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Autopercepción de Enfermería en Mazatlán

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA

FACULTAD DE MEDICINA

MAESTRÍA EN DOCENCIA EN CIENCIAS DE LA SALUD

Autopercepción de enfermería sobre la profesionalización de su

práctica en instituciones de salud pública de Mazatlán, Sinaloa.

Tesis

Que para obtener el grado de

Maestra en Docencia en Ciencias de la Salud

Presenta

Verónica Juárez Torres

Comité Tutorial

Director: Dra. Patricia Molinar Palma

Asesor: M. C. Benito Rocha Quintero

Asesor: Dra. Carlota Leticia Rodríguez

Culiacán, Sinaloa; marzo del 2011.


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INTRODUCCIÓN

El propósito fundamental de esta investigación es integrar el aprendizaje adquirido

a través de la Maestría en Docencia en Ciencias de la Salud respecto al

mejoramiento de la calidad de la enseñanza en la educación superior, función

social básica de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), a través del

acercamiento científico al fenómeno de autopercepción de enfermería sobre su

profesionalización en el ámbito de dos instituciones de salud pública.

Este programa de postgrado, ofertado por la Facultad de Medicina de la UAS,

acentúa la profesionalización de los docentes que nos desempeñamos en las

instituciones formadoras de recursos humanos para la atención a la salud y aspira

a trascender sobre la calidad educativa, que permita integrar los contenidos

curriculares desarrollados e incorpore las perspectivas pedagógicas y

metodológicas de la enseñanza en el campo de la salud; asimismo, plantea

transitar de un currículo convencional al enfoque educativo por competencias

profesionales.

Este proyecto propone impulsar líneas específicas de conocimientos que incidan

significativamente en el perfeccionamiento de los procesos formativos de los

recursos humanos en las ciencias de la salud, en sus diferentes niveles y

modalidades, a partir de los hallazgos descubiertos.


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Otra condición que es preciso destacar, es que la disciplina de enfermería transita

aceleradamente por cambios en la formación y práctica y las instituciones de

salud requieren cada vez de más personal con una sólida preparación

profesional, razón por la que se han implementado diversidad de programas para

la profesionalización del personal de nivel Técnico a Licenciatura en Enfermería.

En consecuencia, este estudio es ubicado en la línea de investigación “El

Aprendizaje en las Ciencias Clínicas” establecida en el Proyecto Educativo de la

Maestría en Docencia en Ciencias de la Salud, ya que pretende explorar los

resultados del proceso formativo, su vinculación en la práctica y su contribución

en la imagen profesional de los enfermeros involucrados en este fenómeno.

Este proceso de profesionalización de la práctica en la otorgación de cuidados ha

beneficiado tanto al personal de instituciones de salud públicas como privadas;

asimismo, el ámbito donde se desempeñan principalmente los Licenciados en

Enfermería es el clínico y escasamente se ha estudiado este fenómeno desde la

óptica de los propios actores que lo conforman; premisa básica para el estudio del

autoconcepto descrita por Carl Rogers (1951), razón por la que se intentó

esclarecer cualitativamente cuál era la imagen profesional que percibían de sí

mismos los Licenciados en Enfermería en el ámbito de dos instituciones de

salud pública.

Para describir con precisión los elementos metodológicos que sustentan la

presente investigación, cabe mencionar que la formación como investigador la

desarrollé con mayor profundidad a través de la Maestría en Docencia en

Ciencias de la Salud (MDCS), permitiendo el fortalecimiento y desarrollo de la


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investigación educativa y la incorporación de los avances tecnológicos,

pedagógicos, metodológicos, profesionales y laborales vinculados con el campo

de la Salud.

En este contexto, me enfoqué en vincular estos aspectos curriculares en la

realización de esta investigación en este campo de estudio escasamente

explorado (Cárdenas, 2005) con la intención principal de lograr un acercamiento

detallado y preciso capaz de reconstruir las percepciones de mis colegas

enfermeros inmersos en el fenómeno de la profesionalización de su práctica tal

como fueron vividas y, derivados de los hallazgos, presentar los lineamientos

específicos para intervenir aquellos elementos que ayuden a fortalecer cada una

de las dimensiones que integran el Autoconcepto Profesional de Enfermería, como

elemento básico para el desarrollo y evolución de su práctica profesional, de

acuerdo al enfoque humanista en el proceso de la realización propuesto por

Rogers (1951) y desde la perspectiva de la sociología de la profesión analizada

con base en los criterios de Cortina (1996).

La organización de esta investigación se llevó a cabo en seis capítulos; en el

primero abordé los referentes teórico-conceptuales, históricos y contextuales que

configuraron el surgimiento, evolución y tendencias nacionales e internacionales

en la disciplina de enfermería; en el segundo capítulo se describen los factores

contextuales, antecedentes, características y objetivos de los programas

educativos que influyeron en el impulso de la profesionalización del personal de

enfermería hacia el pregrado y la apertura hacia el postgrado; en el tercer capítulo

se abordaron los referentes teóricos desde la perspectiva sociológica y psicológica


Página |5

que interactúan para caracterizar el proceso de realización y la subsecuente

autopercepción profesional de enfermería; en el cuarto capítulo se detallan los

aspectos metodológicos de la investigación a través del enfoque fenomenológico,

en congruencia con la corriente humanista para el estudio del autoconcepto,

mediante un diseño mixto y con la descripción detallada en el diseño y validación

del instrumento para analizar el objeto de estudio; en el quinto capítulo se

presenta el análisis de los resultados de lo general a lo particular, comparando el

Hospital 1 (IMSS) frente al Hospital 2 (Secretaría de Salud) y su interpretación

mediante el cruce de las variables de estudio tanto en los apartados de datos

personales, laborales y académicos, así como en las tres dimensiones del yo del

instrumento elaborado; en el sexto capítulo se discuten los resultados y se

identifican las congruencias e incongruencias entre las tres dimensiones del yo

frente a la experiencia expresada por la población estudiada y la manifestada a

través de la triangulación por el personal de enfermería y médico en su fase

cualitativa; enseguida se definen las estrategias específicas para intervenir y

favorecer el autoconcepto de acuerdo a los indicadores sociológicos y

dimensiones del yo definidos de manera concreta; para concluir este apartado, se

estableció un plan de difusión de los resultados hacia la comunidad científica en

enfermería, tanto en el ámbito de las instituciones de salud como educativas.


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AGRADECIMIENTOS

En primer término, destaco que este proyecto fue posible realizarlo debido al

interés y apoyo genuino que mostraron los enfermeros que se formaron del nivel

técnico a licenciatura, quienes constituyeron la población de estudio.

De igual forma extiendo el agradecimiento a los maestros Carlos Arturo Vorrath

Zápari, José Gustavo Baza Salinas y Dora Luz Villazón Domínguez por su valioso

apoyo, así como a las autoridades que regularon los aspectos éticos y normativos

para autorización de entrada al campo de investigación.

Destaco una mención especial a la Dra. Patricia Molinar Palma por su infinita

tolerancia y gran calidad humana que mostró desde mi ingreso al programa de

postgrado, su incondicional apoyo y compromiso al frente de la coordinación de la

maestría, así como su experta contribución como directora de tesis hasta el

momento de la defensa de la investigación.

Retribuyo el mayor reconocimiento a los docentes de la Maestría en Docencia en

Ciencias de la Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de

Sinaloa que han contribuido transformar mi práctica docente hacia el cuidado de la

salud en mi ámbito de desarrollo.


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ÍNDICE

Página

INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………2

CAPÍTULO I. El surgimiento de la Enfermería Profesional.………................. 11

1.1. Definición de Profesión…………………………………………..........................11

1.2. El origen de la Profesión de Enfermería…….………………………….…..……12

1.2.1. Antecedentes de la Profesión de Enfermería……………….…………12

1.2.2. Etapas históricas del cuidado………………………………………..….13

1.2.3. El cuidado profesionalizado…………………………………………..…16

1.2.4. Expansión de la teoría en Enfermería…………………………………17

1.3. Contexto de la Profesionalización en Enfermería.......…………………..….….19

1.3.1. Antecedentes de la profesionalización en Enfermería…………..…..20

1.4. Marco regulatorio para la definición de Enfermería Profesional……..………22

1.4.1. Definición científica de Enfermería Profesional………………..……25

1.4.2. Características de la profesión de Enfermería…………………...……25

1.5. Tendencias de la formación profesional en Enfermería……………..………..26

1.5.1. Modelos Educativos emergentes en las Instituciones de Educación

Superior de Enfermería……………………………………………………..…..29

1.5.2. Aportes de la formación de postgrado con enfoque por competencias

profesionales integradas a la educación en enfermería……………..……..32

CAPÍTULO II. Proceso de la profesionalización en Enfermería…………….…36


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2.1. Factores condicionantes de la profesionalización en enfermería………..…...36

2.2. Antecedentes del programa formativo……………………………………..….…38

2.3. Objetivos de la profesionalización en enfermería…………………………....…43

2.4. Características del Programa Educativo de Licenciatura en Enfermería…...44

2.5. Surgimiento de programas de postgrado……………………………………......44

CAPÍTULO III. Proceso de Autopercepción Profesional de

Enfermería………………………………………………….……………………46

3.1. Elementos sociológicos de las profesiones...…………………………………..46

3.1.1. Factores sociológicos en la Profesionalización de Enfermería……46

3.1.2. Criterios sociológicos para el análisis de la Profesión de

Enfermería……………………………………………………………….47

3.2. Elementos psicológicos para la realización profesional…………….…….…..49

3.2.1. Percepción. Definición y Enfoque……………………………………...49

3.2.2. Teoría Humanista de la personalidad de Carl Rogers…………….....50

[Link]. Realización…………………………………………………..…52

[Link]. El yo……………………………………………………………...53

[Link].1. El Autoconcepto………………………………….…..53

[Link]. Congruencia e incongruencia………………………………..54

[Link]. Desarrollo de la personalidad………………………………...54

[Link]. La persona de funcionamiento completo…………………..56

3.2.3. Evaluación del Autopercepción Profesional……...……………….…57

[Link]. Escalas y categorización de autopercepción...…….….……58

3.2.4. Estudios sobre Autopercepción Profesional en Enfermería………..59


Página |9

CAPÍTULO IV. Metodología para el estudio de Autopercepción Profesional en

Enfermería…………………………………………………………….....61

4.1. Tipo de Investigación………………………………………………………..……..61

4.2. Tipo de Estudio…………………………………………………………………..…66

4.3. Diseño del Método……………………………………………………………….…67

4.3.1. Justificación…………………………………………………………….…69

4.3.2. Problema de Investigación……………………………………………..72

4.3.3. Objetivos.………………………………………………………………….74

4.3.4. Población……………………………………………………………..……75

4.3.5. Criterios de Inclusión y Exclusión…………………………………..…..76

4.3.6. Instrumentos.……………………………….…………………………..…77

[Link]. Prueba Piloto………………………………………………...….77

[Link]. Entrevistas en profundidad………………………………….…77

[Link]. Entrevistas con cuestionario autoadministrado

Con escala de Likert…………………………………………….…….....85

[Link]. Triangulación………………………………………………....…89

4.4. Fases de la Investigación………………………………………………….….…...91

CAPÍTULO V. Análisis de resultados……………………………….……………..93

5.1. Descripción general de la población……………………………….……93

5.2. Análisis cualitativo………………………………….………………….…..94

5.3. Análisis cuantitativo…………………………………….…………….…..123

5.3.1. Caracterización de la población de estudio………………....124

[Link]. Datos personales……………………………………..125


P á g i n a | 10

[Link]. Datos académicos……………………………………125

[Link]. Datos laborales……………………………………….142

5.4. Datos generales de autopercepción profesional en enfermería…..…154

5.4.1. Percepción desde el yo real a través de su realización…...154

5.4.2. Percepción desde el yo a través de los otros…….…………157

5.4.3. Percepción desde el yo ideal conceptualizado a través de

lo formativo……………………………………………………...161

5.5. Análisis estadístico del instrumento para conocer la autopercepción

profesional de enfermería…………………………………….……….164

CAPÍTULO VI. Discusión y Conclusiones……………………………………….173

6.1. Discusión…………………………………………………………………...173

6.2. Conclusiones……………………………………………………………....182

6.3. Propuesta de Intervención Educativa……………………………….…..199

6.4. Difusión……………………………………………………………….…….207

Referencias bibliográficas.......................................................................208

Anexos……………………………………………………………………….….216
P á g i n a | 11

CAPÍTULO I

El surgimiento de la Enfermería Profesional

El acercamiento al estudio de la autopercepción profesional de enfermería se

contempla a partir del análisis conceptual de dicha disciplina y con la intención de

realizar una revisión de los acontecimientos relacionados con el surgimiento,

desarrollo y evolución de esta práctica hasta su consolidación como disciplina

científica en su devenir histórico, mismo que se desarrolla en este primer capítulo.

1.1. Definición de Profesión

En términos generales, García y Martínez (2007) señalan a la profesión como una

“ocupación con componentes éticos, encaminada a incrementar el bienestar

humano y social”; es conveniente diferenciar este concepto de la disciplina,

entendida como “un conjunto de conocimientos rigurosos y sistemáticos sobre una

determinada materia que explica e implica”, es decir, construye su cuerpo de

conocimientos y determina su objeto de intervención y el sujeto a quien está

dirigida.

Siguiendo con la diferenciación entre disciplina y profesión que realizan García y

Martínez (2007) aclaran que la disciplina posee tres características esenciales:

Posee un cuerpo de conocimientos sistemáticos y relacionados entre sí que da

significado global al objeto de la disciplina o rama del saber.

Utilizan en su actividad el método de la ciencia adaptado a las peculiaridades del

objeto disciplinar.
P á g i n a | 12

Organizan los conocimientos con lenguaje científico. Las proposiciones, los

enunciados y los términos lingüísticos se articulan entre sí en distintos niveles de

abstracción para ordenar los conocimientos.

1.2. El origen de la Profesión de Enfermería

La evolución de la actividad de Enfermería ha transformado y definido cada vez

con mayor organización su objeto disciplinar y carácter científico, influenciada por

una serie de acontecimientos y procesos en su devenir histórico; es pertinente,

entonces, analizar con cuidado los principales hechos que han intervenido en este

proceso.

1.2.1. Antecedentes de la Profesión en Enfermería

La actividad de enfermería ha evolucionado a través de la historia y han sido

diferentes acontecimientos y contextos socioculturales los que se han configurado

en su desarrollo como profesión; sin embargo “la transformación de la práctica

enfermera tuvo lugar en el siglo XIX y parte del XX” (García y Martínez, 2007). Al

respecto, dichas autoras mencionan que en el siglo XIX se inició una enfermería

enseñada por principios y citan el libro El arte de enfermería, escrito en el año

1833 por los Hermanos de la Orden de San Juan de Dios (1984) con la finalidad

de instruir a los enfermeros de esta Orden acerca de los cuidados a los enfermos;

asimismo, García y Martínez (2007) señalan que en el siglo XIX surgió un interés

colectivo por el progreso de la enfermería con distintas corrientes de opinión en

torno al establecimiento de sistemas con diferente naturaleza, lo cual dio como

resultado la reforma estable de enfermería que marcó el inicio de la enfermería

moderna y con él la profesionalización de la actividad de cuidar. Entre los líderes


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en enfermería de mayor influencia en esa época destacan el matrimonio Fliedner y

Florence Nightingale en 1856 y las órdenes religiosas surgidas en la Edad

Moderna (García y Martínez, 2007), quienes se abordarán con precisión en el

siguiente apartado.

1.2.2. Etapas históricas del cuidado

Al revisar los principales hechos que han ido determinando la evolución de los

cuidados, desde sus orígenes hasta la profesionalización de esta actividad,

Collière (2009) describe cuatro etapas en el desarrollo histórico de esta disciplina

de enfermería; basada fundamentalmente en el reconocimiento social obtenido en

cada momento histórico, desde los orígenes del hombre hasta nuestros días.

Debido a que la concepción de salud y enfermedad ha ido variando condicionada

por los valores, creencias, cultura, economía y otros factores socioculturales en los

que se desenvuelve el hombre en cada período; la actividad de cuidar se estudia

dentro de la historia de la atención sanitaria, por ser ésta una profesión dedicada a

la salud (op. cit., 2007).

En la primera etapa que describen García y Martínez (2007) aclaran que los

estudios antropológicos y arqueológicos demuestran que el concepto de ayuda a

los demás está presente desde el inicio de la civilización, pero no está muy clara la

denominación del cuidado de enfermería con la aparición del hombre; sin

embargo, dichas autoras están convencidas que son estos los principales rasgos

que dan origen a los cuidados profesionales, razón de ser de enfermería.

Esta etapa comprende desde las primeras civilizaciones hasta el Imperio Romano

y se denomina doméstica por ser la mujer de cada hogar la cuidadora del


P á g i n a | 14

mantenimiento de la vida frente a las condiciones adversas del medio; sus

principales acciones son a través de la promoción de la higiene, la adecuada

alimentación, el vestido, y en general los cuidados básicos de la vida.

La segunda etapa denomina vocacional por estar asociada con el nacimiento de la

religión cristiana; pues, con la aparición del Cristianismo, la salud adquirió una

nueva interpretación atribuida a los designios de Dios; incluso la enfermedad es

vista por la sociedad como una gracia del Todopoderoso en donde el que sufre es

un elegido de Dios. Esta etapa trascendió de manera importante en las actitudes

que debían mostrar y mantener las enfermeras, de obediencia y sumisión en

nombre de Dios y reconfortando mediante el consejo moral, Collière (2009) le

llama a la figura de la mujer cuidadora de esta época como la “mujer consagrada”.

Esta fue una etapa en la que florecieron las necesidades de cuidados por los

constantes conflictos bélicos como las cruzadas y donde no se requirieron los

conocimientos teóricos ni la preparación, salvo la religiosa, ya que las personas

que ejercían la enfermería debían tener un gran sentido de religiosidad, caridad,

sumisión y obediencia. Dicha etapa finaliza en la Edad Media de la Historia

Universal.

Para llegar a la tercera etapa, la actividad de cuidar transcurrió un largo periodo

conocido como Etapa Oscura de la Enfermería, debido a las circunstancias

adversas en las que se desarrolló, en donde la función curativa evolucionó

lentamente, estaba a cargo de los monjes y monjas y los sirvientes eran

empleados de tiempo parcial por lo que era difícil determinar el nivel en que se

producía la división del trabajo, generándose cambios muy negativos en los


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hospitales; tales como recepción de más de un enfermo en el mismo lecho,

coincidiendo en ocasiones con malas condiciones de higiene y de alimentación,

además de emplear a personas de poco carácter como cuidadores para responder

a la dotación de personal, lo que llevó a una decadencia de la actividad de cuidar.

Esta tercera etapa denominada por Collière (2009) como técnica, donde la

enfermera se caracteriza por centrar su atención en el enfermo, la salud se

concibe como la ausencia de enfermedad; la atención médica aparejada al

desarrollo científico y tecnológico surgido desde el Renacimiento hasta el siglo XIX

se desarrollo al máximo y centró su actividad en el descubrimiento de las causas

de la enfermedad y su tratamiento, concentrando todos los recursos sanitarios

para la atención diagnóstica y curativa dentro de los hospitales. Ante la

complejidad de los avances tecnológicos surge el personal paramédico o auxiliar,

que asume diferentes tareas delegadas por los médicos a la enfermera a

mediados del siglo XIX Collière (2009) la denomina “mujer enfermera-auxiliar del

médico”.

Aunque la separación que se da entre el poder político y religioso en este período

da las bases para el inicio de una enfermería con posibilidad de profesionalizarse,

la enfermería técnica surgió a raíz del siglo XX al extenderse la red hospitalaria.

Mencionan García y Martínez (2007) que las enfermeras de todo el mundo

consideran a Florencia Nightingale como la primera enfermera profesional,

reconocimiento logrado por el trabajo como enfermera voluntaria que realizó

durante la Guerra de Crimea en 1856 y más tarde, en 1860, por fundar el primer
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centro de formación de enfermeras con entidad propia en las instalaciones del

Hospital Santo Tomás.

Paralelamente a la evolución del concepto de salud, surge una redefinición de

roles en los diferentes profesionales, vinculados a un equipo multidisciplinario,

integrado, eficaz y con autonomía, lo que implica al enfermero proporcionar un

cuidado con entidad propia, enfocado a lograr mayor bienestar físico y una mejor

adaptación de los individuos a su entorno; derivado de esta diferenciación de

competencias profesionales, recobra vital importancia estudiar la naturaleza de

los cuidados y la identidad científica en la formación que definen la cuarta etapa,

descrita por García y Martínez (2007), como la enfermería profesional.

1.2.3. El cuidado profesionalizado.

Entre los principales factores que han influido en la profesionalización de

enfermería, señalados por Grinspun (1993), se encuentran los orígenes históricos

y tradicionales de la profesión, influenciados por hechos religiosos y militares, el

estatus y el desarrollo tecnológico de la sociedad como detonantes de la identidad

profesional de la enfermería.

Asimismo García y Martínez (2007) señalan que en esta corriente de actuación

enfermera intervienen principalmente: los avances de la asepsia y antisepsia para

la mejora en el control de infecciones, los esfuerzos para erradicar las infecciones

transmisibles en el siglo XX, la formulación de diagnósticos médicos basados en

estudio de los síntomas, el estudio de las enfermedades físicas en forma

independiente de la realidad sociocultural y el entorno y, finalmente la concepción

de salud como ausencia de enfermedad.


P á g i n a | 17

Estos factores provocaron cambios importantes en la actividad de cuidar y

marcaron el inicio de la profesionalización a raíz de las medidas exigidas para la

prestación de cuidados a través de la preparación y titulación reguladas por el

poder político.

Uno de los datos más remotos acerca de la licenciatura para enfermeras fue

publicado en 1860 por Sir Henry W. ACLANT, profesor de medicina en Oxford

(Carrillo, Mercado y Ramos, 2006), quien expresaba que “las enfermeras debían

poseer una certificación unificada, seguir un programa de estudios reconocido y

ser capaces de superar estándares mínimos de habilidad” y curiosamente fueron

las enfermeras británicas quienes en 1887 se organizaron para regular la práctica

de enfermería (ídem); este dato en particular revela que el desarrollo de la

enfermería hacia la profesionalización era percibido como una necesidad

primordial para la atención adecuada de la salud.

En México, la enfermería moderna surgió a principios del siglo XX a raíz de la

creación del Hospital General de México en 1905; dos años más tarde, aclara

Lucila Cárdenas (citado por Fernández, 2008), se funda la primera Escuela de

Enfermería en el país.

1.2.4. Expansión de la Teoría en Enfermería.

Cárdenas (2005) encontró que el desarrollo de la profesión de enfermería surge

en Inglaterra durante la década de 1930, donde se empieza a reflexionar sobre el

surgimiento y evolución de las profesiones desde el enfoque sociológico, ante una

diversidad de condicionantes y coyunturas sociales donde intervienen factores

económicos, políticos y culturales. Asimismo, Cárdenas destacó que las


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características en las que surge la profesión son determinantes para que esta sea

reconocida y valorada socialmente, ya sea como de baja o alta constitución, según

la percepción social y el papel político que guarda el estado en su conformación.

Entre los estudios de la sociología de las profesiones en México, Cárdenas (2005)

señala las aportaciones de Catherine M. Hall en 1953; quien consideraba que

eran doce características principales de una profesión, como: 1) Constituye un

servicio a la comunidad, 2) Posee un cuerpo de conocimientos que busca

acrecentar de continuo, 3) Se encarga de preparar a las personas que van a

desempeñarla, 4) Establece sus propias normas, 5) Adapta sus servicios a las

necesidades que se van prestando, 6) Acepta la responsabilidad de proteger al

público al que sirve, 7) Trata de utilizar de manera económica a las personas que

la ejercen, 8) Busca el bienestar y la felicidad de quienes la ejercen, 9) Está

motivada más por el compromiso con la causa a la que sirve, antes de por

consideraciones de tipo económico, 10) Se ajusta a un código de conducta

basado en principios éticos, 11) Convoca a la unión de sus miembros con el

propósito de alcanzar fines comunes y 12) Se gobierna a sí misma (Leddy -

Pepper, 1989; citadas por Cárdenas, 2005).

Igualmente, las teóricas Leddy - Pepper en 1989, propusieron 4 categorías para

evaluar la calidad de la profesión de Enfermería, como son: 1) características

intelectuales, 2) elementos prácticos, 3) servicio a la sociedad y 4) autonomía. En

este contexto, Cárdenas (2005, citada por Fernández, 2008) mencionó que estos

elementos se consolidaron en el caso de enfermería como una profesión de baja

constitución, situación que ha caracterizado a las enfermeras en una lucha por el


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logro del reconocimiento social que le permita mejorar los niveles económicos y el

estatus profesional, insertas en la dinámica de la estructura del mercado laboral y

la formación académica e influidas por su acontecer histórico-social.

Otro cuestionamiento de la Asociación Mexicana de Enfermeras A. C. en 1947,

respecto a la autonomía del ejercicio profesional de los enfermeros fue atribuido

a factores internos, referidos a la dinámica de su desarrollo, y a factores externos,

debido a las características del sistema de salud, la inserción laboral y la

organización del equipo de salud en las instituciones asistenciales (ídem).

Por otro lado, la disciplina de enfermería se ha ido expandiendo conforme avanza

su perspectiva histórica; de tal forma que Marriner (2004), identifica a las primeras

teóricas en enfermería por abordar aspectos relacionadas con la filosofía de esta

actividad, pero en la década de 1960 se enfocaron al estudio de las

comunicaciones interpersonales y en la década de 1980, integraron al humanismo

y la concepción de la enfermería como una combinación de ciencia y arte,

trascendiendo significativamente en la esencia de enfermería, por lo cual es

necesario destacar la importancia de estas bases fundamentales en su evolución

profesional.

1.3. Contexto de la Profesionalización en Enfermería

Ciertamente las condicionantes externas han influido de manera importante en la

profesionalización de enfermería (Butticé, 2005), tanto a nivel internacional,

nacional y en la dinámica laboral local, propiciada en el ámbito de las

instituciones de salud en las que se desarrollan principalmente, y para entender


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este proceso es debido conocer la forma en que se ha consolidado esta actividad

y en qué medida ha dado respuesta a las propias necesidades y a las externas.

1.3.1. Antecedentes de la Profesionalización en Enfermería

Desde 1973, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado retomar

el desarrollo de la Atención Primaria de la Salud (Huber, 2001) a través de los

“cuidados de primera necesidad”, más tarde llamados por Collière (2009)

“cuidados de atención primaria”, quien define que estos son los cuidados

habituales, los más sencillos y comprenden a la población y al personal sanitario

para lograr la sanidad; esto se reflejó en el lema “Salud para Todos en el año

2000” de la conferencia internacional a través de la declaración de Alma-Ata

celebrada en septiembre de 1978 bajo el auspicio de la OMS y del Fondo de

Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Tal como lo señaló en dicha

conferencia el antiguo Director General de la OMS Halfdan Mahler: “…se

necesitan enfermeras capaces de diagnosticar los problemas de salud de la

comunidad y de aplicar medidas de protección, fomento y vigilancia de la salud del

conjunto de las poblaciones, enfermeras capaces de cuidar a los enfermos o

discapacitados, enfermeras capaces de enseñar a las personas a cuidarse a sí

mismas” (Consejo Internacional de Enfermeras, 1996).

La iniciativa de la OMS lanzada en 1978 influyó en la reorientación de los planes

de estudios de enfermería en todo el mundo con la inclusión de los conceptos de

Atención Primaria de Salud (APS) y en este proceso tuvo un papel decisivo las

acciones del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) en 1988 al sugerir que

los planes de estudios se preparasen para responder a las competencias y formar


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actitudes de conciencia social y desarrollar la solución multidisciplinar de

problemas y la dirección de equipos; lamentablemente, el informe derivado de la

Asamblea Mundial de la Salud en 1989 señaló que el 80% del personal de salud

mejor formado en un país estuviera dispensando cuidados curativos para el 20%

de la población localizada en las ciudades y el 80% restante de la población rural

quedara desprotegida de cuidados adecuados. Otro aspecto que reveló dicho

informe es la falta de formación adecuada en la Atención Primaria, la falta de

recursos para la formación en Obstetricia, cambios poco importantes en los

contenidos curriculares derivados de reformas educativas; es decir, los

aprendizajes resultantes eran sesgados hacia el contexto hospitalario, por ser el

más utilizado para la formación clínica, y pocas enfermeras poseían la

experiencia requerida para enseñar en la Atención Primaria. Otros aspectos

identificados del contexto educativo en la mayoría de los países indicaron que la

formación era influida por el personal de salud, muchos profesores de enfermería

no tienen ninguna calificación docente, los métodos de aprendizaje son

memorísticos y los recursos financieros que se les asignan a los estudios de

enfermería son muy escasos (CIE, 1996).

Otro hecho que trascendió significativamente en la formación de los recursos

humanos en México lo describen Huerta, Pérez y Castellanos (2000) ante la

necesidad creciente de elevar la calidad de la productividad y de relacionar más

efectivamente la educación con el mundo del trabajo, principio básico de las

reformas educativas del modelo por competencias profesionales integradas.

Estos cambios en la política educativa, concretados en 1993 con la creación del


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Sistema Normalizado por Competencias Laborales y el Sistema de Certificación

Laboral, derivado del Proyecto General sobre Educación Tecnológica y

Modernización de la Capacitación, elaborado por la Secretaría de Educación

Pública con el Dr. Ernesto Zedillo como titular de la dependencia y por la

Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el cual se estableció con la intención de

contar con recursos humanos calificados en atención a la necesidad de la

transformación productiva , la innovación tecnológica y la competencia en los

mercados globales, planteada por Ibarra (1996).

1.4. Marco regulatorio para la definición de Enfermería Profesional

La enfermería en la actualidad se ha consolidado como profesión a mediados del

siglo XX, caracterizada por poseer un cuerpo de conocimientos propio y una

responsabilidad definida en el marco de la atención a la salud; situación que ha

surgido desde que Florence Nightingale en 1860 advirtiera sobre la necesidad de

la preparación específica de las enfermeras y con los aportes de investigaciones

sobre diversos aspectos teóricos de enfermería dados en los años cincuenta y

sesenta del siglo pasado por teóricas como Peplau en 1952, Henderson en 1955

e Ida J. Orlando en 1961, entre muchas otras investigadoras que han ayudado a

convertir la actividad de cuidar en una disciplina diferenciada de otras profesiones

de la salud (Marriner y Raile, 2004).

Por otro lado, un estudio sobre Perfiles Profesionales de Enfermería en México

sobre los niveles Técnico y Licenciatura elaborado por Cárdenas, Dozal, Padilla y

Sánchez (2004) indica que a mediados del año 1800, se inicia en México la

educación escolarizada con una perspectiva médica en respuesta a las


P á g i n a | 23

necesidades de hospitales públicos y privados, “que requerían personal

capacitado y que cumpliera las órdenes médicas al cuidar de los enfermos” y en

consecuencia las características del perfil de enfermería resultantes correspondían

“al ayudante del médico”.

Dichas autoras agregan que partir de la década de 1970 se inician los primeros

programas de Licenciatura en Enfermería con intención de diferenciar este nivel

del Técnico, situación que resulta infructuosa y aclaran que durante este periodo,

“el Colegio Nacional de Enfermeras, como miembro del Consejo Internacional de

Enfermeras (CIE), se unió al proyecto de reglamentación mundial de enfermeras

de 1988 a 1994 y a partir de la identificación de necesidades de enfermería en

México coordinó un proyecto paralelo denominado “Reglamento de Enfermería en

Materia de la Formación y el Ejercicio Profesional en México”, propuesta que se

sometió a consideración de las Cámaras del Congreso de la Unión y que aún está

pendiente el dictamen correspondiente”.

Asimismo, las investigadoras Cárdenas, Dozal, Padilla y Sánchez (2004) citan al

grupo de trabajo de enfermería del comité de planeación de la Comisión

Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud

(CIFRHS), que en enero de 1998 elaboraron la propuesta de Normas Básicas de

Educación para la Formación de Licenciados y Técnicos en Enfermería donde

define a cada Nivel, teniendo que el Técnico:

Es el recurso de enfermería que ha realizado estudios en una institución educativa

con reconocimiento oficial, que ha cubierto el 100% de los créditos de la carrera


P á g i n a | 24

de enfermería, recibe título y cédula profesional. Cuenta con estudios previos de

secundaria y la Carrera de Enfermería que tiene una duración de seis semestres y

un período de servicio social convenido por la Secretaría de Salud y la institución

educativa.

En cambio, destacan mínima diferencia con la definición otorgada al Licenciado en

Enfermería de la siguiente forma:

Es el profesional de enfermería que ha realizado estudios en una institución de

educación superior, posee título y cédula profesional; participa en el cuidado a la

salud en forma institucionalizada y en el ejercicio libre de la profesión. Cuenta con

una preparación previa de bachillerato y la carrera de Licenciado en Enfermería

que consta de ocho semestres y un período de servicio social convenido por la

Secretaría de Salud y la institución educativa.

Esta definición acerca de cada nivel educativo demuestra una diferenciación a

partir de los estudios previos y la duración del programa y en el aspecto legal se

reglamenta de forma similar la acreditación de los estudios ya que en acuerdo con

las autoras son el título y cédula profesional los que indican el nivel formativo.

En el ámbito estatal está reglamentado que el requisitos para ejercer la profesión

de Enfermería se establece en el Decreto No. 139 de la Ley General de

Profesiones del Estado de Sinaloa, quedando asentado en el Artículo 1o. donde

menciona: “Se entiende por título profesional el documento expedido por una de

las instituciones autorizadas al efecto y mediante los requisitos que se exigen en

esta Ley y en las demás relativas a favor de la persona que ha comprobado haber

cursado y aprobado los estudios comprendidos en los planes respectivos de las


P á g i n a | 25

profesiones a que se refiere el artículo siguiente: Artículo 2o.- Las profesiones que

en el Estado de Sinaloa necesitan título para su ejercicio son las siguientes:

Arquitecto, Cirujano, Dentista, Contador Público, Corredor, Trabajador Social,

Enfermera en todas sus actividades…”, definidas estas actividades como los

perfiles con base al nivel de actuación y preparación que la sustenta.

1.4.1. Definición científica de la Enfermería Profesional

Es necesario retomar un hecho que aclaran García y Martínez (2007): “la

enfermería es considerada una profesión que está construyendo su cuerpo

disciplinar a partir de diferentes ramas del saber humano y a la vez está aportando

conocimientos a la ciencia”.

La Asociación Americana de Enfermería (ANA) define la enfermería en 1980

como “El diagnóstico y tratamiento de las respuestas humanas a problemas de

salud reales o potenciales” (North American Nursing Diagnosis Asociation,

NANDA, 2003).

Asimismo, el objeto de esta disciplina es el cuidado, el cual es descrito por Collière

(2009), como “un acto de vida” que significa una variedad infinita de actividades

dirigidas a mantener la vida y permitir la continuidad y la reproducción. Es un acto

individual, dado por uno mismo y para uno mismo, en el momento en que la

persona adquiere la autonomía precisa para ello; en síntesis, requiere de una

organización de actividades con entidad propia, metas concretas y preparación

especializada. (Ídem).

1.4.2. Características de la Profesión de Enfermería.


P á g i n a | 26

Los métodos de prestación para la salud se han modificado de acuerdo a las

circunstancias y los cuidados enfermeros en la actualidad deben reunir ciertas

características esenciales, como entender al hombre en forma integral, desde una

perspectiva holística, para lo cual se necesitan conocimientos de varias ramas que

ayuden a interpretar los problemas; principalmente, deben tener clarificadas las

acciones y metas desde un marco teórico-filosófico; utilizar una metodología de

trabajo que ayude a organizar en forma lógica y sistemática el cuidado;

fundamentar las acciones en principios científicos y poseer capacidad para ejercer

la profesión basada en los principios deontológicos que se enmarcan en los

derechos fundamentales de las personas (ídem).

1.5. Tendencias de la formación profesional en enfermería

De acuerdo al informe emitido por la OMS en 1992, destaca la necesidad de

vincular la mejora de la formación en salud con eficacia de la enfermería y la

obstetricia, para buscar modelos que permitan mantener la calidad en el servicio;

esto lleva a replantear nuevos roles para el personal de enfermería, señalados por

el CIE (1996) como capacitador, facilitador y gestor de los cuidados con la

intención de “preparar a la enfermera a hacer frente al futuro, la formación en

enfermería debe convertirse en el instrumento de apoyo al cambio”.

Al realizar un recuento sobre la profesionalización de enfermería, Malvárez (2005)

registra que en las últimas tres décadas se ha incrementado la oferta educativa en

América Latina, tanto en el número de facultades como de programas de

formación profesional, postgrado y de educación continua; igualmente se han

establecido algunos sistemas nacionales para vigilar la calidad y perfil laboral de


P á g i n a | 27

los graduados; sin embargo, advierte que en el sector salud se han precarizado

las condiciones de trabajo del recurso humano, además de contar con un

deficiente sistema de contratación e incentivos, situación que provoca un impacto

negativo en la calidad del trabajo.

De igual forma, se destaca el rol de las asociaciones para determinar el cambio

hacia la profesionalización; al respecto, destaca el liderazgo y contribuciones de la

Asociación Americana de Enfermería (ANA) para definir la profesión de enfermería

en1965 (García y Martínez, 2007).

Aunado a estas circunstancias, se da la consolidación de la profesión a finales del

siglo XX debido a varios factores, como: el incremento de escuelas universitarias y

facultades de enfermería, el desarrollo de conocimientos específicos de la

disciplina y el impulso de líneas de investigación centradas en el cuidado de la

salud, el desarrollo de tecnologías innovadoras de atención, los avances en la

legislación del ejercicio y la constitución de asociaciones profesionales y

científicas; en este contexto surge un movimiento integral en América Latina hacia

la profesionalización de recursos humanos en enfermería extendiéndose a la

formación de las enfermeras, técnicos, auxiliares y ayudantes de enfermería al

nivel licenciatura en beneficio del cuidado de calidad a la población; por otro lado,

los procesos de recertificación del personal de salud crean la necesidad de una

actualización permanente del personal de enfermería, a fin de que sus

competencias respondan a los cambios de perfiles profesionales de las demandas

sociales (Malvárez, 2005).


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Ante la necesidad del cambio del perfil de un técnico o auxiliar de enfermería al

de una enfermera profesional, fue necesario idear un programa de estudios no

convencional capaz de reforzar aprendizajes previos correctos y modificar los

incorrectos, además que permita al estudiante descubrir sus necesidades de

aprendizaje, que lo motive a adquirir nuevos conocimientos y a cambiar su

comportamiento laboral (op. Cit., 2005).

La situación de la enfermería profesional en México es descrita por Salas, Zárate y

Rubio (2006), quienes señalan condiciones esenciales para la práctica profesional

como la autonomía y su compromiso ante la sociedad y afirman que una de las

vías para lograr el proceso de profesionalización de enfermería ha sido la

modalidad de educación abierta.

Aunque Salas, Rubio y Zarate (2006) revelan que la enfermería en México se ha

desarrollado lentamente en contraste con otros países debido a su desarrollo

como disciplina y su reciente autonomía para definir las características de su

proceso educativo y hacer valer las condiciones de su ejercicio profesional o

regulación de la práctica ante las instituciones (op. cit., 2006).

En contraste con el esfuerzo que realizan los organismos e instituciones

educativas en enfermería, se ha comprobado que existe en México un importante

desperdicio de capacidades y habilidades entre la población con estudios de

enfermería a nivel licenciatura, tanto en la formación como en el mercado laboral,

que requiere de respuestas inmediatas por parte de las instituciones responsables.

(Nigenda, Ruiz, Rosales y Bejarano, 2006).


P á g i n a | 29

Este proceso de transformación de la práctica de enfermería en los hospitales es

complejo y requiere de un gran esfuerzo de los propios actores, ya que Cárdenas

(2005) reconoce que aún se siguen realizando “acciones dependientes en función

de lo que se deriva de un diagnóstico médico.”

Y es que el campo de actuación profesional se ha modificado en forma compleja

“se ha pasado de una actividad al servicio del médico a un servicio centrado en las

personas (sanas o enfermas)”, ya que la asistencia se orienta hacia la salud y se

ha ampliado la responsabilidad profesional en otros campos como la docencia, la

gestión y la investigación, lo que requiere replantear en forma conjunta los

esfuerzos enfocados hacia la profesionalización de enfermería. (García y

Martínez, 2007)

En contraste a lo anterior y al realizar un estudio sobre la autonomía profesional

de las enfermeras, iniciada a partir del continuo cuestionamiento sobre esta

característica de la disciplina, Cárdenas (2005) afirmó que la autonomía depende

del área laboral y el lugar que ocupan en la estructura organizacional, el nivel

académico y características propias de cada enfermera; revela, además, que el

Sistema de Salud en México es biologicista, hospitalario y medicalizado, dirigido

hacia la atención de los enfermos y estos elementos lo convierten en un enfoque

obsoleto e incongruente con las necesidades apremiantes de la sociedad.

1.5.1. Modelos Educativos emergentes en las Instituciones de Educación

Superior de Enfermería.

A partir de la década de 1990, la construcción de saberes y prácticas se ha

encaminado hacia dos formas que sistematizan e impulsan a la disciplina de


P á g i n a | 30

enfermería; se trata del eje conceptual y del metodológico; el primero delimita de

manera clara, el objeto de estudio a través de las teorías y modelos, y el segundo

es el método de ejercer la profesión. En ese sentido, se ha logrado consensuar

que el objeto de estudio o esencia de enfermería es el cuidado y sus actividades

se encuentran dirigidas hacia los pacientes, la familia y la comunidad, enfoque que

reemplaza la creencia, muy difundida socialmente, que el trabajo realizado por las

enfermeras se centraba en los médicos y sus actividades. Por otro lado, el

proceso enfermero es el método que permite organizar y sistematizar las acciones

derivadas de un diagnóstico, planificar y ejecutar las intervenciones así como la

evaluación de sus resultados y el replanteamiento o revaloración de las

respuestas humanas en forma continua y dinámica. (Espino, 1999)

Aunque estos dos elementos se han logrado asumir como los ejes básicos de la

práctica, existe una diversidad de enfoques teóricos que son adoptados por las

instituciones educativas sin un criterio unificado respecto a la naturaleza del

cuidado, incluso se ha visto que en el proceso de aprendizaje esta actividad ha

llegado a dirigirse hacia el aspecto biologicista, tal como ha sido señalado por

diversas autoras.

