Abordaje de Las Heridas Crónicas Desde Una Perspectiva Enfermera
Abordaje de Las Heridas Crónicas Desde Una Perspectiva Enfermera
Figura 1. Proceso de cicatrización normal de una herida. MEC: Matriz extracelular; MPM: Metaloproteinasas de la matriz; TIMP: Inhibidor tisular
de metaloproteinasas. Fuente: Lawrence FP, Farley MS. The Wound Care Centre and Limb Salvage. En: Moore’s Vascular and Endovascular Surgery:
A Comprehensive Review. Elsevier. 2019;9:943-55).
5
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
rida: Los borden adquieren un aspecto más rosáceo y la le- VALORACIÓN DE LA HERIDA
sión está en el mismo nivel que la piel sana de alrededor.
Para hacer una adecuada valoración de la herida, la ex-
ploración y la anamnesis deben centrarse tanto en la
Remodelación propia herida como en el paciente de forma integral. En
los siguientes párrafos se detallan los elementos a tener
Es la etapa más larga, ya que puede llegar a prolongarse
en cuenta para una correcta evaluación. Por un lado, des-
hasta los dos años. Durante ese tiempo, la lesión disminuye
cribiremos los aspectos locales que permiten identificar
su grosor, se reduce el eritema y adquiere un aspecto más
de forma completa una herida. Por otro, explicaremos los
homogéneo. En esta fase, los capilares que se habían for-
factores inherentes al paciente que deben evaluarse para
mado mediante la angiogénesis pierden su función y son
obtener una visión holística de la persona.
eliminados por los macrófagos mientras que las fibras de
colágeno se van reorganizando y se crean otras nuevas8,9. Para describir una herida deben utilizarse unos criterios
unificados. Esto facilita la comunicación entre los profe-
Factores que influyen en la cicatrización sionales y permite realizar una adecuada valoración de
la evolución. Como profesionales, las características que
Durante este proceso, existen multitud de factores que pue- identifiquemos debemos registrarlas de forma periódica,
den influir en alguna de las fases previamente mencionadas incluso con mediciones y fotografías, para poder hacer un
(Ver Tabla 1)2,10,11. correcto seguimiento. También, se pueden utilizar estu-
dios diagnósticos para completar la valoración como cul-
Tabla 1. Elementos que contribuyen a la cicatrización de las heridas. tivos o pruebas radiológicas2.
Fuente: Elaboración propia.
A continuación, se describen más detalladamente los cri-
FACTOR DE terios a tener en cuenta para una correcta valoración de la
CARACTERÍSTICA herida a nivel local:
RIESGO
Existe menor capacidad de reproducción • Localización de la lesión: Zona anatómica en la que se
Edad avanzada celular y disminución de las fibras de
encuentra.
colágeno, retrasando la cicatrización.
Alteraciones del aparato locomotor, • Etiología: Identificar adecuadamente la causa permite
Enfermedades alteraciones cardio-respiratorias, etc. determinar correctamente el tratamiento y medidas a
concomitantes pueden disminuir el aporte de oxígeno y utilizar. Dentro de las posibles causas podemos encon-
aumentar el riesgo de infección. trar varias opciones:
Hipoproteinemia, hipovitaminosis, obesidad
Alteraciones o extrema delgadez, deshidratación, etc. ū Arterial: Son causadas por un aporte sanguíneo insu-
nutricionales pueden disminuir la formación de nuevos ficiente por problemas en el sistema arterial.
tejidos.
ū Venosa: Son causadas por problemas en el sistema
Citotóxicos, inmunosupresores, corticoides,
venoso.
antiinflamatorios no esteroideos,
Fármacos antiagregante, vasoactivos pueden
ū Neuropática: El sistema nervioso falla, bien a nivel
disminuir la capacidad de reproducción
central o periférico y se pierde o disminuye la percep-
tisular.
ción de dolor y sensibilidad. Sin típicas en pacientes
Exposición de la Incontinencia, sudoración, drenajes, entre con neuropatía diabética.
humedad otros.
movilidad del Grado de dependencia y exposición a ū Por presión: Son provocadas por presión o fricción o
paciente presiones. bien una combinación de éstas.
Hábitos tóxicos Tabaco, alcohol, otros. Estas cuatro primeras, son en las que vamos a centrarnos
en este trabajo, ya que son las más frecuentes. No obs-
tante, existen otras causas que pueden llegar a provocar
Además de la influencia de los factores de riesgo previamen- heridas crónicas como son: Origen tumoral (provocadas
te mencionados, diversos estudios, han intentado estable- por un tumor), origen mixto (aquellas que tienen múlti-
cer en qué fases es más probable que las lesiones fracasen ples causas), causa iatrogénica (provocadas por material
para conocer cómo prevenir y tratar este tipo de heridas. empleado para el tratamiento de otra patología no rela-
Varios han mostrado que las lesiones crónicas se estancan cionada con la lesión, Ej. Sonda nasogástrica). También
en la fase inflamatoria, en la que con frecuencia aumenta existe un pequeño número de lesiones cuya causa no se
la cantidad del exudado por una infección, colonización in- ha conseguido determinar, son aquellas que se clasifican
tensa o por reacción al aumento de tejido necrótico en el como sin filiar.14
lecho de la herida, por lo que, como profesionales, es im-
portante valorar la cantidad y características del exudado • Clasificación-Estadiaje: Existe una relación directa en-
producido en las heridas crónicas ya que puede dificultar tre profundidad y tiempo de evolución.
