevar a cabo una políti-
ca nacional que promueva, por métodos adecuados a las con-
diciones y a la práctica nacionales, la igualdad de oportuni-
dades y de trato en materia de empleo y ocupación, con el
objeto de eliminar cualquier discriminación a este respecto.

D. Convenio 155 sobre salud de los trabajadores


(1981)
Indica que todo Miembro deberá formular, poner en prác-
tica y reexaminar periódicamente una política nacional cohe-
rente en materia de seguridad y salud de las y los trabajado-
res y medio ambiente de trabajo, que tendrá por objeto pre-
venir los accidentes y los daños para la salud que sean con-
secuencia del trabajo, guarden relación con la actividad labo-
ral o sobrevengan durante el trabajo, reduciendo al mínimo,
en la medida en que sea razonable y factible, las causas de
los riesgos inherentes al medio ambiente de trabajo.

126
Derechos Humanos y VIH/SIDA

E. Convenio 158 sobre terminación de la relación de


empleo (1982)
El artículo 4º de este convenio señala: “No se pondrá tér-
mino a la relación de trabajo de un trabajador a menos que
exista para ello una causa justificada relacionada con su
capacidad o su conducta o basada en las necesidades de fun-
cionamiento de la empresa, establecimiento o servicio”.

F. Convenio 161 sobre servicios de salud en el


trabajo (1985)
Mediante este convenio, todo Estado que lo ratifique “se
compromete a establecer progresivamente servicios de salud
en el trabajo para todos los trabajadores, incluidos los del
sector público y los miembros de las cooperativas de pro-
ducción, en todas las ramas de actividad económica y en
todas las empresas. Las disposiciones adoptadas deberían ser
adecuadas y apropiadas a los riesgos específicos que preva-
lecen en las empresas” (Artículo 3º).
No todos los países centroamericanos han ratificado los
convenios mencionados, por lo que su aplicación no es exi-
gible en todos ellos. El estado de ratificaciones en la subre-
gión es el siguiente:

Con todo y tratándose de la relación VIH/SIDA y dere-


chos laborales, adquiere vital importancia el Convenio 111
sobre la discriminación en el empleo y la ocupación, adopta-
do en el año 1958, el cual sí ha sido ratificado por todos los
Estados de la subregión.

127
Derechos Humanos y VIH/SIDA

En su artículo 1º, el Convenio señala que el término dis-


criminación comprende cualquier distinción, exclusión o
preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión,
opinión política, ascendencia nacional u origen social que
tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunida-
des o de trato en el empleo y la ocupación.
Advierte además, en sus artículos 2º, 3º y 5º, que todo
Estado que ratifique el Convenio “se obliga a formular y lle-
var a cabo una política nacional que promueva, por métodos
adecuados a las condiciones y a la práctica nacionales, la
igualdad de oportunidades y de trato en materia de empleo y
ocupación, con objeto de eliminar cualquier discriminación
a este respecto”. Agrega que se obliga también a “promulgar
leyes y promover programas educativos que por su índole
puedan garantizar la aceptación y cumplimiento de esa polí-
tica”.
Estas disposiciones constituyen el antecedente jurídico
internacional más importante para garantizar y proteger los
derechos de las personas trabajadoras portadoras de VIH o
enfermas de SIDA.
En el año 2001, el Consejo de Administración de la OIT
adoptó un Repertorio de recomendaciones prácticas, elabo-
rado a solicitud de los mandantes tripartitos: gobiernos, orga-
nizaciones de empleadores y organizaciones de trabajadores.
El Repertorio pone en evidencia el empeño de los mandan-
tes por asegurar condiciones de trabajo decentes y protección
social ante una crisis económica y humanitaria sin preceden-
tes como la constituida por la epidemia del VIH/SIDA.
Así, el propósito del Repertorio es “establecer una serie
de directrices para hacer frente a la epidemia del VIH/SIDA
en el mundo del trabajo y se enmarca en la labor de promo-
ción del trabajo decente. Las directrices abarcan las siguien-
tes esferas principales de actuación:
a) la prevención del VIH/SIDA;
b) la gestión y atenuación de los efectos del VIH/SIDA en el
mundo del trabajo;

128
Derechos Humanos y VIH/SIDA

c) la prestación de asistencia y apoyo a los trabajadores


infectados por el VIH/SIDA y a los afectados por la epi-
demia;
d) la erradicación del rechazo y de la discriminación contra
la persona real o supuestamente infectada por el
VIH/SIDA” (2001, p.1).
Además, el Repertorio contiene una serie de principios
fundamentales que es importante destacar:
• Reconocimiento del problema del VIH/SIDA en el ámbi-
to laboral.
• No discriminación.
• Igualdad entre hombres y mujeres.
• Ambiente de trabajo sano.
• Diálogo social.
• Rechazo a las pruebas de detección con fines de exclu-
sión del trabajo y de las actividades laborales.
• Confidencialidad.
• Continuación de la relación de trabajo.
• Prevención.
• Asistencia y apoyo.
Tomando como base estos principios, a continuación pre-
sentamos las principales disposiciones legales sobre
VIH/SIDA y el trabajo que se encuentran en las legislaciones
de cada uno de los países centroamericanos, desde el punto
de vista de los temas siguientes:
1. Reconocimiento del VIH/SIDA en el lugar de trabajo.
2. Prohibición de discriminación en el trabajo relacionada
con el estatus de VIH/SIDA.
3. Prohibición de exámenes obligatorios pre-empleo y
durante el empleo.
4. Medidas para la adaptación del lugar, puesto o tiempo de
trabajo.

129
Derechos Humanos y VIH/SIDA

5. Terminación del empleo por motivos relacionados con el


VIH/SIDA.
6. Seguridad social.
7. Otras prestaciones sociales, incluyendo retiro anticipado
y gastos funerales.
8. Programas preventivos en los lugares de trabajo.
9. Ámbito de negociación sobre el VIH/SIDA en el marco
laboral.
[Link] de capacitación a inspectores de trabajo y
otros funcionarios del sector trabajo.

1. Reconocimiento del VIH/SIDA en el lugar de


trabajo13
Costa Rica Salvo las excepciones contenidas en esta ley,
a todo portador del VIH/SIDA le asiste el
derecho de que no se interfiera en el desa-
rrollo de sus actividades civiles, familiares,
laborales, profesionales, educativas, afecti-
vas y sexuales, estas últimas de acuerdo con
las respectivas recomendaciones de protec-
ción (Artículo 4º de la LG).
Ningún patrono, público o privado, nacional
o extranjero, podrá, por sí mismo, ni
mediante otra persona, solicitar dictámenes
ni certificaciones médicas a los trabajadores
sobre la portación del VIH para obtener un
puesto laboral o conservarlo (Artículo 10 de
la LG).
El Salvador La infección por VIH/SIDA solamente es
reconocida, en el marco de la legislación,

13 Las tablas han sido elaboradas con base en la información de los estu-
dios nacionales sobre VIH/SIDA para el IIDH. La presentación por
países aparece en orden alfabético.

130
Derechos Humanos y VIH/SIDA

para efectos de la determinación, evaluación


y calificación de la incapacidad resultante
por riesgo profesional para los trabajadores
de salud y de aseo sanitario expuestos al
riesgo, y el impedimento mental que pueda
ser considerado como invalidez que inhabi-
lite el trabajo y permita el goce efectivo de la
pensión pertinente (Artículos 86 y 90 del
Reglamento de la Comisión Calificadora de
Invalidez).
Guatemala Las personas que viven con VIH/SIDA, tie-
nen derecho al trabajo y pueden desempeñar
labores de acuerdo a su capacidad y situa-
ción. No podrá considerarse la información
por el VIH como impedimento para contra-
tar ni como causal para la terminación de la
relación laboral (A rtículo 42 de la Ley
VIH/SIDA).
Honduras Ningún empleador podrá negar o restringir
que sus trabajadores o empleados infectados
por VIH o enfermos de SIDA, reciban la
atención médica necesaria (Artículo 53 de la
Ley VIH/SIDA).
Nicaragua No podrá considerarse la infección por VIH
como impedimento para contratar ni como
causal para la terminación de la relación
laboral (Artículo 22 de la Ley VIH/SIDA).
Panamá Salvo las excepciones contenidas en esta
Ley, a toda persona enferma o portadora de
ITS o del VIH, le asiste el derecho a no ser
interferida en la continuación del desarrollo
de sus actividades vitales, especialmente en
los aspectos laborables y otras facetas de su
vida social (Artículo 32 del Código de
Trabajo).

131
Derechos Humanos y VIH/SIDA

En caso de que haya habido probablemente


exposición laboral con ITS o del VIH, debe-
rá proveerse al afectado el tratamiento ade-
cuado inmediato, de acuerdo con los pará-
metros establecidos para su efectividad.
Deben, además, aplicarse otras preventivas
de reconocida efectividad para reducir, al
mínimo, el riesgo de infección de las perso-
nas expuestas, incluyendo pruebas de infec-
ción de transmisión sexual y del virus de la
inmunodeficiencia humana, inmediatas y de
acuerdo con la periodicidad requerida
(Artículo 35 del Código de Trabajo).
Se considera enfermedad profesional u ocu-
pacional, toda infección de transmisión
sexual o con el virus de la inmunodeficien-
cia humana, comprobada por métodos inter-
nacionales aceptados, que sea causada por la
exposición a alguna infección de transmi-
sión sexual o al virus de la inmunodeficien-
cia humana, en el ejercicio de las actividades
laborales o profesionales y que haya sido
debidamente documentada (Artículo 36 de
la Ley #3 de ITS/VIH/SIDA).
Cuando sea necesario, por la naturaleza del
trabajo, que el trabajador afectado comuni-
que al patrono sobre su estado de infección
con una ITS/VIH o que se encuentra enfer-
mo de SIDA, éste tiene que guardar confi-
dencialidad del caso (Artículo 100 Regla -
mento a la Ley ITS/VIH/SIDA).

2. Prohibición de discriminación en el trabajo


relacionada con el estatus de VIH/SIDA
Costa Rica Queda absolutamente prohibido a los patro-
nos ejecutar cualquier acto que restrinja los

132
Derechos Humanos y VIH/SIDA

derechos que el trabajador tiene conforme a


la ley (Artículo 70 del Código de Trabajo).
Queda prohibida toda discriminación laboral
contra cualquier trabajador con VIH/SIDA.
En caso de desarrollar alguna enfermedad
que le impida continuar con sus actividades
habituales, recibirá el trato establecido en la
legislación laboral vigente.
Ningún patrono, público o privado, nacional
o extranjero, podrá, por si mismo, ni
mediante otra persona, solicitar dictámenes
ni certificaciones médicas a los trabajadores
sobre la portación del VIH para obtener un
puesto laboral o conservarlo.
El empleado no estará obligado a informar a
su patrono ni compañero de trabajo acerca
de su estado de infección por el VIH.
Cuando sea necesario, podrá informarlo a su
patrono, quien deberá guardar la debida con-
fidencialidad y, en su caso, procurar el cam-
bio en las condiciones de trabajo para el
mejor desempeño de las funciones, según
criterio médico (Artículo 10 de la LG).
Cuando algún/a trabajador/a de la salud o
médico de empresa de alguna entidad públi-
ca o privada, conozca o sospeche del estado
de portador/a o enfermo/a de algún/a traba-
jador/a, por ningún motivo o circunstancia
podrá informar al/a patrono/a, jefe/a o cual-
quier otra persona sobre esta condición.
Además, deberá remitir a la persona porta-
dora o enferma al centro de atención en
salud correspondiente, para que reciba la
atención integral necesaria (Artículo 17 del
RLG).

133
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El Salvador Establece como un derecho de las personas


que viven con VIH/SIDA, el de acceder a un
puesto de trabajo que no conlleve contactos
de riesgo y a no ser despedido de su trabajo
o desmejorado en su remuneración, presta-
ciones o condiciones laborales, en razón de
su enfermedad (Artículo 5º de la LVIH).
Guatemala No constituirá requisito alguno para obtener
un puesto laboral la prueba de VIH/SIDA.
Ningún patrono está autorizado a solicitar
dictámenes y certificaciones médicas a los
trabajadores sobre la infección del
VIH/SIDA para efectos de conservar o ter-
minar una relación laboral, ni se les negará
los beneficios económicos laborales a los
que tienen derecho (Artículo 43 de la Ley
VIH/SIDA).
Honduras Se garantiza el derecho al trabajo, en tal
medida, ninguna persona trabajadora o
empleada en el sector público o privado,
podrá ser despedida por su condición de
infectada por VIH o enfermo de SIDA
(Artículo 52 de la Ley VIH).
El empleador no podrá despedir, sancionar,
degradar o disminuir en su salario a sus
empleados infectados por el VIH (Artículo
53 párrafo segundo de la Ley VIH).
Nicaragua No podrá considerarse la infección por VIH
como impedimento para contratar ni como
causal para la terminación de la relación
laboral (Artículo 22 de la Ley VIH/SIDA).
Panamá Queda prohibida toda discriminación laboral
contra cualquier trabajador o trabajadora con
el VIH o el SIDA. En caso de desarrollar
alguna enfermedad que le impida continuar
con sus actividades habituales, se aplicará la

134
Derechos Humanos y VIH/SIDA

legislación laboral (Artículo 37 de la Ley


ITS/VIH/SIDA).
Los empleadores públicos o privados, nacio-
nales o extranjeros, no podrán solicitar, en
alguno de sus trámites o como requisito para
realizar gestiones de su competencia, prue-
bas de laboratorio o la presentación de dictá-
menes o certificaciones sobre el contagio de
una ITS/VIH/SIDA. Si el empleador tiene
conocimiento del estado de infección de
alguno de sus trabajadores, no podrá usar
dicha condición como causal de despido o
discriminación laboral (Artículo 99 del
Reglamento a la Ley ITS/VIH/SIDA).

3. Prohibición de exámenes obligatorios pre-empleo y


durante el empleo
Costa Rica Ningún patrono, público o privado, nacional
o extranjero, podrá, por sí mismo, ni
mediante otra persona, solicitar dictámenes
ni certificaciones médicas a los trabajadores
sobre la portación del VIH para obtener un
puesto laboral o conservarlo (Artículo 10 de
la LG).
Es obligación de los trabajadores, entre
otras, someterse a reconocimiento médico,
sea al solicitar su ingreso al trabajo, o duran-
te éste a solicitud del patrono, para compro-
bar que no padece alguna incapacidad per-
manente profesional, contagiosa o incurable;
o a petición de un organismo oficial de
Salubridad Pública o de Previsión Social,
con cualquier motivo (Artículo 71 inciso f
del Código de Trabajo).
El Salvador Es deber de los empleados, someterse a
cualquier examen médico cuando fuere
requerido por los patronos o por las autori-

135
Derechos Humanos y VIH/SIDA

dades administrativas con el objeto de com-


probar su estado de salud (Artículo 31.10 del
Código de Trabajo).
Guatemala No se solicitará la prueba serológica para el
ingreso al país, el acceso a bienes o servi-
cios, a trabajo, a formar parte de institucio-
nes educativas o para recibir atención médi-
ca. No deberán ser consideradas como cau-
sal de la rescisión de un contrato laboral,
exclusión de un centro educativo, evacua-
ción de una vivienda o salida del país, tanto
de personas nacionales como extranjeras
(Artículo 22 de la Ley VIH/SIDA).
No constituirá requisito alguno para obtener
un puesto laboral la prueba de VIH/SIDA.
Ningún patrono está autorizado a solicitar
dictámenes y certificaciones médicas a los
trabajadores sobre la infección del
VIH/SIDA para efectos de conservar o ter-
minar una relación laboral, ni se les negará
los beneficios económicos laborales a los
que tienen derecho (Artículo 43 de la Ley
VIH/SIDA).
Honduras La realización de pruebas de sangre para
detectar VIH en las personas, sin el consen-
timiento de las mismas, implica una viola-
ción al derecho a la intimidad personal, por
tanto será sancionable de conformidad a lo
establecido en la legislación nacional excep-
to en lo prescrito en esta Ley (Artículo 58 de
la Ley VIH/SIDA).
La prueba de VIH no deberá solicitarse en
ningún caso para la tramitación u obtención
de documentos de carácter público (Artículo
61 de la Ley VIH/SIDA).
Nicaragua No existen disposiciones al respecto.

136
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Panamá Ningún patrono público o privado, nacional


o extranjero, está autorizado para solicitar
dictámenes y certificaciones médicas al tra-
bajador o trabajadora, sobre la portación del
virus de la inmunodeficiencia humana, para
efectos de obtener un puesto laboral o para
conservarlo. El estado de infección no es
causal de despido (Artículo 37 de la Ley
SIDA).
Los empleadores públicos o privados, nacio-
nales o extranjeros, no podrán solicitar, en
alguno de sus trámites o como requisito para
realizar gestiones de su competencia, prue-
bas de laboratorio o la presentación de dictá-
menes o certificaciones sobre el contagio de
una ITS/VIH/SIDA. Si el empleador tiene
conocimiento del estado de infección de
alguno de sus trabajadores, no podrá usar
dicha condición como causal de despido o
discriminación laboral (Artículo 99 Regla -
mento a la Ley SIDA).
Es obligación de los trabajadores someterse,
al solicitar su ingreso en el trabajo o durante
éste, si así lo ordena el empleador o la auto-
ridad competente, a un reconocimiento
médico para comprobar que no consume
drogas prohibidas por la ley, ni sufre trastor-
nos psíquicos que pudieran poner en peligro
la seguridad de sus compañeros, los equipos
o las instalaciones del empleador (Artículo
126 del Código de Trabajo, reformado por
el 50 de la Ley SIDA).

137
Derechos Humanos y VIH/SIDA

4. Medidas para la adaptación del lugar, puesto o


tiempo de trabajo
Costa Rica El empleado no estará obligado a informar a
su patrono ni a sus compañeros de trabajo
acerca de su estado de infección por el VIH.
Cuando sea necesario, podrá informarlo a su
patrono, quien deberá guardar la debida con-
fidencialidad y, en su caso, procurar el cam-
bio en las condiciones de trabajo para mejo-
rar el desempeño de las funciones, según cri-
terio médico (Artículo 10 de la LG).
El Salvador Se reconoce el derecho de la persona traba-
jadora a acceder a un puesto de trabajo que
no conlleve contactos de riesgo (Artículo 5,
LVIH).
Guatemala No existen disposiciones al respecto.
Honduras No existen disposiciones al respecto.
Nicaragua Las personas que viven con VIH tienen
derecho al trabajo y pueden desempeñar
labores de acuerdo a su capacidad (Artículo
22 de la Ley VIH/SIDA).
Panamá El trabajador o trabajadora no está obligado
a informar a su patrón ni a sus compañeros o
compañeras de trabajo, acerca de su estado
de infección con el VIH; cuando sea necesa-
rio comunicarlo, el trabajador o la trabajado-
ra podrá informarlo a su patrono, quien
deberá guardar la confidencialidad del caso;
y procurará, si fuera necesario, cambiar las
condiciones de trabajo para el mejor desem-
peño de sus funciones según el criterio
médico (Artículo 38 de la Ley SIDA).

138
Derechos Humanos y VIH/SIDA

5. Terminación del empleo por motivos relacionados


con el VIH/SIDA
Costa Rica Queda prohibida toda discriminación laboral
contra cualquier trabajador con VIH/SIDA.
En caso de desarrollar alguna enfermedad
que le impida continuar con sus actividades
habituales, recibirá el trato establecido en la
legislación laboral vigente (Artículo 10 de la
LG).
Es causa de suspensión del contrato, sin res-
ponsabilidad para el trabajador, la enferme-
dad comprobada que lo incapacite para el
normal desempeño de sus labores durante un
período no mayor de tres meses (Artículo 79
del Código de Trabajo).
Una vez transcurrido el período de tres
meses a que se refiere al artículo anterior, el
patrono podrá dar por terminado el contrato
de trabajo cubriendo al trabajador el impor-
te del preaviso, el auxilio de cesantía y
demás indemnizaciones que pudieran
corresponder a éste en virtud de disposicio-
nes especiales (Artículo 80 del Código de
Trabajo).
El Salvador El VIH/SIDA no constituye causal para la
terminación de las relaciones laborales.
Existe una prohibición expresa que impide
el despido o desmejora en las condiciones
laborales, en razón del padecimiento del
VIH/SIDA (Artículo 5º c de la Ley VIH).
Guatemala No constituirá requisito alguno para obtener
un puesto laboral la prueba de VIH/SIDA.
Ningún patrono está autorizado a solicitar
dictámenes y certificaciones médicas a los
trabajadores sobre la infección del VIH/

139
Derechos Humanos y VIH/SIDA

SIDA para efectos de conservar o terminar


una relación laboral, ni les negará los bene-
ficios económicos laborales a los que tienen
derecho (Artículo 43 de la Ley VIH/SIDA).
Honduras Se garantiza el derecho al trabajo, en tal
medida, ninguna persona trabajadora o
empleada en el sector público o privado,
podrá ser despedida por su condición de
infectada por VIH o enfermo de SIDA
(Artículo 52 de la Ley VIH).
El empleador no podrá despedir, sancionar,
degradar o disminuir en su salario a sus
empleados infectados por el VIH (Artículo
53 de la Ley VIH).
Nicaragua El contrato individual o relación de trabajo
termina por muerte o incapacidad permanen-
te del trabajador. Cualquiera sea la causa de
terminación del contrato de trabajo, el
empleador está obligado a pagar al trabaja-
dor o a quien corresponda, la parte propor-
cional de las prestaciones tales como vaca-
ciones y décimo tercer mes (Artículo 41 del
Código del Trabajo).
Las personas que por convivir con el
VIH/SIDA, no hayan sido contratadas o fue-
sen despedidas por esta causa, podrán recu-
rrir ante la Inspectoría del Trabajo de su
localidad, quien será la autoridad competen-
te para garantizar el cumplimiento de este
derecho, conforme lo establecido en el
Código del Trabajo (Artículo 22 del
Reglamento a la Ley VIH/SIDA).
Panamá Ningún patrono público o privado, nacional
o extranjero, está autorizado para solicitar
dictámenes y certificados médicos sobre la
portación del virus de la inmunodeficiencia

140
Derechos Humanos y VIH/SIDA

humana, para efectos de obtener un puesto


laboral o para conservarlo. El estado de
infección no es causal de despido (Artículo
37 del Código de Trabajo).

