INSTITUTO SUPERIOR DEL PROFESORADO N°16
“DR. BERNARDO HOUSSAY”
TRABAJO PRÁCTICO FINAL
MATERIA: ESPACIO DE DEFINICIÓN INSTITUCIONAL I
ALUMNAS: Gomez, Fiorela
Rey Gania, Lucia
Sánchez, Sofía
PROFESORADO DE EDUCACIÓN INICIAL
2024
Introducción
El Nivel Inicial de la educación ha sido profundamente influenciado por las contribuciones
de destacados pedagogos como Friedrich Froebel, Ovide Decroly, las hermanas Agazzi y
Maria Montessori. Cada uno de ellos no solo aportó metodologías innovadoras, sino
también una variedad de materiales educativos diseñados para fomentar el desarrollo
integral de los niños.
En esta monografía analizaremos cómo estos materiales y las ideas de estos pedagogos
se clasifican en categorías específicas de desarrollo educativo y cómo se han adaptado a lo
largo del tiempo para satisfacer las necesidades actuales. Además, se analiza la
importancia del ambiente escolar, considerando sus dimensiones: física, temporal, funcional
y relacional, y cómo estas influyen en la práctica pedagógica. Se enfatiza la creación de un
ambiente alfabetizador que no solo facilite el aprendizaje, sino que también promueva la
participación, la autonomía y la socialización de los niños.
ANÁLISIS:
Uno de los precursores del nivel inicial, Friedrich Froebel, además de ser el fundador del
jardín de infantes, también aportó los dones a la educación inicial, que son una serie de
materiales educativos.
Entendemos por materiales didácticos a los elementos que permiten desarrollar nuevos
aprendizajes en el alumno, además de habilidades y capacidades. Donde cada uno debe
cumplir con la condición de ser seguro, resistente, duradero, polivalente, etc.
Consideramos que los dones de Froebel, al igual que los materiales aportados por Decroly,
otro precursor, dada sus funciones se clasifican como “materiales del conocimiento físico al
pensamiento lógico” ya que estos juegos le permiten al niño poder manipular y explorar a
partir de su propio cuerpo, con el propósito de conocer el mundo que lo rodea, a la vez que
forma su estructura del pensamiento, fomentando el desarrollo motórico y sensorial,
permitiéndole realizar actividades como comparar, asociar, ordenar, etc.
Las hermanas Agazzi, por su parte, también hicieron aportes al nivel con sus materiales,
pero dada sus características los consideramos “materiales para el desarrollo de la
expresión plástica y musical” ya que les permitía a los niños desarrollar habilidades
manuales, además de fomentar el pensamiento lógico porque realizaban acciones como
agrupar, clasificar, diferenciar, etc. Además de incluir la música como recurso en el nivel.
Por su parte Maria Montessori comparte conceptos tanto con Froebel, como las hermanas
Agazzi, en cuanto a los conceptos de los “materiales” ellas impulsaron juegos de
autocorrección, así como también otros recursos que ayudan al desarrollo de la motricidad
fina, fomentando su creatividad. Todos estos materiales buscan en conjunto favorecer el
desarrollo de la creatividad y la imaginación, estimular la expresión y el desarrollo
psicomotor a través de la manipulación de objetos, estimulando la expresión y socialización
por medio del juego individual o grupal, promoviendo el desarrollo psicomotor. (Ana María,
Cañas Gutiérrez ,2010) .
Algunos materiales hoy en día fueron modificados y fueron adaptados a las necesidades
actuales y a las nuevas pedagogías. Pero se consideran precursores porque se siguen
utilizando en las salas, aunque sufrieron algunas modificaciones como los colores, los
materiales con respecto a su elaboración , los tamaños y buscan trabajar con la totalidad del
grupo y no tanto de manera individual. Pero los mismos trabajarán en conjunto y serán
potenciados si el ambiente también se piensa y construye en función de enriquecer el nivel
inicial.
Según Ullua (2008) el maestro enseña por medio del ambiente, involucra a todos los
elementos y personas que se encuentran en él, incluyendo a los materiales didácticos que
se disponen en el mismo, el maestro genera una clase de ciencias, naturales, historia o arte
pero no tiene la necesidad de decirlo ya que el ambiente habla por el, invita y propone
ofreciendo un espacio de enseñanza, generando un ambiente alfabetizador.
Ofrecer un ambiente alfabetizador es brindarles herramientas a los niños para poder
codificar e interpretar el mundo que los rodea.
El ambiente natural y social les permite a los niños interesarse, y conocerlo ya que él mismo
es parte de ellos. Nunca se presenta de manera separada, sino que se presenta de una
forma conjunta. Este término se refiere al conjunto del espacio físico y las relaciones que se
establecen en él (los afectos, las relaciones interindividuales entre los niños, los niños y los
adultos), así mismo el ambiente escolar se va analizar desde diferentes dimensiones como:
Funcional: Es un modo de utilizar el espacio ya que puede ser monovalente o polivalente.
Temporal: el tiempo en el que se divide el día escolar.
