UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA
FACULTAD DE MEDICINA
MAESTRÍA EN DOCENCIA EN CIENCIAS DE LA SALUD
Autopercepción de enfermería sobre la profesionalización de su
práctica en instituciones de salud pública de Mazatlán, Sinaloa.
Tesis
Que para obtener el grado de
Maestra en Docencia en Ciencias de la Salud
Presenta
Verónica Juárez Torres
Comité Tutorial
Director: Dra. Patricia Molinar Palma
Asesor: M. C. Benito Rocha Quintero
Asesor: Dra. Carlota Leticia Rodríguez
Culiacán, Sinaloa; marzo del 2011.
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INTRODUCCIÓN
El propósito fundamental de esta investigación es integrar el aprendizaje adquirido
a través de la Maestría en Docencia en Ciencias de la Salud respecto al
mejoramiento de la calidad de la enseñanza en la educación superior, función
social básica de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), a través del
acercamiento científico al fenómeno de autopercepción de enfermería sobre su
profesionalización en el ámbito de dos instituciones de salud pública.
Este programa de postgrado, ofertado por la Facultad de Medicina de la UAS,
acentúa la profesionalización de los docentes que nos desempeñamos en las
instituciones formadoras de recursos humanos para la atención a la salud y aspira
a trascender sobre la calidad educativa, que permita integrar los contenidos
curriculares desarrollados e incorpore las perspectivas pedagógicas y
metodológicas de la enseñanza en el campo de la salud; asimismo, plantea
transitar de un currículo convencional al enfoque educativo por competencias
profesionales.
Este proyecto propone impulsar líneas específicas de conocimientos que incidan
significativamente en el perfeccionamiento de los procesos formativos de los
recursos humanos en las ciencias de la salud, en sus diferentes niveles y
modalidades, a partir de los hallazgos descubiertos.
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Otra condición que es preciso destacar, es que la disciplina de enfermería transita
aceleradamente por cambios en la formación y práctica y las instituciones de
salud requieren cada vez de más personal con una sólida preparación
profesional, razón por la que se han implementado diversidad de programas para
la profesionalización del personal de nivel Técnico a Licenciatura en Enfermería.
En consecuencia, este estudio es ubicado en la línea de investigación “El
Aprendizaje en las Ciencias Clínicas” establecida en el Proyecto Educativo de la
Maestría en Docencia en Ciencias de la Salud, ya que pretende explorar los
resultados del proceso formativo, su vinculación en la práctica y su contribución
en la imagen profesional de los enfermeros involucrados en este fenómeno.
Este proceso de profesionalización de la práctica en la otorgación de cuidados ha
beneficiado tanto al personal de instituciones de salud públicas como privadas;
asimismo, el ámbito donde se desempeñan principalmente los Licenciados en
Enfermería es el clínico y escasamente se ha estudiado este fenómeno desde la
óptica de los propios actores que lo conforman; premisa básica para el estudio del
autoconcepto descrita por Carl Rogers (1951), razón por la que se intentó
esclarecer cualitativamente cuál era la imagen profesional que percibían de sí
mismos los Licenciados en Enfermería en el ámbito de dos instituciones de
salud pública.
Para describir con precisión los elementos metodológicos que sustentan la
presente investigación, cabe mencionar que la formación como investigador la
desarrollé con mayor profundidad a través de la Maestría en Docencia en
Ciencias de la Salud (MDCS), permitiendo el fortalecimiento y desarrollo de la
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investigación educativa y la incorporación de los avances tecnológicos,
pedagógicos, metodológicos, profesionales y laborales vinculados con el campo
de la Salud.
En este contexto, me enfoqué en vincular estos aspectos curriculares en la
realización de esta investigación en este campo de estudio escasamente
explorado (Cárdenas, 2005) con la intención principal de lograr un acercamiento
detallado y preciso capaz de reconstruir las percepciones de mis colegas
enfermeros inmersos en el fenómeno de la profesionalización de su práctica tal
como fueron vividas y, derivados de los hallazgos, presentar los lineamientos
específicos para intervenir aquellos elementos que ayuden a fortalecer cada una
de las dimensiones que integran el Autoconcepto Profesional de Enfermería, como
elemento básico para el desarrollo y evolución de su práctica profesional, de
acuerdo al enfoque humanista en el proceso de la realización propuesto por
Rogers (1951) y desde la perspectiva de la sociología de la profesión analizada
con base en los criterios de Cortina (1996).
La organización de esta investigación se llevó a cabo en seis capítulos; en el
primero abordé los referentes teórico-conceptuales, históricos y contextuales que
configuraron el surgimiento, evolución y tendencias nacionales e internacionales
en la disciplina de enfermería; en el segundo capítulo se describen los factores
contextuales, antecedentes, características y objetivos de los programas
educativos que influyeron en el impulso de la profesionalización del personal de
enfermería hacia el pregrado y la apertura hacia el postgrado; en el tercer capítulo
se abordaron los referentes teóricos desde la perspectiva sociológica y psicológica
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que interactúan para caracterizar el proceso de realización y la subsecuente
autopercepción profesional de enfermería; en el cuarto capítulo se detallan los
aspectos metodológicos de la investigación a través del enfoque fenomenológico,
en congruencia con la corriente humanista para el estudio del autoconcepto,
mediante un diseño mixto y con la descripción detallada en el diseño y validación
del instrumento para analizar el objeto de estudio; en el quinto capítulo se
presenta el análisis de los resultados de lo general a lo particular, comparando el
Hospital 1 (IMSS) frente al Hospital 2 (Secretaría de Salud) y su interpretación
mediante el cruce de las variables de estudio tanto en los apartados de datos
personales, laborales y académicos, así como en las tres dimensiones del yo del
instrumento elaborado; en el sexto capítulo se discuten los resultados y se
identifican las congruencias e incongruencias entre las tres dimensiones del yo
frente a la experiencia expresada por la población estudiada y la manifestada a
través de la triangulación por el personal de enfermería y médico en su fase
cualitativa; enseguida se definen las estrategias específicas para intervenir y
favorecer el autoconcepto de acuerdo a los indicadores sociológicos y
dimensiones del yo definidos de manera concreta; para concluir este apartado, se
estableció un plan de difusión de los resultados hacia la comunidad científica en
enfermería, tanto en el ámbito de las instituciones de salud como educativas.
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AGRADECIMIENTOS
En primer término, destaco que este proyecto fue posible realizarlo debido al
interés y apoyo genuino que mostraron los enfermeros que se formaron del nivel
técnico a licenciatura, quienes constituyeron la población de estudio.
De igual forma extiendo el agradecimiento a los maestros Carlos Arturo Vorrath
Zápari, José Gustavo Baza Salinas y Dora Luz Villazón Domínguez por su valioso
apoyo, así como a las autoridades que regularon los aspectos éticos y normativos
para autorización de entrada al campo de investigación.
Destaco una mención especial a la Dra. Patricia Molinar Palma por su infinita
tolerancia y gran calidad humana que mostró desde mi ingreso al programa de
postgrado, su incondicional apoyo y compromiso al frente de la coordinación de la
maestría, así como su experta contribución como directora de tesis hasta el
momento de la defensa de la investigación.
Retribuyo el mayor reconocimiento a los docentes de la Maestría en Docencia en
Ciencias de la Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de
Sinaloa que han contribuido transformar mi práctica docente hacia el cuidado de la
salud en mi ámbito de desarrollo.
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ÍNDICE
Página
INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………2
CAPÍTULO I. El surgimiento de la Enfermería Profesional.………................. 11
1.1. Definición de Profesión…………………………………………..........................11
1.2. El origen de la Profesión de Enfermería…….………………………….…..……12
1.2.1. Antecedentes de la Profesión de Enfermería……………….…………12
1.2.2. Etapas históricas del cuidado………………………………………..….13
1.2.3. El cuidado profesionalizado…………………………………………..…16
1.2.4. Expansión de la teoría en Enfermería…………………………………17
1.3. Contexto de la Profesionalización en Enfermería.......…………………..….….19
1.3.1. Antecedentes de la profesionalización en Enfermería…………..…..20
1.4. Marco regulatorio para la definición de Enfermería Profesional……..………22
1.4.1. Definición científica de Enfermería Profesional………………..……25
1.4.2. Características de la profesión de Enfermería…………………...……25
1.5. Tendencias de la formación profesional en Enfermería……………..………..26
1.5.1. Modelos Educativos emergentes en las Instituciones de Educación
Superior de Enfermería……………………………………………………..…..29
1.5.2. Aportes de la formación de postgrado con enfoque por competencias
profesionales integradas a la educación en enfermería……………..……..32
CAPÍTULO II. Proceso de la profesionalización en Enfermería…………….…36
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2.1. Factores condicionantes de la profesionalización en enfermería………..…...36
2.2. Antecedentes del programa formativo……………………………………..….…38
2.3. Objetivos de la profesionalización en enfermería…………………………....…43
2.4. Características del Programa Educativo de Licenciatura en Enfermería…...44
2.5. Surgimiento de programas de postgrado……………………………………......44
CAPÍTULO III. Proceso de Autopercepción Profesional de
Enfermería………………………………………………….……………………46
3.1. Elementos sociológicos de las profesiones...…………………………………..46
3.1.1. Factores sociológicos en la Profesionalización de Enfermería……46
3.1.2. Criterios sociológicos para el análisis de la Profesión de
Enfermería……………………………………………………………….47
3.2. Elementos psicológicos para la realización profesional…………….…….…..49
3.2.1. Percepción. Definición y Enfoque……………………………………...49
3.2.2. Teoría Humanista de la personalidad de Carl Rogers…………….....50
[Link]. Realización…………………………………………………..…52
[Link]. El yo……………………………………………………………...53
[Link].1. El Autoconcepto………………………………….…..53
[Link]. Congruencia e incongruencia………………………………..54
[Link]. Desarrollo de la personalidad………………………………...54
[Link]. La persona de funcionamiento completo…………………..56
3.2.3. Evaluación del Autopercepción Profesional……...……………….…57
[Link]. Escalas y categorización de autopercepción...…….….……58
3.2.4. Estudios sobre Autopercepción Profesional en Enfermería………..59
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CAPÍTULO IV. Metodología para el estudio de Autopercepción Profesional en
Enfermería…………………………………………………………….....61
4.1. Tipo de Investigación………………………………………………………..……..61
4.2. Tipo de Estudio…………………………………………………………………..…66
4.3. Diseño del Método……………………………………………………………….…67
4.3.1. Justificación…………………………………………………………….…69
4.3.2. Problema de Investigación……………………………………………..72
4.3.3. Objetivos.………………………………………………………………….74
4.3.4. Población……………………………………………………………..……75
4.3.5. Criterios de Inclusión y Exclusión…………………………………..…..76
4.3.6. Instrumentos.……………………………….…………………………..…77
[Link]. Prueba Piloto………………………………………………...….77
[Link]. Entrevistas en profundidad………………………………….…77
[Link]. Entrevistas con cuestionario autoadministrado
Con escala de Likert…………………………………………….…….....85
[Link]. Triangulación………………………………………………....…89
4.4. Fases de la Investigación………………………………………………….….…...91
CAPÍTULO V. Análisis de resultados……………………………….……………..93
5.1. Descripción general de la población……………………………….……93
5.2. Análisis cualitativo………………………………….………………….…..94
5.3. Análisis cuantitativo…………………………………….…………….…..123
5.3.1. Caracterización de la población de estudio………………....124
[Link]. Datos personales……………………………………..125
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[Link]. Datos académicos……………………………………125
[Link]. Datos laborales……………………………………….142
5.4. Datos generales de autopercepción profesional en enfermería…..…154
5.4.1. Percepción desde el yo real a través de su realización…...154
5.4.2. Percepción desde el yo a través de los otros…….…………157
5.4.3. Percepción desde el yo ideal conceptualizado a través de
lo formativo……………………………………………………...161
5.5. Análisis estadístico del instrumento para conocer la autopercepción
profesional de enfermería…………………………………….……….164
CAPÍTULO VI. Discusión y Conclusiones……………………………………….173
6.1. Discusión…………………………………………………………………...173
6.2. Conclusiones……………………………………………………………....182
6.3. Propuesta de Intervención Educativa……………………………….…..199
6.4. Difusión……………………………………………………………….…….207
Referencias bibliográficas.......................................................................208
Anexos……………………………………………………………………….….216
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CAPÍTULO I
El surgimiento de la Enfermería Profesional
El acercamiento al estudio de la autopercepción profesional de enfermería se
contempla a partir del análisis conceptual de dicha disciplina y con la intención de
realizar una revisión de los acontecimientos relacionados con el surgimiento,
desarrollo y evolución de esta práctica hasta su consolidación como disciplina
científica en su devenir histórico, mismo que se desarrolla en este primer capítulo.
1.1. Definición de Profesión
En términos generales, García y Martínez (2007) señalan a la profesión como una
“ocupación con componentes éticos, encaminada a incrementar el bienestar
humano y social”; es conveniente diferenciar este concepto de la disciplina,
entendida como “un conjunto de conocimientos rigurosos y sistemáticos sobre una
determinada materia que explica e implica”, es decir, construye su cuerpo de
conocimientos y determina su objeto de intervención y el sujeto a quien está
dirigida.
Siguiendo con la diferenciación entre disciplina y profesión que realizan García y
Martínez (2007) aclaran que la disciplina posee tres características esenciales:
Posee un cuerpo de conocimientos sistemáticos y relacionados entre sí que da
significado global al objeto de la disciplina o rama del saber.
Utilizan en su actividad el método de la ciencia adaptado a las peculiaridades del
objeto disciplinar.
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Organizan los conocimientos con lenguaje científico. Las proposiciones, los
enunciados y los términos lingüísticos se articulan entre sí en distintos niveles de
abstracción para ordenar los conocimientos.
1.2. El origen de la Profesión de Enfermería
La evolución de la actividad de Enfermería ha transformado y definido cada vez
con mayor organización su objeto disciplinar y carácter científico, influenciada por
una serie de acontecimientos y procesos en su devenir histórico; es pertinente,
entonces, analizar con cuidado los principales hechos que han intervenido en este
proceso.
1.2.1. Antecedentes de la Profesión en Enfermería
La actividad de enfermería ha evolucionado a través de la historia y han sido
diferentes acontecimientos y contextos socioculturales los que se han configurado
en su desarrollo como profesión; sin embargo “la transformación de la práctica
enfermera tuvo lugar en el siglo XIX y parte del XX” (García y Martínez, 2007). Al
respecto, dichas autoras mencionan que en el siglo XIX se inició una enfermería
enseñada por principios y citan el libro El arte de enfermería, escrito en el año
1833 por los Hermanos de la Orden de San Juan de Dios (1984) con la finalidad
de instruir a los enfermeros de esta Orden acerca de los cuidados a los enfermos;
asimismo, García y Martínez (2007) señalan que en el siglo XIX surgió un interés
colectivo por el progreso de la enfermería con distintas corrientes de opinión en
torno al establecimiento de sistemas con diferente naturaleza, lo cual dio como
resultado la reforma estable de enfermería que marcó el inicio de la enfermería
moderna y con él la profesionalización de la actividad de cuidar. Entre los líderes
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en enfermería de mayor influencia en esa época destacan el matrimonio Fliedner y
Florence Nightingale en 1856 y las órdenes religiosas surgidas en la Edad
Moderna (García y Martínez, 2007), quienes se abordarán con precisión en el
siguiente apartado.
1.2.2. Etapas históricas del cuidado
Al revisar los principales hechos que han ido determinando la evolución de los
cuidados, desde sus orígenes hasta la profesionalización de esta actividad,
Collière (2009) describe cuatro etapas en el desarrollo histórico de esta disciplina
de enfermería; basada fundamentalmente en el reconocimiento social obtenido en
cada momento histórico, desde los orígenes del hombre hasta nuestros días.
Debido a que la concepción de salud y enfermedad ha ido variando condicionada
por los valores, creencias, cultura, economía y otros factores socioculturales en los
que se desenvuelve el hombre en cada período; la actividad de cuidar se estudia
dentro de la historia de la atención sanitaria, por ser ésta una profesión dedicada a
la salud (op. cit., 2007).
En la primera etapa que describen García y Martínez (2007) aclaran que los
estudios antropológicos y arqueológicos demuestran que el concepto de ayuda a
los demás está presente desde el inicio de la civilización, pero no está muy clara la
denominación del cuidado de enfermería con la aparición del hombre; sin
embargo, dichas autoras están convencidas que son estos los principales rasgos
que dan origen a los cuidados profesionales, razón de ser de enfermería.
Esta etapa comprende desde las primeras civilizaciones hasta el Imperio Romano
y se denomina doméstica por ser la mujer de cada hogar la cuidadora del
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mantenimiento de la vida frente a las condiciones adversas del medio; sus
principales acciones son a través de la promoción de la higiene, la adecuada
alimentación, el vestido, y en general los cuidados básicos de la vida.
La segunda etapa denomina vocacional por estar asociada con el nacimiento de la
religión cristiana; pues, con la aparición del Cristianismo, la salud adquirió una
nueva interpretación atribuida a los designios de Dios; incluso la enfermedad es
vista por la sociedad como una gracia del Todopoderoso en donde el que sufre es
un elegido de Dios. Esta etapa trascendió de manera importante en las actitudes
que debían mostrar y mantener las enfermeras, de obediencia y sumisión en
nombre de Dios y reconfortando mediante el consejo moral, Collière (2009) le
llama a la figura de la mujer cuidadora de esta época como la “mujer consagrada”.
Esta fue una etapa en la que florecieron las necesidades de cuidados por los
constantes conflictos bélicos como las cruzadas y donde no se requirieron los
conocimientos teóricos ni la preparación, salvo la religiosa, ya que las personas
que ejercían la enfermería debían tener un gran sentido de religiosidad, caridad,
sumisión y obediencia. Dicha etapa finaliza en la Edad Media de la Historia
Universal.
Para llegar a la tercera etapa, la actividad de cuidar transcurrió un largo periodo
conocido como Etapa Oscura de la Enfermería, debido a las circunstancias
adversas en las que se desarrolló, en donde la función curativa evolucionó
lentamente, estaba a cargo de los monjes y monjas y los sirvientes eran
empleados de tiempo parcial por lo que era difícil determinar el nivel en que se
producía la división del trabajo, generándose cambios muy negativos en los
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hospitales; tales como recepción de más de un enfermo en el mismo lecho,
coincidiendo en ocasiones con malas condiciones de higiene y de alimentación,
además de emplear a personas de poco carácter como cuidadores para responder
a la dotación de personal, lo que llevó a una decadencia de la actividad de cuidar.
Esta tercera etapa denominada por Collière (2009) como técnica, donde la
enfermera se caracteriza por centrar su atención en el enfermo, la salud se
concibe como la ausencia de enfermedad; la atención médica aparejada al
desarrollo científico y tecnológico surgido desde el Renacimiento hasta el siglo XIX
se desarrollo al máximo y centró su actividad en el descubrimiento de las causas
de la enfermedad y su tratamiento, concentrando todos los recursos sanitarios
para la atención diagnóstica y curativa dentro de los hospitales. Ante la
complejidad de los avances tecnológicos surge el personal paramédico o auxiliar,
que asume diferentes tareas delegadas por los médicos a la enfermera a
mediados del siglo XIX Collière (2009) la denomina “mujer enfermera-auxiliar del
médico”.
Aunque la separación que se da entre el poder político y religioso en este período
da las bases para el inicio de una enfermería con posibilidad de profesionalizarse,
la enfermería técnica surgió a raíz del siglo XX al extenderse la red hospitalaria.
Mencionan García y Martínez (2007) que las enfermeras de todo el mundo
consideran a Florencia Nightingale como la primera enfermera profesional,
reconocimiento logrado por el trabajo como enfermera voluntaria que realizó
durante la Guerra de Crimea en 1856 y más tarde, en 1860, por fundar el primer
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centro de formación de enfermeras con entidad propia en las instalaciones del
Hospital Santo Tomás.
Paralelamente a la evolución del concepto de salud, surge una redefinición de
roles en los diferentes profesionales, vinculados a un equipo multidisciplinario,
integrado, eficaz y con autonomía, lo que implica al enfermero proporcionar un
cuidado con entidad propia, enfocado a lograr mayor bienestar físico y una mejor
adaptación de los individuos a su entorno; derivado de esta diferenciación de
competencias profesionales, recobra vital importancia estudiar la naturaleza de
los cuidados y la identidad científica en la formación que definen la cuarta etapa,
descrita por García y Martínez (2007), como la enfermería profesional.
1.2.3. El cuidado profesionalizado.
Entre los principales factores que han influido en la profesionalización de
enfermería, señalados por Grinspun (1993), se encuentran los orígenes históricos
y tradicionales de la profesión, influenciados por hechos religiosos y militares, el
estatus y el desarrollo tecnológico de la sociedad como detonantes de la identidad
profesional de la enfermería.
Asimismo García y Martínez (2007) señalan que en esta corriente de actuación
enfermera intervienen principalmente: los avances de la asepsia y antisepsia para
la mejora en el control de infecciones, los esfuerzos para erradicar las infecciones
transmisibles en el siglo XX, la formulación de diagnósticos médicos basados en
estudio de los síntomas, el estudio de las enfermedades físicas en forma
independiente de la realidad sociocultural y el entorno y, finalmente la concepción
de salud como ausencia de enfermedad.
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Estos factores provocaron cambios importantes en la actividad de cuidar y
marcaron el inicio de la profesionalización a raíz de las medidas exigidas para la
prestación de cuidados a través de la preparación y titulación reguladas por el
poder político.
Uno de los datos más remotos acerca de la licenciatura para enfermeras fue
publicado en 1860 por Sir Henry W. ACLANT, profesor de medicina en Oxford
(Carrillo, Mercado y Ramos, 2006), quien expresaba que “las enfermeras debían
poseer una certificación unificada, seguir un programa de estudios reconocido y
ser capaces de superar estándares mínimos de habilidad” y curiosamente fueron
las enfermeras británicas quienes en 1887 se organizaron para regular la práctica
de enfermería (ídem); este dato en particular revela que el desarrollo de la
enfermería hacia la profesionalización era percibido como una necesidad
primordial para la atención adecuada de la salud.
En México, la enfermería moderna surgió a principios del siglo XX a raíz de la
creación del Hospital General de México en 1905; dos años más tarde, aclara
Lucila Cárdenas (citado por Fernández, 2008), se funda la primera Escuela de
Enfermería en el país.
1.2.4. Expansión de la Teoría en Enfermería.
Cárdenas (2005) encontró que el desarrollo de la profesión de enfermería surge
en Inglaterra durante la década de 1930, donde se empieza a reflexionar sobre el
surgimiento y evolución de las profesiones desde el enfoque sociológico, ante una
diversidad de condicionantes y coyunturas sociales donde intervienen factores
económicos, políticos y culturales. Asimismo, Cárdenas destacó que las
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características en las que surge la profesión son determinantes para que esta sea
reconocida y valorada socialmente, ya sea como de baja o alta constitución, según
la percepción social y el papel político que guarda el estado en su conformación.
Entre los estudios de la sociología de las profesiones en México, Cárdenas (2005)
señala las aportaciones de Catherine M. Hall en 1953; quien consideraba que
eran doce características principales de una profesión, como: 1) Constituye un
servicio a la comunidad, 2) Posee un cuerpo de conocimientos que busca
acrecentar de continuo, 3) Se encarga de preparar a las personas que van a
desempeñarla, 4) Establece sus propias normas, 5) Adapta sus servicios a las
necesidades que se van prestando, 6) Acepta la responsabilidad de proteger al
público al que sirve, 7) Trata de utilizar de manera económica a las personas que
la ejercen, 8) Busca el bienestar y la felicidad de quienes la ejercen, 9) Está
motivada más por el compromiso con la causa a la que sirve, antes de por
consideraciones de tipo económico, 10) Se ajusta a un código de conducta
basado en principios éticos, 11) Convoca a la unión de sus miembros con el
propósito de alcanzar fines comunes y 12) Se gobierna a sí misma (Leddy -
Pepper, 1989; citadas por Cárdenas, 2005).
Igualmente, las teóricas Leddy - Pepper en 1989, propusieron 4 categorías para
evaluar la calidad de la profesión de Enfermería, como son: 1) características
intelectuales, 2) elementos prácticos, 3) servicio a la sociedad y 4) autonomía. En
este contexto, Cárdenas (2005, citada por Fernández, 2008) mencionó que estos
elementos se consolidaron en el caso de enfermería como una profesión de baja
constitución, situación que ha caracterizado a las enfermeras en una lucha por el
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logro del reconocimiento social que le permita mejorar los niveles económicos y el
estatus profesional, insertas en la dinámica de la estructura del mercado laboral y
la formación académica e influidas por su acontecer histórico-social.
Otro cuestionamiento de la Asociación Mexicana de Enfermeras A. C. en 1947,
respecto a la autonomía del ejercicio profesional de los enfermeros fue atribuido
a factores internos, referidos a la dinámica de su desarrollo, y a factores externos,
debido a las características del sistema de salud, la inserción laboral y la
organización del equipo de salud en las instituciones asistenciales (ídem).
Por otro lado, la disciplina de enfermería se ha ido expandiendo conforme avanza
su perspectiva histórica; de tal forma que Marriner (2004), identifica a las primeras
teóricas en enfermería por abordar aspectos relacionadas con la filosofía de esta
actividad, pero en la década de 1960 se enfocaron al estudio de las
comunicaciones interpersonales y en la década de 1980, integraron al humanismo
y la concepción de la enfermería como una combinación de ciencia y arte,
trascendiendo significativamente en la esencia de enfermería, por lo cual es
necesario destacar la importancia de estas bases fundamentales en su evolución
profesional.
1.3. Contexto de la Profesionalización en Enfermería
Ciertamente las condicionantes externas han influido de manera importante en la
profesionalización de enfermería (Butticé, 2005), tanto a nivel internacional,
nacional y en la dinámica laboral local, propiciada en el ámbito de las
instituciones de salud en las que se desarrollan principalmente, y para entender
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este proceso es debido conocer la forma en que se ha consolidado esta actividad
y en qué medida ha dado respuesta a las propias necesidades y a las externas.
1.3.1. Antecedentes de la Profesionalización en Enfermería
Desde 1973, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado retomar
el desarrollo de la Atención Primaria de la Salud (Huber, 2001) a través de los
“cuidados de primera necesidad”, más tarde llamados por Collière (2009)
“cuidados de atención primaria”, quien define que estos son los cuidados
habituales, los más sencillos y comprenden a la población y al personal sanitario
para lograr la sanidad; esto se reflejó en el lema “Salud para Todos en el año
2000” de la conferencia internacional a través de la declaración de Alma-Ata
celebrada en septiembre de 1978 bajo el auspicio de la OMS y del Fondo de
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Tal como lo señaló en dicha
conferencia el antiguo Director General de la OMS Halfdan Mahler: “…se
necesitan enfermeras capaces de diagnosticar los problemas de salud de la
comunidad y de aplicar medidas de protección, fomento y vigilancia de la salud del
conjunto de las poblaciones, enfermeras capaces de cuidar a los enfermos o
discapacitados, enfermeras capaces de enseñar a las personas a cuidarse a sí
mismas” (Consejo Internacional de Enfermeras, 1996).
La iniciativa de la OMS lanzada en 1978 influyó en la reorientación de los planes
de estudios de enfermería en todo el mundo con la inclusión de los conceptos de
Atención Primaria de Salud (APS) y en este proceso tuvo un papel decisivo las
acciones del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) en 1988 al sugerir que
los planes de estudios se preparasen para responder a las competencias y formar
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actitudes de conciencia social y desarrollar la solución multidisciplinar de
problemas y la dirección de equipos; lamentablemente, el informe derivado de la
Asamblea Mundial de la Salud en 1989 señaló que el 80% del personal de salud
mejor formado en un país estuviera dispensando cuidados curativos para el 20%
de la población localizada en las ciudades y el 80% restante de la población rural
quedara desprotegida de cuidados adecuados. Otro aspecto que reveló dicho
informe es la falta de formación adecuada en la Atención Primaria, la falta de
recursos para la formación en Obstetricia, cambios poco importantes en los
contenidos curriculares derivados de reformas educativas; es decir, los
aprendizajes resultantes eran sesgados hacia el contexto hospitalario, por ser el
más utilizado para la formación clínica, y pocas enfermeras poseían la
experiencia requerida para enseñar en la Atención Primaria. Otros aspectos
identificados del contexto educativo en la mayoría de los países indicaron que la
formación era influida por el personal de salud, muchos profesores de enfermería
no tienen ninguna calificación docente, los métodos de aprendizaje son
memorísticos y los recursos financieros que se les asignan a los estudios de
enfermería son muy escasos (CIE, 1996).
Otro hecho que trascendió significativamente en la formación de los recursos
humanos en México lo describen Huerta, Pérez y Castellanos (2000) ante la
necesidad creciente de elevar la calidad de la productividad y de relacionar más
efectivamente la educación con el mundo del trabajo, principio básico de las
reformas educativas del modelo por competencias profesionales integradas.
Estos cambios en la política educativa, concretados en 1993 con la creación del
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Sistema Normalizado por Competencias Laborales y el Sistema de Certificación
Laboral, derivado del Proyecto General sobre Educación Tecnológica y
Modernización de la Capacitación, elaborado por la Secretaría de Educación
Pública con el Dr. Ernesto Zedillo como titular de la dependencia y por la
Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el cual se estableció con la intención de
contar con recursos humanos calificados en atención a la necesidad de la
transformación productiva , la innovación tecnológica y la competencia en los
mercados globales, planteada por Ibarra (1996).
1.4. Marco regulatorio para la definición de Enfermería Profesional
La enfermería en la actualidad se ha consolidado como profesión a mediados del
siglo XX, caracterizada por poseer un cuerpo de conocimientos propio y una
responsabilidad definida en el marco de la atención a la salud; situación que ha
surgido desde que Florence Nightingale en 1860 advirtiera sobre la necesidad de
la preparación específica de las enfermeras y con los aportes de investigaciones
sobre diversos aspectos teóricos de enfermería dados en los años cincuenta y
sesenta del siglo pasado por teóricas como Peplau en 1952, Henderson en 1955
e Ida J. Orlando en 1961, entre muchas otras investigadoras que han ayudado a
convertir la actividad de cuidar en una disciplina diferenciada de otras profesiones
de la salud (Marriner y Raile, 2004).
Por otro lado, un estudio sobre Perfiles Profesionales de Enfermería en México
sobre los niveles Técnico y Licenciatura elaborado por Cárdenas, Dozal, Padilla y
Sánchez (2004) indica que a mediados del año 1800, se inicia en México la
educación escolarizada con una perspectiva médica en respuesta a las
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necesidades de hospitales públicos y privados, “que requerían personal
capacitado y que cumpliera las órdenes médicas al cuidar de los enfermos” y en
consecuencia las características del perfil de enfermería resultantes correspondían
“al ayudante del médico”.
Dichas autoras agregan que partir de la década de 1970 se inician los primeros
programas de Licenciatura en Enfermería con intención de diferenciar este nivel
del Técnico, situación que resulta infructuosa y aclaran que durante este periodo,
“el Colegio Nacional de Enfermeras, como miembro del Consejo Internacional de
Enfermeras (CIE), se unió al proyecto de reglamentación mundial de enfermeras
de 1988 a 1994 y a partir de la identificación de necesidades de enfermería en
México coordinó un proyecto paralelo denominado “Reglamento de Enfermería en
Materia de la Formación y el Ejercicio Profesional en México”, propuesta que se
sometió a consideración de las Cámaras del Congreso de la Unión y que aún está
pendiente el dictamen correspondiente”.
Asimismo, las investigadoras Cárdenas, Dozal, Padilla y Sánchez (2004) citan al
grupo de trabajo de enfermería del comité de planeación de la Comisión
Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud
(CIFRHS), que en enero de 1998 elaboraron la propuesta de Normas Básicas de
Educación para la Formación de Licenciados y Técnicos en Enfermería donde
define a cada Nivel, teniendo que el Técnico:
Es el recurso de enfermería que ha realizado estudios en una institución educativa
con reconocimiento oficial, que ha cubierto el 100% de los créditos de la carrera
P á g i n a | 24
de enfermería, recibe título y cédula profesional. Cuenta con estudios previos de
secundaria y la Carrera de Enfermería que tiene una duración de seis semestres y
un período de servicio social convenido por la Secretaría de Salud y la institución
educativa.
En cambio, destacan mínima diferencia con la definición otorgada al Licenciado en
Enfermería de la siguiente forma:
Es el profesional de enfermería que ha realizado estudios en una institución de
educación superior, posee título y cédula profesional; participa en el cuidado a la
salud en forma institucionalizada y en el ejercicio libre de la profesión. Cuenta con
una preparación previa de bachillerato y la carrera de Licenciado en Enfermería
que consta de ocho semestres y un período de servicio social convenido por la
Secretaría de Salud y la institución educativa.
Esta definición acerca de cada nivel educativo demuestra una diferenciación a
partir de los estudios previos y la duración del programa y en el aspecto legal se
reglamenta de forma similar la acreditación de los estudios ya que en acuerdo con
las autoras son el título y cédula profesional los que indican el nivel formativo.
En el ámbito estatal está reglamentado que el requisitos para ejercer la profesión
de Enfermería se establece en el Decreto No. 139 de la Ley General de
Profesiones del Estado de Sinaloa, quedando asentado en el Artículo 1o. donde
menciona: “Se entiende por título profesional el documento expedido por una de
las instituciones autorizadas al efecto y mediante los requisitos que se exigen en
esta Ley y en las demás relativas a favor de la persona que ha comprobado haber
cursado y aprobado los estudios comprendidos en los planes respectivos de las
P á g i n a | 25
profesiones a que se refiere el artículo siguiente: Artículo 2o.- Las profesiones que
en el Estado de Sinaloa necesitan título para su ejercicio son las siguientes:
Arquitecto, Cirujano, Dentista, Contador Público, Corredor, Trabajador Social,
Enfermera en todas sus actividades…”, definidas estas actividades como los
perfiles con base al nivel de actuación y preparación que la sustenta.
1.4.1. Definición científica de la Enfermería Profesional
Es necesario retomar un hecho que aclaran García y Martínez (2007): “la
enfermería es considerada una profesión que está construyendo su cuerpo
disciplinar a partir de diferentes ramas del saber humano y a la vez está aportando
conocimientos a la ciencia”.
La Asociación Americana de Enfermería (ANA) define la enfermería en 1980
como “El diagnóstico y tratamiento de las respuestas humanas a problemas de
salud reales o potenciales” (North American Nursing Diagnosis Asociation,
NANDA, 2003).
Asimismo, el objeto de esta disciplina es el cuidado, el cual es descrito por Collière
(2009), como “un acto de vida” que significa una variedad infinita de actividades
dirigidas a mantener la vida y permitir la continuidad y la reproducción. Es un acto
individual, dado por uno mismo y para uno mismo, en el momento en que la
persona adquiere la autonomía precisa para ello; en síntesis, requiere de una
organización de actividades con entidad propia, metas concretas y preparación
especializada. (Ídem).
1.4.2. Características de la Profesión de Enfermería.
P á g i n a | 26
Los métodos de prestación para la salud se han modificado de acuerdo a las
circunstancias y los cuidados enfermeros en la actualidad deben reunir ciertas
características esenciales, como entender al hombre en forma integral, desde una
perspectiva holística, para lo cual se necesitan conocimientos de varias ramas que
ayuden a interpretar los problemas; principalmente, deben tener clarificadas las
acciones y metas desde un marco teórico-filosófico; utilizar una metodología de
trabajo que ayude a organizar en forma lógica y sistemática el cuidado;
fundamentar las acciones en principios científicos y poseer capacidad para ejercer
la profesión basada en los principios deontológicos que se enmarcan en los
derechos fundamentales de las personas (ídem).
1.5. Tendencias de la formación profesional en enfermería
De acuerdo al informe emitido por la OMS en 1992, destaca la necesidad de
vincular la mejora de la formación en salud con eficacia de la enfermería y la
obstetricia, para buscar modelos que permitan mantener la calidad en el servicio;
esto lleva a replantear nuevos roles para el personal de enfermería, señalados por
el CIE (1996) como capacitador, facilitador y gestor de los cuidados con la
intención de “preparar a la enfermera a hacer frente al futuro, la formación en
enfermería debe convertirse en el instrumento de apoyo al cambio”.
Al realizar un recuento sobre la profesionalización de enfermería, Malvárez (2005)
registra que en las últimas tres décadas se ha incrementado la oferta educativa en
América Latina, tanto en el número de facultades como de programas de
formación profesional, postgrado y de educación continua; igualmente se han
establecido algunos sistemas nacionales para vigilar la calidad y perfil laboral de
P á g i n a | 27
los graduados; sin embargo, advierte que en el sector salud se han precarizado
las condiciones de trabajo del recurso humano, además de contar con un
deficiente sistema de contratación e incentivos, situación que provoca un impacto
negativo en la calidad del trabajo.
De igual forma, se destaca el rol de las asociaciones para determinar el cambio
hacia la profesionalización; al respecto, destaca el liderazgo y contribuciones de la
Asociación Americana de Enfermería (ANA) para definir la profesión de enfermería
en1965 (García y Martínez, 2007).
Aunado a estas circunstancias, se da la consolidación de la profesión a finales del
siglo XX debido a varios factores, como: el incremento de escuelas universitarias y
facultades de enfermería, el desarrollo de conocimientos específicos de la
disciplina y el impulso de líneas de investigación centradas en el cuidado de la
salud, el desarrollo de tecnologías innovadoras de atención, los avances en la
legislación del ejercicio y la constitución de asociaciones profesionales y
científicas; en este contexto surge un movimiento integral en América Latina hacia
la profesionalización de recursos humanos en enfermería extendiéndose a la
formación de las enfermeras, técnicos, auxiliares y ayudantes de enfermería al
nivel licenciatura en beneficio del cuidado de calidad a la población; por otro lado,
los procesos de recertificación del personal de salud crean la necesidad de una
actualización permanente del personal de enfermería, a fin de que sus
competencias respondan a los cambios de perfiles profesionales de las demandas
sociales (Malvárez, 2005).
P á g i n a | 28
Ante la necesidad del cambio del perfil de un técnico o auxiliar de enfermería al
de una enfermera profesional, fue necesario idear un programa de estudios no
convencional capaz de reforzar aprendizajes previos correctos y modificar los
incorrectos, además que permita al estudiante descubrir sus necesidades de
aprendizaje, que lo motive a adquirir nuevos conocimientos y a cambiar su
comportamiento laboral (op. Cit., 2005).
La situación de la enfermería profesional en México es descrita por Salas, Zárate y
Rubio (2006), quienes señalan condiciones esenciales para la práctica profesional
como la autonomía y su compromiso ante la sociedad y afirman que una de las
vías para lograr el proceso de profesionalización de enfermería ha sido la
modalidad de educación abierta.
Aunque Salas, Rubio y Zarate (2006) revelan que la enfermería en México se ha
desarrollado lentamente en contraste con otros países debido a su desarrollo
como disciplina y su reciente autonomía para definir las características de su
proceso educativo y hacer valer las condiciones de su ejercicio profesional o
regulación de la práctica ante las instituciones (op. cit., 2006).
En contraste con el esfuerzo que realizan los organismos e instituciones
educativas en enfermería, se ha comprobado que existe en México un importante
desperdicio de capacidades y habilidades entre la población con estudios de
enfermería a nivel licenciatura, tanto en la formación como en el mercado laboral,
que requiere de respuestas inmediatas por parte de las instituciones responsables.
(Nigenda, Ruiz, Rosales y Bejarano, 2006).
P á g i n a | 29
Este proceso de transformación de la práctica de enfermería en los hospitales es
complejo y requiere de un gran esfuerzo de los propios actores, ya que Cárdenas
(2005) reconoce que aún se siguen realizando “acciones dependientes en función
de lo que se deriva de un diagnóstico médico.”
Y es que el campo de actuación profesional se ha modificado en forma compleja
“se ha pasado de una actividad al servicio del médico a un servicio centrado en las
personas (sanas o enfermas)”, ya que la asistencia se orienta hacia la salud y se
ha ampliado la responsabilidad profesional en otros campos como la docencia, la
gestión y la investigación, lo que requiere replantear en forma conjunta los
esfuerzos enfocados hacia la profesionalización de enfermería. (García y
Martínez, 2007)
En contraste a lo anterior y al realizar un estudio sobre la autonomía profesional
de las enfermeras, iniciada a partir del continuo cuestionamiento sobre esta
característica de la disciplina, Cárdenas (2005) afirmó que la autonomía depende
del área laboral y el lugar que ocupan en la estructura organizacional, el nivel
académico y características propias de cada enfermera; revela, además, que el
Sistema de Salud en México es biologicista, hospitalario y medicalizado, dirigido
hacia la atención de los enfermos y estos elementos lo convierten en un enfoque
obsoleto e incongruente con las necesidades apremiantes de la sociedad.
1.5.1. Modelos Educativos emergentes en las Instituciones de Educación
Superior de Enfermería.
A partir de la década de 1990, la construcción de saberes y prácticas se ha
encaminado hacia dos formas que sistematizan e impulsan a la disciplina de
P á g i n a | 30
enfermería; se trata del eje conceptual y del metodológico; el primero delimita de
manera clara, el objeto de estudio a través de las teorías y modelos, y el segundo
es el método de ejercer la profesión. En ese sentido, se ha logrado consensuar
que el objeto de estudio o esencia de enfermería es el cuidado y sus actividades
se encuentran dirigidas hacia los pacientes, la familia y la comunidad, enfoque que
reemplaza la creencia, muy difundida socialmente, que el trabajo realizado por las
enfermeras se centraba en los médicos y sus actividades. Por otro lado, el
proceso enfermero es el método que permite organizar y sistematizar las acciones
derivadas de un diagnóstico, planificar y ejecutar las intervenciones así como la
evaluación de sus resultados y el replanteamiento o revaloración de las
respuestas humanas en forma continua y dinámica. (Espino, 1999)
Aunque estos dos elementos se han logrado asumir como los ejes básicos de la
práctica, existe una diversidad de enfoques teóricos que son adoptados por las
instituciones educativas sin un criterio unificado respecto a la naturaleza del
cuidado, incluso se ha visto que en el proceso de aprendizaje esta actividad ha
llegado a dirigirse hacia el aspecto biologicista, tal como ha sido señalado por
diversas autoras.