6. Seguridad social
Costa Rica Se establecen los seguros sociales en benefi-
cio de los trabajadores manuales e intelec-
tuales, regulados por el sistema de contribu-
ción forzosa del Estado, patronos y trabaja-
dores, a fin de proteger a éstos contra los
riesgos de enfermedad, invalidez, materni-
dad, vejez y muerte y demás contingencias
que la ley determine (Artículo 73 de la CP).
El Seguro Social obligatorio comprende los
riesgos de enfermedad, maternidad, invali-
dez, vejez y desempleo involuntario
(Artículo 2º de la LCCCSS).
La cobertura del Seguro Social y el ingreso
al mismo son obligatorios para todos los tra-
bajadores manuales e intelectuales que per-
ciban sueldo o salario (A rtículo 3º de la
LCCCSS).
Es causa de suspensión del contrato, sin res-
ponsabilidad para el trabajador, la enferme-
dad comprobada que lo incapacite para el
normal desempeño de sus labores durante un
período no mayor de tres meses.
Salvo lo dicho en disposiciones especiales, o
que se trate de un caso protegido por la ley
de Seguro Social, la única obligación del
patrono es dar licencia al trabajador, hasta su
total restablecimiento, siempre que éste se
produzca dentro del lapso indicado y de
acuerdo con las siguientes reglas:

141
Derechos Humanos y VIH/SIDA

a. Después de un trabajo continuo no menor


de tres meses, ni mayor de seis, pagará
medio salario durante un mes;
b. Después de un trabajo continuo mayor de
seis meses pero menor de nueve, le paga-
rá medio salario durante dos meses; y
c. Después de un trabajo continuo mayor de
nueve meses, le pagará medio salario
durante tres meses (A rtículo 79 del
Código de Trabajo).
Una vez transcurrido el período de tres
meses a que se refiere al artículo anterior, el
patrono podrá dar por terminado el contrato
de trabajo cubriendo al trabajador el impor-
te del preaviso, el auxilio de cesantía y
demás indemnizaciones que pudieran
corresponder a éste en virtud de disposicio-
nes especiales (Artículo 80 del Código de
Trabajo).
El Salvador No existen razones legales para excluir a una
persona de los beneficios de un seguro médi-
co ni de la prestación de gastos funerales.
Existe prohibición de exigir o solicitar la
realización de pruebas serológicas de detec-
ción del VIH/SIDA como requisito para
acceder a bienes o servicios (Artículo 17 de
la Ley VIH).
Guatemala Las personas trabajadoras que vivan con el
VIH/SIDA que estén bajo la cobertura del
Instituto Guatemalteco de Seguridad Social
–IGSS–, recibirán los beneficios de éste, sin
limitárseles bajo ningún concepto este dere-
cho. Por el carácter crónico de la infección
por VIH/SIDA, dichos beneficios serán de
por vida (Artículo 49, Decreto 27-2000, Ley
de VIH/SIDA).

142
Derechos Humanos y VIH/SIDA

El Estado protegerá la salud física, mental y


moral de los menores de edad y de los ancia-
nos. Les garantizará su derecho a la alimen-
tación, salud, educación y seguridad y previ-
sión social (Artículo 51 de la CP).
El Estado reconoce y garantiza el derecho a
la seguridad social para beneficio de los
habitantes de la Nación. Su régimen se insti-
tuye como función pública, en forma nacio-
nal, unitaria y obligatoria.
Las personas que gocen de jubilación, pen-
sión o montepío del Estado e instituciones
autónomas y descentralizadas, tienen dere-
cho a recibir gratuitamente la cobertura total
de los servicios médicos del Instituto
Guatemalteco de Seguro Social (Artículo
115 de la CP).
La protección relativa a enfermedades gene-
rales comprende:
• Servicios médicos quirúrgicos terapéuti-
cos y hospitalarios durante el periodo y
en la forma que indique el reglamento.
Estos beneficios pueden extenderse a los
familiares del afiliado que dependan eco-
nómicamente de él, principalmente a su
esposa e hijos menores de edad.
• Indemnización en dinero proporcional a
los ingresos del afiliado, durante el
mismo periodo; y
• Suma destinada a gastos de entierro
(Artículo 31 de la Ley Orgánica del
IGSS).
La protección relativa a invalidez, orfandad,
viudez y vejez, consiste en pensiones a los
afiliados que éstos deben percibir conforme
a los requisitos y a la extensión que resulten

143
Derechos Humanos y VIH/SIDA

de las estimaciones actuales que al efecto se


hagan.
Los reglamentos deben determinar, de
acuerdo con la naturaleza de las diversas cla-
ses de beneficios, qué extremos deben pro-
barse y qué condiciones deben llenarse para
el efecto de que “la concubina” y los hijos
nacidos fuera de matrimonio perciban
dichos beneficios (Artículo 32 de la Ley
Orgánica del IGSS).
Honduras La condición de seropositividad no invalida
los derechos inherentes a la cobertura de los
seguros adquiridos (Artículo 55 de la Ley
VIH/SIDA).
Nicaragua Las personas trabajadoras que viven con
VIH/SIDA deberán recibir los beneficios de
la seguridad social, de acuerdo a las disposi-
ciones de la autoridad competente, que
garanticen lo establecido en la Ley de
Seguridad Social y su Reglamento (Artículo
23 de la Ley VIH/SIDA).
Las personas trabajadoras aseguradas en el
régimen de seguridad social estatal y priva-
do nacional y/o extranjero que conviven con
el VIH/SIDA y enfermedades oportunistas y
asociadas, tienen derecho a recibir todas las
prestaciones establecidas sin discriminación
alguna. En el caso de invalidez médicamen-
te certificada, se procederá a otorgarles la
prestación solicitada en el plazo máximo de
treinta días (Artículo 23 del Reglamento a la
Ley VIH/SIDA).
Panamá El Ministerio de Salud, asistido por la Caja
de Seguro Social, promoverá y fortalecerá la
creación de equipos de atención multidisci-

144
Derechos Humanos y VIH/SIDA

plinaria de las ITS/VIH/SIDA, en todas las


instalaciones públicas y privadas que, de
acuerdo a su nivel de complejidad, atiendan
a las personas portadoras o enfermas de
ITS/VIH/SIDA (R, artículo 59).

7. Otras prestaciones sociales


Costa Rica Todo patrono, sea persona de Derecho
Público o de Derecho de Privado, está obli-
gado a asegurar a sus trabajadores contra
riesgos del trabajo, por medio del Instituto
Nacional de Seguros (Artículo 193 de la Ley
sobre Riesgos del Trabajo).
Se declara obligatorio, universal y forzoso el
seguro contra riesgos del trabajo en todas las
actividades laborales, en beneficio de los
trabajadores (Artículo 201 de la Ley sobre
Riesgos del Trabajo).
El Salvador Las personas empleadoras, poseen la obliga-
ción de ofrecer determinadas prestaciones
sociales mínimas, como el pago de un recar-
go del 25% en el salario básico por hora eje-
cutada después de las 7:00 p.m.; de horas
extras con un recargo del 100% del salario
básico por hora; el reconocimiento de un día
de descanso semanal remunerado; vacacio-
nes anuales remuneradas con el salario ordi-
nario más un recargo del 30% del mismo;
asuetos remunerados y aguinaldo proporcio-
nal al salario devengado (Artículos 168, 169,
171, 177, 190 y 196 del Código de Trabajo).
Los trabajadores y las trabajadoras tienen
derecho a retirarse anticipadamente, pero
sólo por razones de invalidez, en caso de
incapacidad generada por enfermedad o

145
Derechos Humanos y VIH/SIDA

accidente común. Dentro de las causales que


habilitan el retiro por invalidez, el
VIH/SIDA sólo hace presencia en dos oca-
siones: como riesgo profesional para los tra-
bajadores de salud y de aseo sanitario
expuestos al riesgo, y el impedimento men-
tal que pueda ser considerado como invali-
dez que inhabilite el trabajo y permita el
goce efectivo de la pensión pertinente
(Artículos 39 y 105 de la Ley del Sistema de
Ahorro para Pensiones y artículos 86 y 90
del Reglamento de la Comisión Calificadora
de Invalidez).
En relación con los gastos funerales, existe
la obligación para los empleadores y las
empleadoras, de entregar a los familiares del
trabajador o trabajadora, una ayuda equiva-
lente a sesenta días del salario básico, sin
hacerse discriminaciones o excepciones en
la norma (A rtículo 313 del Código de
Trabajo).
Guatemala La protección relativa a accidentes de traba-
jo y a enfermedades profesionales compren-
de los siguientes beneficios para el afiliado:
a. En caso de incapacidad temporal: servi-
cios médicos, quirúrgicos, terapéuticos y
hospitalarios; aparatos ortopédicos y una
indemnización en dinero proporcional a
sus ingresos;
b. En caso de incapacidad permanente, par-
cial o total, las rentas que estimaciones
actuariales determinen.
En caso de muerte, los causahabientes que
hayan dependido económicamente del occi-
so en el momento de su fallecimiento, espe-
cialmente su esposa e hijos menores de

146
Derechos Humanos y VIH/SIDA

edad, deben recibir las pensiones que esti-


maciones actuariales determinen, además de
una suma destinada a gastos de entierro
(Artículo 29 de la Ley Orgánica del IGGS).
Es obligación del empleador otorgar al cón-
yuge o conviviente, hijos menores o incapa-
citados de un trabajador que fallezca estando
a su servicio, una prestación equivalente a
un mes de salario por cada año laborado.
Esta prestación se cubrirá por mensualidades
vencidas y su monto no será menor del últi-
mo salario recibido por el trabajador
(Artículo 102 de la CP).
En caso de fallecimiento de una PVVS, su
cónyuge, sus hijos menores representados
como corresponde, sus hijos mayores o sus
padres, en ese orden excluyente, tendrán
acción directa para reclamar esta prestación,
sin necesidad de declaratoria de herederos o
radicación de mortual (Artículo 197 bis del
Código de Trabajo).
Honduras La condición de seropositividad no invalida
los derechos inherentes a la cobertura de los
seguros adquiridos (Artículo 55 de la Ley
VIH/SIDA).
Nicaragua Las personas con SIDA tienen derecho a
recibir una atención humana y solidaria que
les permita una muerte digna. Nadie debe
ser discriminado en sus honras y servicios
fúnebres por haber fallecido a consecuencia
del SIDA (Artículo 30 de la Ley VIH/SIDA).
Panamá En caso de que haya habido probablemente
exposición laboral con ITS o VIH, deberá
proveerse al afectado el tratamiento adecua-
do inmediato, de acuerdo con los parámetros
establecidos para su efectividad. Deben,
además, aplicarse otras preventivas de reco-

147
Derechos Humanos y VIH/SIDA

nocida efectividad para reducir, al mínimo,


el riesgo de infección de las personas
expuestas, incluyendo pruebas de ITS y
VIH, inmediatas y de acuerdo con la perio-
dicidad requerida (L, artículo 35).

8. Programas preventivos en los lugares de trabajo14


Costa Rica Funciones de la Comisión de Salud Ocupa-
cional:
f) Colaborar con los servicios de salud ocu-
pacional con que cuenten los lugares de tra-
bajo.
g) Colaborar en las campañas sobre salud
ocupacional que se lleven a cabo a nivel de
empresa o con aquellas campañas de educa-
ción que efectúen las autoridades nacionales
sobre esta materia.
(Artículo 18 del Reglamento de Comisiones
de Salud Ocupacional).
El Salvador No existen disposiciones al respecto.
Guatemala Todo patrono está obligado a adoptar las
precauciones necesarias para proteger efi-
cazmente la vida, la salud y la moralidad de
los trabajadores (Artículo 197 del Código de
Trabajo).
Todo patrono está obligado a acatar y hacer
cumplir las medidas que indique el Instituto
Guatemalteco de Seguridad Social con el fin
de prevenir el acaecimiento de accidentes de
trabajo y de enfermedades profesionales
(Artículo 198 del Código de Trabajo).

14 La OIT promueve la ampliación del concepto de salud ocupacional


hacia la promoción de la salud y el bienestar de los trabajadores, lo
cual incluye nuevos temas, entre ellos el VIH/SIDA.

148
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Todas las autoridades de trabajo y sanitarias,


deben colaborar a fin de obtener el adecuado
cumplimiento de las disposiciones de este
capítulo y sus reglamentos (Artículo 204 del
Código de Trabajo).
Honduras La Secretaría de Estado en los despachos de
Trabajo y Seguridad Social, en coordinación
con las empresas y organizaciones sindicales
y la Secretaría de Estado en el Despacho de
Salud, incrementarán la información y edu-
cación, respecto a los modos de prevención
y transmisión de las ETS y VIH/SIDA,
mediante programas dirigidos a empleados y
patronos en todas las empresas públicas y
privadas del país (Artículo 22 de la Ley
VIH/SIDA).
Nicaragua Las empresas, en coordinación con las orga-
nizaciones de los trabajadores, fomentarán y
realizarán actividades y programas periódi-
cos de capacitación para ampliar los conoci-
mientos, habilidades y destrezas de los tra-
bajadores, y en los mismos se garantizará la
participación de varones y mujeres (Artículo
30 del Código del Trabajo).
Panamá Se declara a las ITS, el VIH y el SIDA, pro-
blema de Estado y de interés nacional. En
razón de ello, toda entidad estatal, autóno-
ma, descentralizada, mixta o municipal, al
igual que el Órgano Legislativo, el Órgano
Judicial, el Tribunal Electoral y el Ministerio
Público, tendrán la responsabilidad de pre-
sentar y ejecutar un plan estratégico de pre-
vención, control y manejo de las infecciones
de transmisión sexual, el virus de la inmu-
nodeficiencia humana y del SIDA, para todo
su personal. Este programa se desarrollará
en estrecha coordinación con el ente rector y

149
Derechos Humanos y VIH/SIDA

con el apoyo de los organismos no guberna-


mentales (Artículo 2º de la Ley SIDA).
Todo empleador, público y privado, debe
facilitar capacitación adecuada a sus trabaja-
dores sobre el manejo de las infecciones de
transmisión sexual, el virus de la inmunode-
ficiencia humana y el SIDA, así como los
medios e instrumentos recomendados por el
Ministerio de Salud, para asegurar el cum-
plimiento de las medidas de bioseguridad.
También debe ofrecerles las condiciones y
los recursos necesarios para evitar el conta-
gio (Artículo 30 de la Ley SIDA).

9. Ámbito de negociación sobre el VIH/SIDA en el


marco laboral
Costa Rica No existen disposiciones al respecto.
El Salvador Ni en los contratos colectivos de trabajo, ni
en los convenios colectivos de trabajo, pue-
den pactarse cláusulas de exclusión, y en los
contratos individuales de trabajo, no podrán
incluirse cláusulas o condiciones de trabajo
diferentes a las otorgadas a los trabajadores
miembros de los sindicatos laborales contra-
tantes (Artículos 277 y 290 del Código de
Trabajo).
La legislación no excluye temas, contenidos
o condiciones laborales que no pueden
incorporarse en la negociación de un contra-
to o convención colectiva de trabajo. El
objeto de ambos instrumentos es la regula-
ción de los contratos individuales de trabajo
y los derechos y obligaciones de las partes
contratantes (Artículo 268 del Código de
Trabajo).

150
Derechos Humanos y VIH/SIDA

En caso de conflicto o duda entre dos o más


normas aplicables a la misma circunstancia,
se debe preferir la que sea más favorable a
los trabajadores y las trabajadoras –in dubio
pro operario– y en el marco del VIH/SIDA,
esas normas son aquéllas que se orientan al
respeto de la confidencialidad, a la volunta-
riedad de las pruebas de diagnóstico, y
a la no-discriminación por ocasión del
VIH/SIDA (Artículo 14 del Código de
Trabajo).
Guatemala No existen disposiciones al respecto.
Honduras No existen disposiciones al respecto.
Nicaragua Establece la obligación de cumplir las leyes
y convenios colectivos que regulan el dere-
cho de los trabajadores a participar en la ges-
tión de las empresas (Literal o. del Código
del Trabajo).
Las peticiones que se hacen y contra quién o
quiénes se dirigen; y, si se pide la celebra-
ción de una convención colectiva, el pliego
de peticiones deberá ir acompañado del pro-
yecto correspondiente (Artículo 373, literal
c. del Código del Trabajo).
Panamá Todo empleador, público y privado, debe
facilitar capacitación adecuada a sus trabaja-
dores sobre el manejo de las ITS, el VIH y el
SIDA, así como los medios e instrumentos
recomendados por el Ministerio de Salud,
para asegurar el cumplimiento de las medi-
das de bioseguridad. También debe ofrecer-
les las condiciones y los recursos necesarios
para evitar el contagio (Artículo 30 de la Ley
ITS/VIH/SIDA).

151
Derechos Humanos y VIH/SIDA

10. Programas de capacitación a inspectores de trabajo


y otros funcionarios del sector trabajo
Costa Rica No existen disposiciones al respecto.
El Salvador No se contempla la capacitación en temas
laborales atinentes al VIH/SIDA para los
restantes funcionarios o empleados del sec-
tor trabajo y previsión social. Sin embargo,
sí se destaca que el Ministerio de Trabajo y
Previsión Social tiene las funciones específi-
cas de realizar estudios e investigaciones de
la realidad sociolaboral, que coadyuve a la
formulación de las políticas más convenien-
tes para el sector y organizar la informática,
documentación y estadísticas en materia
laboral; ilustrar a empleadores y trabajado-
res en el mejor cumplimiento de las normas
laborales; vigilar y coordinar con otros sec-
tores, el desarrollo y cumplimiento de las
normas sobre seguridad e higiene ocupacio-
nales y medio ambiente de trabajo y diseñar
y ejecutar programas tendientes a capacitar a
trabajadores y empleadores en el conoci-
miento de sus derechos y deberes (Artículo
8º de la Ley de Organización y Funciones
del Sector Trabajo y Previsión Social).
Guatemala No existen disposiciones al respecto.
Honduras No existen disposiciones al respecto.
Nicaragua Las entidades públicas o privadas involucra-
das en la lucha contra el VIH/SIDA, promo-
verán la especialización de recursos huma-
nos y las investigaciones, a fin de actualizar
sus enfoques y políticas a los avances en el
conocimiento de esta pandemia. Se incluirán
políticas relativas a la misma en los planes
institucionales sobre formación y desarrollo

152
Derechos Humanos y VIH/SIDA

de recursos humanos (Artículo 11 de la Ley


VIH/SIDA).
Panamá Todo empleador, público y privado, debe
facilitar capacitación adecuada a sus trabaja-
dores sobre el manejo de las ITS, el VIH y el
SIDA, así como los medios e instrumentos
recomendados por el Ministerio de Salud,
para asegurar el cumplimiento de las medi-
das de bioseguridad. También debe ofrecer-
les las condiciones y los recursos necesarios
para evitar el contagio (Artículo 30 de la Ley
VIH).
Los directores de los establecimientos de
salud, públicos y privados, encargados de
los planes estratégicos contra las
ITS/VIH/SIDA, serán responsables de ase-
gurar la capacitación a todo el personal de su
entidad (Artículo 87 del Reglamento a la Ley
VIH).
Todas las entidades públicas y privadas, en
especial aquellos departamentos que atien-
dan al público, deberán capacitar e informar
a su personal sobre la obligación de atender
adecuadamente a las personas portadoras de
ITS/VIH o enfermas de ITS/SIDA y de res-
petar su condición (Artículo 88 del
Reglamento a la Ley VIH).

VII. Análisis del marco jurídico sobre VIH/SIDA en


Centroamérica: fortalezas, vacíos y limitacio-
nes
Cuando hablamos de marco jurídico de los países
centroamericanos sobre el VIH/SIDA, nos estamos refirien-
do, como ya se señaló en la introducción, no solo a las nor-
mas establecidas en las leyes específicas sobre VIH/SIDA o

153
Derechos Humanos y VIH/SIDA

conexas (componente normativo), sino también a los meca-


nismos de implementación que existen para la aplicación de
esa legislación, incluidas las instituciones y los procedi-
mientos (componente estructural); así como al conocimien-
to, o desconocimiento, que la población tiene sobre esos
mecanismos, y al uso que hace de ellos (componente cultu-
ral).
Este análisis nos permite, entonces, ver más allá del texto
legal y comprender el fenómeno jurídico desde la óptica de
la realidad, incluyendo los aspectos políticos (decisiones
gubernamentales, por ejemplo), así como desde la óptica cul-
tural, que revela el comportamiento de la población frente a
la ley y a los asuntos que ésta trata de regular.
En materia de VIH/SIDA, este abordaje es particular-
mente importante pues nos revela la gran cantidad de facto-
res políticos y culturales que se entretejen en la elaboración
e implementación de las normas legales; las actitudes coti-
dianas de la población común y de las funcionarias y funcio-
narios públicos responsables de la aplicación de esas normas,
así como la forma en que afectan las vidas de las personas en
relación con el SIDA.
Además, constituye un medio para acercarse a la situa-
ción real de las personas en relación con el VIH/SIDA; tanto
las personas seropositivas como sus familiares y allegados,
se ven afectados directa o indirectamente por las creencias,
costumbres y conductas de una sociedad que, pese a haber
asumido compromisos legales nacionales e internacionales
en contra de la discriminación y a favor de la igualdad, aún
reproduce conductas discriminatorias y trata a las personas
que viven con VIH/SIDA como desiguales y de segunda
categoría.
Los marcos legales de los países centroamericanos en
esta materia, de los cuales ya hemos señalado sus contenidos
esenciales, los derechos garantizados y las normas específi-
cas en el campo laboral, contienen algunas fortalezas que es
importante destacar; pero también encierran limitaciones y
vacíos que es necesario señalar, a fin de poder impulsar

154
Derechos Humanos y VIH/SIDA

acciones reformadoras que garanticen el pleno cumplimien-


to de los derechos humanos de las personas en relación con
el VIH/SIDA, una mejor calidad de vida y su reinserción
laboral.

A. Fortalezas de los marcos jurídicos15


El análisis de las leyes nacionales sobre VIH/SIDA reve-
la algunos rasgos positivos que son comunes a los diferentes
países. Entre ellos, podemos mencionar ocho aspectos que se
configuran como los más importantes en el análisis compa-
rativo: el enfoque de derechos humanos; la declaratoria del
VIH/SIDA como un asunto de interés público; la creación de
instancias responsables de las políticas nacionales sobre
VIH/SIDA; la garantía de financiamiento para la política y
sus programas; la garantía de no-obligatoriedad de las prue-
bas de VIH/SIDA (con excepción de Honduras); la garantía
de confidencialidad, y el reconocimiento del papel de la
sociedad civil en el abordaje del VIH/SIDA. A continuación
presentamos una síntesis de las principales fortalezas de los
marcos jurídicos centroamericanos ya mencionadas:

1. El enfoque de derechos humanos


Uno de los principales rasgos positivos de las legislacio-
nes nacionales sobre VIH/SIDA, es su claro énfasis en los
derechos humanos. Al elaborar las leyes, sus redactores
tuvieron conciencia sobre la importancia del enfoque de
derechos, el cual queda expresado a lo largo de las mismas.
Dicho enfoque se basa en el reconocimiento de los dere-
chos humanos de las personas en relación con el VIH/SIDA
que incluyen, entre otros, el derecho a la vida, a la salud, a la
libertad, a la confidencialidad, a la información, a la educa-
ción, al trabajo, a la no-discriminación y a la igualdad.

