PRESENTACION
Este trabajo fue preparado por Técnicos de la SubSecretaria de Estado de
Ganadería con la colaboración de Técnicos del INTA de Corrientes
(Argentina) y de la actividad privada de nuestro pais.
Contiene prácticas de manejo, nutrición, genética y sanidad animal que
serán aplicadas en la Unidad de Cría Barrerito, desde el año 1991. Nos
adelantamos en ofrecerle al productor paraguayo interesado en aplicar las
prácticas recomendadas que utilizaremos en dicha Unidad de Cria.
Dr. Arsenio Vasconsellos Sub-Secretario de Est. Ganadería
Dr. Adolfo Arias Técnico del INTA (Corrientes)
Ing. Agr. Fernando Gándara Técnico del INTA (Corrientes)
Dr. Bruno Penayo Dtor..Adm.. [Link]..Ganad.
Dr. Hideo Oka O. Director PRODEGA
Dr. César Prieto Vice Director PRODEGA
Dr. Antonio Rodriguez [Link]ón Animal
Dr. Hugo Idoyaga [Link]ón Animal
Dr. José Luis Laneri Director PRONIEGA
[Link]. Rodolfo Heyn [Link] Pastura
Dr. Arnaldo Romero Té[Link]. Privada y Ganadero
Ing. [Link] Serrati Ganadero
Dr. Vicente Núñez [Link] Est. Barrerito
Dr. Javier Jara Técnico de la Est. Barrerito
Ing. Agr. Ricardo Gómez B. Técnico de la Est. Barrerito
CONTENIDO
Introducción
1- Necesidad de un enfoque integral de los problemas que afectan a la
producción animal.
2- Objetivos para la ganadería de bovinos de cría.
3- Fundamentación y enumeración de las prácticas
Manejo
1- Estacionamiento del servicio en primavera con parición en invierno.
a) Método radical.
b) Método gradual.
2- Diagnóstico de preñez
a) Vientres preñados. b) Vientres no preñados.
3- Descartes de vacas por edad.
4- Época de destete.
5- Manejo del desmamante.
6- Venta de desmamantes machos y desmamantes
hembras descartes en otoño.
7- Venta de descartes para faena.
8- Manejo de la parición.
9- Castración de terneros.
10- Identificación.
Nutrición
1- Suplementación mineral.
2- Manejo de pasturas.
a) Reserva de potreros.
b) Apotreramiento.
c) Quema
3- Manejo de campo natural.
a) Carga animal.
4- Praderas cultivadas.
a) El pasto Pangola: Exigencia de clima y suelo.
Establecimiento. Preparación del suelo. Épocas de plantación.
Métodos de plantación. Manejo. Renovación de la pastura degradada.
b) El pasto Setaria: Características: exigencia de clima y suelo.
Establecimiento. Manejo y utilización.
c) El pasto Brachiaria decumbens: Características.
Exigencia de clima y suelo. Establecimiento. Manejo y utilización.
Genética
1- Mejoramiento de la productividad de los rodeos.
2- Selección de reproductores por su producción.
3- Selección de rodeos comerciales.
4- Mejoramientodelaproducciónporcruzamientoentrerazas.
5- Producción de reproductores.
Sanidad
1- Control sanitario.
2- Control sanitario del rodeo.
3- Calendario sanitario aconsejado.
Anexo
1- Calendario de manejo del rodeo de cría.
2- Unidad animal.
3- Recomendaciones para el pesaje de animales.
Figuras
1- Control de año
2- Señal de rodeo
INTRODUCCION
La ganadería paraguaya tiene problemas en ciertos aspectos, que
contribuyen a que en general la productividad, sea baja.
Los bajos porcentajes de marcación, la corta vida útil de los vientres, el
lento desarrollo de la recría e invernada y el deficiente aprovechamiento de
los recursos disponibles, son causas principales de dicha baja productividad.
Estas causas son a la vez efecto de factores ecológicos y de los tipos de
explotación vigentes, que involucran normas de manejo, nutrición, sanidad y
genética.
Se desprende entonces, la necesidad de encarar un programa tendiente, en
última instancia, al mejoramiento de la productividad, contemplando un
trabajo armónico sobre todos y cada uno de los factores mencionados, pues
el éxito de toda actividad ganadera es consecuencia de una interacción de
los mismos y no del efecto aislado de uno de ellos en particular.
Necesidad de un enfoque integral de los
problemas que afectan a la producción animal
Como está expresada, las limitantes en la producción en muchos casos se
encuentran ligadas entre sí y es difícil encarar la solución parcial de una de
ellas, si no se trabaja al mismo tiempo en los otros factores que pasarán a
ser las causas de limitante en la producción. Por ejemplo, el aumento del
porcentaje de procreo es un objetivo, pero ello debe ir acompañado de
normas sanitarias severas, para evitar la pérdida de los terneros desde el
nacimiento hasta la venta. A su vez, al aumentar la parición y la
supervivencia, nos encontramos con el problema de disponer mayor cantidad
de forraje, para mantener esos animales hasta el destete y su venta.
Asimismo, una mayor disponibilidad de vaquillas de reemplazo crea la
necesidad de normas para el refugo de las que no serán necesarias para la
reposición y por lo tanto, deben ser eliminadas. Debemos recordar que solo
un enfoque integral de los problemas nos dará una solución adecuada. Al
conjunto de prácticas recomendadas y tendientes a dicho fin, se las
denomina comúnmente “paquete de prácticas”, y cada una de ellas
constituye un eslabón en la compleja cadena de producción.
Los objetivos a alcanzar en una primera etapa, con la aplicación de dicho
“paquete de prácticas”, son los siguientes:
Objetivos para la ganadería de bovinos de cría
El propósito de este conjunto de metas es el mejoramiento de la eficiencia
de la producción y por ende, una mejora (un aumento -incremento) en la
rentabilidad de la unidad de cría a través de:
1) Aumentar el porcentaje de crías logradas al destete.
2) Mejorar la calidad del destete, mediante el emparejamiento de la edad
y el aumento de peso de los terneros en otoño.
3) Entorar las vaquillas para reposición a los 2 años de edad.
4) Engordar los vientres de descarte en lugar de venderlos para
invernada o flaca para consumo.
5) Desprenderse del destete macho en otoño, con 8 meses de edad
promedio.
Fundamentación y enumeración de las prácticas
En ganadería extensiva, con la pradera natural como principal fuente de
recursos alimenticios, cuya disponibilidad varía con las estaciones del año y
el régimen de lluvias, la forma adecuada de encarar cualquier explotación es
adaptar el manejo en forma tal, que tienda al mejor aprovechamiento de
dichos recursos. Además las condiciones ecológicas que caracterizan a la
región, determinan la presencia de factores adversos a la producción, tales
como parásitos internos y externos (garrapatas) y otras enfermedades, que
hacen necesario aplicar normas apropiadas de sanidad. También este medio
ambiente exige que los animales a utilizar sean los más aptos para producir
en él, desde el punto de vista genético.
Para lograr armonizar estos requerimientos, se describirán las prácticas
aconsejadas en los aspectos de manejo, nutrición, sanidad y genética.
MANEJO
Estacionamiento del servicio en primavera con parición en invierno:
Las razones para este manejo de cría se deben esencialmente a que los
celos tienden a concentrarse en esta época, resultando así la primavera la
época más propicia para un entore eficaz. Los nacimientos de invierno
aseguran una lactancia prolongada y abundante, debido a que tienen por
delante la primavera, hecho que favorece simultáneamente a la cría y a la
madre. Los nacimientos tempranos escapan a los fuertes calores y sus
secuelas de bicheras, parásitos y plagas; la parición de invierno permite
obtener en el otoño, una cría bien desarrollada antes de la caída invernal de
los campos.
La época de servicio debe permitir el destete de otoño para facilitar el
descanso materno.
Es importante aclarar qué se han hecho, y se continúan haciendo,
experiencias sobre otras épocas de servicio, especialmente para vaquillas
de primer servicio y vacas que no preñaron en el período normal. Sin
embargo, hasta el momento, ninguna de ellas ha demostrado
suficientemente tener ventajas que permitan recomendarla como alternativa
para el servicio de primavera.
La época de servicio más recomendada es la de septiembre a diciembre.
En caso de no tener estacionado el servicio existen dos formas de llegar a
ello. La elección depende del período de servicio en uso y sobretodo, de la
época en que se registra el grueso de la parición con el manejo actual.
Cuando el servicio es muy largo (8 meses o más) y la parición muy
distribuida o con el grueso de la misma muy atrasada, puede ser conveniente
el “acortamiento gradual”. Si el período en uso es menor y el grueso de la
parición ocurre hasta septiembre y octubre, puede optarse por el
“acortamiento radical”.
Método radical:
Desde el primer año se da servicio a todos los vientres entre principios de
septiembre y fines de diciembre aproximadamente, sin tener en cuenta su
estado. Algunos ganaderos objetan este método porque arriesgan reducir el
número de terneros producidos en la próxima parición. En cambio, tiene la
ventaja de que el estacionamiento se logra en un solo año, simplificando la
tarea.
Método gradual:
Antes de cada servicio, que se inicia a principios de septiembre, se deben
preparar todos los vientres no preñados, las vaquillas de primer servicio y las
paridas hasta la fecha, para entorarlas hasta fin de diciembre únicamente. El
resto del rodeo (cola de parición) puede recibir servicio hasta la fecha
normalmente usada. Al repetir esta práctica por dos años como máximo, los
vientres se incorporarán gradualmente al servicio estacionado que será la
regla general del tercer año en adelante.