Por otra parte, las reformas educativas en los planes y programas de estudios
concretadas en 1993 por la Secretaría de Educación Pública han tratado de
relacionar de manera más efectiva la educación con el mundo del trabajo y ha
permeado de manera trascendental a las instituciones de educación superior y el
caso de la formación en enfermería no ha sido la excepción. Por consiguiente,
estas reformas educativas plantean la necesidad de implementar los denominados
P á g i n a | 31
modelos por competencias profesionales integradas y esto redunda en la
necesidad de modificar estructuralmente nuevas propuestas curriculares en la
formación de recursos humanos en enfermería.
En este proceso de modificación curricular, un elemento vital, que fortalece y
redimensiona la formación basada en competencias, lo constituye la
profesionalización del docente en ciencias de la salud para generar procesos
educativos de mayor calidad.
Como pionero de estas prácticas educativas emergentes se tiene la experiencia
del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), de la Universidad de
Guadalajara (UdeG), creado en mayo de 1994, con la elaboración conjunta de
cambios curriculares por competencias en 6 licenciaturas: psicología, enfermería,
nutrición, medicina, cultura física y del deporte y cirujano dentista; el trabajo
realizado por los docentes de esta Institución Educativa ha sido un referente
importante para otras Universidades del país, tal es el caso de la Facultad de
Medicina de la UAS, que ha impulsado desde el 2005 el programa de Maestría en
Docencia en Ciencias de la Salud con el objetivo de profesionalizar al docente e
incorporar las perspectivas pedagógicas y didácticas especiales que aborden las
características de los objetos de enseñanza en el campo de la salud. (Huerta,
Pérez y Castellanos, 2000)
Se identifica, entonces, una necesidad apremiante de unificar las bases
conceptuales y metodológicas y de incorporar los cambios curriculares
propuestos con el enfoque emergente por competencias profesionales
integradas, que conlleva a implementar la evaluación continua de este proceso
P á g i n a | 32
para asegurar que los conocimientos obtenidos en las aulas serán transferidos a
los contextos concretos de la práctica profesional.
1.5.2. Aportes de la formación de postgrado con enfoque por competencias
profesionales integradas a la educación en enfermería.
Se hace énfasis en la aportación del programa de Maestría en Docencia en
Ciencias de la Salud ofertado por la Facultad de Medicina de la UAS, que basó su
diseño curricular en el enfoque por competencias profesionales integradas, ya que
trascendió en la práctica los docentes que nos incorporamos a este programa. Los
elementos que menciono a continuación fueron determinantes en esta evolución
como docente en la disciplina de enfermería; en primer término, destaco la
necesidad de retomar las experiencias universitarias a una reforma en el modelo
de organización académica de las disciplinas afines para agruparse en el concepto
de centro universitario de ciencias de la salud con una estructura departamental
en la que todas las carreras adscritas tengan la posibilidad de encontrar
asignaturas con afinidad temática o de objeto de enseñanza, creando así el marco
para una evaluación de sus programas de estudio, de manera interdisciplinaria, en
correspondencia con la idea de responder a las necesidades de innovación
educativa y actualización curricular a las que hace referencia el Programa de
Mejoramiento del Profesorado (PROMEP). En esta misma vertiente, se advierte
que la iniciativa de la formación profesionalizante hacia la docencia constituye la
piedra angular para fortalecer al profesorado en las disciplinas afines al área de la
salud, respecto a los elementos teórico-metodológicos que impulsan el desarrollo
curricular basado en el modelo educativo emergente.
P á g i n a | 33
Esta reforma de la propuesta curricular se ha estado desarrollando en las
unidades académicas de la UAS y en el caso concreto de las carreras en
enfermería de los diferentes campus en el estado de Sinaloa se dio un cambio
importante en la organización académica con la homologación de planes y
programas de estudio de Licenciatura en Enfermería.
Este hecho ha transformado de manera importante la educación en enfermería; en
consecuencia, el reto actual será intervenir en el hecho educativo e impactar en la
pertinencia laboral y científico-tecnológica a través de programas educativos de
calidad.
Este proceso de calidad educativa deberá ser evaluado como señala Gonczi y
Athanasou (2011) como un proceso subjetivo, en tanto que se evalúa
cualitativamente desde el marco de referencia del sujeto; además, agrega el autor
que el único modo en que se pueden evaluar las competencias es a través de
auténticas evaluaciones directas del desempeño en contextos particulares donde
la evidencia es recolectada y se hacen juicios sobre la misma.
En este contexto, resulta necesario redimensionar la investigación hacia el hecho
educativo enfocado a describir e interpretar cualitativamente las experiencias de
aprendizaje concretas, los objetivos, competencias y desempeños laborales por el
individuo, ya que las personas necesitan percibir cómo es su desempeño debido a
que una evaluación favorable conduce a las recompensas que valora (Cuellar,
2002; citada por Crocker et. al., 2005); sin embargo, es frecuente que en esta
valoración manejemos la autopercepción a nuestro favor, mientras que los
P á g i n a | 34
fracasos se los adjudiquemos a la adversidad, lo que indica una tendencia
egocéntrica.
En este contexto, la evaluación es la estrategia idónea para mejorar los procesos
educativos, Gonczi y Athanasou(2011) plantea que las competencias deben ser
evaluadas en contextos particulares; aunque, en la práctica, la forma de
implementarla es donde se encuentran las diferencias; por ejemplo, en el CUCS
en 1999 (Cocker et. al. 2005) reconocieron que no contaban con un modelo claro
para llevar a cabo este proceso y se dieron a la tarea de trabajar en un modelo de
enseñanza-aprendizaje-evaluación para conocer las capacidades y competencias
de los alumnos a través de estrategias que facilitaran los desempeños.
Esta propuesta curricular por competencias, menciona Cocker et. al. (2005) que
puede surgir ante los cambios tecnológicos y organizacionales de las empresas,
así como ante la falta de articulación del sistema educativo frente a las
necesidades cambiantes del aparato productivo y de la sociedad.
En el ámbito clínico de las instituciones de salud, Ávila Vázquez (referida por
Cocker et. al. 2005) menciona que la evaluación formativa debe ser lo más
importante cuando se desarrolla un modelo de competencias profesionales; más
aún, este concepto de competencia se aplica en el campo laboral como la
construcción social de aprendizajes significativos y útiles para el desempeño
productivo en una situación real de trabajo.
Por su parte, Larios (citada por Cocker, 2005) indica que la competencia clínica es
una actividad compleja que comprende un conjunto de atributos
multidimensionales que requieren de la enseñanza tutorial, el trabajo supervisado,
P á g i n a | 35
el registro acucioso del desempeño del alumno, su creciente incorporación como
responsable de la atención de los pacientes y de escenarios para su ejecución, se
requiere más de un instrumento de evaluación específicos.
Otro elemento que es debido analizar con amplitud es el marco de referencia de la
formación y práctica de la enseñanza clínica, que implica la incorporación de los
avances en la evaluación de la salud hacia la atención primaria por ser éste el
principal enfoque que retoman los programas educativos; tales como: atención a
determinantes de salud generados a partir de la desigualdad en la distribución de
la riqueza, establecer prioridades en salud, consolidar la participación de los
sectores y la sociedad civil en la promoción de la salud, incentivar la investigación
estableciendo prioridades con base en las determinantes de salud y habilidad para
movilizar recursos financieros y operacionales a fin de crear capacidad humana e
institucional en planes de acción nacionales.(Organización Panamericana de la
Salud, OPS, 2007).
En el campo de competencia de enfermería se enfrentan desafíos tanto a nivel
epistemológico, filosófico, teórico y metodológico de la profesión como a nivel de
desarrollo de procesos educativos y de desempeño de calidad; factores inmersos
en un sistema de evaluación a través de la acreditación y certificación
institucionales; ante tal situación, es debido profundizar en el conocimiento de la
percepción de la profesionalización de la disciplina a partir de los elementos que le
dieron origen, sus objetivos y fundamentación; así como de la responsabilidad que
enfrentan los docentes para redimensionar la evaluación educativa a los procesos
educativos emergentes.
P á g i n a | 36
CAPÍTULO II
Proceso de Profesionalización en Enfermería
Según la reunión de expertos de enfermería cuyas conclusiones se recogen en el
documento Enfermería en la Región de las Américas de la OPS/OMS en 1999
destacan: “El reto inmediato para los países es hacer el mejor uso de los recursos
limitados para proporcionar atención segura; mientras que a mediano y largo plazo
es mejorar la calidad con una fuerza laboral de enfermería que esté mejor
preparada” (Malvárez, 2005). Por otra parte, el documento Cooperación Técnica
para el Desarrollo de Recursos Humanos de Enfermería en las Américas de la
OPS/OMS en el 2003, indica que esta mejora deberá estar fundada centralmente
en el impulso y la potencialización integral de la profesionalización de recursos
humanos de enfermería en la Región, esta estrategia, ya iniciada y con gran
desarrollo, supondrá esfuerzos compartidos para acelerar e intensificar la
escolarización media de auxiliares de enfermería, la calificación técnico-
profesional de los mismos, la profesionalización de los técnicos y la
especialización de los profesionales (Malvárez, 2005).
2.1. Factores condicionantes de la profesionalización en enfermería.
Para reconocer la evolución de la profesión enfermera es necesario analizar el
contexto particular de cada región; por lo cual “debemos reconocer que la
Enfermería en México ha tenido un proceso lento de desarrollo que contrasta con
la solidez que ha alcanzado la profesión en otros países, porque de acuerdo con
su historia, durante más de sesenta años ha tenido que sortear desviaciones con
respecto a su propia naturaleza de arte y ciencia del cuidado a la vida. Así, hay
P á g i n a | 37
que comprender que es muy reciente su autonomía para definir las características
del proceso educativo, y que estamos en proceso de hacer valer las condiciones y
requisitos para su ejercicio profesional, es decir su auto reglamentación como
servicio público”. (Salas, Rubio, Zarate, 2006)
Un factor determinante en el interés de las Enfermeras por la profesionalización de
su práctica fue el discurso ofrecido el día 6 de enero de 2005, en el marco de la
Ceremonia Conmemorativa del Día de la Enfermera, por el Presidente Vicente
Fox Quesada en la ciudad de México, D. F., al mencionar que “a partir de este
año, las y los enfermeros se desincorporarán ya del tabulador de salarios mínimos
generales, lo que va a mejorar sus percepciones y hará más atractivo para los
egresados de bachillerato estudiar la licenciatura en Enfermería. Se recupera el
Código de Enfermera Obstetra en el tabulador de la Secretaría de Salud, lo que
también va a mejorar las percepciones de estas valiosas trabajadoras vinculadas a
la atención del parto de bajo riesgo en el ambiente rural. Instruyo en este momento
al Secretario de Salud a buscar, en la revisión salarial de este año, junto con las
representaciones sindicales y la FSTSE [Federación de Sindicatos de
Trabajadores al Servicio del Estado], la retabulación del personal de enfermería.
Instruyo al Secretario a que alcancemos un acuerdo con la representación sindical
para que, en las nuevas condiciones de trabajo de la Secretaría de Salud, se
incorporen las enfermeras al Seguro Institucional de Responsabilidad Profesional”,
esta iniciativa dio como consecuencia una creciente demanda por ingresar a los
programas de formación profesional en busca de una mejora en la percepción
salarial, a la vez, el gremio de enfermería en su conjunto vio reflejado el
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reconocimiento social que como profesional de la salud anhelaba para trascender
en su práctica (SALUD, 2007).
En consecuencia, Cárdenas (2009) advierte que en este contexto el reto actual de
las enfermeras en México deberá ser fundamentalmente el desempeñar
actividades que impacten en el estatus y prestigio ante la sociedad y en
consecuencia mejore su ingreso económico; además, de delimitar sus acciones al
interior de la profesión y en el entorno laboral curativo-hospitalario, que es donde
se desempeñan más del 60% del personal de enfermería profesional; asimismo
propone la modificación del concepto de autonomía hacia uno más acorde como
es el de interdependencia con la finalidad de favorecer una atención integral que
fortalezca las condiciones laborales y el clima organizacional del personal de salud
en su conjunto (Fernández, 2008).
2.2. Antecedentes del programa formativo
El proyecto para profesionalizar al personal de enfermería en México, de acuerdo
a Espinosa, Rodríguez y Pacheco (2000, citado por Espinosa y Guillén, 2005)
surge en el Sistema de Universidad Abierta (SUA) de la Escuela Nacional de
Enfermería y Obstetricia (ENEO) de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM), en febrero de 1976, con la misión particular de contribuir a la formación
profesional de la enfermería mexicana, apoyar el desarrollo de las instituciones de
salud, mejorar la calidad de la atención y promover su desarrollo científico y
humanístico mediante una estrategia inicial que consistió en conformar un modelo
de educación abierta que facilitara la combinación del trabajo con el estudio,
basado en la autodidaxia asistida en espacios áulicos y en espacios de salud; este
P á g i n a | 39
sistema se amplió 10 años después con la creación de la Licenciatura en
Enfermería con la estrategia denominada por Ingreso en Años Posteriores al
Primero, que inició en 1988 y se constituyó en la mejor opción para las enfermeras
con experiencia con deseos de superarse, estableciendo en 1989 en la
Universidad Autónoma de Baja California, con sede en su Escuela de Enfermería
en Mexicali, el primer convenio de colaboración que permitió establecer grupos a
distancia y se inició en 1990 con 11 alumnas, profesionistas de enfermería
destacadas de la región que concluyeron la carrera y se titularon en menos de un
año. Esta estrategia tuvo dos vertientes, una dirigida a la profesionalización de
Auxiliares de Enfermería al nivel Técnico en Enfermería en seis semestres y la
otra para enfermeros con nivel Técnico para obtener la Licenciatura en Enfermería
en dos semestres.
Este modelo iniciado a través del SUA-UNAM se expandió considerablemente
gracias al establecimiento de convenios de colaboración con instituciones de
salud como son: Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores
del Estado (ISSSTE), la Secretaría de Salud (S.S), Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS) y diversas instituciones públicas y privadas, así como instituciones
de educación superior tanto del área metropolitana como en diferentes Estados de
la República, incrementando considerablemente la matrícula escolar en 2004 con
3341 alumnas y alumnos; en 141 grupos y 120 sedes, 22 en el área metropolitana
y 98 en áreas foráneas (Espinosa y Guillén, 2005).
Acertadamente, la ENEO ofertó este programa con recursos propios, tanto
humanos como materiales; sin embargo, la demanda fue difícil de sostener y se
P á g i n a | 40
requirió de la aplicación de una estrategia innovadora que incluyó la integración de
diversos esfuerzos, tanto de Instituciones formadoras como de los Servicios de
Salud, para llevar a cada región del país la posibilidad de profesionalizar al
personal de enfermería con recursos propios.
De esta forma, el proceso de profesionalización se expandió a la región sur de
Sinaloa, principalmente con la modalidad semiescolarizada por diversas
instituciones educativas formadoras de recursos humanos en salud a través de
programas de educación a distancia y en vinculación con universidades
nacionales con sede en las instituciones de salud pública de la localidad.
En la Escuela Superior de Enfermería de Mazatlán (ESEM) de la Universidad
Autónoma de Sinaloa (UAS) persiste la formación de enfermería en el nivel técnico
desde su fundación en 1967; sin embargo, se destaca que esta escuela es una de
las pioneras en ofertar un curso complementario (único) de Licenciatura en
Enfermería en el año de 1991 dirigido al personal de las instituciones de salud de
la localidad, que fortaleció además la formación y actualización de su personal
docente; además, fue líder en su Estado al reestructurar sus planes de estudio y
desde 1995 se ofertó el programa escolarizado de Licenciatura en Enfermería y
Obstetricia de forma permanente. (Osuna, 2002).
Este proceso de transformación de la práctica de enfermería en los servicios de
salud es complejo y requiere de un gran esfuerzo de los propios actores, ya que
Cárdenas (2005) reconoce que aún se siguen realizando “acciones dependientes
en función de lo que se deriva de un diagnóstico médico” (op. Cit.); es decir, a
pesar del conjunto de acciones que se llevan con el objeto de la
P á g i n a | 41
profesionalización del personal de enfermería, aún no ha logrado destacar en su
práctica cotidiana y ser reconocida como tal; esta situación es debido, en parte, a
la escasa importancia que le otorga el gremio de enfermería, en conjunto, a este
proceso; al respecto Patricia M. Schwirian (1998) afirma que “algunas barreras
para alcanzar la profesionalización plena existen dentro de la enfermería misma.
Estas barreras son la desunión y diversidad entre las enfermeras y la falta de
entendimiento o motivación de las enfermeras para ser profesionalizadores".
Para establecer las necesidades del proceso de profesionalización es necesario
conocer los datos más relevantes acerca de la situación ocupacional del personal
de enfermería, por lo cual es preciso retomar el estudio más reciente del Sistema
Administrativo de Recursos Humanos en Enfermería (SIARHE) realizado en 1999
(Balderas, 2005), el cual informó que 7.09% tiene grado de Licenciatura, el
60.41% es personal Técnico y el 30.49% es Auxiliar de Enfermería; asimismo, la
adscripción de las enfermeras por nivel de atención a la salud es: primero 21.81%,
segundo 55.19%, tercero 18.44% y docencia 0.56%; por otro lado, la Comisión
Interinstitucional de Enfermería (2000, citado por Cárdenas, 2005) destaca el
índice de 18.4 enfermeras por cada 10, 000 habitantes en México.
Otro estudio realizado en la región por Villazón (2005) señala que “en Sinaloa el
sector público es el principal empleador de enfermeras profesionales. Esta es la
característica básica del mercado laboral de enfermería, la de ser una profesión de
empleo institucional dependiente”, ante tal situación es preciso describir cuál es la
actividad profesional actual del personal de enfermería en las principales
instituciones de salud pública en la localidad de Mazatlán, Sinaloa.
P á g i n a | 42
Para tal efecto se toma como referente los datos de la estructura ocupacional del
Licenciado en Enfermería en el Hospital General “Martiniano Carvajal” de la
Secretaría de Salud (SS) y del Hospital General “Dr. Héctor González Guevara”
del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) hasta el 2007; por ser éstas las
principales instituciones empleadoras de los enfermeros en Mazatlán, Sinaloa.
En el mercado ocupacional actual, derivado de cifras registradas por la Jefatura de
Enfermería, en el Hospital General “Dr. Martiniano Carvajal” se ubica a un total de
206 enfermeros de los cuales 41, equivalente a 19.9% del total, tienen estudios de
Licenciatura concluida y fueron egresados del programa semiescolarizado en
enfermería derivado de convenios con la ENEO o del sistema complementario de
la ESEM.
Igualmente, según datos proporcionados por la Jefatura de Enfermería, en el
Hospital General de Zona # 3 del IMSS son 406 el total del personal de
enfermería que trabaja en esta institución; asimismo la coordinadora del programa
de Licenciatura en esta institución mencionó que 55 enfermeros cursaron estudios
de Licenciatura en Enfermería, 2 con el sistema escolarizado de la Universidad de
Guadalajara y 53, correspondiente a 13%, con el sistema semiescolarizado de
Licenciatura en Enfermería de la UAS y la ENEO (Trabajo de campo, 2008).
Respecto a los cursos semiescolarizados para adquirir el grado de Licenciatura en
Enfermería y Obstetricia, implementados en las instituciones mencionadas, figuran
como instituciones formadoras: la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia
(ENEO), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a través del
Sistema de Universidad Abierta con 4 generaciones egresadas como extensión
P á g i n a | 43
universitaria con sede en el Hospital General “Martiniano Carvajal de Mazatlán” del
2001 al 2004 y en el IMSS se han formado 3 generaciones con recursos propios y
en convenio con la ENEO-UNAM del 2004 al 2007.
Simultáneamente, la Escuela Superior de Enfermería y Obstetricia de la UAS
implementó en 2005 el curso complementario, semiescolarizado y continuo de
Licenciatura en Enfermería para el personal de enfermería de la localidad con
una duración de 15 meses; asimismo, la Universidad Politécnica Nacional en el
ciclo 2006-2007 inició un curso semiescolarizado para profesionalizar enfermeras
de diferentes instituciones de salud en la localidad con sede en las instalaciones
de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
2.3. Objetivos de la profesionalización en enfermería
El proyecto de profesionalización de Enfermería a través de la Educación Abierta y
a Distancia (EAD) iniciado por la ENEO responde a la demanda permanente de
formación de auxiliares de enfermería y enfermeras generales que necesitan
crecer dentro de la disciplina, participar de manera decidida en los procesos de
certificación institucional y mejorar sus competencias profesionales. La EAD
pretende potencializar los conocimientos aprendidos y participar en el ámbito de
su competencia para transformar la realidad. (Espinosa y Guillén, 2005).
Asimismo, la ENEO trasciende con la misión particular de “contribuir a la
profesionalización de la enfermería mexicana, apoyar el desarrollo de las
instituciones de salud, mejorar la calidad de la atención profesional de enfermería
ante las crecientes demandas de servicios de una población también en gran
crecimiento y promover el desarrollo científico humanístico de las personas
P á g i n a | 44
integradas a la práctica de enfermería en nuestro país” (Malvárez, 2005); bajo esta
misma perspectiva, las instituciones de salud retomaron la experiencia y
lineamientos de los programas de la ENEO enfocados a la profesionalización de
los enfermeros para adoptarlos y desarrollarlos con recursos propios.
2.4. Características del Programa Educativo de Licenciatura en Enfermería
Este modelo educativo semiescolarizado permitió adecuarse a las necesidades
educativas de los enfermeros para impulsar su desarrollo sin desarraigarse de su
medio geográfico, social, laboral y familiar y con un sentido de igualdad en
oportunidades para el acceso a la educación.
La característica general del acto educativo es que se basa en la comunicación no
presencial, es decir, se lleva a cabo mediante una situación en que alumnas y
asesores se relacionan sólo ocasionalmente y se apoya en el enfoque
andragógico, la autodidaxia asistida, el estudio independiente y una postura
constructivista del aprendizaje; se promueven asesorías o tutorías grupales,
clínicas e individuales según la situación escolar con la función de guiar, orientar y
motivar los aprendizajes significativos; los materiales educativos impresos como
libros, antologías, programas guía, videos y Software son diseñados exprofeso
para los estudiantes que se forman en el SUA-ENEO, los materiales impresos son
considerados la base del estudio independiente y los asesores se apoyan en el
soporte electrónico para continuar con las actividades de aprendizaje planteadas
en la presentación del programa en cada asignatura establecida en el plan de
estudios. (Espinosa y Guillén, 2005).
2.5. Surgimiento de programas de Postgrado
P á g i n a | 45
Respecto a los estudios de posgrado en enfermería, Espino (1999) señala que se
iniciaron en 1980 con una especialidad, misma que en 1982 se transformó en el
primer programa de Maestría en Enfermería en México. De 1990 a la fecha se
cuenta con 10 programas de Maestría en Enfermería. Entre los principales motivos
para ingresar al postgrado, menciona que “La presión de las especialidades
médicas y de los requerimientos para ocupar el puesto de maestro universitario
parecen ser los factores que básicamente explican la aparición de especialidades
y maestrías para el personal de enfermería…en la actualidad los fenómenos de
globalización de las economías, la tecnología, las comunicaciones y el incremento
del conocimiento y su rápida obsolescencia exigen profesionales, académicos y
científicos que impulsen el desarrollo integral del país, además de sus propios
campos disciplinarios”.
Otro aspecto que destaca Espino (1999), en cuanto al diseño y operación de estos
programas académicos es que se han editado en forma aislada, sin una
fundamentación y estructura básica que permita intercambios académicos, tanto a
nivel nacional como internacional. Sobre todo, enfatiza que la heterogeneidad en
los programas de maestría y especialización a nivel nacional, sugiere una
debilidad en el profesorado en investigación y una infraestructura inadecuada
para su desarrollo.
En contraparte, teniendo en cuenta el carácter multidisciplinario del personal
involucrado en el sistema de salud, la Facultad de Medicina de la UAS desarrolla
programas de postgrado en ambas vertientes: la especialidad médica y la
profesionalización de la enseñanza en las ciencias de la salud como una
P á g i n a | 46
estrategia para capacitar y actualizar a su planta de docente con perfil deseable,
cuyo propósito es contar con recursos humanos para desarrollar las tareas que
exige el contexto de salud.
CAPÍTULO III
Proceso de Autopercepción Profesional
Con el objeto de acercarse al estudio de la Autopercepción Profesional de
Enfermería se realizó una revisión de diversas fuentes teóricas, asumiendo dos
enfoques para el análisis de este fenómeno: el sociológico y el psicológico, que
convergen en la apreciación de la imagen que tiene de sí mismo el personal de
enfermería con licenciatura en su realización profesional.
3.1. Elementos sociológicos de las profesiones
La sociología de las profesiones se constituye como una rama de la sociología
aplicada al análisis del origen, evolución y tendencia de las profesiones, surge en
los años treinta en Inglaterra; sin embargo, en México aparecen las primeras
investigaciones basadas con este enfoque en la década de 1980, destacando
diferencias en la evolución profesional en relación con otros países y,
particularmente, en el caso de enfermería se identifica un desarrollo del ejercicio
independiente prácticamente nulo. En consecuencia, surge un interés de las
Escuelas de Enfermería por dar carácter “científico” a la profesión que
actualmente se enfrenta a un proceso de reconocimiento por la valoración social
otorgada. (Díaz-Barriga, 1995).
3.1.1. Factores Sociológicos en la profesionalización de enfermería.
P á g i n a | 47
Los factores que intervienen en la profesionalización de la actividad de enfermería
se encuentran descritos por García y Martínez (2007) en dos vertientes: los
formales y los sociológicos; los primeros se refieren a la lucha de las
organizaciones profesionales e instituciones que luchan para elevar la calidad, la
formación y la reglamentación del ejercicio de enfermería y los segundos,
siguiendo la aportación de Nuria de Aguilera (1980, citado por García y Martínez,
2007) son aquellos que han favorecido la evolución de la actividad enfermera de
una actividad técnico-vocacional a una científica; entre estos se incluyen: la
concepción holística del hombre que determina una complejidad mayor del
cuidado, los cambios en el concepto de salud como riqueza y derecho de la
humanidad a través del mantenimiento, promoción y rehabilitación de las
enfermedades y, finalmente, a consecuencia de los cambios en los estilos de vida
que han favorecido la aparición de problemas de salud que requieren cuidados
especiales, según el ciclo vital o tipo de respuesta ante la enfermedad. (Op. Cit,
2007).
3.1.2. Criterios sociológicos para el análisis de la profesión de enfermería.
Los criterios para considerar a las profesiones fueron analizados por primera vez
por el sociólogo Abraham Flexner en (1915, citado por García y Martínez (2007)
con base en seis requisitos: “intelectual, práctica, con carácter único, organizada,
altruista y responsable”; por su parte, Taylor (1958, op. cit., 2007) se apoyó en
dos pilares “poseer un código ético y un cuerpo propio de conocimientos”; aunque
“el paradigma actual establece ocho rasgos que han de considerarse en una
P á g i n a | 48
actividad profesional”, de acuerdo a la obra de Cortina Ética y Legislación en
Enfermería (1996) y sus características son:
Ofrece un servicio único, que es imprescindible para la sociedad. Una profesión
presta un servicio de forma institucionalizada. El servicio que ofrece a la sociedad
no lo oferta otra profesión. Precisamente por la unicidad, la prestación debe estar
claramente definida, de forma que el público sepa qué espera del profesional.
Igualmente debe ser un servicio imprescindible para la sociedad.
Es vocacional. En este se espera de los profesionales una entrega a la profesión y
que invierta parte de su tiempo libre en una preparación adecuada para mejor
cumplimiento de su misión.
Ejercida por profesionales. La profesión es ejercida por personas calificadas como
profesionales. Los profesionales ejercen de forma estable y encuentran en esta
actividad su medio de vida y entre ellas se consideran colegas.
Controla la actividad. Los profesionales se agrupan para defender la profesión de
intrusismos, en un intento de prohibir ejercer la profesión a las personas que no
están autorizadas.
Preparación específica. Para ejercer la profesión es necesario estar capacitado
para ello a través de un proceso largo de enseñanza por medio de estudios
reglados, al final de los cuales se obtiene la acreditación pertinente para ejercer.
Autónoma. Una profesión se autorregula estableciendo sus propias normas de
actuación y educando a los futuros profesionales. Igualmente establece su propio
código de ética. Naturalmente todo esto es porque el profesional de una disciplina
es el único experto en la rama del saber que se trate.
P á g i n a | 49
Asume la responsabilidad. La autonomía profesional conlleva a asumir la
responsabilidad completa del servicio que se presta. Si bien es verdad que los
profesionales tienen y deben reivindicar sus derechos (laborales, profesionales,
etc.), no es menos cierto que deben responder de todos los actos que supone la
actividad.
Altruista. Este rasgo se refiere a la ausencia de afán lucrativo de los profesionales.
Una profesión es una actividad que debe posponer sus propios intereses a favor
de la sociedad a la que sirve. Naturalmente, el interés de un profesional en ejercer
una profesión puede venir determinado por ganar dinero, pero el fin de cualquier
profesión no es éste. Por ello, los profesionales han de asumir en primer lugar el
fin, las responsabilidades y las normas que rigen la profesión, pasando a segundo
plano el interés primario.
3.2. Elementos psicológicos para la realización profesional
Los elementos psicológicos que sustentan este estudio son retomados de la
teoría humanista de Carl Rogers desarrollada en la década de 1950, la cual surge
en un esfuerzo por corregir los conceptos limitados de la naturaleza humana tanto
del psicoanálisis clásico como del conductismo radical. (Engler, 1996).
3.21. Percepción: Definición y enfoque.
La percepción está definida por Harrsch (1998, citado por Engler, 1996) como el
“acto de darse cuenta de los objetos externos, sus cualidades o relaciones, que
sigue directamente a los procesos sensoriales, a diferencia de la memoria o de
otros procesos centrales. Complejo o integración psíquica que tiene como núcleo
P á g i n a | 50
experiencias sensoriales. Acto de darse cuenta de datos presentes, ya sea
externos, ya intraorgánicos.”
Las teorías humanistas de Carl Rogers y Abraham Maslow en 1950 enfatizaron la
concepción del individuo como un ser humano activo, creativo y con capacidad de
experimentación, que vive en el presente y responde en forma subjetiva a las
percepciones, relaciones y encuentros actuales. Esta perspectiva humanista de la
personalidad es positiva y optimista, enfatiza la tendencia de la personalidad
humana hacia la maduración y la autorrealización. (Engler, 1996).
3.2.2. Teoría Humanista de la personalidad de Carl Rogers.
Engler (1996) destaca que Carl Rogers nació en 1902 en Oak Park, Illinois, un
suburbio de Chicago y proveniente de una familia de educación conservadora, de
conducta ética elevada con énfasis en el trabajo duro y protestantes; situación
que influyó su interés por el sacerdocio y la preparación como Ministro del
Seminario Teológico Unión. Vivió un periodo crítico al enfocar su interés hacia la
psicología, separándose de la formación teológica. Tuvo una participación docente
destacada en la Universidad de Columbia, donde tuvo contacto con la filosofía de
John Dewey y comenzó su entrenamiento en Psicología Clínica. En 1939 fue
nombrado Director de Rochester, donde defendió la competencia profesional del
psicólogo hacia la psicoterapia (atribuida sólo al Psiquiatra en esa época). Fue
nombrado profesor de Psicología y Psiquiatría en Wisconsin en 1957 y miembro
del centro de estudios de la persona en La Jolla, California. En sus años finales
buscó reunir en grupos de encuentros a personas de fracciones políticas en
conflicto.
P á g i n a | 51
Rogers (1993) sostenía que cada individuo existe en el centro de un campo
fenoménico. Fue influido por un movimiento llamado fenomenología. En la
filosofía, la fenomenología busca describir los datos, o lo específico, de la
experiencia inmediata. En la psicología significa el estudio de la conciencia y la
percepción humana. Los especialistas en fenomenología enfatizan que lo que es
importante no es el objeto o el evento por sí mismo, sino la forma en que lo
percibe y entiende el individuo. El campo fenoménico se refiere a la suma total de
experiencias. Consiste de todo lo que está disponible en forma potencial para la
conciencia en cualquier momento específico. El organismo, o la persona en su
conjunto, responden al campo fenoménico. Aquí Rogers era consistente en el
énfasis hacia la percepción de la realidad por parte del individuo. En este sentido
era ubicado en el movimiento cognitivo de la psicología.
Rogers identifica, en cuanto a propósitos sociales, que las percepciones
compartidas en forma común por los demás en nuestra cultura son las correctas.
Sin embargo, la realidad es en esencia una cuestión muy personal. El autor afirma
que la percepción del individuo, más que la realidad en sí, es más importante.
De esto deriva que el mejor punto de vista para entender a un individuo es el del
propio sujeto. Rogers expresó que el individuo es el único que puede conocer por
completo su campo de experiencia. Reconoció que no siempre es fácil entender la
conducta desde el marco de referencia interno de otra persona. Se está limitado a
la percepción consciente y comunicación de experiencias del individuo. No
obstante, un entendimiento empático de las experiencias de una persona es útil
para entenderla y para comprender los procesos de la personalidad.
P á g i n a | 52
Desde este marco de referencia es debido conocer los supuestos teóricos y
definiciones aportadas por Carl Rogers.
[Link]. Realización
Rogers (1959) describió que la tendencia primaria del organismo es mantenerse,
realizarse y mejorarse a sí mismo. Ford en 1991 agrega que esta tendencia hacia
la realización sigue líneas trazadas por la genética y puede ser influida por el
temperamento (Engler, 1996).
La teoría de Rogers (1959) indica que el proceso de realización no es automático
ni fácil; implica lucha e incluso dolor. La conducta se describe como el “intento
dirigido hacia el objetivo” por el organismo para satisfacer sus necesidades
conforme las percibe (ídem); no las atribuye a un estímulo (conductismo) o a
determinantes inconscientes (psicoanálisis). Esta conducta dirigida hacia el
objetivo es acompañada por emociones, que por lo general facilitan el proceso de
realización. Si las emociones generadas son agradables acompañan el logro del
objetivo. Incluso emociones que por lo general son consideradas desagradables,
tales como temor o enojo, pueden tener un efecto positivo de la integración y
concentración de la conducta hacia un objetivo. La intensidad de la emoción varía
de acuerdo con el significado percibido de la conducta hacia la consecución del
objetivo. Las emociones ayudan al organismo a evaluar sus experiencias vitales
en términos de qué tan bien sirven a la tendencia realizadora. A menos que sean
negativamente excesivas o inapropiadas, las emociones facilitan la conducta
orientada hacia el objetivo. Rogers sostiene que experimentar por completo las
emociones propias facilita la maduración; mientras que la negación o la distorsión
P á g i n a | 53
de éstas puede permitirles hacer estragos en nuestras vidas, es decir, sugiere que
la realización ocurre con mayor libertad cuando la persona es abierta y se percata
de todas sus experiencias, sean estas sensoriales, viscerales o emocionales.
[Link]. El yo
De la interacción entre el organismo y el ambiente, en particular cuando es
significativa, emerge en forma gradual una estructura del yo, o una forma compleja
de percepción e integración de “quién soy” (Rogers, 1959).
Aquellas experiencias que parecen aumentar el yo son valuadas e incorporadas
en la imagen de sí mismo; aquellas experiencias que parecen amenazar al yo son
negadas y consideradas ajenas a éste.
[Link].1. El autoconcepto
Carl Rogers (1959) describe al autoconcepto como una porción del campo
fenoménico que se ha diferenciado en forma gradual. Está compuesta de aquellas
percepciones y valores conscientes de “mí” o “yo”, algunas de las cuales son un
resultado de la propia valoración por parte del organismo de sus experiencias, y
en algunos casos han sido introyectadas o tomadas de otros individuos que son
importantes para la persona. Debido a que el autoconcepto surge en parte a
través de los demás, existe el potencial para la dislocación o el alejamiento (y por
lo general ocurre en algún grado). Como resultado, la tendencia realizadora puede
ser alterada en conductas que no conducen a la realización. El autoconcepto,
entonces, es un objeto de percepción. Es definido como la imagen que el individuo
percibe de sí mismo. Por tanto, se distingue entre el organismo o el yo real en el
proceso de realización y el yo como es percibido o conceptualizado.
P á g i n a | 54
Rogers indica: el yo que forma el individuo puede ser una variación de la
experiencia real de su organismo, debido a que incluye valores que son tomados
de otras personas, en lugar de las experiencias reales del organismo. Agrega que
la estructura del yo está formada con base en la negación o distorsión. La
experiencia se valora, entonces, como positiva o negativa. Estas experiencias que
ocurren en la vida son simbolizadas, ignoradas, negadas o distorsionadas. Si una
de estas es simbolizada, es aceptada en la conciencia, percibida y organizada en
una relación con el yo. Por lo general, tales experiencias están relacionadas con
las necesidades del yo. Por lo tanto, son seleccionadas de entre muchas
experiencias personales, aquellas que se adaptan con nuestro concepto del yo,
simplemente no se pone atención a experiencias irrelevantes. Las experiencias
son negadas o distorsionadas si parecen ser inconsistentes con la estructura del
yo.
En resumen, la conciencia del individuo depende en gran medida del
autoconcepto. Las experiencias ocurren en la realidad y el organismo reacciona
ante éstas pero no son simbolizadas o reconocidas por el yo consciente. (Rogers,
1959).
[Link]. Congruencia e incongruencia
Para Rogers, existe una necesidad de ser congruente entre el yo como es
percibido en relación con el yo real, el organismo. Existe un estado de congruencia
cuando las experiencias simbolizadas o reconocidas por la conciencia de una
persona reflejan todas las experiencias reales del organismo. Cuando estas
vivencias simbolizadas no representan todas las ocurridas en la realidad, o si son
P á g i n a | 55
negadas o distorsionadas, hay una falta de correspondencia entre el yo como es
percibido y el yo real. En tal situación hay incongruencia y una posible
desadaptación.
Cuando un individuo niega o distorsiona experiencias sensoriales y viscerales
significativas surgen ciertas tensiones básicas. El yo como es percibido, el cual
gobierna en forma primaria a la conducta, no es un representante adecuado de las
experiencias verdaderas del organismo. Se vuelve cada vez más difícil para el yo
satisfacer las necesidades del organismo, se desarrolla la tensión y se presenta
una sensación de ansiedad o incertidumbre.
Cuando el autoconcepto es congruente con las experiencias del organismo, la
persona está libre de tensión interna y adaptada desde el punto de vista
psicológico; en este entorno, ciertos valores sociales y culturales requieren la
supresión de algunas actividades.
Cuando las personas se dan cuenta de sus impulsos y percepciones y las
aceptan, incrementan la posibilidad de control consciente sobre su expresión.
(ídem).
[Link]. Desarrollo de la personalidad
La teoría de Rogers se concentró en la forma en que las percepciones de otros
impiden o facilitan la autorrealización. Aunque la tendencia a realizarse sigue
determinantes genéticos, Rogers señaló que está sujeta a influencias ambientales
intensas.
P á g i n a | 56
Se inclina en afirmar que los autoconceptos inadecuados tales como los
sentimientos de inferioridad o de estupidez con frecuencia surgen debido a que
una persona no ha recibido una consideración positiva adecuada de los demás.
Incluso, en el desarrollo de la personalidad, cualquier experiencia que sea una
variación del autoconcepto emergente, le niega la entrada al yo, debido a que es
amenazadora y produce ansiedad.
Rogers hace una distinción entre los sentimientos que ayudan a entender una
experiencia y las acciones que pueden ser apropiadas o no; las cuales algunas
veces tienen que ser reprimidas o impedidas para poder funcionar juntos en la
sociedad, debido a que la adaptación psicológica es una función de la congruencia
del yo con la realidad.
El individuo que tiene una percepción precisa de sí y del ambiente es libre de estar
abierto a experiencias nuevas y de realizar su potencial, aquellos individuos que
han experimentado un desarrollo positivo tienen mayor probabilidad de convertirse
en personas de funcionamiento completo (ídem).
[Link]. La persona de funcionamiento completo
La teoría de Rogers define así al individuo que funciona en un nivel óptimo, ya sea
como resultado del desarrollo personal o de tratamiento psicológico; Rogers en
1959 describió cinco características de este tipo de individuos, como son:
a) La apertura a la experiencia; ésta implica a la persona percatarse de todas sus
experiencias, las personas no están a la defensiva y no necesitan negar o
distorsionar las experiencias, pueden reconocer un sentimiento aunque sea
inapropiado actuar de acuerdo con éste;
P á g i n a | 57
b) Vida existencial; las personas son capaces de vivir con plenitud y riqueza cada
momento de la existencia. No necesitan estructuras preconcebidas para
interpretar cada suceso. Son flexibles y espontáneas;
c) Confianza organísmica; las personas confían en las experiencias de su propio
organismo. Pueden tomar en cuenta las opiniones de otros individuos y el
consenso de su sociedad, pero no están atados por ellos;
d) Libertad de experiencia; las personas operan como agentes de opción libre.
Asumen la responsabilidad por sus decisiones y conducta. Saben que su conducta
no está determinada en gran medida por la estructura genética, las experiencias
pasadas y las fuerzas sociales. Se sienten libres en forma subjetiva para
percatarse de sus necesidades y responder de manera apropiada; y
e) Creatividad; las personas de funcionamiento completo viven de manera
constructiva y efectiva en su ambiente. La espontaneidad y flexibilidad
característica de estos individuos les permite adaptarse en forma adecuada a los
cambios en sus alrededores y buscar experiencias y desafíos nuevos. Libres de
restricciones, avanzan con seguridad en el proceso de autorrealización. Estas
experiencias el individuo las encuentra significativas en la vida, así como
enriquecedoras y recompensantes. (Engler, 1996)
Finalmente, la autorrealización requiere el “valor de ser” y la disposición de
lanzarse uno mismo al proceso de la vida (Ídem).