gravemente e incluso revertir el proceso de cicatrización. • Dimensiones y profundidad: Se mide mediante la lon-
También puede deberse a un remodelado defectuoso de la gitud por la anchura. Hay que valorar también la exis-
matriz extracelular y un fracaso de la epitelización12,13. tencia de tunelizaciones, excavaciones y trayectos fistu-
losos para prevenir procesos infecciosos. La profundidad dades autoinmunes hasta algunos medicamentos como
determina si estructuras como tendón o hueso están im- los corticosteroides sistémicos, inmunosupresores y anti-
plicadas, lo que condicionaría el tratamiento, reduciendo inflamatorios no esteroideos que también interfieren con
la probabilidad de cicatrización y aumentando el riesgo la cicatrización de las heridas.
de infección, si no se elimina el tejido profundo. Existen
sistemas de clasificación frecuentemente utilizados en Además, hay que tener en cuenta otros elementos que in-
algunas heridas, como el sistema Wagner en las heridas fluyen en la evolución de la herida y en el paciente como
diabéticas de la extremidad inferior, que clasifica la pro- el dolor, el estado nutricional, su estado psicosocial y la
fundidad desde afectación superficial hasta un nivel pro- calidad de vida. En los siguientes párrafos, se describen
fundo, con afectación de tendón y hueso2. más detalladamente estos aspectos para poder realizar
correctamente los cuidados en los pacientes.
• Estado de la piel perilesional: La piel perilesional pue-
de estar íntegra o presentar ampollas o vesículas. La piel
puede estar descamada, lacerada, macerada. También se Valoración del dolor
puede presentar prurito o edema. El dolor es una herramienta útil para valorar una herida,
• Exudado: Se trata del fluido que es expulsado del tejido ya que un aumento de éste sugiere un deterioro en la
tisular, que se caracteriza por alto contenido en proteínas progresión y un posible aumento de la carga bacteriana.
y leucocitos. Según su volumen puede clasificarse en: Los profesionales debemos identificar si el dolor existente
leve, moderado o alto. Como profesionales, siempre de- está relacionado con la herida o si se trata de un dolor
bemos observar sus características (cantidad, olor, color y neuropático o dolor irruptivo. Se trata del factor que más
viscosidad) después de haber realizado la limpieza de la influye en la calidad de vida de las personas. Puede pro-
lesión14. vocar alteraciones en el sueño, apetito, estado de ánimo
y en las relaciones interpersonales; además de afectar en
• Tipo de tejido: Tejidos presentes en lecho de la lesión se- las actividades diarias al provocar limitación de la movili-
gún la fase en la que este: dad.
ū Fase exudativa-inflamatoria: Tejido necrótico negro o Para una correcta evaluación se debe preguntar siempre
escara, tejido necrótico amarillo o esfacelos. si existe dolor y el grado de intensidad de éste. Si exis-
tiera deterioro cognitivo o problemas de comunicación,
ū Fase proliferativa-epitelización: Tejido de granula- se pueden valorar otros aspectos como la frecuencia
ción. cardiaca y respiratoria, expresiones faciales, nivel de des-
orientación; o bien muestras de dolor en la movilización
ū Fase de maduración: Tejido epitelial.
o la adopción de posturas que alivien el dolor. También,
• Signos clínicos de infección local: Hay que valorar si exis- es importante implicar a los familiares y cuidadores para
te inflamación, dolor, olor o presencia de biofilm. Un re- obtener la mayor información posible.
traso en la cicatrización también podría ser una señal de
Existen varias escalas medir el dolor. Éstas se pueden di-
infección.
vidir en instrumentos unidimensionales como la Escala
• Antigüedad de la lesión: Cuanto más tiempo tenga la úl- Visual Analógica (EVA) o en instrumentos multidimensio-
cera, su cicatrización es más difícil, ya que la lesión está nales como el Cuestionario Mcgill (McGill Pain Question-
estancada y el lecho suele estar atrofiado11. naire) (Ver Anexo II). Estos últimos son capaces de valo-
rar las tres dimensiones principales del dolor: sensorial
• Flujo sanguíneo y oxigenación: Para una correcta cica- (Dolor penetrante, lacerante o punzante), afectiva (Dolor
trización de la herida debe existir una adecuada oxigena- sofocante, atemorizante, agotador o cegador) y cognitiva
ción tisular. El oxígeno está disponible unido a la hemog- (Intensidad del dolor)11,15.
lobina y disuelto en el plasma. Si no se palpa un pulso
fácilmente, son esenciales las pruebas de laboratorio y
pruebas complementarias como el Eco-Doppler, el Índice Valoración nutricional
Tobillo-Brazo (ITB), la plestimografía, la Presión Transcutá-
Se debe evaluar el estado nutricional del paciente. Un es-
nea de Oxígeno (TcPO2) y la perfusión de la piel para de-
tado de malnutrición es un trastorno corporal producido
terminar la adecuación del suministro sanguíneo. Cuan-
por un desequilibrio entre el aporte de nutrientes y las ne-
do existe un aflujo sanguíneo o una presión de perfusión
cesidades del individuo. La desnutrición se asocia a ma-
inadecuados para la cicatrización, el tratamiento debe
yores tasas de infección, aumento del número de caídas y
dirigirse a aumentar la perfusión mediante la revasculari-
fracturas y estancias hospitalarias más largas, además de
zación2.
un incremento en las tasas de morbilidad y mortalidad. La
pérdida de peso de un 10% ya se asocia a alteraciones en
VALORACIÓN INTEGRAL DEL PACIENTE la cicatrización2,10.