Por otra parte, las reformas educativas en los planes y programas de estudios

concretadas en 1993 por la Secretaría de Educación Pública han tratado de

relacionar de manera más efectiva la educación con el mundo del trabajo y ha

permeado de manera trascendental a las instituciones de educación superior y el

caso de la formación en enfermería no ha sido la excepción. Por consiguiente,

estas reformas educativas plantean la necesidad de implementar los denominados


P á g i n a | 31

modelos por competencias profesionales integradas y esto redunda en la

necesidad de modificar estructuralmente nuevas propuestas curriculares en la

formación de recursos humanos en enfermería.

En este proceso de modificación curricular, un elemento vital, que fortalece y

redimensiona la formación basada en competencias, lo constituye la

profesionalización del docente en ciencias de la salud para generar procesos

educativos de mayor calidad.

Como pionero de estas prácticas educativas emergentes se tiene la experiencia

del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), de la Universidad de

Guadalajara (UdeG), creado en mayo de 1994, con la elaboración conjunta de

cambios curriculares por competencias en 6 licenciaturas: psicología, enfermería,

nutrición, medicina, cultura física y del deporte y cirujano dentista; el trabajo

realizado por los docentes de esta Institución Educativa ha sido un referente

importante para otras Universidades del país, tal es el caso de la Facultad de

Medicina de la UAS, que ha impulsado desde el 2005 el programa de Maestría en

Docencia en Ciencias de la Salud con el objetivo de profesionalizar al docente e

incorporar las perspectivas pedagógicas y didácticas especiales que aborden las

características de los objetos de enseñanza en el campo de la salud. (Huerta,

Pérez y Castellanos, 2000)

Se identifica, entonces, una necesidad apremiante de unificar las bases

conceptuales y metodológicas y de incorporar los cambios curriculares

propuestos con el enfoque emergente por competencias profesionales

integradas, que conlleva a implementar la evaluación continua de este proceso


P á g i n a | 32

para asegurar que los conocimientos obtenidos en las aulas serán transferidos a

los contextos concretos de la práctica profesional.

1.5.2. Aportes de la formación de postgrado con enfoque por competencias

profesionales integradas a la educación en enfermería.

Se hace énfasis en la aportación del programa de Maestría en Docencia en

Ciencias de la Salud ofertado por la Facultad de Medicina de la UAS, que basó su

diseño curricular en el enfoque por competencias profesionales integradas, ya que

trascendió en la práctica los docentes que nos incorporamos a este programa. Los

elementos que menciono a continuación fueron determinantes en esta evolución

como docente en la disciplina de enfermería; en primer término, destaco la

necesidad de retomar las experiencias universitarias a una reforma en el modelo

de organización académica de las disciplinas afines para agruparse en el concepto

de centro universitario de ciencias de la salud con una estructura departamental

en la que todas las carreras adscritas tengan la posibilidad de encontrar

asignaturas con afinidad temática o de objeto de enseñanza, creando así el marco

para una evaluación de sus programas de estudio, de manera interdisciplinaria, en

correspondencia con la idea de responder a las necesidades de innovación

educativa y actualización curricular a las que hace referencia el Programa de

Mejoramiento del Profesorado (PROMEP). En esta misma vertiente, se advierte

que la iniciativa de la formación profesionalizante hacia la docencia constituye la

piedra angular para fortalecer al profesorado en las disciplinas afines al área de la

salud, respecto a los elementos teórico-metodológicos que impulsan el desarrollo

curricular basado en el modelo educativo emergente.


P á g i n a | 33

Esta reforma de la propuesta curricular se ha estado desarrollando en las

unidades académicas de la UAS y en el caso concreto de las carreras en

enfermería de los diferentes campus en el estado de Sinaloa se dio un cambio

importante en la organización académica con la homologación de planes y

programas de estudio de Licenciatura en Enfermería.

Este hecho ha transformado de manera importante la educación en enfermería; en

consecuencia, el reto actual será intervenir en el hecho educativo e impactar en la

pertinencia laboral y científico-tecnológica a través de programas educativos de

calidad.

Este proceso de calidad educativa deberá ser evaluado como señala Gonczi y

Athanasou (2011) como un proceso subjetivo, en tanto que se evalúa

cualitativamente desde el marco de referencia del sujeto; además, agrega el autor

que el único modo en que se pueden evaluar las competencias es a través de

auténticas evaluaciones directas del desempeño en contextos particulares donde

la evidencia es recolectada y se hacen juicios sobre la misma.

En este contexto, resulta necesario redimensionar la investigación hacia el hecho

educativo enfocado a describir e interpretar cualitativamente las experiencias de

aprendizaje concretas, los objetivos, competencias y desempeños laborales por el

individuo, ya que las personas necesitan percibir cómo es su desempeño debido a

que una evaluación favorable conduce a las recompensas que valora (Cuellar,

2002; citada por Crocker et. al., 2005); sin embargo, es frecuente que en esta

valoración manejemos la autopercepción a nuestro favor, mientras que los


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fracasos se los adjudiquemos a la adversidad, lo que indica una tendencia

egocéntrica.

En este contexto, la evaluación es la estrategia idónea para mejorar los procesos

educativos, Gonczi y Athanasou(2011) plantea que las competencias deben ser

evaluadas en contextos particulares; aunque, en la práctica, la forma de

implementarla es donde se encuentran las diferencias; por ejemplo, en el CUCS

en 1999 (Cocker et. al. 2005) reconocieron que no contaban con un modelo claro

para llevar a cabo este proceso y se dieron a la tarea de trabajar en un modelo de

enseñanza-aprendizaje-evaluación para conocer las capacidades y competencias

de los alumnos a través de estrategias que facilitaran los desempeños.

Esta propuesta curricular por competencias, menciona Cocker et. al. (2005) que

puede surgir ante los cambios tecnológicos y organizacionales de las empresas,

así como ante la falta de articulación del sistema educativo frente a las

necesidades cambiantes del aparato productivo y de la sociedad.

En el ámbito clínico de las instituciones de salud, Ávila Vázquez (referida por

Cocker et. al. 2005) menciona que la evaluación formativa debe ser lo más

importante cuando se desarrolla un modelo de competencias profesionales; más

aún, este concepto de competencia se aplica en el campo laboral como la

construcción social de aprendizajes significativos y útiles para el desempeño

productivo en una situación real de trabajo.

Por su parte, Larios (citada por Cocker, 2005) indica que la competencia clínica es

una actividad compleja que comprende un conjunto de atributos

multidimensionales que requieren de la enseñanza tutorial, el trabajo supervisado,


P á g i n a | 35

el registro acucioso del desempeño del alumno, su creciente incorporación como

responsable de la atención de los pacientes y de escenarios para su ejecución, se

requiere más de un instrumento de evaluación específicos.

Otro elemento que es debido analizar con amplitud es el marco de referencia de la

formación y práctica de la enseñanza clínica, que implica la incorporación de los

avances en la evaluación de la salud hacia la atención primaria por ser éste el

principal enfoque que retoman los programas educativos; tales como: atención a

determinantes de salud generados a partir de la desigualdad en la distribución de

la riqueza, establecer prioridades en salud, consolidar la participación de los

sectores y la sociedad civil en la promoción de la salud, incentivar la investigación

estableciendo prioridades con base en las determinantes de salud y habilidad para

movilizar recursos financieros y operacionales a fin de crear capacidad humana e

institucional en planes de acción nacionales.(Organización Panamericana de la

Salud, OPS, 2007).

En el campo de competencia de enfermería se enfrentan desafíos tanto a nivel

epistemológico, filosófico, teórico y metodológico de la profesión como a nivel de

desarrollo de procesos educativos y de desempeño de calidad; factores inmersos

en un sistema de evaluación a través de la acreditación y certificación

institucionales; ante tal situación, es debido profundizar en el conocimiento de la

percepción de la profesionalización de la disciplina a partir de los elementos que le

dieron origen, sus objetivos y fundamentación; así como de la responsabilidad que

enfrentan los docentes para redimensionar la evaluación educativa a los procesos

educativos emergentes.
P á g i n a | 36

CAPÍTULO II

Proceso de Profesionalización en Enfermería

Según la reunión de expertos de enfermería cuyas conclusiones se recogen en el

documento Enfermería en la Región de las Américas de la OPS/OMS en 1999

destacan: “El reto inmediato para los países es hacer el mejor uso de los recursos

limitados para proporcionar atención segura; mientras que a mediano y largo plazo

es mejorar la calidad con una fuerza laboral de enfermería que esté mejor

preparada” (Malvárez, 2005). Por otra parte, el documento Cooperación Técnica

para el Desarrollo de Recursos Humanos de Enfermería en las Américas de la

OPS/OMS en el 2003, indica que esta mejora deberá estar fundada centralmente

en el impulso y la potencialización integral de la profesionalización de recursos

humanos de enfermería en la Región, esta estrategia, ya iniciada y con gran

desarrollo, supondrá esfuerzos compartidos para acelerar e intensificar la

escolarización media de auxiliares de enfermería, la calificación técnico-

profesional de los mismos, la profesionalización de los técnicos y la

especialización de los profesionales (Malvárez, 2005).

2.1. Factores condicionantes de la profesionalización en enfermería.

Para reconocer la evolución de la profesión enfermera es necesario analizar el

contexto particular de cada región; por lo cual “debemos reconocer que la

Enfermería en México ha tenido un proceso lento de desarrollo que contrasta con

la solidez que ha alcanzado la profesión en otros países, porque de acuerdo con

su historia, durante más de sesenta años ha tenido que sortear desviaciones con

respecto a su propia naturaleza de arte y ciencia del cuidado a la vida. Así, hay
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que comprender que es muy reciente su autonomía para definir las características

del proceso educativo, y que estamos en proceso de hacer valer las condiciones y

requisitos para su ejercicio profesional, es decir su auto reglamentación como

servicio público”. (Salas, Rubio, Zarate, 2006)

Un factor determinante en el interés de las Enfermeras por la profesionalización de

su práctica fue el discurso ofrecido el día 6 de enero de 2005, en el marco de la

Ceremonia Conmemorativa del Día de la Enfermera, por el Presidente Vicente

Fox Quesada en la ciudad de México, D. F., al mencionar que “a partir de este

año, las y los enfermeros se desincorporarán ya del tabulador de salarios mínimos

generales, lo que va a mejorar sus percepciones y hará más atractivo para los

egresados de bachillerato estudiar la licenciatura en Enfermería. Se recupera el

Código de Enfermera Obstetra en el tabulador de la Secretaría de Salud, lo que

también va a mejorar las percepciones de estas valiosas trabajadoras vinculadas a

la atención del parto de bajo riesgo en el ambiente rural. Instruyo en este momento

al Secretario de Salud a buscar, en la revisión salarial de este año, junto con las

representaciones sindicales y la FSTSE [Federación de Sindicatos de

Trabajadores al Servicio del Estado], la retabulación del personal de enfermería.

Instruyo al Secretario a que alcancemos un acuerdo con la representación sindical

para que, en las nuevas condiciones de trabajo de la Secretaría de Salud, se

incorporen las enfermeras al Seguro Institucional de Responsabilidad Profesional”,

esta iniciativa dio como consecuencia una creciente demanda por ingresar a los

programas de formación profesional en busca de una mejora en la percepción

salarial, a la vez, el gremio de enfermería en su conjunto vio reflejado el


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reconocimiento social que como profesional de la salud anhelaba para trascender

en su práctica (SALUD, 2007).

En consecuencia, Cárdenas (2009) advierte que en este contexto el reto actual de

las enfermeras en México deberá ser fundamentalmente el desempeñar

actividades que impacten en el estatus y prestigio ante la sociedad y en

consecuencia mejore su ingreso económico; además, de delimitar sus acciones al

interior de la profesión y en el entorno laboral curativo-hospitalario, que es donde

se desempeñan más del 60% del personal de enfermería profesional; asimismo

propone la modificación del concepto de autonomía hacia uno más acorde como

es el de interdependencia con la finalidad de favorecer una atención integral que

fortalezca las condiciones laborales y el clima organizacional del personal de salud

en su conjunto (Fernández, 2008).

2.2. Antecedentes del programa formativo

El proyecto para profesionalizar al personal de enfermería en México, de acuerdo

a Espinosa, Rodríguez y Pacheco (2000, citado por Espinosa y Guillén, 2005)

surge en el Sistema de Universidad Abierta (SUA) de la Escuela Nacional de

Enfermería y Obstetricia (ENEO) de la Universidad Nacional Autónoma de México

(UNAM), en febrero de 1976, con la misión particular de contribuir a la formación

profesional de la enfermería mexicana, apoyar el desarrollo de las instituciones de

salud, mejorar la calidad de la atención y promover su desarrollo científico y

humanístico mediante una estrategia inicial que consistió en conformar un modelo

de educación abierta que facilitara la combinación del trabajo con el estudio,

basado en la autodidaxia asistida en espacios áulicos y en espacios de salud; este


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sistema se amplió 10 años después con la creación de la Licenciatura en

Enfermería con la estrategia denominada por Ingreso en Años Posteriores al

Primero, que inició en 1988 y se constituyó en la mejor opción para las enfermeras

con experiencia con deseos de superarse, estableciendo en 1989 en la

Universidad Autónoma de Baja California, con sede en su Escuela de Enfermería

en Mexicali, el primer convenio de colaboración que permitió establecer grupos a

distancia y se inició en 1990 con 11 alumnas, profesionistas de enfermería

destacadas de la región que concluyeron la carrera y se titularon en menos de un

año. Esta estrategia tuvo dos vertientes, una dirigida a la profesionalización de

Auxiliares de Enfermería al nivel Técnico en Enfermería en seis semestres y la

otra para enfermeros con nivel Técnico para obtener la Licenciatura en Enfermería

en dos semestres.

Este modelo iniciado a través del SUA-UNAM se expandió considerablemente

gracias al establecimiento de convenios de colaboración con instituciones de

salud como son: Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores

del Estado (ISSSTE), la Secretaría de Salud (S.S), Instituto Mexicano del Seguro

Social (IMSS) y diversas instituciones públicas y privadas, así como instituciones

de educación superior tanto del área metropolitana como en diferentes Estados de

la República, incrementando considerablemente la matrícula escolar en 2004 con

3341 alumnas y alumnos; en 141 grupos y 120 sedes, 22 en el área metropolitana

y 98 en áreas foráneas (Espinosa y Guillén, 2005).

Acertadamente, la ENEO ofertó este programa con recursos propios, tanto

humanos como materiales; sin embargo, la demanda fue difícil de sostener y se


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requirió de la aplicación de una estrategia innovadora que incluyó la integración de

diversos esfuerzos, tanto de Instituciones formadoras como de los Servicios de

Salud, para llevar a cada región del país la posibilidad de profesionalizar al

personal de enfermería con recursos propios.

De esta forma, el proceso de profesionalización se expandió a la región sur de

Sinaloa, principalmente con la modalidad semiescolarizada por diversas

instituciones educativas formadoras de recursos humanos en salud a través de

programas de educación a distancia y en vinculación con universidades

nacionales con sede en las instituciones de salud pública de la localidad.

En la Escuela Superior de Enfermería de Mazatlán (ESEM) de la Universidad

Autónoma de Sinaloa (UAS) persiste la formación de enfermería en el nivel técnico

desde su fundación en 1967; sin embargo, se destaca que esta escuela es una de

las pioneras en ofertar un curso complementario (único) de Licenciatura en

Enfermería en el año de 1991 dirigido al personal de las instituciones de salud de

la localidad, que fortaleció además la formación y actualización de su personal

docente; además, fue líder en su Estado al reestructurar sus planes de estudio y

desde 1995 se ofertó el programa escolarizado de Licenciatura en Enfermería y

Obstetricia de forma permanente. (Osuna, 2002).

Este proceso de transformación de la práctica de enfermería en los servicios de

salud es complejo y requiere de un gran esfuerzo de los propios actores, ya que

Cárdenas (2005) reconoce que aún se siguen realizando “acciones dependientes

en función de lo que se deriva de un diagnóstico médico” (op. Cit.); es decir, a

pesar del conjunto de acciones que se llevan con el objeto de la


P á g i n a | 41

profesionalización del personal de enfermería, aún no ha logrado destacar en su

práctica cotidiana y ser reconocida como tal; esta situación es debido, en parte, a

la escasa importancia que le otorga el gremio de enfermería, en conjunto, a este

proceso; al respecto Patricia M. Schwirian (1998) afirma que “algunas barreras

para alcanzar la profesionalización plena existen dentro de la enfermería misma.

Estas barreras son la desunión y diversidad entre las enfermeras y la falta de

entendimiento o motivación de las enfermeras para ser profesionalizadores".

Para establecer las necesidades del proceso de profesionalización es necesario

conocer los datos más relevantes acerca de la situación ocupacional del personal

de enfermería, por lo cual es preciso retomar el estudio más reciente del Sistema

Administrativo de Recursos Humanos en Enfermería (SIARHE) realizado en 1999

(Balderas, 2005), el cual informó que 7.09% tiene grado de Licenciatura, el

60.41% es personal Técnico y el 30.49% es Auxiliar de Enfermería; asimismo, la

adscripción de las enfermeras por nivel de atención a la salud es: primero 21.81%,

segundo 55.19%, tercero 18.44% y docencia 0.56%; por otro lado, la Comisión

Interinstitucional de Enfermería (2000, citado por Cárdenas, 2005) destaca el

índice de 18.4 enfermeras por cada 10, 000 habitantes en México.

Otro estudio realizado en la región por Villazón (2005) señala que “en Sinaloa el

sector público es el principal empleador de enfermeras profesionales. Esta es la

característica básica del mercado laboral de enfermería, la de ser una profesión de

empleo institucional dependiente”, ante tal situación es preciso describir cuál es la

actividad profesional actual del personal de enfermería en las principales

instituciones de salud pública en la localidad de Mazatlán, Sinaloa.


P á g i n a | 42

Para tal efecto se toma como referente los datos de la estructura ocupacional del

Licenciado en Enfermería en el Hospital General “Martiniano Carvajal” de la

Secretaría de Salud (SS) y del Hospital General “Dr. Héctor González Guevara”

del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) hasta el 2007; por ser éstas las

principales instituciones empleadoras de los enfermeros en Mazatlán, Sinaloa.

En el mercado ocupacional actual, derivado de cifras registradas por la Jefatura de

Enfermería, en el Hospital General “Dr. Martiniano Carvajal” se ubica a un total de

206 enfermeros de los cuales 41, equivalente a 19.9% del total, tienen estudios de

Licenciatura concluida y fueron egresados del programa semiescolarizado en

enfermería derivado de convenios con la ENEO o del sistema complementario de

la ESEM.

Igualmente, según datos proporcionados por la Jefatura de Enfermería, en el

Hospital General de Zona # 3 del IMSS son 406 el total del personal de

enfermería que trabaja en esta institución; asimismo la coordinadora del programa

de Licenciatura en esta institución mencionó que 55 enfermeros cursaron estudios

de Licenciatura en Enfermería, 2 con el sistema escolarizado de la Universidad de

Guadalajara y 53, correspondiente a 13%, con el sistema semiescolarizado de

Licenciatura en Enfermería de la UAS y la ENEO (Trabajo de campo, 2008).

Respecto a los cursos semiescolarizados para adquirir el grado de Licenciatura en

Enfermería y Obstetricia, implementados en las instituciones mencionadas, figuran

como instituciones formadoras: la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia

(ENEO), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a través del

Sistema de Universidad Abierta con 4 generaciones egresadas como extensión


P á g i n a | 43

universitaria con sede en el Hospital General “Martiniano Carvajal de Mazatlán” del

2001 al 2004 y en el IMSS se han formado 3 generaciones con recursos propios y

en convenio con la ENEO-UNAM del 2004 al 2007.

Simultáneamente, la Escuela Superior de Enfermería y Obstetricia de la UAS

implementó en 2005 el curso complementario, semiescolarizado y continuo de

Licenciatura en Enfermería para el personal de enfermería de la localidad con

una duración de 15 meses; asimismo, la Universidad Politécnica Nacional en el

ciclo 2006-2007 inició un curso semiescolarizado para profesionalizar enfermeras

de diferentes instituciones de salud en la localidad con sede en las instalaciones

de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

2.3. Objetivos de la profesionalización en enfermería

El proyecto de profesionalización de Enfermería a través de la Educación Abierta y

a Distancia (EAD) iniciado por la ENEO responde a la demanda permanente de

formación de auxiliares de enfermería y enfermeras generales que necesitan

crecer dentro de la disciplina, participar de manera decidida en los procesos de

certificación institucional y mejorar sus competencias profesionales. La EAD

pretende potencializar los conocimientos aprendidos y participar en el ámbito de

su competencia para transformar la realidad. (Espinosa y Guillén, 2005).

Asimismo, la ENEO trasciende con la misión particular de “contribuir a la

profesionalización de la enfermería mexicana, apoyar el desarrollo de las

instituciones de salud, mejorar la calidad de la atención profesional de enfermería

ante las crecientes demandas de servicios de una población también en gran

crecimiento y promover el desarrollo científico humanístico de las personas


P á g i n a | 44

integradas a la práctica de enfermería en nuestro país” (Malvárez, 2005); bajo esta

misma perspectiva, las instituciones de salud retomaron la experiencia y

lineamientos de los programas de la ENEO enfocados a la profesionalización de

los enfermeros para adoptarlos y desarrollarlos con recursos propios.

2.4. Características del Programa Educativo de Licenciatura en Enfermería

Este modelo educativo semiescolarizado permitió adecuarse a las necesidades

educativas de los enfermeros para impulsar su desarrollo sin desarraigarse de su

medio geográfico, social, laboral y familiar y con un sentido de igualdad en

oportunidades para el acceso a la educación.

La característica general del acto educativo es que se basa en la comunicación no

presencial, es decir, se lleva a cabo mediante una situación en que alumnas y

asesores se relacionan sólo ocasionalmente y se apoya en el enfoque

andragógico, la autodidaxia asistida, el estudio independiente y una postura

constructivista del aprendizaje; se promueven asesorías o tutorías grupales,

clínicas e individuales según la situación escolar con la función de guiar, orientar y

motivar los aprendizajes significativos; los materiales educativos impresos como

libros, antologías, programas guía, videos y Software son diseñados exprofeso

para los estudiantes que se forman en el SUA-ENEO, los materiales impresos son

considerados la base del estudio independiente y los asesores se apoyan en el

soporte electrónico para continuar con las actividades de aprendizaje planteadas

en la presentación del programa en cada asignatura establecida en el plan de

estudios. (Espinosa y Guillén, 2005).

2.5. Surgimiento de programas de Postgrado


P á g i n a | 45

Respecto a los estudios de posgrado en enfermería, Espino (1999) señala que se

iniciaron en 1980 con una especialidad, misma que en 1982 se transformó en el

primer programa de Maestría en Enfermería en México. De 1990 a la fecha se

cuenta con 10 programas de Maestría en Enfermería. Entre los principales motivos

para ingresar al postgrado, menciona que “La presión de las especialidades

médicas y de los requerimientos para ocupar el puesto de maestro universitario

parecen ser los factores que básicamente explican la aparición de especialidades

y maestrías para el personal de enfermería…en la actualidad los fenómenos de

globalización de las economías, la tecnología, las comunicaciones y el incremento

del conocimiento y su rápida obsolescencia exigen profesionales, académicos y

científicos que impulsen el desarrollo integral del país, además de sus propios

campos disciplinarios”.

Otro aspecto que destaca Espino (1999), en cuanto al diseño y operación de estos

programas académicos es que se han editado en forma aislada, sin una

fundamentación y estructura básica que permita intercambios académicos, tanto a

nivel nacional como internacional. Sobre todo, enfatiza que la heterogeneidad en

los programas de maestría y especialización a nivel nacional, sugiere una

debilidad en el profesorado en investigación y una infraestructura inadecuada

para su desarrollo.

En contraparte, teniendo en cuenta el carácter multidisciplinario del personal

involucrado en el sistema de salud, la Facultad de Medicina de la UAS desarrolla

programas de postgrado en ambas vertientes: la especialidad médica y la

profesionalización de la enseñanza en las ciencias de la salud como una


P á g i n a | 46

estrategia para capacitar y actualizar a su planta de docente con perfil deseable,

cuyo propósito es contar con recursos humanos para desarrollar las tareas que

exige el contexto de salud.

CAPÍTULO III

Proceso de Autopercepción Profesional

Con el objeto de acercarse al estudio de la Autopercepción Profesional de

Enfermería se realizó una revisión de diversas fuentes teóricas, asumiendo dos

enfoques para el análisis de este fenómeno: el sociológico y el psicológico, que

convergen en la apreciación de la imagen que tiene de sí mismo el personal de

enfermería con licenciatura en su realización profesional.

3.1. Elementos sociológicos de las profesiones

La sociología de las profesiones se constituye como una rama de la sociología

aplicada al análisis del origen, evolución y tendencia de las profesiones, surge en

los años treinta en Inglaterra; sin embargo, en México aparecen las primeras

investigaciones basadas con este enfoque en la década de 1980, destacando

diferencias en la evolución profesional en relación con otros países y,

particularmente, en el caso de enfermería se identifica un desarrollo del ejercicio

independiente prácticamente nulo. En consecuencia, surge un interés de las

Escuelas de Enfermería por dar carácter “científico” a la profesión que

actualmente se enfrenta a un proceso de reconocimiento por la valoración social

otorgada. (Díaz-Barriga, 1995).

3.1.1. Factores Sociológicos en la profesionalización de enfermería.


P á g i n a | 47

Los factores que intervienen en la profesionalización de la actividad de enfermería

se encuentran descritos por García y Martínez (2007) en dos vertientes: los

formales y los sociológicos; los primeros se refieren a la lucha de las

organizaciones profesionales e instituciones que luchan para elevar la calidad, la

formación y la reglamentación del ejercicio de enfermería y los segundos,

siguiendo la aportación de Nuria de Aguilera (1980, citado por García y Martínez,

2007) son aquellos que han favorecido la evolución de la actividad enfermera de

una actividad técnico-vocacional a una científica; entre estos se incluyen: la

concepción holística del hombre que determina una complejidad mayor del

cuidado, los cambios en el concepto de salud como riqueza y derecho de la

humanidad a través del mantenimiento, promoción y rehabilitación de las

enfermedades y, finalmente, a consecuencia de los cambios en los estilos de vida

que han favorecido la aparición de problemas de salud que requieren cuidados

especiales, según el ciclo vital o tipo de respuesta ante la enfermedad. (Op. Cit,

2007).

3.1.2. Criterios sociológicos para el análisis de la profesión de enfermería.

Los criterios para considerar a las profesiones fueron analizados por primera vez

por el sociólogo Abraham Flexner en (1915, citado por García y Martínez (2007)

con base en seis requisitos: “intelectual, práctica, con carácter único, organizada,

altruista y responsable”; por su parte, Taylor (1958, op. cit., 2007) se apoyó en

dos pilares “poseer un código ético y un cuerpo propio de conocimientos”; aunque

“el paradigma actual establece ocho rasgos que han de considerarse en una
P á g i n a | 48

actividad profesional”, de acuerdo a la obra de Cortina Ética y Legislación en

Enfermería (1996) y sus características son:

Ofrece un servicio único, que es imprescindible para la sociedad. Una profesión

presta un servicio de forma institucionalizada. El servicio que ofrece a la sociedad

no lo oferta otra profesión. Precisamente por la unicidad, la prestación debe estar

claramente definida, de forma que el público sepa qué espera del profesional.

Igualmente debe ser un servicio imprescindible para la sociedad.

Es vocacional. En este se espera de los profesionales una entrega a la profesión y

que invierta parte de su tiempo libre en una preparación adecuada para mejor

cumplimiento de su misión.

Ejercida por profesionales. La profesión es ejercida por personas calificadas como

profesionales. Los profesionales ejercen de forma estable y encuentran en esta

actividad su medio de vida y entre ellas se consideran colegas.

Controla la actividad. Los profesionales se agrupan para defender la profesión de

intrusismos, en un intento de prohibir ejercer la profesión a las personas que no

están autorizadas.

Preparación específica. Para ejercer la profesión es necesario estar capacitado

para ello a través de un proceso largo de enseñanza por medio de estudios

reglados, al final de los cuales se obtiene la acreditación pertinente para ejercer.

Autónoma. Una profesión se autorregula estableciendo sus propias normas de

actuación y educando a los futuros profesionales. Igualmente establece su propio

código de ética. Naturalmente todo esto es porque el profesional de una disciplina

es el único experto en la rama del saber que se trate.


P á g i n a | 49

Asume la responsabilidad. La autonomía profesional conlleva a asumir la

responsabilidad completa del servicio que se presta. Si bien es verdad que los

profesionales tienen y deben reivindicar sus derechos (laborales, profesionales,

etc.), no es menos cierto que deben responder de todos los actos que supone la

actividad.

Altruista. Este rasgo se refiere a la ausencia de afán lucrativo de los profesionales.

Una profesión es una actividad que debe posponer sus propios intereses a favor

de la sociedad a la que sirve. Naturalmente, el interés de un profesional en ejercer

una profesión puede venir determinado por ganar dinero, pero el fin de cualquier

profesión no es éste. Por ello, los profesionales han de asumir en primer lugar el

fin, las responsabilidades y las normas que rigen la profesión, pasando a segundo

plano el interés primario.

3.2. Elementos psicológicos para la realización profesional

Los elementos psicológicos que sustentan este estudio son retomados de la

teoría humanista de Carl Rogers desarrollada en la década de 1950, la cual surge

en un esfuerzo por corregir los conceptos limitados de la naturaleza humana tanto

del psicoanálisis clásico como del conductismo radical. (Engler, 1996).

3.21. Percepción: Definición y enfoque.

La percepción está definida por Harrsch (1998, citado por Engler, 1996) como el

“acto de darse cuenta de los objetos externos, sus cualidades o relaciones, que

sigue directamente a los procesos sensoriales, a diferencia de la memoria o de

otros procesos centrales. Complejo o integración psíquica que tiene como núcleo
P á g i n a | 50

experiencias sensoriales. Acto de darse cuenta de datos presentes, ya sea

externos, ya intraorgánicos.”

Las teorías humanistas de Carl Rogers y Abraham Maslow en 1950 enfatizaron la

concepción del individuo como un ser humano activo, creativo y con capacidad de

experimentación, que vive en el presente y responde en forma subjetiva a las

percepciones, relaciones y encuentros actuales. Esta perspectiva humanista de la

personalidad es positiva y optimista, enfatiza la tendencia de la personalidad

humana hacia la maduración y la autorrealización. (Engler, 1996).

3.2.2. Teoría Humanista de la personalidad de Carl Rogers.

Engler (1996) destaca que Carl Rogers nació en 1902 en Oak Park, Illinois, un

suburbio de Chicago y proveniente de una familia de educación conservadora, de

conducta ética elevada con énfasis en el trabajo duro y protestantes; situación

que influyó su interés por el sacerdocio y la preparación como Ministro del

Seminario Teológico Unión. Vivió un periodo crítico al enfocar su interés hacia la

psicología, separándose de la formación teológica. Tuvo una participación docente

destacada en la Universidad de Columbia, donde tuvo contacto con la filosofía de

John Dewey y comenzó su entrenamiento en Psicología Clínica. En 1939 fue

nombrado Director de Rochester, donde defendió la competencia profesional del

psicólogo hacia la psicoterapia (atribuida sólo al Psiquiatra en esa época). Fue

nombrado profesor de Psicología y Psiquiatría en Wisconsin en 1957 y miembro

del centro de estudios de la persona en La Jolla, California. En sus años finales

buscó reunir en grupos de encuentros a personas de fracciones políticas en

conflicto.
P á g i n a | 51

Rogers (1993) sostenía que cada individuo existe en el centro de un campo

fenoménico. Fue influido por un movimiento llamado fenomenología. En la

filosofía, la fenomenología busca describir los datos, o lo específico, de la

experiencia inmediata. En la psicología significa el estudio de la conciencia y la

percepción humana. Los especialistas en fenomenología enfatizan que lo que es

importante no es el objeto o el evento por sí mismo, sino la forma en que lo

percibe y entiende el individuo. El campo fenoménico se refiere a la suma total de

experiencias. Consiste de todo lo que está disponible en forma potencial para la

conciencia en cualquier momento específico. El organismo, o la persona en su

conjunto, responden al campo fenoménico. Aquí Rogers era consistente en el

énfasis hacia la percepción de la realidad por parte del individuo. En este sentido

era ubicado en el movimiento cognitivo de la psicología.

Rogers identifica, en cuanto a propósitos sociales, que las percepciones

compartidas en forma común por los demás en nuestra cultura son las correctas.

Sin embargo, la realidad es en esencia una cuestión muy personal. El autor afirma

que la percepción del individuo, más que la realidad en sí, es más importante.

De esto deriva que el mejor punto de vista para entender a un individuo es el del

propio sujeto. Rogers expresó que el individuo es el único que puede conocer por

completo su campo de experiencia. Reconoció que no siempre es fácil entender la

conducta desde el marco de referencia interno de otra persona. Se está limitado a

la percepción consciente y comunicación de experiencias del individuo. No

obstante, un entendimiento empático de las experiencias de una persona es útil

para entenderla y para comprender los procesos de la personalidad.


P á g i n a | 52

Desde este marco de referencia es debido conocer los supuestos teóricos y

definiciones aportadas por Carl Rogers.

[Link]. Realización

Rogers (1959) describió que la tendencia primaria del organismo es mantenerse,

realizarse y mejorarse a sí mismo. Ford en 1991 agrega que esta tendencia hacia

la realización sigue líneas trazadas por la genética y puede ser influida por el

temperamento (Engler, 1996).

La teoría de Rogers (1959) indica que el proceso de realización no es automático

ni fácil; implica lucha e incluso dolor. La conducta se describe como el “intento

dirigido hacia el objetivo” por el organismo para satisfacer sus necesidades

conforme las percibe (ídem); no las atribuye a un estímulo (conductismo) o a

determinantes inconscientes (psicoanálisis). Esta conducta dirigida hacia el

objetivo es acompañada por emociones, que por lo general facilitan el proceso de

realización. Si las emociones generadas son agradables acompañan el logro del

objetivo. Incluso emociones que por lo general son consideradas desagradables,

tales como temor o enojo, pueden tener un efecto positivo de la integración y

concentración de la conducta hacia un objetivo. La intensidad de la emoción varía

de acuerdo con el significado percibido de la conducta hacia la consecución del

objetivo. Las emociones ayudan al organismo a evaluar sus experiencias vitales

en términos de qué tan bien sirven a la tendencia realizadora. A menos que sean

negativamente excesivas o inapropiadas, las emociones facilitan la conducta

orientada hacia el objetivo. Rogers sostiene que experimentar por completo las

emociones propias facilita la maduración; mientras que la negación o la distorsión


P á g i n a | 53

de éstas puede permitirles hacer estragos en nuestras vidas, es decir, sugiere que

la realización ocurre con mayor libertad cuando la persona es abierta y se percata

de todas sus experiencias, sean estas sensoriales, viscerales o emocionales.

[Link]. El yo

De la interacción entre el organismo y el ambiente, en particular cuando es

significativa, emerge en forma gradual una estructura del yo, o una forma compleja

de percepción e integración de “quién soy” (Rogers, 1959).

Aquellas experiencias que parecen aumentar el yo son valuadas e incorporadas

en la imagen de sí mismo; aquellas experiencias que parecen amenazar al yo son

negadas y consideradas ajenas a éste.

[Link].1. El autoconcepto

Carl Rogers (1959) describe al autoconcepto como una porción del campo

fenoménico que se ha diferenciado en forma gradual. Está compuesta de aquellas

percepciones y valores conscientes de “mí” o “yo”, algunas de las cuales son un

resultado de la propia valoración por parte del organismo de sus experiencias, y

en algunos casos han sido introyectadas o tomadas de otros individuos que son

importantes para la persona. Debido a que el autoconcepto surge en parte a

través de los demás, existe el potencial para la dislocación o el alejamiento (y por

lo general ocurre en algún grado). Como resultado, la tendencia realizadora puede

ser alterada en conductas que no conducen a la realización. El autoconcepto,

entonces, es un objeto de percepción. Es definido como la imagen que el individuo

percibe de sí mismo. Por tanto, se distingue entre el organismo o el yo real en el

proceso de realización y el yo como es percibido o conceptualizado.


P á g i n a | 54

Rogers indica: el yo que forma el individuo puede ser una variación de la

experiencia real de su organismo, debido a que incluye valores que son tomados

de otras personas, en lugar de las experiencias reales del organismo. Agrega que

la estructura del yo está formada con base en la negación o distorsión. La

experiencia se valora, entonces, como positiva o negativa. Estas experiencias que

ocurren en la vida son simbolizadas, ignoradas, negadas o distorsionadas. Si una

de estas es simbolizada, es aceptada en la conciencia, percibida y organizada en

una relación con el yo. Por lo general, tales experiencias están relacionadas con

las necesidades del yo. Por lo tanto, son seleccionadas de entre muchas

experiencias personales, aquellas que se adaptan con nuestro concepto del yo,

simplemente no se pone atención a experiencias irrelevantes. Las experiencias

son negadas o distorsionadas si parecen ser inconsistentes con la estructura del

yo.

En resumen, la conciencia del individuo depende en gran medida del

autoconcepto. Las experiencias ocurren en la realidad y el organismo reacciona

ante éstas pero no son simbolizadas o reconocidas por el yo consciente. (Rogers,

1959).

[Link]. Congruencia e incongruencia

Para Rogers, existe una necesidad de ser congruente entre el yo como es

percibido en relación con el yo real, el organismo. Existe un estado de congruencia

cuando las experiencias simbolizadas o reconocidas por la conciencia de una

persona reflejan todas las experiencias reales del organismo. Cuando estas

vivencias simbolizadas no representan todas las ocurridas en la realidad, o si son


P á g i n a | 55

negadas o distorsionadas, hay una falta de correspondencia entre el yo como es

percibido y el yo real. En tal situación hay incongruencia y una posible

desadaptación.

Cuando un individuo niega o distorsiona experiencias sensoriales y viscerales

significativas surgen ciertas tensiones básicas. El yo como es percibido, el cual

gobierna en forma primaria a la conducta, no es un representante adecuado de las

experiencias verdaderas del organismo. Se vuelve cada vez más difícil para el yo

satisfacer las necesidades del organismo, se desarrolla la tensión y se presenta

una sensación de ansiedad o incertidumbre.

Cuando el autoconcepto es congruente con las experiencias del organismo, la

persona está libre de tensión interna y adaptada desde el punto de vista

psicológico; en este entorno, ciertos valores sociales y culturales requieren la

supresión de algunas actividades.

Cuando las personas se dan cuenta de sus impulsos y percepciones y las

aceptan, incrementan la posibilidad de control consciente sobre su expresión.

(ídem).

[Link]. Desarrollo de la personalidad

La teoría de Rogers se concentró en la forma en que las percepciones de otros

impiden o facilitan la autorrealización. Aunque la tendencia a realizarse sigue

determinantes genéticos, Rogers señaló que está sujeta a influencias ambientales

intensas.
P á g i n a | 56

Se inclina en afirmar que los autoconceptos inadecuados tales como los

sentimientos de inferioridad o de estupidez con frecuencia surgen debido a que

una persona no ha recibido una consideración positiva adecuada de los demás.

Incluso, en el desarrollo de la personalidad, cualquier experiencia que sea una

variación del autoconcepto emergente, le niega la entrada al yo, debido a que es

amenazadora y produce ansiedad.

Rogers hace una distinción entre los sentimientos que ayudan a entender una

experiencia y las acciones que pueden ser apropiadas o no; las cuales algunas

veces tienen que ser reprimidas o impedidas para poder funcionar juntos en la

sociedad, debido a que la adaptación psicológica es una función de la congruencia

del yo con la realidad.

El individuo que tiene una percepción precisa de sí y del ambiente es libre de estar

abierto a experiencias nuevas y de realizar su potencial, aquellos individuos que

han experimentado un desarrollo positivo tienen mayor probabilidad de convertirse

en personas de funcionamiento completo (ídem).

[Link]. La persona de funcionamiento completo

La teoría de Rogers define así al individuo que funciona en un nivel óptimo, ya sea

como resultado del desarrollo personal o de tratamiento psicológico; Rogers en

1959 describió cinco características de este tipo de individuos, como son:

a) La apertura a la experiencia; ésta implica a la persona percatarse de todas sus

experiencias, las personas no están a la defensiva y no necesitan negar o

distorsionar las experiencias, pueden reconocer un sentimiento aunque sea

inapropiado actuar de acuerdo con éste;


P á g i n a | 57

b) Vida existencial; las personas son capaces de vivir con plenitud y riqueza cada

momento de la existencia. No necesitan estructuras preconcebidas para

interpretar cada suceso. Son flexibles y espontáneas;

c) Confianza organísmica; las personas confían en las experiencias de su propio

organismo. Pueden tomar en cuenta las opiniones de otros individuos y el

consenso de su sociedad, pero no están atados por ellos;

d) Libertad de experiencia; las personas operan como agentes de opción libre.

Asumen la responsabilidad por sus decisiones y conducta. Saben que su conducta

no está determinada en gran medida por la estructura genética, las experiencias

pasadas y las fuerzas sociales. Se sienten libres en forma subjetiva para

percatarse de sus necesidades y responder de manera apropiada; y

e) Creatividad; las personas de funcionamiento completo viven de manera

constructiva y efectiva en su ambiente. La espontaneidad y flexibilidad

característica de estos individuos les permite adaptarse en forma adecuada a los

cambios en sus alrededores y buscar experiencias y desafíos nuevos. Libres de

restricciones, avanzan con seguridad en el proceso de autorrealización. Estas

experiencias el individuo las encuentra significativas en la vida, así como

enriquecedoras y recompensantes. (Engler, 1996)

Finalmente, la autorrealización requiere el “valor de ser” y la disposición de

lanzarse uno mismo al proceso de la vida (Ídem).

