Oficina Jurídica HIRALDO DEL ORBE & ASOCIADOS
Av. López de Vega No. 13 Edificio Progreso Business Center Suite 707 Ensanche Naco D. N. República Dominicana Tel. 829-
546-3008, email: [email protected]
AL : HONORABLE MAGISTRADA
PROCURADOR FISCAL DEL DISTRITO
NACIONAL
ASUNTO : INTERPOSICIÓN DE FORMAL
QUERELLA, CONSTITUCIÓN EN ACTOR
CIVIL Y DEMANDA EN REPARACIÓN DE
DAÑOS Y PERJUICIOS.
VICTIMA, QUERELLANTE, ACTOR
CIVIL Y DEMANDANTE EN
REPARACIÓN DE DAÑOS Y PERJUICIOS: LA ENTIDAD COMERCIAL MERCEDES
LOPEZ INMOBILIARIA S.R.L. Y ARIDIO
FLORENTINO
ABOGADOS : DRES. GREGORIO HIRALDO DEL ORBE,
VIRGILIO DE JESUS PEALTA REYES Y LIC.
LIC. MANUEL JUAQUIN BERNABEL
DAMIAN.
QUERELLADOS Y DEMANDADOS : MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO Y
PATRICIA MARIBEL PEREYRA DE
SANTNA
HONORABLE MAGISTRADO:
Quien suscribe la entidad comercial MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA S. R. L. entidad
comercial constituida de acuerdo a las leyes de la República Dominicana, con su
Registro Nacional de Contribuyente R.N.C. No. 1-30004854, con su domicilio social
establecido en la Av. López de Vega No. 13 Edificio Progreso Business Center
Ensanche Naco Distrito Nacional debidamente representada por su Presidente el señor
ARIDIO FLORENTINO, dominicano, mayor de edad, estado soltero, provisto de la
cédula de identidad y electoral No. 001-1561815-9, domiciliado y residente en la casa
No. 14-A de la calle Thomas Rodríguez de Sosa, del Sector de Coplan del Distrito
Nacional, quienes tienen como abogados constituidos y apoderados especiales al DR.
GREGORIO HIRALDO DEL ORBE, DR. VIRGILIO DE JESUS PERALTA REYES y LIC.
MANUEL JUAQUIN BERNABEL, todos dominicanos, mayores de edad, abogados de los
tribunales de la República Dominicana, con cedulas de identidad y electoral Nos.058-
0017455-8, 001-0309965-5 y 001-1165112-1 respectivamente, inscritos en el
colegio Dominicano de Abogados bajo las matrículas Nos. 20582-279 y 19039-225 y
333483-457-06, con estudio profesional común abierto en la Avenida Pedro Enrriquez
Ureña No. 39 del Sector de Gascue del Distrito. República Dominicana, lugar donde
hacen formal elección de domicilio los querellantes, actores civiles y demandantes,
para todos los fines y consecuencias legales de la presente instancia, tienen a bien
exponer muy respetuosamente lo siguiente:
ATENDIDO: A que, en el ejercicio de la acción de nuestros representados, conforme a
los dispuestos en los artículos 50, 83, 84, 85, 86, 118, 119, 120, 121, 122, 123, 267 y
siguientes del Código Procesal Penal de la República Dominicana, mediante el presente
escrito, formulamos QUERELLA, CONSTITUCIÓN EN ACTOR CIVIL Y DEMANDA EN
REPARACIÓN DE DAÑOS Y PERJUICIOS, en contra de la persona que a continuación
se indica;
DATOS DE LOS IMPUTADOS
Señor MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO, dominicano, mayor de edad, casado
portador del pasaporte No. 378593 y PATRICIA MARIBEL PEREYRA SANTANA,
dominicana, mayor de edad, portadora del pasaporte No. 644542, emitido por los
Estados Unidos de Norteamérica, ambos domiciliado y residente en la Calle 580 de
Lelond Avenue, Bronx NY, de la Ciudad de los Estados Unidos de Norteamérica, en
contubernio con su esposa Y quienes han formalizado elección de domicilio en la
Calle______________________________________________
ANTECEDENTES Y HECHOS
ATENDIDO: A que en fecha 25 del mes de agosto del 2008, el señor miguel Adolfo
santana camilo en su calidad de propietario de una porción de terreno de 490,00 mt2,
ubicado dentro de la parcela 110-ref-780, del dc. 4, de distrito nacional, localizado en
la calle 8 N. 10, del sector villa marina de la provincia santo domingo debidamente
amparado bajo el certificado de No. 651593, expedido por el registrador de titulo del
distrito nacional, suscribió un contrato de venta bajo firma privada con la entidad
comercial mercedes lopez inmobiliaria c por a en su momento debidamente
representada por el señor: ARIDIO FLORENTINO en su calidad de presidente de la
misma.
ATENDIDO A que con motivo a dicho contrato hidratandoce de un acto de venta
justificado en una carta constancia la entidad comercial procedio a realizar el deslinde
correspondiente en la indicada parcela a los fines de proceder con la construcción de
condominio denominado don miguel.
ATENDIDO A que con motivo de dicho deslinde y después de reconocer las
negociaciones existentes el señor MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO, mediante su
abogado constituido a la fecha procedio a presentar una intervención voluntaria ante la
magistrada de la 5ta sala del tribunal de tierras de jurisdicción original que conoció el
expediente No. 031-2009-25449, contentivo del preoceso de deslinde.
ATENDIDO A que en esa intervención voluntaria tratando de conocer lo acto dado con
la entidad comercial el señor MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO, manifiesta a
través de dicho escrito instrumentado por su abogado en su primer atendido que el
señor MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO, sostuvo una reunión de acuerdo en la
ciudad de new york, con el señor ABDIA MERCEDES LOPEZ, actual presidente de la
entidad comercial para que el mismo construyera apartamentos en los indicados
terrenos de su propiedad.
ATENDIDO A que dicha intervención voluntaria se conoció en el indicado tribunal que
trajo como consecuencia la sentencia donde falla:
PRIMERO: ACOGE, las conclusiones formuladas en audiencia de fecha 14 DE JUNIO
DEL 2011, por el LIC. MANUEL JOAQUÍN BERNABÉ, en representación del
MERCEDES LOPEZ INMOBILIARIA, C. POR A. con relación a la aprobación de trabajos
técnicos de deslinde, por cumplir con las formalidades legales exigidas.
SEGUNDO: APRUEBA, definitivamente, los trabajos de deslinde presentados por JOSÉ
ANTONIO DEL VILLAR MEDINA, contratista del MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA,
C. POR A., con relación a una porción de la Parcela No. 110.-REF.-780., del DISTRITO
CATASTRAL NO. 4, DISTRITO NACIONAL, con una extensión superficial de 495.58
metros cuadrados de los que resultó la parcela 309473286917, por haberse realizado
conforme a la ley y Reglamento General de Mensuras Catastrales.
TERCERO: SE ORDENA, a la Registradora de Títulos del Distrito Nacional, realizar las
siguientes actuaciones:
1. CANCELAR, la Constancia Anotada 0100082399, con relación a una porción
de -teíténo de 490.00 MTS metros cuadrados, dentro de la Parcela No. 110.-
REF.-780., del DISTRITO CATASTRAL NO. 4, propiedad del MERCEDES
LÓPEZ INMOBILIARIA, C. POR A.
2. REBAJAR, del Certificado de Titulo que ampara la constancia anotada
0100082399, una porción de terreno de: 495.58 metros cuadrados, dentro de
la referida Porción, propiedad del señor: MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA,
C. POR A.
3. EXPEDIR, un nuevo Certificado de Titulo, y su correspondiente Duplicado del
Dueño, que ampare el derecho de propiedad de la parcela Resultante No.
309473286917, con una extensión superficial de 495.58 Metros Cuadrados, a
favor de MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA, C. POR A., sociedad organizada
de acuerdo a las leyes de la República Dominicana, RNC No. 1-30-00485-4,
representada por Aridio Florentino, dominicano, mayor de edad, soltero,
cédula No. 001-1561815-9.
4. En cuanto a la ejecución de la División para Constitución de Condominio, se
remite al Tribunal a lo aprobado por Mensura por medio del oficio de
aprobación correspondiente al expediente No. 663200902876 de fecha 2 de
diciembre del año 2009.
CUARTO: CANCELAR, en los asientos regístrales correspondientes, la inscripción
provisional y precautoria del presente proceso judicial, y mantener cualquier otra
carga inscrita sobre esos derechos, que no haya sido presentada ante este Tribunal y
que se encuentre a la fecha registrada
QUINTO: NOTIFÍQUESE, la presente decisión a la Secretaria General para fines de
publicación, a la Dirección Regional de Mensuras Catastrales, a los fines de informar
sobre la culminación del proceso judicial del deslinde y a la Registradora de Títulos
Distrito Nacional, para los fines mencionados.
ATENDIDO A QUE, dicha intervención voluntaria no surtio efecto alguno en virtud del
que el tribunal acutuante verifico que dicha intercencion no tenia fundamento o asidero
jurídico alguno.
ATENDIDO A QUE, en tal virtud y en condiciones prácticamente similares el señor
MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO esta vez conjuntamente con la señora PATRICIA
MARIBEL PEREIRA DE SANTANA, por intermedio de sus abogados RAFAEL
ARISTIDES INFANTE Y AMBRIOSO ARISTIDES BELEN interporio en fecha 12 del mes
de abril del año 2010, por ante el magistrado juez coordinador del tribunal de tierras
de jurisdicción original una demanda en nulidad de acto de venta condicional de
inmueble demandando al señor: AbdIA MERCEDES LOPEZ Y mercedes lopez
inmobiliaria, iniciando textualmente con el primer atendido que dice: que en fecha del
mes de octubre del año 2007, el señor MIGUEL ADOLFFO SANTANA CAMILO, y el
señor: ABDIAS MERCEDES LOPEZ, en un café ubicado en la ciudad de new york
EFECTUARON UN ACTO DE VENTA EN EL CUAL EL VENDEDEDOR ENTREGABA
EL certificado de titulo No. 65-159-01358, correspondiente a la parcela No. 11-ref-
780 del comprador se obliga a entregar dos apartamentos de 8 que construiría en los
terrenos del señor MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO.
ATENDIDO a que del mismo modo en el segundo atendido de la indicada demanda en
nulidad el señor MIGUEL ADOLFO SANTANA sigue manifestando (ATENDIDO a que
lugo de que el señor: ABDIAS MERCEDES LOPEZ CONSTRUIR LOS OCHO
APARTAMENTOS dentro del inmueble del señor SANTANA CAMILO y los
representantes de la razón social MERCEDES LOPEZ INMOBILIARIA C POR A, han
querido desconocer el acuerdo efectuado entre el señor SANTANA CAMILO Y EL
SEÑOR ABDIAS MERCEDES LOPEZ).
ATENDIDO A que ya como observamos en todo momento el señor MIGUEL ADOLFO
SANTANA CAMILO por intermedio de los abogados ha conincidido y ha desmostrado
de que ciertamente existía un contrato entre las partes, de mutuo consentimiento.
ATENDIDO A QUE, el señor MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO, y la señora
PATRICIA MARIBEL PEREIRA DE SANTANA, han tratado por todo y cada uno de los
medios estafar, chantajear, la entidad comercial mercedes lopez inmobiliaria y en
consecuencia el señor ABDIA MERCEDES LOEPZ, quien a su vez es padre de una de
las nietas del señor MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO, en cual en esta condición
ah querido simple y llanamente apropiarse de la construcciones del señor: ABDIA
MERCEDES LOPEZ, a travez de la entidad comercial MERCEDES LOPEZ
INMOBILIARIA C POR A, contruyo en dicho terreno inventando diferentes tipos de
fabulas y construyendo pruebas falsas con maniobras fraudulentas.
ATENDIDO A que en virtud de las denominadas maniobras fraudulentas de los mismos
manifestar en la jurisdicción inmobiliaria por cada uno de los medios interpuestos ante
esta jurisdicción que entre las partes existía un contrato manejaron de forma burda
fraudulenta y maliciosa una querella penal en contra de la entidad comercial y su
presidente al entonces ARIDIO FLORENTINO manipulando de una u otra forma las
pruebas aportada en dicha querella.
