Breve: Infancia
Breve: Infancia
BREVE BIOGRAI<~IA
INFANCIA
Eran días de Diciembre de 1866 En carreta El 18 de Enero nacía en Metopa, pero iniciando
entoldada que había salido de León, iban dos mujeres, desde muy tierno su avatw de peregrino, a los cua~
Josefa Sarmiento y su joven sobrina Rosa Sarmiento de tenia días de vida lo regresan a León, donde es bau~
García Dar io Iba la tía en viaje de comercio, y la !izado el 3 de Marzo Su madre había sido llevada
sobt ina P esperar el nacimiento de su primer hijo en un intento de reanudar la vida hogareña Mas
Aires de Navidad barrían los caminos polvorien- todo en vano Antes del año Rosa Sarmiento, lleván-
tos, y Rosa, pensativa recordaba los pesebres, y soñaba dose al infantito, dejaba de nuevo León y se encami-
con Belén, el pueblecito en donde había nacido el Me- naba, acompañada de un estudiante, de apellido
sías También ella había dejado la gran ciudad, el Soriano, su enamorado/ hacia tierras de Honduras
León colonial, e iba a esperar a su propio niño en otro f lizo alto en San Marcos de Colón, pueblecillo fronte·
pueblecito crpar todo y pintoresco M<'!tapa 1 izo de Nicaraguo
Lenta avanzaba la carreta, de hacienda en ha- Allí estuvo el niño cerca de dos años, y su más
cienda, dejando cose¡ ÍOS 1 atravesando riachuelos, a remoto recuetdo infantil se remonta a tan lejanos
veces bajo sombrías montañas, a veces bajo el sol ver- días Así dice en su Autobiografía "Mi primer re~
tical de los desnudos y resecos sonsocuitales Iba por cuerdo -debo haber sido a fa sazón muy niño, pues
los caminos diez oños antes amenazados pot las in- se me cmgaba a horcajadas, en los cuadriles,
cursiones de los filibusteros de Walker, ahora seguros es el de un país montañoso un vi/Ion io llamado San
bajo la plena paz ele la concordia nicaragüense Plena Marcos de Colón, en tierras de Honduras, por la fron-
pa7, gran paz, como aquella de que habla el Evangelio tera nicaragüense La ca,;a era primitiva/ pobre,
como señal del n9cimiento divino ¿Qué clase de niño sin ladrillos, en pleno campo Un dío yo me perdí'
era ése que iba a nacer en días pascuales? ¿Qué des- Se me buscó por todas partes Se me encontró por
tino, qué estrella le guiaba hacia Metopa para que el fin, lejos de la casa, tras unos matorrcrles, debajo de
niño naciese en humilde poblad<' y no en la metrópoli los ubres de una vaca, entre mucho ganado que mas~
resonante de templos y campm,as~ coba coyol Se me sacó de mi bucólico refugio y
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Porque Rosa Sarmiento ele García Dar ío iba se rne dio una cuantas nalgadGs '
atando extraños cabos, y divagaba y confundía en sus Como se ve, el refugio pudo ser muy bucólico, y
pensamientos de viajera maternal al pétreo León con muy poético el país montañoso, pero tan 1Ltstico rincón
Jesusalem, y a Belén con Metopa Acaso adivinaba o no era propicio poro el destino a que setÍa llamado
presentía que el nii\o esperado sería un prodigioso Dichosamente el niño tenía una tía abuela, Ber-
niño, también centro ele atracción y contradicción de narda Sarmiento, casada con el Coronel r-élix Ramírez
muchas gentes a este lado y crl otro lado del mar Madregil, y éste, un buen día, llegó a San Marcos por
La tía Josefa le conversaba de negocios, de deta- el niño, lo regresó a León a lomo de mula, caminando
lles domésticos, de lo práctico que harícm en llegan- po1 tierras fragosas más de cuo1 cnto leguas, y se hizo
do pera Rosa llevaba la mente perdida en los cargo, junto con su mujer, de los deberes que habíCJn
sueños, en el temor Jel futuro, melancólica, porque obandonado primero su padre, y luego su madre
todo presagiaba que su niño nacería bajo signos funes- Por ello, Rubén creció sin amores maternales ni
tos, bajo muy tristes hados paterna les, y de sus progenitores se expresa con do-
Rosa había cosado, meses antes, con su primo lientes y desconsoladoras palabras De su madre
Manuel Gorda Darío, en matrimonio de conveniencia, dice ''Un día una vecina me llamó a su casa Esta-
hecho por la familia Las relaciones conyugales ha- ba allí una señora vestida ele negro, que me abrazó y
bían marchado mal, pues Rosa no era paciente, y don me besó llorando, sin decir me una sola palabra La
Manuel, además de gran gustador de cerveza y fuertes vedna me dijo Esta es tu verrladera madre, se liorna
licores, era muy aficionado a los galanteos Y ahora ROsa, y hu venido a verte desde muy lejos Me
iba en busca de sosiego a ese vill01 rio "siempre todo dejó unos dulces, unos regalitos Fue para mí rara
nuevecito 11 , como le aseguraba la tía, pues sus habi- visión Desapm e ció de nuevo No debía volver a
tantes vivían en verdes chozas, cada año reconstruídas veda hasta más de veinte años después"
con palmas nuevas Y por ello tambi,n le llamaban De esta última entrevista con su madre sólo dice
Chomyos "Uno de esos días (había estado grave) abrí los ojos y
La carreta llegó por fin; las viajeras se acomoda- me encont1é con dos señoras que me asistícm e¡an mi
ron en lo mejor caso, lo única de tejas, y pasados ol- mad1e y una hermana mía, a quienes se puede dec.ir
gunós días el 18 de Enero de 1867, nacía el niño a que conocía por p1 imera vez, pues mis anteriores 1e-
quien daría el nombre de Félix Rubén Félix Rubén cueJ dos maternales estaban como borrados"
Gorda Darío Sarmiento Daría. Más tarde, él mismo ¡Durante toda una vida sólo dos veces vio a su
se quitada el Félix y el García y se dejaría el Rubén madre, y rápidamente!
