La Colmena
ISSN: 1405-6313
[email protected]
Universidad Autónoma del Estado de
México
México
Guerrero Martínez, Luis
La experiencia literaria de la muerte. En torno a La muerte de Iván Ilich de León Tolstoi
La Colmena, núm. 60, 2008, pp. 26-33
Universidad Autónoma del Estado de México
Toluca, México
Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=446344570004
Cómo citar el artículo
Número completo
Sistema de Información Científica
Más información del artículo Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal
Página de la revista en redalyc.org Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
« Luis Guerrero Martínez
La experiencia literaria de la
muerte. En torno a La muerte de
Mn ¡lich de León Tokoi
No se trata del intestino ciego ni del riñon sino de la vida y... de la muerte. La vida existe
pero he aquí que se va y no soy capaz de retenerla. ¿Para que engañarse a sí mismo?
¿Acaso no están convencidos todos, excepto yo, de que me voy a morir y de que la cues
tión estriba tan sólo en ia cantidad de semanas o días que me quedan de vida? Tal vez.
ahora mismo... Aquelloera la luz y esto son las tinieblas. Entonces estaba aquí y ahora
me voy allí. Pero... ¿Adonde?
TOLSTOI, ¿A Ml/NTF os/iM/í/Cfí.
n qué medidaes posible reflexionar sobre la muerte? Para algunos
filósofos esta es una de las preguntas más radicales que el ser humano
puede hacerse, pues lo conduce al problema ontológico de la realidad. Para
otros, en cambio, es una pregunta sin sentido, ya que pretender reflexionar
sobre la muerte ha conducido a los seres humanos a elucubraciones carentes
de fundamento.
En el parágrafo 6.4311 del Tractatus Logico-Phüosophicus, Wittgenstein
afirma que "Lamuerte no es un ningún acontecimiento de la vida. La muerte
no se vive." (Wittgenstein. 1984: 199). Para entender en todo su sentido
esta lacónica afirmación debe tomarse en cuenta el prólogo del mismo
Traccatus....áonáe Wittgenstein explica el propósito de la obra, que es el de
trazar un límite al pensamiento para poder eliminar los pseudoproblemas
que la filosofía ha acumulado a lo largo de su historia; ese límite al
Luis Guerrero Martínez La(xperiencia liieraria de ¡amuerte. Ealomo a La muerte..
pensamiento sólo puede ser trazado desde el lenguaje y desde muerte es una realidad en cuanto
¡os hechos que constituyen la totalidad del mundo. De ahí que lo horizonte vital, ya que nos sabemos
que acontece con la muerte es Impensable, en el sentido que no mortales. La muerte de una persona
podemos o. más bien, no estamos en la condición epistemológica cercana o la proximidad de nuestra
de reflexionar sobre la muerte, pues habría que hacerlo desde propia muerte por vejez, enfermedad
la muerte misma. Siguiendo a Epicuro, Kierkegaard afirmó en o accidente, pueden constituirse en
relación con esta imposibilidad lo siguiente; "Cuando estoy yo, una situación límite que nos ayuda a
ella (la muerte) no está: y cuando está ella (la muerte), ya no contrastar la realidad de nuestra vida
estoy yo." (Kierkegaard, 1997: 100 (SVl, IV 258)) con el hecho de su fragilidad. Para este
Esta objeción a considerar la muerte como problema pensador alemán, las situaciones límite
filosófico se contrapone a la relevancia que ha tenido para la son una alarma, una luz roja, una
filosofia contemporánea dicho problema, especialmente para la señal que nos ayuda a saber que hay
fenomenología y el existencialismo, como puede constatarse en algo que nos concierne directamente a
Heidegger, jaspers, Sartre, Levinas y Trías, entre otros. Ninguno nosotros y que nos cuestiona el sentido
de estos autores pretende ir más
allá del límite o conocer lo que está
más allá de la muerte: sin embargo, ^\ \ f ^
este acontecimiento es para ellos ^
punto clave para entender un rasgo
antropológico fundamental y una ,
forma fenomenológica de acceso al '
ser. Mientras Wittgenstein dedica
en el Tractatus... sólo unos pocos
párrafos a la muerte, en aquellos J
autores el tema ocupa partes m
relevantes de sus respectivas obras. S
En E!sery el dempo.htiáeggcr A
explica la posibilidad de reflexionar jH
sobre la muerte de la siguiente
I '» «¿Ii
la posibilidad de'experimentar
este tránsito y de comprenderlo / .) . " .«jll! mI
como experimentado. Semejante ' '
cosa puede estarle ciertamente
rehusada al "ser ahí" del caso por lo que se refiere a él de nuestra vida. Las situaciones límite
mismo; tanto más incisiva es, empero, la muerte de los otros. provocan en nosotros un proceso auto
El "ser ahí" puede conseguir una experiencia de la muerte reflexivo, en donde se re-conoce que es
sobre todo dado que es esencialmente "ser con" ios otros. la propia existencia la que se encuentra
(Heidegger, 1986; § 47, 260) en juego. Surgen entonces las preguntas
Entre los filósofos del siglo XX que han abordado el tema de la más fundamentales que podemos
muerte, Karl jaspers ocupa un lugar privilegiado por la forma plantearnos y, gracias a ellas, nos
como embona este tema con el resto de su filosofía. Para él la enfrentamos a la fragilidad de nuestro
Laexperiencia literaria de lamuerte. En tomo a Lainuerie... Luis Guerrero Martíne?.
