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Sistemas de Información

Para la Administración
del Riesgo de Crédito.
Gerencia de Investigación y Planificación Normativa y Gerencia de Régimen Informativo
Banco Central de la República Argentina.

INDICE.

I. Introducción.
II. Técnicas de Medición del Riesgo de Crédito: Credit Scoring y Modelos de Cartera.

II.a. Credit Scoring.


II.b. Modelos de Cartera.

III. Definiciones de las variables utilizadas para la medición del riesgo.

III.a. Default (Incumplimiento).


III.b. Exposición al Momento del Default (EAD).
III.c. Pérdida dado el Default (LGD- Loss Given Default).

IV. Sistemas de información necesarios.

IV.a. Datos.
IV.b. Almacenamiento de la información.
IV.c. Extensión temporal de las bases de datos.
IV.d. Validaciones.
IV.e. Dinámica de los flujos de información.

V. Conclusiones.

Referencias bibliográficas.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 2


I. Introducción.

En los últimos años la industria bancaria comenzó a utilizar técnicas más sofisticadas para realizar el
análisis de riesgo de crédito, tanto a nivel individual en el originen y seguimiento de sus clientes, como
de manera global, en el cómputo de las posibles pérdidas que sus carteras de créditos pueden
experimentar. Prueba de ello es la proliferación de técnicas de credit scoring, empleadas en la
evaluación de riesgo individual de deudores o solicitantes de crédito y de modelos de cartera de riesgo
de crédito que brindan medidas “económicas” de previsiones y requerimientos de capital.

En este contexto, la Etapa 1 de este estudio tiene como objetivo realizar un análisis de los sistemas de
información necesarios en las entidades financieras para la utilización de metodologías modernas de
medición y administración de riesgo de crédito.

Este documento es un resumen de lo analizado en la Etapa 1 del Proyecto y expone un diagnóstico


preliminar de las necesidades de información que conllevan las metodologías de administración del
riesgo de crédito. En la Sección II se realiza una breve descripción del concepto de los modelos de
scoring y de cartera. En la Sección III se revisan las variables que están involucradas en la medición
del riesgo de crédito a través de las metodologías analizadas. En función de las variables detectadas
como relevantes para la medición, la Sección IV analiza los sistemas de información que se necesitan
para soportar la aplicación de esas metodologías de medición y administración del riesgo crediticio, en
cuanto a los datos necesarios y su extensión temporal, el almacenamiento de información, la validación
de los modelos y la dinámica de los flujos de información involucrada en distintos procesos. Por
último, en la Sección V se presentan las conclusiones.

II. Técnicas de medición del riesgo de crédito: credit scoring y modelos de cartera.

Como se comentó en la introducción, las técnicas de credit scoring permiten evaluar el riesgo de
crédito de cada deudor (o potencial deudor) individualmente considerado.

Aprovechando los avances realizados en las últimas décadas en dicho campo, a partir de mediados de
los 90s comenzó a difundirse la utilización de los modelos de cartera de riesgo de crédito (modelos de
cartera). Estos modelos parten de la evaluación del riesgo de crédito individual que brindan las
técnicas de credit scoring, pero también incorporan los efectos de diversificación del riesgo y de
factores sistémicos sobre la calidad de la cartera. A continuación se comentan las características
básicas de las técnicas mencionadas.

II. a. Credit scoring y ratings.

Las técnicas de credit scoring se emplean para evaluar el riesgo de crédito a nivel individual de un
deudor o solicitante de crédito. Se definen como los “métodos estadísticos utilizados para clasificar a
los solicitantes de crédito, o incluso a quienes ya son clientes de la entidad evaluadora, entre las
clases de riesgo „bueno‟ y „malo‟” (Hand y Henley (1997)). Con la información contenida en las
solicitudes de crédito y en otras fuentes, el scoring permite tomar la decisión de otorgar o no un crédito
(es el caso del application scoring) o realizar el seguimiento del deudor (behavioral scoring). Si bien
estas técnicas se aplican a clientes de todo tamaño, su uso está más difundido para la cartera minorista.
Aunque el juicio humano es el más eficaz para tratar los casos excepcionales, los métodos de credit
scoring, por ser automáticos, son más eficientes y sus predicciones más objetivas y consistentes2, por
lo que se puede analizar y tomar decisiones sobre una gran cantidad de solicitudes de crédito en poco
tiempo y a un bajo costo. La literatura sugiere que las diversas técnicas de credit scoring arrojan
resultados similares, por lo que la conveniencia de usar una u otra depende de las características
particulares del caso. De todos modos, los modelos probit, las regresiones lineal y logística, el análisis
discriminante y los árboles de decisión son los métodos más usados en la industria.
Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 3
Una herramienta similar al credit scoring, en general empleada para evaluar empresas corporativas, es
el rating crediticio. Esta metodología puede estar basada en el juicio del analista, en sistemas expertos
o en métodos estadísticos; cualquiera sea el método empleado el resultado de la evaluación se traduce
en la asignación de un rating de una escala alfanumérica, que tiene un determinado nivel de riesgo
asociado.

b. Modelos de cartera.

En la última década y de alguna manera continuando los avances realizados en credit scoring, la
investigación sobre pérdidas en las carteras se materializó en la publicación de diversos modelos, de
los cuales CreditMetrics, CreditRisk+ y Portfolio Manager son los más conocidos3. El objetivo
principal de estos desarrollos es mejorar la administración del negocio bancario, a través de medidas
de riesgo y de retorno ajustado por riesgo. Así, permiten obtener estimaciones rigurosas de las
pérdidas esperada e inesperada y, en consecuencia, contar con fundamentos económicos para las
necesidades de previsionamiento y capital.

Los modelos de cartera agregan y cuantifican el riesgo de crédito de financiaciones de distintos


clientes, unidades de negocio, zonas geográficas, etc., reflejando los beneficios de la diversificación,
pero también el riesgo de experimentar grandes pérdidas por la realización adversa de algún factor
sistémico, como una recesión, que impacte en todos los deudores de manera simultánea. Además de
calcular las previsiones y el capital necesario para su carterade créditos, con estos modelos los bancos
pueden administrar la cartera de una manera más eficiente: calculando la contribución de cada crédito
al riesgo total de la cartera; alineando el precio de cada financiación con su contribución al riesgo;
mejorando el perfil de riesgo- rendimiento de la cartera; evaluando la performance, ajustada por riesgo,
de clientes, líneas o unidades de negocio, etc.

Hay dos enfoques para medir el riesgo de crédito. En los modelos basados en la realización del evento
de default exclusivamente, la pérdida ocurre si el deudor incurre en default, para lo cual se emplean
estimaciones de probabilidad de default obtenidas con alguna técnica de credit scoring. La alternativa
son los modelos mark-to-market, que le asignan a cada exposición la probabilidad de tener distintas
calificaciones de riesgo futuras, cada una con un valor económico asociado (cuanto peor es la
calificación, menor es su valor económico futuro). Comparando los distintos valores futuros de una
exposición con su valor actual, se tienen las distintas posibles pérdidas de cada exposición, cada una
con una probabilidad asociada, que combinadas en el modelo permiten obtener una distribución de
pérdidas para toda la cartera.

Más allá de sus características particulares, todos los modelos manejan conceptos similares como
riesgo diversificable y no diversificable, factor sistémico, probabilidad de default, pérdida dado el
default (severidad de la pérdida), etc.

II. Definiciones de las variables utilizadas para la medición del riesgo


En los modelos de cartera4 intervienen distintas variables y conceptos que se definen a continuación.

II.a. Default (incumplimiento).


Se define como default a la falta de pago de un préstamo o cualquier otro tipo de violación de las
condiciones de un contrato de préstamo, ya sea por incumplimiento del plazo previsto o del monto
estipulado de pago. En el primer caso, las entidades financieras pueden resarcirse aplicando intereses;
no obstante, cuando el plazo se extiende en el tiempo ello carece de efectividad. Aunque
generalmente se emplea un plazo de 90 días para señalar a un crédito como „en default‟, en algunas
jurisdicciones y dependiendo del tipo de crédito, este plazo puede ser diferente llegando incluso hasta
180 días.
Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 4
En el caso de incumplimiento en el monto (establecido por el banco por encima de un nivel mínimo),
las entidades financieras pueden revertir la situación en todo o en parte mediante presión al deudor
(gestión de cobranza más fuerte, disminución de los límites de crédito, etc.) o proceso jurídico de
cobro. En este último caso, revisten fundamental importancia las garantías que pueda tener el crédito.

Por otro lado, además de los factores objetivos antes mencionados, el banco puede emplear un criterio
subjetivo y considerar un crédito en default aún sin que haya habido un incumplimiento objetivo de la
obligación, por ejemplo si otro acreedor le solicitó la quiebra aldeudor.

En el caso particular de Basilea II,5 hay default cuando se observa al menos una de las siguientes
situaciones:

 Atraso (mora) superior a 90 días en obligaciones significativas,


 Es improbable que el deudor pague sus obligaciones con el grupo bancario sin que
tenga que recurrir a acciones como realizar garantías,
 Indicios de poca probabilidad de pago:
 Suspensión del devengamiento de intereses;
 Aplicación de previsiones específicas sobre ese deudor;
 Venta o reestructuración con pérdida del crédito;
 Pedir la quiebra del deudor por obligaciones tomadas con el banco.

A su vez, existen otros indicadores adicionales que podrían considerarse, como:

 Falta de cumplimiento de obligaciones en otras entidades financieras,


 Reducción de la calificación del deudor por una empresa calificadora de riesgo,
 Incumplimiento de obligaciones relacionadas de parte de algún integrante delgrupo
económico.

