Batalla de Junín
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Coordenadas: 11°12′53″S 75°58′26″O (mapa)
Batalla de Junín
Independencia del Perú
Parte de Campañas del Sur de la Gran Colombia y
de las Guerras de independencia
hispanoamericanas
Batalla de Junín. Óleo de Martín Tovar y Tovar
Wikimedia | © OpenStreetMap
Batalla de Junín (pulse para ver mapa)
Fecha 6 de agosto de 1824
(hace 200 años)
Lugar Pampa de Junín, Junín, Perú
Coordenadas 11°12′53″S 75°58′26″O
Resultado Victoria independentista.
Beligerantes
República Peruana Imperio español
Gran Colombia
Comandantes
Simón Bolívar José de Canterac
Antonio José de Sucre Ramón Gómez de
Guillermo Miller Bedoya
Mariano Necochea Juan Antonio Monet
José María Córdova
Jacinto Lara
José de La Mar
José Andrés Rázuri
Fuerzas en combate
Ejército Unido Libertador Ejército Real del Perú:
del Perú: 1300 jinetes15
1234
1000 jinetes
Bajas
148 soldados muertos y 254 muertos y heridos
heridos 80 prisioneros
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Mapa 2[mostrar]
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Independencia del Perú
1811-1826
Levantamientos autónomos
Campaña de Goyeneche
Tacna (1.°)
Huánuco
Tacna (2.°)
Camiara
Cuzco
Huanta
Chacaltaya
Apacheta
Matará
Umachiri
Aymaraes
Corriente Libertadora del Sur
Desembarco de Paracas
Campaña de Arenales (1.°)
Aznapuquio
Campaña de Arenales (2.°)
Ataura
Quiapata
Campaña de Miller
Callao (1.°)
Expedición de Santa Cruz
Ica
Paras
Caucato
Campaña de Intermedios (1.°)
Corriente Libertadora del Norte
Guerra de Independencia de Maynas
Campañas del Sur
Motín de Balconcillo
Campaña de Intermedios (2.°)
Zepita
Arequipa
Falsuri
Motín del Callao
Rebelión de Olañeta
Junín
Bellavista
Corpahuaico
Ayacucho
Últimos bastiones
Campaña de Sucre
Callao (2.°)
Conquista de Chiloé
Guerra de Iquicha
Guerra naval
Expedición de Brown
Campaña de Cochrane
Expedición de Guruceta
Bloqueo naval del Callao
La batalla de Junín fue uno de los últimos enfrentamientos que sostuvieron
los ejércitos realistas y patriotas en el proceso de la independencia del Perú, el 6
de agosto de 1824.
Antecedentes
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Véanse también: Pronunciamiento de Riego y Guerra Realista.
En aquellas fechas Simón Bolívar, entonces presidente de la República de
Colombia y con el título de Libertador de ese país, acudió a la llamada del
Congreso del Perú, para continuar la guerra de emancipación del Perú, ya iniciada
por José de San Martín cuatro años antes, en 1820. El protector del Perú había
formado el Ejército Unido Libertador del Perú y promovido el surgimiento de la
República Peruana y negociado con Bolívar antes de retirarse. No obstante, tras
el Motín del Callao, Bolívar ordenó la retirada general del ejército de Colombia en
dirección hacia la frontera norte del Perú,6 enviando órdenes a las tropas
colombianas para reagruparse en Huamachuco (en la sierra) y Trujillo (en la
costa). Ordenó que el repliegue general se hiciera devastando el territorio
peruano, talando los campos, secuestrando el ganado, y bajo una política general
de Tierra quemada, destruyendo cualquier recurso de los pueblos peruanos para
que no pudiera servir de sustento. Lo que Tomás de Heres había venido a llamar
«guerra a la colombiana». A los departamentos del Perú ocupados por su ejército
les exigió el dinero, además de la contribución sangre, para pagar el sueldo
íntegro del ejército colombiano.7
La situación estratégica cambió en el curso del año 1824. El Ejército Real del
Perú sin ninguna ayuda desde la sublevación de Riego y aislados de España
gracias a la exitosa campaña naval peruana, a duras penas se sostenía aún en la
sierra peruana. A esto se añadió la rebelión de Olañeta en el Alto Perú que
desencadenó una guerra doméstica que les obligó a combatir en dos frentes. Al
norte, Bolívar tenía en su ejército más de 10 000 hombres, en su mayoría
colombianos y peruanos, menos de 1000 chilenos y una centena de jinetes
rioplatenses. Su número era equivalente al número de realistas, pero las tropas
realistas estaban desperdigadas entre el valle del Mantaro y Alto Perú. La
sublevación en el Alto Perú del general realista Pedro Antonio Olañeta fracturó la
defensa del virreinato, y obligó al virrey José de la Serna a luchar contra su
antiguo subordinando en el Alto Perú y mandó una parte importante de sus
ejércitos, al mando de Gerónimo Valdés, unos 5000 veteranos que tenían su base
en Puno, denominado «Ejército del Sur» con el objetivo de asegurar la base
andina de recursos militares. José de Canterac, veterano de la guerra
en Venezuela, que contaba con 6.000 efectivos según los cálculos
independentistas,8 estaba en desacuerdo con el virrey, y le advertía de los peligros
de dividir sus fuerzas, desgastarlas y dar esta evidente ocasión a Bolívar.
