0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas12 páginas

Introducción a la Biología Celular

hbkjjjjjjjjjhhhhhbjhjkhjhuihñoijh

Cargado por

epimelchora
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas12 páginas

Introducción a la Biología Celular

hbkjjjjjjjjjhhhhhbjhjkhjhuihñoijh

Cargado por

epimelchora
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Biología celular

83 idiomas
 Artículo
 Discusión
 Leer
 Editar
 Ver historial

Herramientas















Apariencia
ocultar
Texto

Pequeño
Estándar

Grande
Anchura

Estándar
Ancho
La biología celular (anteriormente citología, del griego κύτος, que significa
‘célula’)1 es una rama de la biología que estudia la estructura, la función y el
comportamiento de las células. La biología celular abarca tanto las células
procariotas como las eucariotas y se puede dividir en muchos subtemas que
pueden incluir el estudio del metabolismo celular, la comunicación celular,
el ciclo celular, la bioquímica y la composición celular, la interacción con el
ambiente y su ciclo vital.
Historia
[editar]
Estudios estructurales
[editar]

Se muestran tres células humanas con sus


núcleos teñidos de color azul. La célula de la izquierda se encuentra en fase de
mitosis y se observa la separación de los cromosomas para formar dos células
hijas. Microscopía de contraste de fase.
La primera referencia al concepto de célula data del siglo XVII cuando el
inglés Robert Hooke utilizó este término, para referirse a los pequeños
huecos poliédricos que observó con su microscopio, que formaban la estructura
del tejido vegetal del corcho (y por su parecido con las habitaciones de los
sacerdotes llamadas «celda» (cell en inglés).

No obstante, hasta el siglo XIX no se desarrolla este concepto considerando su


estructura interior. Es en este siglo, cuando se desarrolla la teoría celular , que
reconoce la célula como la unidad básica de estructura y función de todos los
seres vivos, idea que constituye desde entonces uno de los pilares de
la biología moderna.

Fue esta teoría celular la que impulsó en buena medida las investigaciones
biológicas al terreno microscópico, pues las células no son visibles a simple
vista. La unidad de medida utilizada es el micrómetro (μm) antes conocida
como micra, existiendo células de entre 2 y 20 μm, aunque
las neuronas pueden tener una longitud mayor.

La investigación microscópica pronto daría lugar al descubrimiento de la


estructura celular interna incluyendo el núcleo, los cromosomas, el aparato de
Golgi, las mitocondrias y otros orgánulos celulares, así como la identificación
de la relación existente entre la estructura y la función de los orgánulos
celulares.

Duration: 31 segundos.0:31Video de Meiosis observada en células vivas.


Inmunotinción de las estructuras celulares. Se ven tres células vivas en verde.
En su interior: cromosomas en rojo, huso mitótico en verde brillante
Ya en siglo XX, la introducción del microscopio electrónico reveló detalles de la
ultraestructura celular, y aparecieron la histoquímica y la citoquímica.2

También se descubrió la base material de la herencia, con los cromosomas y


el ADN, y nació la citogenética.

Estudios bioquímicos
[editar]
La biología celular como tal, surgió como consecuencia de un cambio en la
concepción del estudio de los organismos vivos, en tanto estos mostraban
funciones que sobrepasaban lo estructural. Es esencial conocer los procesos
de la vida de la célula durante su ciclo celular, como son la nutrición, la
respiración, la síntesis de componentes, los mecanismos de defensa, la
división celular y la muerte celular.

La historia de la bioquímica como la conocemos hoy en día, viene del


siglo XIX cuando una buena parte de la biología y de la química se orientaron a
la creación de una nueva disciplina integradora: la química fisiológica hoy
conocida como bioquímica.

Podemos entender la bioquímica como una disciplina científica integradora,


que aborda el estudio de las biomoléculas y los biosistemas. Integra de esta
forma las leyes químico-físicas y la evolución biológica que determinan a
los biosistemas y a sus componentes.

Estudios moleculares
[editar]
La biología molecular implica la comprensión de las interacciones de los
diferentes sistemas de la célula lo que incluye muchas relaciones, entre ellas
las del ADN con el ARN, la síntesis de proteínas, el metabolismo, y cómo todas
esas interacciones son reguladas para conseguir un correcto funcionamiento
de la célula.

La biología molecular tiene como objetivo el estudio, desde el punto de vista


molecular, de los procesos que se desarrollan en la célula viva. Dos
macromoléculas en particular son objeto de su estudio: el ADN y las Proteínas.
Esta área específica de estudio está relacionada con otros campos de la
Biología Celular, como son la Ingeniería genética y la bioquímica.

