Chofer
Chofer
SEÑALIZACIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . pág 29
Señalización luminosa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
Señalización horizontal | Marcas longitudinales | Marcas transversales | Marcas de estacionamiento
Marcas de dirección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
Señalización vertical | Señalización horizontal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
Cruce ferroviario | Indicación de obstáculos | Señalización manual y luminosa | De prioridad
Fin de prescripción | Señales preventivas | Señales Reglamentarias o Prescriptas | Señales de
prohibición | Señales informativas | Advertencia de máximo peligro | . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33 a 41
Definiciones Generales
A los efectos del estudio e interpretación de este manual y, de acuerdo a lo establecido por las
leyes de referencia, debe entenderse por:
Accidente de tránsito: Hecho en el cual se produce daño a persona o cosa, en ocasión de la cir-
culación en la vía pública.
Acera: Sector delimitado de la vía pública que bordea la calzada, destinado a la circulación de
peatones.
Acoplado: Vehículo no automotor, destinado a ser remolcado y cuya construcción es tal que nin-
guna parte de su peso se transmite a otro vehículo.
Adelantamiento: Maniobra consistente en sobrepasar la línea de otro vehículo en circulación sin
necesidad de cambiar de carril.
Autopista: Vía multicarril con calzadas para ambas manos separadas físicamente, sin cruces a
nivel, con accesos controlados y sin ingreso directo desde los predios frentistas lindantes.
Bocacalle: Superficie de la vía pública común a dos o más arterias que concurren a una intersec-
ción, incluyendo las sendas peatonales.
Calzada: Sector delimitado de la vía pública destinado a la circulación de vehículos.
Ciclocarril: Sector señalizado especialmente en la calzada para la circulación con carácter prefe-
rente de ciclorodados.
Ciclomotor: Automotor de dos ruedas con hasta cincuenta (50) centímetros cúbicos de cilindrada
y con capacidad para desarrollar no mas de cincuenta (50) kilómetros por hora de velocidad. Debe
poseer una distancia mínima entre eje de novecientos cincuenta (950) milímetros y asiento debe
estar a una altura mínima de seiscientos (600) milímetros.
Ciclorodado: Vehículo no motorizado de dos o mas ruedas, impulsado por mecanismos con el es-
fuerzo de quien o quienes lo utilizan.
Ciclovía: Sector de la calzada señalizado especialmente con una separación que permita la circu-
lación exclusiva de ciclorodados.
Detención: Permanencia sin movimiento de un vehículo junto a la acera por un tiempo estricta-
mente necesario para casos de control de tránsito realizado por autoridad competente, ascenso
o descenso de pasajero, o para carga y descarga. No se considera detención a la permanencia sin
movimiento en un sector de la vía pública de un vehículo por circunstancias de la circulación o por
causas de fuerza mayor.
Encrucijada: Bocacalle.
Estacionamiento: Permanencia sin movimiento de un vehículo en la vía pública con o sin su con-
ductor por mas tiempo del necesario para ser considerada como detención.
Guiñada: Indicación rápida que realiza un conductor encendiendo y apagando la luz alta como
señal de advertencia.
Isleta: a) Plazoleta seca que canaliza corrientes circulatorias. b) Zona de la calzada demarcada con
líneas paralelas amarillas de trazo continuo en diagonal o en V, con delimitación perimetral, que
canaliza corrientes circulatorias.
Mano: Sentido de circulación que debe conservar los vehículos que transitan por una arteria.
Microómnibus: Ómnibus de hasta 20 (veinte) plazas, excluido el conductor.
Motocicleta: Vehículo de dos ruedas con motor a tracción propia de mas de cincuenta (50) centí-
metros cúbicos de cilindrada o que pude desarrollar velocidades superiores a cincuenta (50) kiló-
metros por hora.
0mnibus: Vehículo automotor para transporte de pasajeros de capacidad mayor de 8 (ocho) per-
sonas y el conductor.
Paso nivel: Cruce al mismo nivel de una arteria con las vías del ferrocarril.
Remís: Automóvil de alquiler no sujeto a itinerario predeterminado, con tarifa prefijada para el re-
corrido total, usado por ocupación total del vehículo, que no toma o deja pasajeros con boletos,
billetes o pago individuales.
Semiacoplado: Acoplado cuya construcción es tal que una parte de su peso se trasmite al vehículo
que lo transporta.
Semiautopista: Vía multicarril con calzadas para ambas manos separadas físicamente, con algún
cruce a nivel y con limitación de ingreso directo desde los predios frentistas lindantes.
VIGENCIA DE LA LICENCIA
• El vencimiento de las licencias se produce el día del cumpleaños del titular de la licencia, siem-
pre teniendo en cuenta los siguientes períodos de validez:
• Los menores de 21 años de edad serán habilitados por un (1) año en su obtención por primera
vez.
• Desde los 21 años hasta los 45 años de edad la vigencia será de cinco (5) años.
• Desde los 46 años hasta los 59 años de edad la vigencia será de cuatro (4) años.
• Desde los 60 años hasta los 64 años de edad la vigencia será de tres (3) años.
• Desde los 65 años hasta los 69 años de edad la vigencia será de tres (2) años.
• Desde los 70 en adelante la renovación será anual.
Se debe tener en cuenta que queda a criterio médico la modificación del período de validez de la
licencia, en base a los resultados de los exámenes clínicos, psicológicos, auditivos y visuales.
TIPOS DE LICENCIAS
La distribución de las licencias de conducir se ha realizado a través de Clases y Subclases, las que
autorizan a conducir según se indica:
• Licencia A21: ciclomotores, triciclos, motocicletas y cuatriciclos hasta 150cc.
• Licencia A22: motocicletas de más de 150 c.c. hasta 300 cc.
• Licencia A3: motocicletas de más de 300 c.c.
• Licencia B1: automóviles, camionetas y casas rodantes motorizadas hasta 3500 Kg de peso
total.
• Licencia B2: automóviles, camionetas hasta 3500 Kg de peso con acoplado de hasta 750 Kg.
• Licencia C: Camiones sin acoplado. Casas rodantes motorizadas de más de 3500 Kg. de peso.
Automotores comprendidos en la clase B1.
• Licencia E1: Camiones articulados y/o con acoplados y los vehículos comprendidos en las cla-
ses B y C.
• Licencia E2: Maquinarias especiales no agrícolas (Ej.: grúas de remolque).
• Licencia D1: Automotores de servicios de transporte de pasajeros (Ej.: Remises, Taxis, Ambu-
lancias, Móviles Policiales, etc.) y los comprendidos en la clase B1.
• Licencia D2: Vehículos del Transporte Público de Pasajeros (Ej.: Ómnibus, Microómnibus, Trans-
porte Escolar, Bomberos, Transporte de más de 8 pasajeros, etc.). Los vehículos comprendidos en
las Clases B1, B2, C y D1.
• Licencia D31: Choferes transporte de pasajeros de larga distancia provincial.
Conducir un Vehículo
RESPONSABILIDAD DE CONDUCIR UN VEHÍCULO
La circulación implica un riesgo. Si al conducir se causaran daños a las personas o en los bienes, es
necesario reparar el mal causado al perjudicado.
La realización de un acto ilícito en la vía pública que resulte como consecuencia del acto de con-
ducir, puede derivar en distintos tipos de responsabilidad, a saber, administrativa, penal y civil.
El no respeto de las normas de tránsito ocasionará, según corresponda, la aplicación de una san-
ción:
• Por incumplimiento (responsabilidad administrativa).
• Si dicho acto provocara daños a terceros, se deberá indemnizar los perjuicios causados
(responsabilidad civil).
• En caso de ocasionar lesiones o muerte a otras personas corresponderá una sanción
personal (responsabilidad penal).
Las causas por las que se considera a un conductor responsable de un incidente de tránsito, son
imprudencia, impericia y/o negligencia.
Imprudencia es el actuar con peligro, o sea aquel que realiza un acto que la prudencia indica no ha-
cer. Algunos ejemplos de imprudencia pueden ser: exceder el límite de velocidad máxima, circular
a contramano o violar la señalización luminosa.
Negligencia es la falta de precaución, o sea, es negligente quien circula con un vehículo en mal
estado, ya que el conductor es responsable del control y de mantener en buenas condiciones el
vehículo.
Además del registro de conducir, todo conductor debe tener la siguiente documentación:
Documento Personal: Se debe llevar Documento Nacional de Identidad, Libreta de Enrolamien-
to o Cédula de Identidad. No tenerlo puede implicar una multa.
Cédula de Identificación del Vehículo (Cédula Verde): La cédula tiene vencimiento. Una vez
vencida, sólo tiene validez para el titular de la misma. Si la persona que maneja no es el titular, y la
cédula está vencida se labrará una la infracción. Si el vehículo esta registrado a nombre de dos per-
sonas, por ejemplo, una pareja, puede hacer que ambos figuren en la cédula. Cuando usualmente
el propietario cede la utilización de su vehículo a otra persona es aconsejable solicitar al Registro
la expedición de la Cédula de Identificación para Autorizarlo a Conducir (Cédula Azul). En caso de
condominio podrá efectuar esta solicitud cualquiera de los propietarios.
Seguro contra Terceros: el seguro debe cubrir, como mínimo, la responsabilidad civil. La Ley es-
tablece que se debe tener la tarjeta de seguro en vigencia. La misma se debe pedir en la empresa
aseguradora. Además de la tarjeta del seguro, se puede pedir también el último comprobante de
pago.
Patente: Se recomienda circular con el último recibo pago. La chapa de la patente no puede
estar tapada o adulterada. Esta debe estar ubicada en la parte delantera y trasera del vehículo
destinada a tal fin.
El buen estado del vehículo es primordial para poder dar una adecuada respuesta a las distintas y
cambiantes situaciones de tráfico. Por ello, la realización de un viaje es una ocasión propicia para
efectuar una revisión a fondo de los dispositivos del vehículo esenciales para la seguridad.
innecesario.
Seguridad en la Conducción
CINTURÓN DE SEGURIDAD
El uso del cinturón de seguridad es obligatorio. La legislación vigente establece que todos los
ocupantes de un vehículo deben usar el cinturón de seguridad. No utilizarlo implica la posibilidad
de ser multado.
El uso del cinturón de seguridad puede salvar su vida y reducir en un sesenta por ciento (60%) las
posibilidades de sufrir lesiones por colisiones en el tránsito.
Abrocharse el cinturón de seguridad sólo le tarda tres segundos, y reduce la posibilidad de morir o
de sufrir lesiones graves.