ATENDIDO: A la entidad comercial MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA S. R. L. y el
señor ARIDIO FLORENTINO, actuando siempre de la mejor buena fe y después de
haber suscrito el indicado contrato bajo firma privada de inmueble debidamente
legalizado por Notario Público DR. MANUEL BOLIVAR GARCIA PEREZ, de los del
Número del Distrito Nacional, con el señor MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO,
quien después de muy maliciosa mente conjuntamente con su esposa la PATRICIA
MARIBEL PEREYRA SANTANA , sin ser parte del indicado documento desconoció
dicho contrato para querellarse en esta fiscalía del Distrito Nacional, quienes utilizando
maniobras fraudulenta obligaron a los querellantes a suscribir un acuerdo que fue
debidamente legalizado por el Dr. Víctor Manuel Hernández Notario Público de los del
número para el Distrito Nacional, y que fue firmado por las parte y/o por su
representante debidamente apoderado para tales fines, acto este que posteriormente
fue depositado del mismo modo y utilizando ciertas influencias después de suscribir
dicho acuerdo que supuestamente que establecía las condiciones acordadas y que
además paralizaba y desistían de cualquier proceso, quienes través de sus abogados
desconocieron dicho acuerdo y continuaron con dicho proceso logrando que declararan
falsa la firma del mismo y qui posteriormente consiguió una sentencia a su favor
emitida por la cual establecía Que en fecha que contamos a siete (07) del mes de junio
del año 2016, el Segundo Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de
Primera Instancia del Distrito Nacional, emitió la Sentencia No.2016-SSEN-00115,
cuyo fallo se lee de la siguiente manera:
F A L L A
PRIMERO: DECLARA al imputado ARIDIO FLORENTINO, de generales que constan en
el expediente, CULPABLE de violación al artículo 151 del Código Penal Dominicano, en
consecuencia, se le condena a cumplir una pena de dos (2) años de prisión, quedando
la pena suspendida de forma total, bajo las siguientes reglas: a) residir en su domicilio
fijo, durante el periodo de la suspensión.
SEGUNDO: CONDENA al imputado ARIDIO FLORENTINO, de generales que constan en
el expediente, al pago de las costas penales del proceso.
TERCERO: DECLARA al imputado MANUEL BOLÍVAR GARCÍA PÉREZ, de generales
que Constan en el expediente, NO CULPABLE de los hechos puestos a su cargo, por
no haber sido probada la acusación presentada conforme los motivos expuestos.
CUARTO: DECLARA regular y valida en cuanto a la forma la querella con constitución
en actor civil hecha por la señora Patricia Maribel Pereira y Miguel Adolfo Santana
Camilo en contra de los ciudadanos Manuel Bolívar García Pérez, Aridio Florentino, así
como la Razón Social Mercedes López Inmobiliaria S.R.L., por haber sido hecha de
conformidad con la Ley, en cuanto al fondo de dicha constitución condena al imputado
Manuel Bolívar García Pérez, al Pago de una inmunización por la suma de quinientos
mil pesos dominicano (RD$500,000.00), hacer pagados en beneficio de los señores
Patricia Maribel Pereyra y Miguel Adolfo Santana Camilo.
QUINTO: CONDENA al señor Aridio Florentino, así como a la Razón Social Mercedes
López Inmobiliaria S.R.L., al pago conjunto y solidario de una indemnización de dos
millones de pesos dominicanos (RD$2,000,000.00), en beneficio de los señores Patricia
Maribel Pereira y Miguel Adolfo Santana Camilo.
SEXTO: CONDENA a los imputados Aridio Florentino y Manuel Bolívar García, al Pago
de las costas civiles del presente proceso, ordenando su distracción favor y provecho
de los abogados concluyentes representantes de los querellantes y actores civiles,
quienes afirman haberla avanzado en su totalidad.
SÉPTIMO: fija la lectura integra de la presente decisión para el día veintiocho (28) de
junio 2016, a las 2:00 pm, valiendo citación para las partes presente y representadas, a
partir de la notificación de la sentencia la parte que no esté de acuerdo con la decisión
tiene un plazo de veinte 20 días para interponer formar recurso de apelación en contra
de la misma.
A que en atención a las violaciones constitucionales y legales planteada por la parte
recurrente ante la honorable suprema Corte de Justicia como corte de casación, esta
dicto la sentencia marcada con el No.54-SS-2017, en fecha 18 del mes de mayo del
año 2017, la cual en su parte dispositiva dice así:
FALLA
edad, soltero, titular de la cedula de identidad personal y electoral No. 001-
1561815-9, y la razón social MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA, S.R.L.,
sociedad comercial debidamente constituida y organizada conforme a las leyes
de la Republica Dominicana, con RNC No. 1-30-00745, por intermedio de sus
abogados, los LICDOS. HÉCTOR IVÁN TEJEDA ROJAS, ORLANDO MARTÍNEZ
GARCÍA Y RAMÓN NOEL MEDINA GIL; 4) En fecha primero (01) del mes de
agosto del año dos mil dieciséis (2016) por los querellantes, los señores
MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO Y PATRICIA MARIBEL PEREYRA DE
SANTANA, ciudadanos norteamericanos de ascendencia dominicana, mayores de
edad, casados entre sí, pasaportes USA Nos. 1026371 y 644532
respectivamente, domiciliados y residentes en el número 580 de Nelond Avenue,
Bronx N.Y., 10473, Estados Unidos de América, por intermedio de sus abogados,
LICDOS. RAFAEL ARÍSTIDES INFANTE CRUZ Y EDWIN ACOSTA SUAREZ; 5)
En fecha dos (02) del mes de agosto del año dos mil dieciséis (2016), por la
representante del Ministerio Publico, la Licda. WENDY GONZÁLEZ CARPIO,
Procuradora Fiscal del Distrito Nacional, adscrita al Departamento de Litigación
II; decretada por esta Corte mediante resolución No. 519-SS-2016, de fecha
veintiuno (21) del mes de octubre del año dos mil dieciséis (2016).
SEGUNDO: En cuanto al recurso de apelación del señor MANUEL BOLÍVAR
GARCÍA PÉREZ, interpuesto por la LICDA. ASIA ALTAGRACIA JIMÉNEZ
TEJEDA, defensora publica, en fecha veinte (20) del mes de julio del año dos mil
dieciséis (2016), la Corte declara que el imputado MANUEL BOLÍVAR GARCÍA
PÉREZ, solicito a esta alzada que quería que solo se conociera el recurso
interpuesto en fecha veinte (20) del mes de Julio del año dos mil dieciséis (2016)
por sus abogados, los LICDOS. JOSÉ LUIS MINYETY PEÑA Y ALTAGRACIA J.
MARTÍNEZ DÍAZ.
TERCERO: En cuanto al fondo, de los recursos del Ministerio Publico y de los
actores civiles, se acogen parcialmente, para modificar el ordinal Primero de la
sentencia recurrida y condenar al señor ARIDIO FLORENTINO, a la pena de tres
(03) años de reclusión menor y al pago de una indemnización de SEIS MILLONES
DE PESOS (RD$6,000,000.00) a favor de los querellantes y actores civiles, los
señores MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO Y PATRICIA MARIBEL PEREYRA
DE SANTANA, así como al pago de las costas civiles distrayéndolas las civiles a
favor y provecho de los abogados de los querellantes, los LICDOS. RAFAEL
ARÍSTIDES INFANTE CRUZ Y EDWIN ACOSTA SUAREZ.
CUARTO: Al acoger parcialmente el recurso de apelación de los actores civiles,
como se ha dicho más arriba, modifica el ordinal QUINTO de la sentencia
recurrida, para condenar a ARIDIO FLORENTINO, y la razón social MERCEDES
LÓPEZ INMOBILIARIA, S.R.L., al pago de seis millones pesos
(RD$6,000,000.00), a favor de los querellantes los señores MIGUEL ADOLFO
SANTANA CAMILO y PATRICIA MARIBEL PEREYRA DE SANTANA.
QUINTO: En cuanto al recurso de apelación del señor ARIDIO FLORENTINO y la
razón social MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA, S.R.L., lo RECHAZA, por las
razones expuestas en el cuerpo de esta sentencia y lo condena al pago de las
costas penales y civiles, del proceso causadas en grado de apelación.
SEXTO: En cuanto al recurso de apelación del señor MANUEL BOLÍVAR
GARCÍA PÉREZ, Abogado Notario, la Corte lo RECHAZA, en consecuencia,
confirma la decisión recurrida en cuanto a él, que lo descargó de toda
responsabilidad en el aspecto penal y en el aspecto civil lo condeno al pago de
una indemnización de QUINIENTOS MIL PESOS (RD$500,000.00), a favor y
provecho de los señores MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO y PATRICIA
MARIBEL PEREYRA DE SANTANA, así como al pago de las costas civiles,
distrayéndolas a favor y provecho de los abogados de los querellantes, los
LICDOS. RAFAEL ARÍSTIDES INFANTE CRUZ Y EDWIN ACOSTA SUAREZ, en
virtud de lo dispuesto por el artículo 422 del Código Procesal Penal.
SÉPTIMO: Ordena la notificación de esta sentencia a las partes, como al Juez de
Ejecución de la Pena correspondiente.
OCTAVO: Los jueces que conocieron el recurso que se trata deliberaron en
fecha 21 de abril del año dos mil diecisiete (2017), según consta en el acta de
deliberación firmada por los tres (3) jueces que conocieron el recurso, pero la
sentencia no se encuentra firmada por la Magistrada ROSALBA O. GARIB
HOLGUÍN, por estar disfrutando de sus vacaciones; que en virtud de lo
dispuesto en el artículo 334.6 del Código Procesal Penal, puede válidamente ser
firmada por los dos miembros restantes como al efecto lo está.
NOVENO: La lectura íntegra de esta sentencia fue rendida a las once horas de la
mañana (11:00 a.m.) del día jueves, dieciocho (18) del mes de mayo del año dos
mil diecisiete (2017), proporcionándoles copia a las partes.
ATENDIDO: Que en fecha 8 del mes de agosto del año 2018, dicto la Segunda Sala de
la Suprema Corte de Justicia la sentencia marcada con el No. 1158, sobre los recursos
de casación interpuesto por ARIDIO FLORENTINO, de generales que constan, Razón
Social Mercedes López Inmobiliaria, S.R.L., imputado y MANUEL BOLÍVAR GARCÍA
PÉREZ, de generales que constan, imputado; contra la sentencia de la núm. 54-
SS2017, dictada por la Segunda Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del
Distrito Nacional, de fecha 18 del mes de mayo del año 2017;
ATENDIDO: Que la Segunda Sala de la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia,
estableció en la sentencia objeto de recurso de revisión constitucional, entre otras
cosas los siguientes:
a) Que en fecha 28 de junio de 2013, el Séptimo Juzgado de la Instrucción
del Distrito Nacional, dictó auto de apertura a juicio en contra de
ARIDIO FLORENTINO y MANUEL BOLÍVAR GARCÍA PÉREZ, por
presunta violación a las disposiciones de los artículos 265, 266, 147,
148, 150 y 151 del Código Penal Dominicano;
b) Que para el conocimiento del fondo del asunto fue apoderado el
Segundo Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de
Primera Instancia del Distrito Nacional, el cual en fecha 7 de junio del
2016 dicto su sentencia núm. 2016-SSEN-00115 y cuya parte
dispositiva se hace constar en las páginas 5, 6 y 7 de la sentencia
impugnada en revisión constitucional;
c) Que con motivo del recurso de alzada intervino la sentencia impugnada
núm. 54-SS-2017, dictada por la Segunda Sala de la Cámara Penal de
la Corte de Apelación del Distrito Nacional en fecha 18 del mes de
mayo del año 2017, cuya parte dispositiva se hace constar en las
páginas 7, 8, 9 y 10, de la sentencia recurrida en revisión
constitucional;
d) Que los Jueces que conformaron la Segunda Sala de la Cámara Penal de
la Suprema Corte de Justicia, los siguientes: “Considerando, que una de
las criticas esbozadas por los recurrentes en el memorial de agravios,
se refiere a la violación de la ley por inobservancia o errónea
aplicación de una norma jurídica, toda vez que la Corte a-quo justificó
el rechazo del recurso de apelación interpuesto por el señor MANUEL
BOLÍVAR GARCÍA PÉREZ, sustentada en las disposiciones contenidas
en los artículos 53 y 345 del Código Procesal Penal, inobservando esa
alzada que por efecto de la sentencia absolutoria a favor del
mencionado imputado, el juez no podía condenarlo en el aspecto civil,
al no tratarse de una violación a una ley penal; Considerando, que del
examen realizado por esta Segunda Sala a la decisión impugnada, se
evidencia que, contrario a lo argumento por la parte recurrente, la
Corte A-qua, al confirmar la decisión dictada por el Tribunal de primer
grado respecto del imputado MANUEL BOLÍVAR GARCÍA PÉREZ,
realizó una correcta interpretación y aplicación de las disposiciones del
artículo 345 del Código Procesal Penal, sobre la condena civil, pues
ciertamente, tal como establece el artículo 53 del mencionado texto
legal, el hecho de que se emita una sentencia absolutoria no impide al
juez pronunciarse sobre la acción civil resarcitoria válidamente
ejercida, cuando procede, como ocurrió en la especie, en razón de que
la falta civil retenida al encartado tuvo su origen en los hechos de la
prevención; que si bien es cierto que no pudo retenérsele una falta
penal por el quebrantamiento de las disposiciones contenidas en los
artículos 147, 148, 150 y 151 del Código Penal Dominicano, pues no se
establecieron elementos que permitieran determinar con precisión que
existió concierto previo entre el co-imputado ARIDIO FLORENTINO y
el señor GARCÍA PÉREZ, para la comisión del tipo penal descrito en la
acusación; no menos cierto es que su accionar negligente e
irresponsable de sus funciones de Notario Público, en franca violación
a las disposiciones del artículos 56 de la Ley 301 sobre Notariado, le
ocasionaron daños y perjuicios a los querellantes, suficientes para
comprometer su responsabilidad civil; por consiguiente, procede
desestimar el señalado alegato; sigue diciendo la sentencia impugnada
en revisión constitucional, en su segundo considerando, de la página 16
de la sentencia impugnada en revisión constitucional, que la segunda
queja argüida los recurrentes aducen falta, contradicción e ilegalidad
manifiesta en la motivación de la sentencia, toda vez que el imputado
ARIDIO FLORENTINO fue condenado a tres años de reclusión y al pago
de una indemnización de seis millones de pesos (RD$6,0000,000.00),
aumentado de manera desproporcional tanto la pena como la
indemnización civil, violentando las disposiciones del artículo 24 del
Código Procesal penal, al no ofrecer explicación alguna que sustente el
fallo dado; Considerando, que con relación al vicio invocado, la Corte
a-qua estableció como fundamento para modificar la pena y la
indemnización impuesta, lo siguiente: “… Luego de analizar el
contenido de los referidos recurso y de la sentencia objeto de
impugnación, la Corte pudo comprobar que el tribunal a-quo no valoró
en su justa medida las pruebas, por lo que se acogen parcialmente los
medios invocados en sus recurso, para modificar la sentencia
recurrida, para dar su propia decisión; en ese sentido, la Corte obrando
por propia autoridad y contrario imperio modifica el ordinal primero de
la sentencia recurrida y condena al señor ARIDIO FLORENTINO, a la
pena de tres (3) años de reclusión menor, así como el ordinal quinto de
la sentencia recurrida, para condenar al señor ARIDIO FLORENTINO
juntamente con la razón social MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA,
S.R.L., al pago de una indemnización de SEIS MILLONES DE PESOS
(RD$6,000,000.00 a favor de los querellantes y actores civiles, los
señores MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO Y PATRICIA MARIBEL
PEREYRA DE SANTANA, así como al pago de las costas civiles
distrayéndolas a favor y provecho de los abogados de los querellantes,
los LICDOS. RAFAEL ARÍSTIDES INFANTE CRUZ Y EDWIN ACOSTA
SUAREZ…” Considerando, que al tenor de lo argumento, como bien
invoca la parte recurrente, la Corte a-quo no dio motivos contundentes
y valederos que respaldaran las razones por las cuales entendía
pertinente imponer una sanción y una indemnización distinta a la ya
aplicada, pues únicamente fundamentó su fallo en que el tribunal de
primer grado no valoró en su justa medida las pruebas, dejando este
aspecto tan importante carente de una motivación suficiente y
contundente que no dejara dudas respecto de los vicios en los cuales
arguyen los jueces a-quo incurrió el tribunal sentenciador al momento
de apreciar los elementos probatorios sometidos a su escrutinio;
Considerando, que al modificar la Corte a-qua la pena y la
indemnización impuesta al encartado ARIDIO FLORENTINO sobre la
base de una justificación carente de motivos y fundamentos, procede
en consecuencia, en la especie, anular la modificación realizada y
pronunciar directamente la solución del caso por economía procesal, y
mantener la pena y la indemnización fijadas por el tribunal de primer
grado, por ser las que se ajustan a los hechos determinados y
debidamente probados, producto de una correcta valoración de los
medios de pruebas y el daños ocasionado a las víctimas, en
observancia de lo dispuesto por el artículo 422.1 del Código Procesal
Penal”.