ser temporal. "La existencia empírica intensa y tal vez más reflexiva que una muerte real, o al menos
en general es concebida entonces prepararnos para ser más receptivos ante ésta.
como límite y experimenta este ser en Como es bien sabido, la literatura puede conducir al leaor. por
la situación límite, la cual patentiza medio de la imaginación, a mundos que éste no había explorado, a
el problematísmo del ser en el mundo vivir dramas imaginarios como si fueran reales o bien a enfrentar
y de mi ser en él." Oaspers, 1959; 73). situaciones en las que no había estado. Laliteratura ofreceal lector
Jaspers. al igual que Heidegger. insiste la posibilidad de involucrarse en el relato como si éste fuera una
en que la reflexión en torno a la muerte experiencia propia y que re-viva los sentimientos y las pasiones
no puede resultar del hecho de nuestra que la trama recrea. Pondréde forma sucinta dos ejemplosde este
propia muene, como algo ya dado, pues efecto de la literatura antes de abordar directamente la obra de
cuando ocurre nuestra propia muerte ya Tolstoicon referenciaa la proximidadde la muerte comosituación
no estamos en condición de responder. límite. El primero de estos ejemplos se refiere a la experiencia
La reflexión sobre la muerte o la muerte literaria de una tormenta (reconozco de antemano mi gusto por
como situación límite se refiere a la los buenos relatos de tormentas). El autor canadiense Ross King
proximidad de lo que entendemos por describe en algunos de los capítulos de su novela Ex libris (King.
el término de la vida, en cuanto al 2002) las horas de angustia que viven los pasajeros y tripulantes
carácter temporal de ésta. de un barcodurante una fuerte tormentaen los mareseuropeos en
Heidegger, Jaspers y Sartre coin algún momento del siglo XVll. La descripción que realiza el autor
ciden en afirmar, cada uno a su modo, en un contexto de drama y persecución, hace que el lector viva
la importancia de la muerte como aquellas horas como si fuera un pasajero más de la embarcación
reveladora de la propia existencia. mientras escucha el rugir de la tempestad y el rechinar de las
Ante la muerte como situación límite maderas a punto de quebrarse: siente temor de que se pierda la
o experiencia fenomenológica fun valiosa biblioteca que es transportada en las bodegas del barco
damental se percibe el carácter temporal y desea que los protagonistas no mueran. Gracias a la excelente
del ser humano; a su paso, lo trivial descripción, el lector puede involucrarse intensamente en los
cede, y surge el problema del sentido de acontecimientos. Inclusosi no ha vivido la experiencia de estar en
la existencia y de la realidad. un temporal en alta mar. El segundo ejemplo es El nombre de la
A partir de estas reflexiones cabe la rosa (Eco. 2005), La novela recrea con mucha viveza el fascinante
pregunta de si un relato literario puede mundo delos libros y la enorme fuerza ideológica deéstos, la cual
provocar en el lector una situación justificael esmero religioso con que se les cuida. En ese mundo,
límite; si la muerte de un personaje los laberintos que forman la biblioteca de una abadía medieval
literario puede tener la fuerza de una hacen que el lector experimente la fascinación por los libros
muerte real que tambalea nuestra prohibidos, pero también la persecución y la muerte. El suspenso
propia posición ante la vida. La que producen los fallecimientos intensifica la imaginación del
respuesta a estas cuestiones solamente lector al hacerlo sentirse parte de los acontecimientos y favorece
puede ser dada por cada lector, según su propia composición de cada uno de los rincones de la abadía
su experiencia. Muchos, entre los y su biblioteca.