Una última alternativa, solamente recomendable en caso de no poder utilizar
las anteriores, consiste en acortar cada año el período de servicio. La
magnitud del acortamiento anual estará dada por el sistema de servicio en
uso, pero en condiciones normales, dos años son suficientes, para llegar al
tercer año con el servicio totalmente estacionado.
El manejo del rodeo estacionado se realiza según lo indicado en esta
publicación.
Diagnóstico de preñez
Se realiza con el fin de clasificar a las vacas en: preñadas y no
preñadas. De este modo se pueden distribuir en los potreros de acuerdo a las
necesidades nutricionales de cada tipo de vientre, además de poder eliminar
las no preñadas, en la medida en que la existencia de reposición lo permita.
Esto traerá como consecuencia un aumento en la fertilidad del rodeo y a la
vez, aumentará la superficie de campo a destinar a las categorías con
requerimientos nutricionales mayores.
Dos o tres meses después de terminado el servicio, con preferencia a
mediados de marzo, se realiza la palpación rectal de los vientres, para lo cual
deben contratarse los servicios de un profesional experimentado. Esta
palpación permitirá clasificar los vientres en preñados y no preñados,
debiendo adoptarse el siguiente criterio con cada grupo:
Vientres preñados:
Este lote tendrá vacas con cría al pie y vacas sin cría al pie. Los vientres con
cría al pie deben forzosamente ser destetados y luego pesados a los mejores
potreros, pues son los más productivos del rodeo. Las vacas sin cría al pie
deben recibir también buenos potreros.
Vientres no preñados:
En este lote también se presentan vacas con cría al pie y vacas sin cría al
pie.
Las vacas sin cría al pie deben estar en buen estado (gordas) pues han
pasado el año anterior sin criar un ternero; se deben vender antes del
invierno pues son las menos productivas del rodeo.
Las vacas con cría al pie se destetan, si es que no tienen crías muy chicas, y
como no están preñadas, pueden ir a cualquier potrero pues son las que
menos exigencias nutricionales tienen.
Siempre que el número de reemplazos lo permita, debe hacerse el descarte
de las vaquillas de primer servicio que no resultaron preñadas. Si el servicio
fue bien realizado y las vaquillas tuvieron óptimas condiciones para ser
preñadas, se puede pensar que son subfértiles y por lo tanto indeseables.
Las vaquillas entoradas a los dos años con un mínimo de 290 Kg., en caso de
ser cruzas, deben quedar preñadas en un 90% aproximadamente, y, 70% en
caso de ser Cebú, cuando están bien manejadas; y la mayoría de las
preñeces deberían ocurrir en los primeros 45 días del servicio.
Solamente cuando se trabaja con buenos niveles de alimentación y altos
porcentajes de procreo puede extremarse el descarte de vientres no
preñados con crías al pie. De lo contrario, pronto se verá disminuida la carga
del campo por falta de suficientes reemplazos. Las vacas de segundo
servicio (para segunda parición) tienen motivos para ser contempladas ya
que es común que éstas se preñen en muy reducido porcentaje, debido a la
influencia de la primera parición y lactancia.
Descarte de vacas por edad (viejas)
Es la práctica de eliminar las vacas teniendo en cuenta la edad de las
mismas conociendo la vida útil promedio del rodeo.
El “boqueo” es una práctica también realizada con el fin de eliminar las
vacas con menos de “medio diente”, permite asegurar la capacidad de las
“vacas viejas” para responder a una invernada de campo natural. Además
permite saber cuál es la reposición que se debe hacer cada año y por
consiguiente, qué intensidad aplicar en la selección de las vaquillas para esa
reposición. El boqueo también debe realizarse junto con el diagnóstico de
preñez, teniendo especialmente en cuenta el aparte de las vacas viejas que
resultaron preñadas. Estos vientres van a parir y criar su Ultimo Ternero, por
lo que vulgarmente se las conoce como “vacas CUT”.
Las mismas no recibirán servicio en la próxima primavera, y deben ser
apartadas con suficiente “diente” como para permitirle criar el ternero en
gestación hasta su destete, y resistir la posterior invernada.
Esta práctica puede ser realizada por cualquier persona familiarizada con el
trabajo de ganado. Lo único importante es que se efectúe antes del servicio,
para asegurarse que los vientres, cuya dentadura no les permita “producir
una nueva cría, no reciban toros. En general no conviene dar servicio a las
que tienen “medio diente” o menos (los dientes desgastados a la mitad o
más, de su longitud normal). Si no se realiza el “boqueo” en el ganado Cebú y
sus cruzas se da último servicio a los 9 años y las europeas a los 8 años,
para lo cual se toma en cuenta el carimbo.
Época de Destete
Con el servicio estacionado se llega a los meses de marzo - abril con
terneros de un mínimo de seis meses. En esta edad las crías obtienen en
general muy poco de sus requerimientos de nutrientes de la leche materna y
por otra parte, están perfectamente capacitadas para obtenerlos totalmente
de la pradera, por lo cual su desarrollo no se resiente mayormente con el
destete. Su adaptación a la separación se produce cuando todavía hay
buenos pastos que le permiten llegar con buen estado al invierno, en caso de
no ser vendidos. Esta separación por otra parte, tiene como fundamento el
permitir que la madre pueda secarse, reponer sus reservas minerales y ganar
estado en momentos en que está gestando otro ternero, cuando aún hay
buen pasto.
En caso contrario, la producción láctea de la vaca, que no incide en el
crecimiento del ternero al pie por lo ya expresado, tendrá un efecto
perjudicial con respecto al ternero en gestación. Esto se debe al desvío de
nutrientes para producir esa leche, que debería ser en cambio aprovechados
para el normal crecimiento del feto y recuperación de la madre, para que
pueda afrontar un nuevo periodo de lactancia y de servicio, con éxito.
Por lo tanto, pretendiendo ayudar a un ternero que no lo necesita, se
compromete el futuro del próximo y la posterior eficiencia reproductiva de la
vaca.
Cuando se tiene estacionado el servicio es posible, con el manejo que se
recomienda en este manual, destetar el 100% de los terneros con pesos
promedios entre 170 y 190 kg. según el año.
La época apropiada para desmamantar es de fines de febrero a mediados de
abril, aprovechando el buen estado de las pasturas y el desarrollo de los
terneros.
Mientras no se tenga estacionado el servicio y por lo tanto la parición, el
destete debe ser selectivo por edad. Una manera simple y eficaz para
empezar a destetar es separar o identificar de alguna forma, todo lo parido
hasta septiembre inclusive.
Si se piensa destetar en marzo, por ejemplo, se sabe que esas crías tienen un
mínimo de seis meses de edad y por lo tanto pueden ser destetadas.
Cuando se tiene parición tardía o cola se hace lo siguiente: con el
diagnóstico de preñez, en marzo se apartan las vacas preñadas y si algunas
tienen crías al pie se desmamantan en ese momento. De lo contrario
aumentará el riesgo de mortandad en esos vientres.
En definitiva, sólo pueden quedar con crías al pie durante el invierno, los
vientres con buena dentición y que además estén vacíos (no preñados). A
medida que se logre el estacionamiento del servicio, este grupo de vientres
irá desapareciendo.
El desmamante hembra, como así también los machos que no se logren
vender al destete, deben recibir un potrero reservado (empastado) o en su
defecto, deben contar con algún suplemento forrajero para el invierno (tres
meses).
Siempre y cuando sean bien manejados los terneros destetados en marzo,
pueden ganar de 10 a 15 kg. antes de la entrada del invierno, o por lo menos
no perder peso durante el período. Durante el invierno mantendrán su peso y
desde la primavera siguiente hasta el segundo invierno podrán ganar de 80 a
100 kg. según el campo y manejo. Por lo tanto, el destete en marzo con un
mínimo de seis meses de edad no es perjudicial al ternero y es una práctica
fundamental en el ordenamiento del rodeo.
Manejo del Desmamante
Dentro del manejo adecuado, el desmamante es una práctica esencial que
consiste en separar las crías de las madres. Hay varias formas de realizarlas.
Una de ellas es que el desmamante sea mantenido por unos tres días o más
en el corral, con agua y verde picado o ensilado o balanceado. Luego, son
llevados a un potrero seguro y con buena pastura por lo menos 22 días, luego
separar por sexo. Con estas prácticas se logra la mansedumbre de los
terneros y el ordenamiento de las categorías de los animales.
Venta de desmamantes machos y desmamantes
hembras, descartes en otoño
La venta es conveniente realizarla en otoño, cuando tienen ocho
meses de edad aproximadamente, descargando así el campo antes de la
época crítica invernal. Esto permite además vender animales de edad y
calidad óptima para una invernada eficiente.
Cabe aclarar que se suelen presentar a veces problemas de falta de
demanda y/o precio para la venta del ternero en esta época, por lo que se
debe prever con tiempo esta posibilidad. También para vender en marzo -
abril, se debe tomar con suficiente anterioridad la decisión de venta y
ocuparse de la misma.
Luego del destete en marzo, los terneros machos y las hembras
descartes deben ser vendidos, contribuyendo con su salida a aliviar la
carga del campo antes de la entrada del invierno. Si los terneros no salen en
abril, se debe prever que consumirán valiosas reservas de forraje destinadas
a otras categorías. Por eso es conveniente enunciar algunas ideas generales,
que pueden servir como guía al productor para tomar su decisión, en caso
que prefiera retener.