Asegúrese de que sus acompañantes, tanto en el asiento delantero como trasero del automóvil,
también usen el cinturón de seguridad, ya que en caso de colisión, si no tiene el cinturón de seguri-
dad colocado, serán despedidos por el interior del habitáculo. Un pasajero que va sin cinturón en el
asiento trasero, pone en peligro no sólo su vida, sino también la de los pasajeros que van sentados
adelante.
Los cinturones de seguridad le ayudan de muchas formas importantes, por ejemplo: Evitan que
usted salga despedido del automóvil en una colisión, o se golpee con elementos del interior del
vehículo. Si usted queda retenido, cualquier lesión que sufra podría ser menos grave.
Reducen la velocidad de su cuerpo hasta que sea igual que la del automóvil. Si usted choca un
obstáculo fijo, el automóvil se detiene pero usted sigue desplazándose a la misma velocidad a la
que estaba manejando. El impacto contra el tablero de mandos o parabrisas a cuarenta y ocho (48)
kilómetros/h es como caerse de un edificio de tres plantas.
Evitan que usted se deslice sobre el asiento si tiene que realizar una frenada o un giro brusco. Los
cinturones lo mantienen en posición, para que usted pueda controlar el automóvil.
El uso del cinturón también permite un mejor control del vehículo durante maniobras difíciles.
Manténgase en control.
En el cinturón de tres puntos, la banda del hombro debe ir colocada por el centro del hombro, por
encima de la clavícula, y cruzando a la altura del esternón. En ningún caso, debe ir colocada por
encima del cuello. Si aún utilizado la corredera no se logra colocar como corresponde, es necesario
el uso de un suplemento para subir el talle de la persona.
Lleve el cinturón de seguridad de cintura debajo del abdomen y cruzando a las caderas.
Nunca debe ir colocada sobre el estómago.
También las mujeres embarazadas deberán llevar colocado siempre el cinturón de seguridad. La
banda abdominal deberá ir lo más ceñida posible a la región pelviana para evitar toda la presión
sobre el vientre.
Sepa cómo ajustar los cinturones de seguridad y cómo liberarse de ellos si tiene que salir rápida-
mente del automóvil.
Nunca deje que más de una persona viaje con el mismo cinturón de seguridad.
Durante el viaje, los pies se deberán mantener siempre en la zona reposapiés y nunca sobre el ta-
blero o la banqueta.
CABEZALES
El cabezal de seguridad es un dispositivo cuyo propósito es limitar el desplazamiento hacia atrás de
la cabeza del ocupante de un vehículo en relación con su torso, a fin de reducir el riesgo de lesiones
en las vértebras cervicales, en caso de una colisión. El uso del cabezal de seguridad es obligatorio
para los asientos delanteros de los vehículos automotores de tres (3) o más ruedas. Los mismos
pueden ser integrados al respaldo del asiento, firmemente anclados a la estructura del respaldo del
asiento o de altura regulable mediante un anclaje a la estructura del asiento. Los apoya cabezas
deben adaptarse a la estatura del cuerpo. Para que el cabezal de seguridad cumpla su función,
debe estar colocado a la altura correspondiente de acuerdo a la talla del ocupante del asiento. La
altura y posición ideal es cuando la parte media del cabezal se encuentra a nivel de los ojos, o di-
cho de otra manera, «la parte más elevada del cabezal quede a la altura de la parte superior de la
cabeza».
Los asientos infantiles para bebés deben colocarse en el asiento trasero del vehículo mirando hacia
atrás.
También se pueden utilizar asientos convertibles, siempre respetando las indicaciones de peso, es-
tatura y edad. A partir del 6º mes el bebé alcanzaría una tonificación muscular definitiva en el cuello
que le permitiría sostener con su propia fuerza el peso de su cabeza en línea recta con el tronco; a
partir de este momento, se lo puede colocar, siempre en el asiento trasero, mirando hacia adelante.
Está prohibido transportar personas menores de (12) doce años o mayores de esa edad pero de talla
inferior a (1,2) un metro con veinte centímetros en los asientos delanteros. También está prohibido
transportar bebés o niños en brazos en los asientos delanteros.
Es muy importante para la seguridad del niño el uso correcto del asiento infantil cada vez que el
menor viaje en automóvil. Lea atentamente las instrucciones que se entregan junto con el asiento
y sígalas muy cuidadosamente. El uso correcto del asiento para automóvil es la mejor protección
que usted puede ofrecer a su hijo/hija.
AIRBAGS
Los airbag o «bolsas de aire» son un sistema de seguridad pasivo, no sustituivo del cinturón de
seguridad, diseñados para complementar a los anteriores en caso de colisión frontal.
Los airbags se inflan a una velocidad de hasta trescientos sesenta (360) kilómetros/h para proteger
a los adultos en una colisión frontal. Es poco probable que un adulto de tamaño medio con el cin-
turón de seguridad correctamente colocado entre en contacto con el airbag hasta que este último
esté completamente desplegado.
Cuando se usan en combinación con cinturones de seguridad de tres puntos, los airbags han
salvado muchas vidas de adultos y prevenido contra muchas lesiones en colisiones de vehículos
motorizados. Sin embargo, los airbags también son capaces de lesionar gravemente o matar a un
niño sentado en el asiento delantero del vehículo.
Por ello, la máxima seguridad para niños de cualquier edad es que viajen siempre en el asiento
trasero del automóvil con el cinturón de seguridad correctamente abrochado, especialmente si el
automóvil cuenta con airbag para el asiento del pasajero delantero.
La bolsa de aire o «airbag» sólo se puede usar una vez. Si la bolsa ha sido empleada se tendrá que
reponer el módulo completo y se deberá revisar y calibrar nuevamente el conjunto de instalación.
Estos sistemas requieren de instalaciones precisas realizadas por personal idóneo. Se recomienda
recurrir siempre al concesionario de la marca que se está usando para obtener repuestos oficiales
y compatibles con el resto de las instalaciones.
En vehículos con airbag se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones básicas:
• Usar siempre cinturón de seguridad, ya que la fuerza que se desarrolla durante el inflado de
la bolsa es muy grande, y si esta impactara directamente sobre alguna parte del cuerpo o tomará
a la persona de contragolpe, produciéndole daños importantes y hasta sacarla violentamente del
asiento.
• Mantener una posición erguida en el asiento y estar a una distancia adecuada con relación a la
que puede alcanzar la bolsa cuando se expande, generalmente unos veinticinco (25) cm.
• Nunca llevar niños en los asientos delanteros del automóvil, ya que pueden sufrir graves lesio-
nes si se accionara la bolsa de aire.
• Las mujeres embarazadas no deben sentarse en asientos que estén protegidos por bolsas de
aire, si lo hacen deben desactivar el sistema, si se puede en forma directa, y sino recurriendo al
concesionario.
el momento previo al cruce con otro vehículo que circule en sentido contrario, al aproximarse a otro
vehículo que lo precede y durante la noche si hubiere niebla.
Las luces bajas deben estar encendidas durante las 24hs en las autopistas y rutas.
Está prohibido el uso de faros antiniebla, en ciudad o en ruta, salvo para su función específica, así
como toda otra luz no reglamentaria. Asegúrese que los faros altos y bajos funcionen bien y estén
alineados. Compruébelos contra la pared de un garaje o en automóviles estacionados. Mantenga
limpios los faros.
Si otros conductores le hacen señales con luces intermitentes mientras usted tiene los faros bajos,
es posible que estén mal alineados.
Las luces delanteras del auto son blancas o amarillas y las traseras rojas. Las de marcha en reversa
son, también blancas, indicando así el sentido de circulación. Si se visualizan luces de color blanco
y/o amarillo significa que el vehículo circula en sentido contrario al nuestro. Por el contrario, si se
visualizan luces rojas significa que el vehículo circula en la misma dirección que nosotros.
Las balizas (luces intermitentes) y giros son de color amarillo. Usted debe verificar el correcto fun-
cionamiento de cada una de ellas antes de comenzar a conducir el vehículo. Las luces del auto
sirven para iluminar la vía de circulación, para ser vistos por los otros conductores y para comunicar
las maniobras a realizar.
FRENOS: Usted debe poder frenar con fluidez y rapidez. Si siente que el automóvil se va hacia
un lado cuando frena, o siente que el pedal está muy rígido, u oye un chirrido inusual, haga revisar
sus frenos.
Con frenos convencionales de disco y tambor, bombee los frenos suavemente después de manejar
por agua para probarlos y secarlos. No frene bruscamente, ya que los frenos se le pueden bloquear.
Usted debe poder frenar en aproximadamente siete (7) metros a treinta y dos (32) kilómetros por
hora.
Pruébelo en una playa de estacionamiento vacía. Haga marcas de tiza en la superficie y compruebe
si puede parar el automóvil dentro de esta distancia.
Si su vehículo dispone de un sistema antibloqueo de frenos (ABS), pruebe los frenos pisando el
pedal del freno aplicando una presión uniforme. No bombee nunca un freno ABS ni dé un volan-
tazo mientras frena. En condiciones mojadas o resbaladizas, debe seguir manejando con cuidado;
mantenga siempre una distancia segura con respecto al vehículo que tiene enfrente y mantenga
una velocidad acorde a las condiciones de la vía. Usted debe poder frenar en aproximadamente
siete (7) metros a treinta y dos (32) kilómetros por hora.
BOCINA: Esta prohibido usar la bocina salvo en caso de peligro o en zona rural. Compruébela
con frecuencia para asegurarse que esté funcionando correctamente.
DIRECCI0N: En una calle recta y nivelada, el automóvil debe mantener una línea recta. El ex-
tremo delantero no debe vibrar. La dirección del vehículo debe responder a sus giros sin que haya
mucho «juego» en el volante.
NEUMÁTICOS: Si usted siente u oye un golpeteo mientras maneja, compruebe los neumáticos.
Las protuberancias, los cortes o el mal estado de la banda de rodamiento pueden provocar reven-
tones. Debe comprobar la presión de los neumáticos con frecuencia, y siempre con las cubiertas
en frío. Consulte la presión adecuada de sus cubiertas en el manual del propietario o pida ayuda en
la estación de servicio.
Para asegurar un agarre apropiado a la calzada, las cubiertas deben concordar entre sí (no mezcle
cubiertas radiales con otros tipos de cubiertas) y deben tener una banda de rodamiento en buenas
condiciones.
La presión será la indicada en el manual del vehículo teniendo en cuenta el tipo de utilización del
mismo (con carga, sin carga, altas velocidades, etc.)
La presión deberá ser verificada con los neumáticos fríos, dado que si están a temperatura, la
presión será mayor, pero eso no significa que sea anormal. Con los neumáticos fríos se puede es-
tablecer la presión exacta.