ATENDIDO: Que la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, estableciera en el
último considerando de la sentencia recurrida en revisión constitucional, “que al
modificar la Corte a-qua la pena y la indemnización impuesta al encartado Aridio
Florentino sobre la base de una justificación carente de motivos y fundamentos,
procede en consecuencia, en la especie, anular la modificación realizada y pronunciar
directamente la solución del caso por economía procesal, y mantener la pena y la
indemnización fijadas por el tribunal de primer grado, según la Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia, por ser las que se ajustan a los hechos determinados y
debidamente probados, producto de una correcta valoración de los medios de pruebas
y el daño ocasionado a las víctimas, en observancia de lo dispuesto por el artículo
422.1 del Código Procesal Penal”
ATENDIDO: A que al encartado Aridio Florentino y a la razón social MERCEDES
LÓPEZ INMOBILIARIO, S.R.L., le siguen violando su derecho constitucional de saber
qué fue lo que tomo en cuenta los Jueces que conformaron la Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia, para anular y modificar la sentencia dictada por la Corte y
pronunciar sentencia condenatoria, tenían la obligación de dar motivos que justificaran
su decisión o establecer en cuales motivos fundamentan su decisión que no ha ocurrido
en caso de la especie;
ATENDIDO: A que los Jueces de Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, que
dictaron la sentencia objeto de recurso de revisión constitucional mediante esta
instancia, estableciendo, mantener la pena y la indemnización fijadas por el tribunal de
primer grado, por ser las que se ajustan a los hechos determinados y debidamente
probados, producto de una correcta valoración de los medios de pruebas y el daño
ocasionado a las víctimas;
ATENDIDO: A que los Jueces de Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia,
estaban en la obligación de establecer, porque la pena de dos (2) años de prisión y una
indemnización de RD$2,000,000.00 de pesos, se ajustan a los hechos determinados y
debidamente probados, sin establecer, cuales hechos fueron determinados y
debidamente probados, por lo que sigue carente de motivos la sentencia objeto de
recurso de revisión constitucional;
ATENDIDO: A que los Jueces de Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, una
vez probado que la sentencia que fue objeto de recurso de casación carecía de una
motivación suficiente, no podía avocarse a conocer el fondo del asunto y dictar
sentencia propia, en violación al artículo 20 de la Ley 3726 de fecha 29 de diciembre
de 1953, sobre procedimiento de casación, modificado por la Ley 491-08, Que
modifica los Artículos 5, 12 y 20, de la Ley No. 3726 del 1953, sobre Procedimiento de
Casación, modificada por la Ley No. 845, del 1978, el cual establece lo siguiente: “La
Suprema Corte de Justicia, siempre que casare un fallo, enviará el asunto a otro
tribunal del mismo grado o categoría que aquél de donde proceda la sentencia que sea
objeto del recurso”.
ATENDIDO: A que los señores MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO y PATRICIA
MARIBEL PEREYRA SANTANA, aun teniendo conocimiento de que dicha situación no
se correspondía con la verdad continuaron con el único fin de estafar a los hoy
querellantes la entidad comercial MERCEDES LÓPEZ INMOBILIARIA S. R. L. y el señor
ARIDIO FLORENTINO,
ATENDIDO: A pesar de que la entidad comercial MERCEDES LOPEZ INMOBILIRIA S.
R. L. y el señor ARIDIO FLORENTINO, estar completamente seguro, así como los
señores MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO y la señora PATRICIA MARIBEL
PEREYRA DE SANTANA, no haber cometido los hechos por los cuales fueron
condenados se sujetaron a dar cumplimiento a la indicada sentencia de la Suprema
Corte de Justicia marcada con el No. 1158 de fecha 17 Mayo del año dos mil dieciocho
(2018), realizando los pagos correspondiente atravez de su abogado debidamente
apoderado en su momento
ATENDIDO: A que a pesar de haber recibido dicho pago los señores MIGUEL ADOLFO
SANTANA CAMILO y PATRICIA MARIBEL PEREYRA DE SANTANA, con la cara
intención de estafar a los hoy querellantes MERCEDES LOPEZ INMOBILIRIA S. R. L. y
el señor ARIDIO FLORENTINO, han procedido apoderar nuevos abogados quienes
actuando en su representación procedieron mediante el acto No.497/2022,
debidamente instrumentado por el ministerial Moisse cordero Valdez alguacil de
estrado del primer tribunal colegiado de la Cámara Penal del Distrito Nacional.
Embargar las cuentas bancarias de la entidad comercial MERCEDES LOPEZ
INMOBILIRIA S. R. L. y el señor ARIDIO FLORENTINO, a sabiendas que ya el título
ejecutorio utilizado no tiene fuerza de ley por haber sido liberado.
ATENDIDO: A que los nuevos abogados apoderados por los señores MIGUEL
ADOLFO SANTANA CAMILO y PATRICIA MARIBEL PEREYRA DE SANTANA,
procedieron a trabar oposición la las indicadas cuentas en los respectivos bancos
comerciales utilizando una maniobra fraudulenta argumentando un pago de una
sentencia que había sido pagada y que además por un monto superior a lo que la misma
establece, por lo que los mimos ni siquiera denunciaron dicho embargo a los
embargado quienes se vieron en la obligación de intimar las instituciones bancarias
para obtener información del titulo ejecutorio que los embargantes utilizaron.
ATENDIDO: A que los mismos aprovechado las reglas establecidas por las leyes que
rigen la materia que estableces que las instituciones bancarias no son jueces de los
embargos y por ende no deben cuestionar ni la forma ni el fondo de los mismos , por lo
que es evidente que la trama orquestada por los hoy querelladlos fue planificada con el
fin de estafar a los querellantes de una manera burda quienes por intermedio de un
simple acto de alguacil pretendían sorprender a los querellantes por lo que
posteriormente han querido cobrar una indeterminada cantidad de dinero para dejar sin
efecto dicha actuación.
ATENDIDO: A que no obstante que todas esas acciones el señor MIGUEL ADOLFO
SANTANA CAMILO y la señora PATRICIA MARIBEL PEREIRA han confirmado de
manera abusiva y maliciosa y permisiva desde la instancia sin darle el frente
extorsionando y chantajeando a la entidad comercial MERCEDES LOPEZ
INMOBILIARIA y al señor: ABDIAS MERCEDES LOPEZ, que se ha visto en la
impotente situación de mantener una intención paralizada por mas de 12 años solo con
las pretenciones de arrebatarle quitarle dinero de manera burda y abusiva.
ATENDIDO: A que después de todo estas extorciones suscripción de acuerdo pago de
sentencia, pago de acuerdo, los indicados señores: MIGUEL ADOLFO SANTANA
CAMILO Y PATRICIA MARIBEL PEREIRA DE SANTANA, prentenden continuar
abusando desde la instancia de dicha institución y de la permisibilidad de la justicia sin
tener que enfrentarse de frente a la parte contraria tanto asi que no obstante haber
realizado todos los acuerdos y los cobros debidamente documentados han realizado un
cambio de abogados desconociendo todos los acuerdos y los cobros recibidos por lo
chantajes realizados.
ATENDIDO A QUE: La extorsión es un delito que consiste en obligar a una persona, a
través de la utilización de violencia o intimidación, a realizar u omitir un acto jurídico o
negocio jurídico con ánimo de lucro y con la intención de producir un perjuicio de
carácter patrimonial o bien del sujeto pasivo y bien normalizado.
La extorsión es un hecho punible consistente en obligar a una persona, a través de la
utilización de violencia o intimidación, a realizar u omitir un acto o negocio jurídico con
ánimo de lucro y con la intención de producir un perjuicio de carácter patrimonial o
bien del sujeto pasivo, bien de un tercero.
Modus operandi En una extorsión telefónica, el extorsionador suele llamar a un número
fijo y pide a la víctima un número telefónico móvil y ordena no interrumpir la
comunicación, bajo la amenaza de que su familia o propiedad será objeto de daño. Las
características de la extorsión son las siguientes:
El origen de la llamada es un número privado o desconocido.
Existe demasiado diálogo en las llamadas, en las que el sujeto detalla su supuesta
identidad criminal.
El extorsionador simula que tiene a una víctima con él.
El delincuente exige un pago inicial y luego aceptará los recursos que la víctima tenga
a la mano.
Naturaleza jurídica
Es una figura que se encuentra entre los delitos de apoderamiento, ya que hay ánimo
de lucro; los delitos de estafa, porque requiere una actuación por parte del sujeto
pasivo consistente en la realización u omisión de un acto o negocio jurídico; y el delito
de amenazas condicionales, porque el sujeto activo coacciona al pasivo para la
realización del negocio jurídico.
Este delito tiene una ubicación independiente, por lo cual, aunque guarde relación, es
una figura distinta con sus propias características. Además, es un delito pluriofensivo,
ya que no se ataca solo a un bien jurídico, sino a más de uno: propiedad, integridad
física y libertad. En cuanto al momento de la consumación, no se puede esperar a que
tenga efectos, porque en el ámbito civil ese acto nunca los tendría. Se puede dar
tentativa cuando ese acto de violencia no alcanza su objetivo, siendo una tentativa
inacabada.
Elementos objetivos
Los elementos de la parte objetiva del tipo son los siguientes:
Uso de la violencia o intimidación: son los medios típicos por los cuales se puede
realizar la conducta. Solo si recae sobre objetos se podría hablar de un medio de
intimidación.
Que se obligue al sujeto pasivo a actuar de una manera no querida por él: el sujeto
pasivo no realizaría la acción si no fuera por esa violencia o intimidación.
Consumación: cuando el sujeto pasivo realice la acción. No se requiere que se tenga
disposición patrimonial efectiva; poniéndose la nota no en la lesión patrimonial sino la
de la libertad.
Realización u omisión de un acto o negocio jurídico: debe ser un negocio de carácter
patrimonial, pudiendo ser tanto de bienes muebles como inmuebles y derechos.