1- El Kg. de ternero destete en marzo - abril tiende a ser menos cotizado que
el de ese animal en octubre, debiendo considerarse en este último caso
gastos en sanidad e intereses perdidos; pero la retención al destete, si no se
produjeron reducciones de otoño en otras categorías, incidirá negativamente
en la producción del rodeo de cría, anulando la ganancia.
2- Se han experimentado con éxito técnicas de conservación de excedentes
de forrajes que permiten retener el destete por lo menos hasta la primavera
siguiente, pero su ejecución sólo está al alcance de productores con buen
equipamiento y alto nivel de manejo. En resumen, si el ganadero no tiene
previsto reservas de forraje o campo suficiente, debe vender el destete para
no dislocar el manejo de su rodeo de cría.
Venta de vacas descartes para faena
Se tratará de venderlas gordas en vez de flacas, logrando así mejores
precios. Las que al tacto se comprueban vacías y no tienen crías al pie,
deben prepararse para la venta, pues son las que han fallado dos años
consecutivos.
La experiencia indica que el mejor negocio es desprenderse de
ellas, pues la fertilidad de las mismas seguirá siendo muy baja. Las
vacas viejas vacías que tienen cría al pie, no estarán en general
gordas, por lo que luego del destete de sus crías pasarán a
invernada para ser vendidas, ya sea cuando tomen estado para
faena, o antes, si los precios, el estado de los campos y las
perspectivas inmediatas así lo aconsejan .
Dentro de un manejo adecuado, el tacto de marzo permite identificar dos
categorías de vacas para su venta inmediata, por estar gordas. Una es la de
vaquillas que han fallado su primer servicio. En condiciones normales se
puede calcular aproximadamente dos de éstas por cada cien vientres
entorados. Otra es la de vacas sin cría al pie y falladas, en cantidad variable
según el porcentaje de procreo.
Por otra parte, en el mismo acto se identifican también como descarte, las
vacas viejas que criaron ternero, pero que están vacías. Tanto estas como
las “vacas CUT”, es decir, las que, detectadas como viejas pero preñadas el
año anterior, destetaron su último ternero, en marzo no estarán listas para su
venta como gordas. En este caso se tienen tres opciones:
1-Vender en marzo - abril como buena invernada a otros productores.
2- Retener en mantenimiento y engordarlas en la próxima primavera.
3- Engordarlas con el propósito de sacarlas a venta en agosto, septiembre,
octubre, meses en que se consiguen mejores precios por las vacas gordas.
En este último caso, se debe incorporar esta modalidad al esquema
general del manejo, previendo una hectárea de pradera reser vada
en otoño por vaca a engordar, las que deberán recibir un suplemento
protéico y energético que posibilite ganancias entre 500 a 700
grs. por día en pleno invierno. Siempre que el análisis indique el
costo total por día y por cabeza, de la ración de suplemento,
adecuado y formulado por técnicos responsables, no supere el
precio de medio kg. de vaca gorda en mayo, éste es el método más
indicado para proceder con las vacas de invernada para su venta
cómo gordas.
Manejo de la parición
Las pérdidas desde el nacimiento hasta el destete, influyen marcadamente
sobre los porcentajes de terneros logrados. La mayor parte de estas pérdidas
ocurre en el parto o dentro de la semana del mismo, por lo cual el manejo de
la parición es una de las tareas que contribuirán a evitar esas pérdidas y
aumentar los porcentajes de terneros que lleguen al destete.
Luego del tacto de marzo, las vacas preñadas se apartan en dos lotes; las
vacas que necesiten levantar estado, las cuales se tendrán en los mejores
potreros para que se recuperen antes del parto, y el otro lote, con el manejo
preferencial normal. A las vaquillas de primer servicio es conveniente
manejarlas por separado, pues sus requerimientos son más altos. Los
controles serán frecuentes para descubrir problemas, especialmente
abortos. Se tolera hasta un 3% de pérdidas entre el tacto y la parición. Sin
embargo, es bueno consultar con el veterinario en caso de tener vacas
abortadas, para prevenir pérdidas mayores.
Toda vaca preñada al tacto y que no produzca un ternero, debe ser eliminada
por ser enferma o subfértil, con lo cual se mejorará la sanidad y eficiencia
del rodeo.
Dos o tres semanas antes del parto y luego periódicamente, apartarán las
vacas más próximas a parir para llevarlas a un potrero chico y limpio, el cual
debe ser controlado diariamente para ayudar en casos de dificultades de
parto. Cuando haya un número razonable de terneros, pero con preferencia
cada día, se trabajan los nacidos sanitándolos e identificándolos.
Castración de Terneros
Si no se puede hacer la castración al nacer debe realizarse por lo menos dos
meses antes del destete. Puede ser por el método cruento o no cruento. El
método cruento o quirúrgico consiste en cortar el escroto en su parte inferior
para sacar el testículo. El corte del cordón testicular puede ser realizado
mediante el uso del enmasculador, que servirá como hemostático para evitar
mucha pérdida de sangre. De lo contrario, se puede ligar con hilo y luego
cortar o simplemente cortar raspando si el animal es joven.
La castración por el método no cruento se realiza mediante la pinza
“burdizzo” o ligando los testículos en su parte superior con una goma.
Identificación
La identificación consiste en individualizar el animal por diferentes
características.
Un sistema que funciona bien es la numeración a fuego combinado con el
tatuaje. El tatuaje, que se realiza al nacer, lo lleva en la oreja, y más tarde se
marca el número en un lugar visible, como por ejemplo: en el anca. Indicará
el carimbo y el número del animal.
Otro buen sistema de identificación de la edad es la señal en la oreja. Se
puede hacer utilizando una sola oreja, de la manera que indica el gráfico de
la siguiente página. Al mismo tiempo es importante señalar o marcar las
terneras con su marca de rodeo o cruza para darles el servicio apropiado.
Dicha identificación se ilustra en la página 55.
Luego de los trabajos se van pasando a los potreros reservados de otoño,
teniendo especial cuidado con los terneros hasta los quince días de edad. La
experiencia indica que, gran parte de las pérdidas de terneros entre la
parición y el destete, ocurren durante la primera semana de vida. Un ternero
que sobreviva esta semana crítica tiene gran posibilidad de llegar al destete.
En caso de descuido de la parición, las pérdidas hasta el destete pueden
llegar al 10% o más, con la consiguiente disminución de la eficiencia del
rodeo.
En el caso de vacas de primera parición, luego del parto se les debe dar el
mejor campo reservado, con lo cual dentro de nuestras limitaciones de
nutrición, se obtendrá de ellas la mejor preñez posible en el segundo
servicio.
Por último, aunque en principio no se cuente con todos los potreros
necesarios, se debe, dentro de las posibilidades de cada caso, implantar el
mejor manejo posible de esta etapa fundamental del proceso productivo.
FIGURAS SEÑAL DE AÑO
NUTRICION
Suplemento mineral
A todo el ganado, a discreción y en forma permanente.
Esta práctica es fundamental para todos los procesos productivos del rodeo,
ya sean relacionados con la reproducción o con el crecimiento. El consumo
de suplemento mineral tiene variabilidades individuales y también entre
establecimientos y potreros dentro del mismo. Sin embargo, valores
promedios de 15 a 20 kg./animal/año son frecuentes y pueden tomarse como
base para cálculos.
Un correcto programa de Suplementación Mineral debe contemplar la
administración al rebaño de los macro y microelementos minerales
esenciales en forma constante, y no debe faltar en ningún potrero.
Una manera segura de proveer adecuada nutrición mineral es a través de una
sal mineral “completa” correctamente formulada.
Existe en el mercado de sales minerales muchas fórmulas que se
promocionan como correctas y completas. Pero para que sean “completas”
es necesario que contengan todos los elementos considerados esenciales y
que se conozca o sospeche que son deficientes en los forrajes que pastorean
los animales.
Una mezcla “completa” usualmente incluye: sal común, fuente de fósforo
(harina de hueso o fosfato bicálsico) y calcio, cobalto, cobre, lodo y zinc.
No seria conveniente que contenga otros elementos tales como selenio,
azufre, hierro, magnesio o manganeso si alguna nueva fuente de
investigación no nos sugiere la necesidad de adicionar a las mezclas.
Cuando algunos de estos elementos están presentes en exceso, como el
hierro, pueden causar detrimento en la producción de los animales antes que
beneficiar.
La mezcla mineral debe contener:
— Fósforo 6% (mínimo)
— Calcio 12 - 13% (máximo)
De manera que la relación calcio-fósforo no sea muy diferente de 2:1.
En cuanto a los microelementos por cada 100 kg en la mezcla debe contener:
-Cobalto 1 gr.
-Cobre 100 gr.
-Iodo 8 gr.
-Zinc 500 gr.
Estos niveles se pueden obtener agregando a 100 kg. de la mezcla de sal y
fuente de fósforo y calcio:
-Sulfato de cobalto (monohidratado) 3 gr.
-Sulfato de cobre (monohidratado) 385 gr.
-Iodato de calcio 13 gr.
-Sulfato de zinc (monohidratado) 1.400 gr.
Si la mezcla mineral no es apetitosa y aceptada por el ganado su consumo
voluntario no será satisfactorio y no se podrán apreciar sus efectos
benéficos. Para inducir a un mayor consumo se puede emplear como
“palatabilizantes” pequeñas cantidades de expeller de oleaginosas, melaza,
afrecho de trigo, etc.
La manera más práctica de suministrar el suplemento mineral es en bateas
estratégicamente distribuidas en los potreros, de manera que los animales
no necesiten andar mucho para encontrarlas.