La profundidad mínima exigida del perfil del dibujo o acanalamiento es:
1) Vehículos de cuatro ruedas: 1,6 milímetros (en las zonas más gastadas).
SEÑALES DE GIRO: Usted debe poder escuchar el «clic» de la señal y ver la luz intermitente en el
tablero de mandos. Si no funcionan, haga arreglar las señales lo antes posible. Mientras tanto, use
señales de mano.
PARABRISAS: El vehículo debe contar con vidrios de seguridad transparentes que cumplan los
requisitos establecidos en la Norma correspondiente. A los fines del control de la tonalidad, se debe
distinguir a los ocupantes del vehículo a corta distancia.
Las grietas o muescas en el parabrisas pueden provocar su rotura, conviene reemplazarlo cuanto
antes. Mantenga limpio el parabrisas por dentro y por fuera. Asegúrese que siempre funcionen los
limpiaparabrisas. De circular por regiones donde resulte probable la exposición a bajas temperatu-
ras, agregue anticongelante a la mezcla para evitar que se congele el líquido en esas zonas frías.
Las grietas o muescas en el parabrisas pueden provocar su rotura, conviene reemplazarlo cuanto
antes. Mantenga limpio el parabrisas por dentro y por fuera. Asegúrese que siempre funcionen los
limpiaparabrisas. Si dispone de lavaparabrisas, agregue anticongelante a la mezcla para evitar que
se congele el líquido en zonas frías.
Matafuegos sujeto a normas IRAM. La capacidad del mismo depende del tipo de vehículo. Para
automóviles debe ser de un kilogramo, recomendándose el uso de matafuegos triclase (ABC). Este
deberá ubicarse al alcance del conductor, dentro del habitáculo excepto cuando sobrepase un ki-
logramo (1 kg.) de capacidad. El soporte del mismo deberá ubicarse en un lugar que no represente
un riesgo para el conductor o acompañante, fijándose de forma tal que impida su desprendimiento
de la estructura del habitáculo. No debe fijarse sobre los parantes del techo de la carrocería. Esta
fijación debe garantizar su permanencia, aún en caso de colisión o vuelco, y permitir además su
fácil liberación cuando tenga que ser empleado.
Dos balizas que pueden ser triangulares, portátiles, o cualquiera de una eficacia igual o superior.
Deben llevarse en un lugar accesible.
Cuarta de remolque (barra rígida): el único elemento habilitado para el remolque de un vehículo por
parte de otro particular. Si bien no es obligatoria la portación de este elemento, si es exclusivo su
uso para remolque.
PUNTO CIEGO
Los puntos ciegos son las áreas de visión no cubiertas por los tres espejos retrovisores: central, en
el interior del vehículo, lateral derecho e izquierdo, y por la visión directa delantera. Esto significa
que hay una zona que el conductor no ve. Ajuste el espejo retrovisor interior y los espejos laterales
exteriores para reducir los puntos ciegos. Los puntos ciegos son zonas que usted no puede ver
detrás de su automóvil (a ambos lados) a través de los espejos retrovisores. Verifíquelo girando la
cabeza a la derecha e izquierda o bien incorporando el torso al mirar por los espejos externos, sobre
todo al ingresar a la autopista o semiautopista.
Ajuste el espejo exterior de modo que pueda ver el extremo de la manija de su puerta delantera en
el extremo inferior derecho del espejo. Esto le permite ver una parte de los carriles de tránsito a la
izquierda y detrás de su automóvil.
Para comprobar sus espejos retrovisores, deje que un vehículo se adelante por la izquierda. Cuan-
do desaparezca del retrovisor interior, usted debe poder ver su paragolpes frontal en el retrovisor
lateral.
La forma en que sujeta el volante es importante. Piense en el volante como si tratara de un reloj.
En el manejo normal, mantenga su mano izquierda a las nueve (9) horas y la derecha a las tres (3)
horas. Su agarre debe ser firme, pero no demasiado fuerte.
Mantenga las dos manos sobre el volante en todo momento, salvo cuando tenga que realizar una
señal manual. Hace falta práctica para acostumbrarse al tacto del volante. Nunca dé volantazos
bruscos mientras frena si tiene frenos antibloqueo.
SEÑALIZACIÓN DE MANIOBRAS
Toda maniobra a realizar debe ser señalizada:
El cambio de carril debe indicarse cinco (5) segundos antes poniendo el giro del lado correspon-
diente.
La intención de doblar debe señalizarse treinta (30) metros antes de realizar la maniobra, y debe
colocarse en el carril correspondiente con la misma anticipación, evitando cruzarse a último mo-
mento frente a los demás autos que están circulando.
La intención de detenerse, cuando implique riesgo para los otros conductores, o cuando exista
riesgo en la vía, debe señalizarse previamente con las balizas.
En cruces de bocacalles sin semáforos, a la noche, es obligatorio realizar juegos de luces altas/
bajas. Ante estas circunstancias, lo aconsejable es realizar un guiño altas/bajas.
ADELANTAMIENTO Y SOBREPASO
Tanto los adelantamientos como los sobrepasos deben realizarse siempre por carriles ubicados
a la izquierda del vehículo a rebasar y en sectores donde la visibilidad no se vea perturbada por
ningún factor. Excepcionalmente, se puede adelantar por la derecha cuando el vehículo que lo pre-
cede indique claramente su intención de girar o detenerse a su izquierda, o cuando en un embote-
llamiento la fila de la izquierda no avanza o es más lenta. Debe advertirse la intención de sobrepaso
a quien lo precede, por medio de destellos de las luces frontales.
La maniobra se debe señalizar poniendo el giro izquierdo antes de iniciarla y, una vez efectuada, se
coloca el giro derecho para indicar que se va a retomar la vía de circulación. La maniobra no debe
interferir la marcha del vehículo adelantado. El vehículo que ha de ser sobrepasado deberá, una vez
advertida la intención de sobrepaso, tomar las medidas necesarias para posibilitarlo, circular por la
derecha de la calzada y mantenerse, y eventualmente reducir su velocidad.
En caso de que varios vehículos quieran adelantar a otro, tiene prioridad el que circula inmediata-
mente detrás del vehículo a adelantar, y así sucesivamente. Está prohibido adelantar en puentes,
túneles, pasos a nivel o lugar peligroso, bocacalles y curvas.
Cuando desde el vehículo en marcha y sobre una figura «V» invertida, se ven sólo otras dos figu-
ras, no se podrá superar los sesenta (60) kilómetros por hora. Cuando se visualiza únicamente una
figura, al estar sobre otra, no se deben superar los cuarenta (40) kilómetros por hora. Ello sin per-
juicio de la velocidad máxima permitida. Cuando la figura recién se la percibe a muy corta distancia
o no se la ve, se debe reducir la velocidad y dejar la vía en forma segura, deteniéndose fuera de la
calzada y la banquina.
Bajo ningún concepto debe detenerse en la banquina ya que esto constituye una situación
de alto riesgo.
Un punto muy importante a tener en cuenta es el uso de las luces. Debido a la refracción generada
por las gotas de agua suspendidas en el aire, éstas producen un efecto comparable al de un es-
pejo, donde es mayor la luz que se refleja que la luz que atraviesa la capa de niebla. Al reducirse la
intensidad de luz, disminuye considerablemente el efecto “espejo”, lográndose una mejor visibi-
lidad. En caso de poseer luces rompeniebla es conveniente utilizarlas, ya que otorgan una
visibilidad adicional debido a dos factores: la altura y el color. La altura de las luces rompeniebla,
que es menor a la altura de las luces reglamentarias, incide en la visibilidad, ya que la densidad de
niebla, que es menor a esa altura, reduce el efecto “espejo”. Respecto del color, la longitud de onda
de la luz amarilla es menor, lo que incrementa su propagación en la niebla, y da como resultado una
mejor visión. También es importante que el vehículo sea visible para otros conductores, por esto es
aconsejable encender también las luces interiores del automóvil. Se sugiere, además, evitar el uso
de las balizas mientras se circula ya que confunde a los otros usuarios dando la idea de que se va
a producir una detención.
ENCANDILAMIENTO
Durante la noche las pupilas están totalmente abiertas para poder captar el máximo de luz posible.
Cuando las luces altas del vehículo contrario encandilan al conductor, sus pupilas demoran de
cuatro (4) a siete (7) segundos para restablecer la visibilidad. Conducir a cien (100) kilómetros por
hora implica recorrer una distancia de, aproximadamente, treinta (30) metros en un segundo, por
lo que en caso de encandilamiento se recorrerían de ciento veinte (120) a dos cientos diez (210)
metros a ciegas. Al observar un vehículo desplazándose en sentido contrario, con las luces altas
encendidas se debe disminuir la velocidad y aumentar la distancia entre el vehículo de adelante y el
propio; hacer guiño con las luces altas/bajas y, finalmente, dirigir la vista hacia la derecha, es decir,
hacia la línea de banquina. El encandilamiento puede darse tanto por las luces altas del vehículo
que viene de frente como también por la mala calibración de sus luces bajas. No obstante, el vehí-
culo que circula detrás también puede provocar una situación de encandilamiento al impactar sus
FRENAR CORRECTAMENTE
El uso de los frenos puede parecerle sencillo, pero no lo es. Lo primero que tiene que hacer es
conocer el tipo de sistema de frenado que tiene su vehículo: frenos convencionales de tambor, fre-
nos a disco o sistema combinado a disco y tambor, los que podrán poseer sistema de frenos ABS
(Antilock Brake System). El tipo de vehículo –tracción delantera o trasera no determina el correcto
frenado. Lo que importa es que el de sistema de frenado se encuentre en buenas condiciones.
El apretar con fuerza el pedal del freno es un error común que cometen los conductores princi-
piantes. El automóvil frena con mucha rapidez, dando sacudidas, y esto desgasta tanto los frenos
como las cubiertas. Aplique los frenos con una presión suave y constante. Si los frenos son ABS, no
bombee el freno, ni dé un volantazo mientras frena. Usted puede perder el control de un automóvil
equipado con ABS cuando va, a apenas 56 kilómetros por hora, si da volantazos fuertes mientras
frena, o incluso, si el pavimento está seco. Practique el frenado rápido y el uso del volante en una
playa de estacionamiento vacía, o algún espacio abierto similar hasta que se acostumbre al ABS.
A medida que va mejorando con la práctica, usted debe poder frenar tan rápida o tan lentamente
como desee cuando maneja a una velocidad adecuada.
