Tema 4. La vegetación.
Factores geográficos y características
de la vegetación. Formaciones vegetales españolas y su
distribución.
1- La vegetación. Los diferentes dominios vegetales (regiones
florales)
La vegetación o flora es el conjunto de especies vegetales de
un territorio. Está integrada por formaciones vegetales o
grupos de vegetación individualizados por su tamaño y por su
fisonomía. Los tres tipos básicos son el bosque, el matorral y
el prado.
La vegetación en España cuenta con una gran variedad de
especies determinada por la posición de encrucijada de la
península, la diversidad de climas, el relieve, la naturaleza
de los suelos, etc.
2-Los paisajes vegetales de España
Dado que el clima ejerce una influencia decisiva en la
vegetación, tomaremos como base los dominios climáticos para
estudiar los paisajes vegetales.
2.1. El paisaje vegetal del clima oceánico.
Se localiza en el norte peninsular y algunos sectores del
Sistema Ibérico y Sistema Central. Sus formaciones vegetales
características son:
a) El bosque caducifolio1. Está constituido por árboles altos de
hoja grande que cae en otoño. Este tipo de bosque consta de
pocas especies. Las más características son el roble y el
haya. En el sotobosque2 crecen helechos y musgos, en un
ambiente sombrío causado por la constante humedad y por las
copas de los árboles que se sitúan próximas entre sí
impidiendo que llegue mucha luz al suelo.
El haya y el roble no soportan el calor y necesitan humedad.
Su madera, dura y de buena calidad, se emplea para la
construcción y fabricación de muebles. El castaño es una
formación vegetal secundaria que ha ganado terreno a costa
del roble, pues permite el aprovechamiento de su fruto y de
su madera.
A lo largo del tiempo, la acción humana ha hecho desaparecer
extensas áreas de bosque caducifolio por la pérdida de los
usos tradicionales de su madera (leña, carbón vegetal y
aperos) y los incendios forestales. En la actualidad se han
repoblado grandes extensiones con árboles de crecimiento
rápido y buen aprovechamiento económico, como el pino
(madera y resina) y el eucalipto (celulosa y pasta de papel)
1
Tipo de bosque cuyas especies arbóreas pierden sus hojas en otoño.
2
degradación del bosque. Sinónimos de sotobosque arbusto, matorral
1
a pesar de los inconvenientes que conlleva (acidificación y
empobrecimiento del suelo y riesgos de incendio)
b) El matorral está compuesto por la landa y los prados. La
landa es una vegetación densa. Sus especies más abundantes
son el brezo, el tojo y la retama. La landa aparece como
degradación del bosque caducifolio. Suele usarse para cama
de animales y, luego, como abono. Los prados son una
vegetación herbácea que ocupa grandes extensiones de terreno
en los paisajes oceánicos. Se usa como alimento para el
ganado.
2.2. El paisaje vegetal de clima mediterráneo.
Este es el paisaje más extendido en la península. Sus
formaciones vegetales características son:
a) El bosque perennifolio3: Consta de árboles de mediana altura
de hoja perenne (que no caen en todo el año) Sus ramas
forman copas globulares y amplias. Las especies más
características son la encina y el alcornoque. La encina es
resistente a la sequía y se adapta a todo tipo de suelos. Su
madera es muy dura, se empleaba para la elaboración de
ruedas, carpintería exterior, carbón, etc. y su fruto (la
bellota) para alimentar al ganado. Los bosques de encinas se
encuentran, principalmente, en Sierra Morena, Extremadura y
la sierra de Guadarrama.
El alcornoque necesita inviernos suaves, cierta humedad y
suelos silíceos. Su madera, muy dura, se aprovecha para la
realización de toneles y barcos, y su corteza, para la
obtención de corcho. Se concentra en el suroeste peninsular,
en sectores del sur de Andalucía (de Cádiz a Málaga), en el
noreste de Cataluña y en Castellón.
También el paisaje mediterráneo ha reducido su extensión por
la intervención humana que justifica su desaparición por la
pérdida de sus usos tradicionales; el obstáculo que
representan los árboles para la mecanización agraria y el
regadío móvil. Con esta intención, en la dehesa (paisaje
característico mediterráneo) se aclara el bosque de encina y
alcornoque para el aprovechamiento económico (forestal,
agrario, ganadero, cinegético, etc.)
Desafortunadamente, también los incendios forestales han
reducido la extensión del bosque . Por otra parte, el pino
se ha extendido por amplias zonas para su repoblación por su
rápido crecimiento y el aprovechamiento económico de su
resina y de su madera.
3
Tipo de bosque cuyas especies arbóreas no pierden sus hojas en otoño.
2
b) El matorral: el matorral mediterráneo es el resultado de
la degradación del bosque por el ser humano. Presenta
tres tipos característicos:
- La maquia es una formación arbustiva muy densa. Sus
especies principales son la jara, el brezo, el lentisco y
la retama.
- La garriga está formada por arbustos y matorrales de poca
altura. Entre sus especies destacan el tomillo, el romero
y el espliego.
- La estepa está formada por hierbas bajas, entremezcladas
con arbustos discontinuos. Sus especies principales son
el palmito, el tomillo, el esparto y el espárrago. La
estepa es característica de las zonas semiáridas del SE
peninsular y del valle del Ebro.
3
-
2.3. El paisaje vegetal de ribera.
En las riberas de los ríos, la presencia constante de agua
hace que solo puedan vivir allí ciertas especies que se
disponen en franjas paralelas al río. Los bosques de ribera
están formados por especies como el aliso, el sauce, el chopo,
el álamo, el fresno y el olmo. Algunos de estos árboles, de
crecimiento rápido y madera blanda, como el chopo o el sauce,
se usan para armazones y embalajes. Junto a los bosques crecen
juncos y matorrales.
El bosque de ribera también ha reducido su extensión a causa
de la acción humana sobre los márgenes y cauces fluviales, con
la extensión del cultivo y de la urbanización o las
canalizaciones. Este hecho ha supuesto una grave pérdida
paisajística y ecológica que aumenta los riesgos de
inundación, erosión, etc.
2.4. El paisaje vegetal de montaña.
En la montaña, las distintas formaciones vegetales se disponen
en función de la altura y de la orientación. Los bosques de
encinas y robles crecen en el piso basal (hasta los 1200 m); a
mayor altura comienza el dominio del matorral (landas,
garrigas, etc. según la latitud) y las coníferas (hasta los
2400m). Por último, en las cimas solo crecen los prados.
2.5. El paisaje vegetal de Canarias.
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La latitud subtropical en la que se encuentran las islas
determina su vegetación que presenta claras diferencias en
comparación a la de la península y Baleares. A cierta altura
(hasta los 800 m), el descenso térmico y el aumento de la
humedad, permiten el crecimiento de palmeras, dragos y sabinas.
A mayor altura la vegetación, adaptada a la niebla, está
constituida por dos originales formaciones boscosas: el bosque
de laurisilva (bosque denso, compuesto por más de 20 especies)
y el fayal-brezal que es el resultado de la degradación del
anterior. Por encima de los 2200 metros, las islas de Tenerife
y La Palma se caracterizan por una acusada aridez que
contrasta con la gran riqueza florística (violetas del Teide).