Bolívar, conocedor de esta ventaja, carteándose con Olañeta, aprovechó la
oportunidad, y en junio de 1824 enfiló su ejército de 12.000 efectivos y seis piezas
de artillería hacia la sierra central del Perú, para aislar a las solitarias fuerzas
realistas del general Canterac, denominado «Ejército del Norte». Restando los
desertores y enfermos, la fuerza que finalmente alcanzó a cruzar la cordillera
andina y presentarse en Junín fue de 8.000 soldados y 1000 jinetes, y a ellos hay
que añadir unos 1500 montoneros, que formaron una pantalla de guerrillas. A
estas fuerzas hay que sumar la movilización de miles de civiles peruanos
enganchados forzosamente en largas filas de cargadores siguiendo al paso del
ejército, amenazando con fusilar a quienes demoraran la columna o no aportaran
el acopio de víveres. Ante la resistencia de los pobladores frente a la imposición
de los militares, el coronel Aldao propuso «fusilar a todos los —peruanos— que no
sean decididos por la causa justa de América». Sucre le responde «Tome Ud.
medidas duras».9
Desarrollo
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La batalla se desarrolló en la pampa de Junín o también llamada la Meseta de
Bombón, situada en el centro del Perú en el actual departamento de Junín a orillas
del lago llamado Junín o Chinchaycocha que está situado a 4000 ms.n.m. La
planicie está ubicada en la región natural de la puna o altoandina, entre
los distritos de Junín, Óndores y Carhuamayo de la región Junín y el distrito de
Ninacaca de la región Pasco.
Orden de batalla
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La batalla de Junín se desarrolló únicamente con caballerías usando armas
blancas, con bajas significativas. El resultado tuvo gravísimas consecuencias en la
campaña que representa la contramarcha desde Cerro de Pasco hasta el Cuzco.
La más grave consecuencia fue la casi desaparición del ejército realista del norte
debido a las deserciones y la enorme perdida de material de guerra durante su
retirada.
Orden de batalla
Ejército Unido Libertador Ejército del Nortenota 1
Comandante en Jefe
Comandante en Jefe
José de Canterac.
José de Canterac
Caballería (Gómez de Bedoya)
3 escuadrones de Dragones de La
Unión
Simón Bolívar
1 escuadrón de Húsares de Fernando
General en Jefe Simón Bolívar VII
Caballería (Mariano Necochea) 4 escuadrones de Dragones del Perú
Infantería
División de caballería de Colombia.
Col Lucas Carvajal 1º División de infantería (Maroto)
2 escuadrones de Granaderos
de Colombia Batallón Real Infante (ex-Real de Lima)
Batallón Burgos
3 escuadrones de Húsares Batallón Cantabria
de Colombia
Batallón 1º Imperial Alejandro (ex-
Extremadura)
División de caballería del Perú.