Ponga la mano izquierda en la posición de doce (12) horas de reloj sobre el volante para retroceder
en línea recta. Gire la cabeza y el cuerpo hacia la derecha hasta poder ver claramente a través de la
ventana posterior. Coloque la mano y el brazo derecho en la parte posterior del asiento delantero,
sujete la parte superior del volante con la mano izquierda, y seleccione el punto hacia donde desea
manejar el automóvil.
Cuando maneja hacia atrás, recuerde que la parte delantera del automóvil girará en sentido con-
trario del giro de la parte posterior. No se base únicamente de los retrovisores cuando retrocede.
Retroceda lentamente.
Cuando rinda el examen de manejo para obtener la licencia para conducir, debe demostrar que es
capaz de manejar correctamente hacia atrás.
Deténgase al menos 4,5 metros antes del paso a nivel cuando observe luces intermitentes, cam-
panas o señales de bandera. Una barrera que está bajando o ya bajada, significa que se tiene que
parar inmediatamente. No intente cruzar la vía ferroviaria hasta que vuelva a subir la barrera y las
luces intermitentes se hayan apagado.
Cuando un vehículo circula por una arteria ubicada al costado de una vía férrea tiene la obligación
de ceder el paso a otro vehículo que sale del paso a nivel.
Si usted va manejando detrás de un vehículo que tiene obligación de detenerse al llegar a un paso
a nivel, como un autobús o camión, debe estar preparado para detenerse usted también. Los vehí-
culos que llevan explosivos o artículos inflamables, por ejemplo, tienen la obligación de detenerse
entre 4,5 y 15 metros antes de la vía del ferrocarril de un paso a nivel.
No empiece a cruzar nunca un paso a nivel hasta que tenga la seguridad de que puede cruzar sin
peligro hasta el otro lado. No debe cruzar a una velocidad mayor a los veinte (20) kilómetros por
hora. Si ha empezado a cruzar la vía del tren, no se detenga. Si su vehículo se atasca en la vía ferro-
viaria y usted observa que se aproxima un tren, salga de su vehículo y aléjese de la vía. No intente
«ganarle la carrera» al tren.
Cuando el paso a nivel no está señalizado, debe prever que puede pasar un tren en cualquier mo-
mento.
Normas de Tránsito
LÍMITE DE VELOCIDAD
Hablar de velocidad es mucho más que memorizar números impresos en un cartel.
Hablar de velocidad implica considerar la incidencia de la suma de los tiempos de reacción del con-
ductor, el tiempo de frenado del vehículo, y las características del lugar por el que se circula, para
un desplazamiento homogéneo del tránsito.
Los límites de velocidad, tanto los máximos como los mínimos, tienen por finalidad crear un grupo
de vehículos con velocidades medias, donde el mayor factor de riesgo estaría dado por el que no
circula dentro del promedio. Lejos de crear más seguridad, los vehículos que no respetan la veloci-
dad máxima y/o mínima, constituyen un obstáculo en la circulación general.
* Para motocicletas, automóviles y camionetas 110 Km/h; para microbús, ómnibus y casas rodan-
tes motorizadas 90 Km/h; para camiones y automotores con casa rodante acoplada 80
Km/h; y para transporte de sustancias peligrosas 80 Km/h.
** Mismo que en zona rural salvo motocicletas y automóviles 120 Km/h.
*** Para motocicletas y automóviles 130Km/h.
Estos límites de velocidad establecidas por la normativa legal vigente, pueden ser modificadas por
la señalización de un cartel, en cuyo caso el conductor debe atenerse a lo que marca la señaliza-
ción vertical, es decir, que el cartel tiene prioridad sobre la norma, como así también la autoridad de
tránsito competente la tiene sobre lo indicado en un cartel.
Se debe tener en cuenta que la velocidad máxima no da garantía de seguridad. Se debe circular
siempre a una velocidad precautoria, que es aquella -entre la máxima y la mínima- que le permite
al conductor tener un control completo del vehículo en todo momento. Esta velocidad depende de
cómo se encuentre el conductor en ese momento, del estado de la vía y del vehículo, de las condi-
ciones meteorológicas, entre otras.
Tanto las autopistas como las semiautopistas son vías de circulación rápida, multicarriles, con
divisorias de contención que separan los dos sentidos de circulación. Se diferencian en cuanto
que las semiautopistas presentan cruces a nivel y las autopistas no. Por ser las autopistas las vías
de circulación más rápidas no pueden ingresar a ellas vehículos de tracción a sangre, peatones,
carros y bicicletas, como así tampoco ciclomotores o cualquier otro vehículo que no desarrolle la
velocidad mínima. En ellas está prohibido estacionar y detenerse sobre la banquina salvo causa de
fuerza mayor.
Mientras maneja es importante que use ciertos ajustes de control de velocidad. Empiece a circular
lentamente. Aumente la velocidad gradualmente. Mantenga una velocidad constante en caminos
despejados. Reduzca la velocidad gradualmente. Apriete el acelerador con suavidad. Al arrancar
despacio usted da a otros conductores y peatones la oportunidad de ver lo que usted está hacien-
do. Así, ellos pueden decidir cómo reaccionar. ¿Cómo sabe cuando ha alcanzado la velocidad que
usted desea?
Eche un vistazo rápido al velocímetro. Intente mantener una presión constante y uniforme sobre
el acelerador. Con la práctica, podrá aplicar la presión correcta para cualquier velocidad. Cuando
mantiene la velocidad constante, está ayudando a otros conductores a ajustar su velocidad a la
de usted.
DISTANCIA DE FRENADO
No existe una forma sencilla de decirle exactamente cuánto tardará en frenar hasta de- tenerse a
una velocidad determinada. La distancia de frenado depende de diferentes factores:
• Las condiciones climáticas. El peso del vehículo.
• El estado de los frenos.
• El estado y el tipo de cubiertas.
• El estado de la vía por la que circula.
Hay una cosa que es segura: cuanto más rápido maneje, más tardará en detener el vehículo. Cuan-
do tiene que parar rápidamente, su velocidad puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
PEATONES
Si se consideran los hechos más graves, los peatones representan aproximadamente un 60% del
total de víctimas fatales. No invada la senda peatonal, esté o no demarcada y aún en las esquinas
sin semáforos, respete el cruce peatonal. Acuérdese que los peatones siempre tienen prioridad de
paso.
En zonas urbanas los peatones deben transitar únicamente por la acera (vereda), y en las inter-
secciones por la senda peatonal. Si no esta delimitada la senda peatonal, esta es la prolongación
longitudinal de la acera sobre la calzada.
Para el ascenso y descenso del vehículo, los peatones podrán, rodeando al mismo, circular por la
calzada, siempre que adopten las debidas precauciones y no produzcan perturbación al tránsito
vehicular, cuando estén impedidos de hacerlo desde o hacia la acera, respectivamente. También
cuando por la acera transporten objetos voluminosos o arrastren vehículos de mano que por sus
dimensiones obstaculicen el tránsito de los peatones; cuando circulen en grupos formando comi-
tivas, procesiones, cortejos u otras manifestaciones debidamente autorizadas; y las personas con
necesidades especiales que se desplacen en silla de ruedas cuando la circulación por la acera les
dificulte el desplazamiento.
En zona rural los peatones deberán transitar por sendas lo más posiblemente alejadas de la cal-
zada. Cuando las mismas no existan, transitarán por la banquina en sentido contrario al tránsito
del carril adyacente. Durante la noche portarán brazaletes u otros elementos retroreflectivos para
facilitar su visualización.
PRIORIDAD DE PASO
El orden de prioridad que el usuario de la vía pública debe respetar es el siguiente:
• Señales u ordenes de la autoridad de control.
• Señalización circunstancial que modifique el régimen normal de uso de la vía pública.
• Semáforos.
• Señales verticales y de marcación horizontal. Las normas legales de carácter general.
Todo peatón y/o conductor de vehículo que llegue a una bocacalle o esquina debe proceder de la
siguiente forma:
Peatón: En las zonas urbanas, los peatones siempre tienen prioridad frente a un vehículo, ya sea
un automotor, motocicleta, ciclomotor o bicicleta, debiendo este siempre detener su marcha, evi-
tando poner en peligro la vida del peatón.
En estas circunstancias, el conducir del vehículo debe:
a. Al aproximarse a la senda peatonal, reducir la velocidad.
b. En las bocacalles sin semáforo, cuando sea necesario, detener por completo su vehículo para
ceder espontáneamente el paso a los peatones, para que éstos puedan atravesar la calzada si-
guiendo su marcha normal.
c. Cuando realicen un giro para circular por una calzada transversal a la que transitaban, deben
respetar la prioridad de paso de los peatones que atraviesan dicha vía pública por la senda peato-
nal deteniendo el vehículo.
Vehículo: El conductor que llegue a una bocacalle o encrucijada debe, en toda circunstancia, ceder
el paso al vehículo que circula desde su derecha hacia su izquierda, por una vía pública transversal.
Es vía de mayor jerarquía una avenida respecto de una calle, y ésta última respecto de un pasaje.
No es lo mismo atravesar una encrucijada, en cuyo caso rige la prioridad, que girar para incorporar-
se al tránsito de la arteria, en cuyo se pierde la prioridad.
El conductor pierde la prioridad que le otorga la derecha ante:
a. Señalización en contrario.
b. Vehículos ferroviarios.
c. Vehículos de servicio público de urgencia que en cumplimiento de sus funciones realicen las
señales de advertencia específicas.
d. Vehículos que circulan por una vía de mayor jerarquía, como autopistas, semiautopistas, rutas
y carreteras.
e. Cuando desemboca desde una vía de tierra a una vía pavimentada.
Los vehículos que siempre tienen prioridad de paso son ambulancias, bomberos y patrulleros,
siempre que se encuentren en cumplimiento de misión.
En una pendiente tiene prioridad el que asciende sobre el que desciende, salvo en el caso en que
este último sea un vehículo con acoplado.
El tránsito circulante tiene prioridad sobre el que se quiere incorporar a la vía de circulación o ma-
niobrar en ella. Así, tiene prioridad quien viene circulando sobre:
ESTACIONAMIENTO
Prohibiciones Generales
Está prohibido estacionar y detenerse con carácter general en los siguientes sitios:
• En doble fila, excepto como detención previa a la maniobra de estacionamiento.
• En las esquinas, entre su vértice ideal y la línea imaginaria que resulte de prolongar la ochava
como así también sobre la demarcación horizontal de sendas peatonales o líneas de pare.
• En el interior de los túneles y en los puentes. Esta prohibición rige también en la zona de acceso
y egreso de los mismos, hasta una distancia que en cada caso establece la Autoridad de Aplica-
ción.