3.2.3. Evaluación de la Autopercepción Profesional
Otros estudios realizados en individuos con problemas y en la educación ha
apoyado la opinión de que cuando están presentes condiciones facilitadoras
P á g i n a | 58
ocurrirán cambios en la personalidad y en la conducta según Aspy, 1972; Aspy y
Roebuck, 1976 y Tausch 1978 (ídem).
La evaluación del autoconcepto utilizada por Rogers consiste en una Prueba de
Clasificación Q, que se aplicó anotando en una serie de tarjetas con descripciones
del yo, en 7 grupos diferentes con evaluaciones que iban de “menos como yo” a
más como yo”, a fin de seguir una curva de distribución normal con el propósito de
indicar las características parecidas a las comunes.
Se clasificaron las tarjetas para describir su autoconcepto percibido y luego se
intentó la clasificación ideal – la persona que le gustaría más ser-. Se comparó la
discrepancia entre su autoconcepto y su yo ideal y posteriormente se intentó que
algunos amigos clasificaran esas tarjetas para obtener una idea de la imagen que
la persona proyecta en los demás; finalmente, se comparó esta última con su
propia autopercepción.
Como evidencia científica, Rogers introdujo la grabadora y la cámara fílmica al
cuarto donde llevaba a cabo sus sesiones terapéuticas para el estudio de la
personalidad. Inicialmente ocasionaba un poco de tensión al cliente; pero, en corto
tiempo, tanto el cliente como el consejero se olvidaban del equipo de grabación y
actuaban en forma natural y espontánea. Dichas grabaciones proporcionaron una
serie de transcripciones factibles de ser observadas y estudiadas que sirvieron de
base para analizar los cambios en el autoconcepto de sus clientes (ídem).
[Link]. Escalas y categorización de la autopercepción.
Este sistema de clasificación se aplica tomando notas de las clases de
declaraciones hechas tanto por el cliente, así como por el consejero en una sesión
P á g i n a | 59
terapéutica. El método que utilizó Rogers para estudiar los cambios en el
autoconcepto de una persona con la técnica de clasificación Q, desarrollada por
William Stephenson (Engler, 1996), consistió en un paquete de cien tarjetas con
declaraciones o palabras descriptivas que se pueden usar para describir al yo.
Dichas declaraciones proporcionaban la posibilidad de una clasificación tipo
bipolar. A la persona se le dan las tarjetas y se le pide que las clasifique de
acuerdo con su autopercepción en un orden preestablecido, el cual recuerda a una
curva de distribución normal. Esta técnica se ha usado para medir los cambios en
las terapias, pero a partir de sus resultados Rogers (1963) concluyó que hay una
predictibilidad clara para el proceso terapéutico, donde el cliente expresará
actitudes motivacionales profundas y comenzará a aceptarse a sí mismo en forma
más completa y descubrirá y elegirá objetivos más satisfactorios. Finalmente, el
cliente comenzará a comportarse de una manera que implique un mayor
crecimiento y maduración psicológicos (ídem).
3.2.4. Estudios sobre Autopercepción Profesional en Enfermería
Un estudio realizado por Antonia Pades (2003) revela la similitud entre
autoconcepto y autoestima a partir del vínculo estrecho con la conducta de la
persona y explica que la aparición de emociones y sentimientos negativos en el
profesional de enfermería es debido a la baja autoestima tanto personal como
profesional y rescata la importancia de contar con estrategias para analizarla y
fortalecerla.
Más recientemente Pades y Ferrer (2006) estudiaron el Autoestima Profesional en
el Ámbito de los Cuidados Geriátricos en un grupo de personal de Enfermería
P á g i n a | 60
(auxiliares y enfermeras) de una residencia pública; para la medición de la
autoestima. Se utilizó un cuestionario autoadministrado, el test de evaluación de
la autoestima de García Monge aplicado en el 2002, que contempla tres
dimensiones: yo ideal, yo real y el yo real a través de los otros, obteniendo una
elevada puntuación en la categoría del yo ideal y se evidenciaron diferencias
estadísticamente significativas al comparar el yo real con el yo ideal y
posteriormente el yo real frente al yo real a través de los otros que llevaron a
concluir la existencia de niveles de baja autoestima en estos profesionales que
podría estar relacionada con niveles bajos de satisfacción laboral.
Al realizar un estudio sobre la profesionalización de la enfermería en México,
Cárdenas (2005) explica que la autopercepción profesional se entiende como el
concepto o imagen que tiene un profesionista de sí mismo y de su profesión, que
se configura a partir de un referente individual generado en un ámbito familiar,
social y de diversos factores formativos y del ejercicio laboral; advierte que desde
esta óptica son pocos los estudios sobre la autopercepción profesional de los
enfermeros en México y más bien se han enfocado al autoconcepto y autoestima
de la enfermera como persona y no como profesionista, estos aspectos son
relevantes porque caracterizan la percepción de una profesión y son elementos
esenciales para que sea reconocida y valorada socialmente.
Con base en los hallazgos, respecto a la similitud entre los términos
autoestima/autoconcepto y autopercepción y con los aportes de la psicología y la
sociología de las profesiones consideré necesario elaborar una definición
específica para Autopercepción Profesional de Enfermería como:
P á g i n a | 61
La imagen que el enfermero(a) percibe de sí mismo en el proceso de su
realización profesional; simbolizada a través de la experiencia del yo real
frente al yo percibido o conceptualizado y generada a partir de factores
formales para la autorregulación, formación y reglamentación de su
ejercicio, así como de factores sociológicos que constituyen la naturaleza
de su actividad en el sistema de salud.
(Definición inédita, Juárez Torres, Verónica; 2011)
CAPÍTULO IV
Metodología para el estudio de la Autopercepción Profesional en Enfermería
4.1. Tipo de Investigación
Existen diversas formas de adquirir conocimientos, pero Burns y Grove (2005)
hacen énfasis que en la práctica de enfermería se necesita conocimiento tanto
específico como holístico y recomiendan utilizar el método cuantitativo o cualitativo
en la investigación, por lo que se decidió emplear este enfoque mixto en el
presente estudio. Las autoras apuntan que cada uno de estos tipos de
investigación tiene similitudes al requerir experiencia del investigador, rigor en la
implementación y utilidad para la práctica enfermera; sin embargo, la mayoría de
los estudios en las ciencias de la salud se han enfocado a realizar investigaciones
con el método cuantitativo. Al respecto, estas autoras definen que la investigación
cuantitativa “es un proceso formal, objetivo, sistemático, en el que se usan los
datos numéricos para obtener información sobre el mundo” y agregan que este
enfoque surgió de una rama de la filosofía llamada positivista lógica que actúa
según las reglas de la lógica, la verdad, las leyes y las predicciones. El propósito
P á g i n a | 62
del investigador se basa en descubrir la verdad en forma objetiva y examinando
las relaciones entre las variables y determinando su causa-efecto. (op. cit., 2005)
En cambio, Álvarez-Gayou (2003) señala que la investigación cualitativa surgió de
las ciencias sociales y del comportamiento como un método para entender la
naturaleza única, dinámica y holística de los seres humanos y se desarrolló a
partir de diversos estudios etnográficos en la población negra, en universitarios y
en un barrio italiano en diversos sitios en Estados Unidos referido por Frazier,
White y Veblen, 1925 y, por otro lado, Redfield, 1928, estudió las virtudes del
México vernáculo (Redfield, R. et al; 2000).
La base filosófica de la investigación cualitativa es interpretativa, humanista y
naturalista y se ocupa de la comprensión de significados, resultantes de las
interacciones sociales de las personas mientras actúan con y en los ámbitos socio
históricos en los que se mueven (Munhall, 1989; citado por Burns y Grove, 2005).
Por lo tanto, la investigación cualitativa permite la comprensión de las experiencias
y situaciones humanas para desarrollar teoría que ayude a explicarlas; asimismo,
Burns y Grove (2005) advierten que es difícil cuantificar las emociones humanas
en forma numérica por lo que conciben al método cualitativo como el más efectivo
para investigar las respuestas emocionales.
Entre las principales características de la investigación cualitativa destacan su
carácter inductivo, holístico, humanístico, el arte y su capacidad para influir sobre
las personas que son objeto de estudio, la comprensión de los fenómenos desde
el marco de referencia de los propios actores sociales, el distanciamiento de las
propias creencias y perspectiva del investigador, la totalidad de todas las
P á g i n a | 63
aportaciones, la validez del estudio y la inclusión del escenario y todas las
personas. (Álvarez-Gayou, 2003).
Con base en las aportaciones anteriores, se consideró factible aplicar la
investigación cualitativa en el presente estudio, debido a que este método surge
de un enfoque sociológico y otro humanista para la explicación de experiencias de
vida. Congruente con estos enfoques se abordó el estudio del autoconcepto
profesional con base en los criterios sociológicos para el estudio de las
profesiones descrito por Cortina en 1996 y, por otro lado, el aspecto humanista
se deriva de los estudios sobre el autoconcepto desarrollados por Carl Rogers en
su Teoría del Desarrollo de la Personalidad, quien fue influido por un movimiento
llamado fenomenología, mismo que se ubica en investigaciones con metodología
cualitativa. (Engler, 1996).
Con este objetivo, se aplicó un enfoque cualitativo, ya que esta aproximación
sistemática y subjetiva permitió describir las experiencias de vida y darles
significado según aportes de Leininger, 1985; Munhall, 1989; Munhall, 2001; Silva
y Rothbart, 1984 (Burns y Grove, 2005).
Asimismo se fundamentó el proceso de comprensión de la globalidad, fenómeno
similar a la filosofía holística de la enfermería tratados por Baer, 1979; Leininger,
1985; Ludemann, 1979; Munhall, 1982b, 1989, 2001 (op. cit., 2005). En dicho
marco conceptual, se exploró la profundidad, la riqueza y complejidad del
fenómeno estudiado para entender las experiencias humanas (Ídem).
Respecto al proceso interpretativo, Munhall (2001, citado por Burns y Grove,
2005) aclara que en la investigación cualitativa se van uniendo las piezas para
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construir la imagen completa y es así como surgen los significados, que de
acuerdo a la percepción de cada persona se forman diferentes significaciones
para una misma experiencia; incluso al incorporar estas percepciones los datos
recolectados son subjetivos y destacan las apreciaciones del investigador y de los
participantes, aclaran Eisner, 1981 y Leininger, 1985 (op cit, 2005), por lo que los
resultados no pueden generalizarse y sólo se aplican a una situación particular,
pero Schwartz-Barcott y Kim (1986, ídem) sostienen que los hallazgos ayudan a
guiar la práctica de enfermería y al desarrollo de las teorías para la construcción
del conocimiento enfermero con amplia aplicación.
La investigación cualitativa puede aproximarse al estudio de la realidad desde
cuatro enfoques: fenomenológico, teoría fundamentada, etnográfica e histórica y
cada una de ellas influye en el proceso de interpretación de los datos. Este estudio
se basa en el enfoque fenomenológico, al tener como propósito <<describir las
experiencias tal como son vividas; en términos fenomenológicos, “captar la
experiencia vivida” por los participantes en el estudio >>. (ídem).
La orientación filosófica que adoptan los fenomenólogos se fundamenta en ver a la
persona integrada en su entorno <<El mundo configura a la persona, y la persona
configura al mundo. La realidad se considera subjetiva; la experiencia es única
para el individuo. Incluso la realidad de la experiencia del investigador durante la
recogida y análisis de datos se considera subjetiva. “La verdad es una
interpretación de algunos fenómenos; cuanto más compartida es la interpretación,
y más objetiva parece ser, más permanecerá a lo largo del tiempo y la cultura”
Munhall, 1989>> (Ídem).
P á g i n a | 65
En este proceso las experiencias de la persona se reconocen en un marco
temporal, donde el pasado y futuro influyen para ser parte de la experiencia
presente según Leonard en (1989, ídem).
Por tal razón, se aplicaron estos aportes, ya que fue necesario conocer cómo
percibieron los enfermeros su proceso de transformación académica del nivel
técnico al grado de licenciatura en la disciplina de enfermería en su principal
ámbito de desarrollo profesional: el clínico.
Igualmente, se trató de representar estas experiencias y la manera en que
estaba integrando el autoconcepto profesional en el personal de enfermería que
vivió este proceso formativo del ámbito clínico; por lo que los resultados hacen
referencia a este momento único y es expresado por esta población de enfermeros
a quienes se aplicó el estudio, lo cual indica que no se pueden generalizar los
resultados.
La razón principal de explorar este objeto de estudio, ubicado en el ámbito clínico,
fue debido a un interés personal y sobre todo porque la organización del plan de
estudios de la Maestría en Docencia en Ciencias de la Salud permitió su
desarrollo, logrando su inserción en la estructura curricular del área de formación
especializante a través del seminario de enseñanza de las ciencias clínicas para la
salud.
Cabe destacar que una de las premisas que alentaron el desarrollo de este
proyecto de investigación estuvo sustentada en la normatividad del diseño
curricular de la Maestría en Docencia en Ciencias de la Salud; asimismo, en el
compromiso de seguir los principios del Modelo Académico de la UAS derivados
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del Programa Indicativo de Reorientación y Diversificación de la Oferta Educativa
(PIRDOE); como son, el compromiso y corresponsabilidad con la sociedad; la
mejora constante de la calidad y excelencia académicas; el desarrollo integral y
equilibrado de la enseñanza, investigación, extensión y difusión, como ejes de la
vida institucional, y la flexibilidad de las estructuras académicas y sistemas de
enseñanza descritos en la Ley Orgánica de la UAS (2001).
4.2. Tipo de estudio
Debido a que fue necesario analizar las opiniones de dos grupos de enfermeros
que desarrollaban una actividad ocupacional en dos instituciones de salud pública,
se realizó un estudio transversal para obtener la información suficiente que
reflejara el fenómeno en un momento determinado para ayudar a explicar la
naturaleza y variación de la percepción en la imagen profesional que tenía de sí
mismo el personal de enfermería en forma representativa.
Hernández y colaboradores (2006) mencionan que este tipo de planteamientos
cualitativos se desarrollan como una especie de plan de exploración donde el
investigador se interesa por el significado de las experiencias y valores humanos
de acuerdo a la percepción individual de las personas y el ambiente natural en que
ocurre el fenómeno estudiado, aproximándose a una perspectiva de los
participantes; específicamente Mertens, 2005; Coleman y Unrau, 2005 (citados por
Hernández et al, 2006) destacan la utilidad de este tipo de investigación cuando el
fenómeno es difícil de medir o no se ha medido con anterioridad, tal como se
menciona en el planteamiento; se ha explorado el autoconcepto de enfermería
P á g i n a | 67
más en su aspecto personal y faltaba explorar el plano profesional (Cárdenas,
2005).
4.3. Diseño del método
La obtención de la información sobre el objeto de estudio, inicialmente fue a través
de entrevistas a profundidad , al respecto Ander-Egg (2003) plantea que deben
estar bien focalizadas respecto a la información requerida para el estudio de tal
forma que logren dar la pauta a las respuestas de una manera concreta y precisa,
sin divagaciones o muy particularizadas, éstas entrevistas se aplican a
“informantes clave”, ya que es un procedimiento importante en la fase exploratoria
del planteamiento del problema y el diseño de la investigación.
El autor aclara que la entrevista en un “trozo de conversación” y quien la realiza
debe tener la capacidad comunicativa de establecer relaciones interpersonales
mediante un proceso identificado como rapport y su esencia es de tipo
psicoafectivo, ya que se trata de una conversación cara a cara que exige
confianza mutua; dicho en otras palabras, se trata de una conversación cotidiana
para tratar un asunto particular (op cit, 2003).
Sin embargo la entrevista se utilizó con diferente utilidad, ya que es un speed
event (acontecimiento de palabra) o como dirían Labor y Fanshel (Ídem) un
conversation piece (un trozo de conversación) o según H. Simons (Ídem) habrá
que dar cuenta con fidelidad y veracidad de la información que proporcionaron las
personas entrevistadas.
Existen una gran variedad de entrevistas, pero para este estudio fue necesario
utilizarla como técnica de recogida de datos e información para la investigación
P á g i n a | 68
social y explorar la realidad a través de entrevistas en profundidad por ser uno de
los instrumentos de la investigación cualitativa que llevan “a un análisis más
profundo de las opiniones, de las actitudes y hasta de la personalidad global del
individuo interrogado” (Duverger, 1962, citado por Ander Egg, 2003) y sobretodo
permite dirigir la técnica “hacia la comprensión de las perspectivas que tienen los
informantes respecto a sus vidas, experiencias o situaciones, tal como las
expresan con sus propias palabras” (Taylor: 1986, citado por Ander Egg, 2003) y
que finalmente presentan una realidad profunda y no estructurada o precodificada
(ídem).
Una vez explorado el fenómeno con este método de entrevistas en profundidad,
se inició la segunda fase de la investigación que consistió en la aplicación del
instrumento cerrado tipo encuesta auto administrada con una escala de respuesta
tipo Liker de 5 respuestas, incluyendo en una primera parte datos personales,
laborales y académicos y en la segunda parte los elementos psicológicos descritos
por Carl Rogers (1950, citado por Engler, 1996) para explorar el autoconcepto
profesional, que consistió en una serie de 24 afirmaciones descriptivas del yo,
presentadas en 3 dimensiones, el yo real, el yo a través de los otros y el yo ideal.
Este instrumento se diseñó con afirmaciones descriptivas de la imagen que
guardan las enfermeros de sí mismos, basado en los 8 criterios sociológicos que
deben caracterizar a las profesiones: Ofrece un servicio único, es vocacional,
ejercida por profesionales, controla la actividad, preparación específica,
autonomía, asume su responsabilidad y altruismo; mismas que fueron aplicativas
para cada una de las dimensiones; es decir, el instrumento consistió en una serie
P á g i n a | 69
de 24 afirmaciones descriptivas del yo y explorando los 8 criterios de análisis
sociológicos en cada una de las tres dimensiones.
4.3.1. Justificación
El contexto actual de salud, inmerso en la era de la globalización, ha puesto en
relieve la necesidad de implementar nuevas estrategias en los modelos educativos
para mejorar la prestación de servicios en las instituciones de salud acordes a las
demandas de la población.
Los principales retos que enfrentan la educación y práctica de la profesión en
enfermería son señalados, de forma importante, por los procesos de evaluación
llevados a cabo por organismos reguladores que centran su actividad a través de
la acreditación y certificación institucionales; dando seguimiento a estos procesos,
se implementaron una serie de estrategias derivadas de recomendaciones de
organismos, instituciones y organizaciones en enfermería, relativas tanto a la
actualización permanente y educación continua, mediante el impulso de
programas que dieran respuesta a los cambios de perfiles profesionales.
Una de las estrategias principales fue la implementación de programas educativos
enfocados a la profesionalización del personal de salud a fin de que sus
competencias profesionales se reflejaran en su desempeño laboral para atender
con mayor efectividad a las demandas sociales.
Otro factor que enfrentó la profesión, fue el surgimiento de nuevos sistemas en
los modelos de atención a la salud, que ubican la actuación de enfermería como
uno de los ejes centrales de los recursos humanos en el cuidado de la salud,
P á g i n a | 70
enfocados a la atención primaria y al mejoramiento de aseguramiento de la calidad
del servicio que otorgan a los individuos, familia y comunidad.
La importancia de la profesionalización de enfermería representó un tema de
interés general porque en la era de la globalización el ejercicio de enfermería
recibió influencias internacionales externas que exigen mejoramiento en sus
sistemas de otorgación de servicios de salud, lo que implica cambios en los
procesos educativos y una responsabilidad mayor de las instituciones formadoras
y de las instituciones de salud para responder a las exigencias de atención de
calidad; sin embargo, el aumento de egresados que registra la profesión en los
últimos años da cuenta de la incorporación de nuevas modalidades educativas con
el enfoque hacia la atención primaria de la salud para elevar su desarrollo
profesional y han sido analizados escasamente los efectos de este proceso de
transformación educativa en el principal ámbito del desarrollo de los licenciados
en enfermería: el clínico.
Además, en la profesionalización del personal se han tenido que enfrentar
diversas situaciones para reestructurar la organización de los recursos humanos
en el sistema de salud pública y resulta necesario profundizar en este fenómeno
desde la perspectiva del sujeto que vive esta experiencia, a fin de identificar y
describir algunas condiciones esenciales para la evolución de su práctica
profesional, como son: la autonomía, el compromiso social, la autorregulación de
su actividad, sus motivaciones, metas, valores, saberes, así como sus
capacidades y habilidades percibidas desde una valoración propia de su
desempeño profesional.
P á g i n a | 71
La principal problemática que se destaca al tratar de realizar un análisis de esta
naturaleza, radica en que existe una diversidad de modelos educativos que
sustentan los programas de profesionalización, al igual que de modelos teóricos y
metodológicos que sustentan la profesión, en consecuencia, la evaluación del
desempeño laboral del personal de salud sobre este proceso resulta muy
complejo desde este eje de análisis.
Asimismo, se advierte que es necesario una reforma de la propuesta curricular de
los programas de formación en enfermería que incorpore el enfoque de las
competencias profesionales integradas y la evaluación del desempeño con el
enfoque hacia la atención primaria, sobretodo integrando algunos principios
rectores de la práctica como el empoderamiento y la participación social dirigidas
al mejoramiento de la salud de los individuos y las comunidades mencionados por
la OPS (2007).
Con base en el análisis anterior, se consideró pertinente hacer un estudio mixto
con un enfoque humanista, fenomenológico y con la aplicación conjunta de las
teorías psicológica y sociológica para el análisis de una profesión, para describir
cualitativamente, desde la experiencia del sujeto que vive este proceso de
transformación educativa, cuáles son los elementos y relaciones que configuran la
autopercepción profesional del personal de enfermería.
Esta transformación educativa se lleva a cabo en todos los niveles del
sistema de salud y la indagación a profundidad de cómo perciben estos cambios y
exigencias sociales, los enfermeros que conforman el mercado ocupacional, dará
una dimensión amplia del sentido que le atribuyen a la implementación de las
P á g i n a | 72
políticas de salud e institucionales, en el ámbito de la formación y práctica; a fin
de propiciar un marco de referencia para la implementación y desarrollo de
estrategias educativas innovadoras y acordes a las necesidades del desarrollo
científico de enfermería y de la salud de la población.
4.3.2. Problema de Investigación
Los datos expuestos demuestran una preocupación creciente de las instituciones
de salud y educativas por flexibilizar los programas de formación profesional a las
necesidades del personal de enfermería clínica; sin embargo, a pesar de los
grandes esfuerzos institucionales, el proceso de la profesionalización de
enfermería del nivel técnico a licenciatura ha tenido un lento desarrollo y existe un
rezago importante en la cobertura de los programas educativos implementados en
la localidad.
Además, una situación preocupante es que no hay evidencia de la reglamentación
de la actividad profesional de enfermería en los espacios hospitalarios en
relación con la formación adquirida a través de los programas destinados a la
profesionalización; otro aspecto de importancia es que la estructura organizativa
en las instituciones de salud pública no establece con claridad y homogeneidad la
situación ocupacional del Licenciado en Enfermería para evaluar la eficacia de
estos modelos educativos sobre la prestación de servicios de salud en el contexto
investigado, lo que se define en la siguiente problemática:
Dificultad para integrar y organizar el gremio, ya que prevalece la desunión de los
enfermeros para crear sus propios espacios de intercambio y desarrollo en
beneficio de ellos mismos y de la disciplina.
P á g i n a | 73
La estructura normativa de las instituciones de salud pública no reconoce con
claridad y homogeneidad la categoría y perfil laboral del Licenciado en
Enfermería.
Se han realizado pocos estudios sobre la importancia de los programas
destinados a la profesionalización del personal de enfermería y su integración a
la actividad profesional.
De esta manera la idea central para esta investigación surge debido a que ha sido
explorado el autoconcepto más en el plano personal, de acuerdo al yo simbolizado
(cómo le gustaría ser) y no al real que es generado en la realización profesional.
Existen pocos estudios desde el punto de vista de los enfermeros que describan la
experiencia de la profesionalización y las implicaciones en su propia realización
profesional.
Por tal motivo las preguntas de esta investigación son:
• ¿Cómo perciben su autoconcepto profesional los licenciados en enfermería
en el ámbito clínico de dos instituciones de salud pública ante el proceso de
la profesionalización de su práctica?
• ¿De qué forma se integra y consolida el profesional de enfermería para
crear sus espacios de intercambio y actualización?
• ¿Cómo percibe el licenciado en enfermería la normativa para establecer su
ejercicio profesional en el contexto clínico de las instituciones de salud
pública?
• ¿Qué elementos de la institución formadora influyeron en la integración de
la actividad profesional de enfermería?
P á g i n a | 74
• ¿Cuál es la pertinencia social de incorporar un modelo educativo con un
eje curricular basado en la atención primaria para profesionalizar al
personal de enfermería que labora en el ámbito clínico?
• ¿Cuáles son los indicadores de autopercepción profesional de enfermería?
• ¿Cómo se relacionan los elementos sociológicos y psicológicos para formar
la autopercepción profesional de enfermería?
• ¿Cuáles son los elementos motivantes que en el contexto de la
profesionalización en las instituciones de salud pública han percibido los
licenciados de enfermería para lograr su realización profesional?
• ¿Cómo influye la formación con la modalidad semiescolarizada en la
autopercepción profesional del licenciado en enfermería?
• ¿Qué elementos del modelo pedagógico de la institución formadora
influyeron para su realización profesional en el contexto laboral?
4.3.3. Objetivos
[Link]. Objetivo General.
Analizar la autopercepción profesional que expresan los licenciados en enfermería
del ámbito clínico en dos instituciones de salud pública de Mazatlán, Sinaloa.
[Link]. Objetivos particulares
• Conceptualizar y describir los indicadores de la autopercepción profesional
del enfermero que ha recibido una formación de licenciatura bajo la
modalidad semiescolarizada o complementaria.
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• Analizar los elementos que aporta el licenciado en enfermería respecto a la
vinculación de la formación adquirida en congruencia con las necesidades
de los servicios de salud.
• Identificar y describir los elementos del programa educativo que influyeron
para su realización profesional en el contexto clínico.
• Identificar y describir las relaciones y los elementos motivantes
configurados a partir de la interacción del enfermero profesionalizado con el
equipo de salud de su ámbito laboral que influyen en su realización.
• Explicar las acciones y metas que destinan los enfermeros en el ejercicio
profesional para su organización gremial.
• Identificar y describir los elementos normativos de la institución de salud
que han influido para establecer los criterios que delimitan su actividad
profesional en el ámbito clínico.
4.3.4. Población
Se incluyó a la población total de enfermeros que laboran en el Hospital General
de la Secretaría de Salud y en el Hospital General de Zona N° 3 del IMSS en
Mazatlán, Sinaloa y que completaron su proceso formativo del nivel técnico al de
licenciatura en enfermería en el lapso del mes de enero de 1991 a diciembre del
año 2007, mediante los programas complementarios o semiescolarizados de todas
las instituciones formadoras que fueron aplicados a los enfermeros de la localidad
y aún sin contar con el hecho de haber concluido su proceso de titulación.
Así, la población total en estudio quedó integrada por 120 enfermeros, de los
cuales sólo se aplicó el instrumento a 109 enfermeros equivalente al 90.83% y la
P á g i n a | 76
población excluida fueron 11 enfermeros que correspondió al 9.17% del total y los
motivos de exclusión fueron: 2 por beca, 3 por incapacidad prolongada, 1 por
laborar en ambas instituciones, 3 por vacaciones y 2 porque no aceptaron
participar; estos últimos pertenecientes a la Secretaría de Salud y entre los
motivos que expusieron fueron, la primera por no darle importancia a la
investigación y mencionar que no se reconoce el esfuerzo de los que se han
preparado como fue su caso, en cambio la segunda mencionó que le desmotivaba
participar en las investigaciones porque la institución no le ha otorgado ningún
incentivo para participar.
4.3.5. Criterios de Inclusión y Exclusión
[Link]. Los criterios de inclusión fueron:
• Participación voluntaria sin condicionamientos de ninguna índole y con cita
concertada a solicitud y necesidades del entrevistado.
• Contar con autorización escrita mediante la información de los aspectos
éticos y legales con firma de la hoja de consentimiento de inclusión a la
investigación presentada previa a la entrevista.
• Ser egresada de algún programa de profesionalización para lograr el grado
de licenciatura en enfermería en el periodo de 1991 al 2007.
[Link]. Los criterios de Exclusión fueron:
• Negación a participar en la investigación.
• No estar presente en el periodo de aplicación de los instrumentos debido a
incapacidad prolongada, beca por estudios, vacaciones y permiso laboral
mayor a 1 mes.
P á g i n a | 77
• Ocupar un puesto de trabajo como enfermero en cualquiera de sus
categorías en las dos instituciones de manera simultánea.
• Enfermeros que concluyeron su formación después del año 2007.
4.3.6. Instrumentos
[Link]. Prueba Piloto
Esta prueba piloto consistió en la aplicación del instrumento a enfermeros con
características similares a la población de estudio en cuanto a criterios de
inclusión, exclusión, condiciones de aplicación y procedimientos involucrados,
desde la solicitud formal para su autorización hasta su entrada al campo en sus
dos fases.
Se analizaron los criterios metodológicos referidos por Hernández et al (2006) en
la construcción del instrumento cualitativo, atendiendo a la confiabilidad cualitativa,
credibilidad y confirmabilidad, con la intención de fundamentar la consistencia
lógica, el proceso de comprensión y la minimización de sesgos y tendencias en la
elaboración de cada uno de los ítems desarrollados y se aplicó el instrumento al
20% de la población seleccionada de la Clínica Hospital del ISSSTE en Mazatlán,
Sinaloa, segmentada en 3 grupos para la corrección del lenguaje y redacción y su
aplicación final.
[Link]. Entrevistas en profundidad
En la inmersión inicial, se recabó la información mediante entrevistas abiertas a
informantes clave, siguiendo algunos tópicos temáticos; Cáceres (1998) indica
que estas transcripciones de los relatos producto de las entrevistas en profundidad
se interpretan e identifican como elementos nucleares y prefiguran el campo de las
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categorías que construye el investigador, quien selecciona las palabras más
significativas que plasmen la experiencia, opinión o pensamiento de las personas
entrevistadas. Estas categorías se ordenaron en una red o mapa conceptual para
ofrecer una visión globalizadora del fenómeno estudiado.
Se aplicó el análisis hermenéutico para construir el mapeo de categorías del
autoconcepto profesional, este método es útil para visualizar las hipótesis y la
asociación entre los componentes más importantes de una teoría y muy
recomendable para el análisis cualitativo de relaciones entre categorías de
diferente índole, según precisan Hernández et al (2006); además de establecer
previamente los criterios paralelos con la confiabilidad, validez y objetividad
cuantitativos a través de la dependencia, credibilidad, transferencia y
confirmabilidad cualitativas.
Estos elementos los retoma (op cit, 2006)) de la manera siguiente; la confiabilidad
cualitativa se denomina dependencia o consistencia lógica, de acuerdo con Guba
y Lincoln, 1989 y Sandín 2003 (citado por Hernández et al, 2006), aunque
Mertens considera que equivale más bien al concepto de estabilidad, por su parte
Franklin y Ballau (2005, op cit, 2006) lo ven como al grado en que los
investigadores coinciden en la recolección de datos y análisis similares en el
campo con resultados equivalentes, pero en general estos autores destacan que
los datos se deben revisar por diversos investigadores y éstos deben arribar a
interpretaciones coherentes; la credibilidad (validez interna cualitativa) se refiere a
la comprensión completa y profunda de las experiencias de los participantes
según Franklin y Ballau, 2005 (ídem), también tiene que ver con la capacidad para
P á g i n a | 79
comunicar su lenguaje, pensamientos, emociones y puntos de vista destacado por
Coleman, Unrau, 2005 y Mertens, 2005 (Ídem) la define como la
correspondencia entre la forma en que el participante percibe los conceptos
vinculados al planteamiento y la manera en que el investigador retrata los puntos
de vista del participante; en cuanto a la transferencia se trata de partir de los
resultados y su esencia puede aplicarse en otros contextos, mencionado por
Williams, Unrau, Grinell y Mertens, 2005 (ídem) también la denomina “traslado”;
finalmente, el criterio de confirmabilidad (paralelo de objetividad cuantitativa)
referido por Gubba y Lincoln y Mertens, 1989 (ídem) se dirige a demostrar que se
han minimizado los sesgos y tendencias del investigador e implica rastrear los
datos de su fuente y la explicitación de la lógica utilizada para interpretarlos, cada
uno de estos criterios científicos fueron retomados para la realización de la
presente investigación en cada una de las etapas.
Los informantes clave a quienes se les aplicó la entrevista fueron los enfermeros
que lograron la nivelación de formación técnica a licenciatura en enfermería, ya
que Ander-Egg (2003) señala que pueden ser cinco tipos de informantes: expertos
de reconocido prestigio, funcionarios y técnicos de la administración pública o
responsables de asociaciones u organizaciones, profesionales que disponen de la
información pertinente y relevante, dirigentes de organizaciones y personas que
son una especie de “memoria histórica” y poseen conocimientos respecto al hecho
explorado; ésta última categoría se retomó para aplicarse a los sujetos inmersos
en el fenómeno estudiado, debido a que se trata de conocer la autopercepción de
los actores.
P á g i n a | 80
Por lo anterior, pertinente retomar a Cáceres (1998) al aclarar que la entrevista
cualitativa revela con mayor exactitud las relaciones del sujeto con los modelos
culturales de personalidad proyectados hacia el grupo de pertenencia o el otro
generalizado como el super ego; agrega, además, que cuando se quiere explorar
el modo de actuación de los actores en relación con su sistema de representación
social como sujeto inmerso en la praxis social, la entrevista ilustra este punto de
conexión entre el comportamiento individual y el objeto de investigación, de tal
forma que este instrumento de recolección de datos fue idóneo para aproximarse
a este fenómeno de la profesionalización de enfermería en el contexto de las
instituciones de salud pública y es probable que los hallazgos de investigación
revelen elementos importantes para entender la esencia de la profesión en la
actualidad.
Otro aspecto relevante que maneja Cáceres (1998) se refiere a los principios que
fundamentan esta técnica; en concreto señala que no todos los escenarios o las
personas pueden ser accesibles en sus contextos naturales, por lo que la
entrevista permite la reconstrucción de los acontecimientos pasados a los que de
otro modo no se podría acceder; la entrevista permite esclarecer las experiencias
humanas subjetivas desde el punto de vista de los propios actores y favorece un
menor esfuerzo de tiempo y recursos.
Las entrevistas se llevaron a cabo mediante una fase de preparación para ser
aplicado en el campo, Ander-Egg (2003) señala que “estos aspectos preparativos
son comunes a casi todos los tipos de entrevistas” y muestra que los más
importantes serían: Presentación del entrevistador para explicar el motivo de la
P á g i n a | 81
entrevista, concertación y planificación de la entrevista de manera conveniente con
las ocupaciones del entrevistado, conocimiento previo del “campo”, contacto
previo con líderes que funcionen como puentes entre los interlocutores, selección
del lugar que favorezca las mejores situaciones ambientales y gran cuidado de la
presentación o aspecto personal del entrevistador.
Para la entrevista cualitativa se aplicó un instrumento que “se utiliza para describir
las variables y para estudiar las diferencias en las variables de dos o más grupos
que se dan en un mismo entorno, de forma natural” Burns y Grove (2005)
destacan que este instrumento se diseña con una escala de evaluación Q, el cual
contiene una serie de afirmaciones o declarativas de autopercepción profesional
seguida de una escala valorativa que finalmente son sumados y dan un resultado
total.
La primera tarea, descrita por Esterberg (2002, citado por Hernández, 2006),
consiste en explorar el contexto seleccionado para cerciorarnos que es el
adecuado y para considerar la relación del investigador con el medio para preparar
el acceso a la organización.
Durante la inmersión inicial el investigador realiza diversas observaciones del
ambiente, platica con los integrantes (algunos posibles participantes), las cuales
plasmará en su bitácora de campo para comenzar a responder al planteamiento
de investigación y realizar los cambios que crea necesario. (op. cit., 2006)
En una segunda fase, continuada durante la inmersión profunda, las
observaciones se van enfocando para responder al planteamiento, que se
describe más adelante, las pláticas son cada vez más dirigidas y las anotaciones
P á g i n a | 82
más completas; se comparan los nuevos datos con los primeros y de forma
inductiva y paulatina “emergen categorías iniciales, significados, patrones,
relaciones, hipótesis iniciales y principios de teoría” (ídem).
Este diseño de investigación cualitativa se aproximó a los hechos a través de la
orientación fenomenológica la cual consistió en “describir las experiencias tal
como son vividas” (Burns y Grove, 2005). Al respecto, la inquietud de los
fenomenólogos es conocer cuál es el significado de la experiencia vivida, pues
reafirman Burns y Grove “la única fuente de información factible de contestar a
esta pregunta es la propia persona que ha tenido la experiencia”.
Esta fase fue posible con la técnica de entrevistas en profundidad, no
estructurada, en donde se dio la pauta para abordar los temas, pero no se fijó la
secuencia ni limitó las aportaciones del entrevistado debido a que las entrevistas
fueron abiertas y de tipo “piloto” y se fueron focalizando a medida que avanzó la
inmersión en el campo. (Mertens, 2005 citado por Hernández et. al., 2006)
La investigación con entrevista abierta requirió de un diseño flexible para
construirse en el trabajo de campo para finalizar en la producción y captación de
información; retomando la experiencia de Cáceres (1998), respecto a que el
investigador debe ir configurando los siguientes elementos: disponer de un
ambiente físico agradable; selección del entrevistado con el efecto de bola de
nieve por las redes sociales naturales, que se da mediante un proceso de
encuentro para la disposición conversacional donde el investigador tendrá que
determinar, en el proceso mismo de captura de la información, la muestra
suficiente; el investigador debe caracterizarse por un acercamiento cuidadoso y
P á g i n a | 83
esmerado en el progresivo acceso a la persona del entrevistado, en el primer
contacto es necesario resaltar la importancia que otorga a la opinión como
persona y el interés hacia la vida y relatos en torno a la investigación, esta
entrevista se puede desarrollar en uno o varios encuentros y el entrevistador debe
comprometerse desde el primer contacto con exponer los motivos de la
investigación, garantizar el anonimato, tratando los nombres en el informe final con
seudónimos o sobrenombres, el entrevistador mostrará disponibilidad y respeto
por los horarios y lugar de las citas y finalmente es conveniente que el investigador
confronte las transcripciones con la intención de lograr una comprensión más
ajustada del tema objeto de estudio sin permitir que el entrevistado tenga la última
palabra en la estructura narrativa.
Respecto a la guía de la entrevista (Ver anexo 1) se redactó una lista de tópicos
temáticos y áreas generales y se trató de memorizarla como un guión interno para
no desviar la atención de la persona entrevistada; la actitud del investigador buscó
favorecer en cada entrevista la interacción dialógica y cooperativa (Cáceres,
1998).
Siguiendo las recomendaciones de dicha autora, la entrevista inició con la lógica
del embudo; es decir, formulé preguntas generales, indirectas y exploré las
respuestas lentamente, aprovechando este momento para establecer rapport con
el entrevistado, y de manera sutil solicité el uso de una grabadora para garantizar
la concentración del entrevistador, pero en ocasiones el entrevistado expresó no
estar de acuerdo con el uso de dispositivos electrónicos por sentirse un poco
intimidado, por lo que se requirió de gran destreza memorística del investigador
P á g i n a | 84
para recordar los aspectos kinésicos, prosódicos, proxémicos y textuales. En la
fase del desarrollo de la entrevista se requirió del arte de saber escuchar y
preguntar con el atinado curso de la conversación para favorecer el flujo de la
información con eficacia del tiempo y con cierta actitud psicoanalítica, donde el
entrevistado es quien habló la mayor parte del tiempo.
Al momento de organizar la información para su análisis se realizaron las
transcripciones dando cuenta de los procesos de interpretación y reinterpretación
de lo que dice el entrevistado y el modo en cómo lo dice; así como del significado
social y sentido real que le atribuye al relato, tratando de ir más allá del simple
enfoque lingüístico semiotizante para el análisis de la información recabada
(Cáceres, 1998).
Para este proceso de recolección de la información, mediante entrevistas en
profundidad, Hernández et al (2006) describieron como elemento indispensable un
entrenamiento del entrevistador que incluye: técnica de la entrevista, manejo de
emociones, comunicación verbal y no verbal, así como programación
neurolingüística; sin embargo, se identificó una limitación en este proceso, debido
a la poca experiencia como investigador al momento de realizar la interpretación y
reinterpretación del modo en que expresa su discurso el entrevistado, ya que se
percibió una mayor tendencia a describir e interpretar las transcripciones del
discurso y faltó retomar en un cuadernillo de notas los elementos referidos
anteriormente sobre el cómo se expresan los significados.
Este proceso de interpretación de lo expresado por el grupo de enfermeros se dio
principalmente a través del análisis hermenéutico dialógico, basado en la
P á g i n a | 85
comprensión de las transcripciones derivadas de la entrevista y tomando en
cuenta el círculo hermenéutico para comprender las partes del texto en función del
todo (Álvarez-Gayou, 2003)
[Link]. Entrevista con cuestionario auto-administrado con Escala de Likert.
En la segunda fase de la investigación se eligió como instrumento para un análisis
más objetivo el cuestionario y se diseñó para tal fin un formulario que desglosó
cada uno de los aspectos personales, académicos y laborales de la población
total, así como la propuesta de un instrumento de nueva creación para el análisis
de autopercepción profesional (Ver anexo 2). Este fue dividido en tres
dimensiones: el yo real percibido desde la práctica que habían desarrollado, el yo
percibido desde la imagen que se formó a través de los otros y que le resultaba
significativo al sujeto y el yo conceptualizado desde la formación; cada una de
estas dimensiones incluyó una serie de 8 afirmaciones descriptivas del yo,
retomadas a partir de los rasgos de la sociología de las profesiones que propuso
Cortina (1996) así como de los fundamentos teóricos, filosóficos y metodológicos
que sustentan los avances actuales de la disciplina de enfermería y del marco
regulatorio que sustenta el ejercicio de la profesión.