Y el primer Darío. De Don Manuel Darío, su padre, dice " .. Don
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Manuel Dado figuraba como mi tío Y mi verdadero de California y el champaña de Francia Dios le haya
padre, para mí, tal como se me había enseñado, era dado un buen sitio en alguno de sus paraísos".
el otro, el que me había criado desde los primeros
años, el que había muerto, el Coronel Ramírez No Ni padre, ni madre Luego, el padre adoptivo
sé por qué siempre tuve un desapego, una vaga in- muerto temprano/ y sin dejar ni siquiera vagos recuer~
quietud separadora con mi "tío Manuel" La voz de dos de su muerte Desapacible orfandad que lo hace
la sangre ¡qué flácida patraña romántica!" escribir más tarde "Yo supe de dolor desde mi infan-
Y en otra página "Desde luego, aunque se ci011 Y que también le hace temblar más tarde ante
mantuvo cariñoso, (don Manuel) nada me daba a en- el destino de su tieo no hijo Phocás, llegado al mundo
tender que fuese mi padre La verdad es que na vine sin un segundo hogar
a saber sino mucha más tarde que yo era hija suyo"
Pero tampoco de sus padres adoptivos guardaba Tarda en venir a. este dolor a donde vienes,
hondas recuerdas filiales De la "mama Bernarda" a este mundo temble en duelos y en espantos,
apenas hace ligeras menciones, y del Coronel Ramíoez duerme bajo los ángeles, sueña bajo los santos
dice estas cootas frases deliciosas "Le recuerdo que ya tendrás la vida para que te envenenes'
hombre alto, buen jinete, alga moreno, de barbas muy
negras Le llamaban el Bocón, seguoamente por su Sueña, hijo mío, todavía, y cuando crezcas,
gran baca. Par él aprendí a andar a caballo, conocí perdóname el fatal don de darte la vida
el hielo, los cuentos pintados para niños, las manzanas que yo hubiese querido de azur y rosas frescas
pecadora, se la habían llevado los demonios . y así dieron en llamarle-- y por entonces surgían y desapa-
se le nutría el espíritu con otras cuantas tradiciones y recían publicaciones como El Centroamericano, El Re-
consejos y sucedidos semejantes De allí su horror a publicano, El Verdadero Estandarte, El Porvenir de
las tinieblas nocturnas, y "el tormento de ciertas pe- Nicaragua, El Ferrocarril, La Tribuna, El Cable
sadillas inenarrables". Su fama leonesa llegó a ser nacional y luego cen-
A las leyendas narradas por la sirvienta a la luz troamericana
tojiza de los candiles, se unieron las precoces lecturas/ Por entonces, sus amigos lo indujeron a que fuese
y qué lecturas Los primeros libros que leyó, encon- a la capital y en Managua encontoó el ojeroso y mele-
trados en un viejo armario, fueron la Biblia, el Quijote nudo muchacho más anchos campos para el ensueño
y Las Mil y Una Noches, lo suficiente pma encender Cayó gravemente enamorado de "una adolescente de
la imaginación de cualquier pequeño burgués, y para ojos verdes, de cabello castaño, de tez levemente aca-
incendiar la suya, naturalmente hiperestésica nelada, con esa suave palidez que tienen las mujeres
Hizo --eomo todos los muchachos de su época- del Oriente y de los trópicos". "Era alegre, risueña,
los alegres viajes al mar, en carretas entoldadas, y vi- llena de frescuoa y deliciosamente pdrlera, y cantaba
vió, como todos, aquellas noches de verano en las con una voz encar1tadord 1
costas, donde las familias se juntan "bajo cielos pro- Encendido de amor jamás escribió tantos versos
fundos, llenos de estrellas prodigiosas", a jugar pren- como entonces. Por las tardes, o por las noches, se
das. iba al muelle de madera, se tendía en él, simplemente
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a soñm, a oír el chapoteo de las aguas del lago, a con- al XIX, que la f¡ase es de buena ley y ele! mejor linaje.
templm los oros y los cmmesíes del c1 epúsculo, y las ¡Rica y segura e1 udición para su edad!
húmedas y prodigiosas constelaciones Y volvía a la El muchacho de larga cabellera, con ojeras, con
ciudad cm godo de poemas y musicales prosas Así sueños, tiene ya - a pesm de ello- un claro y firme
Managua, corno León, influyó en los dones de aquella concepto de la auténtica poesía, hija de la inteligencia
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criatura de excepción, Sentimental, sensible, sensiti- disciplinada, frenadora de la fantasía y del sentimien-
V011. to desbordados Ya en él apuntaba una de las ca-
Pe¡ o también muy temp1 anamente el 1 'poeta- racterísticas del modernismo. "la poesía, la auténtica,
niño" se dio cuenta de que no basta la sensibilidad, ni es difícil arte".
la irnaginución, ni el corazón dulce y tierno pma la
creación poética f\lluy tcrnpranamcnte advirtió lo Así escribe
necesidad de conocer o fondo los secretos del divino
oficio, la disciplina del arte, el estudio de los clásicos Cabeza y corazón juntos en obw
Así' no se contentó con la soledod buscada "para den una inteligencia sensitiva,
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mirar cosas en el cielo, en el mar , ni con la amorosa que si extremado sentimiento sobra
contemplación de constelaciones y crepúsculos/ ni con y halla la fantasía mucho espacio
el dulce e irrefrenable instinto amoroso de la adoles- malos adornos desean iada cobra
cencia El jovenzuelo se encerró en la Biblioteca
Nacional a devorar volumen tras volumen, de los clá- La fantasía suele con sus vagos
sicos españoles, de los clásicos extranjeros, y de los engendros, por ctear gentil belleza
ete1 nos clásicos de Grecia y Roma Conoció el pulir dm a luz monstruoso endriago
y repulir de Boileau y el frenesí de perfección de Ho-
racio, quien buscando el sustantivo único y el adjetivo G1acias d sus extensas lecturas y a su poderosa
insustituible se roía las uñas hasta sangrarse inteligencia asimiladora, sin salir de la Biblioteca Na-
Por ello, a los quince años pudo esc1 ibir un largo cional de Managua, ya logra, desde adolescente, esbo-
poema, La Lengua Castellana, en el que usa -con zar su obrtl poética futura, sobre todo aquella que le
pasmoso don imitativo- desde los primeros e informes daría fácil y mayor fama En poemas de la adoles-
vocablos clel poema del Mío Cid hasta las pe1 fectas y cencia encontramos ya el tema de Pan, que tantas
elegantes dicciones de San Junn de la Cruz o Góngora resonancias tendría luego de publicar Prosas Profanas
Imita -inimitablemente- a los quince años, al juglar A los cliecisiete años escribe
de la canción de gesta, a Berceo, a Juan de Mena, a
5antillana, a Manrique, a Gmcilaso, a Luis de León, a Pata cebo de la ninfa incauta,
Henera, a Lope de Vega, a Góngora, a Quevedo, a Es- el sátiro lascivo en el boscaje
rinel, a Calderón de la Barca. ¡Desde los quince suena de Pan la melodiosa flauta
años fue muy antiguo!
