Urgencias Odontológicas: Guía Rápida
Urgencias Odontológicas: Guía Rápida
RESUMEN
Los dolores dentales pueden ser consecuencia de la caries, un absceso, una inflamación de las encías alrededor
de la raíz de un diente (pericoronitis) o una inflamación de los senos frontales (sinusitis).Habrá que valorar cada caso y
saber actuar en consecuencia. Las patologías pulpares y periapicales son unas de las enfermedades que más llevan a
los pacientes a acudir a una consulta de urgencia estomatológica debido a su sintomatología. Es de gran importancia
realizar un correcto diagnóstico en este momento para brindar la terapeútica adecuada. Las patologías agudas son las
que más se presentan, entre ellas, la hiperemia y el absceso alveolar agudo. La hemorragia es habitual después de la
cirugía oral; en general, se puede interrumpir manteniendo una presión estable sobre el punto de la extracción durante
la primera hora, normalmente haciendo que el paciente muerda una gasa.
INTRODUCCIÓN
Una urgencia la aparición súbita de una condición patológica buco-máxilo-facial, que
provoca una demanda espontánea de atención, cuyo tratamiento debe ser inmediato,
impostergable, oportuno y eficiente. Las causas son múltiples y variadas desde procesos
infecciosos, traumatismos, fracturas o incluso complicaciones tras la realización de una simple
extracción dentaria.
PATOLOGÍA INFECCIOSA
INFECCIONES BACTERIANAS
La caries se puede definir como un proceso destructivo de los tejidos duros del diente, de
curso progresivo y de origen microbiano y multifactorial. Los carbohidratos fermentables se
transforman en ácido por las bacterias existentes en la orofaringe y los ácidos formados solubilizan
el fosfato de calcio del esmalte produciendo la lesión de caries. La enfermedad es
patológicamente destructiva, comenzando en zonas superficiales de los tejidos dentarios en
contacto con el medio bucal y llegando hasta el órgano pulpar con producción de un proceso
inflamatorio y dolor intenso.
La pulpitis consiste en la inflamación pulpar, cronológicamente evaluable en horas o en
pocos días y que tiene unas características anatomopatológicas entre las que destacan los
fenómenos vasculares y la infiltración por neutrófilos de la pulpa. Clínicamente las pulpitis agudas
cursan con dolor intenso provocado por bebidas frías y calientes, así como por alimentos dulces
y salados. La crisis aguda de dolor cesa también de forma brusca al retirar el estímulo que la
desencadena. En la pulpitis crónica el dolor es pulsátil y localizado, aumentando con el dolor y
disminuyendo con el frío; si se hace un drenaje, el dolor disminuye. El dolor suele ser intenso y
lancinante en las abscesificaciones; a veces, es nocturno, despertando al paciente. En la pulpitis
crónica hiperplásica se puede llegar a formar una masa polipoidea, al aumentar el tejido de
granulación, considerado como un estado cicatricial. En la necrosis pulpar hay pérdida irreversible
de sus funciones. La coloración del diente es grisácea; se puede observar una ligera movilidad y
un aumento del espacio periodontal a la exploración radiográfica.
TRATAMIENTO
Analgésicos
• Tramadol. Dosis inicial de 100 mg. por vía intramuscular u oral. Dosis de mantenimiento 50
mg / 6-8 horas por vía oral.
• Ketorolaco trometamol. Dosis inicial de 30 mg por vía intramuscular u oral. Dosis de
mantenimiento 10 mg / 8 horas por vía oral.
• Metamizol. Dosis inicial de 2 g por vía intramuscular. Dosis de mantenimiento 1 g / 6-8 horas
por vía oral.
• Paracetamol y codeína. Dosis inicial y de mantenimiento 600 mg de paracetamol y 30 mg de
codeína / 6 horas por vía oral. Antiinflamatorios
• Diclofenaco sódico 50 mg / 12 horas por vía oral. • Naproxeno sódico 550 mg / 12 horas por
vía oral.
• Ketoprofeno 50 mg / 8 horas por vía oral.
• Piroxicam FDDF 40 mg / 24 horas sublingual en dosis única o fraccionada. • Cura sedativa con
eugenol.
Cirugía menor
• Pulpotomía de urgencia.