El formulario diseñado para el análisis del autoconcepto planteó una serie de
declaraciones afirmativas del yo, pero con las características de elegir una
respuesta con escalamiento tipo Likert de 5 opciones con tendencia bipolar, que
fueron de totalmente de acuerdo a totalmente en desacuerdo.
P á g i n a | 86
Cada de una de estas afirmaciones representó uno de los 8 criterios sociológicos
que caracterizan al profesional de la disciplina de enfermería y que constituyeron
los indicadores para el análisis de la Autopercepción Profesional.
La técnica de recolección fue autoadministrada (Hernández et al, 2006), ya que se
proporcionó directamente a los participantes, quienes lo contestaron de forma
individual en su centro de trabajo y por lo general esperé a su recolección
inmediatamente después de ser contestado, esto debido a la dinámica y
complejidad para concertar el espacio y encuentro con los participantes en el
estudio y para llevar un mejor control por ser el investigador la única persona que
llevó a cabo la recolección de los datos.
El escalamiento tipo Likert fue desarrollado por Renis Likert en 1932 (citado por
Hernández, 2006), este consiste en un conjunto de ítems presentados en forma de
afirmaciones o juicios ante los cuales se pide la reacción de los participantes,
eligiendo para este estudio una serie de 5 categorías de la escala; dichas
afirmaciones califican actitud y fue elegida la alternativa de cinco respuestas que
indican cuando se está de acuerdo en la afirmación presentada y la serie se
presentó como: 1) Totalmente de acuerdo, 2) De acuerdo, 3) Neutral, 4)En
desacuerdo y 5 ) Totalmente en desacuerdo.
La dirección de las afirmaciones tuvo una tendencia bipolar que era favorable o
positiva y desfavorable o negativa; situación importante para identificar la forma de
codificación de las respuestas, debido a este elemento las opciones 1 y 2 fueron
favorables para la autopercepción positiva y la respuesta 3 que era neutral se
colocó en la dirección negativa, ya que no manifestaba un compromiso abierto y
P á g i n a | 87
pleno para aceptar tal afirmación al yo real, descrito por la teoría de Carl Rogers
(1993; citado por Engler, 1996); sólo en los casos de los ítems 1 y 8 se invirtieron
los valores para el análisis de las respuestas y las opciones 4 y 5 representaron
los valores positivos y las opciones 1, 2 y 3 eran negativas para formar la
autopercepción profesional, esto se analizó posteriormente con la prueba de
confiabilidad Alfa de Cronbach.
Los resultados se analizaron fundamentalmente con estadística descriptiva
mediante la aplicación de los programas estadísticos SPSS Versión 15 y Excel
para poder apreciar las diferencias entre las respuestas de los dos grupos
estudiados, según la institución de procedencia, debido a que el paquete
estadístico SPSS Versión 15 no permite el análisis comparativo entre los dos
grupos respecto a las variables personales, laborales y académicos.
Las afirmaciones para apreciación de autopercepción profesional desarrolladas en
el instrumento se analizaron mediante una Prueba de Correlación de Pearson,
esta se llevó a cabo observando la significancia de cada elemento al cruzar las 3
dimensiones del yo, como son el yo real frente al simbolizado a través de los otros
y el yo real frente al conceptualizado o ideal (Anexo 3).
La Prueba de Correlación de Pearson es una medida de la relación funcional entre
dos o más variables, por tanto es una relación de covarianza y no indica
necesariamente una relación causal; esta relación se estima a través de un valor
positivo o negativo y el valor numérico que se le asigne; finalmente, a través del
uso del coeficiente de correlación se logra el objetivo de la predicción o grado de
probabilidad entre las variables y de hecho los conceptos básicos de medición
P á g i n a | 88
como validez y confiabilidad se expresan usando este coeficiente de correlación
(Mora, 2000).
Posterior a la recolección de la información se realizó el análisis estadístico de
fiabilidad del instrumento diseñado, mediante la aplicación del Alfa de Cronbach
con un resultado de .874 derivado del procesamiento de los 109 casos y a través
del análisis de los 24 elementos incluidos en el instrumento de autopercepción
profesional, lo cual significa un resultado satisfactorio, sobre todo teniendo en
cuenta que es su primera aplicación.
Análisis de fiabilidad
Resumen del procesamiento de los casos
N %
Casos Válidos 109 100.0
Excluidos(a) 0 .0
Total 109 100.0
FUENTE: Trabajo de campo, 2008
a) Eliminación por lista basada en todas las variables del procedimiento.
Estadísticos de fiabilidad
Alfa de Cronbach N de elementos
.874 24
FUENTE: Trabajo de campo, 2008
P á g i n a | 89
[Link]. Triangulación
Sieber en 1973 (citado por Hernández et. al., 2006) sugirió la combinación de
estudios de caso cualitativos con encuestas, creando “un nuevo estilo de
investigación” y la integración de distintas técnicas en un mismo estudio.
En tanto que T. D. Jick en 1979 (Ídem) fundamentó algunos preceptos básicos de
los diseños mixtos y propuso recabar datos mediante técnicas cuantitativas y
cualitativas e ilustró la triangulación de datos con el objeto de obtener una
“fotografía más enriquecedora y con mayor sentido de entendimiento de los
fenómenos.
El término de triangulación proviene de la ciencia naval militar que consiste en
tomar varios puntos de referencia para localizar la posición de un objeto en el mar
y, explicado por dicho autor, este término se emplea cuando una hipótesis o
resultado sobrevive a la confrontación de distintos métodos y tiene un grado mayor
de validez que si se prueba por un único método.
Los diseños mixtos se han consolidado desde la década de 1990 con el trabajo de
autores como Janice Morse, 1999; M. B. Miles, 1984; A. M. Huberman, 1984; A.
Tashakkori, 2003; C. Teddlie, 2003; J. Creswell, 1998, 2005; D. Mertens, 2005; R.
Grinell, 1997; Z. Todd, 2004 (citados por Hernández et al, 2006) y muchos otros
más que han fortalecido la triangulación de métodos ante el desdeño de algunos
investigadores.
Actualmente se ha extendido el concepto de la triangulación y se habla de
diversos tipos; sin embargo, para este estudio se empleo una triangulación de
métodos: cuantitativo y cualitativo con un diseño de dos etapas.
P á g i n a | 90
En la primera se acercó al objeto de estudio mediante entrevistas en profundidad a
informantes clave pertenecientes a la población de estudio y dichas declaraciones
fueron confrontadas con entrevistas mediante la selección de los mismos tópicos
temáticos dirigidas a informantes clave del personal médico que laboraba en la
misma área que la población de enfermería entrevistada; esto con la finalidad de
confrontar el autoconcepto o imagen de sí mismo frente a la imagen percibida a
través de los otros, siguiendo así los supuestos teóricos de Carl Rogers sobre la
percepción del autoconcepto (Anexo 4). En la segunda etapa, se aplicaron las
entrevistas autoadministradas mediante un cuestionario estructurado con
respuestas cerradas con una escala tipo Likert de 5 opciones. Los resultados se
analizaron estadísticamente en forma bipolar; es decir, las respuestas 1
(Totalmente de acuerdo) y 2 (De acuerdo) representaron percepciones para un
autoconcepto profesional positivo; en cambio, las respuestas 3 (Neutral, por
considerar que es una respuesta que no permite expresar una opinión abierta
hacia la realización), 4 (En desacuerdo) y 5 (Totalmente en desacuerdo) fueron
respuestas que manifestaron una autopercepción negativa.
Solamente en los casos de los ítems 1 y 8 de las afirmaciones descriptivas del yo
se invirtieron los valores, esto fue debido a que se trataron de afirmaciones
negativas y por consiguiente las respuestas 4 y 5 fueron las que señalaron como
una autopercepción positiva.
Considero que con la triangulación de métodos se complementaron los resultados
y se proporcionó una visión holística y sumamente enriquecedora, la utilización de
métodos permitió desarrollar un proceso sistemático en la recolección de datos tal
P á g i n a | 91
como lo señalaron Todd, Nerlich y McKeown (2004, referido por Hernández et al
en 2006).
4.4. Fases de la investigación
Se organizó el trabajo de campo de la investigación de forma oficial, según la
estructura organizacional, ante los directivos de los hospitales y con atención a las
Jefaturas de Enseñanza y de Enfermería, prioritariamente.
En el Hospital General de la Secretaría de Salud se requirió de la presentación de
una síntesis del proyecto en 15 cuartillas para su análisis y posteriormente se
obtuvo la autorización por escrito por parte del Jefe de Investigación y Enseñanza.
En el Hospital General de Zona N° 3 del IMSS se req uirió la presentación y
defensa del proyecto en Power Point ante el Comité de Investigación de dicha
institución, compuesto por 6 miembros (3 de la Jefatura de Investigación y
Enseñanza y 3 investigadores asociados) para la autorización de la entrada al
campo de investigación de forma oficial y atendiendo a las consideraciones
bioéticas, se recomendó la utilización del consentimiento informado por todos los
participantes en el estudio, misma que fue llevado a cabo en la población total
(Anexo 5).
Para la prueba piloto se requirió, de la misma forma, la autorización formal
mediante oficio ante las autoridades médicas, de enseñanza y de enfermería de
manera conjunta (Anexo 6). Se realizaron 4 aplicaciones piloto hasta corregir y
afinar los instrumentos en la clínica del ISSSTE.
Debido a requerimientos institucionales sugeridos por los representantes de
enseñanza, fue conveniente concretar una entrevista para presentar el proyecto y
P á g i n a | 92
recibir apoyo de la Jefatura de Enfermería y así formalizar la investigación (Anexos
7 y 8), solicitando registros de los sujetos de estudio para seleccionar la población.
La investigación se llevó a cabo en dos etapas: en la primera se inició con la
inmersión inicial y una vez validado el tópico temático se continuó con la entrada
oficial en el campo, rescatando la información a través de entrevistas en
profundidad abiertas para realizarse en una o más sesiones, utilizando en algunas
ocasiones el uso de grabadora electrónica como auxiliar no indispensable, ya que
no siempre se pudo utilizar debido a que algunos entrevistados manifestaron
sentirse intimidados y prefirieron desechar su uso para no exponerse ante los
directivos de la institución, a pesar de explicar la confidencialidad y anonimato de
la información y su uso exclusivo para la investigación.
De la manera más inmediata se realizaron las transcripciones fielmente recabadas
de las grabaciones y de las impresiones registradas sobre lo expresado y lo
observado.
En la segunda etapa se establecieron citas y espacios de acuerdo a la elección de
los sujetos de estudio y la aplicación de los instrumentos, se llevó a cabo
generalmente en los espacios laborales y de manera confidencial, respetando la
individualidad de los participantes, creando un clima de confianza y con la
seguridad de proteger el anonimato de los informantes.
Finalmente se validaron los resultados de los significados expresados en la
recolección de datos mediante el análisis hermenéutico de las transcripciones
surgidas de las entrevistas en profundidad, enseguida se realizó el análisis
estadístico descriptivo de los datos personales, académicos y laborales del primer
P á g i n a | 93
apartado del cuestionario estructurado, representados básicamente en frecuencias
y porcentajes con la utilización de cuadros y gráficas; en tanto que, la segunda
parte de este instrumento, referente al estudio de la autopercepción profesional, se
analizó la coherencia interna con el coeficiente de Confiabilidad alfa de Cronbach,
cuyo resultado oscila entre 0 y 1, donde su coeficiente de 0 significa nula
confiabilidad y 1 representa un máximo de confiabilidad o confiabilidad total
(Hernández et al, 2006). En tanto que los resultados se analizaron con una
Prueba de Correlación de Pearson para encontrar la correlación significativa (op
cit, 2006) , tanto positiva como negativa, al confrontar los criterios sociológicos de
las profesiones de la dimensión yo real frente al yo desde los otros y el yo real
frente al ideal.
Esta información fue analizada con la aplicación del programa estadístico SPSS V.
15 y registrada en cuadros y gráficas para interpretarla, elaborar las conclusiones
del estudio y presentar el informe final.
CAPÍTULO V
Análisis e Interpretación de Resultados
5.1. Descripción general de la población
El universo se conformó con la población total que correspondió a 120 enfermeros
que cursaron su nivelación o formación complementaria del nivel Técnico a
Licenciatura en Enfermería durante el periodo que abarcó de 1991 al 2007, de los
cuales sólo se aplicó el instrumento a 109 enfermeros y la población excluida
fueron 11 enfermeros al presentar diversos criterios para su exclusión. La
población se diferenció básicamente por tener una adscripción laboral en una de
P á g i n a | 94
las dos principales instituciones de salud pública que reúne el mayor número de
recursos humanos en enfermería: el Hospital General de Zona N° 3 “Dr. Héctor
González Guevara” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Hospital
General “Dr. Martiniano Carvajal” de la Secretaría de Salud (SS).
Una vez ubicada la población de estudio a través de un listado otorgado por la
Jefatura de Enfermería de cada institución y con la aplicación de los criterios de
inclusión y exclusión, se procedió a realizar el trabajo de campo una vez que se
establecieron los mecanismos para la aplicación de los instrumentos.
5.2. Análisis cualitativo
La primera fase de la investigación inició con la recolección de información
mediante entrevistas en profundidad al 10% de informantes clave, seleccionados
al azar mediante una listado de los sujetos incluidos en el estudio,
correspondientes a 11 enfermeras distribuidas equitativamente en las dos
instituciones de salud; simultáneamente se recabó la información desde los otros a
través de la realización de 11 entrevistas abiertas al personal médico que ejercía
en el mismo servicio donde se desempeñaba el personal de enfermería
entrevistado, basadas en los mismos tópicos temáticos de las entrevistas abiertas
a las enfermeras para tratar de contrastar la información otorgada por ambos. Este
periodo transcurrió de octubre a noviembre y se transcribió en diciembre del 2008.
Una vez recabada la información se procedió a la interpretación de lo expresado
por los informantes clave; se inició con el método de análisis hermenéutico
propuesto por Álvarez-Gayou (2003) a partir de la transcripción de los diálogos
P á g i n a | 95
surgidos en la entrevista abierta. Se plasmó en papel toda la información y dio
comienzo el cotejo a través de la comparación de palabras, tratando de establecer
la similitud o relaciones y de encontrar patrones que aparecieron en varios
participantes. Este proceso se llevó a cabo al identificar opiniones, sentimientos o
ideas que se repitieron, aunque eran expresados con palabras o estilos diferentes.
El orden del análisis fue sistemático propuesto por Krueger de la siguiente forma:
La fase de obtención de información llevó una secuencia ordenada de preguntas,
de lo menos complejo a las más complicadas.
Se capturó la información por escrito, grabado y se tomaron notas, todo ello se
transcribió de manera inmediata electrónicamente.
Se codificó la información, etiquetando lo observado y lo dicho, seleccionando las
frases o porciones de texto que llamaron la atención y anotando la interpretación
de los mismos; y en segundo término, estableciendo una serie de categorías y
subcategorías o familias de códigos que se relacionaban entre sí para establecer
sus dimensiones.
En el proceso de la entrevista se verificó lo transcrito en el cuaderno de notas para
brindarle la oportunidad al participante de verificar lo encontrado y comparar la
coincidencia de las percepciones.
El análisis de la información cualitativa requirió de tiempo prolongado, en
búsqueda de conducir a la comprensión de un fenómeno y llevar a explicaciones
alternativas a través de un proceso ordenado y complejo en la comparación de los
datos.
5.2.1. Análisis de resultados de la fase cualitativa
P á g i n a | 96
Se confrontaron las opiniones expresadas por las enfermeras entrevistadas
mediante la entrevista abierta en profundidad y se lograron identificar algunos
elementos que estuvieron manifestándose de forma repetitiva y con base en la
evaluación dicotómica de las afirmaciones, se valoró cada indicador de forma
positiva o negativa para configurar la Autopercepción Profesional de Enfermería.
Igualmente se llevó a cabo este proceso de manera simultánea de análisis en la
información recabada mediante la entrevista abierta en profundidad al personal
médico.
Cabe señalar que cuando hubo mayor coincidencia en las expresiones derivadas
de cada indicador, se consideró al mismo como experiencia congruente; en
segundo término, cuando se encontraron algunas diferencias de opiniones,
presentes en hasta 4 enfermeras y médicos se identificó como experiencias
distorsionadas y, finalmente, cuando las diferencias de opiniones se presentaron
en más de 5 entrevistados se catalogó como experiencia negada.
Este proceso constituyó la parte medular del análisis cualitativo, debido a que
consolida las experiencias previamente evaluadas y a la vez se clasifican en un
diagrama mediante dos círculos concéntricos, en donde se puede apreciar la
triangulación de las respuestas de los grupos de profesionales entrevistados; ya
que por un lado se sometió a una valoración de la información y enseguida se
situó en el diagrama para apreciar el estado de congruencia o de tensión existente
para la Autopercepción Profesional.
Este diagrama propuesto a partir de la teoría de Carl Rogers (1993, citado por
Engler, 1996) en su Teoría de la Personalidad menciona que cuando es mayor el
P á g i n a | 97
número de elementos que se congregan en la unión de los círculos y algunos
pocos fuera de esta conjugación, el individuo se encuentra en un estado de
congruencia relativa; pero cuando es menor el número de indicadores en la unión
de los dos círculos, el individuo se encuentra en un estado de tensión psíquica que
lo puede llevar hacia la dislocación o alejamiento y a la presentación de actitudes
nocivas para su realización plena.
Lo anterior se llevó a cabo sistemáticamente, triangulando la información y
tratando de confrontar las expresiones de la propia imagen percibida por la
enfermera, frente a la imagen que percibe el médico de la enfermera, focalizando
la entrevista hacia los 8 indicadores sociológicos de las profesiones descritos por
Cortina (1996).
Se analizaron las tendencias de las opiniones en positivas o negativas y
enseguida fueron confrontadas las versiones de los 11 médicos frente a la de las
11 enfermeras entrevistadas se categorizaron con base en los indicadores
sociológicos de la profesión y se representaron los indicadores en un diagrama en
dos círculos concéntricos, de acuerdo a las dimensiones del Yo correspondientes.
5.2.2. Descripción de los resultados cualitativos.
Respecto a las experiencias congruentes fue ubicado el Indicador 1 Otorga un
Servicio Único, identificando una serie de factores que han estado fortaleciendo la
naturaleza de los cuidados que otorga el personal de enfermería profesionalizado,
fenómeno presente en los grupos de ambas instituciones de salud estudiadas;
entre estos se manifestaron: el rol centrado en la persona, una práctica con
orientación humanística, ética y holística; en tanto que es percibida por sus
P á g i n a | 98
colegas con una atención orientada hacia la Obstetricia, manifestaron que ponen
en práctica los conocimientos con razonamiento científico y experiencia, trabajan y
se comunican mejor en el equipo multidisciplinario, identifican riesgos, toman
decisiones e inician tratamientos.
Entrevista Médico 4, Hospital IMSS:
“La profesionalización era necesario que se hiciera, se ha visto mejora, en algunas
se notó el cambio; por ejemplo, en la toco se ve un cambio porque identifican
riesgos y a veces refieren cuando al médico le falta prescribir la terapéutica”.
Entrevista Médico 11, Hospital SS:
“Considero que a mejor capacitación mejor atención, está muy bien que se haya
dado la profesionalización en enfermería, con esto las enfermeras se vuelven más
conscientes de su papel más profesional y para nosotros como personal médico
es más ayuda, entienden mejor sobre el diagnóstico y tratamiento y se maneja un
idioma más compatible”.
Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS
“Para dar mi atención me baso en el cuidado holístico, en ver al paciente en todas
sus necesidades de manera completa”.
Entrevista Enfermera 7, Hospital SS:
“Baso mi actuación en los conocimientos aprendidos en la formación, la cual fue
muy buena comparada con los programas actuales; ya que fue de buen nivel con
las 4 especialidades básicas, con atención centrada en los pacientes y una
atención holística”.
P á g i n a | 99
Los Indicadores 2 Vocacional, 3 Ejercida por Profesionales y 8 Altruista fueron
considerados experiencias distorsionadas debido a que se presentaron algunas
diferencias moderadamente significativas entre ambos profesionales y se
describen los factores que mayormente se destacaron con tendencia negativa
hacia la realización profesional.
El aspecto Vocacional se vio afectado principalmente porque social e
institucionalmente no se le reconoce el nivel profesional, es poco el salario
percibido por la función realizada, no hay interés por destacar y no se promueve la
vocación, esta opinión fue similar en el personal de las dos instituciones de salud,
IMSS y SS.
Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:
“No observo satisfacción en el personal porque no perciben el salario que
corresponde ni desarrollan las funciones que deberían a nivel Licenciatura en un
área de toco quirúrgica.”
Entrevista Médico 6, Hospital IMSS:
“Veo muy satisfechas a las enfermeras en el desarrollo de su práctica, basan su
atención en los conocimientos. La madurez en la toma de decisiones la da la
experiencia y el conocimiento; aunque si tienen los conocimientos su contacto con
las áreas clínicas es muy corta, están muy poco tiempo en el hospital; veo que
tienen muy poco tiempo en el ámbito operativo”.
Entrevista Médico 10, Hospital SS:
P á g i n a | 100
“Considero que en México, en general, todo el sector salud está mal pagado y el
trabajo que hacemos es diferente a otras profesiones, aún con el aumento que se
tuvo no es suficiente porque se tiene que buscar otras fuentes de ingresos”.
Entrevista Enfermera 4, Hospital IMSS:
“Me siento satisfecha de realizarme y sobretodo, con la formación que he tenido,
trato de ser empática, de hacer las cosas lo mejor que puedo, de ser paciente con
mis compañeros, porque a veces se realizan algunas actividades sin ser
conscientes de lo que perjudica a una atención de calidad.”
Entrevista Enfermera 9, Hospital SS:
“Si yo tuviera la posibilidad de cambiar me enfocaría a formar a las nuevas
enfermeras con más vocación y centrada en la atención del paciente, ya que es
una tristeza que no se promueva esto”.
El Indicador 3 Ejercida por Profesionales ya manifiesta algunas diferencias de
opinión entre los profesionales de cada institución de salud, en el IMSS se expresó
que las enfermeras que estudiaron licenciatura siguen bajo la tutela del médico ya
que él es quien tiene la responsabilidad y decisión en la atención, sus colegas
afirman que no han logrado diferenciar su actividad de la del nivel Técnico, la
institución no la valora, no le reconoce ni retribuye su esfuerzo, son pocas las
interesadas y no logran trascender; incluso ellas mismas mencionan que su rol
profesional ha sido secundario al de mujer; por otro lado, en la SS se afirmó que la
licenciada en enfermería estaba desmotivada, que evaden realizar actividades
técnicas que impliquen menor estatus, reafirmaron reiteradamente que falta
P á g i n a | 101
normar su función y les falta más capacitación y los colegas médicos no les
otorgan un reconocimiento profesional plenamente.
Entrevista Médico 1, Hospital IMSS
“No tengo conflicto en el ejercicio profesional de las Licenciadas en Enfermería y
Obstetricia, pero depende de la experiencia que demuestran y si se apegan a las
normas de la institución, aunque siguen bajo la tutela del médico, porque las
decisiones en esta área siguen siendo responsabilidad principal de él; en esta
situación influyen tanto la preparación adecuada del médico y de la enfermera, ya
que el hecho de tener una Licenciatura no indica que estás capacitado 100%.”
Entrevista Médico 3, Hospital IMSS
“Se observa un cambio más como profesional y responde a mis expectativas en
cuanto a su actuar en equipo como enfermera profesional, incluso quienes
cuentan con formación postécnica y licenciatura se adquiere el estatus de
especialista”.
Entrevista Médico 8, Hospital SS
“A veces he visto que alguna enfermera realiza algunas actividades de obstetricia
que no les corresponden, ya que no está normado en las políticas de las
instituciones y de esta forma recae la responsabilidad sobre el médico.”
“Igualmente observo que la formación de la enfermera a nivel Licenciatura no
tienen implícita una diferenciación de sus funciones, tal vez si tiene más
conocimientos, pero como no está normado su desempeño, no identifico su
evolución en cuestión de lo que realiza.”
Entrevista Médico 10, Hospital SS
P á g i n a | 102
“Creo que a nivel del Hospital General casi la totalidad de las enfermeras con las
que convivo son egresadas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, pero muchas
de las enfermeras que se transformaron del nivel técnico a Licenciatura, algunas
delegan ciertas responsabilidades al auxiliar o al no profesional y tratan de evadir
ciertas responsabilidades técnicas”.
Entrevista Enfermera 3, Hospital IMSS
“Como Licenciada, el personal médico te trata de una forma más especial, me
siento más responsable, no puedo deslindar cuidados, trato de hacer las cosas
con más seguridad y mejor”.
“El enfermero en la actualidad debe ser capaz de tomar decisiones y tener más
criterio para actuar. Al momento de realizar mis cuidados tengo presentes las
teorías de enfermería y el método científico, así como las habilidades y la
experiencia.”
Entrevista Enfermera 6, Hospital IMSS:
“Me gusta mi profesión, pero ya voy de salida y está por terminar mi ciclo laboral y
voy a extrañar mucho al instituto porque se vuelve una forma de vida. Yo inicié mi
formación como una opción secundaria y dejé mi desarrollo profesional en un
plano secundario por mi labor como madre y esposa, pero tenía mucho interés por
superarme y tuve la posibilidad de tener en la región la posibilidad de formarme y
lo hice”.
“Siento que la formación se debe implementar y darle su lugar a la Licenciada en
Enfermería y pienso que ese momento no me va a tocar, pero se va a reconocer”.
Entrevista Enfermera 9, Hospital SS:
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“Creo que el personal médico no nota la diferencia en cuanto al nivel de actuación
profesional que desarrollo como Licenciada; en cambio, con mi experiencia y
práctica, si noto más las deficiencias en los que se forman con el sistema
escolarizado, no traen la visión y lo proyectan en su atención”.
Entrevista Enfermera 10, Hospital SS:
“Soy aceptada y respetada por el equipo médico como una enfermera con más
herramientas y seguridad para hacer las cosas, aunque el medio social no ha
dado el reconocimiento al estatus profesional, tal vez por el bajo nivel
socioeconómico de la población que se atiende en esta institución; por su parte
los directivos de alto nivel ya han reconocido a la enfermera profesional al otorgar
un nuevo código plasmado en el Contrato Colectivo de Trabajo”.
La tercera experiencia que se identificó distorsionada en el Proceso de la
Percepción del Autoconcepto Profesional fue el Altruismo, presente con algunas
valoraciones similares entre los grupos de ambas instituciones de salud y estos
factores referidos como negativos para la realización profesional fueron: el
considerar que es poca la remuneración por la función realizada, el no actuar
eficazmente ni promover su participación entre el gremio y además mencionaron
que el principal motivo de formarse fue para obtener una mejora salarial y no para
actuar mejor y más eficazmente, más acentuado este aspecto en el grupo de la
SS y reafirmado este fenómeno al mencionar que la recategorización y el mejor
salario impulsó la profesionalización en la SS.
Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:
P á g i n a | 104
“Creo que la remuneración económica es lo que mueve principalmente al personal
de enfermería a la profesionalización, aunque veo que se ha tenido una evolución
positiva.”
Entrevista Médico 3, Hospital IMSS
“Se observa que las enfermeras se preparan por deseos de satisfacción personal”.
Entrevista Médico 8, Hospital SS:
“Una de las situaciones que son favorables para formarse o capacitarse son la
edad, en la Secretaría de Salud las más jóvenes se interesan más y como no
tienen tanta estabilidad laboral son quienes aspiran más a desarrollarse. Otro
factor es la remuneración porque hay quienes estudian por ganar más.”
“Creo que el fin principal de las enfermeras por prepararse es para redituarles
mayor percepción salarial y no para actualizarse o recodificarse.”
Entrevista Médico 9, Hospital SS:
“El fin principal de su desarrollo es una superación personal y mayor ingreso y lo
considero justo porque tienen mayor responsabilidad en su función y debe ser
mayor su ingreso, debe distinguirse como tal.”
Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS:
“El fin principal de la profesionalización para mí fue por tener una mejor actuación,
adquirir más conocimientos y mejorar en mi trabajo”.
Entrevista Enfermera 6, Hospital IMSS:
“Creo que la enfermería debe estudiarla una persona que tenga vocación y no por
una percepción mejor”. “El fin primordial de estudiar la Licenciatura es elevar mi
P á g i n a | 105
desarrollo profesional y por lógica considero que se debe elevar el salario, pero no
me siento insatisfecha porque no se haya recategorizado”.
Entrevista Enfermera 8, Hospital SS:
“Mis expectativas de desarrollo no son igual que la de muchas compañeras, yo
estudié por convicción; en la institución muchas veces se dio la decisión de
estudiar por la recategorización y mejor salario, se sucedió una estampida de
gente que quería formarse por este hecho, pero parece ser que mientras más
estudia la enfermera u otro profesional es porque quiere ganar más y hacer menos
actividades, quien lo hace por convicción se siente a gusto, trabajas bien y cuando
lo haces por un salario el trabajador es más conflictivo”.
Entrevista Enfermera 10, Hospital SS:
“Lo que me llevó a superarme fue el demostrar a los demás que yo podía ser
profesional y ostentar con orgullo el código de jefe de servicio que ya poseía sin
haber acreditado con anterioridad estudios para el desarrollo de esa función”.
En cuanto a las experiencias resultantes con una percepción negativa en el
proceso de la realización profesional se encontraron más indicadores implícitos
con una serie de factores y con diferencias sustanciales entre los profesionales de
la salud entrevistados en ambas instituciones de salud, de tal forma que los
elementos sociológicos referidos como Controla la Actividad, Preparación
Específica, Autonomía y Asume su Responsabilidad son los que han reflejado
mayor incongruencia entre la Estructura del Yo Real confrontada frente a la
Experiencia.
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En primer término, cuando fue analizada la información recabada de los relatos
transcritos en el Indicador 4 Controla la Actividad el personal médico del IMSS
refirió que las enfermeras con licenciatura no tienen una función bien diferenciada
en dicha institución; además sus jefes de servicio no reúnen la formación
profesional requerida, las enfermeras no se autoevalúan colegiadamente para
aprender de lo puesto en práctica y tienen poca actualización; en cambio, las
enfermeras de este ámbito expresaron que recibieron rechazo del Ginecólogo por
percibir intromisión en su área de competencia, consideraron que no está
apoyada por sus jefes de enfermería, la institución obstaculiza su preparación y no
la reconoce, hay desunión del gremio para influir en los altos mandos, la
enfermera es individualista, no está asociada y le falta interés por la participación
colegiada y la investigación. Por otro lado, en la SS los médicos consideraron
respecto a este mismo indicador que la institución no tiene normado el rol
profesional que deberá desarrollar la licenciada en enfermería en la práctica y que
la diferencie del nivel técnico, sólo le asigna funciones administrativas y el gremio
no se organiza para establecer su perfil; de la misma forma, las enfermeras de la
SS entrevistadas confirmaron que no tienen claro su perfil profesional y no son
apoyadas por el gremio, no se trabaja colegiadamente, no se organiza ni destaca,
hay desunión, la diferencia en la práctica se da a través de la experiencia, las
enfermeras técnicas no respetan a las licenciadas en enfermería y no se ha dado
una evolución clara en la práctica dentro de la institución y por lo tanto no se le
reconoce su función profesional.
Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:
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“He visto una actitud propositiva, quieren desempeñar su función, pero no hemos
tenido oportunidad de ver criterios institucionales, ya que no hay responsabilidad
para normar el perfil de la Licenciada en Enfermería y Obstetricia en la institución.”
Entrevista Médico 3, Hospital IMSS:
“Creo que con la licenciatura mejoran el nivel de atención, le ponen más ganas, se
siguen preparando, están más preocupadas por conocer el caso y le dan más
seguimiento”.
“En el caso de la relación médico – enfermera se discrimina a la que tiene el nivel
de general y sobre todo en áreas especiales se requiere que tengan la licenciatura
de manera ideal y si es posible también un postécnico en el área, ya que la
licenciada tiene mayor iniciativa para identificar riesgos y la general no lo hace”.
Entrevista Médico 8, Hospital SS:
“Lo importante ahora es que a la enfermera se le dé un rol en su práctica y se
defina esta normatividad en la institución con otras funciones y no sólo en lo
administrativo, sino en lo práctico, que ayude a optimizar los recursos y diferenciar
sus acciones desde la formación y su vinculación en la práctica.”
Entrevista Médico 9, Hospital SS:
“Por desconocimiento del perfil de la enfermera no se le ha dado la
responsabilidad, quizás por falta de claridad en el organigrama y normativa para la
atención del parto y sus funciones.”
Entrevista 4, Enfermera IMSS:
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“Siento que enfermería estamos muy desunidos, no se ve un interés grupal en la
institución, deberíamos tener mayor poder para decidir desde los altos mandos.”
Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS:
“Aquí en el IMSS no me reconocen la formación de licenciatura, me siento
decepcionada de que no me reconozcan ni en lo económico ni en mi labor como
enfermera, mis jefes inmediatos dan muy poco estímulo, no se basan en hacer
una supervisión con estándares de calidad”.
Entrevista Enfermera 11, Hospital IMSS:
“El colegio de enfermeras es una vía que nos ayudaría a trascender más en
nuestra práctica, yo estuve inscrita en uno y creo que nos hace falta tener más
interés por participar, estudiar más, elaborar proyectos de investigación, creo que
es necesaria una mayor participación en el colegio”.
Entrevista Enfermera 9, Hospital SS:
“En contraste con otras compañeras que no son licenciadas hemos recibido un
trato burlesco del mismo gremio de enfermería, pero la actitud se ha ido
cambiando porque ya la mayoría se ha profesionalizado”.
Entrevista Enfermera 10, Hospital SS:
“Con la pertenencia a la asociación de enfermeras, asistencia a cursos y grupos
dentro de la institución para desarrollar proyectos de trabajo se entra al programa
de estímulos al desempeño que es promovido por el departamento de calidad”.
Los relatos referidos al Indicador 5 Preparación Específica en los médicos del
IMSS destacaron que los factores que han limitado este proceso fueron debido a
que no se concretaron con claridad las políticas, metas y objetivos del programa
P á g i n a | 109
educativo en la práctica, son poco remuneradas por el esfuerzo realizado,
requieren implementar la fase de formación práctica en algunos programas que no
se incluyeron, dar mayor apoyo en esta etapa por la institución de salud y
sobretodo vincularse a las necesidades reales. Por su parte las enfermeras del
IMSS mencionaron que las áreas formativas de Obstetricia, Administración y
Enseñanza estaban saturadas en la práctica, consideraron que el programa de
estudios de un año fue muy breve y con muchos obstáculos para asistir al curso
por parte de la Jefe de Enfermeras y la inversión económica aumentó al tener que
hacer pagos personales, porque el horario de trabajo coincidía con el de clases.
Faltó práctica de Obstetricia y apoyo por el Ginecólogo; en consecuencia el
programa no fue innovador ni se puede llevar a la práctica y no está bien definido
el perfil profesional en la institución. En cuanto a las opiniones referidas por los
médicos de la SS se destacó que la enseñanza debe responder a la necesidad
ocupacional real de las instituciones de salud y se deben otorgar los apoyos para
poder estudiar ya que en la realidad no lo hacen. Y los factores que mencionaron
las enfermeras de la SS en cuanto a las limitantes percibidas fueron que las
escuelas de enfermería de la región no sustentan sus programas de estudios, son
ligeros, la institución de salud no apoya ni crea los espacios para el desarrollo, se
tiene poco prestigio al provenir de una universidad local, donde no capacitan bien.
Además, la falta de reconocimiento de las licenciadas en la institución de salud
obstaculizó recibir los apoyos laborales. Consideraron que se requiere de una
tutoría más guiada y estimular las habilidades de pensamiento crítico; destacan
P á g i n a | 110
que se reflejó la rapidez con que se impartió el programa educativo, lo que se
reflejó en la atención porque reconocieron que faltaron elementos.
Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:
“Es muy importante la labor de una L. E. O. ya que eso influye en una disminución
de la morbimortalidad, siempre y cuando se tenga la confianza en la capacitación
y objetivos concretos en su formación.”
“He identificado que el programa le ha dado habilidades del diagnóstico,
identificación del riesgo, existe mayor entendimiento sobre la evolución de los
principales padecimientos obstétricos.”
Entrevista Médico 7, Hospital IMSS:
“Me gustaría que en el programa existieran objetivos y metas y que todas las
cumplieran, con una supervisión más directa; no tienen una información de cada
jerarquía, desde el nivel directivo, sobre su función y el programa con actividades
específicas que se planeen y cumplan”.
“Las veo más inclinadas a realizar la función de enfermeras técnicas, que
habitualmente han desarrollado; aunque si se observa que el conocimiento lo
manejan teóricamente”.
“El obstáculo principal para el programa es el exceso de trabajo, eso no permite la
organización adecuada, debe distribuirse el trabajo de la mejor manera para que
se produzca este tipo de incentivos o desarrollo en el personal, basados en el
estudio de índice de atención y los criterios de evaluación de la calidad de la
atención para acceder a la educación continua, becas de capacitación y, si
alguien estudia, luego afecta los servicios y se recarga más el trabajo”.
P á g i n a | 111
Entrevista Médico 9, Hospital SS:
“Tiene que haber un profesiograma y la difusión de estos cursos y una real
planeación de la función y ocupación de estas enfermeras; por ejemplo, ubicar 1 ó
2 enfermeras en toco quirúrgica, sala de ginecoobstetricia, consulta de
ginecoobstetricia, clínicas de mama, displasia y embarazo.”
Entrevista Médico 10, Hospital SS:
“Al personal de enfermería que se requiere profesionalizar no se le dan las
oportunidades laborales”.
Entrevista Médico 11, Hospital SS:
“Las instituciones de salud les han dado poca posibilidad para que puedan
compilar su tiempo de actividad laboral con lo educativo. Tiene su lado positivo en
cuanto a que se oferta el programa y a veces les dan algún incentivo”.
“Estudiar les cuesta mucho trabajo y se observan muy estresadas, su rendimiento
laboral es bajo; pero, aún así se desempeñan bien cuando se integran al campo
laboral”.
“En las instituciones de salud se dan oportunidades para que se logre la formación
a través de cursos establecidos, así la institución educativa está cumpliendo su
función de profesionalización y la institución de salud de facilitadora y en conjunto
le permite a la enfermera formarse, así se tiene un personal más capacitado sin
tener tanto gasto”.
Entrevista Enfermera 2, Hospital IMSS:
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“Aunque me gustó mucho el programa, me gustaría que cambiaran las áreas
especializantes, ya está saturada el área de obstetricia y en enseñanza o
administración”.
“He visto que a partir de estudiar la licenciatura, muchas enfermeras siguieron
estudiando otros cursos de especialidad, siento que la formación de licenciatura
les ha motivado bastante para seguir formándose en otros niveles”.
“El IMSS me apoyó en la formación con la autorización de convenios para
sustitución con otro trabajador, beca en prácticas, la facilidad de apoyo con las
instalaciones y material didáctico”.
Entrevista Enfermera 4, Hospital IMSS:
“Me he preguntado de quien fue la disyuntiva de formar al personal, creo que fue
una influencia de recomendaciones presidenciales, de los organismos de salud y
de la institución, me parece excelente para nosotros porque en nuestras
condiciones no hubiéramos tenido esa oportunidad de estudiar.”
“El programa de la licenciatura me otorgó conocimientos sobre los cuidados y me
sirvió mucho para integrar el proceso de la atención en el binomio y si aprendí
mucho, aunque creo que se necesitaría más tiempo porque se ve demasiado
aprisa el programa, se ve lo esencial, pero fue muy bueno.”
“Los obstáculos que tuve en el proceso formativo fueron que la Jefatura no me
apoyó en cambio de horarios o descanso y tuve mucha dificultad, eso me estresó
mucho porque debía cumplir con mi responsabilidad y se incrementaron los
gastos, me afectó en mi economía, la inversión fue mayor de lo previsto en el
curso y se sumó mucho estrés, pero te mantiene el amor propio, ya que lo que
P á g i n a | 113
inicio lo debo acabar. Tuve que resolver muchas trabas que se podían haber
facilitado con un cambio interno, pero no había interés ni disposición por parte de
mis jefes, eso te afecta, me sentí triste de comentarios despectivos de mi jefa de
enfermeras, creo que en este proceso formativo todos deberían estar tranquilos y
no estar cada fin de semana a la expectativa de qué forma se resolvería esto.”
Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS:
“Mi escuela me ayudó bastante, el IMSS me formó desde auxiliar hasta licenciada,
siempre he trabajado y estudiado, mis compañeras me han ayudado y he tratado
de corresponder al tiempo de ellas; los programas eran muy estrictos, formales y
cuidadosos”.
“Las escuelas de la región deben ser más innovadoras, tener más programas de
capacitación y cursos postbásicos para el personal que trabaja y no puede salir
fuera por situaciones familiares y económicas, ya que uno puede solventar con
más facilidad la actualización en casa”.
Entrevista Enfermera 7, Hospital SS:
“Aunque muchas estudian licenciatura por el papelito, en el camino se van
transformando, he observado que a veces no se tiene muy claro el propósito de la
formación y es debido al maestro y eso impacta en la vocación de sus estudiantes;
las escuelas de la región actualmente programan su perfil de egreso pero no lo
sustentan en la formación, son muy ligeros sus programas”.
“Durante mi trayectoria en la formación del licenciatura tuve muchas dificultades
para formarme, no tuve beca; actualmente con la maestría se repiten las
dificultades: pago días económicos, adelanto con jornadas de trabajo para que me
P á g i n a | 114
paguen con tiempo y acudir a clases, estoy en proceso de recibir beca; pero
siempre he sido entusiasta, positiva para cumplir mis metas”.
Entrevista Enfermera 8, Hospital SS:
“La UNAM me ayudó mucho para ser la enfermera que soy, me abrió una nueva
perspectiva en cuanto a la formación autodidacta, la capacidad de lectura a
desarrollar era enorme y además tenía que conllevar esto con la situación
familiar”. “En cambio, las instituciones educativas de la región se deben preocupar
por dar una formación académica para dar un producto más capacitado”. “Me
motivó mi familia en mi trayectoria académica así como el cumplir con mis metas,
ya que no me gusta dejar nada sin terminar; yo no tuve ningún tipo de beca ni
permiso, pero mi convicción por tener mayor conocimiento y hacer las cosas mejor
me mantuvo hasta el final”. “Ahora se observan muchas facilidades con los
programas que surgieron de la ENEO se dieron algunos cambios, sobretodo surge
mayor preocupación de la jefatura de enfermería para otorgar permisos.”
