Universidad Nacional Autónoma de México.
Facultad de Filosofía y Letras
Colegio de Estudios Latinoamericanos
Historia de las ideas en América Latina, curso monográfico I: escritura del yo en el marco de
las teorías críticas
Trabajo final: Aguilar Gutiérrez Ana Laura
Ser uno, ser todos, ser ninguno: la poesía de Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Álvaro de
Campos y Fernando Pessoa
El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que llega a fingir que es dolor
el dolor que de veras siente.
Fernando Pessoa.
Fernando Pessoa, literário português, nació fisicamente en 1888. Según sus propias palabras,
desde niño tuvo la necesidad de tener personalidades ficticias, cada una construida en su
imaginación. Pessoa fabricó relatos para cada una de sus alteridades, las más conocidas -y las
que tomaré para este trabajo- son Alberto Caeiro, maestro que cuando nació era evidente que
necesitaba discípulos; el primero, Ricardo Reis, que siempre estuvo y apareció como un
descubrimiento, y el segundo, Álvaro de Campos que emergió en una máquina de escribir y
un poema. A través de estas personalidades - y de él mismo-, Fernando Pessoa escribió obras
poéticas que funcionan para conocer a cada sujeto en particular, por tanto, el propósito del
siguiente ensayo es mostrar las construcciones de los yoes que el autor creó, y algunas
preguntas alrededor del concepto de autobiografía.
Primero, me parece prudente señalar que Fernando Pessoa no tenía ninguna
enfermedad mental a la que hoy en día pudiéramos atribuir la condición de representar a sus
otros. Es más, él mismo estaba consciente de las personas que era y de las voces que hablaba,
Pessoa escribe:
Sea como sea, el origen mental de mis heterónimos está en mi tendencia
orgánica y constante a la despersonalización y a la simulación. Estos
fenómenos —afortunadamente para mí y para los demás— los ideé en mí;
quiero decir, que no se manifiestan en mi vida práctica, exterior y de relación
con los demás; estallan hacia dentro y los vivo a solas conmigo.1
1 Fernando Pessoa, Odas de Ricardo Reis, p. 9
1
Así pues, Pessoa determinó fechas de nacimiento, características físicas e identidades
distintas para cada uno y, quizá, hablaron de lo que él no se atrevió.
Los otros yo de Pessoa surgen, como él lo dice, en la intimidad, en el espacio privado,
dentro y para él mismo, ¿cómo un lugar de autobiografía? Nora Catelli sobre la intimidad y la
autobiografía dice: “Lo íntimo es el espacio autobiográfico convertido en señal de peligro y, a
la vez, de frontera; en lugar de paso y posibilidad de superar o transgredir la oposición entre
privado y público”.2 Con lo anterior mencionado me surge la pregunta ¿Fernando Pessoa
escribió una autobiografía a través de sus heterónimos? Si bien hay vestigios de él mismo en
Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos al analizarlos como texto literario, cada
uno tiene características propias que son distintas al propio Pessoa, él solo fue el mediador
terrenal para que ellos pudieran escribir.
José Amícola habla sobre la distinción entre autor real y enunciador textual, el
primero es quien escribe al segundo, pero siempre con la intención de que este le
identifique,3 refleje algo de él, pues al pronunciarse desde el yo es evidente que se habla con
una intención. Sostengo que los heterónimos de Pessoa son una fragmentación de su
pensamiento: “Puse en Caeiro todo mi poder de despersonalización dramática, puse en
Ricardo Reis toda mi disciplina mental revestida de la música que le es propia, puse en
Álvaro de Campos toda la emoción que no debo ni a mí ni a la vida.”4 Cuando Pessoa define
características pertenecientes únicas para sus otros está fragmentando lo que es, poniéndo en
ellos aquello que desea.
Como he mencionado, Pessoa es Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos,
es todos y a veces simplemente es Fernando Pessoa. Estas cuatro personalidades se
concentran en un solo hombre y al momento de escribir lo hacen desde una individualidad
sorprendente. Debido al espacio -y que el análisis de la poesía no es el tema de este trabajo- a
continuación presentaré fragmentos de la poesía de cada uno de los heterónimos que me
llevará al pensamiento de autobiografía que propone Paul de Man.
Alberto Caeiro, fue un campesino que a pesar de no tener estudios fue maestro de los
otros Pessoa, su único poemario es El guardador de rebaños, Caeiro es noble y amante de la
naturaleza, en su obra se puede observar su vida campesina y humilde, pues vive sin
ambiciones, la poesía es su “manera de estar solo”. Caeiro refleja en su escritura la labor de
instructor de vida, escribe:
2 Nora Catelli, En la era de la intimidad seguido del espacio autobiográfico, p. 10
3 José Amícola, Autobiografía como autofiguración, estrategias discursivas del Yo y cuestiones de género, p.
31
4 Fernando Pessoa, Odas de Ricardo Reis, p. 10
2
¿Qué idea tengo yo de las cosas?
¿Qué opinión tengo sobre las causas y los efectos?
¿Qué he meditado sobre Dios y el alma
y sobre la creación del Mundo?
No sé. Para mí pensar en eso es cerrar los ojos
y no pensar. Es correr las cortinas
de mi ventana (pero no tiene cortinas).5
Finalmente, Caeiro muere de tuberculosis dos meses antes que Pessoa, en 1935, fue el único
de sus otros que murió.