El estudio mediante métodos físico-químicos de la materia viva y sus procesos


biológicos, incluye varias disciplinas dentro del concepto general de Biología
Molecular, ellas son:

 Bioquímica Estructural,
 Bioquímica Inorgánica,
 Bioquímica Metabólica y Enzimología,
 Fisiología Molecular,
 Biología Molecular y
 Química Física.34
Estructura y función
[editar]
Estructura de células eucariotas

Artículo principal: Eucariota

Las células eucariotas están compuestas por los siguientes orgánulos:

 Núcleo: El núcleo de la célula funciona como genoma y almacén de


información genética de la célula, conteniendo todo
el ADN organizado en forma de cromosomas. Está rodeado por una
envoltura nuclear, que incluye poros nucleares que permiten el
transporte de proteínas entre el interior y el exterior del núcleo.
También es el lugar de replicación del ADN, así como de
transcripción del ADN a ARN. Posteriormente, el ARN es modificado
y transportado al citosol para ser traducido a proteínas.

 Nucléolo: Esta estructura se encuentra dentro del núcleo, suele ser


densa y de forma esférica. Es el lugar donde se sintetiza el ARN
ribosómico (ARNr), necesario para el ensamblaje de los ribosomas.

 Retículo endoplásmico (RE): Su función es sintetizar, almacenar y


secretar proteínas al aparato de Golgi. Estructuralmente, el retículo
endoplásmico es una red de membranas que se encuentra por toda
la célula y está conectada al núcleo. Las membranas son
ligeramente diferentes de una célula a otra y la función de una célula
determina el tamaño y la estructura del RE.

 Mitocondrias: Comúnmente conocida como la central eléctrica de la


célula, es un orgánulo celular de doble membrana que funciona para
la producción de energía o ATP dentro de la célula. Específicamente,
este es el lugar donde ocurre el ciclo de Krebs o ciclo TCA para la
producción de NADH y FADH. Posteriormente, estos productos se
utilizan dentro de la cadena de transporte de electrones (ETC) y la
fosforilación oxidativa para la producción final de ATP.

 Aparato de Golgi: Se encarga de procesar, empaquetar y secretar


las proteínas a su destino. Las proteínas contienen una secuencia
señal que permite al aparato de Golgi reconocerlas y dirigirlas al
lugar correcto. El aparato de Golgi también
produce glucoproteínas y glucolípidos.

 Lisosoma: El lisosoma se encarga de degradar el material que llega


del exterior de la célula o de antiguos orgánulos. Contiene muchas
hidrolasas ácidas, proteasas, nucleasas y lipasas, que descomponen
las distintas moléculas. La autofagia es el proceso de degradación a
través de los lisosomas que se produce cuando una vesícula se
desprende del RE y engulle el material, a continuación, se adhiere y
se fusiona con el lisosoma para permitir que el material sea
degradado.

 Ribosomas: Su función es traducir el ARN en proteínas. Sirve como


lugar de síntesis de proteínas.

 Citoesqueleto: El citoesqueleto es una estructura que ayuda a


mantener la forma y la organización general del citoplasma. Ancla los
orgánulos dentro de las células y constituye la estructura y
estabilidad de la célula. El citoesqueleto está compuesto por tres
tipos principales de filamentos proteicos: filamentos de actina,
filamentos intermedios y microtúbulos, que se mantienen unidos y
enlazados a orgánulos subcelulares y a la membrana plasmática por
una variedad de proteínas accesorias.

 Membrana celular: La membrana celular puede describirse como una


bicapa de fosfolípidos y también está formada por lípidos y proteínas.
Como el interior de la bicapa es hidrofóbico y para que las moléculas
participen en las reacciones dentro de la célula, necesitan poder
atravesar esta capa de membrana para entrar en la célula a través
de la presión osmótica, la difusión, los gradientes de concentración y
los canales de membrana.

 Centríolos: Su función es producir fibras fusiformes que se utilizan


para separar los cromosomas durante la división celular.
Las células eucariotas también pueden estar formadas por los siguientes
componentes moleculares:

 Cromatina: Constituye los cromosomas y es una mezcla de ADN con


diversas proteínas.