El niño que tuvo por p!ime1 as lecturas a el Qui- O bien
jote, la Biblia y las Mil y Una Noches, devora volúme-
nes feb1ilmente y puede esc¡jbir, también a los quince Pan con la armoniosa flauta,
años, otro largo poema "El Libro", de ochenta déci- la dulce flauta ele oro
maS1 ochocientos versos, en e[ que cita sus anteriores
[ecturas 1 y baraja los nomb1es de Cormenín, Gi10rdín1 Y también ya vagan en sus versos: carbunclos 1
Moliere, Voltaire, Aimé Martín, Flammarión, Cervan- alabaslros, perlas, náyades, ninfas, sátiros, ditirambos,
tes, Shakespeare, Saint-Pierre, Jorge lsaacs, Vi1gilio, pámpanos, saturnales, al mismo tiempo que ensaya
Homero, Víctor Hugo, Renán, Laurent, Pelletán, Mon- las dé eimas románticas de las canciones 01 ientales (tan
talvo, Núñez de Arce, Campoamor, Cicerón, T1ueba musicales), anticipando desde entonces, y sin salir de
Así, cuando Ricardo Contreros escribe e¡ íticas a la Nicaragua natal, lo que había de ser su obra poé-
ve1sos de su niñez, puecle contestarle en impecables tico
tercetos, en los que se espigan nobles versos, como btuma y tono menor ¡toda la flauta!
aquel "Altos recue1dos de gloriosos días " y aurora, hija del sol ¡toda la lira!
Y cuando el gran crítico de la época, don Enrique
Guzmán, pone en duda el buen linaje de una frase En estos primeros años se esbozan también con
'derramar simpa1ía 0 viaje~
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suya , el mozalbete puede con- ptecisión, otros caractetes de su vida el ansia
testarle con largo y erudito artículo, mostrándole, con ra, el don de proselitismo, que atrae incluso a los más
ejemplos de grandes escritmes, de desde el siglo XIV altos personajes, y la penuria económica
Cucmdo mctrchó del puerto eJe Cot into temblaba autoridad reverenciada en Espofíu y América. Ya
la tierra y hacía erupción el Momotombo "Retumba- venía orupá11dose, con noble cut iosidad, de todo lo que
ba el en01me volcán huguesco, llovía cenizas Se se publicaba por estos raíses, y los gtandes dialios y
oscut eció el sol, ele modo q11e a los dos de lo tarde se las grandes revistas de lo Amét ica del Sut se disputa
andaba por los calles con linternas Las gentes reza- ban el honor de publicar sus llamadas "Cartas Ame-
ban había un temor y uno irnpt esión medioevo les Jicanas11, artículos en que dabn o conocer en todo el
Así me fuí al pu2tto como entre una bruma Tomé ómbito de lengua castellana a los escritotes de nuestra
el vapot entré en mi comarotc Me dot mí Des- América.
perté hotos después y fuí sobte cubierta A lo lejos Al reciuit Azul el anciano aristóCiala lo pone
quedaban las costas de mi tietro Se veía sobre el a un lado, a causa del título Le molesta, piensa que
país uno nube negro/ me entró una gt an tt ístezo" ulfí tiene un líbriffo insignificante, de uno de tantos
LC1 nube negro estaba tumbién sobt e su corazón imitctdores de Víctor Hugci como pululan entonces
de odolescente lacerado, proyectándose sobte toda su deede México a Sctntiago y lluenos Aires. Víctor Hu-
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vida lbu en el mar "t.omo entte btumns ' pero hnciCJ go hnbía escJito L'Art c'est l'azur Frase cier-
el albo de su gloria literaria. tamente vacia de sentido, y que Rubén llenaría de
Las cortas del Clllciano Cuiíus son pw o Durío siJnificado Pero mós tw de vence su p1 evención, lo
_ ul llegcu o Santiago de Chile- el "sésamo ábrete" comienza a leer, y ya no lo suelta Luego esct ibe su
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de la leyendo lnmediatamet-.te le proporcionan un fnmosa Cartn
en que no solomente consagra a Da-
pllesto de 1edactot en La Epocct l::n la redacción de Jío, sino se consogto él mismo como crítico avizor, oso-
este dictrio conoce a ilustt es pet sonCtjes brillantes o que ciondo su nombre para siempt e al del gran poeta.
luego serían il11stres personajes de la literotura y lu Sus í ruses, al mismo tiempo son consagratorias y
polítiw proféticas.
Sus e1rtículos, tlesde los primet os días, llamnn la "Todo lib;o f]UC desde /\mélica llega a mis manos
atenciOll Sus ve1sos, rnós toJovío Entre mtículo cxcitCI mi interés y despierta mi cw iosidad, peto nin
y at i ículo va escribiendo sus pequeños poemas amar- guno hctsta hoy la ha despet tado tan viva como el de
gos y desencantados de Abrojos 1 ambién escribe sus usted, no bien comencé a leerlo''
Rimas, y cuentos, y más versos La cosecha lí1 ica es "En mi sent i1 hay en usted una poderosa indivi
pequeña, pero de tan !tondo calidad poética que ante duolidud yu bien ntmcacla y que ha de desenvol-
ella se descubren la cabeza los viejos maesttos y se vetsc y señalmse mós ron el tiempo en obras que sean
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enciende el eniusiosrno de una pequeña é/ite juvenil glm ia de las letras hispanoamericanas ,
11 Usted no imito a ninguno ni es usted tomán-
chilena Uno de los f ervot osos mnigos es Pedro Bal-
maceda, por cuya influencia rublica su pt imer libro tico, ni naturalista, ni neurótico, ni decadente, ni
chileno, "Abrojos" Más tarde selecciona cuentos y simbólico, ni parnasiuno Usted lo ha revuelto todo,
poemas, y publirn un pequeño libro que llevaba el títu lo ha puesto a cocer en el alambique ele su cerebro, y
lo de Azul Es 1888 Sólo tiene veintiun años ho sacado de ellos una rara quintaesencio".