• Esta prohibido estacionar en todo lugar donde se pueda afectar la seguridad, visibilidad o flui-
dez del tránsito o se oculte la señalización en cualquier lugar peligroso; sobre la senda para peato-
nes o bicicletas, aceras, rieles, sobre la calzada.
• Frente a la entrada de edificios donde funcionen Comisarías y Cuerpos de Bomberos, incluye
acera opuesta de acuerdo al ancho de calzada.
• Frente a los vados o rampas para personas con necesidades especiales.
• Frente a las entradas de locales de espectáculos públicos, en los horarios en que se realicen
funciones en ellos.
• Frente a las entradas de cocheras, garajes, estaciones de servicio y playas de Estacionamiento.
• Sobre sendas para ciclistas.
• En el frente de la totalidad del predio (hasta un máximo de 15 metros) donde funcionen salas
velatorias habilitadas según las normas vigentes, entre las 8 y las 22 horas.
ESTACIONAR EN ÁNGULO
El estacionamiento en ángulo se utiliza a menudo en playas de estacionamiento, centros comer-
ciales, etc. Cuando decida estacionar en ángulo:
• Vigile el tráfico delante y detrás del automóvil.
• Señalice y empiece a reducir la velocidad.
• Asegúrese que la parte posterior de su automóvil pasará sin problemas los automóviles ya es-
tacionados.
• Gire el volante hasta el máximo para entrar en el lugar y luego enderece las ruedas, centrando
el automóvil en el espacio.
• Coloque la palanca de cambios en la posición de marcha atrás y aplique el freno de mano.
ESTACIONAR EN PARALELO
Este es el método más común para estacionar en las calles de las ciudades. Para
los nuevos conductores, también es el método que requiere mayor práctica.
Encuentre un espacio que sea lo suficientemente grande para que entre su au-
tomóvil. Señalice que va a parar. Coloque el automóvil en paralelo al automóvil
situado delante del espacio, a una distancia de entre sesenta (60) y ciento veinte
(120) centímetros de éste. Mire hacia atrás para comprobar que tiene vía libre de-
trás suyo antes de empezar a retroceder.
Recuerde que la parte delantera del automóvil girará en dirección hacia el auto-
móvil situado delante del suyo. Asegúrese que tiene espacio para pasar su para-
golpes posterior sin rozarlo. (2)
VEHÍCULOS DE EMERGENCIA
Los usuarios de la vía pública facilitarán la circulación de los vehícu-
los en emergencia dejando el carril preferencial libre o, en su defecto,
acercándose al borde derecho de la calzada lo más posible y, de ser ne-
cesario, deteniendo la marcha en momento de su paso, sin entorpecer
a los restantes conductores para que efectúen las mismas maniobras.
Conducción Preventiva
PREVENCIÓN DE INCIDENTES
Los llamados incidentes de tránsito tienen poco y nada de «casualidad».
La inmensa mayoría de los incidentes viales (salvo excepciones que confirman la regla), son cau-
sados por la violación de alguna norma de tránsito por parte de algún usuario de la vía pública
(conductor de algún vehículo o peatón).
La mayoría de los incidentes son el resultado de errores del conductor. El error puede ser suyo o
del otro conductor. Usted puede reducir la posibilidad de sufrir un incidente de tránsito al conocer
y emplear la siguiente fórmula estándar de prevención de incidentes:
• Manténgase alerta. Nunca piense que el otro conductor no va a cometer un error de manejo.
• Manténgase preparado. Sepa lo que hay que hacer en los casos que exijan actuar con rapidez.
• Actúe a tiempo. Intente evitar que cunda el pánico. Sepa lo que tiene que hacer si algo ocurre
de forma repentina.
DISTRACCIONES
Los conductores poco atentos a menudo siguen demasiado cerca a otros automóviles, superan
la velocidad permitida o se salen de sus carriles. Hacen caso omiso de las señales e indicaciones
de tránsito, la señalización horizontal, los peligros potenciales del tráfico, el estado de la vía y otros
vehículos. Algunas causas de la falta de atención al manejar son:
• Buscar un cigarrillo encendido que se ha caído al asiento o al suelo.
• Intentar abrocharse el cinturón de seguridad mientras conduce.
• Estirarse hasta el lado opuesto para cerrar una puerta o mirar en la guantera.
• Buscar monedas en los bolsillos cuando se acerca a un peaje.
• Intentar cambiar la hora del reloj.
• Mirar a los niños o animales de compañía que se encuentran en el automóvil.
• Intentar quitarse un abrigo.
• Leer mapas y periódicos.
• Comer mientras conduce.
• Ajustar el espejo retrovisor mientras conduce.
• Usar un teléfono celular.
• Cambiar la radio o el disco compacto.
• Usar una computadora portátil.
• Maquillarse.
DISTANCIA DE SEGURIDAD
Para evitar una colisión, usted necesita disponer del máximo tiempo posible para reaccionar. In-
tente mantener amplios espacios entre su automóvil y los demás automóviles que le rodean. Man-
téngase en el centro de su carril. Asegúrese que dispone del espacio suficiente por delante para
detenerse o adelantar a otro vehículo sin peligro. El espacio que media entre su vehículo y los
demás vehículos le da tiempo para reaccionar en caso de emergencia.
Son muchos los factores que intervienen en el frenado final del vehículo. Tenemos por un lado los
factores climáticos: lluvia, nieve, humedad, etc. También las condiciones del asfalto: tipo, suciedad,
tierra, etc. Condiciones y características del vehículo: tipo de frenos, condiciones de los mismos,
neumáticos, carga, etc. Y por último el tiempo de reacción del conductor.
La mayoría de las personas tiene problemas para calcular correctamente las distancias de seguri-
dad entre vehículos. La Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449 establece que la distancia de seguridad
mínima establecida entre vehículos, de todo tipo, que circulan por un mismo carril, es la que resulta
de una separación en tiempo de dos (2) segundos.
Para utilizar el «método de los dos (2) segundos»: tome un punto de referencia externo fijo, como
por ejemplo: un poste, un semáforo, una línea de frenado, etc., por el que pasa el auto que lo prece-
de, y cuente «mil uno» y «mil dos» . Si al terminar de contar el paragolpe delantero de su automóvil
ha sobrepasado el punto de referencia, reduzca la velocidad y distánciese más del automóvil que
lo precede. En condiciones climáticas favorables la distancia mínima debe ser de dos (2) segundos,
y de cuatro (4) segundos cuando las condiciones climáticas son adversas.
MANEJO EN LA CIUDAD
Un conductor debe ocuparse de muchas más tareas cuando conduce por la ciudad. Incluso a ve-
locidad lenta, la congestión en el tránsito significa que usted tiene muchas más cosas que vigilar.
Cuando circula por la ciudad, intente cooperar con los demás conductores. Maneje más despacio
e intente observar los movimientos de los demás.
También tiene que tener más cuidado con peatones y vehículos menos visibles como bicicletas,
ciclomotores y motocicletas.
Cuando hay mucho tráfico, necesita más tiempo para reaccionar. Esto significa conducir más des-
pacio.
En las calles de la ciudad, es probable que cruce muchas intersecciones. Anticípese y mire todo lo
que tiene delante. Muchos nuevos conductores no ven las intersecciones a tiempo. Considere los
siguientes consejos de seguridad:
• Si usted se encuentra a mitad de una cuadra, busque los controles de tráfico situados en la
próxima intersección.
• Reduzca la velocidad al acercarse a una intersección. Mire a su izquierda y después a su dere-
cha. Mantenga el pie sobre el freno.
• Cuando llegue a un cruce peatonal, su vehículo debe circular a su velocidad más reducida.
Observe todo lo que tiene a su alrededor, dirigiendo rápidamente la mirada a todas partes. Si el
camino está despejado, cruce. Vigile las intersecciones no controladas donde no hay señales de
tráfico o señales reglamentarias. El evitar un incidente depende del operador del vehículo.
OBSERVE. ESCUCHE.
PIENSE.
Bloquear la intersección es una infracción grave. No avance aunque la señal luminosa se lo per-
mita cuando el flujo de tráfico se encuentra obstruido u obstaculizado. Evite quedar detenido en
las intersecciones ya que esto dificulta el flujo de tránsito y crea tensión en todos los conductores.
CONDUCIR EN AUTOPISTA
Las autopistas principales suelen estar en buen estado. A menudo cuentan con cuatro o más ca-
rriles. Los espacios abiertos a menudo pueden inducir al conductor a pensar que puede relajar la
atención. Es importante mantenerse alerta en las vías rápidas. Esto significa que usted tiene que
manejar a la defensiva y mantenerse dentro del límite de velocidad. Mantenga los ojos en movi-
miento. Mantenga la mente alerta. Debe estar siempre preparado para reaccionar ante lo inespe-
rado.
Cuando se incorpore a una autopista use el carril de aceleración para tomar velocidad hasta igualar
su velocidad a la del resto del tráfico. Ceda el paso al tránsito que ya está en la autopista. Nunca
reduzca abruptamente la velocidad. No se detenga.
Si se pasa de la salida, siga hasta la próxima salida. En caso de una avería mecánica, abandone la
vía en la primera salida. En caso de que no sea posible, salga de la vía y levante el capot. Encienda
las luces de emergencia. Ate una tela blanca a la antena o a la manija de la puerta para pedir ayuda.
En autopistas, el carril extremo izquierdo debe ser utilizado para el desplazamiento a la máxima
velocidad permitida y para maniobras de adelantamiento salvo que la densidad del tránsito no lo
permita, dentro de los límites de velocidad permitida. Cuando adelante o cambie de carril, use las
luces intermitentes.
Compruebe que el camino esté despejado. Después de adelantar, compruebe que está a la sufi-
ciente distancia por delante del vehículo que acaba de adelantar para volver a su carril. Compruebe
los espejos retrovisores y asegúrese que la luz intermitente se ha apagado después de completar
la maniobra. Lea los carteles. Todos ellos son importantes. Usted tiene poco margen para dudar.
Al abandonar la vía, reduzca la velocidad hasta el límite señalado en el cartel de aviso situado en el
carril de salida o desaceleración. Crea lo que marca su velocímetro, no lo que le dicen sus sentidos.
GIROS
Decida con tiempo de sobra dónde quiere girar. Nunca tome una decisión en el último momento.
Si se pasó, no se detenga ni maneje marcha atrás. Es mejor doblar en el siguiente giro antes que
arriesgarse a tener una colisión.
Mire detrás suyo y a ambos lados para asegurarse que no haya vehículos ni personas, y que puede
girar con seguridad. Compruebe que no haya vehículos menos visibles como bicicletas, ciclomoto-
res y motocicletas.