Concurso: El inciso final del Artículo 243 «sin perjuicio de las que pudieran imponerse
por los actos de violencia física realizados», posibilita el concurso con otros delitos,
como las lesiones, la detención ilegal, las agresiones sexuales, etc.
Elementos subjetivos
En el aspecto subjetivo, la extorsión requiere de la existencia de ánimo de lucro por
parte del sujeto activo. Este es más extenso que en el delito de hurto o robo, porque
no solo será la ventaja patrimonial sino que, además, debe esta derivarse de la lesión a
la libertad del sujeto pasivo. La ventaja patrimonial se puede exigir para una tercera
persona, aunque esta no tenga ningún conocimiento. Además puede afectar bien, al
patrimonio del sujeto pasivo, o bien al de un tercero.
Derecho penal dominicano
En nuestro código penal precedidos por el articulo 400 y siguientes, contiene las
clausulas sobre este fenómeno, diciendo que el que empleando, fuerza, violencia o
constreñimiento, se hace firmar la firma o entrega de un escrito, acto, titulo o
documento u cualquiera que contenga o opere esta obligación, será castigado con la
pena de tres a diez años de trabajo público.
El que por medio de amenaza escrita o verbal de revelación o imputación difamatoria,
haya arrancado o intentado arrancar la entrega de fondos o valores o la firma o
entrega de los escritos antes enumerados, será castigado con la pena de reclusión y
multa de doscientos a quinientos pesos. El embargado que hubiere destruido o
distraído o intentado destruir o distraer objetos que le hubieren sido embargados y se
confiaren a su custodia, será castigado con las penas señaladas en el artículo 406 del
código penal para el abuso de confianza.
En Santo Domingo, República Dominicana tenemos el equipo de abogados más
completo y efectivo para asesorarle en temas de derecho penal. Aquí en Carlos Felipe
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posibilidades reales de éxito, conforme con la Constitución y las leyes del país.
Comunicamos con lenguaje diáfano, sencillo, y oportuno, las mejores acciones y
estrategias a seguir para resolver la situación o conflicto que le atañe.
LA EXTORSIÓN Y EL CHANTAJE La extorsión esta presente el el párrafo primero del
artículo 400 del código Penal que incrima elhecho de arrancar “por fuerza, violencia,
constreñimiento, la firma de un escrito o acto, título odocumento cualquiera que
contenga u opere obligación, disposición o descargo:Sus elementos constitutivos son:a)
Debe haber sido llevada a efecto mediante el empleo de fuerza,
violencia oconstreñimiento. Es necesario, ante todo, que el empleo de la violencia sea
anterior a laentrega, otorgamiento o firma del documento, en cuanto es medio para
conseguir este fin.b) Debe haber tenido por objeto la intención de una firma o la
entrega de un título odocumneto. La extorsión para la obtención de una firma se
consuma al suscribir lavíctima el docummento.c) La intención criminal. La intención es
el último de los elmento constitutivos del crimende extorsiónLa penalidad. La penalidad
de este ilicito con la pena de treinta a diez años de reclusiónEl chantaje consiste en la
amenaza de revelaciones o imputaciones difamatorias para constreñir auna persona a
firmar un escrito o a la entrega de un título o de una suma de dineroSus elementos
contitutivos son cuatro:a) Amenza escrito o verbal de revelaciones o imputaciones
difamatorias. La amenazadebe haber tenido por finalidad constreñir a la víctima a
comprar el silencio del agente,temiendo la revelación o la publicación de un hecho
difamatorio
b) El agente debe perseguir con la amenza un beneficio ilegítimo. El segundo
elementodel crimen de chantage es que la amenza tienda a una extorsión.c) La entrega
de fondos o valores. Por la amenza el agente se ha hecho entregar fondo ovalores, o
como en el caso de la extorsión por violenciad) Elemento intencional. El crimen de
chantaje es intenciona. El inculpado debe haberacutado de mala fe.La penalidad. El
chantaje se castiga con la pena de reclusión y multa.
En Nombre de la República, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia,
regularmente constituida por los Jueces Miriam Concepción Germán Brito, Presidente;
Esther Elisa Agelán Casasnovas y Alejandro Adolfo Moscoso Segarra, asistidos del
secretario de estrado, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo
Domingo de Guzmán, Distrito Nacional, hoy 27 de noviembre de 2017, años 174° de la
Independencia y 155° de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de
Casación, la siguiente sentencia:
Sobre el recurso de casación interpuesto por Edgar Saúl Vicioso Almánzar, dominicano,
mayor de edad, portador de la cédula de identidad y electoral núm. 001-1508860-1,
domiciliado y residente en la avenida Gustavo Mejía Ricart, Residencial Miguel Alberto
II, apartamento D-301, Las Praderas, Distrito Nacional, imputado y civilmente
responsable, contra la sentencia núm. 0050-TS-2014, dictada por la Tercera Sala de
la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional el 4 de abril de 2014,
cuyo dispositivo se copia más adelante;
Visto la sentencia TC/0090/14 pronunciada por el Tribunal Constitucional Dominicano
el 26 de mayo de 2014, mediante la cual anuló la resolución núm. 2541-2014, dictada
por esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia el 24 de junio de 2014, ante el
recurso constitucional de revisión de decisión jurisdiccional elevado por Edgar Saúl
Vicioso Almánzar;
Visto el memorial suscrito por los Licdos. Bernardo Ureña Bueno, Ana Collado Tineo y
Nurys Carmen Mateo Morillo, en representación del recurrente, depositado en la
secretaría de la Corte a-qua el 14 de abril de 2014, mediante el cual interpone recurso
de casación;
Visto el numeral 10 del artículo 54 de la Ley núm. 137-11, Orgánica del Tribunal
Constitucional y de los Procedimientos Constitucionales;
Visto la Ley núm. 25 de 1991, modificada por las Leyes números 156 de 1997 y 242 de
2011;
La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia después de haber deliberado y, visto
la Constitución de la República, los Tratados Internacionales que en materia de
derechos humanos somos signatarios, la normativa cuya violación se invoca, así como
los artículos 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación y 70, 246, 393, 394, 399,
418, 419, 420, 421, 422, 425, 426 y 427 del Código Procesal Penal, modificado por la
Ley 10-15 del diez de febrero de 2015 y la resolución núm. 3869-2006 dictada por la
Suprema Corte de Justicia el 21 de diciembre de 2006;
Considerando, que en la decisión impugnada y en los documentos en ella referidos, son
hechos constantes:
a) el Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional acogió la acusación
presentada por el ministerio público contra Edgar Saúl Vicioso Almánzar y
dictó auto de apertura a juicio por presunta violación a las disposiciones de
los artículos 400-2 del Código Penal y los artículos 12, 16, 17 y 21 de la Ley
53-07, sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, en perjuicio de Nilva
Violeta Soto Abreu;
b) el Primer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera
Instancia del Distrito Nacional resultó apoderado para la celebración del
juicio, a propósito de lo cual emitió la sentencia núm. 270-2013 del 20 de
septiembre de 2013, con el siguiente dispositivo:
“PRIMERO: Declara al imputado Edgar Saúl Vicioso Almánzar, de generales que
constan en el expediente, culpable, del crimen de chantaje cometido usando sistemas
electrónicos, informáticos, telemáticos o de telecomunicaciones, en perjuicio de la
querellante constituida en actor civil Nilva Violeta Soto Abreu, hecho previsto y
sancionado en el artículo 16 de la Ley 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta
Tecnología, al haber sido probada la acusación en su contra, en consecuencia, se le
condena a cumplir la pena de cinco (5) años de prisión; S
EGUNDO: Condena al imputado Edgar Saúl Vicioso Almánzar al pago de las costas del
proceso;
TERCERO: Rechaza la solicitud de variación de medida de coerción impuesta al
encartado Egar Saúl Vicioso Almánzar, formalizada por la parte querellante y
accionante civil y su sustitución por prisión preventiva;
CUARTO: Ordena la notificación de esta sentencia al Juez de la Ejecución de la Pena
del Distrito Nacional, a los fines correspondientes. En el aspecto civil:
QUINTO: Reafirma como buena y válida, en cuanto a la forma, la constitución en actor
civil interpuesta por la señora Nilva Violeta Soto Abréu, conforme auto de apertura a
juicio, observando los cánones legales vigentes; en cuanto al fondo, condena al
imputado Edgar Saúl Vicioso Almánzar, al pago de una indemnización ascendente a la
suma de Siete Millones de Pesos (RD$7,000,000.00), a favor de la señora Nilva Violeta
Soto Abréu, como justa reparación por los daños y perjuicios morales y materiales
sufridos por ésta a consecuencia de su acción”;
c) que la sentencia previamente transcrita fue recurrida en apelación por el
imputado, resultando apoderada la Tercera Sala de la Cámara Penal de la
Corte de Apelación del Distrito Nacional que dictó la sentencia núm. 0050-
TS-2014 del 4 de abril de 2014, cuyo dispositivo es el siguiente:
“PRIMERO: Rechaza el recurso de apelación interpuesto por los Licdos. Bernardo
Ureña Bueno, Ana Collado Tineo y Nurys Carmen Mateo, actuando a nombre y en
representación del imputado Edgar Saúl Vicioso Almánzar, en fecha veinte (20) del mes
de noviembre del año dos mil trece (2013), en contra de la sentencia marcada con el
número 270-2013, de fecha veinte (20) del mes de septiembre del año dos mil trece
(2013), dictada por el Primer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de
Primera Instancia del Distrito Nacional, por las razones que reposan en el cuerpo
motivado de la presente decisión;
SEGUNDO: Confirma la sentencia impugnada por estar estructurada conforme a hecho
y derecho;
TERCERO: Condena al imputado y recurrente Edgar Saúl Vicioso Almánzar, al pago de
las costas penales del procedimiento causadas en la presente instancia judicial;
CUARTO: Compensa el pago de las costas civiles del procedimiento causadas en la
presente instancia judicial, por falta de concluir en ese sentido;
QUINTO: Ordena la remisión de una copia certificada de la presente sentencia al Juez
de Ejecución Penal de la provincia del Distrito Nacional, para los fin de ley
correspondientes. La presente decisión por su lectura vale conocimiento y notificación
para las partes, las que quedaron convocadas para esta lectura en la audiencia de
fecha siete (7) del mes de marzo del año dos mil catorce (2014), procediendo la
secretaría a la entrega de las copias correspondientes a las partes, de conformidad con
la parte in-fine del artículo 335 del Código Procesal Penal y la decisión ya señalada
emanada de la Suprema Corte de Justicia, dictada en fecha trece (13) del mes de enero
del año dos mil catorce (2014)”;
d) que esa decisión fue objeto de recurso de casación por el imputado, y de esa
manera resultó apoderada esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia,
resolviendo el asunto mediante resolución de inadmisibilidad número 2541-
2014 del 24 de junio de 2014, la cual fue objeto de una revisión constitucional
de decisión jurisdiccional y anulada por el Tribunal Constitucional mediante
sentencia TC/0090/14 del 26 de mayo de 2014, que ordena:
“PRIMERO: Admitir el recurso de revisión constitucional de decisión jurisdiccional
interpuesto por el señor Edgar Saúl Vicioso Almánzar contra la Resolución núm. 2541-
2014, dictada por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia el veinticuatro (24)
de junio de dos mil catorce (2014);
SEGUNDO: Acoger dicho recurso de revisión constitucional, y en consecuencia,
ANULAR la referida resolución núm. 2541-2014;
TERCERO: Ordenar el envío del expediente a la Suprema Corte de Justicia, para los
fines establecidos en el numeral 10, del artículo 54 de la Ley núm. 137-11, Orgánica
del Tribunal Constitucional y de los Procedimientos Constitucionales;
CUARTO: Ordenar la comunicación de esta sentencia, por Secretaría, para su
conocimiento y fines de lugar, a la parte recurrente, señor Edgar Saúl Vicioso
Almánzar; a la parte recurrida, señora Nilva Violeta Soto Abreu y al procurador
general de la República;
QUINTO: Declarar el presente recurso libre de costas de acuerdo con lo establecido
en el artículo 7, numeral 6, de la Ley núm. 137-11;
SEXTO: Disponer que la presente decisión sea publicada en el Boletín del Tribunal
Constitucional;”
Los Jueces después de haber analizado la decisión impugnada y lo planteado por las
partes recurrentes:
Considerando, que para anular la resolución de inadmisibilidad dictada por esta Sala, el
Tribunal Constitucional dio por establecido, entre otros aspectos, que:
“11.3. En su Resolución núm. 2541-2014, la Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia concluyó que “el recurso de que se trata deviene en inadmisible”; pero en otra
parte del mismo fallo asegura que “la Corte a qua examinó y contestó motivadamente
cada medio de apelación propuesto, sin incurrir en ninguna vulneración de orden legal,
constitucional ni supranacional, conforme a las causales previstas por el artículo 426
del Código Procesal Penal para la procedencia de la casación”. 11.4. Del análisis de la
resolución impugnada, se puede apreciar que mediante una misma decisión se declara
la inadmisibilidad del recurso de casación y, además, se hace referencia a aspectos
concernientes al fondo del recurso emitiendo juicios valorativos de la actuación de la
corte a quo, que por vía de consecuencia, debían llevar a una decisión sobre los
alegatos de fondo planteados por los recurrentes y no a una inadmisibilidad del
recurso 11.6. De una revisión de la motivación de la resolución objeto del presente
recurso, se destaca la incongruencia consistente en validar la decisión de la Corte de
Apelación, lo que constituye un pronunciamiento sobre el petitorio de la casación y, al
mismo tiempo, declarar la inadmisibilidad del recurso. 11.7. Además, este tribunal ha
podido comprobar que, a pesar de que el recurrente había invocado la violación de
derechos fundamentales como causa para interponer su recurso de casación, a los
fines de que se estableciera si existían méritos suficientes para sustentar sus
pretensiones, la resolución impugnada no dio contestación jurídica a los alegatos de
vulneración al derecho de defensa, al debido proceso y a la tutela judicial efectiva.