3.2.3. Evaluación de la Autopercepción Profesional

Otros estudios realizados en individuos con problemas y en la educación ha

apoyado la opinión de que cuando están presentes condiciones facilitadoras


P á g i n a | 58

ocurrirán cambios en la personalidad y en la conducta según Aspy, 1972; Aspy y

Roebuck, 1976 y Tausch 1978 (ídem).

La evaluación del autoconcepto utilizada por Rogers consiste en una Prueba de

Clasificación Q, que se aplicó anotando en una serie de tarjetas con descripciones

del yo, en 7 grupos diferentes con evaluaciones que iban de “menos como yo” a

más como yo”, a fin de seguir una curva de distribución normal con el propósito de

indicar las características parecidas a las comunes.

Se clasificaron las tarjetas para describir su autoconcepto percibido y luego se

intentó la clasificación ideal – la persona que le gustaría más ser-. Se comparó la

discrepancia entre su autoconcepto y su yo ideal y posteriormente se intentó que

algunos amigos clasificaran esas tarjetas para obtener una idea de la imagen que

la persona proyecta en los demás; finalmente, se comparó esta última con su

propia autopercepción.

Como evidencia científica, Rogers introdujo la grabadora y la cámara fílmica al

cuarto donde llevaba a cabo sus sesiones terapéuticas para el estudio de la

personalidad. Inicialmente ocasionaba un poco de tensión al cliente; pero, en corto

tiempo, tanto el cliente como el consejero se olvidaban del equipo de grabación y

actuaban en forma natural y espontánea. Dichas grabaciones proporcionaron una

serie de transcripciones factibles de ser observadas y estudiadas que sirvieron de

base para analizar los cambios en el autoconcepto de sus clientes (ídem).

[Link]. Escalas y categorización de la autopercepción.

Este sistema de clasificación se aplica tomando notas de las clases de

declaraciones hechas tanto por el cliente, así como por el consejero en una sesión
P á g i n a | 59

terapéutica. El método que utilizó Rogers para estudiar los cambios en el

autoconcepto de una persona con la técnica de clasificación Q, desarrollada por

William Stephenson (Engler, 1996), consistió en un paquete de cien tarjetas con

declaraciones o palabras descriptivas que se pueden usar para describir al yo.

Dichas declaraciones proporcionaban la posibilidad de una clasificación tipo

bipolar. A la persona se le dan las tarjetas y se le pide que las clasifique de

acuerdo con su autopercepción en un orden preestablecido, el cual recuerda a una

curva de distribución normal. Esta técnica se ha usado para medir los cambios en

las terapias, pero a partir de sus resultados Rogers (1963) concluyó que hay una

predictibilidad clara para el proceso terapéutico, donde el cliente expresará

actitudes motivacionales profundas y comenzará a aceptarse a sí mismo en forma

más completa y descubrirá y elegirá objetivos más satisfactorios. Finalmente, el

cliente comenzará a comportarse de una manera que implique un mayor

crecimiento y maduración psicológicos (ídem).

3.2.4. Estudios sobre Autopercepción Profesional en Enfermería

Un estudio realizado por Antonia Pades (2003) revela la similitud entre

autoconcepto y autoestima a partir del vínculo estrecho con la conducta de la

persona y explica que la aparición de emociones y sentimientos negativos en el

profesional de enfermería es debido a la baja autoestima tanto personal como

profesional y rescata la importancia de contar con estrategias para analizarla y

fortalecerla.

Más recientemente Pades y Ferrer (2006) estudiaron el Autoestima Profesional en

el Ámbito de los Cuidados Geriátricos en un grupo de personal de Enfermería


P á g i n a | 60

(auxiliares y enfermeras) de una residencia pública; para la medición de la

autoestima. Se utilizó un cuestionario autoadministrado, el test de evaluación de

la autoestima de García Monge aplicado en el 2002, que contempla tres

dimensiones: yo ideal, yo real y el yo real a través de los otros, obteniendo una

elevada puntuación en la categoría del yo ideal y se evidenciaron diferencias

estadísticamente significativas al comparar el yo real con el yo ideal y

posteriormente el yo real frente al yo real a través de los otros que llevaron a

concluir la existencia de niveles de baja autoestima en estos profesionales que

podría estar relacionada con niveles bajos de satisfacción laboral.

Al realizar un estudio sobre la profesionalización de la enfermería en México,

Cárdenas (2005) explica que la autopercepción profesional se entiende como el

concepto o imagen que tiene un profesionista de sí mismo y de su profesión, que

se configura a partir de un referente individual generado en un ámbito familiar,

social y de diversos factores formativos y del ejercicio laboral; advierte que desde

esta óptica son pocos los estudios sobre la autopercepción profesional de los

enfermeros en México y más bien se han enfocado al autoconcepto y autoestima

de la enfermera como persona y no como profesionista, estos aspectos son

relevantes porque caracterizan la percepción de una profesión y son elementos

esenciales para que sea reconocida y valorada socialmente.

Con base en los hallazgos, respecto a la similitud entre los términos

autoestima/autoconcepto y autopercepción y con los aportes de la psicología y la

sociología de las profesiones consideré necesario elaborar una definición

específica para Autopercepción Profesional de Enfermería como:


P á g i n a | 61

La imagen que el enfermero(a) percibe de sí mismo en el proceso de su

realización profesional; simbolizada a través de la experiencia del yo real

frente al yo percibido o conceptualizado y generada a partir de factores

formales para la autorregulación, formación y reglamentación de su

ejercicio, así como de factores sociológicos que constituyen la naturaleza

de su actividad en el sistema de salud.

(Definición inédita, Juárez Torres, Verónica; 2011)

CAPÍTULO IV

Metodología para el estudio de la Autopercepción Profesional en Enfermería

4.1. Tipo de Investigación

Existen diversas formas de adquirir conocimientos, pero Burns y Grove (2005)

hacen énfasis que en la práctica de enfermería se necesita conocimiento tanto

específico como holístico y recomiendan utilizar el método cuantitativo o cualitativo

en la investigación, por lo que se decidió emplear este enfoque mixto en el

presente estudio. Las autoras apuntan que cada uno de estos tipos de

investigación tiene similitudes al requerir experiencia del investigador, rigor en la

implementación y utilidad para la práctica enfermera; sin embargo, la mayoría de

los estudios en las ciencias de la salud se han enfocado a realizar investigaciones

con el método cuantitativo. Al respecto, estas autoras definen que la investigación

cuantitativa “es un proceso formal, objetivo, sistemático, en el que se usan los

datos numéricos para obtener información sobre el mundo” y agregan que este

enfoque surgió de una rama de la filosofía llamada positivista lógica que actúa

según las reglas de la lógica, la verdad, las leyes y las predicciones. El propósito
P á g i n a | 62

del investigador se basa en descubrir la verdad en forma objetiva y examinando

las relaciones entre las variables y determinando su causa-efecto. (op. cit., 2005)

En cambio, Álvarez-Gayou (2003) señala que la investigación cualitativa surgió de

las ciencias sociales y del comportamiento como un método para entender la

naturaleza única, dinámica y holística de los seres humanos y se desarrolló a

partir de diversos estudios etnográficos en la población negra, en universitarios y

en un barrio italiano en diversos sitios en Estados Unidos referido por Frazier,

White y Veblen, 1925 y, por otro lado, Redfield, 1928, estudió las virtudes del

México vernáculo (Redfield, R. et al; 2000).

La base filosófica de la investigación cualitativa es interpretativa, humanista y

naturalista y se ocupa de la comprensión de significados, resultantes de las

interacciones sociales de las personas mientras actúan con y en los ámbitos socio

históricos en los que se mueven (Munhall, 1989; citado por Burns y Grove, 2005).

Por lo tanto, la investigación cualitativa permite la comprensión de las experiencias

y situaciones humanas para desarrollar teoría que ayude a explicarlas; asimismo,

Burns y Grove (2005) advierten que es difícil cuantificar las emociones humanas

en forma numérica por lo que conciben al método cualitativo como el más efectivo

para investigar las respuestas emocionales.

Entre las principales características de la investigación cualitativa destacan su

carácter inductivo, holístico, humanístico, el arte y su capacidad para influir sobre

las personas que son objeto de estudio, la comprensión de los fenómenos desde

el marco de referencia de los propios actores sociales, el distanciamiento de las

propias creencias y perspectiva del investigador, la totalidad de todas las


P á g i n a | 63

aportaciones, la validez del estudio y la inclusión del escenario y todas las

personas. (Álvarez-Gayou, 2003).

Con base en las aportaciones anteriores, se consideró factible aplicar la

investigación cualitativa en el presente estudio, debido a que este método surge

de un enfoque sociológico y otro humanista para la explicación de experiencias de

vida. Congruente con estos enfoques se abordó el estudio del autoconcepto

profesional con base en los criterios sociológicos para el estudio de las

profesiones descrito por Cortina en 1996 y, por otro lado, el aspecto humanista

se deriva de los estudios sobre el autoconcepto desarrollados por Carl Rogers en

su Teoría del Desarrollo de la Personalidad, quien fue influido por un movimiento

llamado fenomenología, mismo que se ubica en investigaciones con metodología

cualitativa. (Engler, 1996).

Con este objetivo, se aplicó un enfoque cualitativo, ya que esta aproximación

sistemática y subjetiva permitió describir las experiencias de vida y darles

significado según aportes de Leininger, 1985; Munhall, 1989; Munhall, 2001; Silva

y Rothbart, 1984 (Burns y Grove, 2005).

Asimismo se fundamentó el proceso de comprensión de la globalidad, fenómeno

similar a la filosofía holística de la enfermería tratados por Baer, 1979; Leininger,

1985; Ludemann, 1979; Munhall, 1982b, 1989, 2001 (op. cit., 2005). En dicho

marco conceptual, se exploró la profundidad, la riqueza y complejidad del

fenómeno estudiado para entender las experiencias humanas (Ídem).

Respecto al proceso interpretativo, Munhall (2001, citado por Burns y Grove,

2005) aclara que en la investigación cualitativa se van uniendo las piezas para
P á g i n a | 64

construir la imagen completa y es así como surgen los significados, que de

acuerdo a la percepción de cada persona se forman diferentes significaciones

para una misma experiencia; incluso al incorporar estas percepciones los datos

recolectados son subjetivos y destacan las apreciaciones del investigador y de los

participantes, aclaran Eisner, 1981 y Leininger, 1985 (op cit, 2005), por lo que los

resultados no pueden generalizarse y sólo se aplican a una situación particular,

pero Schwartz-Barcott y Kim (1986, ídem) sostienen que los hallazgos ayudan a

guiar la práctica de enfermería y al desarrollo de las teorías para la construcción

del conocimiento enfermero con amplia aplicación.

La investigación cualitativa puede aproximarse al estudio de la realidad desde

cuatro enfoques: fenomenológico, teoría fundamentada, etnográfica e histórica y

cada una de ellas influye en el proceso de interpretación de los datos. Este estudio

se basa en el enfoque fenomenológico, al tener como propósito <<describir las

experiencias tal como son vividas; en términos fenomenológicos, “captar la

experiencia vivida” por los participantes en el estudio >>. (ídem).

La orientación filosófica que adoptan los fenomenólogos se fundamenta en ver a la

persona integrada en su entorno <<El mundo configura a la persona, y la persona

configura al mundo. La realidad se considera subjetiva; la experiencia es única

para el individuo. Incluso la realidad de la experiencia del investigador durante la

recogida y análisis de datos se considera subjetiva. “La verdad es una

interpretación de algunos fenómenos; cuanto más compartida es la interpretación,

y más objetiva parece ser, más permanecerá a lo largo del tiempo y la cultura”

Munhall, 1989>> (Ídem).


P á g i n a | 65

En este proceso las experiencias de la persona se reconocen en un marco

temporal, donde el pasado y futuro influyen para ser parte de la experiencia

presente según Leonard en (1989, ídem).

Por tal razón, se aplicaron estos aportes, ya que fue necesario conocer cómo

percibieron los enfermeros su proceso de transformación académica del nivel

técnico al grado de licenciatura en la disciplina de enfermería en su principal

ámbito de desarrollo profesional: el clínico.

Igualmente, se trató de representar estas experiencias y la manera en que

estaba integrando el autoconcepto profesional en el personal de enfermería que

vivió este proceso formativo del ámbito clínico; por lo que los resultados hacen

referencia a este momento único y es expresado por esta población de enfermeros

a quienes se aplicó el estudio, lo cual indica que no se pueden generalizar los

resultados.

La razón principal de explorar este objeto de estudio, ubicado en el ámbito clínico,

fue debido a un interés personal y sobre todo porque la organización del plan de

estudios de la Maestría en Docencia en Ciencias de la Salud permitió su

desarrollo, logrando su inserción en la estructura curricular del área de formación

especializante a través del seminario de enseñanza de las ciencias clínicas para la

salud.

Cabe destacar que una de las premisas que alentaron el desarrollo de este

proyecto de investigación estuvo sustentada en la normatividad del diseño

curricular de la Maestría en Docencia en Ciencias de la Salud; asimismo, en el

compromiso de seguir los principios del Modelo Académico de la UAS derivados


P á g i n a | 66

del Programa Indicativo de Reorientación y Diversificación de la Oferta Educativa

(PIRDOE); como son, el compromiso y corresponsabilidad con la sociedad; la

mejora constante de la calidad y excelencia académicas; el desarrollo integral y

equilibrado de la enseñanza, investigación, extensión y difusión, como ejes de la

vida institucional, y la flexibilidad de las estructuras académicas y sistemas de

enseñanza descritos en la Ley Orgánica de la UAS (2001).

4.2. Tipo de estudio

Debido a que fue necesario analizar las opiniones de dos grupos de enfermeros

que desarrollaban una actividad ocupacional en dos instituciones de salud pública,

se realizó un estudio transversal para obtener la información suficiente que

reflejara el fenómeno en un momento determinado para ayudar a explicar la

naturaleza y variación de la percepción en la imagen profesional que tenía de sí

mismo el personal de enfermería en forma representativa.

Hernández y colaboradores (2006) mencionan que este tipo de planteamientos

cualitativos se desarrollan como una especie de plan de exploración donde el

investigador se interesa por el significado de las experiencias y valores humanos

de acuerdo a la percepción individual de las personas y el ambiente natural en que

ocurre el fenómeno estudiado, aproximándose a una perspectiva de los

participantes; específicamente Mertens, 2005; Coleman y Unrau, 2005 (citados por

Hernández et al, 2006) destacan la utilidad de este tipo de investigación cuando el

fenómeno es difícil de medir o no se ha medido con anterioridad, tal como se

menciona en el planteamiento; se ha explorado el autoconcepto de enfermería


P á g i n a | 67

más en su aspecto personal y faltaba explorar el plano profesional (Cárdenas,

2005).

4.3. Diseño del método

La obtención de la información sobre el objeto de estudio, inicialmente fue a través

de entrevistas a profundidad , al respecto Ander-Egg (2003) plantea que deben

estar bien focalizadas respecto a la información requerida para el estudio de tal

forma que logren dar la pauta a las respuestas de una manera concreta y precisa,

sin divagaciones o muy particularizadas, éstas entrevistas se aplican a

“informantes clave”, ya que es un procedimiento importante en la fase exploratoria

del planteamiento del problema y el diseño de la investigación.

El autor aclara que la entrevista en un “trozo de conversación” y quien la realiza

debe tener la capacidad comunicativa de establecer relaciones interpersonales

mediante un proceso identificado como rapport y su esencia es de tipo

psicoafectivo, ya que se trata de una conversación cara a cara que exige

confianza mutua; dicho en otras palabras, se trata de una conversación cotidiana

para tratar un asunto particular (op cit, 2003).

Sin embargo la entrevista se utilizó con diferente utilidad, ya que es un speed

event (acontecimiento de palabra) o como dirían Labor y Fanshel (Ídem) un

conversation piece (un trozo de conversación) o según H. Simons (Ídem) habrá

que dar cuenta con fidelidad y veracidad de la información que proporcionaron las

personas entrevistadas.

Existen una gran variedad de entrevistas, pero para este estudio fue necesario

utilizarla como técnica de recogida de datos e información para la investigación


P á g i n a | 68

social y explorar la realidad a través de entrevistas en profundidad por ser uno de

los instrumentos de la investigación cualitativa que llevan “a un análisis más

profundo de las opiniones, de las actitudes y hasta de la personalidad global del

individuo interrogado” (Duverger, 1962, citado por Ander Egg, 2003) y sobretodo

permite dirigir la técnica “hacia la comprensión de las perspectivas que tienen los

informantes respecto a sus vidas, experiencias o situaciones, tal como las

expresan con sus propias palabras” (Taylor: 1986, citado por Ander Egg, 2003) y

que finalmente presentan una realidad profunda y no estructurada o precodificada

(ídem).

Una vez explorado el fenómeno con este método de entrevistas en profundidad,

se inició la segunda fase de la investigación que consistió en la aplicación del

instrumento cerrado tipo encuesta auto administrada con una escala de respuesta

tipo Liker de 5 respuestas, incluyendo en una primera parte datos personales,

laborales y académicos y en la segunda parte los elementos psicológicos descritos

por Carl Rogers (1950, citado por Engler, 1996) para explorar el autoconcepto

profesional, que consistió en una serie de 24 afirmaciones descriptivas del yo,

presentadas en 3 dimensiones, el yo real, el yo a través de los otros y el yo ideal.

Este instrumento se diseñó con afirmaciones descriptivas de la imagen que

guardan las enfermeros de sí mismos, basado en los 8 criterios sociológicos que

deben caracterizar a las profesiones: Ofrece un servicio único, es vocacional,

ejercida por profesionales, controla la actividad, preparación específica,

autonomía, asume su responsabilidad y altruismo; mismas que fueron aplicativas

para cada una de las dimensiones; es decir, el instrumento consistió en una serie
P á g i n a | 69

de 24 afirmaciones descriptivas del yo y explorando los 8 criterios de análisis

sociológicos en cada una de las tres dimensiones.

4.3.1. Justificación

El contexto actual de salud, inmerso en la era de la globalización, ha puesto en

relieve la necesidad de implementar nuevas estrategias en los modelos educativos

para mejorar la prestación de servicios en las instituciones de salud acordes a las

demandas de la población.

Los principales retos que enfrentan la educación y práctica de la profesión en

enfermería son señalados, de forma importante, por los procesos de evaluación

llevados a cabo por organismos reguladores que centran su actividad a través de

la acreditación y certificación institucionales; dando seguimiento a estos procesos,

se implementaron una serie de estrategias derivadas de recomendaciones de

organismos, instituciones y organizaciones en enfermería, relativas tanto a la

actualización permanente y educación continua, mediante el impulso de

programas que dieran respuesta a los cambios de perfiles profesionales.

Una de las estrategias principales fue la implementación de programas educativos

enfocados a la profesionalización del personal de salud a fin de que sus

competencias profesionales se reflejaran en su desempeño laboral para atender

con mayor efectividad a las demandas sociales.

Otro factor que enfrentó la profesión, fue el surgimiento de nuevos sistemas en

los modelos de atención a la salud, que ubican la actuación de enfermería como

uno de los ejes centrales de los recursos humanos en el cuidado de la salud,


P á g i n a | 70

enfocados a la atención primaria y al mejoramiento de aseguramiento de la calidad

del servicio que otorgan a los individuos, familia y comunidad.

La importancia de la profesionalización de enfermería representó un tema de

interés general porque en la era de la globalización el ejercicio de enfermería

recibió influencias internacionales externas que exigen mejoramiento en sus

sistemas de otorgación de servicios de salud, lo que implica cambios en los

procesos educativos y una responsabilidad mayor de las instituciones formadoras

y de las instituciones de salud para responder a las exigencias de atención de

calidad; sin embargo, el aumento de egresados que registra la profesión en los

últimos años da cuenta de la incorporación de nuevas modalidades educativas con

el enfoque hacia la atención primaria de la salud para elevar su desarrollo

profesional y han sido analizados escasamente los efectos de este proceso de

transformación educativa en el principal ámbito del desarrollo de los licenciados

en enfermería: el clínico.

Además, en la profesionalización del personal se han tenido que enfrentar

diversas situaciones para reestructurar la organización de los recursos humanos

en el sistema de salud pública y resulta necesario profundizar en este fenómeno

desde la perspectiva del sujeto que vive esta experiencia, a fin de identificar y

describir algunas condiciones esenciales para la evolución de su práctica

profesional, como son: la autonomía, el compromiso social, la autorregulación de

su actividad, sus motivaciones, metas, valores, saberes, así como sus

capacidades y habilidades percibidas desde una valoración propia de su

desempeño profesional.
P á g i n a | 71

La principal problemática que se destaca al tratar de realizar un análisis de esta

naturaleza, radica en que existe una diversidad de modelos educativos que

sustentan los programas de profesionalización, al igual que de modelos teóricos y

metodológicos que sustentan la profesión, en consecuencia, la evaluación del

desempeño laboral del personal de salud sobre este proceso resulta muy

complejo desde este eje de análisis.

Asimismo, se advierte que es necesario una reforma de la propuesta curricular de

los programas de formación en enfermería que incorpore el enfoque de las

competencias profesionales integradas y la evaluación del desempeño con el

enfoque hacia la atención primaria, sobretodo integrando algunos principios

rectores de la práctica como el empoderamiento y la participación social dirigidas

al mejoramiento de la salud de los individuos y las comunidades mencionados por

la OPS (2007).

Con base en el análisis anterior, se consideró pertinente hacer un estudio mixto

con un enfoque humanista, fenomenológico y con la aplicación conjunta de las

teorías psicológica y sociológica para el análisis de una profesión, para describir

cualitativamente, desde la experiencia del sujeto que vive este proceso de

transformación educativa, cuáles son los elementos y relaciones que configuran la

autopercepción profesional del personal de enfermería.

Esta transformación educativa se lleva a cabo en todos los niveles del

sistema de salud y la indagación a profundidad de cómo perciben estos cambios y

exigencias sociales, los enfermeros que conforman el mercado ocupacional, dará

una dimensión amplia del sentido que le atribuyen a la implementación de las


P á g i n a | 72

políticas de salud e institucionales, en el ámbito de la formación y práctica; a fin

de propiciar un marco de referencia para la implementación y desarrollo de

estrategias educativas innovadoras y acordes a las necesidades del desarrollo

científico de enfermería y de la salud de la población.

4.3.2. Problema de Investigación

Los datos expuestos demuestran una preocupación creciente de las instituciones

de salud y educativas por flexibilizar los programas de formación profesional a las

necesidades del personal de enfermería clínica; sin embargo, a pesar de los

grandes esfuerzos institucionales, el proceso de la profesionalización de

enfermería del nivel técnico a licenciatura ha tenido un lento desarrollo y existe un

rezago importante en la cobertura de los programas educativos implementados en

la localidad.

Además, una situación preocupante es que no hay evidencia de la reglamentación

de la actividad profesional de enfermería en los espacios hospitalarios en

relación con la formación adquirida a través de los programas destinados a la

profesionalización; otro aspecto de importancia es que la estructura organizativa

en las instituciones de salud pública no establece con claridad y homogeneidad la

situación ocupacional del Licenciado en Enfermería para evaluar la eficacia de

estos modelos educativos sobre la prestación de servicios de salud en el contexto

investigado, lo que se define en la siguiente problemática:

Dificultad para integrar y organizar el gremio, ya que prevalece la desunión de los

enfermeros para crear sus propios espacios de intercambio y desarrollo en

beneficio de ellos mismos y de la disciplina.


P á g i n a | 73

La estructura normativa de las instituciones de salud pública no reconoce con

claridad y homogeneidad la categoría y perfil laboral del Licenciado en

Enfermería.

Se han realizado pocos estudios sobre la importancia de los programas

destinados a la profesionalización del personal de enfermería y su integración a

la actividad profesional.

De esta manera la idea central para esta investigación surge debido a que ha sido

explorado el autoconcepto más en el plano personal, de acuerdo al yo simbolizado

(cómo le gustaría ser) y no al real que es generado en la realización profesional.

Existen pocos estudios desde el punto de vista de los enfermeros que describan la

experiencia de la profesionalización y las implicaciones en su propia realización

profesional.

Por tal motivo las preguntas de esta investigación son:

• ¿Cómo perciben su autoconcepto profesional los licenciados en enfermería

en el ámbito clínico de dos instituciones de salud pública ante el proceso de

la profesionalización de su práctica?

• ¿De qué forma se integra y consolida el profesional de enfermería para

crear sus espacios de intercambio y actualización?

• ¿Cómo percibe el licenciado en enfermería la normativa para establecer su

ejercicio profesional en el contexto clínico de las instituciones de salud

pública?

• ¿Qué elementos de la institución formadora influyeron en la integración de

la actividad profesional de enfermería?


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• ¿Cuál es la pertinencia social de incorporar un modelo educativo con un

eje curricular basado en la atención primaria para profesionalizar al

personal de enfermería que labora en el ámbito clínico?

• ¿Cuáles son los indicadores de autopercepción profesional de enfermería?

• ¿Cómo se relacionan los elementos sociológicos y psicológicos para formar

la autopercepción profesional de enfermería?

• ¿Cuáles son los elementos motivantes que en el contexto de la

profesionalización en las instituciones de salud pública han percibido los

licenciados de enfermería para lograr su realización profesional?

• ¿Cómo influye la formación con la modalidad semiescolarizada en la

autopercepción profesional del licenciado en enfermería?

• ¿Qué elementos del modelo pedagógico de la institución formadora

influyeron para su realización profesional en el contexto laboral?

4.3.3. Objetivos

[Link]. Objetivo General.

Analizar la autopercepción profesional que expresan los licenciados en enfermería

del ámbito clínico en dos instituciones de salud pública de Mazatlán, Sinaloa.

[Link]. Objetivos particulares

• Conceptualizar y describir los indicadores de la autopercepción profesional

del enfermero que ha recibido una formación de licenciatura bajo la

modalidad semiescolarizada o complementaria.


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• Analizar los elementos que aporta el licenciado en enfermería respecto a la

vinculación de la formación adquirida en congruencia con las necesidades

de los servicios de salud.

• Identificar y describir los elementos del programa educativo que influyeron

para su realización profesional en el contexto clínico.

• Identificar y describir las relaciones y los elementos motivantes

configurados a partir de la interacción del enfermero profesionalizado con el

equipo de salud de su ámbito laboral que influyen en su realización.

• Explicar las acciones y metas que destinan los enfermeros en el ejercicio

profesional para su organización gremial.

• Identificar y describir los elementos normativos de la institución de salud

que han influido para establecer los criterios que delimitan su actividad

profesional en el ámbito clínico.

4.3.4. Población

Se incluyó a la población total de enfermeros que laboran en el Hospital General

de la Secretaría de Salud y en el Hospital General de Zona N° 3 del IMSS en

Mazatlán, Sinaloa y que completaron su proceso formativo del nivel técnico al de

licenciatura en enfermería en el lapso del mes de enero de 1991 a diciembre del

año 2007, mediante los programas complementarios o semiescolarizados de todas

las instituciones formadoras que fueron aplicados a los enfermeros de la localidad

y aún sin contar con el hecho de haber concluido su proceso de titulación.

Así, la población total en estudio quedó integrada por 120 enfermeros, de los

cuales sólo se aplicó el instrumento a 109 enfermeros equivalente al 90.83% y la


P á g i n a | 76

población excluida fueron 11 enfermeros que correspondió al 9.17% del total y los

motivos de exclusión fueron: 2 por beca, 3 por incapacidad prolongada, 1 por

laborar en ambas instituciones, 3 por vacaciones y 2 porque no aceptaron

participar; estos últimos pertenecientes a la Secretaría de Salud y entre los

motivos que expusieron fueron, la primera por no darle importancia a la

investigación y mencionar que no se reconoce el esfuerzo de los que se han

preparado como fue su caso, en cambio la segunda mencionó que le desmotivaba

participar en las investigaciones porque la institución no le ha otorgado ningún

incentivo para participar.

4.3.5. Criterios de Inclusión y Exclusión

[Link]. Los criterios de inclusión fueron:

• Participación voluntaria sin condicionamientos de ninguna índole y con cita

concertada a solicitud y necesidades del entrevistado.

• Contar con autorización escrita mediante la información de los aspectos

éticos y legales con firma de la hoja de consentimiento de inclusión a la

investigación presentada previa a la entrevista.

• Ser egresada de algún programa de profesionalización para lograr el grado

de licenciatura en enfermería en el periodo de 1991 al 2007.

[Link]. Los criterios de Exclusión fueron:

• Negación a participar en la investigación.

• No estar presente en el periodo de aplicación de los instrumentos debido a

incapacidad prolongada, beca por estudios, vacaciones y permiso laboral

mayor a 1 mes.
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• Ocupar un puesto de trabajo como enfermero en cualquiera de sus

categorías en las dos instituciones de manera simultánea.

• Enfermeros que concluyeron su formación después del año 2007.

4.3.6. Instrumentos

[Link]. Prueba Piloto

Esta prueba piloto consistió en la aplicación del instrumento a enfermeros con

características similares a la población de estudio en cuanto a criterios de

inclusión, exclusión, condiciones de aplicación y procedimientos involucrados,

desde la solicitud formal para su autorización hasta su entrada al campo en sus

dos fases.

Se analizaron los criterios metodológicos referidos por Hernández et al (2006) en

la construcción del instrumento cualitativo, atendiendo a la confiabilidad cualitativa,

credibilidad y confirmabilidad, con la intención de fundamentar la consistencia

lógica, el proceso de comprensión y la minimización de sesgos y tendencias en la

elaboración de cada uno de los ítems desarrollados y se aplicó el instrumento al

20% de la población seleccionada de la Clínica Hospital del ISSSTE en Mazatlán,

Sinaloa, segmentada en 3 grupos para la corrección del lenguaje y redacción y su

aplicación final.

[Link]. Entrevistas en profundidad

En la inmersión inicial, se recabó la información mediante entrevistas abiertas a

informantes clave, siguiendo algunos tópicos temáticos; Cáceres (1998) indica

que estas transcripciones de los relatos producto de las entrevistas en profundidad

se interpretan e identifican como elementos nucleares y prefiguran el campo de las


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categorías que construye el investigador, quien selecciona las palabras más

significativas que plasmen la experiencia, opinión o pensamiento de las personas

entrevistadas. Estas categorías se ordenaron en una red o mapa conceptual para

ofrecer una visión globalizadora del fenómeno estudiado.

Se aplicó el análisis hermenéutico para construir el mapeo de categorías del

autoconcepto profesional, este método es útil para visualizar las hipótesis y la

asociación entre los componentes más importantes de una teoría y muy

recomendable para el análisis cualitativo de relaciones entre categorías de

diferente índole, según precisan Hernández et al (2006); además de establecer

previamente los criterios paralelos con la confiabilidad, validez y objetividad

cuantitativos a través de la dependencia, credibilidad, transferencia y

confirmabilidad cualitativas.

Estos elementos los retoma (op cit, 2006)) de la manera siguiente; la confiabilidad

cualitativa se denomina dependencia o consistencia lógica, de acuerdo con Guba

y Lincoln, 1989 y Sandín 2003 (citado por Hernández et al, 2006), aunque

Mertens considera que equivale más bien al concepto de estabilidad, por su parte

Franklin y Ballau (2005, op cit, 2006) lo ven como al grado en que los

investigadores coinciden en la recolección de datos y análisis similares en el

campo con resultados equivalentes, pero en general estos autores destacan que

los datos se deben revisar por diversos investigadores y éstos deben arribar a

interpretaciones coherentes; la credibilidad (validez interna cualitativa) se refiere a

la comprensión completa y profunda de las experiencias de los participantes

según Franklin y Ballau, 2005 (ídem), también tiene que ver con la capacidad para
P á g i n a | 79

comunicar su lenguaje, pensamientos, emociones y puntos de vista destacado por

Coleman, Unrau, 2005 y Mertens, 2005 (Ídem) la define como la

correspondencia entre la forma en que el participante percibe los conceptos

vinculados al planteamiento y la manera en que el investigador retrata los puntos

de vista del participante; en cuanto a la transferencia se trata de partir de los

resultados y su esencia puede aplicarse en otros contextos, mencionado por

Williams, Unrau, Grinell y Mertens, 2005 (ídem) también la denomina “traslado”;

finalmente, el criterio de confirmabilidad (paralelo de objetividad cuantitativa)

referido por Gubba y Lincoln y Mertens, 1989 (ídem) se dirige a demostrar que se

han minimizado los sesgos y tendencias del investigador e implica rastrear los

datos de su fuente y la explicitación de la lógica utilizada para interpretarlos, cada

uno de estos criterios científicos fueron retomados para la realización de la

presente investigación en cada una de las etapas.

Los informantes clave a quienes se les aplicó la entrevista fueron los enfermeros

que lograron la nivelación de formación técnica a licenciatura en enfermería, ya

que Ander-Egg (2003) señala que pueden ser cinco tipos de informantes: expertos

de reconocido prestigio, funcionarios y técnicos de la administración pública o

responsables de asociaciones u organizaciones, profesionales que disponen de la

información pertinente y relevante, dirigentes de organizaciones y personas que

son una especie de “memoria histórica” y poseen conocimientos respecto al hecho

explorado; ésta última categoría se retomó para aplicarse a los sujetos inmersos

en el fenómeno estudiado, debido a que se trata de conocer la autopercepción de

los actores.
P á g i n a | 80

Por lo anterior, pertinente retomar a Cáceres (1998) al aclarar que la entrevista

cualitativa revela con mayor exactitud las relaciones del sujeto con los modelos

culturales de personalidad proyectados hacia el grupo de pertenencia o el otro

generalizado como el super ego; agrega, además, que cuando se quiere explorar

el modo de actuación de los actores en relación con su sistema de representación

social como sujeto inmerso en la praxis social, la entrevista ilustra este punto de

conexión entre el comportamiento individual y el objeto de investigación, de tal

forma que este instrumento de recolección de datos fue idóneo para aproximarse

a este fenómeno de la profesionalización de enfermería en el contexto de las

instituciones de salud pública y es probable que los hallazgos de investigación

revelen elementos importantes para entender la esencia de la profesión en la

actualidad.

Otro aspecto relevante que maneja Cáceres (1998) se refiere a los principios que

fundamentan esta técnica; en concreto señala que no todos los escenarios o las

personas pueden ser accesibles en sus contextos naturales, por lo que la

entrevista permite la reconstrucción de los acontecimientos pasados a los que de

otro modo no se podría acceder; la entrevista permite esclarecer las experiencias

humanas subjetivas desde el punto de vista de los propios actores y favorece un

menor esfuerzo de tiempo y recursos.

Las entrevistas se llevaron a cabo mediante una fase de preparación para ser

aplicado en el campo, Ander-Egg (2003) señala que “estos aspectos preparativos

son comunes a casi todos los tipos de entrevistas” y muestra que los más

importantes serían: Presentación del entrevistador para explicar el motivo de la


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entrevista, concertación y planificación de la entrevista de manera conveniente con

las ocupaciones del entrevistado, conocimiento previo del “campo”, contacto

previo con líderes que funcionen como puentes entre los interlocutores, selección

del lugar que favorezca las mejores situaciones ambientales y gran cuidado de la

presentación o aspecto personal del entrevistador.

Para la entrevista cualitativa se aplicó un instrumento que “se utiliza para describir

las variables y para estudiar las diferencias en las variables de dos o más grupos

que se dan en un mismo entorno, de forma natural” Burns y Grove (2005)

destacan que este instrumento se diseña con una escala de evaluación Q, el cual

contiene una serie de afirmaciones o declarativas de autopercepción profesional

seguida de una escala valorativa que finalmente son sumados y dan un resultado

total.

La primera tarea, descrita por Esterberg (2002, citado por Hernández, 2006),

consiste en explorar el contexto seleccionado para cerciorarnos que es el

adecuado y para considerar la relación del investigador con el medio para preparar

el acceso a la organización.

Durante la inmersión inicial el investigador realiza diversas observaciones del

ambiente, platica con los integrantes (algunos posibles participantes), las cuales

plasmará en su bitácora de campo para comenzar a responder al planteamiento

de investigación y realizar los cambios que crea necesario. (op. cit., 2006)

En una segunda fase, continuada durante la inmersión profunda, las

observaciones se van enfocando para responder al planteamiento, que se

describe más adelante, las pláticas son cada vez más dirigidas y las anotaciones
P á g i n a | 82

más completas; se comparan los nuevos datos con los primeros y de forma

inductiva y paulatina “emergen categorías iniciales, significados, patrones,

relaciones, hipótesis iniciales y principios de teoría” (ídem).

Este diseño de investigación cualitativa se aproximó a los hechos a través de la

orientación fenomenológica la cual consistió en “describir las experiencias tal

como son vividas” (Burns y Grove, 2005). Al respecto, la inquietud de los

fenomenólogos es conocer cuál es el significado de la experiencia vivida, pues

reafirman Burns y Grove “la única fuente de información factible de contestar a

esta pregunta es la propia persona que ha tenido la experiencia”.

Esta fase fue posible con la técnica de entrevistas en profundidad, no

estructurada, en donde se dio la pauta para abordar los temas, pero no se fijó la

secuencia ni limitó las aportaciones del entrevistado debido a que las entrevistas

fueron abiertas y de tipo “piloto” y se fueron focalizando a medida que avanzó la

inmersión en el campo. (Mertens, 2005 citado por Hernández et. al., 2006)

La investigación con entrevista abierta requirió de un diseño flexible para

construirse en el trabajo de campo para finalizar en la producción y captación de

información; retomando la experiencia de Cáceres (1998), respecto a que el

investigador debe ir configurando los siguientes elementos: disponer de un

ambiente físico agradable; selección del entrevistado con el efecto de bola de

nieve por las redes sociales naturales, que se da mediante un proceso de

encuentro para la disposición conversacional donde el investigador tendrá que

determinar, en el proceso mismo de captura de la información, la muestra

suficiente; el investigador debe caracterizarse por un acercamiento cuidadoso y


P á g i n a | 83

esmerado en el progresivo acceso a la persona del entrevistado, en el primer

contacto es necesario resaltar la importancia que otorga a la opinión como

persona y el interés hacia la vida y relatos en torno a la investigación, esta

entrevista se puede desarrollar en uno o varios encuentros y el entrevistador debe

comprometerse desde el primer contacto con exponer los motivos de la

investigación, garantizar el anonimato, tratando los nombres en el informe final con

seudónimos o sobrenombres, el entrevistador mostrará disponibilidad y respeto

por los horarios y lugar de las citas y finalmente es conveniente que el investigador

confronte las transcripciones con la intención de lograr una comprensión más

ajustada del tema objeto de estudio sin permitir que el entrevistado tenga la última

palabra en la estructura narrativa.

Respecto a la guía de la entrevista (Ver anexo 1) se redactó una lista de tópicos

temáticos y áreas generales y se trató de memorizarla como un guión interno para

no desviar la atención de la persona entrevistada; la actitud del investigador buscó

favorecer en cada entrevista la interacción dialógica y cooperativa (Cáceres,

1998).

Siguiendo las recomendaciones de dicha autora, la entrevista inició con la lógica

del embudo; es decir, formulé preguntas generales, indirectas y exploré las

respuestas lentamente, aprovechando este momento para establecer rapport con

el entrevistado, y de manera sutil solicité el uso de una grabadora para garantizar

la concentración del entrevistador, pero en ocasiones el entrevistado expresó no

estar de acuerdo con el uso de dispositivos electrónicos por sentirse un poco

intimidado, por lo que se requirió de gran destreza memorística del investigador


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para recordar los aspectos kinésicos, prosódicos, proxémicos y textuales. En la

fase del desarrollo de la entrevista se requirió del arte de saber escuchar y

preguntar con el atinado curso de la conversación para favorecer el flujo de la

información con eficacia del tiempo y con cierta actitud psicoanalítica, donde el

entrevistado es quien habló la mayor parte del tiempo.

Al momento de organizar la información para su análisis se realizaron las

transcripciones dando cuenta de los procesos de interpretación y reinterpretación

de lo que dice el entrevistado y el modo en cómo lo dice; así como del significado

social y sentido real que le atribuye al relato, tratando de ir más allá del simple

enfoque lingüístico semiotizante para el análisis de la información recabada

(Cáceres, 1998).

Para este proceso de recolección de la información, mediante entrevistas en

profundidad, Hernández et al (2006) describieron como elemento indispensable un

entrenamiento del entrevistador que incluye: técnica de la entrevista, manejo de

emociones, comunicación verbal y no verbal, así como programación

neurolingüística; sin embargo, se identificó una limitación en este proceso, debido

a la poca experiencia como investigador al momento de realizar la interpretación y

reinterpretación del modo en que expresa su discurso el entrevistado, ya que se

percibió una mayor tendencia a describir e interpretar las transcripciones del

discurso y faltó retomar en un cuadernillo de notas los elementos referidos

anteriormente sobre el cómo se expresan los significados.

Este proceso de interpretación de lo expresado por el grupo de enfermeros se dio

principalmente a través del análisis hermenéutico dialógico, basado en la


P á g i n a | 85

comprensión de las transcripciones derivadas de la entrevista y tomando en

cuenta el círculo hermenéutico para comprender las partes del texto en función del

todo (Álvarez-Gayou, 2003)

[Link]. Entrevista con cuestionario auto-administrado con Escala de Likert.

En la segunda fase de la investigación se eligió como instrumento para un análisis

más objetivo el cuestionario y se diseñó para tal fin un formulario que desglosó

cada uno de los aspectos personales, académicos y laborales de la población

total, así como la propuesta de un instrumento de nueva creación para el análisis

de autopercepción profesional (Ver anexo 2). Este fue dividido en tres

dimensiones: el yo real percibido desde la práctica que habían desarrollado, el yo

percibido desde la imagen que se formó a través de los otros y que le resultaba

significativo al sujeto y el yo conceptualizado desde la formación; cada una de

estas dimensiones incluyó una serie de 8 afirmaciones descriptivas del yo,

retomadas a partir de los rasgos de la sociología de las profesiones que propuso

Cortina (1996) así como de los fundamentos teóricos, filosóficos y metodológicos

que sustentan los avances actuales de la disciplina de enfermería y del marco

regulatorio que sustenta el ejercicio de la profesión.

