Concepto y Naturaleza de las Obligaciones
Concepto y Naturaleza de las Obligaciones
Art 724 la obligación es una relación jurídica (entre personas humanas o jurídicas publicas o privadas) en virtud de la
cual el acreedor (sujeto activo)tiene el derecho de exigir al deudor (sujeto pasivo) una determinda prestcion (objeto)
parasatisfacer un interés licito causa fuente)y,ante el incumplimiento (mora) a obtener forzadamente la satisfacción
de dicho interés (causa fin) sea este patrimonial (pago) o extrapatrimonial
1.Doctrina subjetiva Fue sustentada inicialmente por Savigny, quien sostuvo que el derecho subjetivo era un poder o
señorío de la voluntad. En un primer momento, esto se pensó sobre la propia persona del deudor. La obligación
como sujeción personal; la persona del deudor como asiento de la relación obligatoria.
Esta valoración dejó de tener relieve cuando opera la evolución del concepto de obligación, pone como acento el
patrimonio del deudor antes que en su persona misma. Es decir, el poder del acreedor recae sobre ciertos actos o
comportamientos del deudor que, como consecuencia del vínculo obligatorio, resultarían sustraídos de su ámbito de
libertad natural plena para quedar bajo el poder del titular del derecho de crédito.
2. Doctrina objetiva sostenida por ihering. centraron la cuestión en torno al crédito y procuraron definirla buscando
su objeto en el patrimonio del deudor. Se han planteado diversas formulaciones; por un lado, el objeto del derecho
del acreedor en el valor de la cosa debida; por otra parte, el bien debido, o bien el patrimonio del deudor en sí. En
suma, derecho sobre el patrimonio para obtener la prestación o su correspondiente indemnización.
3. Doctrina del débito (deuda) y la responsabilidad (garantía): Se distinguen dos momentos en la obligación: el que
transcurre desde su nacimiento hasta que opera el incumplimiento y el que se genera a partir de ese momento. En
la primera etapa (deuda), el acreedor posee un control limitado de gestión patrimonial, pues el deudor tiene la libre
disponibilidad de su patrimonio y su administración. En esta situación opera el control de gestión en el periodo de
deuda se transforma en un verdadero derecho de agresión patrimonial cuando opera el incumplimiento, momento
en el que se ingresa en la faz de garantía o responsabilidad, que se materializa en los bienes del deudor y que se
orienta a satisfacer compulsivamente el interés del acreedor de manera específica o por equivalente económico.
Los reales son relaciones entre personas con cosas. Se ejercen erga omnes, es decir, contra todos, son absolutos., de
manera tal que toda la comunidad los debe respetar. Por ser absolutos. Y al ser necesario su conocimiento y respeto por
la comunidad, necesitan de cuanto publicidad. Estos nacen de la ley, enumerados en el código. Son de dos tipos: de uso
y goce o de garantía. Tienen publicidad, es decir, todo el mundo los conoce.
De uso y goce: Ej el derecho real de dominio, de condominio (más de un dueño), habitación, usufructo (derecho del
usufructuario que se extingue con su muerte), uso.
Dentro de los derechos reales se encuentra el derecho de preferencia y persecución. El primero es aquel que se resume
en la frase “en el tiempo mejor en el derecho”. El que primero obtiene el derecho real, es el preferido ante todos los
demás. El de persecución es el derecho de perseguir la cosa.
a la prescripción, pueden adquirirse mediante la prescripción adquisitiva, es decir, por posesión durante el plazo
previsto legalmente.
Los mismos son perpetuos, en el sentido de que el titular del derecho no los pierde por su inacción.
En relación a su protección, se logra mediante las acciones reales, y mediante el ejercicio de los derechos de
persecución y preferencia.
Los derechos personales son entre personas, siempre hay un acreedor y un deudor (sujeto activo y pasivo) y son
relativos, ya que solo pueden ser oponibles entre las partes. Al ser relativos, en principio no requieren de publicidad.
Estos nacen de la voluntad de las partes y para ser cumplidos. No tienen que afectar los contratos a las normas de orden
público o normas inderogables, es decir, ponen límites a la voluntad de las partes. En general los contratos contienen
normas supletorias, es decir, lo que las partes no acordaron lo suplen ellas.
Aquí no hay preferencias, todos los acreedores tienen igualdad, salvo en caso de medida de embargo a favor de un
acreedor.
Crítica, la más importante fue la de la doctrina personalista o obliciones pasivamente universal, siendo planiol su mayo
exponente. En base a la postura kantiana se impugnó la idea de una relación entre persona y una cosa que propicia a la
doctrina clásica, y dijo que las relaciones jurídicas son siempre entre personas y no entre cosas y no con relación a ellas,
partiendo de esta postura se estableció que los derechos real es aquel que se establece entre el sujeto activo y toda la
comunidad que tiene la obligación negativa de obstenerce a perturbar el derecho real. Esta teoría concibe al derecho
real a
Monismo realista :Se procuró diluir la distinción entre derecho real y de crédito mediante la absorción de este último
por el primero. El derecho de crédito no sería una relación entre personas sino entre patrimonios, edificada a partir de
la premisa de que el patrimonio del deudor es la prenda común de los acreedores.
Las obligaciones ambulatorias, son caracterizadas por corresponder a quien detenta una relación de señorío con una
cosa; que nacen, se desplazan y se extinguen con dicha relación.
Son situaciones intermedias entre los derechos personales y los derechos reales. Las mismas participan de las
circunstancias propias de la titularidad real o posesoria de la cosa, sin que intervenga la voluntad de las partes, es decir
que todo ocurre por aplicación de la ley.
La doctrina y la jurisprudencia reconocieron obligaciones de este tipo en el caso de títulos del portador, donde el
derecho de exigir al deudor el pago de su importe, recae sobre el tenedor. También en la obligación del dueño de una
cosa perdida de recompensar al hallador y pagarle los gastos hechos en aquella.
Falta derecho a la cosa (ius an rem) el es que asiste al acreedor de una obligación de dar, ante de que la cosa sea
entregada al deudor. Ejemplo el comprador tiene derecho a la cosa vendida y en consecuencia, antes de la entrega
tiene derecho a solicitar medidas cautelares que asegure la entrega, tales como embargo secuestro etc. (art 1170:
boleto de compraventa de inmueble y 1171 oponiblilidad del boleto en el concursode quiebra.
Los sujetos son las personas humanas o jurídicas vinculadas en la relación jurídica obligacional.
Toda obligación debe tener, necesariamente, un acreedor (sujeto activo), titular del derecho de crédito, y un deudor
(sujeto pasivo), sobre quien pesa el deber de prestación. Nada impide que la obligación pueda presentar pluralidad de
sujetos en alguno de los extremos de la relación o en ambos. Acreedor y deudor deben ser sujetos distintos, pues nadie
puede ser acreedor o deudor de sí mismo. Es una exigencia lógica, ligada al carácter de bipolaridad que tiene la
obligación.
Es indispensable que esa dualidad de crédito y deuda se mantenga durante toda la vida de la obligación. Si se
desvanece, se extingue la obligación.
Los sujetos de una obligación deben ser capaces, determinados o determinables y distintos entre sí.
Quiénes pueden ser sujetos. Las personas humanas y las personas jurídicas, públicas o privadas, pueden ser sujeto
activo o pasivo de relaciones obligatorias.
Capacidad. Para que la obligación constituida sea válida se exige que el sujeto tenga capacidad de derecho para ser
acreedor o deudor {capacidad de derecho: titular de derechos y deberes jurídicos
La situación es diferente cuando las obligaciones surgen de la ley; en tal caso es el propio ordenamiento jurídico quien
dispone las condiciones para que una persona quede emplazada como acreedor o deudor, con independencia de su
capacidad de ejercicio.
Determinación. Los sujetos deben estar determinados al tiempo de contraerse la obligación o, al menos, ser
determinables en un momento ulterior. La indeterminación absoluta obsta a su existencia.
OBLIGACIÓN ORIGINARIA, cuando la obligación nace con una multiplicidad de sujetos en calidad de acreedores o
deudores.
OBLIGACIÓN SOBREVENIDA, Cuando un tercero pasa a ser acreedor por la falta de éste. Ejemplo: si en una obligación
que tiene sólo un acreedor y un deudor, muere el primero y deja tres herederos que lo suceden en su derecho.
Objeto: objeto de las obligaciones y objeto de los contratos El objeto es la prestación, o sea, el plan o proyecto de
conducta futura del deudor para satisfacer un interés del acreedor. Es una conducta que tiene por finalidad satisfacer el
interés del acreedor. Conducta e interés forman el objeto de la obligación, por lo que no es posible prescindir de
ninguno de ellos.
ART. 725.-REQUISITOS. La prestación que constituye el objeto de la obligación debe ser material y jurídicamente
posible, lícita, determinada o determinable, susceptible de valoración económica y debe corresponder a un interés
patrimonial o extra patrimonial del acreedor.
Posibilidad. Es materialmente imposible cuando contraría las leyes de la naturaleza o de la física. Es jurídicamente
imposible cuando a ella se opone un obstáculo legal.
Cuando la imposibilidad es sobreviniente la obligación nace como tal, aunque puede devenir ulteriormente ineficaz, sea
por causas imputables a alguna de las partes o por circunstancias fortuitas.
La imposibilidad debe ser absoluta; tiene que impedir de manera definitiva, irreversible, que la prestación pueda ser
objeto de la obligación.
Es preciso que la imposibilidad sea objetiva, es decir que se produzca con total prescindencia de las condiciones
particulares del obligado. Por el contrario, cuando es meramente subjetiva no afecta la existencia de la obligación.
Para que afecte el objeto de la obligación, impidiendo que ésta nazca, la imposibilidad debe ser originaria, absoluta y
objetiva.
Licitud. El objeto de la obligación debe ser lícito, esto es, conforme con el ordenamiento jurídico integralmente
considerado, lo cual incluye el orden público, la moral y las buenas costumbres.
Determinación. La prestación debe estar determinada al momento de nacer la obligación o, al menor, ser determinable
en un momento ulterior. Es nula la obligación que tenga un objeto absolutamente indeterminado. La determinación es
plena en su origen mismo. Patrimonialidad e interés. La prestación debe necesariamente tener contenido patrimonial y
ser susceptible de apreciación pecuniaria, pues de lo contrario no sería posible la ejecución forzosa a expensar del
patrimonio del deudor.
ARTICULO 725.-Requisitos. La prestación que constituye el objeto de la obligación debe ser material y jurídicamente
posible, lícita, determinada o determinable, susceptible de valoración económica y debe corresponder a un interés
patrimonial o extrapatrimonial del acreedor.
El vínculo jurídico es el elemento no material que liga a ambos polos de la relación jurídica. Recae sobre las partes de la
relación obligatoria y no comprende a los terceros. Permite precisar cualitativa y cuantitativamente hasta dónde llega el
poder del acreedor y la limitación de la libertad jurídica del deudor.
Atenuaciones
El favor debitoris lleva a consagrar en ciertos casos una presunción favorable al deudor, particularmente cuando
existen dudas acerca de si está o no obligado, o respecto de los alcances, mayores o menores, de su obligación.
El principio del favor debitoris tiende a la protección de la parte débil en la relación jurídica. En las obligaciones de hacer
y no hacer no se admite que la ejecución forzosa pueda comprender la realización de actos que importen violencia
sobre la persona del deudor. El principio de la buena fe actúa frecuentemente atenúa el vínculo obligacional, haciendo
que la obligación se cumpla de acuerdo a lo pactado, o lo dispuesto por la ley o de conformidad con los usos y buenas
costumbres
CAUSA FUENTE Conjunto de fenómenos aptos para generar una relación jurídica obligatoria. Constituye un elemento
esencial y externo de la obligación.
CAUSA FIN: Es el fin inmediato por el ordenamiento jurídico que ha sido determinante de la voluntad. Integra los
motivos exteriorizados cuando sean lícitos y hayan sido incorporados al acto en forma expresa o tácitamente si son
esenciales para ambas partes. Constituye un elemento esencial del acto jurídico.
Causa fuente refiere al conjunto de fenómenos aptos para generar una relación jurídica obligatoria. Esta es la causa a la
que nos referimos cuando hablamos de la causa como elemento esencial y externo de la obligación. Causa fin es el
propósito inmediato autorizado por el ordenamiento jurídico que ha sido determinante de la voluntad. La causa fin es
un elemento esencial del acto jurídico (art. 282 y 1012 del CCyC) pero no de la obligación (es siempre la misma para
cada tipo de contrato). Y la causa motivo son los móviles subjetivos que las partes tuvieron en cuenta cuando
celebraron un acto jurídico. Estos motivos, en ciertas condiciones, pueden integrar la causa fin. El elemento externo de
la obligación es la «causa fuente» La causa que interesa al derecho de las obligaciones es la causa fuente. Las
obligaciones no nacen del aire ni en forma espontánea. Requieren de una causa fuente que le dé vida. La causa fuente
es el presupuesto de hecho al cual el ordenamiento le otorga idoneidad para generar obligaciones. El artículo 726 del
CCy C dice que no hay obligación sin causa: sin que derive de algún hecho idóneo para producirla
ARTICULO 726.- Causa. No hay obligación sin causa, es decir, sin que derive de algún hecho idóneo para producirla, de
conformidad con el ordenamiento jurídico.
ARTICULO 727.- Prueba de la existencia de la obligación. Presunción de fuente legítima. La existencia de la obligación no
se presume. La interpretación respecto de la existencia y extensión de la obligación es restrictiva. Probada la obligación,
se presume que nace de fuente legítima mientras no se acredite lo contrario.
Efectos de la obligación
La buena fe: qué es y qué significa La buena fe es un principio general de los derechos, que prescribe que el ejercicio de
los derechos debe estar regidos por una conducta correcta y leal (buena fe lealtad). El CCyC regula el deber de buena fe
en numerosas normas, al hablar del vínculo obligacional (art. 729 del CCyC), al regular el ejercicio de los derechos (art. 9
del CCyC), al referirse al modo en que se celebran, interpretan y ejecutan los contratos (art. 961 del CCyC).
De este postulado emerge también el deber consiguiente de no actuar de modo apresurado, torpe, no diligente o
irreflexivo. Quienes integran un vínculo obligacional (art. 729) o quienes están unidos por un contrato (art. 961 del
CCyC) deben comportarse de manera diligente, previendo las consecuencias de su conducta, cumpliendo
acabadamente la prestación adeudada y evitando causador daños. Deben actuar con cuidado y previsión.
¿Dónde está regulada? ARTICULO 729.- Buena fe. Deudor y acreedor deben obrar con cuidado, previsión y según las
exigencias de la buena fe. ARTICULO 961.- Buena fe. Los contratos deben celebrarse, interpretarse y ejecutarse de
buena fe. Obligan no sólo a lo que está formalmente expresado, sino a todas las consecuencias que puedan
considerarse comprendidas en ellos, con los alcances en que razonablemente se habría obligado un contratante
cuidadoso y previsor.
¿Y qué son los actos propios? Como derivado del principio de la buena fe aparece otro principio: el de los actos propios.
Según este postulado, una persona actúa de mala fe -y por lo tanto, de modo reprochable- cuando se comporta
contradiciéndose con el modo en que se comportó previamente, con lo que hizo o dejó de hacer. Una persona debe ser
coherente y no actuar de modo errático. Como consecuencia de esta teoría, el ejercicio de un derecho puede verse
frustrado si ello implica que su titular se ponga en contradicción con sus propios comportamientos anteriores.
Los contratos tienden a crear, modificar, regulr, trasferir o extinguir relaciones jurídicas patrimoniales.