El atraso de 90 días ha sido el parámetro objetivo universalmente aceptado como indicador de cartera
irregular. Sin embargo, esta definición no está exenta de argumentaciones, ya que, por ejemplo,
puede suceder que un banco tenga una gestión de cobro y un esquema de tasas de penalidad que
conduzca a que el banco no tenga pérdidas derivadas de los créditos que lleguen a 90 días de atraso.

Estándares Internacionales: Basilea II

Para asegurar un nivel de capitales adecuado y un “campo de juego equilibrado”, el Comité de Supervisión
Bancaria de Basilea introdujo en 1988 el Acuerdo de Capitales que hoy está vigente (Basilea I), por el cual los
bancos internacionalmente activos de los países miembros del Comité (G10 + España y Luxemburgo) deben
tener capital por al menos un 8% de sus activos ponderados por riesgo para cubrirse de las pérdidas por riesgo
de crédito. Los ponderadores dependen del tipo de deudor y del tipo de deuda, y pueden tomar 5 posibles
valores: 0%, 10%, 20%, 50% o 100%.
Aunque en principio fueron exigibles sólo para algunos bancos de unos pocos países, estas reglas contribuyeron
a homogeneizar la regulación prudencial en casi todos los sistemas financieros, convirtiéndose en un
benchmark para evaluar la solvencia de las entidades financieras. Con el tiempo, sin embargo, la propuesta de
Basilea I fue tornándose obsoleta frente al avance de la actividad bancaria, que encontraba mecanismos para
eludir la regulación, básicamente debido a la simpleza de sus reglas (por ej. a través de la titulización).
Recogiendo la experiencia de la industria bancaria en relación al uso de modelos de cartera, en 2004 el Comité
publicó, luego de un proceso de consulta iniciado en 1999, un nuevo marco de capital: International
Convergence of Capital Measurement and Capital Standards: a Revised Framework. El nuevo marco presenta
una estructura dividida en secciones, denominadas pilares. El Pilar I muestra las técnicas disponibles para
calcular las exigencias por riesgo de crédito, operacional y de mercado, mientras que el Pilar II brinda pautas
cualitativas para el control de los riesgos y la adecuación del capital por parte de las entidades y los
Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 5
supervisores, y el Pilar III describe la información que las entidades deberán dar al público sobre sus riesgos y
su capital.

Riesgo de crédito en el Nuevo Marco de Capitales.


Incluidas en el Pilar I, el Nuevo Marco contempla distintas alternativas para calcular la exigencia de capital por
riesgo de crédito: Enfoque Estandarizado (y su versión sencilla, el Estandarizado Simplificado) y Enfoque
Basado en Ratings Internos (IRB, Internal Ratings Based Approach) en sus dos versiones, Básico y Avanzado.
El Enfoque Estandarizado es una actualización de Basilea I. A los efectos de alinear mejor los ponderadores
con el riesgo, ellos dependen ahora de la calificación de riesgo del deudor, provista por una calificadora
de riesgo o una agencia de crédito a la exportación. En el caso de algunos créditos como hipotecarios o
minoristas, llevan ponderadores determinados por el Comité.
El IRB calcula los ponderadores de riesgo a partir de fórmulas provistas por el Comité, que difieren por tipo de
crédito: empresas, bancos y sociedades de bolsa, soberanos y bancos centrales, minoristas y otras
(financiamiento de proyectos, equity). Los bancos estiman la probabilidad de default (PD) de cada deudor en
función de un rating asignado por el sistema de riesgos interno de cada entidad. Además se necesitan otros
parámetros de riesgo, que calcula el banco o están dados por el Comité según la versión del IRB, y que son: la
pérdida dado el default (LGD, Loss Given Default), exposición al momento del default (EAD) y la madurez del
préstamo (M). Con estos parámetros, la PD y las fórmulas IRB, se calcula la exigencia de capital de cada
préstamo según el riesgo del deudor, las garantías, el plazo, etc.
Para las deudas con empresas, soberanos y bancos centrales, el IRB presenta dos modalidades: Básico y
Avanzado. En el primer caso el banco sólo estima la PD, mientras que las otras variables son provistas por el
Comité. En el Avanzado, en cambio, los bancos usan estimaciones internas de todos los componentes de
riesgo: PD, LGD, EAD y M, y el supervisor las valida. Para las restantes exposiciones, solamente se encuentra
disponible el Enfoque Avanzado.
Tanto el IRB como el Enfoque Estandarizado han sido calibrados en función de modelos de cartera. En ese
proceso, se han utilizado algunos supuestos y se ha caracterizado la cartera típica de los bancos. Algunos
parámetros han sido discutidos estratégicamente en función de prioridades o preocupaciones más allá de los
resultados de los modelos.

III.b. Análisis del riesgo de crédito y probabilidad de default (PD)

La evaluación del riesgo de crédito difiere según se trate de grandes deudores (empresas no PyME,
bancos y soberanos) y deudores minoristas (consumo y vivienda, y PyMEs), tanto en la información
analizada como en las metodologías empleadas, pero siempre comprende la capacidad de repago. Las
técnicas de credit scoring empleadas con este propósito expresan el resultado de su evaluación de
distintas maneras: un puntaje, la asignación a un segmento o grupo determinado según el riesgo, un
rating o una PD (como es el caso de la regresión logística). Esta última es la probabilidad de que el
deudor (o potencial deudor en el caso de un solicitante de crédito) incumpla el pago de su crédito
durante un horizonte temporal dado, generalmente establecido en un año. Aunque no siempre el credit
scoring da como resultado directo una PD, obtenerla de manera indirecta es una tarea relativamente
sencilla, por ejemplo aproximándola con la tasa de default histórica observada en cada rango del
sistema de ratings, puntaje o segmento al cual el scoring asigne al deudor.

Para hacer credit scoring de empresas o asignarles un rating, los diversos modelos utilizados por la
industria o desarrollados en trabajos teóricos emplean información de balance, reexpresada a través
de ratios financieros6. Sin embargo, el análisis de riesgo crediticio de grandes deudores con técnicas
automatizadas no está tan difundido como con los deudores minoristas, por lo que el juicio humano
sigue siendo el método más empleado, incluso para asignarles un rating. Los analistas de riesgo
analizan la capacidad de pago (utilizando para ello balances y el flujo de caja proyectado), su

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 6


moralidad comercial (el historial crediticio del cliente, las eventuales causales de
incumplimientos en el pasado y cómo superó dichas situaciones) y las garantías (su correcta
constitución y valuación), complementando con un análisis macroeconómico nacional, de su sector y
actividad. Las mejores prácticas recomiendan siempre la participación del analista, aún cuando se
utilicen modelos de credit scoring.

En el caso de los modelos de credit scoring para deudores minoristas, los desarrollos académicos7
emplean en general variables socioeconómicas: edad, estado civil, cantidad de personas a cargo,
tiempo de permanencia en el domicilio actual y en el empleo actual, nivel educativo, si es propietario
de su casa, ratio de gastos mensuales promedio a ingresos mensuales promedio, tipo de ocupación, si
tiene tarjeta de crédito, cuenta corriente o caja de ahorro, número de consultas en los credit bureaus y
cómo está calificado en ellos, entre otras. De los modelos utilizados en la industria, uno de los más
utilizados es el bureau score de Fair, Isaac and Company: myFico®. Este scoring, sin embargo, no
utiliza variables socioeconómicas sino que usa la historia de pagos, los montos adeudados, cantidad de
créditos, etc.

Basilea II8, por otro lado, introdujo el concepto de “sistema de rating”, que comprende “...todos los
métodos, procesos, controles, y sistemas de recolección de datos y de tecnología de información
necesarios para la evaluación del riesgo de crédito, la asignación de ratings internos de riesgo, y la
cuantificación de estimaciones de default y de pérdida.”. En este contexto, requiere que las
entidades financieras le asignen a cada empresa, banco o soberano un rating, que debe tener una
PD asociada. Dada la diversidad de técnicas existentes para medir el riesgo de crédito y asignar ratings,
el Comité sólo ha dado criterios generales que los sistemas de rating para aquellos deudores deben
cumplir. Por otro lado, la estimación de la PD asociada a cada rating se puede realizar con diversas
metodologías: i. el promedio simple de las PDs de los deudores en dicho rating, estimadas con
modelos estadísticos de default; ii. la tasa de default histórica observada en dicho rating; iii. mapeo a
escalas de ratings externas que cuenten con probabilidades de default asociadas a cada rating, donde
los criterios usados para calificar sean similares en ambos casos. Estas estimaciones de PD deben
basarse siempre en la experiencia a largo plazo.

Respecto a los deudores minoristas, en cambio, los ratings son reemplazados por la asignación de las
exposiciones a segmentos de riesgo. Cada exposición se asigna a un segmento en función, por
ejemplo, de las características de riesgo del deudor (score del deudor, tipo de deudor, aspectos
demográficos como edad, ocupación, etc.), las características de riesgo del producto y del colateral o
garantía, y los días de atraso. La segmentación de la cartera minorista debe asegurar que las
exposiciones dentro de cada segmento sean homogéneas en cuanto al riesgo, y para cada segmento
debe estimarse una PD, LGD y EAD.

II.b. Exposición al momento del default (EAD).

Esta variable corresponde al monto legalmente adeudado a la entidad financiera al momento del
default. La EAD dependerá de distintos factores, como por ejemplo el tipo de producto, la calidad del
cliente, la utilización media y el tipo de contrato. Para algunas financiaciones casi no existe este riesgo.
Los créditos amortizables se repagan siguiendo un esquema contractual, de manera que los montos
futuros son conocidos de antemano, excepto en los casos de pre-pago.
En general se toma, para las partidas dentro del balance, una estimación de EAD que no puede ser
inferior al valor del préstamo otorgado. Es decir, se ignoran las cancelaciones aunque éstas estén
pautadas contractualmente.