El formulario diseñado para el análisis del autoconcepto planteó una serie de

declaraciones afirmativas del yo, pero con las características de elegir una

respuesta con escalamiento tipo Likert de 5 opciones con tendencia bipolar, que

fueron de totalmente de acuerdo a totalmente en desacuerdo.


P á g i n a | 86

Cada de una de estas afirmaciones representó uno de los 8 criterios sociológicos

que caracterizan al profesional de la disciplina de enfermería y que constituyeron

los indicadores para el análisis de la Autopercepción Profesional.

La técnica de recolección fue autoadministrada (Hernández et al, 2006), ya que se

proporcionó directamente a los participantes, quienes lo contestaron de forma

individual en su centro de trabajo y por lo general esperé a su recolección

inmediatamente después de ser contestado, esto debido a la dinámica y

complejidad para concertar el espacio y encuentro con los participantes en el

estudio y para llevar un mejor control por ser el investigador la única persona que

llevó a cabo la recolección de los datos.

El escalamiento tipo Likert fue desarrollado por Renis Likert en 1932 (citado por

Hernández, 2006), este consiste en un conjunto de ítems presentados en forma de

afirmaciones o juicios ante los cuales se pide la reacción de los participantes,

eligiendo para este estudio una serie de 5 categorías de la escala; dichas

afirmaciones califican actitud y fue elegida la alternativa de cinco respuestas que

indican cuando se está de acuerdo en la afirmación presentada y la serie se

presentó como: 1) Totalmente de acuerdo, 2) De acuerdo, 3) Neutral, 4)En

desacuerdo y 5 ) Totalmente en desacuerdo.

La dirección de las afirmaciones tuvo una tendencia bipolar que era favorable o

positiva y desfavorable o negativa; situación importante para identificar la forma de

codificación de las respuestas, debido a este elemento las opciones 1 y 2 fueron

favorables para la autopercepción positiva y la respuesta 3 que era neutral se

colocó en la dirección negativa, ya que no manifestaba un compromiso abierto y


P á g i n a | 87

pleno para aceptar tal afirmación al yo real, descrito por la teoría de Carl Rogers

(1993; citado por Engler, 1996); sólo en los casos de los ítems 1 y 8 se invirtieron

los valores para el análisis de las respuestas y las opciones 4 y 5 representaron

los valores positivos y las opciones 1, 2 y 3 eran negativas para formar la

autopercepción profesional, esto se analizó posteriormente con la prueba de

confiabilidad Alfa de Cronbach.

Los resultados se analizaron fundamentalmente con estadística descriptiva

mediante la aplicación de los programas estadísticos SPSS Versión 15 y Excel

para poder apreciar las diferencias entre las respuestas de los dos grupos

estudiados, según la institución de procedencia, debido a que el paquete

estadístico SPSS Versión 15 no permite el análisis comparativo entre los dos

grupos respecto a las variables personales, laborales y académicos.

Las afirmaciones para apreciación de autopercepción profesional desarrolladas en

el instrumento se analizaron mediante una Prueba de Correlación de Pearson,

esta se llevó a cabo observando la significancia de cada elemento al cruzar las 3

dimensiones del yo, como son el yo real frente al simbolizado a través de los otros

y el yo real frente al conceptualizado o ideal (Anexo 3).

La Prueba de Correlación de Pearson es una medida de la relación funcional entre

dos o más variables, por tanto es una relación de covarianza y no indica

necesariamente una relación causal; esta relación se estima a través de un valor

positivo o negativo y el valor numérico que se le asigne; finalmente, a través del

uso del coeficiente de correlación se logra el objetivo de la predicción o grado de

probabilidad entre las variables y de hecho los conceptos básicos de medición


P á g i n a | 88

como validez y confiabilidad se expresan usando este coeficiente de correlación

(Mora, 2000).

Posterior a la recolección de la información se realizó el análisis estadístico de

fiabilidad del instrumento diseñado, mediante la aplicación del Alfa de Cronbach

con un resultado de .874 derivado del procesamiento de los 109 casos y a través

del análisis de los 24 elementos incluidos en el instrumento de autopercepción

profesional, lo cual significa un resultado satisfactorio, sobre todo teniendo en

cuenta que es su primera aplicación.

Análisis de fiabilidad

Resumen del procesamiento de los casos

N %

Casos Válidos 109 100.0

Excluidos(a) 0 .0

Total 109 100.0

FUENTE: Trabajo de campo, 2008

a) Eliminación por lista basada en todas las variables del procedimiento.

Estadísticos de fiabilidad

Alfa de Cronbach N de elementos

.874 24

FUENTE: Trabajo de campo, 2008


P á g i n a | 89

[Link]. Triangulación

Sieber en 1973 (citado por Hernández et. al., 2006) sugirió la combinación de

estudios de caso cualitativos con encuestas, creando “un nuevo estilo de

investigación” y la integración de distintas técnicas en un mismo estudio.

En tanto que T. D. Jick en 1979 (Ídem) fundamentó algunos preceptos básicos de

los diseños mixtos y propuso recabar datos mediante técnicas cuantitativas y

cualitativas e ilustró la triangulación de datos con el objeto de obtener una

“fotografía más enriquecedora y con mayor sentido de entendimiento de los

fenómenos.

El término de triangulación proviene de la ciencia naval militar que consiste en

tomar varios puntos de referencia para localizar la posición de un objeto en el mar

y, explicado por dicho autor, este término se emplea cuando una hipótesis o

resultado sobrevive a la confrontación de distintos métodos y tiene un grado mayor

de validez que si se prueba por un único método.

Los diseños mixtos se han consolidado desde la década de 1990 con el trabajo de

autores como Janice Morse, 1999; M. B. Miles, 1984; A. M. Huberman, 1984; A.

Tashakkori, 2003; C. Teddlie, 2003; J. Creswell, 1998, 2005; D. Mertens, 2005; R.

Grinell, 1997; Z. Todd, 2004 (citados por Hernández et al, 2006) y muchos otros

más que han fortalecido la triangulación de métodos ante el desdeño de algunos

investigadores.

Actualmente se ha extendido el concepto de la triangulación y se habla de

diversos tipos; sin embargo, para este estudio se empleo una triangulación de

métodos: cuantitativo y cualitativo con un diseño de dos etapas.


P á g i n a | 90

En la primera se acercó al objeto de estudio mediante entrevistas en profundidad a

informantes clave pertenecientes a la población de estudio y dichas declaraciones

fueron confrontadas con entrevistas mediante la selección de los mismos tópicos

temáticos dirigidas a informantes clave del personal médico que laboraba en la

misma área que la población de enfermería entrevistada; esto con la finalidad de

confrontar el autoconcepto o imagen de sí mismo frente a la imagen percibida a

través de los otros, siguiendo así los supuestos teóricos de Carl Rogers sobre la

percepción del autoconcepto (Anexo 4). En la segunda etapa, se aplicaron las

entrevistas autoadministradas mediante un cuestionario estructurado con

respuestas cerradas con una escala tipo Likert de 5 opciones. Los resultados se

analizaron estadísticamente en forma bipolar; es decir, las respuestas 1

(Totalmente de acuerdo) y 2 (De acuerdo) representaron percepciones para un

autoconcepto profesional positivo; en cambio, las respuestas 3 (Neutral, por

considerar que es una respuesta que no permite expresar una opinión abierta

hacia la realización), 4 (En desacuerdo) y 5 (Totalmente en desacuerdo) fueron

respuestas que manifestaron una autopercepción negativa.

Solamente en los casos de los ítems 1 y 8 de las afirmaciones descriptivas del yo

se invirtieron los valores, esto fue debido a que se trataron de afirmaciones

negativas y por consiguiente las respuestas 4 y 5 fueron las que señalaron como

una autopercepción positiva.

Considero que con la triangulación de métodos se complementaron los resultados

y se proporcionó una visión holística y sumamente enriquecedora, la utilización de

métodos permitió desarrollar un proceso sistemático en la recolección de datos tal


P á g i n a | 91

como lo señalaron Todd, Nerlich y McKeown (2004, referido por Hernández et al

en 2006).

4.4. Fases de la investigación

Se organizó el trabajo de campo de la investigación de forma oficial, según la

estructura organizacional, ante los directivos de los hospitales y con atención a las

Jefaturas de Enseñanza y de Enfermería, prioritariamente.

En el Hospital General de la Secretaría de Salud se requirió de la presentación de

una síntesis del proyecto en 15 cuartillas para su análisis y posteriormente se

obtuvo la autorización por escrito por parte del Jefe de Investigación y Enseñanza.

En el Hospital General de Zona N° 3 del IMSS se req uirió la presentación y

defensa del proyecto en Power Point ante el Comité de Investigación de dicha

institución, compuesto por 6 miembros (3 de la Jefatura de Investigación y

Enseñanza y 3 investigadores asociados) para la autorización de la entrada al

campo de investigación de forma oficial y atendiendo a las consideraciones

bioéticas, se recomendó la utilización del consentimiento informado por todos los

participantes en el estudio, misma que fue llevado a cabo en la población total

(Anexo 5).

Para la prueba piloto se requirió, de la misma forma, la autorización formal

mediante oficio ante las autoridades médicas, de enseñanza y de enfermería de

manera conjunta (Anexo 6). Se realizaron 4 aplicaciones piloto hasta corregir y

afinar los instrumentos en la clínica del ISSSTE.

Debido a requerimientos institucionales sugeridos por los representantes de

enseñanza, fue conveniente concretar una entrevista para presentar el proyecto y


P á g i n a | 92

recibir apoyo de la Jefatura de Enfermería y así formalizar la investigación (Anexos

7 y 8), solicitando registros de los sujetos de estudio para seleccionar la población.

La investigación se llevó a cabo en dos etapas: en la primera se inició con la

inmersión inicial y una vez validado el tópico temático se continuó con la entrada

oficial en el campo, rescatando la información a través de entrevistas en

profundidad abiertas para realizarse en una o más sesiones, utilizando en algunas

ocasiones el uso de grabadora electrónica como auxiliar no indispensable, ya que

no siempre se pudo utilizar debido a que algunos entrevistados manifestaron

sentirse intimidados y prefirieron desechar su uso para no exponerse ante los

directivos de la institución, a pesar de explicar la confidencialidad y anonimato de

la información y su uso exclusivo para la investigación.

De la manera más inmediata se realizaron las transcripciones fielmente recabadas

de las grabaciones y de las impresiones registradas sobre lo expresado y lo

observado.

En la segunda etapa se establecieron citas y espacios de acuerdo a la elección de

los sujetos de estudio y la aplicación de los instrumentos, se llevó a cabo

generalmente en los espacios laborales y de manera confidencial, respetando la

individualidad de los participantes, creando un clima de confianza y con la

seguridad de proteger el anonimato de los informantes.

Finalmente se validaron los resultados de los significados expresados en la

recolección de datos mediante el análisis hermenéutico de las transcripciones

surgidas de las entrevistas en profundidad, enseguida se realizó el análisis

estadístico descriptivo de los datos personales, académicos y laborales del primer


P á g i n a | 93

apartado del cuestionario estructurado, representados básicamente en frecuencias

y porcentajes con la utilización de cuadros y gráficas; en tanto que, la segunda

parte de este instrumento, referente al estudio de la autopercepción profesional, se

analizó la coherencia interna con el coeficiente de Confiabilidad alfa de Cronbach,

cuyo resultado oscila entre 0 y 1, donde su coeficiente de 0 significa nula

confiabilidad y 1 representa un máximo de confiabilidad o confiabilidad total

(Hernández et al, 2006). En tanto que los resultados se analizaron con una

Prueba de Correlación de Pearson para encontrar la correlación significativa (op

cit, 2006) , tanto positiva como negativa, al confrontar los criterios sociológicos de

las profesiones de la dimensión yo real frente al yo desde los otros y el yo real

frente al ideal.

Esta información fue analizada con la aplicación del programa estadístico SPSS V.

15 y registrada en cuadros y gráficas para interpretarla, elaborar las conclusiones

del estudio y presentar el informe final.

CAPÍTULO V

Análisis e Interpretación de Resultados

5.1. Descripción general de la población

El universo se conformó con la población total que correspondió a 120 enfermeros

que cursaron su nivelación o formación complementaria del nivel Técnico a

Licenciatura en Enfermería durante el periodo que abarcó de 1991 al 2007, de los

cuales sólo se aplicó el instrumento a 109 enfermeros y la población excluida

fueron 11 enfermeros al presentar diversos criterios para su exclusión. La

población se diferenció básicamente por tener una adscripción laboral en una de


P á g i n a | 94

las dos principales instituciones de salud pública que reúne el mayor número de

recursos humanos en enfermería: el Hospital General de Zona N° 3 “Dr. Héctor

González Guevara” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Hospital

General “Dr. Martiniano Carvajal” de la Secretaría de Salud (SS).

Una vez ubicada la población de estudio a través de un listado otorgado por la

Jefatura de Enfermería de cada institución y con la aplicación de los criterios de

inclusión y exclusión, se procedió a realizar el trabajo de campo una vez que se

establecieron los mecanismos para la aplicación de los instrumentos.

5.2. Análisis cualitativo

La primera fase de la investigación inició con la recolección de información

mediante entrevistas en profundidad al 10% de informantes clave, seleccionados

al azar mediante una listado de los sujetos incluidos en el estudio,

correspondientes a 11 enfermeras distribuidas equitativamente en las dos

instituciones de salud; simultáneamente se recabó la información desde los otros a

través de la realización de 11 entrevistas abiertas al personal médico que ejercía

en el mismo servicio donde se desempeñaba el personal de enfermería

entrevistado, basadas en los mismos tópicos temáticos de las entrevistas abiertas

a las enfermeras para tratar de contrastar la información otorgada por ambos. Este

periodo transcurrió de octubre a noviembre y se transcribió en diciembre del 2008.

Una vez recabada la información se procedió a la interpretación de lo expresado

por los informantes clave; se inició con el método de análisis hermenéutico

propuesto por Álvarez-Gayou (2003) a partir de la transcripción de los diálogos


P á g i n a | 95

surgidos en la entrevista abierta. Se plasmó en papel toda la información y dio

comienzo el cotejo a través de la comparación de palabras, tratando de establecer

la similitud o relaciones y de encontrar patrones que aparecieron en varios

participantes. Este proceso se llevó a cabo al identificar opiniones, sentimientos o

ideas que se repitieron, aunque eran expresados con palabras o estilos diferentes.

El orden del análisis fue sistemático propuesto por Krueger de la siguiente forma:

La fase de obtención de información llevó una secuencia ordenada de preguntas,

de lo menos complejo a las más complicadas.

Se capturó la información por escrito, grabado y se tomaron notas, todo ello se

transcribió de manera inmediata electrónicamente.

Se codificó la información, etiquetando lo observado y lo dicho, seleccionando las

frases o porciones de texto que llamaron la atención y anotando la interpretación

de los mismos; y en segundo término, estableciendo una serie de categorías y

subcategorías o familias de códigos que se relacionaban entre sí para establecer

sus dimensiones.

En el proceso de la entrevista se verificó lo transcrito en el cuaderno de notas para

brindarle la oportunidad al participante de verificar lo encontrado y comparar la

coincidencia de las percepciones.

El análisis de la información cualitativa requirió de tiempo prolongado, en

búsqueda de conducir a la comprensión de un fenómeno y llevar a explicaciones

alternativas a través de un proceso ordenado y complejo en la comparación de los

datos.

5.2.1. Análisis de resultados de la fase cualitativa


P á g i n a | 96

Se confrontaron las opiniones expresadas por las enfermeras entrevistadas

mediante la entrevista abierta en profundidad y se lograron identificar algunos

elementos que estuvieron manifestándose de forma repetitiva y con base en la

evaluación dicotómica de las afirmaciones, se valoró cada indicador de forma

positiva o negativa para configurar la Autopercepción Profesional de Enfermería.

Igualmente se llevó a cabo este proceso de manera simultánea de análisis en la

información recabada mediante la entrevista abierta en profundidad al personal

médico.

Cabe señalar que cuando hubo mayor coincidencia en las expresiones derivadas

de cada indicador, se consideró al mismo como experiencia congruente; en

segundo término, cuando se encontraron algunas diferencias de opiniones,

presentes en hasta 4 enfermeras y médicos se identificó como experiencias

distorsionadas y, finalmente, cuando las diferencias de opiniones se presentaron

en más de 5 entrevistados se catalogó como experiencia negada.

Este proceso constituyó la parte medular del análisis cualitativo, debido a que

consolida las experiencias previamente evaluadas y a la vez se clasifican en un

diagrama mediante dos círculos concéntricos, en donde se puede apreciar la

triangulación de las respuestas de los grupos de profesionales entrevistados; ya

que por un lado se sometió a una valoración de la información y enseguida se

situó en el diagrama para apreciar el estado de congruencia o de tensión existente

para la Autopercepción Profesional.

Este diagrama propuesto a partir de la teoría de Carl Rogers (1993, citado por

Engler, 1996) en su Teoría de la Personalidad menciona que cuando es mayor el


P á g i n a | 97

número de elementos que se congregan en la unión de los círculos y algunos

pocos fuera de esta conjugación, el individuo se encuentra en un estado de

congruencia relativa; pero cuando es menor el número de indicadores en la unión

de los dos círculos, el individuo se encuentra en un estado de tensión psíquica que

lo puede llevar hacia la dislocación o alejamiento y a la presentación de actitudes

nocivas para su realización plena.

Lo anterior se llevó a cabo sistemáticamente, triangulando la información y

tratando de confrontar las expresiones de la propia imagen percibida por la

enfermera, frente a la imagen que percibe el médico de la enfermera, focalizando

la entrevista hacia los 8 indicadores sociológicos de las profesiones descritos por

Cortina (1996).

Se analizaron las tendencias de las opiniones en positivas o negativas y

enseguida fueron confrontadas las versiones de los 11 médicos frente a la de las

11 enfermeras entrevistadas se categorizaron con base en los indicadores

sociológicos de la profesión y se representaron los indicadores en un diagrama en

dos círculos concéntricos, de acuerdo a las dimensiones del Yo correspondientes.

5.2.2. Descripción de los resultados cualitativos.

Respecto a las experiencias congruentes fue ubicado el Indicador 1 Otorga un

Servicio Único, identificando una serie de factores que han estado fortaleciendo la

naturaleza de los cuidados que otorga el personal de enfermería profesionalizado,

fenómeno presente en los grupos de ambas instituciones de salud estudiadas;

entre estos se manifestaron: el rol centrado en la persona, una práctica con

orientación humanística, ética y holística; en tanto que es percibida por sus


P á g i n a | 98

colegas con una atención orientada hacia la Obstetricia, manifestaron que ponen

en práctica los conocimientos con razonamiento científico y experiencia, trabajan y

se comunican mejor en el equipo multidisciplinario, identifican riesgos, toman

decisiones e inician tratamientos.

Entrevista Médico 4, Hospital IMSS:

“La profesionalización era necesario que se hiciera, se ha visto mejora, en algunas

se notó el cambio; por ejemplo, en la toco se ve un cambio porque identifican

riesgos y a veces refieren cuando al médico le falta prescribir la terapéutica”.

Entrevista Médico 11, Hospital SS:

“Considero que a mejor capacitación mejor atención, está muy bien que se haya

dado la profesionalización en enfermería, con esto las enfermeras se vuelven más

conscientes de su papel más profesional y para nosotros como personal médico

es más ayuda, entienden mejor sobre el diagnóstico y tratamiento y se maneja un

idioma más compatible”.

Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS

“Para dar mi atención me baso en el cuidado holístico, en ver al paciente en todas

sus necesidades de manera completa”.

Entrevista Enfermera 7, Hospital SS:

“Baso mi actuación en los conocimientos aprendidos en la formación, la cual fue

muy buena comparada con los programas actuales; ya que fue de buen nivel con

las 4 especialidades básicas, con atención centrada en los pacientes y una

atención holística”.
P á g i n a | 99

Los Indicadores 2 Vocacional, 3 Ejercida por Profesionales y 8 Altruista fueron

considerados experiencias distorsionadas debido a que se presentaron algunas

diferencias moderadamente significativas entre ambos profesionales y se

describen los factores que mayormente se destacaron con tendencia negativa

hacia la realización profesional.

El aspecto Vocacional se vio afectado principalmente porque social e

institucionalmente no se le reconoce el nivel profesional, es poco el salario

percibido por la función realizada, no hay interés por destacar y no se promueve la

vocación, esta opinión fue similar en el personal de las dos instituciones de salud,

IMSS y SS.

Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:

“No observo satisfacción en el personal porque no perciben el salario que

corresponde ni desarrollan las funciones que deberían a nivel Licenciatura en un

área de toco quirúrgica.”

Entrevista Médico 6, Hospital IMSS:

“Veo muy satisfechas a las enfermeras en el desarrollo de su práctica, basan su

atención en los conocimientos. La madurez en la toma de decisiones la da la

experiencia y el conocimiento; aunque si tienen los conocimientos su contacto con

las áreas clínicas es muy corta, están muy poco tiempo en el hospital; veo que

tienen muy poco tiempo en el ámbito operativo”.

Entrevista Médico 10, Hospital SS:


P á g i n a | 100

“Considero que en México, en general, todo el sector salud está mal pagado y el

trabajo que hacemos es diferente a otras profesiones, aún con el aumento que se

tuvo no es suficiente porque se tiene que buscar otras fuentes de ingresos”.

Entrevista Enfermera 4, Hospital IMSS:

“Me siento satisfecha de realizarme y sobretodo, con la formación que he tenido,

trato de ser empática, de hacer las cosas lo mejor que puedo, de ser paciente con

mis compañeros, porque a veces se realizan algunas actividades sin ser

conscientes de lo que perjudica a una atención de calidad.”

Entrevista Enfermera 9, Hospital SS:

“Si yo tuviera la posibilidad de cambiar me enfocaría a formar a las nuevas

enfermeras con más vocación y centrada en la atención del paciente, ya que es

una tristeza que no se promueva esto”.

El Indicador 3 Ejercida por Profesionales ya manifiesta algunas diferencias de

opinión entre los profesionales de cada institución de salud, en el IMSS se expresó

que las enfermeras que estudiaron licenciatura siguen bajo la tutela del médico ya

que él es quien tiene la responsabilidad y decisión en la atención, sus colegas

afirman que no han logrado diferenciar su actividad de la del nivel Técnico, la

institución no la valora, no le reconoce ni retribuye su esfuerzo, son pocas las

interesadas y no logran trascender; incluso ellas mismas mencionan que su rol

profesional ha sido secundario al de mujer; por otro lado, en la SS se afirmó que la

licenciada en enfermería estaba desmotivada, que evaden realizar actividades

técnicas que impliquen menor estatus, reafirmaron reiteradamente que falta


P á g i n a | 101

normar su función y les falta más capacitación y los colegas médicos no les

otorgan un reconocimiento profesional plenamente.

Entrevista Médico 1, Hospital IMSS

“No tengo conflicto en el ejercicio profesional de las Licenciadas en Enfermería y

Obstetricia, pero depende de la experiencia que demuestran y si se apegan a las

normas de la institución, aunque siguen bajo la tutela del médico, porque las

decisiones en esta área siguen siendo responsabilidad principal de él; en esta

situación influyen tanto la preparación adecuada del médico y de la enfermera, ya

que el hecho de tener una Licenciatura no indica que estás capacitado 100%.”

Entrevista Médico 3, Hospital IMSS

“Se observa un cambio más como profesional y responde a mis expectativas en

cuanto a su actuar en equipo como enfermera profesional, incluso quienes

cuentan con formación postécnica y licenciatura se adquiere el estatus de

especialista”.

Entrevista Médico 8, Hospital SS

“A veces he visto que alguna enfermera realiza algunas actividades de obstetricia

que no les corresponden, ya que no está normado en las políticas de las

instituciones y de esta forma recae la responsabilidad sobre el médico.”

“Igualmente observo que la formación de la enfermera a nivel Licenciatura no

tienen implícita una diferenciación de sus funciones, tal vez si tiene más

conocimientos, pero como no está normado su desempeño, no identifico su

evolución en cuestión de lo que realiza.”

Entrevista Médico 10, Hospital SS


P á g i n a | 102

“Creo que a nivel del Hospital General casi la totalidad de las enfermeras con las

que convivo son egresadas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, pero muchas

de las enfermeras que se transformaron del nivel técnico a Licenciatura, algunas

delegan ciertas responsabilidades al auxiliar o al no profesional y tratan de evadir

ciertas responsabilidades técnicas”.

Entrevista Enfermera 3, Hospital IMSS

“Como Licenciada, el personal médico te trata de una forma más especial, me

siento más responsable, no puedo deslindar cuidados, trato de hacer las cosas

con más seguridad y mejor”.

“El enfermero en la actualidad debe ser capaz de tomar decisiones y tener más

criterio para actuar. Al momento de realizar mis cuidados tengo presentes las

teorías de enfermería y el método científico, así como las habilidades y la

experiencia.”

Entrevista Enfermera 6, Hospital IMSS:

“Me gusta mi profesión, pero ya voy de salida y está por terminar mi ciclo laboral y

voy a extrañar mucho al instituto porque se vuelve una forma de vida. Yo inicié mi

formación como una opción secundaria y dejé mi desarrollo profesional en un

plano secundario por mi labor como madre y esposa, pero tenía mucho interés por

superarme y tuve la posibilidad de tener en la región la posibilidad de formarme y

lo hice”.

“Siento que la formación se debe implementar y darle su lugar a la Licenciada en

Enfermería y pienso que ese momento no me va a tocar, pero se va a reconocer”.

Entrevista Enfermera 9, Hospital SS:


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“Creo que el personal médico no nota la diferencia en cuanto al nivel de actuación

profesional que desarrollo como Licenciada; en cambio, con mi experiencia y

práctica, si noto más las deficiencias en los que se forman con el sistema

escolarizado, no traen la visión y lo proyectan en su atención”.

Entrevista Enfermera 10, Hospital SS:

“Soy aceptada y respetada por el equipo médico como una enfermera con más

herramientas y seguridad para hacer las cosas, aunque el medio social no ha

dado el reconocimiento al estatus profesional, tal vez por el bajo nivel

socioeconómico de la población que se atiende en esta institución; por su parte

los directivos de alto nivel ya han reconocido a la enfermera profesional al otorgar

un nuevo código plasmado en el Contrato Colectivo de Trabajo”.

La tercera experiencia que se identificó distorsionada en el Proceso de la

Percepción del Autoconcepto Profesional fue el Altruismo, presente con algunas

valoraciones similares entre los grupos de ambas instituciones de salud y estos

factores referidos como negativos para la realización profesional fueron: el

considerar que es poca la remuneración por la función realizada, el no actuar

eficazmente ni promover su participación entre el gremio y además mencionaron

que el principal motivo de formarse fue para obtener una mejora salarial y no para

actuar mejor y más eficazmente, más acentuado este aspecto en el grupo de la

SS y reafirmado este fenómeno al mencionar que la recategorización y el mejor

salario impulsó la profesionalización en la SS.

Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:


P á g i n a | 104

“Creo que la remuneración económica es lo que mueve principalmente al personal

de enfermería a la profesionalización, aunque veo que se ha tenido una evolución

positiva.”

Entrevista Médico 3, Hospital IMSS

“Se observa que las enfermeras se preparan por deseos de satisfacción personal”.

Entrevista Médico 8, Hospital SS:

“Una de las situaciones que son favorables para formarse o capacitarse son la

edad, en la Secretaría de Salud las más jóvenes se interesan más y como no

tienen tanta estabilidad laboral son quienes aspiran más a desarrollarse. Otro

factor es la remuneración porque hay quienes estudian por ganar más.”

“Creo que el fin principal de las enfermeras por prepararse es para redituarles

mayor percepción salarial y no para actualizarse o recodificarse.”

Entrevista Médico 9, Hospital SS:

“El fin principal de su desarrollo es una superación personal y mayor ingreso y lo

considero justo porque tienen mayor responsabilidad en su función y debe ser

mayor su ingreso, debe distinguirse como tal.”

Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS:

“El fin principal de la profesionalización para mí fue por tener una mejor actuación,

adquirir más conocimientos y mejorar en mi trabajo”.

Entrevista Enfermera 6, Hospital IMSS:

“Creo que la enfermería debe estudiarla una persona que tenga vocación y no por

una percepción mejor”. “El fin primordial de estudiar la Licenciatura es elevar mi


P á g i n a | 105

desarrollo profesional y por lógica considero que se debe elevar el salario, pero no

me siento insatisfecha porque no se haya recategorizado”.

Entrevista Enfermera 8, Hospital SS:

“Mis expectativas de desarrollo no son igual que la de muchas compañeras, yo

estudié por convicción; en la institución muchas veces se dio la decisión de

estudiar por la recategorización y mejor salario, se sucedió una estampida de

gente que quería formarse por este hecho, pero parece ser que mientras más

estudia la enfermera u otro profesional es porque quiere ganar más y hacer menos

actividades, quien lo hace por convicción se siente a gusto, trabajas bien y cuando

lo haces por un salario el trabajador es más conflictivo”.

Entrevista Enfermera 10, Hospital SS:

“Lo que me llevó a superarme fue el demostrar a los demás que yo podía ser

profesional y ostentar con orgullo el código de jefe de servicio que ya poseía sin

haber acreditado con anterioridad estudios para el desarrollo de esa función”.

En cuanto a las experiencias resultantes con una percepción negativa en el

proceso de la realización profesional se encontraron más indicadores implícitos

con una serie de factores y con diferencias sustanciales entre los profesionales de

la salud entrevistados en ambas instituciones de salud, de tal forma que los

elementos sociológicos referidos como Controla la Actividad, Preparación

Específica, Autonomía y Asume su Responsabilidad son los que han reflejado

mayor incongruencia entre la Estructura del Yo Real confrontada frente a la

Experiencia.
P á g i n a | 106

En primer término, cuando fue analizada la información recabada de los relatos

transcritos en el Indicador 4 Controla la Actividad el personal médico del IMSS

refirió que las enfermeras con licenciatura no tienen una función bien diferenciada

en dicha institución; además sus jefes de servicio no reúnen la formación

profesional requerida, las enfermeras no se autoevalúan colegiadamente para

aprender de lo puesto en práctica y tienen poca actualización; en cambio, las

enfermeras de este ámbito expresaron que recibieron rechazo del Ginecólogo por

percibir intromisión en su área de competencia, consideraron que no está

apoyada por sus jefes de enfermería, la institución obstaculiza su preparación y no

la reconoce, hay desunión del gremio para influir en los altos mandos, la

enfermera es individualista, no está asociada y le falta interés por la participación

colegiada y la investigación. Por otro lado, en la SS los médicos consideraron

respecto a este mismo indicador que la institución no tiene normado el rol

profesional que deberá desarrollar la licenciada en enfermería en la práctica y que

la diferencie del nivel técnico, sólo le asigna funciones administrativas y el gremio

no se organiza para establecer su perfil; de la misma forma, las enfermeras de la

SS entrevistadas confirmaron que no tienen claro su perfil profesional y no son

apoyadas por el gremio, no se trabaja colegiadamente, no se organiza ni destaca,

hay desunión, la diferencia en la práctica se da a través de la experiencia, las

enfermeras técnicas no respetan a las licenciadas en enfermería y no se ha dado

una evolución clara en la práctica dentro de la institución y por lo tanto no se le

reconoce su función profesional.

Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:


P á g i n a | 107

“He visto una actitud propositiva, quieren desempeñar su función, pero no hemos

tenido oportunidad de ver criterios institucionales, ya que no hay responsabilidad

para normar el perfil de la Licenciada en Enfermería y Obstetricia en la institución.”

Entrevista Médico 3, Hospital IMSS:

“Creo que con la licenciatura mejoran el nivel de atención, le ponen más ganas, se

siguen preparando, están más preocupadas por conocer el caso y le dan más

seguimiento”.

“En el caso de la relación médico – enfermera se discrimina a la que tiene el nivel

de general y sobre todo en áreas especiales se requiere que tengan la licenciatura

de manera ideal y si es posible también un postécnico en el área, ya que la

licenciada tiene mayor iniciativa para identificar riesgos y la general no lo hace”.

Entrevista Médico 8, Hospital SS:

“Lo importante ahora es que a la enfermera se le dé un rol en su práctica y se

defina esta normatividad en la institución con otras funciones y no sólo en lo

administrativo, sino en lo práctico, que ayude a optimizar los recursos y diferenciar

sus acciones desde la formación y su vinculación en la práctica.”

Entrevista Médico 9, Hospital SS:

“Por desconocimiento del perfil de la enfermera no se le ha dado la

responsabilidad, quizás por falta de claridad en el organigrama y normativa para la

atención del parto y sus funciones.”

Entrevista 4, Enfermera IMSS:


P á g i n a | 108

“Siento que enfermería estamos muy desunidos, no se ve un interés grupal en la

institución, deberíamos tener mayor poder para decidir desde los altos mandos.”

Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS:

“Aquí en el IMSS no me reconocen la formación de licenciatura, me siento

decepcionada de que no me reconozcan ni en lo económico ni en mi labor como

enfermera, mis jefes inmediatos dan muy poco estímulo, no se basan en hacer

una supervisión con estándares de calidad”.

Entrevista Enfermera 11, Hospital IMSS:

“El colegio de enfermeras es una vía que nos ayudaría a trascender más en

nuestra práctica, yo estuve inscrita en uno y creo que nos hace falta tener más

interés por participar, estudiar más, elaborar proyectos de investigación, creo que

es necesaria una mayor participación en el colegio”.

Entrevista Enfermera 9, Hospital SS:

“En contraste con otras compañeras que no son licenciadas hemos recibido un

trato burlesco del mismo gremio de enfermería, pero la actitud se ha ido

cambiando porque ya la mayoría se ha profesionalizado”.

Entrevista Enfermera 10, Hospital SS:

“Con la pertenencia a la asociación de enfermeras, asistencia a cursos y grupos

dentro de la institución para desarrollar proyectos de trabajo se entra al programa

de estímulos al desempeño que es promovido por el departamento de calidad”.

Los relatos referidos al Indicador 5 Preparación Específica en los médicos del

IMSS destacaron que los factores que han limitado este proceso fueron debido a

que no se concretaron con claridad las políticas, metas y objetivos del programa
P á g i n a | 109

educativo en la práctica, son poco remuneradas por el esfuerzo realizado,

requieren implementar la fase de formación práctica en algunos programas que no

se incluyeron, dar mayor apoyo en esta etapa por la institución de salud y

sobretodo vincularse a las necesidades reales. Por su parte las enfermeras del

IMSS mencionaron que las áreas formativas de Obstetricia, Administración y

Enseñanza estaban saturadas en la práctica, consideraron que el programa de

estudios de un año fue muy breve y con muchos obstáculos para asistir al curso

por parte de la Jefe de Enfermeras y la inversión económica aumentó al tener que

hacer pagos personales, porque el horario de trabajo coincidía con el de clases.

Faltó práctica de Obstetricia y apoyo por el Ginecólogo; en consecuencia el

programa no fue innovador ni se puede llevar a la práctica y no está bien definido

el perfil profesional en la institución. En cuanto a las opiniones referidas por los

médicos de la SS se destacó que la enseñanza debe responder a la necesidad

ocupacional real de las instituciones de salud y se deben otorgar los apoyos para

poder estudiar ya que en la realidad no lo hacen. Y los factores que mencionaron

las enfermeras de la SS en cuanto a las limitantes percibidas fueron que las

escuelas de enfermería de la región no sustentan sus programas de estudios, son

ligeros, la institución de salud no apoya ni crea los espacios para el desarrollo, se

tiene poco prestigio al provenir de una universidad local, donde no capacitan bien.

Además, la falta de reconocimiento de las licenciadas en la institución de salud

obstaculizó recibir los apoyos laborales. Consideraron que se requiere de una

tutoría más guiada y estimular las habilidades de pensamiento crítico; destacan


P á g i n a | 110

que se reflejó la rapidez con que se impartió el programa educativo, lo que se

reflejó en la atención porque reconocieron que faltaron elementos.

Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:

“Es muy importante la labor de una L. E. O. ya que eso influye en una disminución

de la morbimortalidad, siempre y cuando se tenga la confianza en la capacitación

y objetivos concretos en su formación.”

“He identificado que el programa le ha dado habilidades del diagnóstico,

identificación del riesgo, existe mayor entendimiento sobre la evolución de los

principales padecimientos obstétricos.”

Entrevista Médico 7, Hospital IMSS:

“Me gustaría que en el programa existieran objetivos y metas y que todas las

cumplieran, con una supervisión más directa; no tienen una información de cada

jerarquía, desde el nivel directivo, sobre su función y el programa con actividades

específicas que se planeen y cumplan”.

“Las veo más inclinadas a realizar la función de enfermeras técnicas, que

habitualmente han desarrollado; aunque si se observa que el conocimiento lo

manejan teóricamente”.

“El obstáculo principal para el programa es el exceso de trabajo, eso no permite la

organización adecuada, debe distribuirse el trabajo de la mejor manera para que

se produzca este tipo de incentivos o desarrollo en el personal, basados en el

estudio de índice de atención y los criterios de evaluación de la calidad de la

atención para acceder a la educación continua, becas de capacitación y, si

alguien estudia, luego afecta los servicios y se recarga más el trabajo”.


P á g i n a | 111

Entrevista Médico 9, Hospital SS:

“Tiene que haber un profesiograma y la difusión de estos cursos y una real

planeación de la función y ocupación de estas enfermeras; por ejemplo, ubicar 1 ó

2 enfermeras en toco quirúrgica, sala de ginecoobstetricia, consulta de

ginecoobstetricia, clínicas de mama, displasia y embarazo.”

Entrevista Médico 10, Hospital SS:

“Al personal de enfermería que se requiere profesionalizar no se le dan las

oportunidades laborales”.

Entrevista Médico 11, Hospital SS:

“Las instituciones de salud les han dado poca posibilidad para que puedan

compilar su tiempo de actividad laboral con lo educativo. Tiene su lado positivo en

cuanto a que se oferta el programa y a veces les dan algún incentivo”.

“Estudiar les cuesta mucho trabajo y se observan muy estresadas, su rendimiento

laboral es bajo; pero, aún así se desempeñan bien cuando se integran al campo

laboral”.

“En las instituciones de salud se dan oportunidades para que se logre la formación

a través de cursos establecidos, así la institución educativa está cumpliendo su

función de profesionalización y la institución de salud de facilitadora y en conjunto

le permite a la enfermera formarse, así se tiene un personal más capacitado sin

tener tanto gasto”.

Entrevista Enfermera 2, Hospital IMSS:


P á g i n a | 112

“Aunque me gustó mucho el programa, me gustaría que cambiaran las áreas

especializantes, ya está saturada el área de obstetricia y en enseñanza o

administración”.

“He visto que a partir de estudiar la licenciatura, muchas enfermeras siguieron

estudiando otros cursos de especialidad, siento que la formación de licenciatura

les ha motivado bastante para seguir formándose en otros niveles”.

“El IMSS me apoyó en la formación con la autorización de convenios para

sustitución con otro trabajador, beca en prácticas, la facilidad de apoyo con las

instalaciones y material didáctico”.

Entrevista Enfermera 4, Hospital IMSS:

“Me he preguntado de quien fue la disyuntiva de formar al personal, creo que fue

una influencia de recomendaciones presidenciales, de los organismos de salud y

de la institución, me parece excelente para nosotros porque en nuestras

condiciones no hubiéramos tenido esa oportunidad de estudiar.”

“El programa de la licenciatura me otorgó conocimientos sobre los cuidados y me

sirvió mucho para integrar el proceso de la atención en el binomio y si aprendí

mucho, aunque creo que se necesitaría más tiempo porque se ve demasiado

aprisa el programa, se ve lo esencial, pero fue muy bueno.”

“Los obstáculos que tuve en el proceso formativo fueron que la Jefatura no me

apoyó en cambio de horarios o descanso y tuve mucha dificultad, eso me estresó

mucho porque debía cumplir con mi responsabilidad y se incrementaron los

gastos, me afectó en mi economía, la inversión fue mayor de lo previsto en el

curso y se sumó mucho estrés, pero te mantiene el amor propio, ya que lo que
P á g i n a | 113

inicio lo debo acabar. Tuve que resolver muchas trabas que se podían haber

facilitado con un cambio interno, pero no había interés ni disposición por parte de

mis jefes, eso te afecta, me sentí triste de comentarios despectivos de mi jefa de

enfermeras, creo que en este proceso formativo todos deberían estar tranquilos y

no estar cada fin de semana a la expectativa de qué forma se resolvería esto.”

Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS:

“Mi escuela me ayudó bastante, el IMSS me formó desde auxiliar hasta licenciada,

siempre he trabajado y estudiado, mis compañeras me han ayudado y he tratado

de corresponder al tiempo de ellas; los programas eran muy estrictos, formales y

cuidadosos”.

“Las escuelas de la región deben ser más innovadoras, tener más programas de

capacitación y cursos postbásicos para el personal que trabaja y no puede salir

fuera por situaciones familiares y económicas, ya que uno puede solventar con

más facilidad la actualización en casa”.

Entrevista Enfermera 7, Hospital SS:

“Aunque muchas estudian licenciatura por el papelito, en el camino se van

transformando, he observado que a veces no se tiene muy claro el propósito de la

formación y es debido al maestro y eso impacta en la vocación de sus estudiantes;

las escuelas de la región actualmente programan su perfil de egreso pero no lo

sustentan en la formación, son muy ligeros sus programas”.

“Durante mi trayectoria en la formación del licenciatura tuve muchas dificultades

para formarme, no tuve beca; actualmente con la maestría se repiten las

dificultades: pago días económicos, adelanto con jornadas de trabajo para que me
P á g i n a | 114

paguen con tiempo y acudir a clases, estoy en proceso de recibir beca; pero

siempre he sido entusiasta, positiva para cumplir mis metas”.

