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La Influencia de Barranca Yaco en Rosas

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CAPÍTULO XIII

LA ÉPOCA DE TOMÁS BRIZUELA

1. Barranca Yaco

Horacio Videla señala con acierto que dos crímenes p0


líticos favorecieron el ascenso de Rosas. El fusilamiento de
Dorrego le aseguróel camino a la suma del poder público en
la provincia de Buenos Aires. Barranca Yaco, después de
Navarro, enderezaba directamente a la dictadura en el ám
bito nacional. Este juicio sobre el usufructo político del ase
sinato de Quiroga, es compartidopor Félix Luna cuando di

ce en la biografia del caudillo, refiriéndose a esa dramáica


circunstancia: "Indudablemente, en este momento de la vida
política del país, para Rosas mejor Quiroga era un Quiroga
el
muerto. Cuando llega la noticia del crimen a Buenos Aires,
Rosas acepta ser gobernador por 2 vez, se hace conceder
la suma del poder público y promete tremendas venganzas
contra los unitarios". Por añadidura, su arrogamiento de las
facultades judiciales en el proceso a los ejecutores y cóm
plices del crimen de Barranca Yaco, lo convirtieron fáctica
mente en el superior tribunal de alzada de la Confederación
Argentina.
Este comportamiento debe ser comprendido en función
del contexto político nacional, Después de Barranca Yaco se
produce un vacío de poder en el interior. En las provincias
del Noroeste y Cuyo ninguna figura tenía la dimensión sufi
ciente como para asumir la égida vacante dejada por Juan