Por otro lado, las líneas auto-renovables permiten al deudor su utilización cuando lo desea, según sus
necesidades y sujetas a un límite fijado por el banco, y la EAD sería el porcentaje del límite de

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 7


riesgo concedido que estará pendiente de pago al momento del default. Los sobregiros cambian
según la iniciativa del cliente. A su vez, la financiación de proyectos implica incertidumbre en el
esquema de flujos y repagos. Para la obtención de la EAD en los créditos auto-renovables una
modalidad de análisis podría consistir en ver cuáles eran las exposiciones de los clientes en el
momento de entrar en default y compararlas con las utilizaciones medias un año antes. La diferencia
entre ambas daría un factor que refleja el incremento en la utilización de las líneas y que se aplicaría
sobre la línea disponible de un cliente, para estimar cuál sería su nivel de riesgo en el momento de
entrar en default.

En general todos los ítems fuera de balance pueden generar exposiciones futuras, en algunos casos
estas exposiciones futuras son altamente probables (como cuando el banco esta comprometido a
prestar hasta un monto límite), mientras que en otros casos son menos probables de convertirse en
exposiciones (como las garantías otorgadas a terceros donde el tercero sólo reclama si el obligado no
paga).

Según las definiciones dadas por Basilea II9, la EAD de una partida dentro o fuera de balance es la
posición bruta (sin deducir previsiones específicas ni cargos imputados a pérdida) esperada de la
facilidad a la fecha de default. La definición que ha adoptado el Comité de Basilea para la EAD es
bastante conceptual y poco informativa respecto de las definiciones específicas que deben utilizarse en
su estimación. Así, Basilea II define que la EAD que los bancos asignen a cada facilidad, en el caso del
IRB Avanzado, deberá ser la EAD promedio de largo plazo, ponderada por monto incumplido, para
facilidades y préstamos similares y calculada durante un período de tiempo suficientemente
prolongado y con un margen de prudencia dada la posibilidad de errores en la estimación. Los
criterios utilizados en la estimación interna deberán ser plausibles e intuitivos, y reflejar los factores
que el banco considera determinantes para la EAD.

Para las partidas fuera del balance, en el caso del IRB Básico se deben aplicar Factores de Conversión
del Crédito (CCF) definidos por el Comité, mientras que en el caso del IRB Avanzado los CCF
resultarán de estimaciones propias. Estas estimaciones deben reflejar la posibilidad de que el deudor
decida utilizar la facilidad acordada, antes y después de la fecha de manifestación del default.

Entre otras cosas, el banco deberá ser capaz de proporcionar un desglose de su historial de EAD en
función de sus factores determinantes, implantar sistemas y procedimientos adecuados para el
seguimiento de la utilización de las facilidades, de los importes dispuestos respecto de las líneas de
crédito comprometidas y de las variaciones de dicho importe por prestatario y por rating.

II.c. Pérdida dado el default (LGD – Loss Given Default)

LGD es la porción de la EAD que se perdería si se produjera el default. Depende de las garantías
asociadas, la capacidad de recupero a partir de los otros activos del deudor, gastos asociados al proceso
de recupero y ejecución de las garantías y el costo de oportunidad por los intereses perdidos. En
general, se pueden seguir criterios subjetivos u objetivos para la estimación de la LGD. El primero
consiste en el juicio de los expertos, quienes en función de su experiencia y conocimiento indican el
valor promedio esperable de la LGD. Los criterios objetivos, por otro lado, ofrecen más alternativas y
emplean datos numéricos de recuperos pasados en la estimación, y pueden ser implícitos o explícitos.

Los métodos objetivos implícitos usan información histórica para “despejar” una LGD implícita en las
pérdidas usando información de: la pérdida por riesgo de crédito y la exposición observada al
momento del default. Los explícitos, por otro lado, asignan a las exposiciones que no están en default
la LGD observada promedio de exposiciones similares que sí entraron en default, calculadas utilizando
valores de mercado o spreads de deuda en default (aplicable a títulos de deuda) o registrando el valor
Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 8
presente del recupero, neto de los gastos incurridos10.
Según los requerimientos mínimos previstos en Basilea II11, cada banco deberá estimar una LGD para
cada facilidad o segmento, que refleje la ocurrencia de una coyuntura económica desfavorable. Ésta
no podrá ser inferior a la LGD promedio de largo plazo (ponderada por monto de incumplimiento)
calculada a partir de la pérdida generada por los incumplimientos observados dentro de la muestra,
para cada tipo de facilidad. Más allá de las diversas alternativas disponibles, para ser elegibles para un
IRB, las estimaciones deben fundamentarse en tasas de recupero históricas y, en la medida de lo
posible, no basarse exclusivamente en el valor de mercado estimado del colateral, ya que los bancos
pueden tener dificultades para tomarlo y/o liquidarlo. El banco también deberá considerar cualquier
dependencia que pudiera existir entre el riesgo del prestatario y el riesgo del colateral o del proveedor
del colateral y, en caso que ésta sea significativa, disminuir la consideración del colateral como
mitigador de riesgo.

La LGD es una de las variables más complejas de medir entre los parámetros necesarios para un
modelo de portafolio. En primer lugar, los bancos deberán hacer cambios en la forma de asignar los
recuperos a los distintos créditos respecto de lo que era la práctica habitual, cuando en muchos casos se
perdía la identificación de los recuperos con los créditos que los originaron, por ejemplo, porque se
tercerizaba el proceso. Aparte de eso, el factor tiempo es uno de los que más contribuye a dificultar la
medición de la LGD, ya que el proceso de recupero de un crédito y sus garantías puede ser muy largo,
excediendo los cinco años por ejemplo en el caso de créditos hipotecarios, por lo cual pasan a pesar
mucho el cómputo de los gastos asociados y del costo del tiempo. Adicionalmente, desde el punto de
vista conceptual se trata de una variable que en principio es de difícil modelización, con una
distribución empírica muy especial, concentrada en valores muy bajos (cercanos al 0%) o muy altos
(cercanos al 100%).

Es de destacar la iniciativa de varias organizaciones europeas – British Bankers Association,


International Swaps and Derivatives Association (ISDA) y Risk Management Association (RMA) que
han unido sus esfuerzos en varios proyectos con el fin de ayudar a la industria financiera a mejorar sus
posiciones y aprovechar las oportunidades que les brinda el Nuevo Marco de Basilea. En uno de ellos
se creó una base de datos (European Loss Given Default Study12) que desde el año 2000 almacena
información relevante para estimar la LGD, y así ayudar a sus clientes (bancos) a mejorar sus prácticas
de management del riesgo crediticio. Similares emprendimientos son llevados a cabo en EEUU,
Canadá y Asia.

III. Sistemas de información necesarios

En función de las distintas metodologías utilizadas para la medición del riesgo de crédito y las
variables empleadas en cada una de ellas, se evaluaron las características que, en principio, debería
tener un sistema de información diseñado para utilizar dichas metodologías de medición de riesgo
crediticio.

III.a. Datos

A continuación se detallan, de manera preliminar, los datos que pueden tener intervención en
el cómputo o estimación de las variables mencionadas en la sección anterior.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 9


VARIABLES PD EAD LGD CORR.
de la entidad
Fecha de la X X X X
información
del cliente
identificación-
institucional
Código de cliente X X X X
Tipo de deudor (PF consumo, PF comercial, PJ) X X X X
Tipo de compañía (holding o compañía operativa) X X X X
Tipo de empresa (SA, SRL, etc.) X X X X
Tamaño de empresa (Micro, PyME, etc.) X X X X
Conformación de grupo económico X
Código de actividad X X X X
Ocupación X X X X
Sector en el que opera el deudor X X X X
Localidad-Provincia X X X X
Dirección (o Código Postal) X X X X
Sexo X
Riesgo
Rating del deudor (resultante de la ultima revisión de la X
facilidad)
Fecha de la última revisión de la facilidad X
Rating del deudor (al momento del default) X
Fecha de entrada en default X X X X
Rating del deudor un año antes de la fecha de default X
Fecha de pedido de quiebra X
Fecha de inicio de proceso judicial X
Información económica personas físicas
Ingreso Familiar X
Activos X
Pasivos X
Estado Civil X
Hijos X
Antigüedad en su ocupación X
Si es propietario X
Antigüedad en el alquiler X
Historia crediticia X
personas jurídicas
Fecha de balance X
Cantidad de empleados X
Activo Corriente X
Inventarios X
Disponibilidades/Caja y Bancos X
Cuentas a Cobrar X
Activo No Corriente X
Pasivo Corriente X
Pasivo No Corriente X
Patrimonio Neto X
Capital Social X
Ventas Netas X
Costo de Mercaderías Vendidas X
Depreciación X
Gastos de Administración, etc. X
Intereses Pagados X
Impuesto a las Ganancias X

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 10


del crédito
Código de la facilidad (número del crédito o de la obligación). X X X X
Tipo de facilidad (Tarjeta de Crédito, Consumo, Hipotecario, X X X X
Descuento, etc.).
Capital Original del crédito. X X
Límite total de la facilidad o línea. X X X
Monto utilizado de la facilidad o líne.a X X X
Monto utilizado en períodos anteriores. X
Deuda pendiente al momento del default. X X
Fecha de Origen del crédito. X X
Fecha de vencimiento o maturity de la facilidad X X X
Rating de la facilidad (resultante de la ultima revisión de la X X
facilidad)
Rating de la facilidad (al momento del default) X X
Crédito sindicado. X X
Covenants X X
Extensión de línea posterior al default X X
Clausula de ajuste o tipo de interés pactado X X
Spread X
Descalce de moneda. X
Prelación (senior o subordinada). X X
Destino del crédito X X X
Evento que originó el default (atraso, pago inferior al estipulado, X X X X
declaración de quiebra,
Plan de amortización pactado X
Pre-cancelaciones efectuadas X X
Fecha de la pre-cancelación efectuada X
Días de atraso X X
Fecha de interrupción del devengamiento de intereses X X
Fecha de último vencimiento X X
Fecha de último pago X X
Intereses vencidos e impagos (fecha y monto) X
Fecha del default X X X X
de las garantías
Tipo de cobertura (colateral, garantía, etc.) X X
Tipo de garante (mismo grupo económico, dueño de la empresa, X
lazo familiar, etc.)
Código de identificación del garante X
Rating del garante X
Descalce de moneda X
Valor de la garantía a la fecha de la última valuación X X
Fecha de la última valuación a mercado X X
Frecuencia de la evaluación de la garantía X
de los recuperos.
Pago del capital post default (normal que no provenga de gtias) - Fecha y monto X
Monto recibido por venta del colateral - Fecha y monto X
Pago recibido del garante - Fecha y monto X
Monto recibido por la venta de otro activo del deudor - Fecha y monto X
Bienes recibidos en defensa de crédito/Nuevas garantías X
Costos directos asociados al recupero - Fecha y monto X
Fecha de resolución (finalización) de las gestiones de cobro X

14
Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, op. cit.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 15


III.b. Almacenamiento de la información
En cuanto al almacenamiento y resguardo de la información, deberán tenerse encuenta las exigencias
de las series históricas existentes para cada variable.