11.8. Este tribunal constitucional ha fijado el alcance de la obligación que tienen los
tribunales de dictar decisiones debidamente motivadas como parte de la sujeción a la
garantía constitucional del debido proceso, al establecer en su Sentencia TC/0009/13,
del 11 de febrero de 2013, párrafo G), páginas 12 y 13, lo siguiente: 11.9. Toda
decisión judicial debe estar precedida de una motivación que reúna los siguientes
elementos: claridad, congruencia, y lógica, para que constituya una garantía para todo
ciudadano de que el fallo que resuelve su causa no sea arbitrario y esté fundado en
derecho. De los razonamientos expresados en el presente caso, este Tribunal
Constitucional considera que la Resolución núm. 2541-2014, dictada por la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia el veinticuatro (24) de junio de dos mil trece
(2013), no cumple con los requisitos de una debida motivación, por lo que la misma
debe ser anulada, y determina remitir el expediente a la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia, a los fines de reconsiderar los motivos y supuestos agravios
constitucionales expuestos por el recurrente, y fallar el caso apegado a los requisitos
de congruencia que exige toda sentencia jurisdiccional entre su parte motiva y
resolutiva, para que en el conocimiento del mismo le sea preservada al recurrente la
garantía constitucional de la tutela judicial efectiva y el debido proceso, consagrada en
el artículo 69 de la Constitución de la República.”;
Considerando, que previo iniciar el examen, al fondo, de las pretensiones que ocupan
nuestra atentación, conviene precisar que el Tribunal Constitucional en sentencia
TC/102/2014, aborda el alcance del recurso de casación, en el sentido de que el mismo
“Está concebido como un recurso extraordinario mediante el cual la Suprema Corte de
Justicia examina si la ley ha sido bien o mal aplicada en los fallos en última o única
instancia pronunciados por los tribunales ordinarios; se trata del ejercicio de su
facultad como órgano de control de la constitucionalidad y legalidad de las sentencias
sometidas a su revisión y decisión. Si la Suprema Corte de Justicia, actuando como
corte de casación comprueba una incorrecta aplicación del derecho o una violación
constitucional, procede a casar la sentencia recurrida; en caso contrario, si se verifica
la correcta aplicación del derecho y de la Constitución, confirma la sentencia
recurrida.” (Sentencia TC 102/2014);
Considerando, que, asimismo, en sentencia TC/0387/16, el alto Tribunal, manteniendo
aquella concepción, valida que los asuntos relativos a cuestiones fácticas escapan del
control de casación, dado que no es función de este tribunal realizar verificaciones de
hecho, lo cual es una cuestión propia de los tribunales ordinarios; en el mismo sentido,
las ponderaciones sobre la valoración de la imposición de la pena, la admisibilidad de la
querella y la regla de la prescripción son asuntos que escapan de la competencia de la
Suprema Corte de Justicia, en razón de que tales apreciaciones y valoraciones sólo se
hacen durante la fase de juicio de fondo, en base a la valoración de las pruebas
aportadas por las partes; que pretender que esta alta corte “al conocer de un recurso
de casación, valore los hechos y las pruebas aportadas por las partes durante el juicio
de fondo conllevaría a una violación de las normas procesales en las cuales están
cimentadas sus decisiones, con lo cual se desnaturalizaría la función de control que
está llamada a ejercer sobre las decisiones de los tribunales inferiores respecto de la
correcta aplicación de las disposiciones legales y constitucionales que le son
sometidas”;
Considerando, que el mandato contenido en el fallo del Tribunal Constitucional que
remitió el asunto a nueva consideración, consiste en la necesidad de conocer el fondo
de los reclamos contenidos en el recurso de casación, como garantía del derecho de
defensa y debido proceso del recurrente; sin embargo, antes de proceder a dicho
examen conviene referirnos a la instancia en solicitud de reapertura de debates
descrita en parte anterior de esta decisión;
Considerando, que en la instancia de marras, el imputado recurrente, por conducto de
su defensa técnica solicita la reapertura de debates basándose en que los magistrados
Fran Euclides Soto Sánchez, Hirohito Reyes y Alejandro Moscoso Segarra,
suscribieron la resolución número 2541-2014 que inadmitió el recurso de casación y
que posteriormente diera lugar al recurso de revisión constitucional; que, a su
entender, el artículo 78 del Código Procesal Penal, numerales 6 y 7, dispone la
inhibición cuando un juez ha emitido opinión o ha decidido de cualquier manera con
relación a un proceso, para garantizar el derecho a la defensa y el debido proceso se
impone la reapertura de los debates para dar cumplimiento a la normativa procesal
antes indicada;
Considerando, que examinada la cuestión planteada por el recurrente, esta Sala de la
Corte de Casación arriba a la conclusión de que la misma debe ser rechazada, en virtud
de que si bien es cierto que el artículo 78 del Código Procesal Penal consigna como
causal de inhibición la intervención del juez con anterioridad en relación a la misma
causa, cierto es también que la Casación es una vía extraordinaria, es un tribunal que
no juzga los hechos sino el derecho; aceptar esta postura implicaría que los jueces de
la Suprema Corte de Justicia tampoco podrían participar para resolver los asuntos
sometidos a través de las Salas Reunidas, lo que obviamente es un absurdo toda vez
que atenta contra el normal funcionamiento del alto tribunal de justicia y el espíritu de
la casación por tratarse, como se ha dicho, de una competencia extraordinaria para
examinar la correcta aplicación de la ley y el derecho, en tanto se encuentre abierta
dicha vía;
Considerando, que acogiéndonos a tal precepto, de la lectura del recurso de casación
que nos ocupa, se desprende que en el primer medio de casación propuesto el
recurrente plantea varias quejas contra la sentencia recurrida, la cual acusa de ser
manifiestamente infundada, porque, a su entender, debe ser aplicada la presunción de
inocencia, frente al vacío probatorio que existe con respecto a la identidad de la
persona propietaria de la computadora tipo laptop, marca HP, modelo Pavilion
DV6324US, serial CNF7162P0G y del disco duro marca fujitsu, serial núm.
NW9DT33282Y0, analizados por el DICAT para rendir informes;
Considerando, que en el desarrollo de este primer medio de casación en examen,
prosigue el recurrente sosteniendo que:
“a) La Corte a-qua incurre en una malsana valoración de los medios de prueba,
tergiversando el contenido de las pruebas acreditadas, incurriendo en una
desnaturalización total de los hechos en contraposición a lo esgrimido por el
recurrente en el noveno medio de su recurso, que contempla la desnaturalización de
los hechos y errónea interpretación del derecho; ya que la sentencia de primer grado
está basada en medios de pruebas no obtenidos ni incorporados al proceso conforme
las exigencias procesales de los artículos 26, 167 y 417 numeral 4 del CPP;
b) La Corte a-qua basa su sentencia en el hecho de que el celular del imputado,
activado con Orange fue desde donde se abrió el correo electrónico de rastreo enviado
por el DICAT, pero dicha institución en su informe establece que el correo fue abierto
desde un teléfono activado en la compañía Claro, sin precisar a quién pertenece,
existiendo un vacío probatorio que no puede endilgársele al imputado;
c) De lo establecido en el fundamento número nueve por la Corte a-qua, se evidencia
que la misma obvió referirse a lo esgrimido por el recurrente en su apelación, cuando
señaló que la sinopsis preliminar de extorsión vía correo electrónico del 16 de
diciembre de 2011 realizada por el DICAT, como se puede constatar en la página 38 de
la misma, el disco duro que fue analizado para rendir dicho informe fue el serial núm.
NW9DT33282Y0, sin embargo, el disco duro propiedad del Dr. Vicioso Almánzar y que
le fue ocupado según consta en el acta de allanamiento, es el disco duro serial
NW9DT7328304, de lo que se puede colegir que el disco que fue analizado por el
DICAT tiene una numeración muy distinta al ocupado al recurrente, por lo que la
información encontrada en el mismo y rendida en los informes del DICAT no son
propiedad del imputado;
d) La Corte a-qua no ponderó, ni se refirió siquiera a lo argüido por el recurrente en
su recurso cuando este le señaló que en la experticia a equipos del 7 de marzo de
2012, realizada por el DICAT, se encuentra el listado de los equipos que fueron
analizados y que sirvieron de base, tanto para la sinopsis preliminar de fecha 16 de
diciembre de 2011, así como también para la experticia antes indicada, donde se puede
constatar que la computadora tipo laptop, marca HP que fue analizada fue la modelo
Pavilion DV6324US, serial CNF7162P0G, sin embargo la computadora ocupada en el
allanamiento fue la laptop HP Pavilion DV 2700, serial 2CE833L3TM, por lo que el
equipo analizado por el DICAT no le fue ocupado al imputado y tampoco es de su
propiedad, por vía de consecuencia, esa prueba es totalmente ilegal y no podrá jamás
servir de base para sustentar una decisión condenatoria como en el caso de la especie;
e) La Corte a-qua no valoró lo argumentado por el recurrente en el sentido de que el
recurrente no estaba atacando dicha prueba, sino que la misma debe ser analizada
conforme a la lógica y dándole su justo valor probatorio, toda vez que ese reporte de
llamadas deja claramente evidenciado que su celular está activado con la empresa
Orange Dominicana, y en la sinopsis preliminar realizada por el DICAT hace constar
que el correo electrónico de rastreo enviado identificó una dirección IP perteneciente a
la compañía Claro;
f) Ese tribunal de alzada ha invertido la presunción de inocencia por presunción de
culpabilidad, debiendo ponderar el mismo la tutela judicial efectiva con respecto al
derecho fundamental de presunción de inocencia, por consiguiente su fallo debió ser en
presunción de inocencia, por consiguiente su fallo debió ser en sentido contrario a
como lo hizo, en virtud que el recurrente le demostró al tribunal que la laptop y el
disco duro donde fueron encontradas las fotografías y la carta de extorsión no son de
su propiedad y más aun haberle señalado el recurrente en su apelación que, en la
pagina numerada con el 21 del informe de experticia a equipos, en la cual se encuentra
el análisis técnico realizado al disco duro pertinente a Edgar Saúl Vicioso Almánzar, en
dicho análisis se hace constar que ese disco contiene 1 participación y que la misma
esta vacía y no presenta ningún tipo de contenido en disco, por lo que este elemento y
el tribunal de primer grado ni siquiera se refirió a dicho medio de pruebas. En buen
derecho la Corte a-qua debió ponderar que dichas informaciones obtenidas en equipos
que no son propiedad del encartado, no comprometen en modo alguno su
responsabilidad penal, puesto que no lo vinculan con la acusación ni con los hechos
imputados y que no lo vinculan con la acusación ni con hechos imputados y que dichos
equipos no fueron obtenidos ni incorporados al proceso de forma lícita, por lo que no
quedó destruida la presunción de inocencia del recurrente, en virtud de la valoración
que hiciera dicho tribunal del testimonio que ofreciera en primer grado Miguel Ángel
García, por no estar su testimonio por encima de las pruebas técnicas realizadas por el
DICAT y debidamente acreditadas, ni mucho menos puede el mismo destruir un
derecho fundamento como es la presunción de inocencia que goza el imputado hoy
recurrente. Este honorable tribunal puede verificar que la Corte a-qua no pondero, ni
se refirió siquiera a lo argüido por el recurrente en su recurso sobre las pruebas
testimoniales presentadas por el Ministerio Público“;
g) La Corte a-qua no ponderó ni le dio el justo valor probatorio a las pruebas
acreditadas a descargo; este honorable Tribunal puede verificar que la Corte a-qua, no
ponderó, ni se refirió siquiera a lo argüido por el recurrente en su recurso sobre las
pruebas testimoniales presentadas por el Ministerio Público”;
Considerando, que el recurrente en el segundo medio aduce:
“a) Sentencia plagada de falta de fundamentación por motivación incompleta o falta de
la misma, lo que hace que la sentencia recurrida sea manifiestamente infundada,
violando de este modo lo establecido en los artículos 426.3, 24, 172 y 333 del Código
Procesal Penal, incurriendo con su accionar en el mismo error del tribunal de primer
grado;
b) La Corte a-qua se limitó a establecer que examino la sentencia impugnada y que
entiende que la misma es clara, precisa y concisa en sus motivaciones, adhiriéndose
incluso a la motivación de la misma, sin producir sus propias motivaciones y sin
contestar de manera detallada lo planteado por la defensa, dejando de esta manera sin
respuestas los argumentado por el recurrido en su recurso;
c) Sentencia plagada de falta de fundamento por motivación incompleta o falta de la
misma, lo que hace que la sentencia recurrida sea manifiestamente infundada, violando
de este modo lo establecido en los artículos 426.3, 24, 172 y 333 del Código Procesal
Penal, incurrido con su accionar en el mismos error del tribunal de primer grado.
