CHAY SIRENA
Éramos unos niños estudiando en la primaria de Bombonaje, un grupito de amigos,
Darío, Leo y Carlo, solíamos ser muy juguetones y estudiosos, lo que más amábamos
era ir a nadar al rio Chontayacu, vivíamos en la chacra donde ayudábamos en la
siembra y cosecha de la yuca. En esas temporadas, por las noches, después de cenar
y sentarnos en el corralón, nuestros padres contaban leyendas antiguas sobre este
pueblo, el bosque y el río; nos decían que en este último habitaban todo tipo de seres
mágicos; algunos de temer y otros sólo eran traviesos y bromistas, pero las más
peligrosas chay sirenas que solo hacían su aparición cuando llovía mientras el sol
radiaba al mismo tiempo, esta se sentaba en una gran roca que estaba en medio del
agua, cantaba para atraer a sus súbditos, pues estos cánticos eran hipnotizadores, tan
atrayentes que el embrujado muchas veces debía ser amarrado a un árbol para que no
la siguiera, el sufrimiento era muy cruel que los veíamos retorcerse, rodar por el suelo,
gritar desgarrar sus ropas, etc.; también, a veces solamente se peinaba su larga
cabellera dorada; al ser tan pequeños e inocentes creíamos en los relatos.
En el tiempo de lluvias, Darío empezó a quedarse en el pueblo, pues los riachuelos que
debía pasar para venir a la escuela se habían convertido en ríos lodosos y con la
corriente que llevaba todo tipo de maleza; mientras que los demás resistían las fuertes
lluvias en sus chacras esperando que Illapa (Dios del trueno y la lluvia) calme su furia.
Algunas personas de la chacra empezaron a vivir en él pueblo por las tempestades que
ocurrían en esa zona, gracias a esto nuestros padres no nos dejaron salir cuando chay
sirena aparecía, ya que la lluvia con sol se estaba haciendo más frecuente.
Así transcurrió un tiempo donde las lluvias fueron reduciendo y bajamos la guardia,
salíamos a nadar en las lluvias, cuando hacia la aparición chay sirena, ya no le
dábamos importancia, pero nuestros padres nos dijeron que tuviéramos cuidado, pues
cuando menos te lo esperas esta te encantaba, primero escuchabas su dulce melodía,
como zombi ibas hasta el borde el río, luego hacía que te zambulleras hasta el fondo,
una vez en su castillo te daba órdenes sobre como debías vivir, después te dejaba en
alguna playa cerca de tu casa; sin embargo, cada vez que viniera tendrías que ir a
verla, si ella regresaba y tú no ibas, empezaba a cantar y si te resistías te volvías como
un loco, te arrastrabas, tapabas tus oídos, gritabas que se calle, corrías por el bosque,
era horrible; después, tu cuerpo enfermaba poco a poco, ansioso por escuchar su dulce
canto e ir junto a esta.
Darío y Leo hacían caso a las advertencias, pero Carlo no, ya que todos los días se iba
a bañar al rio sin importarle las consecuencias que más adelante le pasarían factura
alterando el mundo tal y como conocen aprendiendo los secretos más profundos de la
historia encantada.
Una tarde Carlo se fue al río donde se encontró con una mujer hermosa y cautivadora,
que tenía un canto cautivador y hermoso, una cola de pez y estaba sentada en una
roca de donde lo llamaba, pero él se resistía, pero su cuerpo era controlado por el
llamado de la CHAY SIRENA y se fue con ella.
La madre de Carlo preocupada llegó a la casa de Darío y le preguntó si no había visto
a su hijo y le dijo que no, guardó la esperanza que Leo tendría información sobre el
paradero de Carlo. Caminó lo más rápido posible y llegó con mucha prisa.
-Leo llegaste a ver a Carlo su mamá ésta preocupa por que ya es tarde y él no llega a
su casa
-No, pero Darío, lo vio dirigiéndose al río
-Pero hoy llovió con sol. Acaso no saben que no deberían salir, no le tienen miedo a la
sirena…
- ¿Perooooo…? Tú crees que…
-No lo sé, es mejor buscarlo por los alrededores del río, no se habrá ahogado, hay que
avisar a los demás vecinos para que nos ayuden. Salen y de casa en casa se va
haciendo la noticia de la desaparición de Carlo, todos salen se arman en grupos y van
a buscarlo, unos por el río, otros por el bosque, algunos, van a su casa de la chacra,
pero todos colaboran. Se la desesperación de su madre, llora, corre, sus vecinas la
contienen.
Se había hecho noche buscando a Carlo, pero ninguno de ellos perdía la esperanza de
encontrarlo, hasta que kilómetros hacia abajo del río encontraron su cuerpo tirado al
borde de la muerte y rápidamente lo cargaron intentando llevarlo al pueblo.
-Carlo resiste ya vamos a llegar, cuéntanos que sucedió- dijo agitado Darío, mientras
un vecino lo cargaba- vamos despierta, ya casi llegamos
Al llegar al pueblo atendieron a Carlo y por todas las heridas que tenía parecía que
hubiera luchado con alguien.
-Darío tú crees que Carlo se recupere, estoy muy preocupado, lo quiero mucho
-No te preocupes, Leo, él se sanará, de eso estoy seguro
Así pasaron los días, hasta que Carlo logró despertar confundido por la situación que
enfrentaba.