Como profesionales, debemos valorar no sólo el aspecto de Existen varios tipos de desnutrición: Desnutrición calórica
la herida si no a la persona de una forma holística. Se de- o marasmo, proteica o kwashiorkor (Ver Tabla 2) o desnu-
ben identificar aquellos factores que impidan o retrasen el trición mixta. Esta última presenta características clínicas
proceso de cicatrización desde ciertas enfermedades como de los dos tipos de nutrición y es la más frecuente en an-
diabetes, enfermedad renal, cardiaca o hepática y enferme- cianos con pluripatología ante cualquier estrés agudo.
7
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
Tabla 2. Principales características en la desnutrición calórica y depresión…), problemas sociales (soledad, ingresos insu-
proteica. Fuente: Elaboración propia. ficientes, dificultades de transporte, falta de cuidador…)
y problemas de movilidad, de autonomía y comunicación
DESNUTRICIÓN PROTEICA O (alteraciones visuales o sensitivas…)10.
DESNUTRICIÓN CALÓRICA
KWASHIORKOR
Pérdida de peso, masa Puede ganarse peso por Para conocer el estado nutricional del paciente existen
muscular y grasa retención hídrica secundaria diferentes herramientas: valores antropométricos y bio-
químicos, diferentes métodos de encuesta dietética y las
Desarrollo gradual Desarrollo rápido escalas de valoración nutricional. Cualquier déficit nutri-
Causada por reducción cional debe corregirse desde el inicio y mantenerse du-
mantenida de nutrientes y/o Causada por ingesta deficiente rante todo el proceso de cicatrización, evaluando la inges-
mal aprovechamiento de de proteínas ta dietética, incluso la posibilidad de usar suplementos y
éstos. estimulantes del apetito. Se debería reevaluar el estado
Se observan edemas, nutricional de forma periódica para actualizar el plan de
Se observa pelo quebradizo, cuidados. A continuación, se describen los elementos
lesiones cutáneas, vientre
piel fría y seca, sin elasticidad y para realizar una adecuada valoración nutricional2,11.
protuberante, cabellos finos y
con manchas marrones
quebradizos, alopecia
Parámetros antropométricos
Para la medición del pliegue tricipital, se pide a la persona Permite conocer la dieta habitual de la persona. Se pue-
que flexione el brazo no dominante en ángulo recto con la den utilizar métodos prospectivos como el método de
palma de la mano hacia arriba. Se mide la distancia entre la diario en el que se solicita a la persona que registre to-
superficie acromial del omóplato (la protuberancia ósea de dos los alimentos y bebidas ingeridos durante un período
la parte superior del hombro) y la apófisis olecraniana del que puede ir de 1 a 7 días. También existen métodos re-
codo (punta ósea del codo) por la parte de atrás y se mar- trospectivos como el recuerdo de 24 h o de 3 días, si bien
ca el punto medio entre los dos con un lápiz. El pliegue se estos están más influidos por la pérdida de memoria en
toma con los dedos pulgar e índice de la mano izquierda en pacientes ancianos. El recordatorio de 24 h es el método
la marca señalada sobre la región posterior del brazo. Para más utilizado por su sencillez y rapidez10.
la medición, el brazo debería estar relajado y la articulación
del hombro con una leve rotación externa, encontrándose Escala de valoración nutricional
el codo extendido al costado del cuerpo.
Para valorar el riesgo de malnutrición se utilizan las es-
El resultado obtenido permite clasificar a la persona según calas de valoración nutricional, siendo el Mini Nutritional
su estado nutricional. Para mayores de 65 años establece la Assessment (MNA) la más utilizada, ya que permite una rá-
desnutrición en ≥ 6,26 mm en hombres y ≥ 11,28 mm en pida y efectiva valoración. Es un cuestionario que consta
mujeres. de 18 apartados (Ver Anexo III)
9
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
en aislamiento social. Además, tener una herida crónica de estas escalas son: el Nottingham Health Profile (NHP), el
puede repercutir en la autoimagen y sexualidad, por los EuroQol-5 (EQ-5), el Charing Cross Venous Ulcer (CCVUQ) o
vendajes u el olor, provocando que la persona pueda lle- el Cardiff Wound Impact Schedule (CWIS). Estos dos últimos
gar a sentirse excluida al sufrir alteraciones en su imagen son específicos para pacientes con úlceras venosas y lesio-
corporal y autoconcepto, y no cumplir con los estándares nes crónicas, respectivamente15,16,20.