En los resultados del indicador 6 Autonomía, los médicos del IMSS señalaron que
algunas enfermeras no proyectan la formación, ven insatisfacción por no
desarrollar la función y por el bajo salario, les falta iniciativa y ser más proactivas,
consideraron que reciben poca remuneración por la actividad que realizan,
además les falta apoyo institucional para respaldar su actuación, reconocerla y
remunerarla. Las enfermeras del IMSS, por su parte expresaron que no está bien
diferenciada su función en la institución y no es remunerada ni motivada;
mencionaron que la falta de apoyo del médico le afecta en la seguridad, destacan
que el salario que perciben es bajo en relación de la función realizada; además de
P á g i n a | 115
sentirse limitada para realizar algunas acciones por no estar normado su perfil en
la institución, manifiesta que no le respaldan su esfuerzo. En este mismo
indicador, los médicos de la SS afirmaron que la enfermera debe estar
subordinada al médico, aunque deben mejorar su salario. Las enfermeras de la SS
por su parte exponen que no tienen claro su perfil y el gremio no respalda sus
acciones autónomas al ser consideradas éstas de competencia médica,
mencionaron que falta más apoyo e impulso institucional para el desarrollo, se
destaca que las controversias de su actuación se han derivado de tomar
decisiones de urgencia que son de competencia médica, pero que al sentirse
capacitadas para actuar lo han hecho.
Entrevista Médico 4, Hospital IMSS:
“Se están basando en los conocimientos de la formación, ya no son rutinarias, ya
tienen todo preparado, conocen todo el protocolo de manejo y algunas son muy
confiables sólo en casos especiales; en la mitad de las enfermeras si se ha notado
el cambio”.
“Es bueno que el personal se profesionalice, pero algunas no lo hacen; sin
embargo, hay riesgo de que se realicen actividades que no son de su campo de
acción y nosotros como responsables debemos estar alertas del manejo”.
Entrevista Médico 8, Hospital SS:
“Pienso que en el servicio los enfermeros no deben realizar acciones en forma
autónoma porque deben consultar la indicación del médico, ya que la
responsabilidad legal es del médico; no se puede actuar solo, todo debe ser de
acuerdo al criterio médico.”
P á g i n a | 116
Entrevista Médico 9, Hospital SS:
“Pienso que a nivel de conocimiento y práctica hay una buena formación. Se ve
mayor conocimiento y seguridad de sus acciones, se habla en un mismo idioma
con el médico en cuanto al diagnóstico y oportunidad, se adelantan en el manejo a
seguir. De esta forma se optimiza en atención oportuna y su intervención es más
veraz.”
Entrevista Enfermera 3, Hospital IMSS:
“En ocasiones me da temor de realizar una actividad porque el médico te habla
con sarcasmos y te hace dudar, porque son muy abiertos para expresar su
malestar, esto no es con todos los médicos y va desde realizar actividades como
la toma de signos vitales a cuidados más específicos, y estos son muy pocos los
que realizo”.
Entrevista Enfermera 4, Hospital IMSS
“Con la formación tienen mayor valor las decisiones que tomas y estás más unida
al equipo de salud, en algunas ocasiones he tomado decisiones para dar cuidados
y no necesito que el médico me lo indique; como la toma de dextróstix, dar
fisioterapia pulmonar, iniciar reanimación cardiorespiratoria, etc.; si sabes que eso
va a favorecer al paciente y no lo hacemos porque el médico no lo indica nos
causa conflicto.”
“Ya he enfrentado ciertas situaciones problemáticas porque el médico manifiesta
que debo esperar su indicación y en situaciones críticas para la vida del paciente
que tuve que resolver a reserva de la llegada de la acción médica y esto ha
salvado vidas.”
P á g i n a | 117
“El profesional de enfermería no percibe el salario adecuado, es muy bajo en
relación a la función que realiza.”
Entrevista Enfermera 8, Hospital SS:
“La actuación independiente me ha traído algunos problemas y eso me incomoda,
indica que no somos valoradas en nuestro actuar autónomo; por ejemplo, en una
situación de urgencia se puede adelantar para dar algunos cuidados especiales y
no esperar la indicación de otros profesionales del equipo de salud”.
“Los problemas que se acarrean son celos profesionales del igual u otra rama de
enfermería, ya que el actuar autónomo trae beneficios para la salud del paciente y
no hay evidencia de que se le esté dando un mayor reconocimiento dentro de la
institución a la licenciada en enfermería, aunque en lo social si se ven cambios, la
gente refiere mejor atención”.
Entrevista Enfermera 11, Hospital SS:
“En caso de tomar una decisión de urgencia, como el aplicar un medicamento no
prescrito, no he recibido apoyo por el médico por la falta de confianza y el no tener
acreditada esta función, me marcan que en esto no puedo decidir en forma
autónoma”.
Finalmente, el indicador 7 Asume su responsabilidad expresado por los médicos,
destacan que las enfermeras del IMSS no reflejan el deber ser porque la
normatividad no la protege, señalan que debe aumentar la cobertura del programa
y la institución educativa debe acreditar el programa educativo, reconocen que
mejoró su actuación en Obstetricia, pero no ha logrado su estatus profesional
porque siguen pensando y actuando como técnicas. Las enfermeras del IMSS
P á g i n a | 118
manifiestan que falta que se formen más, dicen que muchas veces los jefes no las
reconocen, señalan que el exceso de trabajo no permite el desarrollo, se la pasa
priorizando y no lleva bien las técnicas y no se diferencia su práctica de la del
nivel técnico. En la SS los médicos mencionan que la enfermera olvida sus
funciones básicas al obtener mejor preparación, indican que no tienen un rol
específico y realiza funciones administrativas no dirigidas al servicio, se
desperdicia talento, creen que la enfermera debe interesarse más por generar un
cambio en sus perfiles y demostrarlo. Las enfermeras de la SS agregan que no
hay criterios claros para ser evaluadas por la supervisora, no ven comprometidas
a las licenciadas en enfermería, opinan que tienen poco prestigio y el mérito es de
pocas. Argumentan que antes de ser reconocida la licenciatura en la institución no
apoyaban para formarse y ahora los criterios para evaluarlas, incentivarlas y
promoverlas no son equitativos, creen que favorecen a un grupo y al resto las
desprotegen y, en ocasiones, obligan a cubrir puestos directivos y no les pagan a
pesar de que hay quien sí cubre el perfil y no la ascienden.
Entrevista Médico 2, Hospital IMSS:
“El estatus profesional se detecta con la actitud y creo que se ha quedado muy
abajo del deber ser, ya que puede haber mayor comunicación entre el personal de
enfermería con el médico, incluso mayor responsabilidad hacia las pacientes. Esto
se da por la falta de normatividad hacia toda forma de desarrollo para lo cual están
capacitados.”
Entrevista Médico 7, Hospital IMSS:
P á g i n a | 119
“A veces las observo inseguras y con pena para realizar sus labores, porque los
conocimientos los han demostrado y creo que les falta ubicarse y creérsela que
son Licenciadas en Obstetricia”.
“Todavía no está bien identificado el actuar de la Licenciada en Enfermería y
Obstetricia, pienso que en un tiempo más se puede detectar más el cambio por
parte del derechohabiente, el personal médico si lo observa por el tipo de trabajo
que realizan”.
“Todavía no se ha logrado el estatus profesional; hasta que se deje de pensar
como enfermera técnica y se decida a desarrollar su función, hasta entonces se
verá reconocida”.
“Si la Dirección, Jefes de Enseñanza y Obstetricia no se fijan las metas bien claras
y los objetivos concretos, no se verán cambios”.
Entrevista Médico 8, Hospital SS:
“Pienso que la enfermera debe ser participativa, interesarse en sus pacientes,
realizar las actividades adecuadas, ser cálida para mejorar la calidad, pienso que
mientras más sepan deben ser más humildes y tratar mejor a los pacientes, hay
personal que a veces se olvida de sus actividades básicas como colocar un
cómodo.”
Entrevista Médico 9, Hospital SS:
“El rol debe ser más específico, debe haber enfermeras especialistas, generales
con cuidados básicos y desaparecer la auxiliar; con una relación de al menos una
enfermera especialista por cuatro generales y la licenciada no debe enfocarse a
P á g i n a | 120
desarrollar funciones administrativas, sino desempeñarse a nivel operativo porque
se desperdicia talento.”
Entrevista Enfermera 2, Hospital IMSS:
“Se nos reconoce que estamos más capacitadas y hay confianza en lo que
hacemos, incluso los médicos las requieren por ser de mayor apoyo en el trabajo
multidisciplinario y de equipo, pero por parte de los jefes no percibo mucho apoyo,
sólo sé que se les reubicó en el área de obstetricia y no se les ha dado algún
reconocimiento especial, sólo se les exige mejor atención”.
“Socialmente creo que la población no identifica niveles formativos, pero si se
manifiesta que es mejor la atención por personal más calificado; más bien, el
médico se apoya en la licenciada y confía más en su criterio”.
Entrevista Enfermera 5, Hospital IMSS:
“El exceso de trabajo obstaculiza el desarrollo profesional y no se puede cumplir al
100%, se tiene que priorizar, se trabaja siempre priorizando, aunque a veces
tienes tiempo de trabajar con toda la técnica y no se hace”.
Entrevista Enfermera 8, Hospital SS:
“En esta institución pagan justos por pecadores, porque mientras muy pocos
hacemos méritos, otras actúan en el camino contrario y es una situación que
repercute en la evolución negativa del paciente”, “Parece que al final se percibe
una profesión sin prestigio y si a eso se le agrega el actuar médico deficiente el
problema es aún mayor”.
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“Yo pienso que la mejora en el salario no va acorde, no compensa el compromiso
ni los riesgos por lo que hacemos en nuestras funciones; aunque hay compañeros
que demeritan su trabajo y el salario que perciben”.
Entrevista Enfermera 9, Hospital SS:
“Si se nos promueve, pero lo único que interesa es sacar la carga de trabajo, los
estímulos económicos se los dan siempre a la misma gente, es obvio el dedazo y
de hecho ni se conocía a quien se lo daban porque apenas se empezó a publicar;
ahora las evaluaciones se dan con base en indicadores y se me acentúan las
deficiencias, pero no son equitativas al evaluar”.
Entrevista Enfermera 11, Hospital SS:
“Es buena la remuneración que recibo como enfermera profesional, pero me piden
que realice otra función de mayor jerarquía y no percibo ése salario, aunque si
siento celo profesional de quienes aspiran a poseer ése código por la retribución
económica, eso me afecta porque no es el mismo rendimiento que se tiene”.
Con base en los aportes de Rogers se puede apreciar que, en el ciclo del
desarrollo a cualquier percepción o consideración de otros que sea una variación
del autoconcepto emergente se le niega la entrada al yo, debido a que es
amenazadora y produce ansiedad. Algunas de estas experiencias son reprimidas
o impedidas para funcionar juntos en sociedad, lo que es llamado por Rogers
como adaptación psicológica, que es una congruencia del yo con la realidad.
Rogers plantea que existe un estado de congruencia cuando las experiencias
simbolizadas de una persona reflejan todas las experiencias reales del organismo,
pero cuando no representan todas las reales o si son negadas o distorsionadas,
P á g i n a | 122
hay una falta de correspondencia entre el yo como es percibido y el yo real. En tal
situación hay una incongruencia y una posible desadaptación.
Derivado de los aportes de la teoría de Rogers y su aplicación en el análisis de la
información expresada en la fase cualitativa, se confrontaron los resultados con
base en las tendencias de las expresiones manifestadas entre el personal médico
y de enfermería; se analizaron cada uno de los indicadores sociológicos
confrontándolos en las tres dimensiones del yo y se representaron mediante dos
círculos superpuestos; en el primero se representa una congruencia moderada en
los indicadores vocacional, ejercida por profesionales y altruismo; en el segundo,
los indicadores incongruentes fueron controla la actividad, preparación específica,
autonomía y asume su responsabilidad y en el centro de la unión entre los dos
círculos el indicador otorga un servicio único que reflejó mayor congruencia entre
las experiencias simbolizadas y las reales del organismo.
El resultado que se visualiza esquemáticamente refleja en conjunto un estado de
incongruencia y posible desadaptación muy significativa, Rogers explicó en su
teoría que cuando un individuo niega o distorsiona experiencias sensoriales y
viscerales significativas surgen ciertas tensiones básicas y se presenta una
sensación de ansiedad e incertidumbre, lo que se manifiesta como un estado de
tensión psíquica (Diagrama 1).
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Diagrama 1.
Autopercepción Profesional de Enfermería:
Estado de tensión Psíquica
Experiencias
Experiencias
Negadas
Distorsionadas
A 4 B
2
1
5
3
6
Estructura 8 Experiencia
7
del Yo
Experiencias
Congruentes
Indicadores sociológicos de la profesión: 1) Otorga un Servicio Único, 2) Vocacional, 3) Ejercida por
profesionales, 4) Controla la actividad, 5) Preparación específica, 6) Autonomía, 7) Asume su
responsabilidad y 8) Altruismo.
5.3. Análisis cuantitativo
La segunda fase de la investigación se llevó a cabo en el centro laboral en donde
estaba adscrita la población de estudio; este periodo se aplicó durante todos los
P á g i n a | 124
turnos de forma ininterrumpida por el investigador hasta abarcar la población total
durante el mes de Noviembre del 2008, por considerar que era un lapso pertinente
para valorar la experiencia del proceso de realización profesional desde el
momento de la finalización de la formación (diciembre del 2007) hasta el momento
de aplicación de los instrumentos (octubre del 2008 para la fase cualitativa y
noviembre del 2008 para la fase cuantitativa).
Los resultados y observaciones aquí descritas sobre la Autopercepción
Profesional de Enfermería son propios para este personal estudiado, no se
pueden generalizar los resultados obtenidos en este periodo a todos los sujetos
con características similares a la población de estudio, ya que corresponden
solamente a este momento y grupo de personas determinado.
El Proceso de Percepción de la imagen de sí mismo, denominado por Carl
Rogers (1951; citado por Engler, 1996) como Autoconcepto, es enfocado en el
presente estudio hacia el plano profesional, respondiendo de esta forma a las
necesidades de fortalecer las líneas de investigación descritas por Cárdenas
(2005) en lo referente a los elementos esenciales para que la enfermera sea
reconocida y valorada socialmente, ya que mencionó que había pocos estudios
sobre la autopercepción profesional de los enfermeros en México y más bien se
han enfocado al autoconcepto y autoestima de la enfermera como persona y no
como profesionista.
5.3.1. Caracterización de la población de estudio.
Los resultados obtenidos del instrumento cerrado se desglosaron en dos
apartados: el primero incluyó datos personales, académicos y laborales,
P á g i n a | 125
necesarios para caracterizar a la población de estudio y en el segundo apartado
diseñé un instrumento en donde se plantearon una serie de 24 afirmaciones
descriptivas del Yo para definir la Autopercepción Profesional de Enfermería.
[Link]. Datos personales.
Respecto a los datos personales del primer apartado, se observó que la
profesionalización se dio predominantemente en el sexo femenino con 108
enfermeras que representa el 91% del total; la media de edad de la población total
correspondió a 41 años, el rango mayor en el IMSS se ubicó entre los 41 y 50
años a 33 sujetos y en la SS a 48 entre los 36 y 45 años; en cuanto a la variable
estado civil prevaleció el de casadas en 17, de las cuales 31 del IMSS y 40 de la
SS, en segundo término se reportaron 16 solteros, 8 en cada institución y 12
divorciados, todos de la SS. (Tabla1)
La información refleja que la profesionalización se da en una población con
predominio del sexo femenino, puesto que solo se presenta en un hombre; la
etapa de estudio principalmente es en enfermeros que van de los 36 a 50 años,
su rol se combina con el derivado de estar casada en su mayoría y en menor
grado solteros o divorciados, lo que representa una etapa de madurez en la
elección de su preparación que involucra múltiples roles que decide asumir: de
género, familiar, laboral y académico.
[Link]. Datos académicos.
En cuanto a los datos académicos se identificó que existe una diversidad de
programas que ofertaron las instituciones locales, regionales y nacionales para
lograr la profesionalización del nivel técnico a licenciatura en enfermería.
P á g i n a | 126
Tabla 1. DATOS PERSONALES DE ENFERMEROS PROFESIONALIZADOS
A NIVEL LICENCIATURA DEL IMSS Y LA SS DE 1991 AL 2007, MAZATLÁN, SINALOA
VARIABLE /VALORES TOTAL IMSS SS
f f f
SEXO
Hombres 1 1 --
Mujeres 108 46 62
EDAD
36-40 años 39 10 29
41-45 años 36 17 19
46-50 años 22 16 6
Media 41.9 años Mínimo 27 Máximo 53
ESTADO CIVIL
Casado 71 31 40
Soltero 16 8 8
Divorciado 12 -- 12
Total 109 47 62
FUENTE: Trabajo de campo 2008.
En los antecedentes se tiene que el primer programa instalado en el estado fue el
de la Escuela Superior de Enfermería de Mazatlán (ESEM) con una modalidad
escolarizada y de nivelación en dos años, con el requisito previo de ostentar el
título de enfermero general, el cual fue diseñado para profesionalizar a los
docentes y a personal de enfermería de las instituciones de salud de 1991 a 1993;
el segundo programa de licenciatura, también iniciado en la ESEM, fue
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escolarizado de 5 años y se aplicó desde 1995 hasta la fecha, los egresados de
este sistema escolarizado fueron excluidos de este estudio; el segundo programa
de profesionalización complementario de un año fue el de la Escuela Nacional de
Enfermería y Obstetricia (ENEO) de la UNAM con el Sistema de Universidad
Abierta (SUA), que tuvo la sede en el Hospital General de Mazatlán, de la
Secretaría de Salud (SS) y formó a 4 generaciones del 2000 al 2004; otra
institución que retomó la experiencia de la ENEO respecto a la profesionalización
de enfermería fue el Hospital General de Zona (HGZ) N° 3 del IMSS y formó 3
generaciones del 2004 al 2007, con el mismo programa de la ENEO a través del
establecimiento de un convenio oficial, pero con recursos propios de la institución
de salud; continuando con esta modalidad semipresencial, la ESEM reinició en el
2005 la profesionalización en enfermería abierta al personal de todas las
instituciones de salud con duración de 15 meses y ha sido permanente hasta la
fecha, simultáneamente la Escuela Superior de Enfermería de Culiacán aplicó un
programa similar; otra institución educativa a nivel nacional que retomó el modelo
de SUA de la ENEO fue el Instituto Politécnico Nacional con la implementación de
un programa semipresencial con duración de 12 meses y con sede en las
instalaciones de la Torre Académica de la Universidad Autónoma de Sinaloa a
partir del 2006.
Respecto a los principales centros de estudio donde cursaron la licenciatura los
enfermeros fue de 37 en IMSS/ENEO correspondiente al personal del IMSS, en
tanto que en la ESEM/UAS 30; de éstos 28 eran de la SS y 2 del IMSS; derivados
de los programas SUA de la ENEO/UNAM fue cursado por 30, 23 eran de la SS y
P á g i n a | 128
7 del IMSS y, finalmente, 9 de enfermeros de la SS provenían del Politécnico y 2
de la ESEC/UAS. (Ver tabla 2).
Tabla 2.
Escuela donde cursó estudios de licenciatura en enfermería según hospital donde trabaja.
Hospital Total
IMSS Secretaría de
Salud
Escuela donde ESEM-UAS 2 28 30
cursó estudios de ENEO-UNAM/SUA 7 23 30
Licenciatura en
IMSS-SUA/ENEO 37 0 37
Enfermería
Politécnico/SUA 0 9 9
ESEC/UAS 1 2 3
Total 47 62 109
FUENTE: Trabajo de campo 2008
Es muy representativo el grupo de enfermeros del IMSS que eligieron cursar sus
estudios de licenciatura en el programa de licenciatura que les ofreció
exclusivamente su institución en convenio con la ENEO/UNAM al igual que los de
la SS; sin embargo, la oferta educativa de la universidad local descentralizó este
programa al ser una opción representativa para la profesionalización, esto se
confirma en el caso del programa de IPN/SUA que no prosperó en la matrícula de
los enfermeros ubicados en las principales instituciones de salud, probablemente
asociado a la diversidad de programas que se editaron simultáneamente en la
región.
La duración del programa de estudios fue de un año en 67 enfermeros, derivado
de la ENEO con 44 del IMSS y 27 de la SS; duró año y medio en 34, fueron 31 de
la SS al igual que en 8 de la SS fue de 2 años; estos últimos egresados de la
ESEM, principalmente. (Ver tabla 2 y 3)
P á g i n a | 129
Tabla 3. Duración del programa de licenciatura
DURACIÓN DEL PROGRAMA DE LICENCIATURA EN Frecuencia
ENFERMERIA
1 año 67
1 año y medio 34
2 años 8
Total 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
La ventaja que representó el ser egresado de una universidad nacional de
prestigio institucional como la ENEO a través del SUA fue la constante del interés
por profesionalizarse y finalizar eficientemente este proceso en el grupo de
enfermeros de la SS y en menor medida en el grupo IMSS; sin embargo, los
programas locales implicaban una duración mayor en el tiempo de estudio, pero
con menor índice en la titulación.
Tabla 4. Enfermeros con licenciatura y con diploma de
postécnico en enfermería de acuerdo a hospital
Hospital Total
IMSS Secretaría de
Salud
¿Cuenta con Diploma de Sí 21 14 35
postécnico en Enfermería?
No 26 48 74
Total 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
En cuanto a los enfermeros que cursaron la licenciatura y no contaban con
postécnicos fueron 74, de los cuales 48 eran de la SS y 26 del IMSS; respecto a
los que si tenían postécnico fueron 35, de estos 21 son del IMSS y 14 de la SS.
(Ver tabla 4). Este dato es muy importante porque manifiesta la creciente
demanda educativa de los enfermeros en la localidad por mejorar su práctica; sin
P á g i n a | 130
embargo, la profesionalización pone de manifiesto la escasa oferta educativa de
cursos de especialización o postécnicos especializados de las instancias locales y
nacionales.
Entre los postécnicos que ostentaron los enfermeros con licenciatura destacaron
14 con administración y docencia más otro postécnico especializado, intensivista 7
y quirúrgica 5, principalmente. En el postécnico de administración y docencia
más otro postécnico especializado, la mayoría 13 pertenecen al IMSS y 1
enfermero a la SS; el postécnico de Intensivista es el principal curso de 5
enfermeras de la SS. (Ver tabla 5).
Tabla 5. Tipo de estudios postécnicos con los que cuentan los enfermeros
con licenciatura de acuerdo a institución de pertenencia
CURSO POSTÉCNICO Hospital Total
IMSS Secretaría de
Salud
Salud Pública 2 0 2
Pediatría 2 2 4
Quirúrgica 2 3 5
Intensivista 2 5 7
Administración / 0 3 3
Docencia
Administración y otro 13 1 14
Ninguno 26 48 74
TOTAL 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
En la tabla 5 se observa que los enfermeros del IMSS que ingresaron al programa
de profesionalización para nivel licenciatura ya contaban con mayor preparación
especializada con dos postécnicos uno en las áreas de servicios especializados
más otro en administración y docencia, en tanto que en el grupo de la SS se
P á g i n a | 131
enfocan más a las áreas de servicios especializados y muy pocas enfermeras
tienen preparación en áreas de índole administrativas.
Con esta información se aprecia que las motivaciones del personal de enfermería
para nivelarse al estatus profesional se relaciona principalmente con el desarrollo
de sus funciones dirigidas a la naturaleza de su objeto de estudio, al deber ser y
es muy representativa la percepción que otros le otorgan a su servicio como
otorgadora de cuidados con un modelo holístico, enfocada a un rol de educadora,
en gestión e investigación, teniendo como eje metodológico el proceso enfermero
con intervenciones generales y específicas; el nivel de dominio o perfil con el cual
se forma al licenciado en enfermería fortalece el desarrollo de una práctica más
humana, reflexiva y científica, pero las competencias logradas se dan en el sentido
de la actitud y habilidades de pensamiento reflexivas que se adoptan en la
otorgación de sus cuidados, así como del reconocimiento social obtenido.
Es preciso, entonces, aplicar un modelo de evaluación de los aprendizajes
logrados en la práctica en función del desempeño, capacidades, productos de
aprendizaje y competencias adquiridas; sin embargo, se reconoce que con la
profesionalización no se identifica un modelo unificado en función del desarrollo de
capacidades específicas resultantes de esta experiencia educativa.
De igual manera, un aspecto importante que se destaca es la preparación
específica en las áreas básicas del ámbito clínico que ostentaron 35 enfermeros y
su compromiso por la profesionalización, que representan la tercera parte de la
población, lo que se podría percibir como un interés por elevar su estatus no sólo
como enfermeros profesionales, sino de enfermeros postécnicos con licenciatura,
P á g i n a | 132
lo que les otorga un nivel más especializado. De lo anteriormente expuesto, se
deriva el señalamiento de la necesidad de elevar el estatus de la profesión hacia el
desarrollo de programas de postgrado especializante dirigidos a cada uno de los
niveles de atención derivados de las demandas sociales, lo que logrará el
reconocimiento que los profesionales buscan y la sociedad exige a través de su
desempeño efectivo para dar soluciones a la problemática de salud actual.
Tabla 6. Escuela donde cursó estudios de licenciatura en enfermería y eficiencia en su
titulación del programa de licenciatura en enfermería de acuerdo a hospital
Hospital ESCUELA Eficiencia en su Total
titulación de
Licenciatura en
Enfermería
Titulada No titulada
IMSS ESEM-UAS 0 2 2
ENEO-UNAM/SUA 6 1 7
IMSS-SUA/ENEO 25 12 37
ESEC/UAS 0 1 1
Total 31 16 47
Secretaría de Salud ESEM-UAS 17 11 28
ENEO-UNAM/SUA 23 0 23
Politécnico/SUA 3 6 9
ESEC/UAS 1 1 2
Total 44 18 62
FUENTE: trabajo de campo 2008.
Se identificó titulación en 55 enfermeras, del IMSS fueron 31 y de la SS 44 y de
las no tituladas 16 son del IMSS y 18 de la SS, encontrándose una eficiencia
similar en ambos grupos (Ver tabla 5); sin embargo, al realizar un cruce entre los
valores de las variables escuela de procedencia y eficiencia de titulación se
aprecia de manera general que es mayor la eficiencia con 29 titulados en los que
cursaron el programa de la ENEO/UNAM/SUA y mayor dificultad en las instancias
P á g i n a | 133
locales procedentes de la ESEM/UAS en 13 casos y del IMSS/SUA/ENEO 12
casos que no habían finalizado este proceso. (Ver Tabla 6).
Este proceso de titulación por parte de los egresados de la ENEO/UNAM, ya sea
a través del convenio con el IMSS o la SS tiene diferencias marcadas en cuanto al
grupo estudiado; es decir, los enfermeros de la SS mostraron mayor interés por
finalizar este proceso, esto se asocia con el hecho de que se reconoce la
licenciatura con una mejora en el salario dentro de dicha institución; sin embargo,
al egresar de una instancia local se aprecia menor eficiencia en este proceso. Por
otro lado, el convenio IMSS/SUA/ENEO privilegia a los enfermeros del IMSS al no
permitir el acceso al personal de otras instituciones y refleja mayor compromiso de
la institución de salud por la profesionalización de su personal así como la
descentralización de su proceso educativo; aunque oficialmente al licenciado en
enfermería no se le retribuya ni esté normada la función que le corresponde de
acuerdo a un perfil específico.
Respecto a las aspiraciones profesionales 42 manifestó el interés por estudiar
maestría, principalmente con énfasis en enfermería, 23 postécnicos y 21
especialidad; ambos grupos con preferencia en administración, intensivista,
quirúrgica y pediatría; en el grupo IMSS se identificó una tendencia mayor por
estudiar nivel maestría o especialidad y secundariamente un postécnico, en tanto
que en el grupo de la SS se reflejó una orientación hacia en posgrado, ya sea en
especialidad o Maestría y en menor grado un interés hacia un postécnico. (Ver
Tabla 7, 8 y 9)
P á g i n a | 134
Tabla 7. Tipo de estudio que desearía cursar para continuar
con sus estudios según hospital de pertenencia.
Tipo de estudio que desearía cursar para Hospital Total
continuar con sus estudios
IMSS Secretaría de
Salud
Curso postécnico 15 8 23
Especialidad 4 17 21
Maestría 19 23 42
Doctorado 0 1 1
Ninguno 9 13 22
Total 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
Respecto al interés por el tipo de estudios que aspiran cursar se puede apreciar
que los enfermeros del IMSS señalan como prioridad el nivel postgrado de
maestría y especialidad; sin embargo, nótese que la estructura jerárquica definida
en su institución de salud influye sobremanera en la preparación que le pueden
reconocer, sin anteponer ante esto el interés por la evolución de la práctica que
desde la formación de postgrado puede adquirir.
En el mismo sentido, el grupo de la SS destaca su interés por estudiar un
postgrado a nivel de especialidad o maestría, pero existe la diferencia sustancial a
nivel de reconocimiento oficial de dichos grados en la normativa institucional, lo
que representa un beneficio porque el espacio laboral para su desempeño ya está
reconocido; aún con esta circunstancia se tiene un importante interés por la
formación hacia el nivel postécnico, habría de analizarse si esta situación tiene
relación con la falta de oferta educativa de programas de posgrado a nivel de
especialidad a los que puedan acceder, puesto que a nivel local ni regional no se
han desarrollado.
P á g i n a | 135
Tabla 8. Tipo de estudio con especialidad que desearía cursar para continuar con sus
estudios, según postécnico que ostentan.
Postécnico que Tipo de estudio que desearía cursar para continuar con sus estudios Total
ostenta
Curso Especialidad Maestría Doctorado Ninguno
postécnico
Salud Pública 0 0 1 0 1 2
Pediatría 1 0 1 1 1 4
Quirúrgica 0 1 4 0 0 5
Intensivista 2 2 1 0 2 7
Administración y 0 0 2 0 1 3
Docencia
Administración y 0 0 13 0 1 14
otro
Ninguno 20 18 20 0 16 74
Total 23 21 42 1 22 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
Lo anterior destaca que los enfermeros que ostentan un nivel postécnico
especializado tanto en las áreas clínicas básicas como a nivel administrativo
reconocen la importancia de una educación continuada hacia el posgrado,
principalmente hacia maestría y en menor grado hacia la especialidad y doctorado;
aunque la opción de estudiar otro postécnico se puede relacionar con las ventajas
laborales que resultan en el IMSS para ocupar una jerarquía más alta dentro de su
organización.
Se tiene una perspectiva enfocada hacia el nivel postécnico mayor en el grupo
IMSS con 15 que en la SS con 8; en cuanto al interés por cursar un posgrado de
especialidad es muy acentuado el grupo de la SS con 17 frente a 4 del IMSS,
ambos niveles dirigidos a las especialidades con enfoque en las áreas clínicas de
pediatría, quirúrgica, intensivista y salud pública, entre otras; respecto al interés
por la maestría 19 del IMSS y 22 de la SS mencionan la orientación hacia las
áreas administrativas, disciplinares, humanísticas, docentes y de investigación.
P á g i n a | 136
Tabla 9. Tipo de estudio y especialidad que desearía cursar para continuar con sus estudios
según hospital de procedencia.
Tipo de estudio que desearía cursar para continuar Hospital Total
con sus estudios
IMSS Secretaría
de Salud
Postécnico Administración 2 4 6
Intensivista 3 0 3
Pediatría 3 2 5
Quirúrgica 3 2 5
Salud Pública 4 0 4
Total 15 8 23
Especialidad Administración 1 2 3
Administración en 0 1 1
Enfermería
Cardiología 0 1 1
Geriatría 0 2 2
Gestión en Ciencias de 0 1 1
Enfermería
Oncología 0 1 1
Pediatría 1 4 5
Quirúrgica 1 3 4
Salud Pública 0 1 1
Tanatología 0 1 1
Traumatología 1 0 1
Total 4 17 21
Maestría Administración 2 0 2
Administración en 1 1 2
Enfermería
Administración de 2 1 3
Hospitales
Ciencias de la Salud 1 1 2
Desarrollo Humano 1 0 1
Docencia 0 2 2
Docencia en Ciencias de la 1 3 4
Salud
Enfermería 8 8 16
Investigación 1 1 2
Salud 0 1 1
Tanatología 0 1 1
Ninguno 0 1 1
No Especifica 2 3 5
Total 19 23 42
Doctorado No Especifica 1 1
Total 1 1
Ninguno Ninguno 9 12 21
P á g i n a | 137
No Especifica 0 1 1
Total 9 13 22
FUENTE: trabajo de campo 2008.
Es muy significativo el interés que manifiestan los enfermeros con licenciatura por
estudiar un posgrado tanto a nivel de especialidad como de maestría, debido a
que representan una perspectiva más avanzada para la práctica de enfermería,
sobretodo en el grupo de la SS; en cambio el grupo IMSS manifiesta una
diversidad de intereses, por un lado destacan interés por un postécnico
posiblemente en congruencia con la normativa para la categoría que aspiran
ocupar dentro de la institución, pero a la vez es muy significativo la aspiración por
ingresar a un postgrado tanto a nivel de especialidad como de maestría, ésta
última inclinada hacia lo administrativo y disciplinar.
En ambos grupos están interesados en estudiar postécnico y especialidad quienes
no cuentan con esa formación; en cambio aspiran estudiar una maestría en el
IMSS quienes ya cuentan con un postécnico y en la SS mayormente quienes no
cuentan con postécnico y es mínimo el interés por estudiar doctorado.
Lo anterior enfatiza que las aspiraciones profesionales en los enfermeros que
cursaron licenciatura en enfermería se enfocan principalmente hacia el postgrado
y de manera secundaria hacia la formación postécnica especializante, este último
se ve más en el grupo IMSS, donde no se han reconocido los grados académicos
de posgrado especializante y se asigna una categoría de especialista a quien
ostenta un curso postécnico. (Ver tabla 10).
Con base en lo anterior, se identifica la necesidad primordial por acentuar en el
perfil de egreso de licenciatura el conjunto de saberes, actitudes, habilidades,
P á g i n a | 138
desempeños y los elementos de las competencias especificas para que los
enfermeros sean capaces de retroalimentar este proceso en la práctica y
aumenten sus perspectivas de desarrollo hacia el nivel de posgrado
especializante, en correspondencia con las necesidades tanto internas como
externas a la profesión, responsabilidad que deberían asumir principalmente los
enfermeros profesionales y las instituciones de educación superior.
Tabla 10. Enfermeros que cuenta con diploma de postécnico en relación con el tipo de
estudio que desearía continuar según hospital de pertenencia.
Tipo de estudio que Hospital Cuenta con Diploma Total
desearía cursar de postécnico en
para continuar con Enfermería
sus estudios
Sí No F
Curso postécnico IMSS 2 13 15
Secretaría de Salud 1 7 8
Total 3 20 23
Especialidad IMSS 1 3 4
Secretaría de Salud 2 15 17
Total 3 18 21
Maestría IMSS 15 4 19
Secretaría de Salud 7 16 23
Total 22 20 42
Doctorado Secretaría de Salud 1 1
Total 1 1
Ninguno IMSS 3 6 9
Secretaría de Salud 3 10 13
Total 6 16 22
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 139
Esto se aplica con claridad en el grupo IMSS quienes destacan un interés hacia el
postécnico, siendo que con la formación de licenciatura pueden desarrollar una
visión más enfocada hacia un postgrado especializante.
En cuanto al lapso transcurrido entre la formación de enfermero general a
licenciatura en enfermería se ubicó con un valor mínimo de 0 y un máximo de 31
años con una media de 16.4 años; al asociar por intervalos de edad, los valores
más frecuentes oscilaron entre 16 a 20 años en 44 casos y con una tendencia
similar en ambos grupos. En el caso del IMSS se ubicó a 21 casos entre 16 a 20
años, 12 sujetos de 21 a 25 años y 7 en el lapso de 11 a 15 años; en cambio, en
el grupo de la SS fueron 22 enfermeras las que estuvieron entre los 16 a 20 años,
16 en el lapso de 11 a 15 años y 11 entre los 6 a 10 años. (Ver tabla 11). Se
estima que el lapso transcurrido para tomar la decisión de realizar estudios de
nivelación profesional después del postécnico se dio en forma más temprana en el
grupo SS en comparación con el grupo IMSS; sin embargo coinciden en que la
etapa trascurrida entre nivel técnico y licenciatura se acentuó entre los 16 y 20
años posteriores a la formación técnica.
Tabla 11. Años transcurridos entre la formación de enfermero general
y de licenciatura en enfermería según hospital de procedencia.
Hospital Total
IMSS Secretaría de
Salud
Años transcurridos entre 0 0 1 1
la formación de 1 1 1 2
Enfermería General y
4 0 1 1
de Licenciatura en
Enfermería 5 1 2 3
6 0 1 1
7 0 2 2
8 0 2 2
P á g i n a | 140
10 1 6 7
11 0 3 3
12 2 2 4
13 2 2 4
14 1 6 7
15 2 3 5
16 2 8 10
17 4 3 7
18 5 5 10
19 1 2 3
20 9 5 14
21 2 0 2
22 1 2 3
23 1 2 3
24 4 0 4
25 4 1 5
26 2 0 2
27 1 1 2
30 0 1 1
31 1 0 1
Total 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
Este dato indica un lapso muy amplio en el que se ha desempeñando una
práctica en enfermería marcada por la formación técnica, ya que de acuerdo a los
datos aportados, las generaciones que egresaron entre 1988 y 1992 son las más
representativas que ingresaron al programa de profesionalización en enfermería,
de igual forma trató de relacionarse este dato con el año 1991 donde se ofertó el
primer curso complementario en enfermería por la ESEM/UAS que fue hace 16
años y el curso de la ENEO/UNAM que inició hace 8 años, en el 2000 y no se
encontró una relación entre estos; en cambio, se relacionó la fecha de los
programas de surgimiento de la ENEO con el de las generaciones mencionadas y
coincide con el lapso que oscila entre los 16 años, esto da una referencia muy
P á g i n a | 141
importante para afirmar que el programa de la ENEO en convenio con la SS o el
IMSS ha sido el determinante en la profesionalización del personal en la localidad.
Es importante destacar que el lapso transcurrido entre los estudios del nivel
técnico y de Licenciatura fue relacionado con la aspiración profesional y se
encontró mayor interés por la preparación de Posgrado en las etapas medias del
lapso de tiempo descrito y menor interés en los extremos de tiempo referidos. (Ver
tabla 12).
Tabla 12. Años transcurridos entre la formación de enfermería general
y de licenciatura en enfermería relacionado con el tipo de estudio
que desearían cursar para continuar con sus estudios.
Tipo de estudio que desearía cursar para continuar con sus Total
estudios
Curso Especialidad Maestría Doctorado Ninguno
postécnico
Años 0 0 1 0 0 0 1
transcurridos 1 1 0 0 0 1 2
entre la
4 0 0 1 0 0 1
formación de
enfermería 5 0 0 2 0 1 3
general y de 6 0 0 1 0 0 1
licenciatura 7 0 1 0 0 1 2
en
8 1 0 1 0 0 2
enfermería
10 1 2 2 0 2 7
11 0 1 2 0 0 3
12 2 0 2 0 0 4
13 0 0 3 0 1 4
14 3 2 1 0 1 7
15 1 3 0 1 0 5
16 2 4 3 0 1 10
17 1 0 2 0 4 7
18 1 2 6 0 1 10
19 0 1 1 0 1 3
20 5 2 4 0 3 14
21 1 0 0 0 1 2
22 0 0 2 0 1 3
23 1 1 1 0 0 3
24 1 0 3 0 0 4
25 1 0 1 0 3 5
P á g i n a | 142
26 1 0 1 0 0 2
27 0 1 1 0 0 2
30 0 0 1 0 0 1
31 0 0 1 0 0 1
Total 23 21 42 1 22 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
La importancia que tiene la maduración en la experiencia profesional en
cuanto al tipo de estudio que aspiran cursar se analizó en el sentido de conocer si
existe una relación entre las expectativas sobre su futuro profesional y las
tendencias en su desarrollo; es decir, si se visualizan a un nivel de postgrado y
hacia un área específica y ciertamente, se aprecia que los enfermeros en el
ámbito clínico de las principales instituciones de salud manifiestan mayor interés
hacia el postgrado a nivel de especialidad o maestría en coincidencia con el lapso
de madurez posterior a su egreso del nivel técnico y fortalecidos por la
profesionalización de su práctica. Otro aspecto que se identificó fue que es menor
el interés por estudiar un postgrado en cuanto a la variable del lapso de tiempo
transcurrido desde su formación técnica hasta el de licenciatura se encuentra en
los extremos referidos; es decir, es menor cuando tiene poco tiempo de haber
egresado o cuando ya está muy avanzado este periodo, lo cual se relaciona a su
experiencia en el ámbito laboral.
[Link]. Datos laborales.
Respecto a los datos laborales se estimó que 48 de los enfermeros con
licenciatura ocupaban categoría de enfermera general, 28 de jefe de piso/servicio
de los cuales 12 fueron del IMSS y 16 de la SS; además, 18 de enfermera
general “C” que equivale a licenciatura, ésta última sólo reconocida en la SS y sólo
P á g i n a | 143
8 ocupan categoría de enfermera especialista, 7 en el IMSS y 1 en la SS. (Ver
tabla 13). Al momento de la aportación de los datos fue necesario la clarificación
de este término en la población entrevistada y se hace la diferenciación a partir de
aclarar a la categoría como el tipo de contratación oficialmente reconocida en la
institución de salud. Los datos aportados describen que sólo en la normativa de la
SS se le dio un reconocimiento oficial con su respectiva retabulación salarial al
licenciado en enfermería, pero asignada con el código de enfermero general “C”,
existe un mínimo de enfermeros con licenciatura que ostenta categoría de
especialistas o nulo como jefe de enfermeros en la SS .
