EXCLUSIÓN
Exclusión es la situación de marginación o
segregación que afecta a grupos específicos de
la sociedad, como minorías étnicas, religiosas o
raciales.
Significa que determinados individuos o grupos
de personas tienen condiciones desiguales a la
hora de acceder a determinados bienes,
servicios o recursos. Otros individuos o grupos
sociales, en cambio, se encuentran en
posiciones privilegiadas.
En la exclusión, los sujetos marginados no tienen
acceso (o experimentan serias dificultades para acceder) a:
oportunidades laborales, formativas, culturales o políticas en la sociedad en
que viven,
a los servicios básicos de agua o electricidad,
al sistema de salud o de protección social.
Todo esto repercute, a su vez, en una menor esperanza de obtener un buen
empleo, de mejorar la situación económica o de ocupar posiciones de influencia o
poder en las instituciones del Estado.
La exclusión social se manifiesta en la pobreza, en los estigmas, en la
discriminación, o en las condiciones desventajosas en que son obligados a vivir
los individuos.
Así, pues, una persona excluida no puede disfrutar plenamente de su
condición de ciudadano o gozar de sus derechos como tal.
La exclusión está enraizada muy profundamente en las sociedades, y obedece a
sistemas de valores y códigos. Todas aquellas personas que no se ajusten a estos
son rechazadas o apartadas.
La exclusión social a los individuos más vulnerables de una sociedad, así como a
las minorías de todo tipo: étnicas, raciales, religiosas, nacionales, políticas,
sexuales, entre muchas otras.
Lo opuesto a la exclusión es la
inclusión. La inclusión es la vía para
superar los problemas de
desigualdad que afectan a nuestras
sociedades actuales.
La palabra proviene del
latín exclusio, exclusiōnis.
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