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Autodiagnóstico Participativo

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AUTODIAGNÓSTICO PARTICIPATIVO

El diagnóstico es un instrumento que a partir de determinados métodos y técnicas nos


ayuda a conocer un escenario determinado y lo que ocurre o puede ocurrir en él. Es
importante subrayar que no sólo es la colecta de información y su descripción, sino lo más
importante es su análisis e interpretación. Todo diagnóstico participativo debe de
considerar la inclusión de aspectos ambientales, económicos, sociales, culturales e
institucionales.

Según la Organización Mundial de la Salud (FAO) el Diagnóstico Participativo es un


método para determinar, desde el punto de vista de los miembros de la comunidad, cual
es la situación de la entidad, grupo o sociedad en la cual se pretende trabajar.

Los miembros de la comunidad, ayudados por el personal externo, pasan por un proceso
en el cual identifican las condiciones que son necesarias para la realización exitosa de las
actividades y acopian información para determinar si la comunidad reúne estas
condiciones o si puede crearlas.

Desde esta perspectiva, el Diagnostico Participativo es una gran oportunidad para


identificar a detalle el potencial y aptitud de los recursos naturales, materiales, humanos y
financieros con que se cuenta, de las limitantes y dificultades; así como, el análisis y la
interpretación que las y los habitantes tienen de cada uno de ellos.

La apropiada interacción con la comunidad genera condiciones de confianza y


profesionalismo, entre la/el Promotor Comunitario y los habitantes de la comunidad, lo
cual permite recolectar la experiencia y el conocimiento de la comunidad, conocer hechos
o acontecimientos ocurridos anteriormente además de la situación actual, situaciones
que nos permitirá explicar la situación actual de la localidad.

Durante esta actividad se identifican y se consideran todos los objetivos: los de los
miembros de la comunidad, que pueden deparar beneficios directos, los de quienes
pueden deparar beneficios indirectos y los del personal externo.
El Diagnóstico Participativo fomenta el debate de todos los objetivos y con ello contribuye
a identificar cuáles son contrapuestos y cuáles son complementarios. Aun en el caso que
los objetivos de los miembros de los actores internos y externos sean diferentes,
introduciendo pequeños cambios, se pueden lograr los objetivos de todos.

Etapas del diagnóstico Participativo

Un Diagnóstico Participativo puede empezar con una reunión donde se invite a los
miembros interesados de la comunidad local, quienes se pretende que sean beneficiarios.
El tiempo necesario para hacer un Diagnóstico Participativo variará, según la comunidad
de la cual se trate. Tal vez se necesite una reunión de un grupo grande para hacer el
primer análisis, otro equipo más pequeño para reunir información y otra reunión del
grupo grande para hacer el análisis definitivo utilizando la nueva información. En
comunidades más pequeñas los presentes pueden suministrar suficiente información, y el
Diagnóstico Participativo puede hacerse en una reunión. Utilice todo el tiempo necesario y
procure no acelerar las cosas.

1) Establecer objetivos: los miembros de la comunidad y el personal externo


comparten sus objetivos. Los agentes externos explican claramente qué es lo que
pueden o no pueden hacer.

La comunidad puede necesitar un cierto tiempo para examinar y determinar sus


problemas y soluciones a fin de establecer sus propios objetivos. La comunidad y
los agentes externos deben entender claramente las responsabilidades y los
aportes que se esperan de ellos.

Independientemente del hecho que las actividades sean iniciadas por los
miembros de la comunidad o por el personal externo, serán los primeros los que
deben identificar sus propios objetivos.

2) Identificar el problema: los miembros de la comunidad y el personal externo


trabajaran en conjunto para la identificación de un problema que sea de alta
prioridad para los miembros de la comunidad. La identificación del problema es
útil tanto para los miembros de la comunidad como para el personal externo. Es la
base para determinar los objetivos que se utilizarán para negociar las mejores
opciones para todos.

3) Considerar los recursos existentes en la comunidad: Para que se puedan llevar a


cabo las actividades deben existir algunas condiciones físicas como: la existencia
de tierras, agua o mercados cercanos. Además de los recursos físicos se sugiere
considerar las condiciones socioeconómicas como lo son: organizaciones
comunitarias que puedan ejecutar o realizar algunas actividades, existencia de
algún liderazgo dentro de la comunidad, cantidad y tipo de mano de obra
comunitaria disponible, conocimientos técnicos de la comunidad, condiciones
sociales, religiosas, económicas de clase/casta, jurídicas, y/o políticas que puedan
afectar las actividades.
La comunidad puede estar dividida de tal manera (clases, castas, opiniones
políticas) que los grupos no van a cooperar, e incluso pueden oponerse
abiertamente al proyecto, si perciben que las actividades no les van a beneficiar. El
examen de las limitaciones de la comunidad puede evidenciar problemas muy
delicados. Sin embargo, no hay necesidad de desafiar ni resolver los problemas
delicados. Sólo hay que reconocerlos para tomarlos en cuenta en la planificación y
en las negociaciones.

4) Clasificación de las actividades a realizar por parte de la comunidad para dar


solución a la problemática planteada: la comunidad en conjunto con los agentes
externos deberán realizar una lluvia de ideas donde se planteen las actividades que
se deberán realizar para la solución de la problemática planteada con anterioridad.

5) Identificación y clasificación de las condiciones necesarias para la realización de


las actividades propuestas: examine y enumere todas las condiciones necesarias
en cada categoría y para cada actividad propuestas, a continuación propicie que el
grupo examine y elija la condición necesaria más importante (la primera) en cada
categoría y para cada actividad. A continuación, elija la siguiente condición
necesaria (segunda en importancia), luego la tercera, etc. Omita aquellas que el
grupo no considere importantes.

6) Reunir la información necesaria para llevar a cabo las acciones planteadas: para
cada actividad propuesta se examinan las condiciones necesarias y se determina la
información que se requiere para ver si ésta existe. Los participantes en la reunión
pueden tener gran parte de la información necesaria. Cada persona puede aportar
información, y la validez o la veracidad de la información individual puede ser
confirmada por el grupo.
Si se requiere reunir más información, esto se puede hacer formando equipos para
cada actividad, una vez que el grupo más grande haya decidido qué información se
necesita.

7) Análisis de la información y elaboración del plan de acción: El facilitador en


conjunto con la comunidad consideran las actividades propuestas y los recursos
que se necesitan, cuando existen las condiciones necesarias o pueden crearse se
palomea o se incorpora la palabra «bien»; y poniendo «alto» cuando las
condiciones necesarias no existen o no se pueden crear. Las líneas que tienen
escrito «bien» hasta el final serán las actividades que tienen todas las condiciones
necesarias para realizarse, con base en esta información se obtienen el plan de
acción.

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