Hot Wheels
Los Hot Wheels vieron la luz en 1968, hace más de 50 años
aproximadamente, siendo una respuesta al dominio de otras empresas que
se dedicaban a producir autos a escala. Hasta ese
entonces Matchbox dominaba el mercado con varios modelos que
simplemente imitaban lo visto en las calles, usando colores similares a los
de producción y escalas proporcionales a lo que tendría el auto de verdad
sobre el que se basaban.
Al ver eso el cofundador de Mattel, Elliot Handler, decidió retar a su
equipo de creativos a crear coches de juguete que fueran más entretenidos y
que cautivaran por excelencia a los niños de aquella época. El resto de los
directivos pensaron que esta decisión era una mala idea, pero lejos estaban
de saber que entrarían a una mina de oro que a más de medio siglo, sigue
dando ganancias.
Tanto Elliot Handler, como Ruth Handler, ambos cofundadores de la
empresa y matrimonio, decidieron apostar a lo grande por los Hot Wheels,
por ello contrataron a diseñadores de autos que laboraban en General
Motors, Chrysler y Ford para que diseñaran sus productos. Como punto a
diferenciar de la competencia, los diseñadores le dieron un look más bajo y
ancho a los autos, además optaron por colores vibrantes y llamativos para
sobresalir en los anaqueles y estimular aún más a los niños a preferir sus
productos sobre los de la competencia. Finalmente les dieron llantas con
contraste de color y diseños de rines un poco más deportivos que los de la
competencia.
no sólo los diseños y colores más atrevidos fueron parte del éxito de Hot
Wheels. Lo que los volvió aún más interesantes era su velocidad y relativa
estabilidad. En ese entonces compañías como Matchbox dotaban a sus
autos de llantas de metal y les daban ejes también de metal, aunque algo
gruesos considerando su tamaño. Eso hacía que los autos fueran algo lentos,
pesados y que al jugar con ellos y darles impulso, la deformidad de las
ruedas y su alineación, hicieran que tomaran direcciones al azar.
En su lugar usaron una cuerda de metal que estaba destinada a otro
proyecto, en el que Mattel buscaba crear una guitarra de juguete que
jamás perdiera la afinación; tal guitarra resultó muy difícil y costosa de
desarrollar por lo que se canceló el proyecto y las toneladas de cuerda
sobrante se destinaron a los nuevos autos de Mattel, para servir como ejes.
Gracias al menor peso, delgadez del eje y las llantas de plástico que
ofrecían menor resistencia, los coches de Hot Wheels eran más rápidos y
por ende más atractivos para los niños.