 Los cilios: Ayudan a propulsar sustancias y también pueden utilizarse


con fines sensoriales.5
Metabolismo de la célula

El metabolismo celular es necesario para la producción de energía para la


célula y, por tanto, para su supervivencia, e incluye muchas vías. En el caso de
la respiración celular, una vez que la glucosa está disponible, la glucólisis se
produce en el citosol de la célula para producir piruvato. El piruvato se
descarboxila mediante el complejo multienzimático para formar acetil coA, que
puede utilizarse en el ciclo TCA para producir NADH y FADH2. Estos productos
intervienen en la cadena de transporte de electrones para formar finalmente un
gradiente de protones a través de la membrana mitocondrial interna. Este
gradiente puede entonces impulsar la producción de ATP y H2O durante
la fosforilación oxidativa El metabolismo en las células vegetales incluye
la fotosíntesis, que es simplemente lo opuesto a la respiración, ya que en
última instancia produce moléculas de glucosa.

Señalización celular
Más información: Señalización celular

La señalización o comunicación celular es importante para la regulación celular


y para que las células procesen la información del entorno y respondan en
consecuencia. La señalización puede producirse por contacto celular directo o
por señalización endocrina, paracrina y autocrina. El contacto directo célula-
célula se produce cuando un receptor de una célula se une a una molécula que
está adherida a la membrana de otra célula. La señalización endocrina se
produce a través de moléculas secretadas en el torrente sanguíneo. La
señalización paracrina utiliza moléculas que se difunden entre dos células para
comunicarse. La autocrina es una célula que se envía una señal a sí misma
mediante la secreción de una molécula que se une a un receptor de su
superficie. Las formas de comunicación pueden ser a través de:

 Canales iónicos: Pueden ser de diferentes tipos, como los canales


iónicos activados por voltaje o por ligando. Permiten la salida y
entrada de moléculas e iones.

 Receptor acoplado a proteína G (GPCR): Está ampliamente


reconocido por contener siete dominios transmembrana. El ligando
se une al dominio extracelular y, una vez que lo hace, envía una
señal a un factor de intercambio de guanina para convertir el GDP en
GTP y activar la subunidad G-α. G-α puede dirigirse a otras
proteínas como la adenil ciclasa o la fosfolipasa C, que en última
instancia producen mensajeros secundarios como AMPc, Ip3, DAG y
calcio. Estos mensajeros secundarios amplifican las señales y
pueden dirigirse a canales iónicos o a otras enzimas. Un ejemplo de
amplificación de una señal es la unión del AMPc a la PKA y su
activación mediante la eliminación de las subunidades reguladoras y
la liberación de la subunidad catalítica. La subunidad catalítica tiene
una secuencia de localización nuclear que la impulsa a entrar en el
núcleo y fosforilar otras proteínas para reprimir o activar la actividad
génica.

 Receptores tirosina quinasas: Se unen a factores de crecimiento,


promoviendo aún más la tirosina en la porción intracelular de la
proteína para fosforilarla de forma cruzada. La tirosina fosforilada se
convierte en una plataforma de aterrizaje para proteínas que
contienen un dominio SH2, lo que permite la activación de Ras y la
participación de la vía de la MAP cinasa.
Crecimiento y desarrollo
[editar]
Ciclo de la célula eucariota

Las células son la base de todos los organismos y constituyen las unidades
fundamentales de la vida. El crecimiento y desarrollo de las células son
esenciales para el mantenimiento del huésped y la supervivencia del
organismo. Para ello, la célula pasa por las fases del ciclo celular y del
desarrollo, que implican el crecimiento celular, la replicación del ADN,
la división celular, la regeneración y la muerte celular.

El ciclo celular se divide en cuatro fases distintas: G1, S, G2 y M. La fase G -


que es la fase de crecimiento celular- constituye aproximadamente el 95% del
ciclo. La proliferación de las células es instigada por los progenitores. Todas las
células parten de una forma idéntica y, en esencia, pueden convertirse en
cualquier tipo de célula. La señalización celular, como la inducción, puede
influir en las células cercanas para determinar el tipo de célula en que se
convertirá. Además, esto permite a las células del mismo tipo agregarse y
formar tejidos, luego órganos y, por último, sistemas. Las fases G1, G2 y S
(replicación, daño y reparación del ADN) se consideran la porción interfásica
del ciclo, mientras que la fase M (mitosis) es la porción de división celular del
ciclo. La mitosis se compone de muchas etapas que incluyen, profase,
metafase, anafase, telofase y citocinesis, respectivamente. El resultado final de
la mitosis es la formación de dos células hijas idénticas.