Obligciones es colocar al deudor en la necesidad de cumplir (por si o por otro) lo prometido, y si ello no ocurre, darle
lugar al acreedor los medios legales para que obtenga lacorrespondiente indemnización.
las obligaciones pueden nacer de un contrato, pero también pueden tener otros orígenes: hechos ilícitos, la ley etc.
Tiempo de producción:
➢ Efecto diferido: El efecto queda diferido en el tiempo porque existe en la obligación algún plazo o condición que
posterga el derecho del acreedor.
➢ Efecto instantáneo: El efecto se agota de una sola vez, con el cumplimiento de una única prestación. No opera
intervalo de tiempo alguno (ej: obligación del comprador de entregar la cosa vendida)
➢ Efecto permanente: Los efectos se prolongan en el tiempo (ej: obligación de pagar mensualmente el precio del
alquiler).
¿Qué significa eso? Que solo producen efectos a los que son parte del vínculo (acreedor y deudor) y también a sus
sucesores. Por ello, y salvo excepciones que veremos más adelante en el estudio de la materia, las obligaciones no
afectan a terceros. Es razonable dado que mal podría un sujeto C verse afectado por la relación obligacional que
vincula a A y B, con quienes nada tiene que ver.
➔ Efectos principales: Consisten en que el acreedor satisfaga su interés en la obligación, ya sea recibiendo lo que se
le prometió (pago en especie) o un valor equivalente.
Se clasifican en:
◆ Normales: Consiste en que el acreedor cobre exactamente lo que se le ha prometido. Puede producirse:
● Por cumplimiento voluntario del deudor: Cuando el deudor cumple voluntaria y espontáneamente con lo
prometido.
● Por cumplimiento forzado: Si el deudor no cumplió voluntariamente, la ley da al acreedor los medios legales para
obligarlo a cumplir (art. 730, inc. a). Los medios legales son por ej., la iniciación de demanda, la traba de embargos,
la existencia de multas, etc.
● Hacérselo procurar por otro, a costa del deudor (art. 730, inc. b): Tiene lugar cuando lo que se debe dar son cosas
inciertas (fungibles o no) y, por supuesto, sumas de dinero.
➔ Efectos secundarios: Tienden a proteger el crédito del acreedor y el patrimonio del deudor, evitando maniobras
del deudor para no cumplir. Abarcan: las medidas precautorias o cautelares (embargos, inhibiciones, etc), la acción
subrogatoria, la acción revocatoria, la acción de simulación, etc.
1. Está dado por la naturaleza de la prestación debida, cuya ponderación requiere apreciar las circunstancias de
persona, tiempo y lugar.
3. El principio de la buena fe, que constituye el marco en el cual se despliegan las relaciones obligatorias.
4. El orden público de protección se erige también en un factor limitativo del derecho de crédito, imponiendo
conductas imperativamente en importantes ámbitos del derecho privado y acotando la extensión de ciertas
prerrogativas. Cargas del acreedor: Las cargas implican la necesidad de realizar determinados actos para evitar que
sobrevengan contingencias perjudiciales. El no cumplimiento de la carga ocasiona inconvenientes o perjuicios en la
tutela de un interés propio.
La carga opera como presupuesto necesario para que pueda ejercitarse un derecho o una facultad del acreedor
➢ Cooperación: ○ Puede estar referida a la persona misma del acreedor (ej., viajero que debe presentarse en el
lugar y hora indicada). a la prestación en sí propia (ej. recepción de la cosa en la obligación de dar).
Puede radicar en suministrar los medios precisos para el cumplimiento, instantáneo o periódico (ej.entregar dinero
al mandatario para que pague). Puede consistir en informar al deudor particularmente en aquellos casos en los
cuales, para poder cumplir, éste necesite contar con el conocimiednto de ciertas cuestiones que se encuentran sólo
en el ámbito del acreedor. ○ Puede tener lugar en diferentes fases del negocio y de la vida de la obligación
(determinación de la prestación cuando no está fijada).
➢ Deber de liberar al deudor: (arts. 731, 880 y concs.), comprende el otorgamiento del recibo pertinente en debida
forma (art. 897). La no entrega del mismo es asimilada a la negativa del acreedor a recibir el pago, siendo dicha
actitud idónea para constituirlo en mora creditoris y abrir las vías del pago por consignación.
Las astreintes son un mecanismo para compeler, forzar, incentivar al deudor a que cumpla. Son condenaciones
conminatorias de carácter pecuniario que los jueces aplican a quienes no cumplen con un deber jurídico que emana
de una resolución judicial.
4) Se devengan a lo largo del tiempo: no es una sanción única sino que puede fijarse por día o períodos de tiempo
determinados durante los cuales dure la resistencia del deudor.
(5) La ley establece algunas pautas para definir la magnitud de la sanción (se fijan en proporción al caudal
económico del deudor y pueden ser dejadas sin efecto o reajustadas si el deudor desiste de su actitud o justifica
todo o parte de su proceder).
En la medida en que no hay prisión por deudas, tampoco la hay por incumplir una sentencia judicial en el marco de
controversias regidas por el derecho privado. De allí que las astreintes son un mecanismo ideal para vencer la
resistencia del deudor a cumplir una manda judicial. Importan, además, asignarle valor, reivindicar y asegurar el
respeto porlas órdenes judiciales.
ARTICULO 804.- Sanciones conminatorias. Los ARTÍCULO 37°: Sanciones conminatorias. Los jueces y tribunales
jueces pueden imponer en beneficio del podrán imponer sanciones pecuniarias compulsivas y
titular del derecho, condenaciones progresivas tendientes a que las partes cumplan sus mandatos,
conminatorias de carácter pecuniario a cuyo importe será a favor del litigante perjudicado por el
quienes no cumplen deberes jurídicos incumplimiento. Las condenas se graduarán en proporción al
impuestos en una resolución judicial. Las caudal económico de quien deba satisfacerlas y podrán ser
condenas se deben graduar en proporción al dejadas sin efecto, o ser objeto de reajuste, si aquél desiste de
caudal económico de quien debe satisfacerlas su resistencia y justifica total o parcialmente su proceder.
y pueden ser dejadas sin efecto o reajustadas
si aquél desiste de su resistencia y justifica
total o parcialmente su proceder.
1. Derecho a exigir la colaboración del acreedor: Cuando sea necesaria para cumplir con la obligación y la que actúe
con cuidado, previsión y según las exigencias de la buena fe (arts. 729 y 9).
2. Derecho a pagar y a quedar liberado luego del pago (art. 731): El deudor no sólo debe pagar, sino que también
tiene derecho a pagar. Si el acreedor se niega a recibirle el pago, el deudor puede pagar por vía judicial (pago por
consignación). Habiendo pagado puede exigir “recibo”.
3. Derecho a repeler las acciones del acreedor: Si la obligación se halla extinguida o modificada por una causa legal
(art. 731): ej.: si el deudor ya pagó o la obligación prescribió, puede repeler la demanda de pago del acreedor.
■ Expreso: Ej.: cuando el deudor manifiesta expresamente en un documento que reconoce la existencia de una
obligación anterior. La obligación que se reconoce debe estar determinada (art. 725), expresandose por ej, la causa
de la obligación original (contrato, hecho ilícito, etc), lo que se debe (ej.; 1000 pesos, 10 bicicletas) y la fecha en que
fue contraída la obligación.
■ Tácito: Tiene lugar por cualquier hecho del deudor que manifieste su voluntad de admitir la existencia de la
obligación (ejs: pedir plazo para cumplir, constituir garantías, hacer pagos parciales, etc).
● Efectos:
○ Sirve como prueba de la obligación original: Ej. en el caso de que por alguna razón falte el documento que la
contenía.
○ Interrumpe la prescripción en curso: Si la prescripción ya se cumplió, la obligación original sólo subsiste como
deber moral. Para otros autores, implica una renuncia del deudor a la prescripción operada
El reconocimiento no puede agravar la prestación original, ni modificarla en perjuicio del deudor, salvo que hubiese
una nueva y lícita causa de deber. (Art. 735)
El pago
El art. 865 del CCyC define el pago como “el cumplimiento de la prestación que constituye el objeto de la
obligación”. Ya se trate de una obligación de hacer, no hacer, o de dar, tiene por fin disolver el vínculo jurídico entre
el acreedor y deudor, satisfaciendo éste último el interés del primero.
Funciones del pago:
1. Función jurídica: Importa el modo natural de realización de las expectativas de ambas partes: satisfacción del
interés del acreedor, extinción de la deuda y liberación del deudor. 2. Función económica: El pago es un instrumento
adecuado para la transformación del patrimonio, que en forma permanente renueva su contenido a través de
créditos y deudas. Cada deuda que se paga produce como efecto la eliminación de un ingrediente del pasivo.
Elementos del pago.
-Sujetos: quien paga es el “solvens” y quien recibe lo pagado “accipiens”.
Objeto: aquello que se paga mediante un acto positivo (dar o hacer) o negativo (no hacer).
Causa fuente: la deuda anterior es el antecedente que determina el pago. Esto quiere decir que la causa fuente que
determina el pago puede ser un contrato o un hecho ilícito.
Causa fin: la extinción de la deuda, es el objetivo que persigue el pago.
AL PAGO SE LE APLICAN LAS REGLAS DE LOS ACTOS JURÍDICOS. RELACIONES DEL DEUDOR CON EL ACREEDOR:
Cuando paga el deudor, la relación entre deudor y acreedor finaliza, pues el crédito se extingue y el deudor queda
liberado. Pero cuando el que paga es un tercero, el deudor no queda liberado, ya que él seguirá siendo deudor del
tercero que ha pagado.
El deudor podrá oponerse al reclamo del tercero pagador, alegando vicios de la deuda original, como ser la
inexistencia o nulidad de la misma.
AL ACREEDOR, SUS REPRESENTANTES, SU CESIONARIO O SUBROGANTE: El pago debe hacerse a la persona a cuyo
favor estuviese constituida la obligación, o sea, al acreedor. (arts. 816 y 808)
Los representantes del acreedor también pueden recibir el pago: Pueden ser representantes legales (ej.
representante de un incapaz, de un menor, etc) o convencionales (ej. cuando de un contrato surge que alguien está
autorizado a cobrar por el acreedor).
TERCEROS HABILITADOS:
1. Tercero indicado (art. 883 c): Esta figura es una especie de mandato, pero mientras éste es revocable, el tercero
indicado en el título no puede ser removido. El acreedor tiene derecho a reclamarle al tercero el valor de lo que ha
recibido, conforme a los términos de la relación interna entre ambos (art. 884 a).
2. Poseedor del título de crédito al portador o endosado en blanco (art. 883 d): Si alguien presenta al cobro un título
de crédito (ej. letra de cambio, cheque, pagaré, etc) al portador, a él deberá pagarle el deudor, salvo que éste sepa
que el título es robado o hurtado, o que tenga graves sospechas de que no pertenece a quien lo presenta. (art. 884
b)
3. Acreedor aparente (art. 883 e): Es la persona que a los ojos de todos ostenta la calidad de acreedor, aunque en
realidad no lo sea (ej. heredero aparente). El pago hecho al acreedor aparente es válido y libera al deudor, siempre
que de parte de éste haya habido buena fe y que de las circunstancias resulta verosímil el derecho invocado. El
acreedor tiene derecho a reclamarle al tercero el valor de lo que ha recibido fundándose en las reglas del pago
debido (art. 884 d)
EFECTOS DEL PAGO A TERCEROS NO AUTORIZADOS:
El pago hecho a un tercero no autorizado no libera al deudor; dicho pago no es oponible al acreedor y el deudor
deberá pagar de nuevo (quien paga mal, paga dos veces). (art. 885) Hay que tener en cuenta las excepciones: El pago
será válido y producirá efectos en la medida en que el acreedor se haya beneficiado. También será válido si el
acreedor ratifica al acreedor no autorizado.
Cláusula de “pago a mejor fortuna”: El acreedor, contemplando la mala situación económica del deudor, suele
aceptar que éste pague “cuando pueda” o “cuando mejore de fortuna” o “cuando tuviere medios para hacerlo”. En
estos casos, se aplican las reglas de las obligaciones de plazo indeterminado, el juez fijará el plazo en que el deudor
debe cumplir (art. 889). El deudor debe demostrar que su estado patrimonial le impide pagar. El juez puede
autorizar el pago en cuotas (art. 890). Este tipo de cláusula se presume que ésta establecida en forma personal
(intuitu personae) en beneficio exclusivo de ese deudor, por lo cual si el deudor muere el beneficio no pasa a los
herederos; para ellos será una obligación pura y simple (art. 891).
PUNTO D: CAUSA DEL PAGO:
➔ Causa fuente: Es la deuda anterior que sirve como antecedente al pago
➔ Causa fin: Es pagar y extinguir la deuda. Cuando se realiza un pago “sin causa”, procede la repetición porque hay
un enriquecimiento indebido del acreedor.
PUNTO G: PRUEBAS DEL PAGO: Art. 894 a 899 CCC): Carga de la prueba: principio y excepciones. Medios de prueba:
el recibo: concepto, derecho a exigirlo, contenido, alcances liberatorios; presunciones legales.
Dado que el pago debe ser probado, resulta de interés determinar sobre quien recaer la carga de su prueba. En las
obligaciones de dar y de hacer, la carga de la prueba recae sobre quien invoca el pago que generalmente será el
deudor, pues es él quien pretende la liberación.
En cambio, en materia de obligaciones de no hacer, es el acreedor quien debe probar que se ha violado el deber de
abstención, pues a él podrá interesarle invocar el cumplimiento (ARTICULO 894).
El pago puede acreditarse por cualquier medio, salvo que los interesados o la ley hubieren previsto el empleo de uno
determinado, o la aplicación de ciertas formalidades.
Pero sin duda, el medio habitual y más idóneo para la prueba del pago es el recibo. Se trata del instrumento público
o privado en el que el acreedor reconoce haber recibido el pago de la prestación debida (ARTICULO 896).
El deudor tiene derecho a exigir un recibo, como constancia de la liberación correspondiente (ARTICULO 897) y en el
caso de negativa, podrá constituir en mora al acreedor y consignar judicialmente el pago. También el acreedor podrá
exigir un recibo que pruebe la recepción (ARTICULO 897) debidamente firmado por el deudor, que le permitirá hacer
valer ciertos efectos del pago, como el reconocimiento de la obligación, y consecuentemente la interrupción de la
prescripción.
Sobre los alcances del pago y el contenido de los recibos, se reconocen algunas reglas de interpretación (ARTICULO
899).
Art.899: “Presunciones relativas al pago: Se presume, excepto prueba en contrario que:
A- Si se otorga un recibo por saldo, quedan canceladas todas las deudas correspondientes a la obligación por la cual
fue otorgado;
B- Si se recibe el pago correspondiente a uno de los periodos, están cancelados los anteriores, sea que se deba una
prestación única de ejecución diferida cuyo cumplimiento se realiza mediante pagos parciales, que se trate de
prestaciones sucesivas que nacen por el transcurso del tiempo;
C- Si se extiende recibo por el pago de la prestación principal, sin los accesorios del crédito, y no se hace reserva,
éstos quedan extinguidos;
D- Si se debe daño moratorio, y al recibir el pago el acreedor no hace reserva a su respecto, la deuda por ese daño
está extinguida.”
PUNTO F: GASTOS DEL PAGO: El principio general dice que salvo que las partes establezcan lo contrario, los
gastos del pago deben ser soportados por el deudor, ya que lo lógico es que el acreedor reciba íntegro lo debido
sin ninguna disminución.