~1 librito pt onto se difunde pot el continente, y por to- Resulta de uqur un autm nicarogüense, que jo~
1
'
das partes, mas no en Santiago de Chile, es recibido más salió de Nicaragua sino pnra it a Chile, y que es
con cálido entusiasmo, como el nuevo evangelio poétiq tan ctutor o la tnoda do l'at ís, y con tanto chic y dis-
c.o Numerosos 91 andes esct itmes han esclito más tinción, que se adelanta a la moda, y pudiera moclifi-
tarde sus recue1dos emocionados de sus pritne1as lec~ cat la e imponerla"
lutos de Azul Manuel Gutiéttez Nójeta ha E11 Santiago ctl llegot la carta de Valera, cteció
natJCJdo cómo llegó a sus manos, en México, y cómo su fomo, y es t1atudo poJ unos con una cordial geneu
llevó, exultante, al café en que se JeLmían jóvenes lite- tosidad, pot ot10s con somb10s de pequeñez o envidia
Jatos, agitando en el aire sus páginas como puñados El Ptesidente de la República lo invita una vez a al-
de banderas Y la emocionada lectura, y el influjo mOl zar
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Me colocó a su derecha -cuenta Dm ío~
súbiio sobre los nuevos poemas y pt osas que luego es, lo cual, pato aquel hombre lleno de justo orgullo, era
CJ ibieron la sup1 ema distinción 11
Gómez Can illo, en p6gi11tts inolvidables, ha na- En el Palacio ele la Moneda, el Palacio Presiden-
nado también la emoción con que fue recibido en cial, pasa veladas entet as ronsagwdas a la tertulia y
Guatemalo Y así por todos los tumbos de la América a la lectura, en compañía del hijo del Presidente, del
Hispana joven conde Fabio Sunminatelli, hijo del Ministro de
Al llegm a España el asombro es el mismo Peto Italia, y de otros compañetos de tedacción, hijos de
no sólo adolescentes poetas se contagian de fiebre patricios que no desdeñoban las lettCIS, antes las cul
Conquista nado menos que a miembros de la Real live~ban
Academia, particularmente a don Juan Valera, crítico Pero aquel vivir, con sólo los fondos económicos
elegante, gran conocedor de la literatura europea, de su sueldo de redactor en La Epoca y en el ruarte·
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cilio que le p1 estaban en los talleres del peliódico, jun- Mas lo que parecía buena sue1 te no lo fue "Se
to al motor de las prensas, "un cuarto un poco más me encargó -dice DoriO-- una crónica semanal
estrecho que esos en que se guardan los penos bravos Escribí la primera sobre sports. A la cuarta, me llamó
en las haciendas", sin que en él hubiese lugar ni para el Director y me dijo Usted escribe muy bien .
una silla, y por todo ajuar, aparte la indispensable Nuestro periódico necesita otra cosa. . Así es que
cama, una maleta vieja remendada y con clavos de le ruego no pertenecer más a nuestra redacción. Y,
cobre, y un lavatorio de hierra es la otra cara de por escribir muy bien 1 me quedé sin puesto"
su vida santiaguina, tenía que mal comer para bien Alicaído, va de un lado a otro en el puerto Se
vestir y bien aparentm, "vivir de arenques y cerveza dedica a la bohemia Le llegan -naturalmente-
en una casa alemana para poder vestir elegantemente, momentos de escasez, de verdadera miseria Está ya
como corrspondía a mis amistades aristocráticas" sin apoyo Vive a veces en casa de amigos Sufre
Ello lo decide a abandonar Santiago y marcharse lo indecible Y para ello no ve otro remedio que la
a Valparaíso en donde, además de un sueldo en la re- fuga Pm tir Como siempre, partir, y ayudado por
dacción de El Heraldo, tendría otra entrada monetaria los amigos "Partir, gracias a don Eduardo de la
como empleado de la Aduana Es decir, más dinero, Barra, Carlos Toribio Robinet, E'duardo Poirier, y otros
y menos comp1 omisos sociales amigos 1 ' ,
DE NUEVO EN CENTROAMERICA
Toma el barco de retorno a Nicaragua. Vuelve paro almuerzo y pródigas libaciones y fijóse el matri-
lleno de fama y de pobreza Pasa algún tiempo en la monio religioso para el siguiente día
casa de sus primeros años Evita ir a Managua Aunque había gran baile esa noche en casa pre-
Anda por Chinandega muy dado a la bebida, quizá sidencial, pues se celebraba fiesta nacional, Daría,
por encontrar cerrados los horizontes ¿Qué podría cansado, se retiró a su casa, y se entregó al sueño
llenar su espíritu en aquel León provinciano, en aque- Muy entrada la noche, entre dormido y despierto,
lla Chínandega rural, después de no haber sido com- oyó disparos, tiros de cañón, y ello no le sorprendió
prendido en Santiago? ¿Qué hacer? Partir. La pues supuso vagamente que todo ello entraba en los
fuga es otra vez la solución "Y quién sabe en qué festejos militares.
hubiera parado todo eso, si por segunda vez amigos Muy de mañana tocaban a su puerta Era una
míos, entre ellos el Co1 onel Ortiz, hoy General y que criada de su novia Dfjole que en casa estaban alar-
ha sido Vice-Presidente de la República, no me factu- madas y deseosas de saber noticias de su paradero.
ran apresuradamente para El Salvador". Creían que podían haberlo muerto
Allí busca antiguas amistades y éstas acuden Rubén quedó atónito Preguntó que había ocu-
-coma es de rigor en el ambiente criollo de enton- rrido. Y la sirvienta contestó "Han matado al
ces- al Presidente de la República. Este es un buen Presidente· Lo traicionó el General Ezeta"
ideólogo que sueña con la unión centroamericana. Y Vistióse rápidamente y en casa de su novia
hay que aprovechar la pluma del glorioso joven. Se -mejor dicho de su mujer- se le narró una de las
funda un diario· La Unión Se imprime en la Impren- más crueles historias de la politica criolla. El General
ta Nacional Hay un sueldo remunerador, y todo lo Carlos Ezeta, protegido del ideólogo Presidente, se ha-
que el diario produce es pard DaHo, nombrado Direc- bía sublevado Hubo un carta combate. Ló Casa
tor. Se rodea de jóvenes intelectuales, entre ellos Presidencial -donde se bailaba- fue sitiada. El
Aquilea Echeverría, "malogrado poeta costarriqueño, Presidente Menéndez salió al balcón con ánimo de
mozo gentil, que mUI ió de tristeza y de miseria algo arengar a las tropas Pero al oir gritos de muerte para
más tarde 11 • él, y vivas al General Ezeta, a quien trataba como hijo,
Así para Darfo la tristeza de la miseria iba ale- cayó fulminado por un síncope cardíaco
jándose, pues el diaria era un éxito, y la protección del Dorio quedó consternado La vil tragedia le
gobernante un verdadero seguro de vida para el pre- llenó de espanto Aquello cofa sobre su dulce y tier-
sente Entre las amistades presidenciales estaba la no corazón como un rayo También su porvenir risueR
familia Contreras la viuda de un grande y célebre ño y seguro se derribaba como castillo de naipes.