de belleza16. Por otro lado, el apoyo familiar es un elemen-
to esencial para determinar el nivel de satisfacción con
la vida de la persona y aumenta la capacidad para hacer ÚLCERA EN EL PIE DIABÉTICO
frente a la propia enfermedad. Este aspecto positivo debe
tenerse en cuenta en la atención al paciente, ya que la La úlcera del pie diabético es una complicación grave de
persona necesita apoyo, comprensión y afecto15,18. Como la diabetes mellitus definido como: infección, ulceración
profesionales debemos valorar, por tanto, si el paciente o destrucción del tejido profundo del pie asociado con
vive solo, sus capacidades para el autocuidado e identifi- neuropatía y/o arteriopatía periférica de los miembros
car y valorar al cuidador principal. Disponemos de la esca- inferiores en el paciente diabético según El Consenso In-
la Zarit para evaluar el cansancio del cuidador10. Además, ternacional sobre el Pie Diabético en 201521. En España,
debemos ayudar a mejorar los niveles de autoconfianza y la prevalencia de diabetes se sitúa entre el 6 y el 15% de
autoestima19. la población general, incrementándose con la edad22; de
éstas, más del 20% tienen probabilidad de padecer una
• A nivel espiritual/cultural: Cómo percibe la persona su úlcera en el pie. Más de la mitad de estas úlceras se in-
herida y qué expectativas tiene sobre el proceso de cica- fectan, siendo ésta la principal causa de amputación no
trización se relaciona con el nivel de educación y creen- traumática en miembros inferiores. Estas lesiones son
cias del individuo. La religión y la esperanza relacionada más comunes en pacientes con: Diabetes tipo 2, índice de
con una existencia superior puede disminuir la ansiedad masa corporal bajo, edad avanzada, con diabetes de larga
ante la muerte y reforzar el deseo de mejora y la impli- evolución (>10 años), retinopatía, hipertensión arterial y
cación de la persona en el proceso. Como profesionales consumo de tabaco. Por sexo son más frecuentes en hom-
debemos conocer los valores y creencias de nuestros pa- bres23. Existen dos patologías con las que se relacionan el
cientes, así como tenerlos en cuenta dentro del proceso desarrollo de estas lesiones: la neuropatía diabética peri-
de la enfermedad o lesión18. férica y la enfermedad arterial periférica.
Estos aspectos determinan la calidad de vida de la perso- Por un lado, la neuropatía es una complicación frecuen-
na. La Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS) se te de la diabetes causada por una alteración en las fibras
entiende como el valor que asigna la persona a la vida y su nerviosas que provoca atrofia muscular y una distribución
duración, en función de su percepción sobre sus limitacio- inadecuada de la carga que soporta el pie, por lo que
nes (físicas, psicológicas y/o sociales) y de la reducción de cuando el pie se ve sometido a un estrés mecánico conti-
oportunidades por su enfermedad o factores relacionados nuo y repetido, como usar zapatos que no se ajustan bien,
con ésta (tratamiento, secuelas y/o políticas de salud). Este se produce el engrosamiento de la piel en algunas zonas,
concepto y su relación con las heridas crónicas se inició en también conocido como callosidad, que condiciona ma-
2002, en el Congreso del GNEAUPP y European Wound Ma- yor aumento de la carga del pie y deformidad, lo puede
nagement Association (EWMA) donde se abordó como tema ir seguido de hemorragia subcutánea y ulceración de la
principal20. piel.24,25
Existen diferentes escalas para evaluar la CVRS, las cuales Por otro lado, la enfermedad arterial periférica, que reper-
permiten realizar un plan de cuidados individualizado y po- cute en el proceso de cicatrización y aumenta el riesgo de
ner a la persona en el centro de su enfermedad al cuantificar amputación, se puede presentar en la mitad de pacientes
cómo repercuten tanto la enfermedad como los tratamien- con úlcera de pie diabético. La mayoría de las úlceras que
tos con la vivencia y percepción de cada individuo. Algunas encontremos serán una combinación de neuropatía e is-
Tabla 6. Clasificación de las úlceras en el pie diabético según Meggit-Wagner. Fuente: Elaboración propia.
GRADO TIPO DE LESIÓN CARACTERÍSTICAS
0 No hay lesión. Pero es un pie de riesgo Existen deformidades en el pie como en los metatarsos y deformidades
óseas (Ej. Dedos en garra). Los callos pueden estar engrosados.
2 Existe lesión a nivel profundo La lesión afecta a ligamentos, pero sin llegar a tejido óseo. Puede estar
infectada.
3 Lesión más extensa con afectación de teji- Lesión extensa, profunda, con mal olor y absceso (con posible ostermie-
dos más profundos litis).
4 Gangrena localizada y limitada en su ex- Existe necrosis en dedos, talón o planta, delimitándose en una parte lo-
tensión calizada.
5 Gangrena amplia y extensa Afecta a todo el pie afectado con efectos a nivel sistémico.
Tabla 7. Clasificación de úlceras en el pie diabético según la Universidad de Texas. Fuente: Elaboración propia.