que me incluyo, respondenamos Históricamente, la literatura ha dado al tema de la muerte un
afirmativamente. Si bien un relato lugar privilegiado. La muerte de Aquiles o las tragedias griegas
como La muerte de ¡ván Ilich, de León son muestras de ello, y lo mismo puede decirse de las grandes
Tolstoi. no nos enfrenta directamente tradiciones literarias, pero las diferencias que hay entre éstas
con nuestra propia muerte o con la y los autores radican en el papel que se asigna a la muerte
de un ser querido, su lectura puede en cada obra. Hay diferencias importantes entre presentar a
llevarnos a una situación límite tan la muerte como un acto heroico (Homero) y en hacerla parte
Luis Guerrero MartfiKz /ü fxperimie liieram dilamuent. Enlorm a Lamuede..,
de la intriga en una novela contemporánea. Con la literatura condición referida, puesgenera empatia
podemos sentir la proximidad de la muerte mil veces y de mil en el lector hacia el personaje central
modos distintos: sin embargo, no por esa proximidad la muerte de la novela. El drama del sentido de
es una situación límite en el sentido descrito. Para que se la vida ante la cercanía de la muerte se
produzca este fenómeno antropológico-existencial es necesaria hace patente en Iván llich. La novela
la conjunción de dos faaores fundamentales de la experiencia presenta la historia de una persona
literaria. En piimer lugar se necesita una obra en que. por su que encama el estilo de vida y los
estilo o temática, la muerte constituya uno de los ejes centrales parámetros exístendales de muchas
de la concepción y la trama, pero no al modo de las novelas personas, ios cuales son bruscamente
de detectives o policíacas en que una muerte es ocasión para cuestionados por la enfermedad y la
las investigaciones realizadas por el personaje principal, sino proximidad de la muerte.
que la muerte sea presentada como drama de la vida y el lector La lectura deZc muerte de ¡ván ¡Uch
pueda conocer vividamente el mundo temporal de una persona puede hacerse —entre otras formas—
que desaparece al morir. Este punto está estrechamente ligado en tres niveles superpuestos;
a la sensibilidad del autor; a la pasión de su propia existencia. El primero eselnivel de lacrítica social
Lo anterior no significa que una muerte aislada descrita en una que Tolstoiproponeen la mayor parte de
obra literaria no pueda causar el efecto de una situación límite, su obra. En el caso de La muerte... dicha
pues en realidad cualquier muerte lo podría hacer; sin embargo, crítica recorre dos caminos; el primero
esto no suele ser lo ordinario. En segundo lugar, se requiere es el de la insensibilidad social ante la
también cierta disposición o sensibilidad del lector para re-vivir muerte de los demás y el otro es el de la
o vivir en carne propia, mediante su imaginación y capacidad vida de una persona que refleja el vado
reflexiva, la situación límite que la obra literaria puede producir al que habitúan los ainvencionalísmos
en él. Lo que para un lector es trágico o conmovedor, para otro sodales.
es aburrido o desagradable. Lo que para un lector puede resultar El segundo nivel es el del recorrido
una experiencia que lo Ile\'e a la reflexión y lo marque por el existencia] ante la proximidad de la
restode su vida, para otro puede reducirse a una lectura más. sin muerte. El relato abarca los últimos
mayores consecuencias para su propia concepción del mundo.' meses de la vida de Iván llich en todo
La muerte de ¡ván Ilich, escrita por León Tolstoi en 1886, es su paroxismo. Tolstoi acentúa el drama
una obra paradigmática sobre la muerte como situación límite. con el doble contraste que establece
Por ello es una obra privilegiada en el sentido de la primera en el relato. Por una parte, presenta
a una persona que se apaga mientras
1 El problema que puede presentarse con la lectura como ocasión para una si recuerda los momentos en que gozaba
tuación límite es el de la mayor fugacidad del Impacto literario con respecto de salud, éxito y riquezas: y por otra,
a la realidad.Cuando se concluye la lecturade una obra, y más en el caso üx confronta su padecimiento con la
mutncdr Iván Itlidi. que es una novela corta, los sentimientos y rcHcxioncs
que provoca la Icaura pueden diluirse fácilmente al paso de ios días. Es indiferencia de los demás: su esposa,
aquí donde se observ'a una clara distinciónentre literatura y realidad, pues hijos, médicos, colegas, etcétera.
