UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL
FACULTAD PILOTO DE
ODONTOLOGIA
ASIGNATURA:
PATOLOGÍA GENERAL
TEMA:
DIABETES
INTEGRANTES:
FERNANDO AMAGUAÑA-XIMENA ESTRADA-FRANKLIN
NUÑEZ-JENNYFER TIERRA
CURSO:
3-1
DOCENTE:
DR. MIGUEL SALAVARRIA VÉLEZ
AÑO:
2023-2024
GUAYAQUIL-ECUADOR
La diabetes
La diabetes es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de
glucosa en sangre (azúcar en sangre). La glucosa es la principal fuente de energía para las
células del cuerpo, pero para que pueda entrar a estas células y ser utilizada, se necesita
una hormona llamada insulina.
Existen dos tipos principales de diabetes:
Diabetes tipo 1: El cuerpo no produce insulina debido a una destrucción autoinmune de
las células del páncreas que la producen. Esta forma de diabetes generalmente se
desarrolla en la infancia o la adolescencia.
Diabetes tipo 2: El cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza de manera eficaz.
Esta forma de diabetes es más común en adultos y se asocia con factores de riesgo como
el sobrepeso, la obesidad y la falta de actividad física.
Generalidades:
Síntomas: Los síntomas de la diabetes pueden variar dependiendo del tipo y la gravedad
de la enfermedad. Algunos síntomas comunes incluyen:
Sed excesiva
Micción frecuente
Hambre constante
Pérdida de peso inexplicable
Fatiga
Visión borrosa
Cicatrización lenta de las heridas
Hormigueo o entumecimiento en las manos o los pies
Complicaciones: Si no se trata adecuadamente, la diabetes puede provocar
complicaciones graves en el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los
nervios.
Tratamiento:
El tratamiento de la diabetes depende del tipo y la gravedad de la enfermedad. Los
objetivos del tratamiento son controlar los niveles de glucosa en sangre y prevenir o
retrasar las complicaciones. El tratamiento puede incluir:
Medicamentos: Existen diferentes tipos de medicamentos para la diabetes, como la
insulina, los medicamentos orales y los agonistas del receptor de GLP-1.
Cambios en el estilo de vida: Estos cambios incluyen una dieta saludable, actividad
física regular y control del peso.
Educación sobre la diabetes: Es importante que las personas con diabetes aprendan
sobre su enfermedad y cómo controlarla adecuadamente.
Curiosidades:
• La diabetes es una de las enfermedades crónicas más comunes en el mundo. Se
estima que más de 400 millones de personas en todo el mundo tienen diabetes.
• La diabetes es la principal causa de ceguera, insuficiencia renal y amputaciones
no traumáticas de las extremidades inferiores.
• La diabetes es una enfermedad prevenible y manejable. Con un tratamiento
adecuado, la mayoría de las personas con diabetes pueden vivir una vida larga y
saludable.
Etiología de la diabetes mellitus
Diabetes tipo 1
• Ausencia de producción de insulina en el páncreas debido a la destrucción
autoinmune de las células beta
En la diabetes mellitus tipo 1 (antes conocida como juvenil, insulinodependiente o
dependiente de la insulina), el paciente no produce insulina debido a una destrucción
autoinmunitaria de las células beta pancreáticas, lo que puede desencadenarse ante una
exposición ambiental en individuos con predisposición genética. La destrucción avanza
sin provocar síntomas durante meses o años hasta que la masa de células beta disminuye
hasta un punto en el cual las concentraciones de insulina no son adecuadas para controlar
la glucemia. La diabetes mellitus tipo 1 aparece durante la infancia o la adolescencia y
hasta hace poco tiempo era la forma diagnosticada con mayor frecuencia antes de los 30
años; no obstante, también puede aparecer en adultos (diabetes autoinmunitaria latente de
la adultez, que en un principio puede confundirse con el tipo 2). Algunos casos de diabetes
mellitus tipo 1 no parecen tener una base autoinmunitaria y se consideran idiopáticos. El
tipo 1 es responsable de < 10% de los casos de diabetes mellitus.
La patogenia de la destrucción autoinmunitaria de las células beta incluye interacciones
entre genes de susceptibilidad, autoantígenos y factores ambientales que aún no se
comprenden completamente.