Señale primero y luego colóquese en el carril adecuado. Use las luces de giro o señales manuales.
Cuanto más rápido sea el ritmo del tráfico, antes debe planificar su giro. Señale sus intenciones al
menos 30 metros antes de hacer un giro.
Reduzca la velocidad antes de llegar a una intersección. Asegúrese que no haya peatones ni otros
usuarios de la vía pública en su camino antes de comenzar el giro.
Mantenga una velocidad constante y siga las marcas del pavimento. Manténgase siempre en el
mismo carril hasta terminar el giro y asegúrese que la señal de giro se haya apagado después de
completar la maniobra.
GIRAR A LA DERECHA
Acérquese todo lo posible al cordón o al borde derecho del camino.
Señale su intención de girar a la derecha por lo menos treinta (30)
metros antes de doblar. Cuando esté a punto de entrar a la inter-
sección, mire a la izquierda y derecha por si vienen vehículos, y al
frente, por el tránsito en dirección contraria que también pueda estar
doblando. Preste especial atención al área de cruce de peatones a
su derecha y observe hacia atrás si vienen ciclistas. Deténgase si
hay personas cruzando y/o ciclistas que mantienen una trayectoria
rectilínea. No gire en forma muy abierta al iniciar el giro o durante el
mismo. Permanezca en el carril de la derecha durante todo el giro.
GIRAR A LA IZQUIERDA
Mientras se prepara para hacer un giro a la izquierda, mantenga las ruedas
rectas. No haga girar las ruedas hacia la izquierda hasta que comience
a hacer el giro. Si alguien choca su vehículo desde atrás mientras está
esperando para doblar y sus ruedas están giradas hacia la izquierda, su
vehículo será empujado al carril por donde viene circulando el tránsito en
sentido contrario. Ponga la señal de giro a la izquierda por lo menos treinta
(30) metros antes de efectuar el giro.
Si hay un carril señalado para girar a la izquierda, no lo haga desde ningún
otro carril.
En las calles con doble mano y semaforizadas, está prohibido el giro a la izquierda en las esquinas
o en cualquier punto de la calzada, salvo señal que lo permita.
Giro a la Izquierda de una Vía de Sentido Único a una Vía de Doble Sentido
Acérquese lo máximo posible al carril de la izquierda de la vía por la cual viene circulando.
Preste especial atención al cruce peatonal a su izquierda.
Gire al carril situado a la derecha de la línea central de la vía a la que se está incorporando. Adáptese
al flujo de tráfico.
Giro a la Izquierda de una Vía de Doble Sentido a una Vía Rápida de Cuatro Carriles
Acérquese lo máximo posible al centro de la calle cuando se disponga a hacer el giro.
Haga el giro antes de alcanzar el centro de la intersección.
Tenga cuidado de no cruzar las marcas divisorias de los carriles. Gire incorporándose al carril iz-
quierdo de la vía que va en el sentido que usted desea. Este carril es el carril de adelantamiento de
la vía de cuatro carriles. Cuando el tráfico se lo permita vaya moviendo el vehículo hacia la derecha,
saliéndose del carril de adelantamiento.
ROTONDAS
En una rotonda, la circulación a su alrededor será ininterrumpida sin detenciones y dejando la zona
central no transitable de la misma, a la izquierda. Tiene prioridad de paso el vehículo que circula
por ella sobre el vehículo que intenta ingresar. Asimismo el vehículo que egresa de la rotonda, tiene
prioridad sobre el que intenta ingresar o continúa circulando.
ZONAS EN CONSTRUCCIÓN
La mayoría de los conductores se encontrará con obras en la vía pública. Las zonas de obra y/o
construcción se identifican mediante una señal transitoria. Es posible que agentes con banderas
controlen el tráfico, y protejan al personal de la zona de construcción. A veces es necesario desviar
el tráfico de su camino normal para despejar la zona. Los conductores pueden encontrarse con un
desvío hasta otro camino alternativo.
Si se permite el paso de tráfico por una zona de obra o adyacente a la misma, éste se dirigirá con
dispositivos de control provisionales. Al final de la zona de obra habrá un cartel indicando “Fin de
Construcción”, o el último dispositivo de control provisional, permitiendo que los conductores rea-
nuden el manejo normal.
Para indicar a los vehículos posteriores la inconveniencia de adelantarse, se pondrá la luz de giro
izquierda, ante la cual los mismos se abstendrán de sobrepaso.
HIDROPLANEO O ACUAPLANING
A velocidades superiores a los cincuenta (50) kilómetros por hora, la mayo-
ría de las cubiertas hacen contacto con las superficies mojadas como un
limpiaparabrisas. A medida que aumenta la velocidad, se empieza a formar
una película de agua debajo de las cubiertas, algo así como si fueran esquíes
acuáticos. Esto se conoce coloquialmente como “acuaplaning” o “colchón de
agua”.El efecto se incrementa cuando la velocidad llega hasta noventa (90)
kilómetros por hora. Llegados a este punto, las cubiertas podrían comenzar a
desplazarse únicamente sobre la película de agua. En una tormenta de lluvia,
podrían perder por completo el contacto con el pavimento a noventa (90) ki-
lómetros por hora. Si esto ocurre, no hay fricción alguna para frenar, acelerar
o girar. Un golpe de viento, cambio de nivel en la vía o curva poco pronunciada
puede provocar un derrape. Intente evitar el “acuaplaning”. No maneje con
cubiertas muy desgastadas. Reduzca la velocidad cuando hay lluvias torrenciales, aguas estan-
cadas o nieve semiderretida en la vía, haciendo rebajes suaves con la caja, sin frenar ni volantear.
El uso de ciertos elementos durante la conducción implica una disminución de la atención y con-
centración. Es común encontrar a conductores utilizando teléfonos celulares manuales o fuman-
do. Es por esta razón que la ley de tránsito marca la obligatoriedad de conducir con ambas manos
sobre el volante, ya que estos factores incrementan el riesgo de sufrir una colisión o incidente de
tránsito.
Los conductores deben tener siempre presente la seguridad cuando utilizan un teléfono celular.
Usted necesita controlar el vehículo con las dos manos. Póngase a un lado y deténgase en el borde
de la vía si tiene que marcar o utilizar el teléfono celular. La industria de teléfonos celulares insta al
uso de equipos de “manos libres” en los vehículos motorizados, así como el uso de las capacidades
de marcado rápido, y activación por voz, para mantener las manos del conductor sobre el volante.
MANEJO NOCTURNO
Alrededor del noventa (90%) por ciento de las decisiones que usted toma cuando conduce depen-
den de lo que ve. De noche, su visibilidad se reduce. Reduzca la velocidad, y maneje dentro de los
límites fijados para las luces. Esta distancia equivale aproximadamente a unos ciento cincuenta
(150) metros con los faros largos, y ciento cinco (105) metros con los faros cortos. Asegúrese de
poder detenerse dentro del margen de distancia que usted puede ver con las luces.
SOMNOLENCIA Y FATIGA
Uno piensa que un conductor que no esta en condiciones de manejar, es una persona alcoholizada
o físicamente disminuido para sentarse frente al volante. En realidad, la mayoría de las personas
son en algún momento incapaces de conducir porque están muy cansadas y no están alertas a los
cambios en las condiciones de la calzada y el tránsito.
2. Por somnolencia: por lo general es una sensación de necesidad de dormir, que proviene ge-
neralmente de la fatiga, o de un malestar físico, o de una digestión pesada, e incluso de un exceso
de calefacción dentro del vehículo.
La somnolencia y la apatía (sentimiento de indiferencia o de no importa qué suceda) pueden ser
síntomas de fatiga.
3. Por monotonía del viaje, que produce aburrimiento: una recta excesivamente larga provoca
Para evitar la fatiga y/o somnolencia tenga en cuenta los siguientes consejos:
• Procurar no cambiar el ritmo, horas, y duración habitual del descanso.
• Descansar de cinco (5) a diez (10) minutos cada doscientos (200) kilómetros, o cada
tres (3) ó cuatro (4) horas como máximo.
• Pasear durante unos minutos para evitar la fatiga muscular, y refrescarse los brazos y la cara
con agua fría.
• Tomar café o alguna bebida no alcohólica, más bien azucarada.
• Alimentarse con cierta moderación para prevenir el hambre, ingiriendo preferentemente ali-
mentos de baja caloría y fácil digestión.
• Mantener la ventanilla abierta.
• Poner la radio sin concentrarse en su escucha con excesiva atención, o conversar con los de-
más ocupantes, pero sin entablar con ellos discusiones acaloradas.
Faltas y Contravenciones
Si usted no obedece las normas de tránsito, se le pueden imponer multas por cometer infracciones
o se le puede sus-pender la licencia de conducir. Durante un período determinado de tiempo.
Las faltas se dividen en graves y leves, entendiendo por graves las que violando las disposiciones
vigentes resulten atentatorias a la seguridad del tránsito. El art. 77 de la Ley Nacional de Tránsito,
las enumera:
• Las que obstruyan la circulación.
• Dificulten o impidan el estacionamiento y/o la detención de los vehículos de servicio público de
pasajeros y de emergencia en los lugares reservados.
• Ocupen espacios reservados por razones de visibilidad y/o seguridad. Las que afecten por
contaminación al medio ambiente.
• La conducción de vehículos sin estar debidamente habilitados para hacerlo.
• La falta de documentación exigible.
• La circulación con vehículos que no tengan colocadas sus chapas patentes reglamentarias, o
sin el seguro obligatorio vigente.
• Fugarse o negarse a suministrar documentación o información, quienes estén obligados a
hacerlo.
• No cumplir con lo exigido en caso de incidente.
• No cumplir, los talleres mecánicos, comercios de venta de repuestos y escuelas de conduc-
ción, con lo exigido en la Ley Nacional de Tránsito y su reglamentación.
• Librar al tránsito vehículos fabricados o armados en el país o importados, que no cumplan con
exigencias legales.
• Circular con vehículos de transporte de pasajeros o carga, sin contar con la habilitación ex-
tendida por autoridad competente, o que teniéndola no cumpliera con lo allí exigido. Los que, por
excederse en el peso provoquen una reducción en la vida útil de la estructura vial.
El alcohol no se digiere. Pasa por su estómago e intestino delgado directamente al flujo sanguíneo,
y de ahí, al resto de su cuerpo. Cuando llega a su cerebro, en pequeñas cantidades, promueve la
relajación.
En cantidades mayores, adormece las zonas de su cerebro que controlan la inhibición, el juicio y el
autocontrol. Al perder estas cualidades, usted puede sentirse estimulado, animado, algo aturdido
o incluso atontado.