• Pulpectomía con instrumentación completa y obturación provisional con pasta de hidróxido
cálcico.
• Apertura de la cámara pulpar para disminuir la presión del fluido dentinario. Tratamiento
endodóncico posterior.
• Extracción dentaria.
ENFERMEDADES PERIAPICALES
Las periodontitis son el resultado de la inflamación del sistema de soporte del diente.
- La periodontitis periapical crónica se desarrolla como una inflamación proliferativa y
granulomatosa, generalmente asintomática y sin fase aguda previa. En otros casos, el paciente
presenta una fístula por la que drena pus de forma esporádica.
- La periodontitis periapical aguda suele ser la exacerbación de una crónica. En la fase
intraósea, el proceso se extiende hasta el hueso adyacente; en la fase subperióstica, el contenido
purulento se acumula debajo del periostio. El dolor alcanza el punto más alto, con características
pulsátiles. Aparece edema de partes blandas con abultamiento doloroso a la palpación. El
tratamiento es el drenaje, que aliviara el dolor de forma inmediata. El periostio se rompe,
pudiendo formar el contenido purulento un absceso submucoso y drenar, espontáneamente o
por medios quirúrgicos, a la cavidad oral; puede romperse en un punto alejado, acumulándose el
pus en los espacios cervicales. En todas las fases se recomienda el tratamiento antibiótico y
antiinflamatorio, que ayudará a impedir la extensión del proceso y a conseguir su resolución.
1. Motivación y tartectomía. Cepillado e higiene interproximal correctos. Instrucciones al
paciente sobre control de placa.
2. Al cabo de un mes: Raspado y alisado de las superficies radiculares de los dientes
afectados, más tratamiento antibiótico, consistente en metronidazol 400 mg/8 horas o
amoxicilina-clavulánico 500/125 u 875/125 mg/8 horas durante 15 días; como alternativa,
Clindamicina 150-300 mg/6 horas, doxiciclina 100 mg/24 horas o minociclina 100 mg/12 horas
durante 15 días.
3. Control de la hipersensibilidad dentinaria con colutorios de fluoruro sódico 0.2%, cada
8 horas, después de realizada una higiene bucal correcta.
4. Tratamiento antibacteriano tópico. Clorhexidina 0.1-0.2% 1 enjuague / 12 horas durante
2-3 semanas o Timol + 1 enjuague / 8-12 horas durante 2-3 semanas.
5. Cirugía periodont al, si procede.
periodontal
al
6. Mantenimiento con control de placa y profilaxis profesional cada 3 3--4 meses de forma
indefinida.
Debido a la peculiar estructura anatómica de las partes blandas de cabeza y cuello, en
relación con los espacios virtuales interconectados entre sí, cualquier infección del área
maxilofacial se puede difundir a través de ellos, afectando a los ganglios linfáticos y
desencadenando procesos inflamatorios. Las infecciones maxilofaciales presentan una
sintomatología común a cualquier otra infección: dolor, tumor, rubor y calor. Si el absceso es
accesible, se apreciará la fluctuación del contenido purulento. El paciente presentará fiebre y
afectación del estado general.
- Tratamiento médico: Antibióticos y Analgésicos
- Tratamiento quirúrgico
• Anestesia infiltrativa o troncular
• Incisión y drenaje intraoral (a través de tejidos blandos, canal radicular o subperióstico).
PERICORONARITIS
Es la infección del tejido gingival que rodea a un diente parcialmente erupcionado. Se da
con más frecuencia en los terceros molares (cordal o muela del juicio) y especialmente en los
inferiores. El proceso cursa con dolor en la zona molar inferior, sobre todo en pacientes jóvenes
(20-30 años), irradiado a la región auditiva, cuello y amígdalas; puede observarse trismo. La
mucosa aparece congestiva y dolorosa y ocasionalmente con secreción espontánea o a la presión;
pueden palparse adenopatías submaxilares. El tratamiento médico consiste en antibióticos,
analgésicos y antiinflamatorios, junto a colutorios de suero fisiológico o agua oxigenada muy
diluida. La recidiva puede hacer necesaria la extracción de la pieza dentaría.