15 Incluye fortalezas en los tres componentes: normativo, estructural y


cultural.

155
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Pero además, como señala Urquilla, es importante desta-


car que “la referencia a la garantía y al respeto a los derechos
humanos no son simples referencias a un contenido vago;
por el contrario, poseen un significado muy preciso y técni-
co, desarrollado vigorosamente por las instancias del
Sistema Interamericano de Derechos Humanos y especial-
mente por la actuación de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos”. (2003, p. 6 y 7).
Agrega Urquilla que el respeto a los derechos humanos
constituye una obligación genérica consagrada en el artículo
1º de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Al respecto, la jurisprudencia de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos ha indicado que “la primera obligación
asumida por los Estados Parte, en los términos del citado
artículo, es la de ‘respetar los derechos y libertades’ recono-
cidos en la Convención. El ejercicio de la función pública
tiene unos límites que derivan de que los derechos humanos
son atributos inherentes a la dignidad humana y, en conse-
cuencia, superiores al poder del Estado”16.
El respeto a los derechos humanos impone a los Estados
el deber de evitar cualquier tipo de violación a éstos, ya que
su reconocimiento constituye un límite al ejercicio de la fun-
ción pública. La garantía a los derechos humanos es también
una obligación genérica que se impone a los Estados y que,
a criterio de la Corte Interamericana, implica la obligación
de garantizar el libre y pleno ejercicio de los derechos reco-
nocidos en la Convención; de investigar toda situación en la
que se hayan violado los derechos humanos protegidos por la
misma, y de prevenir violaciones a los derechos humanos,
evitando la impunidad de los responsables de tales violacio-
nes e imponiendo el deber de reparar a las víctimas17.

16 Corte Interamericana de Derechos Humanos; Caso Velásquez


Rodríguez. Sentencia de fondo del 29 de julio de 1988. Serie C, NC 4,
párrafo 165.
17 Corte Interamericana de Derechos Humanos; Caso Velásquez.
Sentencia de fondo del 29 de julio de 1988. Serie C, Nº 4, párrafos
166-174-177.

156
Derechos Humanos y VIH/SIDA

2. Declaración del VIH/SIDA como un asunto de


interés público
Con excepción de Costa Rica y Nicaragua, las leyes de
los países centroamericanos califican el VIH/SIDA como un
asunto de interés público. Así por ejemplo, en El Salvador, se
establece que las acciones permanentes del Ministerio de
Salud Pública (MSPAS) contra las enfermedades transmisi-
bles, son un asunto de interés público y en consecuencia,
“todos los aspectos relacionados con el control de las mis-
mas es una atribución del MSPAS, para lo cual debe contar
con la colaboración de todas las instituciones públicas o pri-
vadas, en lo que les sea competente” (Urquilla, 2003, p. 14).
En el caso de Honduras, el artículo 2º de la ley respecti-
va indica: “Se declara de interés nacional la lucha contra el
VIH/SIDA”. En Guatemala, el artículo 2º de la ley califica
de “urgencia nacional” la información y educación para la
salud, en la prevención del VIH/SIDA. En Panamá se decla-
ra a las ITSS, el VIH y el SIDA como problema de Estado y
de interés nacional.
La declaración de urgencia o interés público, en sus dife-
rentes expresiones legales, es importante pues coloca en un
lugar de prioridad nacional la atención de la problemática
relacionada con el VIH/SIDA, lo que puede tener conse-
cuencias de tipo político y presupuestario a favor del mane-
jo de la epidemia. Estas disposiciones también contribuyen a
aumentar la conciencia de toda la sociedad del deber de asu-
mir responsablemente, tanto en forma individual como
colectiva, la problemática del VIH/SIDA, así como de parti-
cipar en el control de la epidemia. Además, se convierte en
un indicador de la voluntad y disposición de los Estados de
cumplir con los compromisos adquiridos en los instrumentos
internacionales.

157
Derechos Humanos y VIH/SIDA

3. Creación de instancias responsables de la política


sobre VIH/SIDA
En todos los países se ha creado una instancia encargada
de elaborar y aplicar la política nacional sobre el VIH/SIDA,
así como de coordinar las acciones necesarias para su apli-
cación. En la mayoría de los casos, dicha instancia se deno-
mina comisión o comité nacional de lucha contra el
VIH/SIDA; en Costa Rica y en El Salvador, se denomina
CONASIDA; en Nicaragua, CONISIDA; en Guatemala y
Panamá, se conoce como Programa Nacional de VIH/SIDA.
La designación de esta instancia es fundamental porque
sienta claramente su responsabilidad en la formulación y eje-
cución de la política en esta materia; no obstante, algunas de
las leyes establecen que por encima de ella se ubica el minis-
tro o la ministra de salud.
Las finalidades y atribuciones de estas instancias especia-
lizadas son diferentes en cada país. Entre ellas sobresalen la
formulación y la ejecución de una política de atención inte-
gral del VIH/SIDA, y la recomendación de estrategias que
faciliten la coordinación interinstitucional, multisectorial,
con las ONG y en el ámbito internacional. La composición
de estas comisiones o comités varía de un país a otro, pero
generalmente cuentan con representantes de las instituciones
de salud y de educación. En todas participan, además, repre-
sentantes de algunas organizaciones de la sociedad civil. En
el caso de Honduras, El Salvador y Panamá, se incluyen
representantes de los empleadores; en Nicaragua y
Honduras, también se ha dado la práctica de invitar a estos
representantes, mientras que en Costa Rica, esto se hace de
manera ocasional.
Es importante destacar que en Panamá, el Programa
Nacional contra ITS/VIH/SIDA se encarga de recomendar
las políticas y las estrategias, pero además se indica explíci-
tamente que se hará con “enfoque de género”, siendo el
único país que contiene esta disposición en la Ley del
VIH/SIDA.

158
Derechos Humanos y VIH/SIDA

4. Garantía de financiamiento para la política y sus


programas
Todos los países de Centroamérica prevén en sus legisla-
ciones la garantía de financiamiento para la política y pro-
gramas sobre VIH/SIDA, excepto Costa Rica. Guatemala y
Panamá destacan como los países que contienen una mejor
previsión legal, más completa y con un mayor grado de espe-
cificidad. En el caso de Costa Rica, únicamente se dice en un
artículo transitorio del reglamento a la Ley de VIH/SIDA,
que los ministerios de salud, planificación y hacienda, coor-
dinarán la asignación de recursos para el CONASIDA.
La existencia de esta garantía en las leyes se convierte en
un elemento importante, pues da fundamento para que las
respectivas instancias nacionales puedan gestionar la asigna-
ción de los recursos necesarios y para que las instancias fis-
calizadoras, tanto del mismo Estado como de la sociedad
civil, puedan velar por su cumplimiento. Es indispensable
que los Estados y los organismos internacionales destinen
todos los recursos necesarios para controlar y evitar que más
personas se sigan infectando con el VIH o mueran por causa
del SIDA.

5. La garantía de no-obligatoriedad de las pruebas de


VIH/SIDA
En general, las leyes establecen la prohibición de pruebas
masivas y obligatorias de VIH/SIDA, y regulan por excep-
ción, los casos en que son obligatorias. En el caso de El
Salvador, estas excepciones son: a) cuando a criterio del
médico, sea necesario para establecer el diagnóstico y la
terapéutica; b) para la donación de productos humanos; y c)
para efectos procesales penales. En Panamá las excepciones
son: a) cuando según criterio médico exista la necesidad de
efectuar las pruebas exclusivamente para atender la salud de
la persona o el producto en gestión, para su tratamiento y
manejo; b) para investigaciones judiciales y médico-legales
o por intercambio de fluidos corporales; c) para efecto de

159
Derechos Humanos y VIH/SIDA

donar sangre, hemoderivados, leche materna, semen, órga-


nos o tejidos; ch) cuando lo ordene la autoridad sanitaria por
indicios de intercambio de fluidos corporales; d) a personas
de ambos sexos nacionales o extranjeras que se dediquen al
comercio sexual, garantizando la consejería adecuada y el
respeto a los derechos humanos; e) para contraer matrimonio
civil. En Guatemala y Costa Rica, las excepciones son las
mismas, agregando la posibilidad de solicitar la prueba para
fines procesales penales (Guatemala) y de divorcio (Costa
Rica), previa orden de la autoridad judicial competente. En
Honduras se presenta una diferencia importante con el resto
de países, pues se establece la obligatoriedad de las pruebas
a las parejas, como requisito previo para contraer matrimo-
nio (artículo 32).
Independientemente de cierta polémica que existe sobre
las excepciones a esta regla, es de trascendental importancia
que la ley establezca esta garantía. Probablemente sea nece-
sario establecer mecanismos que mejoren su cumplimiento
para eliminar la discriminación de las personas que viven
con SIDA en los diferentes ámbitos –a ello nos referiremos
en el apartado sobre limitaciones–, pero su misma existencia
en las leyes constituye una fortaleza importante para la pro-
tección y defensa de los derechos humanos.

6. Existencia de la garantía de la confidencialidad


Existe en todos los marcos jurídicos de Centroamérica la
garantía de la confidencialidad en la comunicación de los
resultados de la prueba de anticuerpos al VIH, como un dere-
cho fundamental, para no afectar la vida privada y social de
las personas que viven con VIH/SIDA.
En algunos casos, como los de Costa Rica, El Salvador y
Honduras, esta garantía no se limita a la confidencialidad
sobre el resultado del diagnóstico, sino que se extiende a la
progresividad de la enfermedad; en Costa Rica y Honduras,
además, se señala que esa confidencialidad debe garantizar-
se en las consultas médicas. Tanto en Nicaragua como en El

160
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Salvador, se exige la comunicación del diagnóstico median-


te consejería.
Por otro lado, la mayoría de las leyes centroamericanas
sobre VIH/SIDA indican que la información que difundan
los medios de comunicación en el ejercicio de su derecho a
informar, deberá ser “veraz y científica”, con el debido res-
peto a la vida privada y a la reputación de las personas, guar-
dando relación con la garantía de confidencialidad; además,
debe contribuir a la prevención del VIH/SIDA.
A pesar de la incorporación de esta garantía, este derecho
se viola con frecuencia, en especial por parte de los y las pro-
fesionales o instituciones de salud que atienden a las perso-
nas que viven con SIDA.

7. Reconocimiento del papel de la sociedad civil en el


abordaje del VIH/SIDA
Todas las legislaciones nacionales sobre VIH/SIDA reco-
nocen el papel que debe jugar la sociedad en el diseño, eje-
cución y monitoreo de las políticas, en su divulgación y en la
prevención del virus. Por ello, las organizaciones que traba-
jan en la prevención y lucha contra el VIH/SIDA tienen asig-
nados espacios de representación en las instancias naciona-
les responsables de la política. En el caso de Costa Rica, se
prevé en el reglamento a la ley respectiva, un procedimiento
para la inscripción de dichas organizaciones; además pueden
ser declaradas de interés público, lo cual les permite firmar
convenios de cooperación con las instituciones públicas.

8. Incremento de la conciencia social sobre la


necesidad de prevenir el VIH
Si bien todavía resulta difícil medir con indicadores con-
cretos el incremento de la conciencia sobre la necesidad de
prevención del VIH, es cierto que en todos los países se rea-
lizan acciones destinadas a ese fin. Actividades como los
foros, actos de celebración del Día Mundial del VIH/SIDA

161
Derechos Humanos y VIH/SIDA

(1 de diciembre), reportajes en la prensa y publicaciones


diversas, reflejan que, tanto los organismos gubernamentales
como no gubernamentales y los internacionales, han realiza-
do importantes esfuerzos encaminados a incrementar esa
conciencia en la ciudadanía, y han obtenido respuestas favo-
rables del público.

B. Principales limitaciones de los marcos jurídicos


sobre VIH/SIDA
No obstante las fortalezas analizadas en la sección ante-
rior, es indispensable manifestar que también existen limita-
ciones importantes, referidas generalmente a brechas de
implementación; es decir, obstáculos o dificultades para lle-
var a cabo lo estipulado en las normas legales, ya sea porque
no hay mecanismos previstos para ello, porque estos no son
efectivos, o porque persisten creencias, actitudes o compor-
tamientos que impiden su cumplimiento. A continuación
indicaremos algunas de las principales limitaciones o bre-
chas identificadas en el análisis comparativo, que son comu-
nes a la mayoría de los países centroamericanos.

1. Debilidad en los mecanismos de obtención de los


recursos financieros
A pesar de que todos los países prevén, en su ley especial,
un mecanismo de asignación de los recursos financieros para
la ejecución de la política nacional sobre VIH/SIDA (con
excepción de Costa Rica), existen diversos factores que
impiden que las instancias encargadas reciban la totalidad de
los recursos necesarios o dispongan de ellos oportunamente
para invertirlos en programas de prevención, atención y
apoyo.
Panamá es el país en el cual existe mayor cantidad de nor-
mas al respecto y se establecen diversos mecanismos para la
asignación financiera a programas sobre VIH/SIDA. En
Guatemala y Nicaragua se dice que deberá existir, para
dichos programas, una partida específica en el presupuesto

162
Derechos Humanos y VIH/SIDA

general de la república. En El Salvador, Honduras y Costa


Rica, se asigna a las instancias responsables la tarea de ges-
tionar los recursos respectivos. No obstante, en el caso de
Costa Rica hay una debilidad más grave, pues esta tarea se
establece en el reglamento a la ley, o sea, constituye una dis-
posición administrativa de menor rango que la ley y podría
ser derogada por algún gobierno que no tenga voluntad polí-
tica para apoyar los programas sobre VIH/SIDA.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos que estas instancias
han realizado al respecto, los recursos que hasta ahora se han
asignado de los presupuestos nacionales no han sido sufi-
cientes para llevar a cabo acciones eficaces de prevención y
atención. De hecho, muchos de los programas que se han
implementado en los países han sido posibles gracias a
recursos aportados por la cooperación internacional, espe-
cialmente de fondos y agencias de Naciones Unidas como el
Fondo de Población (UNFPA), la Organización Inter-
nacional del Trabajo (OIT), el Fondo Global para el comba-
te de la malaria, la tuberculosis y el VIH/SIDA y el Programa
de Naciones Unidas para el SIDA (ONUSIDA).

2. Debilidad de las instancias nacionales responsables


de la política sobre VIH/SIDA
A pesar de que la previsión de una instancia nacional res-
ponsable de la política nacional sobre VIH/SIDA constituye
una fortaleza de las leyes, lo cierto es que en la práctica, estas
instancias reflejan varias debilidades. Una de ellas es la difi-
cultad –ya señalada– de no contar con el presupuesto nece-
sario para la ejecución de la política.
Otra se refiere a su composición18. En efecto, a pesar de
incluir en casi todos los casos a la máxima autoridad en salud
o su representante, estas instancias no han tenido la fortaleza
política necesaria para llevar a cabo su labor. Además, por
ley, en la mayoría de ellas no se incluye a las autoridades de

18 Ver capítulo de contenidos esenciales.

163
Derechos Humanos y VIH/SIDA

trabajo, por lo que, con frecuencia, quedan al margen de su


preocupación los aspectos relativos a la prevención del
VIH/SIDA en los lugares de trabajo y los mecanismos para
garantizar los derechos laborales de las PVVS.
Otra debilidad estrechamente relacionada con la anterior,
es su enfoque preferentemente salubrista. Así, por lo general
no se ofrecen análisis ni respuestas multisectoriales que
vayan más allá del mencionado enfoque.
En algunos países, la inclusión de representantes de las
iglesias en la instancia nacional responsable de la política, ha
generado también dificultades de enfoque, relacionadas con
la utilización del preservativo como medio de prevención,
dada la oposición de la iglesia católica a su utilización.

3. Incongruencias entre las leyes específicas de


VIH/SIDA y la legislación laboral
Todos los Estados centroamericanos ratificaron el
Convenio 111 sobre la discriminación en el empleo y la ocu-
pación, que les obliga a formular y llevar a cabo una política
nacional que promueva, por métodos adecuados a las condi-
ciones y a la práctica nacionales, la igualdad de oportunida-
des y de trato en materia de empleo y ocupación, con el obje-
to de eliminar cualquier discriminación a este respecto.
No todas las legislaciones nacionales contienen disposi-
ciones específicas sobre discriminación en el empleo.
Algunas solamente indican que se prohíbe toda discrimina-
ción laboral contra cualquier trabajador con VIH/SIDA
(Costa Rica); o que ningún patrono está autorizado a solici-
tar dictámenes y certificaciones médicas a las personas tra-
bajadoras sobre la infección del VIH/SIDA, para efectos de
conservar o terminar una relación laboral (Guatemala).
En otros países existe la prohibición expresa que impide
el despido o desmejora en las condiciones laborales, en razón
del padecimiento del VIH/SIDA (El Salvador). Incluso en
otro caso, se prevé una instancia a la que se puede acudir en

164
Derechos Humanos y VIH/SIDA

caso de despido por VIH (la Inspectoría del Trabajo de


Panamá).
No obstante, en la realidad ocurren los despidos motiva-
dos por la sospecha de que una persona está infectada por el
SIDA. De esto dan cuenta las mismas personas que viven
con SIDA, participantes en algunos de los grupos focales
realizados en los países con el fin de conocer su experiencia.
Frente a esta situación, en algunos países no existen meca-
nismos para evitar que esto ocurra; y en los que sí existen, no
son efectivos.
En algunos países se presentan incongruencias entre las
leyes específicas de VIH/SIDA y las laborales. En los casos
de Guatemala y Costa Rica, por ejemplo, la ley laboral per-
mite la realización de exámenes médicos a las y los trabaja-
dores antes o durante el período laboral. Aun cuando el texto
no dice que se incluirán exámenes de VIH, muchas personas
han reportado sus sospechas de que efectivamente se les rea-
lizó esta prueba sin su consentimiento y que eso sirvió de
base para rescindir el contrato o no renovarlo a su término.
Esto contraviene las prohibiciones expresas de las leyes de
VIH/SIDA, pero resulta difícil para las personas trabajadoras
probar que el examen fue realizado y que el despido se debió
a ello. En algunos casos se dio el despido alegando “reorga-
nización” o “reingeniería”; o se hizo el despido con respon-
sabilidad patronal, o sea, mediante el pago de prestaciones
laborales, pero violando la prohibición de pruebas para efec-
tos laborales y el consentimiento informado que se requiere
para realizar este tipo de análisis.

4. Deficientes mecanismos de registro y difusión de


información sobre VIH/SIDA
La falta de datos y la ausencia de información confiable,
constituye uno de los principales problemas en relación con
el manejo y formulación de estrategias institucionales sobre
el VIH/SIDA en los países centroamericanos.

165
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Esto se constata cuando se acude a las instancias nacio-


nales responsables, a solicitar datos sobre el alcance de la
epidemia en cada país y sus particularidades. Con frecuencia
la información es contradictoria y está desactualizada. Se
estima, además, que existe un subregistro del número de per-
sonas realmente afectadas.
Cuando se consultan estudios internacionales o mundia-
les se encuentra muy poca información por países; esto refle-
ja las deficiencias en los registros nacionales y conlleva la
invisibilización de las diferencias entre los países y, al inte-
rior de los mismos, entre diversas regiones. Las deficiencias
en la información no favorecen el sustento de las acciones y
erosionan la eficacia de las mismas.

5. Ausencia o incumplimiento de la garantía de acceso


a terapia antirretroviral
No todas las legislaciones establecen la obligación del
Estado de suministrar la terapia antirretroviral a las personas
que viven con VIH/SIDA. Honduras y Panamá no la tienen
establecida expresamente y en aquellos países en que sí se
prevé –como Nicaragua–, existen dificultades para cumplir
con esta disposición.
En el caso de Nicaragua, el Estado no ha facilitado el
acceso a la terapia antirretroviral y en otros países fue nece-
sario acudir a los tribunales de justicia para lograr que,
mediante resolución judicial, la seguridad social brindara el
tratamiento. Este fue el caso de Costa Rica; posterior a dicha
resolución judicial, el acceso a la terapia antirretroviral fue
incluido en la ley.
En El Salvador, la Ley de VIH (artículo 5) dispone como
un derecho de las personas que viven con VIH/SIDA, gozar
de asistencia sanitaria, tratamiento médico, quirúrgico, psi-
cológico y de consejería, de manera oportuna; no obstante,
no hay una garantía específica sobre la previsión de medica-
mentos. En abril de 1999 se planteó una demanda de ampa-
ro ante la Sala de lo Constitucional contra el ISSS, por dene-

166
Derechos Humanos y VIH/SIDA

gación de medicamentos esenciales; la misma dio origen a


una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, declarada admisible, por retardación de justicia.
Posteriormente, la acción de amparo fue acogida por la Sala
de lo Constitucional en el año 2001.
En Honduras, la situación dio pie a una denuncia ante la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que fue
acogida para su trámite e incluso fueron ordenadas medidas
precautorias.
En Guatemala, el IGSS exige el requisito de haber coti-
zado durante 16 meses para poder beneficiarse de la terapia
antirretroviral, aunque este requisito no está establecido en la
ley.

6. La persistencia de prácticas sexuales de riesgo


La persistencia de prácticas sexuales de riesgo constituye
una de las principales limitaciones para lograr el cumpli-
miento de la legislación, a efecto de reducir la epidemia y
evitar que se expanda. Concretamente, la no utilización de
preservativos en las relaciones sexuales –heterosexuales y
homosexuales–, está incidiendo en la expansión del
VIH/SIDA en la subregión. El riesgo aumenta en la pobla-
ción joven; ya señalamos en el primer capítulo de este traba-
jo, que existe una tendencia en la región al aumento de la
incidencia en ese sector de la población.
Respecto a estas prácticas de riesgo, existen diversos fac-
tores adversos que impiden su superación, la mayoría de tipo
cultural y religioso. Por ejemplo, la falta de poder para nego-
ciar con su marido o compañero constituye, para las mujeres
casadas o en pareja, un factor que imposibilita el uso del con-
dón. En el caso de las trabajadoras del sexo, es igualmente
relevante, pues muchos de sus clientes se niegan a utilizarlo.
Por otro lado, algunas creencias y mensajes religiosos
contrarios al uso del condón, sin duda alguna influyen, sobre
todo en la población más creyente.

167
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Otro factor que puede incidir, es la falta de disponibilidad


de condones de calidad adecuada para penetración por vía
anal, lo cual ha sido señalado por algunas personas en los
grupos focales realizados19.