319
estaban comprometi
Fucundo. En Córdoba, su autoridades
de parcialidad en favor de los Rey
vius o eran sospechosas desca
aprovechada por Rosas para
nafé, situación que será gober
liticar la elección de
Pedro Nolasco Rodríguez como
de su confianza, Manuel Que
nador e imponer a un hombre
mediterránea, llave
bracho" López. La estratégica provincia de la órbita de
de todas las rutas al interior, fue sustraída
quedó reducido a su pro
influencia de Estanislao López, Éste
por haber intentado asumir
vincia y con su influencia mellada
la defensa de los Rey
inicialmnente una causa indefendible:
del crimen;
nafé. Todus sabían que éstos eran responsables
la benevolencia cóm
incluso Iofaltaron voces que insinuaban
piice del propio López -por
su notoria enemmistad con Qui
roga-0 al menos de su influyente ministro Domingo Cullen.
La naturaleza del proceso desencadenado por Barranca
Yaco había disipado la posibilidad de posiciones moderadas
y eonciliadoras, afianzando los partidismos extremos. O seera
federal o se era unitario. No cabían al parecer términos
medivs. Rosas advirió esto mejor que nadie y fomentó la
antinorni. Era la ocasión propicia para uniformar las acti
tudes, que no súlo debian manifestarse en la adhesiún a su
política, Siuu también ei ei estilo administrativo y aun en la
moia. Una fórmula eficaz para disciplinar a los gobiernos
provinciales y a lus simyies particulares fue generalizar el
uso de la divisa federal, el cintillo punzó, y la repetición canó
nica en la correspondencia oficial de la fórmula “Viva la
Santa Federaciún - Mueran los salvajes unitarios". Hay prue
vas abundantes al respeco. En lo que atañe a La Rioja cono
cemos la carta de Rosas, al gobernador Hipólito Tello, quien
le había escrito felicitándolo por haber
asumido el gobierno de
Bdenos Aires. CI doeunento tiene fecha 30 de mayo de 1835
y en ella Rusas recomienàa al riojano la necesidad de
gene
ralizur el usu de la divisa federal
"porque está probado
-afirnii- qüe tiene una virtud prodigiosa en favor de
la
cuusa Naciviul de la Federación".
Honbre hinucioSU, escrupuluso cuidador de las formas,
no consentirá que nadie se aparte de
los usos por él prescrip
tos o acUsejuos. En otra ocasión, el propio Urquiza serå
destinatario de una amonestación,
do el eItrerriao era general
A mediados de 1847, cuan
en jefe del ejército de opera
ciones contra loS unitarios,
Rosas le llamó la atención por
320
omitir en un documento el sustantivo "unitarios'" y utilizar
solamente el epíteto “salvajes" para referirse a ellos. Le recor
daba con ese motivo las instrucciones impartidas en la circu
lar del 22 de mayo de 1845. A esa altura del proceso los go
biernos provinciales ya habían sido domadospor el gobernador
de Buenos Aires y encargado de las Relaciones Exteriores. El
mandatario se había convertido en mandante de las provincias.
Tanto es así que el gobierno riojano, al acusar recibo de la
comunicación hecha por Felipe Arana, aplaudió la medida
expresando que ella estaba "...en todo conforme al espíritu
que domina a los gobiernos de la Confederación".
Esa férrea conducción del Encargado de las Relaciones
Exteriores cuyos poderes efectivos eran mucho mayores que
los de un jefe de Estado organizado bajo el sistema federa
tivo, dio sus frutos de disciplinar a los gobiernos provin
ciales bajó la égida de Buenos Aires. Ninguno hablaba ya de
Constitución sino de Federación. Pero aun así, no logró del
todo ahogar la rebeldía de los hombres del interior. No ha
blamos de los unitarios, sus enemigos sempiternos, sino de
hombres que durante la hegemonía de Quiroga habían acre
ditado largamente su fidelidad al sistema federal.
Recién dijimos que después de Barranca Yaco se pro
dujo un vacío de poder en el interior. Ninguno de los gober
nadores o dirigentes políticos tenía el poder militar y la in
fluencia de Quiroga. Su trágica desaparición hizo que su
poder fuerte, incontestable, sufriera un proceso de fragmen
tación. Hubo sin embargo intentos parciales de asumir la
herencia vacante. En el Norte, el plan más notorio de crear
una hegemonía regional fue ejecutado por Alejandro Heredia.
La invasión de Salta con fuerza armaday la destitución del
gobernador Cornejo marzo de 1836- acusado de compli
cidad en la invasión que Javier López halbía perpetrado desde
Bolivia, le dieron el manejo de la vecina provincia. Para que
no hubiera dudas al respecto sentóen el sillón de gobernador
a su hermano Felipe Heredia. Las ambiciones del tucumano
se extendieron a Catamarca. Desde 1835 hasta 1838, año de
su muerte, Heredia se constituyó en el "protector" y árbitro
de su destino político. Impone y derroca gobernadores y
también quita a Catamarca una amplia franja territorial,
que abarca casi todos los departamentos del oeste.
Mediante presiones políticas o la intervención armada
321
provocó la de Manuel Navarro, Mauricio Herrera y
caida
Juan Nicolás Gómez, cuya elección había sido propiciada por
el propio Heredia. Los pretextos fueron simples: esos hom
bres pertenecían a la "malvada secta unitaria" y en Cata
marca debía establecerse un gobierno federal de toda con
fianza. Y como no pudo decir lo mismo de Gómez, hechura
suya, le atribuyóhaberse dejado alucinar por ese círculo
abominable". Así lo denuncióa Rosas el 6 de noviembre de
1835. Al respecto dice un historiador catamarqueño: "ninguno
de estos hombres eran nitarios ni menos abominables. Eran
federales bien templados.. ."Algunos, como Manuel Navarro,
tuvieron uego oportunidad de ratificar esa filiación cuando
gobernó Catamarca desde 1846 a 1852,
Así fue como Alejandro Heredia constituyó un protec
torado que comprendía las provincias de Salta, Jujuy, Tucu
mán y Catamarca. En Santiago, su gobernador Ibarra nunca
se dejó tentar por planes tan ambiciosos y así pudo durar
hasta su muerte acaecida en 1851.
Pero aquí nos interesa especialmente examinar lo que
sucedió en La Rioja, provincia natal de Juan
Facundo. Allí
ocurrirán profundos trastornos después de su
muerte, pese a
los testimonios de la fe política federal que
bían
fehacientes
dadosus dirigentes y su pueblo. Las
ha
desavenencias y
conflictos no tardarían en producirse,
por motivos que ha
bremos de examinar oportunamente.
Cuando se produjo el asesinato de Quiroga,
la provincia, Hipólito Tello,
gobernaba
hombre acaudalado, de prestigio
político y
social en la Costa Baja de los
Llanos. Por circuns
tancias que no hemos podido
esclarecer, Tello no pudo con
ciuir su mandato de dos años
para el que no había sido ele
gido 26 de julio de 18384. Fue
el
reemplazado por el coronel
Fernando Villafañe, figura sin
relieve para las funciones
gubernativas. En ese momento se
produjo la invasión de
Martin Yanzón gobernador de
San Juan, quien estaba enten
dido con jefes lanistas
descontentos como Ángel Vicente
Peñaloza y Lucas Llanos.
Según Horacio Videla, el
Yanzón, hombre de la coronel
confianza de Quiroga y
auspicio, quiso adueñarse elegido con su
del cetro vacante
hicera Tomás antes que lo
Brizuela. Dicha invasión,
últimos días
llevada
de 1835 constituye, según
a cabo en los
el juicio del referido
historiador "unode los capítulos más
inexplicablesy absurdos
322
de la historia provincial". Es
cierto que había
antigua data conno los diferencias de
fuertes derechos de
Rioja cobraba a los tránsito que La
pero esos motivos eran comerciantes y ganaderos
sanjuaninos,
guerra. Así las cosas, la insuficentes para desencadenar una
única explicación posible
pósito de Yanzón de fue el pro
ensanchar su órbita de
apoderarse del importante influencia y de
al Ejército de armamento que había pertenecido
Auxiliares de los Andes.
ayudar a la mejor A
este respecto,
comprensión del hecho la carta de puede
Molina, gobernador de Pedro
Mendoza, a su colega puntano
Gregorio Calderón: “SiYanzón JosÝ
usted seguro que triunfa sobre La Rioja
invade nuestras provincias y esté
nernos a algún contraste, con para no exp0
tiempo debemos combinar el
plan. Yo escribo al general Rosas
pidiendo armas y muni
ciones y que me mande a Benavídez'".
Pero la tentación de dominar a
los vecinos no fue patri
monio exclusivo de Yanzón. Se ha
mónica de Heredia en el Norte. Porvisto ya la política hege
su parte, el gobernador
riojano Fernando Villafañe, avisado
a tiempo de lo que Yan
zón maquinaba procedió a cubrir la
capital con las fuerzas de
Tomás Brizuela él resolvió invadir
y Catamarca a fin de cum
plir la requisitoria que Heredia
había formulado a Rosas
sobre la necesidad de darle "un
gobierno federal de toda
confianza". Yanzón fue derrotado por Brizuela
bate de Pango en el com
5 de enero de 1836- tuvo y
en Chile. El camino quedó expedito para que que asilarse
el Zarco" se
lanzara sobre San Juan que se hallaba
indefensa. Mejor suerte
que Yanzón tuvo Villafañe, quien
prácticamente sin combatir
ocupó la ciudad del Valle el 31 de diciembre de
1835 y se
hizo elegir gobernador dos días después.