Física: funciona como sostén posibilitando a los niños integrarse en un contexto escolar, y
Relacional: la organización del espacio puede sugerir vínculos entre los niños, las mismas
nos ayudan a tomar decisiones en cuanto a la enseñanza, el uso de los materiales y el
ambiente. Por otra parte el término espacio, se refiere al espacio físico, esto es, los locales
para la actividad, caracterizados por los objetos, materiales didácticos, mobiliario y
decoración.
El espacio será una estructura de oportunidades, en la medida en que habilite la
participación, la autonomía. Por lo que apoyamos la idea de promover una escuela abierta
donde todos los espacios estén habilitados para que los niños puedan moverse en ellos,
incluido el patio, donde los colores, los objetos, y la disposición de los muebles u objetos
contribuyen a generar un ambiente propicio para crear experiencias ricas en aprendizaje.
Las decisiones de los docentes siempre están atravesadas por el ambiente, pero éstos
tienen márgenes de acción sobre las mismas, y las posibilidades de enfrentar el ambiente
son diferentes entre un maestro y otro.
El ambiente físico está marcado por las posibilidades que él mismo ofrece. Cuando el
espacio está definido, está definido en todos sus sentidos, desde lo arquitectónico, que
tengan criterios pedagógicos, etc. Todo esto posibilita un uso variado y enriquecedor, ésto
facilita la tarea del docente. Cuando el espacio no cumple con los criterios pedagógicos, la
situación es más difícil para el docente.
Si el maestro es consciente de cómo impacta el ambiente físico, mejor va a ser la
posibilidad de posicionarse frente a ellas positivamente y así lograr potencialmente la
enseñanza.
No solo es importante cómo se posicione el docente con respecto al ambiente y la
disposición de su cuerpo en la escena didáctica ,sino también el por qué y el cómo planifica
y piensa estos espacios para lograr potenciar los aprendizajes donde la toma de decisiones
sobre la organización pedagógica del espacio resulta central si comprendemos que son
oportunidades educativas que les ofrecemos a los niños, a su vez también está creando una
base sólida para un aprendizaje continuó. Tanto el material didáctico como el ambiente les
permite enriquecer la práctica pedagógica.
En relación al espacio, el ambiente escolar y el ambiente de aprendizaje.
Escuela abierta, espacio de aprendizaje, ambiente alfabetizador, recurso polivalente son
algunos de los conceptos que entran a jugar a la hora de definir el espacio escolar.
Una escuela abierta en donde todos los espacios estén habilitados para que los niños
puedan moverse en ellos. Desde esta definición, los objetos, los colores, la disposición de
los muebles, la aparición de estructuras de juego, todo contribuye a dotar un ambiente
propicio para el aprendizaje.
El ambiente escolar puede ser analizado en sus dimensiones física, temporal, funcional y
relacional (Forneiro, 1987). Cada una de ellas opera como una herramienta que fundamenta
nuestra búsqueda por encontrar las mejores decisiones para la enseñanza y el uso del
ambiente, los juguetes y materiales. Ninguna de ellas actúa de manera aislada, sino que se
ensamblan, confluyen y se articulan entre sí. (El juego en el Nivel Inicial, 2014)
Dimensión física:
La dimensión física es el marco arquitectónico. Actúa como un sostén o andamiaje básico
que posibilita que los niños estén integrados a un contexto escolar. Supone considerar
variables tales como la temperatura, las dimensiones de la sala pero también, la forma en
que se organiza el ambiente interno institucional (salas, otros espacios y oportunidades
vinculadas) y los objetos del espacio (materiales, mobiliario, elementos decorativos, etc.).
En relación a los pedagogos y esta dimensión desarrollamos lo siguiente:
Froebel, enfatizó la importancia del juego como el trabajo natural del niño y su método
principal de aprendizaje. Su concepto de “Kindergarten” incluía un entorno físicamente
diseñado para ser un jardín, donde los niños podían interactuar con la naturaleza y con
materiales educativos específicos como los “dones de Froebel” (juguetes educativos). Esto
se alinea con la idea de un ambiente escolar y de aprendizaje que apoya el desarrollo
integral del niño.
Las Hermanas Agazzi promovieron un entorno de aprendizaje que valoraba la simplicidad
y la utilización de materiales cotidianos. Su enfoque se centraba en crear un ambiente
hogareño y familiar dentro del aula, donde los objetos comunes se convertían en
herramientas educativas. Esto se relaciona con la dimensión física del ambiente que apoya,
por un espacio que sea familiar y acogedor para los niños.
Decroly desarrolló el método del "Centro de Interés", en el cual el ambiente escolar debía
estar estructurado para responder a los intereses naturales y las necesidades del niño. Su
enfoque en la observación, la asociación y la expresión requería un entorno rico en
estímulos donde los niños pudieran explorar y aprender de manera integrada. Esto se
relaciona con la creación de un ambiente de aprendizaje dinámico y adaptable.