ESTADIO 0 I II III
A Lesión epitelizada Lesión a nivel superficial Lesión más profunda que afecta Lesión que llega a hueso o
a tendón o ligamento articulación
quemia, en la que los síntomas, como el dolor, pueden estar • Evaluar el estado vascular: Se deben palpar los pulsos
ausentes debido a las alteraciones en las fibras nerviosas, del pie, valorar si existe dolor en reposo o en la deam-
haciendo más difícil detectarlas24. bulación, claudicación intermitente o entumecimiento.
Se recomienda realizar el Índice Tobillo-Brazo (ITB) para
Existen varias formas de clasificar estas úlceras. Uno de los valorar el flujo periférico en pacientes de 50 años o más
sistemas fue el desarrollado por Wagner, el cual valora la y en aquellos con síntomas de claudicación y/o dismi-
profundidad de la úlcera (Ver Tabla 6). Posteriormente, el nución o ausencia de los pulsos del pie.
grupo de la University of Texas elaboró un sistema de clasi-
ficación alternativo que, además de la profundidad de la úl- • Valorar la pérdida de sensibilidad: Existen dos técni-
cera, tiene en cuenta la presencia o ausencia de infección e cas para su valoración:
isquemia (Ver tabla 7), siendo más utilizado éste último25,26.
ū Percepción de la presión: Con el monofilamento de
Semmes-Weinstein de 10 g. Este test se realiza sobre
¿Cómo valorar el pie en una persona con diabetes? las cabezas de los 1º, 3º y 5º metatarsianos y la su-
perficie plantar del hallux distal. Ha demostrado ser
Las personas con diabetes pueden estar asintomáticas a
un predictor útil de ulceración del pie. La sensibilidad
pesar de la existencia de úlcera o la presencia de enferme-
está presente si la persona responde de forma positi-
dades como neuropatía o enfermedad arterial periférica.
va a dos de las tres aplicaciones.
Como profesionales, cuando valoremos un pie diabético,
debemos realizar una supervisión más estrecha en ciertas ū Percepción de la vibración: Se realiza con el diapasón
zonas del pie que se consideran de mayor riesgo y en las de 128 Hz al aplicarlo en el primer dedo del pie, en la
que se forman úlceras con mayor frecuencia, como las que cara dorsal de la falange distal. El test es positivo si
se pueden ver en la Figura 2.24 contesta correctamente a dos de las tres aplicaciones
y negativo si contesta erróneamente a dos de las tres
Según una de las guías del International Working Group on
aplicaciones.
the Diabetic Foot (IWGDF) publicada en 2019, se debe exa-
minar la extremidad inferior incluyendo lo siguiente: • Realizar examen de la piel y de las estructuras óseas:
• Historia Clínica: Valorar si existe úlcera previa o amputa- Hay que valorar el color y temperatura de la piel, y la
ción de la extremidad inferior, claudicación, enfermedad existencia de callosidades, edema o cualquier otro tipo
renal en fase terminal. Además de tener en cuenta los de anomalía en la piel. Con la persona tanto en bipedes-
conocimientos sobre autocuidados en el pie diabético y tación como en decúbito supino, es preciso examinar
aspectos sociales y económicos. si hay deformidades o anomalías óseas y/o limitaciones
Figura 2. Zonas del pie con alto riesgo de ulceración. Fuente: Schaper CN, Van Netten JJ, Apwlqvist J, Bus AS, Hinchliff JR, Lipsky AB on behalf of
the Intertacional Working Group on the Diabetic Foot (IWGDF). Guía del IWGDF para la prevención y el manejo de la enfermedad de pie diabético.
2019. Disponible en: [Link]
11
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
Tabla 8. Nivel de riesgo del pie diabético, características y frecuencia de revisión según la guía del IWGDF de 2019. Fuente: Elaboración propia.
NIVEL RIESGO CARACTERÍSTICAS FRECUENCIA
2 Moderado Existen ambas patologías o bien solo una de ellas junto con deformi- Cada 3-6 meses
dad en el pie
3 Alto Existe una de las dos patologías y además al menos uno de los si- Cada 1-3 meses
guientes aspectos: amputación de la extremidad, historia previa de
úlcera en el pie o enfermedad renal en fase terminal
de la movilidad. Frecuentemente, se encuentran defor- redistribuye las presiones, pero permiten el apoyo parcial
midades que incrementan la presión plantar como hipe- del pie, para ello existen diferentes herramientas que se
rextensión metatarsofalángica con flexión interfalángica describen a continuación:
(dedos en garra), descenso del arco plantar (artropatía de
Charcot), hiperqueratosis en puntos de presión y deformi- • Yesos de contacto total o bota no extraíble: Se tratan de
dades osteoarticulares. dispositivos que no se pueden retirar y se pueden man-
tener hasta la curación final de la lesión. Precisan revi-
• Comprobar el nivel de higiene de los pies y el calzado: sión semanal para valorar la piel. Son los más recomen-
Hay que observar ciertos aspectos como: corte incorrecto dados.
de las uñas o calcetines sucios. Incluso valorar si los pies
están sin lavar o se apreciara algún tipo de infección por • Férulas extraíbles: Consiguen reducir la presión, limitar
hongos o papilomas. También, es preciso observar si el la propulsión digital en la deambulación y mantener
paciente usa calzado, si éste es apropiado o si realiza mal el tobillo en ángulo de 90 grados. Existen diferentes
ajuste, con el consiguiente riesgo de roce o lesión. formatos según la necesidad del paciente, entre ellas,
encontramos las férulas con suela en balancín. Son la
• Examinar el nivel de movilidad: Hay que tener en cuen- alternativa a los yesos de contacto total.
ta que las limitaciones de la movilidad pueden dificultar
el autocuidado del pie (Ej. Nivel de agudeza visual o pre- • Férulas neumáticas: Son extraíbles, más ligeras y permi-
sencia de obesidad). ten mejor ajuste debido a las cámaras de aire que incor-
poran.