La actualización de los datos a almacenar puede ser aleatoria (sin una frecuencia predeterminada) o
sistemática, dependiendo del tipo de información que se desea conservar. Es aleatoria cuando los
datos a conservar son generados a partir de un evento en particular que le da origen (ej. alta del
crédito, pago, no pago, recupero, etc), y se caracteriza por no tener una frecuencia predeterminada.
Esta información se emplea luego en estimaciones de PD, LGD, EAD y de correlaciones en las tasas
de default.
Cuando la información se actualiza sistemáticamente, se asocia a una frecuencia específica (ej. en el
caso de los nuevos créditos o de los créditos vigentes en buena condición de pago: calificación del
deudor, monto de deuda, tasa de interés, etc.). Esta información también es necesaria para obtener
estimaciones precisas de la PD.

III.c. Extensión temporal de las bases de datos


En todo sistema de información para el análisis de riesgo de crédito, y en particular para el correcto
funcionamiento de los ratings crediticios, modelos de credit scoring y de cartera, es necesario contar
con bases de datos completas, que cubran una cantidad de deudores significativa y tengan una
extensión temporal adecuada, para obtener estimaciones robustas y confiables.

Mientras que una base de datos representativa de los deudores puede obtenerse con la información
interna del banco o, cuando esta es insuficiente, compartiendo información a través de un pool de
datos, lograr que tenga la longitud necesaria requiere que los bancos almacenen la información de sus
operaciones activas. Según Basilea II13, por ejemplo, la estimación de los parámetros LGD y EAD para
grandes empresas, soberanos y bancos deberá basarse en un período que cubra al menos un ciclo
económico completo y no sea inferior a siete años, mientras que para minoristas, las estimaciones
deberán basarse en un período mínimo de cinco años. Sin embargo, si computar la LGD observada
requiere recolectar información que se extiende por un plazo promedio de 5 años (el tiempo que toma
recuperar una operación incumplida), requerir 5 años de historia de esta variable significa 10 años de
datos en total.

IV. d. Validaciones

Prácticas recomendadas vinculadas con la verificación de las estimaciones internas:

 Contar con un buen sistema para verificar la precisión y coherencia de:


 Los sistemas de medición del riesgo (scorings, ratings, modelos de cartera),
 Los procesos y la estimación de todos los componentes de riesgo pertinentes;

Comparar periódicamente las estimaciones de PD, LGD y EAD con las respectivas realizaciones. Por
ejemplo, si los scores o rangos del score tienen una PD estimada asociada, se puede comparar estas
PD estimadas con las las respectivas tasas observadas de incumplimiento. Las comparaciones deberán
emplear datos de períodos históricos largos, y actualizarse con una periodicidad mínima anual;

15
Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, op. cit.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 15


Emplear otras herramientas de validación cuantitativa (estadístico de Kolmogorov- Smirnov o KS,
Accuracy Ratio, etc.) y, en la medida de lo posible, realizar comparaciones con fuentes de datos
externas;

Demostrar que los métodos cuantitativos de comparación y otros métodos de verificación no varían de
forma sistemática con el ciclo económico. Las modificaciones introducidas en los métodos y datos
deben documentarse con todo el detalle;

Contar con criterios internos aplicables a situaciones donde desvíos entre PD, LGD y EAD observadas
y estimadas suficientemente significativos lleven a revisar la validez de las estimaciones. Estos
criterios deben tener en cuenta los ciclos económicos y otras variaciones sistemáticas observadas en
los historiales de incumplimiento;

Demostrar que su proceso de verificación interna les permite evaluar, de forma consistente y
significativa, el funcionamiento de los sistemas internos de evaluación y de estimación de riesgos.

IV.e. Dinámica de los flujos de información

A continuación se muestra la dinámica de los flujos de información que está implícita en: i. la
utilización de modelos de cartera para la gestión del riesgo de crédito; y ii. en los distintos enfoques de
medición contemplados en Basilea II.

i. Modelo de cartera para la gestión del riesgo de crédito

Los modelos de cartera emplean información de las entidades, extraída de diversos sistemas y bases de
datos internas. Entre las bases involucradas se encuentran: base de datos de deudores, créditos
(incumplidos y normales), cobranzas y garantías; base de datos de scoring (o rating) de deudores de
consumo y comerciales.

Los sistemas afectados en este caso serían:

 Sistema de scoring (o rating) consumo y comercial,


 Sistema de créditos.

Para lo cual se requiere contar con:

 Procesos automatizados,
 Sistemas integrados,
 Revisión de los procesos de cambio en el entorno automatizado,
 Ágil funcionamiento para el cálculo de estimaciones,
 Adecuados y comprobados métodos de resguardo de la información (tanto de la información
viva como de la histórica).

El Diagrama I resume la dinámica de la información dentro de las entidades que emplean modelos de
cartera en su gerenciamiento del riesgo de crédito.
16
Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, op. cit.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 15


Diagrama I.

Entidad Financiera

Datos corrientes e históricos


• Credit Scoring
•CreditMetrics
• Workout LGD
•CreditRisk+ LGD,
LGD, EAD, PD EAD, PD
•etc
• Portfolio Manager
•CreditPortfolio View Modelo
Modelo de de Cartera
Cartera Verificaciones
•etc

AdministraciónAdministración
de la cartera dedecréditos:
la cartera de créditos: MedidasMedidas
económicas de
económicas
•Análisis RAROC •Análisis RAROC previsiones y capital y capital
de previsiones
por:producto,
(Risk Adjusted Return On Capital)(Risk cliente,Onunidad
Adjusted Return depor:
Capital)
negocio
producto, cliente, unidad de negocio
•Risk Based Pricing
•Risk Based Pricing
(fijación del precio basada del
(fijación en elprecio
riesgo)
basada en el riesgo)

ii. Esquemas para los enfoques de medición contenidos en Basilea


IIEnfoque Estandarizado14
El Enfoque Estandarizado requiere contar con datos referidos a las calificaciones de riesgo de la deuda
o deudor, que debe ser provista por una calificadora de riesgo o una agencia de crédito a la
exportación, y de los mitigadores de riesgo (colaterales, garantías, derivados crediticios, etc.). Para que
sus calificaciones puedan ser empleadas, las calificadoras deberían ser autorizadas (“reconocidas”) por
el regulador, lo cual implica verificar y controlar las metodologías para asignar las calificaciones, y
mapear (relacionar) las calificaciones autorizadas con las de Standard & Poor’s. El esquema de
sistemas de información involucrado sería el siguiente:

Diagrama II. Enfoque Estandarizado

Comité de Basilea

Escalade
Escala dePonderadores
Ponderadores
S&P´s
S&P´s

Supervisor
Evaluadora Entidad Financiera
Nacional

Mapeo a escalas de
s
Ponderadores

Datos calificaciones
Calificación dore autorizadas
del deudor
de la Deuda ra
o el Deudor del crédito Revisión
de la garantía de ponderadores
onde
P (información
de DSF, etc.)

Datos vivos: no requiere información histórica

17
Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, op. cit.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 15


Enfoque Basado en Calificaciones Internas (IRB)15

En el IRB Básico cada entidad financiera calcula las PD, mientras que las otras variables (LGD, EAD,
M) están fijadas por el Comité en el documento del Nuevo Acuerdo Marco. Las entidades financieras
requerirán datos históricos de créditos defaulteados y no defaulteados para el cálculo de la
probabilidad de default.

Diagrama III. IRB Básico

Entidad Financiera

Datos corrientes e
históricos

Supervisor Nacional
Rating PD
Verificaciones

Fórmulas IRB
Fórmulas IRB
++ Comité de Basilea
Rating
LGD,EAD,
LGD, EAD,PD
M
M

Exigencia de Capital y Previsiones

En el IRB Avanzado, en cambio, todos los componentes que intervienen en el cómputo de las
exigencias se calculan en las entidades financieras; siendo el esquema de información involucrado
como el que sigue:
Diagrama IV. IRB Avanzado

Entidad Financiera

Datos corrientes
e históricos

Supervisor Nacional
LGD, EAD, M y Rating ( PD)
Verificaciones

LGD, EAD, M y Rating ( PD)

FórmulasIRB
Fórmulas IRB Comité de Basilea

Exigencia de Capital y Provisiones

15
Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, op. cit.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 16


V. Conclusiones

Las técnicas de credit scoring permiten evaluar el riesgo de crédito de cada deudor individualmente
considerado y así posibilitan tomar la decisión de otorgar o no un crédito (en el caso del application
scoring) o realizar el seguimiento del deudor (behavioral scoring). Si bien estas técnicas se aplican a
clientes de todo tamaño, su uso está más difundido para la cartera minorista. Los ratings crediticios, por
otro lado, están más difundidos en la evaluaciónde individual de empresas corporativas.

