QUE LLEVA A PERDER LA SALVACIÓN P4
Hechos 5:1 Había cierto hombre llamado Ananías quien, junto con su esposa, Safira,
vendió una propiedad;
2 y llevó solo una parte del dinero a los apóstoles pero afirmó que era la suma
total de la venta. Con el consentimiento de su esposa, se quedó con el resto.
3 Entonces Pedro le dijo: «Ananías, ¿por qué has permitido que Satanás llenara tu
corazón? Le mentiste al Espíritu Santo y te quedaste con una parte del dinero.
4 La decisión de vender o no la propiedad fue tuya. Y, después de venderla, el
dinero también era tuyo para regalarlo o no. ¿Cómo pudiste hacer algo así? ¡No nos
mentiste a nosotros sino a Dios!».
5 En cuanto Ananías oyó estas palabras, cayó al suelo y murió. Todos los que se
enteraron de lo sucedido quedaron aterrados.
6 Después unos muchachos se levantaron, lo envolvieron en una sábana, lo sacaron y
lo enterraron.
7 Como tres horas más tarde, entró su esposa sin saber lo que había pasado.
8 Pedro le preguntó:—¿Fue este todo el dinero que tú y tu esposo recibieron por la
venta de su terreno?—Sí —contestó ella—, ese fue el precio.
9 Y Pedro le dijo:—¿Cómo pudieron ustedes dos siquiera pensar en conspirar para
poner a prueba al Espíritu del Señor de esta manera? Los jóvenes que enterraron a
tu esposo están justo afuera de la puerta, ellos también te sacarán cargando a ti.
10 Al instante, ella cayó al suelo y murió. Cuando los jóvenes entraron y vieron
que estaba muerta, la sacaron y la enterraron al lado de su esposo.
11 Gran temor se apoderó de toda la iglesia y de todos los que oyeron lo que había
sucedido.
Cambio de identidad Ananias y Safira.
La palabra dice: los que había creído tenía el mismo sentir.
Para ser salvo hay que alinearse con Dios. (Alinear; colocar en línea recta)
No podemos escondernos De Dios
El Espíritu Santo conoce nuestros pensamientos.
3.Cuando más cerca estamos De Dios, mayor es la ofensa del pecado.
Más cerca De Dios tú ya no comparte con el pecado.
4. El temor a Dios es parte de la
adoración.
Hechos 5:14 Sin embargo, cada vez más personas —multitudes de hombres y mujeres—
creían y se acercaban al Señor.
No se puede negociar el hecho más comprometido de Jesucristo (que fue el compromiso
con la cruz).
Es una cuestión de vida o muerte.
5. El pecado es un asunto muy serio para Dios.
Quizás preguntamos “¿Por qué murieron?” En cambio, debemos preguntarnos: “¿Por qué
permanecemos con vida?”
El diseño De Dios con Cristo es llevarnos al arrepentimiento.
No debemos descuidar de cómo estamos con Dios.
En el ser humano pasa una cosa que se llama descuido.
“¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?”
Hebreos 2:3 Entonces, ¿qué nos hace pensar que podemos escapar si descuidamos esta
salvación tan grande, que primeramente fue anunciada por el mismo Señor Jesús y
luego nos fue transmitida por quienes lo oyeron hablar?
Hebreos 2:4 Además, Dios confirmó el mensaje mediante señales, maravillas, diversos
milagros y dones del Espíritu Santo según su voluntad.