Gen Guillermo Miller 2º División de infantería (Monet)
1 Escuadrón de Granaderos a
Batallón Castro (de Chiloé)
Caballo de los Andes
Batallón Victoria (ex-Talavera)
3 escuadrones de Húsares del Batallón Guías del General (del Alto
Perú, jefe José Andrés Rázuri Perú)
Infantería Batallón Centro (ex-Azángaro)
Batallón 2.º Cuzco
1º División de Colombia (Lara)
Batallón Vencedores, jefe Ignacio Luque
Batallón Batalla Pantano de Vargas,
jefe José Trinidad Moran
Batallón Rifles, jefe Arthur Sandes
2º División de Colombia (Córdova)
Batallón Bogotá, jefe León Galindo
Batallón Voltígeros, jefe Pedro Guash
Batallón Pichincha, jefe Manuel León
Batallón Caracas, jefe José Leal
División del Perú (La Mar)
Batallón de Línea número 1, jefe
Francisco de Paula Otero
Batallón de Línea número 2 (Trujillo),
jefe Ramón González
Batallón de Línea número 3 (Callao), jefe
Miguel Benavides
Batallón de la Legión Peruana, jefe José
María Plaza
seis piezas
La Batalla de Junín
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Obelisco de Chacamarca, ubicado en la Provincia
de Junín, Perú.
Preludio
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El 2 de agosto Simón Bolívar pasó revista a su ejército, compuesto por 7900
soldados de infantería, 1000 de caballería y seis piezas de artillería, en el llano de
Rancas y les dirigió estas elocuentes palabras:
¡Soldados! Vais a completar la obra más grande que el cielo ha encomendado a los
hombres: la de salvar un mundo entero de la esclavitud.
¡Soldados! Los enemigos que van a destruir se jactan de catorce años de triunfos. Ellos,
pues, serán dignos de medir sus armas con las de ustedes, que han brillado en mil
combates.
¡Soldados! El Perú y la América toda aguardan de ustedes la paz, hija de la victoria, y aún
la Europa liberal les contempla con encanto porque la libertad del Nuevo Mundo es la
esperanza del Universo. ¿La burlarán? No. No. Ustedes son invencibles.
Simón Bolívar
El 6 de agosto el ejército de Canterac, formado por 1300 jinetes, y entre menos de
600010- 7000 infantes y nueve piezas de artillería,11 marchaba apresuradamente
alrededor del lago Junín tratando de evitar el combate con Bolívar. Esa tarde
el Ejército Unido había cruzado el río Grande, a la altura de Rumichaca, al llegar a
una elevación pudieron observar al ejército realista en plena retirada, acercándose
a la llanura de Junín.
Embestida de la caballería realista
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Bolívar ordenó a 900 jinetes de su caballería intentar detener a los realistas,
mientras la infantería, que aún se encontraba a 5 kilómetros de distancia, los
alcanzaba. Viendo esto, Canterac ordenó a su infantería continuar la retirada y
poniéndose el mismo a la cabeza de sus jinetes, desplegó su caballería en batalla,
ordenando que los "Húsares de Fernando VII" y los "Dragones del Perú" formaran
una sola línea teniendo a los "Dragones de la Unión" en columna a los dos flancos
para favorecer el envolvimiento de la caballería patriota.
El terreno era estrecho, la caballería destacada por Bolívar marchaba en columnas
por un espacio angosto entre un cerro y un pantano. El mando general de toda ella
lo ejercía el general Mariano Necochea, el de la caballería colombiana el
coronel Lucas Carvajal y el de la peruana el general Guillermo Miller.12
Encabezando la formación iba el regimiento de Granaderos de Colombia
comandado por Otto Philipp Braun, seguido por el escuadrón de Granaderos de
los Andes al mando de Alejo Bruix, el regimiento de Húsares de Colombia del
coronel Laurencio Silva y el regimiento de Húsares del Perú del coronel Antonio
Placencia. La caballería independentista salió del trecho por el que venía y
comenzó a desplegarse en la pampa, pero cuando únicamente los "Granaderos
de Colombia" habían formado en línea de batalla, fue cargada por la caballería
realista, mientras el tercer escuadrón de "Húsares del Perú" aguardaba en la
quebrada de Chacamarca su turno para entrar en la línea.