Tras realizar la exploración del pie, es importante determi-
nar la frecuencia con la que será necesario realizar la revi- • Férulas de descarga total tipo Patelar Tendón Bearing
sión, así como el tratamiento más indicado para cada caso. (PTB): Suelen utilizarse para artropatía de Charcot seve-
Para esto, se recomienda utilizar la clasificación del IWGDF ra al conseguir la descarga total del antepié.
que se muestra en la Tabla 824,25.
• Otros: Calzado ortopédico, fieltros adhesivos, ortesis
plantares personalizadas o siliconas. Permiten compen-
Tratamiento de la úlcera diabética sar deformidades, defectos de posición o reducir las
presiones interdigitales (Ej. Hallux valgus o dedos en
El objetivo principal del tratamiento de la úlcera es conse- garra)27.
guir su cierre y reparación de forma completa. Además de
un cuidado óptimo de la úlcera, como la realización de los Dentro de las actuales recomendaciones, la opción aso-
cuidados locales con desbridamiento de tejidos no viables ciada a mejores resultados es el dispositivo de descarga
o el uso de apósitos adecuados a las características de la le- no removible hasta la rodilla, ya sea un yeso de contacto
sión, se precisa ciertas medidas específicas como: descarga total o una bota no removible. Pero requiere personal es-
de la presión del pie afectado, control de la infección y res- pecializado en su colocación ya que puede causar úlceras
titución de la perfusión si existe isquemia del miembro. Los y trastornos circulatorios si se colocan inadecuadamente.
peores resultados y el riesgo de amputación del miembro Además, impiden la revisión diaria de la herida. Está con-
están asociados a la presencia de infección, enfermedad traindicada en presencia de infección y osteomielitis. Las
vascular periférica y la mayor profundidad de la úlcera25. En férulas extraíbles pueden ser una segunda opción en los
los siguientes párrafos, se describen los tratamientos para pacientes que no toleren la férula o la bota no removible.
estas lesiones de forma más detallada. Éstas permiten la inspección de la herida, pero tienen el
inconveniente de que el paciente puede retirarlas y no
Descarga de la herida usarlas durante el tiempo indicado. Si dicho dispositivo
está contraindicado o no lo tolera, se puede considerar un
Se trata de redistribuir las presiones para favorecer la cica- dispositivo de descarga hasta el tobillo. En último lugar,
trización, constituyendo el elemento más importante del un calzado terapéutico con ajuste adecuado24,25. El uso de
tratamiento. La descarga de la herida puede ser total o par- muletas o silla de ruedas resulta útil para los pacientes con
cial. La descarga total evita el apoyo en la zona lesionada y, un equilibrio precario, y el encamamiento es en ocasiones
según las características del paciente puede ser: Reposo en la única solución posible en determinados pacientes con
cama, en silla o marcha con bastones. La descarga parcial patología múltiple.
Independientemente del medio de descarga, es indispen- el riesgo de polineuropatía distal en los diabéticos tipo I
sable la implicación del paciente, ya que los dispositivos y enlentecer su progresión en los diabéticos tipo II. Para
condicionan la duración de la cicatrización y el pronóstico reducir la incidencia de úlceras y el consiguiente riesgo
de la herida. Los pacientes con neuropatía grave, al tratar- de amputación, se recomienda un valor de hemoglobina
se de una lesión indolora, tienen a menudo dificultades glucosilada menor del 7,5%. Hay que tener en cuenta que,
para seguimiento de este tratamiento tan restrictivo. Como en casos avanzados, puede haber daños físicos y cambios
profesionales, debemos realizar un buen seguimiento, con irreversibles, del mismo modo que no se recupera el daño
acuerdos con el paciente, consiguiendo su máxima motiva- neuronal provocado en la neuropatía25.
ción para lograr una buena progresión de la úlcera, ya que
el dispositivo de descarga se debe llevar al menos 8 sema- Como se ha mencionado previamente hay que realizar
nas hasta conseguir la cicatrización28. una evaluación frecuente según factores de riesgo y gra-
vedad. Además, la educación al paciente y sus familiares
es un elemento importante que complementa nuestra
Restauración de la perfusión tisular
intervención como profesionales para mejorar el conoci-
La revascularización permite restaurar el flujo sanguíneo al miento y habilidades en el autocuidado y valorar el nivel
menos en una de las arterias del pie. Se puede utilizar en de motivación, adaptada siempre al nivel formativo y a
úlceras que no cicatrizan en seis semanas a pesar de un tra- las características de la persona. En la práctica clínica, se
tamiento adecuado o en aquellos pacientes que presentan pueden emplear diversos métodos de manera individual
un ITB<0,5, siempre valorando el riesgo de la intervención y o en pequeños grupos, a través de múltiples sesiones o
las características del paciente. con refuerzos periódicos.