Para ayudar a un consumo suficiente y adecuado el acceso a las bateas debe
ser fácil y libre: deben estar dispuestas en número suficiente y de acuerdo
con el tamaño del potrero y a la carga animal.
De ser posible deben ser móviles para ser utilizadas también como
herramientas de manejo, para inducir a un pastoreo más uniforme del
potrero. La altura de las bateas debe permitir el consumo de la mezcla
mineral tanto a los animales adultos como a los terneros.
Es conveniente que las bateas estén protegidas por un techo para cubrir la
mezcla mineral de lluvias y vientos y se mantenga en buenas condiciones y
sea apetecible.
Una observación periódica de las bateas podrá revelar si el consumo es
adecuado o no.
1) Cuando las bateas están intactas y sin consumo aparente puede deberse
a:
a) que los forrajes que están consumiendo no tenga deficiencia de minerales
(situación que difícilmente ocurre en nuestro país),
b) bateas mal localizadas, lejos de las áreas de pastoreo, y,
c) que la mezcla mineral no es aceptada por el ganado, debido a una
formulación inadecuada, mezclado incorrecto o por estar contaminada por
hongos, estiércol, orina, etc.
2) Si las bateas están vacías pueden deberse a:
a) negligencia del encargado de la distribución de sal mineralizada, o
la adquisición de nueva partida no fue hecha en el momento oportuno,
b) que la cantidad distribuida no sea suficiente,
c) número insuficiente de las bateas.
En consecuencia “mineralizar” el ganado no es solo colocar una
mezcla mineral cualquiera en la batea. Es dar al ganado una buena mezcla
mineral, con alto contenido de fósforo de alta asimilación acompañado de
todos los microelementos necesarios y que asegure un nivel de consumo
acorde con los requerimientos de las diferentes categorías de animales.
Manejo de Pasturas
Reserva de potreros
Esta práctica de manejo es necesaria para asegurar una mejor alimentación
a las vacas preñadas y la recría de vaquillas para reposición, durante el
invierno.
Con la reserva de potreros afines de verano o principios de otoño se puede
contar con potreros bien empastados para la época crítica del año (junio a
setiembre), destinándose a ellos preferentemente los vientres en parición y
las vaquillas en recría. Igual criterio puede adoptarse para otras categorías
como ser: vaca de invernada, toros, etc., si se lo considera necesario. La
reserva consiste en dejar de pastorearlo con suficiente anticipación al
invierno, de manera que queden empastados al iniciarse el período crítico
con la cantidad y calidad de pasto suficiente para asegurar por lo menos el
mantenimiento de las categorías antes mencionadas. Generalmente las
reservas se empiezan a usar a fines de junio o principios de julio.
La experiencia indica que la reserva debe iniciarse entre mediados de
febrero a mediados de marzo. No conviene hacerlo mucho antes debido a que
tendremos forraje demasiado maduro, de menor calidad y tampoco es
conveniente iniciarla después de mediados de marzo porque no se logrará
reunir suficiente pasto.
Antes de iniciar el descanso es necesario preparar los potreros que se
reservarán para evitar “pastos viejos”, indeseables para el ganado. Esta
preparación puede lograrse principalmente con los animales, a través de
pastoreos intensos (altas cargas por pocos días), como así también
quemando, o con una combinación de ambos (pastoreo y luego quemando los
manchones sobrantes de pasto).
Si se dispone de desmalezadora también puede ser utilizada para esta
finalidad, especialmente para combatir algunos tipos de malezas o
combinada con el uso de animales. Sea cual fuere la manera elegida el
objetivo es dejar el potrero a descansar con pastos y sin forraje “viejo”.
La práctica que se propone no trae problemas en el manejo del ganado, ya
que estos descansos se realizan en una época con abundancia de forraje.
Sin embargo, es importante planificar en la primavera anterior ,
decidiendo cuáles serán el o los potreros que se descansarán, para proceder
a partir de mediados de febrero con las tareas de preparación. Esto indica
una vez más que el buen manejo no permite las improvisaciones.
Los antecedentes sobre el tema indican que será necesario reservar como
mínimo una hectárea de campo por cada vientre preñado.
Sin embargo, esta relación puede variar según el tipo de campo y por lo tanto
deberá ajustarse a cada caso en particular.
Apotreramiento
Para aplicar el conjunto de prácticas que se proponen es indispensable
contar como mínimo con siete potreros. Sin embargo, el disponer de un
número mayor de divisiones permitirá manejar mejor, tanto la alimentación
del ganado, como la utilización del pasto producido.
Quema
La mayoría de los ganaderos utilizan fuego para eliminar el pasto viejo,
favorecer un buen rebrote y por lo tanto alimentar bien al ganado. Esto es así
porque el fuego es la herramienta más barata y simple de usar.
Si bien no existen estudios definitorios sobre aspectos importantes de esta
práctica, se recomienda que la quema se realice cuando la humedad del
suelo sea mínima y el campo se encuentre con abundante material seco de
buena cobertura (pasto maduro), siendo la mejor hora alrededor del
mediodía, cuando el viento se presenta con mayor intensidad. Como guía
deberá tratarse de evitar el uso frecuente del fuego, por un posible deterioro
del campo.
Manejo del campo natural
Esto se logra mediante el ajuste de la carga de los potreros, la subdivisión de
los mismos y la sistematización del terreno en los campos bajos.
Carga Animal
La mayoría de los campos del Paraguay están sobrecargados y/o
sobrepastoreados. De acuerdo con el ciclo de producción de las pasturas y el
manejo de los rodeos, la carga máxima corresponde a marzo, con todos los
terneros listos para el destete y el descarte de las vacas falladas todavía no
realizado.
De modo que uno de los problemas más importantes con que se enfrenta el
productor es decidir acerca de la carga animal que se utilizará en la
actividad ganadera.
La carga animal expresa el número de animales por unidad de superficie. Por
ejemplo: 1 animal cada 2 hectáreas significa 0,5 an/ha.
A veces suele indicarse en forma inversa, o sea 2 ha/an.
Debido a que los animales difieren en peso vivo, sexo, estado fisiológico,
etc., es conveniente expresar la carga en unidades animales (U.A.) por
hectárea.
Para esto es necesario usar una tabla de equivalencias ganaderas. Se
propone el uso de la siguiente:
Tabla 1
Categoría animal Equivalente en U.A.
1 vaca adulta que pare y
cria un ternero hasta
8 meses 1 U.A.
1 toro 1,2 U.A.
1 vaca vacía (no preñada) 0,7 U.A.
1 vaquilla en recría, 1 año0,8 U.A.
1 vaquilla en recría, 2 años 0,9 U.A.
1 yeguarizo 1,2 U.A.
Esto es necesario pues una carga de 1 an/ha no nos indica a que tipo de
animal nos estamos refiriendo. Por ejemplo el animal puede ser un toro de
600 kg., o un desmamante de 160 kg. Como sus requerimientos son
diferentes, al primero tenderemos que asegurarla más campo (en realidad,
más pasto) que el segundo.
La carga animal nos permite manejar directamente la alimentación del
ganado.
En general, cargas bajas indican mucho pasto disponible por animal y cargas
altas, poco pasto disponible por animal.
Nuestros campos naturales tienen su mayor crecimiento desde octubre
hasta abril y una producción mínima durante el resto del año. Por lo tanto, el
manejo debe acompañar este ciclo. La carga máxima deberá corresponder al
mes de marzo, con los desmamantes listos para el destete y el descarte de
vacas falladas todavía sin realizarse. A partir de allí la carga animal “debe
disminuir” en un 25% aproximadamente, antes de mayo.
Si esto no se realiza habrá una sobrecarga invernal y la parición y entore
posterior se resentirán, apreciándose las consecuencias en el próximo tacto,
el cual será bajo, con repercusión en la cantidad y peso de los terneros
logrados.
En base a algunos estudios y experiencias de los ganaderos la carga animal
a utilizarse deberá variar, según el campo, entre 1 U.A. cada 2,5 ha (0,4
U.A./ha.) hasta 1 U.A. cada 1,5 ha (0,66 U.A./ha.), siendo los valores a que
deberá ajustarse antes de iniciar el invierno. Estos valores son orientativos y
deberán ser ajustados de acuerdo a la experiencia de cada productor.
La meta es encontrar la carga animal que nos permita obtener la mayor
producción de peso vivo sin deteriorar el campo.
Praderas cultivadas
El límite de productividad de las praderas naturales está determinada, entre
otros factores, por las especies que componen dicha pradera. El reemplazo
de las especies nativas por otras forrajeras de mayor capacidad genética de
producción y calidad, es uno de los caminos que se puede seguir, para
aumentar la productividad de la ganadería.
No se trata de basar la producción del establecimiento en praderas
cultivadas, sino solamente de favorecer el mejoramiento del campo
natural en primer lugar y proporcionar una reserva de forraje para el invierno
en segundo término. En general se estima que el 10% de la superficie total
del campo, con praderas cultivadas permanentes de alta receptividad basta
para lograr los fines mencionados. En caso de hacer rotaciones o reserva de
campo natural, la pradera cultivada puede servir como depósito temporario
de los animales. Asimismo debe ofrecer algún tipo de reserva de forraje para
el Invierno, ya sea como para pastoreo invernal o como pradera para corte y
henificación.
El pasto Pangola
I- Características y adaptación
El Pangola (Digitaria decumbens, Stent) es una planta perenne, estolonifera,
que forma un tapiz denso y alcanza alturas entre 0,50 y 1,00 mts. Su
crecimiento primavera-otoñal es rápido, agresivo y se vuelve dominante a los
pocos meses de su implantación. Sus tallos son finos y producen muchas
guías, que en algunos casos superan 1,50 mts. de longitud.