Los genes de susceptibilidad son los del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH),
en especial HLA-DR3,DQB1*0201 y HLA-DR4,DQB1*0302, que se encuentran en >
90% de los pacientes con diabetes mellitus tipo 1, y otros fuera del CMH, que parecen
regular la producción y el procesamiento de la insulina y aumentan el riesgo de diabetes
mellitus junto con los genes del CMH. Los genes de susceptibilidad son más frecuentes
en algunas poblaciones que en otras, lo que explica la mayor prevalencia de diabetes
mellitus tipo 1 en ciertos grupos étnicos (escandinavos, sardos).
Los autoantígenos incluyen la ácido glutámico descarboxilasa, la insulina, la proinsulina,
la proteína asociada con el insulinoma, la proteína transportadora de cinc ZnT8 y otras
proteínas en las células beta. Se cree que estas proteínas se exponen o se liberan durante
el recambio normal o la lesión de las células beta (p. ej., debido a una infección), lo que
sobre todo activa una respuesta inmunitaria mediada por células T que resulta en la
destrucción de las células beta (insulitis). Las células alfa que secretan glucagón
permanecen indemnes. Los anticuerpos contra los autoantígenos, que pueden detectarse
en el suero, parecen ser en realidad una respuesta a la destrucción de las células beta y no
su causa.
Varios virus (como coxsackie, rubéola, citomegalovirus, Epstein-Barr y retrovirus) se
relacionaron con el inicio de la diabetes mellitus tipo 1. Los virus pueden infectar
directamente y destruir a las células beta o causar una destrucción celular indirecta a
través de la exposición de autoantígenos, la activación de linfocitos autorreactivos,
mimetizando secuencias moleculares de autoantígenos que estimulan una respuesta
inmunitaria (mimetismo molecular) u otros mecanismos.
La dieta también puede influir sobre la aparición de esta enfermedad. La exposición a
productos lácteos (en especial a la proteína de la leche de vaca y materna beta caseína),
la concentración elevada de nitratos en el agua y el consumo insuficiente de vitamina D
se asociaron con un aumento de la incidencia de diabetes mellitus tipo 1. La exposición
temprana (< 4 meses) o tardía (> 7 meses) al gluten y los cereales aumenta la producción
de autoanticuerpos contra las células de los islotes. Los mecanismos que generan estas
asociaciones no se conocen bien.
Diabetes de tipo 2
• Resistencia a insulina
En la diabetes mellitus tipo 2 (antes conocida como del adulto o no dependiente de la
insulina), la secreción de insulina es inadecuada porque los pacientes han desarrollado
resistencia a la insulina. La resistencia hepática a la insulina inhibe la supresión de la
producción de glucosa hepática, y la resistencia periférica a la insulina afecta la absorción
periférica de glucosa. Esta combinación da lugar a la hiperglucemia en ayunas y
posprandial. Los niveles de insulina a menudo son muy altos, especialmente al principio
de la enfermedad. Más tarde en el transcurso de la enfermedad, la producción de insulina
puede caer, lo que exacerba la hiperglucemia.
En general, la enfermedad aparece en adultos y es más frecuente a medida que avanza la
edad; hasta un tercio de los adultos > 65 años de edad tienen tolerancia alterada a la
glucosa. En los adultos mayores, los niveles de glucemia alcanzan niveles más altos
después de la ingesta que en los adultos más jóvenes, especialmente después de comidas
con alta carga de carbohidratos. Los niveles de glucosa también tardan más en retornar a
valores normales, en parte como consecuencia de la acumulación de grasa visceral y
abdominal y la disminución de la masa muscular.
La incidencia de diabetes mellitus tipo 2 en los niños es cada vez mayor debido a la
epidemia de obesidad infantil. Más del 90% de los adultos con diabetes mellitus también
tiene la enfermedad tipo 2. Hay determinantes genéticos claros, como lo demuestra la alta
prevalencia de la enfermedad en personas con ascendencia africana, indios americanos,
hispanos, nativos de Alaska y asiáticos-americanos y en familiares de personas con la
enfermedad. Aunque se detectaron algunos polimorfismos genéticos durante los últimos
años, no se halló un solo gen responsable de las formas más frecuentes de diabetes
mellitus tipo 2.