PUNTO H: EFECTOS DEL PAGO: Efectos principales: (arts. 880, 881, 882 CCC) Extinción del crédito: principios y
excepciones. El pago produce los siguientes efectos:
1) Extinción del crédito y liberación del deudor:
2) Reconocimiento de la obligación:
El pago importa el reconocimiento de la obligación en los términos del art 733 y en consecuencia interrumpe el curso
de la prescripción. (ARTICULO 2545).
3) Confirmación de la obligación viciada:
El pago valido constituye un acto de confirmación de la obligación, que permite purgar vicios existentes desde su
origen, siempre que éstos motivaren nulidades de carácter relativo (conforme los ARTICULOS 387 y 388). De este
modo, de haber contraído una obligación una persona menor de edad, no habilitada al efecto y sin representación
suficiente, que luego pagaré lo debido, siendo ya mayor de edad, el vicio inicial del acto quedará superado por el
efecto confirmatorio del pago.
a) Existen varias obligaciones pendientes de pago. Si no hay varias obligaciones no existe problema a solucionar.
b) Esas obligaciones deben vincular a las mismas personas como acreedor y deudor.
c) Las prestaciones deben ser todas de la misma naturaleza (homogéneas entre sí). No ocurriría tal cosa si Juan le
debe a Diego 10.000 pesos (obligación de dar dinero), la reparación de un televisor (obligación de hacer) y la
devolución de un inmueble que le prestó (obligación de dar para restituir a su dueño).
d) El pago que realiza el deudor es insuficiente para satisfacer todas las prestaciones pendientes de pago.
Un ejemplo Diego le debe a Fausto $120.000 por la compra de una computadora; le debe también $20.000 de
alquileres atrasados de su vivienda y otros $3.000 por un préstamo que le hizo para pagar una multa de tránsito.
Ante el reclamo de Fausto para que sean canceladas las deudas, Diego entrega solo $80.000 que no logran cancelar
el total debido ($143.000).
El problema: ¿Qué deuda se considera cancelada y en qué porción?
La solución: las reglas de la imputación del pago.
ARTICULO 901.- Imputación por el acreedor. Si el deudor no imputa el pago, el acreedor se encuentra facultado a
hacerlo en el momento de recibirlo, conforme a estas reglas: a) debe imputarlo a alguna de las deudas líquidas y
exigibles; b) una vez canceladas totalmente una o varias deudas, puede aplicar el saldo a la cancelación parcial de
cualquiera de las otras.
Si no imputa el deudor, imputa el acreedor. Si el deudor no ejerce su derecho de imputar, el acreedor pasa a tener la
facultad de hacerlo (su derecho, por ello, es subsidiario). ¿Cuándo debe imputar? Cuando recibe el pago, también es
un acto unilateral pues de él solo depende. Tiene también límites previstos en el art. 901 del CCyC: debe imputar a
alguna de las deudas líquidas y exigibles y, una vez canceladas una o varias de esas deudas, puede aplicar el saldo a
cancelar parcialmente las otras.
En el ejemplo de Fausto y Diego: En el ejemplo en el que Diego le debe a Fausto $120.000 por la compra de una
computadora; le debe también $20.000 de alquileres atrasados de su vivienda y otros $3.000 por un préstamo que le
hizo para pagar una multa de tránsito, Fausto no puede imputar los $80.000 que Diego le paga y destinarlos a
cancelar parcialmente la deuda por la computadora. Debe, entonces, imputar el pago a la cancelación total de la
deuda de alquileres y del préstamo ($23.000) y recién allí los $57.000 restantes puede imputarlos al pago parcial de
la deuda
Imputación legal, modificación de la imputación del pago e intereses (arts. 902 y 903 CCyC)
ARTICULO 902.- Imputación legal. Si el deudor o el acreedor no hacen imputación del pago, se lo imputa: a) en
primer término, a la obligación de plazo vencido más onerosa para el deudor; b) cuando las deudas son igualmente
onerosas, el pago se imputa a prorrata. ARTICULO 903.- Pago a cuenta de capital e intereses. Si el pago se hace a
cuenta de capital e intereses y no se precisa su orden, se imputa en primer término a intereses, a no ser que el
acreedor dé recibo por cuenta de capital.
Imputación legal
Cuando ni el deudor ni el acreedor imputan, es la ley la que decide cómo resolver el problema. Las reglas son
sencillas y están contempladas en el art. 902 del CCyC: primero se imputa a la obligación de plazo vencido más
onerosa para el deudor y si fueran igualmente onerosas, el pago se imputa a prorrata.
Es la vía que la ley le otorga al deudor de una obligación para poder efectuar el pago mediante el depósito (judicial o
extrajudicial) y, consecuentemente, obtener su liberación. Se aplica en casos específicos en los cuales el deudor está
impedido de pagar de modo normal, sea porque el acreedor no puede o no quiere aceptar el pago, o cuando
queriendo y pudiendo aceptarlo, el solvens no puede efectuar un acto solutorio seguro y valido por causas que le
son ajenas.
¿Cuál es el fundamento?
El deudor no solo debe pagar sino que tiene derecho a pagar y obtener su liberación. La consignación es una
herramienta para superar las dificultades que el deudor tiene para ejercer su derecho a cancelar la obligación.
Un ejemplo: Carlos le debe $10.000 a Pablo a pagar en una fecha determinada. Ya en los dias previos del momento
del pago Carlos no podía encontrar a Pablo en ningíun lado; no le respondía el teléfono. La fecha acordada tampoco
apareció. Las consecuencias que las partes previeron para la mora son muy onerosas (intereses punitorios, en
particular) por lo que Carlos, para evitarlas, decide consignar lo que le debe a Pablo.
Debe respetar los principios generales del pago. La consignación solo es válida en la medida en que el depósito
respete las circunstancias de pago pactadas. Se aplican los principios de identidad, integridad del pago, so pena de
no producir efectos.
Es facultativa, dado que es una potestad u opción para el deudor, que no está obligado a hacerla.
La consignación es judicial cuando interviene un juez o una jueza del Poder Judicial. Es decir, es la que se realiza
acudiendo a un proceso judicial. Para que esta vía sea procedente deben verificarse alguno de los escenarios que
prevé –de modo no taxativo- el art. 904 del CCyC:
(1) Cuando el acreedor fue constituido en mora: tal es el caso en el que el acreedor con su conducta imposibilita la
ejecución de la prestación. La mora se produce cuando el deudor efectúa una oferta de pago y se rehúsa
injustificadamente a recibirlo.
(2) Cuando hay incertidumbre sobre la persona del acreedor: si el deudor tiene dudas razonables sobre la titularidad
del crédito puede consignar. Por ejemplo, tiene que pagarle al heredero de una persona fallecida y aun no se sabe
quiénes son.
(3) Dificultad del deudor para hacer un pago seguro. Por ejemplo, porque el acreedor es incapaz y no tiene
representante legal; o tiene capacidad restringida y el apoyo no está presente o falleció. O el caso del acreedor que
se niega a restituír el pagaré en el cual está documentada la deuda.
4) Otros casos: por ejemplo el acreedor ausente; no se sabe dónde está ni es posible ubicarlo
Requisitos de admisibilidad
• ARTICULO 905.- Requisitos. El pago por consignación está sujeto a los mismos requisitos del pago. El pago por
consignación está sujeto a los requisitos del pago: para que tenga efecto cancelatorio debe respetar lo convenido
por las partes en cuanto a la persona (debe pagar el deudor o el tercero interesado y debe recibirlo o tercero
designado para recibir el pago), objeto (debe respetar el principio de integridad e identidad), modo (cumplir en la
modalidad pactada) y tiempo (no puede ser ni tardía, ni prematura, como ocurriría si hay plazo en beneficio de
ambos o del acreedor).
Solo las obligaciones de dar, sea de dinero, de cosas ciertas o incluso inciertas. No puede consignarse cuando la
obligación es de hacer o de no hacer. Podría aceptarse en las obligaciones donde hay una obra pero el resultado
debe entregarse (un artesano que debe entregar su artesanía)
Si el juez hace lugar a la consignación del deudor, las costas -o gastos- del juicio de consignación los paga aquél que
con su conducta ocasionó la necesidad de acudir a tribunales para poder pagar: o sea, el acreedor. Esta solución no
está explícitamente prevista en el Código Civil y Comercial (el Código de Vélez sí la contemplada), pero se trata de la
aplicación de un principio general propio del derecho procesal (los gastos los paga el vencido).
• Si el acreedor aceptó la consignación, sea expresa o tácticamente, la consignación surte efectos desde que se
notificó la demanda (art. 907 del CCyC).
• Si la consignación fue defectuosa, el acreedor la objeta de modo justificado (por ejemplo, por ser el pago
insuficiente) y el deudor subsana con posterioridad sus efectos, la extinción de la deuda se produce desde la fecha
de notificación de la sentencia que la admite (sería el caso que el deudor consigna $5000 y el acreedor dice que la
deuda era de $6.000 y luego durante el proceso el deudor deposita otros $1.000 más los intereses que se hubieren
devengado).
• Finalmente, si el acreedor la rechaza pero su conducta es injustificada, la consignación surte efectos desde el día en
que es realizada el depósito o, de mínima, cuando es notificada la demanda (así opinan los autores, pues este
escenario no está regulado en el CCyC).
Consignar judicialmente significa que el deudor debe contratar a un abogado o abogada e iniciar un juicio de
consignación, interponiendo una demanda ante un tribunal competente y poniendo el objeto debido a disposición
del juez para que se lo atribuya al acreedor dando fuerza de pago, generando los efectos propios de este último
(liberación del deudor, etcétera). El acreedor responderá la demanda aceptando o controvirtiendo la consignación y,
en su caso, el juez o la jueza dictarán sentencia resolviendo el conflicto. La modalidad precisa dependerá del tipo de
prestación .
Sí, puede. El deudor que ya está en mora también puede consignar cuando el acreedor se niega a recibir el pago
(por caso, para alegar el incumplimiento total y absoluto). El art. 908 del CCyC le permite consignar pero debe
hacerlo, además, con todos los accesorios derivados de su estado de mora y hasta la fecha en que consigna (es decir,
deberá pagar no solo el capital sino también los intereses moratorios o punitorios devengados hasta ese día).
a) Si la prestación consiste en una suma de dinero, se requiere su depósito a la orden del juez interviniente, en
el banco que dispongan las normas procesales. En nuestra provincia es el Banco de la Provincia de Buenos
Aires. Debe ser realizado por persona con legitimación para pagar (deudor o tercero interesado) y con
animus solvendi, sin condicionar o hacer reservas de ningún tipo.
a bis) cuando se trata de una cosa cierta (ej. una pintura, una bicicleta, etc.), algunos autores dicen que
primero hay que realizar la intimación judicial para que el acreedor reciba el pago y en su caso, se deposita
en otra parte con autorización del juez o la jueza. Si se trata de un inmueble (el inquilino que quiere devolver
la vivienda) se depositan las llaves). Pizarro y Vallespinos dicen que esa intimación ya no es necesaria.
b) si se debe una cosa indeterminada a elección del acreedor y éste es moroso en practicar la elección, una vez
vencido el término del emplazamiento judicial hecho al acreedor, el juez autoriza al deudor a realizarla; Si la
elección la hace el deudor, el deudor elige y deposita (es un caso, obviamente, más sencillo).
c) si las cosas debidas no pueden ser conservadas o su custodia origina gastos excesivos, el juez puede autorizar
la venta en subasta, y ordenar el depósito del precio que se obtenga. El Código, en este punto, sigue la
orientación de los Códigos más modernos (Alemania, Italia y Suiza).
ARTÍCULO 909.- Desistimiento. El deudor tiene derecho a desistir de la consignación antes de que la acepte el
acreedor o de que haya sido declarada válida. Con posterioridad sólo puede desistir con la conformidad expresa del
acreedor, quien en ese caso pierde la acción contra los codeudores, los garantes y los fiadores.
Sí, puede aunque depende del momento en el que pretende desistir y el avance del proceso de consignación. El art.
909 del CCyC regula esta cuestión. La norma regula dos escenarios distintos.
(1) Cuando la consignación fue realizada por el deudor y no fue aceptada por el acreedor, lo consignado aún no salió
del patrimonio del deudor y lo depositado le sigue perteneciendo. Por lo tanto, puede revocar su decisión unilateral
y desistir del pago judicial. No se produce ningún efecto del pago y la relación obligatoria continuará en el estado en
que se encontraba.
(2) Cuando la consignación ya fue aceptada por el acreedor o declarada válida por sentencia, el deudor solo puede
desistir y llevarse lo depositado con la conformidad del acreedor, dado que allí lo consignado tiene carácter de pago
y sería irrevocable unilateralmente. Cuando el acreedor acepta que el deudor retrotraiga su voluntad, el acreedor no
podrá aprovecharse de las garantías o de las obligaciones que mantenía con codeudores o fiadores (o sea: el
acreedor puede aceptar que el deudor desande el camino del pago, pero esa decisión no afecta a los codeudores o
fiadores del deudor, quienes para ellos ese pago ya produjo efectos liberatorios)
Consignación extrajudicial La consignación extrajudicial es un procedimiento que realiza el deudor con intervención
de un escribano de registro (es decir, no solo quien tiene título universitario de escribano, sino que además se
desempeña como titular o adscripto de un registro y ejerce su función fedataria con autorización estatal). Es un
mecanismo más rápido y con menos costos en comparación con la vía judicial. Es una especie del género pago por
consignación (persigue, en esencia, los mismos efectos que la judicial) y es también facultativa.
La consignación extrajudicial es una novedad del Código Civil y Comercial. Es una vía instrumental que permite la
liberación del deudor sin acudir a un tribunal de justicia.
Las diferencias más importantes con la consignación judicial son tres: (a) que solo puede acudirse a la extrajudicial
cuando la obligación es dineraria (art. 910 del CCyC). Las obligaciones de dar no son consignables, (b) que requiere la
intervención de un escribano público con registro; (c) no puede utilizarla un tercero con ius solvendi.
Requisitos de admisibilidad.
(1) Que se verifique alguno de los escenarios que habilitan la consignación judicial: los regulados en el art. 904 del
CCyC: acreedor en mora; incertidumbre sobre la persona del acreedor, imposibilidad de realizar un pago seguro y
válido por causa no imputable, etétera.
(3) Que el deudor esté en estado de cumplir la prestación. Los terceros con ius solvendi no pueden utilizar esta vía
[Pizarro– Vallespinos].
(4) Que el pago reúna todos los requisitos que hacen a su exactitud (identidad, integridad, localización espacial y
temporal).
a) Primero, el deudor debe notificar previamente al acreedor, en forma fehaciente, del día, la hora y el lugar en que
será efectuado el depósito.
b) Luego, el deudor realiza el depósito de la suma debida con más los intereses devengados hasta el día del depósito;
lo deposita ante un escribano de registro.
c) El depósito debe ser notificado fehacientemente al acreedor por el escribano dentro de las cuarenta y ocho horas
hábiles de realizado; si es imposible practicar la notificación (por ejemplo, no se conoce el domicilio del acreedor, o
no se lo logra hallar para comunicarle el depósito), el deudor debe consignar judicialmente.