2. Trastornos políticos en La Rioja

La ocupación de San Juan por Brizuela al frente de una


columna de 700 hombres se prolongóhasta fines de marzo.
La caída de Yanzón produjo una crisis política que concluyó
con la elección de Nazario Benavídez "insinuado por Rosas
desde la alta conducción naciona", Los historiadores sanjua
ninos, Carmen Peñaloza de Varese y Héctor D. Arias, con
ceptúan que el año 1835 "marca el fin de la era de los gober

323
de la época de Benavídez'".
nadores quiroganos y la inicinción estabilidad
con Benavídez una necesaria
años y que después de
San Juan obtuvO
muchos
politica que se
prolongaria
en la organización constitu
Caseros le permitió integrarse
por Urquiza.
cional patrocinada
de sanjuanina por Brizuela
la capital
La ocupación fuerte indemni
a pagar a La Rioja una
obligó a los vecinos uniformes,
más de 30 mil pesos en metálico,
zación de guera:
armas y ganado. San Juan con Benavídez,
A diferencia de losucedido en
y orden después del cambio
La Rioja nolograría estabilidad
por Barranca Yaco. Mientras Villafañe se
significado
quedó Brizuela como
politico
ocupaba de tutelar a los catamarqueños, sobre
delegado. Pero su triunfo
general en jefe y gobernador un
tranquilidad. Ha sido casi
los sanjuaninos no le aseguró
después de la muerte de Qui
lugar común decir que Brizuela,
la figura dominante de la polí
roga, quedó afianzado como
del prestigio de su antiguo
tica riojana, por ser el heredero
realizado demuestra que
jefe". La investigación que hemos
ese juicio debe ser tomado con reservas.
Los jefes llanistas
no con
Ángel Vicente Peñaloza, Lucas Llanos e Hipólito Tello
sintieron gustosos ese encumbramiento ni tampoco lo
acep
taron sin lucha.
Durante varios meses los Llanos se sostuvieron en
es

tado de rebeldía frente a Brizuela y la Legislatura


y esto
sumióa la provincia en un profundo trastorno. El 27 de mayo,
Brizuela dirige a Rosas una patética comunicación
donde le
adjunta una ley votada por la Sala que le otorgaba las facul
tades extraordinarias para "hacer la defensa de la capital
riojana y arbitrar todos los medios posibles a la destrucción
de los enemigos". El motivo de la sanción era que en Los
Llanos operaba una respetable fuerza armada con el objeto
de atacar a la ciudad. Brizuela pide el apoyo de Rosas. Le
dice que frente a las azarosas circunstancias que afligían "a
esta desgraciada provincia" la misma estaba al borde de des
aparecer.
Nota de parecido tenor cursa al gobernador de Córdoba,
donde le explica "que los jefes sublevados en el Departamento
de Los Llanos, repiten por tercera vez la horrorosa escena de
sangre y desolación con que tienen manchado el suelo de su
nacimiento".

324
Los hechos prueban que la sucesión política de Quiroga
no tuvo un heredero indiscutido y forzoso.

3. - Gobierno de Juan Antonio Carmona.


El proyecto de nacionalizar la moneda

La parece que pudo normalizarse a comienzos


situación
de junio de 1836 con la elección de Juan Antonio Carmona
como “gobernador supremo de la Provincia". Así rezan los
términos de la ley sancionada por la Legislatura. Hasta ese
momento4 de junio- el poder ejecutivo estuvo acéfalo por
renuncia de Villafañe, motivo que obligó a la Sala a asumirle
transitoriamente. Enseguida Carmona cursó la comunicación
de estilo al gobernador Rosas, donde se manifestaba decidido
a conservar el orden en la provincia y a mantener buenas
relaciones y armonía con todas las de la Confederación.
Durante este gobierno ocurrieron varios hechos que la
crónica debe registrar. En un trato con el encargado de las
Relaciones Exteriores dio satisfacción a una requisitoria del
mismo para la captura del sargento mayor José Mendiolaza,
acusado por el gobernador de San Luis de tramar una conspi
ración para asesinarlo. Rosas. invocóal efecto el art. 7° del
Pacto Federal que obligaba a las provincias adherentes a no
dar asilo a ningún “criminal". En este caso se trataba de una
acusación que no había sido materia de pronunciamiento ju
dicial condenatorio. Pero el Tratado no hacía distingos entre
acusados y sentenciados. Cuando el instrumento fue discu
tido en la Sala de Representantes de Buenos Aires no pros
peró una moción que limitaba a
extradición de personas al
caso de "delitos que persiguen las leyes como calificados".
En el caso de Mendiolaza, la acusación que le hizo el gober
nador puntano, motivó que Pantaleón Argañaraz, jefe del
le ordenara presen
cuerpo que hacía guarnición en San Luis
Mendiolaza desaca
tarse ante el gobernadorde Buenos Aires.
se fugó de la cárcel en
tó la orden, fue capturado en La Rioja,
de Yanzón
medio de la confusión originada por la invasión
nuevamente. Car
y recién el 3 de julio pudoser aprehendido a dis
mona le comunicóa ROsas que lo mandaba arrestado
posición de Argañaraz. go
el
La iniciativa más importante concretada durante
325
v so
fue concebida por Tomás Brizuela
bierno de Carmona provincial. Las gue.
la crisis económica
proponía solucionar recursos productivos
insuficiencia de los
rras quiroganas, la en el
y la decadencia de las labores mineras
agroganaderos difícilla subsis
por falta de capitales, hacían muy
Famatina, dictado
Tentando un remedio salvador
tencia de los riojanos. 4 de julio de
escribe a Carmona
Brizuela
por la necesidad,
es más grato que hallar
1836- explicándole que nada le provincia que tiene el ho
la
...algún medio de engrandecer
(para) aprovecharlo en
nor de mandar de jefe de armas
beneficio de ella".
al gobernador
¿En qué consiste dicha solución? Sugerir
que "se resuelva la va
que presente un proyecto de ley para
riación del tipo de nuestra moneda
y que en un lado de ella
se esculpa el busto de nuestro Héroe Restaurador
de sus leyes
Don Juan Manuel de Rosas con las inscripciones y timbres
que la Honorable Legislatura estime convenientes'".
vincu
Digamos, antes de continuar, que la documentación
por Jorge
lada con esta importante iniciativa fue publicada
N.Ferrari, en 1962. Se trata de los papeles oficiales que su
trámite originó. Más tarde, encontramos en el Archivo Gene
ral de la Nación copias de esa misma documentación a propó
sito de un trabajo que presentamos en el II Congreso del
Federalismo Argentino (La Rioja, 1974). Las referencias allí
contenidas obliteran la verdadera intencionalidad de la ini
ciativa. Sólo transparentan un acto de obsecuencia a
la per
sona de Rosas, propio de la época. Así lo apreciamos inicial
mente. Sin embargo, la publicación por Arnaldo Cunietti
Ferrando de las cartas privadas que Brizuela y Carmona
dirigieron a Rosas con ese motivo, permitió al destacado histo
riador Carlos Segreti hacer la interpretación cabal de ese
homenaje numismático. Con ello quedó demostrado una vez
más el grado mayor de eredibilidad que ofrecen los papeles
privados sohre los documentos oficiales, donde la intención se
muestra hasta donde es políticamente conveniente. Así, pues,
el aporte heurístico de Cunietti Ferrando y su aprovecha
miento historiográfico por Segreti tienen una importancia e
cisiva para dilucidar una cuestión de verdadero interés para
la política nacional durante la época de
Rosas.
Volvamos al punto inicial. La idea de Brizuela fue aco
gida con decisión por Carmona quien inmediatamente le ex