Las características principales de su buen comportamiento son: alto
rendimiento, gran persistencia y buena ganancia de peso en animales. Entre
las características desfavorables pueden mencionarse: pobre o nulo
crecimiento invernal, susceptibilidad a plagas y enfermedades (roya,
salivazo).
II- Exigencia de clima y suelo
Es una especie adaptada a regiones tropicales y subtropicales húmedas, con
precipitaciones en el verano. Se adapta a gran variedad de suelos, desde el
arenoso de mediana fertibilidad a suelos pesados y fértiles soportando
incluso inundaciones breves. Es resistente también a las sequías, siempre
que las mismas no sean muy prolongadas. El crecimiento activo del pangola
comienza desde fines de septiembre a mitad de octubre, cuando la
temperatura mínima sobrepasa los 11º C. Las heladas queman las hojas
tiernas pero no perjudican las raíces ni los tallos, volviendo a rebrotar a los
pocos días.
III- Establecimiento
A- Preparación del suelo
Para conseguir una buena implantación del pasto es fundamental
proceder a una buena preparación del suelo, igual a la que se
realiza para cualquier pastura perenne. Por consiguiente es
necesario realizar la primera arada y rastreada con tres o cuatro
meses de anticipación, realizándose la segunda arada con sus
correspondientes rastreadas unos días antes de la implantación. Es
necesario tratar de realizar las aradas cuando el suelo tenga una
humedad óptima, para evitar formación de terrones que dificultan
las tareas posteriores de transplantes.
Se debe hacer hincapié en la preparación esmerada de la tierra,
puesto que de no ser así, las especies nativas nacen, junto al
pangola, compitiendo con él y necesitándose por consiguiente más
tiempo para una buena implantación.
B- Épocas de plantación
En la siembra es importante considerar la humedad del suelo,
puesto que cuando la misma es óptima, se facilitará un mejor
desarrollo del pasto. También es importante la tempe ratura, puesto
que esta especie reduce su velocidad de crecimiento o no crece cuando la
mínima diaria baja de 11º centígrados. De lo dicho antes surge que la época
más adecuada de plantación es entre los meses de septiembre a marzo,
siendo las plantaciones de septiembre noviembre las más convenientes.
C- Métodos de plantación:
Al voleo: con este método se distribuyen las guías sobre la tierra preparada,
tapando y compactando a continuación con rastra de discos y rolo u otra
herramienta que compacte la tierra. Realizando este método se utilizan
1.500 a 2.000 kg. por hectárea de material vegetativo (guías o estolones).
Para obtener buen éxito se requiere que el suelo esté húmedo y que las guías
se entierren antes de marchitarse considerablemente.
En surcos u hoyos a mano: consiste en colocar el material (guías o plantines)
en surcos u hoyos que son abiertos con arado de mancera para los primeros
y con azada o pala para el segundo caso. El plantador debe tapar y
compactar con el pie cada plantín o manojo de 2-3 guías que planta, tratando
de que quede cubierto por una capa de 10 cms. de tierra. Con este método se
usan aproximadamente alrededor de 1.000 kg. por hectárea de material
vegetativo.
En cuanto a distancia de plantación, la misma va a depender de la rapidez
con que se desea conseguir la implantación, puesto que a mayor número de
plantas transplantadas por unidad de superficie, menor será el tiempo para
conseguir la pastura.
La distancia de 1 m. entre surcos y de 0,40 a 1 mt. entre plantas son las más
recomendables.
IV - Manejo:
A- Pastoreo inicial:
A los 5 o 6 meses de plantado es aconsejable pastorear el pangola a efectos
de favorecer el avance y emisión de guías (estolones).
La carga a usar debe ser alta y por un período corto, pues la carga
instantánea alta favorece el contacto de las guías con el suelo debido al
pisoteo.
B- Carga animal:
La carga animal tiene importancia en el manejo de una pastura. En efecto, la
capacidad de carga del pangola varia, entre otras cosas, con las estaciones
del año, características del suelo, condiciones climáticas, la edad, y con el
manejo de la pastura.
En general, la capacidad de carga estimada para el período invernal, que
está caracterizada por el escaso crecimiento de la pradera, es de 0,7
U.A./ha., mientras que para el período primavera-verano, período en el cual el
pasto crece con mayor rapidez, es estimada en (2) dos unidades animales
por hectárea.
La adopción de un sistema de pastoreo rotativo con períodos de descanso de
(30) treinta días a (45) cuarenta y cinco días, favorecerá la uniformidad en la
utilización y la recuperación posterior de la pradera.
V- Renovación de la pastura degradada
Luego de un cierto número de años, es frecuente observar una sensible
disminución de la pradera de pangola. Este fenómeno es debido a la
compactación y a la disminución de la fertibilidad natural del suelo. El
removido del suelo con una pasada de escarificador y dos pasadas de rastra
de discos favorecerán su aireación, su permeabilidad y el aporte de materia
orgánica, con lo cual se revitalizará el pangolar degradado.
El removido del suelo debe hacerse en períodos lluviosos, en primavera y en
el otoño.
Puede aprovecharse este momento para aplicar abonos químicos (úrea) y/u
orgánicos (estiércol).
El Pasto Setaria
I- Características:
Las características del pasto setaria (Setaria anceps Stapf) c.v. Kazungula,
fueron descriptas en varios trabajos. De modo general son plantas perennes,
concentrando la mayor parte de su producción durante el período estival,
pueden alcanzar una altura superior a 2 mts. en la época de floración.
Presenta tallos erectos, las hojas son generalmente largas de color verde
azulado su inflorescencia es cilíndrica, y de coloración marrón al madurar.
Esta forrajera es de consistencia tierna y muy palatable para el ganado en
los períodos de crecimiento inicial (vegetativo), tornándose menos palatable
en estado de crecimiento avanzado (reproductivo) debido a la predominancia
de tallos florales.
II- Exigencia de clima y suelo
El pasto Setaria presenta una faja de adaptación bastante amplia en
términos de suelo y clima.
Puede crecer en áreas con precipitación entre 900 y 2.400 milímetros.
En investigaciones realizadas en el país, esta especie presentó un razonable
crecimiento durante buena parte del invierno. Por esto, se halla en el grupo
de gramíneas medianamente tolerantes a las heladas.
El periodo de mayor producción de forraje se presenta en el período primavera-verano,
pudiendo extenderse hasta el otoño.
En términos de suelos, el pasto setaria se adapta a diferentes tipos, que
pueden ir desde suelos arenosos y graníticos de baja fertilidad hasta los
arcillosos y pesados.
También se adapta bien en suelos bajos con drenaje restringido o de
encharcamiento temporáneo.
En las condiciones que caracterizan la zona de influencia de la Est. Exp.
Barrerito, donde los suelos predominantes, en general, son ácidos y de baja
fertilidad; el cultivar Kazungula ha demostrado buena adaptación y
persistencia.
III- Establecimiento
Son plantas de establecimiento relativamente fácil, sin embargo un poco
lentas en la fase de crecimiento inicial.
Para la preparación de suelo, de modo general, es suficiente una arada
seguida de dos o tres rastreadas, es importante que el suelo no quede muy
mullido, para facilitar la emergencia de las plántulas.
La siembra puede ser realizada en forma manual al voleo o con sembradoras-
voleadoras; luego es aconsejable la pasada de una rastra de discos sin traba
o de un rolo compactador para asegurar el contacto de la semilla con el
suelo. Los mejores resultados de germinación fueron conseguidos con
profundidades de siembra entre 1 y 3 cm.
Una adecuada tasa de siembra es otro factor fundamental para una
formación rápida y uniforme de la pastura.
En semillas comerciales, con aproximadamente 25% de valor cultural se
recomienda entre 6,5 y 8,0 kg/ha.
La mejor época de siembra se encuentra entre septiembre y diciembre
cuando las condiciones de temperatura y humedad son favorables para una
buena germinación.
IV - Manejo y utilización
A) Pastoreo inicial
El momento de efectuar el primer pastoreo se considera muy importante,
pues el mismo puede comprometer la productividad y persistencia de la
pastura.
En general la primera carga animal se puede realizar cuando el sistema
radicular del pasto se encuentra bien desarrollado, lo que coincide con el
período de floración.
B- Carga animal
Debido al gran crecimiento que presenta esta especie durante el
periodo primavera-verano, es recomendable utilizar una alta carga
animal, con el fin de evitar el florecimiento de la planta (emisión de
tallos), y consecuentes pérdidas del valor nutritivo, como así
también de su palatabilidad. Este manejo, seguido de un periodo de
descanso, aproximadamente unos 40 días al final del verano, ayuda
a estimular la producción de forraje verde en otoño para su posterior
utilización en el periodo crítico (invernal).
Trabajos realizados en la Estancia Experimental Barrerito indican que las
cargas adecuadas para favorecer al animal y persistencia de la pastura; son
de aproximadamente 2,5 a 3 U.A./ha. durante primavera-verano y 1,0 U.A. /ha.
en el periodo otoño-invierno.
El momento oportuno para introducir el animal en el potrero es cuando el
pasto se encuentra con una altura de 70 cm y retirar los animales cuando el
pasto haya sido pastoreado hasta una altura de 20 cm aproximadamente.