Una vez que el acreedor es notificado por el deudor del día, hora y lugar en el que se hará el depósito, puede dentro
de los cinco días hábiles:
a) aceptar el procedimiento y retirar el depósito, estando a cargo del deudor el pago de los gastos y honorarios del
escribano. Esta solución es contraintuitiva y en buena medida injusta: es el acreedor que al aceptar la consignación
reconoce que fue su conducta la que generó la necesidad de acudir a un escribano. Debiera ser el acreedor y no el
deudor quien soporte en este caso los gastos de honorarios [Pizarro-Vallespinos].
b) rechazar el procedimiento y retirar el depósito, estando a cargo del acreedor el pago de los gastos y honorarios
del escribano. Tal sería el caso en el que luego en juicio reclamará un importe mayor por considerar insuficiente lo
que retiró, o exigir la repetición de lo pagado por gastos y honorarios por considerar que no estaba en mora o ambas
cosas. De ello debe hacer reserva de su derecho, so pena de considerar liberatorio desde el día del depósito. Para
demandar tiene un término de 30 días de caducidad, computados desde la reserva (art. 912 del CCyC).
c) rechazar el procedimiento y el depósito, o no expedirse. En ambos casos el deudor puede disponer de la suma
depositada para consignarla judicialmente. La norma nada dice, pero se entiende que en este caso es el deudor
quien debe pagar los honorarios del escribano por la vía frustrada que decidió intentar.
Mora:
La mora es el incumplimiento material jurídicamente relevante. Pizarro y Vallespinos la definen como el retraso
imputable al deudor que no quita la posibilidad de cumplimiento tardío. Es una situación dinámica y transitoria en la
que el deudor o bien cumplirá en forma tardía, o bien hará ofertas reales de cumplimiento, o bien renuncia del
acreedor a los derechos que emergen de la mora o bien por incumplimiento absoluto (sobrevenido al estado de
mora)
Para que la mora se configure como tal, es necesario que estén presentes tres elementos:
El retardo o demora en el cumplimiento [elemento material] Este recaudo se verifica cuando el deudor no realiza el
comportamiento que le adeuda al acreedor en el tiempo en que debía verificarse. El retraso es transitorio dado que
la obligación todavía puede ser cumplida por el deudor. ¿Alcanza el retardo parar configurar la mora? Según la
doctrina más moderna, no: no hay mora sin retardo, pero puede haber retardo sin mora (dado que esta última
requiere un factor de imputación subjetivo u objetivo, y en algunos casos, también una interpelación).
• ¿Qué efectos produce la simple demora sin mora?: el derecho del acreedor a pedir el cumplimiento tardío
específico de lo debido; la facultad del acreedor de suspender el cumplimiento de su prestación en un contrato
bilateral, la iniciación del cómputo de un plazo de caducidad, etc.
Para que exista mora no alcanza únicamente el retardo o elemento material: se necesita que esa demora sea
imputable -objetiva o subjetivamente- al deudor para provocar los efectos que de ella derivan. Se aplica aquí un
factor de atribución subjetivo (dolo o culpa) u objetivo (garantía, equidad, deber de seguridad, etc.). La mora
objetiva es la más frecuente y el factor de atribución subjetivo queda reducido a los casos de obligaciones de
medios.
• En las obligaciones de medios, el deudor se libera probando su no culpa; es decir, que adoptó la diligencia debida.
• En las de resultado, el deudor debe probar la ruptura del nexo causal: caso forutito, culpa de la víctima, de un
tercero por quien no debe responder, o imposibilidad de cumplimiento.
Constitución en mora (sistemas) El deudor debe ser constituido en mora, algo que se produce automáticamente por
el transcurso del tiempo, o mediante un requerimiento expreso del acreedor.
Sistema de la mora automática (mora «ex re») Se produce por el solo paso del tiempo, sin que sea necesario que el
acreedor realice ningún requerimiento o interpelación al deudor. Este sistema es el que opera por defecto, y el otro
sistema es excepcional.
Nuestro Código Civil y Comercial adopta en el art. 886 a la mora automática como principio rector. Operado el
vencimiento de la obligación, el deudor estará en mora sin que sea necesaria interpelación o requerimiento alguno.
Este sistema se aplica principalmente en obligaciones de exigibilidad inmediata, las sujetas a un plazo determinado
cierto (se conoce de antemano cuándo vence) o incierto (no se sabe de antemano cuándo ocurrirá el hecho futuro y
necesario). También es aplicable a los ilícitos (art. 1748 del CCyC).
El art. 887 del CCyC regula dos excepciones al sistema de la mora automática:
Las obligaciones sujetas a plazo tácito son aquellas en la que el plazo no está expresamente determinado, pero
resulta (es decir, se puede inferir) tácitamente de la naturaleza y circunstancias de la obligación, en la fecha que
conforme a los usos y la buena fe debe cumplirse.
• ¿Qué solución se adopta en este caso? El gran problema en este supuesto es que la ley no dice cuál es la solución:
solo dice que no se aplica la mora automática pero nada más (no dice, por ejemplo, que hay que interpelar). La
doctrina mayoritaria considera que en estos casos el acreedor debe interpelar al deudor para constituirlo en mora.
• Ejemplo: Los autores dan el ejemplo de una compraventa de un vehículo en el que el rodado va a ser entregado
por el vendedor el día que el acreedor lo exija, por lo que es obvio que, una vez que el adquirente del vehículo fija la
fecha de cumplimiento, recién allí se estará en condiciones de constituir al deudor en mora.
• Otros autores dan el caso del depositante que puede exigir la cosa antes del vencimiento, o el comodato en el que
el comodante también puede pedir la restitución de la cosa en cualquier momento. Se requiere en ambos casos,
para que haya mora, una interpelación
La segunda excepción: obligaciones sujetas a plazo indeterminado propiamente dicho (art. 887.b del CCyC)
Un plazo es indeterminado cuando las partes no lo fijaron expresamente. Y es indeterminado propiamente dicho
cuando la indeterminación es absoluta (no hay ninguna pauta del cual extraerlo o inferirlo) y se requiere la
intervención de un juez para fijarlo. Tal el caso donde se tomó en cuenta un acontecimiento no forzoso con la
finalidad de diferir los efectos del acto, pero sin condicionarlos, como ocurre con el pago a mejorfortuna.
• ¿Qué solución se adopta en este caso? En este supuesto, el juez a pedido de parte lo debe fijar mediante el
procedimiento más breve que prevé la ley local, salvo que el acreedor opte por acumular las acciones de fijación de
plazo y cumplimiento, en cuyo caso el deudor queda constituido en mora en la fecha indicada por la sentencia para
el cumplimiento de la obligación.
¿Y si no está claro si es de plazo tácito o indeterminado propiamente dicho? En caso de duda: entre las dos
excepciones (plazo tácito o indeterminado propiamente dicho), se presume iuris tantum que es de plazo tácito.
Sistema de la mora por interpelación (mora «ex persona») Esta modalidad requiere un acto del acreedor
denominado interpelación para que el deudor quede constituido en mora.
¿Qué es la interpelación?
La interpelación es una declaración de voluntad, unilateral, no formal y recepticia, que facultativamente el acreedor
le dirige al deudor, por la cual le reclama en forma categórica el cumplimiento de una prestación exigible. Es una
intimación; un requerimiento.
Es:
• Potestativa, dado que el acreedor no está obligado a ejercitarla y es un derecho que integra su crédito. Puede o no
usarla en su interés.
• Unilateral, dado que se perfecciona co la sola voluntad del acreedor que emite la declaración.
• Recepticia, dado que está destinada a ser conocida por su destinatario y solo produce sus efectos desde el
momento en que llega a conocimiento del deudor.
• No formal, no está sujeta a forma ni solemnidad de ningún tipo, puede por ende serrealizada judicial o
extrajudicialmente, en forma escrita o verbal.
• Exigencia categórica de cumplimiento, debe contener una manifestación expresa, positiva, circunstanciada,
categórica, coercitiva e inequívoca en virtud de la cual el acreedorle reclama a su deudor el cumplimiento de aquello
que adeuda.
Forma de la interpelación La interpelación puede ser:
• JUDICIAL cuando se realiza mediante la intervención de un Tribunal de Justicia, lo que ocurre, por ejemplo, cuando
la intimación de pago es realizada por un oficial de justicia al notificar una demanda ejecutiva u ordinaria.
• EXTRAJUDICIAL cuando es efectuada sin intervención de autoridad judicial. Es la forma más frecuente: por
ejemplo, una carta documento que garantiza luego su sencilla acreditación. También puede utilizarse un telegrama
colacionado, un acta notarial, etc
Los requisitos intrínsecos son aquellos que definen el contenido propiamente dicho de la interpelación:
1. Debe ser un reclamo categórico, dado que no es una mera invitación o pedido simple de cumplimiento, menos
aún una sugerencia o recordatorio. 2. Debe ser un requerimiento adecuado en objeto modo y tiempo. 1. Debe
reclamarse la prestación debida (y no otra distinta);
2. . Debe serformulada después de que la prestación se torne exigible; y
3. Debe remitirse al domicilio del deudor o al lugar que permita su efectivo conocimiento;
4. Debe exigir el tipo de cumplimiento que fue pactado o que determina la ley y debe, además, tratarse de un
cumplimiento posible (no puede, por ejemplo, pedírsele que cumpla en las próximas 5 horas hábiles).
5. Finalmente, debe ser circunstanciado dado que debe indicar la información sobre el tiempo y el lugar donde
debe verificarse la prestación.
La interpelación requiere:
• La cooperación del acreedor, para que el deudor pueda cumplir (por caso, presentándose en el lugar para recibirla
prestación);
• De tratarse de obligaciones recíprocas, el acreedor que interpela no debe estar en mora o, en su caso, debe ofrecer
al deudor cumplir con la prestación correlativa, salvo que sea a plazo y todavía no esté vencido.
Ejemplo de interpelación por carta documento en obligación de plazo tácito Restitución de una cosa prestada
cuando las partes no pactaron el plazo de devolución (comodato precario)
La mora produce ciertas consecuencias que el deudor moroso debe asumir. Entre ellas podemos mencionar:
1. El acreedor cuenta con las acciones de responsabilidad contra el deudor incumplidor, por lo que puede:
2. Hacer ejecutar la prestación por otro a costa del deudor (Art. 730 inc. b)
3. Reclamar la satisfacción de su interés por medio de un equivalente pecuniario (el id quod interés o contravalor
económico de la prestación debida; art. 730 inc. c)
Siempre puede acumular la ejecución (forzada, por otro o indirecta) con la indemnización de los daños. (efectos de la
mora del deudor)
1. Traslación de los riesgos. La mora traslada los riesgos del contrato que se fijan definitivamente en el incumplidor.
Por ejemplo, en las obligaciones de dar, los riesgos que pueda sufrir la cosa que debe entregarse deben ser
soportados por el deudor moroso (quien no puede invocar fuerza mayor o caso fortuito).
2. El acreedor puede solicitarla resolución del contrato. Cuando un contrato tiene prestaciones recíprocas, se
entiende implícita la facultad de resolver las obligaciones que de ellos emergen cuando uno de los contratantes
no cumple su compromiso.
3. El deudor no puede invocar la teoría de la imprevisión, regulado en el art. 1091 del CCyC. Si el deudor ya
estuviese en mora, las consecuencias de la alteración extraordinarias que la norma menciona ya no le son ajenas.
4. Cláusula penal, la mora importa el presupuesto esencial para que opere la cláusula penal (art. 792 del CCyC).
¿Cuándo cesa la mora?
1) El pago efectuado por el deudor (voluntario o por consignación). El pago pone fin al estado de mora y cesa
los efectos que de ella genera. El pago, como tal, debe ser total, comprensivo de la prestación y también de
la indemnización del daño moratorio (intereses, si fuera una obligación dineraria).
2) La denominada “purga de la mora”: el deudor realiza una oferta real de pago al acreedor, efectiva e íntegra,
que el acreedor-si se niega injustificadamente a recibirla- puede estar en mora. (eximición de los efectos de
la mora)
3) Por la renuncia que el acreedor hace a valer los efectos que produce la mora. Puede ser expresa o tácita
pero debe ser inequívoca y apreciada con criterio restrictivo. Por ejemplo, si el acreedor voluntariamente le
brinda un nuevo plazo para cumplir
4) Cuando se configura la imposibilidad absoluta de cumplimiento. O sea, cuando la prestación deviene
imposible luego de que el deudor se encontraba en mora, y por lo tanto el acreedor pierde interés en su
cumplimiento tardío. Cuando ello ocurre, la obligación principal modifica su objeto y se transforma en la de
pagar indemnización de daños.
Caso fortuito: (art. 955 y 1730 CCyC) El caso fortuito es un hecho que no ha podido ser previsto o que, habiendo sido
previsto, no ha podido ser evitado. El caso fortuito o fuerza mayor exime de responsabilidad al autor del hecho ilícito
extracontractual (excepto disposición en contrario; art. 1730) y libera al deudor sin responsabilidad cuando el caso
produce la imposibilidad sobreviniente, objetiva, absoluta y definitiva de la prestación (art. 955).
En el campo obligacional (contractual) provoca consecuencias fundamentales:
1. extingue la obligación por imposibilidad sobrevenida, sin responsabilidad del deudor (art. 955)
2. exime al deudor de responsabilidad por incumplimiento (art. 1730)
La causa de la no realización de la prestación debida (y de su imposibilidad sobreviniente) se desplaza al casus (caso
fortuito), no siendo razonable ni justo mantener al deudor obligado a cumplir una prestación que ha devenido
imposible fortuitamente ni descargar sobre él consecuencias resarcitorias derivadas de ese hecho.
En el ámbito extracontractual, el caso fortuito exime al responsable al obstar a la configuración del indispensable
vínculo de causalidad entre su conducta y el daño.
TEORIA DE EXNER: El caso fortuito como noción idéntica a la falta de culpa: El caso fortuito es ausencia de reproche
subjetivo al incumpliente o al sindicado como responsable en materia aquiliana. Conforme a este razonamiento, el
incumplimiento es imputable al deudor por dolo o culpa, o no lo es, en cuyo caso estamos en el terreno del caso
fortuito o fuerza mayor. Una concepción netamente subjetiva del casus que se configura cuando el deudor emplea la
diligencia debida y a pesar de ello no obtiene el resultado, lo cual marca una clara identidad entre caso fortuito y
falta de culpa.
Debe mediar caso fortuito: Mientras la prestación sea posible el deudor permanece obligado por lo que el único
límite para su responsabilidad está dado por la imposibilidad de pago generado por el casus. El deudor queda
liberado de la obligación y exonerado de toda responsabilidad civil.
La imposibilidad no debe ser imputable al deudor: Para que opere la extinción de la obligación por imposibilidad
sobrevenida de la prestación es preciso que esta no sea imputable al deudor (art 955 y 1732).
Ausencia de responsabilidad por caso fortuito: No hay extinción obligacional por imposibilidad sobrevenida de la
prestación cual el deudor responde legal o convencionalmente por el caso fortuito (art 1733 inc. a). La asunción
legal o convencional del casus determina que el deudor soporte sus consecuencias operando la transformación de la
obligación incumplida en la de pagar daños y perjuicios.
Prueba de la imposibilidad sobrevenida: Pesa sobre el deudor la alegación y prueba de los extremos que configuran
la imposibilidad sobrevenida de cumplimiento de la prestación (art 1724 in fine).
EFECTOS QUE PRODUCE LA IMPOSIBILIDAD SOBREVENIDA DE LA PRESTACION:
➔ Imposibilidad sobrevenida no imputable al deudor: Provoca la extinción de la obligación y la disolución del
vínculo entre acreedor y deudor (art 955 y 1732). La extinción opera no solo sobre la obligación sino también sobre
su causa generadora quedando disuelto el contrato con ambas partes. La imposibilidad sobrevista actúa como causa
de resolución contractual.
➔ Imposibilidad por causas imputables al deudor: Si la obligación sobrevenida es imputable al deudor, la obligación
no se extingue, tan solo modifica su objeto ministerio legis, en pagar daños y perjuicios (art 955). La misma solución
se produce cuando el deudor se hace responsable convencionalmente por la imposibilidad fortuita de la prestación o
debe asumir tal consecuencia por mandato legal (art 1733 incs. A b y c).