2) La Corte a-qua se limitó a establecer que examinó la sentencia impugnada y que
entiende que la misma es clara, precisa y concisa en sus motivaciones, adhiriéndose
incluso a la motivación de la misma, sin producir sus propias motivaciones y sin
contestar de manera detallada lo planteado por la defensa, dejando de esta manera sin
respuesta lo argumentado por el recurrido en su recurso. La Corte a-qua, que se
adhiere a las ponderaciones de la motivación de la sentencia de primer grado, ha
omitido por completo motivar su propia sentencia, por lo que procede que la misma sea
casada, por ser la misma manifiestamente infundada. La Corte a-qua obvió
pronunciarse sobre lo esgrimido por el recurrente en el segundo y tercer medio de su
recurso de apelación, que versan sobre la contradicción e ilogicidad manifiesta en la
motivación de la sentencia toda vez que a pesar de haber sido excluidos los correos
electrónicos por el juez de la instrucción en la audiencia preliminar, tal y como se
puede comprobar en la resolución núm. 133-2012, de fecha 14 de junio del 2012,
página 48, ordinal tercero, de la misma, el tribunal basa su decisión precisamente por
violación a la ley 53-07, en su artículo 16, sobre crímenes y delitos de la alta
tecnología. La Corte obvió lo argumentado por el recurrente en cuanto a la
contradicción manifiesta contenida en la sentencia de primer grado, que se encuentra
párrafo 5 de la página 15, en la que señala que el día 2 de octubre del 2013, el
Ministerio Público continuó con la presentación e incorporación de sus pruebas, siendo
el mismo recesado a fin de dar oportunidad al acusador público de presentar al testigo
Alexander Féliz Tatis, fijándose la continuación del mismo parta el día 11 de octubre
del año en curso, sin embargo tal y como se puede comprobar mediante las
certificaciones emitidas por el mismo tribunal anexadas al presente recurso, el juicio
de fondo concluyó en fecha 20 de septiembre del 2013. La Corte a-qua hizo caso
omiso a lo argüido por el recurrente sobre la sentencia de primer grado, que la misma
resulta antijurídica y contradictoria por demás, toda vez y como se puede constatar en
el auto de apertura a juicio, decisión esta que concede las atribuciones de competencia
al tribunal que evacuó la sentencia recurrida, lo constituye el hecho de que dicha
decisión en su ordinal Tercero, pagina 48, excluye del proceso los 56 correos
supuestamente enviados por el imputado Edgar Saul, sin embargo la sentencia de
primer grado que fue confirmada por la Corte a-qua, en el ordinal Primero de dicha
decisión, pagina 83, condena al imputado por el crimen de chantaje cometido usando
sistemas electrónicos, informáticos, telemáticos o de telecomunicaciones, es decir, que
dicha decisión está basada en los correos electrónicos que fueron excluidos por el Juez
de la Instrucción como prueba a cargo, por lo que dicha decisión es totalmente
antijurídica, ilógica y contradictoria al mismo tiempo, por lo que Corte a-qua debió
revocarla en todas sus partes. Otra contradicción manifiestamente en que incurre la
sentencia de primer grado y que ni siquiera se refirió la Corte a-qua es la contenida en
el numeral 54 de la pagina 68, tal y como le señala el recurrente, donde el tribunal
hace constar que la computadora portátil o laptop marca hp modelo Pavilion DV2700
serial núm. 2CE833L3TM se encontraron supuestamente archivos de videos,
fotografías y una carta de chantaje, sin embargo dicha computadora no pertenece al
recurrente, ni mucho menos este equipo consta en el acta de allanamiento, tampoco el
disco duro donde supuestamente fueron encontradas la carta y las imágenes que
fueron enviadas a la supuesta víctima, son propiedad del imputado, quedando
evidenciado de esa manera la iconicidad y la contradicción manifiesta de la sentencia
recurrida, así como también la violación al debido proceso y la tutela judicial efectiva.
La Corte a-qua omitió referirse a lo argumentado por el recurrente respecto a que el
Tribunal de primer grado con la decisión evacuada incurre en otra ilogicidad manifiesta
y contradicción al mismo tiempo, toda vez que en el final de la página 70 e inicio de la
71, excluye el informe psicológico que había sido aportado por la parte querellante en
virtud de que el mismo no cumple con los requisitos exigidos en el artículo 212 del
Código Procesal Penal, en el sentido de que la evaluadora no consiguió el método
practicado a la paciente para obtener los resultados diagnosticados, ni tampoco hizo
constar el número de exequátur que vale su calidad, sin embargo aun sin la existencia
de ningún otro medio de prueba que permitiera al tribunal valuar los presupuestos
daños ocasionados condenó al recurrente al pago de una exagerada y monstruosa
indemnización de RD$7,000,000.00, violando las disposiciones contenidas en los
artículos 417 numeral 2 y 345 del Código Procesal Penal”;
Considerando, que en el tercer medio plantea, en síntesis, que:
“La decisión recurrida viola las disposiciones del artículo 69, numerales 3, 4, 7, 8, y el
10 de la Constitución de la República, que establecen el derecho a la defensa, el debido
proceso de ley y la tutela judicial efectiva, toda vez que el tribunal de primer grado
colocó al imputado en un estado de indefensión, al no permitirle hacer uso de sus
medios probatorios testimoniales que fueron sometidos y acreditados, impidiéndoles de
este modo ejercer eficientemente el derecho de defensa, sin embargo la Corte a-qua
no se refirió siquiera a lo argumentado por el recurrente de que dichos medios
probatorios fueron ofertados en el momento procesal oportuno”;
Y en el cuarto medio alega:
“Violación de las siguientes disposiciones de rango constitucional: los artículos 11.1 de
la Declaración Universal de los Derechos Humanos y 8.2 de la Convención
Interamericana sobre Derechos Humanos, y los artículos 1, 11, 12, 14, 17, 19, 24, 25,
26, 166, 167, 170, 172, 335 y 345 del Código Procesal Penal Dominicano”;
Considerando, que de la lectura efectuada a los medios de casación presentados, los
cuales serán contestados en el orden de su aparición, así como de la sentencia
recurrida, permite determinar en primer lugar que la Corte a-qua para proceder al
examen de los motivos de apelación invocados por el recurrente, decidió reunir los
alegatos a partir de sus contenidos y no del orden cronológico en que el recurrente los
planteó, actuación esta que no vulnera el derecho de defensa y permite controlar la
labor de la alzada desde esta sede casacional; en esa tesitura, sobre los aspectos
reclamados por el recurrente, en primer orden el referido a la titularidad de su aparato
celular activado en la compañía Orange y la vinculación con el correo electrónico de
rastreo, cuando el informe del DICAT explicita que el aparato celular pertenecía a la
compañía Claro, la Corte a-qua estableció:
“En cuanto a la certificación de la compañía Orange Dominicana, las pruebas que el
recurrente ataca fueron recogidas ajustadas a la norma procesal, por lo que están
revestidas de toda legalidad, toda vez que el celular activado con Orange fue de donde
se abrió el correo electrónico de rastreo enviado por el DICAT, luego de estar
apoderado de la denuncia de la víctima. Por lo que el correo electrónico enviado
respondiendo el correo de extorsión con la finalidad de ubicar el punto del emisor, en
esta ocasión el receptor fue el celular propiedad del imputado activado con la referida
prestadora de servicio, encontrado mediante su número de identificación o Imei”
Considerando, que esta Sala de la Corte de Casación, en virtud del orden en que la
Corte a-qua agrupó las quejas, procede a verificar si las denuncias planteadas por el
recurrente fueron estimadas y respondidas por la Corte a-qua; así las cosas, como se
transcribió ut supra, el tribunal de segundo grado constató la legalidad de las pruebas
producidas en el juicio, y sobre el punto en discusión, en la sentencia condenatoria
rendida por el tribunal de primer grado se establece lo siguiente:
“También hemos constatado que el encartado Edgar Saúl Vicioso Almánzar, poseía un
celular marca Blackberry 9800 al momento de su arresto, según consta en el acta de
registro de personas, autenticada por el agente policial que la instrumentó, y que
desde ese dispositivo móvil, fue abierto el correo de rastreo enviado por el DICAT
pudiéndose determinar que Edgar Saúl Vicioso Almánzar, fue la persona que, en
reiteradas ocasiones, realizó el envío de correos de extorsión a la señora Nilva Violeta
Soto Abreu, utilizando los servicios de internet del Hospital Central de las Fuerzas
Armadas y la Unidad de Quemados Perl F. Ort., del Hospital Dr. Luis E. Aybar, lugares
donde el imputado prestaba sus servicios como residente médico, y el Lorenzo
Despradel Sur, urbanización Los Prados, D. N., lugar que ubica en las cercanías de la
residencia del imputado localizada en la calle Cul de Sac, complejo de apartamentos,
D-301, del sector Las Praderas, D. N., frente al supermercado Jumbo de la avenida
Luperón”;
Considerando, que del análisis de ambas valoraciones, tanto la de la Corte como la de
primer grado que resultó refrendada, la denuncia del recurrente carece de asidero toda
vez que en la página 18, párrafo 6, de la sinopsis preliminar emitida por el DICAT, se
relata que por el correo electrónico de rastreo se obtuvo una dirección de IP
perteneciente a la compañía Claro, siendo abierto dicho correo desde un dispositivo
celular marca BlackBerry, modelo 9800, que según se fijó en la sentencia condenatoria
pertenece al imputado recurrente; dicho hallazgo permitió establecer la vinculación de
la referida dirección IP con el dispositivo descrito, pues un acceso a Internet, sea
desde wifi abierto, cerrado, etc., no implica una vinculación con la prestadora de
servicio telefónico del dispositivo que utilice la red, sino con el dispositivo mismo,
como se ha expresado; de ahí que proceda desestimar el planteamiento del recurrente;
Considerando, que por otra parte, en cuanto a la discrepancia que apunta el recurrente
sobre los discos duros ocupados y los analizados por el DICAT, al amparo de las
constataciones efectuadas por la Corte a-qua sobre la legalidad de las pruebas
producidas y valoradas en el juicio de fondo, esta Corte de Casación, remitiéndose a
dicho acto jurisdiccional, ha podido comprobar que en el acápite g), página 53, se
describe el acta del allanamiento efectuado en el domicilio del imputado recurrente
Edgar Saúl Vicioso Almánzar, asentándose allí la ocupación, entro otros, de una laptop
marca HP Pavilion, DV2700, Serial número 2CE833L3TM, un disco duro Fujitsu serial
número NW9DT7328304; luego, en el acápite h), páginas 53 y 54 se detalla el
contenido de la sinopsis preliminar efectuada por el DICAT el 16 de diciembre de
2011, plasmando allí en la conclusión técnica que “... en la computadora portátil
(laptop) marca HP, modelo Pavilion DV2700, serial No. 2CE833L3TM, se encontraron
archivos de video, fotografías y una carta en la cual se indicaba que era para
chantajear a la doctora Nilva Soto por la suma de RD$2,500,000.00...”; de lo antes
transcrito se evidencia que carece de sustento lo alegado por el recurrente cuando
sostiene la computadora portátil examinada no es la misma ocupada en su residencia,
pues además de que no ha demostrado prueba en contrario, la presentada por la
acusación además de haber sido recogida al amparo del procedimiento vigente, la
misma se torna coherente, por lo que no dejó duda alguna a los juzgadores, quienes la
valoraron en consonancia con el resto de elementos probatorios producidos en el
juicio, por consiguiente, procede desestimar la queja en examen;
Considerando, que el recurrente también reprocha a la Corte a-qua no haber
ponderado la prueba a descargo, ni sus argumentos sobre las pruebas testimoniales
aportadas por el ministerio público; sobre este extremo, el examen de la sentencia
recurrida pone de manifiesto que la alzada determinó:
“En cuanto a la violación al derecho de defensa. Los procesos donde las partes actúan
de manera activa, como en el caso de la especie, donde el imputado mantuvo una
teoría del caso y una estrategia de defensa con medios probatorios, tal como se puede
constatar en el numeral 30, páginas 61 y 62 de la decisión, que le permitió a los
Juzgadores decidir bajo un real esquema contradictorio al discernir con claridad la
verdad de los hechos, con sentido de justicia y equidad para las partes, al poder dar
una calificación jurídica correcta, lo que fue posible, en su medida, por la participación
activa del imputado en uso pleno de su derecho de defensa, toda vez que tuvo una
participación activa en la fase de la actividad probatoria y los debates que ahora
desconoce al realizar el reclamo, pero que consta en el acta de audiencia adherida a la
decisión impugnada; en cuanto a las violaciones al debido proceso, tutela efectiva. El