Ricardo Reis, por su parte, nació en 1887, fue médico jesuita y se exilió
voluntariamente a Brasil. Reis escribió principalmente odas y se preocupó por los hombres -
como humanidad- y su poesía tuvo claras intenciones de inspirarlos a vivir la vida y seguir
sus sueños:
Para ser grande, sé entero: nada
tuyo exageres ni excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que hagas.6
Ricardo Reis es el más estudiado, después de Pessoa, su obra tiene gran trabajo en cuanto a
forma y contenidos poéticos.
Finalmente, Álvaro de Campos es el mas solitario de los tres, su poesía es melancólica
y constantemente cuestiona su lugar en el mundo, su obra está llena de tristeza y de su
soledad que constantemente recalca. Álvaro de Campos escribió el poema más conocido de
Fernando Pessoa:
El mundo es para los que nacieron para conquistarlo
no para los que sueñan que pueden conquistarlo, aunque tengan razón.
He soñado más que todas las hazañas de Napoleón.
He abrazado en mi pecho hipotético más humanidades que Cristo,
he pensado en secreto más filosofías que las escritas por ningún Kant.
Pero soy y seré siempre el de la buhardilla,
aunque no viva en ella.
Seré siempre el que no nació para eso.
Seré siempre sólo el que tenía algunas cualidades,
5 Fernando Pessoa, Poemas de Alberto Caeiro, p. 19
6 Fernando Pessoa, Un disfraz equivocado, p. 18
3
seré siempre el que aguardó que le abrieran la puerta frente a un muro que no
tenía puerta,
el que cantó el cántico del Infinito en un gallinero,
el que oyó la voz de Dios en un pozo cegado.
¿Creer en mí? Ni en mí ni en nada.7
De esta forma, se puede ver que Fernando Pessoa construyó sus personajes dentro de su
propio mundo como literato, no creó novelas o los hizo vivir en un cuento, cuando habló de
sus otros yo los hizo desde un punto crítico, ellos dialogaron entre sí y aprendieron uno del
otro, ¿son entonces una autobiografía las otredades de Pessoa? Paul de Man dice:
La autobiografía, entonces, no es un género o un modo, sino una figura de
lectura y de entendimiento que se da, hasta cierto punto, en todo texto. El
momento autobiográfico tiene lugar como una alineación entre los dos sujetos
implicados en el proceso de lectura, en el cual se determinan mutuamente por
una sustitución reflexiva mutua.8
Entendiendo el relato como literatura, toda narración tiene algo dentro de sí que pertenece a
quien lo escribió, y genera en quien lee la idea de que algo autobiográfico tiene. Contrario a
esta lectura, considero que Pessoa inventó un relato para él, la Historia que rodeaba sirvió
para complacer la necesidad que desbordaban sus personalidades; escribió su autobiografía
no para el mundo o la crítica, la creó para Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos.
Las personalidades de Pessoa hacen el relato de su autobiografía, lo construyen como
el poeta de los heterónimos, y comprendemos a través de ellos la complejidad de su mente:
sus otros yo son una ficción. Los otros poetas que habitaron en Pessoa fueron, como Paul de
Man define:
la figura de la prosopopeya, la ficción de un apóstrofe a una entidad ausente,
muerta o sin voz, por la cual se le confiere el poder de la palabra y se establece
la posibilidad de que esta entidad pueda replicar. La voz asume una boca, y un
ojo, y finalmente una cara, en una cadena que queda de manifiesto en la
etimología del nombre del tropo…9
Fernando Pessoa se valió de la despersonalización para fingir que se puede comprender el
mundo, como él mismo dice. El poeta escribió obras bajo su nombre ortónimo y vivió en el
7 Fernando Pessoa, 42 poemas, p. 47
8 Paul de Man, La autobiografía como autodesfiguración, p. 114
9 ibid, p. 116
4
mundo como una persona normal, finalmente sus otros yo hicieron que quedara poco a poco
en las periferias de sí mismo:
Hoy ya no tengo personalidad: cuanto en mí pueda haber de humano lo he
repartido entre los diversos autores de cuya obra he sido ejecutor. Hoy soy el
punto de reunión de una pequeña humanidad sólo mía.10
Bibliografía.
AMÍCOLA, José Amícola, Autobiografía como autofiguración, estrategias discursivas del
Yo y cuestiones de género, tesis/ensayo, Argentina, Beatriz Viterbo Editora, 2007
CATELLI, Nora, En la era de la intimidad seguido del espacio autobiográfico, ensayo,
Argentina, Beatriz Viterbo Editora, 2007, 413 pp.
DE MAN, Paul, “La autobiografía como autodesfiguración” en Suplemento Anthropos, Nº
29. 1991
PESSOA, Fernando Pessoa, 42 poemas, riverrun, epub, 55 pp.
________, Fernando, Odas de Ricardo Reis, riverrun, epub, 77 pp.
________, Fernando, Poemas de Alberto Caeiro, riverrun, epub, 147 pp.
________, Fernando, Un disfraz equivocado, riverrun, epub, 88 pp.
10 Fernando Pessoa, Odas de Ricardo Reis, p. 8