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Impacto y Ética de los Medios de Comunicación

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Temas abordados

  • diversidad de opiniones,
  • amplificación de temas,
  • ética periodística,
  • teoría de la agenda setting,
  • información confiable,
  • valores sociales,
  • manipulación,
  • recursos mediáticos,
  • impacto social,
  • Gutenberg
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  • ética periodística,
  • teoría de la agenda setting,
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  • valores sociales,
  • manipulación,
  • recursos mediáticos,
  • impacto social,
  • Gutenberg

Medios de Comunicación

Los medios de comunicación son herramientas fundamentales de la sociedad contemporánea,


así como una de las características propias de esta, debido al cómo se ejercen y al fin personal
que poseen en cualquier Estado: garantizar transparentemente el bien común, demostrando
las realidades sociales, culturales y políticas de los países. Sin embargo, estos puntos son sus
principales defectos, pues son dirigidos y se ejercen políticamente, en función de una agenda
determinada que no nos enseña la realidad total; es decir, hay intereses de grupos particulares
en los medios de comunicación que ensucian la transparencia de estos mismos y a la vez
nuestra realidad que frecuentamos con emocionalidades adversas.

La aparición de los medios de comunicación puede deberse a la creación de la imprenta por


Johannes Gutenberg en el siglo XV. Este método cambió la difusión de información, lo cual
posibilitó la difusión del conocimiento y las ideas a nivel mundial. La prensa escrita, que se
originó con Gutenberg, se convirtió en un pilar fundamental de la comunicación pública y,
con el paso del tiempo, los diarios comenzaron a desempeñar un papel fundamental en la vida
cotidiana de las personas.

Durante la década de 1980, el progreso tecnológico posibilitó la aparición de radio y


televisión. La radio, a comienzos del siglo, cambió la forma en que las noticias y el
entretenimiento llegaban a las personas, lo cual posibilitó una comunicación inmediata y
accesible. La televisión, posteriormente en el mismo siglo, añadió una dimensión visual que
incrementó aún más el impacto de los medios en las sociedades, brindando una experiencia
más enriquecedora para el espectador. Estos medios no sólo proporcionaban información,
sino que también impulsaban valores y conductas sociales, fomentando así una cultura de
grupos o más bien, la cultura de masas.

La cultura de masas se refiere a la forma en que los medios de comunicación unifican los
gustos, intereses y actitudes de una gran cantidad de la población. Se emplean programas de
televisión, música popular, películas y noticias simultáneamente, lo cual genera un sentido de
comunidad y una percepción compartida de nuestra realidad. No obstante, esto también
implica una homogeneización cultural que puede disminuir la disparidad entre pensamientos
y expresiones, así como las diferencias en los valores socialmente compartidos. En este caso,
la televisión y la radio se desempeñan como agentes de socialización, impulsando normas y
valores dominantes en diversos contextos históricos.

En las últimas décadas de nuestro pasado, la revolución digital y la aparición de internet han
transformado de manera significativa el panorama mediático. Internet brinda una conexión
global y una democratización de la información sin precedentes, donde cualquier individuo
puede ser creado y consumidor de contenido, aunque esto también ha causado problemas
relevantes en nuestra sociedad, como la sobrecarga de información y la propagación de
noticias falsas que las personas no saben distinguir debido a este exceso, una tarea que se
refiere a los medios y que consiste en enseñar cómo podríamos comprender cuándo estamos
ante una noticia válida o engañosa. Asimismo, la capacidad de las redes sociales para
transmitir tanto verdades como falsedades plantea cuestiones éticas acerca de la
responsabilidad de los proveedores de contenido y los usuarios.

En la actualidad, somos más vulnerables a perder la información, debido al desmantelamiento


de los medios como fuentes suficientes de información sobre las diversas experiencias que
pueden surgir en una sociedad determinada. La evolución de los medios de comunicación
evidencia tanto los progresos tecnológicos como las variadas demandas y dinámicas sociales.
Cada nueva tecnología ha experimentado como consecuencia una ampliación del alcance y la
influencia de la información, aunque también se han detectado nuevos obstáculos en áreas de
control y confiabilidad. Esto nos resalta, en particular, la relevancia de un consumo
informado y crítico de los medios, especialmente en una época en la que la información es
abundante pero no siempre fiable, así como la compleja y multifacética conexión entre los
medios y la sociedad. En un principio, los medios de comunicación tienen el derecho de
informar y educar a las personas, pero también pueden, lo quieran o no, manipular y
desinformar a las personas. La honestidad, así como la objetividad, son ideales que a menudo
se ven comprometidos por intereses políticos y económicos.

En consecuencia, la ética en los medios es un asunto relevante. Es responsabilidad de los


periodistas y los medios de comunicación brindar información clara y objetiva, con el fin de
evitar la manipulación y desinformación. En la era digital, las presiones políticas y
económicas particulares pueden comprometer estos principios, así como la velocidad con las
que se difunden las noticias puede llevar a errores y a la falta de verificación al respecto de
ellas. Es, por lo tanto, fundamental impulsar acciones éticas en la creación y distribución de
contenidos, así como enseñar a los clientes a ser “alfabetizados en medios” para que puedan
distinguir entre una información confiable o engañosa.

Teoría de la Agenda Setting: ¿en qué consiste?

La teoría de la agenda setting, formulada por Maxwell McCombs en la década de 1970, nos
propone lo siguiente: los medios de comunicación tienen una influencia significativa sobre la
percepción pública al respecto de qué temas son importantes. De esta forma, la teoría de la
agenda setting sostiene la premisa de que los medios no solamente informan sobre los asuntos
más relevantes, sino que también poseen un papel decisivo en definir cuáles son las
cuestiones más relevantes del momento.

La “agenda mediática” es el núcleo de la teoría propuesta por McCombs. Los medios de


comunicación seleccionan y priorizan ciertas noticias y eventos, dándoles mayor cobertura y,
por ende, una mayor visibilidad a estas situaciones. No obstante a ello, se debate acerca si
esta selección no es necesariamente consciente o manipuladora, considerando que los medios
deben responder a una diversidad de factores, como el interés público, la relevancia social y
los recursos que poseen para cubrir las noticias.

Una vez que los medios de comunicación logran establecer una agenda, esta tiende a influir
en la agenda pública; es decir, los temas que reciben una mayor atención mediática son
percibidos por la audiencia como importantes. Esto no implica que los medios dicten qué
pensar, sino más bien sobre qué podemos pensar. De esta forma, la agenda setting actúa como
un filtro que puede ser un amplificador (o minimizador) de las percepciones ciudadanas
acerca de ciertos asuntos en las sociedades.

Por último, es importante destacar que la teoría de la agenda setting no se enfoca en los
efectos determinados, específicos de esta influencia, sino en el proceso mediante el cual los
medios logran determinar la importancia de los tópicos de interés. La investigación sobre esta
teoría ha demostrado de manera consistente que sí hay una correlación significativa entre la
cobertura mediática y las percepciones de los ciudadanos al respecto de qué tan relevantes
pueden ser los temas, aunque la relación no es unidireccional; el público igualmente puede
influir en la agenda mediática al mostrar interés o preocupación por ciertos asuntos o tópicos,
lo que conduce a los medios a darles por lo tanto una cobertura más amplia.

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