Además, como profesionales debemos realizar educación La educación para la salud a los pacientes diabéticos y sus
para la salud en ciertos hábitos que reducen el riesgo car- familiares o cuidadores debe incluir los siguientes aspectos:
diovascular como dejar de fumar y un buen control de la
hipertensión y el colesterol24. • Se deben lavar los pies diariamente con agua templa-
da y secarlos meticulosamente, especialmente en zona
interdigital, así como hidratar la piel y cortar adecuada-
Tratamiento de la infección
mente las uñas.
La infección es una afectación severa, que amenaza tanto
• Se debe realizar una inspección de ambos pies, inclu-
el pie como todo el miembro inferior, con el consiguiente
yendo el espacio entre los dedos, a diario. Hay que va-
riesgo de amputación. Los signos de infección pueden ser:
lorar si la persona es capaz de realizarla o existe alguna
calor, eritema, induración o secreción. No obstante, si existe
limitación y, si no es posible, identificar al cuidador prin-
neuropatía o isquemia éstos pueden estar disminuidos. Si
cipal.
la infección fuera leve o moderada ciertos signos isquémi-
cos como dolor, fiebre o leucocitosis pueden estar ausentes. • El paciente o cuidador debe conocer los signos de em-
Se puede clasificar como leve, moderada o severa según la peoramiento como la aparición de lesiones (ampollas,
clasificación desarrollada por dos entidades: la Infectious cortes…) o aumento de la temperatura y notificárselo
Diseases Society of America (IDSA) y el International Working al profesional correspondiente.
Group on the Diabetic Foot (IWGDS) (Ver Anexo IV).
• Ante la aparición de una úlcera, los pacientes deben
Hay que valorar si existe afectación de tejidos subyacentes conocer los cuidados apropiados y síntomas de empeo-
como el hueso. La osteomielitis puede darse en pacientes ramiento (fiebre, cambios locales en la úlcera, empeora-
con lesiones sobre prominencias óseas o de larga dura- miento de la glucemia…) para notificárselo al profesio-
ción24,27. Para ello, se puede utilizar test del contacto óseo nal correspondiente.
(Probe To Bone), el cual permite comprobar el compromiso
óseo de las úlceras del pie diabético al palpar el hueso en • Instruir acera del calzado: No se debe caminar descalzo
el fondo de la úlcera mediante un estilete metálico. Ante ni en calcetines sin zapatos tanto dentro como fuera de
la sospecha de osteomielitis es recomendable realizar una casa. Los zapatos que se utilicen deben ser cómodos,
radiografía. Otras pruebas son los test sanguíneos con pa- sin apretar en exceso y sin costuras irregulares, y siem-
rámetros como la Velocidad de Sedimentación Globular o la pre hay que inspeccionar el interior del calzado antes
PCR, y los estudios de imagen como la Resonancia Magnéti- de colocárselos. Si no existiera un zapato adecuado por
ca Nuclear (RMN) o la Tomografía Axial Computerizada (TAC). la presencia de deformidades, se debe derivar a profe-
La biopsia ósea se considera la mejor técnica diagnóstica sionales especializados para uso de plantillas o zapatos
ya que, además, identifica los microbios responsables y su personalizados.
sensibilidad antibiótica25,27.
• Instruir sobre el uso de calcetines y medias: Utilizarlos
sin costura o con las costuras hacia fuera, cambiarlos a
Prevención de las úlceras diabéticas y las recaídas diario, y que no sean ajustados. Se pueden usar medias
compresivas siempre que sean prescritas por un profe-
Para prevenir el desarrollo y progresión de la arteriopatía sional.
periférica, se recomienda conseguir un control óptimo de
la diabetes, hipertensión e hiperlipidemia, así como adqui- • Si existen durezas o callos es recomendable acudir a un
rir hábitos saludables como el abandono del tabaco y una especialista y no utilizar agentes químicos o utensilios
nutrición adecuada. Además, estas medidas pueden reducir que puedan producir daño24.
13
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
ÚLCERA VENOSA tes y signos de una IVC ya que es frecuente encontrar las
formas mixtas.
La úlcera venosa se define como una pérdida de la inte-
gridad de la piel localizada en la parte inferior de la pierna Además, en nuestra intervención como profesionales, de-
secundaria a una Insuficiencia Venosa Crónica (IVC). Ésta se bemos inspeccionar la piel perilesional. Si existe origen
trata de una enfermedad que provoca un fallo en la función venoso, la piel se puede caracterizar por ciertos elemen-
venosa cuando el retorno venoso no funciona correctamen- tos como: Hiperpigmentación o dermatitis ocre, edema
te por causas primarias o secundarias, como incontinencia venoso que predomina en los maléolos y aumenta al final
valvular u obstrucción venosa. El retorno venoso en las ex- del día; telangiectasias, venas reticulares o hipodermitis
tremidades inferiores se realiza a través de dos sistemas: la esclerosa. Se debe buscar la presencia de eccema, que es
red venosa profunda, que drena el 90% de la sangre, y la red una posible complicación de la IVC.