aunque el lector se sientaconsierttado porel relato de la viday la muerte de El tercer nivel tiene que ver con
Iván llich. ta vida diaria no le impone el luto que es obligado cuando se trata
de la muerte de una persona cercana y querida. Lo mismo puede decirsede la brevedad y contundencia del
la enfermedad del pcrsonaie. que dura línicamcnie lo que el lector tarda en parágrafo de Wittgenstein citado al
hacer la leaura. En caiitbio. sí éste debiera sufrir la enfermedad o el pade
principio: el último pensamiento de
cimientode una persona que le es cercana,el tiempotendría una extensión
real, por así decirlo, e induso se produciría la sensación de que transcurre Iván es "Ha terminado la muerte. Ya
lentamente y se extiende másallá de lo que marcan el relo|y el calendario. no existe." (Tolstoi, 1975: 1170). En
Sin embargo, los parámetros exístendales de una persona, sobre todosi es
reflexiva, pueden ser modificados de manera dennitiva por las impredones este nivel —en el que está presente un
qtic le provoque la lectura. sentimiento de extrañeza— hay una
¡^txftrie»íia¡iumiadelámutU.Eji»m*ÍMmKat... Luis Guenero Martíocz
propuesta muy del estilo de Tolstoi, en
este caso en relación con el significado
de la muerte.
La vida y la muerte
COMO UN ASUNTO TRIVIAL
La literatura rusa del siglo de oro —que
incluye a Tolstoi, Dostoievsky, Gogol
y Chejov, entre los principales— es
calificada como realista no solamente
porque expone con mucha nitidez las
pasiones de la naturaleza humana y
la enorme variedad de personalidades
de seres humanos y las circunstancias
en que éstos se desenvuelven, sino
porque también presenta los usos
sociales como un refiejo de los vicios
de la sociedad. El ejemplo de esta
narrativa propuesto aquí es el relato
de la muerte de Iván Ilich.
El dramatismo existencial con el \ ' «
i'vv
que Iván Ilich vive la proximidad de
su muerte tiene un contrapunto, que
sólo acentúa ese dramatismo, cuando de otra persona como algo que nos atañe, al fin y al cabo el
Tolstoi expone la trivialidad con la que que se muere es otro. "Aparte de las reflexiones sobre posibles
se enfrenta la muerte de los demás. nombramientos y cambios en el servicio, que podría traer
Si bien Heidegger mencionaba que la consigo ese fallecimiento, el hecho mismo de la muerte de un
muerte de otro puede ser ocasión para conocido provocó en cuantos recibieron la noticia, según ocurre
reflexionar sobre el carácter temporal siempre, un sentimiento de alegría, porque había muerto otro y
del ser humano, a menudo ocurre que no ellos." (Tolstoi, 1975: 1135). jaspers explica este fenómeno
la muerte de otra persona se convierte de distanciamiento hacia la muerte de la siguiente manera; "El
en un acontecimiento que despierta el hombre que sabe que ha de morir, considera este acontecimiento
morbo: ¿cómo fue su muerte?, ¿cuántos como una expectación para un indeterminado punto del tiempo:
hijos deja?, ¿qué va a ser de su mujer?, pero, en tanto que la muerte no desempeña para él otro papel
etcétera. En el relato, las cavilaciones que tener cuidado de evitarla, la muerte sigue sin ser para el
de otros están dirigidas a las vacantes hombre una siru.acicn límite." (jaspers. 1959: 91)
laborales que el fallecimiento de Iván Incluso el sepelio resulta para los amigos de Iván una
lllich producirá. Una parte del contexto obligación fastidiosa, pues no saben qué hacer ni qué decir:
en que estas reacciones son detalladas además, interrumpe sus rutinas y compromisos sociales más
es el de los convencionalismos fúnebres agradables en los que se sentirían cómodos. En tanto, la actitud
que Tolstoi deja al descubierto. de la esposa en el velorio se resume en guardar las apariencias
En cualquier caso, hay una de ocasión, ya que la principal preocupación que tiene en mente
tendencia natural a evadir la muerte no es la muerte de su esposo sino el futuro de ella; en especial.