Los "Granaderos de Colombia" y "Granaderos de los Andes" fueron los primeros
en desembocar por el abra e inmediatamente iban formándose en línea de
combate. Desmontaron y recibieron a pie firme el choque de la caballería española
enristrando sus largas lanzas a modo de picas, esperando el ataque realista. El
general Miller, que conducía a 250 "Húsares del Perú", con la misión de desbordar
la derecha de Canterac, no pudo ejecutar esta maniobra por lo precipitado del
ataque realista, y hubo de cargar de frente, siendo envuelto junto a los
"Granaderos de los Andes" y los "Húsares de Colombia" que mandaba el general
Necochea, quien herido y desmontado fue hecho prisionero. Únicamente una
parte de los "Granaderos de Colombia", al mando del mayor Braun, lograron
abrirse paso entre las filas contrarias, quedando en posición ventajosa, mientras
que el resto de la caballería patriota se replegaba perseguida por la realista. Al
presenciar el crítico momento, el general Bolívar, que junto a su estado mayor
había estado observando el combate sobre una loma, a orilla del lago, se retiró a
retaguardia, preocupándose en reunir los dispersos de su caballería y acelerar la
marcha de la infantería. Es entonces que es alcanzado en dicho lugar por el
general Jacinto Lara, quien conducía la primera de las divisiones patriotas,
ocurriendo el siguiente diálogo entre ambos, según refiere el coronel Manuel
Antonio López, en ese entonces ayudante del estado mayor, en sus recuerdos
sobre la campaña:
(...)Cuando el general reunía nuestros maltrechos jinetes, llegó el general (Lara) y le
preguntó:
-¿Qué hay, general?
-Qué ha de haber, respondió el Libertador, que nos han derrotado nuestra caballería.
-¿y tan buena así es la del enemigo?
-Demasiado buena, cuando ha derrotado la nuestra, replicó Bolívar.
-¿Quiere usted que yo vaya a dar una carga con esta caballería? (propuso Lara
señalando a los arrollados)
-No (concluyó el Libertador), porque eso sería quedarnos sin caballería para concluir la
campaña.(...)
La Batalla de Junín, Recuerdos Históricos del coronel Manuel Antonio López13
Carga decisiva del Húsares del Perú
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Empeñados todos los escuadrones realistas en la persecución de un enemigo al
que creían derrotado, perdieron su cohesión inicial, sin percatarse que aún
quedaba sin entrar en batalla el primer escuadrón de Húsares del Perú, al mando
del coronel Manuel Isidoro Suárez.I 1 El flanco izquierda y retaguardia de los
realistas quedaron expuestos, y en ese momento, el mayor José Andrés
Rázuri comunicó a Suárez una falsa orden14 del general José de La Mar, dada a
éste por Bolívar, de cargar a la caballería realista que galopaba en persecución de
los patriotas.15 Ordenada y dirigida la carga por Suárez, los realistas fueron
tomados completamente desprevenidos y masacrados. El grueso de la caballería
patriota al mando de Miller, quien había tomado el mando general por la captura
de Necochea, volvió grupas para regresar al ataque, distinguiéndose en esta parte
de la batalla el coronel Silva quien rápidamente reorganizó a los Húsares de
Colombia impidiendo que los realistas lograran rodearlos.16
Ya los independientes habían sido arrollados; a pesar de su arrojo y decisión no habían
podido resistir al terrible impulso de la caballería de los realistas; ya estos empezaban a
entonar el himno de la victoria cuando dos escuadrones enemigos que estaban a
retaguardia al mando del teniente coronel Suarez, se lanzaron sobre los vencedores que
se hallaban asimismo en el mayor desorden y confusión mezclados con los vencidos.
Reunidos estos con aquella masa de bronce que se hallaba en perfecta formación,
cayeron de nuevo sobre los diseminados realistas, los acuchillaron horrorosamente, los
obligaron a ponerse en pronta retirada, y les arrebataron el campo de batalla.