La patogenia es compleja y mal comprendida. Aparece una hiperglucemia cuando la
secreción de insulina ya no puede compensar la resistencia a la insulina. Aunque la
resistencia a la insulina es característica en las personas con diabetes tipo 2 y aquellos
con alto riesgo de desarrollarla, también existe evidencia de disfunción de las células beta
y deterioro de la secreción de la insulina que progresa con el paso del tiempo, que incluye
• Alteración de la primera fase de la secreción de insulina
• Pérdida de la secreción pulsátil normal de insulina
• Un aumento en la señalización para la secreción de proinsulina, que indica
alteración del procesamiento de la insulina
• Una acumulación del polipéptido amiloide del islote (una proteína normalmente
secretada con la insulina)
Por sí sola, la hiperglucemia puede deteriorar la secreción de insulina porque las dosis
altas de glucosa desensibilizan a las células beta o causan una disfunción de las células
beta (toxicidad de la glucosa).
La obesidad y el aumento de peso son determinantes sustanciales de la resistencia a la
insulina en la diabetes mellitus tipo 2. Ambos se asocian con algunos determinantes
genéticos, pero también reflejan el impacto de la dieta, el ejercicio y el estilo de vida. La
incapacidad para suprimir la lipólisis en el tejido adiposo incrementa las concentraciones
plasmáticas de ácidos grasos libres, que pueden comprometer el transporte de glucosa
estimulado por la insulina y la actividad de la glucógeno sintasa muscular. El tejido
adiposo también funciona como un órgano endocrino que libera múltiples factores
(adipocitocinas) capaces de influir de manera favorable (adiponectina) y desfavorable
(factor de necrosis tumoral-alfa, interleucina-6 (IL-6), leptina, resistina) sobre el
metabolismo de la glucosa.
La restricción del crecimiento intrauterino y el bajo peso al nacer también se asociaron
con resistencia a la insulina a una edad más avanzada y pueden reflejar las influencias
ambientales prenatales adversas sobre el metabolismo de la glucosa.
Otros tipos de diabetes
Una pequeña proporción de los casos está representada por varios tipos de diabetes
mellitus. Las causas incluyen
• Diabetes monogénica debido a defectos genéticos que afectan la función de las
células beta, la acción de la insulina o el DNA mitocondrial (p. ej., diabetes juvenil de
inicio en la madurez, diabetes neonatal)
• Condiciones que afectan el páncreas (p. ej., fibrosis quística, pancreatitis,
hemocromatosis, pancreatectomía)
• Endocrinopatías (p. ej., síndrome de Cushing, acromegalia)
• Fármacos, sobre todo glucocorticoides, beta-bloqueantes, inhibidores de la
proteasa, antipsicóticos atípicos, inhibidores del punto de control inmunitario e
inhibidores de la calcineurina
El embarazo causa cierto grado de resistencia a la insulina en todas las mujeres, pero sólo
unas pocas desarrollan diabetes gestacional.
Diabetes tipo 1
Es un trastorno autoinmunitario que hace que el sistema inmune del organismo ataque las
células del páncreas que segregan insulina. Como resultado, esto provoca que el
organismo produzca poco o nada de insulina. Por lo general, se diagnostica la diabetes
tipo 1 en niños y adultos jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad. Las personas
con diabetes tipo 1 tienen que usar insulina todos los días para sobrevivir.
Diabetes tipo 2
La diabetes tipo 2 es la más frecuente. Inicialmente, la hiperglicemia es el resultado de
la incapacidad del cuerpo a responder adecuadamente a la insulina, lo que se define como
resistencia a insulina. La diabetes tipo 2 puede aparecer a cualquier edad, incluso durante
la infancia. Sin embargo, este tipo de diabetes se presenta con mayor frecuencia en las
personas de mediana edad y en los ancianos.
Diabetes gestacional
Es aquella que se presenta por primera vez durante el embarazo y que, en la mayor parte
de los casos, desaparece tras el parto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que padecer
diabetes gestacional aumenta el riesgo de volverla a tener en embarazos posteriores, y
que el haber tenido diabetes gestacional hace que el riesgo de padecer diabetes tipo 2 sea
particularmente alto entre los tres y seis años posteriores al parto y puede ocurrir en
mujeres menores de 40 años.
Pruebas diagnósticas de la diabetes
La glucosa en plasma venoso es el método convencional para la medición y la
notificación de la diabetes mellitus. Sin embargo, dado el uso generalizado del muestreo
capilar, particularmente en los entornos de escasos recursos, se proporcionan los niveles
de glucosa en plasma capilar después de una carga oral de glucosa. Los valores de
glucosa en plasma venoso y capilar en ayunas son idénticos. La glucosa debe medirse
inmediatamente después de obtenerse la muestra; de lo contrario, la muestra debe
recogerse en un tubo con inhibidores de la glucólisis, centrifugarse al momento para
separar el plasma y congelarse hasta el momento del análisis.