Tabla N° 13. Categoría que ocupa actualmente según hospital
Hospital Total
IMSS Secretaría de
Salud
Categoría que Jefe de Enfermeras 1 0 1
ocupas Jefe de piso/Servicio 12 16 28
actualmente
Enfermera Especialista 7 1 8
Enfermera General C 0 18 18
Enfermera General/A 25 23 48
Auxiliar de Enfermería 2 0 2
Especialista "C" 0 4 4
Total 47 62 109
FUENTE: Trabajo de campo, 2008
Al asociar la categoría con el requisito académico para ocupar el puesto, según
hospital de procedencia, se encontró que en el IMSS hay una normatividad ya
determinada de acuerdo al perfil requerido y para ocupar la categoría de jefe de
servicio/piso se acreditó el postécnico de administración más otro postécnico en
cualquier especialidad, de la misma forma, para ocupar la categoría de
especialista se necesitó acreditar el postécnico correspondiente al área de
especialidades básicas en el hospital.
P á g i n a | 144
Tabla N° 14. Requisitos académicos (diplomados, pos técnico, etc.) y
categoría que ocupa actualmente según hospital de procedencia.
Categoría que ocupas actualmente Tot
REQUISITOS al
ACADÉMICO
S
PARA
OCUPAR
EL PUESTO
Jefe de Jefe de Enfermer Enferm Enferm Auxiliar Especiali
Enferme piso/Serv a era era de sta "C"
ras icio Especiali General General Enferme
sta C /A ría
IMSS 1 12 0 0 0 13
Postécnico
Administra
ción y otro
Postécnico 0 0 7 0 0 7
Especialist
a
Enfermera 0 0 0 25 0 25
General
Constancia 0 0 0 0 2 2
de
Estudios
1 12 7 25 2 47
Total
SS 8 0 17 2 0 27
Licenciatur
a
Postécnico 1 0 0 0 0 1
Administra
ción y otro
Postécnico 2 1 0 1 0 4
Especialist
a
Enfermera 4 0 0 20 0 24
General
Licenciatur 1 0 1 0 4 6
ay
postécnico
especialist
a
16 1 18 23 4 62
Total
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 145
En cambio, en la SS se observó una diversidad de requisitos académicos para
ocupar la categoría de jefe de servicio, misma que fue desde el título de
Enfermera General, postécnico en alguna especialidad, postécnico de
administración más otro postécnico, licenciatura más un postécnico y el más
frecuente fue la licenciatura en enfermería; para la categoría de especialista se
requirió el postécnico específico del área a desarrollar y la recategorización a
enfermera general “C” se basó en ostentar el título de Licenciatura en Enfermería.
(Ver tabla 14).
Los datos aportados indican que la formación postécnica ha sido el requisito para
ocupar un puesto de especialista en un área específica en ambas instituciones por
la característica de formarse a través de un curso intensivo de 10 meses enfocado
a la colaboración especializada con una especialidad médica, pero es muy escasa
esta formación en los enfermeros que ingresaron a la profesionalización. Por otro
lado, para un ocupar la categoría de jefatura de mando medio o alto en el IMSS
se requirió de dos postécnicos más el desempeño laboral de dos años como
especialista y la licenciatura no era un requisito oficial; en cambio, en la SS
ocuparon ese código el personal con el requisito de licenciatura a partir del 2004,
ya que fue incorporado como una categoría de mayor jerarquía a la de General “A”
y sin tener una preparación especializada, pero ante la ausencia de personal con
esta preparación específica se les designa esta categoría.
En cambio, el puesto diferenciado de categoría por el tipo de actividad que
desarrolla en la práctica real, 47 confirmaron que desarrollan el de enfermera
general, 40 destacan con mandos medios y altos como jefes de enfermeras, de
P á g i n a | 146
enseñanza, de calidad, subjefes o supervisoras y jefes de servicio/piso, 27 de la
SS y 13 en el IMSS; 15 desarrollan la función de enfermera especialista,
sobretodo en el IMSS con 10 y 4 mencionan que desarrollan el puesto de general
“C” en la SS. (Ver tabla 15). Este dato contrasta con la información anteriormente
analizada, respecto a que se desempeñan puestos directivos altos y medios aún
sin poseer la categoría de dichos niveles jerárquicos en la SS; otro dato revela
que se desempeña el puesto de especialista sin haber recibido dicha formación en
la SS.
Tabla N° 15. Puesto que desempeña según hospital
Hospital
Secretaría de
IMSS Salud Total
Puesto que Jefe de Enfermeras 1 1 2
desempeñas Jefe de Enseñanza/Calidad
0 4 4
Subjefe de
Enfermeras/Supervisora 1 5 6
Jefe de Piso/Servicio 11 17 28
Enfermera Especialista 10 5 15
Enfermera General C 0 4 4
Enfermera General/A 21 26 47
Auxiliar de Enfermería 3 0 3
Total 47 62 109
FUENTE: Trabajo de campo, 2008.
Los requisitos académicos para ocupar el puesto fueron 49 casos el título y cédula
profesional de enfermera general; 27 de licenciatura, sólo en la SS; 14 el
postécnico de administración más otro postécnico especializado, siendo 13 del
IMSS, y 11 el postécnico especializado. (Ver tabla 16).
Estos datos revelan que los requisitos para ocupar puestos difieren entre cada
institución y lo más significativo radica en que la SS si reconoce la licenciatura
P á g i n a | 147
para asignar un puesto y el IMSS no la toma en cuenta para el puesto, pero en el
caso de tener una formación postécnica se invierte la situación porque en el IMSS
se convierte en elemento para asignar un puesto y en la SS no es tomado en
cuenta este requisito.
Tabla N° 16. Requisitos académicos para ocupar el p uesto actual
(diplomados, postécnico etc.) de acuerdo a hospital de procedencia.
REQUISITOS ACADÉMICOS PARA Hospital Total
OCUPAR EL PUESTO ACTUAL
IMSS Secretaría de
Salud
Licenciatura 0 27 27
Postécnico Administración y 13 1 14
otro
Postécnico Especialista 7 4 11
Enfermera General 25 24 49
Constancia de Estudios 2 0 2
Licenciatura y postécnico 0 6 6
especialista
Total 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
Igualmente, se asoció el puesto al requisito académico para ocuparlo y se
confirmó en el IMSS que 17 casos de altos y medios mandos de enfermería se
ejercen al acreditar la formación postécnica en administración y docencia más otro
postécnico especializado, en congruencia con la categoría que ostentan. En el
caso de la SS fue determinante 15 casos con el grado de licenciatura
exclusivamente y 4 casos con el título de general o algún postécnico más
licenciatura en 3 casos; se observó que la formación postécnica especializada fue
aplicada para desarrollar funciones de especialista en ambas instituciones de
salud y escasamente se ubicó a niveles directivos, pero llama la atención que
P á g i n a | 148
existen varios casos en que el requisito de enfermera general fue aplicado para
ocupar puestos de jefe de servicio en esta institución y, en cambio, existe un solo
caso que ocupa el puesto de jefe de servicio que requirió del postécnico de
administración más otro postécnico especializado.
Tabla N° 17. Requisitos académicos para ocupar el p uesto actual
(Diplomados, postécnico etc.) y puesto que desempeña
según hospital de procedencia.
Hos Requisitos Puesto que desempeñas Total
pital
Jefe Jefe Subjefe Jefe Enfer Enfe Enfe Auxili
de de de de mera rmer rmer ar de
Enfer Enseñ Enfermer Piso/ Espe a a Enfe
mera anza/C as/Superv Servic cialist Gen Gen rmerí
s alidad isora io a eral eral/ a
C A
IMS Postécnico 1 1 11 0 0 0 13
S Administra
ción y otro
Postécnico 0 0 0 7 0 0 7
Especialist
a
Enfermera 0 0 0 3 21 1 25
General
Constancia 0 0 0 0 0 2 2
de
Estudios
Total 1 1 11 10 21 3 47
S.S. Licenciatur 1 2 3 9 0 4 8 27
a
Postécnico 0 0 0 1 0 0 0 1
Administra
ción y otro
Postécnico 0 0 0 1 2 0 1 4
Especialist
a
Enfermera 0 0 1 4 2 0 17 24
General
Licenciatur 0 2 1 2 1 0 0 6
ay
postécnico
especialist
a
Total 1 4 5 17 5 4 26 62
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 149
Estos datos dan cuenta que en el IMSS existe una normatividad para ocupar
puestos de especialista y jefatura de mandos medios y altos basado en la
formación postécnica especializada en comparación con la SS donde no hay una
regulación interna en cuanto a los perfiles profesionales para ocupar puestos de
niveles jerárquicos que requieren una preparación especializada. (Ver tabla 17).
Otro dato que se asoció fue la aspiración profesional frente al puesto y categoría
que ocupan actualmente los enfermeros y se encontró coincidencia en ambas
variables, en primer término se tiene que existe una relación significativa entre
categoría de jefes de servicio y el interés por ingresar a maestría en 21 casos,
entre general “C” y maestría en 8 casos; en tanto que, la relación entre general /
“A” hacia el postécnico es de 18, a la especialidad es de 12 y a maestría en 7
casos. (Ver tabla 18).
Tabla N° 18. Categoría que ocupa actualmente y tipo de
estudio que desearía cursar para continuar con sus estudios
Tipo de estudio que desearía cursar para continuar con sus Total
estudios
Curso Especialidad Maestría Doctorado Ninguno
postécnico
Categoría Jefe de 0 0 1 0 0 1
que ocupas Enfermeras
actualmente Jefe de 0 3 21 0 4 28
piso/Servicio
Enfermera 1 1 3 0 3 8
Especialista
Enfermera 3 3 8 0 4 18
General C
Enfermera 18 12 7 0 11 48
General/A
Auxiliar de 1 1 0 0 0 2
Enfermería
Especialista 0 1 2 1 0 4
"C"
Total 23 21 42 1 22 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 150
Esto demuestra que el ostentar una categoría laboral de mayor nivel jerárquico en
una institución de salud pública incentiva el interés por ingresar a un postgrado a
nivel de especialidad o maestría, principalmente; por otro lado, quienes ostentan
niveles operativos básicos en la estructura del departamento de enfermería
aspiran a estudiar principalmente un postécnico o especialidad y en menor grado
una maestría.
En cuanto al puesto que desempeña y la relación con el interés por estudiar se
encontró que 26 casos de niveles de jefatura en mandos medios y altos se
interesan por la maestría en primer término, seguido de interés por especialidad y
algunos casos por postécnico; en cambio, quienes ostentan puesto de especialista
o general se interesan principalmente por maestría y secundariamente hacia
postécnico especializado. (Ver tabla 19).
Tabla N° 19. Puesto que desempeña y tipo de estudi o
que desearía cursar para continuar con sus estudios.
PUESTO Tipo de estudio que desearía cursar para continuar con su Total
formación
Curso Especialidad Maestría Doctorado Ninguno
postécnico
Jefe de Enfermeras 0 1 1 0 0 2
Jefe de 0 1 3 0 0 4
Enseñanza/Calidad
Subjefe de 2 0 3 0 1 6
Enfermeras/Supervisora
Jefe de Piso/Servicio 0 2 19 0 7 28
Enfermera Especialista 4 2 5 1 3 15
Enfermera General C 2 0 2 0 0 4
Enfermera General/A 14 14 8 0 11 47
Auxiliar de Enfermería 1 1 1 0 0 3
Total 23 21 42 1 22 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
P á g i n a | 151
Estos datos revelan que el postgrado de maestría se está perfilando como una
opción formativa de mayor interés en quienes tienen la experiencia de un
desempeño tanto en puestos básicos y especializados como en puestos directivos
en el departamento de enfermería, pero la formación especializada a nivel de
postécnico o postgrado se convierte en una opción con importancia secundaria.
Con base en el análisis de los datos anteriores, existe una diferencia de intereses
derivada del desempeño laboral del personal de enfermería, ya que a menor
categoría impulsa el interés por estudiar un curso postécnico, en tanto que a
menor puesto aumenta el interés por el posgrado de nivel maestría y
secundariamente hacia el postécnico; por otro lado, a mayor categoría es mayor
interés por el postgrado y un desempeño de puestos directivos aumenta la
perspectiva hacia el postgrado. Esta información indica que el desempeño en
puesto y categoría a mayor nivel jerárquico es un elemento que impulsa la
preparación y evolución profesional de enfermería a nivel de postgrado tanto hacia
la especialidad como hacia la maestría.
El servicio en relación con la institución en la que se ubican los enfermeros con
licenciatura es de 29 en hospitalización adulto, de estos 25 son de la SS; destacan
13 ubicados en la toco cirugía y 6 en Gineco-obstetricia, estos en el IMSS; otro
dato relevante es que 12 se desempeñan en las jefaturas de
enfermería/calidad/enseñanza, 10 de ellas en la SS. (Ver tabla 20).
Esta información indica que los enfermeros con licenciatura has sido ubicados en
el IMSS en congruencia con el área especializante para la que fueron formados
como licenciados en enfermería y obstetricia, al ubicarse en los servicio de
P á g i n a | 152
obstetricia en congruencia con los objetivos de la profesionalización para
disminuir los riesgos obstétricos; en cambio, en la SS fueron ubicados
principalmente en hospitalización y a niveles administrativos en relación con los
objetivos de la institución para la mejora de sus procesos en dichas áreas.
Tabla N° 20. Servicio donde está ubicado(a) según hospital de procedencia
SERVICIO Hospital Total
IMSS Secretaría de
Salud
Hospitalización 4 25 29
Medicina preventiva/Consulta 6 6 12
Externa
Urgencias Adultos 6 3 9
Urgencias pediátricas 0 1 1
UCI 2 2 4
UCIN/ Incubadoras 4 6 10
Quirófanos 4 8 12
CEYE 0 1 1
Tococirugía 13 0 13
Gineco-Obstetricia 6 0 6
Jefatura de Enfermería 1 1 2
Subjefatura de Enfermería 1 9 10
TOTAL 47 62 109
FUENTE: trabajo de campo 2008.
De igual forma se describieron los años que llevan desempeñando el puesto
actual y el tipo de puesto que desempeñan y se observó que la mayoría, 52
enfermeros, se ubicaron en el rango de 1 a 5 años; de los cuales 23, de un total
de 28, se desempeñan en jefatura de altos y medios mandos. En el rango entre
6 y 23 años se ubicaron a 57 sujetos, principalmente, con puesto de enfermera
general / “A”. (Ver tabla 21).
P á g i n a | 153
Tabla N° 21. Puesto actual y años desempeñándolo.
Puesto que desempeñas To
AÑO tal
S
Jefe Jefe de Subjefe de Jefe de Enferm Enfer Enfer Auxilia To
de Enseñanza/ Enfermeras/S Piso/Se era mera mera r de tal
Enfer Calidad upervisora rvicio Especi Gener Gener Enfer
meras alista al C al/A mería
1 0 1 1 5 2 0 7 0 16
2 0 0 0 3 1 0 3 0 7
3 1 0 1 2 1 1 4 1 11
4 1 3 1 1 2 0 0 0 8
5 0 0 1 2 3 0 4 0 10
6 0 0 0 1 2 1 1 0 5
7 0 0 2 3 0 0 0 0 5
8 0 0 0 2 0 0 3 0 5
9 0 0 0 0 1 0 0 0 1
10 0 0 0 0 2 0 2 0 4
12 0 0 0 0 0 0 2 0 2
13 0 0 0 1 0 0 1 0 2
14 0 0 0 1 0 0 5 0 6
15 0 0 0 3 0 0 2 0 5
16 0 0 0 1 0 1 0 0 2
17 0 0 0 0 0 1 1 1 3
18 0 0 0 0 1 0 3 0 4
19 0 0 0 1 0 0 4 1 6
20 0 0 0 2 0 0 4 0 6
23 0 0 0 0 0 0 1 0 1
Total 2 4 6 28 15 4 47 3 10
9
FUENTE: trabajo de campo 2008.
Estos datos revelan que las enfermeras con puestos más altos en la jerarquía de
su departamento han sido asignadas a esos niveles recientemente en coincidencia
con el año 2004, en el que se emitió el dictamen de modificación de ley de la SS
para incorporar en el contrato colectivo la categoría de enfermera general “C”, que
corresponde a 16 enfermeras de la SS. Dicho dato reafirma que la formación de
licenciatura en enfermería ha otorgado a las enfermeras de la SS mayor
P á g i n a | 154
posicionamiento para desempeñarse y ejercer liderazgo en la toma de decisiones
en su institución de salud en etapas tempranas de su vida laboral. En tanto que,
en el IMSS las 45 licenciadas en enfermería se han ubicado en puestos de
enfermera general y no han sido recategorizadas, aunque se refirió que se les ha
dado la opción de ubicarlas principalmente en los servicios de toco-quirúrgica y
gineco-obstetricia para desarrollar la función especializante obtenida a través de
su formación con el programa educativo de licenciatura en enfermería y obstetricia
de la ENEO, en correspondencia con los objetivos institucionales adquiridos a
través de la profesionalización del personal de enfermería en área prioritaria.
5.4. Datos generales del Autoconcepto Profesional en Enfermería
Se describen a continuación los resultados globales de los elementos más
significativos, desglosados en cada una de las tres dimensiones, como son el yo
real, el yo desde los otros y el yo ideal.
5.4.1. Percepción desde el yo real a través su realización.
En general, los resultados obtenidos destacan que el indicador con una
frecuencia significativa que favorece el Autoconcepto Profesional de Enfermería
en la dimensión del yo real fue el vocacional, los indicadores favorables, pero en
menor grado fueron ejercida por profesionales controla la actividad y autonomía,
estos con mayor dificultad para su realización en la SS; en cambio, los indicadores
con resultados negativos fueron otorga un servicio único, preparación específica,
asume la responsabilidad y en mayor medida el altruismo, sin una diferencia
significativa entre los dos grupos estudiados respecto a este indicador.
P á g i n a | 155
Respecto a las afirmaciones descriptivas de la imagen que percibe el enfermero
en su práctica 64 reconocen que en ocasiones no han otorgado un cuidado de
enfermería integral y humanizado en su actividad habitual (indicador 1: otorga un
servicio único), de los cuales 27 pertenecen al grupo del IMSS y 37 a las
enfermeras de la SS; en tanto que un 45 no está de acuerdo con esto.
Fueron 94 quienes manifestaron que desempeñan el trabajo que les gusta
(indicador 2: vocacional) y el 15 estuvo en desacuerdo con esta afirmación, 4 del
grupo IMSS y 11 de la SS.
Las que señalaron que actúa con apego a las normas éticas y deberes de
enfermería (indicador 3: ejercida por profesionales) fueron 66 y 43 no estuvo de
acuerdo con esta percepción, entre estos 16 eran del IMSS y 27 de la SS.
Se obtuvieron 61 afirmaciones de enfermeros que establecen relaciones
cooperativas para mantener un alto nivel en la calidad del servicio y/o educación
(indicador 4: controla la actividad) y el 48 estuvo en desacuerdo con este
indicador, lo negaron 21 de los enfermeros del IMSS y 27 de la SS.
Solamente 49 de la población señaló que ha desarrollado las habilidades de
pensamiento reflexivo para la aplicación científica de la metodología del cuidado
(indicador 5: preparación específica) y 60 estuvo en desacuerdo con esta
afirmación, 26 pertenecientes al IMSS y 34 a la SS.
Afirmaron 69 que actúan con base en un juicio clínico y no teme al asumir
decisiones propias en beneficio de los pacientes (indicador 6: autonomía), en tanto
que el 40 opinó en desacuerdo con este indicador, 15 del grupo IMSS y 25 de la
SS.
P á g i n a | 156
Tabla N° 22. Dimensión percibida desde el Yo Real
INDICADOR IMSS SS TOTAL
SOCIOLÓGICO F F F
Servicio Único
De acuerdo 27 37 64
En desacuerdo 20 25 45
Vocacional
De acuerdo 43 51 94
En desacuerdo 4 11 15
Ejercida por profesionales
De acuerdo 31 35 66
En desacuerdo 16 27 43
Controla la actividad
De acuerdo 26 35 61
En desacuerdo 21 27 48
Preparación Específica
De acuerdo 21 28 49
En desacuerdo 26 34 60
Autonomía
De acuerdo 32 37 69
En desacuerdo 15 25 40
Asume su responsabilidad
De acuerdo 22 19 41
En desacuerdo 25 43 68
Altruismo
De acuerdo 41 54 95
En desacuerdo 6 8 14
Total 47 62 109
FUENTE: Trabajo de campo 2008
Se declaró que 41 enfermeros planifican y administran un cuidado integral
y seguro de acuerdo a la orientación teórica metodológica y normativa adoptada
por la institución donde se desempeñan (indicador 7: asume la responsabilidad) y
68 emitieron una respuesta desfavorable, 25 eran del grupo IMSS y 43 de la SS.
P á g i n a | 157
Además, 95 reconocieron que el principal motivo de estudiar la licenciatura fue
determinado por la promoción a una plaza superior para mejorar el ingreso
(indicador 8: altruismo), 41 eran del grupo IMSS y 54 del grupo SS y 14 opinó
negativamente al respecto, 6 del IMSS y 8 de la SS. (Ver tabla 22)
5.4.2. Percepción desde el yo a través de los otros.
De las afirmaciones que percibieron los enfermeros a través de la experiencia
retomada desde otras personas que les resultan significativas en el contexto de su
institución de salud (Ver tabla 23), el 75 afirmaron que el personal médico de su
área de trabajo identifica su actividad de enfermería de forma profesional
(indicador 1: otorga un servicio único) y 34 estuvo en desacuerdo con esta
percepción, entre estos últimos el 13 fueron del IMSS y el 21 de la SS.
Fueron 49 quienes aseguraron que el ámbito de trabajo les da la oportunidad de
realizar plenamente su función profesional (indicador 2: vocacional) y 60 lo
negaron 28 del grupo IMSS y en la SS fueron 32.
Se tuvieron 86 los enfermeros que manifestaron percibir estimación y respeto de
sí mismos y de sus colegas al otorgar un cuidado de calidad (indicador 3: ejercida
por profesionales) y el 23 consideró que esto no sucede en la práctica, esta
tendencia negativa está presente de forma considerable en el grupo IMSS con 15
en relación al 8 de los enfermeros de la SS.
Fueron 86 los enfermeros que expresaron que las asociaciones de enfermería en
su región trabajan activamente para conseguir la regulación de la práctica
profesional y promover la actualización continua (indicador 4: controla la actividad)
P á g i n a | 158
y un 23 no estuvo de acuerdo, sobretodo la percepción desfavorable se acentuó
moderadamente con12 enfermeros en el grupo IMSS, frente a 11 de la SS.
Respecto a las oportunidades laborales que otorgó la institución de salud,
necesarias para favorecer la formación (indicador 5: preparación específica), 75
opinó que sí se les dio, esta percepción favorable se presentó mayormente en el
grupo de la SS en 47 sujetos y en el IMSS fueron 28; asimismo, 34 afirmaron que
no se les apoyó, agudizándose esta situación en 19 enfermeros del IMSS y en 15
de la SS.
En cuanto al criterio de los jefes inmediatos a su categoría, 88 consideraron que
valoran y apoyan la efectividad de su participación dentro del equipo de salud, al
tomar decisiones importantes para el cuidado del paciente (indicador 6:
autonomía) y el 21 percibió una valoración negativa en su actuar, sin encontrar
una diferencia significativa en ambos grupos.
Se tuvo que 94 opinaron que los supervisores juzgan la calidad de su trabajo
basados en competencias y funciones bien diferenciadas por la categoría que
ocupan en la institución (indicador 7: asume la responsabilidad) y el 15 estuvo en
desacuerdo con la afirmación, sin encontrar diferencia significativa entre los dos
grupos.
Fueron 78 quienes percibieron estar convencido que en la institución donde se
desempeña se establecerán lineamientos para garantizar la recategorización del
licenciado en enfermería y con ello aumentarán sus ingresos (indicador 8:
altruismo), pero 31 consideraron que esto no va a suceder y es mayor la
incertidumbre en este aspecto en 26 enfermeros del grupo de la SS, a pesar de
P á g i n a | 159
que en ésta institución ya se han dado las promociones de jerarquía derivados de
la formación profesional.
Tabla N° 23. Dimensión percibida desde el y o desde los otros.
INDICADOR IMSS SS TOTAL
SOCIOLÓGICO F F F
Servicio Único
De acuerdo 34 41 75
En desacuerdo 13 21 34
Vocacional
De acuerdo 19 30 49
En desacuerdo 28 32 60
Ejercida por profesionales
De acuerdo 32 54 86
En desacuerdo 15 8 23
Controla la actividad
De acuerdo 35 51 86
En desacuerdo 12 11 23
Preparación Específica
De acuerdo 28 47 75
En desacuerdo 19 15 34
Autonomía
De acuerdo 37 51 88
En desacuerdo 10 11 21
Asume su responsabilidad
De acuerdo 40 54 94
En desacuerdo 7 8 15
Altruismo
De acuerdo 42 36 78
En desacuerdo 5 26 31
Total 47 64 109 100
FUENTE: Trabajo de campo 2008
P á g i n a | 160
Se puede observar que en la dimensión del yo desde los otros existe en general
una tendencia moderadamente favorable hacia la formación de la Autopercepción
Profesional de Enfermería, sólo se percibió una experiencia negada en el
indicador vocacional; sin embargo, se presentó un porcentaje mayor en el grupo
del IMSS que afirmó desacuerdo en los indicadores vocacional, ejercida por
profesionales, controla la actividad y preparación específica percibiendo mayor
dificultad para integrar estos elementos a la autopercepción profesional y, en
cambio, en el indicador referido al altruismo se invirtió esta tendencia, mostrando
mayor negación en el grupo de la SS.
Esto puede explicar que en los enfermeros del IMSS existen elementos del
contexto, generados a partir de la percepción dada desde las personas que son
significativas para ellos, que están afectando negativamente su autopercepción.
Este fenómeno es más significativo que en el grupo de la SS en los indicadores
vocacional, ejercida por profesionales, controla la actividad y preparación
específica; asimismo, los enfermeros del IMSS revelan mayores expectativas de
reconocimiento profesional en su ámbito clínico por la formación adquirida y, en
cambio, los enfermeros de la SS muestran incongruencia entre el reconocimiento
favorable que perciben de los otros y la falta de correspondencia entre la
oportunidad para realizarse y regular su función ante la Institución, a pesar de ya
estar normado el procedimiento para la recategorización de su actividad
profesional, es decir, no tienen confianza plena de que su función será establecida
tanto oficialmente como en su perfil laboral.
P á g i n a | 161
5.4.3. Percepción desde el yo ideal conceptualizado a través de lo
formativo.
En cuanto a la percepción que tiene el personal de enfermería desde su formación
(Ver tabla 24), 50 opinaron que el cuidado adquirido se basa en una visión global
del ser humano (indicador 1: otorga un servicio único) y 59 no estuvo de acuerdo,
esto en 29 enfermeros del grupo IMSS y en 30 de la SS.
También 62 afirmaron que el prestigio de la profesión se fundamenta en la
actividad humanista y el reconocimiento social obtenido (indicador 2: vocacional),
con mayor énfasis en 38 enfermeros del grupo de la SS y el 48 no estuvo de
acuerdo, con 23 del grupo IMSS y 24 de la SS con 22%. Esto revela una
percepción negativa sobre los elementos idóneos que determinan el aspecto
vocacional obtenido a través de lo formativo en ambos grupos.
Igualmente, 62 sostuvo que el código de ética guía la práctica con base en
estándares de excelencia y es coherente con la legislación del ejercicio de
enfermería (indicador 3: ejercida por profesionales), esta afirmación se dio en 38
sujetos del grupo de la SS y en 24 del IMSS, pero 47 no estuvo de acuerdo con
esta afirmación, presentándose este elemento en 23 enfermeros de la población
IMSS y en 24 de la SS.
Asimismo, 71 han comprobado que estar colegiado en una asociación de
enfermería promueve la cooperación y eleva el nivel profesional (indicador 4:
controla la actividad), pero 38 manifestaron una tendencia negativa y este
elemento se presentó en igual frecuencia en 19 enfermeros de cada institución.
P á g i n a | 162
Fueron 72 quienes reconocieron que las IES en enfermería ofertan programas
acordes a las necesidades formativas y de salud para dar la posibilidad de
estudiar una licenciatura con prestigio universitario (indicador 5: preparación
específica), este indicador se manifestó en 48 enfermeros del grupo SS, pero 37
opinó en desacuerdo, sobretodo 23 del grupo IMSS. Es relevante este dato, sobre
todo si se tiene en cuenta que la IES de procedencia en el caso del grupo IMSS
fue principalmente la ENEO a través del SUA en la SS y en el IMSS y en el caso
de la SS se identificaron en similitud de porcentajes tanto escuelas locales (ESEM
y ESEC) como nacionales (ENEO, Politécnico) a través del SUA.
Respecto al rol de enfermería actual, 64 percibieron que establecen una relación
de colaboración con el paciente, tienen una intervención bien diferenciada y
participa como agente de cambio en la solución de problemas de los individuos
(indicador 6: autonomía), este rol se aprecia en 40 enfermeros de la SS, pero 45
estuvieron en desacuerdo, sobretodo en 23 del grupo del IMSS frente a 22 de la
SS.
Se observó que 39 sujetos opinaron que la práctica de enfermería debe estar
sustentada en una orientación teórica - filosófica y metodológica y asumir un
código de ética contemplado en la legislación vigente (indicador 7: asume la
responsabilidad) y la mayoría, 70 enfermeros, negaron esta percepción, esta
afirmación fue identificada en forma similar al indicador asume la responsabilidad
de la dimensión del yo real experimentada por los enfermeros. Este indicador
mostró una similitud de respuestas en ambos grupos, lo que otorga mayor
consistencia interna en esta afirmación.
P á g i n a | 163
Tabla N° 24. Dimensión percibida desde el Yo Ideal.
INDICADOR IMSS SS TOTAL
SOCIOLÓGICO F F F
Servicio Único
De acuerdo 18 32 50
En desacuerdo 29 30 59
Vocacional
De acuerdo 24 38 62
En desacuerdo 23 24 48
Ejercida por profesionales
De acuerdo 24 38 62
En desacuerdo 23 24 47
Controla la actividad
De acuerdo 28 43 71
En desacuerdo 19 19 38
Preparación Específica
De acuerdo 24 48 72
En desacuerdo 23 14 37
Autonomía
De acuerdo 24 40 64
En desacuerdo 23 22 45
Asume su responsabilidad
De acuerdo 16 23 39
En desacuerdo 31 39 70
Altruismo
De acuerdo 8 23 31
En desacuerdo 39 39 78
Total 47 62 109
FUENTE: Trabajo de campo 2008
Finalmente, 31 consideraron que el interés por hacer las cosas mejor es el rasgo
principal que debe sustentar la formación de los enfermeros (indicador 8:
altruismo), siendo 23 del grupo SS y 8 del IMSS, mientras que 78 estuvo en
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desacuerdo con dicha afirmación, 39 de cada grupo, situación que se relaciona de
manera similar en la dimensión del yo real. La estimación de esta respuesta
negada indica un porcentaje elevado de enfermeros que no anteponen el interés
por mejorar la profesión, sino que atiende a otros intereses personales, en
coincidencia con este indicador en el yo real se afirma que el interés es más bien
lucrativo.
5.5. Análisis estadístico del instrumento para conocer la Autopercepción
Profesional.
Para el análisis de los resultados se inició con la descripción general de cada uno
de los indicadores de Autopercepción Profesional de Enfermería y se contrastaron
estos rasgos de acuerdo a las afirmaciones de cada grupo; enseguida se realizó
un análisis estadístico a través de la aplicación de una prueba paramétrica de
correlación de Pearson entre los indicadores del yo real frente al yo desde los
otros y del yo real frente al yo ideal y se plasmó este comparativo, entre las
dimensiones del yo, a través de un diagrama mediante dos círculos superpuestos
que englobaron los indicadores sociológicos de la profesión que fueron
congruentes, los distorsionados y los negados. (Diagrama 2).
El análisis de la autopercepción se llevó a cabo confrontando las dimensiones
descritas por Rogers (1993), como son: el yo real, el yo a través de los otros y el
yo ideal; se cruzaron dos dimensiones a la vez partiendo del yo real en cada
comparación y se identificó el nivel de significancia bilateral a través de la prueba
de correlación de Pearson aplicada a los 8 indicadores que caracterizan a una
profesión; se utilizó esta prueba paramétrica para darle el rigor investigativo al
P á g i n a | 165
instrumento de índole cuantitativa, aunque con una consistencia interna
eminentemente cualitativa, con la finalidad de correlacionar objetivamente cada
una de las tres dimensiones del yo profesional que conforman la Autopercepción.
Este análisis se representa en forma de diagrama con dos círculos superpuestos
referidos por Engler (1996) de la siguiente forma:
Diagrama 2.
Autopercepción Profesional de Enfermería:
Estado de tensión Psíquica
Experiencias
Experiencias
Distorsionadas 3
A Negadas B
4
Estructura 2 Experiencia
7 1
del Yo 5
8
6
Experiencias congruentes
Indicadores sociológicos de la profesión: 1) Otorga un Servicio Único, 2) Vocacional,
3) Ejercida por profesionales, 4) Controla la actividad, 5) Preparación específica,
6) Autonomía, 7) Asume su responsabilidad y 8) Altruismo.
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Esta representación del análisis concreto de los datos aportados del formulario
autoadministrado sobre la Autopercepción Profesional de Enfermería plasmado a
través del diagrama anterior, surge al cruzar uno a uno los 8 criterios sociológicos
de la profesión en las 3 dimensiones del yo y se encontró una correlación de
Pearson significativa del indicador servicio único del yo real frente al yo ideal
porque tuvo una significancia estadística negativa de .804; igualmente, el altruismo
del yo real frente al yo desde los otros con una significancia alta negativa de .991 y
una correlación significativa negativa de .538 con el yo ideal.
Lo anterior indica que cuando no se otorga un cuidado integral y humanizado en la
actividad habitual de enfermería está correlacionado con no haber aprendido que
el cuidado de enfermería está basado en una visión global del ser humano.
De la misma forma se encontró que el principal motivo de estudiar licenciatura
estuvo determinado por la promoción de una plaza superior para obtener mejor
ingreso y esto se correlacionó altamente de forma negativa cuando los enfermeros
expresaron estar convencidos de que la institución de salud no les establecerá los
lineamientos para garantizar su recategorización como licenciado en enfermería y
con ello aumentar sus ingresos; asimismo, otro elemento que se correlacionó
negativamente a este elemento fue que el interés por hacer las cosas mejor no es
el rasgo principal que debe sustentar la formación de los enfermeros.
Esto implica que el cuidado profesionalizado que debe caracterizar la esencia de
enfermería se ve limitada en el proceso de la incorporación a la autopercepción
profesional a consecuencia de percibir que su actividad otorgada no ha logrado
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ganarse este reconocimiento por los profesionales de medicina con los que se
relaciona en su ámbito clínico; a este elemento se agrega que no son motivados
por ejercer de la mejor forma, sino que los intereses que están prevaleciendo en
su actuar son los personales por obtener una mejor remuneración antes que
elevar el estatus y darle carácter de profesión a la enfermería.
Esta situación hace evidente que la profesión de enfermería se ha constituido
como una profesión de bajo perfil profesional al anteponer los intereses
personales antes que los de la profesión. En este aspecto se observó que en las
instituciones no se han otorgado los lineamientos para reconocer su actividad en
función de su formación y la actividad realizada con profesionalismo; sin embargo,
el problema de fondo en este aspecto es debido a que el fin principal que
promueve la profesionalización no ha sido por mejorar su actividad, situación por
la que fue creado y apoyado este programa en las instituciones educativas y de
salud, sino que atiende a intereses más bien personales por obtener una
remuneración y/o puesto más elevado, se busca un reconocimiento más de índole
lucrativa que el reconocimiento social por la actividad que se desarrolla.
Un aspecto fundamental de este análisis representa que los elementos adquiridos
desde lo formativo en la evolución del cuidado profesionalizado no se han
logrado realizar en la experiencia profesional a plenitud; incluso son los elementos
que más influyen en la percepción negativa, manifestada por los enfermeros de
ambos grupos y con una acentuación mayor en el grupo de enfermeros del IMSS,
al no tener establecidos ni aceptados los lineamientos oficialmente para su
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recategorización y causar un estado mayor de tensión psíquica que no permite
una autopercepción profesional favorable.
Los datos anteriores describen que los indicadores con mayor significancia
negativa respecto a la autopercepción profesional que resultaron de comparar el
yo real frente al yo desde los otros fueron el servicio único frente a ejercida por
profesionales y controla la actividad con .480, simultáneamente; frente a la
preparación específica con .667 y frente al asumir su responsabilidad obtuvo una
significancia de .914 considerada alta.
En el mismo indicador servicio único del yo real frente al yo ideal se encontró una
significancia negativa alta frente a los indicadores servicio único .804, controla la
actividad .900, preparación específica .768, autonomía .821 y altruismo .608 y
significancia moderada de .481 en lo vocacional. Esto implica que el no otorgar un
cuidado integral y humanizado se relaciona con los elementos contextuales que se
perciben en la institución de salud, que incluyen no recibir las oportunidades
laborales para favorecer su formación y más aún porque los supervisores de
enfermería no juzgan la calidad de su trabajo basados en competencias y
funciones bien diferenciados por la categoría que ocupa. Otro factor que se
relaciona moderadamente con este elemento es debido a que los licenciados en
enfermería de su ámbito de trabajo no manifiestan estimación y respeto en el
cuidado que otorgan y las asociaciones de su región no trabajan activamente para
regular la práctica y promover la actualización.
Entre los elementos simbolizados a través de lo formativo como idóneos y que
afectan significativamente en este proceso de caracterizar el servicio único de
P á g i n a | 169
enfermería se encontró cuando: el cuidado de enfermería que se ha adquirido no
está basado en una visión global del ser humano; comprueban que estar
colegiado en una asociación de enfermería no ha promovido la cooperación ni
elevado el nivel profesional; reconocen que las instituciones de educación superior
en enfermería no ofertan los programas acordes a las necesidades formativas y de
salud; dicen que no cuentan con una licenciatura de prestigio universitario;
afirman que su rol actual no establece una relación de colaboración con el
paciente, no tiene una función bien diferenciada ni participa como agente de
cambio en la solución de problemas de los individuos; cuando consideran que el
interés por hacer mejor las cosas no es el rasgo principal que sustenta la
formación de los enfermeros y; otro elemento que se relaciona en menor
significancia, es que han aprendido que el prestigio de la profesión no se
fundamenta en la actividad humanista y el reconocimiento social obtenido.
El indicador referido a lo vocacional en la dimensión yo real frente al yo desde los
otros cobra significancia negativa alta de .871 frente al altruismo. El elemento
vocacional se percibe como no desempeñarse en el trabajo que les gusta a los
enfermeros y esto se correlaciona altamente al expresar que no están
convencidos de que la institución de salud en donde se desempeñan establecerá
los lineamientos para garantizar la recategorización y el aumento del ingreso del
licenciado en enfermería.
Los indicadores sociológicos ejercida por profesionales y controla su actividad se
manifiesta una percepción positiva al confrontar con los indicadores de la
dimensión del yo real frente al yo desde los otros y al comparar igualmente el yo
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real frente al Ideal y estos elementos ponen de manifiesto, respecto al primer
indicador ejercida por profesionales, que actúan con apego a la ética y deber de
enfermería relacionada con establecer relaciones cooperativas y de calidad en la
práctica y educación de enfermería y afirmar que el código de ética guía la
práctica con base en estándares de excelencia y es coherente con la ley del
ejercicio de enfermería; de la misma forma el indicador controla su actividad lo
expresan como una tendencia positiva a establecer relaciones cooperativas para
mantener un alto nivel en la calidad del servicio otorgado y esto se relacionan con
el hecho de que las asociaciones de enfermería trabajan activamente para
conseguir la regulación de la práctica profesional y promover la actualización
continua; así como por comprobar que estar colegiado en una asociación de
enfermería promueve la cooperación y elevación del nivel profesional.
Se encontró una significancia negativa moderada de .480 en el indicador de
preparación específica al confrontar el yo real frente al yo desde los otros y una
significancia positiva frente al yo ideal. Esto afirma que perciben no haber
desarrollado las habilidades de pensamiento reflexivo para la aplicación científica
de la metodología del cuidado relacionado con que la institución de salud no le ha
otorgado las oportunidades laborales necesarias para favorecer su formación; en
cambio, reciben una consideración positiva cuando reconocen que la institución de
educación superior de enfermería oferta programas acordes a las necesidades
formativas y de salud para dar la posibilidad al personal de enfermería de estudiar
una licenciatura de prestigio universitario.
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El indicador de la autonomía se percibe moderadamente negativo ante el indicador
de ejercida por profesionales y altruismo cuando se confrontaron el yo real frente
al yo desde los otros y no se apreciaron incongruencias entre los indicadores del
yo real frente al yo ideal.
La autonomía se percibe negativa cuando no se actúa con base en un juicio
clínico y se tiene temor de asumir decisiones propias en beneficio de los pacientes
y esto adquiere una significancia negativa moderada cuando el personal con
licenciatura en enfermería de su ámbito laboral no manifiestan estimación y
respeto de sí mismos y de sus colegas al otorgar cuidados de calidad y también
cuando opinan que la institución donde se desempeñan no establecerá los
lineamientos para garantizar la recategorización del licenciado en enfermería y con
ello aumentar sus ingresos. Aunque se percibe una consideración positiva cuando
asumen que el rol de enfermería actual establece una relación de colaboración
con el paciente, tiene una intervención bien diferenciada y participa como agente
de cambio en la solución de problemas de los individuos.