Historiador español Mariano Torrente17
Atacados por sorpresa y atrapados entre dos frentes patriotas, los realistas se
desmoralizaron y volvieron grupas, sin que el general Canterac que en ese
momento se encontraba al frente de sus jinetes pudiera advertir el motivo de este
contraste que se realizaba "inesperadamente, sin que pudiera imaginar cual fue la
razón" según informó después al virrey La Serna. Arrojados a la llanura y
dispersos en grupos aislados, los realistas fueron derrotados tras un encarnizado
combate librado solamente con armas blancas (sables y lanzas), sin que se
registrase durante la acción disparo alguno. Por esto se le llamó "la Batalla
silenciosa". Las compañías de infantería que Bolívar había mandado llamar
arribaron al campo cuando la lucha había concluido.16
Final de la batalla
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Los jinetes del general Canterac fueron perseguidos hasta las filas mismas de su
infantería, donde desoyendo las opiniones de algunos de sus oficiales, como la del
coronel Dionisio Marcilla, quien había comandado la derecha y padecido menos,
que sugerían reagruparse y volver al ataque. Canterac ordenó continuar la retirada
con tal celeridad que en los veteranos e intactos batallones españoles se introdujo
el más sensible desaliento. El entonces brigadier Andrés García Camba diría años
más tarde que en Junín la brillante y engreída caballería del ejército realista perdió
todo el favorable prestigio y la ventajosa reputación que había sabido adquirirse
en las gloriosas campañas anteriores.18
El Ejército Unido obtuvo una importante victoria. El resultado de esta batalla fue de
254 muertos y heridos y 80 prisioneros19 para el bando realista y de 148 soldados
muertos y heridos (145 según el parte oficial) para el bando independentista20 y
que según parte del general Andrés de Santa Cruz, Jefe del Estado Mayor del
Ejército Unido, se encontraban divididos de la siguiente manera:21
Granaderos de Colombia: 13 muertos y 26 heridos.
Ídem de los Andes: 8 muertos y 17 heridos.
Húsares de Colombia: 2 muertos y 9 heridos.
Primer Regimiento del Perú: 21 muertos y 46 heridos.
Muerto un oficial edecán del general Miller.
Total 45 muertos y 99 heridos.
Aproximadamente 400 caballos realistas capturados por los
independentistas.
En reconocimiento a la brillante acción de la caballería peruana, que tuvo el
46.5% de las bajas totales, el general Bolívar le cambió el nombre de Húsares
del Perú por el de Húsares de Junín.16
Todo el enfrentamiento duró aproximadamente cuarenta y cinco minutos a una
altitud de 4100 metros sobre el nivel del mar. El triunfo en la Pampa de Junín
haría renacer la moral entre el Ejército Unido.
Consecuencias
[editar]
El ejército realista había sido sorprendido en su contramarcha desde Cerro de
Pasco al Cuzco y la destrucción de la caballería realista en las pampas de
Junín forzó una retirada desordenada del Ejército del Norte, con las
consecuentes pérdidas masivas en hombres y material, hasta poder alcanzar a
duras penas los márgenes del río Apurímac, y en consecuencia se produjo en
la retirada a consecuencia de la campaña de Junín la práctica destrucción de
sus unidades militares a su llegada al Cuzco.
Cita del parte oficial de la batalla,
reconociendo oficiales
[editar]
Escudo honorífico otorgado a los oficiales que
participaron en la Campaña de Perú en 1823-24.
Por el general Andrés de Santa Cruz, Jefe del Estado Mayor en Cuartel
General en Reyes, 7 de agosto de 182422
[párrafos omitidos]
S. E.[Su Excelencia] el Libertador, testigo del valor heroico de los bravos
que se distinguieron en el día de ayer, recomienda á la admiración de la
América al señor General Necochea, que se arrojó á las filas enemigas con
una impetuosidad heroica, hasta recibir siete heridas, al señor General
Miller, que con el primer regimiento del Perú flanqueó al enemigo con
mucha habilidad y denuedo: al señor Coronel Carvajal, que con su lanza dio
muerte á muchos enemigos: al señor Coronel Silva, que en medio de la
confusión del combate rehízo parte de su cuerpo, que estaba en desorden,
y rechazó los escuadrones que lo envolvían: al señor Coronel Bruix, que con
el Capitán Pringles, algunos oficiales y Granaderos de los Andes, se
mantuvo firme en medio de los peligros: al Comandante del primer
escuadrón del regimiento de caballería de línea del Perú, Suárez, que
condujo su cuerpo con la destreza y resolución que honrarán siempre á los
bravos del Perú: al Comandante Sowersby, del segundo escuadrón, que
gravemente enfermo, se arrojó á las lanzas enemigas hasta recibir una
herida: al comandante Blanco, del tercer escuadrón: al Mayor Olavarría y al
Capitán Allende, del primer escuadrón del mismo regimiento: al bravo
Comandante Medina, Edecán de S. E.: al Capitán Camacaro, de Húsares
de Colombia, que con su compañía tomó la espalda de los escuadrones
enemigos y les cortó el vuelo de su instantáneo triunfo: á los Capitanes
Escobar y Sandoval, de Granaderos; y á los Capitanes Jiménez y Peraza,
de Húsares de Colombia: á los Tenientes Segovia y Tapia, y Alférez Lanza,
que con el Mayor Braun persiguieron los escuadrones enemigos hasta su
infantería.