Entrevista Enfermera 8, Hospital SS:

“La UNAM me ayudó mucho para ser la enfermera que soy, me abrió una nueva

perspectiva en cuanto a la formación autodidacta, la capacidad de lectura a

desarrollar era enorme y además tenía que conllevar esto con la situación

familiar”. “En cambio, las instituciones educativas de la región se deben preocupar

por dar una formación académica para dar un producto más capacitado”. “Me

motivó mi familia en mi trayectoria académica así como el cumplir con mis metas,

ya que no me gusta dejar nada sin terminar; yo no tuve ningún tipo de beca ni

permiso, pero mi convicción por tener mayor conocimiento y hacer las cosas mejor

me mantuvo hasta el final”. “Ahora se observan muchas facilidades con los

programas que surgieron de la ENEO se dieron algunos cambios, sobretodo surge

mayor preocupación de la jefatura de enfermería para otorgar permisos.”

En los resultados del indicador 6 Autonomía, los médicos del IMSS señalaron que

algunas enfermeras no proyectan la formación, ven insatisfacción por no

desarrollar la función y por el bajo salario, les falta iniciativa y ser más proactivas,

consideraron que reciben poca remuneración por la actividad que realizan,

además les falta apoyo institucional para respaldar su actuación, reconocerla y

remunerarla. Las enfermeras del IMSS, por su parte expresaron que no está bien

diferenciada su función en la institución y no es remunerada ni motivada;

mencionaron que la falta de apoyo del médico le afecta en la seguridad, destacan

que el salario que perciben es bajo en relación de la función realizada; además de


P á g i n a | 115

sentirse limitada para realizar algunas acciones por no estar normado su perfil en

la institución, manifiesta que no le respaldan su esfuerzo. En este mismo

indicador, los médicos de la SS afirmaron que la enfermera debe estar

subordinada al médico, aunque deben mejorar su salario. Las enfermeras de la SS

por su parte exponen que no tienen claro su perfil y el gremio no respalda sus

acciones autónomas al ser consideradas éstas de competencia médica,

mencionaron que falta más apoyo e impulso institucional para el desarrollo, se

destaca que las controversias de su actuación se han derivado de tomar

decisiones de urgencia que son de competencia médica, pero que al sentirse

capacitadas para actuar lo han hecho.

Entrevista Médico 4, Hospital IMSS:

“Se están basando en los conocimientos de la formación, ya no son rutinarias, ya

tienen todo preparado, conocen todo el protocolo de manejo y algunas son muy

confiables sólo en casos especiales; en la mitad de las enfermeras si se ha notado

el cambio”.

“Es bueno que el personal se profesionalice, pero algunas no lo hacen; sin

embargo, hay riesgo de que se realicen actividades que no son de su campo de

acción y nosotros como responsables debemos estar alertas del manejo”.

Entrevista Médico 8, Hospital SS:

“Pienso que en el servicio los enfermeros no deben realizar acciones en forma

autónoma porque deben consultar la indicación del médico, ya que la

responsabilidad legal es del médico; no se puede actuar solo, todo debe ser de

acuerdo al criterio médico.”


P á g i n a | 116

Entrevista Médico 9, Hospital SS:

“Pienso que a nivel de conocimiento y práctica hay una buena formación. Se ve

mayor conocimiento y seguridad de sus acciones, se habla en un mismo idioma

con el médico en cuanto al diagnóstico y oportunidad, se adelantan en el manejo a

seguir. De esta forma se optimiza en atención oportuna y su intervención es más

veraz.”

Entrevista Enfermera 3, Hospital IMSS:

“En ocasiones me da temor de realizar una actividad porque el médico te habla

con sarcasmos y te hace dudar, porque son muy abiertos para expresar su

malestar, esto no es con todos los médicos y va desde realizar actividades como

la toma de signos vitales a cuidados más específicos, y estos son muy pocos los

que realizo”.

Entrevista Enfermera 4, Hospital IMSS

“Con la formación tienen mayor valor las decisiones que tomas y estás más unida

al equipo de salud, en algunas ocasiones he tomado decisiones para dar cuidados

y no necesito que el médico me lo indique; como la toma de dextróstix, dar

fisioterapia pulmonar, iniciar reanimación cardiorespiratoria, etc.; si sabes que eso

va a favorecer al paciente y no lo hacemos porque el médico no lo indica nos

causa conflicto.”

“Ya he enfrentado ciertas situaciones problemáticas porque el médico manifiesta

que debo esperar su indicación y en situaciones críticas para la vida del paciente

que tuve que resolver a reserva de la llegada de la acción médica y esto ha

salvado vidas.”
P á g i n a | 117

“El profesional de enfermería no percibe el salario adecuado, es muy bajo en

relación a la función que realiza.”

Entrevista Enfermera 8, Hospital SS:

“La actuación independiente me ha traído algunos problemas y eso me incomoda,

indica que no somos valoradas en nuestro actuar autónomo; por ejemplo, en una

situación de urgencia se puede adelantar para dar algunos cuidados especiales y

no esperar la indicación de otros profesionales del equipo de salud”.

“Los problemas que se acarrean son celos profesionales del igual u otra rama de

enfermería, ya que el actuar autónomo trae beneficios para la salud del paciente y

no hay evidencia de que se le esté dando un mayor reconocimiento dentro de la

institución a la licenciada en enfermería, aunque en lo social si se ven cambios, la

gente refiere mejor atención”.

Entrevista Enfermera 11, Hospital SS:

“En caso de tomar una decisión de urgencia, como el aplicar un medicamento no

prescrito, no he recibido apoyo por el médico por la falta de confianza y el no tener

acreditada esta función, me marcan que en esto no puedo decidir en forma

autónoma”.

Finalmente, el indicador 7 Asume su responsabilidad expresado por los médicos,

destacan que las enfermeras del IMSS no reflejan el deber ser porque la

normatividad no la protege, señalan que debe aumentar la cobertura del programa

y la institución educativa debe acreditar el programa educativo, reconocen que

mejoró su actuación en Obstetricia, pero no ha logrado su estatus profesional

porque siguen pensando y actuando como técnicas. Las enfermeras del IMSS
P á g i n a | 118

manifiestan que falta que se formen más, dicen que muchas veces los jefes no las

reconocen, señalan que el exceso de trabajo no permite el desarrollo, se la pasa

priorizando y no lleva bien las técnicas y no se diferencia su práctica de la del

nivel técnico. En la SS los médicos mencionan que la enfermera olvida sus

funciones básicas al obtener mejor preparación, indican que no tienen un rol

específico y realiza funciones administrativas no dirigidas al servicio, se

desperdicia talento, creen que la enfermera debe interesarse más por generar un

cambio en sus perfiles y demostrarlo. Las enfermeras de la SS agregan que no

hay criterios claros para ser evaluadas por la supervisora, no ven comprometidas

a las licenciadas en enfermería, opinan que tienen poco prestigio y el mérito es de

pocas. Argumentan que antes de ser reconocida la licenciatura en la institución no

apoyaban para formarse y ahora los criterios para evaluarlas, incentivarlas y

promoverlas no son equitativos, creen que favorecen a un grupo y al resto las

desprotegen y, en ocasiones, obligan a cubrir puestos directivos y no les pagan a

pesar de que hay quien sí cubre el perfil y no la ascienden.

Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:

“El estatus profesional se detecta con la actitud y creo que se ha quedado muy

abajo del deber ser, ya que puede haber mayor comunicación entre el personal de

enfermería con el médico, incluso mayor responsabilidad hacia las pacientes. Esto

se da por la falta de normatividad hacia toda forma de desarrollo para lo cual están

capacitados.”

Entrevista Médico 7, Hospital IMSS:


P á g i n a | 119

“A veces las observo inseguras y con pena para realizar sus labores, porque los

conocimientos los han demostrado y creo que les falta ubicarse y creérsela que

son Licenciadas en Obstetricia”.

“Todavía no está bien identificado el actuar de la Licenciada en Enfermería y

Obstetricia, pienso que en un tiempo más se puede detectar más el cambio por

parte del derechohabiente, el personal médico si lo observa por el tipo de trabajo

que realizan”.

“Todavía no se ha logrado el estatus profesional; hasta que se deje de pensar

como enfermera técnica y se decida a desarrollar su función, hasta entonces se

verá reconocida”.

“Si la Dirección, Jefes de Enseñanza y Obstetricia no se fijan las metas bien claras

y los objetivos concretos, no se verán cambios”.

Entrevista Médico 8, Hospital SS:

“Pienso que la enfermera debe ser participativa, interesarse en sus pacientes,

realizar las actividades adecuadas, ser cálida para mejorar la calidad, pienso que

mientras más sepan deben ser más humildes y tratar mejor a los pacientes, hay

personal que a veces se olvida de sus actividades básicas como colocar un

cómodo.”

Entrevista Médico 9, Hospital SS:

“El rol debe ser más específico, debe haber enfermeras especialistas, generales

con cuidados básicos y desaparecer la auxiliar; con una relación de al menos una

enfermera especialista por cuatro generales y la licenciada no debe enfocarse a


P á g i n a | 120

desarrollar funciones administrativas, sino desempeñarse a nivel operativo porque

se desperdicia talento.”

Entrevista Enfermera 2, Hospital IMSS:

“Se nos reconoce que estamos más capacitadas y hay confianza en lo que

hacemos, incluso los médicos las requieren por ser de mayor apoyo en el trabajo

multidisciplinario y de equipo, pero por parte de los jefes no percibo mucho apoyo,

sólo sé que se les reubicó en el área de obstetricia y no se les ha dado algún

reconocimiento especial, sólo se les exige mejor atención”.

“Socialmente creo que la población no identifica niveles formativos, pero si se

manifiesta que es mejor la atención por personal más calificado; más bien, el

médico se apoya en la licenciada y confía más en su criterio”.

Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS:

“El exceso de trabajo obstaculiza el desarrollo profesional y no se puede cumplir al

100%, se tiene que priorizar, se trabaja siempre priorizando, aunque a veces

tienes tiempo de trabajar con toda la técnica y no se hace”.

Entrevista Enfermera 8, Hospital SS:

“En esta institución pagan justos por pecadores, porque mientras muy pocos

hacemos méritos, otras actúan en el camino contrario y es una situación que

repercute en la evolución negativa del paciente”, “Parece que al final se percibe

una profesión sin prestigio y si a eso se le agrega el actuar médico deficiente el

problema es aún mayor”.


P á g i n a | 121

“Yo pienso que la mejora en el salario no va acorde, no compensa el compromiso

ni los riesgos por lo que hacemos en nuestras funciones; aunque hay compañeros

que demeritan su trabajo y el salario que perciben”.

Entrevista Enfermera 9, Hospital SS:

“Si se nos promueve, pero lo único que interesa es sacar la carga de trabajo, los

estímulos económicos se los dan siempre a la misma gente, es obvio el dedazo y

de hecho ni se conocía a quien se lo daban porque apenas se empezó a publicar;

ahora las evaluaciones se dan con base en indicadores y se me acentúan las

deficiencias, pero no son equitativas al evaluar”.

Entrevista Enfermera 11, Hospital SS:

“Es buena la remuneración que recibo como enfermera profesional, pero me piden

que realice otra función de mayor jerarquía y no percibo ése salario, aunque si

siento celo profesional de quienes aspiran a poseer ése código por la retribución

económica, eso me afecta porque no es el mismo rendimiento que se tiene”.

Con base en los aportes de Rogers se puede apreciar que, en el ciclo del

desarrollo a cualquier percepción o consideración de otros que sea una variación

del autoconcepto emergente se le niega la entrada al yo, debido a que es

amenazadora y produce ansiedad. Algunas de estas experiencias son reprimidas

o impedidas para funcionar juntos en sociedad, lo que es llamado por Rogers

como adaptación psicológica, que es una congruencia del yo con la realidad.

Rogers plantea que existe un estado de congruencia cuando las experiencias

simbolizadas de una persona reflejan todas las experiencias reales del organismo,

pero cuando no representan todas las reales o si son negadas o distorsionadas,


P á g i n a | 122

hay una falta de correspondencia entre el yo como es percibido y el yo real. En tal

situación hay una incongruencia y una posible desadaptación.

Derivado de los aportes de la teoría de Rogers y su aplicación en el análisis de la

información expresada en la fase cualitativa, se confrontaron los resultados con

base en las tendencias de las expresiones manifestadas entre el personal médico

y de enfermería; se analizaron cada uno de los indicadores sociológicos

confrontándolos en las tres dimensiones del yo y se representaron mediante dos

círculos superpuestos; en el primero se representa una congruencia moderada en

los indicadores vocacional, ejercida por profesionales y altruismo; en el segundo,

los indicadores incongruentes fueron controla la actividad, preparación específica,

autonomía y asume su responsabilidad y en el centro de la unión entre los dos

círculos el indicador otorga un servicio único que reflejó mayor congruencia entre

las experiencias simbolizadas y las reales del organismo.

El resultado que se visualiza esquemáticamente refleja en conjunto un estado de

incongruencia y posible desadaptación muy significativa, Rogers explicó en su

teoría que cuando un individuo niega o distorsiona experiencias sensoriales y

viscerales significativas surgen ciertas tensiones básicas y se presenta una

sensación de ansiedad e incertidumbre, lo que se manifiesta como un estado de

tensión psíquica (Diagrama 1).


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Diagrama 1.

Autopercepción Profesional de Enfermería:

Estado de tensión Psíquica

Experiencias
Experiencias
Negadas
Distorsionadas

A 4 B
2
1
5
3
6
Estructura 8 Experiencia
7
del Yo

Experiencias

Congruentes

Indicadores sociológicos de la profesión: 1) Otorga un Servicio Único, 2) Vocacional, 3) Ejercida por

profesionales, 4) Controla la actividad, 5) Preparación específica, 6) Autonomía, 7) Asume su

responsabilidad y 8) Altruismo.

5.3. Análisis cuantitativo

La segunda fase de la investigación se llevó a cabo en el centro laboral en donde

estaba adscrita la población de estudio; este periodo se aplicó durante todos los
P á g i n a | 124

turnos de forma ininterrumpida por el investigador hasta abarcar la población total

durante el mes de Noviembre del 2008, por considerar que era un lapso pertinente

para valorar la experiencia del proceso de realización profesional desde el

momento de la finalización de la formación (diciembre del 2007) hasta el momento

de aplicación de los instrumentos (octubre del 2008 para la fase cualitativa y

noviembre del 2008 para la fase cuantitativa).

Los resultados y observaciones aquí descritas sobre la Autopercepción

Profesional de Enfermería son propios para este personal estudiado, no se

pueden generalizar los resultados obtenidos en este periodo a todos los sujetos

con características similares a la población de estudio, ya que corresponden

solamente a este momento y grupo de personas determinado.

El Proceso de Percepción de la imagen de sí mismo, denominado por Carl

Rogers (1951; citado por Engler, 1996) como Autoconcepto, es enfocado en el

presente estudio hacia el plano profesional, respondiendo de esta forma a las

necesidades de fortalecer las líneas de investigación descritas por Cárdenas

(2005) en lo referente a los elementos esenciales para que la enfermera sea

reconocida y valorada socialmente, ya que mencionó que había pocos estudios

sobre la autopercepción profesional de los enfermeros en México y más bien se

han enfocado al autoconcepto y autoestima de la enfermera como persona y no

como profesionista.

5.3.1. Caracterización de la población de estudio.

Los resultados obtenidos del instrumento cerrado se desglosaron en dos

apartados: el primero incluyó datos personales, académicos y laborales,


P á g i n a | 125

necesarios para caracterizar a la población de estudio y en el segundo apartado

diseñé un instrumento en donde se plantearon una serie de 24 afirmaciones

descriptivas del Yo para definir la Autopercepción Profesional de Enfermería.

[Link]. Datos personales.

Respecto a los datos personales del primer apartado, se observó que la

profesionalización se dio predominantemente en el sexo femenino con 108

enfermeras que representa el 91% del total; la media de edad de la población total

correspondió a 41 años, el rango mayor en el IMSS se ubicó entre los 41 y 50

años a 33 sujetos y en la SS a 48 entre los 36 y 45 años; en cuanto a la variable

estado civil prevaleció el de casadas en 17, de las cuales 31 del IMSS y 40 de la

SS, en segundo término se reportaron 16 solteros, 8 en cada institución y 12

divorciados, todos de la SS. (Tabla1)

La información refleja que la profesionalización se da en una población con

predominio del sexo femenino, puesto que solo se presenta en un hombre; la

etapa de estudio principalmente es en enfermeros que van de los 36 a 50 años,

su rol se combina con el derivado de estar casada en su mayoría y en menor

grado solteros o divorciados, lo que representa una etapa de madurez en la

elección de su preparación que involucra múltiples roles que decide asumir: de

género, familiar, laboral y académico.

[Link]. Datos académicos.

En cuanto a los datos académicos se identificó que existe una diversidad de

programas que ofertaron las instituciones locales, regionales y nacionales para

lograr la profesionalización del nivel técnico a licenciatura en enfermería.


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Tabla 1. DATOS PERSONALES DE ENFERMEROS PROFESIONALIZADOS

A NIVEL LICENCIATURA DEL IMSS Y LA SS DE 1991 AL 2007, MAZATLÁN, SINALOA

VARIABLE /VALORES TOTAL IMSS SS

f f f

SEXO

Hombres 1 1 --

Mujeres 108 46 62

EDAD

36-40 años 39 10 29

41-45 años 36 17 19

46-50 años 22 16 6

Media 41.9 años Mínimo 27 Máximo 53

ESTADO CIVIL

Casado 71 31 40

Soltero 16 8 8

Divorciado 12 -- 12

Total 109 47 62

FUENTE: Trabajo de campo 2008.

En los antecedentes se tiene que el primer programa instalado en el estado fue el

de la Escuela Superior de Enfermería de Mazatlán (ESEM) con una modalidad

escolarizada y de nivelación en dos años, con el requisito previo de ostentar el

título de enfermero general, el cual fue diseñado para profesionalizar a los

docentes y a personal de enfermería de las instituciones de salud de 1991 a 1993;

el segundo programa de licenciatura, también iniciado en la ESEM, fue


P á g i n a | 127

escolarizado de 5 años y se aplicó desde 1995 hasta la fecha, los egresados de

este sistema escolarizado fueron excluidos de este estudio; el segundo programa

de profesionalización complementario de un año fue el de la Escuela Nacional de

Enfermería y Obstetricia (ENEO) de la UNAM con el Sistema de Universidad

Abierta (SUA), que tuvo la sede en el Hospital General de Mazatlán, de la

Secretaría de Salud (SS) y formó a 4 generaciones del 2000 al 2004; otra

institución que retomó la experiencia de la ENEO respecto a la profesionalización

de enfermería fue el Hospital General de Zona (HGZ) N° 3 del IMSS y formó 3

generaciones del 2004 al 2007, con el mismo programa de la ENEO a través del

establecimiento de un convenio oficial, pero con recursos propios de la institución

de salud; continuando con esta modalidad semipresencial, la ESEM reinició en el

2005 la profesionalización en enfermería abierta al personal de todas las

instituciones de salud con duración de 15 meses y ha sido permanente hasta la

fecha, simultáneamente la Escuela Superior de Enfermería de Culiacán aplicó un

programa similar; otra institución educativa a nivel nacional que retomó el modelo

de SUA de la ENEO fue el Instituto Politécnico Nacional con la implementación de

un programa semipresencial con duración de 12 meses y con sede en las

instalaciones de la Torre Académica de la Universidad Autónoma de Sinaloa a

partir del 2006.

Respecto a los principales centros de estudio donde cursaron la licenciatura los

enfermeros fue de 37 en IMSS/ENEO correspondiente al personal del IMSS, en

tanto que en la ESEM/UAS 30; de éstos 28 eran de la SS y 2 del IMSS; derivados

de los programas SUA de la ENEO/UNAM fue cursado por 30, 23 eran de la SS y


P á g i n a | 128

7 del IMSS y, finalmente, 9 de enfermeros de la SS provenían del Politécnico y 2

de la ESEC/UAS. (Ver tabla 2).

Tabla 2.
Escuela donde cursó estudios de licenciatura en enfermería según hospital donde trabaja.

Hospital Total
IMSS Secretaría de
Salud
Escuela donde ESEM-UAS 2 28 30
cursó estudios de ENEO-UNAM/SUA 7 23 30
Licenciatura en
IMSS-SUA/ENEO 37 0 37
Enfermería
Politécnico/SUA 0 9 9
ESEC/UAS 1 2 3
Total 47 62 109
FUENTE: Trabajo de campo 2008

Es muy representativo el grupo de enfermeros del IMSS que eligieron cursar sus

estudios de licenciatura en el programa de licenciatura que les ofreció

exclusivamente su institución en convenio con la ENEO/UNAM al igual que los de

la SS; sin embargo, la oferta educativa de la universidad local descentralizó este

programa al ser una opción representativa para la profesionalización, esto se

confirma en el caso del programa de IPN/SUA que no prosperó en la matrícula de

los enfermeros ubicados en las principales instituciones de salud, probablemente

asociado a la diversidad de programas que se editaron simultáneamente en la

región.

La duración del programa de estudios fue de un año en 67 enfermeros, derivado

de la ENEO con 44 del IMSS y 27 de la SS; duró año y medio en 34, fueron 31 de

la SS al igual que en 8 de la SS fue de 2 años; estos últimos egresados de la

ESEM, principalmente. (Ver tabla 2 y 3)


P á g i n a | 129

Tabla 3. Duración del programa de licenciatura


DURACIÓN DEL PROGRAMA DE LICENCIATURA EN Frecuencia
ENFERMERIA
1 año 67
1 año y medio 34
2 años 8
Total 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

La ventaja que representó el ser egresado de una universidad nacional de

prestigio institucional como la ENEO a través del SUA fue la constante del interés

por profesionalizarse y finalizar eficientemente este proceso en el grupo de

enfermeros de la SS y en menor medida en el grupo IMSS; sin embargo, los

programas locales implicaban una duración mayor en el tiempo de estudio, pero

con menor índice en la titulación.

Tabla 4. Enfermeros con licenciatura y con diploma de


postécnico en enfermería de acuerdo a hospital

Hospital Total

IMSS Secretaría de
Salud
¿Cuenta con Diploma de Sí 21 14 35
postécnico en Enfermería?
No 26 48 74

Total 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

En cuanto a los enfermeros que cursaron la licenciatura y no contaban con

postécnicos fueron 74, de los cuales 48 eran de la SS y 26 del IMSS; respecto a

los que si tenían postécnico fueron 35, de estos 21 son del IMSS y 14 de la SS.

(Ver tabla 4). Este dato es muy importante porque manifiesta la creciente

demanda educativa de los enfermeros en la localidad por mejorar su práctica; sin


P á g i n a | 130

embargo, la profesionalización pone de manifiesto la escasa oferta educativa de

cursos de especialización o postécnicos especializados de las instancias locales y

nacionales.

Entre los postécnicos que ostentaron los enfermeros con licenciatura destacaron

14 con administración y docencia más otro postécnico especializado, intensivista 7

y quirúrgica 5, principalmente. En el postécnico de administración y docencia

más otro postécnico especializado, la mayoría 13 pertenecen al IMSS y 1

enfermero a la SS; el postécnico de Intensivista es el principal curso de 5

enfermeras de la SS. (Ver tabla 5).

Tabla 5. Tipo de estudios postécnicos con los que cuentan los enfermeros
con licenciatura de acuerdo a institución de pertenencia

CURSO POSTÉCNICO Hospital Total

IMSS Secretaría de
Salud
Salud Pública 2 0 2
Pediatría 2 2 4
Quirúrgica 2 3 5
Intensivista 2 5 7
Administración / 0 3 3
Docencia
Administración y otro 13 1 14
Ninguno 26 48 74
TOTAL 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

En la tabla 5 se observa que los enfermeros del IMSS que ingresaron al programa

de profesionalización para nivel licenciatura ya contaban con mayor preparación

especializada con dos postécnicos uno en las áreas de servicios especializados

más otro en administración y docencia, en tanto que en el grupo de la SS se


P á g i n a | 131

enfocan más a las áreas de servicios especializados y muy pocas enfermeras

tienen preparación en áreas de índole administrativas.

Con esta información se aprecia que las motivaciones del personal de enfermería

para nivelarse al estatus profesional se relaciona principalmente con el desarrollo

de sus funciones dirigidas a la naturaleza de su objeto de estudio, al deber ser y

es muy representativa la percepción que otros le otorgan a su servicio como

otorgadora de cuidados con un modelo holístico, enfocada a un rol de educadora,

en gestión e investigación, teniendo como eje metodológico el proceso enfermero

con intervenciones generales y específicas; el nivel de dominio o perfil con el cual

se forma al licenciado en enfermería fortalece el desarrollo de una práctica más

humana, reflexiva y científica, pero las competencias logradas se dan en el sentido

de la actitud y habilidades de pensamiento reflexivas que se adoptan en la

otorgación de sus cuidados, así como del reconocimiento social obtenido.

Es preciso, entonces, aplicar un modelo de evaluación de los aprendizajes

logrados en la práctica en función del desempeño, capacidades, productos de

aprendizaje y competencias adquiridas; sin embargo, se reconoce que con la

profesionalización no se identifica un modelo unificado en función del desarrollo de

capacidades específicas resultantes de esta experiencia educativa.

De igual manera, un aspecto importante que se destaca es la preparación

específica en las áreas básicas del ámbito clínico que ostentaron 35 enfermeros y

su compromiso por la profesionalización, que representan la tercera parte de la

población, lo que se podría percibir como un interés por elevar su estatus no sólo

como enfermeros profesionales, sino de enfermeros postécnicos con licenciatura,


P á g i n a | 132

lo que les otorga un nivel más especializado. De lo anteriormente expuesto, se

deriva el señalamiento de la necesidad de elevar el estatus de la profesión hacia el

desarrollo de programas de postgrado especializante dirigidos a cada uno de los

niveles de atención derivados de las demandas sociales, lo que logrará el

reconocimiento que los profesionales buscan y la sociedad exige a través de su

desempeño efectivo para dar soluciones a la problemática de salud actual.

Tabla 6. Escuela donde cursó estudios de licenciatura en enfermería y eficiencia en su


titulación del programa de licenciatura en enfermería de acuerdo a hospital

Hospital ESCUELA Eficiencia en su Total


titulación de
Licenciatura en
Enfermería
Titulada No titulada

IMSS ESEM-UAS 0 2 2
ENEO-UNAM/SUA 6 1 7
IMSS-SUA/ENEO 25 12 37
ESEC/UAS 0 1 1
Total 31 16 47

Secretaría de Salud ESEM-UAS 17 11 28


ENEO-UNAM/SUA 23 0 23
Politécnico/SUA 3 6 9
ESEC/UAS 1 1 2
Total 44 18 62
FUENTE: trabajo de campo 2008.

Se identificó titulación en 55 enfermeras, del IMSS fueron 31 y de la SS 44 y de

las no tituladas 16 son del IMSS y 18 de la SS, encontrándose una eficiencia

similar en ambos grupos (Ver tabla 5); sin embargo, al realizar un cruce entre los

valores de las variables escuela de procedencia y eficiencia de titulación se

aprecia de manera general que es mayor la eficiencia con 29 titulados en los que

cursaron el programa de la ENEO/UNAM/SUA y mayor dificultad en las instancias


P á g i n a | 133

locales procedentes de la ESEM/UAS en 13 casos y del IMSS/SUA/ENEO 12

casos que no habían finalizado este proceso. (Ver Tabla 6).

Este proceso de titulación por parte de los egresados de la ENEO/UNAM, ya sea

a través del convenio con el IMSS o la SS tiene diferencias marcadas en cuanto al

grupo estudiado; es decir, los enfermeros de la SS mostraron mayor interés por

finalizar este proceso, esto se asocia con el hecho de que se reconoce la

licenciatura con una mejora en el salario dentro de dicha institución; sin embargo,

al egresar de una instancia local se aprecia menor eficiencia en este proceso. Por

otro lado, el convenio IMSS/SUA/ENEO privilegia a los enfermeros del IMSS al no

permitir el acceso al personal de otras instituciones y refleja mayor compromiso de

la institución de salud por la profesionalización de su personal así como la

descentralización de su proceso educativo; aunque oficialmente al licenciado en

enfermería no se le retribuya ni esté normada la función que le corresponde de

acuerdo a un perfil específico.

Respecto a las aspiraciones profesionales 42 manifestó el interés por estudiar

maestría, principalmente con énfasis en enfermería, 23 postécnicos y 21

especialidad; ambos grupos con preferencia en administración, intensivista,

quirúrgica y pediatría; en el grupo IMSS se identificó una tendencia mayor por

estudiar nivel maestría o especialidad y secundariamente un postécnico, en tanto

que en el grupo de la SS se reflejó una orientación hacia en posgrado, ya sea en

especialidad o Maestría y en menor grado un interés hacia un postécnico. (Ver

Tabla 7, 8 y 9)
P á g i n a | 134

Tabla 7. Tipo de estudio que desearía cursar para continuar


con sus estudios según hospital de pertenencia.

Tipo de estudio que desearía cursar para Hospital Total


continuar con sus estudios
IMSS Secretaría de
Salud
Curso postécnico 15 8 23
Especialidad 4 17 21
Maestría 19 23 42
Doctorado 0 1 1
Ninguno 9 13 22
Total 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

Respecto al interés por el tipo de estudios que aspiran cursar se puede apreciar

que los enfermeros del IMSS señalan como prioridad el nivel postgrado de

maestría y especialidad; sin embargo, nótese que la estructura jerárquica definida

en su institución de salud influye sobremanera en la preparación que le pueden

reconocer, sin anteponer ante esto el interés por la evolución de la práctica que

desde la formación de postgrado puede adquirir.

En el mismo sentido, el grupo de la SS destaca su interés por estudiar un

postgrado a nivel de especialidad o maestría, pero existe la diferencia sustancial a

nivel de reconocimiento oficial de dichos grados en la normativa institucional, lo

que representa un beneficio porque el espacio laboral para su desempeño ya está

reconocido; aún con esta circunstancia se tiene un importante interés por la

formación hacia el nivel postécnico, habría de analizarse si esta situación tiene

relación con la falta de oferta educativa de programas de posgrado a nivel de

especialidad a los que puedan acceder, puesto que a nivel local ni regional no se

han desarrollado.
P á g i n a | 135

Tabla 8. Tipo de estudio con especialidad que desearía cursar para continuar con sus
estudios, según postécnico que ostentan.

Postécnico que Tipo de estudio que desearía cursar para continuar con sus estudios Total
ostenta
Curso Especialidad Maestría Doctorado Ninguno
postécnico
Salud Pública 0 0 1 0 1 2
Pediatría 1 0 1 1 1 4
Quirúrgica 0 1 4 0 0 5
Intensivista 2 2 1 0 2 7
Administración y 0 0 2 0 1 3
Docencia
Administración y 0 0 13 0 1 14
otro
Ninguno 20 18 20 0 16 74
Total 23 21 42 1 22 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

Lo anterior destaca que los enfermeros que ostentan un nivel postécnico

especializado tanto en las áreas clínicas básicas como a nivel administrativo

reconocen la importancia de una educación continuada hacia el posgrado,

principalmente hacia maestría y en menor grado hacia la especialidad y doctorado;

aunque la opción de estudiar otro postécnico se puede relacionar con las ventajas

laborales que resultan en el IMSS para ocupar una jerarquía más alta dentro de su

organización.

Se tiene una perspectiva enfocada hacia el nivel postécnico mayor en el grupo

IMSS con 15 que en la SS con 8; en cuanto al interés por cursar un posgrado de

especialidad es muy acentuado el grupo de la SS con 17 frente a 4 del IMSS,

ambos niveles dirigidos a las especialidades con enfoque en las áreas clínicas de

pediatría, quirúrgica, intensivista y salud pública, entre otras; respecto al interés

por la maestría 19 del IMSS y 22 de la SS mencionan la orientación hacia las

áreas administrativas, disciplinares, humanísticas, docentes y de investigación.


P á g i n a | 136

Tabla 9. Tipo de estudio y especialidad que desearía cursar para continuar con sus estudios
según hospital de procedencia.

Tipo de estudio que desearía cursar para continuar Hospital Total


con sus estudios
IMSS Secretaría
de Salud
Postécnico Administración 2 4 6
Intensivista 3 0 3
Pediatría 3 2 5
Quirúrgica 3 2 5
Salud Pública 4 0 4
Total 15 8 23
Especialidad Administración 1 2 3
Administración en 0 1 1
Enfermería
Cardiología 0 1 1
Geriatría 0 2 2
Gestión en Ciencias de 0 1 1
Enfermería
Oncología 0 1 1
Pediatría 1 4 5
Quirúrgica 1 3 4
Salud Pública 0 1 1
Tanatología 0 1 1
Traumatología 1 0 1
Total 4 17 21
Maestría Administración 2 0 2
Administración en 1 1 2
Enfermería
Administración de 2 1 3
Hospitales
Ciencias de la Salud 1 1 2
Desarrollo Humano 1 0 1
Docencia 0 2 2

Docencia en Ciencias de la 1 3 4
Salud
Enfermería 8 8 16
Investigación 1 1 2
Salud 0 1 1
Tanatología 0 1 1
Ninguno 0 1 1
No Especifica 2 3 5
Total 19 23 42
Doctorado No Especifica 1 1

Total 1 1
Ninguno Ninguno 9 12 21
P á g i n a | 137

No Especifica 0 1 1
Total 9 13 22
FUENTE: trabajo de campo 2008.

Es muy significativo el interés que manifiestan los enfermeros con licenciatura por

estudiar un posgrado tanto a nivel de especialidad como de maestría, debido a

que representan una perspectiva más avanzada para la práctica de enfermería,

sobretodo en el grupo de la SS; en cambio el grupo IMSS manifiesta una

diversidad de intereses, por un lado destacan interés por un postécnico

posiblemente en congruencia con la normativa para la categoría que aspiran

ocupar dentro de la institución, pero a la vez es muy significativo la aspiración por

ingresar a un postgrado tanto a nivel de especialidad como de maestría, ésta

última inclinada hacia lo administrativo y disciplinar.

En ambos grupos están interesados en estudiar postécnico y especialidad quienes

no cuentan con esa formación; en cambio aspiran estudiar una maestría en el

IMSS quienes ya cuentan con un postécnico y en la SS mayormente quienes no

cuentan con postécnico y es mínimo el interés por estudiar doctorado.

Lo anterior enfatiza que las aspiraciones profesionales en los enfermeros que

cursaron licenciatura en enfermería se enfocan principalmente hacia el postgrado

y de manera secundaria hacia la formación postécnica especializante, este último

se ve más en el grupo IMSS, donde no se han reconocido los grados académicos

de posgrado especializante y se asigna una categoría de especialista a quien

ostenta un curso postécnico. (Ver tabla 10).

Con base en lo anterior, se identifica la necesidad primordial por acentuar en el

perfil de egreso de licenciatura el conjunto de saberes, actitudes, habilidades,


P á g i n a | 138

desempeños y los elementos de las competencias especificas para que los

enfermeros sean capaces de retroalimentar este proceso en la práctica y

aumenten sus perspectivas de desarrollo hacia el nivel de posgrado

especializante, en correspondencia con las necesidades tanto internas como

externas a la profesión, responsabilidad que deberían asumir principalmente los

enfermeros profesionales y las instituciones de educación superior.

Tabla 10. Enfermeros que cuenta con diploma de postécnico en relación con el tipo de
estudio que desearía continuar según hospital de pertenencia.
Tipo de estudio que Hospital Cuenta con Diploma Total
desearía cursar de postécnico en
para continuar con Enfermería
sus estudios
Sí No F

Curso postécnico IMSS 2 13 15

Secretaría de Salud 1 7 8

Total 3 20 23
Especialidad IMSS 1 3 4

Secretaría de Salud 2 15 17

Total 3 18 21
Maestría IMSS 15 4 19

Secretaría de Salud 7 16 23

Total 22 20 42
Doctorado Secretaría de Salud 1 1

Total 1 1
Ninguno IMSS 3 6 9

Secretaría de Salud 3 10 13

Total 6 16 22

FUENTE: trabajo de campo 2008.


P á g i n a | 139

Esto se aplica con claridad en el grupo IMSS quienes destacan un interés hacia el

postécnico, siendo que con la formación de licenciatura pueden desarrollar una

visión más enfocada hacia un postgrado especializante.

En cuanto al lapso transcurrido entre la formación de enfermero general a

licenciatura en enfermería se ubicó con un valor mínimo de 0 y un máximo de 31

años con una media de 16.4 años; al asociar por intervalos de edad, los valores

más frecuentes oscilaron entre 16 a 20 años en 44 casos y con una tendencia

similar en ambos grupos. En el caso del IMSS se ubicó a 21 casos entre 16 a 20

años, 12 sujetos de 21 a 25 años y 7 en el lapso de 11 a 15 años; en cambio, en

el grupo de la SS fueron 22 enfermeras las que estuvieron entre los 16 a 20 años,

16 en el lapso de 11 a 15 años y 11 entre los 6 a 10 años. (Ver tabla 11). Se

estima que el lapso transcurrido para tomar la decisión de realizar estudios de

nivelación profesional después del postécnico se dio en forma más temprana en el

grupo SS en comparación con el grupo IMSS; sin embargo coinciden en que la

etapa trascurrida entre nivel técnico y licenciatura se acentuó entre los 16 y 20

años posteriores a la formación técnica.

Tabla 11. Años transcurridos entre la formación de enfermero general


y de licenciatura en enfermería según hospital de procedencia.

Hospital Total

IMSS Secretaría de
Salud
Años transcurridos entre 0 0 1 1
la formación de 1 1 1 2
Enfermería General y
4 0 1 1
de Licenciatura en
Enfermería 5 1 2 3
6 0 1 1
7 0 2 2
8 0 2 2
P á g i n a | 140

10 1 6 7
11 0 3 3
12 2 2 4
13 2 2 4
14 1 6 7
15 2 3 5
16 2 8 10
17 4 3 7
18 5 5 10
19 1 2 3
20 9 5 14
21 2 0 2
22 1 2 3
23 1 2 3
24 4 0 4
25 4 1 5
26 2 0 2
27 1 1 2
30 0 1 1
31 1 0 1
Total 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

Este dato indica un lapso muy amplio en el que se ha desempeñando una

práctica en enfermería marcada por la formación técnica, ya que de acuerdo a los

datos aportados, las generaciones que egresaron entre 1988 y 1992 son las más

representativas que ingresaron al programa de profesionalización en enfermería,

de igual forma trató de relacionarse este dato con el año 1991 donde se ofertó el

primer curso complementario en enfermería por la ESEM/UAS que fue hace 16

años y el curso de la ENEO/UNAM que inició hace 8 años, en el 2000 y no se

encontró una relación entre estos; en cambio, se relacionó la fecha de los

programas de surgimiento de la ENEO con el de las generaciones mencionadas y

coincide con el lapso que oscila entre los 16 años, esto da una referencia muy
P á g i n a | 141

importante para afirmar que el programa de la ENEO en convenio con la SS o el

IMSS ha sido el determinante en la profesionalización del personal en la localidad.

Es importante destacar que el lapso transcurrido entre los estudios del nivel

técnico y de Licenciatura fue relacionado con la aspiración profesional y se

encontró mayor interés por la preparación de Posgrado en las etapas medias del

lapso de tiempo descrito y menor interés en los extremos de tiempo referidos. (Ver

tabla 12).

Tabla 12. Años transcurridos entre la formación de enfermería general


y de licenciatura en enfermería relacionado con el tipo de estudio
que desearían cursar para continuar con sus estudios.

Tipo de estudio que desearía cursar para continuar con sus Total
estudios
Curso Especialidad Maestría Doctorado Ninguno
postécnico
Años 0 0 1 0 0 0 1
transcurridos 1 1 0 0 0 1 2
entre la
4 0 0 1 0 0 1
formación de
enfermería 5 0 0 2 0 1 3
general y de 6 0 0 1 0 0 1
licenciatura 7 0 1 0 0 1 2
en
8 1 0 1 0 0 2
enfermería
10 1 2 2 0 2 7
11 0 1 2 0 0 3
12 2 0 2 0 0 4
13 0 0 3 0 1 4
14 3 2 1 0 1 7
15 1 3 0 1 0 5
16 2 4 3 0 1 10
17 1 0 2 0 4 7
18 1 2 6 0 1 10
19 0 1 1 0 1 3
20 5 2 4 0 3 14
21 1 0 0 0 1 2
22 0 0 2 0 1 3
23 1 1 1 0 0 3
24 1 0 3 0 0 4
25 1 0 1 0 3 5
P á g i n a | 142

26 1 0 1 0 0 2
27 0 1 1 0 0 2
30 0 0 1 0 0 1
31 0 0 1 0 0 1
Total 23 21 42 1 22 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

La importancia que tiene la maduración en la experiencia profesional en

cuanto al tipo de estudio que aspiran cursar se analizó en el sentido de conocer si

existe una relación entre las expectativas sobre su futuro profesional y las

tendencias en su desarrollo; es decir, si se visualizan a un nivel de postgrado y

hacia un área específica y ciertamente, se aprecia que los enfermeros en el

ámbito clínico de las principales instituciones de salud manifiestan mayor interés

hacia el postgrado a nivel de especialidad o maestría en coincidencia con el lapso

de madurez posterior a su egreso del nivel técnico y fortalecidos por la

profesionalización de su práctica. Otro aspecto que se identificó fue que es menor

el interés por estudiar un postgrado en cuanto a la variable del lapso de tiempo

transcurrido desde su formación técnica hasta el de licenciatura se encuentra en

los extremos referidos; es decir, es menor cuando tiene poco tiempo de haber

egresado o cuando ya está muy avanzado este periodo, lo cual se relaciona a su

experiencia en el ámbito laboral.

[Link]. Datos laborales.

Respecto a los datos laborales se estimó que 48 de los enfermeros con

licenciatura ocupaban categoría de enfermera general, 28 de jefe de piso/servicio

de los cuales 12 fueron del IMSS y 16 de la SS; además, 18 de enfermera

general “C” que equivale a licenciatura, ésta última sólo reconocida en la SS y sólo
P á g i n a | 143

8 ocupan categoría de enfermera especialista, 7 en el IMSS y 1 en la SS. (Ver

tabla 13). Al momento de la aportación de los datos fue necesario la clarificación

de este término en la población entrevistada y se hace la diferenciación a partir de

aclarar a la categoría como el tipo de contratación oficialmente reconocida en la

institución de salud. Los datos aportados describen que sólo en la normativa de la

SS se le dio un reconocimiento oficial con su respectiva retabulación salarial al

licenciado en enfermería, pero asignada con el código de enfermero general “C”,

existe un mínimo de enfermeros con licenciatura que ostenta categoría de

especialistas o nulo como jefe de enfermeros en la SS .