GINGIVITIS
La patología gingival en cualquiera de sus diferentes tipos clínicos, se caracteriza por
alteraciones de la forma, consistencia, coloración, hemorragia y exudado; toda inflamación
crónica presenta una coloración rojiza; el tamaño se altera, pudiendo incluso, cubrir parte del
diente. La presencia de inflamación da lugar a una encía blanda, con pérdida del punteado
característico.
La gingivitis ulcerativa necrotizante aguda (GUNA) es una enfermedad inflamatoria y
destructiva de las encías: El factor etiopatogénico principal es el acumulo de placa bacteriana en
la superficie dentaría. La clínica es característica, con un enrojecimiento agudo y doloroso de la
encía y con una localización en las papilas interceptarias. Las úlceras se cubren con un exudado
fibrinoso que deja una superficie sangrante y dolorosa; hay hemorragia, dolor, adenopatías,
halitosis y febrícula. El peróxido de hidrógeno al 3% mezclado con una cucharada de agua tibia,
disminuye el dolor. Se aconseja utilizar Penicilinas o Tetraciclinas, aunque algunos autores usan el
Metronidazol oral a dosis de 1 g/día durante una semana. En cualquier caso, es fundamental
revisar la higiene bucal durante el curso evolutivo y realizar una correcta motivación para evitar
recidivas.
OSTEÍTIS Y OSTEOMIELITIS
La Osteítis es una lesión circunscrita, generalmente consecuencia de una infección
dentaría (granuloma) o bien como complicación de una extracción. La Osteomielitis implica una
afección más extensa, con producción de secuestros y manifestaciones generales.
Actualmente la clínica de esta infección maxilar es muy polimorfa y abigarrada por las
modificaciones causadas por el tratamiento antibiótico. El primer síntoma, es un dolor de gran
intensidad, que suele acompañarse de fiebre y trismo acentuado; al progresar la inflamación
intraósea se comprime el nervio dentario inferior, dando lugar a un signo típico que es la anestesia
del hemilabio correspondiente (signo de Vincent); suele existir movilidad del diente causante. La
pérdida ósea se repara progresivamente. Como complicaciones, puede aparecer una artritis
supurada de la articulación temporo-mandibular, que puede desembocar en una anquilosis,
celulitis del suelo de la boca o septicemia.
CELULITIS
La periodontitis atraviesa la barrera ósea y llega al tejido celular perimaxilar produciendo
su inflamación. Difieren de los abscesos en que estos dependen del diente causante. En la celulitis,
la extensión puede ser a gran distancia y los trastornos generales son más alarmantes; de todas
formas, no hay criterios uniformes y los diferentes autores mezclan los términos abscesos y
celulitis.
INFECCIONES DERMATOLÓGICAS
INFECCIONES BACTERIANAS
El impétigo es frecuente en niños y jóvenes, en los que se afecta la piel de la cara, en
especial en las zonas periorificiales. Aparecen vesículas serosas, más tarde turbias y finalmente
purulentas. Al romperse se vacía y forma una costra melicérica que a los pocos días curara sin
dejar secuelas. Pueden aparecer adenopatías submaxilares o submentonianas. Los gérmenes
causales son estafilococos y/o estreptococos. El tratamiento consiste en la aplicación general y
local de penicilina y derivados.
La escarlatin
escarlatinaa es una infección faríngea que se extiende a la piel y mucosa oral. A las 24-
48 horas la erupción se manifiesta como un punteado fino en tronco, región facial y extremidades;
es típica la lengua aframbuesada. El germen causante es el estreptococo hemolítico, que se trata
con antibióticos tipo penicilina resistente a las betalactamasas.
La erisipela consiste en una infección bacteriana producida por el estreptococo grupo A.
Tiene especial predilección por la región facial y las extremidades; aparece enrojecimiento en
placa y la piel está caliente y edematosa. Puede recidivar y originar edema de labios, fiebre
elevada y cefalalgia. El tratamiento se realiza con Penicilina o Eritromicina.
INFECCIONES VÍRICAS
HERPES SIMPLE
La primoinfección herpética aparece en los lactantes y niños entre los 7 meses y 4 años.