326
presó que acababa de presentar el correspondiente proyecto a
ia Legislatura. "En la nota a la soberanía provincial explica
Segretiel gobernador recuerda loB grandes servici% pres
Lados por Brizuela a la provincia, lo presenta cotns un deci
dido federal... y concluye que, por lo tanto no es posible
desairarle en la iniciativa formulada".
EI 7 de julio, la Legislatura dicta una ley estableciendo
que la moneda se adecuará al proyecto del Ejecutivo, que su
ley será de 11 dineros y su peso (sic) de ocho reales. La
nueva moneda llevaría troquelada en el anverso el busto de
Rosasy a su pie la inscripción de su apellido y en la circuns
ferencia la leyenda Reprüblica Argentina Confederada. En el
reverso se gravaráel escudo de la provincia gran sello
con los trofeos militares, y en la circunsferencia la inscripción
Por la Liga Litoral será feliz.
El5de agosto la variación del tipo de moneda fue exten
dido a la onza de oro, valor de 8 escudos,que se acuñaba en la
Casa de Moneda.Una ley ordenaba que la efigie de Rosasdebe
figurar en la misma, pero modificando las improntas del re
verso: en lugar del escudo provincial se pondrán "Las armas
de la República con la inscripción Provincias del Rio de la
Pluta".
EI12 de setiembre, Carmona escribióa don Juan Manuel
informándole sobre el homenaje en términos altamente lauda
torios para su persona que ahora nos chocan por su desmesu
ra. Hay un tono de servil adulación que puede explicarse en
función de la época y sobre todo, del fin que se perseguía.
Le dice que: "los ciudadanos se agoipan a grupos a la casa
de amonedación a conocer al héroe que por tantos títulos es
acreedor a la eterna gratitud".
Ya entonces se habían acuñado 6 onzas, a título de en
8ayo, pues era preciso conseguir que Rosas diera su apro
bación al homenaje. Con ese objeto el gobierno manda a
Buenos Aires al teniente coronel José Antonio Maurín, quien
le exhibiría el modelo de la nueva moneda. Seguramente
ese mismo
con el propósito de recomendar mnejor el proyecto,
día, Brizuela escribe a Rosas una carta personal. “Explica
allí

los motivos de gratitud que lo indujeron a presentar el pro


yecto al gobernador Carmona. ."Patentiza
que ese home
con "la situa
naje era la única forma de gratitud compatible
327
insinúa la ey
ción mísera" de su provincia,
y seguidamente
alentaban los riojanos cuando
pectativa de retribución que será
le expresa: "Bien conozco que el valor de este documento
influencia en la República
aquel que su aceptación y grande
Brizuela advierte
y relaciones exteriores quiera darle". iniciativa depende
apunta Segreti que la suerte de la
de la aceptación que Rosas le brinde. 'Es decir
-agrega
siel gobernador de Buenos Aires no está de acuerdo no habrá
moneda nacional'". Y esto es así porque, "quien se negaría
a aceptar una moneda donde estuviera troquelada la efigie
del Restaurador de las Leyes ?
Dos días después una carta particular de Carmona a R0
sas se encarga de aclarar más la intencionalidad verdadera
del homenaje. Así le dice: “En esta vez solo se remite la amo
nedación de oro.. Sucesivamente será remitida la que se
haga de plata, quedando este gobierno con la fundada espe
ranza de que le aceptarála persona particular de V. con lo
que creemos adquirirá la aceptación general de toda la Repú
blica Argentina bajode las sólidas bases de la exactitud de su
peso y ley cuya conservación vigilará este gobierno con la se
veridad que corresponde'".
La decisión del gobierno riojano testimoniada con elo
cuencia por la correspondencia oficial y privada, las 6 onzas
de oro que se le mandaron y las explicaciones del comisio
nado especial José Antonio Maurín, causó a Rosas aparente
sorpresa. Sin desairar la demostración, escribió a Carmona
una carta -16 de noviembre concebida en estudiados tér
minos, donde suplicaba encarecidamente se revocara esa san
ción como el testimonio más positivo de la inmerecida gratitud
que se le dispensaba. Con artería y fingimiento decía que esa
demostración lo colocaba en una posición difícil, pues ella con
trariaba "el celo republicano de unos, la suspicacia de otros,
la maledicencia de algunos y las pérfidas
maquinaciones de
los impíos unitarios". Sugería, por último, que se
restable
ciera en el tipo de la moneda los símbolos de la Unión y
Libertad, poniendo en el reverso el sello de la
provincia y ex
presando cuando más en las respectivas inscripciones los
objetos que se ha propuesto en la variación sancionada.
"Como se habráadvertidodice Segreti-Rosas reduce
los deseos' de los riojanos al hecho
del homenaje, pero para
nada hace referencia al problema de fondo, la
aceptación
328
general de la moneda. Es que Rosas ha intuido lo que el mismo
implica en última instancia'".
Suactitud decepciona a los riojanos. No era para menos.
Sin embargo, no se dan por vencidos. Carmona le reitera la
justicia del homenaje debido a los importantes servicios pres
tados por Rosas a la República y elogia la inmediata in fluen
cia que había tenido la Ley de Aduanas en el comercio de las
provincias al recargar los derechos de las mercaderías extran
jeras. Promete elevar la nota de Rosas a la Legislatura para
que esta resuelva en definitiva. Más tarde, en carta privada
le diráque las razones aducidas por Rosas "no nos con
vencen'.
Mucho más expresiva en cuanto al fondo del asunto es la
respuesta de Brizuela. "Toda ella importa una confesión
-conceptúa Segreti–. Afirma que antes de lanzar la idea,
la meditó con cuidado sopesando los pro y los contra, y que
también tuvo presente las razones que le sirven a Rosas para
fundamentar su negativa. "Decidió más mi intento la consi
deración que me lisonjeaba de que con este proyecto nos
acercábamos más y más a una Constitución Nacional.
profundizando esta idea señala que esa voz Constitución des