El pasto Brachiaria decumbens
I- Características
El pasto Brachiaria decumbens es una especie perenne, de 0,30 a 0,70 cmt.
de altura, con un hábito de crecimiento decumbente o postrado, las hojas
son rígidas y levemente pilosas. Posee un sistema radicular bien
desarrollado, pudiendo explorar hasta más de 2 mts. de profundidad. Sus
tallos son tiernos de tipo herbaceo. En nuestras condiciones se presenta
como una especie buena productora de semillas. Es un pasto que se
caracteriza por formar una excelente cobertura, no permitiendo el desarrollo
de las invasoras.
La Brachiaria decumbens es una especie que logró buena difusión en el país,
debido a la abundancia de semillas disponibles en el comercio, y por ser una
buena alternativa en términos de forrajera perenne para los suelos de
mediana a baja fertilidad, que caracterizan las zonas ganaderas del país.
Como limitante ha sido constatado el efecto de fotosensibilidad en animales
de 8 a 16 meses. Sin embargo, la remoción de los animales para pasturas con
otras especies es una manera simple para resolver el problema.
II- Exigencia de clima y suelo
La Brachiaria decumbens es una especie adaptada en áreas tropicales y
subtropicales, con veranos lluviosos e inviernos secos y con una
precipitación anual media por encima de 1.000 mm. Es un pasto que tiene
capacidad para producir forraje en condiciones de suelos con fertilidad
media a baja, profundos y de buen drenaje.
Entre las especies de Brachiarias, B. decumbens merece un interés especial
para el área de influencia de la Est. Exp. Barrerito, principalmente por ser
una gramínea tolerante a suelos ácidos, predominantes en la región.
Experiencias realizadas en Barrerito indican que este pasto resiste a la
quema y a heladas, brotando a los 20 a 30 días en pleno invierno, siempre y
cuando las condiciones climáticas se presenten favorables.
III- Establecimiento
Para la preparación del suelo, es suficiente una arada, seguida de dos a tres
rastreadas; siempre y cuando no quede el suelo muy mullido, con el fin de
facilitar la emergencia de las plántulas.
La siembra pude ser realizada en forma manual al voleo o con máquinas
sembradoras-voleadoras; para ambos casos es aconsejable luego de la
siembra, la pasada de una rastra de discos o de un rolo compactador para
asegurar el contacto de la semilla con el suelo.
Para la siembra se recomienda la utilización de 7 kg/ ha. de semilla
comercial con un valor cultural de 25%. La mejor época de siembra se
concentra entre los meses de setiembre a diciembre, cuando las condiciones
climáticas son las más favorables para la buena germinación.
IV- Manejo y utilización
a) Pastoreo inicial
Para asegurar buena implantación y persistencia es importante que el primer
pastoreo se realice cuando el sistema radicular se encuentre bien
desarrollado, coincidentemente con el periodo de máxima floración.
b)Carga animal
Como la carga es el número de animales por unidad de área, y la presión de
pastoreo es el número de animales por cantidad de forraje disponible, la
capacidad de soporte es una carga en el óptimo de presión de pastoreo.
En todas las pasturas, se busca el equilibrio entre el número de animales y el
forraje disponible, a fin de que se mantengan productivos continuamente.
Esto significa que cada pastura tiene una capacidad de soporte límite, arriba
del cual ocurre su degradación, lo cual es indeseable.
De acuerdo a las experiencias realizadas en Barrerito, la capacidad de
soporte de la Brachiaria decumbens es de 2,0 a 2,5 U.A./ha. en el verano y de
0,8 a 1,0 U.A./ha. durante el invierno.
La experiencia indica que la altura ideal de la planta cuando se encuentra
bajo pastoreo es de aproximadamente 20 a 30 centímetros.
GENETICA
Mejoramiento de la productividad de los rodeos
A esto se llega mediante una selección objetiva, que tenga en cuenta
caracteres de importancia económica y por medio de cruzamientos
adecuados, para obtener un máximo de vigor híbrido en las crías, dentro de
las posibilidades de manejo del establecimiento.
Selección de reproductores por su producción
Lograr un constante mejoramiento genético del rodeo debe ser preocupación
permanente de todo ganadero. Este mejoramiento se logra básicamente, a
través de la elección de los padres de las generaciones futuras del rodeo. El
concepto antiquísimo de “aparear lo mejor con lo mejor” aún se mantiene en
pie. Lo que ha variado fundamentalmente es lo que se entiende por “lo mejor”
y especialmente, como se individualizan esos animales superiores. Aún
existe la tendencia a confundir caracteres raciales, básicamente pelaje y
“tipo racial”, con capacidad o eficiencia productiva; la selección por tipo
racial es básicamente subjetiva, o sea que se mide “a ojo”. En cambio la
selección por capacidad de producción se basa en la medición exacta de
características deseables, el estudio de su herencia y el control de la
evolución de la descendencia.
El enfoque a dar al proceso de selección será distinto si se trata de un
plantel o de un rodeo comercial, pero en ambos casos es necesario para
comenzar, saber específicamente, qué características se quieren mejorar. El
segundo paso es saber cómo actúan o qué factores afectan la expresión de
esos caracteres. El tercer paso consiste en elegir un método adecuado para
la medición o evaluación real de los mismos. Errores de criterio en
cualquiera de estos tres pasos redundarán, seguramente, en el fracaso del
plan y aún podrán causar pérdidas de producción.
Selección de planteles
En el caso de planteles es necesario en primer lugar, tener controlados todos
los principios básicos de manejo, sanidad y nutrición a fin de dar a los
animales del rodeo la oportunidad de expresar su potencial genético.
Definimos a la selección como el hecho de permitir que algunos individuos
del rodeo se reproduzcan y otros no. El resultado de esto es que eligiendo los
padres, podemos hacer que las crías se les parezcan, cambiando la media
del rodeo en los caracteres por los cuales seleccionamos.
Por lo tanto, se deben tener objetivos concretos. Cuando el negocio es
producir carne, ya sea en forma individual o en el rodeo, es necesario
seleccionar por aquellos caracteres que nos permitan progreso en la
producción de carne. En líneas generales, se consideran caracteres de
importancia económica y se relegan aquellos que no la tienen.
Sin embargo, no todos estos caracteres responden a la selección y eso
depende de su heredabilidad. Como regla general, los caracteres de
crecimiento son de buena heredabilidad y se pueden seleccionar con éxito.
Por otra parte para mejorar fertilidad, medida como porcentaje de terneros
logrados, es más útil concentrarse en el manejo y la nutrición.
Por fin, como el seleccionar por un carácter Implica eliminar los animales
que no llenen los requisitos mínimos establecidos para el mismo, cuanto
menos caracteres se busque seleccionar, más fuerte será la presión de
selección que aplicaremos.
Una vez establecido el programa, se debe persistir, por que cambios
de rumbo anulan el trabajo anterior.
En resumen, se debe elegir caracteres de importancia económica,
heredables y que sean medibles en el animal; tomar pocos
caracteres a la vez y persistir en el esfuerzo.
Nuestra cría se realiza en el área subtropical, en forma extensiva,
mayormente a campo natural. Por otra parte la recría e invernada
están más tecnificadas, localizadas en la zona norte del país en
general, y con menos restricción alimenticia.
Teniendo en cuenta esta circunstancia es que recomendamos e
implementamos un programa de selección a nivel de cabaña
relativamente sencillo y adaptado a las necesidades de la zona.
El objetivo es aumentar la producción del rodeo y sus premisas
básicas son:
a) Los vientres van a producir en nuestra zona y a campo natural
casi exclusivamente, por lo cual, la selección de los reproductores
para esos rodeos se debe hacer en las mismas condiciones; es
decir, a campo y con el manejo normal de la zona.
b) La ganancia de peso hasta el destete y la obtenida luego del
destete son integrantes del peso final logrado por el animal. La
heredabilidad del peso final es alta y es por eso que se concentra la
selección por peso obtenido en mayo, esto es entre los 20 y 22 meses
de edad de los futuros reproductores. De esta manera, hay tiempo a proceder
en los machos a la evaluación del semen y prepararlos para el servicio o
venta. En las hembras, permite el descarte de las no aptas para el entore.
c) Al ser importante en las hembras la fertilidad, y teniendo ésta
una baja heredabilidad, se pondrá énfasis en primer lugar en la
habilidad de ganar peso para llegar al entore a los dos años, y
dentro del grupo entorado, se procederá a la eliminación de los
vientres fallados en primer ser vicio, detectados en el tacto de
marzo. Además, se eliminarán posteriormente las que presenten
distocias, abortos, etc., con lo cual se aumentará la fertilidad
actual del rodeo.
El control de planteles para lograr estos resultados, requiere un
registro completo de datos y su procesamiento por técnicos
especializados.
Selección de rodeos comerciales
En un rodeo de cría la eficiencia se puede medir de varias maneras,
siendo la más conveniente la expresión en kilogramos de peso vivo
producido por hectárea y por año.
Esta medida será influenciada por el porcentaje de terneros
logrados, el peso al destete de dichos terneros, la estructura del
rodeo y por la carga total del campo.
Para incrementar el porcentaje de terneros logrados y su peso al destete,
será suficiente implementar el conjunto de medidas del paquete de prácticas
recomendadas.
Con respecto a la estructura del rodeo y de acuerdo a las estadísticas, la
presencia de novillos y de hasta dos generaciones completas de vaquillas
son las causas de que los rodeos tengan sólo un 40% de vientres sobre el
total de vacunos.
En la ganadería de cría, se debe aumentar la relación entre vientres y el total
de vacunos, haciendo más eficiente la recría de vaquillas, de modo que,
todas las que sean necesarias para reposición, alcancen el peso de entore a
los 2 años e identificar lo antes posible aquellas que no llegarán, a fin de
ponerlas en venta.