Por acción de la saliva y la masticación, la flicténula es efímera y se reduce a una fina película
rodeada de un halo eritematoso; hay fiebre, dolor, adenopatías regionales y halitosis. El herpes
recidivante suele producirse en la misma localización y a intervalos regulares. Son típicos en
mujeres en época de menstruación; también pueden desencadenarse por la fiebre, luz solar,
estrés, traumatismos mecánicos, alergias, trastornos gastrointestinales,…
Para el tratamiento de los pacientes inmunocompetentes con herpes labiales y genitales,
se ha defendido la terapéutica tópica. El aciclovir tópico reduce el periodo de propagación viral
pero tiene poco efecto sobre los síntomas. No es eficaz la aplicación tópica de desoxurina (IDU) ni
de vidarabina. Además, como tratamiento sintomático se utilizan colutorios bucales, analgésicos
locales (gel de benzocaína 20%), agentes secantes (loción de calamina o glicerina con peróxido de
carbamida) y antibióticos, en el caso de que existan infecciones bacterianas secundarias.
Asimismo, se facilitará la ingestión de alimento y de líquidos; los líquidos o semisólidos fríos suelen
ser aceptados cuando se rechazan otros alimentos.
En los pacientes inmunocomprometidos, el tratamiento del primer episodio y de las
recurrencias sucesivas se hace con aclicovir oral 400 mg 4 veces día, 7-10 días o, en caso
necesario, con aciclovir IV 5 mg/kg/12 h. Para prevenir las recurrencias se utiliza aciclovir oral 400
mg/ 2 h, hasta 12 meses. El diagnóstico se basa en la presencia de vesículas, multiplicidad de
lesiones, diseminación por toda la boca, adenopatías y dolor. En la mucosa labial es frecuente
junto a las comisuras.
HERPES ZÓSTER
Es la manifestación neurotrópica recidivante de un virus variceloso reactivado. La clínica
se resume en: erupción flictenular o vesiculosa, alteraciones sensitivas (en todo el trayecto del
nervio), alteraciones motoras (puede darse una parálisis facial) y alteraciones vegetativas tipo
enrojecimiento, congestión,…
1. Zona Trigeminal: Pueden afectarse las tres ramas del V Par o bien una de ellas
(oftálmica, maxilar superior o inferior). En la primera rama puede afectarse total o parcialmente
(zona lacrimal, nasal o frontal); se acompaña de anestesia corneal y trastornos pupilares. En la
segunda rama (maxilar superior) la erupción vesiculosa puede ser cutánea o mucosa, con
afectación del paladar, mejillas,…En la tercera rama (maxilar inferior) puede afectarse toda a sólo
alguna de sus ramas (lingual, auriculotemporal,…)
2. Zona del Facial: La afectación en esta zona constituye el Síndrome de Ramsay-Hunt, en
el que los intensos dolores se irradian hacia la mastoides. La erupción se localiza en el conducto
auditivo y en la concha; hay trastornos del gusto y parálisis facial.
3. Zona del Lingual: Afecta al cuerpo y a la punta de la lengua, así como al pilar anterior
del velo; se alteran la masticación y la fonación.
4. Zona del Glosofaríngeo y Pneumogástrico: Se acompañan de disfagia; las vesículas se
extienden por los trayectos nerviosos de epiglotis, aritenoides,…
TRAUMATISMOS
Los traumatismos dentales y bucales son un motivo frecuente de consulta urgente en los
Centros de Salud, en los cuales, la mayoría de las ocasiones, se puede realizar una atención
adecuada, aun sin contar con recursos muy especializados. En muchos casos es obligada una
posterior consulta con el Odontólogo, quien valorará el pronóstico de vitalidad y conservación de
las piezas dentarías afectadas.
La etiología varía dependiendo de la edad; en la infancia suelen deberse a caídas
accidentales, bien al comenzar a andar o bien cuando se incorpora a las actividades escolares. En
la adolescencia son más frecuentes en la práctica de deportes de contacto (fútbol, baloncesto,…).
En los adultos, la principal causa radica en los accidentes de tráfico y accidentes laborales. Los
dientes más afectados son los incisivos centrales superiores (80%), los incisivos laterales
superiores y los incisivos inferiores.
En el diagnóstico de lesiones dentales y bucales se procede a realizar:
1. Historia Clínica: ¿Cómo se produjeron las lesiones? ¿Dónde se produjeron las lesiones?
(por posible contaminación de las heridas, implicaciones médico-legales,…). ¿Cuándo se
produjeron las lesiones? (el factor tiempo es un factor importante sobre todo en el pronóstico de
los dientes avulsionados).