[párrafos omitidos]
Proclama de Simón Bolívar a los peruanos
[editar]
Primera parte de la proclama de Bolívar a los peruanos23
¡Peruanos! La campaña que debe completar la libertad ha empezado bajo
los auspicios más favorables. El ejército del general Canterac ha recibido en
Junín un golpe mortal, habiendo perdido, por consecuencia de este suceso,
un tercio de sus fuerzas y toda su moral.
Los españoles huyen despavoridos abandonando las más fértiles
provincias, mientras el general Olañeta ocupa el Alto Perú con un ejército
verdaderamente patriota y protector de la libertad.
¡Peruanos! Bien pronto visitaremos la cuna del Imperio peruano y el templo
del Sol. El Cuzco tendrá en el primer día de su libertad más placer y más
gloria que bajo el dorado reino de sus Incas."
Cuartel General del Ejército Unido de Huancayo, 13 de agosto de 1824.
Información adicional
[editar]
El general Mariano Necochea, que había caído prisionero, fue rescatado
por los patriotas, sin embargo la gravedad de sus heridas le impidieron
participar de la batalla de Ayacucho.
Entre los muertos en el ejército patriota estuvo el comandante Carlos
Sowersby del segundo escuadrón de húsares, oficial alemán de la Grande
Armée de Napoleón, veterano de la batalla de Borodinó en Rusia, que
falleció pocos días después a causa de sus heridas.
Hasta el año 2013 el Glorioso Regimiento Húsares de Junín, del Ejército del
Perú, ejerció la función de escolta del Presidente de la República.
Actualmente, es uno de los regimientos históricos del Ejército del Perú.
Luego de la batalla, el general José de La Mar, jefe de la división peruana,
mandó llamar al mayor José Andrés Rázuri y tras amonestarle duramente
por su indisciplina le dijo: "Debería usted ser fusilado, pero a usted se le
debe la victoria".24
Refiere el general Guillermo Miller en sus memorias que por la altitud de la
llanura de Junín, el frío fue tan intenso durante la noche del combate casi
todos los heridos de ambos bandos perecieron.25
La batalla de Junín en la literatura
[editar]
El himno nacional de Colombia, escrito por Rafael Núñez, menciona esta
batalla en la sexta estrofa.
El poeta ecuatoriano José Joaquín de Olmedo, de Guayaquil, escribió un
famoso poema sobre la batalla.26
El escritor argentino Jorge Luis Borges escribió un poema sobre el
coronel Isidoro Suárez, ancestro del propio Borges por su familia materna.27
El escritor peruano Ricardo Palma escribió una tradición referente a la
batalla de Junín en su obra Tradiciones peruanas llamada "El clarín de
Canterac".
Véase también
[editar]
Campañas del Sur
Simón Bolívar en el Cuzco
Notas
[editar]
1. ↑ El Ejército del Sur al frente de Gerónimo Valdés se hallaba combatiendo
la Rebelión de Olañeta
Referencias
[editar]
1. ↑ Saltar a:a b Solá, Ricardo (1933). El general Güemes, su actuación en la
guerra de la independencia y su justificación ante la posteridad, 1806-1821.
Buenos Aires: República Argentina, p. 128.
2. ↑ "Antesala de la Libertad americana". Municipalidad Provincial de Junín.
Junín, 8 de enero de 2014. El Ejército Unido sumaba 12 000 hombres
perfectamente armados y entrenados, la mitad de ellos grancolombianos. Los
realistas eran 14 000, pero solo 6500 estaban con Canterac, el resto en Lima
y el Alto Perú.
3. ↑ Hubo un escuadrón del Regimiento de Granaderos a Caballo de Buenos
Aires (mencionado también como Granaderos montados de los Andes), fue
mandado reorganizar por Bolívar con los jinetes que amotinados en Lurín
apresando a sus jefes, no se unieron a los sublevados del Callao (Memorias
del general O'Leary. pág. 139. Publ. por S.B. eltipodealli en 1883. Escrito por
Daniel Florencio O'Leary).