arador hondureño, Alvaro Contreras, y sus dos hijas, ¿Qué hacer? Huir Irse. Abandonar su matrimo-
ya conocidas por Dorio en su infancia, en tierras de nio a medio hacer Partir a Guatemala
Nicaragua Una de las señoritas casóse por entonces El General Ezeta quiso retenerlo Le ofreció
con un rico banquera, don Ricardo Trigueros La otra, dejado al frente del diario Aquello era envolverlo
Rafaelita, bella, inteligente, que escribía deliciosos en la traición Se resistió Hubo intento de impe-
cuentos can el seudónimo de Stella, inició un amoroso dide la salida, pero fntimos del nuevo Presidente y ami-
idilio con Rubén. "Ello trascendió en aquella reducida gos suyos también, arreglaron todo Partió por mar,
sociedad amable "¿Por qué no se casa?" me dijo an ajado por el viento de las ajenas ambiciones
una vez el Presidente, "Señor --le contesté- es lo Llegado a Guatemala fue llamado por el Presi-
que pienso hacer en seguida". dente Sarillas, quien se mostró enemigo de Ezeta y le
Y coma el porvenir se auguraba seguro y risueño, pidió datos concretos y detallados de todo Al !ermi-
el impaciente poeta contrajo nupcias civiles el 22 de nar la narración le dijo "Está bien Vaya en seguida
Junio de 1890. Festejóse el acontecimiento con opí- y escriba eso Que aparezca mañana mismo Y véa-
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Con el Ministro de Relaciones Exte1 iorcs y con el ce1 es la mad1 e de Rafaelita En San Jasé pasó una
se
Ministro de H · da"
aclen vida grata, tranquila, de hogar Colaboraba en va-
La na11 ación de los hechos funestos fue publicada ' ios periódicos, leía asiduamente en la Biblioteca Na-
en Jos diarios guatem?ltecos ~on el título de "Histo1 ia cional, y al lado de su señora madre política, inclinada
Negra" Hizo gran 1mpres1on y fue reproducida por Cl los lettas, y de su joven esposa, ella misma escritma,
todas partes, hasta por La Nación, ele Buenos Ai~es se deslizaban los días en la espera del primogénito que
En su conferencia con el Ministro de Relaciones había de nacer.
Exteri01es y con el Ministro de Hacienda supo ']Ue pm Valios poemas que precisaban estudio y consul-
orden presidencial se le hada directo¡ ele un dim io tas, allí fueron escritos No encontró ayuda presi-
semi-oficial Y a los pocos dios salía el p1 ime1 núme- dencial, pero sí tranquilo ambiente para las letras
10 de [J Caneo de la Tarde T o m poco sobresalto alguno por los golpes de cuartel
El diario, más que político y de información, fue La sociedad era t1 anquila, decididamente cívica y ami-
!iterdf io En la redacción se juntaban ancianos poetas ga do lo poz, del arden, de la libertad, hasta prudenle
como el cubano José Joaquín Palma, y jóvenes, corno medida Una oligarquía modesta educaba al pueblo
uno de "ojos brillantes y cma sensual, dorada de sol desde Palacio turnándose la Presidencia
del trópico", que se llamaba Em ique Gómez Cm rillo
Dorio hizo vida regularizada, pues soñaba fundw Pero con el nacimiento del hijo y la precm ia so
sólidamente su hogm, y siete meses después de su fuga lud de Rofaelita la situación económica vino a menos
de El Salvado!, hizo llegm a Rafael ita, acompañada Se encontraba de nuevo ante un camino ce1 rado por
de su madre, para celebrar el matrimonio religioso las deficiencias de un medio social tan poco desano-
Mas su vida guatemalteco dependía del diario, llado que en su seno no había un lugar decente para
el diario, de la voluntad presidencial, y un buen día de vivir de la pluma ¿Qué hacer? Irse Otra veL irse
tantos desapweció la voluntad y desapareció el dia- Y lo vemos de m¡ evo 1umbo a Guatemala en espera de
rio ¿Qué hacer? Irse Marchóse a San José de hallar algo crllí donde no había encontrado más que
Costa Rica, en donde tenía familim es cercanos y pró- In sicmp1 e aleatoria protecdón presidencial
rio del Descub1 fmiento ele América 1892. le hizo comer unas riquísimas perdices que le había
No había tiempo que pe1 de1 Esc1 ibe a su es- enviado la Duquesa ele MeJinaceli, y de quien dice
posa la buena nuevo, que pudo no ser muy buena para que "era en ese tiempo, sin duda alguna, la más alta
ella, y toma un bmco para juntarse en Panamá con figwa de España". A Gaspar Núñez de Arce, a don
el otro delegado Ramón de Campoarnol' ya muy anciano, quien conSel"
Y mient10s viajaba hacia la Madre Patria, su vaba la célebre décima que publicara en Santiago, y
esposa, el tierno niño y la sueg1 a, iban camino de San se ia hizo lee1 A don Juan Valera, cuya casa fre-
Salvador en busca de la sombra protectora de la otra ruenló, y donde conoció varios condes y duques gus-
hermana, la que había casado con el poderoso ban- tado¡ es de las bellas artes A un viejecillo, casi
quero centenario, que llamaban "la reliquia", poeta contem ..
España recibió con los. b1 azos abie1 tos al gran po1áneo de Espronceda A doña Emilio Pardo Bazán,
joven poeta y diplomático Políticos, literdtos, poetas, a Cánovas del Castillo Y a se¡ antiguo rnaesh o y que
nobles, la propia Reina Regente doña María Cristina, tanto imitó en sus pt irneros ve1·sos orientales, don José
le ofrendan su admiración Zon illa Este encuent1 o fue para él conmovedor
También lo rodearon esct it01 es americanos que "En un Hotel que daba a la Puerta del Sol,
habían llegado como delegados al Centenario, enhe a donde había ido a visitrt1 al glorioso y venerable don
ellos Onego Luco, uno de sus enconados y satít icos Ricardo Palma enttó un viejo cuyo rost1o no me eta
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enemigos de Chile Darío le abrió sus generosos bra- desconocido por fotografías y grabados Tenía un
zos, y el chileno escribió, más tarde "olgunos años g1an lobanillo o protuberancia a un lado de la cabeza
más tor de volví a encontrarlo en España Ya era Su indumentaria era modesta; pero en los ojos le re-
otro hombt e Su indumento¡ ia elegante, su aire vivo, lampagueaba el espíritu genial Sin sentmse habló
la rnoyor posesión de sí mismo hacían ver el desarrollo con Palma de varios cosas Este me presentó a él, y
de su gran personalidad por nuevos rumbos " Y yo me sentía profundamente conmovido Era don
afíodía "Cánovas daba una gran comida a los diplo- José Zo11 illa, "el que mató a don Pedro y el que salvó
máticos del Centenario Y asÍ' Rubén Dado, en ot1 os a don Juan 'J Vivía en la pobreza, mientras sus