2. Exploración:
• Tejidos blandos: determinan la naturaleza penetrante de las heridas y alertan sobre la
posible presencia de cuerpos extraños en las heridas.
• Tejidos duros: se deben buscar fundamentalmente fracturas dentarías y fracturas de la
cortical ósea.
• Palpación: se hará con cuidado, palpando con los dedos índice y pulgar y dejando la
encía en medio para que sirva de referencia sobre cualquier variación en esa zona.
• Percusión: se realiza percutiendo en el borde del diente con el mango de un espejo. Se
hará primero en dientes no traumatizados, de forma que el paciente puede percibir las reacciones
normales a esta prueba. Con esta prueba se valora la sensibilidad (si es positiva indica daño o
lesión del ligamento periodontal) y sonido (un sonido agudo y metálico indica que el diente
desplazado fue forzado al exterior del alvéolo).
• Movilidad: se comprueba con los mangos de dos espejos; se pueden valorar la movilidad
horizontal, hacia adentro y hacia afuera y vertical (intrusión).
• Pruebas térmicas: se realizan para valorar el estado de salud de la pulpa dentaría.
Existen diversas técnicas; una muy simple consiste en disponer de dos jeringas, una con agua fría
y otra con agua caliente; la irrigación del diente afectado provocara un estímulo doloroso,
indicando la existencia de vitalidad en la pulpa.
• Estudio radiológico: es un estudio de gran valor ante cualquier traumatismo bucodental,
tanto para valorar los tejidos duros como para valorar la posible presencia de cuerpos extraños
en las partes blandas; distinguimos dos técnicas: extraoral (es la ortopantomografía; es la que nos
aporta mayor información sobre lesiones en los dientes y áreas próximas) e intraoral (es más
usada en la clínica de odontoestomatología).
FRACTURAS
La mayor parte de las fracturas dentales ocurren en la región anterior, en la infancia por
traumatismos varios (caídas de bicicleta, monopatín,…) y en la edad adulta por agresiones o por
accidentes de tráfico. Las fracturas dentarías pueden ser: coronarias, radiculares,
coronoradiculares y conminutas. Hemos de tener en cuenta que los factores fundamentales en el
tratamiento son: la edad del paciente y la extensión de la fractura en relación a la pulpa dentaría.
Actualmente se utiliza la Clasificación de ELLIS:
• Clase I: La fractura afecta sólo al esmalte del diente; no precisa intervención urgente;
puede producir malestar por existir algún fragmento cortante en el diente, lo cual se corrige
puliendo con algún material abrasivo.
• Clase II:La fractura afecta al esmalte y a la dentina del diente. El paciente tiene
hipersensibilidad con estímulos tales como el frío, calor y paso de aire. El tratamiento consiste en
analgésicos, antibióticos y cobertura de la dentina expuesta con un material elástico ([Link]. chicle)
hasta que el paciente acuda al odontólogo. Si presenta una gran hipersensibilidad podemos
anestesiar la zona.
• Clase III:La fractura afecta esmalte y dentina con exposición de la pulpa (nervio). Es una
verdadera urgencia dental y necesita la atención de un especialista ya que la demora en el tiempo
puede dar lugar a la formación de un absceso. El tratamiento en un Servicio de Urgencias debe
consistir en: anestesia, colocar un trozo de material elástico ([Link]. chicle) y recubrir el resto con
material de aluminio (para disminuir la irritación pulpar) y administrar antibióticos y analgésicos.
LUXACIONES
Cuando por acción de un agente traumático se produce un desplazamiento parcial del
diente en su alvéolo, hablamos de luxación. El desplazamiento del diente, respecto a su alvéolo,
puede ser: extrusivo, intrusivo o lateral. El diente se desplaza hacia afuera en el sentido lateral y
hacia un lado (lateral) o hacia delante/atrás (extrusiva).
- Luxación Extrusiva y Lateral: el diente presenta movilidad en dirección vertical y
longitudinal; la percusión revela dolor y un sonido apagado. El diente no responde a las
pruebas de sensibilidad y en las imágenes radiológicas aparece un desplazamiento
coronal del diente. En cuanto al tratamiento, es necesario realizar anestesia infiltrativa;
posteriormente se empuja suavemente el diente hacia el alvéolo y se introduce en él,
ejerciendo presión con el dedo índice y pulgar. Posteriormente se debe proceder a
ferulizar el diente con el contiguo. Se administrarán analgésicos.