Maria Montessori, diseñó un ambiente de aprendizaje preparado específicamente para
fomentar la autonomía y la autoeducación del niño. Su enfoque se basaba en la
organización meticulosa del espacio, con materiales didácticos accesibles y adecuados para
diferentes etapas de desarrollo. La importancia del entorno físico en su pedagogía se alinea
con la idea de un ambiente escolar que facilite el aprendizaje activo y la independencia de
los niños.
Todos estos pedagogos destacan la importancia de un ambiente físico adecuado y
estimulante como base para el aprendizaje y el desarrollo infantil, y así mismo sobre crear
ambientes escolares y de aprendizaje enriquecedores y acogedores.
Dimensión funcional:
La mayoría de los ambientes de los que plantean los pedagogos son polivalentes, ya que
se adaptan, se modifican o se adecuan a un sector y de esta manera se le otorga
funcionalidad.
Para Decroly es importante adaptar los materiales y el entorno a las necesidades
individuales de los niños.
Froebel planteaba que era importante ,un espacio exterior que permitiera actividades de
todo tipo. Los regalos que él hizo, también eran polivalentes ya que de un mismo juego se
podían hacer/lograr muchas cosas.
Las hermanas Agazzi planteaban una escuela sin estructuras, proporcionando diferentes
espacios exteriores e interiores por donde los niños se muevan libremente en función de
sus deseos. Los materiales que ellas usaban eran objetos naturales, elementos reciclables
y con esos mismos objetos los clasificaban, armaban diferentes juegos.
Montessori decía que el ambiente tiene que ser amplio funcional y práctico, este ambiente
le permite al niño que pueda lograr su independencia, que pueda explorar e investigar
libremente.
Dimensión temporal:
Esta dimensión mira al ambiente en articulación con el tiempo en que se utiliza y el modo
en que dispone a lo largo del día escolar. Recién al poner en relación el análisis de los
espacios con la dimensión temporal se hace evidente el equilibrio por el que debe velar el
maestro a la hora de planificar la propuesta de enseñanza.
Con respecto a los pedagogos y está dimensión relacionamos lo siguiente:
Froebel consideraba que el tiempo de juego, de exploración y de interacción con el
entorno era esencial para el desarrollo integral de los niños, era fundamental en el
desarrollo de los niños en cada etapa del desarrollo infantil.
Las hermanas Agazzi consideraron que el tiempo en la infancia debía ser respetado y
valorado, permitiendo a los niños explorar, descubrir y aprender a su propio ritmo.
Montessori promovía un ambiente preparado y estructurado que permitiera a los niños
explorar y aprender de forma autónoma, respetando sus tiempos individuales.
Por último, Decroly creía en la importancia de adaptar el currículo escolar al ritmo natural de
aprendizaje de los niños, permitiéndoles explorar y descubrir el mundo con un enfoque
holístico en la educación, integrando diferentes áreas del conocimiento de manera
interdisciplinaria.
Dimensión relacional:
Esta dimensión se refiere al modo como el uso del espacio facilita el establecimiento de las
diferentes relaciones en la sala y en relación con los otros ambientes de la escuela. El modo
de organizar el espacio puede sugerir vínculos entre los niños.
Con respecto a los pedagogos y está dimensión relacionamos lo siguiente:
Para Froebel, los vínculos emocionales positivos eran la base para el crecimiento
emocional, social e intelectual de los niños, permitiéndoles sentirse seguros, valorados y
capaces de explorar el mundo que los rodea, él creía en la importancia de crear un
ambiente de confianza y afecto en el que los niños pudieran establecer vínculos sólidos.
Las hermanas Agazzi promovía la colaboración y el trabajo en equipo entre los niños para
fomentar el aprendizaje mutuo y la solidaridad.
Montessori valoraba la importancia de la interacción social en el proceso de aprendizaje,
promueve la empatía, el respeto mutuo y la resolución pacífica de conflictos.
Por último Decroly, creía en la colaboración entre los niños, el trabajo en equipo y la
solidaridad como herramientas para fomentar el aprendizaje mutuo y el desarrollo de
habilidades sociales.
BIBLIOGRAFÍA
● Cañas Gutiérrez, A.M.: “Los materiales en Educación Infantil”. En Revista digital
Innovación y experiencias N° 27. Granada. 2010.
● Harf, R y otros: “El ambiente alfabetizador”. En El Nivel Inicial. Aportes para una
Didáctica. Ed. El Ateneo. Bs. As. 1997.
● Material de clases: Pedagogos, “Las hermanas Agazzi”, “Froebel”, “Decroly”, “María
Montessori”
● Pitluk, L.: “La sala de jardín de infantes: un espacio de toma de decisiones”. En
Revista Trayectos. Caminos alternativos: Educación Inicial Nº8. Dic.2006.
● Sarlé, P.; Rodríguez Sáenz, I. y Rodríguez, E.: Juego y espacio. Ambiente escolar,
ambiente de aprendizaje. OEI. 2014.
● Ullúa, J.: Volver a jugar en el jardín. Cap. 3 “El ambiente como soporte de la
enseñanza”. Ed. Homo Sapiens. Rosario. 2008