Cesación de la imposibilidad sobrevenida: En caso de operar la cesación de la imposibilidad sobrevenida y el
consecuente desvanecimiento del impedimento se restablece la virtualidad de la obligación. La imposibilidad que era
considerada definitiva, asume el carácter de temporaria. Por ende, el deudor estará obligado a cumplir salvo que su
obligación deba al presente considerarse definitivamente extinguida en relación con el título de la obligación o a su
contenido y siempre que el acreedor tenga interés de cumplimiento.
Antecedentes y aplicaciones
El Código Civil de Vélez (Ley 340) no tenía institución alguna que permitiera la adecuación o revisión del contrato. A
inicios de la década de 1960 la doctrina reclamaba la incorporación de la teoría de la imprevisión, cosa que se haría
finalmente en la reforma de 1968 (Ley 17711), modificando el art. 1198.
La teoría de la imprevisión fue fundamental para lograr soluciones en relaciones contractuales completamente
desequilibradas por los procesos inflacionarios e hiperinflacionarios de la década del 70 (Rodrigazo), 80 y 90 (previo
a la Convertibilidad). Muchas de las soluciones extraordinarias que previó el legislador luego de la crisis del 2001
(incluyendo las leyes de pesificación) debieron ser encuadradas a la luz de la imprevisión, o fueron entendidas como
soluciones particulares derivadas de esta teoría.
¿En qué contratos es posible invocar la imprevisión?
La teoría de la imprevisión no aplica a todos los contratos, sino a: Los contratos onerosos, conmutativos de ejecución
diferida o permanente.
• Son onerosos dado que proporcionan una ventaja a uno de los contratantes a cambio del sacrificio que realiza
para obtenerla (no obtengo algo sino a través de un esfuerzo o sacrificio correlativo).
• Debe ser un contrato oneroso conmutativo, lo que significa que la existencia y entidad de esa ventaja y sacrificio
sean palpables desde el momento mismo en que se celebra el negocio (y no depende de ningún alea o factor de
azar). Los beneficios y sacrificios de otra parte están claros desde el inicio.
• Además, debe ser de ejecución diferida (o sea, de duración en el tiempo, donde hay un intervalo entre la
celebración y el cumplimiento) o de ejecución permanente (el tiempo lo insume la prestación contractual, desde que
comienza a ejecutarse hasta que concluye).
Los contratos aleatorios de ejecución diferida o permanente, cuando la excesiva onerosidad resulte de causas
extrañas a su propia alea. El contrato es aleatorio cuando la relación entre la ventaja y el sacrificio depende de
acontecimientos inciertos (por caso, la renta vitalicia). Para que opere la imprevisión la excesiva onerosidad debe
provenir de un elemento ajeno a ese riesgo o incertidumbre. Este es un escenario sumamente excepcional
El hecho debe ser ajeno al riesgo asumido por la afectada. Todo contrato paritario presupone la asunción y
distribución de riesgos. Las partes podrían incluso asumir expresamente algunos riesgos que, naturalmente, podrían
considerarse imprevisibles y extraordinarios. Ello impide la invocación de la imprevisión.
Excesiva onerosidad sobreviniente. La alteración debe generar que la prestación de una de las partes devenga
excesivamente onerosa. No basta con que sea más grave o "cara" la prestación, sino que debe ser EXCESIVAMENTE y
GROSERAMENTE onerosa (Pizarro y Vallespinos dicen que debe ser desmesurada, exorbitante, intolerable, etc.). La
ventaja debe superar mucho al sacrificio, o a la inversa, alterando la ecuación negocial originalmente contemplada.
Eso significa que aumenta el valor del sacrificio permaneciendo inalterado el de la ventaja, o se mantiene igual el
sacrificio y disminuye la ventaja, o ambos se alteran en sentido inverso.
Efectos
Qué efectos produce la aplicación de la imprevisión Dice el artículo 1091 que la parte afectada «tiene derecho a
plantear extrajudicialmente, o pedir ante un juez, por acción o como excepción, la resolución total o parcial del
contrato, o su adecuación». O sea, los efectos de la aplicación de la teoría pueden ser:
1. Pedir resolución del contrato. La parte perjudicada puede pedir la resolución total o parcial del contrato
cuyo cumplimiento se torno excesivamente oneroso. Puede plantear esto como como una acción
(reclama al juez o jueza que declare resuelto el negocio) o como una defensa (excepción) cuando la otra
parte reclama su cumplimiento.
• 1.a. Restituciones. De proceder la resolución del contrato, las partes deben restituirse lo que mutuamente
recibieron, quedando el afectado eximido de cumplir su prestación (la que devino excesivamente onerosa). Los
efectos de la resolución operan para el futuro, y no alcanza a los efectos ya cumplidos.
• 1.b. Suspensión de los efectos del contrato. La demanda de resolución por imprevisión suspende los efectos del
contrato y si el juez o la jueza hace lugar la sentencia retrotrae sus efectos al momento en que se promovió el
reclamo
2. Pedir el reajuste o adecuación del contrato. El afectado por el hecho sobreviniente (o incluso un tercero
a quien le hayan conferido derechos o asignadas obligaciones resultantes del contrato) puede reclamar
no solo la resolución del contrato sino también el reajuste. Puede hacerlo como acción o defensa frente
a un reclamo de cumplimiento. Se trata de un pedido para que el juez o jueza modifique el contenido de
la prestación de modo de que no sea ruinoso para el deudor; no se trata de convertir un mal negocio a
uno bueno ni de hacer perfecto a un contrato que no lo era. La clave es la prudencia y el realismo:
limitarse a eliminar la injusticia que generó el hecho extraordinario. Se evalúa caso por caso
Si bien hay alguna similitud entre el caso fortuito y el hecho que puede motivar la imprevisión ("alteración
extraordinaria de las circunstancias"), existen diferencias sustanciales:
1) En cuanto a la naturaleza del hecho: el caso fortuito es tal cuando es el hecho imprevisible, inevitable y ajeno al
deudor o agente. Lo que motiva la imprevisión, en cambio, es un cambio de las circunstancias existentes al momento
en que se celebró un contrato. Ese cambio tiene que ser sobreviniente, imprevisible (aquí, tal vez la similitud) y
extraordinario. Pero cuidado: en la imprevisión el hecho debe generar un efecto concreto: una gran dificultad para
cumplir la prestación convenida (sin que sea imposible, como ocurriría con el caso forutito).
2) En cuanto al ámbito de aplicación de la figura: el caso fortuito se aplica a cualquier vínculo obligacional, salvo
disposición legal en contrario. La imprevisión tiene un marco mucho más acotado: se aplica solo a contratos
conmutativos de ejecución diferida o permanente o a contratos aleatorios cuando la excesiva onerosidad resulta de
causas ajenas a su propia álea.
3.1. Sea la responsabilidad por el incumplimiento de una obligación o por incumplir el deber genérico de no dañar
(hecho ilícito extracontractual), el caso fortuito libera al deudor. En el primer caso, el deudor se libera si el "casus"
genera la imposibilidad de cumplimiento (art. 955 CCyC); en el segundo, el caso fortuito rompe el nexo causal que
existe entre el hecho del agente y el daño ocasionado.
3.2. La imprevisión no libera al deudor sino que lo faculta a pedir la nulidad total o parcial del negocio o su
readecuación.
El artículo 790 del CCyC define a la cláusula penal como aquella por la cual una persona, para asegurar el
cumplimiento de una obligación, se sujeta a una pena o multa en caso de retardo o no ejecutar la obligación. La
cláusula penal, entonces, funciona como un modo de valuar convencionalmente el daño antes del incumplimiento
de la obligación: las partes dicen cómo va a resarcir el deudor el incumplimiento de su obligación.
• Un ejemplo: Ana le alquila a María un inmueble y acuerdan que se lo va a devolver el 2 de septiembre de 2021 y
que, por cada día de retardo en esa devolución, María pagará $1000.
puede consistir en cualquier tipo de prestación: la entrega de una suma de dinero, de una cosa o la realización de
una actividad o abstención. Puede ser una única prestaciones o varias prestaciones escalonadas, sea a favor del
acreedor o incluso de un tercero. «A debe devolverle un libro a B pasado mañana; si no lo hace, le pagará $30 por
día a C» [art. 791]
De la clasificación entre cláusula penal moratoria y compensatoria surgen dos ideas muy importantes:
1) Que la acumulación de la pena con el cumplimiento de la prestación solo es posible con la cláusula penal
moratoria. No cuando es compensatoria salvo pacto en contrario 2) La cláusula penal compensatoria usualmente es
un pago único, en tanto que la moratoria importa prestaciones periódicas, duraderas, que se devengan por día o
año.
En la práctica, uno y otro tipo de cláusula penal pueden operar de modo similar. A veces un incumplimiento se
verifica de modo relativo en un inicio y luego se transforma en absoluto y definitivo, por lo que puede devengarse un
tipo de cláusula al inicio (moratoria) y luego devengarse la otra (compensatoria).
La función compulsiva se verifica por que la cláusula penal es una pena privada que crea en el deudor una
motivación especial para cumplir y evitar su aplicación. Esto se verifica cuando el monto de la pena es superior al
resarcimiento que podría obtener en juicio por los daños derivados del incumplimiento.
incumplimiento. La función indemnizatoria se verifica cuando las partes, a través de ella, pretenden liquidar
convencionalmente los daños previstos en el incumplimiento de la obligación. No solo permite al acreedor percibirla
sin necesidad de acreditar un daño efectivamente sufrido, sino que esa pena le impide reclamar otro daño (art. 793
del CCyC).
Algunos autores hablan también de una función resolutoria. Dado que si se pacta una cláusula penal compensatoria,
el acreedor puede demandar la prestación principal incumplida o bien reclamar el monto establecido en la cláusula
penal. Si hace esto último es evidente que está poniendo fin a la obligación principal. Otros autores -como Pizarro y
Vallespinos- dicen que eso no es así y que la cláusula penal compensatoria confirma y no resuelve el negocio, y lo
que ocurre es que la pena sustituye a la prestación original.
SUBSIDIARIA, dado que posee el mismo carácter secundario que la indemnización de daños y es sustitutiva de la
obligación principal (compensatoria), no pudiéndose acumular a ella a menos que la pena se haya pactado por el
mero retardo en la ejecución (moratoria). En esta última -prevista para el incumplimiento relativo, todavía posible y
jurídicamente útil— el acreedor puede pedir la prestación y la pena, dado que ésta pretende resarcir el daño
moratorio (y no sustituir al valor económico de la prestación principal). Es CONDICIONAL, porque su reclamo está
subordinado al incumplimiento relativo o absoluto de la prestación principal.
PREVENTIVA, dado que se acuerda antes de que ocurra la situación indeseada para el acreedor, fijando las
consecuencias que se derivarán del incumplimiento.
SUBSIDIARIA, dado que posee el mismo carácter secundario que la indemnización de daños y es sustitutiva de la
obligación principal (compensatoria), no pudiéndose acumular a ella a menos que la pena se haya pactado por el
mero retardo en la ejecución (moratoria). En esta última -prevista para el incumplimiento relativo, todavía posible y
jurídicamente útil— el acreedor puede pedir la prestación y la pena, dado que ésta pretende resarcir el daño
moratorio (y no sustituir al valor económico de la prestación principal).
CONDICIONAL, porque su reclamo está subordinado al incumplimiento relativo o absoluto de la prestación principal.
Es PREVENTIVA, dado que se acuerda antes de que ocurra la situación indeseada para el acreedor, fijando las
consecuencias que se derivarán del incumplimiento. Es DEFINITIVA si la CP se torna exigible es para el acreedor un
derecho incorporado a su patrimonio. Es de interpretación restrictiva. Solo hay acuerdo en la medida en que surja
claramente que fue estipulada y debe ser interpretada y aplicada con criterio restrictivo.
Elemento objetivo
Desproporción entre el monto de la pena y la gravedad del incumplimiento, teniendo en cuenta el valor de las
prestaciones y demás circunstancias del caso
Elementos subjetivos
El primero: la situación de inferioridad del deudor (la ligereza, la necesidad, su inexperiencia). El segundo: que el
acreedor de la pena tome provecho de esa situación de inferioridad
Los casos particulares de cumplimiento parcial e irregular [art. 798 del CCYC]
• Si hubo cumplimiento parcial o irregular. La inmutabilidad de la pena no aplica cuando hay cumplimiento parcial o
irregular de la obligación. Según el art. 798 del CCyC si el deudor cumple parte de la obligación o lo hace de modo
irregular o fuera del lugar o del tiempo, y el acreedor la acepta, la pena debe disminuirse proporcionalmente.
• Si hubo incumplimiento doloso, dicen algunos autores, el deudor no puede limitar su responsabilidad al pago de la
pena. En tal caso el acreedor podría reclamar otros daños
Si se trata de una cláusula penal compensatoria, ante el incumplimiento absoluto el acreedor TIENE QUE ELEGIR: o
pide el cumplimiento de la obligación, o pide la multa, pero no puede las dos cosas dado que una sustituye al valor
económico de la otra y a todo otro daño que sufra. Es el acreedor quien elige libremente.
• EXCEPCIÓN a esta regla: que haya pacto en contrario donde se permita acumular la prestación y la pena
compensatoria. Acá la cláusula penal pasa a ser compulsiva y punitoria. El juez deberá evaluar que la situación no se
torne abusiva.
Si se trata de una cláusula penal moratoria, ante el incumplimiento relativo (defectuoso, retardo, mora, etc.), dado
que el cumplimiento es aun posible y útil, el acreedor puede reclamar ambas cosas: la prestación (que todavía es
posible y le interesa) y también la pena, dado que ésta última sustituye al daño moratorio y no a la prestación. Si la
prestación principal deviniera imposible, puede pedir la indemnización por incumplimiento y además la cláusula
penal moratoria
En principio, sí. Imaginemos el caso en que se pacta una pena moratoria de $3.000 por día de retardo en escriturar
un inmueble y se pacta además una compensatoria por incumplimiento definitivo de U$D5.000. Puede el acreedor
cobrar la cláusula penal moratoria devengada durante los días en que debía escriturarse y luego cobrar la cláusula
penal compensatoria que sustituye a los daños generados por el incumplimiento definitivo. O sea, son acumulables
si el incumplimiento definitivo (devengando la cláusula penal compensatoria) es precedido por un estado previo de
mora (que devenga cláusula penal moratoria)
El patrimonio
El patrimonio es un atributo de la personalidad; es una noción intelectual que comprende a los bienes actuales que
posee su titular como también a los que adquiera en un futuro. Es una universalidad (no interesa qué bienes lo
componen; siempre es idéntico a sí mismo); es necesario (toda persona tiene un patrimonio, aunque no tenga
bienes); es único, es inenajenable (se pueden transmitir los bienes, pero no el patrimonio).
El patrimonio está compuesto por un activo que son los derechos patrimoniales (aquellos que tienen base en
relaciones jurídicas de contenido económico). Los derechos que carecen de contenido económico (los de la
personalidad, los de familia, etc.), no forman parte del patrimonio. Algunos autores consideran al pasivo como parte
integrante del patrimonio.
Si una persona tiene un departamento, es titular de un fondo de comercio y tiene unas acciones en una empresa,
pueden evaluarse todos esos derechos de modo individual o unificarlos en un único titular bajo una noción de
“patrimonio”. La función de identificar un patrimonio como conjunto de derechos de un mismo titular radica en que
ese patrimonio responderá por las deudas de ese sujeto titular, cualquiera sean los derechos actuales o futuros que
lo compongan.