- Luxación Lateral: La percusión revela un sonido metálico agudo, no se aprecia movilidad
en el diente lesionado, ni hay respuesta a la prueba de sensibilidad pulpar. La radiología
revela desplazamiento del diente. El tratamiento se realiza con anestesia infiltrativa y se
procede a reubicar el diente en su alvéolo mediante presión digital entre el índice y el
pulgar; a continuación el odontólogo debe realizar una ferulización posterior; se deben
administrar analgésicos.
- Luxación Intrusiva: Consiste en el desplazamiento del diente hacia dentro
de su alvéolo; comparando su tamaño con el del vecino, vemos que es de
aproximadamente la mitad. Con la percusión aparece un sonido metálico agudo,
indicativo de que el diente se encuentra anclado en el hueso; no hay movilidad. En cuanto
al tratamiento, la reducción manual («tirar del diente»), está contraindicada. Se pautarán
analgésicos y se remitirá al Odontólogo.
AVULSIÓN
Es la salida completa del diente fuera de su alvéolo. Aunque es imposible garantizar la
duración de la permanencia en boca de un diente reimplantado, un tratamiento adecuado y a
tiempo puede aumentar al máximo las posibilidades de éxito. En el mismo lugar del accidente se
debe intentar reimplantar inmediatamente, si es posible; si está contaminado, irrigar con agua
antes de proceder a su reimplante. Si el reimplante inmediato no es posible, colocar el diente en
el mejor medio de transporte disponible; en este caso, puede usarse solución salina balanceada
de Hank, leche, suero fisiológico, saliva (en el vestíbulo de la boca) o incluso en agua.
Si el tiempo extraoral es seco y han transcurrido menos de 2 horas, se precederá a
reimplantar; si han transcurrido más de 2 horas se debe aclarar con suero fisiológico y
posteriormente reimplantar. Mantener el diente húmedo en todo momento y no tocar la raíz (se
debe coger el diente por la corona); asimismo no raspar ni cepillar la raíz. Si hay algún coagulo,
debe limpiarse suavemente con suero fisiológico; tomar el diente por la corona e introducirlo en
el alvéolo ejerciendo una suave presión digital hasta colocarlo en su posición original; indicar al
paciente que muerda suavemente un pañuelo y que acuda a un Odontólogo tan pronto como sea
posible. Debe realizarse anestesia de la zona, e indicar tratamiento antibiótico, vacunación
antitetánica y colutorios con clorhexidina.
Es necesario tener en cuenta que los dientes temporales avulsionados no se reimplantan;
los dientes permanentes con grandes fracturas y/o pacientes con lesiones periodontales
importantes, tampoco se reimplantan; los dientes permanentes avulsionados y posteriormente
reimplantados, requieren controles periódicos.
REFERENCIAS
- Rodríguez de la Iglesia, Barbuzano Safont, Blanco Rodríguez, [Link]. Patología buco-dental en los servicios de urgencias: Protocolos de
tratamiento. Cad. Aten. Primaria 2004; 11: 272-90.
- Malagón Baquero; Malagón-
Malagón-londoño.
londoño. Urgencias Odontológicas. Panamericana, 2013.
- Montoro Ferrer Y, Fernández Collazo ME,
ME, Vila Morales D, et al. Urgencias estomatológicas por lesiones pulpares. Rev Cubana Estomatol;
2012; 49(4).
- Graña Dorta C, López Clementes J, Pacheco Pacheco C. Procesos pulpares y periapicales agudos como urgencias estomatológicas. Rev
Ciencias Holguin. 2009; 15(4): 1027-127).
- Cardona Tortajada F, Sainz Gómez E, Figuerido Garmendia J, et al. Extracciones dentales en pacientes antiagregados: la experiencia de
la Sección de Salud Bucodental del Servicio Navarro de Salud (España). Rev Medicina oral, patología oral y cirugía bucal, 2010.
- Ministerio de Salud (Chile).
(Chile). Guía Clínica Urgencias Odontológicas Ambulatorias Santiago: Minsal, 2011.