imputado alega en sus medios impugnativos la imposibilidad que tuvo para tener
acceso al universo probatorio durante la investigación, situación que se encuentra en la
etapa secreta, estando obligado el Ministerio Público a poner al alcance de las partes
las pruebas recolectadas en el plazo que fija del artículo 298 del Código Procesal
Penal, donde en la convocatoria a la audiencia preliminar notifica y pone a disposición
de las partes los elementos de pruebas reunidos en la investigación, situación que debe
ser debatida en la audiencia preliminar, etapa ya superada. En el acta de audiencia que
recoge las incidencias del proceso y que forma parte íntegra de la decisión, se hace
constar el debate contradictorio realizado sobre las pruebas, donde la defensa técnica
del imputado de manera activa atacó con conocimiento acabado de ellas su legalidad y
credibilidad, quedando claro que hizo uso de todos los derechos que le otorga el
debido proceso, no teniendo asidero su reclamación al quedar evidenciado que fueron
tutelados sus derechos por la Trilogía Juzgadora”;
Considerando, que de lo previo transcrito, resulta que la Corte a-qua sí se refirió a la
valoración probatoria efectuada por el tribunal de primer grado, de cara a la sostenida
violación al derecho de defensa por parte del apelante; resultando que dado que el
ahora recurrente no impugna la falta de valoración de alguna prueba en específico, con
fundamento de su pertinencia, utilidad y forma en que incidía en la solución del caso, y
siendo que la prueba aportada por la acusación se estimó suficiente y pertinente para
acreditar los hechos acusados, lo cual se hizo bajo la sana crítica racional, y sobre
argumentos fuertes en virtud de que en los juzgadores no operó duda alguna, es
procedente desestimar el planteamiento del recurrente, toda vez que su pretensión,
como expresión de su legitimo derecho de defensa, no ha logrado acreditar vicio
alguno en el fallo cuestionado;
Considerando, que en el segundo medio de casación el recurrente se queja de que la
Corte a-qua no produjo sus propias motivaciones y no contestó de manera detallada
los planteamientos de la defensa; sobre dicho aspecto conviene precisar, que
jurisprudencialmente ha sido estimado que la suficiente motivación se cumple con el
examen de los aspectos esenciales planteados en el recurso, siempre que se satisfaga
el adecuado control de la actividad jurisdiccional, como ocurrió en la especie; no
obstante, las motivaciones expuestas en el presente fallo valen como fundamento para
mantener una decisión que se estima correcta, como sucede con el caso de marras;
Considerando, que en dicha línea, y a partir del examen de las quejas formuladas en
este segundo medio, esta sede casacional procede a desestimar el segundo medio que
se examina, al constatar:
1) que el tribunal sentenciador retuvo el delito de chantaje realizado a través del
uso de sistemas electrónicos, informáticos, telemáticos o de
telecomunicaciones, consagrado en el artículo 16 de la Ley 53-07, pues
usando la vía electrónica el imputado chantajeaba a la querellante
(fundamento 74, pág. 76, sentencia de primer grado); dejando claramente
establecido que dicha ley especial tipifica esa conducta, dada las
particularidades del modus operandi, es decir, el uso de sistemas
electrónicos, todo lo cual pudo establecerse a partir de la abundante prueba
producida en el juicio, de tal manera que la exclusión de una serie de correos
electrónicos impresos no afecta la constitución del tipo penal juzgado;
2) que la prueba testimonial a descargo que el recurrente reclama no fue
considerada ni escuchada, la lectura del auto de apertura a juicio referida por
el mismo, permite verificar que en la página 22 de dicho acto jurisdiccional se
asienta el listado de pruebas documentales y las conclusiones presentadas
por la defensa técnica, no advirtiéndose que existiera solicitud formal de
admisión de las referidas pruebas testimoniales, de ahí que, lógicamente, el
juez de la audiencia preliminar no las haya admitido; que, en esa misma
tesitura, las disposiciones del artículo 330 del Código Procesal Penal no
devienen en imperativas para los juzgadores, y dado que su observancia
corresponde a las soberanía de dichos jueces, por lo que nada hay que
censurar en virtud de que el procedimiento se agotó regularmente;
3) Que la indemnización acordada a favor de la actora civil se sustentó en la
magnitud del daño causado a la víctima, tratándose de un perjuicio
esencialmente de índole moral, estimando el tribunal ganancias pecuniarias
dejadas de percibir por la reclamante; de tal manera que, dado que siempre
ha resultado difícil examinar el monto exacto para reparar el perjuicio moral,
la fijación de la indemnización debe ceñirse a la razonabilidad, como ocurre
en la especie, por consiguiente, tampoco se halla motivo de reproche en la
actuación;
Considerando, que en cuanto a la denuncia contenida en el tercer medio de casación,
mediante el cual el recurrente arguye que la decisión recurrida viola las disposiciones
del artículo 69, numerales 3, 4, 7, 8, y el 10 de la Constitución de la República, sobre el
derecho a la defensa, el debido proceso de ley y la tutela judicial efectiva, basado en
que el tribunal de primer grado colocó al imputado en un estado de indefensión, al no
permitirle hacer uso de sus medios probatorios testimoniales que fueron sometidos y
acreditados, con lo cual le impidió, según aduce, ejercer eficientemente el derecho de
defensa, sobre lo cual la Corte a-qua no se refirió a lo argumentado por el recurrente
de que dichos medios probatorios fueron ofertados en el momento procesal oportuno;
esta Sala de la Corte de Casación, al examinar el vicio aducido, de cara a lo plasmado
en la sentencia impugnada, aprecia que, como se detalló anteriormente, la Corte a-qua
verificó que el recurrente presentó pruebas y pudo debatir las propuestas por la
acusación, todo dentro del marco procedimental trazado en el Código Procesal Penal,
sin que ahora el recurrente explique a esta sede casacional cuáles fueron esas pruebas
que dice haber aportado y que no fueron valoradas por los juzgadores;
Considerando, que no obstante la deficiencia palpable en el recurso en cuanto al
extremo ante referido, en aras satisfacer la tutela judicial efectiva, la Sala avista que
en el fundamento número 30 de la sentencia condenatoria rendida en el primer grado,
se detallan las pruebas a descargo aportadas por la defensa técnica, listando varias
pruebas documentales y ninguna de tipo testimonial; asimismo, sobre todas las pruebas
aportadas, es decir, las de la acusación, la actoría civil y la defensa, luego de descartar
fotografías propuestas como constancia de la presentación periódica a que estuvo
sujeto el imputado recurrente como medida de coerción, estableció dicho tribunal en
los fundamentos números 36 y 37, que: “Dicho lo anterior, este tribunal es de criterio
que las restantes pruebas aportadas por los acusadores y la defensa técnica del
encartado, han sido recogidas e instrumentadas observando todas las formalidades
previstas en la norma, e incorporadas observando todas las reglas establecidas, siendo
estas pruebas admitidas en la fase intermedia, y poseen referencia directa con el
hecho investigado, por lo que pueden ser objeto de ponderación y utilizadas para
fundar esta decisión”;
Considerando, que sobre las pruebas presentadas por el imputado ahora recurrente, el
tribunal sentenciador determinó:
“Con la intención de contradecir el fardo probatorio de la acusación y de sustentar su
contradictorio una certificación de Centro Médico Soto Cruz, S. A., fecha dieciséis (16)
de diciembre del 2011, dando constancia que el señor Edgar Saul Vicioso Almanzar
labora en dicho centro de salud desde el año 2008, desempeñado la función de
Encargado de Servicios de emergencia; una Certificación del Centro Medico Doctores
Fuentes & Romano, fechada dieciséis (16) de diciembre del 2011, dando constancia
que el señor Edgar Saúl Vicioso Almánzar labora en dicho centro de salud
desempeñado la función de Medico General; estos dos documentos, acreditan que le
imputado Edgar Saúl Vicioso Almanzar, desempeñaba funciones propias de la profesión
de medicina, hecho que hemos establecido como no controvertido desde el inicio.
Igualmente, la defensa técnica aportó al juicio una certificación del historial de
consumo de tarjeta maestra 4741620003202570 de fecha nueve (9) de marzo del 2012;
una copia fotostática de la certificación del Banco Popular de fecha 24 de enero del
año 2012, una certificación donde el Banco Popular hace constar que en fecha
31/3/2008 emitió el voucher de millas con referencia 78605, correspondientes a la
tarjeta maestra 4741620003202570; cuatro (4) copias fotostáticas de recibos de pago
emitidos por la Agencia Bella C, por A., a nombre de Edgar Saúl Vicioso Amánzar,
correspondientes al pago de la compra del vehículo marca Honda CR-V, 1/4/2008;
facturas de la empresa Orange Dominicana, marcadas con los nos. 33926102121,
33875901127, 32948912111 y 30810411113, fechadas 20/nov.-relevante que hagan
variar las premisas fijadas derivadas de la certeza de las pruebas a cargo aportadas
por la acusación. En tal virtud, es criterio de este tribunal que la defensa no ha
aportado ningún medio de pruebas que nos permita constatar la certeza de sus
alegatos y la teoría esbozada, destruyendo el contenido y la prueba aportada por los
acusadores”;
Considerando, que como se aprecia por lo antes transcrito, la actuación de la Corte a-
qua fue correcta, toda vez que quedó debidamente establecido en la sentencia
condenatoria la incorporación y valoración de la prueba tanto a cargo como a descargo,
en consonancia con los principios de igualdad y de armas, y en respeto al debido
proceso consagrado en la Constitución de la República, no aportando el recurrente
algún elemento probatorio o argumento eficaz que merme las inferencias plasmadas
por los juzgadores; por tanto, procede desestimar este tercer medio que se analiza;
Considerando, que el cuarto y último medio propuesto solo aparece intitulado, sin
desarrollo de los fundamentos en que se sustenta, lo que imposibilita su examen de
acuerdo a las intenciones del recurrente, y dado que se vincula estrechamente con la
queja contenida en el tercer medio ya examinado, procede, por igual, su desestimación;
Considerando, que por todo cuanto se ha dicho queda de manifiesto que la Corte a-qua
ejerció su facultad soberanamente, produciendo una decisión suficiente y
correctamente motivada, en el entendido de que verificó que la sentencia condenatoria
descansa en una adecuada valoración de toda la prueba producida, tanto testimonial
como documental, a cargo y a descargo, determinándose, al amparo de la sana crítica
racional, que el fardo probatorio resultó eficaz y suficiente para probar la acusación
contra Edgar Saúl Vicioso Almánzar;
Considerando, que, además, los razonamientos externados por la Corte a-qua se
corresponden con los lineamientos que rigen el correcto pensar, y satisface las
exigencias de motivación pautadas por el Tribunal Constitucional Dominicano en su
sentencia TC/0009/13, toda vez que en la especie el tribunal de apelación desarrolla
sistemáticamente su decisión, expone de forma concreta y precisa cómo ha valorado la
sentencia apelada, y su fallo se encuentra legitimado en tanto produce una
fundamentación apegada a las normas adjetivas, procesales y constitucionales vigentes
y aplicables al caso en cuestión; de tal manera que esta Sala de la Corte de Casación
no avista vulneración alguna en perjuicio del recurrente, por lo que procede rechazar
el recurso de que se trata;
Considerando, que por disposición del artículo 246 del Código Procesal Penal, toda
decisión que pone fin a la persecución penal, la archive, o resuelva alguna cuestión
incidental, se pronuncia sobre las costas procesales, las que son impuestas a la parte
vencida, salvo que el tribunal halle razón suficiente para eximirla total o parcialmente.
Por tales motivos, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia,
FALLA:
Primero: Rechaza el recurso de casación incoado por Edgar Saúl Vicioso Almánzar,
imputado y civilmente responsable, contra la sentencia núm. 0050-TS-2014, dictada
por la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional
el 4 de abril de 2014,, cuyo dispositivo se copia en parte anterior del presente fallo.
Segundo Condena al recurrente al pago de las costas causadas;
Tercero: Ordena la notificación de esta decisión a las partes del proceso y al Juez de
la Ejecución de la Pena del Distrito Nacional.
Firmado: Miriam Concepción Germán Brito, Esther Elisa Agelán Casasnovas, Alejandro
Adolfo Moscoso Segarra e Hirohito Reyes. Cristiana A. Rosario, Secretaria General.
La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su
encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue
firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.