ti~mpos desdeñado por muchos sentado junto a editores se habían llenado de millones con sus obras
Canovas del Castillo, sin atención a ICIS fó1 mulas del Odiaba su famoso Tenorio "
Pero las fiestas habían terminado y era la hora en Cartagena, Colombia, sabe que allí se encuentra,
de regresar De retot no a Nicaragua, al tocar el barca en vacaciones, aquel gran gobernante y poeta que fue
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don Rafael Núñez Va a saludarlo Lo recibe con Se embarca hacia Nueva York y Europa para
gt a vedad afable y en corta conversación le resuelve su desde allí, tomar rumbo a Buenos Aires. '
futuro económico El prominente hombre le ofrece el Los días del cobro de los pesos nicaragüenses
Consulado de Colombia en Buenos Aires Ya no es retrasados le habían traído la desgracia, ¡y sin necesi-
presidente, pero como si lo fuera Pedirá tal nombra- dad! Ahora iba solo, amargado de violencia y enga-
miento nada menos que a don Miguel Antonio Caro, ño, sin su Stella y sin su hijo, y con los bolsillos repletos
también gran poeta, entonces Presidente de esa rara de dólares tm dí os
república que en vez de destetrar a sus poetas les da Al llegar a Nueva York, recordando a Edgard
el cetoo del roder Poe, aquel poeta maldito a quien se le morían sus
Con tal respaldo de tales hombres y de tal tierra, amadas/ ptorrumpirfa, en prosa poética/ un canto a su
va Rubén fefiz hacia Nicaragua/ a cobtar seis meses Stella, todavía esposa de su corazón
de pagos rezagados, a llamar a su esposa y a su hijo, "Por qué vino tu imagen a mi memoria, Stella,
y a regresar a la gran urbe argentina, en donde sueña Alma, dulce reina mía, tan presto ida para siem-
asentar su gloria y su progenie pre, el día en que, después de recorrer el hirviente
Llega de nuevo a su León natal, y desde ahí ges- Btoadway, me puse a leer los versos de Poe, cuyo
tiona sus pagos atrasados No quiere volver a Mana· nombre de Edgar, armonioso y legendario, encierra tan
gua, "por más de un motivo" Pero pasan los días y vaga y triste poesía, y he visto desfilar la procesión de
los pagos no llegan Lo que llega en cambio a des- sus castas enamoradas a través del polvo de plata de
trozar su vida, sus ensueños de hombre y de poeta, es un místico ensueño? Es porque tú eres hermana de
la funesta noticia de la muerte de Rafaelita Delicada las liliales vírgenes cantadas en brumosa lengua in-
de salud desde el alumbramiento del hijo, hubo nece- glesa por el soñador infeliz, príncipe de los poetas
sidad de operarla, y no pudo sobrevivir malditos Tú como ellas etes llama del infinito amor
Recibe unos renglones de ella, en los que le ruega Frente al balcón, vestido de rosas blancas, por donde
dejar al niño Rubén en ,manos de su madre, en caso en el pat aíso asoma tu faz de generosos y profundos
de fallecer Por otra pm te su concuñado, el banque- ojos, pasan tus hermanas y te saludan con una son-
ro, le escribe que él se hace cargo de la educación del risa, en la maravilla de tu virtud, ¡oh mi ángel conso-
infante, y que su mujer será una madre para él Y lador!, ¡oh mi esposa! Leonora Ulalume . .
así, fue Annabel Lee Ligeia Ellas son, cándido coro
Rubén, desolado, se dio de lleno a las bebidas de ideales oceánidas, quienes consuelan y enjugan la
alcohólicas, hasta perdet el conocimiento Había frente al lírico Prometeo ammrado a la montaña
amado mucho a aquella f1ágil, delicada mujer, había Yankee Así tú para mí. En medio de los mar-
encontrado en ella, la dulce Stella, moral guía celeste tirios de la vida me refrescas y alientas con el aire de
Habían sido muy breves los días ele su felicidad con- tus alas, porque si partiste en tu forma humana al
yugal, y la muerte llegaba, cruel, cuando el poeta podía viaje sin retorno, siento la venida de tu ser inmortal,
ofrecerle, para ella y para el hijo, el sueño aún no lo- cuando las fuerzas me faltan o cuando el dolor tiende
gt a do de la seguridad doméstica hacia mí el negro meo Entonces, Alma, Stella, oigo
Más tarde, en bello poema, poeguntaría al lirio sonar cerca de mr el oro invisible de tu escudo arcan-
qué ha sido de su Stella gélico!"
Lirio, divino lirio de las Anunciaciones/ Para huir de "los grandes dolores y cuidados
lirio, florido príncipe,
pequeños" esta vez iba bien pootegido un gran con-
hermano perfumado de las estrellas castas, sulado, y "unos cuantos largos y prometedores rollos
joya de los abriles de brillantes y áureas águilas americanas de veinte
dólares" Así llegó por primera vez al París de sus
¿/-las visto acaso el vuelo del afma de mi Stel/a, ensueños ele niño y adolescente Anduvo --guiado
la hermana de Ligeia, por quien mi canto a por Gómez Carrillo- entre bohemios, poetas y artis-
veces es tan triste? tas Ahogando su pena en fáciles y mercenarios amo-
res Leyendo ávidamente toda la nueva literatura de
Y después, inmediatamente, después de la muer- Foancia, y todo lo que se traducía del mundo en París
te de Stella le cae un golpe peor, golpe fatal Vase a Trabó amistad, muy ligera, con algunos grandes escri-
Manugua, siempre en busca de los malditos pagos tores franceses Amistad ligera "He sido poco afi-
atrasados Se demora varios días, y durante ellos, la cionado -dice- a tratarme con esos chéres maitres
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gmzamorena 1 ' , aquella de quien dijo "nuestro franceses, pues algunos que he entrevistado me han
amor, siempt e, siempre nuestras bodas jamás. . " pmecido insoportables de pose y terribles de ignoran-
le tiende cita amotosa y lazo familiar Le obliga a cia de todo lo extranjero, principalmente en lo refe-
casarse en acto dolot oso de violencia y engaño. Fu- rente a intelectualidad"
nesta decisión que como negra nube ha de proyectarse Pero el vagabundeo, el fácil amor, fueoon mer-
durante toda su existencia mando las áureas águilas, y esta merma alarmante le
El poeta recién casado -en realidad viudo incon- hizo ucordarse de su consulado Partió a Buenos
solable- pat te con la nueva esposa, pero en Panamá Aires
le convence de regresar para no juntarse más con ella Corno en Madrid, fue acogido all' p01 ancianos Y
Allí el generoso y culto gobierno colombiano le da el Jovenes En la redacción de La Nación, El Tiempo;
nombramiento p1ometido, y una fuerte cantidad en en cafés, en tertulias, van naciendo prosas y versos.