Respecto al indicador asume su responsabilidad se observó una autopercepción
favorable al realizar la confrontación entre las tres dimensiones del yo; esto
muestra que los enfermeros planifican y administran un cuidado integral y seguro
de acuerdo a la orientación teórica-metodológica y normativa adoptada por la
institución de salud donde se desempeñan y este elemento se fortalece cuando
los supervisores juzgan la calidad de su trabajo basados en competencias y
funciones bien diferenciadas por la categoría que ocupa en la institución y más
aún se reafirma positivamente la autopercepción profesional porque están
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convencidos de que la práctica de enfermería debe estar sustentada en una
orientación teórica-filosófica-metodológica y asumir un código de ética
contemplado en la legislación en materia de salud vigente.
En el análisis del último criterio sociológico de las profesiones, el altruismo reporta
uno de los elementos que mayor significancia negativa en la confrontación de las
tres dimensiones del yo; en primer término, al confrontar el yo real frente al yo
desde los otros se tuvo una percepción con significancia negativa alta en los
indicadores controla la actividad, autonomía y altruismo; por otra parte, cuando se
comparó el yo real frente al yo ideal se observó una significancia negativa media
del altruismo frente a preparación específica y reportan una significancia negativa
alta frente a otorgar un servicio único, vocacional, controla la actividad,
autonomía, asume su responsabilidad y altruismo.
Lo referido anteriormente revela que el principal motivo de estudiar la licenciatura
estuvo determinado por la promoción de una plaza superior para obtener un
mejor ingreso, se presenta cuando perciben que: las asociaciones de enfermería
en su región no trabajan activamente para conseguir la regulación de la práctica
profesional y promover la actualización continua; si sus jefes inmediatos no
valoran y apoyan la efectividad de su participación dentro del equipo de salud al
tomar decisiones importantes para el cuidado del paciente y cuando están
convencidos que en la institución donde se desempeñan no establecerá los
lineamientos para garantizar la recategorización del licenciado en enfermería y con
ello aumentar sus ingresos.
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En el yo ideal se reafirma una correlación altamente negativa cuando: comprueba
que estar colegiado en una asociación de enfermería no promueve la cooperación
y elevación del nivel profesional; supone que el rol de enfermería actual no
establece una relación de colaboración con el paciente no tiene una intervención
bien diferenciada ni participa como agente de cambio en la solución de problemas
de los individuos y al aceptar que el interés por hacer las cosas mejor no es el
rasgo principal que sustenta la formación de los enfermeros.
CAPÍTULO VI.
Discusión y Conclusiones.
6.1. Discusión.
En términos generales, los datos obtenidos a través de la entrevista
autoadministrada diseñada para describir la Autopercepción Profesional permiten
afirmar que el universo se conformó por la población total de enfermeros que
cursaron su formación complementaria del nivel técnico a licenciatura en
enfermería, durante el periodo de 1991 al 2007, se aplicó el instrumento a 109
enfermeros equivalente al 90.83% y se excluyeron a 11 que correspondió a
9.17%, la población se distinguió en dos grupos derivada de la adscripción laboral
en el ámbito clínico del IMSS o de la SS .
La información permitió caracterizar a la población en los aspectos personales,
académicos y laborales; concluyendo que la profesionalización se dio
predominantemente en el sexo femenino, siendo 108 enfermeras y sólo un
enfermero, con una media de edad de 41.9 años, en un rango más frecuente entre
los 41 y 50 años en el IMSS y entre los 36 y 45 años en la SS; prevaleció el
P á g i n a | 174
estado civil de casados en ambos grupos con 71 casos en total, seguida de 11
divorciados en el grupo SS y 8 solteros en cada grupo.
Los datos académicos revelaron que los programas enfocados a la
profesionalización surgieron con mayor impulso de la ENEO a partir del 2000 a
través del SUA y en convenio con las instituciones de salud locales, aunque el
pionero del programa complementario de licenciatura en enfermería fue a nivel
local la ESEM/UAS en 1991 y continuó ofertando el programa permanentemente
desde el 2005 ante las necesidades formativas del personal de salud.
Los principales centros educativos enfocados a la profesionalización del grupo
IMSS se derivaron de la ENEO y en el grupo de la SS de la ESEM/UAS y en
segundo término de la ENEO. El tiempo de estudio en el IMSS fue de 1 año
predominantemente y en la SS fue de 1.5 a 2 años en su mayoría.
El grupo IMSS recibió mayor impulso de estudiar el programa de la ENEO debido
a un convenio pactado para profesionalizar al personal de enfermería con recursos
propios, pero el mismo programa y la formación del grupo SS fue más diversa y
prolongada, de acuerdo a los programas de la ESEM.
Otro dato mostró que los enfermeros del IMSS contaron con mayor preparación
postécnica, adicional a la licenciatura, en contraste con la SS, donde a partir del
2004 fue reconocida y remunerada oficialmente la licenciatura en enfermería como
general “C”. Respecto al nivel postécnico que ostentaron, principalmente fueron
administración y docencia más otro postécnico adicional, esto con predominio en
el grupo IMSS y le siguieron en importancia el de intensivista y quirúrgica.
P á g i n a | 175
Es conveniente señalar que para ocupar el puesto de jefe de piso o servicio en el
IMSS se requiere acreditar dos postécnicos, el de administración y docencia y otro
más en cualquier especialidad básica, pero en la SS no se dieron estos requisitos,
ya que con el nivel Licenciatura las enfermeras se ubicaron en puestos directivos
de mandos altos y medios, tales como Jefe de Enfermeras, de Calidad,
Supervisoras y Jefes de Servicio.
El proceso de titulación fue eficiente en ambos grupos, pero se observó menor
índice en el grupo egresado de la ESEM en dicho proceso.
Se observó mayor aspiración por estudiar Maestría con énfasis en Enfermería,
seguida de Postécnicos y Especialidad orientados hacia Administración,
Quirúrgica y Pediatría, principalmente.
Se observó que los requisitos contractuales para promoción escalafonaria en cada
institución de salud se relacionó con el grado que aspiran a cursar; de tal forma,
en el IMSS se inclinan hacia el nivel postécnico y la especialidad y en la SS hacia
la especialidad y maestría y escasamente hacia un doctorado.
El lapso que transcurrió entre la formación de Enfermera General a Licenciatura
en Enfermería se ubicó entre los 16 a 20 años, con una media de 16.4 años y fue
menor el lapso que transcurrió en el grupo SS, ubicados con mayor frecuencia
entre los 6 a 20 años en comparación con el grupo IMSS que fue de los 11 a 25
años principalmente.
Al asociar el lapso de estudios con la aspiración profesional, se encontró mayor
interés por formarse a nivel de postgrado en las etapas medias de la experiencia
profesional, ubicada entre los 10 a 18 años, posterior a la formación técnica.
P á g i n a | 176
De igual forma se observó que la mayoría desarrolla la función de enfermera
general, aunque es significativo el personal con categoría de general “C”, sólo
reconocida en la SS que desarrolla la función de general y le sigue en importancia
el de jefe de servicio.
Al asociar categoría y requisito académico se observó mayor claridad y
congruencia del perfil requerido en el IMSS para ostentar la categoría de jefe de
servicio al acreditar dos postécnicos, como son el de administración y otro en área
de especialidad y en el caso de especialista al requerirse la formación postécnica
especializada; en cambio en la SS se observó que no es tan específica la
normatividad para asignar la categoría de jefe de servicio o altos mandos y en el
caso de especialista si se requiere la formación postécnica especializada, aunque
el acreditar el nivel Licenciatura en Enfermería ha sido un factor determinante para
ostentar las categorías de jefe de servicio y altos mandos, así como el de general
“C”. Este aspecto indica más énfasis de las políticas institucionales hacia la
profesionalización de la actividad que el enfoque hacia el desarrollo de las
competencias especializadas en enfermería.
Por otro lado, al contrastar el puesto frente a la categoría y el requisito académico
para ocuparlo se observó mayor homogeneidad en la normatividad para
desarrollar el puesto en el IMSS en congruencia con la categoría que ostenta,
basada en la formación postécnica en administración y docencia más otro
postécnico especializado para desarrollar puestos directivos de altos y medios
mandos, y en el caso de la SS la institución ha sido más flexible en sus políticas,
ya que se les ha otorgado a los Licenciados en Enfermería mayor espacio para su
P á g i n a | 177
desarrollo en puestos directivos de altos y principalmente en mandos medios y a
las enfermeras con preparación postécnica más licenciatura se les ubicó
principalmente en puestos de especialistas y pocos casos en niveles directivos.
Finalmente se confrontaron puesto y categoría frente al tipo de estudio que
aspiran cursar y coincide principalmente que a menor puesto y/o categoría es
mayor el interés por estudiar un curso postécnico y a mayor jerarquía en la
categoría y/o puesto aumenta el interés por estudiar un postgrado, principalmente
de nivel maestría, como un elemento que impulsa la educación continua y
evolución profesional en la población estudiada.
La primera parte de la investigación inició con la fase cualitativa mediante
entrevistas en profundidad a 11 enfermeras y 11 médicos en proporción del 10%
de la población total distribuida en cada institución de salud, el método de análisis
de la información fue hermenéutico y con un orden sistemático para identificar
categorías y subcategorías o familias de códigos y así establecer las dimensiones
de la autopercepción que representaban. Se triangularon las expresiones de las
enfermeras frente a la de los médicos y con base en la evaluación dicotómica de
las opiniones enfocadas a explorar los 8 indicadores sociológicos descritos por
Cortina (1996) y se representaron en un diagrama propuesto por Rogers (1993)
para apreciar la autopercepción, encontrando un Estado de Tensión Psíquica aún
mayor que la percibida en los resultados de la entrevista cerrada
autoadministrada.
En primer término, el análisis de los resultados cualitativos derivados de las
entrevistas abiertas indica que la opinión triangulada entre el profesional médico
P á g i n a | 178
difiere respecto a la percepción que tiene la enfermera formada con licenciatura y
se ha incorporado a su área de servicio, pero tal parece que esta diferencia no
afecta negativamente la propia imagen profesional que tiene de sí misma la
enfermera, más bien parece que esta valoración del médico si es significativa e
importante y más positiva de la que manifiesta la propia enfermera; es decir, la
enfermera tiende a emitir juicios de valor más abiertos y críticos de su propia
imagen ante los demás, pero se acentúa este juicio cuando habla de la imagen
profesional de la enfermera en tercera persona. Este aspecto es mencionado por
Rogers como la tendencia egoísta de las personas cuando atribuyen a otros las
adversidades o fallas; en el campo de enfermería, esto puede estar relacionado
con el conocimiento que tiene del fenómeno en su campo de competencia y
posiblemente refleja de manera implícita la desunión y falta de impulso del gremio
hacia el esfuerzo que está realizando sus colegas o, siendo autocríticas,
representaría para sí mismas analizar su evolución en la enfermería profesional.
Las experiencias congruentes del análisis hermenéutico derivado de la fase
cualitativa, percibidas plenamente como positivas hacia el autoconcepto
profesional se refieren al otorgar un servicio único; las experiencias distorsionadas
fueron ubicadas en los indicadores vocacional, ejercida por profesionales y
altruísmo, al haber tanto semejanzas como algunas diferencias en las
apreciaciones de ambos informantes y de ambas instituciones de salud y los
indicadores que se percibieron con tendencia negativa para el autoconcepto
profesional, al ser muy significativa la incongruencia en la triangulación de
información y que se requiere dar prioridad para evitar actitudes negativas en la
P á g i n a | 179
realización profesional, fueron: controla la actividad, preparación específica,
autonomía y asume su responsabilidad.
En la segunda fase cuantitativa, a través de los resultados obtenidos con la
entrevista autoadministrada cerrada, se identificaron las congruencias entre los
elementos del contexto obtenidos por la percepción del yo real frente al yo desde
los otros y del yo real frente a la percepción del yo ideal y de la misma forma
fueron representados con el diagrama propuesto por Rogers (Engler, 1996).
Dichas congruencias fueron importantes para identificar los elementos favorables
del contexto que están interviniendo para integrar el autoconcepto profesional
positivo y en el caso de ser negativas para referir los elementos que causan
distorsión y negación y en consecuencia un estado de tensión psíquica.
Asimismo, se identificó la relación entre estas dimensiones expresadas por la
población de estudio en dicho instrumento diseñado y se triangularon los
resultados con lo manifestado en las entrevistas abiertas tanto por el personal de
enfermería como por el personal médico, con la intención de expresar los
elementos que están contribuyendo a integrar el autoconcepto profesional positivo
y presentar una propuesta ante las instituciones educativas y de salud que
participan en este proceso.
Al realizar el análisis de los resultados obtenidos en la fase cuantitativa a través de
la entrevista autoadministrada sobre la Autopercepción Profesional de Enfermería,
se encontró un estado general de incongruencia entre el yo percibido y el yo real,
ya que las experiencias simbolizadas no representan todas las reales porque
algunas son negadas o distorsionadas en menor o mayor grado y esto Rogers lo
P á g i n a | 180
aplica cuando el yo percibido no representa las experiencias verdaderas del
organismo, se vuelve cada vez más difícil para el yo satisfacer las necesidades
del organismo y se desarrolla una sensación de ansiedad o incertidumbre que
puede conducir a una desadaptación o en situaciones más difíciles, la negación
de algunos elementos pueden conducir a una serie de actitudes negativas y
reprimidas derivadas de un estado de tensión psíquica cada vez mayor. En este
proceso la consideración negativa de los demás ocasiona un autoconcepto
inadecuado.
Lo cual indica que existen algunos elementos, derivados del contexto y desde lo
formativo, que influyen en un estado de tensión psíquica el cual impide una
favorable Autopercepción Profesional del Enfermero.
Entre los elementos que simbolizan una autoconsideración positiva o una
congruencia relativa de las experiencias del yo percibido frente al yo real se
describen a los indicadores: ejercida por profesionales, controla la actividad y
asume su responsabilidad.
Los indicadores que reflejan experiencias negadas; es decir, que no corresponden
al yo real, son: ofrece un servicio único frente a preparación específica y asume
su responsabilidad del yo desde los otros (generado a partir del contexto);
además, al comparar el indicador servicio único del yo real frente al yo ideal
(desde lo formativo) se observó negada la afirmación ante los indicadores otorga
un servicio único, vocacional, controla la actividad, preparación específica,
autonomía y altruismo; el segundo indicador del yo real negado significativamente
fue el altruísmo frente a controla la actividad, autonomía y altruismo del yo desde
P á g i n a | 181
los otros, así como los indicadores otorga un servicio único, vocacional, controla
la actividad, autonomía, asume su responsabilidad y altruismo del yo ideal.
Dichas experiencias negadas deben atenderse en lo inmediato para no generar la
expresión de actitudes reprimidas o negativas en su actividad profesional.
Las experiencias distorsionadas, que surgen cuando las experiencias
simbolizadas no reflejan todas las reales y tienden hacia la dislocación o
alejamiento del yo real, surgieron al confrontarse con el yo desde los otros y estos
indicadores fueron: lo vocacional frente al altruismo, la preparación específica
frente a preparación específica y la autonomía frente a ejercida por profesionales y
altruismo. En este caso, si las expresiones distorsionadas no se atienden pueden
resultar cada vez más difícil de sostener y conducir al estado de tensión psíquica.
Esto implica que el cuidado profesionalizado que debe caracterizar la esencia de
enfermería se ve limitada en la incorporación de la autopercepción profesional a
consecuencia de identificar que su actividad otorgada no ha logrado ganarse este
reconocimiento por los profesionales de medicina con los que se relaciona en su
ámbito clínico; a este elemento se agrega que no son motivados por ejercer de la
mejor forma, sino que los intereses que están prevaleciendo en su actuar son los
personales por obtener una mejor remuneración antes que elevar el estatus y
darle carácter de profesión a la enfermería.
Esta situación hace evidente que la profesión de enfermería se ha constituido
como una profesión de bajo perfil profesional al anteponer los intereses
personales antes que los de la profesión. En este aspecto se observó que en las
Instituciones no se han otorgado los lineamientos para reconocer su actividad en
P á g i n a | 182
función de su formación y la actividad realizada con profesionalismo; sin embargo,
el problema de fondo en este aspecto es debido a que el fin principal que
promueve la profesionalización no ha sido por mejorar su actividad, situación por
la que fue creado y apoyado este programa en las instituciones educativas y de
Salud, sino que atiende a intereses más bien personales por obtener una
remuneración y/o puesto más elevado, se busca un reconocimiento más de índole
lucrativa que el reconocimiento social por la actividad que se desarrolla.
Un aspecto fundamental de este análisis representa que los elementos adquiridos
desde lo formativo en la evolución del cuidado profesionalizado no se han
logrado realizar en la experiencia profesional a plenitud; incluso son los elementos
que más influyen en la percepción negativa, manifestada por los enfermeros de
ambos grupos y con una acentuación mayor en el grupo de enfermeros del IMSS,
al no tener establecidos ni aceptados los lineamientos oficialmente para su
recategorización y causar un estado mayor de tensión psíquica que no permite
una autopercepción profesional favorable.
6.2. Conclusiones
Los resultados de este estudio son propios para este momento y grupo de
enfermeros que fueron profesionalizados del nivel Técnico a Licenciatura en
Enfermería en el lapso de 1991 al 2007, bajo diversas modalidades
complementarias o de nivelación de grado.
Considerando que existen pocos estudios sobre la Autopercepción Profesional
(Cárdenas 2005) de los enfermeros en México, ya que, de acuerdo con la
bibliografía consultada, éstos se han enfocado al autoconcepto y la autoestima de
P á g i n a | 183
la enfermera como persona y no como profesionista, el presente estudio responde
a la necesidad de valorar implícitamente la pertinencia y efectividad de los
programas para adquirir el nivel de Licenciatura en Enfermería, los cuales tuvieron
diferencias en su estructura curricular, ya sea como complementarios, de
nivelación o por ingreso en años posteriores al primer proyecto, con permanencia
presencial o semipresencial.
Los antecedentes revisados sitúan a la ESEM/UAS como pionera en la creación
del programa de profesionalización del personal de enfermería docente y de las
instituciones de salud locales en 1991; 10 años después el personal formado bajo
dicha modalidad, edita una nueva modalidad de Licenciatura en Enfermería y
Obstetricia con apoyo de la ENEO de la UNAM en el Hospital General de la SS; 3
años más tarde retoma esta experiencia el IMSS con recursos educativos propios
en convenio con la ENEO; la ESEM impulsa la descentralización de la
profesionalización del personal de enfermería en la región sur de Sinaloa desde el
2005 y el Politécnico se incorpora a esta estrategia apoyada por la UAS en el
2006.
Lo anterior pone de manifiesto que el periodo de auge en la profesionalización de
enfermería se da entre el 2000 y 2007 como un producto del esfuerzo conjunto de
personal de enfermería docente y de las instituciones de salud por mejorar el
estatus profesional de enfermería.
En los datos académicos se destaca que el principal centro de estudios de la
región fue la ENEO a través del SUA con sede en el IMSS y la SS y
secundariamente en la ESEM. La institución educativa que profesionalizó a los
P á g i n a | 184
enfermeros en el grupo IMSS fue principalmente en la ENEO y, en cambio, en la
SS la ESEM y secundariamente la ENEO. El grupo IMSS cursó un programa más
compactado y las enfermeras de la SS derivaron de una diversidad de programas,
donde la duración de estudios fue más prolongada en su mayoría, esto
determinado por la institución de procedencia.
La formación postécnica que antecedía a las enfermeras con licenciatura fue
mayor en el grupo del IMSS que en la SS, aún a pesar de que en el IMSS no se
ha reconocido oficialmente dentro del profesiograma y normatividad esta categoría
a diferencia de la SS, donde sí se recategorizó y aumentó el salario a las
Licenciadas en Enfermería a partir del 2004.
Entre los postécnicos que ostentaron destacaron Administración y Docencia más
otro postécnico adicional en el grupo IMSS, a quienes se les solicita dicho
requisito para ocupar cargos de jefe de servicio/piso, y secundariamente los
postécnicos en Cuidados Intensivos, Quirúrgica, Pediatría y Salud Pública,
requisito básico para ocupar el puesto de enfermera especialista en ambos
grupos.
En el IMSS las aspiraciones profesionales de los enfermeros con licenciatura se
inclinan hacia el posgrado y secundariamente hacia los postécnicos, tal como es
reconocido en la institución de salud y en el grupo de la SS la tendencia se enfocó
hacia el posgrado de Maestría en Enfermería o Especializante en segundo
término; esto pone de manifiesto que cuando la institución establece las bases
normativas para la promoción de jerarquías en enfermería se incrementa el interés
por la educación continua a nivel de posgrado.
P á g i n a | 185
Se observó que el lapso que transcurrió entre la formación de Enfermero General
a Licenciatura en Enfermería fue alrededor de los 16 a 20 años en promedio, con
una diferencia más tardía en el grupo IMSS situada entre los 11 a 25 años en
comparación con los de la SS ubicada entre los 6 a 20 años.
Derivado de la asociación entre el lapso de estudios y la aspiración profesional
hacia el posgrado se encontró mayor interés por incursar a estos estudios en las
etapas medias del lapso descrito y menor interés en los extremos de la
experiencia profesional.
En el análisis entre el puesto y categoría que ostentaron las Licenciadas en
Enfermería se concluye que a menor jerarquía de estos elementos fue mayor el
interés por estudiar un curso postécnico, predominantemente en el IMSS; en tanto
que, a mayor jerarquía en el puesto o categoría aumenta el interés por el
posgrado de nivel maestría, sobretodo en la SS y como segunda opción el interés
por la especialidad, lo anterior destaca que la oportunidad de realizarse a niveles
directivos de mandos medios fortalece la autopercepción e impulsa la preparación
y evolución profesional.
En la práctica, las enfermeras que acreditaron su formación profesional fueron
asignadas a puestos directivos a partir del dictamen de ley en la SS en el 2004 o
al menos se recategorizaron al nivel de Enfermera General “C”, equivalente a
Licenciatura; en tanto que en el IMSS dicha formación no ha sido reconocida
normativamente y la mayoría de enfermeras ostenta la categoría de Enfermera
General, aunque tienen mayor formación postécnica tanto especializante como en
áreas administrativas.
P á g i n a | 186
Los datos anteriores demuestran que en el grupo IMSS la licenciatura se ha
reconocido oficialmente sólo como una recomendación y no ha sido un requisito
para ocupar puestos directivos y en la SS ha sido un factor determinante para
asumir estos niveles directivos de altos y medios mandos.
La información recabada de octubre a noviembre del 2008 se desglosó en dos
fases: cualitativa y cuantitativa; la primera se llevó a cabo mediante entrevistas
abiertas en profundidad, focalizando los tópicos temáticos en los 8 criterios
sociológicos descritos por Cortina (1996) para el estudio de una profesión,
opiniones que se transcribieron para su análisis hermenéutico.
Las entrevistas fueron trianguladas, primero al confrontarse la opinión de los
enfermeros frente a la de los médicos y estos resultados a la vez frente a los datos
de la entrevista cerrada.
Por lo cual se concluye que al triangular la información se observó un estado de
mayor Tensión Psíquica en el análisis derivado de la fase cualitativa en relación
con el realizado en la fase cuantitativa.
Asimismo, la comparación de los resultados plasmados en los diagramas 1
(Entrevistas en profundidad) y 2 (Entrevista cerrada autoadministrada) muestra
incongruencias en la percepción de las entrevistadas.
En primer término, el indicador Otorga un Servicio Único se representa como una
experiencia congruente en lo cualitativo, pero se percibió negado en la fase
cuantitativa, lo cual indica que es más positiva la percepción de este elemento
expresada desde los otros que por la propia enfermera. El enunciado negado en
lo cuantitativo fue el rol centrado en la persona, una práctica con orientación
P á g i n a | 187
humanística, ética y holística; sin embargo, es percibida por sus colegas con una
atención orientada hacia la Obstetricia, manifestaron que ponen en práctica los
conocimientos con razonamiento científico y experiencia, trabajan y se comunican
mejor en el equipo multidisciplinario, identifican riesgos, toman decisiones e inician
tratamientos.
Entre los elementos simbolizados a través de lo formativo como idóneos y que
afectan de manera negativa significativamente en este proceso de caracterizar el
Servicio Único de enfermería a partir de las afirmaciones descriptivas del yo,
derivadas del instrumento autoadministrado, se encontró que: El cuidado de
enfermería que se ha adquirido no está basado en una visión global del ser
humano. Comprueban que estar colegiado en una Asociación de Enfermería no ha
promovido la cooperación ni elevado el nivel profesional. Reconocen que las
Instituciones de Educación Superior en enfermería no ofertan los programas
acordes a las necesidades formativas y de salud, ni cuentan con una licenciatura
de prestigio universitario. Afirman que su rol actual no establece una relación de
colaboración con el paciente, no tiene una función bien diferenciada ni participa
como agente de cambio en la solución de problemas de los individuos. Consideran
que el interés por hacer mejor las cosas no es el rasgo principal que sustenta la
formación de los enfermeros. Otro elemento relacionado en menor significancia es
que han aprendido que el prestigio de la profesión no se fundamenta en la
actividad humanista y el reconocimiento social obtenido.
El único indicador que se reafirmó como distorsionado en los resultados de los dos
instrumentos fue el vocacional, por lo que las expresiones derivadas de este
P á g i n a | 188
indicador recobran mayor validez científica al coincidir en la triangulación tanto de
instrumentos como de informantes.
Los elementos que distorsionan el autoconcepto en lo vocacional referida desde lo
cualitativo se da porque social e institucionalmente no se le reconoce el nivel
profesional y en consecuencia es poco el interés por destacar y promover la
vocación.
La percepción anterior se confirma a través de lo cuantitativo cuando confirman
que no desempeñan el trabajo que les gusta a las enfermeras y esto se
correlaciona negativamente cuando consideran que la institución de salud no
establecerá los lineamientos para garantizar la recategorización y el aumento del
ingreso
En cuanto al elemento ejercida por profesionales resultó distorsionada en lo
cualitativo, pero fue congruente en lo cuantitativo. Se expresó en el IMSS que
siguen bajo la tutela del médico como responsable principal de la atención porque
afirman que la licenciada no ha logrado diferenciar su actividad del nivel técnico y
la institución no la valora ni retribuye su esfuerzo sólo pocas logran trascender,
incluso las enfermeras manifiestan que su rol principal ha sido su familia ante lo
profesional y manifestó fortalezas a través de su educación postécnica
especializada y por la experiencia previa lograda, pero no suficiente para
trascender como gremio.; en tanto que en la SS evaden realizar funciones
técnicas que impliquen menor estatus y así delimitar su función, ya que no está
normado su perfil laboral en la institución, pero sus colegas médicos consideran
P á g i n a | 189
que les falta más preparación específica y no les otorgan un reconocimiento
profesional.
En el aspecto positivo afirman que actúan con apego a la ética y deber de
enfermería vinculada con establecer relaciones cooperativas y de calidad en la
educación y práctica y además de guiar su praxis con estándares de excelencia y
con base en la ley en el ejercicio de enfermería.
Los indicadores controla la actividad y asume su responsabilidad son negados en
lo cualitativo, pero fueron percibidos congruentes en lo cuantitativo. Controla la
actividad se identificó que en la SS se han asignado funciones administrativas sin
un perfil normado específicamente, lo que ocasiona un conflicto de identidad con
el Yo Ideal porque se percibe en las enfermeras rechazo para realizar funciones
que impliquen menor jerarquía; por otro lado, en el IMSS los colegas médicos y el
gremio de enfermería (Yo otros) no la han apoyado lo suficiente desde la
formación y práctica para desarrollar sus competencias específicas de Obstetricia
que aprendieron (Yo Ideal); además, prevalece la desunión y la falta de respaldo
del gremio y de sus jefes del departamento de enfermería (Yo otros) para
promover y facilitar el proceso formativo (Yo Ideal), esto se asocia a que no se ha
institucionalizado el rol del Licenciado en Enfermería y su organización colegiada
está estancada (Yo otros), por lo que no ha destacado ni consolidado su práctica y
en consecuencia la diferencia en la práctica ha resultado de la experiencia y el
esfuerzo en la actualización individualizada de unas pocas enfermeras. En lo
cuantitativo este indicador lo afirmaron con una tendencia positiva a establecer
relaciones cooperativas para mantener un alto nivel de calidad en el servicio
P á g i n a | 190
otorgado y lo relacionan con el hecho de que las asociaciones de enfermería
trabajan activamente para conseguir la regulación de la práctica profesional y
promover la actualización continua, así como por comprobar que estar colegiado
en una asociación promueve la cooperación y eleva su nivel profesional.
La percepción de asumir su responsabilidad está negada principalmente porque
las Licenciadas en Enfermería siguen desarrollando su función como técnicas en
la mayoría de los casos, esto debido a varios factores referidos por los médicos,
como la falta de normatividad del perfil en las instituciones, la falta de apoyo de los
directivos y se quieren desligar de sus funciones técnicas realizando funciones
administrativas, olvidando sus funciones básicas y no luchan por delimitar su perfil;
aunque les reconocen, en el caso del IMSS, mejor actuación en el campo de la
Obstetricia y tienen más confianza por la función que realizan en esta área; en
cambio las enfermeras en el IMSS aclaran que sus jefes no las reconocen por su
función realizada y el exceso de trabajo impide que mejore su desarrollo
profesional y en el caso de la SS las propias enfermeras se desmotivan porque no
son evaluadas equitativamente, suponen que se favorece a un grupo, a veces las
obligan a desarrollar una función administrativa por conservar sus estímulos y no
se percibe claridad en los criterios para evaluar su función profesional (Yo Otros).
La afirmación positiva manifestada en lo cuantitativo fue que el Licenciado en
Enfermería planifica y administra un cuidado integral y seguro con una orientación
teórica metodológica y normativa adoptada por la institución donde se desempeña
y se fortaleció cuando los supervisores juzgan la calidad de su trabajo basado en
competencias y funciones bien diferenciadas por la categoría que ocupa en la
P á g i n a | 191
institución y esto se reafirmó al estar convencidos que la práctica está sustentada
en una orientación teórica-filosófica-metodológica y asumir el código de ética
contemplado en la legislación en materia de salud vigente.
La representación de los indicadores, derivada de la triangulación en la aplicación
de los instrumentos en cada fase cualitativa y cuantitativa, demuestran que existe
una autoconsideración con tendencia de las Licenciadas en Enfermería en el
ámbito clínico a expresar una autopercepción más positiva en los indicadores
ejercida por profesional, controla la actividad y asume su responsabilidad.
Los indicadores preparación específica y autonomía fueron negados en lo
cualitativo, pero en lo cuantitativo se percibieron distorsionados. Al analizar los
resultados respecto a la preparación específica coincidieron los médicos de ambas
instituciones de salud en que los programas educativos no están vinculados a las
necesidades ocupacionales reales, además de no concretar con claridad las
políticas, objetivos y metas alcanzables (Yo otros) y agregan las enfermeras que
además de ser ligero o muy breve el programa, tampoco queda bien definido con
claridad el perfil profesional y se tuvieron dificultades incluso para desarrollar
algunas competencias de Obstetricia en la etapa práctica de la formación (Yo
otros) y en algunos casos señalaron que la dificultad provenía de la falta de apoyo
del Ginecólogo o de la propia institución por no respaldarle su función específica o
por limitarle apoyo en ajustar su tiempo laboral para implementar con más calidad
su curso (Yo Ideal). Cuando se tienen diferentes contextos al compararse la
pertinencia de los programas y el prestigio de la IES en el que cada uno fue
formado, se considera la institución de procedencia y en el caso del IMSS este
P á g i n a | 192
elemento reveló más distorsionado, donde el programa en su institución de
procedencia fue la ENEO con un programa de un año y con práctica hospitalaria
de Obstetricia, en donde no se ha aceptado la categoría de Licenciatura.
En lo cuantitativo afirman que perciben no haber desarrollado las habilidades de
pensamiento reflexivo para la aplicación científica de la metodología del cuidado
relacionado con que la institución de salud no le ha otorgado las oportunidades
laborales necesarias para favorecer su formación; en cambio, reciben una
consideración positiva cuando reconocen que la Institución de Educación Superior
de enfermería oferta programas acordes a las necesidades formativas y de salud
para dar la posibilidad al personal de enfermería de estudiar una licenciatura de
prestigio universitario.
Las experiencias que limitaron la realización respecto a la autonomía reflejaron un
conflicto laboral respecto al área de competencia entre el médico y la enfermera,
porque los médicos afirmaron que las enfermeras deben subordinarse a ellos, que
son los principales responsables de la atención y la enfermera misma reconoce
que no tiene bien claro su perfil laboral, no está reconocido ni remunerado por la
institución y a veces quieren desarrollar o han desarrollado algunas acciones de
urgencia que le corresponden al médico; muchas de ellas, principalmente en la
SS, sienten que al querer destacar con más autonomía son señaladas por su
propio gremio y, en general, se desmotivan al no recibir apoyo ni reconocimiento
y terminan insatisfechas al no desarrollar plenamente su función y, a veces, no
ven equidad en los criterios para ser evaluadas o ascendidas por lo que hacen (Yo
otros).
P á g i n a | 193
La distorsión surge, por un lado, cuando percibe negativamente que no actúa con
base en un juicio clínico y se tiene temor de asumir decisiones propias en
beneficio de los pacientes y esto adquiere una significancia negativa moderada
cuando el personal con Licenciatura en Enfermería de su ámbito laboral no
manifiestan estimación y respeto de sí mismos y de sus colegas al otorgar
cuidados de calidad y también cuando opinan que la institución donde se
desempeñan no establecerá los lineamientos para garantizar la recategorización
del Licenciado en Enfermería y con ello aumentar sus ingresos. Aunque se
percibe una consideración positiva cuando asumen que el rol de enfermería actual
establece una relación de colaboración con el paciente, tiene una intervención
bien diferenciada y participa como agente de cambio en la solución de problemas
de los individuos.
Finalmente el indicador altruísmo resultó distorsionado en lo cualitativo, pero fue
percibido negado en lo cuantitativo. Los elementos que distorsionan en el
altruísmo se derivaron de una incongruencia entre la realización eficaz (Yo Real) y
el no ser apoyada por el gremio ni la institución (Yo otros), tanto en la función
como salarialmente y se confirma esta apreciación al reconocer que la
recategorización y mejora salarial en la SS impulsó la profesionalización y en el
IMSS desmotivó la falta de reconocimiento por el esfuerzo en la formación y la
función realizada.
Lo referido anteriormente revela que el principal motivo de estudiar la licenciatura
estuvo determinado por la promoción de una plaza superior para obtener un
mejor ingreso, se presenta cuando perciben que:
P á g i n a | 194
• las asociaciones de enfermería en su región no trabajan activamente para
conseguir la regulación de la práctica profesional y promover la
actualización continua;
• si sus jefes inmediatos no valoran y apoyan la efectividad de su
participación dentro del equipo de salud al tomar decisiones importantes
para el cuidado del paciente;
• cuando están convencidos que en la institución donde se desempeñan no
establecerá los lineamientos para garantizar la recategorización del
Licenciado en Enfermería y con ello aumentar sus ingresos;
• En el Yo Ideal cuando percibe que el cuidado de enfermería adquirido no
se basa en una visión global del ser humano;
• Ha aprendido que el prestigio de la profesión de enfermería no se
fundamenta en la actividad humanista y el reconocimiento social obtenido.
• Comprueba que estar colegiado en una asociación de enfermería no
promueve la cooperación y elevación del nivel profesional.
• Supone que el rol de enfermería actual no establece una relación de
colaboración con el paciente, tiene una intervención bien diferenciada y
participa como agente de cambio en la solución de problemas de los
individuos.
• Cuando están convencidos de que la práctica de enfermería debe estar
sustentada en una orientación teórica-filosófica-metodológica y asumir un
código de ética contemplado en la legislación en materia de salud vigente y
P á g i n a | 195
• al aceptar que el interés por hacer las cosas mejor no es el rasgo principal
que sustenta la formación de los enfermeros;
• igualmente se observó una significancia moderada cuando reconocieron
que las Instituciones de Educación Superior en Enfermería no ofertan
programas acordes a las necesidades formativas y de salud para dar la
posibilidad al personal de enfermería de estudiar una licenciatura con
prestigio universitario.
Los elementos que aparecen con mayor tendencia hacia la aparición de conductas
negativas o hacia la dislocación o alejamiento del yo real fueron preparación
específica, autonomía y altruísmo, elementos que deben atenderse
prioritariamente por los conflictos que pueden repercutir sobre la autopercepción
en el proceso de la realización profesional plena.
En conclusión, se percibió un estado general de incongruencia entre el yo
percibido y el yo real, ya que las experiencias simbolizadas no representan todas
las reales porque algunas son negadas o distorsionadas en menor o mayor grado
y es posible que surja una desadaptación o, en situaciones más difíciles, la
negación de algunos elementos que causan mayor incertidumbre o ansiedad que
pueden conducir a una serie de actitudes negativas y reprimidas derivadas de un
estado de tensión psíquica que afecta negativamente la Autopercepción
Profesional de Enfermería.
Las congruencias fueron importantes para identificar los elementos favorables del
contexto que están interviniendo para integrar la autopercepción profesional
positiva y en el caso de ser negativas para referir los elementos que causan
P á g i n a | 196
distorsión y negación y en consecuencia un estado de tensión psíquica; dichos
hallazgos se destacan con la intención de expresar los elementos que están
contribuyendo a integrar la autopercepción profesional y presentar una propuesta
que contribuya a mejorar este proceso ante las instituciones educativas y de salud.
Respecto a la preparación profesional de los Licenciados en Enfermería señalados
por la Federación Mexicana de Facultades y Escuelas de Enfermería A. C.
(FEMAFEE A. C.; citado por Cárdenas et al, 2004), se distingue: ser
competitivos, sustentan su actividad en la ética profesional y social; poseen
capacidad para interactuar con personal de otras culturas y trabajar en equipo;
manejo de un segundo idioma; deseos de superación y desarrollo continuo y
permanente; comunicación eficiente y asertiva, además de conocimientos,
habilidades y destrezas propias de la profesión. Aunque se observa la necesidad
urgente de establecer con claridad los ámbitos de responsabilidad que les
corresponde al nivel técnico y licenciatura. (op cit, 2004).
Los hallazgos que se logran afirmar son los siguientes:
• Los Licenciados en Enfermería perciben una autoconsideración negativa en
el ámbito clínico del IMSS al no ser establecidos los lineamientos
normativos para incorporar su perfil laboral y ser recategorizado;
igualmente, los enfermeros reciben una consideración negativa de los
médicos con los que se interrelaciona debido a que no se tiene regulada su
función profesional, lo que limita su realización plena.
• Los elementos de la institución educativa que favorecieron la integración de
la actividad profesional fueron la adecuación de los horarios y descansos de
P á g i n a | 197
su jornada laboral para asistir a clases, la asistencia semipresencial que
permitía combinar múltiples roles personales y profesionales, así como el
seguimiento de los objetivos de la profesionalización en su desempeño
especializante hacia la obstetricia.
• Existe una divergencia de modelos educativos enfocados a la
profesionalización del personal de enfermería, aunque los programas de las
instituciones educativas tienen énfasis hacia la atención primaria y se
dificulta identificar su pertinencia social, debido a que el principal ámbito de
desarrollo de los enfermeros que lograron su nivelación es el clínico y no se
tienen criterios bien definidos para evaluar su desempeño profesional por
los supervisores en enfermería o por los coordinadores de los programas
educativos.
• Se delimitaron 8 indicadores para el análisis sociológico de la profesión de
enfermería descritos por Cortina (1996), que son: otorga un servicio único,
vocacional, ejercida por profesionales, controla la actividad, preparación
específica, autonomía, asume su responsabilidad y altruísmo; dichos
indicadores se relacionan con las tres dimensiones del yo para el análisis
del autoconcepto, el yo real, el yo desde los otros y el yo ideal; una vez
confrontados cada uno de los indicadores en las tres dimensiones del yo
percibido frente a la experiencia, se identifica la correlación y el nivel de
significancia para determinar la autopercepción profesional.
• Se identifica que los elementos que impulsan la profesionalización en
enfermería son: lograr el reconocimiento social, la búsqueda de la
P á g i n a | 198
autonomía, por mejorar en su práctica, pero también por obtener un mejor
ingreso y lograr un puesto superior.
• La formación semiescolarizada se percibe insuficiente por ser muy breve y
no se logran llevar a cabo los objetivos planteados en la formación porque
en algunos programas no se implementa la fase práctica, alejándose de la
atención directa con el paciente, y en los casos que si la tienen no se
cuenta con una tutoría bien establecida y los objetivos y metas no son muy
claros en la implementación de esta fase.
• El modelo pedagógico permitió la adaptación a las necesidades individuales
de los enfermeras, así como a desarrollar el interés por la educación
continua, además cuando se asoció a promociones en la jerarquía o en la
retribución salarial impulsó la evolución de la práctica decisivamente al
definir su perspectiva hacia el postgrado especializante y hacia áreas
administrativas.
• La profesionalización en convenio con una institución nacional le otorga
prestigio y favorece su autopercepción, aunque la desunión que prevalece
entre sus colegas en enfermería es un factor negativo en la autorregulación
de su práctica, ya que no se crean los espacios para evaluar la efectividad
del programa y mantener la actualización continua.
• La falta de establecimiento de su perfil profesional y laboral en su actividad
limita la autonomía y asumir su responsabilidad, ya que no es respaldado
su desempeño en la institución de salud.
P á g i n a | 199
• Existe una necesidad de fortalecer los valores esenciales como la vocación
y el altruísmo, que implica anteponer los intereses de la profesión para
fortalecer un autopercepción y valoración social favorables.
6.3. Propuesta de Intervención Educativa
1. La profesión de enfermería se ha estado fortaleciendo y configurando una
imagen caracterizada por prestar un servicio único; un cuidado holístico,
fundamentado en un cuerpo de conocimientos propios, una actividad
esencialmente humanista; sin embargo, se requiere de mayor impulso por
parte de las instituciones educativas, debido a que no ha logrado establecer
con claridad la unicidad de su servicio ante la sociedad y no se le ha
reconocido con una identidad profesional bien definida tanto por sus
colegas médicos como por el público al que atiende e incluso por el
personal de enfermería no profesional.