plegada e iniciada por el señor Rosas tendría la virtud de re


unir a todos los gobiernos de la República sin oposición "su
puesto que es de nuestro sagrado deber hacer los últimos
esfuerzos para constituirnos". Y
en cuanto a que la acepta
ción del homenaje podía alentar las intrigas de los unitarios
-argumento de Rosas cribando 1a ampulosa fraseología,
plena de sutiles implicancias, Brizuela le dice a Rosas: si los
enemigos existen saldrán a la luz para oponerse y esa será
la ocasión de destruirlos.
Brizuela califica de sofistico el argumento de Rosas "que
por recta ilación quiere probar mucho y en la realidad no
prueba cosa alguna..." En su sentir, el qué dirán de los ene
migos no justifica suspender una obra justa y de convenien
cia a la República toda. “Evidentemente concluye Segreti
Brizuela se ha expresado con abierta franqueza; con aquella
que es necesario emplear cuando alguien pretende tirar abajo
proyectos sobre los que descansan la felicidad y el progreso de
un pueblo. Porque así deben sentir los riojanos la negativa
de Rosas".
La Legislatura recibió a través de Carmona la respuesta

329
oficial delRestaurador de las Leyes. El Cuerpo luego de dis
cutir problema, sancionó una ley en los términos siguientes:
el

"Art. 1 Estése en todas sus partes a la sanción del 7 de julio


del fenecido año, en que ordena la variación del tipo de nues
tra moneda". En el art. 2 se disponía que el gobernador manj
festara al Exmo. Señor Restaurador de las Leyes "el íntimo
sentimiento que acompaña a esa Soberana Representación al
no poder complacer su súplica". Suscriben el acta, Francisco
Herrera, presidente y los diputados Francisco Javier de la
Vega, Januario Güiraldes, fray Juan Manuel Cernadas y
Francisco Solano Gómez.

El gobernador Carmona al comunicar a Rosas el voto de


la Legislatura 21 de enero de 1837- le rogaba aceptar "este
obsequio que sostenidamente despliega el pueblo riojano'". Sin
embargo nada podráconmover la decisión de Rosas. Todos
los argumentos que despliega en sus cartas a Carmona y a
Brizuela son en realidad una cortina de humo que esconde su
verdadero pensamiento. Elque no quiere ni moneda nacional
ni tampoco organización constitucional. Pero como estas ideas
no se pueden confiar al papel, no hace alusión ninguna a
temas tan vitales para la existencia de una nación. Se circuns
cribe a reflexionar sobre la inconveniencia del homenaje.
El 19 de junio, estando ya Brizuela de gobernador, la
Legislatura dicta la correspondiente ley derogando la del 5 de
agosto del año anterior y disponiendo que la moneda llevará
en el anverso el gran sello de la provincia con los trofeos
militares y la inscripción República Argentina Confederada.
Al reverso la inscripción Eterno loor al Restaurador Rosas.
"Ese mismo día y mediante una brevísima comunicación, Bri
zuela pone en conocimiento de Rosas la ley sancionada
que
tomaba en cuenta lo aconsejado por el gobernante porteño,
reemplazar su efigie por alguna inscripción alusiva y en el

"
reverso el gran sello de la provincia con los trofeos
militares.
Por qué no el gran sello de la República ?" Se pregunta
Segreti. Evidentemente para que nadie se
equivOcara: la
neda de La Rioja no es una moneda nacional sino mo
provincial.
Pese a estar sostenido por Brizuela,
Carmona no consi
guió destruir el foco de rebelión que tenía
a los Llanos por
epicentros. Le preocupaba la agitación y tenaz
beligerancia de
Lucas Llanos, montonero federal de larga
militancia, en los
entreveros políticos antes y después de Rosas. A
mediados de
330
Rosas de ser "uno de
febrero de 1837, Carmona lo acusó ante
los movimentos conv: sivos
los prineipales cabecillas de todos
a refu
ocurridos en la provincia desde el año 35. "Obligado
giarse transitoriamente en las provincias limítrofes, se despla
zó durante un año entre San Luis, Córdoba y Mendoza
"ma
del
quinando y fraguando decía Carmona- la destrucción

orden y las autoridades constituidas". Según noticias que


obraban en su poder, el montonero Llanos, acompañado de
Ildefonso Arias, llanista también, se dirigía en ese momento
hacia La Rioja. Frente a la amenaza en ciernes, el gobernador
solicitaba a Rosas que influyera antes el gobierno
de San Luis
a fin de que obligara a los rebeldes a permanecer en su terri
torio "hasta que La Rioja se ordene y asegure su tranqui
lidad".