Tabla N° 13. Categoría que ocupa actualmente según hospital


Hospital Total

IMSS Secretaría de
Salud
Categoría que Jefe de Enfermeras 1 0 1
ocupas Jefe de piso/Servicio 12 16 28
actualmente
Enfermera Especialista 7 1 8
Enfermera General C 0 18 18
Enfermera General/A 25 23 48
Auxiliar de Enfermería 2 0 2
Especialista "C" 0 4 4
Total 47 62 109
FUENTE: Trabajo de campo, 2008

Al asociar la categoría con el requisito académico para ocupar el puesto, según

hospital de procedencia, se encontró que en el IMSS hay una normatividad ya

determinada de acuerdo al perfil requerido y para ocupar la categoría de jefe de

servicio/piso se acreditó el postécnico de administración más otro postécnico en

cualquier especialidad, de la misma forma, para ocupar la categoría de

especialista se necesitó acreditar el postécnico correspondiente al área de

especialidades básicas en el hospital.


P á g i n a | 144

Tabla N° 14. Requisitos académicos (diplomados, pos técnico, etc.) y


categoría que ocupa actualmente según hospital de procedencia.
Categoría que ocupas actualmente Tot
REQUISITOS al

ACADÉMICO
S

PARA
OCUPAR

EL PUESTO
Jefe de Jefe de Enfermer Enferm Enferm Auxiliar Especiali
Enferme piso/Serv a era era de sta "C"
ras icio Especiali General General Enferme
sta C /A ría
IMSS 1 12 0 0 0 13
Postécnico
Administra
ción y otro
Postécnico 0 0 7 0 0 7
Especialist
a
Enfermera 0 0 0 25 0 25
General
Constancia 0 0 0 0 2 2
de
Estudios
1 12 7 25 2 47
Total

SS 8 0 17 2 0 27
Licenciatur
a
Postécnico 1 0 0 0 0 1
Administra
ción y otro
Postécnico 2 1 0 1 0 4
Especialist
a
Enfermera 4 0 0 20 0 24
General
Licenciatur 1 0 1 0 4 6
ay
postécnico
especialist
a
16 1 18 23 4 62
Total
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 145

En cambio, en la SS se observó una diversidad de requisitos académicos para

ocupar la categoría de jefe de servicio, misma que fue desde el título de

Enfermera General, postécnico en alguna especialidad, postécnico de

administración más otro postécnico, licenciatura más un postécnico y el más

frecuente fue la licenciatura en enfermería; para la categoría de especialista se

requirió el postécnico específico del área a desarrollar y la recategorización a

enfermera general “C” se basó en ostentar el título de Licenciatura en Enfermería.

(Ver tabla 14).

Los datos aportados indican que la formación postécnica ha sido el requisito para

ocupar un puesto de especialista en un área específica en ambas instituciones por

la característica de formarse a través de un curso intensivo de 10 meses enfocado

a la colaboración especializada con una especialidad médica, pero es muy escasa

esta formación en los enfermeros que ingresaron a la profesionalización. Por otro

lado, para un ocupar la categoría de jefatura de mando medio o alto en el IMSS

se requirió de dos postécnicos más el desempeño laboral de dos años como

especialista y la licenciatura no era un requisito oficial; en cambio, en la SS

ocuparon ese código el personal con el requisito de licenciatura a partir del 2004,

ya que fue incorporado como una categoría de mayor jerarquía a la de General “A”

y sin tener una preparación especializada, pero ante la ausencia de personal con

esta preparación específica se les designa esta categoría.

En cambio, el puesto diferenciado de categoría por el tipo de actividad que

desarrolla en la práctica real, 47 confirmaron que desarrollan el de enfermera

general, 40 destacan con mandos medios y altos como jefes de enfermeras, de


P á g i n a | 146

enseñanza, de calidad, subjefes o supervisoras y jefes de servicio/piso, 27 de la

SS y 13 en el IMSS; 15 desarrollan la función de enfermera especialista,

sobretodo en el IMSS con 10 y 4 mencionan que desarrollan el puesto de general

“C” en la SS. (Ver tabla 15). Este dato contrasta con la información anteriormente

analizada, respecto a que se desempeñan puestos directivos altos y medios aún

sin poseer la categoría de dichos niveles jerárquicos en la SS; otro dato revela

que se desempeña el puesto de especialista sin haber recibido dicha formación en

la SS.

Tabla N° 15. Puesto que desempeña según hospital

Hospital
Secretaría de
IMSS Salud Total
Puesto que Jefe de Enfermeras 1 1 2
desempeñas Jefe de Enseñanza/Calidad
0 4 4
Subjefe de
Enfermeras/Supervisora 1 5 6
Jefe de Piso/Servicio 11 17 28
Enfermera Especialista 10 5 15
Enfermera General C 0 4 4
Enfermera General/A 21 26 47
Auxiliar de Enfermería 3 0 3
Total 47 62 109
FUENTE: Trabajo de campo, 2008.

Los requisitos académicos para ocupar el puesto fueron 49 casos el título y cédula

profesional de enfermera general; 27 de licenciatura, sólo en la SS; 14 el

postécnico de administración más otro postécnico especializado, siendo 13 del

IMSS, y 11 el postécnico especializado. (Ver tabla 16).

Estos datos revelan que los requisitos para ocupar puestos difieren entre cada

institución y lo más significativo radica en que la SS si reconoce la licenciatura


P á g i n a | 147

para asignar un puesto y el IMSS no la toma en cuenta para el puesto, pero en el

caso de tener una formación postécnica se invierte la situación porque en el IMSS

se convierte en elemento para asignar un puesto y en la SS no es tomado en

cuenta este requisito.

Tabla N° 16. Requisitos académicos para ocupar el p uesto actual


(diplomados, postécnico etc.) de acuerdo a hospital de procedencia.

REQUISITOS ACADÉMICOS PARA Hospital Total


OCUPAR EL PUESTO ACTUAL
IMSS Secretaría de
Salud
Licenciatura 0 27 27
Postécnico Administración y 13 1 14
otro
Postécnico Especialista 7 4 11
Enfermera General 25 24 49
Constancia de Estudios 2 0 2
Licenciatura y postécnico 0 6 6
especialista
Total 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

Igualmente, se asoció el puesto al requisito académico para ocuparlo y se

confirmó en el IMSS que 17 casos de altos y medios mandos de enfermería se

ejercen al acreditar la formación postécnica en administración y docencia más otro

postécnico especializado, en congruencia con la categoría que ostentan. En el

caso de la SS fue determinante 15 casos con el grado de licenciatura

exclusivamente y 4 casos con el título de general o algún postécnico más

licenciatura en 3 casos; se observó que la formación postécnica especializada fue

aplicada para desarrollar funciones de especialista en ambas instituciones de

salud y escasamente se ubicó a niveles directivos, pero llama la atención que


P á g i n a | 148

existen varios casos en que el requisito de enfermera general fue aplicado para

ocupar puestos de jefe de servicio en esta institución y, en cambio, existe un solo

caso que ocupa el puesto de jefe de servicio que requirió del postécnico de

administración más otro postécnico especializado.

Tabla N° 17. Requisitos académicos para ocupar el p uesto actual


(Diplomados, postécnico etc.) y puesto que desempeña
según hospital de procedencia.
Hos Requisitos Puesto que desempeñas Total
pital
Jefe Jefe Subjefe Jefe Enfer Enfe Enfe Auxili
de de de de mera rmer rmer ar de
Enfer Enseñ Enfermer Piso/ Espe a a Enfe
mera anza/C as/Superv Servic cialist Gen Gen rmerí
s alidad isora io a eral eral/ a
C A
IMS Postécnico 1 1 11 0 0 0 13
S Administra
ción y otro
Postécnico 0 0 0 7 0 0 7
Especialist
a
Enfermera 0 0 0 3 21 1 25
General
Constancia 0 0 0 0 0 2 2
de
Estudios
Total 1 1 11 10 21 3 47
S.S. Licenciatur 1 2 3 9 0 4 8 27
a
Postécnico 0 0 0 1 0 0 0 1
Administra
ción y otro
Postécnico 0 0 0 1 2 0 1 4
Especialist
a
Enfermera 0 0 1 4 2 0 17 24
General
Licenciatur 0 2 1 2 1 0 0 6
ay
postécnico
especialist
a
Total 1 4 5 17 5 4 26 62
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 149

Estos datos dan cuenta que en el IMSS existe una normatividad para ocupar

puestos de especialista y jefatura de mandos medios y altos basado en la

formación postécnica especializada en comparación con la SS donde no hay una

regulación interna en cuanto a los perfiles profesionales para ocupar puestos de

niveles jerárquicos que requieren una preparación especializada. (Ver tabla 17).

Otro dato que se asoció fue la aspiración profesional frente al puesto y categoría

que ocupan actualmente los enfermeros y se encontró coincidencia en ambas

variables, en primer término se tiene que existe una relación significativa entre

categoría de jefes de servicio y el interés por ingresar a maestría en 21 casos,

entre general “C” y maestría en 8 casos; en tanto que, la relación entre general /

“A” hacia el postécnico es de 18, a la especialidad es de 12 y a maestría en 7

casos. (Ver tabla 18).

Tabla N° 18. Categoría que ocupa actualmente y tipo de


estudio que desearía cursar para continuar con sus estudios
Tipo de estudio que desearía cursar para continuar con sus Total
estudios
Curso Especialidad Maestría Doctorado Ninguno
postécnico
Categoría Jefe de 0 0 1 0 0 1
que ocupas Enfermeras
actualmente Jefe de 0 3 21 0 4 28
piso/Servicio
Enfermera 1 1 3 0 3 8
Especialista
Enfermera 3 3 8 0 4 18
General C
Enfermera 18 12 7 0 11 48
General/A
Auxiliar de 1 1 0 0 0 2
Enfermería
Especialista 0 1 2 1 0 4
"C"
Total 23 21 42 1 22 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 150

Esto demuestra que el ostentar una categoría laboral de mayor nivel jerárquico en

una institución de salud pública incentiva el interés por ingresar a un postgrado a

nivel de especialidad o maestría, principalmente; por otro lado, quienes ostentan

niveles operativos básicos en la estructura del departamento de enfermería

aspiran a estudiar principalmente un postécnico o especialidad y en menor grado

una maestría.

En cuanto al puesto que desempeña y la relación con el interés por estudiar se

encontró que 26 casos de niveles de jefatura en mandos medios y altos se

interesan por la maestría en primer término, seguido de interés por especialidad y

algunos casos por postécnico; en cambio, quienes ostentan puesto de especialista

o general se interesan principalmente por maestría y secundariamente hacia

postécnico especializado. (Ver tabla 19).

Tabla N° 19. Puesto que desempeña y tipo de estudi o


que desearía cursar para continuar con sus estudios.

PUESTO Tipo de estudio que desearía cursar para continuar con su Total
formación
Curso Especialidad Maestría Doctorado Ninguno
postécnico
Jefe de Enfermeras 0 1 1 0 0 2
Jefe de 0 1 3 0 0 4
Enseñanza/Calidad
Subjefe de 2 0 3 0 1 6
Enfermeras/Supervisora
Jefe de Piso/Servicio 0 2 19 0 7 28
Enfermera Especialista 4 2 5 1 3 15
Enfermera General C 2 0 2 0 0 4
Enfermera General/A 14 14 8 0 11 47
Auxiliar de Enfermería 1 1 1 0 0 3
Total 23 21 42 1 22 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 151

Estos datos revelan que el postgrado de maestría se está perfilando como una

opción formativa de mayor interés en quienes tienen la experiencia de un

desempeño tanto en puestos básicos y especializados como en puestos directivos

en el departamento de enfermería, pero la formación especializada a nivel de

postécnico o postgrado se convierte en una opción con importancia secundaria.

Con base en el análisis de los datos anteriores, existe una diferencia de intereses

derivada del desempeño laboral del personal de enfermería, ya que a menor

categoría impulsa el interés por estudiar un curso postécnico, en tanto que a

menor puesto aumenta el interés por el posgrado de nivel maestría y

secundariamente hacia el postécnico; por otro lado, a mayor categoría es mayor

interés por el postgrado y un desempeño de puestos directivos aumenta la

perspectiva hacia el postgrado. Esta información indica que el desempeño en

puesto y categoría a mayor nivel jerárquico es un elemento que impulsa la

preparación y evolución profesional de enfermería a nivel de postgrado tanto hacia

la especialidad como hacia la maestría.

El servicio en relación con la institución en la que se ubican los enfermeros con

licenciatura es de 29 en hospitalización adulto, de estos 25 son de la SS; destacan

13 ubicados en la toco cirugía y 6 en Gineco-obstetricia, estos en el IMSS; otro

dato relevante es que 12 se desempeñan en las jefaturas de

enfermería/calidad/enseñanza, 10 de ellas en la SS. (Ver tabla 20).

Esta información indica que los enfermeros con licenciatura has sido ubicados en

el IMSS en congruencia con el área especializante para la que fueron formados

como licenciados en enfermería y obstetricia, al ubicarse en los servicio de


P á g i n a | 152

obstetricia en congruencia con los objetivos de la profesionalización para

disminuir los riesgos obstétricos; en cambio, en la SS fueron ubicados

principalmente en hospitalización y a niveles administrativos en relación con los

objetivos de la institución para la mejora de sus procesos en dichas áreas.

Tabla N° 20. Servicio donde está ubicado(a) según hospital de procedencia

SERVICIO Hospital Total

IMSS Secretaría de
Salud
Hospitalización 4 25 29
Medicina preventiva/Consulta 6 6 12
Externa

Urgencias Adultos 6 3 9
Urgencias pediátricas 0 1 1
UCI 2 2 4
UCIN/ Incubadoras 4 6 10
Quirófanos 4 8 12
CEYE 0 1 1
Tococirugía 13 0 13
Gineco-Obstetricia 6 0 6
Jefatura de Enfermería 1 1 2
Subjefatura de Enfermería 1 9 10

TOTAL 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.

De igual forma se describieron los años que llevan desempeñando el puesto

actual y el tipo de puesto que desempeñan y se observó que la mayoría, 52

enfermeros, se ubicaron en el rango de 1 a 5 años; de los cuales 23, de un total

de 28, se desempeñan en jefatura de altos y medios mandos. En el rango entre

6 y 23 años se ubicaron a 57 sujetos, principalmente, con puesto de enfermera

general / “A”. (Ver tabla 21).


P á g i n a | 153

Tabla N° 21. Puesto actual y años desempeñándolo.

Puesto que desempeñas To


AÑO tal
S
Jefe Jefe de Subjefe de Jefe de Enferm Enfer Enfer Auxilia To
de Enseñanza/ Enfermeras/S Piso/Se era mera mera r de tal
Enfer Calidad upervisora rvicio Especi Gener Gener Enfer
meras alista al C al/A mería
1 0 1 1 5 2 0 7 0 16
2 0 0 0 3 1 0 3 0 7
3 1 0 1 2 1 1 4 1 11
4 1 3 1 1 2 0 0 0 8
5 0 0 1 2 3 0 4 0 10
6 0 0 0 1 2 1 1 0 5
7 0 0 2 3 0 0 0 0 5
8 0 0 0 2 0 0 3 0 5
9 0 0 0 0 1 0 0 0 1
10 0 0 0 0 2 0 2 0 4
12 0 0 0 0 0 0 2 0 2
13 0 0 0 1 0 0 1 0 2
14 0 0 0 1 0 0 5 0 6
15 0 0 0 3 0 0 2 0 5
16 0 0 0 1 0 1 0 0 2
17 0 0 0 0 0 1 1 1 3
18 0 0 0 0 1 0 3 0 4
19 0 0 0 1 0 0 4 1 6
20 0 0 0 2 0 0 4 0 6
23 0 0 0 0 0 0 1 0 1
Total 2 4 6 28 15 4 47 3 10
9
FUENTE: trabajo de campo 2008.

Estos datos revelan que las enfermeras con puestos más altos en la jerarquía de

su departamento han sido asignadas a esos niveles recientemente en coincidencia

con el año 2004, en el que se emitió el dictamen de modificación de ley de la SS

para incorporar en el contrato colectivo la categoría de enfermera general “C”, que

corresponde a 16 enfermeras de la SS. Dicho dato reafirma que la formación de

licenciatura en enfermería ha otorgado a las enfermeras de la SS mayor


P á g i n a | 154

posicionamiento para desempeñarse y ejercer liderazgo en la toma de decisiones

en su institución de salud en etapas tempranas de su vida laboral. En tanto que,

en el IMSS las 45 licenciadas en enfermería se han ubicado en puestos de

enfermera general y no han sido recategorizadas, aunque se refirió que se les ha

dado la opción de ubicarlas principalmente en los servicios de toco-quirúrgica y

gineco-obstetricia para desarrollar la función especializante obtenida a través de

su formación con el programa educativo de licenciatura en enfermería y obstetricia

de la ENEO, en correspondencia con los objetivos institucionales adquiridos a

través de la profesionalización del personal de enfermería en área prioritaria.

5.4. Datos generales del Autoconcepto Profesional en Enfermería

Se describen a continuación los resultados globales de los elementos más

significativos, desglosados en cada una de las tres dimensiones, como son el yo

real, el yo desde los otros y el yo ideal.

5.4.1. Percepción desde el yo real a través su realización.

En general, los resultados obtenidos destacan que el indicador con una

frecuencia significativa que favorece el Autoconcepto Profesional de Enfermería

en la dimensión del yo real fue el vocacional, los indicadores favorables, pero en

menor grado fueron ejercida por profesionales controla la actividad y autonomía,

estos con mayor dificultad para su realización en la SS; en cambio, los indicadores

con resultados negativos fueron otorga un servicio único, preparación específica,

asume la responsabilidad y en mayor medida el altruismo, sin una diferencia

significativa entre los dos grupos estudiados respecto a este indicador.


P á g i n a | 155

Respecto a las afirmaciones descriptivas de la imagen que percibe el enfermero

en su práctica 64 reconocen que en ocasiones no han otorgado un cuidado de

enfermería integral y humanizado en su actividad habitual (indicador 1: otorga un

servicio único), de los cuales 27 pertenecen al grupo del IMSS y 37 a las

enfermeras de la SS; en tanto que un 45 no está de acuerdo con esto.

Fueron 94 quienes manifestaron que desempeñan el trabajo que les gusta

(indicador 2: vocacional) y el 15 estuvo en desacuerdo con esta afirmación, 4 del

grupo IMSS y 11 de la SS.

Las que señalaron que actúa con apego a las normas éticas y deberes de

enfermería (indicador 3: ejercida por profesionales) fueron 66 y 43 no estuvo de

acuerdo con esta percepción, entre estos 16 eran del IMSS y 27 de la SS.

Se obtuvieron 61 afirmaciones de enfermeros que establecen relaciones

cooperativas para mantener un alto nivel en la calidad del servicio y/o educación

(indicador 4: controla la actividad) y el 48 estuvo en desacuerdo con este

indicador, lo negaron 21 de los enfermeros del IMSS y 27 de la SS.

Solamente 49 de la población señaló que ha desarrollado las habilidades de

pensamiento reflexivo para la aplicación científica de la metodología del cuidado

(indicador 5: preparación específica) y 60 estuvo en desacuerdo con esta

afirmación, 26 pertenecientes al IMSS y 34 a la SS.

Afirmaron 69 que actúan con base en un juicio clínico y no teme al asumir

decisiones propias en beneficio de los pacientes (indicador 6: autonomía), en tanto

que el 40 opinó en desacuerdo con este indicador, 15 del grupo IMSS y 25 de la

SS.
P á g i n a | 156

Tabla N° 22. Dimensión percibida desde el Yo Real

INDICADOR IMSS SS TOTAL


SOCIOLÓGICO F F F

Servicio Único
De acuerdo 27 37 64
En desacuerdo 20 25 45

Vocacional
De acuerdo 43 51 94
En desacuerdo 4 11 15

Ejercida por profesionales


De acuerdo 31 35 66
En desacuerdo 16 27 43

Controla la actividad
De acuerdo 26 35 61
En desacuerdo 21 27 48

Preparación Específica
De acuerdo 21 28 49
En desacuerdo 26 34 60

Autonomía
De acuerdo 32 37 69
En desacuerdo 15 25 40

Asume su responsabilidad
De acuerdo 22 19 41
En desacuerdo 25 43 68

Altruismo
De acuerdo 41 54 95
En desacuerdo 6 8 14

Total 47 62 109

FUENTE: Trabajo de campo 2008

Se declaró que 41 enfermeros planifican y administran un cuidado integral

y seguro de acuerdo a la orientación teórica metodológica y normativa adoptada

por la institución donde se desempeñan (indicador 7: asume la responsabilidad) y

68 emitieron una respuesta desfavorable, 25 eran del grupo IMSS y 43 de la SS.


P á g i n a | 157

Además, 95 reconocieron que el principal motivo de estudiar la licenciatura fue

determinado por la promoción a una plaza superior para mejorar el ingreso

(indicador 8: altruismo), 41 eran del grupo IMSS y 54 del grupo SS y 14 opinó

negativamente al respecto, 6 del IMSS y 8 de la SS. (Ver tabla 22)

5.4.2. Percepción desde el yo a través de los otros.

De las afirmaciones que percibieron los enfermeros a través de la experiencia

retomada desde otras personas que les resultan significativas en el contexto de su

institución de salud (Ver tabla 23), el 75 afirmaron que el personal médico de su

área de trabajo identifica su actividad de enfermería de forma profesional

(indicador 1: otorga un servicio único) y 34 estuvo en desacuerdo con esta

percepción, entre estos últimos el 13 fueron del IMSS y el 21 de la SS.

Fueron 49 quienes aseguraron que el ámbito de trabajo les da la oportunidad de

realizar plenamente su función profesional (indicador 2: vocacional) y 60 lo

negaron 28 del grupo IMSS y en la SS fueron 32.

Se tuvieron 86 los enfermeros que manifestaron percibir estimación y respeto de

sí mismos y de sus colegas al otorgar un cuidado de calidad (indicador 3: ejercida

por profesionales) y el 23 consideró que esto no sucede en la práctica, esta

tendencia negativa está presente de forma considerable en el grupo IMSS con 15

en relación al 8 de los enfermeros de la SS.

Fueron 86 los enfermeros que expresaron que las asociaciones de enfermería en

su región trabajan activamente para conseguir la regulación de la práctica

profesional y promover la actualización continua (indicador 4: controla la actividad)


P á g i n a | 158

y un 23 no estuvo de acuerdo, sobretodo la percepción desfavorable se acentuó

moderadamente con12 enfermeros en el grupo IMSS, frente a 11 de la SS.

Respecto a las oportunidades laborales que otorgó la institución de salud,

necesarias para favorecer la formación (indicador 5: preparación específica), 75

opinó que sí se les dio, esta percepción favorable se presentó mayormente en el

grupo de la SS en 47 sujetos y en el IMSS fueron 28; asimismo, 34 afirmaron que

no se les apoyó, agudizándose esta situación en 19 enfermeros del IMSS y en 15

de la SS.

En cuanto al criterio de los jefes inmediatos a su categoría, 88 consideraron que

valoran y apoyan la efectividad de su participación dentro del equipo de salud, al

tomar decisiones importantes para el cuidado del paciente (indicador 6:

autonomía) y el 21 percibió una valoración negativa en su actuar, sin encontrar

una diferencia significativa en ambos grupos.

Se tuvo que 94 opinaron que los supervisores juzgan la calidad de su trabajo

basados en competencias y funciones bien diferenciadas por la categoría que

ocupan en la institución (indicador 7: asume la responsabilidad) y el 15 estuvo en

desacuerdo con la afirmación, sin encontrar diferencia significativa entre los dos

grupos.

Fueron 78 quienes percibieron estar convencido que en la institución donde se

desempeña se establecerán lineamientos para garantizar la recategorización del

licenciado en enfermería y con ello aumentarán sus ingresos (indicador 8:

altruismo), pero 31 consideraron que esto no va a suceder y es mayor la

incertidumbre en este aspecto en 26 enfermeros del grupo de la SS, a pesar de


P á g i n a | 159

que en ésta institución ya se han dado las promociones de jerarquía derivados de

la formación profesional.

Tabla N° 23. Dimensión percibida desde el y o desde los otros.

INDICADOR IMSS SS TOTAL


SOCIOLÓGICO F F F

Servicio Único
De acuerdo 34 41 75
En desacuerdo 13 21 34

Vocacional
De acuerdo 19 30 49
En desacuerdo 28 32 60

Ejercida por profesionales


De acuerdo 32 54 86
En desacuerdo 15 8 23

Controla la actividad
De acuerdo 35 51 86
En desacuerdo 12 11 23

Preparación Específica
De acuerdo 28 47 75
En desacuerdo 19 15 34

Autonomía
De acuerdo 37 51 88
En desacuerdo 10 11 21

Asume su responsabilidad
De acuerdo 40 54 94
En desacuerdo 7 8 15

Altruismo
De acuerdo 42 36 78
En desacuerdo 5 26 31

Total 47 64 109 100

FUENTE: Trabajo de campo 2008


P á g i n a | 160

Se puede observar que en la dimensión del yo desde los otros existe en general

una tendencia moderadamente favorable hacia la formación de la Autopercepción

Profesional de Enfermería, sólo se percibió una experiencia negada en el

indicador vocacional; sin embargo, se presentó un porcentaje mayor en el grupo

del IMSS que afirmó desacuerdo en los indicadores vocacional, ejercida por

profesionales, controla la actividad y preparación específica percibiendo mayor

dificultad para integrar estos elementos a la autopercepción profesional y, en

cambio, en el indicador referido al altruismo se invirtió esta tendencia, mostrando

mayor negación en el grupo de la SS.

Esto puede explicar que en los enfermeros del IMSS existen elementos del

contexto, generados a partir de la percepción dada desde las personas que son

significativas para ellos, que están afectando negativamente su autopercepción.

Este fenómeno es más significativo que en el grupo de la SS en los indicadores

vocacional, ejercida por profesionales, controla la actividad y preparación

específica; asimismo, los enfermeros del IMSS revelan mayores expectativas de

reconocimiento profesional en su ámbito clínico por la formación adquirida y, en

cambio, los enfermeros de la SS muestran incongruencia entre el reconocimiento

favorable que perciben de los otros y la falta de correspondencia entre la

oportunidad para realizarse y regular su función ante la Institución, a pesar de ya

estar normado el procedimiento para la recategorización de su actividad

profesional, es decir, no tienen confianza plena de que su función será establecida

tanto oficialmente como en su perfil laboral.


P á g i n a | 161

5.4.3. Percepción desde el yo ideal conceptualizado a través de lo

formativo.

En cuanto a la percepción que tiene el personal de enfermería desde su formación

(Ver tabla 24), 50 opinaron que el cuidado adquirido se basa en una visión global

del ser humano (indicador 1: otorga un servicio único) y 59 no estuvo de acuerdo,

esto en 29 enfermeros del grupo IMSS y en 30 de la SS.

También 62 afirmaron que el prestigio de la profesión se fundamenta en la

actividad humanista y el reconocimiento social obtenido (indicador 2: vocacional),

con mayor énfasis en 38 enfermeros del grupo de la SS y el 48 no estuvo de

acuerdo, con 23 del grupo IMSS y 24 de la SS con 22%. Esto revela una

percepción negativa sobre los elementos idóneos que determinan el aspecto

vocacional obtenido a través de lo formativo en ambos grupos.

Igualmente, 62 sostuvo que el código de ética guía la práctica con base en

estándares de excelencia y es coherente con la legislación del ejercicio de

enfermería (indicador 3: ejercida por profesionales), esta afirmación se dio en 38

sujetos del grupo de la SS y en 24 del IMSS, pero 47 no estuvo de acuerdo con

esta afirmación, presentándose este elemento en 23 enfermeros de la población

IMSS y en 24 de la SS.

Asimismo, 71 han comprobado que estar colegiado en una asociación de

enfermería promueve la cooperación y eleva el nivel profesional (indicador 4:

controla la actividad), pero 38 manifestaron una tendencia negativa y este

elemento se presentó en igual frecuencia en 19 enfermeros de cada institución.


P á g i n a | 162

Fueron 72 quienes reconocieron que las IES en enfermería ofertan programas

acordes a las necesidades formativas y de salud para dar la posibilidad de

estudiar una licenciatura con prestigio universitario (indicador 5: preparación

específica), este indicador se manifestó en 48 enfermeros del grupo SS, pero 37

opinó en desacuerdo, sobretodo 23 del grupo IMSS. Es relevante este dato, sobre

todo si se tiene en cuenta que la IES de procedencia en el caso del grupo IMSS

fue principalmente la ENEO a través del SUA en la SS y en el IMSS y en el caso

de la SS se identificaron en similitud de porcentajes tanto escuelas locales (ESEM

y ESEC) como nacionales (ENEO, Politécnico) a través del SUA.

Respecto al rol de enfermería actual, 64 percibieron que establecen una relación

de colaboración con el paciente, tienen una intervención bien diferenciada y

participa como agente de cambio en la solución de problemas de los individuos

(indicador 6: autonomía), este rol se aprecia en 40 enfermeros de la SS, pero 45

estuvieron en desacuerdo, sobretodo en 23 del grupo del IMSS frente a 22 de la

SS.

Se observó que 39 sujetos opinaron que la práctica de enfermería debe estar

sustentada en una orientación teórica - filosófica y metodológica y asumir un

código de ética contemplado en la legislación vigente (indicador 7: asume la

responsabilidad) y la mayoría, 70 enfermeros, negaron esta percepción, esta

afirmación fue identificada en forma similar al indicador asume la responsabilidad

de la dimensión del yo real experimentada por los enfermeros. Este indicador

mostró una similitud de respuestas en ambos grupos, lo que otorga mayor

consistencia interna en esta afirmación.


P á g i n a | 163

Tabla N° 24. Dimensión percibida desde el Yo Ideal.

INDICADOR IMSS SS TOTAL


SOCIOLÓGICO F F F

Servicio Único
De acuerdo 18 32 50
En desacuerdo 29 30 59

Vocacional
De acuerdo 24 38 62
En desacuerdo 23 24 48

Ejercida por profesionales


De acuerdo 24 38 62
En desacuerdo 23 24 47

Controla la actividad
De acuerdo 28 43 71
En desacuerdo 19 19 38

Preparación Específica
De acuerdo 24 48 72
En desacuerdo 23 14 37

Autonomía
De acuerdo 24 40 64
En desacuerdo 23 22 45

Asume su responsabilidad
De acuerdo 16 23 39
En desacuerdo 31 39 70

Altruismo
De acuerdo 8 23 31
En desacuerdo 39 39 78

Total 47 62 109

FUENTE: Trabajo de campo 2008

Finalmente, 31 consideraron que el interés por hacer las cosas mejor es el rasgo

principal que debe sustentar la formación de los enfermeros (indicador 8:

altruismo), siendo 23 del grupo SS y 8 del IMSS, mientras que 78 estuvo en


P á g i n a | 164

desacuerdo con dicha afirmación, 39 de cada grupo, situación que se relaciona de

manera similar en la dimensión del yo real. La estimación de esta respuesta

negada indica un porcentaje elevado de enfermeros que no anteponen el interés

por mejorar la profesión, sino que atiende a otros intereses personales, en

coincidencia con este indicador en el yo real se afirma que el interés es más bien

lucrativo.

5.5. Análisis estadístico del instrumento para conocer la Autopercepción

Profesional.

Para el análisis de los resultados se inició con la descripción general de cada uno

de los indicadores de Autopercepción Profesional de Enfermería y se contrastaron

estos rasgos de acuerdo a las afirmaciones de cada grupo; enseguida se realizó

un análisis estadístico a través de la aplicación de una prueba paramétrica de

correlación de Pearson entre los indicadores del yo real frente al yo desde los

otros y del yo real frente al yo ideal y se plasmó este comparativo, entre las

dimensiones del yo, a través de un diagrama mediante dos círculos superpuestos

que englobaron los indicadores sociológicos de la profesión que fueron

congruentes, los distorsionados y los negados. (Diagrama 2).

El análisis de la autopercepción se llevó a cabo confrontando las dimensiones

descritas por Rogers (1993), como son: el yo real, el yo a través de los otros y el

yo ideal; se cruzaron dos dimensiones a la vez partiendo del yo real en cada

comparación y se identificó el nivel de significancia bilateral a través de la prueba

de correlación de Pearson aplicada a los 8 indicadores que caracterizan a una

profesión; se utilizó esta prueba paramétrica para darle el rigor investigativo al


P á g i n a | 165

instrumento de índole cuantitativa, aunque con una consistencia interna

eminentemente cualitativa, con la finalidad de correlacionar objetivamente cada

una de las tres dimensiones del yo profesional que conforman la Autopercepción.

Este análisis se representa en forma de diagrama con dos círculos superpuestos

referidos por Engler (1996) de la siguiente forma:

Diagrama 2.

Autopercepción Profesional de Enfermería:

Estado de tensión Psíquica

Experiencias
Experiencias
Distorsionadas 3
A Negadas B
4
Estructura 2 Experiencia
7 1
del Yo 5
8
6

Experiencias congruentes

Indicadores sociológicos de la profesión: 1) Otorga un Servicio Único, 2) Vocacional,

3) Ejercida por profesionales, 4) Controla la actividad, 5) Preparación específica,

6) Autonomía, 7) Asume su responsabilidad y 8) Altruismo.


P á g i n a | 166

Esta representación del análisis concreto de los datos aportados del formulario

autoadministrado sobre la Autopercepción Profesional de Enfermería plasmado a

través del diagrama anterior, surge al cruzar uno a uno los 8 criterios sociológicos

de la profesión en las 3 dimensiones del yo y se encontró una correlación de

Pearson significativa del indicador servicio único del yo real frente al yo ideal

porque tuvo una significancia estadística negativa de .804; igualmente, el altruismo

del yo real frente al yo desde los otros con una significancia alta negativa de .991 y

una correlación significativa negativa de .538 con el yo ideal.

Lo anterior indica que cuando no se otorga un cuidado integral y humanizado en la

actividad habitual de enfermería está correlacionado con no haber aprendido que

el cuidado de enfermería está basado en una visión global del ser humano.

De la misma forma se encontró que el principal motivo de estudiar licenciatura

estuvo determinado por la promoción de una plaza superior para obtener mejor

ingreso y esto se correlacionó altamente de forma negativa cuando los enfermeros

expresaron estar convencidos de que la institución de salud no les establecerá los

lineamientos para garantizar su recategorización como licenciado en enfermería y

con ello aumentar sus ingresos; asimismo, otro elemento que se correlacionó

negativamente a este elemento fue que el interés por hacer las cosas mejor no es

el rasgo principal que debe sustentar la formación de los enfermeros.

Esto implica que el cuidado profesionalizado que debe caracterizar la esencia de

enfermería se ve limitada en el proceso de la incorporación a la autopercepción

profesional a consecuencia de percibir que su actividad otorgada no ha logrado


P á g i n a | 167

ganarse este reconocimiento por los profesionales de medicina con los que se

relaciona en su ámbito clínico; a este elemento se agrega que no son motivados

por ejercer de la mejor forma, sino que los intereses que están prevaleciendo en

su actuar son los personales por obtener una mejor remuneración antes que

elevar el estatus y darle carácter de profesión a la enfermería.

Esta situación hace evidente que la profesión de enfermería se ha constituido

como una profesión de bajo perfil profesional al anteponer los intereses

personales antes que los de la profesión. En este aspecto se observó que en las

instituciones no se han otorgado los lineamientos para reconocer su actividad en

función de su formación y la actividad realizada con profesionalismo; sin embargo,

el problema de fondo en este aspecto es debido a que el fin principal que

promueve la profesionalización no ha sido por mejorar su actividad, situación por

la que fue creado y apoyado este programa en las instituciones educativas y de

salud, sino que atiende a intereses más bien personales por obtener una

remuneración y/o puesto más elevado, se busca un reconocimiento más de índole

lucrativa que el reconocimiento social por la actividad que se desarrolla.

Un aspecto fundamental de este análisis representa que los elementos adquiridos

desde lo formativo en la evolución del cuidado profesionalizado no se han

logrado realizar en la experiencia profesional a plenitud; incluso son los elementos

que más influyen en la percepción negativa, manifestada por los enfermeros de

ambos grupos y con una acentuación mayor en el grupo de enfermeros del IMSS,

al no tener establecidos ni aceptados los lineamientos oficialmente para su


P á g i n a | 168

recategorización y causar un estado mayor de tensión psíquica que no permite

una autopercepción profesional favorable.

Los datos anteriores describen que los indicadores con mayor significancia

negativa respecto a la autopercepción profesional que resultaron de comparar el

yo real frente al yo desde los otros fueron el servicio único frente a ejercida por

profesionales y controla la actividad con .480, simultáneamente; frente a la

preparación específica con .667 y frente al asumir su responsabilidad obtuvo una

significancia de .914 considerada alta.

En el mismo indicador servicio único del yo real frente al yo ideal se encontró una

significancia negativa alta frente a los indicadores servicio único .804, controla la

actividad .900, preparación específica .768, autonomía .821 y altruismo .608 y

significancia moderada de .481 en lo vocacional. Esto implica que el no otorgar un

cuidado integral y humanizado se relaciona con los elementos contextuales que se

perciben en la institución de salud, que incluyen no recibir las oportunidades

laborales para favorecer su formación y más aún porque los supervisores de

enfermería no juzgan la calidad de su trabajo basados en competencias y

funciones bien diferenciados por la categoría que ocupa. Otro factor que se

relaciona moderadamente con este elemento es debido a que los licenciados en

enfermería de su ámbito de trabajo no manifiestan estimación y respeto en el

cuidado que otorgan y las asociaciones de su región no trabajan activamente para

regular la práctica y promover la actualización.

Entre los elementos simbolizados a través de lo formativo como idóneos y que

afectan significativamente en este proceso de caracterizar el servicio único de


P á g i n a | 169

enfermería se encontró cuando: el cuidado de enfermería que se ha adquirido no

está basado en una visión global del ser humano; comprueban que estar

colegiado en una asociación de enfermería no ha promovido la cooperación ni

elevado el nivel profesional; reconocen que las instituciones de educación superior

en enfermería no ofertan los programas acordes a las necesidades formativas y de

salud; dicen que no cuentan con una licenciatura de prestigio universitario;

afirman que su rol actual no establece una relación de colaboración con el

paciente, no tiene una función bien diferenciada ni participa como agente de

cambio en la solución de problemas de los individuos; cuando consideran que el

interés por hacer mejor las cosas no es el rasgo principal que sustenta la

formación de los enfermeros y; otro elemento que se relaciona en menor

significancia, es que han aprendido que el prestigio de la profesión no se

fundamenta en la actividad humanista y el reconocimiento social obtenido.

El indicador referido a lo vocacional en la dimensión yo real frente al yo desde los

otros cobra significancia negativa alta de .871 frente al altruismo. El elemento

vocacional se percibe como no desempeñarse en el trabajo que les gusta a los

enfermeros y esto se correlaciona altamente al expresar que no están

convencidos de que la institución de salud en donde se desempeñan establecerá

los lineamientos para garantizar la recategorización y el aumento del ingreso del

licenciado en enfermería.

Los indicadores sociológicos ejercida por profesionales y controla su actividad se

manifiesta una percepción positiva al confrontar con los indicadores de la

dimensión del yo real frente al yo desde los otros y al comparar igualmente el yo


P á g i n a | 170

real frente al Ideal y estos elementos ponen de manifiesto, respecto al primer

indicador ejercida por profesionales, que actúan con apego a la ética y deber de

enfermería relacionada con establecer relaciones cooperativas y de calidad en la

práctica y educación de enfermería y afirmar que el código de ética guía la

práctica con base en estándares de excelencia y es coherente con la ley del

ejercicio de enfermería; de la misma forma el indicador controla su actividad lo

expresan como una tendencia positiva a establecer relaciones cooperativas para

mantener un alto nivel en la calidad del servicio otorgado y esto se relacionan con

el hecho de que las asociaciones de enfermería trabajan activamente para

conseguir la regulación de la práctica profesional y promover la actualización

continua; así como por comprobar que estar colegiado en una asociación de

enfermería promueve la cooperación y elevación del nivel profesional.

Se encontró una significancia negativa moderada de .480 en el indicador de

preparación específica al confrontar el yo real frente al yo desde los otros y una

significancia positiva frente al yo ideal. Esto afirma que perciben no haber

desarrollado las habilidades de pensamiento reflexivo para la aplicación científica

de la metodología del cuidado relacionado con que la institución de salud no le ha

otorgado las oportunidades laborales necesarias para favorecer su formación; en

cambio, reciben una consideración positiva cuando reconocen que la institución de

educación superior de enfermería oferta programas acordes a las necesidades

formativas y de salud para dar la posibilidad al personal de enfermería de estudiar

una licenciatura de prestigio universitario.


P á g i n a | 171

El indicador de la autonomía se percibe moderadamente negativo ante el indicador

de ejercida por profesionales y altruismo cuando se confrontaron el yo real frente

al yo desde los otros y no se apreciaron incongruencias entre los indicadores del

yo real frente al yo ideal.

La autonomía se percibe negativa cuando no se actúa con base en un juicio

clínico y se tiene temor de asumir decisiones propias en beneficio de los pacientes

y esto adquiere una significancia negativa moderada cuando el personal con

licenciatura en enfermería de su ámbito laboral no manifiestan estimación y

respeto de sí mismos y de sus colegas al otorgar cuidados de calidad y también

cuando opinan que la institución donde se desempeñan no establecerá los

lineamientos para garantizar la recategorización del licenciado en enfermería y con

ello aumentar sus ingresos. Aunque se percibe una consideración positiva cuando

asumen que el rol de enfermería actual establece una relación de colaboración

con el paciente, tiene una intervención bien diferenciada y participa como agente

de cambio en la solución de problemas de los individuos.