Por lo cual es recomendable orientar el cuidado de enfermería hacia una
visión global del ser humano desde la formación, pero impulsarlo a través
de especificar con mayor precisión el objeto de estudio, promoverlo
colegiadamente, incorporarlo a los programas educativos de calidad en la
revisión del diseño curricular y así elevar el prestigio de la institución
educativa, establecer y diferenciar su rol como agente de cambio en la
solución de problemas de los individuos y fomentar el trabajo de equipo y
esfuerzo por un mejor desempeño .
2. El desarrollo de valores intrínsecos en el personal de enfermería requiere
de un esfuerzo mayor de los profesionales que se ubican en el ámbito
P á g i n a | 200
clínico de las instituciones de salud pública de Mazatlán, Sinaloa;
fundamentalmente en el aspecto vocacional, ya que se requiere de una
motivación propia y entrega a la profesión, que inviertan más de su tiempo
libre para una mejor preparación y cumplimiento de su misión, puesto que
en el contexto donde se realiza han implementado una diversidad de
programas enfocados a la profesionalización, atendiendo sus necesidades
educativas y facilitando las condiciones para su desarrollo en la mayoría de
los casos; solo que se percibe a sí misma como un profesional que no
recibe el apoyo necesario de su institución porque no se le respalda
normativamente y este elemento le limita desarrollarse a plenitud, lo que
implica una dependencia de las políticas institucionales para impulsar sus
propios espacios de desarrollo y ante la escasa determinación que percibe
en la implementación del programa de profesionalización, tiende a
desmotivarse porque además espera cierta promoción laboral o monetaria
por la función que realiza.
3. Es un deber y una prioridad de la institución educativa evaluar la pertinencia
de los objetivos del programa de profesionalización y la congruencia con las
necesidades de la población, además de establecer la normatividad para la
realización de la actividad profesional con claridad y homogeneidad bien
definidas por las instituciones de salud, debido a que no se está
favoreciendo a la autopercepción de los enfermeros que adquirieron su
formación de Licenciatura, al no ser satisfechas sus expectativas
profesionales. El reto actual es extender la profesionalización a todo el
P á g i n a | 201
personal de salud y diferenciar sus competencias integrales del personal no
profesional; así como estimular la participación y el reconocimiento
profesional con criterios bien definidos ante las acciones desempeñadas
por los enfermeros que se esfuerzan y trascienden por su experiencia
profesional, actualización y formación especializada y de posgrado. Si bien
es cierto, que los colegas médicos con los cuales se interrelaciona el
Licenciado en Enfermería, en su ámbito clínico, han logrado identificar
unas funciones bien diferenciadas cuando recibe una formación
especializante, como en el caso de Obstetricia, o cuando han ostentado
otra formación adicional, como en el caso de los postécnicos básicos en
cada área de servicio, es preciso establecer los mecanismos y perfiles
profesionales propios de los Licenciados en Enfermería, desde lo formativo
y en la adopción de los mismos por las instituciones de salud de forma
homologada; debido a que no se ha logrado diferenciar su actividad de la
enfermera con nivel técnico, más bien la diferencia ha radicado en la
formación postécnica y en la experiencia y desarrollo de habilidades
clínicas. Y por el contrario, en muchos casos se ha percibido una
resistencia a realizar funciones básicas que le impliquen menor estatus y ha
tratado de incursionar en el desarrollo de puestos administrativos que
implican apartarse del servicio centrado en el usuario, lo cual se percibe por
sus colegas como un desperdicio de talento al no enfocar sus
conocimientos centrados en el paciente. Esta situación ha desmotivado
mayormente en el grupo de enfermeras que no han logrado promociones
P á g i n a | 202
escalafonarias o económicas a pesar de tener más preparación y prestigio
en la institución de salud. Por lo anterior, se requiere mayor atención de las
instituciones educativas en desarrollar programas integrales, innovadores y
que fortalezcan las necesidades de salud reales y la formación profesional
y de posgrado de las propias enfermeras.
4. Otro aspecto que requiere de múltiples acciones es la participación
colegiada y el activismo de las Asociaciones en Enfermería en sus distintos
niveles de participación, necesarias para establecer sus propios
lineamientos para el ejercicio profesional y autoevaluarse continuamente
para promover sus espacios, definir y desarrollar sus competencias
específicas y prohibir ejercer su función a las personas que no reúnen los
requisitos establecidos normativamente, fomentar el espíritu de unión y
equipo en el gremio y al interior de las instituciones de salud, así como
rescatar los principios éticos y valores que fomenten el respeto y
colaboración gremial. Con la asignación de puestos administrativos sin
perfil o con la falta de ascensos, a pesar de una preparación más
específica, surge un conflicto derivado de la falta de establecimiento de un
rol bien definido; no delimitarlo obstaculiza la función tanto de los jefes del
departamento de enfermería como los objetivos del programa que sustentó
la profesionalización y afecta la organización gremial, que permanece
estancada y desunida; aunque las enfermeras se consideran a sí mismas
positivamente y creen que establecen relaciones cooperativas para
P á g i n a | 203
mantener un alto nivel en la calidad del servicio porque afirman que las
asociaciones de enfermería trabajan activamente.
5. Los avances en cuanto a la preparación académica que se ha obtenido a
través de la profesionalización del personal técnico a Licenciatura en
Enfermería ha sido lograda ante la implementación de una diversidad de
programas educativos que se han llevado a cabo en la región con la
intención de mejorar la calidad de su actividad. Aunque se requiere de una
evaluación y acreditación de los mismos, debido a que se ha identificado
insatisfacción por parte de las mismas enfermeras que han cursado los
programas en varios elementos sustanciales. Entre las acciones que se
recomienda especial atención por la institución educativa serían una
revisión de las políticas, metas y objetivos del programa de
profesionalización, sustentar la formación práctica de forma más integral
mediante el control de los créditos y la tutoría por las propias enfermeras
profesionales, otorgar mayores facilidades laborales para acceder a la
formación de manera continuada, evaluación de las competencias
integrales desarrolladas y del diseño curricular para el establecimiento con
claridad de los perfiles profesionales y laborales debidamente certificados;
impulso a la formación de posgrado especializante de acuerdo a las áreas
de especialidad básicas acordes al mercado ocupacional real, enfocada
principalmente a la Enfermería Intensivista, Quirúrgica, Pediatra, Salud
Pública, Administración/Gestión del Cuidado y Docencia y analizar la
factibilidad de incorporar algunas especialidades emergentes como
P á g i n a | 204
Enfermería en Geriatría, Oncología, así como un interés importante por la
Maestría en área disciplinar y en Administración y/o Docencia en
Enfermería. Es necesario vincular las necesidades educativas de las
enfermeras a las del mercado ocupacional en las instituciones de salud y,
sobretodo, lograr la proyección y evolución profesional de enfermería a
través de programas centrados en la especialización del cuidado a nivel de
posgrado en las instituciones educativas como una prioridad en la región.
Es importante retomar el desarrollo de la investigación con la finalidad de
impulsar la educación continua y el interés por el posgrado, así como la
participación colegiada en el desarrollo de proyectos de intervención
educativa enfocados a la mejora de sus procesos tanto educativos como en
el servicio.
6. El establecer los mecanismos para regular su actividad profesional dentro
de las instituciones de salud es la meta inmediata que deben de establecer
los propios enfermeros que ya han logrado su recategorización y para
aquéllos que todavía no han logrado reconocimiento oficial es una prioridad,
así como definir con claridad el perfil laboral que delimite su función de
acuerdo a la formación adquirida; en consecuencia, esta acción será un
elemento central en la evolución y elevación del estatus profesional del
personal de enfermería. En este sentido, al lograr la regulación de sus
propias normas de actuación y educación profesional, la enfermera tendrá
la posibilidad y respaldo legal para el desarrollo de sus competencias
profesionales necesarias para delimitar su función de otros profesionales y
P á g i n a | 205
obtener mayor reconocimiento social así como establecer los criterios para
la evaluación y la otorgación de puestos e incentivos. Por tanto, la
autonomía profesional, que se pueda lograr por los aspectos mencionados
anteriormente, obliga a participar activamente no sólo a reivindicar sus
derechos ante la institución de salud, sino a definir con mayor
responsabilidad y claridad las competencias profesionales que asumirá o
espera le sean reconocidas; sobre todo, debe reflexionar e investigar con
especial atención en cuanto a los conflictos que se hayan derivado de
realizar acciones que han sido consideradas de competencia médica;
puesto que en el afán por desmarcarse de la subordinación de éste y su
estrecha colaboración en el equipo de salud, se han referido algunas
acciones que han rebasado su campo de acción como es la aplicación de
medicamento sin prescripción médica en situación de urgencia, ante la
ausencia del médico, o la responsabilidad plena en la atención de partos
de bajo riesgo. Es necesario, además, la implementación de estrategias
educativas para estimular el desarrollo de habilidades asertivas o de
liderazgo en la toma de decisiones en beneficio del paciente durante la
fase formativa y mayor esfuerzo por promover su propia actualización y
apoyo gremial para reivindicar su función y ser reconocida por las
instituciones de salud como profesionales.
7. La prioridad para fortalecer su autopercepción profesional consiste en
establecer normativamente ante las instituciones de salud y educativas el
perfil que debe desarrollar el Licenciado en Enfermería con la posibilidad de
P á g i n a | 206
enfocar su cuidado hacia las necesidades reales de salud y vincularlas
hacia la formación especializada; otorgar los recursos y medios
institucionales para asumir plenamente la responsabilidad en el cuidado
integral y humanizado; establecer los criterios para la evaluación del
desempeño y diferenciación de su función profesional por los supervisores
de su ámbito laboral, basados en competencias profesionales bien
diferenciadas y fortalecidas con un sustento teórico-metodológico en la
gestión del cuidado adquirido en lo formativo.
8. Finalmente, un elemento que se debe atender para lograr una percepción
social de mayor integridad y estatus es anteponer los intereses individuales
a los de la sociedad que atiende; lo que implica dar mayor énfasis a la
transformación de la educación con sentido humanista, acentuar los
principios éticos, filosóficos y deontológicos y acentuar la acreditación y
certificación en las instituciones como un elemento esencial para favorecer
la calidad de la formación profesional.
9. Por lo anterior, es recomendable la aplicación de un estudio multicéntrico
en el Estado de Sinaloa con la participación de enfermeros que cuenten con
la formación de posgrado en Docencia en Ciencias de la Salud, por contar
con el perfil para la investigación cualitativa y debido a la fortaleza que
representa para la Universidad Autónoma de Sinaloa generar información
valiosa sobre la pertinencia de los programas educativos que se ofertan en
la localidad, logrando este propósito mediante la evaluación de la calidad
educativa en la vinculación teórica práctica del Licenciado en Enfermería.
P á g i n a | 207
6.4. Difusión
El tipo de publicación del informe final será a través de la presentación y defensa
de esta tesis y se elaborará la redacción del artículo científico para dar a conocer
los resultados de la investigación al gremio de enfermería a través de su
publicación en revistas a nivel nacional e internacional editadas por instituciones
de salud pública, así como en Dependencias de Educación Superior formadoras
de recursos humanos en enfermería.
Se planea presentar el trabajo aprobado por el comité de tesis en un Congreso
Nacional de Docentes en Ciencias de la Salud y en eventos académicos
organizados tanto en las instituciones educativas y de salud.
Es importante mencionar que uno de los propósitos de dar a conocer los
resultados de esta investigación a la comunidad científica de enfermería es
propiciar el análisis crítico de dicho fenómeno y establecer la validez del
instrumento diseñado y aplicado para el análisis de la Autopercepción Profesional
de Enfermería, así como propiciar el desarrollo de estudios con escenarios afines
para aportar conocimientos que fortalezcan el desarrollo de la disciplina científica
en enfermería.
P á g i n a | 208
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P á g i n a | 216
Anexos:
1. Entrevista abierta a personal de enfermería y médico.
2. Entrevista autoadministrada cerrada con escala Likert.
3. Análisis de datos cuantitativos.
4. Análisis de datos cualitativos - Triangulación.
5. Consentimiento de inclusión a la investigación.
6. Solicitud para aplicación de prueba piloto.
7. Autorización de entrada al campo IMSS
8. Autorización de entrada al campo SS
P á g i n a | 217
ANEXO 1
GUÍA DE ENTREVISTA EN PROFUNDIDAD PARA ENFERMERÍA Y
PERSONAL MÉDICO (CON LA MISMA TEMÁTICA, PERO ADECUADA
A QUIEN SE DIRIGE AL MOMENTO DE SU APLICACIÓN).
¿Cuál es el rasgo que caracteriza tu actividad habitual de enfermería?
¿Qué tan satisfecho estás de la práctica que elegiste ejercer?
¿En qué te basas para actuar correctamente en tu profesión?
¿Qué tan cerca eres capaz de trabajar con otros profesionales y en qué medida
puedes participar al organizar tu trabajo?
¿En qué elementos fundamentas tu actividad laboral?
¿Qué situaciones te causan temor o ansiedad al tomar decisiones autónomas en
tu quehacer profesional? ¿Podrías proporcionarme un ejemplo?
¿Qué implicaciones tienen las políticas de la institución para dar tus cuidados de
enfermería?
¿Cuáles son las experiencias más relevantes en la práctica profesional del
cuidado que han contribuido a ser el enfermero(a) que eres ahora?
¿Cómo te identifican tus compañeros del equipo de salud respecto a la actividad
que realizas?
¿Qué relación guardan tus expectativas profesionales con las circunstancias
actuales en las que se desarrolla el personal de enfermería en tu ámbito laboral?
¿Cómo es la relación que tiene con sus colegas respecto a la profesionalización
en la Institución de salud en que se desempeñan?
¿De qué forma organizan y consolidan su práctica los enfermeros de la región?
¿Qué incentivos o problemas tuviste en la institución en la que trabajas para la
formación profesional?
¿Cómo te relacionas con los profesionales de mayor jerarquía en la institución al
desarrollar tu actividad de enfermería?
¿Los criterios para evaluar tu trabajo ha sido diferente al del enfermero(a) no
profesional?
¿Qué relación se tiene entre la actividad de enfermería desarrollada y la
percepción salarial en tu institución?
¿Cuáles son tus principios y tu jerarquía de valores que tienes de la profesión de
enfermería?
¿Consideras que la actividad de enfermería ha logrado un reconocimiento social?
¿Qué aspectos éticos y legales han definido la profesión de enfermería?
¿Cuáles son tus metas en la institución de salud en la que te desempeñas?
¿Qué papel tuvo la Institución de Educación Superior en Enfermería en tu
evolución a lo largo de su carrera profesional?
¿Cuál es el rol que debe asumir la enfermería en la actualidad?
¿Cuáles los elementos necesarios para desarrollar su práctica de enfermería?
¿Cuál es el interés propio y principal por la profesionalización?
P á g i n a | 218
ANEXO 2
Folio: ______________
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA
FACULTAD DE MEDICINA
CULIACÁN, SINALOA
MAESTRÍA EN DOCENCIA EN CIENCIAS DE LA SALUD
Entrevista auto administrada
OBJETIVO: La información obtenida por medio de esta entrevista permitirá dar
cuenta de algunos elementos del ámbito laboral que participan en la integración de
la autopercepción en el profesional de enfermería que desarrolla su práctica en
instituciones de salud pública.
INSTRUCCIONES: Esta entrevista forma parte de un estudio sobre la
autopercepción del personal de enfermería. NO escriba su nombre, sólo marque
con un círculo la opción de respuesta elegida y anote en el espacio vacío los datos
requeridos.
NOTA: Es importante que anote todos los datos para completar este estudio.
I. DATOS PERSONALES
1. Edad: __________ años
2. Sexo:
a) Masculino
b) Femenino
3. Estado Civil:
a) Soltero
b) Casado
c) Viudo
d) Divorciado
e) Unión Libre
II. DATOS ACADÉMICOS
1. Escuela donde cursó estudios de licenciatura en enfermería
a) ESEM-UAS
b) ENEO-UNAM/SUA
c) IMSS- SUA/ENEO
d) ISSSTE- SUA/ENEO
e) Politécnico/SUA
f) ESEC/UAS
g) Otra:___________________
2. Duración del programa de Licenciatura.
a) 1 año
b) 1 año y medio
c) 2 años
P á g i n a | 219
d) Otro:_________________________
3. ¿Cuenta con Diploma de postécnico en Enfermería?
a) si
b) no
En caso afirmativo señale cuál:
a) Salud Pública
b) Pediátrica
c) Quirúrgica
d) Intensivista
e) Administración y/o Docencia
f) Administración y otro
g) Ninguno
h) Otro (especificar cuál)______________________
4. Eficiencia Terminal del programa de
Licenciatura en Enfermería:
a) Titulada
b) No titulada
5. Tipo de estudio que desearía cursar
para continuar con sus estudios:
a) Curso postécnico (especificar cuál):_________
b) Especialidad (especificar cuál): _____________
c) Maestría (especificar cuál): _________________
d) Doctorado (especificar cuál________________
e) Ninguno
6. Años transcurridos entre la formación de Enfermería General y de Licenciatura
en Enfermería:________________________________
III. DATOS LABORALES
1. Categoría que ocupas actualmente:_________________________________
2. Puesto que desempeñas: ________________________________________
3. Servicio donde estás ubicado(a):___________________________________
4. Años desempeñando el puesto actual:______________________________
5. Requisitos académicos para ocupar el puesto actual (Licenciatura, Postécnico,
Maestría, etc.):__________________________________________________
P á g i n a | 220
ESCALA DE AUTOPERCEPCIÓN PROFESIONAL DE ENFERMERÍA
INSTRUCCIONES
Esta es una entrevista anónima y auto administrada para garantizar la
confidencialidad de sus respuestas. No hay respuestas correctas o incorrectas.
Por esta razón es muy importante que sea sincero en sus declaraciones. En esta
entrevista encontrará una serie de 24 afirmaciones descriptivas sobre la
percepción de sí mismo(a). También hay una escala de respuestas de 5 puntos
escrita arriba de las columnas, de los cuales deberá elegir la opción que más
ayude a describirse a sí mismo(a) y no ante ninguna otra persona. Lea cada
afirmación cuidadosamente, reflexione el tiempo necesario y enseguida escoja
una de las 5 respuestas. En el espacio de la columna derecha anote el número de
la opción de respuesta elegido.
NO OMITA NINGUNA RESPUESTA.
“De antemano gracias por su valiosa contribución a este estudio”
ESCALA DE RESPUESTAS
Totalmente Totalmente
de acuerdo De acuerdo Neutral En desacuerdo en desacuerdo
1 2 3 4 5
AFIRMACIONES DESCRIPTIVAS ACERCA DE LA 1 2 3 4 5
IMAGEN QUE EL INDIVIDUO PERCIBE DE SÍ MISMO
EN SU PRÁCTICA
Reconozco que en ocasiones no he otorgado un cuidado
de enfermería integral y humanizado en mi actividad
laboral habitual.
Soy una persona que desempeña el trabajo que le gusta.
Tengo la virtud de actuar con apego a las normas éticas y
deberes de enfermería.
Tengo tendencia a establecer relaciones cooperativas
para mantener un alto nivel en la calidad del servicio y/o la
educación en enfermería.
Creo que he desarrollado las habilidades de pensamiento
reflexivo para la aplicación científica de la metodología del
cuidado.
Soy un enfermero(a) que actúa con base en un juicio
clínico y no temo al asumir decisiones propias en
beneficio de los pacientes.
Planifico y administro un cuidado integral y seguro de
acuerdo a la orientación teórica-metodológica y normativa
adoptada por la institución de salud donde me
desempeño.
El principal motivo de estudiar la licenciatura estuvo
determinado por la promoción de una plaza superior para
obtener un mejor ingreso.
AFIRMACIONES DESCRIPTIVAS ACERCA DE LA 1 2 3 4 5
P á g i n a | 221
IMAGEN QUE EL INDIVIDUO PERCIBE DESDE SU
REALIZACIÓN ANTE LA INSTITUCIÓN
Siento que el personal médico de mi área de trabajo
identifica mi actividad de enfermería de forma profesional.
El ámbito de trabajo donde me desempeño me da la
oportunidad de realizar plenamente mi función profesional.
El personal con Licenciatura en Enfermería de mi ámbito
laboral manifiestan estimación y respeto de sí mismos y de
sus colegas al otorgar cuidados de calidad.
Las asociaciones de enfermería en mi región trabajan
activamente para conseguir la regulación de la práctica
profesional y promover la actualización continua.
La Institución de Salud me ha otorgado las oportunidades
laborales (beca, reajustes de horarios, reducción de
jornada, etc.) necesarias para favorecer mi formación.
Mis jefes inmediatos valoran y apoyan la efectividad de mi
participación dentro del equipo de salud al tomar
decisiones importantes para el cuidado del paciente.
Los supervisores juzgan la calidad de mi trabajo basados
en competencias y funciones bien diferenciadas por la
categoría que ocupo en la Institución.
Estoy convencido(a) que en la Institución donde me
desempeño se establecerán los lineamientos para
garantizar la recategorización del Licenciado en
Enfermería y con ello aumentarán mis ingresos.
AFIRMACIONES DESCRIPTIVAS ACERCA DE LA 1 2 3 4 5
IMAGEN QUE EL INDIVIDUO PERCIBE DESDE SU
FORMACIÓN
El cuidado de enfermería que he adquirido se basa en una
visión global del ser humano.
He aprendido que el prestigio de la profesión de
enfermería se fundamenta en la actividad humanista y el
reconocimiento social obtenido.
Puedo afirmar que el código de ética guía la práctica con
base en estándares de excelencia y es coherente con la
Ley del Ejercicio de Enfermería.
Compruebo que estar colegiado en una asociación de
enfermería promueve la cooperación y elevación del nivel
profesional.
Reconozco que las Instituciones de Educación Superior en
Enfermería ofertan programas acordes a las necesidades
formativas y de salud para dar la posibilidad al personal de
enfermería de estudiar una Licenciatura con prestigio
universitario.
P á g i n a | 222
Supongo que el rol de enfermería actual establece una
relación de colaboración con el paciente, tiene una
intervención bien diferenciada y participa como agente de
cambio en la solución de problemas de los individuos.
Estoy convencida de que la práctica de enfermería debe
estar sustentada en una orientación teórica-filosófica-
metodológica y asumir un código de ética contemplado en
la legislación en materia de salud vigente.
Considero que el interés por hacer las cosas mejor es el
rasgo principal que debe sustentar la formación de los
enfermeros.
P á g i n a | 223
Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo Yo
Otros otros otros otros otros otros otros otros Ideal Ideal Ideal Ideal Ideal Ideal Ideal Ideal
Yo Real 1 2 3 4 5 6 7 8 1 2 3 4 5 6 7 8
0.216 0.068 0.068 - 0.068 - - - 0.049
1. Servicio Correlación 0.202 1626 2933 2933 0.041 0.126 0.010 0.198 0.024 1841 0.090 0.012 0.028 0.021 0.081 6417
Único de Pearson 58441 9 2 2 6977 13795 4211 18797 01545 5 43994 19724 52093 875 66913 3
0.023 0.480 0.480 0.481 0.608
Sig. 0.034 9738 4322 4322 0.666 0.191 0.914 0.038 0.804 1358 0.349 0.899 0.768 0.821 0.398 2199
1 (bilateral) 63355 9 6 6 82821 22519 35422 8448 23203 4 65775 8273 45665 37585 53971 7
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.227 0.206 0.206 0.354
Correlación 0.268 8949 5838 5838 0.211 0.127 0.082 0.015 0.273 3540 0.240 0.180 0.286 0.280 0.090 0.220
2. Vocacional de Pearson 96175 8 6 6 47777 61646 2695 70581 59845 5 25622 47296 36261 87341 72545 4229
0.017 0.031 0.031 0.000 0.021
Sig. 0.004 1575 1431 1431 0.027 0.186 0.395 0.871 0.003 1566 0.011 0.060 0.002 0.003 0.348 2700
2 (bilateral) 68431 3 3 3 28134 03218 06972 23261 99369 1 85594 39193 53836 09248 13237 7
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.289 0.187 0.233 0.186 0.198
3. Ejercida Por Correlación 0.219 4185 3974 4026 0.300 0.251 0.213 0.092 0.274 6339 0.513 0.354 0.340 0.524 0.376 5038
profesionales de Pearson 31873 9 3 6 35514 51582 45785 76239 06652 1 2576 15951 77387 32334 50761 8
0.002 0.051 0.051 0.038
Sig. 0.021 2702 0268 0.014 0.001 0.008 0.025 0.337 0.003 9967 1.151 0.000 0.000 4.869 5.458 5285
3 (bilateral) 94442 8 8 5844 50742 3352 83889 37088 92931 7 4E-08 15801 28793 6E-09 8E-05 3
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.275 0.186 0.265
4. Controla la Correlación 0.238 7333 0.232 9880 0.238 0.339 0.247 0.149 0.333 7103 0.436 0.183 0.245 0.368 0.263 0.219
Actividad de Pearson 24586 6 2807 4 24586 6179 06352 57857 10883 8 4956 58754 62438 46988 15164 1063
Sig. 0.012 0.003 0.015 0.051 0.012 0.000 0.009 0.120 0.000 0.005 2.086 0.056 0.010 8.072 0.005 0.022
5 (bilateral) 60578 7075 0795 5450 60578 30287 59863 56909 40118 2302 8E-06 01901 04155 8E-05 69903 0762
P á g i n a | 224
2 1 4 7 3
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.297 0.346 0.120 0.201 0.079
5. Preparación Correlación 0.227 6190 2578 2572 0.068 0.213 0.227 0.084 0.165 4319 0.479 0.229 0.247 0.291 0.251 1371
Específica de Pearson 53295 5 8 3 29641 22187 89498 388 70482 1 3351 01561 98116 08076 31882 9
0.001 0.000 0.212 0.035 0.413
Sig. 0.017 6725 2259 9210 0.480 0.026 0.017 0.382 0.085 6984 1.341 0.016 0.009 0.002 0.008 3713
5 (bilateral) 33964 2 1 4 41237 00731 15753 9701 07134 8 4E-07 60429 32525 13546 38783 7
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.067 0.160 - 0.176 0.110
Correlación 0.225 0.115 1942 4957 0.142 0.275 0.083 0.068 0.101 9407 0.278 0.197 0.224 0.329 0.225 7091
6. Autonomía de Pearson 03481 4962 3 7 86129 41327 13421 51578 28201 7 56579 52099 22391 15253 86858 1
0.231 0.487 0.095 0.065 0.251
Sig. 0.018 7274 5406 4879 0.138 0.003 0.390 0.479 0.294 6846 0.003 0.039 0.019 0.000 0.018 7792
6 (bilateral) 64237 4 7 8 35817 74922 10378 00032 6746 7 35625 5197 083 47451 19849 7
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
7. Asume su 0.320 0.226 0.279
responsabilida Correlación 0.294 9929 0.248 0.248 0.213 0.389 0.239 0.098 0.182 8000 0.394 0.107 0.323 0.310 0.224 6160
d de Pearson 78547 3 2613 2613 02563 0123 57289 21225 71487 2 69476 56096 26777 55609 00658 4
0.000 0.009 0.009 0.017
Sig. 0.001 6661 2431 2431 0.026 2.908 0.012 0.309 0.057 7134 2.166 0.265 0.000 0.001 0.019 0.003
7 (bilateral) 86064 3 8 8 14808 9E-05 10632 62776 21719 3 7E-05 59847 6066 01412 20261 2338
N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
0.259 0.131 0.064 - - - - 0.009 - - - - - -
Correlación 0.140 4286 3229 1201 0.096 0.021 0.085 0.001 0.031 1213 0.164 0.064 0.072 0.012 0.000 0.059
8. Altruismo de Pearson 09537 2 5 3 65495 04927 43788 11526 80561 9 07104 40403 25135 26279 5248 6664
0.006 0.173 0.507 0.925 0.537
Sig. 0.146 4478 4669 7161 0.317 0.828 0.377 0.990 0.742 0025 0.088 0.505 0.455 0.899 0.995 6944
8 (bilateral) 23709 3 3 2 39924 01247 05768 81702 67341 6 23609 83493 30126 29183 67876 4
Total N 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109 109
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ANEXO 4
Triangulación de Entrevistas con enfoque Cualitativo
INDICADORES CÓDIGOS VIVOS
Otorga un M4, H1 “…en la toco se ve un cambio porque identifican riesgos y a veces
Servicio Único refieren cuando al médico le falta prescribir la terapéutica”
M11, H2 “… las enfermeras se vuelven más conscientes de su papel más
profesional y para nosotros como personal médico es más ayuda, entienden
mejor sobre el diagnóstico y tratamiento y se maneja un idioma más
compatible”
E5, H1 ”Para dar mi atención me baso en el cuidado holístico, en ver al
paciente en todas sus necesidades de manera completa”
E7, H2 “ Baso mi actuación en los conocimientos aprendidos… con atención
centrada en los pacientes y una atención holística”
Vocacional M2, H1 “No observo satisfacción en el personal porque no perciben el salario
que corresponde ni desarrollan las funciones que deberían…”
M10, H2 “…en México, en general, todo el sector salud está mal pagado,…
aún con el aumento que se tuvo no es suficiente porque se tiene que buscar
otras fuentes de ingresos”.
E4, H1 “Me siento satisfecha de realizarme…”
E9, H2 “Si yo tuviera la posibilidad de cambiar me enfocaría a formar a las
nuevas enfermeras con más vocación y centrada en la atención del paciente,
ya que es una tristeza que no se promueva esto”.
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Ejercida por M1, H1 “No tengo conflicto en el ejercicio profesional de las Licenciadas en
profesionales Enfermería y Obstetricia, pero depende de la experiencia que demuestran y si
se apegan a las normas de la institución, aunque siguen bajo la tutela del
médico, porque las decisiones en esta área siguen siendo responsabilidad
principal de él…”
M8, H2 “A veces he visto que alguna enfermera realiza algunas actividades de
obstetricia que no les corresponden, ya que no está normado en las políticas
de las instituciones y de esta forma recae la responsabilidad sobre el médico.”
“Creo que a nivel del Hospital General casi la totalidad de las enfermeras con
las que convivo son egresadas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, pero
muchas de las enfermeras que se transformaron del nivel técnico a
Licenciatura, algunas delegan ciertas responsabilidades al auxiliar o al no
profesional y tratan de evadir ciertas responsabilidades técnicas”
E6, H1 “Yo inicié mi formación como una opción secundaria y dejé mi
desarrollo profesional en un plano secundario por mi labor como madre y
esposa, pero tenía mucho interés por superarme y tuve la posibilidad de tener
en la región la posibilidad de formarme y lo hice”
E10, H2 “…los directivos de alto nivel ya han reconocido a la enfermera
profesional al otorgar un nuevo código plasmado en el Contrato Colectivo de
Trabajo”.
Controla la M2, H1 “…quieren desempeñar su función, pero no hemos tenido oportunidad
actividad de ver criterios institucionales, ya que no hay responsabilidad para normar el
perfil de la Licenciada en Enfermería y Obstetricia…”
M9, H2 “Por desconocimiento del perfil de la enfermera no se le ha dado la
responsabilidad, quizás por falta de claridad en el organigrama y normativa
para la atención del parto y sus funciones.”
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E5, H1 “Aquí en el IMSS no me reconocen la formación de Licenciatura, me
siento decepcionada de que no me reconozcan ni en lo económico ni en mi
labor como enfermera, mis jefes inmediatos dan muy poco estímulo, no se
basan en hacer una supervisión con estándares de calidad”.
E9, H2 “En contraste con otras compañeras que no son Licenciadas hemos
recibido un trato burlesco del mismo gremio de enfermería, pero la actitud se
ha ido cambiando porque ya la mayoría se ha profesionalizado”.
E10, H2 “Con la pertenencia a la asociación de enfermeras, asistencia a
cursos y grupos dentro de la institución para desarrollar proyectos de trabajo
se entra al programa de estímulos al desempeño que es promovido por el
departamento de calidad”.
Preparación M2, H1 “Es muy importante la labor de una L. E. O. ya que eso influye en una
Específica disminución de la morbimortalidad, siempre y cuando se tenga la confianza en
la capacitación y objetivos concretos en su formación” “He identificado que el
programa le ha dado habilidades del diagnóstico, identificación del riesgo,
existe mayor entendimiento sobre la evolución de los principales
padecimientos obstétricos”
M7, H1 “Me gustaría que en el programa existieran objetivos y metas y que
todas las cumplieran, con una supervisión más directa; no tienen una
información de cada jerarquía, desde el nivel directivo, sobre su función y el
programa con actividades específicas que se planeen y cumplan”.
“Las veo más inclinadas a realizar la función de enfermeras técnicas, que
habitualmente han desarrollado…”
M9, H2 “Tiene que haber un profesiograma y la difusión de estos cursos y una
real planeación de la función y ocupación de estas enfermeras…”
M10, H2 “Al personal de enfermería que se requiere profesionalizar no se le
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dan las oportunidades laborales”
M11, H2 “Estudiar les cuesta mucho trabajo y se observan muy estresadas, su
rendimiento laboral es bajo; pero, aún así se desempeñan bien cuando se
integran al campo laboral”
E2, H1 “He visto que a partir de estudiar la Licenciatura, muchas enfermeras
siguieron estudiando otros cursos de especialidad, siento que la formación de
Licenciatura les ha motivado bastante para seguir formándose en otros
niveles”.
E4, H1 “Los obstáculos que tuve en el proceso formativo fueron que la Jefatura
no me apoyó en cambio de horarios o descanso y tuve mucha dificultad, eso
me estresó mucho porque debía cumplir con mi responsabilidad y se
incrementaron los gastos, me afectó en mi economía, la inversión fue mayor de
lo previsto en el curso y se sumó mucho estrés, pero te mantiene el amor
propio, ya que lo que inicio lo debo acabar. Tuve que resolver muchas trabas
que se podían haber facilitado con un cambio interno, pero no había interés ni
disposición por parte de mis jefes, eso te afecta, me sentí triste de comentarios
despectivos de mi jefa de enfermeras, creo que en este proceso formativo
todos deberían estar tranquilos y no estar cada fin de semana a la expectativa
de qué forma se resolvería esto.”
E5, H1 “Las escuelas de la región deben ser más innovadoras, tener más
programas de capacitación y cursos postbásicos para el personal que trabaja y
no puede salir fuera por situaciones familiares y económicas, ya que uno
puede solventar con más facilidad la actualización en casa”.
E7, H2 “…las escuelas de la región actualmente programan su perfil de egreso
pero no lo sustentan en la formación, son muy ligeros sus programas” “Durante
mi trayectoria en la formación de Licenciatura tuve muchas dificultades para
formarme, no tuve beca; actualmente con la maestría se repiten las
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dificultades: pago días económicos, adelanto con jornadas de trabajo para que
me paguen con tiempo y acudir a clases, estoy en proceso de recibir beca;
pero siempre he sido entusiasta, positiva para cumplir mis metas”
E8, H2 “La UNAM me ayudó mucho para ser la enfermera que soy, me abrió
una nueva perspectiva en cuanto a la formación autodidacta, la capacidad de
lectura a desarrollar era enorme y además tenía que conllevar esto con la
situación familiar”, “…las instituciones educativas de la región se deben
preocupar por dar una formación académica para dar un producto más
capacitado”.
Autonomía M4, H1 “Es bueno que el personal se profesionalice, pero algunas no lo hacen;
sin embargo, hay riesgo de que se realicen actividades que no son de su
campo de acción y nosotros como responsables debemos estar alertas del
manejo”.
M8, H2 “Pienso que en el servicio los enfermeros no deben realizar acciones
en forma autónoma porque deben consultar la indicación del médico, ya que la
responsabilidad legal es del médico; no se puede actuar solo, todo debe ser de
acuerdo al criterio médico.”
M9, H2 “Pienso que a nivel de conocimiento y práctica hay una buena
formación. Se ve mayor conocimiento y seguridad de sus acciones, se habla
en un mismo idioma con el médico en cuanto al diagnóstico y oportunidad, se
adelantan en el manejo a seguir. De esta forma se optimiza en atención
oportuna y su intervención es más veraz.”
E3, H1 “En ocasiones me da temor de realizar una actividad porque el médico
te habla con sarcasmos y te hace dudar, porque son muy abiertos para
expresar su malestar, esto no es con todos los médicos y va desde realizar
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actividades como la toma de signos vitales a cuidados más específicos, y estos
son muy pocos los que realizo”
E4, H1 “Con la formación tienen mayor valor las decisiones que tomas y estás
más unida al equipo de salud, en algunas ocasiones he tomado decisiones
para dar cuidados y no necesito que el médico me lo indique; como la toma de
dextróstix, dar fisioterapia pulmonar, iniciar reanimación cardiorespiratoria, etc.;
si sabes que eso va a favorecer al paciente y no lo hacemos porque el médico
no lo indica nos causa conflicto”
E8, H2 “La actuación independiente me ha traído algunos problemas y eso me
incomoda, indica que no somos valoradas en nuestro actuar autónomo; por
ejemplo, en una situación de urgencia se puede adelantar para dar algunos
cuidados especiales y no esperar la indicación de otros profesionales del
equipo de salud”
E11, H2 “En caso de tomar una decisión de urgencia, como el aplicar un
medicamento no prescrito, no he recibido apoyo por el médico por la falta de
confianza y el no tener acreditada esta función, me marcan que en esto no
puedo decidir en forma autónoma”
Asume su M2, H1 “El estatus profesional se detecta con la actitud y creo que se ha
responsabilidad quedado muy abajo del deber ser, ya que puede haber mayor comunicación
entre el personal de enfermería con el médico, incluso mayor responsabilidad
hacia las pacientes. Esto se da por la falta de normatividad hacia toda forma de
desarrollo para lo cual están capacitado”
M7, H1 “Todavía no se ha logrado el estatus profesional; hasta que se deje de
pensar como enfermera técnica y se decida a desarrollar su función, hasta
entonces se verá reconocida”, “Si la Dirección, Jefes de Enseñanza y
Obstetricia no se fijan las metas bien claras y los objetivos concretos, no se
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verán cambios”
M8, H2 “Pienso que la enfermera debe ser participativa, interesarse en sus
pacientes, realizar las actividades adecuadas, ser cálida para mejorar la
calidad, pienso que mientras más sepan deben ser más humildes y tratar mejor
a los pacientes, hay personal que a veces se olvida de sus actividades básicas
como colocar un cómodo.”
M9, H2 “El rol debe ser más específico, debe haber enfermeras especialistas,
generales con cuidados básicos y desaparecer la auxiliar; con una relación de
al menos 1 enfermera especialista por 4 generales y la Licenciada no debe
enfocarse a desarrollar funciones administrativas, sino desempeñarse a nivel
operativo porque se desperdicia talento”
E2, H1 “Se nos reconoce que estamos más capacitadas y hay confianza en lo
que hacemos, incluso los médicos las requieren por ser de mayor apoyo en el
trabajo multidisciplinario y de equipo, pero por parte de los jefes no percibo
mucho apoyo…”
E5, H1 “El exceso de trabajo obstaculiza el desarrollo profesional y no se
puede cumplir al 100%, se tiene que priorizar, se trabaja siempre priorizando,
aunque a veces tienes tiempo de trabajar con toda la técnica y no se hace”
E8, H2 “En esta institución pagan justos por pecadores, porque mientras muy
pocos hacemos méritos, otras actúan en el camino contrario y es una situación
que repercute en la evolución negativa del paciente”, “Parece que al final se
percibe una profesión sin prestigio…”
E9, H2 “Si se nos promueve, pero lo único que interesa es casar la carga de
trabajo, los estímulos económicos se los dan siempre a la misma gente, es
obvio el dedazo y de hecho ni se conocía a quien se lo daban porque apenas
se empezó a publicar; ahora las evaluaciones se dan con base en indicadores
y se me acentúan las deficiencias, pero no son equitativas al evaluar”.
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Altruismo M2, H1 “Creo que la remuneración económica es lo que mueve principalmente
al personal de enfermería a la profesionalización, aunque veo que se ha tenido
una evolución positiva.”
M3, H1 “Se observa que las enfermeras se preparan por deseos de
satisfacción personal”.
M8, H2 “Creo que el fin principal de las enfermeras por prepararse es para
redituarles mayor percepción salarial y no para actualizarse o recodificarse.”
E6, H1 “El fin principal de su desarrollo es una superación personal y mayor
ingreso y lo considero justo porque tienen mayor responsabilidad en su función
y debe ser mayor su ingreso, debe distinguirse como tal.”
E8, H2 “Mis expectativas de desarrollo no son igual que la de muchas
compañeras, yo estudié por convicción; en la institución muchas veces se dio
la decisión de estudiar por la recategorización y mejor salario, se sucedió una
estampida de gente que quería formarse por este hecho, pero parece ser que
mientras más estudia la enfermera u otro profesional es porque quiere ganar
más y hacer menos actividades…”
E10, H2 “Lo que me llevó a superarme fue el demostrar a los demás que yo
podía ser profesional y ostentar con orgullo el código de jefe de servicio que ya
poseía sin haber acreditado con anterioridad estudios para el desarrollo de esa
función”
Clave de
Nomenclatura E= Enfermera, M=Médico y H=Hospital
FUENTE: Trabajo de campo, 2008.
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ANEXO 5
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DESINALOA
FACULTAD DE MEDICINA
MAESTRÍA EN DOCENCIA EN CIENCIAS DE LA SALUD
CARTA DE CONSENTIMIENTO PARA INCLUSIÓN
EN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Yo ______________________________________ afirmo que he sido
informado(a) acerca de las implicaciones de mi participación en el Proyecto de
Investigación: “Autopercepción de enfermería sobre la profesionalización de
su práctica en Instituciones de Salud Pública de Mazatlán, Sinaloa” y que las
entrevistas que me realizan son para la obtención de datos con fines de
investigación educativa en las ciencias clínicas en enfermería; asimismo, los
resultados no influirán sobre el control y manejo de mi integridad profesional y
personal dentro y fuera de la Institución de Salud en donde me desempeño, ya
que se garantiza el anonimato y confidencialidad de mis afirmaciones vertidas, por
lo cual autorizo plenamente el uso de un grabador de audio para facilitar las
transcripciones del investigador con veracidad y aportar la información suficiente
para los fines que persigue este estudio.
Mazatlán, Sinaloa a ___ de __________ del 2008
INVESTIGADOR: L. E. O. VERÓNICA JUÁREZ TORRES
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