dólares como pagos adelantados. Publica Los Raros, y publica Prosas Profanas. Estos
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libros provocan entre los jóvenes americanos y espa- guidores tampoco lo son Ya Valera, al coment 01
ñoles -poetas y literatos- una exaltación fanática Azul , decía "No puedo exigir de usted que sea
por renovar la poesía y la lengua castellana Una ar- nicaragüense, porque ni hay ni puede haber aún
diente curiosidad por todas la3 literaturos presentes y historia literaria, escuela y tradiciones literarias en Ni~
antiguas En un aire al mismo tiempo de polémica y caragua Ni puedo exigir de usted que sea literaria-
creación van surgiendo, en América y España, los nue~ mente español, pues ya no lo es políticamente " y
vos nombres y las nuevas obras, que luego serán céle- ag1 egabo con fina perspicacia "es fuerza dar a usted
bres Lugones, Chocano, Nervo, Blanco Fombona alabanzas a manos llenas porque el lenguaje per-
en América, Valle lnclán, los dos Machado, Jiménez, siste español, legítimo y de buena ley, y porque si no
Villaespesa, Cwrére, en España Y Darío e1a el ada- tiene usted carácter nacional, sí posee carácter indivi-
lid, el caudillo indiscutido y amado aquende y allende dual poderosa individualiuad de escritor"
el mar Y así era por el momento Así era paro todos
Sin embargo, en medio de esa euforia 1 surgen No había llegado la ocasión histó1 ica, decisiva, en que
uíticas Rodó, al comentar Prosas Profanas, dice lOs nuevas y renovadas voces, tuviesen resonancia y
que Daría no es el poeta de América Sus jóvenes se- significaciones colectivas
Mas pronto llegó la coyuntura la guerra hispono- toda España le negaba el don poético, él lo juzga gran
yanky La derrota española fue sentida en América roela, tal vez más 0' ande poeta que otra cosa
y España como denota de toJos los de habla caste- Comentó con benevolencia los empeños didácticos de
llana Se descubrió en la desgracia, que aunque Giner de los Ríos Sólo que él gucrrdaba la esperanza
políticamente sepm a dos, había una comunidad espi- en la Caja de Pondera, invitaba a renovar, no a des-
ritual Que existía ante la mancomunidad de pue- tt u ir, a no apedreCJr las ruinas ilustres que fueron an~
blos de habla inglesa, una mancom1midad de habla taño su triunfo, a no levantar contra Jos p1ÓCe1es
hispana ontiguos la tea, ni contra ellos mismos la daga sui-
"Acababa de pasm --relata Dmío- la te1rible cida
guerra de España y Estados Unidos Julio Piquet me No, no se lanzó contra ellos, los comprendió, pero
informó de que La Nación deseaba enviar un redactor les mostró lo que '"fuera antaño su triunfal/ Para los
a España para que escribiese sobre la situación en que mediocres tuvo desdén silencioso Y cuando uno de
había quedado la Madre Patria "Estamos pensando los más representativos pesimistas del noventiocho,
en quién puedB ir" me dijo. Le contesté inmediata-
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Gonivet, se suicidó, arrojándose al Neva, ¿qué poeta
mente ¡Yo! Dos d[as después iba yo navegando del 98 ilusorio y falso le cantó, se dolió lílicamente de
con rumbo a España. Era el 3 de Diciembre de su mue1 te baldía? Fue Daría, con elegía que es, en
1898" parte, una de las más hondas y más nobles en cual-
Daría -.-¡cosa rara!-. designa lo fecha. Hizo quier lengua
bien Bien lo presintió E1a fecha decisiva Gene-
ración del 98 se llamaría en la Historia Literaria Caste- Hidalgo, esta oración viene del alma mío
llana la que tuvo po1 caudillo a Daría Por razón, por verdad y porque de tu fría
memoria se ha acercado a mí más de un suspiro
Rubén encontró una España sangrante "He mi corazón exprimo así porque te admiro,
buscado -escribe- en el horizonte las cimas que de- y te amo, y te digo que Shal<espeare te saluda,
jara no ha mucho tiempo, en todas las manife.staciones y ante el r io siniestro está mi alma desnuda
del alma nacional Cánovas, muerto, Zmrilla, muerto/ Veo el río
Castelar, desilusionado y enfermo; Valera, ciego, negro y frío,
Campoomo1, mudo, Menéndez Pe layo No está y ante tu cuerpo que se hunde
por cie1to, España pma literaturas, amputado, doliente, y mi razón que se confunde
vencida. '' hay un estremecimiento
Aun los jóvenes, los que seguían sus bunderas en el cielo, en la tierra y en el viento
lite,mias renovadoras, estaban divididos en dos grupos Y mi alma que tiembla dice a todas las cosas·
los que se dabon al arte por el arte, y los que se dedi- -Ese era un gran caballera entre las rasas
caban a denostar la derrota y a demostrar como causa de fragantes alientos,
de ella a las tradiciones, y aún el propia ser español, despertaba libélulas, cazaba mariposas,
con negro y agresivo pesimismo y t01naba a ser fuerte lrombre de pensamientos.
Daría, al sólo llegar se muestra optimista, opti- ¡Oh, Dios, en quien él no creía!
mistcr ante un pueblo estoico y sano que sigue cantan- ·He comprendido, oh Dios, que cuando sueño
do y, a pesar de todo, sigue impertérrita su vida Y filé dds el agua de la sed,
ante los escritores y poetas político-elegíacos los que el parl del hambre en el mundo pequeño
han siuo llamados después anti modernistas, siéndolo, y en el dolor tu divina merced
no hace sino alentar, con aliento solar, océanico, ameti ¡que juntas grandeza y cariño!
ricano No los atacó porque Daría fue siempre hom- Aquella inmensa alma de triño
bre de p1 o y no de contra. A su más empecinado mordida por los vientos de la adversa fortuna,
CiÍtico, Unamuno, la elogió. Y precisamente cuando que se lanzó en las sombras, enferma de la nada,
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encontró en tu justicia una celeste cuna Yo, buen árbol, produje al amor de la brisa,
y tu Miseticordia le dio dulce almohada cuando empecé a crecer, un vago y dulce son
Y tu espíritu puro, desde el cristal del río, Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa
lleno de brumas y visiones, ¡dejad al huracán mover mi corazón!
ascendió a la Verdad, póstumo amigo mío,
con el ascendimiento de las constelaciones Y mientras pasan los años y van cayendo en
dorado cosecha los versos que formarán sus dos poc-
Entonces, se perfiló más firme su personalidad marios de la madurez Cantos de Vida y Esperanza y
avasalladora de caudilla poético, y ante la desesperan El Canto Errante, vive de sus colaboraciones a La Na-
za y la muerte, van naciendo, uno a uno, sus Cantos ción crónicas de viajes, críticas fiterarias, ardua y sos-
de Vida y Esperanza Surgen los cantos que fijan su tenida labor de numerosos volúmenes que desmiente
condición geopolítica no será el poeta de América, la leyenda de su perenne ebriedad y negligencia
será el poeta ecuménico de todas las Españas Será
la voz que clama por todos los pueblos de habla his- Vargas Vilo, testigo de su vida por esos años
pana afirma "Vivía de sus correspondencias a La Nación'
Cuando los jóvenes españoles ven todo futuro con decoro, con dignidad, con seriedad Daría no fu~
muerto, él canta "que llega el momento en que ha nunca -o al menos cuando yo lo conocí- el bohemio
brán de cantar nuevos himnos lenguas d~ gloria", que profesional que muchos se gozan en pintar Era
"retrocede el olvido y retrocede engañada la muerte" atento, ceremonioso, hospitalario, tuvo siempre su ca-
Cuando escritores advierten que "hay que echarle sa abierta, y su mesa servida para sus amigos, si hu-
siete llaves al sepulcro de El Cid", él sostiene todo lo biera sido adinerado, habría sido el más espléndido de
cont1m io evoca 0 los manes heroicos de los primitivos los anfitriones".