7. El enfoque epidemiológico basado en los llamados


“grupos de riesgo”
El enfoque epidemiológico tradicional asigna el riesgo de
infección por VIH a ciertos grupos de personas, como las
homosexuales o las mujeres en prostitución. El aumento de
la epidemia en personas jóvenes y en mujeres casadas en la
subregión, ha demostrado que este enfoque, basado en
supuestos grupos de riesgo, constituye un factor que está
limitando el desarrollo de estrategias de prevención más ade-
cuadas.
Obviamente, dicho enfoque está permeado por prejuicios
y tabúes sociales que a la vez refuerzan y convierten el
SIDA, como indica la Fundación Nimehuatzin, “en un fenó-
meno socio-cultural estigmatizante y discriminador, que
condena a las personas con VIH y SIDA a la marginalidad y
a la clandestinidad” (2003, p. 9).
Como se indicó en el punto anterior, el problema reside
realmente en las prácticas que configuran un comportamien-
to de riesgo, independientemente del estatus social, orienta-
ción sexual, género, estado civil, profesión u oficio, credo
religioso o grupo étnico de las personas involucradas.

8. La desinformación sobre el VIH/SIDA en los medios


de comunicación
A pesar de que en todas las leyes se habla del importante
papel que juegan los medios de comunicación en la difusión

19 Particularmente expresaron la necesidad de contar con condones de


tres capas de látex con lubricación de agua, que consideran más segu-
ros para penetración anal, tanto en población homosexual como hete-
rosexual.

168
Derechos Humanos y VIH/SIDA

de información sobre el VIH y en la prevención, lo cierto es


que, en general, esa tarea no se cumple adecuadamente pues
en los países existe una gran desinformación al respecto.
Esto lleva al desconocimiento de la enfermedad y de sus for-
mas de transmisión, no solo en la población en general, sino
incluso en funcionarias y funcionarios públicos relacionados
con la atención y la prevención.

9. Falta de educación para la sexualidad en programas


de educación formal y no formal
El tema de la educación para la sexualidad, en el marco
más amplio de los derechos sexuales y los derechos repro-
ductivos, constituye un factor que no se puede dejar de men-
cionar dentro de las limitaciones a la aplicación del marco
jurídico sobre VIH/SIDA. El Programa de Acción de la
Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo
(CIPD), a la cual se adhirieron todos los países centroameri-
canos –a pesar de no tener carácter vinculante, como ya
señaló en el apartado III –, constituye el principal marco de
referencia para el abordaje de los derechos sexuales y repro-
ductivos. En ese contexto, la educación para la sexualidad se
convierte no solo en un derecho reconocido internacional-
mente, sino en una necesidad urgente.
Pero la realidad es que ha existido poca voluntad en los
países para impulsar programas de educación para la sexua-
lidad y, en varios de ellos, grupos religiosos conservadores
han manifestado su oposición u objeciones al respecto.
En el caso de El Salvador, el Ministerio de Educación,
con el apoyo del UNFPA, ha implementado la educación en
la sexualidad a través de la Unidad de Educación para la
Vida, que ha tenido una aceptación favorable por parte de
todos los sectores.

169
Derechos Humanos y VIH/SIDA

[Link] recursos de las organizaciones especiali -


zadas para la prevención del VIH y la atención del
SIDA
En términos generales, las organizaciones que trabajan en
la prevención y en la atención del VIH/SIDA, cuentan con
recursos muy limitados para llevar a cabo su labor. En el
2003, el Fondo Global aprobó recursos para trabajar en algu-
nos de los países, en coordinación con las ONG, los cuales
les darán mayor capacidad y alcance. No obstante, pareciera
que existe poco interés en la cooperación internacional en
apoyar proyectos de esta naturaleza. Naciones Unidas ha
aportado muchos recursos para combatir la epidemia y, entre
sus agencias, el Fondo de Población es una de las que más
recursos ha invertido.

11. Dificultades para aplicar la garantía de confidencia -


lidad
Según lo expresaron muchas de las personas que viven
con SIDA participantes en los grupos focales, con mucha fre-
cuencia se viola la garantía de confidencialidad, afectándose
su derecho a la privacidad y a la privacidad de su familia. Se
parte del supuesto de que ninguna persona puede hacer refe-
rencia al padecimiento de esta enfermedad, pública o priva-
damente, sin el previo consentimiento de la persona que vive
con VIH/SIDA, salvo las excepciones contempladas en la
ley. A pesar de ello, persisten prácticas y actitudes tanto en
las instituciones como en las personas, que contravienen este
derecho.

[Link], estereotipos y tabúes


En la población en general, así como entre las personas
que trabajan en algunas instituciones de salud, educación y
trabajo, relacionadas con la atención a las PVVS, persisten
actitudes discriminatorias y homofóbicas que crean barreras
y resistencias para trabajar eficazmente en este campo. La

170
Derechos Humanos y VIH/SIDA

discriminación y el rechazo, sutil o expreso, constituye una


práctica que aún enfrentan muchas personas que viven con
SIDA en sus familias, en sus lugares de trabajo, en sus comu-
nidades y en las mismas instituciones de salud.

C. Principales vacíos de los marcos jurídicos


Existen también importantes vacíos, referidos a aspectos
que no están contemplados ni en las leyes ni en los procedi-
mientos o prácticas institucionales en relación con el
VIH/SIDA. Resulta difícil explicar con certeza las razones
que fundamentan la existencia de estos vacíos; sin embargo,
la mayoría de ellos se dan por falta de conciencia en relación
con algunas áreas como la perspectiva de género o los pro-
blemas de la población migrante; por falta de previsión al
legislar; o porque en ese momento aún no se contaba con
suficiente experiencia sobre algunos tópicos. Otros vacíos
eran difíciles de prever y solo la puesta en práctica de la ley
ha permitido evidenciarlos, poniendo de manifiesto la nece-
sidad de subsanarlos. A continuación señalamos algunos de
los más relevantes.

1. Ausencia de perspectiva de género en la legislación


Una de las principales limitaciones de las legislaciones,
es que no tienen perspectiva de género. Este vacío se expre-
sa de diferentes maneras, entre las cuales se encuentran las
siguientes:
• No se establecen medidas de prevención y atención dife-
renciadas para mujeres y para hombres.
• No se expresa en las legislaciones el hecho de que hom-
bres y mujeres tienen necesidades diferentes, incluso
cambiantes durante su ciclo de vida.
• No se establecen medidas para minimizar la situación de
subordinación real de las mujeres y su vulnerabilidad
social y sexual frente a la epidemia, que les imposibilita
exigir relaciones sexuales protegidas.

171
Derechos Humanos y VIH/SIDA

• No se consideran las desigualdades legales o de hecho


que viven mujeres y hombres en el trabajo, relacionadas
con el estatus de VIH/SIDA (García, 2003, p. 24).
• No se establecen algunas garantías o mecanismos de
apoyo para atender las responsabilidades familiares de
mujeres y hombres con VIH/SIDA.
• No se consideran las situaciones de violencia y abuso que
enfrentan muchas mujeres, niñas y adolescentes como un
factor de riesgo mayor.
Como parte de una visión de género, en particular en rela-
ción con el VIH/SIDA, es necesario hacer un análisis de la
situación de las mujeres, pues hasta ahora, como ya señala-
mos, el énfasis se ha puesto en los mal llamados grupos de
riesgo (hombres que tienen sexo con hombres y mujeres que
ejercen la prostitución). Esto es importante porque es sabido
que cada día crece el número de mujeres con la infección por
VIH; proporcionalmente se infectan más mujeres adolescen-
tes y jóvenes, que mujeres adultas. Al respecto es importan-
te señalar que existen dos factores determinantes de la vul-
nerabilidad de las mujeres frente al contagio del VIH: el bio-
lógico y el psico-social.
El factor biológico se basa en características anatómico-
genitales, tales como:
• Los tejidos genitales femeninos son más frágiles.
• La mucosa vaginal esta expuesta durante más tiempo al
contagio.
• El semen masculino contiene una mayor cantidad de
virus.
• La posibilidad de contagio de un hombre seropositivo a
una mujer es dos veces mayor que de una mujer seropo-
sitiva a un hombre.
Algunos elementos en relación con el factor psico-social,
son:

172
Derechos Humanos y VIH/SIDA

• El rol sumiso y pasivo que se le ha asignado tradicional-


mente a las mujeres en la sociedad y en la vida de pareja,
que implica que ella no ha sido educada para negociar,
conciliar, rechazar las relaciones sexuales, ni imponer
una relación sexual protegida.
• La extendida práctica entre los varones de tener varias
parejas sexuales y tener sexo sin protección.
• La violencia y el abuso sexual dentro y fuera del hogar,
de que son víctimas las mujeres (PASCA, SFE, pp. 7-8).
A medida que avanza la epidemia, se va acortando la dife-
rencia en la cantidad de hombres y mujeres con la infección
por VIH. La relación hombre/mujer en los primeros años de
la epidemia, era de 9 hombres por cada mujer; en la actuali-
dad es de 3 hombres por cada mujer, llegando en algunos
países a 1 hombre por 1 mujer.
La mayor vulnerabilidad de la mujer adolescente y joven
es el resultado, además, de la inmadurez de sus órganos geni-
tales y sobre todo, producto de un conjunto de factores cul-
turales y educativos que la someten a la voluntad de su pare-
ja sexual, privándola de la posibilidad de protegerse de la
infección o de un embarazo a temprana edad (Fundación
Nimehuatzin, 2003, p.10).

2. Inexistencia de mecanismos para controlar el


cumplimiento de la garantía de no-obligatoriedad
de la prueba
A pesar de que las leyes establecen la garantía de no-obli-
gatoriedad de la prueba salvo excepciones calificadas, lo
cierto es que existen diferentes prácticas institucionales y
personales que violentan esta garantía y no existen mecanis-
mos eficaces para evitar que esto ocurra. No se trata de mejo-
rar el marco sancionatorio de las leyes, para no dejar impu-
ne tal violación, sino más bien de regular mejor algunos pro-
cedimientos, de modo que haya mayor cumplimiento de la
garantía.

173
Derechos Humanos y VIH/SIDA

3. Ausencia de garantía del derecho a la intimidad y


al respeto a la libre orientación sexual
No existe en el marco legal una garantía expresa de res-
peto al derecho a la intimidad de las personas en relación con
el VIH/SIDA; así como tampoco la garantía expresa de res-
peto a la orientación sexual de las personas, y especialmente
de las personas que viven con SIDA. Algunas leyes hacen
alguna referencia indirecta; la hondureña, por ejemplo, seña-
la que la realización de la prueba sin el consentimiento de la
persona implica una violación al derecho a la intimidad per-
sonal (artículo 58). Pero en las mismas leyes hay algunas
excepciones a la regla de no-obligatoriedad, que constituyen
una contradicción por ser violatorias del derecho a la intimi-
dad, como cuando se exige la prueba para efectos de matri-
monio.

4. Ausencia de previsiones legales y de programas


de prevención y atención a la población joven y
adolescente
A pesar de que la tendencia de la epidemia en la subre-
gión centroamericana muestra un aumento de la población
joven infectada, no existen programas dirigidos a la preven-
ción y atención en este sector. En las leyes se prevén progra-
mas en los sistemas de educación formal, pero como ya seña-
lamos, esto no se está cumpliendo: más bien los sistemas
educativos centroamericanos se caracterizan por la ausencia
de educación para la sexualidad. Además, a causa de la
pobreza fundamentalmente, se está experimentando una gran
deserción escolar que deja por fuera del sistema educativo a
una gran parte de la población joven y adolescente, a la que
no llegan ni siquiera, las acciones aisladas que uno u otro
gobierno pueda impulsar en el sistema educativo.

174
Derechos Humanos y VIH/SIDA

5. Ausencia de programas sociales de apoyo a las


personas en relación con el VIH/SIDA
Las legislaciones sobre VIH/SIDA en los países centroa-
mericanos se caracterizan por la falta de previsión de pro-
gramas sociales de apoyo a las personas que viven con
SIDA. En algunos casos se garantiza el derecho a la seguri-
dad social, pero aun para dar cumplimiento a este derecho
existen serias barreras, sobre todo en países con baja cober-
tura de la seguridad social. Más aún, se carece de garantías
de apoyo en otros ámbitos como la vivienda, el empleo, la
recreación y otros aspectos sociales que requieren de espe-
cial atención por parte de los gobiernos.

6. No se prevén programas de atención interdisciplina -


ria a familiares sobrevivientes
Otro de los vacíos importantes en las legislaciones nacio-
nales, es la falta de previsión de programas de apoyo o aten-
ción a familiares de personas fallecidas a causa del SIDA.
Con frecuencia niñas, niños o adolescentes, sobre todo cuan-
do se trata de familias monoparentales, principalmente muje-
res, quedan a cargo de otros familiares con recursos limita-
dos, lo cual contribuye a su empobrecimiento. Estos progra-
mas deberían incluir información en general, por ejemplo,
información sobre trámites legales que deban realizar las
personas de la familia, como gestión de pensiones. En otros
casos se requerirá seguimiento en materia de salud, tanto
física como psicológica, ya sea que las personas sobrevi-
vientes sean o no seropositivas. En caso de que sí lo sean,
requerirán seguimiento a su estado de salud y el respectivo
tratamiento.

7. Inexistencia de garantías de atención para la


población migrante
El fenómeno migratorio no afecta a todos los países de la
subregión de la misma manera. Algunos países son conside-

175
Derechos Humanos y VIH/SIDA

rados expulsores, mientras que otros son más bien recepto-


res. La mayor tasa de migración en la región se da actual-
mente para buscar empleo (lo que se explica por la profun-
dización de la pobreza en algunos de los países centroameri-
canos), a diferencia de años atrás, cuando la migración se
producía fundamentalmente como consecuencia de la gue-
rra. Es conocida, por ejemplo, la alta migración de población
nicaragüense hacia Costa Rica. Pero no existen en las leyes
garantías de atención a esta población, que se encuentra en
condiciones vulnerables precisamente por la pobreza, el
desarraigo y la desinformación.

8. Contradicción entre las leyes de VIH y las de


migración
Existe una importante contradicción entre las leyes sobre
VIH/SIDA y las leyes migratorias, en cuanto a los derechos
de las personas que viven con SIDA. Mientras que las leyes
especiales sobre VIH garantizan el derecho de toda persona
con VIH a recibir atención (el llamado “derecho a la atención
integral”), algunas leyes migratorias expresamente niegan la
posibilidad de ingreso o bien permiten exigir la salida de una
persona portadora de una enfermedad infecto-contagiosa. Tal
es el caso de la Ley General de Migración y Extranjería (N.
7033) de Costa Rica, que en su artículo 60 establece: “No
serán admitidos en el país, aun gozando de visa para tal pro-
pósito y podrán ser rechazados en el momento de pretender
ingresar a territorio nacional (...) los afectados por enferme-
dad infecto-contagiosa o transmisible que pueda significar
un riesgo para la salud”.

VIII. Algunas conclusiones generales


A continuación presentamos algunas conclusiones gene-
rales que se desprenden del análisis del marco jurídico de los
países centroamericanos sobre el VIH/SIDA, realizado en el
capítulo anterior.

176
Derechos Humanos y VIH/SIDA

A. Sobre las características


• Las legislaciones centroamericanas se caracterizan, en
términos generales, por tener:
a) Enfoque de derechos humanos.
b) Énfasis en lo preventivo.
c) Designación de una instancia responsable para llevar a
cabo la política sobre VIH/SIDA.

B. Sobre las semejanzas entre los marcos


jurídicos
• Las legislaciones centroamericanas sobre el VIH/SIDA
ofrecen un amplio marco normativo fundamentado en la
defensa de los derechos humanos y con énfasis en la pre-
vención de la transmisión del VIH.
• Existe debilidad en las instituciones encargadas de las
políticas nacionales sobre VIH/SIDA por varias razones:
la no disponibilidad de recursos en general y la falta de
claridad en la aplicación de la normativa; pero principal-
mente, por la carencia de voluntad política para elaborar
planes y políticas que den respuesta inmediata e integral
a la necesidad de prevención y de atención del VIH/SIDA
con aplicación de los derechos humanos.
• Hay desconocimiento, prejuicios y creencias no solo en la
población, sino en el personal de salud, de educación, de
trabajo y en los patronos, principalmente, que derivan en
discriminaciones y violaciones a los derechos de las per-
sonas en relación con el VIH/SIDA, establecidos en las
normas. Esto se evidenció tanto en algunas de las consul-
tas realizadas en los países, como en los grupos focales
efectuados con personas que viven con VIH/SIDA.
• Se presentan incongruencias entre las leyes especiales de
VIH/SIDA y las legislaciones laborales. Los vacíos lega-
les así generados, ocasionan una real desprotección de las
personas trabajadoras con VIH. La posibilidad de solici-

177
Derechos Humanos y VIH/SIDA

tar exámenes médicos a los trabajadores, previos o duran-


te la vigencia del contrato, aun cuando no sean específi-
cos sobre VIH, abre el portillo para sospechar la presen-
cia del virus y con ello no proceder a la contratación o
efectuar el despido.

C. Sobre los vacíos


• En relación con los aspectos no regulados en los marcos
jurídicos, encontramos vacíos, tanto en el marco normati-
vo, como en los procedimientos y en la aplicación de las
normas. Algunos de los principales están referidos a la
inexistencia de una perspectiva de género en la legisla-
ción, las políticas, los enfoques y programas sobre
VIH/SIDA; a la carencia de garantías reales de no-discri-
minación a las personas en relación con el VIH/SIDA y,
particularmente, a ciertos grupos de población como las
trabajadoras y los trabajadores sexuales y las personas
migrantes; a la ausencia de garantías de prevención para
jóvenes y adolescentes y de protección a los niños y las
niñas sobrevivientes.
• En algunos países de Centroamérica la cobertura de los
derechos humanos para las personas que viven con SIDA
se queda en un simple postulado: no hay derecho a
vivienda digna, se limita el derecho al trabajo y no se
garantiza integralmente el derecho a la salud, a la infor-
mación, a la confidencialidad, a la autonomía, ni el res-
peto a la orientación sexual.

D. Sobre las limitaciones


En todos los países existe debilidad en la asignación de
los recursos presupuestarios para llevar a cabo la política.
Aun en los países en los que la regulación legal al respecto
es bastante específica, como en Guatemala y en Panamá, en
la práctica existen serias dificultades para cumplir con el
mandato legal; en la mayoría de los casos por falta de visión

178
Derechos Humanos y VIH/SIDA

en torno a la importancia de asignar estos recursos para pre-


venir la expansión de la epidemia.
Todavía prevalecen prejuicios que dan pie a una visión
equivocada de la problemática, al seguir enfocándose en los
llamados grupos de riesgo, en vez de dirigir la atención a las
prácticas sexuales de riesgo, independientemente del grupo
de población involucrado. Esta visión ha hecho que, por un
lado, se descuide la atención de algunos sectores importantes
por su situación de riesgo, como la población joven y ado-
lescente; y, por otro, que se adopten enfoques controladores
sobre algunos grupos como los conformados por personas
homosexuales y mujeres en prostitución.

E. Sobre la competencia de las Instancias


Nacionales de Defensa de los
Derechos Humanos en materia de VIH/SIDA
Las instituciones nacionales de derechos humanos,
INDH, pueden jugar un papel fundamental en los países cen-
troamericanos, en la prevención, atención, garantía y tutela
de los derechos de las personas con VIH/SIDA, así como de
sus familiares y otros allegados.
En ese sentido, es necesario tomar en cuenta que entre las
funciones de las INDH destacan, entre otras:
• Proteger, defender y tutelar los derechos e intereses de las
y los habitantes.
• Velar porque el funcionamiento del sector público se
ajuste a los principios y normas de los DDHH.
• Promover y divulgar los derechos de las y los habitantes.
• Iniciar investigaciones de oficio o a petición de parte, de
casos de violaciones a los DDHH, se trate de actos o de
omisiones que vulneren los derechos de las y los ciuda-
danos.
De los resultados de la investigación realizada, se des-
prende que algunas de ellas han jugado un papel importante

179
Derechos Humanos y VIH/SIDA

en la tutela de los derechos de las personas que viven con


SIDA y de sus familiares. Con todo, aún podría reforzarse el
rol que las INDH pueden cumplir en prevención; en el lla-
mado de atención a las autoridades gubernamentales en
cuanto a las políticas nacionales sobre VIH/SIDA y a su
financiamiento, así como en el impulso de algunas reformas
indispensables.

[Link]
A continuación presentamos una serie de recomendacio-
nes, dirigidas a diversos organismos gubernamentales y no
gubernamentales que juegan un papel protagónico en el
reconocimiento y tutela de los derechos de las personas en
relación con el VIH/SIDA y de las regulaciones sobre
VIH/SIDA en los países centroamericanos.
Una primera recomendación general, aplicable a todos
los actores, relacionada con el aspecto cultural, es la necesi-
dad de promover y utilizar un lenguaje adecuado y sensible
a los aspectos de género, para denominar a las personas que
viven con VIH/SIDA, y al VIH/SIDA mismo, haciendo con-
ciencia sobre la importancia de un trato respetuoso y evitan-
do conceptos desvalorizantes y estigmatizantes (como “sido-
sos”, “enfermos”, “pacientes”, “contagio”).

A. A los gobiernos nacionales


1. Emprender las acciones necesarias para el fortalecimien-
to de las instancias nacionales responsables de las políti-
cas sobre VIH/SIDA. Entre otras acciones de fortaleci-
miento, se pueden señalar: la dotación oportuna del pre-
supuesto que les corresponde o su incremento cuando
este sea insuficiente y la elaboración expresa y con plazo
definido de la respectiva política nacional de atención y
prevención del VIH/SIDA, con su respectivo plan de
acción.