A partir de mediados de los 90s comenzó a difundirse la utilización de los modelos de cartera, los cuales
parten de la evaluación del riesgo de crédito individual, pero incorporanlos efectos de diversificación del
riesgo y de factores sistémicos sobre la calidad de la cartera. Su objetivo principal es mejorar la
administración del negocio bancario, a través de medidas de riesgo y de retorno ajustado por riesgo. Así,
permiten obtener estimaciones rigurosas de las pérdidas esperada e inesperada y contar con fundamentos
económicos para las necesidades de previsionamiento y capital.

En los modelos de medición del riesgo de crédito intervienen distintas variables y conceptos. La primera
definición relevante es la de “default”, entendido como la falta depago de un préstamo o cualquier otro
tipo de violación de las condiciones del contrato, ya sea por incumplimiento del plazo previsto o del monto
estipulado de pago.

A efectos de medición, resulta relevante el concepto de probabilidad de default (PD), esto es, la
probabilidad de que el deudor incumpla el pago de su crédito durante un horizonte temporal dado,
generalmente establecido en un año. Por otro lado, la exposición al momento de default (EAD)
corresponde al monto legalmente adeudado a la entidad financiera al momento del default y dependerá de
distintos factores, como el tipo de producto, la calidad del cliente, la utilización y el tipo de contrato. Por
su parte, la pérdida dado el default (LGD) es la porción de la EAD que se perdería si se produjera el
default. Depende de las garantías asociadas, la capacidad de recupero a partir de los otros activos del
deudor, gastos asociados al proceso de recupero y ejecución de las garantías y el costo de oportunidad por
los intereses perdidos. En general, se pueden seguir criterios subjetivos (ej. juicio de los expertos) u
objetivos (empleando datos numéricos de recuperos) para la estimación de la LGD.

En función de las distintas metodologías utilizadas para la medición del riesgo de crédito y las variables
empleadas en cada una de ellas, se evaluaron las características que, en principio, debería tener un sistema
de información diseñado para utilizarlas; detallándose de manera preliminar los datos que pueden tener
intervención en el cómputo o estimación de las variables mencionadas.

En cuanto al almacenamiento y resguardo de la información, deberán tenerse en cuenta las exigencias de


las series históricas existentes para cada variable. La actualización de los datos a almacenar puede ser
aleatoria (sin una frecuencia predeterminada) o sistemática, dependiendo del tipo de información que se
desea conservar. Es aleatoria cuando los datos a conservar son generados a partir de un evento en particular
que le da origen y esta información se emplea luego en estimaciones de PD, LGD, EAD y de correlaciones
en las tasas de default. Por otro lado, cuando la información se actualiza sistemáticamente, se asocia a una
frecuencia específica. Esta información también es necesaria para obtener estimaciones precisas de la PD.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 17


En todo sistema de información para el análisis de riesgo de crédito, y en particular para el correcto
funcionamiento de los modelos de credit scoring y de cartera, es necesario contar con bases de datos
completas, que cubran una cantidad de deudores significativa y tengan una extensión temporal adecuada,
para obtener estimaciones robustas y confiables. Asimismo, se requiere tener implementado un proceso de
verificación (o validación) de las estimaciones internas. Por último, se observa que la dinámica de los
flujos de información requeridos será diferente en función de cuáles sean las variables específicas que
tengan que calcular las entidades financieras.

Investigación y Planificación Normativa -Régimen Informativo –BCRA 18


GARANTÍAS
-Última comunicación incorporada: “A” 7644-

Texto ordenado al 25/11 2022


B.C.R.A. TEXTO ORDENADO DE LAS NORMAS SOBRE “GARANTIAS”

-Índice-

Sección 1. Clases.

1.1. Preferidas “A”.


1.2. Preferidas “B”.
1.3. Restantes garantías.
1.4. Importe de referencia.

Sección 2. Condiciones.

2.1. Consideración de las garantías preferidas.


2.2. Documentación respaldatoria.

Sección 3. Cómputo.

3.1. Márgenes de cobertura.


3.2. Cobertura parcial con garantías preferidas.

Sección 4. Disposiciones transitorias.

Tabla de correlaciones.

Vigencia:
Versión: 6a. COMUNICACIÓN “A” 5998 Página 1
25/06/2016
B.C.R.A. GARANTÍAS
Sección 1. Clases.

1.1. Preferidas “A”.

Están constituidas por la cesión o caución de derechos respecto de títulos o documentos de


cualquier naturaleza que, fehacientemente instrumentadas, aseguren que la entidad podrá dis-
poner de los fondos en concepto de cancelación de la obligación contraída por el cliente, sin
necesidad de requerir previamente el pago al deudor dado que la efectivización depende de
terceros solventes o de la existencia de mercados en los cuales puedan liquidarse directamente los
mencionados títulos o documentos, o los efectos que ellos representan, ya sea que el ven-
cimiento de ellos coincida o sea posterior al vencimiento del préstamo o de los pagos periódicos
comprometidos o que el producido sea aplicado a la cancelación de la deuda o transferido di-
rectamente a la entidad a ese fin.

Se incluyen en esta categoría, con el carácter de enumeración taxativa, las siguientes:

1.1.1. Garantías constituidas en efectivo, en pesos, o en las siguientes monedas


extranjeras: dólares estadounidenses, francos suizos, libras esterlinas, yenes y euros, teniendo en
cuenta en forma permanente su valor de cotización.

1.1.2. Garantías constituidas en oro, teniendo en cuenta en forma permanente su valor de


cotización.

1.1.3. Cauciones de certificados de depósito a plazo fijo emitidos por la propia entidad
financiera, constituidos en las monedas a que se refiere el punto 1.1.1.

1.1.4. Reembolsos automáticos de operaciones de exportación, a cargo del Banco Central


de laRepública Argentina (BCRA), conforme a los respectivos regímenes de acuerdos bilaterales o
multilaterales, cualquiera sea el plazo de la operación.

1.1.5. Garantías o cauciones de títulos valores públicos nacionales o de instrumentos de


regulación monetaria del BCRA, que cuenten con cotización normal y habitual por importes
significativos en mercados del país, o de certificados de depósito a plazo fijo emitidos por la propia
entidad financiera constituidos en esos instrumentos.

1.1.6. Avales y cartas de crédito emitidos por bancos del exterior o bancos multilaterales de
desarrollo que cumplan con lo previsto en el punto 3.1. de las normas sobre “Evaluaciones
crediticias” –requiriendo a ese efecto calificación internacional de riesgo “A” o superior–, que no
sean la casa matriz o controlante y sus subsidiarias y sucursales, o controlados o sucursales de la
entidad local, o que mantengan otras formas de vinculación, cualquiera sea el plazo de la
operación, en la medida en que sean irrestrictos y que la acreditación de los fondos se efectúe en
forma inmediata a simple requerimiento de la entidad beneficiaria.

Vigencia:
Versión: 11a. COMUNICACIÓN “A” 6605 Página 1
01/01/2018
B.C.R.A. Sección 1. Clases. GARANTÍAS

1.1.7. “Warrants” sobre mercaderías fungibles que cuenten con cotización normal y habitual
en los mercados locales o internacionales, de amplia difusión y fácil acceso al conocimiento
público.

1.1.8. Garantías constituidas por la cesión de derechos de cobro de facturas a


consumidores por servicios ya prestados, emitidas por empresas proveedoras de servicios al
público (empresas que suministren electricidad, gas, teléfono, agua, etc.), siempre que se trate
de un conjunto de facturas que represente una cantidad no inferior a 1.000 clientes.

1.1.9. Garantías constituidas por la cesión de derechos de cobro respecto de cupones de


tarje- tas de crédito.

1.1.10. Títulos de crédito (cheques de pago diferido, pagarés, letras de cambio y facturas de
cré- dito) descontados con responsabilidad para el cedente, en la medida en que se observen las
siguientes condiciones:

[Link]. En el conjunto de operaciones que se realicen con cada cedente deberá


verifi- carse respecto de alguno de los sujetos legalmente obligados al pago distintos del cedente:

a) Que al menos el 85 %, medido en relación con el valor nominal de los


docu- mentos, se encuentren clasificados en “situación normal” (categoría 1) según la última
información disponible en la “Central de deudores del sistema finan- ciero”.

b) Que, como máximo, el 15 %, medido en relación con el valor nominal de


los documentos, se encuentren clasificados en categoría 2 o se trate de perso- nas no informadas
en dicha central.

c) Que, como máximo, el 20 % del valor nominal de los documentos


corresponda a un mismo sujeto obligado al pago. Esta limitación no será aplicable cuando se trate
de documentos de hasta el equivalente al 5 % del importe de referencia establecido en el punto
1.4.

Estos requisitos deberán ser observados considerando el valor nominal de los documentos aún
pendientes de vencimiento y los nuevos documentos que se descuenten, al realizar cada
operación de descuento.

[Link]. Respecto de los documentos cedidos deberá verificarse:

a) Que, además del pertinente endoso, quede constancia de la transferencia


formulada por el cedente.

b) Que sean aforados de acuerdo con la categoría asignada al sujeto


obligado alpago en la “Central de deudores del sistema financiero” –cualquiera sea la clasificación
del cedente–, considerando los siguientes porcentajes respecto de su valor nominal:

Vigencia:
Versión:11a. COMUNICACIÓN “A” 6531 Página 2
01/07/2018
B.C.R.A. Sección 1. Clases. GARANTÍAS

− Clasificados en Categoría 1: 100 %

− Clasificados en Categoría 2 y no clasificados: 90 %

c) Que provengan de operaciones de venta o de prestación de servicios


corres- pondientes a la actividad del cedente. Esta condición podrá verificarse me- diante una
declaración jurada que formule el cliente o por cualquier otro me- dio que la entidad estime
conveniente.