Luis Guerrero Martínez la expcrimcut literaria de la muirle. Enionio a Lamuerte...
le preocupa la forma de obtener todo el dinero posible de los pensaban que todo seguía igual que
seguros de vida. siempre. Esoera lo que más hacía sufrir
Pero la crítica de Tolstoi va mucho más allá con el recorrido a Iván Ilich." (Tolstoi, 1975: 1152). En
que hace por la vida de Iván y. en especial, de sus últimos especial es sensible a la soledad que le
meses. A Iván lllich le enfadan los rituales y la hipocresía de resulta de la indiferencia de su propia
los médicos, quienes no atinan a hacer un diagnóstico ni a dar familia, pues para su esposa y su hija
un remedio: y sin embargo, siempre tienen la falsa actitud de la enfermedad y quejas de Iván, así
tenerlo todo bajo control y se dan aires de importancia, como como los cuidados que requiere, son
si de ellos dependiera la vida del paciente, a lo que se suma la molestos en la medida que alteran su
molesta simplificación que hace el resto de los personajes de los vida diaria. Uno de los fragmentos
sufrimientos de Iván, para quienes el enfermo no sigue al pie de más dramáticos de la obra sobre la
la letra las indicaciones médicas. soledad es el que describe la actitud
El derrumbe espiritual de Iván está motivado, en primer de su hija. En una ocasión, al regresar
lugar, por los dolores que experimenta y que se le presentan, de un médico. Iván comienza a relatar
en una convicción que crece en el paciente, como señales de a su mujer las opiniones del médico,
que su muerte está próxima, pero también ese derrumbe es a medio relato, "entró su hija, con el
ocasionado por la indiferencia que los demás sienten por sus sombrero puesto: se disponía a salir
padecimientos. La convicción de que se está muriendo y de que con Praskovia Fiodorovna [su madre].
a nadie le importa se traduce en una enorme soledad. "Los que Hizo un esfuerzo para sentarse a
lo rodeaban no lo comprendían o no querían comprenderlo, y escuchar las palabras aburridas de Iván
Ilich; pero no pudo resistirlas hasta el
final, ni la madre tampoco" (Tolstoi.
1975: 1151). Para la hija, fuerte, sana
y enamorada, la enfermedad de su
padre es irritante porque estorba su
felicidad. Por su parte. Iván quiere
que alguien lo rn:iipadezca y le tenga
lástima, la que se le tiene a un niño
enfermo.
La muerte como reveladora de u vida
r El contraste entre los intereses de la
vida ordinaria que la sociedad impone
y el drama de una vida que se apaga
se manifiestan en la soledad de Iván
Ilich. Gracias a la recreación de este
'Já sentimiento por parte de Tolstoi es
posible comprender la trampa que
suele constituir el rejuego de la vida y
de la muerte.
El miedo a la muerte no es sino una
proyección del deseo de vivir y suele
encerrar la trágica paradoja de que
La MpiTÍmií! liuraríailíla muirte, En lomo a La mucrtt,.. Luis Guerrero Martínez
mientras cercena los impulsos de la vida Por su parte, Nietzsche insiste en esta misma idea a lo largo de
se dejan de asumir los riesgos que ésta su obra. En un texto muy similar al de Kierkegaard afirma lo
incluye.De esta forma,al protegernosde siguiente:
la muerte Imposibilitamos el desarrollo En el fondo todo hombre sabe muy bien que sólo está una
de la vida. vez, en cuanto ejemplar único, sobre la tierra. Lo sabe,
En esta paradoja la sociedad y pero lo esconde, como si se tratara de un remordimiento
los estereotipos culturales favorecen de conciencia. ¿Por qué? Por miedo al vecino, que exige ei
el adormecimiento de la vida. En la convencionalismo y se oculta tras él. Pero ¿qué es lo que
sociedad es muy fácil protegerse, al lleva a! individuo [a] temer a su vecino, a pensar y obrar con
menos en apariencia, de los peligros de la el rebaño y a no estar contento de sí mismo? En algunos,
vida, pero esa protección tiene un costo; pocos y raros, tai vez el pudor. En los más, la comodidad, la
la vitalidad cede ante los parámetros y inercia, en una palabra, la tendencia a la pereza.