-Señora Paty qué hago aquí. Dónde está mi mamá.
-Vecinito, ya no se acuerda, el río lo ha llevado, menos mal que no se ahogó, te
buscamos y encontramos medio muerto. Veo que vas mejorando, pronto podrás seguir
retozando.
Momentos después llegaron sus fieles amigos, que lo habían buscado
incansablemente, estos al enterarse de que él despertó corrieron de alegría a visitarlo,
al llegar se dieron un fuerte abrazo.
-Carlo pensé que nunca te ibas a despertar, cada día le rece al Inti, los Apus y a la
Mama Quilla para que te mejores- dijo entusiasmado Leo.
- Yo sabía que te ibas a mejorar- dijo llorando Darío- y mira por fin despertaste.
-Gracias por sus ánimos, pero no entiendo yo solo estaba nadando y de pronto
despierto en la posta- dijo confundido Carlo.
-Eso ya no importa, lo bueno es que ya estas mejor- dijo aliviado, Leo.
Al paso de los días la temporada de las lluvias se terminó y con esto la preocupación
del trío de amigos ya que podían salir sin miedo a las criaturas que andan por ahí.
Al pueblo llegan tres amigas llamadas Elisa y Luana, estas eran muy sociales por eso
rápidamente se hicieron con las amistades del trío de amigos inseparables.
Pasado un tiempo regresó la época de lluvias y un suceso inesperado tuvo lugar en la
chacra, ya que empezó a llover con el sol y parecía que el mismísimo Satanás vino a
torturar a Carlo ya que este empezó a gritar y se cayó de espaldas al piso donde
desgraciadamente había espinas estas cortaron su piel empezando a sangrar al ver
esto, Leo intentó ayudarlo pero él no respondía, por el contrario convulsionaba y había
espuma blanca en su boca, este hecho duró unos minutos, y al tiempo la lluvia terminó
y con esto el martirio de Carlo cesó temporalmente.
-Carlo qué te pasó, estas al borde de la locura.
-Leo, no quiero ir con ella me está llamando, pero por favor no me dejes ir, ¡ya!, me lo
prometes- dijo Carlo al borde de las lágrimas.
-Claro que no te dejaré, pero quien te está llamado.
-Ella, ella…
- ¡Pero ¡quién!
-CHAY SIRENA
Ante esta situación regresaron al pueblo, donde Leo explicó todo lo sucedido a la
madre de Carlo, esta al ver la situación entendió que debía llegar al fondo del asunto
para mejorar su salud ya que no podía seguir así.
Al día siguiente la mamá de Carlo lo llevo a Uchiza y consulto con todos los
especialistas disponibles, pero estos no supieron dar la causa de lo que había sucedido
con Carlo.
Al regresar al pueblo, en el auto que iban se averió gracias a esto se quedaron el día
en el pueblito antes de Chontayacu, hay vieron un letrero que decía “DOCTOR
ANDINO” al ver que no tenia nada que perder decidió entrar al consultorio
-Buenos días, usted es el “doctor”
-Sí, quien es el paciente por tratar
-Es mi hijo Carlo, es que a veces empieza a gritar descontroladamente acompañado
con erupciones que duran mucho tiempo
-A caso estos sucesos ocurren cuando llueve con sol
-Sí, como lo sabe
-Definitivamente su hijo esta hechizado por CHAY SIRENA, nunca tuve la posibilidad
de tratar alguno de estos casos
-Pero usted cree que Carlo logre recuperarse del hechizo
-Sí señor quiero saber si podre recuperarme, poque ya no puedo seguir con este
martirio.
-La verdad no se ha visto un caso de hechizo que se recupere antes que se suicide el
enfermo así que las probabilidades son casi nulas de que sobrevivas
-Pero usted cree que pueda tratar la situación de mi hijo
-Claro, pero debe mudarse al pueblecito para tratarlo intensivamente
-Mamá ya escuchaste que la probabilidad que sobreviva es casi nula y prefiero pasar
mis últimos momentos con mi familia, amigos y seres queridos en vez que pase tiempo
en tonterías de ese tratamiento inútil.
-Hijo no hables así yo se que puede mejorar tu situación y que saldrás adelante
-Sera mejor que lo piensen a solas mañana esperare su confirmación, que tengan un
buen día.
Al llegar a su pueblo Carlo y su familia discutieron sobre su futuro, este no quería
recibir el tratamiento al pensar que era inútil buscar soluciones en esas instancias,
aunque su mamá todavía tenía esperanzas.
Como no llegaron a ninguna conclusión se paso el día, al día siguiente Carlo comento
lo sucedido con sus amigos y estos le sugirieron que se haga el tratamiento al escuchar
esto pensó que sus amigos también estaban en su contra y no les dirigió la palabra
todo el día, gracias a esto pudo reflexionar y decidió hacer el tratamiento.
Al paso de los meses poco a poco se iba recuperado gracias al tratamiento de el doctor
ya que lo hacia dar tributo a la tierra, ir a la iglesia, darle pócimas y intentar lograr la
paz mental.
Pudo seguir con el tratamiento gracias al apoyo incondicional de su familia, amigos y
seres queridos, al cabo de los años pudo mejorar su condición y logro recuperarse del
hechizo.
Al crecer se convirtió en escritor, sus cuentos hablaban sobre las criaturas mitológicas
andinas, su libro mas reconocido fue CHAY SIRENA.
FIN