Cuando el cedente cliente de la entidad financiera sea una cooperativa de crédi- to, mutual que
preste el servicio de ayuda económica u otra persona jurídica no comprendida en el artículo 2° de
la Ley de Entidades Financieras, cuya activi- dad sea el descuento de documentos de terceros, la
entidad financiera deberá requerirle a dicha persona jurídica que manifieste con carácter de
declaración jurada que ha verificado que los instrumentos descontados provienen de opera-
ciones de venta y/o de prestación de servicios correspondientes a la actividad de cada tercero
cedente cliente de la citada persona jurídica, las cuales deberán ser indicadas en anexo a la
aludida declaración jurada.

Sin perjuicio de lo establecido precedentemente, el tratamiento como garantía preferida “A” no


resultará aplicable cuando el tercero cedente sea alguna de las personas jurídicas señaladas en el
párrafo anterior.

En todos los casos en que en este punto se menciona a “sujeto/s obligado/s al pago” se está
refiriendo a alguna de las personas firmantes de los documentos que revista esa condición en su
carácter de librador, endosante, aceptante o avalista.

1.1.11. Garantías directas emitidas por gobiernos centrales, agencias o dependencias de


gobier- nos centrales de países integrantes de la Organización de Cooperación y Desarrollo Eco-
nómicos (O.C.D.E.) que cuenten con calificación internacional de riesgo “A” o superior.

1.1.12. Garantías constituidas por la cesión de derechos sobre la recaudación de tarifas y


tasas en concesiones de obras públicas, siempre que no supere el 50 % del ingreso proyecta- do.

1.1.13. Garantías o cauciones de títulos valores (acciones u obligaciones) privados emitidos


por empresas nacionales o extranjeras, teniendo en cuenta en forma permanente su valor de
mercado, el que debe responder a una cotización normal y habitual en los mercados loca- les o
internacionales, de amplia difusión y fácil acceso al conocimiento público.

Las empresas emisoras locales deberán cumplir con lo previsto en el punto 2.2.1. de las normas
sobre “Evaluaciones crediticias”.

Los títulos extranjeros deberán corresponder a empresas que cumplan con lo previsto en el punto
3.2. de las normas sobre “Evaluaciones crediticias”, requiriendo a ese efecto que sus papeles de
deuda cuenten con calificación internacional de riesgo “A” o superior.

Vigencia:
Versión: 8a. COMUNICACIÓN “A” 6558 Página 3
5/9/2018
B.C.R.A. GARANTÍAS
Sección 1. Clases.

1.1.14. Títulos de crédito (cheques de pago diferido, pagarés, letras de cambio y facturas de
cré- dito), descontados con responsabilidad para el cedente, en los cuales alguno de los suje- tos
obligados legalmente al pago, que revista esa condición en su carácter de librador, endosante,
aceptante o avalista, reúna al menos una de las siguientes condiciones:

[Link]. Registrar un nivel de endeudamiento con el sistema igual o superior al


equiva- lente al 170 % del importe de referencia establecido en el punto 1.4., según la última
información disponible en la “Central de deudores del sistema financiero” y encontrarse informado
por al menos dos entidades financieras en las que el endeudamiento –en cada una de ellas– sea
como mínimo del 85 % del citado importe de referencia.

Deberá estar clasificado, en dicha central, “en situación normal” por todas las entidades
financieras y, en el caso de mantener vigentes obligaciones negocia- bles u otros títulos de
deuda, verificar lo dispuesto en el punto [Link].

[Link]. Mantener vigentes obligaciones negociables u otros títulos de deuda en el


mer- cado local por una suma no menor al equivalente al 90 % del importe de refe- rencia
establecido en el punto 1.4. y cumplir con lo previsto en el punto 2.2.1. de las normas sobre
“Evaluaciones crediticias”.

1.1.15. Garantías otorgadas por sociedades de garantía recíproca o por fondos de garantía
de carácter público inscriptos en los Registros habilitados en el BCRA, cualquiera sea el pla- zo
de la operación, siempre que efectivicen los créditos no cancelados dentro de los 30 días corridos
de su vencimiento.

1.1.16. Seguros de crédito comercial interno (doméstico) y a la exportación –operaciones sin


res- ponsabilidad para el cedente– que cubran el riesgo comercial y, de corresponder, los riesgos
extraordinarios (a cargo del Estado Nacional, Ley 20.299), incluidos los seguros de riesgo de
crédito “con alcance de comprador público”.

La póliza que cubra el riesgo comercial deberá contemplar la efectivización de los crédi-tos dentro
de los 180 días corridos de su vencimiento y estar emitida por:

a) Compañías de seguros locales respecto de las cuales se cumpla con lo previsto


en el punto 2.2.2. de las normas sobre “Evaluaciones crediticias” y cuenten con reaseguros en
compañías de seguros:

i) locales respecto de las cuales también se verifique lo previsto en el citado


punto
2.2.2. de las normas sobre “Evaluaciones crediticias”; o

ii) del exterior que cumplan con lo previsto en el punto 3.2. de las normas
sobre “Evaluaciones crediticias”, requiriendo a ese efecto calificación internacional de riesgo “A” o
superior.

El importe de los reaseguros deberá adecuarse a la normativa emitida por la Superin-tendencia de


Seguros de la Nación.

Vigencia:
Versión: 10a. COMUNICACIÓN “A” 6558 Página 4
5/9/2018
B.C.R.A. Sección 1. Clases. GARANTÍAS

b) Sucursales locales de compañías aseguradoras del exterior respecto de las


cuales se verifique el cumplimiento de lo previsto en el punto 2.2.2. de las normas sobre “Eva-
luaciones crediticias” y su casa matriz cumpla con el punto 3.2. de las citadas normas
–requiriendo a ese efecto calificación internacional de riesgo “A” o superior–.

c) Subsidiarias locales de compañías aseguradoras del exterior respecto de las


cuales se verifique el cumplimiento de lo previsto en el punto 2.2.2. de las normas sobre
“Evaluaciones crediticias” y su controlante cumpla con el punto 3.2. de las citadas normas –
requiriendo a ese efecto calificación internacional de riesgo “A” o superior– y haya afianzado
explícitamente las obligaciones de la subsidiaria.

1.2. Preferidas “B”.

Están constituidas por derechos reales sobre bienes o compromisos de terceros que, fehacien-
temente instrumentados, aseguren que la entidad podrá disponer de los fondos en concepto de
cancelación de la obligación contraída por el cliente, cumpliendo previamente los procedimien-
tos establecidos para la ejecución de las garantías.

Se incluyen en esta categoría, con el carácter de enumeración taxativa, las siguientes:

1.2.1. Hipoteca en primer grado sobre inmuebles o derechos de superficie, y cualquiera


sea su grado de prelación siempre que la entidad sea la acreedora en todos los grados. Quedan
también incluidos los inmuebles y/o derechos de superficie sobre los que se haya consti- tuido
una propiedad fiduciaria, en la medida que la entidad financiera prestamista tenga asignada –en
el contrato de fideicomiso– la mejor prelación de cobro respecto del resto de los acreedores,
cualquiera sea la modalidad por la que se otorgue esa preferencia de cobro.

1.2.2. Prenda fija con registro en primer grado o con desplazamiento hacia la entidad sobre
vehículos automotores y máquinas agrícolas, viales e industriales (en la medida que sean
registrados en el pertinente registro nacional de la propiedad del automotor y cuen- ten con un
mercado que permita obtener un valor de referencia), o prenda fija con regis- tro sobre ganado
bovino.

1.2.3. Prenda flotante con registro sobre:

[Link]. vehículos automotores y máquinas agrícolas, viales e industriales (en la


medida en que se instrumente sobre bienes que cuenten con certificados de fabricación u otros
documentos que limiten la disposición del bien, los que deberán ser rete- nidos por la entidad
hasta la cancelación de la asistencia otorgada), o

[Link]. ganado bovino.

1.2.4. Garantías otorgadas por sociedades de garantía recíproca o por fondos de garantía
de carácter público inscriptos en los Registros habilitados en el BCRA, cualquiera sea el plazo de
la operación, en la medida en que no se cumpla el requisito mencionado en el punto 1.1.15.

Vigencia:
Versión: 11a. COMUNICACIÓN “A” 6531 Página 5
01/07/2018
B.C.R.A. Sección 1. Clases. GARANTÍAS

1.2.5. Créditos por arrendamientos financieros (“leasing”) que hubieran sido pactados
conforme a las disposiciones del Código Civil y Comercial de la Nación sobre inmuebles y sobre
vehículos automotores y máquinas agrícolas, viales e industriales (en la medida que sean
registrados en el pertinente registro nacional de la propiedad del automotor y cuenten con un
mercado que permita obtener un valor de referencia).

1.2.6. Seguros de crédito, en la medida que los plazos de efectivización de los siniestros
por riesgo comercial superen los 180 días sin exceder de 270 días contados en forma corrida
desde el vencimiento de los créditos y se observen los demás recaudos previstos en el punto
1.1.16.