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obuelos , lflos dones, pretéritos que fueron antaño su Refiriéndose a las injustas e hirientes críticas, el
triunfo", y abomina áe "las manos que apedrean las propio Rubén, en la Epístola a Madame Lugones dice
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ruinas ilustres 11 Canta su fe en España ' No es
Babilonia ni Nínive enterrada en olvido y en polvo, ni Sí, lo confieso soy inútil No trabajo
entre momias y piedras reina que habita el sepulcro, por arrancar a otro su pitanza, no bajo
la nación generosa, coronada de orgullo inmarchi- a hacer la vida sórdida de cietios previsores
1011. . y también su fe en ,,ef coro de vástagos altos/ Yo no ahorro ni en seda, ni en champaña, ni en flores,
robustos y fuertes" que están "tras los mares en que no combino sutiles pequeñeces, ni quiero
yace sepulta la Atlántida, . " quitarle de la boca su pan al compañero
Así comienza la cantera de poemas cívicos con
los que dirá al mundo la fe optimista, las angustias y
la protesta de su América, la que culmina con la Oda
a Roosevelt y el polifónico Canto a la Argentina.
Y todos lo siguieron Unamuno, que había escri-
to un artículo titulado "Muera el Quijote", se tornó No conozco el valor del oro ¿Saben esos
en el más fervoroso quijotista, y los que apedreaban que tal dicen Jo amargo del jugo de mis sesos,
'
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las ruinas ilustres", comenzaron a cantar esds ruinas, del sudo¡• de mi alma, de mi sangre y mi tinta,
y en verso y prosa dieron nueva vida a poetas, monar- del pensamiento en obra y de la idea encinta?
cas, héroes, a todos los que erqn dechados de aquellos ¿He nacido yo ocaso hijo de millonario?
"dones pretéritos que fueron ántaño su triunfo" ¿He tenido yo Cirineo en mi Calvario?
Por esa época, pt ecozmente apaciguado el fuego
y la ebullición de l<!l juventud, entrado en la edad re- Hizo de Pc1rís su centro de vida, pero para llenar
flexiva y profunda de la madurez, abandona los temas sus deberes de cronista, y por placer, viajó con fre-
sensuales y sensoriales, y pensamientos graves, y hon- cuencia Bélgica, Alemania, Austria, Hungría, Italia,
dos sentimientos dan nuevo y perdurable tinte a su lnglatena, viéronle de peregrino soñador, buscando
poesía sensaciones que gozar y luego trasmitir d sus lectores
Algunos se quejon de que haya olvidado sus del Plata
ninfas, y cisnes y princesas, canciones funanibulescas
de cornovol y boudoirs, temas inéditos en castellano y Sólo dos veces viajó por entonces a la América
que tantos tañedores tuvieron por entonces a Río Janeiro y Buenos Aires, como delegado a la cé-
El contesta lebt e Conferencia Panamericana, en ocasión en que
escribió su muy discutida Salutación al Aguila Ya
La vida es dwa. Amarga y pesa Nicaragua, en busca de recuerdos familiares Y de un
¡Ya no hay princesas que cantar! nombramiento diplomático, que al fin obtuvo Minis·
tro de Nicaragua en España ( 1907)
Y más explícitamente Respecto a ese viaje dice simplemente en su Auto·
biografía "Hacía cerca de dieciocho años que yo "?
Yo sé que hay quienes dicen ¿por qué no canta ahora había ido a mi país natal. Como para hac~rme .o!vl•
con aquélla locura armoniosa de antaño? dar antiguas ignorancias e indiferencias fu~ rec1bl~l
Esos no ven la obra profunda de la hora, como ningún profeta lo ha sido en su tterra
la labor del minuto y el prodigio del año. entusiasmo popular fue muy grande. Estuve como
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huésped de honor del Gobierno durante toda mi per- de ahí no se pasa T 01 na a la Habana Pasa allí
."
111 apencta dos meses negros, desconectado de la Nación y sin
Pero estaba escrito que nunca el Gobierno nicara- sueldo de Nicaragua Puede, al fin, pagar crecidos
güense lo trataría siqu[eta con decoro gastos y regresar a Pat ís, gracias a la ayuda de varios
Llegado o Madrid, presentadas sus credenciales, amigos, especialmente del General Bernardo Reyes,
conocida por él la familia real, lo que mucho compla- que le envió por cabl.~, desde París, un giro suficiente
cióle, vinieron los días negros de los eternos sueldos Así lo tenernos de nuevo en París Dejándose
rezagados La confesión es avergonzante "A todo llevat de la mano por "los distinguidos negociantes
esto, el Presidente Zelaya, preocupado con sus polí- señores Guido", funda la célebre revista Mundial
ticas, se acordaba tanto de su Legación en España Colaborar en ella es el supt•emo éxito litetario Sufte
como un calamar de una máquina de escribir . En todas las exigencias de la propaganda banquetes,
fin para no tener que hacer las de ciet lo Ministro viajes, entrevistas, elección de Pt íncipe de la Poesía
turco, a quien los acreedores sitiaban en su casa, tras- Castellana
ladé mi tesidencia a Pm ís, en donde no tenía que Esa es -por hoy- su vida pública. ¿la p~i
apatentar, ni gaslm nada diplomáticamente" vada) En su Autobiogtafía deja caer esta pequena
Al poco tiempo caía Zelaya y depositaba el poder confidencia /{En lo Í'ntimo de mi casa parisiense me
en el doctot Madt iz Este nombró a Da río, Ministro sonríe infantilmente un tapoz que se me parece, y a
Extraordinm io en México con motivo del centenario quien yo llamo Güicho " Es Rubén Daría Sánchez
de su Independencia Pmte de España peto antes de Lo ha tenido con Ftancisca Sánchez, apuesta joven
llegnr, cae el Ptesidente Madriz por una revolución española, sencilla, sin letras, de origen campesino,
De La Habana cablegtafía al nuevo gobierno pidiendo (/alma sormal y oscura y tan blanca 11 Es el laza-
instrucciones Ni siquiera le contestan Sin embm- tillo de Di0s en su sende10 Le dedicada -versos que
go sigue para México En Veracruz le dan a enten- nunca publicatá en libros Le había dado dos hijos
der que consideran su nombt amiento cancelado Hay más, muertos en la infancia una niña y un niño 1 a
grandes manifestaciones populares en su honot, pero quien nombraron Phocás
Rubén Daría ha muerto en Castilla del Oro. ¡nadie esta lira taña si no es el mis;no Apolo, '
esta nueva nos vino atravesando el mar. nadie esta flauta suene si no es el mismo Pan!
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