El ciclo celular está regulado en los puntos de control del ciclo celular por una
serie de factores y complejos de señalización como las ciclinas, la quinasa
dependiente de ciclinas y p53. Cuando la célula ha completado su proceso de
crecimiento y si se detecta que está dañada o alterada, se somete a la muerte
celular, ya sea por apoptosis o necrosis, para eliminar la amenaza que puede
suponer para la supervivencia del organismo.

Mortalidad celular, inmortalidad del linaje celular

La ascendencia de cada célula actual se remonta presumiblemente, en un


linaje ininterrumpido de más de 3.000 millones de años, al origen de la vida. En
realidad, no son las células las que son inmortales, sino los linajes celulares
multigeneracionales. La inmortalidad de un linaje celular depende del
mantenimiento del potencial de división celular. Este potencial puede perderse
en cualquier linaje particular debido al daño celular, la diferenciación terminal,
como ocurre en las células nerviosas, o la muerte celular programada
(apoptosis) durante el desarrollo. El mantenimiento del potencial de división
celular a lo largo de generaciones sucesivas depende de que se eviten y
reparen correctamente los daños celulares, en particular los daños en el ADN.
En los organismos sexuales, la continuidad de la línea germinal depende de la
eficacia de los procesos para evitar daños en el ADN y reparar los que se
produzcan. Los procesos sexuales en eucariotas, así como en procariotas,
ofrecen la oportunidad de reparar eficazmente los daños del ADN en la línea
germinal mediante recombinación homóloga.

Fases del ciclo celular

El ciclo celular es un proceso de cuatro etapas por el que pasa una célula a
medida que se desarrolla y se divide. Incluye la Brecha 1 (G1), la síntesis (S),
la Brecha 2 (G2) y la mitosis (M). La célula reinicia el ciclo desde G1 o lo
abandona por G0 tras completarlo. La célula puede progresar desde G0 hasta
la diferenciación terminal.
La interfase se refiere a las fases del ciclo celular que ocurren entre una mitosis
y la siguiente, e incluye G1, S y G2.

 Fase G1
El tamaño de la célula crece.

El contenido de las células se replica.

 Fase S
Replicación del ADN.

La célula replica cada uno de los 46 cromosomas (23 pares).

 Fase G2
La célula se multiplica.

En preparación para la división celular, se forman orgánulos y proteínas.

 Fase M
Tras la mitosis se produce la citocinesis (separación celular)

Formación de dos células hijas idénticas

 Fase G0
Estas células abandonan G1 y entran en G0, una fase de reposo. Una célula
en G0 está haciendo su trabajo sin prepararse activamente para dividirse.

Patología
[editar]
Artículo principal: Citopatología

La rama científica que estudia y diagnostica las enfermedades a nivel celular se


denomina citopatología. La citopatología se utiliza generalmente en muestras
de células libres o fragmentos de tejidos, a diferencia de la rama patológica de
la histopatología, que estudia tejidos enteros. La citopatología se utiliza
habitualmente para investigar enfermedades que afectan a una amplia gama
de localizaciones corporales, a menudo para ayudar en el diagnóstico del
cáncer, pero también en el diagnóstico de algunas enfermedades infecciosas y
otras afecciones inflamatorias. Por ejemplo, una aplicación común de la
citopatología es la prueba de papanicolau, una prueba de detección utilizada
para identificar el cáncer cervical y las lesiones cervicales precancerosas que
pueden derivar en cáncer de cuello de útero.

Puntos de control del ciclo celular y sistema


de reparación de daños en el ADN
[editar]
El ciclo celular se compone de una serie de etapas bien ordenadas y
consecutivas que dan lugar a la división celular. El hecho de que las células no
comiencen la siguiente etapa hasta que no haya finalizado la última es un
elemento significativo de la regulación del ciclo celular. Los puntos de control
del ciclo celular son características que constituyen una excelente estrategia de
control para la precisión del ciclo y las divisiones celulares. Las Cdks, sus
homólogas ciclinas asociadas, las proteínas quinasas y las fosfatasas regulan
el crecimiento y la división celular de una etapa a otra. El ciclo celular está
controlado por la activación temporal de las Cdks, que se rige por la interacción
de las ciclinas asociadas, la fosforilación por proteínas quinasas particulares y
la desfosforilación por fosfatasas de la familia Cdc25. En respuesta al daño en
el ADN, la reacción de reparación del ADN de una célula es una cascada de
vías de señalización que conduce a la activación del punto de control, regula, el
mecanismo de reparación en el ADN, las alteraciones del ciclo celular y la
apoptosis. Numerosas estructuras bioquímicas, así como procesos que
detectan daños en el ADN, son ATM y ATR, que inducen los puntos de control
de reparación del ADN.