Después de ingerir entre dos y cuatro bebidas (copas) seguidas, el alcohol empieza a empeorar su
tiempo de reacción, su coordinación y su equilibrio. Se ven afectadas su visión y su capacidad para
juzgar distancias, haciendo más difícil su reacción.
El alcohol es un depresor del sistema nervioso central que afecta los centros superiores, inhibién-
dolos; su ingesta produce un aumento en el tiempo de reacción del individuo y en su capacidad de
respuesta y adecuación, altera la visión, la coordinación motriz, la atención y la concentración. En
determinados grados de intoxicación, puede comprometer la orientación témporo-espacial.
Entre los cinco (5) y diez (10) minutos posteriores a la ingesta de alcohol, éste aparece en sangre,
logrando su pico máximo de efecto dentro de los treinta (30) a noventa (90) minutos posteriores.
La absorción y eliminación del alcohol está condicionada por algunos factores como el peso, can-
tidad de sangre, grasa corporal y funcionamiento hepático.
La eliminación se realiza fundamentalmente por vía hepática, aunque también por vía renal, y por
los pulmones, de ahí el característico aliento alcohólico, y la validación de la prueba de alcoholemia.
La eliminación total del alcohol del organismo puede demorar entre ocho (8) a diez (10) horas.
Aunque esté por debajo del índice legal de concentración, el alcohol afectará a su manejo. El beber,
incluso una pequeña cantidad de alcohol, aumenta sus posibilidades de tener un incidente.
Las distintas clases de bebidas no son diferentes en cuanto a la manera en que le afectan. Si con-
sume una cierta cantidad de alcohol, ya sea, cerveza, vino o whisky, su concentración de alcohol
en sangre, como el efecto sobre su capacidad de conducir, serán los mismos.
Como parámetro indicativo se puede decir que el límite de 0,5 gramos de alcohol por litro de san-
gre, equivale a dos copas de vino, dos latas de cerveza o dos medidas de whisky. Con estos niveles
de alcohol en sangre, aparecen los síntomas de su acción depresora sobre el sistema nervioso
central, aumenta el tiempo de respuesta a los estímulos, disminución de los reflejos, por lo tanto,
se produce un aumento del tiempo de reacción. A su vez, incrementa la audacia por el efecto des-
inhibidor que conlleva, dando lugar a comportamientos no controlados, es decir, conductas que no
serian llevadas a cabo en estado de sobriedad.
Una lata de cerveza, una copa de vino de 12º, o una medida de whisky de 40º contienen aproxi-
madamente la misma cantidad de alcohol. Ninguna de éstas bebidas es más segura para beber
que las otras. Cada una de ellas tiene suficiente alcohol para elevar su nivel de alcohol en sangre
en alrededor de 0,2 gramos por litro. Generalmente su cuerpo tiene la capacidad de eliminar esta
cantidad de alcohol en una hora.
Si el conductor tiene más de 1 gramo por litro está intoxicado por el alcohol. Si el nivel de alcohol
está comprendido entre 0,5 y 1 gramo por litro, sus facultades están disminuidas por el alcohol. En
consecuencia se establecen dos diferentes penalidades.
Cuando la medición sea superior a 1 gramo por litro de sangre se considera una alcoholemia peli-
grosa.
Los alimentos hacen más lenta la absorción del alcohol. Esta acción retardada impide que grandes
cantidades de alcohol afecten a su cerebro de inmediato. Pero si usted bebe mucho e ininterrum-
pidamente, el comer no evitará un alto índice de concentración de alcohol en sangre. La única
manera efectiva de disminuir el contenido de alcohol en sangre, es pasar cierto tiempo sin beber.
DROGAS Y CONDUCIR
La ingesta de drogas, legales o no, impide conducir cuando altera los parámetros normales para la
conducción segura. En el caso de medicamentos, el prospecto explicativo debe advertir en forma
resaltada, el efecto que produce en la conducción de vehículos. También el médico debe hacer la
advertencia.
Si toma algún medicamento en forma habitual consulte con su médico si está en condiciones de
conducir.
Se consideran alterados los parámetros normales para una conducción segura, cuando existe
somnolencia, fatiga o alteración de la coordinación motora, la atención, la percepción sensorial o el
juicio crítico, variando el pensamiento, ideación y razonamiento habitual.
CIGARRILLO
Aunque algunos piensen que fumar no entorpece la conducción, no se debe fumar mientras se
conduce, pues, para hacerlo, se requiere una serie de actos que pueden ser causa de distracciones
con graves consecuencias. Además, el tabaco contiene nicotina, sustancia que produce efectos
negativos para la salud y para la conducción.
Señalización
Las señales, indicaciones y marcas en la calzada son mecanismos de control, concebidos para
controlar el flujo de tráfico e incrementar la seguridad en la vía pública para automovilistas, ciclistas
y peatones.
La señalización debe ser emplazada únicamente por la autoridad legal competente. Las órdenes
transmitidas a través de este sistema son obligatorias para el usuario al que están destinadas,
constituyendo una infracción su falta de cumplimiento.
Para ser un conductor seguro, esté atento y respete todas las señales de tráfico, indicaciones y
marcas en la calzada.
Cuando hay tráfico denso, o durante una emergencia, un agente de policía puede dirigir el tráfico.
El policía puede modificar lo establecido en las señales de tránsito. Sus órdenes o directrices deben
ser siempre obedecidas.
El sistema de Señalización Uniforme comprende, entre otras, las siguientes clases de señales:
A) Luminosas
B) Horizontales
C) Verticales
D) Manuales
SEÑALIZACIÓN LUMINOSA
Los semáforos regulan la circulación de vehículos y de personas en las intersecciones, separando
en tiempo, las distintas corrientes de tránsito que pasan por el mismo sitio.
Es ampliamente aceptado por la ciudadanía que, para reducir el número de víctimas y/o lesiona-
dos por colisiones en el tránsito, se deben instalar más semáforos. Sin embargo, las estadísticas
muestran que el un elevado porcentaje de las víctimas fatales se producen en intersecciones con
señalización luminosa. Recuerde que son los conductores quienes hacen que los semáforos sean
efectivos.
El ciclo de un semáforo es el tiempo total que transcurre hasta que vuelve a aparecer la misma luz.
Se utilizan ciclos que varían desde cuarenta (40) segundos hasta ciento treinta (130) segundos. Los
ciclos cortos minimizan las demoras, pero tienen poca capacidad. Para volúmenes altos se utilizan
ciclos largos.
En una intersección de dos arterias se reparte el tiempo total del ciclo, dando luz verde, en forma
directamente proporcional al volumen de tránsito y en forma inversamente proporcional al ancho
del acceso.
En intersecciones sucesivas se coordinan las luces verdes, que se encienden en forma progresiva,
formando una onda verde. La velocidad de la onda verde se la reduce a medida que el volumen de
tránsito es mayor.
Aún con luz verde no debe comenzar a cruzar, si por la transversal avanza algún vehículo, o si no
hubiera espacio suficiente del otro lado, dejando así siempre libre la intersección.
La LUZ ROJA significa ALTO. Nunca cruce la calzada cuando tenga frente a usted la luz roja.
Espere hasta que la luz verde le permita cruzar.
La LUZ AMARILLA significa PRECAUCI0N. No tiene tiempo para cruzar la calzada. Frente a ella,
debe detenerse y esperar la luz verde.
La LUZ VERDE significa SIGA. Puede cruzar la calzada.
La LUZ INTERMITENTE ROJA, que advierte la presencia de un cruce peligroso, indica que se
debe detener la marcha y sólo reiniciarla cuando se observe que no existe riesgo alguno.
La LUZ INTERMITENTE AMARILLA, que advierte la presencia de cruce riesgoso, indica que se
debe efectuar el mismo con precaución.
FLECHAS DIRECCIONALES indican el sentido de circulación permitido. La flecha vertical, apun-
tando hacia arriba, indica la continuidad del sentido de circulación; la horizontal indica el sentido
de giro, ya sea, derecha o izquierda. Cuando el semáforo vehicular contenga una o varias flechas
direccionales con luz verde, al encenderse alguna de ellas, significa que los vehículos solo pueden
tomar la dirección indicada.
E
l semáforo peatonal generalmente colocado frente a la senda peatonal regula el cruce del peatón.
En ausencia de éste, se debe respetar el semáforo vehicular.
LUZ NARANJA: La luz naranja indica detención. No puede bajar ni cruzar la calle.
LUZ BLANCA: La luz blanca significa siga. Puede cruzar la calle por la senda peatonal. Cuando
la luz naranja se torne intermitente se termina el tiempo para realizar el cruce.
No empiece a cruzar la calle. Espere sobre la vereda Si está cruzando debe terminar de hacerlo con
mucha precaución.
SEÑALIZACIÓN HORIZONTAL
Las marcas viales o de marcación horizontal son las señales de tránsito demarcadas sobre la cal-
zada, con el fin de regular, transmitir órdenes, advertir determinadas circunstancias, encauzar la
circulación o indicar zonas prohibidas. En algunos casos, son usadas para suplementar las regula-
ciones, las prevenciones u otros dispositivos, tales como las señales de tránsito, o los semáforos.
En otras instancias ellas permiten obtener resultados aislados que no pueden ser logrados por otro
tipo de dispositivos.
Características
Estandarización: Las marcas usadas deben ser uniformes en diseño, en ubicación y aplicación.
Color: Blancas o Amarillas
Material: Se utilizan pinturas o recubrimientos retroreflectivos por la incorporación de esferas de
vidrio que las hacen visibles de noche.
MARCAS LONGITUDINALES
Son líneas emplazadas a lo largo de la longitud del pavimento con el propósito de indicar al con-
ductor su propia ubicación en el camino.
Las marcas longitudinales en el pavimento cuando son usadas como líneas divisorias entre tránsi-
to vehicular conforman los siguientes principios básicos:
LÍNEA CONTINUA: Independientemente de su color, amarillo o blanco, indica que no debe ser
traspasada ni circular sobre ella.
DOBLE LÍNEA CONTINUA: Refuerza el concepto de la anterior y establece una separación mínima
entre ambos sentidos de circulación.
LÍNEA DISCONTINUA: Indica la posibilidad de ser traspasada.
LÍNEA BLANCA: Indica la separación de flujos de tránsito de la misma dirección.
LÍNEAS AMARILLAS: Indican la separación de flujos de tránsito de dirección opuesta.
LÍNEAS BLANCAS DISCONTINUAS: Tienen carácter permisivo e indican que esta permitido que el
tránsito las traspase.