convencionalismossociales. Kierkegaard (Nietzsche. 2000; 25)
y Nietzsche coincidieron en este punto. En el ámbito literario, Saint-Exupéiy recoge en muchas de sus
Para ambos existe un peligro mayor que descripciones esta misma idea; baste recordar el siguiente pasaje
el de la muerte: la pérdida del yo por de Tierra de hombres-.
miedo a la vida o. en otras palabras, por Viejo burócrata, has construido tu paz a fuerza de bloquear
la comodidad que produce ser uno más con cemento, como lo hacen las termitas, todas las salidas
en la sociedad. hacia la luz. Has rodado como una bola en tu seguridad
Kierkegaard, a través de uno de sus burguesa; en tus rutinas, en los ritos asfixiantes de tu vida
seudónimos, lo expresa de la siguiente provinciana, has alzado esa humilde muralla contra ios
manera: vientos y las mareas y las estrellas. No quieres inquietarte
Todo ser humano en su estruc con los graves problemas, bastante trabajo has tenido con
tura primitiva está natural y olvidar tu condición de hombre. No eres el habitante de un
cuidadosamente dispuesto para planeta errante, no planteas preguntas sin respuesta. Nadie
ser un yo, por lo que no debe, te ha sacudido por los hombros cuando aún era tiempo.Ahora
de ninguna manera, renunciar la arcilla con la cual estás hecho se ha secado y endurecido y
a ser sí mismo por miedo a los nada en ti podría, en adelante, despenar ai músico dormido,
hombres. Sin embargo, con tan o ai poeta, o al astrónomo que quizá te habitaban al principio.
to mirar a ia muchedumbre de (Saint-Exupéiy, 1977: 19)
los hombres en torno suyo, con La muerte de Jván Hieh está en la misma línea reflexiva que los
tanto ajetreo en coda clase de textos anteriormente citados. Tolstoi relata la vida de Iván llich
negocios mundanos, con tanto como una vida muy afianzada en los estereotipos sociales: la
afán por llegar a ser prudente en profesión, los éxitos laborales, ta influenciaque tiene, el estatus
el conocimiento de ia marcha de social que ha adquirido y el ajetreo diario de un hombre citadino
todas las cosas en el mundo, ei en la Rusia decimonónica. Sin embargo, la aparente seguridad
yo va olvidándose de sí mismo, ante la vida encierra un contrasentido. En un primer momento,
sin atreverse ya a tener fe en sí a Iván llich le aterroriza la posibilidad de la muerte, sobre todo
mismo, pues es infinitamente porque se siente cómodamente instalado en la vida.
mucho más fácil y seguro ser El ejemplo del silogismo que había aprendido en la lógica de
como los demás, es decir, un Kiseveter: "Cayo es un hombre; los hombres son monaies.
mono de imitación, un número Por canto. Cayo es mortal', le parecía aplicable solamente a
en medio de la multitud. Cayo, pero de ningún modo a si mismo. Cayo era un hombre
(Kierkegaard, 1969: 81) como todos, y eso era perfectamente justo: pero éi no era Cayo.
Luis Guerrero Martínez Imex-pírimia liieram de ia nmeiie. Enloma a La muerte...
no era un hombre como iodos, sino que siempre había sido la clara conciencia y aceptación de que
completamente distinto de los demás."-(Tolsioi. 1975: 1156) los parámetros que habían guiado la
Su estilo de vida constituye un bien preciado del que la muerte vida de Iván eran equivocados. En este
puede despojarlo sijbitamente. pero es confrontado por la sentido, el miedo a la muerte como
enfermedad y la proximidad de la muerte. En los pocos meses sujeción a esos parámetros ya no tenía
que transcurren desde los primeros síntomas de su enfermedad cabida, y en consecuencia, tampoco
hasta el día de su fallecimiento. Iván Ilich va cobrando conciencia tenía ya sentido el miedo a la muerte
del sinsentido de su vida, se va gestando paulatinamente en que lo atormentaba.