RELACIÓN DE DERECHO
ATENDIDO: A que los hechos indicado más arriba, constituyen una violación al artículo
405 del Código Penal Dominicano, el cual establece lo siguiente: “Son reos de estafa, y
como tales incurren en las penas de prisión correccional de seis meses a dos años, y
multa de veinte a doscientos pesos: 1o. los que, valiéndose de nombres y calidades
supuestas o empleando manejos fraudulentos, den por cierta la existencia de empresas
falsas, de créditos imaginarios, o de poderes que no tienen, con el fin de estafar el
todo o parte de capitales ajenos, haciendo o intentando hacer, que se les entreguen o
remitan fondos, billetes de banco o del tesoro, y cualesquiera otros efectos públicos,
muebles, obligaciones que contengan promesas, disposiciones, finiquitos o descargos;
2o. los que para alcanzar el mismo objeto hicieran nacer la esperanza o el temor de un
accidente o de cualquier otro acontecimiento quimérico. Los reos de estafa no podrán
ser también condenados a la accesoria de la inhabilitación absoluta o especial para los
cargos y oficios de que trata el artículo 42, sin perjuicio de las penas que pronuncie el
código para los casos de falsedad.
Art. 265. Del Código Penal Dominicano- (Modificado por la Ley 705 del 14 de junio de
1934 G.O. 4691). Toda asociación formada, cualquiera que sea su duración o el número
de sus miembros, todo concierto establecido, con el objeto de preparar o de cometer
crímenes contra las personas o contra las propiedades, constituye un crimen contra la
paz pública.
Art. 266. Del Código Penal Dominicano - (Modificado por las Leyes 705 del 14 de junio
de 1934 G.O. 4691; 224 del 26 de junio del 1984 y 46-99 del 20 de mayo del 1999). Se
castigará con la pena de reclusión mayor, a cualquier persona que se haya afiliado a
una sociedad formada o que haya participado en un concierto establecido con el objeto
especificado en el artículo anterior.
PÁRRAFO I.- LA PERSONA QUE SE HA HECHO CULPABLE DEL CRIMEN
MENCIONADO EN EL PRESENTE ARTÍCULO, SERÁ EXENTA DE PENA, SI, ANTES
DE TODA PERSECUCIÓN, HA REVELADO A LAS AUTORIDADES CONSTITUIDAS, EL
CONCIERTO ESTABLECIDO O HECHO CONOCER LA EXISTENCIA DE LA
ASOCIACIÓN.
Art. 267 Del Código Penal Dominicano. - (Modificado por las Leyes 705 del 14 de junio
de 1934 G.O. 4691; 224 del 26 de junio del 1984 y 46-99 del 20 de mayo del 1999). Se
castigará con la pena de reclusión menor a cualquiera persona que haya favorecido a
sabiendas y voluntariamente a los autores de los crímenes previstos en el artículo 265,
proveyéndolos de dinero, instrumentos para el crimen, medios de correspondencia,
alojamiento o lugar de reunión. Serán también aplicables al culpable de los hechos
previstos en el presente artículo, las disposiciones contenidas en el párrafo primero
del artículo 266.
ATENDIDO: A que, el artículo 85 del Código Procesal Penal dice: en cuanto a la cálida
de la víctima, que puede constituirse como querellante, promover la acción penal y
acusar en los términos y las condiciones establecidas en este código.
ATENDIDO: Que el artículo 50 del Código Procesal Penal Dominicano, el cual entre
otras cosas dice lo siguiente “Ejercicio. La acción civil para el resarcimiento de los
daños y perjuicios causados o para la restitución del objeto materia del hecho punible
puede ser ejercida por todos aquellos que han sufrido por consecuencia de este daño,
sus herederos y sus legatarios, contra el imputado y el civilmente responsable. La
acción civil puede ejercerse conjuntamente con la acción penal conforme a las reglas
establecidas por este código…” Como en efecto en este caso ha sucedido. -
ATENDIDO: A que el artículo 118 del Código Procesal Penal Dominicano, (Ley 76-02),
establece lo siguiente: “Constitución en Parte. Quien pretende ser resarcido por el
daño derivado del hecho punible debe constituirse en actor civil mediante demanda
motivada.
El actor civil interviene a través de un abogado y puede hacerse representar,
además, por mandatario con poder especial”.-
ATENDIDO: A que el artículo 119 del Código Procesal Penal Dominicano, (Ley 76-02),
dice lo siguiente: “Requisitos. El escrito de constitución en actor civil debe contener:
El nombre y domicilio del titular de la acción y, en su caso su representante
legalmente. Si se trata de personas jurídicas o entes colectivos, la denominación social,
el domicilio social y el nombre de quienes la representan legalmente;
El nombre y el domicilio del demandado civil, si existe, y su vínculo jurídico con
el hecho atribuido al imputado;
La indicación del proceso a que se refiere;
Los motivos en que la acción se fundamente, con indicación de la calidad que se
invoca y el daño cuyo resarcimiento se pretende, aunque no se precisa el monto”.-
ARTICULO: A que el artículo 123 del Código Procesal Penal Dominicana, Dice así:
“Facultades. El actor civil interviene en el procedimiento en razón de su interés civil.
En la medida que participe en su calidad exclusiva de actor civil, limita su intervención
a acreditar la existencia del hecho, a determinar sus autores y cómplices, la imputación
de ese hecho a quien considere responsable, el vínculo con el tercero civilmente
demandado, la existencia, extensión y cuantificación de los daños y perjuicios cuya
reparación pretende y la relación de causalidad entre el hecho y el daño”.
ATENDIDO: A que el artículo 267 del Código Procesal Penal Dominicano, establece los
siguientes: “Querella. La querella es el acto por el cual las personas autorizadas por
este código promueven el proceso penal por acción pública o solicitan intervenir en el
proceso ya iniciado por el ministerio público”.
ATENDIDO: A que el artículo 268 del Código Penal Dominicano, en su tema Forma y
contenido del Código Procesal Penal Dominicano, entre otras cosas dice lo siguiente:
“La querella se presenta por escrito ante el ministerio público y debe contener los
datos mínimos siguientes:
- Los datos generales de identidad del querellante;
- La denominación social, el domicilio y los datos personales de su
representante legal, para el caso de las personas jurídicas;
- El relato circunstanciado del hecho, sus antecedentes o consecuencias
conocidos, si es posible, con la identificación de los autores, cómplices,
perjudicados y testigos;
- El detalle de los datos o elementos de prueba y la prueba documental o la
indicación del lugar donde se encuentra.”
ATENDIDO: A que el artículo 269 del Código Penal Dominicano, en su tema
“Admisibilidad” del Código Procesal Penal Dominicano, entre otras cosas dice lo
siguiente: “Si el ministerio público estima que la querella reúne las condiciones de
forma y de fondo y que existen elementos para verificar la ocurrencia del hecho
imputado, da inicio a la investigación. Si ésta ya ha sido iniciada, el querellante se
incorpora como parte en el procedimiento”.
ATENDIDO: Que el artículo 270 del Código Procesal Penal Dominicano, el cual entre
otras cosas dice lo siguiente “La querella debe presentarse antes de que se dicte el
auto de apertura de juicio. Si la querella es presentada en la audiencia preliminar,
deben cumplirse todas las condiciones de forma y de fondo previstos en esa etapa.”
Como en efecto en este caso ha sucedido. -
ATENDIDO: A que el artículo 1382 del Código Civil de la República Dominicana,
dispone lo siguiente: “Cualquier hecho del hombre que causa a otro un daño, obliga a
aquel por cuya culpa sucedió a repararlo. -
Art. 1383 del Código Civil de la República Dominicana. - Cada cual es responsable del
perjuicio que ha causado, no solamente por un hecho suyo, sino también por su
negligencia o su imprudencia.
Art. 1384 del Código Civil de la República Dominicana. - No solamente es uno
responsable del daño que causa un hecho suyo, sino también del que se causa por
hechos de las personas de quienes se debe responder, o de las cosas que están bajo su
cuidado. El padre, y la madre después de la muerte del esposo, son responsables de
los daños causados por sus hijos menores, que vivan con ellos. Los amos y comitentes,
lo son del daño causado por sus criados y apoderados en las funciones en que estén
empleados. Los maestros y artesanos lo son, del causado por sus discípulos y
aprendices, durante el tiempo que están bajo su vigilancia. La responsabilidad
antedicha tiene lugar, a menos que el padre, la madre, los maestros y artesanos,
prueben que les ha sido imposible evitar el hecho que da lugar a la responsabilidad.
ATENDIDO: A que en virtud de los antes expuestos, la entidad MERCEDES LOPEZ
INMOBILIRIA S. R. L. y el señor ARIDIO FLORENTINO, en su calidad de Victima,
Querellante y Actor Civil, solicita al honorable Magistrada Procuradora Fiscal del
Distrito Nacional, que tenga a bien presentar este escrito, por medio del cual se
formula formal Querella y Constitución en Actor Civil, junto con los documentos y
medios de pruebas que se acompañan, la admita y tenga por promovida formal
querella, constitución en actor civil y demanda en contra de los señores MIGUEL
ADOLFO SANTANA CAMILO y PATRICIA MARIBEL PEREYRA DE SANTANA, ,
respectivamente de generales que constan más arriba, inculpados de violar los
Artículo 405, 265, 266, 267 del Código Penal Dominicano, y 1382, 1383 y 1384 del
Código Civil Dominicano ordenando las diligencias pertinentes para la comprobación,
sustanciación y juzgamiento de los hechos relatados, así como la aquella que el
honorable magistrado estime oportuna para la mejor investigación de los hechos en
que se fundamenta dicha querella.
ATENDIDO: A que la parte querellante, actor civil y demandante, solicita su
intervención y participación de todas y cada una de las fases del proceso seguido a los
señores los señores MIGUEL ADOLFO SANTANA CAMILO y PATRICIA MARIBEL
PEREYRA DE SANTANA, de generales que constan más arriba.
ATENDIDO: A que el artículo 121 del Código Procesal Penal Dominicano, (Ley 76-02),
expresa lo siguiente: “Oportunidad. El escrito de constitución en actor civil debe
presentarse ante el ministerio público durante el procedimiento preparatorio, antes de
que se formule la acusación del ministerio público o de la víctima, o conjuntamente con
esta”.-
ATENDIDO: A que el artículo 122 del Código Procesal Penal Dominicano, (Ley 76-02),
establece lo siguiente: “Procedimiento. El ministerio público, una vez que recibe el
escrito de constitución lo notifica al imputado, al tercero demandado civil, a los
defensores y, en su caso, al querellante…”.-
ATENDIDO: A estas y a las demás razones que se harán oír en su momento oportuno,
si fuere necesario y en mérito de los textos legales, el querellante y actor civil solicita
lo siguiente:
PRIMERO: Que en virtud de los antes expuestos por la víctima, querellante, actor civil
y demandante en reclamo de pago por daños y perjuicios, la entidad comercia
MERCEDES LOPEZ INMOBILIRIA S. R. L. y el señor ARIDIO FLORENTINO, solicitan a
la Honorable Magistrada Procurador Fiscal del Distrito Nacional, que tenga por
presentar este escrito, por medio del cual se formula formal Querella, Constitución en
Actor Civil y Demanda en pago por daños y perjuicios, junto con los elementos y
documentos que la acompañan, la admita y tenga por promovida formal querella con
Constitución en Actor Civil y Demanda, en contra de los señores los señores MIGUEL
ADOLFO SANTANA CAMILO y PATRICIA MARIBEL PEREYRA DE SANTANA,
ordenando las diligencias pertinentes para la comprobación, sustanciación y
juzgamiento de los hechos relatados, así como aquella que el Honorable magistrado
estime oportuna para la mejor averiguación de los hechos en que se fundamenta la
misma.
SEGUNDO: Que la querellante, victima, constituida en actor civil, la entidad comercia
MERCEDES LOPEZ INMOBILIRIA S. R. L. y el señor ARIDIO FLORENTINO, hacen
formal elección de domicilio para todos los fines y consecuencias legales del presente
proceso, en la oficina de los suscritos abogados constituidos y apoderados especiales
DR. GREGORIO HIRALDO DEL ORBE Y LIC. ORLANDO MARTÍNEZ GARCÍA Y
MANUEL JUAQUIN BERNABEL DAMIAN en la Avenida López de Vega No. 13 Edificio
Progreso Business Center Suite 707 Ensanche Naco, Distrito Nacional, República
Dominicana.
TERCERO: Declarar buena y válida, en cuanto a la forma, la presente Querella y
Constitución en Actor Civil, intentada por la entidad comercia MERCEDES LOPEZ
INMOBILIRIA S. R. L. y el señor ARIDIO FLORENTINO, en sus calidades de Victimas,
Querellantes y Actores Civiles, en contra de los señores MIGUEL ADOLFO SANTANA
CAMILO y PATRICIA MARIBEL PEREYRA DE SANTANA, por haber sido hecha en
tiempo hábil y conforme a los preceptos establecidos por la ley.
Es justicia que se os pide y espera merecer, en la Ciudad de Santo Domingo Distrito
Nacional, República Dominicana, a los treinta (30) días del mes de Junio del año Dos
Mil veintidós (2022).
LA ENTIDAD COMERCIAL MERCEDES LOPEZ INMOBILIARIA S.R.L. Y ARIDIO
FLORENTINO
Victima. Querellante y Actor Civil
DR. GREGORIO HIRALDO DEL ORBE VIRGILIO DE JESUS PERALTA REYES
Abogado Apoderado Abogado
Apoderado
LIC. MANUEL JUAQUIN BERNABEL DAMIAN
Abogado apoderado