Esta confesión de debilidad indica que Carmona no era


el hombre capaz de asegurar a La Rioja
siquiera su orden in
terior. Elpoder efectivo estaba en manos de Tomás Brizuela,
comandante de las fuerzas provinciales. No es de extrañar,
durante
por consiguiente, que Carmona no pudiera sostenerse
determinación
los dos años de su mandato. Sea por propia
o por imposición ajena -es cosa que queda por averiguar
tuvo que presentar la renuncia, lo cual allanó el camino para
la elección de Brizuela por la Legislatura, 26 y 27 de mayo
de 1837. El cambio respondía a la realidad política que se
vivía; los momentos eran difíciles y por eso alelecto se le con
firió el ejercicio de "facultades extraordinarias".
En una postura de dudosa sinceridad, Brizuela mantuvo
a la Legislatura pendiente de excusas y renuncias reiteradas
para no asumir el gobierno. Al final accedió a sacrificar "el
goce de su vida privada", pero no sin antes coronar ese pro
ceso de simulación política pidiéndole a Rosas que empeñara
su influencia para que la Legislatura atendiera su renuncia
o bien para que negara reconocimiento a su elección. Lo
primero podía ser aceptable; lo segundo era indigno de un go
bernador federal, pues significaba crear la circunstancia para
que la autonomía riojana fuera allanada por el mandatario
de la provincia a los fines del manejo de las Relaciones Exte
riores. Pero como a Rosas no le molestaba la presencia de Bri
zuela en el gobierno riojano le contestó "que la legislatura
había manifestado mucho acierto y que confiaba en que se
prestaría a desempeñar el cargo aunque con sacrifiios". A

331
y cooperación. Hay motivos
tal efecto le ofrecía su amistad, oír, La apro.
que esto es lo que Brizuela quería
para pensar
poder nacional.
bación del jefe efectivo del
comprender el proceso de
El episodio resulta útil para
de la "santa causa
formación de la dictadura bajo el régimen
vocación de dicta
de la Federación". Hay hombres que tienen
cuando los responsables de
dores, pero que sólo llegan a serlo
abdican sus deberes
defender las instituciones republicanas
por obsecuencia o por temor.

4. Situación de La Rioja a mediados de 1837

:Cuál era la situación económica y social de La Rioja en


el momento en que Brizuela se hizo cargo del gobierno pro
vincial? La cuestión encierra el mayor interés, tanto para
conocer los estragos de las perturbaciones civiles, cuanto para
confrontar el estado riojano con el de las demás provincias
y especialmente con Buenos Aires. Asimismo. nos permitirá
conocer los sacrificios y contribuciones que La Rioja hizo para
defender el sistema federal y el tributo que luego pagó a sus
disensiones internas después de la muerte de Quiroga.
En el Archivo General de la Nación hemos encontrado
un prolijo informe pasado por Brizuela a Rosas. Lleva fecha
14 de junio de 1837 y tuvo por obieto demostrar que la sacri
ficada provincia se hallaba en la imposibilidad de participar
en la guerra contra Bolivia, si bien su gobierno reconocía el
carácter nacional del conflicto y la obligación que
creaba a
todas las provincias de la Confederación.
Brizuela le recuerda a Rosas que La Rioja venía sir
viendo a la causa de la Federación desde el año
1826. sopor
tando la parte más pesada en las acciones de El Tala,
Rincón,
Tablada, Oncativo y Ciudadela.Esto le había
reportado contri
buciones de todo género, reduciéndola
*a una perfecta conclu
sión de suescasa fortuna". En ella
imperaba una situación de
indigencia estatal y privada que impedían
su marcha decorosa
junto a los demás estados de la
Confederación.
El costo social, económico y
casi financiero de esa guerra
permanente era elevadísimo y está
Mil quinientos hombres habían expresado en cifras.
un millar de habitantes habían muerto en acción de guerra,
emigrado y además, 800 es
332
clavos, brazos útiles para el
trabajo, fueron puestos en liber
tad para scr ineorporados al ejército. Esa
gente en cdad activa incidía disminución de
negativamente en la faz produc
tiva, pues la provincia
vivía del trabajo de la tierra
pequeño laboreo de sus minas. y del
"El soldado decía Brizuela es el
mismo tiempo trabaja para alimentar su vecino que a un
sus derechos". Por consiguiente, familia y defen der
si el campcsino era
por la fuerza, de su trabajo, dejaba sacarto
y la miseria de su familia. Esta como secuela la desgracia
situación del campesino rio
jano mnarca rudo contraste con el alto
ingreso de los peones
de los saladeros bonaerenses que
ganaban "cinco y seis pata
cones diarios'", según el dato registrado
por el historiador
Pérez Amuchástegui.
Además de los soldados muertos, de los emigrados y de
la sustracción de los brazos para el
trabajo, había otras con
tribuciones. En las repetidas campañas del
general Quiroga
perdió en transporte a los distintos escenarios de la
guerra
todas sus muladas mansas de carga y habían sufrido grave
mengua sus recursos de caballadas y hacienda vacuna. En
la campaña de 1831 se habían remitido a Quiroga, 400
ca
ballos y 400 novillos para la División Auxiliares de los Andes.
Pero antes había que computar el estrago de los arreos de
hacienda y otros efectos que hicieron las fuerzas unitarias
de Lamadrid cuando después de Oncativo ocuparon la pro
vincia.

