Germán Fernández Hernádez – 2º Bach B
TEMA 18: LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA:
1. Introducción:
Entre la muerte de Franco y la aprobación de la Constitución de 1978 (la transición democrática) transcurrieron
tres años de profundas reformas políticas y grandes dificultades como una crisis económica, la conflictividad
social o el terrorismo. Sin embargo y finalmente, se consiguió desmantelar las instituciones franquistas por
completo.
2. Las alternativas políticas:
Tras la muerte del dictador, las diferentes fuerzas políticas se alineaban en torno a:
a) La continuidad del régimen franquista al mantenerse sus viejas estructuras o modificarse de forma
superficial. Defendida por el “búnker” con gran apoyo en las instituciones políticas y en el Ejército.
b) La reforma política a partir de las leyes e instituciones del franquismo. Vía propuesta por los aperturistas
del régimen, que sabían que el franquismo sin Franco era inviable. Fue la estrategia impuesta.
c) La ruptura democrática, que buscaba acabar con la dictadura y restaurar una verdadera democracia.
Defendida por la izquierda y la mayor parte de la oposición democrática.
3. El papel del Rey:
Con la muerte de Franco, Juan Carlos I asumía ante las Cortes la jefatura del Estado, aunque su padre, don Juan
de Borbón, no renunció a sus derechos dinásticos oficialmente hasta año medio después. Él dejó entrever su
voluntad democrática e incluso concedió indultos a algunos presos políticos como Marcelino Camacho.
El rey contribuyó de forma esencial a restaurar la democracia en España, aunque ello le supuso renunciar al
poder que había heredado de Franco. También fueron importantes las personas que lucharon durante años por
la restauración de esa democracia.
4. Adolfo Suárez y la reforma política:
4.1. El fracaso del Gobierno de Arias Navarro (1975-1976) y el nombramiento de un nuevo
presidente:
Carlos Arias Navarro, presidente del último Gobierno de Franco fue mantenido en el nuevo gobierno por el
rey. Pero, al ser incapaz de impulsar la reforma política, el rey le invitó a presentar su dimisión.
El rey nombró presidente del Gobierno a Adolfo Suárez, lo que sorprendió y creó un rechazo general. El nuevo
gobierno, tenía figuras poco destacadas, pero un espíritu reformista.
Se anunció la convocatoria de elecciones generales, se reconocieron derechos fundamentales, la legitimidad
de los partidos y las autonomías históricas. Por eso, Suárez mantuvo entrevistas con dirigentes de la oposición.
4.2. La Ley para la Reforma Política (diciembre de 1976):
Fue una ley que establecía el procedimiento para la creación de unas nuevas Cortes, elegidas por sufragio
universal y directo. Pero para ello era necesario que las Cortes franquistas votaran esta ley que pretendía poner
fin a su propia existencia. A pesar de todo, una amplia mayoría de las Cortes aprobó la ley e impuso la vía
reformista hacia la democracia.
5. La escalada terrorista:
El terrorismo se acentuó, tanto el de la extrema derecha como el de ETA y los GRAPO, cuyas atentados
abrieron la posibilidad a un nuevo golpe de Estado militar.
La tensión máxima se alcanzó en enero de 1977 en Madrid: grupos de extrema derecha asesinaron a un
estudiante en una manifestación y provocaron la matanza de la calle Atocha en la que asesinaron a tiros a 5
abogados del PCE y CCOO. Por su parte, los GRAPO secuestraron a un militar y asesinaron a 2 policías y 1
guardia civil. Durante esta semana ETA no actuó, sin embargo, sería la organización terrorista más sangrienta.
6. La legalización del Partido Comunista:
Con la Ley de Asociaciones Políticas se legalizaron todos los partidos democráticos. Sin embargo, la del Partido
Comunista quedó aplazada ya que si era legalizado, el Ejército podría reaccionar de forma violenta y si no era
legalizado, la democracia española no sería plena. Finalmente, Suárez decidió legalizarlo antes de las elecciones.