4. ↑ 300 reclutas que llegaron de Chile al puerto de Santa a fines de 1823 al
mando del coronel José Santiago Aldunate para completar las formaciones
colombianas. Además de la presencia de chilenos en algunos cuerpos del
Perú y en los Granaderos a Caballo que llegaron con la Expedición
Libertadora del Perú. Los chilenos que pelearon en Junín eran los que fueron
integrados en los Húsares de Meee, los Húsares del Perú y los Granaderos a
Caballo. (Gonzalo Bulnes, “Ultimas campañas de la Independencia del Perú
(1822-1826)”, pág. 598 y 601)
5. ↑ Total de fuerzas: 6000 realistas
6. ↑ Cipriano de Mosquera, Tomás. Memoria sobre la vida del general Simón
Bolívar Tomo II.
7. ↑ Bulnes, Gonzalo. Bolivar en el Peru: ultimas campanas de la independencia.
8. ↑ Albi de la Cuesta, Julio (2009). El Último Virrey. Madrid: Ollero y Ramos
editores.
9. ↑ Albi de la Cuesta, Julio (2009). El Último Virrey. Madrid: Ollero y Ramos
editores.
10. ↑ El Último [Link] Albi
11. ↑ Carlos Dellepiane (1964) [1931]. "Historia Militar del Perú", Tomo I, págs.
210-211
12. ↑ Daniel Florencio O'Leary, "Junín y Ayacucho", pág. 125
13. ↑ Manuel Antonio López (1974). «Recuerdos Históricos del coronel Manuel
Antonio López». J.B. Gaitan. pp. 24-25.
14. ↑ La orden verdadera, dada por Bolívar a La Mar y éste a Suárez, fue:
"Mándele decir a Suárez que salve su escuadrón como pueda". A esas
alturas, Bolívar daba por perdida la batalla y buscaba salvar al resto de sus
fuerzas para continuar la campaña.
15. ↑ José Vicente Rázuri, "José Andrés Rázuri, heróico gestor de nuestra
emancipación"
16. ↑ Saltar a:a b c «Batalla de Junín, la contienda decisiva para la independencia
del Perú y Sudamérica: más de 400 muertos sin disparar armas de
fuego». Infobae. 6 de agosto de 2024.
17. ↑ Mariano Torrente "Historia de la revolución hispano-americana", Volumen 3,
pág. 477
18. ↑ Andrés García Camba, "Memorias para la historia de las armas españolas
en el Perú", Volumen 2, pág. 199.
19. ↑ José Tamayo Herrera "Nuevo compendio de historia del Perú" página 235
20. ↑ según diversas publicaciones como la de la Sociedad Bolivariana de Lima
"Bolívar, Número 13; Número 18" página 55.
21. ↑ Universidad Mayor de San Andrés, Instituto de Investigaciones Históricas,
1976 "Archivo histórico del mariscal Andrés de Santa-Cruz", Volumen 1 -
Página 139.
22. ↑ O'Leary, Daniel Florencio (1919). Junín y Ayacucho. Editorial America.
p. 132. Consultado el 14 de junio de 2021.
23. ↑ [1]
24. ↑ Revista del Círculo Militar de Buenos Aires, Argentina, Volumen 21,Números
240-245
25. ↑ Memoirs of General Miller..., Volumen 2, pág. 165
26. ↑ Cervantes, Biblioteca Virtual Miguel de. «La victoria de Junín. Canto a
Bolívar». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 15 de julio de
2023.
27. ↑ Página para recordar al coronel Suarez, victorioso en Junín. Jorge Luis
Borges, Poesía Completa (2012), páginas 180-181.
Bibliografía
[editar]
Basadre Grohmann, Jorge (1999) [1939]. Historia de la República del
Perú (Octava edición). Lima: Diario La República. ISBN 9972-205-62-2.
Liévano Aguirre, Indalecio (1983). Bolívar. Madrid: Cultura Hispánica del
Instituto de Cooperación Iberoaméricana. ISBN 84-7232-311-0.
Fuentes primarias
[editar]
1. ↑ «Parte Oficial de la Batalla de Junín, Ministerio de Guerra y Marina,
Rejimiento Huzares[sic] de Junín, Diario Oficial El Peruano, No 13, Tomo XI, 7
de febrero de 1844, pp 43.»