Brizuela detallaba el aporte de armamento y vestuario


para el ejército federal que venció en La Ciudadela: 300 fu
siles, 3
200 tercerolas, 200 sables, 6.000 balas y quintales de
pólvora. Si bien la mayor parte del armamento de la División
Auxiliares de los Andes quedó luego en La Rioja, ese mate
rial se perdió durante la guerra que se desató en la provincia
después de la muerte de Quiroga. El conflicto mantuvo a todos
los habitantes sobre las armas durante un año, consumiendo
los últimos recursoOs del vecindario y del tesoro provincial,
$17.000 en metálico que había emitido la Casa de Moneda.
¿Qué destino corrióla indemnización cobrada a San Juan
por la invasión de Yanzón? El depositario de esos fondos,
don Jacinto Rincón, ex gobernador y secretario de Brizuela
se había fugado a Catamarca llevándose la suma de $ 25.000.
Su trágica muerte ocurrida en Miraflores (Catamarca)

333
-30, VI 1836- cuando era conducido prisionero a su Drm
vincia impidió que se conociera el destino de esos fondos.
Gente muerta en la guerra, migración, decaimiento de la
produeeión agricola y minera, ruina de la ganadería, indi.
gencia del tesoro provincial, calamidades naturales como
Dlagas de langosta y tormentas de piedra diseñan un pano
rama lastimero y casi apocalíptico. Esto había acentuado el
éxodo de lhabitantes a Córdoba y San Juan, señalaba Brizuela,
y los que quedaban necesitaban del trabajo diario para sub
sistir.

En la administración "dess de gobernador hasta el úl.


el

timo empleado'" todos estaban impagos por no alcanzar si


quiera para ello los ingresos del erario.
Todo esto daba motivo a Brizuela para hacer una con
fesión paladina: En la guerra contra Bolivia "la provincia
de mi mando no puede prestar más auxilios que esperar al
enemigo en su casa". No obstante prometía mandar a He
redia 200 caballos y 500 pesos "último sacrificio" con que
ella podrá concurrir. Finalmente pedía a Rosas hiciera saber
al general de esa guerra que en lo sucesivo no contará más
que con la “cooperación moral" de La Rioja.
Esta relación sugiere la necesidad de confrontar el es
tado económico y financiero de La Rioja con los de Buenos
Aires y otras provincias del interior. Veamos. En 1834, la
tesorería porteña tuvo ingresos por valor de $ 4.857.086 de
cuyo importe el 63,5 correspondían a derechos de aduana.
Pero tres años después, en 1837, cuando Brizuela confesaba
la miseria de su provincia, Buenos Aires obtuvo por de
rechos de aduana únicamente más de 9 millones de pesos
(S 9.136.877). Los números son elocuentes para apreciar el
tremendo desnivel financiero entre Buenos Aires y el inte
rior. Córdoba, la segunda provincia más importante del país,
recaudó en 1836 por todo concepto $67.692. Tucumán tenía
en esos años un ingreso anual de 22 mil pesos, San Juan,
lograba recaudar apenas $ 10.733, en 1836 y $ 11.188 en el
siguiente ejercicio. Un poco mejor estaban las provincias del
Litoral, cuya producción era similar a la de Buenos Aires.
Los ingresos de Corrientes fueron en 1836 de $ 133.608 y ex
perimentaron un ligero repunte al año siguiente.
La situación económica, comercial y financiera de los

334
estados miembros de la Confedernción nos pone frente a la
siguicnte realidnd.

1- La limitacion del comereio exterior al pnerto de


Buenos Ares no podía dar otro resultarlo que el de eubordi
nar los intereses comereiales y financieroN de las provncias
delliforal. y más todavía de las provincins andnas, Noroeste
y Curo. En el tráfico conercial éstas debian oport sr e
dlos
fletes terrestres que prácticamente consiunian la ganancia del
productor.

2 Por sus recursos naturales posición geográfica la


economía de las provincias mediterráneas dependia más de la
preservación de la unidad politica y de la integración econó
mica con las zonas vecinas del Alto Perú y Chile.

3° La situación financiera de las provincias, con exclu


sión de Buenos Aires, fue siempre precaria a partir de 1810.
Alrespecto señala Miron Burgin: "Lo que hizo la revolución
de 1810 fue transformar el ambiente políticoy geográfico que
produjo el progreso y desarrollo de la economía del interior;
enlazó la economía del país con los mercados de ultramar
al mismo tiempo que separaba el interior de zonas de las que
era parte integrante en la época colonial".
El problema se agravó por el tremendo desgaste que so
portaron las provincias de Cuyo y del Noroeste durante la
guerra de la emancipación, primero, y después durante las
guerras civiles de unitarios y federales. Esto condujo a un
progresivo empobrecimiento de las provincias interiores, cuyo
caso más dramático lo patentiza La Rioja, la más perjudicada
por las cargas de la guerra civil desde 1826 hasta 1831.

4°- La peculiaridad del federalismo porteño consistía en


que Buenos Aires podía gozar de su autonomía politica y eco
nómica gracias al régimen de puerto único y al monopolio de
la aduana.Si a ésto se agregaba el manejo de la politica exte
rior ello le daba un predominio incontrastable sobre los
demás estados de la Confederación. Politica y económica
mente, Buenos Aires estaba a mucha distancia de sus provin
cias hermanas. En tales condiciones el federalismo sólo existió
para Buenos Aires, sobre todo desde que Rosas asumió el go

335
y manejo de las relaciones
obtuvo el
bierno de la provincia
al proyecto consti
exteriores. Ello cxplica su fastidio frente
nacionales, con el pretexto
tucional tendiente a crear poderes
sofocaban
de que la cantilena de "Congreso" y "Constitución"
"ol grito de Federación".
interior
La vigencia del federalismo político fue para el
una realidad mientras se sostuviera la presencia de Quiroga
Y aco, el
en el escenario nacional. Después de Barranca fede

ralismo siquiera político se tornó ilusorio.