El ciclo celular es una secuencia de actividades en la que los orgánulos


celulares se duplican y posteriormente se separan en células hijas con
precisión. Durante el ciclo celular se producen importantes acontecimientos.
Los procesos que ocurren en el ciclo celular incluyen el desarrollo celular, la
replicación y la segregación de cromosomas. Los puntos de control del ciclo
celular son sistemas de vigilancia que controlan la integridad, precisión y
cronología del ciclo celular. Cada punto de control sirve como punto final
alternativo del ciclo celular, en el que se examinan los parámetros de la célula y
sólo cuando se cumplen las características deseables avanza el ciclo celular
por las distintas etapas. El objetivo del ciclo celular es copiar con precisión el
ADN de cada organismo y, después, repartir equitativamente la célula y sus
componentes entre las dos nuevas células. En los eucariotas se dan cuatro
etapas principales. En G1, la célula suele estar activa y sigue creciendo
rápidamente, mientras que en G2, el crecimiento celular continúa mientras las
moléculas de proteínas se preparan para la separación. No se trata de tiempos
de latencia; es cuando las células ganan masa, integran receptores de factores
de crecimiento, establecen un genoma replicado y se preparan para la
segregación cromosómica. La replicación del ADN se limita a una síntesis
separada en los eucariotas, que también se conoce como fase S. Durante la
mitosis, también conocida como fase M, se produce la segregación de los
cromosomas. El ADN, como cualquier otra molécula, es capaz de sufrir una
amplia gama de reacciones químicas. Las modificaciones en la secuencia del
ADN, por otra parte, tienen un impacto considerablemente mayor que las
modificaciones en otros constituyentes celulares como los ARN o las proteínas,
porque el ADN actúa como una copia permanente del genoma celular. Cuando
se incorporan nucleótidos erróneos durante la replicación del ADN, pueden
producirse mutaciones. La mayoría de los daños en el ADN se reparan
eliminando las bases defectuosas y volviendo a sintetizar la zona extirpada. Por
otra parte, algunas lesiones del ADN pueden repararse invirtiendo el daño, lo
que puede ser un método más eficaz para hacer frente a los tipos comunes de
daño del ADN. Sólo unas pocas formas de daño del ADN se reparan de esta
manera, incluidos los dímeros de pirimidina causados por la luz ultravioleta
(UV) modificada por la inserción de grupos metilo o etilo en la posición O6 del
anillo de purina.

Dinámica de la membrana mitocondrial


[editar]
Las mitocondrias son conocidas como las "centrales eléctricas" de la célula por
su capacidad de producir ATP, esencial para mantener la homeostasis y el
metabolismo celular. Además, los investigadores conocen mejor la importancia
de las mitocondrias en la biología celular gracias al descubrimiento de vías de
señalización celular por parte de las mitocondrias, que son plataformas
cruciales para la regulación de funciones celulares como la apoptosis. Su
adaptabilidad fisiológica está estrechamente vinculada a la reconfiguración
continua del canal mitocondrial de la célula a través de una serie de
mecanismos conocidos como dinámica de la membrana mitocondrial, que
incluyen la fusión y fragmentación (separación) de la endomembrana, así como
la remodelación ultraestructural de la membrana. Como resultado, la dinámica
mitocondrial regula y con frecuencia coreografía no sólo los procesos
metabólicos, sino también los complicados procesos de señalización celular,
como las células madre pluripotentes, la proliferación, la maduración, el
envejecimiento y la mortalidad. Las mitocondrias están envueltas por dos
membranas: una membrana mitocondrial interna (IMM) y una membrana
mitocondrial externa (OMM), cada una con una función y estructura distintivas,
que son paralelas a su doble función como centrales energéticas celulares y
orgánulos de señalización. La membrana mitocondrial interna divide el lumen
mitocondrial en dos partes: la membrana del borde interno, que discurre
paralela a la OMM, y las cristae, que son invaginaciones multinucleadas
profundamente retorcidas que dejan espacio para la ampliación de la superficie
y albergan el aparato de respiración mitocondrial. La membrana mitocondrial
externa, por su parte, es blanda y permeable. Por lo tanto, actúa como base
para que las vías de señalización celular se congreguen, se descifren y se
transporten a las mitocondrias. Además, el OMM conecta con otros orgánulos
celulares, como el retículo endoplásmico (RE), los lisosomas, los endosomas y
la membrana plasmática. Las mitocondrias desempeñan una amplia gama de
funciones en la biología celular, lo que se refleja en su diversidad morfológica.
Desde el inicio del estudio de las mitocondrias, ha quedado bien documentado
que éstas pueden presentar una gran variedad de formas, variando
enormemente su morfología general y ultraestructural entre células, durante el
ciclo celular y en respuesta a señales metabólicas o celulares. Las
mitocondrias pueden existir como orgánulos independientes o como parte de
sistemas más grandes; también pueden distribuirse de forma desigual en el
citosol mediante el transporte y la colocación mitocondrial regulados para
satisfacer las necesidades energéticas localizadas de la célula. La dinámica
mitocondrial se refiere al aspecto adaptativo y variable de las mitocondrias,
incluida su forma y distribución subcelular.