Como norma general, entre el destete y el primer invierno se eliminarán
aquellas vaquillas “cola”, dejando para antes del segundo invierno la
eliminación del excedente de vaquillas a cumplir dos años. Es conveniente
hacerlo en mayo, pues a partir de ese momento y hasta el entore no habrá
mayor aumento de peso.
Aquellos rodeos que no puedan entorar toda la reposición a los dos años,
entorarán las que den 290 kg como mínimo a los dos años, y guardarán
solamente las necesarias para completar la reposición a los tres años. Una
meta básica en estos casos es mejorar la recría para llegar a los dos años
con 290 kilogramos.
Mejoramiento de la producción por cruzamiento entre razas
Es conocido el hecho que al cruzar variedades, razas y aún especies
vegetales entre si, se obtienen híbridos que se destacan por su producción.
De esta manera se han logrado los maíces, sorgos, trigos, etc. de máximo
rendimiento.
Efectos muy similares se obtienen cruzando líneas, familiares, razas
y especies de ganado. Las principales características de estas
hibridaciones son:
a) Cuando menos emparentadas son las razas cruzadas, mayor será
el vigor híbrido.
b) La superioridad de los híbridos se pierde rápidamente si se los
aparea entre sí. Es decir, su descendencia es menos productiva.
c) En general la hibridación exalta los caracteres relacionados con
la producción, como fertilidad y desarrollo.
En algunas áreas del país este cruzamiento se está llevando a cabo
entre razas europeas y cebú. Los resultados son innegables
positivos en muchos casos, aunque también es cierto que se han
producido algunos problemas. El más importante se debe a la falta
de planificación en los cruzamientos, lo cual está llevando a
muchos rodeos hacia el desmejoramiento en la de sus productos,
cuando se las compara con las obtenidas al comienzo (primeras
generaciones). Por eso es necesario tener un buen conocimiento de
las razones para cruzar y los métodos recomendables en nuestra
zona.
Existen buenas razones por los cuales se utilizan los cruzamientos.
1- Para cambiar una raza por otra. Cruzamiento absorbente. En la
actualidad se está absorbiendo todo hacia el ganado Cebú.
2- Para explotar la complementariedad; por ejemplo: en los
cruzamientos en los cuales se combina la fertilidad y cali dad de la
carne del ganado europeo y la rusticidad y adaptabilidad del ganado Cebú.
3- Para la formación de nuevas razas donde se debe considerar:
a) El nivel de producción de la nueva raza comparado con las cruzas.
b) El costo y posibilidades de manejo de un programa de cruzamientos.
En la formación de nuevas razas se asiste a un proceso de cruzamiento
inicial y luego de una etapa de selección y consanguinidad para uniformar
las características de los individuos de la nueva raza. Se debe recordar que
la producción de la nueva raza será menor que la de la primera generación de
cruzamiento (F-1) y habrá pérdidas de adaptación por la consanguinidad
necesaria; además la selección consanguínea concentra virtudes y defectos
y que el tiempo para lograr no es menor a 30-40 años con la utilización de no
menos de 500 vientres en el programa.
4- Por último se utilizan los cruzamientos para explotar a heterosis con su
manifestación el vigor híbrido.
En todos los casos debemos recordar que los cruzamientos tienen, en
ganado de carne, ciertas complicaciones con relación a otras especies
debido a que:
a) Hay un largo intervalo generacional, de 5 o más años, por lo cual la plena
visualización de los resultados lleva tiempo.
b) Hay superposición de generaciones por lo cual en el rodeo coexisten
diversas etapas del proceso.
c) Hay un costo adicional de mejoras y mano de obra que debe ser
tenida en cuenta para decidir el esquema adecuado.
En todos los casos debe ser sistemático y responder a las necesidades y
posibilidades del medio.
Es por eso que en el Paraguay, y para que el cruzamiento sea adecuado a
este esquema de producción, se deben cumplir las condiciones establecidas
por los investigadores de Florida (1) que son los siguientes:
a) El autoabastecimiento, en cuanto a vientres se refiere es esencial,
porque simplifica la operación y además por que el mejor vientre es el
producido en el propio campo ya que nadie vende lo mejor de lo
suyo.
b) Que sea fácilmente manejable dentro de las empresas extensivas,
pues hay muchas tareas adicionales y cuanto más difícil su manejo,
generalmente lleva más tiempo, mano de obra y mejoras involucradas.
c) Que genere suficiente vigor híbrido como para compensar el mayor
costo y trabajo. Se debe ganar en resumen en kg. de terneros destetados por
vaca o por hectárea.
(1) Koger, M.T.J. Cunha, A.C.; Warnick, - 1976 -
CRUZAMIENTOS EN GANADO VACUNO DE CARNE
Ed. Hemisferio Sur, Montevideo - Uruguay.
Con estos tres postulados, se pueden eliminar algunos de los
sistemas conocidos y se opta por el cruzamiento alternado.
Cuando se da ser vicio con una raza y las hembras producto de esa
cruza reciben de por vida ser vicio con toros de otra raza se habla
de cruzamientos rotativos. Si en un rotativo se trabaja con sólo dos
razas paternas, al cruzamiento se lo conoce como alternado o criss-
cross.
En la presente situación, optar por un cruzamiento alternado parece
lo más razonable ya que nos permite mantener...
a) Proporciones de sangre de cada raza cercanos al media sangre, entre
1/3 y 2/3 al estabilizarse el sistema.
b) Un porcentaje de vigor híbrido equivalente al 67% del que se
encuentra en la primera generación (F-1)
c) Hay total autoabastecimiento de hembras.
d) Hay aprovechamiento integral de los toros que se adquieren para
ingresar al sistema.
e) En cuanto a mejoras, se requiere sólo un potrero más de lo que se
necesitaría si no se trabajase en cruzamientos y se utilizará un solo potrero
para servicio.
f) En cuanto a tareas extras, sólo se requiere labor adicional para el
señalado de las hembras hijas de toros de una u otra raza a fin de darles servicio
adecuado y para el aparte de los vientres en la época de servicio.
Si decidimos trabajar con el criss-cross: queda por resol ver qué razas
conviene utilizar: sabemos que necesitamos vigor híbrido y que éste es
mayor cuando se cruzan razas separadas genéticamente; por lo tanto, no
quedan dudas sobre el uso del cebú y las británicas.
Dentro de las Indicas, contamos con el Brahman y el Nelore. No existe
evidencia experimental para descartar una u otra. Debemos así recordar que
hay más diferencias entre individuos de una raza que la existente entre
promedio de raza, por lo cual es muy importante la elección de
reproductores, estribando allí el éxito de nuestro programa.
Entre las razas británicas, tanto la Hereford como el Aberdeen
Angus producirían resultados similares de acuerdo a las
experiencias locales y literaturas internacionales, por lo tanto la
elección de la raza dependerá de la disponibilidad para obtener
reproductores.
La implementación de este programa en el campo no ofrece
dificultades, siendo más difícil explicarlo que realizarlo.
Cuando el vientre es de tipo cebú se le da ser vicio con británico,
obteniéndose vientres media sangre, a los cuales se les da
nuevamente ser vicio con cebú. Las vaquillas 3/4 cebú se sir ven con
toros británicos y las crías hembras van a ser vicio cebú,
perpetuándose el intercambio de vientres entre ambos rodeos.
En el caso de ser un rodeo inicial mixto se hace un primer aparte a
corral de las vacas acebuzadas y de las media sangre cebú o
menos. Se las identifica con señal o marca a fuego por grupo
“racial” y a las acebuzadas se les da ser vicio con británico de por
vida, teniendo el otro grupo ser vicio cebú, intercambiándose de
rodeo las vaquillas de reposición.
Una vez organizado el ser vicio es fundamental controlar la parición
para señalar o marcar las terneras con su marca de rodeo para
darles el ser vicio apropiado. Uno de lo recomendado se indica en la
página siguiente.
Producción de Reproductores
Si el productor quisiera producir sus propios toros reproductores de
cada 1.000 vientres se requerirían alrededor de 920 en el rodeo de
criss-cross, 30 vientres cebú para producir toros y 50 vientres
británicas para lo mismo, es decir el 92% de los vientres son
cruzas, generando vigor híbrido. Estas vacas serán puras y
apareadas con toros puros de Pedigree.
Los terneros serán seleccionados inmediatamente después del
desmamante para una prueba de comportamiento. Esta prueba
estima el valor reproductivo de un toro por una o más
características susceptibles de ser medidas mediante el desempeño
del propio toro. Es conocido que la eficiencia alimenticia tiene
correlación con la tasa de crecimiento y ésta con la función
reproductiva.
El principio de la prueba de comportamiento es ofrecer a todos los
toros a ser probados, igual oportunidad, manejo y condiciones como
sea posible. De modo que, al final de la prueba se tendrán como
estándar de selección para la clasificación de los toros:
FIGURA SEÑAL
— La ganancia media diaria (ADG)
— Peso final ajustado (AFW)
— La conformación, y
— Los trabajos de la función reproductiva.
Los toros candidatos para la prueba de comportamiento deberán ser toritos
de I.A. o S.N. en términos de Pedigree o de patrimonio genético conocido.
Esto no implica que cada productor deba producir sus propios toros,
los que pueden ser comprados en la forma habitual, sino que da una
idea de la eficiencia del sistema.
Se recomienda una dotación de toros de alrededor del
3 - 4% en el caso de cebúes, y del 5 - 6% si éstos son
británicos, dependiendo esto del tamaño de los potreros
y de la adaptación de los británicos en la zona.