180
Derechos Humanos y VIH/SIDA

2. Incorporar la perspectiva de género en la política, planes,


programas y acciones relativas al VIH/SIDA, de manera
que se pueda dar una respuesta más adecuada a las nece-
sidades diferenciadas de mujeres y hombres en relación
con el VIH/SIDA.
3. Promover un mayor acercamiento a los medios de comu-
nicación de masas y a medios alternativos de comunica-
ción, para proveerles de información oportuna y adecua-
da, que contribuya a la sensibilización de la población en
general sobre el VIH/SIDA, así como al impulso de
acciones de reforma política y legislativa que sean nece-
sarias para el fortalecimiento de los programas y acciones
en este campo.
4. Impulsar una reforma a las normas legales que corres-
ponda (leyes o decretos), para incluir representantes del
sector laboral –público y privado– en los organismos
nacionales responsables de la política nacional de SIDA,
para integrar los aspectos laborales en la política y las
acciones que se lleven a cabo al respecto, así como para
la incorporación de la perspectiva de género en la legisla-
ción sobre la materia.
5. Fortalecer los programas de educación y prevención,
haciendo énfasis en los derechos de las personas que
viven con VIH/SIDA y en las formas de contagio, para
aumentar la conciencia y reducir la discriminación hacia
estas personas.
6. Implementar métodos de atención y prevención novedo-
sos, participativos, dinámicos y adaptables, tomando
como base los enfoques de derechos humanos y de géne-
ro.
7. Reforzar las acciones de prevención y educación con
jóvenes y adolescentes, escolarizados y no escolarizados.
8. Tomar en cuenta, en la elaboración de los planes, currí-
culos y contenidos de la educación, que la educación for-
mal e informal debe ser el resorte de los cambios cultura-

181
Derechos Humanos y VIH/SIDA

les, para crear modelos alternativos de ruptura de estereo-


tipos y prejuicios que van desde los sexuales y de género,
hasta los sociales y conceptuales.
9. Fortalecer los programas de educación para la sexualidad
en los centros educativos y en los sistemas de educación
no formal, mediante la adopción de una política nacional
sobre educación para la sexualidad (o al menos de un plan
nacional), dotándola de los recursos financieros, técnicos
y humanos necesarios para su ejecución.
[Link] carácter de prioridad y garantizar la adopción de
medidas prácticas para el cumplimiento de los compro-
misos internacionales que han asumido los Estados en
relación con el VIH/SIDA y el respeto, práctica y defen-
sa de los derechos humanos, mediante la implementación
de las recomendaciones respectivas de los diversos comi-
tés de las Naciones Unidas y de los tratados internaciona-
les ratificados.
[Link] consejerías y otros mecanismos de informa-
ción y orientación a las personas que viven con
VIH/SIDA para garantizar, como lo señalan las legisla-
ciones, una atención integral basada en la percepción de
sus necesidades, prioridades e intereses, respetando su
dignidad y calidad humana.
[Link] programas de inserción y reinserción laboral
para las personas que viven con VIH/SIDA.
[Link] programas de prevención y atención a perso-
nas migrantes en los países receptores.

B. A las instancias nacionales de defensa de


los derechos humanos, INDH
1. Fortalecer la sensibilización de su personal acerca del
VIH/SIDA y su capacitación en torno al marco jurídico
del VIH/SIDA, así como sus competencias para abordar
la temática.

182
Derechos Humanos y VIH/SIDA

2. Asumir un papel más proactivo en la escena nacional, en


la concientización y la tutela del marco legal sobre el
VIH/SIDA, especialmente para el cumplimiento de los
derechos humanos de las personas en relación con el
VIH/SIDA.
3. Impulsar la coordinación de acciones entre diversos orga-
nismos gubernamentales y no gubernamentales que tra-
bajan en VIH/SIDA.
4. Monitorear el cumplimiento de las obligaciones legales
nacionales e internacionales de los gobiernos, en materia
de VIH/SIDA.
5. Promover la realización de acciones de intercambio de
prácticas, experiencias e instrumentos entre las INDH, en
relación con la tutela de los derechos de las PVVS, a
manera de “Cooperación Sur-Sur” entre estas instancias.

C. A los parlamentos
1. Fortalecer la regulación legal de la asignación presupues-
taria de los países para la aplicación de la política y pro-
gramas sobre VIH/SIDA.
2. Ratificar los convenios 103 y 156 de la OIT, sobre pro-
tección de la maternidad y sobre responsabilidades fami-
liares, respectivamente, y realizar la armonización de la
legislación sobre VIH/SIDA con las recomendaciones de
OIT y la legislación laboral.
3. Establecer una regulación adecuada sobre la situación de
las personas migrantes en torno al VIH/SIDA para la pre-
vención y la atención en esta materia.
4. Analizar los textos de los tratados de libre comercio, prin-
cipalmente con los Estados Unidos, para determinar las
modificaciones que están creando a las leyes sobre pro-
piedad intelectual y asegurar que no afecten negativa-
mente la accesibilidad de los Estados centroamericanos a
los medicamentos antirretrovirales.

183
Derechos Humanos y VIH/SIDA

D. A las organizaciones no gubernamentales


1. Incentivar la participación de las organizaciones no
gubernamentales y particularmente de los representantes
de las personas que viven con VIH/SIDA, en las negocia-
ciones gubernamentales sobre medicamentos antirretro-
virales.
2. Promover el fortalecimiento de los derechos a la autono-
mía individual y a la privacidad en las respectivas legis-
laciones.
3. Impulsar el fortalecimiento de la legislación laboral rela-
cionada con el VIH/SIDA y, especialmente, la derogato-
ria de las normas legales que aún abren “portillos” a la
violación de los derechos laborales de las personas que
viven con VIH/SIDA.
4. Fortalecer las redes de apoyo entre las organizaciones que
trabajan en la prevención y atención del VIH/SIDA, tanto
nacionales como internacionales.

E. A las personas que viven con VIH/SIDA


1. Obtener mayor información sobre el VIH/SIDA y sobre
sus derechos, para exigir mayor y mejor cumplimiento
del marco legal.
2. Promover su organización, capacitación y participación
en actividades de defensa de sus derechos.
3. Exigir el respeto a sus derechos, especialmente los
derechos a la confidencialidad, a la intimidad y a la pri-
vacidad, a la autonomía y todos sus derechos sociales y
laborales.
4. A las mujeres que viven con VIH/SIDA con mayor con-
ciencia y conocimiento sobre su situación, promover la
creación de grupos de apoyo de mujeres para compartir
sus experiencias, informarse y contribuir a la visibiliza-
ción de su particular situación de género y exigir res-
puestas adecuadas a las autoridades gubernamentales y a
las ONG.

184
Derechos Humanos y VIH/SIDA

5. Demandar el establecimiento de consejerías y otros


mecanismos de información y orientación, previstos o no
en las leyes nacionales, con el fin de que provean una
atención integral.

F. A las organizaciones internacionales


1. Continuar brindando apoyo financiero y técnico a las
INDH para que continúen su labor de tutela y promoción
de los derechos de las personas en relación con el
VIH/SIDA; así como para el intercambio de experiencias
y prácticas entre las INDH, a manera de “Cooperación
Sur-Sur”, acciones para las que generalmente estos orga-
nismos no cuentan con recursos en sus propios presu-
puestos.
2. Retomar contactos con los Parlamentos de la región cen-
troamericana, para continuar la sensibilización de las y
los parlamentarios en torno a la importancia de las refor-
mas legislativas planteadas en este estudio y en torno al
análisis cuidadoso de las implicaciones del Tratado de
Libre Comercio con los Estados Unidos, sobre el costo de
los medicamentos antirretrovirales.
3. Ofrecer mayor información técnica a las instancias encar-
gadas de las políticas nacionales sobre VIH/SIDA, que
ayuden a esclarecer algunos mitos que aún persisten en
algunas de ellas sobre la prevención del SIDA (por ejem-
plo: insistencia de algunos/as funcionarios/as del sector
salud sobre pruebas obligatorias a mujeres embarazadas o
enfoques preventivos basados en control de grupos de
riesgo y no en prevención de prácticas sexuales de ries-
go).

185
Derechos Humanos y VIH/SIDA

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Derechos Humanos y VIH/SIDA

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187
Derechos humanos y
VIH/SIDA
Lorena González Volio*
María Teresa Chiriboga**

I. Introducción..............................................................190
II. Breve análisis del contexto en Latinoamérica ........191
[Link] derechos humanos y el VIH/SIDA ..................195
[Link] sistema interamericano de protección de
los derechos humanos ..............................................213
V La Corte Interamericana de
Derechos Humanos ..................................................230
[Link] y recomendaciones ............................233
[Link]ía ..............................................................235

* Oficial del Programa Ombudsman y Derechos Humanos, IIDH.


** Oficial de Proyectos, Programa Ombudsman y Derechos Humanos,
IIDH.

189
Derechos Humanos y VIH/SIDA

I. Introducción
Este artículo pretende explorar el vínculo entre los dere-
chos humanos y el VIH/SIDA, así como los instrumentos
internacionales que en materia de derechos humanos han
sido aprobados tanto en el marco del sistema interamericano
como en el de Naciones Unidas y que puedan servir de fun-
damento para la protección de los derechos fundamentales
de las personas que viven con el VIH/SIDA.
El SIDA o Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida es
el resultado de la infección por el Virus de Inmu-
nodeficiencia Humana (VIH). Se trata de un retrovirus que
afecta directamente las células del sistema inmunológico, es
decir las defensas del organismo, produciendo una incapaci-
dad para combatir las infecciones; como consecuencia, la
persona es vulnerable al ataque de bacterias, hongos, parási-
tos u otros virus; de igual manera, la enfermedad puede
manifestarse por la aparición de síntomas neurológicos o por
el desarrollo de ciertos tipos de cáncer que no se presentarían
si la persona no estuviese contagiada.
Hasta el momento se han detectado tres modalidades de
transmisión:
• Transmisión sexual: por relaciones sexuales no protegi-
das con personas infectadas, ya sean relaciones heterose-
xuales u homosexuales.
• Transmisión perinatal: es decir a través de la madre,
antes o después del parto o mediante la lactancia mater-
na.
• Transmisión por la vía sanguínea: por transfusión de
sangre o hemoderivados portadores del virus, trasplante
de órganos, así como la práctica de compartir agujas entre
consumidores de droga infectados con el virus.
Se calcula que 42 millones de personas están infectadas
con el VIH alrededor del mundo, entre ellos 3 millones de
niños y niñas; asimismo el 95% de los afectados vive en la
pobreza. África es el continente más golpeado por el virus;

190
Derechos Humanos y VIH/SIDA

de todas las personas infectadas a nivel mundial, este conti-


nente representa un 70% de los adultos y un 80% de los
menores. Con todo, la ONU ha señalado que la enfermedad
se extiende rápidamente en Asia, Europa Oriental y el
Caribe.
Cabe destacar que la respuesta al SIDA a nivel mundial
está pasando a una nueva fase, ya que los esfuerzos de pre-
vención se están ampliando, los programas de tratamiento
están mejorando, los fondos van en aumento y el compromi-
so a nivel político se ha fortalecido.

II. Breve análisis del contexto en Latinoamérica


En la región latinoamericana y del Caribe, más de dos
millones de personas están viviendo con VIH, incluidas
aproximadamente 200.000 que contrajeron el virus en el
2002. En ese mismo período murieron 100.000 personas a
causa del virus, constituyendo el más alto número de vícti-
mas en el ámbito subregional después de África
Subsahariana y Asia. El país donde se concentra el mayor
índice de contagios es Brasil. En relación con el impacto
diferenciado de la epidemia entre hombres y mujeres en
América Latina y el Caribe, es importante agregar que, debi-
do a la desventaja que tienen las mujeres en el acceso a la
información y su reducida capacidad de negociar encuentros
sexuales sin riesgo, la tasa de infección por VIH en las muje-
res aumenta más rápidamente que en los hombres (OPS, s.f.,
p. 1).
Un dato alarmante es que en países como Bahamas,
Belice, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Guyana y
Haití, el 2% de la población infectada corresponde a mujeres
embarazadas.
En relación con los modos de contagio, se ha detectado
que existen modelos epidemiológicos característicos; por
ejemplo, en América Central la mayoría de infecciones se
producen por transmisión sexual tanto de parejas heterose-
xuales como homosexuales. En el Caribe predomina la trans-

191
Derechos Humanos y VIH/SIDA

misión de tipo heterosexual. En el caso específico de Puerto


Rico, el consumo de drogas intravenosas parece ser el prin-
cipal modo de transmisión.
Se estima que las situaciones más graves corresponden a
Haití y República Dominicana, donde la epidemia cobra
aproximadamente 30.000 vidas por año y ya ha dejado huér-
fanos a unos 200.000 niños y niñas.
En el caso particular de Haití se cree que habrá un aumen-
to en la epidemia. Esto se debe a varios factores: un 60% de
la población haitiana corresponde a jóvenes menores de 24
años; predomina la transmisión de tipo heterosexual, y la uti-
lización del preservativo es muy baja, a pesar del relativa-
mente alto conocimiento sobre el VIH/SIDA entre los varo-
nes. Otros factores estructurales asociados tales como la
pobreza y la inequidad, pueden contribuir también al aumen-
to de la epidemia.
Vale resaltar que, en el caso de República Dominicana,
los esfuerzos de prevención realizados en los últimos años,
orientados al mayor uso de preservativos y a la disminución
del número de parejas sexuales, parecen haber dado fruto. A
pesar de la grave situación, en los últimos años se ha estabi-
lizado la prevalencia del VIH entre la población de 15 a 24
años. En la capital, Santo Domingo, el porcentaje de mujeres
embarazadas de ese grupo de edad que vive con el virus dis-
minuyó en un 1% (ONUSIDA/OMS, 2003, p. 24). Sin
embargo, la situación parece ser distinta en otras ciudades;
por ejemplo, entre las mujeres que se dedican a la prostitu-
ción se ha registrado una elevada prevalencia de un 12%, lo
que indica que es indispensable reforzar las campañas de
prevención.
Por su parte, en países como Perú y Colombia la propa-
gación del virus se debe principalmente a las relaciones
sexuales de tipo homosexual; por ejemplo, se ha informado
recientemente que en Bogotá, dentro de la población de
hombres que tienen sexo con hombres, la prevalencia es del
18%; de modo paralelo se mostró que el uso sistemático del
preservativo en esta población es muy bajo.

192
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Un dato preocupante es el hecho de que muchos hombres


que mantienen sexo con hombres, sin protección, tienen tam-
bién una pareja femenina; por esta razón existe un peligro
potencial de contagio para sus esposas e hijos.
Según el estudio realizado por ONUSIDA/OMS en el
2003, existen dos países donde la infección por VIH ya ha
pasado de los grupos de alto riesgo a la población general;
estos son Honduras, donde se calcula que un 1,9% de la
población adulta será infectada, y Brasil, donde la principal
causa de contagio la constituyen las relaciones heterosexua-
les; en este país la segunda vía de transmisión es el uso de
drogas de tipo inyectable.
Según la definición de ONUSIDA/OMS, la epidemia se
considera “generalizada” cuando supera el 1% en mujeres en
control prenatal. Los últimos datos de ONUSIDA muestran
que en América Latina y el Caribe la prevalencia nacional ha
alcanzado o superado el 1% en 12 países de la región (AIDS
epidemic update: December 2003).
En el caso de México, un alto porcentaje de los hombres
que regresan de trabajar en Estados Unidos contagian a sus
parejas. En Argentina se reporta el uso de drogas por vía
inyectable como la causa número uno de transmisión del
virus, constituyendo el 27% del total de casos registrados.
Por su parte, América Central cuenta con cuatro de los
seis países de más alta prevalencia del virus en toda América
Latina: Belice, Honduras, Panamá y Guatemala. Como
modalidad de contagio, se refieren las relaciones heterose-
xuales, caso semejante al caribeño, además de factores
estructurales que contribuyen a esta situación, como la
migración y la pobreza.
Se indica que la epidemia se concentra en las poblaciones
denominadas de alto riesgo, como hombres que tienen rela-
ciones sexuales con hombres, trabajadoras y trabajadores del
sexo, prisioneros, población Garífuna (grupo afrocaribeño),
niños y niñas de la calle, como es el caso de Honduras, y
fuerzas de seguridad.

193
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Se ha establecido que algunos de los factores que han


contribuido a la propagación del VIH/SIDA en América
Latina y el Caribe son los siguientes:
• Los comportamientos de riesgo: el comienzo temprano
de las relaciones sexuales, el contacto sexual sin protec-
ción, la promiscuidad, el compartir agujas, la migración y
la movilidad.
• La inestabilidad política y económica: las crisis políti-
cas y económicas en los países con frecuencia desenca-
denan una reducción de gastos sociales, lo que implica en
algunos casos, la reducción de los recursos nacionales
destinados a la prevención, tratamiento y cuidado del
VIH/SIDA.
• El estigma y la discriminación: además de la falta de
respuesta social, el rechazo de la población y la desaten-
ción o atención inadecuada de las personas afectadas,
basados en prejuicios, temores o ignorancia, pueden con-
tribuir a la propagación de la epidemia.
• La falta de capacidad de ejecución: este aspecto, estre-
chamente relacionado con la inestabilidad política y eco-
nómica, puede afectar los programas de lucha contra el
VIH/SIDA o el tratamiento adecuado que debe suminis-
trarse a las personas contagiadas con el virus.
El 1 de diciembre de 1988 fue declarado por la
Organización Mundial de la Salud, Día Mundial del SIDA;
cada año, esa fecha se conmemora mundialmente con el fin
de destacar los progresos obtenidos y recordar los retos pen-
dientes.
El 1 de diciembre del 2003, en el marco del Día Mundial
del SIDA, la OMS y el ONUSIDA presentaron el plan deno-
minado “3 millones para 2005” (Iniciativa 3 x 5). Se trata de
un innovador plan cuyo objetivo principal es lograr que, para
el 2005, tres millones de personas contagiadas reciban medi-
camentos antirretrovirales.

194
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Es indispensable reconocer también los esfuerzos en la


lucha contra el VIH/SIDA que han realizado las agencias del
sistema de Naciones Unidas, incluyendo al UNFPA, así
como las ONG y otros organismos de la sociedad civil.

III. Los derechos humanos y el VIH/SIDA


Vale la pena iniciar este análisis recordando que los dere-
chos humanos son atributos inherentes a toda persona, por su
sola condición de serlo, sin distinción de edad, raza, sexo,
nacionalidad o clase social. Por sus características, los dere-
chos humanos son:
• Universales: inherentes a todas las personas en todos los
sistemas políticos, económicos y culturales.
• Irrenunciables: no se pueden trasladar a otra persona ni
renunciar a ellos.
• Integrales, interdependientes e indivisibles: se relacio-
nan unos con otros, conformando un todo (civiles, políti-
cos, económicos, sociales y culturales), y no se puede
sacrificar un derecho por defender otro.
• Jurídicamente exigibles: al estar reconocidos por los
Estados en la legislación internacional y nacional, se
puede exigir su respeto y cumplimiento.
Cuando los Estados ratifican tratados o convenciones
internacionales en materia de derechos humanos, adquieren
las obligaciones de respetar y garantizar los compromisos
adquiridos en el ámbito nacional. En otras palabras, los
Estados asumen la obligación jurídica de asegurar que sus
leyes, políticas y prácticas nacionales estén en armonía con
los derechos humanos. Es deber de los Estados no solo no
infringir directamente los derechos, sino también asegurar
las condiciones que permitan su respeto, protección, goce y
ejercicio.
Si bien no existe un instrumento internacional de dere-
chos humanos específico en relación al VIH/SIDA, en mate-

195
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ria de protección de derechos humanos de todas las personas


se aplica la doctrina internacional existente, que es jurídica-
mente vinculante para los Estados; asimismo se aplican las
resoluciones de la Comisión de Derechos Humanos y los
comentarios generales del Comité de la CEDAW, entre otros.
Por otro lado, también hay documentos que han alcanza-
do el consenso internacional en el ámbito de Naciones
Unidas, referidos específicamente al VIH/SIDA o en rela-
ción con otros temas. Aunque no son jurídicamente vincu-
lantes, sí muestran la preocupación de la comunidad interna-
cional por buscar soluciones a la epidemia. Más adelante los
analizaremos en detalle.
La comunidad de derechos humanos ha considerado la
existencia de implicaciones determinantes entre el
VIH/SIDA y los derechos humanos. Un movimiento cada
vez mayor de activistas, académicos y tomadores de decisio-
nes políticas, ha estimado necesario el vínculo entre el
VIH/SIDA y los derechos humanos.
Con precisión se ha indicado que las medidas exitosas en
salud pública solo han logrado estabilizar la epidemia en la
mayoría de los países desarrollados, lo que no es una verdad
predicable respecto de la mayoría de los países en vías de
desarrollo. En igual sentido, son muchos los factores socioe-
conómicos que facilitan o promueven de manera despropor-
cionada la expansión del VIH/SIDA en los países en vías de
desarrollo, como son: pobreza, analfabetismo, inequidad de
género, acelerado desplazamiento de poblaciones dentro y
entre países, y la rápida industrialización, que implica la
movilización de trabajadores desde los pueblos hacia las ciu-
dades, con la consecuente ruptura de los valores tradiciona-
les en los que basaron sus vidas.
En consecuencia, es posible afirmar que detrás de la pro-
blemática del VIH/SIDA se esconde –como en la mayoría de
ocasiones– un conjunto desolador de variables socioeconó-
micas que facilitan la propagación de la infección. Lo lamen-
table del caso es que se trata de una infección letal para la

196
Derechos Humanos y VIH/SIDA

que no existe ninguna cura en este momento. Ahí es donde


comienza la crisis social y política relacionada con la pro-
blemática del VIH/SIDA.
En efecto, el VIH/SIDA se concentra en la población ado-
lescente, joven y adulta joven; población que normalmente
se encuentra en la cima de su productividad económica y que
a menudo son jefes de familia. Esta situación provoca un
impacto elevado sobre la esperanza de vida, exacerba las ine-
quidades –los huérfanos sobrevivientes, por ejemplo–, e
incrementa la presión sobre los sistemas de salud.
La realidad devastadora del África Subsahariana pone de
manifiesto la estrecha relación existente entre la incidencia
del VIH/SIDA y las posibilidades de desarrollo; se demues-
tra, lamentablemente, que entre ambas variables existe una
relación inversamente proporcional, esto es: a mayor inci-
dencia de VIH/SIDA en un país, menores son las posibilida-
des de mantener un ritmo persistente hacia el desarrollo.
Sin embargo, los problemas asociados directamente al
VIH/SIDA no se limitan a los impactos en el ámbito de la
producción y el desarrollo económico; también alcanzan
aspectos como la calidad de vida de las personas afectadas,
particularmente aquellos vinculados con la discriminación y
el estigma. Por esta razón, se convierten en un asunto de inte-
rés para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
Justamente el 14 de abril del 2003, la Organización
Mundial de la Salud, en su intervención en Ginebra ante la
Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas –en
los puntos 14 y 18 de la agenda, relativos a Grupos
Específicos e Individuos, y al Funcionamiento Efectivo de
los Mecanismos de Derechos Humanos– manifestó que el
VIH/SIDA es, en la actualidad, el más grande reto en salud y
derechos humanos.
Ha sido la Comisión de Derechos Humanos de Naciones
Unidas la que ha jugado un papel determinante para que, de
manera explícita y progresiva, se avance hacia un mayor
reconocimiento de las implicaciones del VIH/SIDA en el