Respecto al indicador asume su responsabilidad se observó una autopercepción

favorable al realizar la confrontación entre las tres dimensiones del yo; esto

muestra que los enfermeros planifican y administran un cuidado integral y seguro

de acuerdo a la orientación teórica-metodológica y normativa adoptada por la

institución de salud donde se desempeñan y este elemento se fortalece cuando

los supervisores juzgan la calidad de su trabajo basados en competencias y

funciones bien diferenciadas por la categoría que ocupa en la institución y más

aún se reafirma positivamente la autopercepción profesional porque están


P á g i n a | 172

convencidos de que la práctica de enfermería debe estar sustentada en una

orientación teórica-filosófica-metodológica y asumir un código de ética

contemplado en la legislación en materia de salud vigente.

En el análisis del último criterio sociológico de las profesiones, el altruismo reporta

uno de los elementos que mayor significancia negativa en la confrontación de las

tres dimensiones del yo; en primer término, al confrontar el yo real frente al yo

desde los otros se tuvo una percepción con significancia negativa alta en los

indicadores controla la actividad, autonomía y altruismo; por otra parte, cuando se

comparó el yo real frente al yo ideal se observó una significancia negativa media

del altruismo frente a preparación específica y reportan una significancia negativa

alta frente a otorgar un servicio único, vocacional, controla la actividad,

autonomía, asume su responsabilidad y altruismo.

Lo referido anteriormente revela que el principal motivo de estudiar la licenciatura

estuvo determinado por la promoción de una plaza superior para obtener un

mejor ingreso, se presenta cuando perciben que: las asociaciones de enfermería

en su región no trabajan activamente para conseguir la regulación de la práctica

profesional y promover la actualización continua; si sus jefes inmediatos no

valoran y apoyan la efectividad de su participación dentro del equipo de salud al

tomar decisiones importantes para el cuidado del paciente y cuando están

convencidos que en la institución donde se desempeñan no establecerá los

lineamientos para garantizar la recategorización del licenciado en enfermería y con

ello aumentar sus ingresos.


P á g i n a | 173

En el yo ideal se reafirma una correlación altamente negativa cuando: comprueba

que estar colegiado en una asociación de enfermería no promueve la cooperación

y elevación del nivel profesional; supone que el rol de enfermería actual no

establece una relación de colaboración con el paciente no tiene una intervención

bien diferenciada ni participa como agente de cambio en la solución de problemas

de los individuos y al aceptar que el interés por hacer las cosas mejor no es el

rasgo principal que sustenta la formación de los enfermeros.

CAPÍTULO VI.

Discusión y Conclusiones.

6.1. Discusión.

En términos generales, los datos obtenidos a través de la entrevista

autoadministrada diseñada para describir la Autopercepción Profesional permiten

afirmar que el universo se conformó por la población total de enfermeros que

cursaron su formación complementaria del nivel técnico a licenciatura en

enfermería, durante el periodo de 1991 al 2007, se aplicó el instrumento a 109

enfermeros equivalente al 90.83% y se excluyeron a 11 que correspondió a

9.17%, la población se distinguió en dos grupos derivada de la adscripción laboral

en el ámbito clínico del IMSS o de la SS .

La información permitió caracterizar a la población en los aspectos personales,

académicos y laborales; concluyendo que la profesionalización se dio

predominantemente en el sexo femenino, siendo 108 enfermeras y sólo un

enfermero, con una media de edad de 41.9 años, en un rango más frecuente entre

los 41 y 50 años en el IMSS y entre los 36 y 45 años en la SS; prevaleció el


P á g i n a | 174

estado civil de casados en ambos grupos con 71 casos en total, seguida de 11

divorciados en el grupo SS y 8 solteros en cada grupo.

Los datos académicos revelaron que los programas enfocados a la

profesionalización surgieron con mayor impulso de la ENEO a partir del 2000 a

través del SUA y en convenio con las instituciones de salud locales, aunque el

pionero del programa complementario de licenciatura en enfermería fue a nivel

local la ESEM/UAS en 1991 y continuó ofertando el programa permanentemente

desde el 2005 ante las necesidades formativas del personal de salud.

Los principales centros educativos enfocados a la profesionalización del grupo

IMSS se derivaron de la ENEO y en el grupo de la SS de la ESEM/UAS y en

segundo término de la ENEO. El tiempo de estudio en el IMSS fue de 1 año

predominantemente y en la SS fue de 1.5 a 2 años en su mayoría.

El grupo IMSS recibió mayor impulso de estudiar el programa de la ENEO debido

a un convenio pactado para profesionalizar al personal de enfermería con recursos

propios, pero el mismo programa y la formación del grupo SS fue más diversa y

prolongada, de acuerdo a los programas de la ESEM.

Otro dato mostró que los enfermeros del IMSS contaron con mayor preparación

postécnica, adicional a la licenciatura, en contraste con la SS, donde a partir del

2004 fue reconocida y remunerada oficialmente la licenciatura en enfermería como

general “C”. Respecto al nivel postécnico que ostentaron, principalmente fueron

administración y docencia más otro postécnico adicional, esto con predominio en

el grupo IMSS y le siguieron en importancia el de intensivista y quirúrgica.


P á g i n a | 175

Es conveniente señalar que para ocupar el puesto de jefe de piso o servicio en el

IMSS se requiere acreditar dos postécnicos, el de administración y docencia y otro

más en cualquier especialidad básica, pero en la SS no se dieron estos requisitos,

ya que con el nivel Licenciatura las enfermeras se ubicaron en puestos directivos

de mandos altos y medios, tales como Jefe de Enfermeras, de Calidad,

Supervisoras y Jefes de Servicio.

El proceso de titulación fue eficiente en ambos grupos, pero se observó menor

índice en el grupo egresado de la ESEM en dicho proceso.

Se observó mayor aspiración por estudiar Maestría con énfasis en Enfermería,

seguida de Postécnicos y Especialidad orientados hacia Administración,

Quirúrgica y Pediatría, principalmente.

Se observó que los requisitos contractuales para promoción escalafonaria en cada

institución de salud se relacionó con el grado que aspiran a cursar; de tal forma,

en el IMSS se inclinan hacia el nivel postécnico y la especialidad y en la SS hacia

la especialidad y maestría y escasamente hacia un doctorado.

El lapso que transcurrió entre la formación de Enfermera General a Licenciatura

en Enfermería se ubicó entre los 16 a 20 años, con una media de 16.4 años y fue

menor el lapso que transcurrió en el grupo SS, ubicados con mayor frecuencia

entre los 6 a 20 años en comparación con el grupo IMSS que fue de los 11 a 25

años principalmente.

Al asociar el lapso de estudios con la aspiración profesional, se encontró mayor

interés por formarse a nivel de postgrado en las etapas medias de la experiencia

profesional, ubicada entre los 10 a 18 años, posterior a la formación técnica.


P á g i n a | 176

De igual forma se observó que la mayoría desarrolla la función de enfermera

general, aunque es significativo el personal con categoría de general “C”, sólo

reconocida en la SS que desarrolla la función de general y le sigue en importancia

el de jefe de servicio.

Al asociar categoría y requisito académico se observó mayor claridad y

congruencia del perfil requerido en el IMSS para ostentar la categoría de jefe de

servicio al acreditar dos postécnicos, como son el de administración y otro en área

de especialidad y en el caso de especialista al requerirse la formación postécnica

especializada; en cambio en la SS se observó que no es tan específica la

normatividad para asignar la categoría de jefe de servicio o altos mandos y en el

caso de especialista si se requiere la formación postécnica especializada, aunque

el acreditar el nivel Licenciatura en Enfermería ha sido un factor determinante para

ostentar las categorías de jefe de servicio y altos mandos, así como el de general

“C”. Este aspecto indica más énfasis de las políticas institucionales hacia la

profesionalización de la actividad que el enfoque hacia el desarrollo de las

competencias especializadas en enfermería.

Por otro lado, al contrastar el puesto frente a la categoría y el requisito académico

para ocuparlo se observó mayor homogeneidad en la normatividad para

desarrollar el puesto en el IMSS en congruencia con la categoría que ostenta,

basada en la formación postécnica en administración y docencia más otro

postécnico especializado para desarrollar puestos directivos de altos y medios

mandos, y en el caso de la SS la institución ha sido más flexible en sus políticas,

ya que se les ha otorgado a los Licenciados en Enfermería mayor espacio para su


P á g i n a | 177

desarrollo en puestos directivos de altos y principalmente en mandos medios y a

las enfermeras con preparación postécnica más licenciatura se les ubicó

principalmente en puestos de especialistas y pocos casos en niveles directivos.

Finalmente se confrontaron puesto y categoría frente al tipo de estudio que

aspiran cursar y coincide principalmente que a menor puesto y/o categoría es

mayor el interés por estudiar un curso postécnico y a mayor jerarquía en la

categoría y/o puesto aumenta el interés por estudiar un postgrado, principalmente

de nivel maestría, como un elemento que impulsa la educación continua y

evolución profesional en la población estudiada.

La primera parte de la investigación inició con la fase cualitativa mediante

entrevistas en profundidad a 11 enfermeras y 11 médicos en proporción del 10%

de la población total distribuida en cada institución de salud, el método de análisis

de la información fue hermenéutico y con un orden sistemático para identificar

categorías y subcategorías o familias de códigos y así establecer las dimensiones

de la autopercepción que representaban. Se triangularon las expresiones de las

enfermeras frente a la de los médicos y con base en la evaluación dicotómica de

las opiniones enfocadas a explorar los 8 indicadores sociológicos descritos por

Cortina (1996) y se representaron en un diagrama propuesto por Rogers (1993)

para apreciar la autopercepción, encontrando un Estado de Tensión Psíquica aún

mayor que la percibida en los resultados de la entrevista cerrada

autoadministrada.

En primer término, el análisis de los resultados cualitativos derivados de las

entrevistas abiertas indica que la opinión triangulada entre el profesional médico


P á g i n a | 178

difiere respecto a la percepción que tiene la enfermera formada con licenciatura y

se ha incorporado a su área de servicio, pero tal parece que esta diferencia no

afecta negativamente la propia imagen profesional que tiene de sí misma la

enfermera, más bien parece que esta valoración del médico si es significativa e

importante y más positiva de la que manifiesta la propia enfermera; es decir, la

enfermera tiende a emitir juicios de valor más abiertos y críticos de su propia

imagen ante los demás, pero se acentúa este juicio cuando habla de la imagen

profesional de la enfermera en tercera persona. Este aspecto es mencionado por

Rogers como la tendencia egoísta de las personas cuando atribuyen a otros las

adversidades o fallas; en el campo de enfermería, esto puede estar relacionado

con el conocimiento que tiene del fenómeno en su campo de competencia y

posiblemente refleja de manera implícita la desunión y falta de impulso del gremio

hacia el esfuerzo que está realizando sus colegas o, siendo autocríticas,

representaría para sí mismas analizar su evolución en la enfermería profesional.

Las experiencias congruentes del análisis hermenéutico derivado de la fase

cualitativa, percibidas plenamente como positivas hacia el autoconcepto

profesional se refieren al otorgar un servicio único; las experiencias distorsionadas

fueron ubicadas en los indicadores vocacional, ejercida por profesionales y

altruísmo, al haber tanto semejanzas como algunas diferencias en las

apreciaciones de ambos informantes y de ambas instituciones de salud y los

indicadores que se percibieron con tendencia negativa para el autoconcepto

profesional, al ser muy significativa la incongruencia en la triangulación de

información y que se requiere dar prioridad para evitar actitudes negativas en la


P á g i n a | 179

realización profesional, fueron: controla la actividad, preparación específica,

autonomía y asume su responsabilidad.

En la segunda fase cuantitativa, a través de los resultados obtenidos con la

entrevista autoadministrada cerrada, se identificaron las congruencias entre los

elementos del contexto obtenidos por la percepción del yo real frente al yo desde

los otros y del yo real frente a la percepción del yo ideal y de la misma forma

fueron representados con el diagrama propuesto por Rogers (Engler, 1996).

Dichas congruencias fueron importantes para identificar los elementos favorables

del contexto que están interviniendo para integrar el autoconcepto profesional

positivo y en el caso de ser negativas para referir los elementos que causan

distorsión y negación y en consecuencia un estado de tensión psíquica.

Asimismo, se identificó la relación entre estas dimensiones expresadas por la

población de estudio en dicho instrumento diseñado y se triangularon los

resultados con lo manifestado en las entrevistas abiertas tanto por el personal de

enfermería como por el personal médico, con la intención de expresar los

elementos que están contribuyendo a integrar el autoconcepto profesional positivo

y presentar una propuesta ante las instituciones educativas y de salud que

participan en este proceso.

Al realizar el análisis de los resultados obtenidos en la fase cuantitativa a través de

la entrevista autoadministrada sobre la Autopercepción Profesional de Enfermería,

se encontró un estado general de incongruencia entre el yo percibido y el yo real,

ya que las experiencias simbolizadas no representan todas las reales porque

algunas son negadas o distorsionadas en menor o mayor grado y esto Rogers lo


P á g i n a | 180

aplica cuando el yo percibido no representa las experiencias verdaderas del

organismo, se vuelve cada vez más difícil para el yo satisfacer las necesidades

del organismo y se desarrolla una sensación de ansiedad o incertidumbre que

puede conducir a una desadaptación o en situaciones más difíciles, la negación

de algunos elementos pueden conducir a una serie de actitudes negativas y

reprimidas derivadas de un estado de tensión psíquica cada vez mayor. En este

proceso la consideración negativa de los demás ocasiona un autoconcepto

inadecuado.

Lo cual indica que existen algunos elementos, derivados del contexto y desde lo

formativo, que influyen en un estado de tensión psíquica el cual impide una

favorable Autopercepción Profesional del Enfermero.

Entre los elementos que simbolizan una autoconsideración positiva o una

congruencia relativa de las experiencias del yo percibido frente al yo real se

describen a los indicadores: ejercida por profesionales, controla la actividad y

asume su responsabilidad.

Los indicadores que reflejan experiencias negadas; es decir, que no corresponden

al yo real, son: ofrece un servicio único frente a preparación específica y asume

su responsabilidad del yo desde los otros (generado a partir del contexto);

además, al comparar el indicador servicio único del yo real frente al yo ideal

(desde lo formativo) se observó negada la afirmación ante los indicadores otorga

un servicio único, vocacional, controla la actividad, preparación específica,

autonomía y altruismo; el segundo indicador del yo real negado significativamente

fue el altruísmo frente a controla la actividad, autonomía y altruismo del yo desde


P á g i n a | 181

los otros, así como los indicadores otorga un servicio único, vocacional, controla

la actividad, autonomía, asume su responsabilidad y altruismo del yo ideal.

Dichas experiencias negadas deben atenderse en lo inmediato para no generar la

expresión de actitudes reprimidas o negativas en su actividad profesional.

Las experiencias distorsionadas, que surgen cuando las experiencias

simbolizadas no reflejan todas las reales y tienden hacia la dislocación o

alejamiento del yo real, surgieron al confrontarse con el yo desde los otros y estos

indicadores fueron: lo vocacional frente al altruismo, la preparación específica

frente a preparación específica y la autonomía frente a ejercida por profesionales y

altruismo. En este caso, si las expresiones distorsionadas no se atienden pueden

resultar cada vez más difícil de sostener y conducir al estado de tensión psíquica.

Esto implica que el cuidado profesionalizado que debe caracterizar la esencia de

enfermería se ve limitada en la incorporación de la autopercepción profesional a

consecuencia de identificar que su actividad otorgada no ha logrado ganarse este

reconocimiento por los profesionales de medicina con los que se relaciona en su

ámbito clínico; a este elemento se agrega que no son motivados por ejercer de la

mejor forma, sino que los intereses que están prevaleciendo en su actuar son los

personales por obtener una mejor remuneración antes que elevar el estatus y

darle carácter de profesión a la enfermería.

Esta situación hace evidente que la profesión de enfermería se ha constituido

como una profesión de bajo perfil profesional al anteponer los intereses

personales antes que los de la profesión. En este aspecto se observó que en las

Instituciones no se han otorgado los lineamientos para reconocer su actividad en


P á g i n a | 182

función de su formación y la actividad realizada con profesionalismo; sin embargo,

el problema de fondo en este aspecto es debido a que el fin principal que

promueve la profesionalización no ha sido por mejorar su actividad, situación por

la que fue creado y apoyado este programa en las instituciones educativas y de

Salud, sino que atiende a intereses más bien personales por obtener una

remuneración y/o puesto más elevado, se busca un reconocimiento más de índole

lucrativa que el reconocimiento social por la actividad que se desarrolla.

Un aspecto fundamental de este análisis representa que los elementos adquiridos

desde lo formativo en la evolución del cuidado profesionalizado no se han

logrado realizar en la experiencia profesional a plenitud; incluso son los elementos

que más influyen en la percepción negativa, manifestada por los enfermeros de

ambos grupos y con una acentuación mayor en el grupo de enfermeros del IMSS,

al no tener establecidos ni aceptados los lineamientos oficialmente para su

recategorización y causar un estado mayor de tensión psíquica que no permite

una autopercepción profesional favorable.

6.2. Conclusiones

Los resultados de este estudio son propios para este momento y grupo de

enfermeros que fueron profesionalizados del nivel Técnico a Licenciatura en

Enfermería en el lapso de 1991 al 2007, bajo diversas modalidades

complementarias o de nivelación de grado.

Considerando que existen pocos estudios sobre la Autopercepción Profesional

(Cárdenas 2005) de los enfermeros en México, ya que, de acuerdo con la

bibliografía consultada, éstos se han enfocado al autoconcepto y la autoestima de


P á g i n a | 183

la enfermera como persona y no como profesionista, el presente estudio responde

a la necesidad de valorar implícitamente la pertinencia y efectividad de los

programas para adquirir el nivel de Licenciatura en Enfermería, los cuales tuvieron

diferencias en su estructura curricular, ya sea como complementarios, de

nivelación o por ingreso en años posteriores al primer proyecto, con permanencia

presencial o semipresencial.

Los antecedentes revisados sitúan a la ESEM/UAS como pionera en la creación

del programa de profesionalización del personal de enfermería docente y de las

instituciones de salud locales en 1991; 10 años después el personal formado bajo

dicha modalidad, edita una nueva modalidad de Licenciatura en Enfermería y

Obstetricia con apoyo de la ENEO de la UNAM en el Hospital General de la SS; 3

años más tarde retoma esta experiencia el IMSS con recursos educativos propios

en convenio con la ENEO; la ESEM impulsa la descentralización de la

profesionalización del personal de enfermería en la región sur de Sinaloa desde el

2005 y el Politécnico se incorpora a esta estrategia apoyada por la UAS en el

2006.

Lo anterior pone de manifiesto que el periodo de auge en la profesionalización de

enfermería se da entre el 2000 y 2007 como un producto del esfuerzo conjunto de

personal de enfermería docente y de las instituciones de salud por mejorar el

estatus profesional de enfermería.

En los datos académicos se destaca que el principal centro de estudios de la

región fue la ENEO a través del SUA con sede en el IMSS y la SS y

secundariamente en la ESEM. La institución educativa que profesionalizó a los


P á g i n a | 184

enfermeros en el grupo IMSS fue principalmente en la ENEO y, en cambio, en la

SS la ESEM y secundariamente la ENEO. El grupo IMSS cursó un programa más

compactado y las enfermeras de la SS derivaron de una diversidad de programas,

donde la duración de estudios fue más prolongada en su mayoría, esto

determinado por la institución de procedencia.

La formación postécnica que antecedía a las enfermeras con licenciatura fue

mayor en el grupo del IMSS que en la SS, aún a pesar de que en el IMSS no se

ha reconocido oficialmente dentro del profesiograma y normatividad esta categoría

a diferencia de la SS, donde sí se recategorizó y aumentó el salario a las

Licenciadas en Enfermería a partir del 2004.

Entre los postécnicos que ostentaron destacaron Administración y Docencia más

otro postécnico adicional en el grupo IMSS, a quienes se les solicita dicho

requisito para ocupar cargos de jefe de servicio/piso, y secundariamente los

postécnicos en Cuidados Intensivos, Quirúrgica, Pediatría y Salud Pública,

requisito básico para ocupar el puesto de enfermera especialista en ambos

grupos.

En el IMSS las aspiraciones profesionales de los enfermeros con licenciatura se

inclinan hacia el posgrado y secundariamente hacia los postécnicos, tal como es

reconocido en la institución de salud y en el grupo de la SS la tendencia se enfocó

hacia el posgrado de Maestría en Enfermería o Especializante en segundo

término; esto pone de manifiesto que cuando la institución establece las bases

normativas para la promoción de jerarquías en enfermería se incrementa el interés

por la educación continua a nivel de posgrado.


P á g i n a | 185

Se observó que el lapso que transcurrió entre la formación de Enfermero General

a Licenciatura en Enfermería fue alrededor de los 16 a 20 años en promedio, con

una diferencia más tardía en el grupo IMSS situada entre los 11 a 25 años en

comparación con los de la SS ubicada entre los 6 a 20 años.

Derivado de la asociación entre el lapso de estudios y la aspiración profesional

hacia el posgrado se encontró mayor interés por incursar a estos estudios en las

etapas medias del lapso descrito y menor interés en los extremos de la

experiencia profesional.

En el análisis entre el puesto y categoría que ostentaron las Licenciadas en

Enfermería se concluye que a menor jerarquía de estos elementos fue mayor el

interés por estudiar un curso postécnico, predominantemente en el IMSS; en tanto

que, a mayor jerarquía en el puesto o categoría aumenta el interés por el

posgrado de nivel maestría, sobretodo en la SS y como segunda opción el interés

por la especialidad, lo anterior destaca que la oportunidad de realizarse a niveles

directivos de mandos medios fortalece la autopercepción e impulsa la preparación

y evolución profesional.

En la práctica, las enfermeras que acreditaron su formación profesional fueron

asignadas a puestos directivos a partir del dictamen de ley en la SS en el 2004 o

al menos se recategorizaron al nivel de Enfermera General “C”, equivalente a

Licenciatura; en tanto que en el IMSS dicha formación no ha sido reconocida

normativamente y la mayoría de enfermeras ostenta la categoría de Enfermera

General, aunque tienen mayor formación postécnica tanto especializante como en

áreas administrativas.
P á g i n a | 186

Los datos anteriores demuestran que en el grupo IMSS la licenciatura se ha

reconocido oficialmente sólo como una recomendación y no ha sido un requisito

para ocupar puestos directivos y en la SS ha sido un factor determinante para

asumir estos niveles directivos de altos y medios mandos.

La información recabada de octubre a noviembre del 2008 se desglosó en dos

fases: cualitativa y cuantitativa; la primera se llevó a cabo mediante entrevistas

abiertas en profundidad, focalizando los tópicos temáticos en los 8 criterios

sociológicos descritos por Cortina (1996) para el estudio de una profesión,

opiniones que se transcribieron para su análisis hermenéutico.

Las entrevistas fueron trianguladas, primero al confrontarse la opinión de los

enfermeros frente a la de los médicos y estos resultados a la vez frente a los datos

de la entrevista cerrada.

Por lo cual se concluye que al triangular la información se observó un estado de

mayor Tensión Psíquica en el análisis derivado de la fase cualitativa en relación

con el realizado en la fase cuantitativa.

Asimismo, la comparación de los resultados plasmados en los diagramas 1

(Entrevistas en profundidad) y 2 (Entrevista cerrada autoadministrada) muestra

incongruencias en la percepción de las entrevistadas.

En primer término, el indicador Otorga un Servicio Único se representa como una

experiencia congruente en lo cualitativo, pero se percibió negado en la fase

cuantitativa, lo cual indica que es más positiva la percepción de este elemento

expresada desde los otros que por la propia enfermera. El enunciado negado en

lo cuantitativo fue el rol centrado en la persona, una práctica con orientación


P á g i n a | 187

humanística, ética y holística; sin embargo, es percibida por sus colegas con una

atención orientada hacia la Obstetricia, manifestaron que ponen en práctica los

conocimientos con razonamiento científico y experiencia, trabajan y se comunican

mejor en el equipo multidisciplinario, identifican riesgos, toman decisiones e inician

tratamientos.

Entre los elementos simbolizados a través de lo formativo como idóneos y que

afectan de manera negativa significativamente en este proceso de caracterizar el

Servicio Único de enfermería a partir de las afirmaciones descriptivas del yo,

derivadas del instrumento autoadministrado, se encontró que: El cuidado de

enfermería que se ha adquirido no está basado en una visión global del ser

humano. Comprueban que estar colegiado en una Asociación de Enfermería no ha

promovido la cooperación ni elevado el nivel profesional. Reconocen que las

Instituciones de Educación Superior en enfermería no ofertan los programas

acordes a las necesidades formativas y de salud, ni cuentan con una licenciatura

de prestigio universitario. Afirman que su rol actual no establece una relación de

colaboración con el paciente, no tiene una función bien diferenciada ni participa

como agente de cambio en la solución de problemas de los individuos. Consideran

que el interés por hacer mejor las cosas no es el rasgo principal que sustenta la

formación de los enfermeros. Otro elemento relacionado en menor significancia es

que han aprendido que el prestigio de la profesión no se fundamenta en la

actividad humanista y el reconocimiento social obtenido.

El único indicador que se reafirmó como distorsionado en los resultados de los dos

instrumentos fue el vocacional, por lo que las expresiones derivadas de este


P á g i n a | 188

indicador recobran mayor validez científica al coincidir en la triangulación tanto de

instrumentos como de informantes.

Los elementos que distorsionan el autoconcepto en lo vocacional referida desde lo

cualitativo se da porque social e institucionalmente no se le reconoce el nivel

profesional y en consecuencia es poco el interés por destacar y promover la

vocación.

La percepción anterior se confirma a través de lo cuantitativo cuando confirman

que no desempeñan el trabajo que les gusta a las enfermeras y esto se

correlaciona negativamente cuando consideran que la institución de salud no

establecerá los lineamientos para garantizar la recategorización y el aumento del

ingreso

En cuanto al elemento ejercida por profesionales resultó distorsionada en lo

cualitativo, pero fue congruente en lo cuantitativo. Se expresó en el IMSS que

siguen bajo la tutela del médico como responsable principal de la atención porque

afirman que la licenciada no ha logrado diferenciar su actividad del nivel técnico y

la institución no la valora ni retribuye su esfuerzo sólo pocas logran trascender,

incluso las enfermeras manifiestan que su rol principal ha sido su familia ante lo

profesional y manifestó fortalezas a través de su educación postécnica

especializada y por la experiencia previa lograda, pero no suficiente para

trascender como gremio.; en tanto que en la SS evaden realizar funciones

técnicas que impliquen menor estatus y así delimitar su función, ya que no está

normado su perfil laboral en la institución, pero sus colegas médicos consideran


P á g i n a | 189

que les falta más preparación específica y no les otorgan un reconocimiento

profesional.

En el aspecto positivo afirman que actúan con apego a la ética y deber de

enfermería vinculada con establecer relaciones cooperativas y de calidad en la

educación y práctica y además de guiar su praxis con estándares de excelencia y

con base en la ley en el ejercicio de enfermería.

Los indicadores controla la actividad y asume su responsabilidad son negados en

lo cualitativo, pero fueron percibidos congruentes en lo cuantitativo. Controla la

actividad se identificó que en la SS se han asignado funciones administrativas sin

un perfil normado específicamente, lo que ocasiona un conflicto de identidad con

el Yo Ideal porque se percibe en las enfermeras rechazo para realizar funciones

que impliquen menor jerarquía; por otro lado, en el IMSS los colegas médicos y el

gremio de enfermería (Yo otros) no la han apoyado lo suficiente desde la

formación y práctica para desarrollar sus competencias específicas de Obstetricia

que aprendieron (Yo Ideal); además, prevalece la desunión y la falta de respaldo

del gremio y de sus jefes del departamento de enfermería (Yo otros) para

promover y facilitar el proceso formativo (Yo Ideal), esto se asocia a que no se ha

institucionalizado el rol del Licenciado en Enfermería y su organización colegiada

está estancada (Yo otros), por lo que no ha destacado ni consolidado su práctica y

en consecuencia la diferencia en la práctica ha resultado de la experiencia y el

esfuerzo en la actualización individualizada de unas pocas enfermeras. En lo

cuantitativo este indicador lo afirmaron con una tendencia positiva a establecer

relaciones cooperativas para mantener un alto nivel de calidad en el servicio


P á g i n a | 190

otorgado y lo relacionan con el hecho de que las asociaciones de enfermería

trabajan activamente para conseguir la regulación de la práctica profesional y

promover la actualización continua, así como por comprobar que estar colegiado

en una asociación promueve la cooperación y eleva su nivel profesional.

La percepción de asumir su responsabilidad está negada principalmente porque

las Licenciadas en Enfermería siguen desarrollando su función como técnicas en

la mayoría de los casos, esto debido a varios factores referidos por los médicos,

como la falta de normatividad del perfil en las instituciones, la falta de apoyo de los

directivos y se quieren desligar de sus funciones técnicas realizando funciones

administrativas, olvidando sus funciones básicas y no luchan por delimitar su perfil;

aunque les reconocen, en el caso del IMSS, mejor actuación en el campo de la

Obstetricia y tienen más confianza por la función que realizan en esta área; en

cambio las enfermeras en el IMSS aclaran que sus jefes no las reconocen por su

función realizada y el exceso de trabajo impide que mejore su desarrollo

profesional y en el caso de la SS las propias enfermeras se desmotivan porque no

son evaluadas equitativamente, suponen que se favorece a un grupo, a veces las

obligan a desarrollar una función administrativa por conservar sus estímulos y no

se percibe claridad en los criterios para evaluar su función profesional (Yo Otros).

La afirmación positiva manifestada en lo cuantitativo fue que el Licenciado en

Enfermería planifica y administra un cuidado integral y seguro con una orientación

teórica metodológica y normativa adoptada por la institución donde se desempeña

y se fortaleció cuando los supervisores juzgan la calidad de su trabajo basado en

competencias y funciones bien diferenciadas por la categoría que ocupa en la


P á g i n a | 191

institución y esto se reafirmó al estar convencidos que la práctica está sustentada

en una orientación teórica-filosófica-metodológica y asumir el código de ética

contemplado en la legislación en materia de salud vigente.

La representación de los indicadores, derivada de la triangulación en la aplicación

de los instrumentos en cada fase cualitativa y cuantitativa, demuestran que existe

una autoconsideración con tendencia de las Licenciadas en Enfermería en el

ámbito clínico a expresar una autopercepción más positiva en los indicadores

ejercida por profesional, controla la actividad y asume su responsabilidad.

Los indicadores preparación específica y autonomía fueron negados en lo

cualitativo, pero en lo cuantitativo se percibieron distorsionados. Al analizar los

resultados respecto a la preparación específica coincidieron los médicos de ambas

instituciones de salud en que los programas educativos no están vinculados a las

necesidades ocupacionales reales, además de no concretar con claridad las

políticas, objetivos y metas alcanzables (Yo otros) y agregan las enfermeras que

además de ser ligero o muy breve el programa, tampoco queda bien definido con

claridad el perfil profesional y se tuvieron dificultades incluso para desarrollar

algunas competencias de Obstetricia en la etapa práctica de la formación (Yo

otros) y en algunos casos señalaron que la dificultad provenía de la falta de apoyo

del Ginecólogo o de la propia institución por no respaldarle su función específica o

por limitarle apoyo en ajustar su tiempo laboral para implementar con más calidad

su curso (Yo Ideal). Cuando se tienen diferentes contextos al compararse la

pertinencia de los programas y el prestigio de la IES en el que cada uno fue

formado, se considera la institución de procedencia y en el caso del IMSS este


P á g i n a | 192

elemento reveló más distorsionado, donde el programa en su institución de

procedencia fue la ENEO con un programa de un año y con práctica hospitalaria

de Obstetricia, en donde no se ha aceptado la categoría de Licenciatura.

En lo cuantitativo afirman que perciben no haber desarrollado las habilidades de

pensamiento reflexivo para la aplicación científica de la metodología del cuidado

relacionado con que la institución de salud no le ha otorgado las oportunidades

laborales necesarias para favorecer su formación; en cambio, reciben una

consideración positiva cuando reconocen que la Institución de Educación Superior

de enfermería oferta programas acordes a las necesidades formativas y de salud

para dar la posibilidad al personal de enfermería de estudiar una licenciatura de

prestigio universitario.

Las experiencias que limitaron la realización respecto a la autonomía reflejaron un

conflicto laboral respecto al área de competencia entre el médico y la enfermera,

porque los médicos afirmaron que las enfermeras deben subordinarse a ellos, que

son los principales responsables de la atención y la enfermera misma reconoce

que no tiene bien claro su perfil laboral, no está reconocido ni remunerado por la

institución y a veces quieren desarrollar o han desarrollado algunas acciones de

urgencia que le corresponden al médico; muchas de ellas, principalmente en la

SS, sienten que al querer destacar con más autonomía son señaladas por su

propio gremio y, en general, se desmotivan al no recibir apoyo ni reconocimiento

y terminan insatisfechas al no desarrollar plenamente su función y, a veces, no

ven equidad en los criterios para ser evaluadas o ascendidas por lo que hacen (Yo

otros).
P á g i n a | 193

La distorsión surge, por un lado, cuando percibe negativamente que no actúa con

base en un juicio clínico y se tiene temor de asumir decisiones propias en

beneficio de los pacientes y esto adquiere una significancia negativa moderada

cuando el personal con Licenciatura en Enfermería de su ámbito laboral no

manifiestan estimación y respeto de sí mismos y de sus colegas al otorgar

cuidados de calidad y también cuando opinan que la institución donde se

desempeñan no establecerá los lineamientos para garantizar la recategorización

del Licenciado en Enfermería y con ello aumentar sus ingresos. Aunque se

percibe una consideración positiva cuando asumen que el rol de enfermería actual

establece una relación de colaboración con el paciente, tiene una intervención

bien diferenciada y participa como agente de cambio en la solución de problemas

de los individuos.

Finalmente el indicador altruísmo resultó distorsionado en lo cualitativo, pero fue

percibido negado en lo cuantitativo. Los elementos que distorsionan en el

altruísmo se derivaron de una incongruencia entre la realización eficaz (Yo Real) y

el no ser apoyada por el gremio ni la institución (Yo otros), tanto en la función

como salarialmente y se confirma esta apreciación al reconocer que la

recategorización y mejora salarial en la SS impulsó la profesionalización y en el

IMSS desmotivó la falta de reconocimiento por el esfuerzo en la formación y la

función realizada.

Lo referido anteriormente revela que el principal motivo de estudiar la licenciatura

estuvo determinado por la promoción de una plaza superior para obtener un

mejor ingreso, se presenta cuando perciben que:


P á g i n a | 194

• las asociaciones de enfermería en su región no trabajan activamente para

conseguir la regulación de la práctica profesional y promover la

actualización continua;

• si sus jefes inmediatos no valoran y apoyan la efectividad de su

participación dentro del equipo de salud al tomar decisiones importantes

para el cuidado del paciente;

• cuando están convencidos que en la institución donde se desempeñan no

establecerá los lineamientos para garantizar la recategorización del

Licenciado en Enfermería y con ello aumentar sus ingresos;

• En el Yo Ideal cuando percibe que el cuidado de enfermería adquirido no

se basa en una visión global del ser humano;

• Ha aprendido que el prestigio de la profesión de enfermería no se

fundamenta en la actividad humanista y el reconocimiento social obtenido.

• Comprueba que estar colegiado en una asociación de enfermería no

promueve la cooperación y elevación del nivel profesional.

• Supone que el rol de enfermería actual no establece una relación de

colaboración con el paciente, tiene una intervención bien diferenciada y

participa como agente de cambio en la solución de problemas de los

individuos.

• Cuando están convencidos de que la práctica de enfermería debe estar

sustentada en una orientación teórica-filosófica-metodológica y asumir un

código de ética contemplado en la legislación en materia de salud vigente y


P á g i n a | 195

• al aceptar que el interés por hacer las cosas mejor no es el rasgo principal

que sustenta la formación de los enfermeros;

• igualmente se observó una significancia moderada cuando reconocieron

que las Instituciones de Educación Superior en Enfermería no ofertan

programas acordes a las necesidades formativas y de salud para dar la

posibilidad al personal de enfermería de estudiar una licenciatura con

prestigio universitario.

Los elementos que aparecen con mayor tendencia hacia la aparición de conductas

negativas o hacia la dislocación o alejamiento del yo real fueron preparación

específica, autonomía y altruísmo, elementos que deben atenderse

prioritariamente por los conflictos que pueden repercutir sobre la autopercepción

en el proceso de la realización profesional plena.

En conclusión, se percibió un estado general de incongruencia entre el yo

percibido y el yo real, ya que las experiencias simbolizadas no representan todas

las reales porque algunas son negadas o distorsionadas en menor o mayor grado

y es posible que surja una desadaptación o, en situaciones más difíciles, la

negación de algunos elementos que causan mayor incertidumbre o ansiedad que

pueden conducir a una serie de actitudes negativas y reprimidas derivadas de un

estado de tensión psíquica que afecta negativamente la Autopercepción

Profesional de Enfermería.

Las congruencias fueron importantes para identificar los elementos favorables del

contexto que están interviniendo para integrar la autopercepción profesional

positiva y en el caso de ser negativas para referir los elementos que causan
P á g i n a | 196

distorsión y negación y en consecuencia un estado de tensión psíquica; dichos

hallazgos se destacan con la intención de expresar los elementos que están

contribuyendo a integrar la autopercepción profesional y presentar una propuesta

que contribuya a mejorar este proceso ante las instituciones educativas y de salud.

Respecto a la preparación profesional de los Licenciados en Enfermería señalados

por la Federación Mexicana de Facultades y Escuelas de Enfermería A. C.

(FEMAFEE A. C.; citado por Cárdenas et al, 2004), se distingue: ser

competitivos, sustentan su actividad en la ética profesional y social; poseen

capacidad para interactuar con personal de otras culturas y trabajar en equipo;

manejo de un segundo idioma; deseos de superación y desarrollo continuo y

permanente; comunicación eficiente y asertiva, además de conocimientos,

habilidades y destrezas propias de la profesión. Aunque se observa la necesidad

urgente de establecer con claridad los ámbitos de responsabilidad que les

corresponde al nivel técnico y licenciatura. (op cit, 2004).

Los hallazgos que se logran afirmar son los siguientes:

• Los Licenciados en Enfermería perciben una autoconsideración negativa en

el ámbito clínico del IMSS al no ser establecidos los lineamientos

normativos para incorporar su perfil laboral y ser recategorizado;

igualmente, los enfermeros reciben una consideración negativa de los

médicos con los que se interrelaciona debido a que no se tiene regulada su

función profesional, lo que limita su realización plena.

• Los elementos de la institución educativa que favorecieron la integración de

la actividad profesional fueron la adecuación de los horarios y descansos de


P á g i n a | 197

su jornada laboral para asistir a clases, la asistencia semipresencial que

permitía combinar múltiples roles personales y profesionales, así como el

seguimiento de los objetivos de la profesionalización en su desempeño

especializante hacia la obstetricia.

• Existe una divergencia de modelos educativos enfocados a la

profesionalización del personal de enfermería, aunque los programas de las

instituciones educativas tienen énfasis hacia la atención primaria y se

dificulta identificar su pertinencia social, debido a que el principal ámbito de

desarrollo de los enfermeros que lograron su nivelación es el clínico y no se

tienen criterios bien definidos para evaluar su desempeño profesional por

los supervisores en enfermería o por los coordinadores de los programas

educativos.

• Se delimitaron 8 indicadores para el análisis sociológico de la profesión de

enfermería descritos por Cortina (1996), que son: otorga un servicio único,

vocacional, ejercida por profesionales, controla la actividad, preparación

específica, autonomía, asume su responsabilidad y altruísmo; dichos

indicadores se relacionan con las tres dimensiones del yo para el análisis

del autoconcepto, el yo real, el yo desde los otros y el yo ideal; una vez

confrontados cada uno de los indicadores en las tres dimensiones del yo

percibido frente a la experiencia, se identifica la correlación y el nivel de

significancia para determinar la autopercepción profesional.

• Se identifica que los elementos que impulsan la profesionalización en

enfermería son: lograr el reconocimiento social, la búsqueda de la


P á g i n a | 198

autonomía, por mejorar en su práctica, pero también por obtener un mejor

ingreso y lograr un puesto superior.

• La formación semiescolarizada se percibe insuficiente por ser muy breve y

no se logran llevar a cabo los objetivos planteados en la formación porque

en algunos programas no se implementa la fase práctica, alejándose de la

atención directa con el paciente, y en los casos que si la tienen no se

cuenta con una tutoría bien establecida y los objetivos y metas no son muy

claros en la implementación de esta fase.

• El modelo pedagógico permitió la adaptación a las necesidades individuales

de los enfermeras, así como a desarrollar el interés por la educación

continua, además cuando se asoció a promociones en la jerarquía o en la

retribución salarial impulsó la evolución de la práctica decisivamente al

definir su perspectiva hacia el postgrado especializante y hacia áreas

administrativas.

• La profesionalización en convenio con una institución nacional le otorga

prestigio y favorece su autopercepción, aunque la desunión que prevalece

entre sus colegas en enfermería es un factor negativo en la autorregulación

de su práctica, ya que no se crean los espacios para evaluar la efectividad

del programa y mantener la actualización continua.

• La falta de establecimiento de su perfil profesional y laboral en su actividad

limita la autonomía y asumir su responsabilidad, ya que no es respaldado

su desempeño en la institución de salud.


P á g i n a | 199

• Existe una necesidad de fortalecer los valores esenciales como la vocación

y el altruísmo, que implica anteponer los intereses de la profesión para

fortalecer un autopercepción y valoración social favorables.

6.3. Propuesta de Intervención Educativa

1. La profesión de enfermería se ha estado fortaleciendo y configurando una

imagen caracterizada por prestar un servicio único; un cuidado holístico,

fundamentado en un cuerpo de conocimientos propios, una actividad

esencialmente humanista; sin embargo, se requiere de mayor impulso por

parte de las instituciones educativas, debido a que no ha logrado establecer

con claridad la unicidad de su servicio ante la sociedad y no se le ha

reconocido con una identidad profesional bien definida tanto por sus

colegas médicos como por el público al que atiende e incluso por el

personal de enfermería no profesional.