SANIDAD
Control Sanitario:
Se realiza mediante el seguimiento de un calendario sanitario que contempla
dos aspectos:
1) Preventivo:
Vacunación contra aftosa, brucelosis, carbunclo y mancha.
2) De reducción de problemas sanitarios presentes:
Control de parásitos internos (lombrices) y externos (garrapatas, piojo,
sarna)
Además, se complementa con la existencia de una pequeña farmacia donde
no deben faltar algunos productos de uso común, como ser cura bicheras,
antibióticos, remedio para ojos y algún otro de acuerdo a los problemas
particulares de la zona (por ejemplo: Ura).
Véase calendario sanitario aconsejado.
Control sanitario del rodeo
Para que exista un control efectivo es necesario establecer un calendario,
tanto para las vacunaciones de rutina, como para el control de parásitos
externos e internos. El calendario de vacunaciones debe contemplar la edad
de los terneros en la vacunación contra Brucelosis, asegurándose que se
realice cuando las mismas cuentan entre los 4 y 8 meses de edad. Cuando
las pariciones están estacionadas en el invierno, puede realizarse en enero,
pero si las pariciones son más largas, la vacunación debe hacerse en dos o
tres tandas.
La desparasitación interna es muy importante, sobre todo en el ternero y la
recría. Es una norma recomendable el desparasitar todos los terneros al pie
de la madre en noviembre - diciembre.
Calendario Sanitario Aconsejado
Ene Feb. Mar Abr. May Jun Jul Ago Set Oct
Nov Dic
Vacuna Antiaftosa Toda la Hacienda xxx xxx
Menores de 2 años
xx
Carbunclo Bacteridiano Toda la Hacienda xxx
xxx
Mancha y Gang. Gaseosa Ter. y de Sobreaño xxx
xxx xxx
Brucelosis Vaq. de 4 a 8 meses xxx
xxx
Antiparasitarios T. al pie y Dest. y An. Atr. Al Destete
Al pie
Baños Toda la Hacienda Según la infestación
Revisión Clínica Todos los Toros xxx xxx xxx
Observaciones: En caso de dudas consultar a su veterinario de confianza
Es la época de gran carga parasitaria en estos animales, que
además son muy sensibles y se ha demostrado que esta práctica, de
poco costo, redunda en la mayoría de los años en aumentos del
peso al destete. En el momento del destete se repetirá la
dosificación. En las vaquillas desmamantes es necesario realizar
una dosificación antes del invierno y periódicamente hasta que
tengan 2,5 años de edad.
En las vaquillas de recría y vacas que tengan un estado inferior que
el promedio del lote, es conveniente hacer un muestreo y tomar la
decisión de acuerdo al resultado, o desparasitarlos directamente.
Como norma general no se recomienda la desparasitación masiva de
animales adultos. Antes de proceder a realizar ese gasto se debe
consultar al veterinario de confianza, ya que el problema puede ser
otro y ellos ayudarán a identificarlos.
En todos los casos conviene usar lombricidas de buena calidad,
aplicados en las dosis y vías recomendados por los fabricantes.
En cuanto a los parásitos externos merece especial atención el control de
garrapatas, ya que éstas son causa de cuantiosas pérdidas de producción en
nuestro medio. Ante todo es necesario entender que la mejor economía
radica en usar garrapaticidas de reconocida eficacia, aunque su precio
pueda ser algo mayor, y en segundo lugar, cumplir estrictamente las
indicaciones de los fabricantes, respecto a la concentración a usar y el modo
de preparar los baños.
La revisión de los toros en abril-mayo, incluyendo los análisis para
la detección de enfermedades venéreas, antes del periodo de
ser vicio, realizada por un profesional, es útil para la detección de
problemas que afecten su capacidad reproductiva. Conocer con suficiente
anticipación con cuantos toros aptos se cuenta, permite reponer con tiempo los que se
hayan descartado y recuperarse a los que pudieran estar afectados por alguna
enfermedad curable.
Esta práctica, realizada anualmente, puede evitar sorpresas en los porcentajes de
parición, a veces bastante serias, especialmente en el caso de rodeos o planteles con
servicio Individual.
La época de parición, como se dijo en el manejo de la misma, requiere también cuidados
especiales desde el punto de vista sanitario. Los controles frecuentes permitirán
descubrir a tiempo los animales con problemas de sanidad, aumentando las
posibilidades de supervivencia de los mismos (Niveles de supervivencia del 95 - 96%
desde el parto al destete, son considerados normales).
La atención de un veterinario, que recomiende algunos elementos para formar un
botiquín de primeros auxilios, basado en los problemas más comunes en esa
explotación, ya quien acudir en caso necesario, redundará en beneficio de la empresa.
Calendario de manejo del rodeo de cría
Mediados de mayo:
* Pesar el destete hembra.
- Si hay excedentes, vender las más livianas.
* Pesar las vaquillas de 2 años.
- 270 kg o más, las vaquillas 2/3 británicas. A servicio
en setiembre.
- 280 kg o más, las vaquillas 2/3 cebú. A servicio en
setiembre.
- 290 kg o más, las vaquillas cebú pura.
- Menos de 270 kg a recría, solamente las que sean
necesarias.
* Seleccionar las vaquillas de 3 años.
- Completar reposición con las mejores y a servicio en setiembre.
- Excedentes, a venta.
Fines de mayo:
* Prepararse para el comienzo de la parición.
Mediados de agosto:
* Preparar para el servicio.
* Control de dientes en vientres.
- Medio diente o más, a servicio.
- Menos de medio diente:
* Sin cría gordas, a venta.
* Con cría, a invernada.
* Separar los vientres de acuerdo a raza o cruza.
Principio de setiembre:
* Inicio servicio.
Fines de diciembre:
* Fin de servicio.
Fines de febrero:
* Preparar potreros para el invierno.
* Calcular las hectáreas necesarias para lo preñado
al tacto y recría de vaquillas.
* Elegir los potreros.
* Clausurar.
Fines de marzo:
* Diagnosticar preñez (al tacto) y destetar.
* Vacas sin crías vacías:
- Gordas, a venta.
- Flacas, a invernada.
- preñadas, a potrero reservado.
* Vacas con cría:
- Preñadas, a potrero reservado.
- Paridas hasta setiembre - destete:
* Crías Hembras, a potrero reservado.
* Crías Machos, a venta.
- Paridas después de setiembre - destete en junio:
* A pastoreo.
Resultados que se pueden lograr
La zona de campo del sur del Paraguay, tiene un porcentaje global de
marcación de alrededor del 35% y pesos al destete (para el 100% de los
terneros) estimados en 140 kg. La producción de kg de peso vivo por
hectárea, oscila en los 25 kg por hectárea y por año.
Con la aplicación de este paquete de prácticas un productor promedio puede
esperar que mantendrá entre el 60 y 65% de terneros logrados, que
destetando en marzo todos sus terneros, éstos tendrán 160 kg o más de
promedio, que entorará toda su reposición a los dos años con 290 kg como
mínimo y que su producción de carne por hectárea y por año estará
alrededor de los 50kg o más.
Alcanzar estos niveles llevará más o menos tiempo, según el punto de partida y el
empeño puesto, pero son metas posibles de alcanzar.
Anexo 1
Recomendaciones para el pesaje de animales
Para animales que ingresan al establecimiento el pesaje debe realizarse 8
días después de la llegada.
Peso inicial
Se obtiene mediante el promedio de los pesos de 3 días consecutivos. Se
realiza al inicio de la suplementación.
Peso mensual
Después del 2do. día de pesaje, cada 30 días.
Metodología
1- Pesar los animales siempre en las mismas condiciones como por ejemplo:
a) Con encierre o directamente.
b) A la misma hora y al llegar al corral.
c) Toda la hacienda. En caso de que no sea posible, pesar como
mínimo el 25% del rodeo; pero cuando el lote es inferior a 50 animales, pesar
la totalidad.
Cualquier variación en el programa pre-establecido debe anotarse para
contar con datos que permita su evaluación.
2- Datos que deben ser consignados en la planilla
Fecha de pesaje.
Categoría animal (edad - carimbo).
Cantidad.
3- Otros aspectos a tener en cuenta
1- Si se aprovecha el día del pesaje para un trabajo de sanitación, realizar el
pesaje y después los otros trabajos.
2- Si no se puede pesar por algún motivo en el día establecido (lluvia, etc.), pesar en lo
posible al día siguiente.
3- Durante el pesaje, controlar la báscula cada 10 animales pesados.
4- Si existe la posibilidad de mezcla de categorías o tratamientos diferentes, identificar
las categorías con carimbo, caravanas, etc.
5- Si por cualquier motivo se da entrada o salida a animales en el lote, pesar y anotar los
datos correspondientes a dichos animales, consignando la fecha.
6- Hacer una descripción física: de la alimentación y la implementación; pasturas
utilizadas, superficie, tipo, estado, cantidad de comederos (metro lineal), su distribución,
aguadas, tipo, etc.
7- Detallar la composición de la ración y cantidad (evitar variaciones en su composición).
En todo programa debe iniciarse con el suministro de alimento en una cantidad menor a
la cantidad total diaria a ser suministrada e ir aumentando gradualmente hasta llegar a
la cantidad total a los 10 días.
8- Si los animales, al terminar el periodo de suplementación, no son destinados a la
venta, identificarlos como para poder darle un seguimiento hasta la venta, a fin de medir
todos los efectos indirectos de la suplementaclón.
9- Suministrar la suplementación a la misma hora y tomar nota de los implementos y
elementos utilizados (tractor, cachapé, pala, etc.).