197
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ámbito de los derechos humanos. Así la resolución 1996/43,


adoptada por la Comisión el 16 de abril de 1996, requirió a
la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para
los Derechos Humanos, para que continuara sus esfuerzos
hacia la redacción de directrices sobre promoción y protec-
ción de los derechos humanos en el contexto del VIH/SIDA.
Esta iniciativa se originó en el informe del Secretario
General de Naciones Unidas a la referida Comisión, en su
sesión 51 de 1995, cuyo propósito era facilitar un entendi-
miento más comprensivo sobre la compleja relación existen-
te entre los puntos de vista de la salud pública y los sosteni-
dos por los derechos humanos sobre el VIH/SIDA.
En el informe del Secretario General se advierte que los
problemas de salud pública relacionados con el VIH/SIDA
no pueden verse desconectados, pues están relacionados
estrechamente con el ámbito de los derechos humanos de las
personas que viven con VIH/SIDA. Se resalta que existen
razones muy fuertes y claras, desde la perspectiva de la salud
pública, para proteger los derechos humanos y la dignidad de
las personas afectadas. Por ejemplo –sugiere el Secretario
General–, si acontece comúnmente que la infección por VIH,
o simplemente la sospecha de infección, conduce a la estig-
matización de la persona o grupo y a la discriminación, las
preocupaciones asociadas a ella (por ejemplo la pérdida del
empleo o el difícil acceso a la educación), indudablemente
llevarán a estas personas a tratar de evitar la detección de su
situación serológica; como resultado, perderán contacto con
los servicios sociales y de salud, lo cual dificulta la preven-
ción de la infección y disminuye los esfuerzos educativos
que se pueden desarrollar en este contexto.
De igual manera, y desde el ámbito de los derechos
humanos, la interacción que se establece entre los aspectos
de la salud pública y el VIH/SIDA, tiene lugar en por lo
menos tres instancias, tal como lo destaca el Secretario
General. En primer lugar, un fracaso en la protección de los
derechos humanos incrementa el riesgo de transmisión de la
enfermedad. Esto sucede así porque la prevención de la

198
Derechos Humanos y VIH/SIDA

infección es un complejo y delicado proceso de educación y


cambio de comportamientos que implica conductas íntimas
y, en algunos casos, ilícitas. Dicho proceso trata de buscar
que las personas sepan cómo evitar la infección y cómo man-
tener sexo seguro; cómo y por qué deben actuar de manera
responsable. Por esta razón, las medidas que no contemplan
el respeto de los derechos humanos, que son coercitivas
–como las pruebas obligatorias, la pérdida de confidenciali-
dad y la segregación–, alejan a las personas de los servicios
de educación y atención de la salud, subvirtiendo así el pro-
ceso de cambio de comportamiento.
En segundo lugar –continúa el Secretario General–, los
individuos y grupos de la sociedad que viven en condiciones
de desventaja y no gozan del pleno ejercicio de sus derechos
(mujeres, niños, minorías, migrantes, poblaciones indígenas,
hombres que tienen sexo con hombres, personas trabajadoras
del sexo y usuarias de drogas inyectables), son particular-
mente vulnerables a la infección, toda vez que tienen un
limitado o nulo acceso a la educación relacionada con el
VIH/SIDA y a los programas de prevención y atención de la
salud.
Finalmente, la discriminación y la estigmatización de las
personas que viven con VIH/SIDA, así como de sus familia-
res y allegados, amplía el impacto que la enfermedad tiene
en sus vidas; no solo afecta su derecho a no ser discrimina-
dos, sino que trae consigo muchas otras consecuencias,
como la limitación en el acceso al empleo, la vivienda, a los
servicios de atención de la salud y de las necesidades socia-
les.
Por las tres razones mencionadas, el Secretario General
concluye, de manera enfática, que la discriminación y el
estigma asociados al VIH/SIDA infringen tanto los derechos
como la dignidad de las personas afectadas, y al mismo tiem-
po implican una seria amenaza de salud pública para la
sociedad.
En suma, la interrelación del VIH/SIDA con los derechos
humanos es hoy un punto de encuentro irrefutable. La situa-

199
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ción del VIH/SIDA, tanto en su dimensión preventiva como


terapéutica, no puede verse desde ningún punto de vista al
margen de las implicaciones y consideraciones de los dere-
chos humanos. De este modo, resulta que los derechos
humanos están inextricablemente vinculados con la propaga-
ción y el impacto del VIH/SIDA en los individuos y las
comunidades de todo el mundo. Por tal razón se puede afir-
mar que la realización de los derechos humanos y las liber-
tades fundamentales para todos, es indispensable para redu-
cir la vulnerabilidad al VIH/SIDA, en el entendido de que el
respeto de los derechos humanos de las personas que viven
con VIH/SIDA impulsa una acción eficaz.
Algunos sectores han planteado que existe un conflicto
entre los derechos individuales y los derechos colectivos;
que la protección de la sociedad se logrará tomando medidas
contra los grupos o individuos afectados por el VIH/SIDA.
Por otra parte se considera que el enemigo a vencer es el
virus (VIH), y que la acción sanitaria para proteger a la
sociedad en su conjunto implica proteger a todos sus miem-
bros.
Sin embargo, desde el punto de vista de los derechos
humanos, la percepción es más bien en sentido inverso; la
protección de la población en general, incluida la mayoría no
infectada, está ligada y depende en gran medida de la pro-
tección de los derechos y la dignidad de las personas que
viven con el VIH/SIDA, sus familiares y allegados.

A. Los derechos humanos más frecuentemente


vulnerados en relación con el VIH/SIDA
Las personas que viven con el VIH/SIDA son sujetos de
derecho y por lo tanto, les son inherentes todos los derechos
humanos estipulados en los diferentes instrumentos interna-
cionales de protección de los derechos humanos. Pero es
necesario mencionar también que toda la población, y en
particular las personas más vulnerables –sean positivas o
no–, son sujetos de derecho en relación con el VIH/SIDA,

200
Derechos Humanos y VIH/SIDA

pues todos los seres humanos tienen derecho a recibir infor-


mación, educación y servicios para evitar contraer el virus.
Como se indicó anteriormente, los derechos humanos son
indivisibles y complementarios, razón por la cual a conti-
nuación solo se pretende mencionar los derechos más
comúnmente vulnerados.

• El derecho a la no-discriminación
La doctrina de derechos humanos señala que la no discri-
minación “en razón de la raza, el color, el sexo, la lengua, la
religión, la opinión política o de otro tipo, el origen nacional
o social, la propiedad, el nacimiento u otras condiciones” es
un derecho fundamental. La Comisión de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas ha declarado que la expre-
sión “u otras condiciones” en los diversos instrumentos
internacionales de derechos humanos, también debe inter-
pretarse como abarcadora del estado de salud, incluido el
VIH/SIDA. La Comisión ha reafirmado además, que la dis-
criminación en relación al VIH/SIDA (real o supuesto) está
prohibida según las normas de derechos humanos.
La violación del derecho a la no-discriminación constitu-
ye la base de la vulneración de muchos otros derechos.
Debido al círculo de silencio que existe alrededor del
VIH/SIDA, así como de todo lo referente a la sexualidad
humana, existen prejuicios y estereotipos sobre las formas de
transmisión del VIH/SIDA y sobre las personas que viven
con, o se presume que viven con el VIH. Estos prejuicios lle-
van a la discriminación y al estigma, dada la existencia de
una percepción social que se caracteriza por el desprestigio
considerable de una persona que vive con VIH/SIDA ante los
ojos de las otras.
Así lo manifiesta el Grupo Parlamentario Interamericano,
según el cual “gran parte del estigma relacionado con el
VIH/SIDA se construye sobre concepciones negativas. A
menudo se cree que las personas con el VIH/SIDA merecen

201
Derechos Humanos y VIH/SIDA

su destino porque han hecho algo malo. Con frecuencia estas


‘malas acciones’ se vinculan con relaciones sexuales o con
actividades ilícitas o reprobadas por la sociedad, como el
consumo de drogas intravenosas. Los hombres infectados
pueden ser percibidos como homosexuales, bisexuales o
clientes de prostitutas. Las mujeres con el VIH/SIDA son
percibidas como ‘promiscuas’ o profesionales del sexo”
(Grupo Parlamentario Interamericano, 2000).
La discriminación no solo tiene una repercusión social o
familiar, también tiene consecuencias sobre el modo en que
estas personas se perciben a sí mismas. Además, conduce a
que las personas afectadas prefieran sufrir la enfermedad en
la clandestinidad, dificultándose con ello la prevención y el
control de la epidemia, lo que, además de multiplicar los
sufrimientos de la persona enferma o portadora, tiene claras
repercusiones sociales.
Por otra parte, la discriminación constituye causa y con-
secuencia de la epidemia. Es causa de la propagación del
virus debido a que la discriminación económica, de género o
el rechazo social a las conductas sexuales diversas, cultivan
el terreno para la extensión de la epidemia. También es con-
secuencia, pues la detección del VIH o la simple sospecha,
conduce al estigma y discriminación que ocasionan: nega-
ción de atención médica y hospitalaria; pérdida del empleo;
expulsión de la escuela; problemas en el lugar de vivienda y
separación del grupo familiar.
La discriminación más frecuente se da en el ámbito labo-
ral; cuando se presume o se sabe que alguien vive con
VIH/SIDA, esta persona es despedida, en algunos casos con
responsabilidad (indemnización) y en otros sin responsabili-
dad, dejando a la persona trabajadora en total desamparo.
Ello implica en muchos casos la desvinculación de la seguri-
dad social y por ende, de las posibilidades de atención de la
enfermedad.
En esa materia existe un precedente jurídico por parte de
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la cual

202
Derechos Humanos y VIH/SIDA

otorgó medidas cautelares en favor de una PVVS que quedó


desempleada y por lo tanto, automáticamente desafiliada del
seguro social público. De acuerdo a los estándares de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), la suspensión del
tratamiento antirretroviral para una persona infectada con
VIH/SIDA es fatal. Por ello, la Comisión solicitó al Estado
respectivo restablecer el suministro de tratamiento al benefi-
ciario, y el Estado tuvo que adoptar las medidas necesarias
para ello.
En el sector salud es palpable la discriminación hacia las
personas con VIH/SIDA. Algunos actos considerados discri-
minatorios son: observaciones inapropiadas, violación de la
confidencialidad de los pacientes, brindar un tratamiento
retardado o en el peor de los casos no brindarlo, y la negati-
va a prestar atención e higiene básica.
Otras manifestaciones de la discriminación se han visto
en las cárceles, donde los reclusos se ven confinados, sin la
atención de su salud o de sus necesidades básicas.
Por otra parte, a algunos les ha sido negado el derecho a
casarse y a fundar una familia. De igual manera, muchas per-
sonas que regresan a sus países son obligadas a realizarse
una prueba del VIH; a algunos se les ha negado el visado o
permiso de entrada por la simple sospecha de ser seropositi-
vos.
En África, por ejemplo, muchas personas han sido expul-
sadas de sus comunidades al diagnosticárseles el virus; en el
peor de los casos, han sido asesinadas por su condición.

• El derecho a la confidencialidad
Este derecho está muy relacionado con el derecho a la
autonomía y protege la privacidad de la persona. Por ello, los
resultados de cualquier prueba de VIH/SIDA deben ser total-
mente confidenciales y no ser divulgados, así como cual-
quier otra información relacionada con el diagnóstico, esta-
do de salud y tratamiento de la persona.

203
Derechos Humanos y VIH/SIDA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece


que, para fines de mayor conocimiento y entendimiento
sobre el VIH/SIDA, los resultados de un examen serán de
notificación obligatoria a la autoridad de salud competente,
pero esta notificación será confidencial (sin revelar la identi-
dad de la persona). La OMS también establece que la perso-
na que resulte con un diagnóstico positivo, deberá informar
únicamente a sus contactos sexuales y no a sus familiares ni
amigos.

• El derecho a la salud
La salud puede definirse como un estado general de bie-
nestar físico, mental y social, no solamente como ausencia
de enfermedades; comprende tanto la atención a la salud
individual, como las condiciones de salubridad pública. La
negación de prestar un servicio médico u hospitalario a una
persona con SIDA, sea el servicio estatal o privado, atenta
contra su derecho a la salud.
Cabe señalar que la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos, considerando que el Estado no propor-
cionó el tratamiento con la medicación requerida para hacer
frente a la enfermedad, ha dictado en varias ocasiones medi-
das cautelares en favor de personas que viven con el
VIH/SIDA. Por ejemplo, en el 2002, se solicitó al Estado
hondureño que adoptara medidas cautelares para evitar
daños irreparables a cuatro personas que vivían con
VIH/SIDA.
Por otra parte, el alto costo de los medicamentos restrin-
ge el derecho a la salud de las personas que viven con SIDA
y limita sus posibilidades de tener una mejor calidad de vida.
Ello también puede vulnerar el derecho a la vida, conside-
rando que la medicación adecuada, en muchos de los casos,
retrasa el desarrollo de la etapa de SIDA.
En el marco del derecho a la salud, se encuentran dere-
chos más específicos que se interrelacionan, tales como los

204
Derechos Humanos y VIH/SIDA

derechos sexuales y los derechos reproductivos; los mismos


están reconocidos por la comunidad internacional como
parte integral de los derechos humanos.
El Programa de Acción de la Conferencia Internacional
sobre Población y Desarrollo (CIPD), aprobado en 1994 en
El Cairo, Egipto, por consenso de 179 países, define explíci-
tamente los derechos reproductivos de la siguiente manera:
“[...] los derechos reproductivos abarcan ciertos derechos
humanos que ya están reconocidos en las leyes nacionales,
en los documentos internacionales sobre derechos humanos
y en otros documentos pertinentes de las Naciones Unidas
aprobados por consenso. Esos derechos se basan en el reco-
nocimiento del derecho básico de todas las parejas e indivi-
duos a decidir libre y responsablemente el número de hijos,
el espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre estos
y a disponer de la información y de los medios para ello y el
derecho a alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y
reproductiva. También incluye su derecho a adoptar decisio-
nes relativas a la reproducción sin sufrir discriminación,
coacciones ni violencia, de conformidad con lo establecido
en los documentos de derechos humanos”.
La respuesta al VIH/SIDA debe entenderse en el marco
del derecho a la salud sexual y a la salud reproductiva, ya
que la mayoría de las infecciones se producen mediante el
contacto sexual, pero no necesariamente con fines reproduc-
tivos (hombres que tienen sexo con hombres, parejas que no
desean tener hijos, trabajadoras comerciales del sexo, etcéte-
ra).

• El derecho a la integridad personal


El artículo 5 de la Convención Americana de Derechos
Humanos establece que toda persona tiene derecho a que se
respete su integridad física, psíquica y moral, consagrando
de esta manera el derecho a la integridad personal. Si bien el
posterior desarrollo de este artículo hace referencia a la tor-
tura y a personas privadas de libertad, es importante destacar

205
Derechos Humanos y VIH/SIDA

que también debe aplicarse a las PVVS y a sus familiares y


allegados, máxime que este derecho no es retomado en las
leyes específicas sobre VIH/SIDA. Ello significa que estas
personas no pueden sufrir ningún menoscabo en su integri-
dad personal, como consecuencia de la infección por
VIH/SIDA o por su parentesco o relación con una PVVS.

• El derecho a la autonomía
El derecho a la autonomía contempla la capacidad de
tomar decisiones autónomas sobre la vida sexual, dentro del
contexto de la ética personal y social, así como la capacidad
de control y disfrute de nuestros cuerpos, libres de mutila-
ción, tortura y violencia de cualquier tipo. Este derecho está
íntimamente ligado al concepto de autodeterminación, de
manera que cada persona sea libre de decidir lo que conside-
re más conveniente para sí mismo.
La persona que vive con VIH/SIDA también tiene dere-
cho a la autonomía, siendo indispensable su consentimiento
informado tanto para practicar cualquier examen dirigido a
establecer su seropositividad, como para llevar a cabo un tra-
tamiento. El estado de vulnerabilidad de un enfermo de
SIDA no podrá ser excusa para restringir o eliminar su auto-
nomía.

• El derecho a la información adecuada y oportuna


Este derecho se considera como parte del derecho a la
autonomía, ya que para poder ser autónomo en la toma de
decisiones es necesario tener la información suficiente. Es
indispensable que la información que se brinde sea clara,
concisa y que contemple las condiciones socioculturales de
los grupos a los que va dirigida; asimismo, la información
debe ajustarse a la realidad y abarcar todos los aspectos rela-
cionados con el tema.
El derecho a la información comprende: solicitar, recibir
y difundir ideas e informaciones acerca de aspectos relacio-

206
Derechos Humanos y VIH/SIDA

nados con la salud. Cabe destacar que el derecho a la infor-


mación no debe menoscabar en ningún momento el derecho
a que la información personal sea tratada con confidenciali-
dad.
En el caso del VIH/SIDA, es fundamental que la infor-
mación dirigida a la sociedad en general vaya encaminada
hacia la prevención; en el caso de las PVVS, se les debe brin-
dar toda la información que requieran para procurar la mejor
calidad de vida posible. Además, la información para la pre-
vención debe ser adecuada y oportuna, como lo indica el
informe del Secretario General de Naciones Unidas ya men-
cionado.

• Otros derechos humanos relacionados con el


VIH/SIDA
Sin pretender hacer una lista exahustiva, se mencionaron
anteriormente los derechos humanos más vulnerados en rela-
ción con el VIH/SIDA. Sin embargo, partiendo de la premi-
sa de que los derechos humanos le corresponden a toda per-
sona por el solo hecho de serlo, sin importar raza, sexo, edad,
condición, etcétera, y que son integrales, indivisibles,
intransferibles e interdependientes, existen otros derechos
que sin duda, tienen relación con el VIH/SIDA.
Por lo tanto, las personas que viven con el VIH/SIDA, sus
familiares y allegados, y toda la población en general, en
particular los grupos más vulnerables, independientemente
de su estatus, son depositarias de todos los derechos contem-
plados en los diferentes instrumentos internacionales de pro-
tección de los derechos humanos, tales como: el derecho a la
vida, a la seguridad y libertad, a la protección, a la privaci-
dad, a la nacionalidad, a la propiedad, a la igualdad ante la
ley, a la libertad de pensamiento, a la libertad de reunión,
movimiento y participación en asuntos públicos, derecho a
una adecuada calidad de vida, derecho al seguro social, dere-
cho al trabajo y a condiciones justas y favorables, derecho a
participar en la vida cultural, derecho a la educación y entre-

207
Derechos Humanos y VIH/SIDA

tenimiento, derecho a la información, derecho a la integri-


dad, derecho al trabajo, derecho a casarse y a formar una
familia, derecho a disfrutar del avance científico y sus bene-
ficios, derecho a ser libre de tratos crueles y torturas, etcéte-
ra.
Existen otros derechos que corresponden exclusivamente
a las personas con enfermedades terminales, que a pesar de
no estar contemplados expresamente en un instrumento jurí-
dicamente reconocido, es importante mencionarlos ya que
también son aplicables a las personas infectadas por
VIH/SIDA:
• Derecho a recibir y dar un trato y un reconocimiento
como persona digna y responsable, y no propiedad de
la familia, de los servicios de salud, de investigadores
o investigadoras o de empresas farmacéuticas.
• Derecho a conocer la condición de salud y a que se
responda con veracidad y claridad las preguntas rela-
cionadas con el VIH/SIDA o la enfermedad que tenga
en ese momento.
• Derecho a que se tome en cuenta su opinión a la hora
de tomar decisiones relacionadas con los procedi-
mientos a seguir para enfrentar su enfermedad.
• Derecho a llorar, a sentir y a expresar miedos, temores
y angustias con responsabilidad.
• Derecho a no estar sola o solo y a morir en compañía.
• Derecho a tener sueños y fantasías aunque esté cerca
de la muerte.
• Derecho a jugar, a la alegría, al humor, independiente-
mente de la edad que tenga o aunque esté cerca su
muerte.
• Derecho a que se contemplen las necesidades de las
personas que viven con VIH/SIDA en forma integral,
incluyendo su etapa terminal.

208
Derechos Humanos y VIH/SIDA

• Derecho a negarse a seguir recibiendo tratamiento


para la enfermedad, pero continuar con otros trata-
mientos que permitan una mayor calidad de vida.
• Derecho a cuidados paliativos.
• Derecho a una muerte digna y en paz.
• Derecho que tanto la persona con enfermedad terminal
como sus familiares o amistades cercanas sean ayuda-
das a elaborar el duelo por la muerte.
• Derecho a morir en la casa y no en el hospital si es
posible.
• Derecho a ser sedado o sedada a la hora de enfrentar
la muerte, si lo solicita la persona.
• Derecho a que se reconozcan y se acepten las creen-
cias espirituales o religiosas de cada persona ante la
muerte.

B. Los instrumentos jurídicos interamericanos


para la protección de los derechos humanos
de las personas en relación con el VIH/SIDA
Como ya se mencionó anteriormente, a pesar de que no
existe un instrumento internacional de derechos humanos
específico en materia de VIH/SIDA, los derechos humanos
inherentes a todas las personas están contemplados en los
distintos instrumentos internacionales existentes.
A nivel interamericano se cuenta con los siguientes ins-
trumentos básicos:
• Carta de la OEA.
• Declaración Americana de Derechos y Deberes del
Hombre.
• Convención Americana sobre Derechos Humanos.
• Convención Americana para Prevenir y Sancionar la
Tortura.

209
Derechos Humanos y VIH/SIDA

• Convención Interamericana sobre Desaparición


Forzada de Personas.
• Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar
y Erradicar la Violencia contra la Mujer.
• Convención Interamericana para la Eliminación de
Todas las Formas de Discriminación contra las Perso-
nas con Discapacidad.
• Convención Interamericana contra la Corrupción.
• Convención Internacional de los Derechos del Niño.
• Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos en Materia de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales.
• Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos Relativo a la Abolición de la Pena
de Muerte.
Existen algunos documentos que, a pesar de no ser vin-
culantes, muestran la preocupación por la epidemia del
VIH/SIDA. Estos documentos, que han alcanzado cierto
consenso internacional a nivel de Naciones Unidas, son los
siguientes:
• Protocolo para la identificación de discriminación
contra las personas que viven con el VIH. ONUSIDA
(2001).
• Programa de Acción de la Conferencia Internacional
sobre Población y Desarrollo. ONU (1994).
• Plataforma de Acción de la IV Conferencia Mundial
sobre la Mujer. ONU (1995).
• Directrices sobre VIH/SIDA. ONU (1997).
• Directrices Internacionales sobre Derechos Humanos
y VIH/SIDA. OHCHR Y ONUSIDA (1998).
• Declaración de la Cumbre del Milenio. ONU (2000).
• Declaración de la Asamblea General de compromiso

210
Derechos Humanos y VIH/SIDA

en la lucha contra el VIH/SIDA. ONU (2001).