1.2.7. Fideicomisos de garantía constituidos de acuerdo con las disposiciones del Código
Civil y Comercial de la Nación (artículo 1666 y siguientes) con el objeto de respaldar el pago de
financiaciones otorgadas para la construcción de inmuebles siempre que, como mínimo, se
verifiquen los siguientes requisitos:

[Link]. El titular del dominio ceda al fideicomiso de garantía el inmueble sobre el


que se llevará a cabo la construcción del emprendimiento y los derechos y demás bie- nes
resultantes de la ejecución y terminación de las obras y su comercialización en propiedad
fiduciaria, con el alcance que se convenga en el contrato de fidei- comiso.

[Link]. El producido de dicha comercialización se destine a la cancelación parcial o


total de las obligaciones contraídas por el prestatario con motivo de la financiación acordada en
los términos establecidos en el contrato de fideicomiso.

[Link]. El fiduciario tenga amplias facultades para realizar un efectivo control de las
ta- reas previstas en el punto [Link]., como así también para desplazar de sus fun- ciones a las
personas humanas o jurídicas que hayan sido designadas para lle- varlas a cabo y designar sus
reemplazantes, en caso de incumplimiento o mal desempeño de sus funciones.

[Link]. Los bienes cedidos se encuentren libres de gravámenes.

[Link]. En los casos en que existan otros beneficiarios además de la entidad


financiera prestamista, los respectivos contratos contemplen una cláusula en la que se es-
tablezca que en el supuesto de incumplimiento, por parte del prestatario, del pago –parcial o
total– de las financiaciones otorgadas, la entidad financiera prestamista/beneficiaria tendrá
preferencia en el cobro frente a los restantes beneficiarios del producto del fideicomiso.

[Link]. La escritura de transferencia fiduciaria de los bienes inmuebles


fideicomitidos y los contratos de fideicomisos contengan una cláusula por la cual el fiduciante
otorgue con antelación la conformidad requerida de manera tal que en el caso de verificarse las
condiciones objetivas de incumplimiento contenidas en el con- trato de fideicomiso, el fiduciario
quede habilitado para disponer del bien y trans- ferir su propiedad plena, con el consiguiente
efecto registral.

Vigencia:
Versión: 12a. COMUNICACIÓN “A” 6558 Página 6
5/9/2018
B.C.R.A. GARANTÍAS
Sección 1. Clases.

[Link]. En el boleto de compraventa de los bienes resultantes del emprendimiento,


cuyo modelo se incluirá en un anexo formando parte del contrato de fideicomiso de garantía, se
deberá señalar mediante una cláusula específica que existe dominio fiduciario sobre el inmueble
sobre el cual se desarrolla la construcción, en la que se hará constar los datos de identificación
del fiduciario del fideicomiso de garan-tía.

1.2.8. Prenda o cesión en garantía –incluida la fiduciaria– del boleto de compraventa sobre:

[Link]. terrenos, lotes o parcelas –sean urbanos o rurales–, o de galpones, locales,


ofi- cinas, cocheras y viviendas ya construidos respecto de los cuales no se pueda constituir
hipoteca por no encontrarse inscripto el inmueble en el registro inmobi- liario de la jurisdicción
correspondiente. Ello, en la medida que se abone la tota- lidad del precio del inmueble, se
entregue la posesión al adquirente y exista un poder irrevocable para escriturar –con firma
certificada por escribano público– a favor de este último.

[Link]. futuras unidades funcionales a construirse o en construcción, respecto de las


cuales no se pueda ejercer la posesión, debidamente inscripto en el registro in- mobiliario de la
jurisdicción correspondiente en los términos del artículo 1170 del Código Civil y Comercial de la
Nación.

Asimismo, los contratos que instrumenten financiaciones sobre unidades construidas o


proyectadas bajo el régimen de propiedad horizontal deberán cumplir con lo previsto en el
anteúltimo párrafo del punto 1.2.9.

1.2.9. Prenda o cesión en garantía de derechos sobre desarrollos inmobiliarios


implementados a través de fideicomisos –en los términos del artículo 1666 y siguientes del Código
Civil yComercial de la Nación– o sociedades constructoras, siempre que se verifique la existen-cia
de los siguientes elementos:

[Link]. Copia autenticada por escribano del contrato correspondiente


instrumentadopor escritura pública, del cual surja la obligación del fiduciario o de la sociedad
–según corresponda– de realizar la obra a cuya financiación se imputa la ga-rantía.

[Link]. Certificado de dominio del terreno emitido por el Registro de la Propiedad


In- mueble correspondiente, del cual surja la titularidad a favor del fiduciario o de la sociedad
constructora. En su defecto, boleto de compraventa instrumentado por escritura pública con
antigüedad no mayor a 6 meses, a través del cual el fiduciario o la sociedad constructora hubiera
cancelado, como mínimo, el 60 % del valor de compra del terreno.

[Link]. Permiso o autorización de obra, otorgado por la correspondiente autoridad


ju- risdiccional para el inicio de la construcción.

[Link]. El contrato, cuyos derechos sean objeto de la prenda o cesión, deberá


contem- plar cláusulas mediante las cuales los prestatarios autoricen u otorguen manda- to a la
entidad financiera prestamista para que los fondos otorgados en présta- mo sean aportados o
fideicomitidos, según el caso, con el fin de realizar laobra.

Vigencia:
Versión: 12a. COMUNICACIÓN “A” 6605 Página 7
30/11/2018
B.C.R.A. GARANTÍAS
Sección 1. Clases.

Los contratos que instrumenten las financiaciones deberán establecer claramente que la falta de
contratación de un seguro a favor de los adquirentes de las unidades funciona- les proyectadas,
conforme a lo dispuesto por el artículo 2071 del Código Civil y Comer- cial de la Nación, no privará
a la entidad financiera de ningún derecho emergente de la financiación otorgada.

Cuando se trate de la prenda o cesión en garantía de derechos sobre unidades funcio- nales por
financiaciones otorgadas directamente a los adquirentes, adicionalmente a los requisitos
anteriormente mencionados, se requerirá: i) la presentación de copia autenti- cada por escribano
de los instrumentos por los cuales se constituyeron esos derechos a favor de los respectivos
adquirentes y ii) copia del plano de obra aprobado por la autori- dad competente en el que se
observe que figura la totalidad de las unidades funcionalesproyectadas que se subdividirán.

1.2.10. Prenda o cesión en garantía de los instrumentos de deuda referidos en el punto


[Link] las normas sobre “Financiamiento al sector público no financiero”.

1.2.11. Hipoteca naval o prenda, registrada en primer grado sobre buques o artefactos
navales
–habilitados o en construcción–, de acuerdo con lo dispuesto por la Ley 20.094 (y sus
modificatorias).

1.3. Restantes garantías.

Las garantías no incluidas explícitamente en los puntos precedentes, tales como la hipoteca en
grado distinto de primero y la prenda o caución de acciones o documentos comerciales y los
gravámenes constituidos en el exterior con ajuste a legislaciones distintas de la local –salvo los
casos previstos expresamente–, se considerarán no preferidas.

1.4. Importe de referencia.

El importe a considerar será el nivel máximo del valor de ventas totales anuales para la catego- ría
“Micro” correspondiente al sector “Comercio” que determine la autoridad de aplicación de la Ley
24.467 (y sus modificatorias).

Vigencia:
Versión: 17a. COMUNICACIÓN “A” 6898 Página 8
12/2/2020
B.C.R.A. GARANTIAS
Sección 2. Condiciones.

2.1. Consideración de las garantías preferidas.

Las garantías preferidas se consideran tales sólo en tanto no se produzcan circunstancias que,
por afectar la calidad, las posibilidades de realización, la situación jurídica u otros aspectos re-
lativos a los bienes gravados, disminuyan o anulen su valor de realización, gravitando negati-
vamente en la integridad y/o efectividad de la garantía.

Se observará en forma especial y permanente que la calificación crediticia de los terceros obli-
gados legalmente en las situaciones previstas en el punto 1.1., corresponda a los niveles esta-
blecidos, desafectando inmediatamente las operaciones cuando, por modificaciones posterio- res,
las calificaciones resulten menores a los mínimos fijados.

2.2. Documentación respaldatoria.

La documentación respaldatoria de las garantías preferidas deberá mantenerse en un lugar


predeterminado de la entidad o de un proveedor externo de servicios de archivo. También po- drá
mantenerse en medios magnéticos, electrónicos u otra tecnología similar, conforme a lo previsto
en el punto 1.1.5. de las normas sobre “Gestión crediticia”.

En todos los casos se deberá contar con adecuados resguardos de seguridad y, en todo mo-
mento, la documentación deberá estar a disposición de la Superintendencia de Entidades Fi-
nancieras y Cambiarias para su eventual verificación.

Vigencia:
Versión: 3a. COMUNICACIÓN “A” 6374 Página 1
18/11/2017
B.C.R.A. GARANTIAS
Sección 3. Cómputo.

3.1. Márgenes de
cobertura.

Para su determinación en operaciones cubiertas con garantías preferidas “A” concertadas bajo
figuras distintas del descuento, se tendrá en cuenta el importe de capital e intereses.

Las garantías preferidas se computarán por los porcentajes establecidos en la presente sec- ción.
De tratarse de garantías preferidas “A” sobre financiaciones que superen el año de vi- gencia, al
margen de cobertura se le deducirán 10 puntos porcentuales, excepto las que co- rresponden a
los puntos 1.1.1. y 1.1.3. –en ambos casos, cuando la garantía esté constituida en la moneda de la
operación de crédito–, 1.1.4., 1.1.6., 1.1.10., 1.1.11., 1.1.15. y 1.1.16.

3.1.1. Efectivo (punto 1.1.1.).

[Link]. En pesos:

i) Por cobertura de una operación en pesos: 100 %.

ii) Por cobertura de una operación en moneda extranjera: 80 % del valor de


co-tización.

[Link]. En moneda extranjera:

i) Por cobertura de una operación en pesos: 80 % del valor de cotización.

ii) Por cobertura de una operación en la misma moneda extranjera: 100 %.

iii) Por cobertura de una operación en moneda extranjera distinta: 80 % del


va-lor de cotización.

