UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE MÉXICO
VERANO ONLINE 2024
Nivel 2: La acción catequética en la vida de la Iglesia
Módulo 4. Catequesis y Liturgia
Evidencia de Aprendizaje 2
3. Catequesis y Liturgia, mediaciones de la Tradición Apostólica
4. La Liturgia: fuente y tarea de la Catequesis
Profesor: Pbro. Lic. Otoniel Ochoa Nieto
Alumno: Mario Alain García Canchola
Fecha de entrega: domingo, 7 de julio de 2024
D. Catequética. Nivel 2: La acción catequética en la vida de la Iglesia
Módulo 4. Catequesis y Liturgia Profesor: Pbro. Lic. Otoniel Ochoa Nieto
Alumno: Mario Alain García Canchola EA2. Mapas mentales de los temas 3° y 4° de los apuntes del docente
Tema 3. Catequesis y Liturgia, mediaciones de la Tradición Apostólica
Comentario adicional
La Liturgia y la Catequesis son medios que actualizan la Historia de la Salvación en nuestro tiempo, a veces tan confuso y necesitado
de la colaboración ecuménica, dada la situación de pluralismo religioso. Por ello es válido preguntar: ¿En qué se diferencian los actos
litúrgicos de los ritos y conmemoraciones de otras religiones (naturales, reveladas, parodias, etc.)? Nuestras Misas cotidianas “(...) no
son ya solamente celebraciones de ciclos cósmicos y de acontecimientos sociales, sino signos de la Alianza, símbolos de las grandes
acciones de Dios en favor de su pueblo (CCE, 1150)”. Del mismo modo, “los sacramentos de la Iglesia no anulan, sino purifican e
integran toda la riqueza de los signos y de los símbolos del cosmos y de la vida social. Aún más, cumplen los tipos y las figuras de la
Antigua Alianza, significan y realizan la salvación obrada por Cristo, y prefiguran y anticipan la gloria del cielo (CCE, 1152).” En esta
tesitura, la Tradición Apostólica extiende los “hechos y palabras” de la Historia de la Salvación: desde Adán (Adán, el primer hombre,
creado en Gracia e invitado a participar de la Vida Divina, pero caído en el Pecado, esclavizado por la Concupiscencia; primer hombre,
a quién Dios hizo la Promesa de redimir a él y a sus descendientes) y a través de los primeros amigos de Dios, los Patriarcas (con
quienes Dios celebró Su Alianza), el Pueblo Elegido (formado en la observancia de Ley), los Profetas (introducidos a la relación familiar
del hombre con Dios), el Resto Fiel que regresó del exilio en Babilonia para reconstruir el Templo del Dios Único y Verdadero, la
Sagrada Familia de Nazaret, los Apóstoles de Jesús, los Santos Padres de la Iglesia y así, sucesiva e ininterrumpidamente, hasta
nuestros días.
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D. Catequética. Nivel 2: La acción catequética en la vida de la Iglesia
Módulo 4. Catequesis y Liturgia Profesor: Pbro. Lic. Otoniel Ochoa Nieto
Alumno: Mario Alain García Canchola EA2. Mapas mentales de los temas 3° y 4° de los apuntes del docente
Tema 4. La Liturgia fuente y tarea de la Catequesis
Comentario adicional
La mistagogia no es un dato sino un
modo de presentar e ilustrar, a los
miembros de la Iglesia (bautizados),
acciones litúrgicas por las cuáles Dios
irrumpe “con mano poderosa y brazo
extendido” en la circunstancia y la vida
del individuo y su sociedad para salvar
(cf. CCE 1234-1245).
La catequesis litúrgica es “mistagogia”
pues pretende introducir en el Misterio
de Cristo:
• desde los “hechos y palabras”
visibles va hacia la realidad invisible de
la salvación actuada por el Hijo de Dios
en el Sacramento celebrado;
• desde el signo litúrgico (la Cruz
central, la planta del templo, el Altar, los
objetos y ornamentos, el ambón, las
procesiones, la Cruz Alta, los Ciriales, el Evangeliario, el Leccionario, el incienso, el Cirio Pascual, la Puerta, la Pila bautismal,
el Viacrucis, la Sacristía, el Sagrario, etc.) hacia lo significado: el Cristo, el Mesías, el cumplimiento de la Promesa, la Segunda
Persona de la Divinidad, el Buen Pastor, el Camino, etc.
• desde los “Sacramentos” (Bautismo, Confirmación, Primera Comunión, Orden o Matrimonio, Reconciliación, Unción) hacia
los “Misterios”: Cristo continua la obra de nuestra redención en su Iglesia, con ella y por medio de ella (cf. Compendio CCE,
219).
El Salvador se muestra a cada uno bajo diversa forma, haciéndoles el mayor beneficio. Para quienes tienen necesidad de alegrarse, Él es
la Viña; para quienes quieren entrar, Él es la Puerta; para quienes hacen ofrenda de sus plegarias, Él es Sumo Sacerdote. También, para
quienes pecaron, Él es el Cordero que se sacrifica por ellos. Él es todo para todos, mientras permanece en su naturaleza propia sin cambio.
Ya que, reteniendo su verdadera e inmutable prerrogativa de Hijo, como médico habilísimo o maestro considerado, Él se adapta a nuestras
debilidades (cf. S. Cirilo de Jerusalén, Catequesis, 10, 5).
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