• Seguimiento de la Declaración de Compromiso sobre
VIH/SIDA. Informe Nacional México (enero-diciem-
bre 2002).
• Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT
sobre el VIH/SIDA y el mundo del trabajo. OIT
(2001).
• Orientación Estratégica sobre la Prevención del VIH.
UNFPA (2002).
Es necesario mencionar que existen también una serie de
resoluciones de la Comisión de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas y comentarios generales de diversos comi-
tés sobre la aplicación de los derechos contemplados en los
instrumentos internacionales; estos son:
• Resolución del CDH E/CN.4/RES/2003/47, “Protección
de los derechos humanos en relación con el virus de
inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmu-
no deficiencia adquirida (SIDA)”.
• Resolución del CDH E/CN.4/RES/2003/28, “El derecho
de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de
salud física y mental”.
• Resolución del CDH E/CN.4/RES/2003/29, “Acceso a la
medicación en el contexto de pandemias como la del
VIH/SIDA, tuberculosis y paludismo”.
• Comentario General N. 3 (CRC(GC/2003/1), “El
VIH/SIDA y los derechos del niño”.
• Comentario General N. 14 (E/C.12/2000/4), “El derecho
al disfrute del más alto nivel posible de salud”.
Todos los documentos mencionados recogen los linea-
mientos generales, las estrategias globales y los compromi-
sos de los Estados, organismos bilaterales y multilaterales,
así como de la sociedad civil, en su esfuerzo por responder a
los retos que plantea la epidemia del VIH/SIDA.

211
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Es importante destacar que la Oficina del Alto


Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos
Humanos y ONUSIDA desarrollaron, por requerimiento del
Consejo Económico y Social, la segunda consulta interna-
cional sobre VIH/SIDA y derechos humanos, que dio por
resultado un conjunto de directrices para tratar esa interrela-
ción.
Dentro de esas directrices se encuentran llamados expre-
sos a evitar la discriminación, a respetar la confidencialidad
y el libre consentimiento de las pruebas de diagnóstico, a la
existencia de sistemas de salud y programas nacionales de
acción establecidos de manera conjunta con la población, y
referencias al acceso a los medicamentos esenciales.
Especialmente sobre este último aspecto, cabe indicar
que en julio de 2002 se desarrolló la tercera consulta inter-
nacional. El resultado de la misma fue la revisión de la sexta
directriz, que trata sobre el acceso a los medicamentos esen-
ciales, y su modificación, en el sentido de ampliar y hacer
expreso que los Estados deben asegurar, inter alia, de mane-
ra sostenida y sobre una base de igualdad, el acceso a medi-
camentos antirretrovirales.
Es decir, las Directrices Internacionales sobre Derechos
Humanos y VIH/SIDA (1998) de Naciones Unidas, propor-
cionan el marco de acción para una respuesta a la epidemia
del VIH/SIDA basada en los principios de derechos huma-
nos. Asimismo indican medidas legislativas y prácticas,
tanto de política pública como de otro tipo, que deben ser
tomadas en cuenta por los diferentes actores en los ámbitos
nacionales. Estas directrices ofrecen una herramienta a los
Estados y a los gobiernos que los administran, para diseñar,
coordinar e implementar estrategias y acciones de respuesta
al VIH/SIDA con base en los principios de igualdad y no dis-
criminación.
Es importante señalar que los Estados tienen la obliga-
ción de respetar, proteger y observar los derechos humanos.
Este reconocimiento y protección se realiza por medio de los
tratados y convenios internacionales, los que generan obliga-

212
Derechos Humanos y VIH/SIDA

ciones para los Estados Parte; de igual manera se establecen


mecanismos para su protección y puesta en vigencia. Así
pues, en relación con los derechos humanos, se consideran
deberes fundamentales para los Estados:
• Respetarlos: es decir, el Estado no puede atentar ni
menoscabar los derechos de todo ser humano.
• Protegerlos: en el sentido de que el Estado debe
tomar las medidas necesarias para impedir la violación
de los derechos, ya sea por determinada persona o
grupo de personas.
• Cumplirlos y realizarlos: es obligación del Estado
adoptar las medidas adecuadas para garantizar a todas
las personas bajo su jurisdicción, la posibilidad de
satisfacer las necesidades consagradas como derechos
en los diferentes tratados internacionales.
Por otra parte, en los ámbitos nacionales, cabe destacar
que algunos Estados ya han introducido dentro de su legisla-
ción interna, instrumentos jurídicos para proteger los dere-
chos humanos de las personas en relación al VIH/SIDA;
entre ellos se encuentran todos los países centroamericanos.
Debe señalarse que, a pesar de la particular importancia
que tiene la obligación de rendir cuentas (accountability) por
parte de los Estados, estos no son los únicos actores en el
escenario de la prevención y combate del VIH/SIDA. El sec-
tor privado, los individuos y las instituciones de desarrollo
están también involucrados y, por lo tanto, su accountability
es igualmente necesaria para el progresivo logro de los dere-
chos y la dignidad humana en relación con el VIH/SIDA.

IV. El sistema interamericano de protección de los


derechos humanos
La Organización de Estados Americanos (OEA), organis-
mo de derecho público regional con sede en Washington
D.C., está integrada por todos los Estados de la región ame-
ricana. El órgano de mayor rango político es la Asamblea

213
Derechos Humanos y VIH/SIDA

General, que se reúne una vez al año. Por su parte, el


Consejo Permanente, como órgano ejecutivo, dirige la OEA
entre los períodos de sesiones de la Asamblea General.
Ambos cumplen ciertas funciones en materia de derechos
humanos, como aprobar informes periódicos relativos al
tema; sin embargo, como parte del sistema de protección y
promoción, los órganos competentes especializados son la
Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos.
Es importante señalar que en lo concerniente a la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, no existe abundante
jurisprudencia respecto al tema VIH/SIDA. Este hecho
puede explicarse porque se trata de un tema relativamente
nuevo o porque las personas desconocen que pueden acceder
a este sistema supranacional para hacer valer sus derechos.
En las siguientes secciones se analizará la jurisprudencia
que han emitido estos órganos interamericanos para la pro-
tección, respeto y cumplimiento de los derechos humanos de
las personas en relación con el VIH/SIDA. Además, se seña-
lará la importancia de conocer su funcionamiento y las posi-
bilidades que presentan para proteger estos derechos.

A. La Comisión Interamericana de
Derechos Humanos
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos fue
creada en virtud de una resolución aprobada por la V
Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores
de la Región, celebrada en Santiago de Chile en 1959.
Durante esta reunión se aprobó otra resolución que encargó
al Consejo Interamericano de Jurisconsultos la preparación
de un proyecto de Convención sobre derechos humanos, el
cual debía establecer las condiciones en que habría de fun-
cionar un sistema regional de protección de los derechos
humanos.
Posteriormente, en 1970, el Protocolo de Buenos Aires
que reformó la Carta de la Organización, incluyó la

214
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Comisión como uno de los órganos permanentes de la OEA.


Esta reforma, más allá de la formalización de la práctica de
la Comisión, implicó la aprobación del Estatuto, Reglamento
y de los mecanismos que la Comisión había empleado para
cumplir su mandato de “promoción de los derechos huma-
nos”, toda vez que la Comisión, haciendo una interpretación
de su mandato, había recibido comunicaciones individuales
“a título informativo” para el mejor cumplimiento de sus
funciones.
El proceso de institucionalización de la Comisión culmi-
nó con la adopción (1969) y puesta en vigor (1978) de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de
San José. Esta doble base legal (Carta y Convención) permi-
te a la Comisión ejercer su mandato respecto a cualquier
Estado de la OEA, haya ratificado o no la Convención
Americana.
La Comisión está conformada por siete integrantes, ele-
gidos por el pleno de la Asamblea General para un período
de cuatro años, pudiendo ser reelegidos una sola vez. Los
miembros de la Comisión son elegidos a título personal por
lo que no representan a ningún Estado sino a la totalidad de
miembros de la OEA. Los requisitos fundamentales para
optar al cargo de miembro de la CIDH son: tener alta autori-
dad moral y reconocida competencia en materia de derechos
humanos, y ser nacional de algún Estado Miembro.
Actualmente la Comisión tiene su sede en Washington D.C.,
EEUU.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos tiene
como función principal promover la observancia y la defen-
sa de los derechos humanos. En el ejercicio de su mandato,
la Comisión tiene las siguientes funciones y atribuciones:
• Estimular la conciencia de los derechos humanos en
los pueblos de América.
• Formular recomendaciones, cuando lo estime conve-
niente, a los gobiernos de los Estados Miembros para
que adopten medidas progresivas en favor de los dere-
chos humanos dentro del marco de sus leyes internas

215
Derechos Humanos y VIH/SIDA

y sus preceptos constitucionales; al igual que disposi-


ciones apropiadas para fomentar el debido respeto a
esos derechos.
• Preparar los estudios o informes que considere conve-
nientes para el desempeño de sus funciones.
• Solicitar a los gobiernos de los Estados Miembros que
le proporcionen informes sobre las medidas que adop-
ten en materia de derechos humanos.
• Atender las consultas que, por medio de la Secretaría
General de la Organización de los Estados
Americanos, le formulen los Estados Miembros en
cuestiones relacionadas con los derechos humanos y,
dentro de sus posibilidades, les prestará el asesora-
miento que estos le soliciten.
• Actuar respecto a las peticiones y otras comunicacio-
nes en ejercicio de su autoridad, de conformidad con
lo dispuesto en los artículos 44 al 51 de esta
Convención.
• Rendir un informe anual a la Asamblea General de la
Organización de los Estados Americanos.
El primer paso para presentar a la Comisión un caso, es la
interposición de peticiones; estas pueden ser presentadas por
cualquier persona, grupo de personas o entidad no guberna-
mental legalmente reconocida en uno o más Estados
Miembros de la Organización; pueden realizarse en nombre
propio o de terceras personas, y referidas a presuntas viola-
ciones de un derecho humano reconocido en alguno de los
instrumentos interamericanos de protección de derechos.
La CIDH procede a dar una tramitación inicial de la peti-
ción mediante su Secretaría; acusa recibo y la anota en un
registro. Si acepta la admisibilidad de la petición, solicitará
información al gobierno del Estado en un plazo de 90 días.
El Estado aludido podrá solicitar prórrogas de 30 días, sin
embargo no se concederán prórrogas que excedan los 180
días. La CIDH procede a emitir un informe sobre la admisi-

216
Derechos Humanos y VIH/SIDA

bilidad o no admisibilidad de cada caso en particular, el cual


es incluido en los informes anuales de la Comisión.
Es importante destacar que existe un requisito indispen-
sable para que una petición pueda ser admitida por la
Comisión: se requiere haber interpuesto y agotado los recur-
sos de la jurisdicción interna, conforme a los principios del
derecho internacional generalmente reconocidos.
Cabe señalar que según el artículo 39 del Reglamento de
la CIDH, existe una presunción de veracidad siempre que, en
el plazo máximo fijado por la Comisión, el Estado no sumi-
nistre la información correspondiente, salvo que de otros ele-
mentos de convicción, resulte una conclusión diversa.
Existe la posibilidad de llegar a una solución amistosa en
cualquier etapa del proceso, para tales efectos la CIDH
actuará de oficio o a petición de parte. En caso de llegarse a
una solución amistosa, la Comisión aprobará un informe que
contenga una breve exposición de los hechos y de la solución
obtenida, lo transmitirá a las partes y lo publicará, previo
consentimiento de la víctima, situación que la Comisión
comprobará. De no llegarse a una solución de este tipo, la
Comisión proseguirá con el trámite del caso y emitirá un
informe sobre el fondo del asunto, que será transmitido a las
partes y publicado en el informe anual de la CIDH a la
Asamblea General de la OEA.
Según el artículo 44 del Reglamento, si el Estado en cues-
tión ha aceptado la jurisdicción de la Corte, de conformidad
con el artículo 62 de la Convención Americana, y a criterio
de la Comisión éste no ha cumplido con las recomendacio-
nes del informe aprobado de acuerdo al artículo 50, el caso
se someterá a la Corte.

• Casos individuales
A pesar de que los datos indican que las personas en rela-
ción al VIH/SIDA sufren de un alto grado de discriminación
y estigmatización, hasta el momento solo existe un caso pre-

217
Derechos Humanos y VIH/SIDA

sentado ante la Comisión Interamericana de Derechos


Humanos. Varios factores pueden explicar esta situación: el
desconocimiento sobre los mecanismos internacionales de
protección de los derechos humanos, la exposición pública
que conlleva la presentación de un caso, la dificultad de con-
seguir la asesoría jurídica necesaria y los altos costos del liti-
gio internacional, entre otros.
La primera petición en esta materia se presentó el 24 de
enero del año 2000, a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos; en ella se denuncia al Estado salvadore-
ño por no proveer medicamentos antirretrovirales a las per-
sonas que viven con VIH/SIDA y los necesitan de conformi-
dad con los análisis y diagnósticos médicos.
Con fecha 8 de octubre de 2003, la Comisión
Interamericana emitió un informe sobre el fondo de la discu-
sión en el caso 12.249 iniciado contra el Estado de El
Salvador, por la falta de entrega de los medicamentos esen-
ciales, así como por la ocurrencia de prácticas discriminato-
rias en el contexto hospitalario en contra de las personas que
viven con VIH/SIDA. De igual manera, el caso denunciaba
la retardación injustificada de la Corte Suprema de Justicia
en resolver un proceso de amparo iniciado en 1999 destina-
do a lograr, por la vía judicial doméstica, el acceso a los
medicamentos y el fin de las prácticas discriminatorias.
Hasta el 30 de diciembre fue comunicado al peticionario
el referido informe. Por tratarse de un informe emitido de
conformidad con el artículo 50 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, tiene un carácter confidencial y
preliminar, hasta tanto la Comisión Interamericana haya
resuelto su publicación o sometido el caso ante la jurisdic-
ción contenciosa de la Corte Interamericana.
Originalmente los peticionarios alegaban la violación al
derecho a la salud, a no ser sometido a tratamientos discri-
minatorios arbitrarios o irrazonables, y a la protección judi-
cial. Además, tomando en cuenta la estrecha relación entre el
derecho a la salud y el derecho a la vida, se logró que de
forma subsidiaria se estudiara si, por conexión, la responsa-

218
Derechos Humanos y VIH/SIDA

bilidad internacional del Estado salvadoreño se extendía


hacia el derecho a la vida (en especial de quienes hubieran
fallecido en el ínterin) y el derecho a la integridad personal
(en especial respecto a quienes hubieran sido afectados por
la falta de los medicamentos).
El 12 de octubre de 2004, la Comisión Interamericana
emitió el informe final relativo a este caso (N. 42/04) en el
que ratifica su conclusión del informe anterior, expresando
que “[...] el Estado salvadoreño, en particular la Sala
Constitucional de la Corte Suprema de Justicia incurrieron
en una demora excesiva en el trámite del amparo 348-99, con
lo que dicho recurso careció de la rapidez, sencillez y efecti-
vidad requeridas por el artículo 25 de la Convención
Americana. En consecuencia dicho órgano ha generado res-
ponsabilidad internacional para el Estado salvadoreño, debi-
do a su falta de protección judicial a favor de [...]”. Esta reso-
lución es fundamental, pues reafirma la obligación de los
Estados de proteger el derecho a la salud de las PVVS de
manera oportuna.
Por otro lado, en favor del gobierno, la resolución agrega
lo siguiente: “A juicio de la CIDH, la respuesta del Estado
salvadoreño en este caso, es compatible con el desarrollo
progresivo del derecho a la salud. Por lo tanto, a pesar de que
se ha constatado la violación del artículo 25 de la
Convención Americana por la conducta de las autoridades
judiciales, las acciones de las autoridades administrativas
han sido acordes con las obligaciones internacionales defini-
das en el artículo 26 del mismo instrumento internacional”.
Como puede apreciarse, hay dos aspectos esenciales
involucrados en la resolución de fondo del caso: la retarda-
ción de la justicia en el amparo a los derechos de las PVVS,
y el cumplimiento de las obligaciones internacionales relati-
vas al derecho a la salud. Esta resolución constituye un paso
fundamental en la tutela de los derechos de las PVVS en el
ámbito del sistema interamericano.
No existe otro informe sobre el fondo en materia vincu-
lante entre VIH/SIDA y derechos humanos. Sin embargo, la

219
Derechos Humanos y VIH/SIDA

reacción más destacada de la Comisión Interamericana ha


sido la emisión expedita de medidas cautelares para personas
que viven con VIH/SIDA, las cuales serán analizadas más
adelante.
Es importante destacar la enorme importancia y el noto-
rio aporte que ofrece el sistema interamericano en materia
del VIH/SIDA para lograr el acceso a los medicamentos anti-
rretrovirales, en especial mediante el reclamo del derecho a
la salud. En efecto, el caso 12.249 planteó, mediante la vía
de la reclamación contenciosa y bajo el mecanismo de las
peticiones individuales, la posibilidad de ofrecer una vía de
exigibilidad jurisdiccional de los derechos económicos,
sociales y culturales, en especial respecto del derecho a la
salud. La Comisión Interamericana reconoció tener compe-
tencia para ello y se ha pronunciado sobre el fondo de la
reclamación. Este aporte de la Comisión Interamericana
debe ser tomado, sin duda, como uno de los más importantes
que el sistema interamericano ofrece, no solo en el debate
sobre derechos humanos en el contexto del VIH/SIDA, sino
también sobre la integralidad con la que deben tratarse los
derechos económicos, sociales y culturales.

• Medidas cautelares
En casos considerados de carácter urgente o cuando sea
necesario para evitar daños irreparables a las personas, la
CIDH tiene la potestad de solicitar que sean tomadas medi-
das cautelares con el fin de evitar que se consume un daño
irreparable. Las medidas cautelares pueden ser solicitadas
por la parte interesada o la Comisión puede hacerlo de ofi-
cio. No obstante, el pedido de tales medidas y su adopción
por parte del Estado respectivo, no prejuzgarán la materia de
la decisión final.
El Reglamento de la Comisión Interamericana establece
en el artículo 25 lo referente a las medidas cautelares. La
Comisión podrá solicitar información a las partes interesadas
sobre cualquier asunto relacionado con la adopción y vigen-
cia de dichas medidas.

220
Derechos Humanos y VIH/SIDA

En relación al VIH/SIDA, existen varios casos en los que


la Comisión ha solicitado medidas cautelares para la protec-
ción de derechos de personas que viven con el VIH/SIDA. A
continuación se hará un recuento de las medidas cautelares
emitidas por la Comisión:

-Medidas cautelares en el año 2002


Bolivia
El 3 de octubre de 2002 la Comisión otorgó medidas cau-
telares a favor de 52 personas, incluyendo a dos menores de
edad, portadoras del VIH/SIDA. Los beneficiarios alegaron,
en muchos de los casos, haber acudido a los sistemas de
salud pública del Estado sin haber obtenido asistencia para la
realización de los exámenes necesarios, con el fin de deter-
minar el avance de la enfermedad, o recibir el tratamiento
antirretroviral requerido para hacer posible su supervivencia.
El 22 de enero de 2003 el Estado presentó fotocopia del
Informe del Programa Nacional ITS/VIH/SIDA.
Colombia
El 2 de octubre de 2002 la Comisión otorgó medidas cau-
telares a favor de una PVVS. Según se desprende de la soli-
citud, el 15 de agosto de 2002 el beneficiario, que vive solo
y no recibe rentas de ningún tipo, quedó desempleado y por
lo tanto desvinculado del seguro social. En vista de que el
Estado colombiano ofrece acceso al tratamiento de la enfer-
medad a través del seguro social, el beneficiario quedó auto-
máticamente desafiliado del programa de VIH/SIDA, al cual
se encontraba vinculado desde noviembre de 1994 y que le
proporcionaba tratamiento sobre la base de antirretrovirales
AZT 3TCIDV. Conforme indican los estándares de la
Organización Panamericana de la Salud, la suspensión de
este tratamiento para una persona infectada con VIH/SIDA
es fatal. La Comisión solicitó al Estado restablecer el sumi-
nistro de tratamiento al beneficiario. En respuesta, el Estado
adoptó las medidas necesarias para incluir al beneficiario en
un programa ad hoc de acceso al tratamiento antirretroviral.