Por lo cual es recomendable orientar el cuidado de enfermería hacia una

visión global del ser humano desde la formación, pero impulsarlo a través

de especificar con mayor precisión el objeto de estudio, promoverlo

colegiadamente, incorporarlo a los programas educativos de calidad en la

revisión del diseño curricular y así elevar el prestigio de la institución

educativa, establecer y diferenciar su rol como agente de cambio en la

solución de problemas de los individuos y fomentar el trabajo de equipo y

esfuerzo por un mejor desempeño .

2. El desarrollo de valores intrínsecos en el personal de enfermería requiere

de un esfuerzo mayor de los profesionales que se ubican en el ámbito


P á g i n a | 200

clínico de las instituciones de salud pública de Mazatlán, Sinaloa;

fundamentalmente en el aspecto vocacional, ya que se requiere de una

motivación propia y entrega a la profesión, que inviertan más de su tiempo

libre para una mejor preparación y cumplimiento de su misión, puesto que

en el contexto donde se realiza han implementado una diversidad de

programas enfocados a la profesionalización, atendiendo sus necesidades

educativas y facilitando las condiciones para su desarrollo en la mayoría de

los casos; solo que se percibe a sí misma como un profesional que no

recibe el apoyo necesario de su institución porque no se le respalda

normativamente y este elemento le limita desarrollarse a plenitud, lo que

implica una dependencia de las políticas institucionales para impulsar sus

propios espacios de desarrollo y ante la escasa determinación que percibe

en la implementación del programa de profesionalización, tiende a

desmotivarse porque además espera cierta promoción laboral o monetaria

por la función que realiza.

3. Es un deber y una prioridad de la institución educativa evaluar la pertinencia

de los objetivos del programa de profesionalización y la congruencia con las

necesidades de la población, además de establecer la normatividad para la

realización de la actividad profesional con claridad y homogeneidad bien

definidas por las instituciones de salud, debido a que no se está

favoreciendo a la autopercepción de los enfermeros que adquirieron su

formación de Licenciatura, al no ser satisfechas sus expectativas

profesionales. El reto actual es extender la profesionalización a todo el


P á g i n a | 201

personal de salud y diferenciar sus competencias integrales del personal no

profesional; así como estimular la participación y el reconocimiento

profesional con criterios bien definidos ante las acciones desempeñadas

por los enfermeros que se esfuerzan y trascienden por su experiencia

profesional, actualización y formación especializada y de posgrado. Si bien

es cierto, que los colegas médicos con los cuales se interrelaciona el

Licenciado en Enfermería, en su ámbito clínico, han logrado identificar

unas funciones bien diferenciadas cuando recibe una formación

especializante, como en el caso de Obstetricia, o cuando han ostentado

otra formación adicional, como en el caso de los postécnicos básicos en

cada área de servicio, es preciso establecer los mecanismos y perfiles

profesionales propios de los Licenciados en Enfermería, desde lo formativo

y en la adopción de los mismos por las instituciones de salud de forma

homologada; debido a que no se ha logrado diferenciar su actividad de la

enfermera con nivel técnico, más bien la diferencia ha radicado en la

formación postécnica y en la experiencia y desarrollo de habilidades

clínicas. Y por el contrario, en muchos casos se ha percibido una

resistencia a realizar funciones básicas que le impliquen menor estatus y ha

tratado de incursionar en el desarrollo de puestos administrativos que

implican apartarse del servicio centrado en el usuario, lo cual se percibe por

sus colegas como un desperdicio de talento al no enfocar sus

conocimientos centrados en el paciente. Esta situación ha desmotivado

mayormente en el grupo de enfermeras que no han logrado promociones


P á g i n a | 202

escalafonarias o económicas a pesar de tener más preparación y prestigio

en la institución de salud. Por lo anterior, se requiere mayor atención de las

instituciones educativas en desarrollar programas integrales, innovadores y

que fortalezcan las necesidades de salud reales y la formación profesional

y de posgrado de las propias enfermeras.

4. Otro aspecto que requiere de múltiples acciones es la participación

colegiada y el activismo de las Asociaciones en Enfermería en sus distintos

niveles de participación, necesarias para establecer sus propios

lineamientos para el ejercicio profesional y autoevaluarse continuamente

para promover sus espacios, definir y desarrollar sus competencias

específicas y prohibir ejercer su función a las personas que no reúnen los

requisitos establecidos normativamente, fomentar el espíritu de unión y

equipo en el gremio y al interior de las instituciones de salud, así como

rescatar los principios éticos y valores que fomenten el respeto y

colaboración gremial. Con la asignación de puestos administrativos sin

perfil o con la falta de ascensos, a pesar de una preparación más

específica, surge un conflicto derivado de la falta de establecimiento de un

rol bien definido; no delimitarlo obstaculiza la función tanto de los jefes del

departamento de enfermería como los objetivos del programa que sustentó

la profesionalización y afecta la organización gremial, que permanece

estancada y desunida; aunque las enfermeras se consideran a sí mismas

positivamente y creen que establecen relaciones cooperativas para


P á g i n a | 203

mantener un alto nivel en la calidad del servicio porque afirman que las

asociaciones de enfermería trabajan activamente.

5. Los avances en cuanto a la preparación académica que se ha obtenido a

través de la profesionalización del personal técnico a Licenciatura en

Enfermería ha sido lograda ante la implementación de una diversidad de

programas educativos que se han llevado a cabo en la región con la

intención de mejorar la calidad de su actividad. Aunque se requiere de una

evaluación y acreditación de los mismos, debido a que se ha identificado

insatisfacción por parte de las mismas enfermeras que han cursado los

programas en varios elementos sustanciales. Entre las acciones que se

recomienda especial atención por la institución educativa serían una

revisión de las políticas, metas y objetivos del programa de

profesionalización, sustentar la formación práctica de forma más integral

mediante el control de los créditos y la tutoría por las propias enfermeras

profesionales, otorgar mayores facilidades laborales para acceder a la

formación de manera continuada, evaluación de las competencias

integrales desarrolladas y del diseño curricular para el establecimiento con

claridad de los perfiles profesionales y laborales debidamente certificados;

impulso a la formación de posgrado especializante de acuerdo a las áreas

de especialidad básicas acordes al mercado ocupacional real, enfocada

principalmente a la Enfermería Intensivista, Quirúrgica, Pediatra, Salud

Pública, Administración/Gestión del Cuidado y Docencia y analizar la

factibilidad de incorporar algunas especialidades emergentes como


P á g i n a | 204

Enfermería en Geriatría, Oncología, así como un interés importante por la

Maestría en área disciplinar y en Administración y/o Docencia en

Enfermería. Es necesario vincular las necesidades educativas de las

enfermeras a las del mercado ocupacional en las instituciones de salud y,

sobretodo, lograr la proyección y evolución profesional de enfermería a

través de programas centrados en la especialización del cuidado a nivel de

posgrado en las instituciones educativas como una prioridad en la región.

Es importante retomar el desarrollo de la investigación con la finalidad de

impulsar la educación continua y el interés por el posgrado, así como la

participación colegiada en el desarrollo de proyectos de intervención

educativa enfocados a la mejora de sus procesos tanto educativos como en

el servicio.

6. El establecer los mecanismos para regular su actividad profesional dentro

de las instituciones de salud es la meta inmediata que deben de establecer

los propios enfermeros que ya han logrado su recategorización y para

aquéllos que todavía no han logrado reconocimiento oficial es una prioridad,

así como definir con claridad el perfil laboral que delimite su función de

acuerdo a la formación adquirida; en consecuencia, esta acción será un

elemento central en la evolución y elevación del estatus profesional del

personal de enfermería. En este sentido, al lograr la regulación de sus

propias normas de actuación y educación profesional, la enfermera tendrá

la posibilidad y respaldo legal para el desarrollo de sus competencias

profesionales necesarias para delimitar su función de otros profesionales y


P á g i n a | 205

obtener mayor reconocimiento social así como establecer los criterios para

la evaluación y la otorgación de puestos e incentivos. Por tanto, la

autonomía profesional, que se pueda lograr por los aspectos mencionados

anteriormente, obliga a participar activamente no sólo a reivindicar sus

derechos ante la institución de salud, sino a definir con mayor

responsabilidad y claridad las competencias profesionales que asumirá o

espera le sean reconocidas; sobre todo, debe reflexionar e investigar con

especial atención en cuanto a los conflictos que se hayan derivado de

realizar acciones que han sido consideradas de competencia médica;

puesto que en el afán por desmarcarse de la subordinación de éste y su

estrecha colaboración en el equipo de salud, se han referido algunas

acciones que han rebasado su campo de acción como es la aplicación de

medicamento sin prescripción médica en situación de urgencia, ante la

ausencia del médico, o la responsabilidad plena en la atención de partos

de bajo riesgo. Es necesario, además, la implementación de estrategias

educativas para estimular el desarrollo de habilidades asertivas o de

liderazgo en la toma de decisiones en beneficio del paciente durante la

fase formativa y mayor esfuerzo por promover su propia actualización y

apoyo gremial para reivindicar su función y ser reconocida por las

instituciones de salud como profesionales.

7. La prioridad para fortalecer su autopercepción profesional consiste en

establecer normativamente ante las instituciones de salud y educativas el

perfil que debe desarrollar el Licenciado en Enfermería con la posibilidad de


P á g i n a | 206

enfocar su cuidado hacia las necesidades reales de salud y vincularlas

hacia la formación especializada; otorgar los recursos y medios

institucionales para asumir plenamente la responsabilidad en el cuidado

integral y humanizado; establecer los criterios para la evaluación del

desempeño y diferenciación de su función profesional por los supervisores

de su ámbito laboral, basados en competencias profesionales bien

diferenciadas y fortalecidas con un sustento teórico-metodológico en la

gestión del cuidado adquirido en lo formativo.

8. Finalmente, un elemento que se debe atender para lograr una percepción

social de mayor integridad y estatus es anteponer los intereses individuales

a los de la sociedad que atiende; lo que implica dar mayor énfasis a la

transformación de la educación con sentido humanista, acentuar los

principios éticos, filosóficos y deontológicos y acentuar la acreditación y

certificación en las instituciones como un elemento esencial para favorecer

la calidad de la formación profesional.

9. Por lo anterior, es recomendable la aplicación de un estudio multicéntrico

en el Estado de Sinaloa con la participación de enfermeros que cuenten con

la formación de posgrado en Docencia en Ciencias de la Salud, por contar

con el perfil para la investigación cualitativa y debido a la fortaleza que

representa para la Universidad Autónoma de Sinaloa generar información

valiosa sobre la pertinencia de los programas educativos que se ofertan en

la localidad, logrando este propósito mediante la evaluación de la calidad

educativa en la vinculación teórica práctica del Licenciado en Enfermería.


P á g i n a | 207

6.4. Difusión

El tipo de publicación del informe final será a través de la presentación y defensa

de esta tesis y se elaborará la redacción del artículo científico para dar a conocer

los resultados de la investigación al gremio de enfermería a través de su

publicación en revistas a nivel nacional e internacional editadas por instituciones

de salud pública, así como en Dependencias de Educación Superior formadoras

de recursos humanos en enfermería.

Se planea presentar el trabajo aprobado por el comité de tesis en un Congreso

Nacional de Docentes en Ciencias de la Salud y en eventos académicos

organizados tanto en las instituciones educativas y de salud.

Es importante mencionar que uno de los propósitos de dar a conocer los

resultados de esta investigación a la comunidad científica de enfermería es

propiciar el análisis crítico de dicho fenómeno y establecer la validez del

instrumento diseñado y aplicado para el análisis de la Autopercepción Profesional

de Enfermería, así como propiciar el desarrollo de estudios con escenarios afines

para aportar conocimientos que fortalezcan el desarrollo de la disciplina científica

en enfermería.
P á g i n a | 208

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P á g i n a | 216

Anexos:

1. Entrevista abierta a personal de enfermería y médico.

2. Entrevista autoadministrada cerrada con escala Likert.

3. Análisis de datos cuantitativos.

4. Análisis de datos cualitativos - Triangulación.

5. Consentimiento de inclusión a la investigación.

6. Solicitud para aplicación de prueba piloto.

7. Autorización de entrada al campo IMSS

8. Autorización de entrada al campo SS


P á g i n a | 217

ANEXO 1

GUÍA DE ENTREVISTA EN PROFUNDIDAD PARA ENFERMERÍA Y


PERSONAL MÉDICO (CON LA MISMA TEMÁTICA, PERO ADECUADA
A QUIEN SE DIRIGE AL MOMENTO DE SU APLICACIÓN).
¿Cuál es el rasgo que caracteriza tu actividad habitual de enfermería?
¿Qué tan satisfecho estás de la práctica que elegiste ejercer?
¿En qué te basas para actuar correctamente en tu profesión?
¿Qué tan cerca eres capaz de trabajar con otros profesionales y en qué medida
puedes participar al organizar tu trabajo?
¿En qué elementos fundamentas tu actividad laboral?
¿Qué situaciones te causan temor o ansiedad al tomar decisiones autónomas en
tu quehacer profesional? ¿Podrías proporcionarme un ejemplo?
¿Qué implicaciones tienen las políticas de la institución para dar tus cuidados de
enfermería?
¿Cuáles son las experiencias más relevantes en la práctica profesional del
cuidado que han contribuido a ser el enfermero(a) que eres ahora?
¿Cómo te identifican tus compañeros del equipo de salud respecto a la actividad
que realizas?
¿Qué relación guardan tus expectativas profesionales con las circunstancias
actuales en las que se desarrolla el personal de enfermería en tu ámbito laboral?
¿Cómo es la relación que tiene con sus colegas respecto a la profesionalización
en la Institución de salud en que se desempeñan?
¿De qué forma organizan y consolidan su práctica los enfermeros de la región?
¿Qué incentivos o problemas tuviste en la institución en la que trabajas para la
formación profesional?
¿Cómo te relacionas con los profesionales de mayor jerarquía en la institución al
desarrollar tu actividad de enfermería?
¿Los criterios para evaluar tu trabajo ha sido diferente al del enfermero(a) no
profesional?
¿Qué relación se tiene entre la actividad de enfermería desarrollada y la
percepción salarial en tu institución?
¿Cuáles son tus principios y tu jerarquía de valores que tienes de la profesión de
enfermería?
¿Consideras que la actividad de enfermería ha logrado un reconocimiento social?
¿Qué aspectos éticos y legales han definido la profesión de enfermería?
¿Cuáles son tus metas en la institución de salud en la que te desempeñas?
¿Qué papel tuvo la Institución de Educación Superior en Enfermería en tu
evolución a lo largo de su carrera profesional?
¿Cuál es el rol que debe asumir la enfermería en la actualidad?
¿Cuáles los elementos necesarios para desarrollar su práctica de enfermería?
¿Cuál es el interés propio y principal por la profesionalización?
P á g i n a | 218

ANEXO 2

Folio: ______________

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA


FACULTAD DE MEDICINA
CULIACÁN, SINALOA
MAESTRÍA EN DOCENCIA EN CIENCIAS DE LA SALUD

Entrevista auto administrada


OBJETIVO: La información obtenida por medio de esta entrevista permitirá dar
cuenta de algunos elementos del ámbito laboral que participan en la integración de
la autopercepción en el profesional de enfermería que desarrolla su práctica en
instituciones de salud pública.
INSTRUCCIONES: Esta entrevista forma parte de un estudio sobre la
autopercepción del personal de enfermería. NO escriba su nombre, sólo marque
con un círculo la opción de respuesta elegida y anote en el espacio vacío los datos
requeridos.
NOTA: Es importante que anote todos los datos para completar este estudio.
I. DATOS PERSONALES
1. Edad: __________ años
2. Sexo:
a) Masculino
b) Femenino
3. Estado Civil:
a) Soltero
b) Casado
c) Viudo
d) Divorciado
e) Unión Libre
II. DATOS ACADÉMICOS

1. Escuela donde cursó estudios de licenciatura en enfermería


a) ESEM-UAS
b) ENEO-UNAM/SUA
c) IMSS- SUA/ENEO
d) ISSSTE- SUA/ENEO
e) Politécnico/SUA
f) ESEC/UAS
g) Otra:___________________

2. Duración del programa de Licenciatura.


a) 1 año
b) 1 año y medio
c) 2 años
P á g i n a | 219

d) Otro:_________________________

3. ¿Cuenta con Diploma de postécnico en Enfermería?


a) si
b) no

En caso afirmativo señale cuál:


a) Salud Pública
b) Pediátrica
c) Quirúrgica
d) Intensivista
e) Administración y/o Docencia
f) Administración y otro
g) Ninguno
h) Otro (especificar cuál)______________________

4. Eficiencia Terminal del programa de


Licenciatura en Enfermería:
a) Titulada
b) No titulada

5. Tipo de estudio que desearía cursar


para continuar con sus estudios:
a) Curso postécnico (especificar cuál):_________
b) Especialidad (especificar cuál): _____________
c) Maestría (especificar cuál): _________________
d) Doctorado (especificar cuál________________
e) Ninguno

6. Años transcurridos entre la formación de Enfermería General y de Licenciatura


en Enfermería:________________________________

III. DATOS LABORALES


1. Categoría que ocupas actualmente:_________________________________

2. Puesto que desempeñas: ________________________________________

3. Servicio donde estás ubicado(a):___________________________________

4. Años desempeñando el puesto actual:______________________________

5. Requisitos académicos para ocupar el puesto actual (Licenciatura, Postécnico,


Maestría, etc.):__________________________________________________
P á g i n a | 220

ESCALA DE AUTOPERCEPCIÓN PROFESIONAL DE ENFERMERÍA


INSTRUCCIONES
Esta es una entrevista anónima y auto administrada para garantizar la
confidencialidad de sus respuestas. No hay respuestas correctas o incorrectas.
Por esta razón es muy importante que sea sincero en sus declaraciones. En esta
entrevista encontrará una serie de 24 afirmaciones descriptivas sobre la
percepción de sí mismo(a). También hay una escala de respuestas de 5 puntos
escrita arriba de las columnas, de los cuales deberá elegir la opción que más
ayude a describirse a sí mismo(a) y no ante ninguna otra persona. Lea cada
afirmación cuidadosamente, reflexione el tiempo necesario y enseguida escoja
una de las 5 respuestas. En el espacio de la columna derecha anote el número de
la opción de respuesta elegido.
NO OMITA NINGUNA RESPUESTA.
“De antemano gracias por su valiosa contribución a este estudio”
ESCALA DE RESPUESTAS
Totalmente Totalmente
de acuerdo De acuerdo Neutral En desacuerdo en desacuerdo
1 2 3 4 5

AFIRMACIONES DESCRIPTIVAS ACERCA DE LA 1 2 3 4 5


IMAGEN QUE EL INDIVIDUO PERCIBE DE SÍ MISMO
EN SU PRÁCTICA
Reconozco que en ocasiones no he otorgado un cuidado
de enfermería integral y humanizado en mi actividad
laboral habitual.
Soy una persona que desempeña el trabajo que le gusta.
Tengo la virtud de actuar con apego a las normas éticas y
deberes de enfermería.
Tengo tendencia a establecer relaciones cooperativas
para mantener un alto nivel en la calidad del servicio y/o la
educación en enfermería.
Creo que he desarrollado las habilidades de pensamiento
reflexivo para la aplicación científica de la metodología del
cuidado.
Soy un enfermero(a) que actúa con base en un juicio
clínico y no temo al asumir decisiones propias en
beneficio de los pacientes.
Planifico y administro un cuidado integral y seguro de
acuerdo a la orientación teórica-metodológica y normativa
adoptada por la institución de salud donde me
desempeño.
El principal motivo de estudiar la licenciatura estuvo
determinado por la promoción de una plaza superior para
obtener un mejor ingreso.
AFIRMACIONES DESCRIPTIVAS ACERCA DE LA 1 2 3 4 5
P á g i n a | 221

IMAGEN QUE EL INDIVIDUO PERCIBE DESDE SU


REALIZACIÓN ANTE LA INSTITUCIÓN
Siento que el personal médico de mi área de trabajo
identifica mi actividad de enfermería de forma profesional.
El ámbito de trabajo donde me desempeño me da la
oportunidad de realizar plenamente mi función profesional.
El personal con Licenciatura en Enfermería de mi ámbito
laboral manifiestan estimación y respeto de sí mismos y de
sus colegas al otorgar cuidados de calidad.
Las asociaciones de enfermería en mi región trabajan
activamente para conseguir la regulación de la práctica
profesional y promover la actualización continua.
La Institución de Salud me ha otorgado las oportunidades
laborales (beca, reajustes de horarios, reducción de
jornada, etc.) necesarias para favorecer mi formación.
Mis jefes inmediatos valoran y apoyan la efectividad de mi
participación dentro del equipo de salud al tomar
decisiones importantes para el cuidado del paciente.
Los supervisores juzgan la calidad de mi trabajo basados
en competencias y funciones bien diferenciadas por la
categoría que ocupo en la Institución.
Estoy convencido(a) que en la Institución donde me
desempeño se establecerán los lineamientos para
garantizar la recategorización del Licenciado en
Enfermería y con ello aumentarán mis ingresos.
AFIRMACIONES DESCRIPTIVAS ACERCA DE LA 1 2 3 4 5
IMAGEN QUE EL INDIVIDUO PERCIBE DESDE SU
FORMACIÓN
El cuidado de enfermería que he adquirido se basa en una
visión global del ser humano.
He aprendido que el prestigio de la profesión de
enfermería se fundamenta en la actividad humanista y el
reconocimiento social obtenido.
Puedo afirmar que el código de ética guía la práctica con
base en estándares de excelencia y es coherente con la
Ley del Ejercicio de Enfermería.
Compruebo que estar colegiado en una asociación de
enfermería promueve la cooperación y elevación del nivel
profesional.
Reconozco que las Instituciones de Educación Superior en
Enfermería ofertan programas acordes a las necesidades
formativas y de salud para dar la posibilidad al personal de
enfermería de estudiar una Licenciatura con prestigio
universitario.
P á g i n a | 222

Supongo que el rol de enfermería actual establece una


relación de colaboración con el paciente, tiene una
intervención bien diferenciada y participa como agente de
cambio en la solución de problemas de los individuos.
Estoy convencida de que la práctica de enfermería debe
estar sustentada en una orientación teórica-filosófica-
metodológica y asumir un código de ética contemplado en
la legislación en materia de salud vigente.
Considero que el interés por hacer las cosas mejor es el
rasgo principal que debe sustentar la formación de los
enfermeros.
P á g i n a | 223

Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo
Otros otros otros otros otros otros otros otros Ideal Ideal Ideal Ideal Ideal Ideal Ideal Ideal
Yo Real 1 2 3 4 5 6 7 8 1 2 3 4 5 6 7 8
0.216 0.068 0.068 - 0.068 - - - 0.049
1. Servicio Correlación 0.202 1626 2933 2933 0.041 0.126 0.010 0.198 0.024 1841 0.090 0.012 0.028 0.021 0.081 6417
Único de Pearson 58441 9 2 2 6977 13795 4211 18797 01545 5 43994 19724 52093 875 66913 3
0.023 0.480 0.480 0.481 0.608
Sig. 0.034 9738 4322 4322 0.666 0.191 0.914 0.038 0.804 1358 0.349 0.899 0.768 0.821 0.398 2199
1 (bilateral) 63355 9 6 6 82821 22519 35422 8448 23203 4 65775 8273 45665 37585 53971 7
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.227 0.206 0.206 0.354
Correlación 0.268 8949 5838 5838 0.211 0.127 0.082 0.015 0.273 3540 0.240 0.180 0.286 0.280 0.090 0.220
2. Vocacional de Pearson 96175 8 6 6 47777 61646 2695 70581 59845 5 25622 47296 36261 87341 72545 4229
0.017 0.031 0.031 0.000 0.021
Sig. 0.004 1575 1431 1431 0.027 0.186 0.395 0.871 0.003 1566 0.011 0.060 0.002 0.003 0.348 2700
2 (bilateral) 68431 3 3 3 28134 03218 06972 23261 99369 1 85594 39193 53836 09248 13237 7
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.289 0.187 0.233 0.186 0.198
3. Ejercida Por Correlación 0.219 4185 3974 4026 0.300 0.251 0.213 0.092 0.274 6339 0.513 0.354 0.340 0.524 0.376 5038
profesionales de Pearson 31873 9 3 6 35514 51582 45785 76239 06652 1 2576 15951 77387 32334 50761 8
0.002 0.051 0.051 0.038
Sig. 0.021 2702 0268 0.014 0.001 0.008 0.025 0.337 0.003 9967 1.151 0.000 0.000 4.869 5.458 5285
3 (bilateral) 94442 8 8 5844 50742 3352 83889 37088 92931 7 4E-08 15801 28793 6E-09 8E-05 3
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.275 0.186 0.265
4. Controla la Correlación 0.238 7333 0.232 9880 0.238 0.339 0.247 0.149 0.333 7103 0.436 0.183 0.245 0.368 0.263 0.219
Actividad de Pearson 24586 6 2807 4 24586 6179 06352 57857 10883 8 4956 58754 62438 46988 15164 1063
Sig. 0.012 0.003 0.015 0.051 0.012 0.000 0.009 0.120 0.000 0.005 2.086 0.056 0.010 8.072 0.005 0.022
5 (bilateral) 60578 7075 0795 5450 60578 30287 59863 56909 40118 2302 8E-06 01901 04155 8E-05 69903 0762
P á g i n a | 224

2 1 4 7 3
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.297 0.346 0.120 0.201 0.079
5. Preparación Correlación 0.227 6190 2578 2572 0.068 0.213 0.227 0.084 0.165 4319 0.479 0.229 0.247 0.291 0.251 1371
Específica de Pearson 53295 5 8 3 29641 22187 89498 388 70482 1 3351 01561 98116 08076 31882 9
0.001 0.000 0.212 0.035 0.413
Sig. 0.017 6725 2259 9210 0.480 0.026 0.017 0.382 0.085 6984 1.341 0.016 0.009 0.002 0.008 3713
5 (bilateral) 33964 2 1 4 41237 00731 15753 9701 07134 8 4E-07 60429 32525 13546 38783 7
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.067 0.160 - 0.176 0.110
Correlación 0.225 0.115 1942 4957 0.142 0.275 0.083 0.068 0.101 9407 0.278 0.197 0.224 0.329 0.225 7091
6. Autonomía de Pearson 03481 4962 3 7 86129 41327 13421 51578 28201 7 56579 52099 22391 15253 86858 1
0.231 0.487 0.095 0.065 0.251
Sig. 0.018 7274 5406 4879 0.138 0.003 0.390 0.479 0.294 6846 0.003 0.039 0.019 0.000 0.018 7792
6 (bilateral) 64237 4 7 8 35817 74922 10378 00032 6746 7 35625 5197 083 47451 19849 7
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
7. Asume su 0.320 0.226 0.279
responsabilida Correlación 0.294 9929 0.248 0.248 0.213 0.389 0.239 0.098 0.182 8000 0.394 0.107 0.323 0.310 0.224 6160
d de Pearson 78547 3 2613 2613 02563 0123 57289 21225 71487 2 69476 56096 26777 55609 00658 4
0.000 0.009 0.009 0.017
Sig. 0.001 6661 2431 2431 0.026 2.908 0.012 0.309 0.057 7134 2.166 0.265 0.000 0.001 0.019 0.003
7 (bilateral) 86064 3 8 8 14808 9E-05 10632 62776 21719 3 7E-05 59847 6066 01412 20261 2338
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.259 0.131 0.064 - - - - 0.009 - - - - - -
Correlación 0.140 4286 3229 1201 0.096 0.021 0.085 0.001 0.031 1213 0.164 0.064 0.072 0.012 0.000 0.059
8. Altruismo de Pearson 09537 2 5 3 65495 04927 43788 11526 80561 9 07104 40403 25135 26279 5248 6664
0.006 0.173 0.507 0.925 0.537
Sig. 0.146 4478 4669 7161 0.317 0.828 0.377 0.990 0.742 0025 0.088 0.505 0.455 0.899 0.995 6944
8 (bilateral) 23709 3 3 2 39924 01247 05768 81702 67341 6 23609 83493 30126 29183 67876 4
Total N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
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ANEXO 4

Triangulación de Entrevistas con enfoque Cualitativo

INDICADORES CÓDIGOS VIVOS

Otorga un M4, H1 “…en la toco se ve un cambio porque identifican riesgos y a veces

Servicio Único refieren cuando al médico le falta prescribir la terapéutica”

M11, H2 “… las enfermeras se vuelven más conscientes de su papel más

profesional y para nosotros como personal médico es más ayuda, entienden

mejor sobre el diagnóstico y tratamiento y se maneja un idioma más

compatible”

E5, H1 ”Para dar mi atención me baso en el cuidado holístico, en ver al

paciente en todas sus necesidades de manera completa”

E7, H2 “ Baso mi actuación en los conocimientos aprendidos… con atención

centrada en los pacientes y una atención holística”

Vocacional M2, H1 “No observo satisfacción en el personal porque no perciben el salario

que corresponde ni desarrollan las funciones que deberían…”

M10, H2 “…en México, en general, todo el sector salud está mal pagado,…

aún con el aumento que se tuvo no es suficiente porque se tiene que buscar

otras fuentes de ingresos”.

E4, H1 “Me siento satisfecha de realizarme…”

E9, H2 “Si yo tuviera la posibilidad de cambiar me enfocaría a formar a las

nuevas enfermeras con más vocación y centrada en la atención del paciente,

ya que es una tristeza que no se promueva esto”.


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Ejercida por M1, H1 “No tengo conflicto en el ejercicio profesional de las Licenciadas en

profesionales Enfermería y Obstetricia, pero depende de la experiencia que demuestran y si

se apegan a las normas de la institución, aunque siguen bajo la tutela del

médico, porque las decisiones en esta área siguen siendo responsabilidad

principal de él…”

M8, H2 “A veces he visto que alguna enfermera realiza algunas actividades de

obstetricia que no les corresponden, ya que no está normado en las políticas

de las instituciones y de esta forma recae la responsabilidad sobre el médico.”

“Creo que a nivel del Hospital General casi la totalidad de las enfermeras con

las que convivo son egresadas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, pero

muchas de las enfermeras que se transformaron del nivel técnico a

Licenciatura, algunas delegan ciertas responsabilidades al auxiliar o al no

profesional y tratan de evadir ciertas responsabilidades técnicas”

E6, H1 “Yo inicié mi formación como una opción secundaria y dejé mi

desarrollo profesional en un plano secundario por mi labor como madre y

esposa, pero tenía mucho interés por superarme y tuve la posibilidad de tener

en la región la posibilidad de formarme y lo hice”

E10, H2 “…los directivos de alto nivel ya han reconocido a la enfermera

profesional al otorgar un nuevo código plasmado en el Contrato Colectivo de

Trabajo”.

Controla la M2, H1 “…quieren desempeñar su función, pero no hemos tenido oportunidad

actividad de ver criterios institucionales, ya que no hay responsabilidad para normar el

perfil de la Licenciada en Enfermería y Obstetricia…”

M9, H2 “Por desconocimiento del perfil de la enfermera no se le ha dado la

responsabilidad, quizás por falta de claridad en el organigrama y normativa

para la atención del parto y sus funciones.”


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E5, H1 “Aquí en el IMSS no me reconocen la formación de Licenciatura, me

siento decepcionada de que no me reconozcan ni en lo económico ni en mi

labor como enfermera, mis jefes inmediatos dan muy poco estímulo, no se

basan en hacer una supervisión con estándares de calidad”.

E9, H2 “En contraste con otras compañeras que no son Licenciadas hemos

recibido un trato burlesco del mismo gremio de enfermería, pero la actitud se

ha ido cambiando porque ya la mayoría se ha profesionalizado”.

E10, H2 “Con la pertenencia a la asociación de enfermeras, asistencia a

cursos y grupos dentro de la institución para desarrollar proyectos de trabajo

se entra al programa de estímulos al desempeño que es promovido por el

departamento de calidad”.

Preparación M2, H1 “Es muy importante la labor de una L. E. O. ya que eso influye en una

Específica disminución de la morbimortalidad, siempre y cuando se tenga la confianza en

la capacitación y objetivos concretos en su formación” “He identificado que el

programa le ha dado habilidades del diagnóstico, identificación del riesgo,

existe mayor entendimiento sobre la evolución de los principales

padecimientos obstétricos”

M7, H1 “Me gustaría que en el programa existieran objetivos y metas y que

todas las cumplieran, con una supervisión más directa; no tienen una

información de cada jerarquía, desde el nivel directivo, sobre su función y el

programa con actividades específicas que se planeen y cumplan”.

“Las veo más inclinadas a realizar la función de enfermeras técnicas, que

habitualmente han desarrollado…”

M9, H2 “Tiene que haber un profesiograma y la difusión de estos cursos y una

real planeación de la función y ocupación de estas enfermeras…”

M10, H2 “Al personal de enfermería que se requiere profesionalizar no se le


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dan las oportunidades laborales”

M11, H2 “Estudiar les cuesta mucho trabajo y se observan muy estresadas, su

rendimiento laboral es bajo; pero, aún así se desempeñan bien cuando se

integran al campo laboral”

E2, H1 “He visto que a partir de estudiar la Licenciatura, muchas enfermeras

siguieron estudiando otros cursos de especialidad, siento que la formación de

Licenciatura les ha motivado bastante para seguir formándose en otros

niveles”.

E4, H1 “Los obstáculos que tuve en el proceso formativo fueron que la Jefatura

no me apoyó en cambio de horarios o descanso y tuve mucha dificultad, eso

me estresó mucho porque debía cumplir con mi responsabilidad y se

incrementaron los gastos, me afectó en mi economía, la inversión fue mayor de

lo previsto en el curso y se sumó mucho estrés, pero te mantiene el amor

propio, ya que lo que inicio lo debo acabar. Tuve que resolver muchas trabas

que se podían haber facilitado con un cambio interno, pero no había interés ni

disposición por parte de mis jefes, eso te afecta, me sentí triste de comentarios

despectivos de mi jefa de enfermeras, creo que en este proceso formativo

todos deberían estar tranquilos y no estar cada fin de semana a la expectativa

de qué forma se resolvería esto.”

E5, H1 “Las escuelas de la región deben ser más innovadoras, tener más

programas de capacitación y cursos postbásicos para el personal que trabaja y

no puede salir fuera por situaciones familiares y económicas, ya que uno

puede solventar con más facilidad la actualización en casa”.

E7, H2 “…las escuelas de la región actualmente programan su perfil de egreso

pero no lo sustentan en la formación, son muy ligeros sus programas” “Durante

mi trayectoria en la formación de Licenciatura tuve muchas dificultades para

formarme, no tuve beca; actualmente con la maestría se repiten las


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dificultades: pago días económicos, adelanto con jornadas de trabajo para que

me paguen con tiempo y acudir a clases, estoy en proceso de recibir beca;

pero siempre he sido entusiasta, positiva para cumplir mis metas”

E8, H2 “La UNAM me ayudó mucho para ser la enfermera que soy, me abrió

una nueva perspectiva en cuanto a la formación autodidacta, la capacidad de

lectura a desarrollar era enorme y además tenía que conllevar esto con la

situación familiar”, “…las instituciones educativas de la región se deben

preocupar por dar una formación académica para dar un producto más

capacitado”.

Autonomía M4, H1 “Es bueno que el personal se profesionalice, pero algunas no lo hacen;

sin embargo, hay riesgo de que se realicen actividades que no son de su

campo de acción y nosotros como responsables debemos estar alertas del

manejo”.

M8, H2 “Pienso que en el servicio los enfermeros no deben realizar acciones

en forma autónoma porque deben consultar la indicación del médico, ya que la

responsabilidad legal es del médico; no se puede actuar solo, todo debe ser de

acuerdo al criterio médico.”

M9, H2 “Pienso que a nivel de conocimiento y práctica hay una buena

formación. Se ve mayor conocimiento y seguridad de sus acciones, se habla

en un mismo idioma con el médico en cuanto al diagnóstico y oportunidad, se

adelantan en el manejo a seguir. De esta forma se optimiza en atención

oportuna y su intervención es más veraz.”

E3, H1 “En ocasiones me da temor de realizar una actividad porque el médico

te habla con sarcasmos y te hace dudar, porque son muy abiertos para

expresar su malestar, esto no es con todos los médicos y va desde realizar


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actividades como la toma de signos vitales a cuidados más específicos, y estos

son muy pocos los que realizo”

E4, H1 “Con la formación tienen mayor valor las decisiones que tomas y estás

más unida al equipo de salud, en algunas ocasiones he tomado decisiones

para dar cuidados y no necesito que el médico me lo indique; como la toma de

dextróstix, dar fisioterapia pulmonar, iniciar reanimación cardiorespiratoria, etc.;

si sabes que eso va a favorecer al paciente y no lo hacemos porque el médico

no lo indica nos causa conflicto”

E8, H2 “La actuación independiente me ha traído algunos problemas y eso me

incomoda, indica que no somos valoradas en nuestro actuar autónomo; por

ejemplo, en una situación de urgencia se puede adelantar para dar algunos

cuidados especiales y no esperar la indicación de otros profesionales del

equipo de salud”

E11, H2 “En caso de tomar una decisión de urgencia, como el aplicar un

medicamento no prescrito, no he recibido apoyo por el médico por la falta de

confianza y el no tener acreditada esta función, me marcan que en esto no

puedo decidir en forma autónoma”

Asume su M2, H1 “El estatus profesional se detecta con la actitud y creo que se ha

responsabilidad quedado muy abajo del deber ser, ya que puede haber mayor comunicación

entre el personal de enfermería con el médico, incluso mayor responsabilidad

hacia las pacientes. Esto se da por la falta de normatividad hacia toda forma de

desarrollo para lo cual están capacitado”

M7, H1 “Todavía no se ha logrado el estatus profesional; hasta que se deje de

pensar como enfermera técnica y se decida a desarrollar su función, hasta

entonces se verá reconocida”, “Si la Dirección, Jefes de Enseñanza y

Obstetricia no se fijan las metas bien claras y los objetivos concretos, no se


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verán cambios”

M8, H2 “Pienso que la enfermera debe ser participativa, interesarse en sus

pacientes, realizar las actividades adecuadas, ser cálida para mejorar la

calidad, pienso que mientras más sepan deben ser más humildes y tratar mejor

a los pacientes, hay personal que a veces se olvida de sus actividades básicas

como colocar un cómodo.”

M9, H2 “El rol debe ser más específico, debe haber enfermeras especialistas,

generales con cuidados básicos y desaparecer la auxiliar; con una relación de

al menos 1 enfermera especialista por 4 generales y la Licenciada no debe

enfocarse a desarrollar funciones administrativas, sino desempeñarse a nivel

operativo porque se desperdicia talento”

E2, H1 “Se nos reconoce que estamos más capacitadas y hay confianza en lo

que hacemos, incluso los médicos las requieren por ser de mayor apoyo en el

trabajo multidisciplinario y de equipo, pero por parte de los jefes no percibo

mucho apoyo…”

E5, H1 “El exceso de trabajo obstaculiza el desarrollo profesional y no se

puede cumplir al 100%, se tiene que priorizar, se trabaja siempre priorizando,

aunque a veces tienes tiempo de trabajar con toda la técnica y no se hace”

E8, H2 “En esta institución pagan justos por pecadores, porque mientras muy

pocos hacemos méritos, otras actúan en el camino contrario y es una situación

que repercute en la evolución negativa del paciente”, “Parece que al final se

percibe una profesión sin prestigio…”

E9, H2 “Si se nos promueve, pero lo único que interesa es casar la carga de

trabajo, los estímulos económicos se los dan siempre a la misma gente, es

obvio el dedazo y de hecho ni se conocía a quien se lo daban porque apenas

se empezó a publicar; ahora las evaluaciones se dan con base en indicadores

y se me acentúan las deficiencias, pero no son equitativas al evaluar”.


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Altruismo M2, H1 “Creo que la remuneración económica es lo que mueve principalmente

al personal de enfermería a la profesionalización, aunque veo que se ha tenido

una evolución positiva.”

M3, H1 “Se observa que las enfermeras se preparan por deseos de

satisfacción personal”.

M8, H2 “Creo que el fin principal de las enfermeras por prepararse es para

redituarles mayor percepción salarial y no para actualizarse o recodificarse.”

E6, H1 “El fin principal de su desarrollo es una superación personal y mayor

ingreso y lo considero justo porque tienen mayor responsabilidad en su función

y debe ser mayor su ingreso, debe distinguirse como tal.”

E8, H2 “Mis expectativas de desarrollo no son igual que la de muchas

compañeras, yo estudié por convicción; en la institución muchas veces se dio

la decisión de estudiar por la recategorización y mejor salario, se sucedió una

estampida de gente que quería formarse por este hecho, pero parece ser que

mientras más estudia la enfermera u otro profesional es porque quiere ganar

más y hacer menos actividades…”

E10, H2 “Lo que me llevó a superarme fue el demostrar a los demás que yo

podía ser profesional y ostentar con orgullo el código de jefe de servicio que ya

poseía sin haber acreditado con anterioridad estudios para el desarrollo de esa

función”

Clave de

Nomenclatura E= Enfermera, M=Médico y H=Hospital

FUENTE: Trabajo de campo, 2008.


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ANEXO 5

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DESINALOA


FACULTAD DE MEDICINA
MAESTRÍA EN DOCENCIA EN CIENCIAS DE LA SALUD

CARTA DE CONSENTIMIENTO PARA INCLUSIÓN


EN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

Yo ______________________________________ afirmo que he sido


informado(a) acerca de las implicaciones de mi participación en el Proyecto de
Investigación: “Autopercepción de enfermería sobre la profesionalización de
su práctica en Instituciones de Salud Pública de Mazatlán, Sinaloa” y que las
entrevistas que me realizan son para la obtención de datos con fines de
investigación educativa en las ciencias clínicas en enfermería; asimismo, los
resultados no influirán sobre el control y manejo de mi integridad profesional y
personal dentro y fuera de la Institución de Salud en donde me desempeño, ya
que se garantiza el anonimato y confidencialidad de mis afirmaciones vertidas, por
lo cual autorizo plenamente el uso de un grabador de audio para facilitar las
transcripciones del investigador con veracidad y aportar la información suficiente
para los fines que persigue este estudio.

Mazatlán, Sinaloa a ___ de __________ del 2008

INVESTIGADOR: L. E. O. VERÓNICA JUÁREZ TORRES


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