• En las personas asintomáticas, se debe repetir el análisis para confirmar el
diagnóstico, de preferencia con la misma prueba, tan pronto como sea factible en un día
posterior
• Si la glucosa plasmática es de ≥ 18 mmol/l (≥ 325 mg/dl) o el paciente tiene
síntomas, se deben medir las cetonas urinarias para evaluar el grado de trastorno
metabólico.
• Si no es posible medir la glucosa plasmática, puede usarse una prueba de
glucosa en orina para confirmar la presunción de diabetes en las personas sintomáticas.
Una prueba de orina negativa no descarta la diabetes, pero sí la hiperglucemia grave.
Pruebas evaluativas de la diabetes:
Las pruebas de diabetes miden los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre o la orina
para detectar la presencia de diabetes o prediabetes. Estas pruebas son esenciales para el
diagnóstico, la monitorización y el control de la diabetes.
Tipos de pruebas de diabetes:
1. Prueba de A1C:
o Mide el promedio de glucosa en sangre durante los últimos 2-3 meses. o
Es la prueba más común para diagnosticar y monitorizar la
diabetes.
o Un resultado de A1C de:
▪ Menos de 5.7% es normal.
▪ Entre 5.7% y 6.4% indica prediabetes.
▪ 6.5% o más indica diabetes.
2. Prueba de glucosa en sangre en ayunas:
o Se mide la glucosa en sangre después de ayunar durante 8 horas.
o Un resultado de glucosa en sangre en ayunas de:
▪ Menos de 100 mg/dL (5.6 mmol/L) es normal.
▪ Entre 100 y 125 mg/dL (5.6 a 6.9 mmol/L) indica prediabetes.
▪ 126 mg/dL (7 mmol/L) o más en dos pruebas diferentes indica
diabetes.
3. Prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG):
o Mide cómo responde el cuerpo a una carga de glucosa. o Implica beber
una solución de glucosa y luego medir la glucosa en sangre a intervalos
regulares.
o Se utiliza principalmente para diagnosticar la diabetes en mujeres
embarazadas (diabetes gestacional).
4. Prueba aleatoria de glucosa en sangre:
o Mide la glucosa en sangre en cualquier momento del día, sin necesidad
de ayunar.
o Un resultado de glucosa en sangre aleatoria de:
▪ 200 mg/dL (11.1 mmol/L) o más indica diabetes.
Manifestaciones clínicas
La diabetes puede manifestarse inicialmente con varios síntomas y signos característicos
(cuadro 2). Se estima que un porcentaje considerable de los casos de diabetes de tipo 2
(de 30% a 80%, según el país) no se diagnostican. Los cuadros clínicos más graves son
la cetoacidosis o un síndrome hiperosmolar no cetósico que puede ocasionar
deshidratación, coma y, a falta de un tratamiento eficaz, la muerte. Sin embargo, a
menudo los síntomas de la diabetes de tipo 2 no son intensos o pueden estar ausentes,
debido al ritmo lento con el que avanza la hiperglucemia. En consecuencia, cuando no
se realizan pruebas bioquímicas, puede haber estar presente una hiperglucemia lo
bastante considerable para causar cambios patológicos y funcionales mucho tiempo
antes del diagnóstico, por lo que, al momento de diagnosticar la enfermedad, ya están
presentes las complicaciones.
Es más probable la presencia de síntomas en la diabetes de tipo 1, que suele aparecer en
la población infantil y en las personas adultas jóvenes. Sin embargo, no siempre puede
determinarse el tipo de diabetes al momento del diagnóstico, y las decisiones
terapéuticas iniciales deben basarse en el cuadro clínico y en los valores de glucemia.
BIBLIOGRAFIA;
• https://www.msdmanuals.com/es-ec/professional/trastornos-
endocrinol%C3%B3gicos-y-metab%C3%B3licos/diabetes-mellitus-y-
trastornos-del-metabolismo-de-los-hidratos-de-carbono/diabetes-mellitus-
dm#Etiolog%C3%ADa_v988026_es
• Diagnóstico y manejo de la diabetes de tipo 2 (HEARTS-D). Washington, D.C.:
Organización Panamericana de la Salud; 2020. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0
IGO.