221
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Ecuador
El 9 de julio de 2002 la Comisión otorgó medidas caute-
lares en favor de seis PVVS. Los peticionarios sostuvieron,
inter alia, que los organismos sanitarios del Estado no les
proporcionaron pruebas clínicas básicas para determinar el
curso de su enfermedad y el tratamiento adecuado. La
Comisión solicitó que el Estado proporcionara a los benefi-
ciarios el examen y el tratamiento médico indispensables
para su supervivencia. Los peticionarios presentaron comu-
nicaciones subsiguientes, con lo cual hacia el 12 de agosto de
2002, el total de personas amparadas por las medidas caute-
lares ascendía a 54. En virtud de cada solicitud, la Comisión
amplió la vigencia de las medidas cautelares del 9 de julio de
2002.
El 26 de agosto de 2002 el Estado señaló que los seis por-
tadores originales del VIH/SIDA estaban recibiendo asisten-
cia médica y que el Ministerio de Salud había adquirido
medicamentos con el fin de prevenir la transmisión materno-
infantil para 100 mujeres y para asistir a aproximadamente
120 personas con VIH.
Ulteriormente, los peticionarios presentaron una quinta y
una sexta solicitudes adicionales, con lo cual el número total
de personas afectadas al 23 de septiembre de 2002 llegó a
153. También en esos casos se solicitaron medidas cautela-
res. El 15 de octubre de 2002, la Comisión celebró una
audiencia sobre este asunto a solicitud del Estado. Los peti-
cionarios informan a la Comisión que aproximadamente 18
portadores de VIH/SIDA han fallecido.
Guatemala
Mediante nota del 16 de agosto de 2002, la Comisión
solicitó al Estado guatemalteco la adopción de medidas cau-
telares a favor de 11 PVVS. Los peticionarios alegan la situa-
ción de inminente peligro en que se encuentran las vidas de
estas personas por no tener acceso a los medicamentos anti-
rretrovirales necesarios para tratar la grave enfermedad que
padecen. La Comisión solicitó al gobierno de Guatemala

222
Derechos Humanos y VIH/SIDA

suministrar el tratamiento y los medicamentos antirretrovira-


les indispensables para su supervivencia, así como los exá-
menes médicos que permitan evaluar de manera regular su
estado de salud.
El 14 de noviembre de 2002 los peticionarios comunica-
ron a la Comisión el fallecimiento de uno de los beneficia-
rios de las medidas. En noviembre de 2002 el gobierno infor-
mó que se hizo la selección de las empresas farmacéuticas a
quienes se les comprará, con fondos públicos, los medica-
mentos antirretrovirales Efavirenz, Zidovudina y
Lamivudina, que servirán para brindarle tratamiento a 80
adultos y 80 niños; que el 19 de noviembre de 2002 el
gobierno solicitó a los directores del Hospital San Juan de
Dios y Hospital Roosvelt especial atención en la administra-
ción del tratamiento y evaluación médica a los beneficiarios.
Las clínicas de consulta externa de estos hospitales están
brindando tratamiento integral para personas que viven con
VIH/SIDA; a ellas pueden acudir los beneficiarios de las
medidas para ser evaluados y recibir el tratamiento que les
permita tener una mejor calidad de vida.
El gobierno informó que está realizando esfuerzos para
implementar una política de salud respecto a estos casos,
sobre la cual informará oportunamente a la CIDH. A pesar de
lo expresado por el Estado, los peticionarios han informado
a la Comisión que por el momento no han recibido medica-
mentos antirretrovirales. La Comisión continuó recibiendo
información y solicitudes de los peticionarios.
Honduras
El 16 de agosto de 2002 la Comisión otorgó medidas cau-
telares en favor de cuatro PVVS. Los peticionarios alegan
que no les proporcionaron el tratamiento con la medicación
requerida para hacer frente a la enfermedad. Como conse-
cuencia, el sistema inmunológico de estas personas se
encuentra en estado crítico y no tienen acceso a exámenes
clínicos que les permitan monitorear el avance de la enfer-
medad. El 2 de septiembre de 2002 la Comisión amplió las

223
Derechos Humanos y VIH/SIDA

medidas cautelares en favor de cuatro personas más y el 21


de septiembre recibió una nueva solicitud de ampliación. En
diciembre de 2002 los peticionarios señalaron que el Estado
aún no estaba suministrando el tratamiento requerido y que
cuatro de los beneficiarios habían fallecido.
Nicaragua
El 29 de julio de 2002 la Comisión otorgó medidas cau-
telares a favor de ocho PVVS. Los peticionarios alegan que
los beneficiarios recurrieron a centros de salud u hospitales
del Estado donde no se les proporcionó el tratamiento y la
medicación requerida para hacer frente a la enfermedad.
Señalan que como consecuencia, el sistema inmunológico de
estas ocho personas se encuentra en estado crítico y que no
tienen acceso a exámenes clínicos que les permitan monito-
rear el avance de la enfermedad. El 18 de septiembre de 2002
la Comisión reiteró al Estado su solicitud de medidas caute-
lares y la amplió a ocho personas más.
El Estado informó a la Comisión que se reunió en tres
ocasiones con los beneficiarios con el fin de tratar la solici-
tud de medidas cautelares. Sin embargo, señaló que no con-
taba con los medicamentos requeridos para el tratamiento y
que se encontraba en gestiones con el Banco Interamericano
de Desarrollo, la Organización Panamericana de la Salud y
el Fondo Mundial, para la compra de antirretrovirales. Dos
de los ocho beneficiarios han fallecido.
Perú
El 23 de septiembre de 2002 la CIDH otorgó medidas
cautelares en favor de quince PVVS, cuyo sistema inmuno-
lógico se encuentra comprometido al punto de poner en peli-
gro sus vidas. Los beneficiarios alegaron haber acudido a los
sistemas de salud pública del Estado sin haber obtenido asis-
tencia para la realización de los exámenes necesarios con el
fin de determinar el avance de la enfermedad o recibir el tra-
tamiento antirretroviral necesario para hacer posible su
supervivencia. La Comisión solicitó al Estado que por inter-
medio de las autoridades competentes se adoptaran las medi-

224
Derechos Humanos y VIH/SIDA

das necesarias para establecer el avance de la enfermedad y


el tratamiento necesario conforme a los estándares interna-
cionales establecidos por la Organización Panamericana de
la Salud.
En su respuesta, el Estado indicó que no obstante la mag-
nitud del problema, no contaba con una política destinada a
proporcionar acceso universal al tratamiento antirretroviral
para los portadores del HIV/SIDA. Señaló, inter alia, que a
partir de septiembre de 2002 se había implementado un pro-
grama especial para atender a niños infectados con el virus,
con una meta estimada de 150 pacientes bajo tratamiento, así
como programas de capacitación para funcionarios del sec-
tor de salud encargados de la atención de enfermos adultos.
República Dominicana
El 14 de agosto de 2002 la Comisión otorgó medidas cau-
telares a favor de diez PVVS. Los peticionarios alegan que
los beneficiarios recurrieron a centros de salud u hospitales
que no les proporcionaron el tratamiento con la medicación
requerida para hacer frente a la enfermedad. Como conse-
cuencia, el sistema inmunológico de estas diez personas se
encuentra en estado crítico y no tienen acceso a exámenes
clínicos que les permitan monitorear el avance de la enfer-
medad.
El 3 de septiembre de 2002, el Estado indicó que dentro
del plazo de cuatro meses ofrecería atención integral a los
beneficiarios y suministraría medicamentos a los pacientes
seleccionados que cumplan los criterios establecidos por la
Comisión Nacional de Medicamentos Antirretrovirales y
según la disponibilidad de los recursos asignados para el año
2002. El 16 y 26 de septiembre de 2002 la CIDH amplió las
medidas cautelares en favor de otras personas, a solicitud de
los peticionarios, cobijando a 119 personas afectadas por
VIH/SIDA. A pesar de lo expresado por el Estado, los peti-
cionarios han informado a la Comisión que por el momento
no han recibido medicamentos antirretrovirales.

225
Derechos Humanos y VIH/SIDA

-Medidas cautelares en el año 2001


Chile
La Comisión Interamericana otorgó medidas cautelares
en favor de tres PVVS en Chile, que acudieron a la CIDH
por considerar que su vida y su salud se hallan en grave peli-
gro. En su comunicación del 20 de noviembre de 2001, la
CIDH hizo del conocimiento del Estado chileno que las per-
sonas indicadas precisaban con urgencia la atención básica
de instituciones del Estado para acceder a la medicina nece-
saria para su tratamiento. Por ese motivo solicitó que adop-
tara medidas urgentes a fin de que los peticionarios accedie-
ran a los medicamentos indispensables para su superviven-
cia, así como a los exámenes médicos que permitan evaluar
de manera regular su estado de salud.
El Estado informó el 5 de diciembre de 2001 acerca de las
gestiones preliminares realizadas en el Ministerio de Salud,
y que los peticionarios ya se hallaban recibiendo medicación
y estaban sometidos a exámenes para evaluar su estado de
salud en los servicios estatales. Igualmente, solicitó una pró-
rroga para presentar información adicional sobre el asunto.

-Medidas cautelares en el año 2000


El Salvador
El 29 de febrero de 2000 la Comisión otorgó medidas
cautelares en favor de 27 integrantes de la Asociación
Atlacatl, considerando que los derechos a la vida y a la salud
de las personas mencionadas se hallaban en grave peligro,
pues precisaban la atención de instituciones del Estado para
acceder a los medicamentos necesarios para su tratamiento.
La Comisión solicitó al Estado salvadoreño suministrar el
tratamiento y los medicamentos antirretrovirales, así como
las atenciones hospitalarias, farmacológicas y nutricionales
pertinentes.
La CIDH recibió información de ambas partes respecto a
las acciones adoptadas para la atención de las personas men-

226
Derechos Humanos y VIH/SIDA

cionadas. El 26 de junio de 2000, el Consejo Directivo del


Instituto Salvadoreño de Seguridad Social autorizó la adqui-
sición de la triple terapia antirretroviral para las PVVS en
dicho país. A partir de esa fecha, el Estado comenzó a brin-
dar el tratamiento solicitado. Las medidas cautelares expira-
ron el 29 de agosto de 2000 al vencer el plazo de seis meses
fijado inicialmente por la Comisión Interamericana.

• Audiencias ante la Comisión


Las audiencias ante la CIDH tienen por objeto recibir
exposiciones verbales y escritas de las partes sobre hechos
nuevos e información adicional a la que ha sido aportada
previamente durante el proceso. Deben ser solicitadas por
escrito al menos 40 días antes del inicio del correspondiente
período de sesiones de la Comisión.
Las audiencias pueden ser celebradas a solicitud de una
de las partes. En caso de que la Comisión acceda a la solici-
tud o decida celebrarla por iniciativa propia, deberá convo-
car a ambas partes.
La Comisión Interamericana ha realizado audiencias
sobre el cumplimiento de medidas cautelares, así como sobre
admisibilidad y fondo en los casos atinentes al acceso a los
medicamentos antirretrovirales. Recientemente, la Comisión
Interamericana también ha celebrado audiencias sobre situa-
ciones generales en las Américas relacionadas con el
VIH/SIDA. Sin embargo, no se ha conocido la emisión de
ningún informe al respecto, salvo las menciones en sus dife-
rentes comunicados de prensa.

• Visitas in loco
Las visitas in loco son visitas de carácter investigativo
realizadas por la CIDH con el fin de recabar información
necesaria para elaborar informes especiales sobre el tema de
derechos humanos.

227
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Es la vía más apropiada para la obtención de material sus-


tantivo destinado a la realización de los informes. Las visitas
se realizan en los países miembros de la OEA, y para ello se
debe contar con la anuencia de los mismos.
El criterio más utilizado por la CIDH para llevar a cabo
una visita in loco, es la gravedad y el elevado número de
denuncias sobre violaciones de derechos humanos que se
detecten en un determinado país.
La competencia de la CIDH para realizar las visitas in
loco está establecida por el artículo 48, inciso d) de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos: “Si fuere
necesario y conveniente, la Comisión realizará una investi-
gación para cuyo eficaz cumplimiento solicitará, y los
Estados interesados le proporcionarán, todas las facilidades
necesarias”. En igual sentido, el artículo 18 inciso g) del
Estatuto de la Comisión contempla “practicar observaciones
in loco en un Estado, con la anuencia o la invitación del
gobierno respectivo”.
El Capítulo IV del Reglamento de la Comisión viene a
establecer todo lo referente a las observaciones in loco; el
mismo señala que para tal efecto, la CIDH designará una
Comisión Especial.
Cuando se realiza una visita in loco, se pueden solicitar
entrevistas con distintas entidades y organizaciones con el
objetivo de conocer la situación de los derechos humanos.
Hasta la fecha no se ha llevado a cabo ninguna visita rela-
cionada con el VIH/SIDA.

• Informes
Informes anuales
Con posterioridad al análisis de la prueba presentada por
ambas partes, la CIDH procede a la redacción de un informe
en el que expondrá los hechos y conclusiones. Todo lo refe-
rente a los informes que emite la Comisión está estipulado en
el Capítulo V del Reglamento del mismo órgano.

228
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Los informes se clasifican en dos tipos: los anuales y los


informes especiales. Cada año, la CIDH elabora un informe
de las labores realizadas durante ese tiempo que incluye, las
visitas in loco, y cualquier otro tipo de actividades efectua-
das durante ese año y los informes especiales los elaboran
cuando la situación de derechos humanos en un determinado
país requiere de la atención de la Comisión o en caso de
temas que para la Comisión son trascendentes, tales como la
situación de los derechos humanos de las mujeres y los indí-
genas en las Américas y sobre el terrorismo y los derechos
humanos.
También aparecen en el informe anual, estadísticas y un
detallado reporte de las peticiones admisibles, las no admisi-
bles, las soluciones amistosas y los informes emitidos sobre
el fondo del asunto; asimismo, el estado del cumplimiento de
las recomendaciones de la CIDH, peticiones y casos ante la
Corte Interamericana de Derechos Humanos, el desarrollo de
los derechos humanos en la región y estudios especiales.
La CIDH ha incluido, dentro de sus informes anuales, lo
referente a las medidas cautelares otorgadas en el tema del
VIH/SIDA y el caso contra El Salvador.

Informes especiales
Aparte de los informes anuales, la CIDH también realiza
los llamados informes especiales, en los cuales se desarrollan
ya sean temas específicos, como por ejemplo los derechos de
las mujeres, o se analiza la situación particular de un deter-
minado país.
Hasta el día de hoy la CIDH no ha incluido en ninguno de
sus informes especiales el tema del VIH/SIDA. A manera de
ejemplo se puede mencionar el Informe sobre la Situación de
los Derechos Humanos de los Indígenas en las Américas del
2000, y el Informe de la CIDH sobre la Condición de la
Mujer en las Américas de 1998, entre otros.

229
Derechos Humanos y VIH/SIDA

V. La Corte Interamericana de Derechos Humanos


La Corte Interamericana de Derechos Humanos fue crea-
da por la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
A pesar de que la Corte no está contemplada en la Carta de
la OEA, como si lo está la Comisión, es el órgano jurisdic-
cional del sistema interamericano de derechos humanos.
Este carácter se lo otorga la propia Convención Americana,
que según el art. 111 de la Carta, es la encargada de determi-
nar la estructura, competencia y procedimiento de la
Comisión. La misma Corte, en una opinión consultiva, deter-
minó que ella está concebida como una institución judicial
del sistema interamericano.
En principio pareciera que la Corte solo tiene jurisdicción
sobre los países que han ratificado la Convención y recono-
cido la competencia contenciosa de la Corte; sin embargo, el
artículo 64 de la Convención le atribuye a la Corte la com-
petencia para responder opiniones consultivas que le sean
sometidas por los Estados Miembros de la OEA, sin distin-
guir si han ratificado o no la Convención. Lo que lleva a
diferenciar las dos clases de competencias: a) la jurisdiccio-
nal, que la Corte ejerce sobre Estados que la han reconocido
expresamente; y b) la competencia consultiva, para cualquier
Estado Miembro de la OEA. Más adelante profundizaremos
en ambas competencias.
La Corte está integrada por siete miembros, elegidos en el
pleno de la Asamblea General por un período de seis años,
pudiendo ser reelegidos una sola vez; en la votación solo
participan los Estados Parte de la Convención. Los miem-
bros de la Corte son electos a título personal, por lo que no
representan a ningún Estado sino a la totalidad de miembros
de la OEA.
En lo relativo al tema del VIH/SIDA, no ha sido presen-
tado ningún caso ante la Corte Interamericana de Derechos
Humanos.

230
Derechos Humanos y VIH/SIDA

A. Jurisdicción consultiva
La competencia consultiva faculta a la Corte para inter-
pretar la Convención Americana u otros tratados concernien-
tes a la protección de los derechos humanos en los Estados
americanos. La Corte misma ha interpretado en su opinión
consultiva OC-1/82, que la expresión “otros tratados” se
refiere a toda disposición concerniente a la protección de los
derechos humanos de cualquier tratado internacional, con
independencia de que sea bilateral o multilateral, de cuál sea
su objeto principal o de que sean o puedan ser partes en él,
Estados ajenos al sistema interamericano.
Este tribunal opera como una especie de tribunal consti-
tucional que se encarga de interpretar la Convención u otros
tratados en materia de derechos humanos. A requerimiento
de los Estados, está encargado de pronunciarse sobre la
medida en que se ajusta la legislación nacional a las obliga-
ciones internacionales asumidas por los Estados, en materia
de derechos humanos.
La competencia consultiva está regulada en el artículo
64.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
y en el Reglamento de la Corte a partir del artículo 59, título
III.

B. Jurisdicción contenciosa
La competencia contenciosa de la Corte versa sobre casos
relativos a la interpretación o aplicación de la Convención,
aunque en algunas disposiciones de la misma Convención se
amplía el ámbito de aplicación en lo que se refiere al dere-
cho aplicable.
Cabe aclarar que el procedimiento ante la Corte no debe
confundirse con un procedimiento penal internacional, ya
que los Estados no comparecen ante ella como sujetos pasi-
vos de la acción penal. Por otra parte, el Derecho de los
Derechos Humanos no tiene por objeto imponer penas a per-
sonas culpables de violaciones, sino amparar a las víctimas y
disponer la reparación de los daños causados.

231
Derechos Humanos y VIH/SIDA

Solo los Estados Parte y la Comisión tienen derecho a


someter un caso a decisión de la Corte. Las sentencias emi-
tidas por la Corte son definitivas e inapelables, según reza el
artículo 67 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos.
Un aspecto importante a destacar es que la Corte ha sos-
tenido que “para establecer que se ha producido una viola-
ción de los derechos consagrados en la Convención no se
requiere determinar, como ocurre en el derecho penal inter-
no, la culpabilidad de sus autores o su intencionalidad, tam-
poco es preciso identificar individualmente a los agentes a
los cuales se les atribuye los hechos violatorios, es suficien-
te la demostración de que ha habido apoyo o tolerancia del
poder público en la infracción de los derechos reconocidos
en la Convención Americana, además se compromete la
responsabilidad del Estado cuando este no realice las activi-
dades necesarias de acuerdo con su derecho interno para
identificar y en su caso sancionar a los autores de las propias
violaciones”.
Por último cabe apuntar que, con la entrada en vigor del
nuevo Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, en diciembre del 2003, se han dado algunos avan-
ces. Por ejemplo en lo referente a las víctimas, el artículo 23
contempla la participación de las presuntas víctimas, en el
sentido de que estas podrán presentar solicitudes, argumen-
tos y pruebas de manera autónoma.
El artículo 35 estipula que en la etapa de admisibilidad se
debe notificar la demanda a la víctima y sus familiares, y a
sus representantes debidamente acreditados; de igual mane-
ra se tienen 30 días para presentar solicitudes, argumentos y
pruebas.

C. Medidas provisionales
La Corte Interamericana tiene la facultad de dictar medi-
das provisionales en casos de extrema urgencia y gravedad,
y con el fin de evitar daños irreparables en las personas, a

232
Derechos Humanos y VIH/SIDA

solicitud de la Comisión o motu propio. Esta facultad está


establecida en el artículo 63 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos y en el artículo 25 del Reglamento
de la Corte. La Corte podrá emitir estas medidas con inde-
pendencia de que previamente se haya introducido o no, una
demanda ante este órgano jurisdiccional.
Hasta el momento la Comisión Interamericana no ha
requerido a la Corte Interamericana su intervención en los
casos de incumplimiento de medidas cautelares a través de la
solicitud de medidas provisionales.

VI. Conclusiones y recomendaciones


Se deduce del presente estudio que no existen normativas
internacionales específicas que permitan orientar la labor de
los Estados de las Américas en materia de VIH/SIDA y dere-
chos humanos. Salvo normas legales internas y las directri-
ces internacionales desarrolladas en el seno de Naciones
Unidas, en el Sistema Interamericano no hay un instrumento
principalístico u orientador que establezca un estándar míni-
mo de entendimiento sobre el tema. La Comisión
Interamericana de Derechos Humanos es, sin lugar a dudas,
la entidad dentro del Sistema Interamericano que podría
encargarse de esta labor si se toma en cuenta la amplitud de
su mandato estatutario y convencional.
Hasta el momento, los casos en los que se ha instado al
Sistema Interamericano a pronunciarse sobre aspectos ati-
nentes al VIH/SIDA, se refieren a la violación del derecho a
la salud, a la falta de acceso a tratamientos y medicamentos
antirretrovirales, así como atenciones hospitalarias, farmaco-
lógicas y nutricionales, que vino a ser reafirmado por la
reciente resolución de la Comisión Interamericana (octubre
de 2004), en relación con el caso 12.249 contra el Estado de
El Salvador.
Aún queda pendiente la tarea para el Sistema
Interamericano de desarrollar jurisprudencia desde una pers-
pectiva integral y no únicamente desde una visión del dere-

233
Derechos Humanos y VIH/SIDA

cho a la salud, donde se considere la violación a derechos


tales como la igualdad (no discriminación), la confidenciali-
dad, la integridad personal, la protección a la privacidad, el
acceso a la información adecuada y oportuna, entre otros,
tomando en cuenta también los derechos de los familiares y
allegados de éstos pacientes.
El Sistema Interamericano no se ha enfrentado, de
momento, con la amplia gama de problemas jurídicos rela-
cionados con el VIH/SIDA y los derechos humanos, como
las violaciones en el ámbito laboral realizadas por emplea-
dores privados, o la violación a la confidencialidad por los
sistemas penales, lo que hace necesario iniciar un diálogo
constructivo sobre estos aspectos, y que sirva al mismo tiem-
po para prevenir eventuales violaciones a los derechos
humanos.
Podemos concluir sin temor a equivocarnos, que la reali-
zación de los derechos humanos y las libertades fundamen-
tales de todas las personas son indispensables para reducir la
vulnerabilidad al VIH/SIDA y mitigar el impacto de la epi-
demia. Por otro lado, la negación de los derechos humanos
limita las opciones de las personas para defender su autono-
mía, desarrollar medios viables de sustento y protegerse a sí
mismas.
La protección y ejercicio pleno de los derechos humanos
requiere que los Estados fortalezcan su acción, de acuerdo a
los compromisos internacionales adquiridos, para crear las
condiciones necesarias (mediante medidas legislativas, polí-
ticas, económicas, sociales y otras) que garanticen el cum-
plimiento de los derechos humanos en relación al
VIH/SIDA, tanto para la implementación de medidas efecti-
vas para la prevención de la epidemia como para el trata-
miento de las personas que viven con el virus.
Finalmente, es muy importante destacar que la promo-
ción y protección del derecho a la salud sexual y la salud
reproductiva, los derechos de las mujeres y las personas
jóvenes en particular, constituyen un componente esencial en

234
Derechos Humanos y VIH/SIDA

la prevención de la transmisión del VIH, en la reducción del


impacto de la epidemia y, eventualmente, en la lucha contra
la pobreza.
Los derechos de la población en general y, en especial, de
los grupos más vulnerables, incluyendo las personas que
viven con el VIH/SIDA, deben ser garantizados, a fin de
favorecer un ambiente de apoyo que permita reducir las desi-
gualdades de género, promover su empoderamiento frente a
la epidemia, disminuir su vulnerabilidad y el estigma, y faci-
litar una mayor participación en la demanda de sus derechos.

VII. Bibliografía
Doctrina
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Instrumentos jurídicos
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Convención Americana para Prevenir y Sancionar la Tortura.


Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra la Mujer.
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Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de
Personas.
Convención Interamericana para la Eliminación de todas las
formas de Discriminación contra las personas con
Discapacidad.
Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre.
Declaración de la Asamblea General de compromiso en la
lucha contra el VIH/SIDA. ONU (2001).
Declaración de la Cumbre del Milenio. ONU (2000).
Directrices sobre VIH/SIDA. ONU (1997).
Directrices Internacionales sobre Derechos Humanos y
VIH/SIDA. OHCHR Y ONUSIDA (1998).
Estatuto de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos.
Orientación Estratégica sobre la Prevención del VIH.
UNFPA (2002).
Plataforma de Acción de la IV Conferencia Mundial sobre la
Mujer. ONU (1995).
Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales.
Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos relativo a la Abolición de la Pena de
Muerte.
Programa de Acción de la Conferencia Mundial sobre
Población y Desarrollo. ONU (1994).
Reglamento de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos.

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Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos


Humanos.
Repertorio de Recomendaciones prácticas de la OIT sobre el
VIH/SIDA y el mundo del trabajo. OIT (2001).
Seguimiento de la Declaración de Compromiso sobre
VIH/SIDA. Informe Nacional México (enero-diciembre
2002).

238

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