él una transformación, de tal suerte que hacía el final de su El segundo motivo y tal vez el más
enfermedad lo que le angustia de la muerte ya no es la pérdida fuerte es la conciencia de que aún
de sus éxitosy sus comodidades, sino el vacío de su propia vida: había tiempo de corregir; la convicción
se siente incapaz de morir sin haber vivido, no quiere morir de que aún era posible hacer algo por
teniendo una fuerte deuda con la vida. "Luchaba por volver los demás, al menos para no causarles
a sus ideas de antes, aquellas ideas que le ocultaban la de la daño y liberarlos de los sufrimientos
muerte. Pero cosa rara: lo que antes velaba, ocultaba y destruía que su situación les provocaba. En
la conciencia de la muerte no producía ahora el mismo efecto." ambos casos, los últimos pensamientos
(TolStoi, 1975: 1156) de Iván atestiguan la convicción de
Finalmente comprende que aquellas cosas que no quería Tolstoi de que la muerte que se teme
perder habían constituido durante gran parte de su existencia es la misma muerte que impide la vida
el medio para perder su vida. Paradójicamente, lo que constituía y la convierte en vacío, l.í
su seguridad ante la vida había sido su ruina. El tíltimo día de
su vida. Iván aceptó su situación: "Su carrera, su modo de vivir,
su familia y aquellos intereses de la sociedad y del servicio, todo Bibuocrafía
podía haber sido distinto de lo que debía ser. Trató de defender
todo aquello ante sí mismo. Siíbitamenie. se dio cuenta de Eco. Umbeno (2005). E! nombre de la rosa.
México, [)ebolslllo.
la inconsistencia de lo que defendía; y ya no quedó nada por
Heídegger. Martín (1986). E! ser y el ríempc.
defender." (Tolstoi. 1975: 1168) México, FCE. [irad. ¡osé Gaos],
La novela concluye con dos párrafos que parecen des laspers. Kar) (1959), Fihsqfia. Madrid, Revista
concertantes en una primera lectura. De pronto aquel hombre que de Occidente,2 T., [trad. Fernando Vela).
Klerkegaard. Soren (1969). La enfermedad mor
había sufrido y había rechazado la muerte, pensó lo siguiente:
ía!. Madrid, Guadarrama, [trad. Demetrio C.
••'¿Y el dolor?", se preguntó. "¿Qué hago con él? ¿Dónde estás, Rlveroj.
dolor?"" (Tolstoi. 1975:1170). Vminutos después, en los últimos (1997), Migqjas JHos^cas. Madrid.
instantes de su vida, se dijo: "Ha terminado la muerte. Va no Troica, [trad. Itafael Larrañeta).
existe." (Tolstoi. 1975: 1170) King. Ross (2002). ExUbris, Barcelona. Seix Ba-
rral. [irad. R. M. Bassolsj.
Lo que hasta un día antes había atormentado a Iván,
Nieizsche. Friedrich (2000). Schopenhauer como
desapareció súbitamente. La misma narración nos muestra dos educador. Madrid. Editorial Biblioteca Nue
motivos detrás del acontecimiento. El primero tiene que ver con va. [trad. jacobo Muñoz).
Saim-Exupéiy. Amolne (1977). Tierra de hom
bres. Buenos Aires. Editorial Troquel, [trad.
Eduardo Paz).
laspets insiste en que el Individuo buscadesligarse de la muerte en la medi
da que desea conservar los intereses y bienes que posee en la temporalidad. Toluol. t.eón (\<>7S).Lamuenedch'ánllich.m
'Cuando mecompono sólocomoindividuo vmcnu. persigofinalidades, pre Obras. 4' cd.. Madrid. Aguijar, [trad. Ircney
tendo la duración y consistencia de todo lo que para mf tiene valor. Me afli Laura Andresco).
ge la aniquilación del bien realizado, la desaparición de los seres queridos; Witigcnstcin. Ludwig (1984). Tractatus Lógico-
tengo que experimentarel Un. perovivoolvidando su inevltabilidad y el fin Phílosaphicus. 6® ed.. Madrid. Alianza Edi-
de todo.* üaspers. 1959. II; 91). loriaJ. (trad. Enrique Tierno Galván).
la ixptrrnm ¡ileraria de lamaerte. En lomo a La muerte... Luis Guenem Martínez