En septiembre de 2006, el Congreso Nacional de Honduras sigue revisando el texto del
Anteproyecto de Código Procesal Civil de 2005, entregado por la Corte Suprema en
abril de 2006. El estudio detenido y la revisión a fondo del texto, desde luego, resultaba
precisa: Honduras va a contar con un sistema judicial de resolución de los conflictos
intersubjetivos de los ciudadanos y de protección de sus derechos en la línea de los más
avanzados, de aquellos sistemas procesales civiles que ya han demostrado su eficacia en
todo el mundo democrático, instalando al país en la modernidad jurídica. En septiembre
de 2006, el Congreso Nacional de Honduras sigue revisando el texto del Anteproyecto
de Código Procesal Civil de 2005, entregado por la Corte Suprema en abril de 2006. El
estudio detenido y la revisión a fondo del texto, desde luego, resultaba precisa:
Honduras va a contar con un sistema judicial de resolución de los conflictos
intersubjetivos de los ciudadanos y de protección de sus derechos en la línea de los más
avanzados, de aquellos sistemas procesales civiles que ya han demostrado su eficacia en
todo el mundo democrático, instalando al país en la modernidad jurídica.
- EL PROCEDIMIENTO ABREVIADO Dentro del proceso abreviado hemos de
diferenciar dos casos distintos: Aquellos casos en los que, por la sencillez de las
pretensiones (o al menos, por la aparente sencillez de las mismas, pues es frecuente que
a través del proceso abreviado se sustancien cuestiones jurídicamente complejas), el
legislador se ha decidido por un trámite menos complejo, con una sola audiencia, en la
que después de la demanda se convoca a las partes para que no sólo concreten sus
pretensiones sino que propongan y practiquen en ese acto toda la prueba de que
pretendan valerse, tras lo cual se produce el dictado de la sentencia. Por esta razón, el
proceso abreviado es el adecuado para tramitar las demandas de cuantía no superior a
50.000 Lempiras, siempre que por la materia no sea adecuado el proceso ordinario. Pero
dentro de este procedimiento abreviado se regulan también algunas especialidades
procesales, que responden, no sólo a la simplicidad de la pretensión, sino también y
sobre todo a la urgencia en la resolución: el desahucio, las pretensiones posesorias, las
relativas a las calificaciones registrales, las rectificaciones de hechos, los
arrendamientos financieros y ventas de bienes a plazos, los procesos de propiedad
horizontal, la prescripción adquisitiva y deslinde y tránsito, son todas pretensiones que
responden a esa finalidad. También a este propósito obedece la opción legislativa
respecto de los procesos no dispositivos, porque los intereses en conflicto y la propia
naturaleza de las pretensiones, aquéllas que afectan a la capacidad jurídica de la
persona, las relaciones familiares y los alimentos, exigen una tramitación ágil, que lleve
con prontitud a una decisión fundada en Derecho. Se tramitan todos ellos por las normas
del proceso abreviado, logrando así, por otra parte, atraer para sí todos los procesos que
estaban fuera del Código de Procedimientos Comunes, en pos del ya indicado propósito
de simplificación de los procedimientos preexistentes.
EL ESQUEMA PROCESAL. El esquema del proceso abreviado es, evidentemente, menos
complejo que el del proceso ordinario, aligerándose trámites que, sin renunciar a una
adecuada exposición de lo que las partes pretenden y a una fase probatoria completa, permita
llegar cuanto antes a una sentencia que decida responsablemente. (El esquema se expondrá
en clase pormenorizadamente y se entregará a los alumnos en formato papel.)
a) Fase escrita de demanda. Aunque el proceso abreviado se inspira también en el principio
procedimental de la oralidad, hemos de recordar que el nuevo proceso civil es
predominantemente oral: la máxima plasmación de este matiz, lógica si se quiere
garantizar un adecuado conocimiento de lo que la parte pretende, es la previsión de que
el proceso abreviado, como el ordinario, comience por un escrito de demanda. El
artículo 583 regula este escrito:
“1. El proceso abreviado comenzará mediante un escrito de demanda, debidamente
fechado y firmado, en el que se hará constar: 1º) El órgano jurisdiccional ante quien se
presenta.
2º) Los datos que sean necesarios para la identificación del demandante y del
demandado. También se identificarán a cualesquiera otros interesados que deban ser
llamados al proceso. En ambos casos se precisarán los correspondientes domicilios a
efectos de notificaciones.
3º) La identificación, en su caso, del profesional del derecho que defienda y represente
al demandante. En este caso las notificaciones se realizarán en el domicilio que éstos
señalen.
4º) La descripción suficiente de los hechos en los que se base la petición.
5º) La petición de tutela.
2. En este procedimiento el demandante no estará obligado a fundamentar jurídicamente
la demanda.
3. En el escrito de demanda se ofrecerán o se harán constar todas las pruebas que
pretenda utilizar el demandante cuya práctica pudiera determinar la suspensión de la
audiencia. En caso de que las admita el juez, dichas pruebas se practicarán antes de la
audiencia en la forma establecida por este Código.
4. A la demanda se acompañarán los documentos procesales y materiales que sean
necesarios para justificar su contenido.”
Existen pretensiones, no obstante, para las que este escrito pudiera incluso ser excesivo,
pues precisan de aún menos formalidad. Para estos supuestos, y tal y como ocurre en
otros ordenamiento jurídicos (vgr. el español), el artículo 584 del nuevo CPC prevé la
posibilidad de que la demanda, y en su caso la contestación, se articulen mediante
formularios impresos y normalizados por la Corte Suprema de Justicia: se trata de los
litigios que deban seguirse por los trámites del proceso abreviado, cuando la pretensión
no supere los 10.000 lempiras (en un texto anterior, la cifra se quedaba en 5.000
lempiras). Evidentemente, el precepto no se pronuncia en términos imperativos, sino
facultativos, por lo que también en estos casos de cuantía ínfima puede seguirse el
modelo general y presentar una demanda completa según el artículo 583, si a la parte
interesa formalizarla de esta forma y los gastos consiguientes no le suponen un
argumento en contra. En todo caso, recordemos que en este caso no es obligatoria la
representación y defensa por profesional del derecho, aunque sólo para la primera
instancia del abreviado, y teniendo presente que si en estos juicios una de las partes está
defendida y representada por profesional del derecho