5°Las circunstancias económicas y políticas referidas


hacian irrealizable en los hechos el plan político sustentado
por Rosas, en elsentido de que las provincias primero debían
organizarse internamente para recién encarar la reunión del
Congreso Nacional Constituyente. Provincias empobrecidas,
exitadas constantemente a la lucha armada por motivos na
cionales o locales eran provincias anarquizadas, en las cuales
se manifestaban periódicamente fermentos de rebeldía fruto
de la injusticia. Es verdad que hubo provincias que disfruta
ron de una paz relativa, de cierta estabilidad asociada a la ac
tuación de gobernadores fuertes y hábiles o incondicionales
pero obligados siempre a pactar con Rosas bajo ciertas bases
de dignidad o simplemente sin condiciones. Alejandro Here
dia y Nazario Benavídez, personifican el tipo de goberna
dores fuertes, Ibarra, exhibe su habilidad, Manuel
López e
Hipólito Tello, son los incondicionales. En Santa Fe, produ
cida la muerte de Estanislao López, se
produjo una situación
bien ilustrativa acerca del
significado del federalismo rosista.
La Legislatura eligió a Cullen pero fue
desconocido por don
Juan Manuel y volteado luego por
una revolución. Asilado
junto a su compadre Felipe Ibarra,
este no yaciló en entre
garlo a Rosas cuando se lo exigió
terminó en el patíbulo. imperativamente. YCullen

5.- EI federalismo
anti-rosista en La Rioja
En LaRioja siempre hubo
deral anti rosista. expresiones de rebeldía fe
Loprueba su participación
del Norte, donde si en la Coalición
bien hubo cerebros y
también intervinieron generales unitarios,
caudillos y soldados de
incuestionable
336
filiación federal cuyo cjenplo más representativo fue
Ángel
I'icente l'enaloza. I'ara comprender sustantivamente esos
le
vantanientos contra Rosas sería equivocado querer aplicar
la antinomia simplista de unitarismo-federalismo. En el caso
de La ioja hubo un federalismo definidamente anti rosista
concretado en hechos y en ideas. Algunos autores hablan de
"federalismo mediterráneo'", otros de "federalismo ortodoxo"
o "provincialista". Por las circunstancias que antes hemos
explicado nosotros preferimos llamarlo federalismo a secas,
auténtico.
A finesde 1842, cuando El Chacho sostenía su valerosa
campaña contra Rosas produjo un documento muy revelador
acerca de sus ideas y sentimientos. Escribió a Lucas Llanos,
su "antiguo amigo y compañero"; "Mi objeto no es chocar
directamente con Ud. ni ningún otro jefe de la Provincia sino
sacudir el yugo del tirano y buscar lo más interesante a todo
el género humano cual es la libertad de los pueblos que gi

men bajo las crueles garras de un déspota, que quitándonos


nuestra libertad quiere hacernos sus tributarios y que sacri
ficamos nuestras vidas sólo para su fin particular". Con ese
objeto le aconsejaba a Llanos tratemos de unirnos todos en
masa que de este modo infundiremos respeto a nuestros sa
grados derechos y tendremos días más felices que los que pro
meten las máximas del tirano.
Su legítima rebeldía contra el poder de Buenos Aires ex
presa el sentir de un honmbre auténtico, provinciano de ley
que siempre se resistió a que las provincias fueran domadas
por el poder central. Su campañade 1842-43 y sus reiterados
intentos de 1844 y 1845 así lo demuestran. Pero su rebeldía
quijotesca significaba remar contra una corriente muy pode
rosa. Rosas ya había conseguido generalizado acatamiento de
los gobiernos andinos. Benavídez, Tello, Nieva y Castilla y
Gutiérrez cerraron filas contra él, que había cruzado la cordi
llera sin dinero, con pocos hombres y mal pertrechados. Sin
embargo su causa ganó la adhesión popular y de no haber sido
la intervención decisiva de Benavídez la revolución habría
exigido el peso del poder porteño.
Hay quienes sostienen, sin mayor análisis. que ElChacho
esa vez fue unitario o que se había extraviado, mal aconsejado,
del camino del federalismo. Decir esas cosas es no conocer
la sustancia del personaje. Los motivos del Chacho fueron

337
bajo Rosas de la misma raíz federal que después de
Pavón
contra Mitre y los coroneles que impusieron el régimen libera
7
en las provincias. El de junio de 1863, Peñaloza escribió
Urguiza un documento que debe ser confrontado con la car
a Lucas Llanos de 1842. Allí le decía que "atendiendo la

quejas y los intereses de estos pobres pueblos, me he


a la cabeza del movimiento de libertad igual al que V.puestohiz
el 1 de mayo en esa heroica provincia contra la tiranía da
Rosas. Si V. estuviese en estos pueblos vería cuanto han su.
frido y cuanto los han asesinado y vería también que este
movimiento es contra otra tiranía peor que la de Rosas'",
Elnoble llanista no encontróen Urquiza "al
mismo hom.
bre del 1 de mayo". El entrerriano no sólo no contestó sus
cartas; ni siquiera las abrióy se las pasó a
Mitre para demos
trar que él no estaba comprometido con la
revuelta chachista.
Su sacrificio militar y su heroica muerte no
tuvieron eficacia
desde el punto de vista político. Las
domadas desde hacía rato. Sólo La provincias ya estaban
Rioja, con el apoyo de los
"rusos" de Córdoba y los paisanos de
San Luis, San Juan y
Catamarca, se mantenía como último reducto
contra el exclu
sivismo portuario.
Como en Ángel Vicente Peñaloza dio en 1863 un
1842,
ejemplo moral de fidelidad a sus
convicciones federales. Luchó
sin odios personales, sin
apetitos de poder, sin
cartaginesas
preocupaciones, con una singular
y acción, sin dejarse enredar en coherencia de pensamiento
la trampa de rótulos
aparentemente distintos pero de políticos
el interior. La idénticas consecuencias para
dependencia y el sometimiento a
de Buenos Aires. Ése fue el sentido que los intereses
provincia, bajo la
animó la lucha de su
1831. Peñaloza era
conducción de Quiroga, desde 1826 hasta
los motivos de
entonces un simple
esa lucha y había visto oficial pero recordaba
el sufrimiento
pueblos interiores. de los
El procesoque se incubó bajo Rosas
tucionalmente bajo Mitre tuvo y se afianzó insti
mos en orden a la los efectos que todos
política interior. conoce
voluntad explícita e Eran la negación de una
implícita de las
desde Cepeda y la provincias manifestada
caída del
régimen directorial.

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