Se dice que el patrimonio del deudor es la garantía común de los acreedores. ¿Qué significa esto? La deuda y la
responsabilidad constituyen dos fases de un mismo fenómeno: el derecho del acreedor que tiene, en una primera
etapa, se plasma en un poder de exigir un determinado comportamiento; producido el incumplimiento, la fase de
responsabilidad otorga al acreedor un poder de agresión patrimonial orientado a satisfacer su interés de modo
específico o por equivalente. O sea: el poder de agresión del acreedor se ejerce no contra la persona del deudor,
sino contra su patrimonio.
2) Otros autores hablan de la garantía del derecho de crédito en sí mismo en cuanto constituye un medio que
asegura su cumplimiento.
3) Otros dicen que es una limitación a la responsabilidad del deudor, dado que se la restringe al ámbito patrimonial
sin afectar su persona y libertad.
4) Finalmente, quienes piensan -como Pizarro y Vallespinos- que se trata de una manifestación de la responsabilidad
patrimonial y universal del deudor, quien responde con todos sus bienes actuales y futuros considerados en su
totalidad.
2) el deudor responde con todos sus bienes presentes y futuros, salvo aquellos que estén excluidos por ley (Art. 242
y 743 del CCyC). La suerte del acreedor depende del contenido de ese patrimonio (un deudor insolvente no logrará
satisfacer su interés) y sus prerrogativas incluyen facultades para asegurar la capacidad de pago, o impedir que
disminuya o desaparezca.
3) todos los acreedores concurren en situación paritaria frente al patrimonio del deudor, salvo que medien causas de
preferencia.
4) Tratándose de patrimonios especiales autorizados por la ley (por ejemplo, el de la persona declarada ausente con
presunción de fallecimiento durante la prenotación; el de un fideicomiso, el de una sociedad unipersonal), la
garantía comprende todos los bienes que lo integran.
ARTÍCULO 242.- Garantía común. Todos los bienes del deudor están afectados al cumplimiento de sus obligaciones y
constituyen la garantía común de sus acreedores, con excepción de aquellos que este Código o leyes especiales
declaran inembargables o inejecutables. Los patrimonios especiales autorizados por la ley sólo tienen por garantía
los bienes que los integran
ARTÍCULO 743.- Bienes que constituyen la garantía. Los bienes presentes y futuros del deudor constituyen la garantía
común de sus acreedores. El acreedor puede exigir la venta judicial de los bienes del deudor, pero sólo en la medida
necesaria para satisfacer su crédito. Todos los acreedores pueden ejecutar estos bienes en posición igualitaria,
excepto que exista una causa legal de preferencia
Límites al principio general: los bienes inembargables del art. 744 del CCyC
1) Bienes inembargables:
El CCyC determina qué bienes son inembargables e insusceptible de ser ejecutados por los acreedores (Art. 744):
a) las ropas y muebles de uso indispensable del deudor, de su cónyuge o conviviente, y de sus hijos;
b) los instrumentos necesarios para el ejercicio personal de la profesión, arte u oficio del deudor;
c) los sepulcros afectados a su destino, excepto que se reclame su precio de venta, construcción o reparación;
d) los bienes afectados a cualquier religión reconocida por el Estado;
e) los derechos de usufructo, uso y habitación, así como las servidumbres prediales, que sólo pueden ejecutarse en
los términos de los artículos 2144, 2157 y 2178;
f) las indemnizaciones que corresponden al deudor por daño moral y por daño material derivado de lesiones a su
integridad psicofísica (Art. 1746 del CCyC).
g) la indemnización por alimentos que corresponde al cónyuge, al conviviente y a los hijos con derecho alimentario,
en caso de homicidio; esta hipótesis está regulada en el art. 1745 inciso “b”.
h) los bienes declarados inembargables o excluidos por otras leyes, sustanciales o procesales y provinciales. Acá
podemos incluir a:
1) salarios o indemnizaciones laborales que solo admiten embargos parciales de hasta un 10% si la remuneración o la
indemnización no supera el doble del valor de un SMVyM y de hasta un 20% si su cuantía excede esa proporción (art.
120 de la Ley 20744 de contrato de trabajo);
(2) jubilaciones, pensiones y retiros, salvo si la deuda es por alimentos;
(3) bienes gravados a favor del Banco Hipotecario Nacional con el fin de obtener una vivienda propia o inmuebles
adquiridos con préstamos de los organismos de previsión social;
(4) las indemnizaciones por enfermedades y accidentes de trabajo (art. 15 de la Ley 24.557);
(5) en la quiebra, el fallido queda desapoderado de sus bienes existentes a esa fecha y de los que adquiera hasta la
rehabilitación. Sin embargo, quedan al margen de dicho desapoderamiento -y al margen de la ejecución de los
acreedores- los bienes inembargables y las indemnizaciones que corresponden al fallido por daños materiales o
morales a su personas.
2) La vivienda familiar La vivienda no es susceptible de ejecución cuando está afectado al régimen previsto por
el CCyC en los artículos 244 a 256 por su totalidad o hasta una parte del valor. Para que ello ocurra debe
estar sometida a publicidad registral. Solo operan las excepciones del art. 249 (expensas comunes,
impuestos, tasas, contribuciones que gravan al inmueble; obligaciones con garantía real sobre el inmueble
constituidas de conformidad a lo normado en el art. 250; obligaciones que tienen origen en construcciones o
mejoras del bien; obligaciones alimentarias a cargo del titular, a favor de sus hijos menores de edad,
incapaces o con capacidad restringida. Los frutos del inmueble (v.gr., los alquileres) son embargables si no
resultan indispensables para satisfacer necesidades de los beneficiarios.
Quiénes son los beneficiarios de esta protección:
el constituyente, el cónyuge o conviviente, sus ascendientes o descendientes y en defecto de ellos, sus
parientes colaterales dentro del tercer grado que convivan con el constituyente (art. 246 y 247). ¿Y si se
subasta? Si se subasta el inmueble por algún acreedor autorizado (e.g., el consorcio, sobre las expensas), el
remanente que pudiera quedar no es embargable ni ejecutable. Se le entrega al deudor
3) El beneficio de competencia
El beneficio de competencia es el que se concede a ciertos deudores para pagar “lo que buenamente
puedan, según las circunstancias y hasta que mejoren de fortuna” (Art. 892). Se funda en razones
humanitarias y de equidad, asentadas en un vínculo familiar o jurídico preexistente. Es una excepción a la
garantía común y a la integridad del pago: sustrae bienes de la ejecución y limita el deber de prestación hasta
lo que puedan cumplir.
A quién se le reconoce:
1) Ascendiente (padre y madre); colaterales hasta el segundo grado (hermano y cuñado), si no han incurrido en
causales de indignidad
2) Cónyuge o conviviente
3) Donante, en cuanto a hacerle cumplir la donación.
Efectos: 1) El deudor debe cumplir la prestación en función de sus concretas posibilidades de pago; 2) El deudor
continúa obligado por el saldo impago hasta que mejore de fortuna y esté en condiciones de pagar toda la deuda.
Por eso el beneficio es un plazo de gracia indeterminado cuyo vencimiento debe fijarlo un juez; 3) El beneficio es
personalísimo e intransmisible; 4) El deudor debe demandar judicialmente la concesión del beneficio, acreditando su
legitimación activa y demás circunstancias; 5) En caso de duda, hay que estarse por su improcedencia.
2.1. Acreedores quirografarios y privilegiados No todos los acreedores están en pie de igualdad frente al patrimonio
del deudor común. Hay acreedores quirografarios (comunes, que no tienen ninguna preferencia para cobrar) o
privilegiados (que tienen preferencia a percibir su crédito antes que otros).
Esto es fundamental cuando el patrimonio del deudor es insuficiente para cancelar todas las deudas. Y es muy
relevante en materia de quiebra. Cobran primero los privilegiados y luego, si algo les queda, cobran los
quirografarios. Esto se estudia en la unidad de privilegios
Medidas de tutela
Según los efectos que producen sobre el patrimonio del deudor, las medidas de tutela del crédito son:
1) Medidas cautelares: son medidas judiciales dirigidas a evitar la salida de algún bien del patrimonio del
deudor en desmedro de la garantía colectiva de los acreedores. Acá incluimos al embargo, a la IGB, la
indisponibilidad de un bien, la anotación de litis, la prohibición de innovar, las medidas cautelares innovativa,
la intervención judicial, la prohibición de contratar, entre otras.
¿Qué son las medidas cautelares? Son actos procesales que emanan de un órgano jurisdiccional que se adoptan en
el curso de un proceso (o incluso antes) a requerimiento de los interesados o de oficio, con la finalidad de asegurar
bienes o pruebas, de mantener situaciones de hecho o para seguridad de las personas o para satisfacer necesidades
urgentes. Son un anticipo -que puede o no ser definitivo- de la garantía jurisdiccional de defensa de la persona y
bienes. Busca que la sentencia que se dicte en un futuro (y que eventualmente puede reconocer el derecho del
actor) sea ejecutable y útil.
Requisitos de toda medida cautelar: 1) un derecho verosímil (es decir, que el actor acreedor demuestre
sumariamente que tiene altas chances de ganar el proceso); 2) peligro en la demora (el perjuicio que sufrirá si no se
accede a la medida) y 3) contracautela (una garantía para resarcir los daños que la medida puede generar).
2) Medidas precautorias: Son medidas que tienden a asegurar la existencia y certidumbre del derecho de crédito
aunque no afectan por sí la integración actual o futura del patrimonio del deudor. Ejemplo: documentar el
crédito, reconocimiento de deuda,
Cuando el deudor de una obligación no ejerce los derechos que tiene frente a sus propios deudores, se perjudica la
posición del acreedor de ese deudor, dado que no puede hacer efectivo el pago del crédito que a él le debe (por
caso, porque es insolvente y sabe que lo que sea que obtenga al hacer un reclamo será objeto de medidas de
agresión patrimonial por parte de sus propios acreedores).
¿Qué solución brinda la ley a este problema?
El art. 739 del CCyC regula la denominada acción subrogatoria, indirecta u oblicua. El acreedor de un crédito cierto,
exigible o no, puede ejercer judicialmente los derechos patrimoniales de su deudor si este es remiso en hacerlo y esa
omisión afecta el cobro de su acreencia. El acreedor no goza preferencia alguna sobre los bienes obtenidos por ese
medio .
a) El acreedor subrogante, que es quien promueve la acción subrogatoria con la finalidad de ejercer los derechos que
el deudor tiene frente a terceros que son, a su vez, sus propios deudores.
b) El deudor subrogado, que es el deudor que no hace nada para cobrar sus créditos frente a sus propios deudores.
Es aquel cuya conducta genera el conflicto
El fundamento de esta acción radica en el postulado general del patrimonio como garantía común de los acreedores.
Es una herramienta más del acreedor para percibir su crédito, rompiendo el escollo que genera la inactividad de su
deudor para cobrar sus propios créditos.
Si bien históricamente fue controvertida la naturaleza de esta acción, la doctrina más moderna la considera una
representación legal en interés del representante. Es una institución compleja en la que la propia ley inviste al
acreedor subrogante como representante del deudor subrogado, cuya voluntad es indistinta para el ejercicio de la
acción.
Algo más discutida es la función que se le asigna a esta herramienta. Para muchos es de naturaleza conservatoria
(dado que permite evitar el empobrecimiento del deudor); para otros es ejecutiva (dado que no solo busca lograr el
ingreso de bienes al patrimonio del deudor subrogado sino también cobrarse de ese patrimonio otros créditos) y
otros dicen tiene un propósito mixto.
Caracteres Se trata de una acción individual (la ejerce el acreedor del deudor subrogado, y no se ejerce en procesos
concursales); indirecta (dado que el acreedor subrogante representa legalmente al deudor y reclama frente al
deudor de este último); facultativa (lo obvio: es una herramienta, un derecho o prerrogativa, no una obligación); es
personal (no tiene un derecho real sobre los bienes que incorpora al patrimonio del deudor subrogado) y que no es
de orden público (susceptible de acuerdos privados)
Por regla general, cualquier derecho de naturaleza patrimonial puede ser ejercitado por medio de la acción indirecta
y se verifica el escenario que justifica la vía (deudor con créditos no cobrados e inacción que afecta el derecho del
acreedor). Puede ejercer derechos personales creditorios o también derechos reales (acciones reivindicatorias,
confesoria, entre otros).
Lo que el art. 741 del CCyC excluye del ejercicio de la acción subrogatoria son:
a) los derechos y acciones que, por su naturaleza o por disposición de la ley, sólo pueden ser ejercidos por su titular
(derechos inherentes a la persona, derechos extrapatrimoniales -e.g., derivados del derecho de familia-, derechos
patrimoniales personalísimos -alimentos-, derechos inembargables, etc.);
[1] Un acreedor. El actor que ejerce la acción indirecta debe demostrar que tiene un crédito contra el deudor en
quien se subroga. El crédito debe ser cierto, no siendo necesario que sea exigible y líquido.
[2] El interés legítimo de ese acreedor. El acreedor subrogante debe demostrar que tiene un interés legítimo en el
resultado de la acción. Su carácter de acreedor del deudor, y la acción de este último en el cobro de sus propias
deudas, pueden permitir presumir ese interés o propósito de ejercitar el derecho.
[3] Inacción del deudor subrogado. Este es un requisito fundamental, dado que la acción nace como herramienta
para vencer la pasividad del deudor del acreedor en el cobro de lo que a él mismo le deben. Puede ser que el deudor
haya hecho reclamos que luego abandonó, o que nunca los hizo.
Citación del deudor subrogado El art. 740 del CCyC dispone que el deudor debe ser citado para que tome
intervención en el juicio respectivo. La legislación procesal ahonda en esa regulación y dice que el deudor citado
puede:
2°) Interponer la demanda, en cuyo caso se le considerará como actor y el juicio proseguirá con el demandado. En
este caso, y en el caso en que el deudor hubiere ejercido la acción con anterioridad, el acreedor puede intervenir
como tercero.
1) El tercero demandado puede oponer a la demanda todas las defensas que hubiera podido hacer valer frente a su
propio deudor (el subrogado), dado que es como si hubiera sido demandado por este último (art. 742 del CCyC).
2) El reclamo, de prosperar, alcanzará al total del importe del crédito subrogado (el que el tercero tiene frente al
deudor subrogado) y no se ve limitado por el crédito del acreedor subrogante, incluso si este último es menor.
3) El acreedor subrogante no puede disponer del crédito litigado (no puede transar, hacer remisiones, aceptar pagos,
etc.)
El éxito de la acción no le otorga al acreedor subrogante derecho o preferencia alguna sobre el producido del juicio.
Los bienes obtenidos ingresan directamente en el patrimonio del titular del crédito (deudor subrogado). De allí la
conveniencia de que el acreedor, que hizo todo el esfuerzo, trabe un embargo sobre lo obtenido del ejercicio de la
acción indirecta
Dado que el deudor subrogado sigue siendo el titular del crédito controvertido, puede efectuar actos de disposición
sobre él y actuar como lo que verdaderamente es: dueño del crédito. Si fue citado, sea que se haya presentado o no,
la sentencia hace cosa juzgada contra el deudor subrogado
El art. 736 del CCyC la describe como la acción del acreedor para percibir lo que un tercero debe a su deudor, hasta
el importe del propio crédito. Es una acción que ejerce en beneficio propio, de interpretación restrictiva y utilizable
únicamente en los casos regulados por la ley.
Caracteres
• Excepcional, dado que solo puede utilizarse en los casos en que la ley la concede
• De interpretación restrictiva (ante la duda de si procede, hay que estarse a la respuesta negativa).