LÍNEAS CONTINUAS Y DISCONTINUAS PARALELAS: Indican la permisión de traspasar en el sen-
tido de la discontinua a la continua y la prohibición de hacerlo de la continua a la discontinua.
MARCAS TRANSVERSALES
Las sendas peatonales delimitan la zona por donde deben cruzar los peatones y deberán ser de
color blanco.
Las líneas de pare tienen por objeto, dado su ancho y el metro que la separa de la senda peatonal,
impedir que el paragolpe de cualquier vehículo, si se detiene correctamente frente a la senda pea-
tonal, no obstruya el paso seguro de los peatones.
MARCAS DE ESTACIONAMIENTO
Deberán ser de color blanco e indican la posición en que se deberán estacionar los vehículos.
Definen los límites del estacionamiento. La forma de estacionar puede ser
paralela al cordón, ó en ángulo, y su emplazamiento puede ser de frente o de cola en el sentido de
circulación.
MARCAS DE DIRECCIÓN
Las flechas pintadas en la calzada, cuando se emplean junto con otras señales, señalan la di-
rección correcta. Debe realizar el movimiento indicado por la flecha en su carril. Esté atento a las
marcas en la calzada. Sepa lo que significan. Respételas.
Las isletas son marcas canalizadoras de tránsito. Son líneas sobre la calzada de color amarillo o
blanco, oblicuas al sentido de circulación, paralelas entre sí o en «V», cuyos bordes externos podrán
unirse con una línea perimetral.
En ningún caso podrá trasponerlas o circular sobre ellas. Advierten la presencia de obstáculos sobre
la calzada y canalizan el tránsito en forma lateral a las mismas.
SEÑALIZACIÓN VERTICAL
Las señales de dividen en cuatro (4) categorías básicas:
1. Señales Reglamentarias
2. Señales Preventivas
3. Señales Informativas
4. Señales Transitorias
Se las reconocen por su forma, tamaño y color. Las señales le avisan de peligros en su camino que
de otro modo serían difíciles de ver; lo guían a su destino identificando con claridad la ruta; regulan
la velocidad y el movimiento del tráfico.
1. Las señales reglamentarias sirven para indicar a los conductores lo que pueden hacer al circu-
lar por las calles de la ciudad o lo que está prohibido.
Su forma es un círculo blanco con borde rojo y símbolo de color negro, con excepción de las señales
PARE y CEDA EL PASO y CONTRAMANO. Cuando tienen fondo azul y borde rojo son de permisión
con restricción.
2. Las señales preventivas sirven para indicar a los conductores el peligro que puede haber al
circular por las calles.
Su forma es un rombo de color amarillo, con borde y símbolo negro.
3. Las señales informativas sirven para indicar a los conductores ruta, características de la vía,
destino y servicios.
Las de ruta y destino son rectangulares con fondo verde, símbolo y texto de color blanco. Las de
características de la vía son redondas, fondo azul y símbolo en color blanco.
Las de servicio son de fondo azul, símbolo negro, texto y cuadrado interior en blanco.
4. Las señales transitorias son de color anaranjado e indican cambios ocasionales en la vía, o la
presencia de trabajadores y maquinaria en la misma.
SEÑALIZACIÓN HORIZONTAL
CRUCE FERROVIARIO
Indican la próximidad de vías férreas.
INDICACIÓN DE OBSTÁCULOS
DE PRIORIDAD
FIN DE PRESCRIPCIÓN
SEÑALES PREVENTIVAS
SEÑALES DE PROHIBICIÓN
SEÑALES INFORMATIVAS
Situaciones de Emergencia
Patinazos
Los giros repentinos, cambios de carril o frenadas abruptas pueden provocar que su vehículo co-
mience a patinar. Esto ocurre con mayor frecuencia en vías con el pavimento mojado. La forma de
enfrentar ésta situación de emergencia es la siguiente: si la parte trasera de su automóvil empieza
a deslizarse, levante inmediatamente el pie del acelerador. No intente hacer un giro rápido en di-
rección contraria. Esto hará que su vehículo empiece a dar trompos. Gire en la dirección en la que
la parte trasera del automóvil patina. Tenga cuidado de no girar demasiado el volante. Usted podrá
sentir cuando tiene el automóvil de nuevo bajo control, entonces, puede enderezar las ruedas.
Paradas de Emergencia
Si no tiene más remedio que parar en una ruta por una emergencia, hay varios puntos a tener en
cuenta: en una ruta con banquinas pavimentadas señalice adecuadamente, y diríjase hacia la ban-
quina, manteniéndose a la velocidad aproximada del tráfico. A continuación reduzca su velocidad.
Si la banquina no está pavimentada, señale con el intermitente y reduzca su velocidad hasta que
ésta sea segura para salirse de la ruta.
No bloquee las luces traseras por la noche quedándose parado o trabajando detrás del automóvil.
Coloque siempre un mecanismo de advertencia a unos ciento veinte 120 pasos como mínimo de-
trás de su automóvil. Levante el capó. Ate un pañuelo blanco a la antena o en la manija de la puerta
izquierda como señal de que necesita ayuda.
Salirse de la Calzada
Si sus llantas se desvían hacia la banquina, no intente regresar inmediatamente a la ruta o camino.
Esto puede hacer que su automóvil pierda el equilibrio. En su lugar, permanezca en la banquina y
levante suavemente el pie del acelerador. Una vez que haya reducido su velocidad, vuelva a salir a
la ruta.
Si se sale de la calzada:
- Reduzca su velocidad
- Recupere el control
- Vuelva lentamente a la calzada.
Incendios de Automóviles
La mayoría de los incendios en automóviles son provocados por cortocircuitos en el sistema eléc-
trico. En caso de incendio, no pierda el tiempo. Saque a los pasajeros de inmediato y aléjelos del
automóvil. Se aconseja no abrir el capot de golpe a fin de no oxigenar mas el fuego, por el contrario,
debe abrirse con cuidado, muy poco y lentamente, utilizando el extintor.
Si no lleva consigo un extintor, intente apagar los cables que estén ardiendo con un trapo grueso,
con tierra o con arena. No utilice agua para extinguir un fuego eléctrico. No toque cables ardiendo
con las manos desprotegidas. Una quemadura eléctrica puede ser muy grave. Si el fuego está
fuera de control, aléjese del automóvil antes de que explote el depósito de gasolina. Pida ayuda.
Si no puede quitar el automóvil de las vías, y se acerca un tren, salga del automóvil. Camine rápi-
damente junto a la vía en dirección opuesta a la que se desplaza el tren. Si su automóvil resulta
atropellado por el tren, cualquier objeto que se desprenda, tenderá a salir disparado en la misma
dirección en la que se dirige el tren.
Fallas Mecánicas
Por muy bien que cuide su automóvil, siempre existe la posibilidad de una falla mecánica. Esta
sección cubre lo que debe hacer si padece alguna de las fallas más comunes mientras maneja.
Fallas de Frenos
Si sus frenos fallan repentinamente, reduzca la velocidad y bombee el pedal del freno rápidamente
y con fuerza varias veces. Esto puede crear la suficiente presión de frenada como para detener el
automóvil. Si esto no funciona, utilice el freno de mano. Cuando lo haga, sujete el botón de desen-
ganche por si tiene que soltarlo si se le bloquean las ruedas traseras y el automóvil empieza a pati-
nar. Con el automóvil en una marcha baja, empiece a buscar un sitio donde detenerse. Asegúrese
que el automóvil esté fuera de la calzada. Una vez parado el vehículo, llame para pedir ayuda. No
intente manejar el automóvil hasta un taller.
Elija colisionar con algo que vaya en su misma dirección antes que algo inmóvil. Elija colisionar algo
inmóvil antes que algo que se dirija hacia usted. Si no tiene más remedio que colisionar, procure
que sea un golpe desviado. Un choque de refilón, por ejemplo, le ayudará a reducir la marcha. Pro-
cure evitar chocar con algo de frente.
No siempre podrá evitar una colisión. Si su automóvil está a punto de ser golpeado, esta sección
le da algunos consejos sobre cómo protegerse. Por encima de todo, lleve siempre abrochado el
cinturón de seguridad.
Colisiones Traseras
Si está a punto de ser golpeado por detrás, esté preparado para pisar los frenos. Intente evitar ser
empujado hacia un automóvil que vaya delante de usted. Prepárese reforzando la tensión de su
cuerpo entre el volante y el respaldo de su asiento.
Colisiones Laterales
Si está a punto de ser golpeado por un lado, sujete con firmeza el volante. Esto puede evitar que
usted salga despedido hacia un lado del automóvil.
Colisiones Frontales
Si está a punto de sufrir un choque frontal, utilice sus brazos y manos para protegerse la cara. Es
importante que siempre lleve el cinturón de seguridad abrochado.
Incidentes
Se considera incidente de tránsito todo hecho que produzca daño en personas o cosas como
consecuencia de la circulación. Estos no son excluyentes, y pueden, por lo tanto, ocurrir simultá-
neamente.
Intercambiar los datos de su licencia de conducir y seguro obligatorio con la otra parte y la autori-
dad policial.
Llamar inmediatamente individualizando a una persona en particular para que realice el llamado.
El mismo se puede efectuar desde cualquier teléfono público sin necesidad de fichas, monedas o
tarjeta. Siempre hay que asegurarse de que quien llame indique con claridad: lugar del hecho (calle
e intersecciones o alguna referencia clave), características del incidente (choque frontal, vuelco,
incendio, etc.), cantidad y estado de las víctimas.
Mientras se espera al Servicio de Emergencias se debe realizar una evaluación detallada a fin de
determinar si es pertinente o no brindar ayuda y de qué tipo debe ser ésta. Para ello, en relación
con las víctimas, deberá tenerse en cuenta:
- Nivel de conciencia (por medio de preguntas puntuales: nombre, edad, etc).
- Si está conciente: tranquilizar y alentar a la víctima, no permitir ningún movimiento. Interrogar
sobre la presencia de dolor, pérdida de sensibilidad o dificultad de movimiento de algún miembro,
etc., para poder actuar en consecuencia.
- En caso de prever una fractura, no movilizar a la víctima, inmovilizar la zona afectada.
- Si a consecuencia del impacto se observa que la persona tiene un objeto clavado, nunca reti-
rarlo; caso contrario podría producirse una hemorragia.
- Si el herido posee casco, no deberá retirárselo, a menos que haya vómito o asfixia.
- Si la víctima está inconsciente habrá falta de respuestas al interrogatorio. Si usted conoce
técnicas de reanimación, comience a realizarlas. En caso contrario, sin movilizar al herido, espere
el auxilio del servicio de Emergencias solicitado.
- No mover al herido para evitar que se perjudique por lesiones ocultas.