El Ejército reaccionó inmediatamente y el ministro de Marina dimitió. A partir de ese momento, retornaron los
exiliados comunistas, como el poeta Rafael Alberti.
7. Las primeras elecciones democráticas: la victoria de UCD (1977):
El número de candidaturas fue muy elevado pero obtuvieron representación parlamentaria: Unión de Centro
Democrático (UCD), de Adolfo Suárez; Alianza Popular (AP), derecha conservadora; El PSOE de Felipe
González, y el Partido Comunista (PCE), de Ibárruri y Santiago Carrillo.
El nacionalismo catalán con Esquerra Republicana (de izquierdas) y la CDC, de Jordi Pujol (derecha
moderada). El nacionalismo vasco, en cambio, se canalizó en el Partido Nacionalista Vasco (PNV)
La participación electoral fue alta y ganó UCD sin obtener la mayoría absoluta; el PSOE fue la primera fuerza
de la izquierda y principal partido de la oposición; el PCE y Alianza Popular quedaron muy por debajo de las
expectativas y tanto en Cataluña como en el País Vasco se apoyó a los partidos nacionalistas moderados, aunque
los radicales también obtuvieron representación.
En vista de los resultados, el rey encomendó a Adolfo Suárez (UCD) el primer Gobierno democrático.
8. La crisis económica y los pactos de la Moncloa:
No se habían adoptado medidas contra la crisis por lo que la inflación y el paro no dejaron de aumentar. Por lo
que se aplicaron medidas urgentes, como la devaluación de la peseta. Se intentó llegar a un acuerdo, los Pactos
de la Moncloa. Así, se aprobaron reformas a corto plazo, orientadas a frenar la inflación. La inflación disminuyó
de forma notable y las empresas empezaron a obtener beneficios, pero el paro siguió creciendo.
9. La Constitución de 1978:
La Ponencia, una comisión de 7 representantes expertos en leyes de los diferentes partidos, redactaron un
proyecto de Constitución.
El texto constitucional fue aprobado por el Congreso y el Senado el 31 de octubre de 1978. Después, fue
sometida a referéndum donde fue aprobada. Esta se compone de: 169 artículos, divididos en un preámbulo, un
título preliminar y diez numerados. Su título más extenso e importante es el I, con 46 artículos (sobre derechos,
deberes y libertades de los ciudadanos). Trata temas como la Corona, las Cortes, el poder ejecutivo y judicial y
las autonomías.
10. El período de 1979-1982 y la consolidación definitiva de la Democracia
Tras la aprobación de la Constitución, el gobierno de Suárez dimitió para convocar nuevas elecciones. En ellas
los resultados variaron muy poco sobre las primeras, y repitió triunfo UCD. Durante sus últimos gobiernos
continuó la actividad terrorista de ETA y Batasuna fue aumentando su número de y votantes.
También se dio la división de la UCD debido a las discrepancias sobre temas como el “divorcio”. Esto, junto
con los rumores de un posible golpe militar, hizo que Adolfo Suárez dimitiera en enero del 81.
Precisamente, en febrero del mismo año, un grupo de guardias civiles, encabezados por Tejero, tomaron el
Congreso. Al mismo tiempo, el capitán general de Valencia proclamó el estado de guerra y sacó los tanques a
la calle. Por esta situación, el Rey se dirigió a toda la nación ordenando a los militares volver a sus cuarteles.
Con el fracaso del golpe la Democracia salió fortalecida.
Finalmente, en las elecciones del 82 el PSOE ganó con mayoría absoluta y comenzó una etapa de dominio
socialdemócrata que se centró en modernizar el país.
11. Conclusiones:
Acabada la larga dictadura franquista, se consolidó la democracia en España en el marco de la Constitución y la
integración en la Unión Europea. Esto fue gracias a la labor de los responsables políticos y la madurez de un
pueblo que quería cerrar heridas abiertas durante la Guerra Civil y mantenidas por la dictadura durante cuarenta
años.
En consecuencia, las dos últimas décadas del siglo XX representaron la superación definitiva de las formas
políticas y económicas vividas durante el franquismo.