Condiciones para el ejercicio de la acción directa Están regulados en el art. 737 del CCyC:
• Que, además, exista una deuda entre el tercero demandado y el deudor del actor (acreedor).
• Que los créditos (el del acreedor frente al deudor, y el del tercero frente al deudor) no deben haber sido objeto de
embargo.
1) Sublocación (art. 1216 del CCyC). Al regular el contrato de locación, el locador tiene acción directa contra el
sublocatario para cobrar el alquiler adeudado por el locatario, en la medida de la deuda del sublocatario.
También puede exigirle el cumplimiento de las obligaciones que la sublocación le impone (incluyendo el
resarcimiento por los daños causados por el uso indebido de la cosa). A la inversa, el sublocatario tiene
acción directa para reclamarle al locador el cumplimiento de las obligaciones asumidas en el contrato de
locación. .
2) Sustitución de mandato (art. 1327 del CCyC). En la sustitución de mandato (art. 1327 del CCyC). El
mandatario puede sustituir en otro la ejecución del mandato y es responsable de la elección del sustituto,
excepto cuando lo haga por indicación del mandate. Si se da la sustitución, el mandante tiene acción directa
contra el sustituto aunque no está obligado a pagarle retribución si la sustitución no era necesaria.
3) Gestión de negocios (art. 1784 del CCyC). El gestor de un negocio ajeno está personalmente obligado frente
a terceros, y solo se libera si el dueño del negocio ratifica su gestión, o asume sus obligaciones; y siempre que
ello no afecte a terceros de buena fe. Luego, el art. 1789 dispone que el dueño del negocio queda obligado
frente a los terceros por los actos cumplidos en su nombre, si ratifica la gestión, si asume las obligaciones del
gestor o si la gestión es útilmente conducida.
4) Renta vitalicia (art. 1605 del CCyC). En el contrato oneroso de renta vitalicia, el tercero beneficiario de la
renta (el acreedor de esa renta) tiene, desde la aceptación, acción directa contra el deudor para procurar el
pago.
5) Costas judiciales. Las leyes locales que regulan los honorarios de abogados les reconocen a los profesionales
acción directa contra el condenado en costas. El abogado acciona directamente contra el condenado en
costas vencido en el juicio (el cual no tiene ningún vínculo negocial con el letrado)
¿Qué efectos produce la acción directa?
En el acreedor
1) La notificación de la demanda produce el embargo del crédito a su favor (art. 738.a del CCyC)
2) Lo obtenido por el éxito de su acción directa ingresa directamente en su patrimonio. 3) El éxito del reclamo tiene
como medida su crédito y a la deuda del tercero demandado.
En el tercero deudor demandado:
El deudor del deudor (demandado en la acción directa) tiene la posibilidad de oponer todas las defensas que puede
tener no solo contra su propio acreedor (deudor citado) sino contra el demandante (art. 738.c del CCyC). Puede,
además, pagar al demandante y quedar liberado frente a su deudor. En el deudor: Cuando el actor cobra del tercero
lo que este último le debía al deudor citado, este último se libera respecto de la deuda que mantenía con el
acreedor.
Único punto en común Derecho de un acreedor para reclamar Derecho de un acreedor para
al deudor de su deudor reclamar al deudor de su deudor
A quién beneficia Al acreedor que la ejerce A todos los acreedores del deudor
subrogado
Límite del reclamo El reclamo prospera hasta el monto El reclamo prospera por la totalidad
menor de lo debido por el deudor del de lo que el tercero demandado debe
deudor y lo que le es debido al al deudor subrogado, aunque el
acreedor crédito del acreedor subrogante sea
menor.
Casos en los que se ejercita Supuestos específicos previstos en la En cualquier escenario en el que se
ley den los requisitos legales (acreencia
frente a un deudor inactivo en el
cobro de sus deudas)
La llamada «subordinación» (art. 2573 CCyC) El CCyC también refiere a los créditos subordinados. ¿Qué son? Son
aquellos en los que se convino postergar el derecho del acreedor hasta el pago total o parcial de todas deudas
presentes o futuras del deudor. La subordinación puede ser pactada también respecto de créditos quirografarios,
por lo que quienes aceptan esta subordinación de sus acreencias pueden cobrar incluso luego del pago de
acreedores comunes
ARTICULO 2575.- Renuncia y postergación. El acreedor puede renunciar a su privilegio. El acreedor y el deudor
pueden convenir la postergación de los derechos del acreedor respecto de otras deudas presentes o futuras; en tal
caso, los créditos subordinados se rigen por las cláusulas convenidas, siempre que no afecten derechos de terceros.
Por ejemplo:
• Ley de Navegación. Art. 23 - Abono de los gastos realizados. Si los propietarios o representantes legales del
buque artefacto naval o aeronave, o sus restos náufragos, no abonan el importe de los gastos realizados, dentro
del plazo que fije la Autoridad Marítima, deberá efectuarse su venta en subasta pública. Por los gastos de
extracción, remoción, traslado a un lugar autorizado, demolición y/o desguace, el Estado Nacional tendrá un
privilegio especial por sobre todo otro tipo de acreencia, derecho o gravamen preexistente sobre dichos bienes.
• Código Aeronáutico. Art. 54. – El privilegio del acreedor hipotecario se extiende a la indemnización del seguro
por pérdida o avería del bien hipotecado y a las indemnizaciones debidas al propietario por daños causados al
mismo por un tercero, as como a sus accesorios, salvo estipulación expresa en contrario. A los efectos
establecidos en este artículo, los acreedores hipotecarios podrán notificar a los aseguradores, por acto
auténtico, la existencia del gravamen
Diferencias:
Solo pueden hacerse valer en un caso Pueden ser invocados y hacerse valer tanto en ejecuciones
de concurso o quiebra del deudor individuales como en procesos de ejecución colectiva.
Los créditos con privilegio general cesan Esto no ocurre en el proceso concursal con algunos privilegios
en la producción de intereses a partir de especiales que quedan al margen de esa suspensión.
la apertura del concurso o de la quiebra
del deudor, dado que se produce la
cristalización del pasivo
Los privilegios generales tienen un Los privilegios especiales tienen un rango superior al privilegio
rango inferior a los generales. general. Cobrará con anterioridad a un acreedor con privilegio
general
Veamos un ejemplo:
Imaginemos que luego de que se cobraron todos los acreedores, hay un remanente de $5000 que debe ser
distribuido entre tres acreedores quirografarios. Juan, que tiene un crédito frente al deudor de $15.000; Micaela,
que tiene un crédito de $20.000 y Martín, con uno de $12.000.
- La base total de las acreencias totaliza $47.000. Sobre ese valor, se calculan los porcentajes de cada acreencia. Así,
Juan tiene el 31,9%, Micaela el 42,5% y Martín el 25,5% respecto de ese total. Finalmente, esos mismos porcentajes
se aplican respecto del saldo a repartir. Juan tiene derecho a cobrar el 31,9% de $5000 ($1.595), Micaela cobrará el
42,5% de $5.000 ($2125) y Martín cobrará el 25,5% de $5000 ($1275).
Fuentes de los privilegios El problema: la insolvencia del empleador y el privilegio de los créditos fiscales Un
trabajador había ganado un juicio laboral por un accidente de trabajo. Su empleador quebró y tuvo que verificar su
crédito en la quiebra para intentar cobrar. Cuando hubo de resolverse el proyecto de distribución, el acreedor invocó
privilegios especiales y privilegios derivados del Convenio 173 de la Organización Internacional del Trabajo. La
Cámara Comercial rechazó su planteo, entre otros motivos, por no resultar ese Convenio de la OIT operativo en el
ordenamiento concursal
Inexistencia de privilegio del acreedor en caso de insolvencia del responsable
Existencia de un crédito cierto y exigible contra el acreedor a la restitución: debe mediar una relación crediticia entre
el retenedor y el propietario de la cosa, acreedor de la restitución. El retenedor debe probar —verosímilmente— su
crédito cierto y exigible, su carácter impago y el nexo entre uno y el otro.
Conexión entre el crédito y la cosa: el crédito —dice la norma— debe haberse generado “en razón de la cosa”. Esto
incluye a los trabajos o gastos motivados por esa cosa, sino también en ocasión de ella (impuestos, mejoras, etc.).
• Ejemplos: el escribano sobre los títulos de propiedad para cobrar un servicio notarial vinculados a esos títulos; el
que construye un edificio o que hizo mejoras, que puede conservarlo; el arquitecto, sobre los títulos usados para
planos; el transportador sobre la carga transportada; los abogados, cuando retienen el producido de la gestión, con
relación al crédito de sus honorarios.
El Código Civil y Comercial reconoce al retenedor un privilegio especial sobre la cosa retenida y sobre las sumas
depositadas o seguridades constituidas para liberarla (art. 2582.d). La Ley de Concursos y Quiebras le asigna al
derecho de retención un privilegio especial, por lo que el retenedor tiene una verdadera posición preferente
respecto de los acreedores quirografarios y con privilegio general, tanto se trate de una ejecución individual como de
una quiebra. Cuando se trata de ejecuciones individuales —las únicas que regula el CCyC, dado que las colectivas
quedan aprehendidas por la Ley Concursal— el privilegio del retenedor prevalece sobre todos los privilegios
especiales incluido el del acreedor hipotecario, si ha comenzado a ejercitarse antes de que nazca ese derecho real
(ver privilegios especiales, en filminas anteriores)
2) Según la naturaleza de la prestación debida: De acuerdo al grado de determinación del objeto, las obligaciones
pueden clasificarse en obligaciones de prestación determinada y en obligaciones de prestación relativamente
indeterminada.
Las obligaciones de prestación determinada son aquellas en las que el objeto está individualizado desde la
génesis del vínculo obligacional (e.g., las que vamos a ver seguidamente: las obligaciones de dar cosa cierta).
En cambio, en las obligaciones de prestación relativamente indeterminada, la prestación provisoriamente no
está individualizada en forma precisa al momento en que nace la obligación. Ello ocurre en un momento
posterior, mediante la llamada elección, individualización u opción que realizan las partes o un tercero. Aquí
estudiaremos a las obligaciones facultativas [arts. 786 a 789], las alternativas [arts. 779 a 785], las obligaciones
de género [art. 762 a 763] y las de dar sumas de dinero [arts. 765 a 772].
6) Según el tipo de interés comprometido Aquí distinguimos obligaciones de medios y obligaciones de resultado.
Las obligaciones de medios son aquellas en las que el deudor cumple con una actividad diligente y apta para
lograr el objetivo perseguido por las partes, aun cuando ese propósito finalmente no se logre (el caso más
gráfico es el médico que hará lo mejor posible para diagnosticar y tratar al paciente, o el abogado o abogada que
hará lo mismo para intentar ganar un pleito).
Las obligaciones son de resultado, en cambio, cuando el objeto consiste en la obtención de un fin que el deudor
le asegura al acreedor y cuya no concreción frustra el interés de este último (por ejemplo, quien no entrega la
cosa que una persona le compró). Las normas que contemplan estas obligaciones están en diversas partes del
Código (art. 774, 1723, entre otros).
Las obligaciones de un solo deudor y acreedor son obligaciones de sujeto singular. Son obligaciones de sujeto
plural o mancomunadas aquellas en las que hay más de un sujeto en uno u otro polo de la relación (o en ambos).
Esta mancomunación puede ser de dos tipos:
(1) Mancomunación disyuntiva: donde la obligación debe ser cumplida por uno de varios sujetos -art. 853- o a
favor de uno de varios sujetos -art. 854-) o;
(2) Mancomunación conjunta o conjuntiva. Aquí distinguimos:
2.a. Obligaciones simplemente mancomunadas,
2.b. Obligaciones solidarias y
2.c. Obligaciones concurrentes
Ejemplo: Micaela le compró a Ana una bicicleta a través de Mercado Libre. Ya le transfirió el dinero y mañana
Ana tiene que entregarle la bici adquirida a Micaela. Laura le compró a Carlos un departamento ubicado en
Sarmiento 1234, 6to “B” de Mar del Plata; al momento del pago del saldo de precio Carlos deberá entregarle el
departamento a la compradora
Si la cosa es susceptible de ser inspeccionada, la recepción implicará una presunción de inexistencia de vicios
aparentes. En cambio, si la cosa mueble no es susceptible de ser inspeccionada al momento de la recepción, el
acreedor tiene un plazo de tres días desde el momento de haberla recibido, vencido el cual se produce la
caducidad del derecho de alegar la existencia de defectos de cantidad, calidad o defectos aparentes (art. 748 del
CCyC).
Sistema Descripción
Para adquirir o constituir un derecho real por acto entre vivos se requiere dos hechos
productores: el título (el acto jurídico que hace las veces de causa mediata de la adquisición,
modificación o extinción de un derecho real y que está revestido de las formalidades exigidas por
la ley); y el modo (la tradición de la cosa: la entrega que el otro recibe y se refleja con un acto
material en el que se otorga un poder de hecho sobre la cosa). Este sistema admite una
Sistema modalidad imperfecta: donde se requiere, además, la inscripción registral para que la transmisión
romanista o del o adquisición sea oponible a terceros.
título y modo
La constitución y transmisión de derechos reales por acto entre vivos opera por el solo
Sistema consentimiento de las partes, no siendo necesaria la tradición de la cosa ni ningún otro hecho
consensualista jurídico. Admite modalidad mitigada (inscripción registral como recaudo de oponibilidad erga
omnes).
constitutiva
¿Qué sistema adopta nuestro Código Civil y Comercial? ¿Qué sistema adopta nuestro Código Civil y Comercial?
Título y modo (tradición). Excepción: prenda con registro (no hay tradición), supuestos de
traditio brevi manu y constituto posesorio, transmisión sucesoria, inscripciones constitutivas
Muebles (e.g. automóviles).
Título + Modo suficiente Sistema del Título y Modo. El título es el acto jurídico revestido de las formas
Efectos entre partes establecidas por la ley que tiene por finalidad constituir o transmitir el derecho real
(art. 1892 del CCyC).
Inscripción registral La inscripción en el Registro de la Propiedad Inmueble es requisito necesario para que
declarativa la transmisión sea oponible a terceros. Opera como una inscripción de tipo
Efectos frente a terceros "declarativa" porque con ella no nace el derecho sino que se da a conocer, se publicita
frente a terceros un derecho preexistente que ya nació entre partes.
Excepciones 1) La hipoteca: dado que solo hay título pero no hay modo. La cosa permanece en
poder del propietario. Se trata de un sistema consensualista mitigado.
2) La prenda con registro: el derecho real nace sin tradición dado que la cosa asegurada
permanece en poder del dueño.
3) La traditio brevi manu y en la constituto posesorio que ocurre cuando lcosa tenida a
nombre de otro y luego ese otro le pasa el dominio; o la situación inversa [por ejemplo.
el inquilino que le compra la propiedad alquilada al locador-dueño o a la inversa) .
Algunas precisiones conceptuales sobre el sistema de título y modo Arts. 750, 1892 y 1893 del CCyC
¿A qué llamamos «título»?
Título es el acto jurídico que, revestido de las formas exigidas por la ley, tiene aptitud para transmitir o constituir un
derecho real (art. 1892 CCyC)
¿Y qué es la tradición?