Autofagia
[editar]
La autofagia es un mecanismo de autodegradación que regula las fuentes de
energía durante el crecimiento y la reacción al estrés alimentario. La autofagia
también se limpia a sí misma, eliminando las proteínas agregadas, limpiando
las estructuras dañadas, como las mitocondrias y el retículo endoplásmico, y
erradicando las infecciones intracelulares. Además, la autofagia tiene funciones
antivirales y antibacterianas dentro de la célula, y participa en el inicio de las
respuestas inmunitarias distintivas y adaptativas a la contaminación vírica y
bacteriana. Algunos virus incluyen proteínas de virulencia que impiden la
autofagia, mientras que otros utilizan elementos de autofagia para el desarrollo
intracelular o la división celular. La macroautofagia, la microautofagia y la
autofagia mediada por chaperones son los tres tipos básicos de autofagia.
Cuando se desencadena la macroautofagia, una membrana de exclusión
incorpora una sección del citoplasma, generando el autofagosoma, un orgánulo
distintivo de doble membrana. A continuación, el autofagosoma se une al
lisosoma para crear un autolisosoma, en el que las enzimas lisosomales
degradan los componentes. En la microautofagia, el lisosoma o la vacuola
engullen una parte del citoplasma invaginando o sobresaliendo la membrana
lisosomal para encerrar el citosol o los orgánulos. La autofagia mediada por
chaperonas (CMA) garantiza la calidad de las proteínas digiriendo las proteínas
oxidadas y alteradas en circunstancias de estrés y aportando aminoácidos
mediante la desnaturalización proteica. La autofagia es el principal sistema
intrínseco de degradación de péptidos, grasas, carbohidratos y otras
estructuras celulares. Tanto en situaciones fisiológicas como de estrés, esta
progresión celular es vital para mantener el equilibrio celular correcto. La
inestabilidad de la autofagia provoca diversos síntomas de enfermedad, como
inflamación, alteraciones bioquímicas, envejecimiento y neurodegeneración,
debido a su implicación en el control de la integridad celular. La modificación de
las redes autofagia-lisosoma es un sello típico de muchas enfermedades
neurológicas y musculares. En consecuencia, la autofagia se ha identificado
como una estrategia potencial para la prevención y el tratamiento de diversos
trastornos. Muchos de estos trastornos se previenen o mejoran mediante el
consumo de polifenoles en la comida. En consecuencia, los compuestos
naturales con capacidad para modificar el mecanismo de la autofagia se
consideran una opción terapéutica potencial. La creación de la doble
membrana (fagoforo), que se conocería como nucleación, es el primer paso de
la macroautofagia. El enfoque del fagoforo indica polipéptidos desregulados u
orgánulos defectuosos que provienen de la membrana celular, el aparato de
Golgi, el retículo endoplásmico y las mitocondrias. Con la conclusión del
autofagocito, la ampliación del fagoforo llega a su fin. El autofagosoma se
combina con las vesículas lisosomales para formar un auto-lisosoma que
degrada las sustancias encapsuladas, lo que se conoce como fagocitosis.

Campos de estudio
[editar]
Para alcanzar sus objetivos, los biólogos celulares se ven obligados a estudiar
los componentes de la célula a nivel molecular (biología molecular).

Componentes principales del estudio celular:


 membrana plasmática
 citoesqueleto
 núcleo celular
 ribosomas
 retículo endoplásmico
 aparato de Golgi
 mitocondrias
 cloroplastos
 lisosomas
 peroxisomas
 vacuolas
 pared celular
 tráfico intracelular de membranas

También podría gustarte