3.1.2. Oro (punto 1.1.2.): 90 % del valor de realización.

3.1.3. Certificados de depósitos a plazo fijo (punto 1.1.3.).

[Link]. En pesos:

i) Por cobertura de una operación en pesos: 100 %.

ii) Por cobertura de una operación en moneda extranjera: 80 % del valor de


co-tización, calculado sobre el capital impuesto.

[Link]. En moneda extranjera:

i) Por cobertura de una operación en pesos: 80 % del valor de cotización,


cal-culado sobre el capital impuesto.

ii) Por cobertura de una operación en la misma moneda extranjera: 100 %.

Vigencia:
Versión: 4a. COMUNICACIÓN “A” 6374 Página 1
18/11/2017
B.C.R.A. GARANTÍAS
Sección 3. Cómputo.

iii) Por cobertura de una operación en moneda extranjera distinta: 80 % del


valorde cotización, calculado sobre el capital impuesto.

3.1.4. Reembolsos de operaciones de exportación (punto 1.1.4.): 100 %.

3.1.5. Títulos valores públicos nacionales e instrumentos de regulación monetaria del


BCRA (punto 1.1.5.): 85 % y 100 % de su valor de cotización, respectivamente.

3.1.6. Avales y cartas de crédito de bancos del exterior o bancos multilaterales de


desarrollo (punto 1.1.6): 100 %.

3.1.7. “Warrants” (punto 1.1.7.): 80 % del valor de mercado de los bienes.

3.1.8. Facturas a consumidores por servicios ya prestados, emitidas por empresas


proveedo-ras de servicios al público (punto 1.1.8.): 80 % del valor nominal de los documentos.

3.1.9. Cupones de tarjetas de crédito (punto 1.1.9.):

[Link]. Emitidas por entidades financieras: 90 % del valor nominal de los


documentos.

[Link]. Emitidas por empresas que no sean entidades financieras que cumplan las
condiciones requeridas para ser sujeto de crédito: 80 % del valor nominal de los documentos.

[Link]. Emitidas por las restantes empresas no financieras: 50 % del valor nominal
de los documentos.

3.1.10. Títulos de crédito (punto 1.1.10.).

[Link]. Documentos correspondientes a sujetos obligados al pago clasificados en


Ca-tegoría 1 en la “Central de deudores del sistema financiero”: 100 %.

[Link]. Documentos correspondientes a sujetos obligados al pago clasificados en


ca- tegoría 2 o que no hayan sido clasificados en la “Central de deudores del sis- tema financiero”:
90 %.

Vigencia:
Versión: 9a. COMUNICACIÓN “A” 6328 Página 2
23/9/2017
B.C.R.A. GARANTÍAS
Sección 3. Cómputo.

3.1.11. Garantías directas de gobiernos extranjeros (punto 1.1.11.): 100 %.

3.1.12. Cesión de derechos sobre la recaudación de tarifas y tasas en concesiones de


obras públicas (punto 1.1.12.): 80 %.

3.1.13. Títulos valores privados (punto 1.1.13.): 70 % de su valor de cotización.

3.1.14. Hipoteca en primer grado sobre inmuebles o derechos de superficie, y cualquiera


sea su grado de prelación siempre que la entidad sea la acreedora en todos los grados (punto
1.2.1.):

[Link]. Sobre inmuebles para vivienda propia –única, familiar y de ocupación


perma- nente– y que sean objeto del gravamen, en caso de tratarse de nuevas finan- ciaciones,
sólo cuando impliquen desembolsos de hasta el equivalente al11 % del importe de referencia
establecido en el punto 1.4. y no se trate de re- financiaciones: 100 % del valor de tasación del
bien.

[Link]. Sobre inmuebles para vivienda propia –única, familiar y de ocupación


perma- nente– y que sean objeto del gravamen, en caso de tratarse de nuevas finan- ciaciones,
sólo cuando impliquen desembolsos mayores del equivalente al11 % del importe de referencia
establecido en el punto 1.4. y de hasta el equi- valente al 17 % del establecido en el punto 1.4. y
no se trate de refinanciacio- nes: 90 % del valor de tasación del bien.

[Link]. Sobre inmuebles para vivienda propia que sean objeto del gravamen en
las restantes financiaciones: 75 % del valor de tasación del bien.

[Link]. Sobre inmuebles para usos distintos de vivienda propia: 50 % del valor de
ta- sación del bien.

[Link]. Sobre derechos de superficie: 50 % del valor de ese derecho.

3.1.15. Prenda fija con registro en primer grado o con desplazamiento hacia la entidad
(punto 1.2.2.):

[Link]. Vehículos automotores y máquinas agrícolas: 75 % del valor de mercado.

[Link]. Máquinas viales e industriales y ganado bovino: 60 % del valor de mercado.

3.1.16. Prenda flotante con registro (punto 1.2.3.):

[Link]. Vehículos automotores y máquinas agrícolas, viales e industriales: 60 %


del valor de mercado.

[Link]. Ganado bovino: 50 % del valor de mercado.

3.1.17. De sociedades de garantía recíproca o fondos de garantía de carácter público


(puntos 1.1.15. y 1.2.4.): 100 %.

3.1.18. Títulos de crédito (punto 1.1.14.): 100 % del valor nominal de los documentos.

Vigencia:
Versión: 16a. COMUNICACIÓN “A” 6297 Página 3
12/8/2017
B.C.R.A. GARANTÍAS
Sección 3. Cómputo.

3.1.19. Créditos por arrendamientos financieros (punto 1.2.5.):

[Link]. Inmuebles para vivienda propia del arrendatario –única, familiar y de


ocupa- ción permanente–, en caso de tratarse de nuevas financiaciones de hasta el equivalente al
11 % del importe de referencia establecido en el punto 1.4. y no se trate de una renegociación del
contrato: 100 % del valor del bien.

[Link]. Inmuebles para vivienda propia del arrendatario –única, familiar y de


ocupa- ción permanente–, en caso de tratarse de nuevas financiaciones mayores del equivalente
al 11 % del importe de referencia establecido en el punto 1.4. y de hasta el equivalente al 17 % del
establecido en el punto 1.4. y no se trate de una renegociación del contrato: 90 % del valor del
bien.

[Link]. Inmuebles para vivienda del arrendatario no comprendidos en el punto


prece- dente: 75 % del valor de tasación del bien.

[Link]. Otros inmuebles: 50 % del valor de tasación del bien.

[Link]. Vehículos automotores y máquinas agrícolas: 75 % del valor de tasación


del bien.

[Link]. Máquinas viales e industriales: 60 % del valor de tasación del bien.

3.1.20. Seguros de crédito (puntos 1.1.16. y 1.2.6.): 100 %.

3.1.21. Fideicomisos de garantía sobre inmuebles cedidos al fideicomiso (punto 1.2.7.):

[Link]. Sobre inmuebles para vivienda: 75 % del valor de tasación del inmueble
(te- rreno más avance de obra).

[Link]. Sobre inmuebles para usos distintos de vivienda cedido al fideicomiso: 50


% del valor de tasación del inmueble (terreno más avance de obra).

3.1.22. Boleto de compraventa de terrenos, lotes o parcelas u otros inmuebles ya


construidos, ode unidad funcional a construirse o en construcción (punto 1.2.8.):

[Link]. Sobre inmuebles cuyo destino sea para vivienda: 75 % del valor de
tasación del inmueble (terreno más avance de obra, cuando corresponda).

[Link]. Sobre inmuebles cuyo uso sea distinto de vivienda: 50 % del valor de
tasacióndel inmueble (terreno más avance de obra, cuando corresponda).

3.1.23. Fideicomisos u otros derechos sobre desarrollos inmobiliarios (punto 1.2.9.):

[Link]. Sobre inmuebles cuyo destino sea para vivienda: 75 % del valor de ese
dere- cho.

[Link]. Sobre inmuebles cuyo uso sea distinto de vivienda: 50 % del valor de ese
de- recho.

Vigencia:
Versión: 12a. COMUNICACIÓN “A” 6605 Página 4
30/11/2018
3.1.24. Instrumentos de deuda referidos en el punto 3.2.9. de las normas sobre
“Financiamientoal sector público no financiero” (punto 1.2.10.): 100 %.

3.1.25. Hipoteca naval o prenda, registrada sobre buque o artefacto naval (punto 1.2.11.):

[Link]. Habilitado: 40 % del valor de tasación del bien.

[Link]. En construcción: 50 % del valor de tasación del bien.

3.2. Cobertura parcial con garantías preferidas.

Cuando las garantías preferidas existentes no cubran la totalidad de la asistencia al cliente, la parte
no alcanzada con esa cobertura tendrá el tratamiento establecido para deudas sin garan-tías
preferidas.

A tales efectos deberá tenerse en cuenta en forma permanente el valor de mercado de aque- llos
activos que cuenten con cotización, según lo contemplado en los puntos 1.1.1., 1.1.2., 1.1.5. y
1.1.13.

Vigencia:
Versión: 4a. COMUNICACIÓN “A” 7644 Página 5
26/11/2022

B.C.R.A. GARANTÍAS
Sección 4. Disposiciones transitorias.

4.1. Hasta el 31.12.17 se considerarán garantías preferidas “A” aquellas que los gobiernos
Nacional, provinciales, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y/o municipales acuerden a
productores alcanzados por las disposiciones de la Ley de Emergencia Agropecuaria por las
asistencias que las entidades financieras les otorguen, siempre que consistan en cesión en
garantía de sus re- cursos provenientes de la coparticipación federal y/o provincial de impuestos,
fondos de regalías y/u otros de similares características y/o de la recaudación de sus propios
tributos.

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