La tradición es la entrega material de la cosa que hace el tradens(quien la entrega) al accipiens(quien la recibe). Debe
ser una entrega y una recepción libre y voluntaria, sin oposición de terceros. (art. 1924, 1926 CCyC
Efectos de las obligaciones de dar cosa cierta para constituir o transmitir derechos reales
Efectos de las obligaciones de dar cosa cierta para transmitir derechos reales
Frente a terceros Vicisitudes del El conflicto del deudor obligado frente a varios pretensores de la misma cosa.
deudor con otros acreedores que
pretenden la misma cosa
Riesgos
¿Qué es un riesgo? Es la probabilidad de que ocurra un evento dañoso. Es una contingencia, un evento que puede
ocurrir o no, pero que si sucede, genera alguna forma de perjuicio
Pérdidas Deterioros
Destrucción física o material de la cosa en forma total. La La cosa experimenta una alteración intrínseca en su
cosa se torna inaprovechable económicamente, se pierde, estructura que si bien no degrada su esencia, la
desaparece o queda fuera del comercio disminuye en su valor económico
Régimen legal: ¿qué pasa si la cosa que se obligó a dar el Régimen legal: ¿qué pasa si la cosa que se obligó a
deudor al acreedor se pierde? dar el deudor al acreedor se deteriora?
Si se pierde por causa no imputables al deudor: obligación Si se deteriora por causa no imputables al deudor:
se extingue por imposibilidad de cumplimiento, sin obligación se extingue por imposibilidad de
responsabilidad (art. 955 y 1732 del CCyC) cumplimiento, sin responsabilidad (art. 955 y 1732
Si se pierde por causa imputable al deudor: la obligación no del CCyC)
se extingue sino que modifica su objeto y se convierte en la Si se deteriora por causa imputable al deudor: el
de pagar el contravalor económico de la cosa más los daños acreedor no está obligado a recibir la cosa
e intereses deteriorada. Puede optar por: 1) aceptar la cosa
como se encuentra, con disminución del precio y
demandar reparación de daños; 2) reclamar la
modificación del objeto de la obligación por el
contravalor económico de la cosa más la
indemnización de los daños (art. 955); 3) exigir una
cosa equivalente, si la hubiere, con más daños y
perjuicio
Naturales Incrementos inseparables que la Régimen legal: autoriza al deudor a exigir un mayor valor. Si el
cosa recibe por hechos de la naturaleza acreedor no lo acepta, la obligación queda extinguida sin
responsabilidad (art. 752 del CCyC)
Artificiales Provienen del hecho del hombre Mejoras necesarias El deudor está obligado a realizar las mejoras
necesarias, sin derecho a percibir su valor (art. 753 CCyC) Mejoras
útiles Mejoras suntuarias Mejoras de mero mantenimiento El
deudor no tiene derecho a reclamar el valor pero puede retirarlas
en tanto no deterioren la cosa (art. 753 CCyC). Misma solución
que las útiles. Si el acreedor desea conservar una mejora suntuaria
(cuyo retiro no deteriora la cosa), debe pagar su costo Idéntica
solución que las mejoras necesarias (art. 1934.b CCyC
Frutos Objetos que un bien produce, de modo renovable, sin que se altere o disminuya su sustancia (art. 233 del
CCyC)
Según su origen Frutos naturales Producciones espontáneas de la naturaleza, sin intervención activa del
hombre (quien solo los recolecta)
Frutos industriales Se producen con la industria del hombre o por la cultura de la tierra.
Frutos civiles Rentas que la cosa produce.
Solución común Art. Hasta el día de la tradición los frutos percibidos le pertenecen al deudor; a partir de esa
754 del CCyC fecha, los frutos devengados y los no percibidos le corresponden al acreedor.
Arts. 756 y 757 del CCyC Efectos frente a terceros El conflicto del deudor obligado frente a varios pretensores de la
misma cosa
Inmuebles (art. 756 del CCyC) Si varios acreedores son de Muebles (art. 757 del CCyC) Si varios acreedores son
buena fe y a título oneroso, tiene mejor derecho a de buena fe y a título oneroso, tiene mejor derecho a
reclamar la cosa prometida por el deudor reclamar la cosa prometida por el deudor
a) el que tiene emplazamiento registral (título inscripto en a) el que tiene emplazamiento registral precedente, si
el registro) y tradición. se trata de bienes muebles registrables;
b) el que ha recibido la tradición. b) el que ha recibido la tradición, si fuese no
c) el que tiene emplazamiento registral precedente. registrable;
d) en los demás supuestos, el que tiene título de fecha c) en los demás supuestos, el que tiene título de
cierta anterior. (en este último caso, no tiene que ser título fecha cierta anterior.
suficiente: puede ser un simple boleto de compraventa al
que le falta la formalidad exigida por ley)
¿Qué hace el acreedor frustrado? ¿Qué hace el acreedor de título anterior frente a un
(art. 758 del CCyC) acreedor de mala fe que recibió la posesión de la
El acreedor de buena fe frustrado en su derecho (es decir, cosa?
aquel que no recibe la cosa según las reglas enunciadas en la Es decir, qué si alguno de los enlistados en la filmina
filmina anterior) tiene acción contra el deudor de mala fe anterior no recibió la cosa porque la posesión fue
por imposibilidad de cumplimiento y daños y perjuicios. entregada a un acreedor de mala fe de fecha
posterior
La doctrina mayoritaria sostiene que el acreedor de
buena fe de título anterior puede demandar al
acreedor de mala fe que recibió la posesión
invocando la nulidad del acto jurídico por tener un
objeto prohibido(ha tenido por fin perjudicar
derechos de un tercero -arts. 279, 386 del CCyC-)
Obligaciones de dar para restituir, de dar para transferir el uso o la tenencia. Obligaciones de género y relativas a
bienes que no son cosas Arts. 759 a 761
1.b. Deterioro de la cosa no imputable al deudor. El deudor debe restituir la cosa en el estado que se encuentra, y no
asume allí ninguna responsabilidad dado que la pérdida parcial no le es imputable.
2.a. Pérdida de la cosa imputable al deudor. Aquí la obligación de dar cosa cierta modifica su objeto y se convierte en
la de entregar el contravalor económico de la prestación originaria más los daños y perjuicios.
• El caso en que el inquilino tiene que restituir la propiedad alquilada que se destruyó por su negligencia. Su
obligación de restituir la cosa (ahora, de imposible cumplimiento) se transforma en la de pagar el valor de esa
propiedad más los daños y perjuicios
2.b. Deterioro de la cosa imputable al deudor. El deudor devuelve la cosa en el estado en que se encuentra y debe
indemnizar los perjuicios generados por el deterioro
¿Y si la cosa mejora?
Entre que nace la obligación y se paga (con la devolución de la cosa), la cosa puede experimentar modificaciones
intrínsecas que aumentan su valor. Se trata de una situación opuesta a la que subyace a la pérdida y al deterioro.
Rige en este caso el principio res crescit domino: las cosas aumentan para su dueño.
¿Qué es una mejora? El artículo 751 lo define como el aumento del valor intrínseco de la cosa. Es una alteración
material en la estructura de la cosa y que, a raíz de ella, se incrementa su valor económico. Hablamos de, por
ejemplo, mejorar el techo de una casa, construirle un quincho o una pileta, pintarla, etcétera. Siempre circunstancias
intrínsecas y no extrínsecas (v.g. aumenta de valor porque se revalorizó el barrio).
Mejoras naturales:
son incrementos inseparables que la cosa recibe por hechos de la naturaleza, como el aluvión del art. 1959 o la
avulsión del art. 1961. No son indemnizables por aplicación de la regla de que las cosas crecen para su dueño. No
tiene el deudor derecho a percibir o cobrar nada por devolver la cosa mejorada naturalmente. Mejoras artificiales:
son las que provienen del hecho del hombre y que, a su vez, pueden ser:
2.1. Mejoras necesarias: aquellas cuya realización es indispensable para la conservación de la cosa (reparar el caño
de agua o de gas, arreglar el techo para que no se derrumbe, etc.).
• Régimen legal: las mejoras necesarias son indemnizables. Se indemniza el “costo” de la mejora; o sea, el dinero
efectivamente invertido por el deudor.
• Excepción: cuando el poseedor es de mala fe y las erogaciones fueron necesarias por su culpa. En tal caso, no
puede solicitar el reintegro.
2.2. Mejoras útiles: son las que beneficia a cualquier sujeto de la relación posesoria (art. 1934.e). Es una modificación
material que brinda utilidad o comodidad a quien la aprovecha y aumenta el valor de la cosa. Por ejemplo, pasar
de una cloaca con poso a una de red, o instalar gas, o plantar árboles lindos, etc.
• Régimen legal: son indemnizables al deudor que de buena fe las hizo, pero solo hasta el mayor valor adquirido por
la cosa (art. 1938 del CCyC). Hablamos de buena fe en la realización de las mejoras: es decir, la persona las hace
estando persuadido de que está habilitado para efectuarlas. Pizarro y Vallespinos da el ejemplo de quien construye
en un lote de terreno adquirido mediante un contrato que luego se resuelve por imprevisión.
3. Mejora suntuaria: es aquella que es de mero lujo o recreo o provecho exclusivo para quien la hizo (art.
1934.f).Hablamos acá de decoraciones, comodidades, etc.
• Régimen legal: no son indemnizables en ningún caso. Puede retirarlas el deudor, si con ello no daña la cosa. El
acreedor puede ofrecer pagarlas para quedárselas, en cuyo caso paga el mayor valor económico que esa mejora
generó en el la cosa.
3.1. Mejora de mero mantenimiento, que son las reparaciones de deterioros menores originados por el uso ordinario
de la cosa (art. 1934.c). Arreglar una puerta, tapar un agujerito que dejó un cuadro, cambiar una cerradura, etc.).
• Régimen legal: el mismo sistema que los anteriores. Expensas necesarias: las expensas necesarias, que incluyen
impuestos, tasas, contribución de mejoras, expensas en la propiedad horizontal, pesan sobre el poseedor y no se
reembolsan. O sea, el deudor no se las puede pedir al acreedor a quien le restituye la cosa.
¿Qué ocurre con los frutos?
Recordemos que los frutos son los objetos que un bien produce, de modo renovable, sin alterar o disminuir su
sustancia (Art. 233). Son naturales, industriales o civiles. Los naturales son las producciones espontáneas de la
naturaleza, que se generan sin la intervención activa del hombre, que se limita a recolectarlos (los frutos vegetales,
las crías animales, etc.). Los industriales son aquellos que se producen por la industria del hombre, o por la cultura
de la tierra (la cosecha de trigo, la tala de un monte). Los civiles son las rentas que una cosa produce (el alquiler de
una casa, el interés de un dinero colocado a plazo fijo; el sueldo, el honorario por un trabajo.)
Luego, los frutos son percibidos (cuando han sido separados de la cosa y ya es objeto de una nueva relación
posesoria; si es civil, se trata del devengado y cobrado -art. 1934 inc. “a”-) y el pendiente es el que todavía no fue
percibido (si es civil, fue está devengado pero no cobrado -art. 1934 inc. “b”-). Tres reglas aplicables en las
obligaciones de dar para restituir (art. 1935 del CCyC):
• El poseedor de buena fe hace suyos los frutos percibidos y los naturales devengados no percibidos.
• El poseedor de mala fe debe restituir los percibidos y los que por su culpa deja de percibir.
• Los frutos pendientes, corresponden a quien tiene derecho a la restitución de la cosa
¿Y los productos?
Los productos, recordemos, son los objetos no renovables que separados o sacados de la cosa alteran o disminuyen
su sustancia. El deudor siempre debe restituirlos al acreedor a quien debe devolverle la cosa productora
¿Qué es un género?
Es una categoría de cosas integrada por una pluralidad de objetos que reúne determinadas características y
condiciones. El género es un conjunto ideal o abstracto que permite contener a un número ilimitado de casos
individuales. Por eso es imperecedero e inagotable
La obligación de la concesionaria y la del criador se define no por la determinación de una cosa cierta y específica,
sino por la designación de una ESPECIE y una CANTIDAD
¿Cuál es su función económica?
Las obligaciones de género permiten al acreedor quedar satisfecho con la obtención de cosas pertenecientes al
género, sin necesidad de que queden en el momento de constitución de la obligación individual y precisamente
determinadas.
Las cosas que integran el objeto de la prestación están determinadas únicamente por su pertenencia a un género;
por eso son homogéneas y fungibles las cosas que integran ese género. Todo individuo de la especie equivale a otro
de la misma especie, por lo que pueden sustituirse por otros de la misma calidad y cantidad.
Caracteres:
1) la determinación del objeto se efectúa teniendo en cuenta el género o especie y el número de individuos del
género que deben ser entregados. La especie debe estar determinada al momento de nacer la obligación; la
cantidad, puede estar determinada o ser determinable.
2) deben ser cosas fungibles, determinadas solo por su especie y cantidad;
3) hasta tanto no opere la individualización, rige el principio de que el género nunca perece por lo que el deudor no
puede invocar la imposibilidad de pago (art. 763: antes de la individualización de la cosa debida, el caso fortuito no
libera al deudor.)
4) una vez producida la individualización, la obligación queda sujeta al régimen de las obligaciones de dar cosas
ciertas (art. 763).
La individualización:
ARTICULO 762 [segundo párrafo] Las cosas debidas en una obligación de género deben ser individualizadas. La
elección corresponde al deudor, excepto que lo contrario resulte de la convención de las partes. La elección debe
recaer sobre cosa de calidad media, y puede ser hecha mediante manifestación de voluntad expresa o tácita.
¿Qué es la individualización?
La individualización es un acto unilateral del deudor o del acreedor (según quién sea el titular de esa facultad) por
medio del cual se individualiza y determina el objeto de la obligación. Producida la elección opera la "concentración"
y la obligación es de dar cosa cierta
¿Quién individualiza?
Por regla, el deudor. Pero puede haber acuerdo de partes que sea el acreedor o un tercero.
¿Cómo se individualiza?: La elección puede ser mediante una manifestación de voluntad expresa o tácita (e.g., el
deudor entrega la cosa y el acreedor la acepta).
¿Hay límites para ejercer esta facultad?:
El art. 762 regula el principio de la calidad media de la cosa: se presupone que todas las cosas comprendidas en el
género son intercambiables entre sí, más allá de posibles diferencias. El acreedor no puede elegir la mejor y el
deudor no puede elegir la peor (la doctrina entiende que esta pauta no es aplicable a relaciones de consumo).
La individualización:
ARTICULO 763. - Período anterior a la individualización. Antes de la individualización de la cosa debida, el caso
fortuito no libera al deudor. Después de hecha la elección, se aplican las reglas sobre la obligación de dar cosas
ciertas.
¿Qué ocurre cuando se produce la elección?
Opera la “concentración” y se aplican las reglas de la obligación de dar cosas ciertas (art. 763 del CCyC). Ya no hay
indeterminación relativa del objeto —que solo era provisoria— y queda transformada en obligación de dar una cosa
cierta y determinada. El caso fortuito deja de pesar sobre el deudor y los riesgos de la cosa subsisten para el deudor
hasta la entrega.
Obligaciones de dar dinero Su estudio comprende a las Obligaciones de dar sumas de dinero Obligaciones en
moneda extranjera (sin curso legal en Argentina)
Obligaciones de valor
¿Qué normas tenemos que tener presente para estudiar esta Arts. 765 a 772 del Código Civil y Comercial. Arts. 7 y
unidad? 10 de la Ley 23.928 (Ley de Convertibilidad)
¿Qué es el dinero?
Derecho de las obligaciones civiles y comerciales
«Es la moneda que autoriza y emite el Estado con la finalidad primordial de servir como unidad de medida del valor
de todos los bienes, como instrumento de cambio y como medio de pago» —
¿Cuáles son sus caracteres?
Cosa mueble | Fungible | Consumible | Divisible | Genérico | De curso legal | Curso forzoso
Políticas y sociales Instrumento para la política Instrumento apto para satisfacer necesidades colectivas