venosa superficial, que se encarga del resto, todo ello junto
con las venas comunicantes que conectan ambos sistemas Por otro lado, hay que descartar la patología arterial me-
en distintos puntos. Este sistema funciona por la acción de diante la palpación de pulsos periféricos y el uso de prue-
varios mecanismos: la acción de la sístole ventricular iz- bas complementarias como la ecografía Doppler, valoran-
quierda, la bomba muscular de la pantorrilla, el estiramien- do la existencia de pulso pedio y la perfusión arterial. Para
to de las venas plantares durante la marcha, el masaje circu- explorar la red venosa superficial y profunda, la ecografía
latorio y el sistema abdomino-diafragmático29,30. Doppler pulsada es la técnica más utilizada, ya que permi-
te detectar alteraciones anatómicas en las paredes de los
Las úlceras venosas son las más frecuentes en la pierna, dán- vasos, evaluar el estado de las válvulas y el flujo sanguíneo
dose en el 70 y el 80% de los casos, junto con aquellas de tipo y, buscar posibles obstrucciones. Hay que tener en cuen-
mixto con predominio venoso, también conocidas como ar- ta que si existe edema los pulsos pueden identificarse con
teriovenosas. En general, son más frecuentes en mujeres y más dificultad, siendo menos fiable. En ese caso, debe com-
en edades más avanzadas, alcanzando un máximo entre los pletarse con una exploración cardiopulmonar para buscar
60-80 años31,32. Son más comunes las de origen superficial, cualquier descompensación cardíaca que pueda ser en
aunque causan menos úlceras en comparación con las de parte responsable del edema de los miembros inferiores35.
sistema venosos profundo33. Entre los principales factores
de riesgo podemos encontrar: Enfermedades venosas cró-
Tratamiento de la úlcera venosa
nicas de origen profundo o superficial, antecedentes fami-
liares de úlceras en las piernas; los trastornos de la coagula- Compresión venosa
ción y el síndrome postrombótico; antecedentes personales
de obesidad, traumatismos o intervenciones quirúrgicas en La terapia compresiva es la opción de tratamiento para
las piernas; posturas estáticas prolongadas (bipedestación este tipo de lesiones. Aunque existen otras alternativas
o sedestación), sexo femenino, número de embarazos y los (Ej. Ultrasonidos, Terapia de presión negativa…), éstas
niveles de estrógenos. Estos tres últimos también se asocian precisan más estudios que respalden su utilización37. La
a la aparición de varices. Algunas teorías añaden también la compresión venosa puede aplicarse mediante vendaje
posibilidad de que existan facilitadores genéticos34. compresivo, medias de compresión y compresión neumá-
tica intermitente.
Estas úlceras se caracterizan por aparecer en el tercio infe-
rior de la pierna, de preferencia en la región maleolar. Pue- La compresión venosa consiste en una presión sobre la
den ser únicas o múltiples y de tamaño variable, aunque extremidad afectada que se caracteriza por ser progre-
suelen ser más grandes que las úlceras arteriales o neuropá- siva y mantenida, medida en mmHg. Pueden utilizarse
ticas. Tienen poca profundidad, por lo que no suelen llegar distintos tipos según las características y la patología del
a afectar a fascia, tendón o hueso. Sus bordes son, a me- paciente, que pueden ser desde compresión ligera (<20
nudo, irregulares y de aspecto cartográfico. El fondo puede mmHg), moderada (de 20 a 40 mmHg), fuerte (de 40 a 60
ser fibrinoso, granuloso o mixto. Suelen ser dolorosas, sobre mmHg) hasta muy fuerte (>60 mmHg), siendo ésta última
todo en bipedestación, aunque el dolor se define aún como menos recomendable por riesgo de lesión38.
moderado. Si el dolor fuese descrito como intenso, es preci- Entre sus beneficios se encuentra la mejora de los sínto-
so valorar compromiso arterial o una sobreinfección35. mas, la microcirculación y del retorno venoso y la reduc-
Para categorizar estas lesiones, existen clasificaciones como ción del edema, mejorando la calidad de vida del pacien-
la Clinical-Etiological-Anatomical-Pathophysiological (CEAP), te. No obstante, antes de utilizar la terapia compresiva se
que se compone de cuatro elementos: clínica, etiología, debe conocer el ITB, no siendo recomendable su utiliza-
anatómica y fisiopatología. Varias sociedades científicas ción si el valor es menor de 0,6.
estadounidenses la usan para determinar las indicaciones Además, para un adecuado tratamiento es necesario
de los procedimientos terapéuticos endovenosos. Tiene 6 acompañar esta técnica de otros métodos terapéuticos
niveles que van desde sin signos visibles, telangiectasias, coadyuvantes como el desbridamiento y el uso de apó-
edemas y signos dérmicos hasta la aparición de la lesión36. sitos para las curas, los consejos higiénico dietéticos o la
terapia tópica, entre otros. También es preciso educar al
paciente en medidas básicas de prevención y cuidados
Valoración de la úlcera como son:
En primer lugar, es preciso valorar las características de la • Se pueden utilizar alzas de 10 centímetros en la cama
úlcera y de la pierna afectada. Deben buscarse anteceden- para elevar los miembros inferiores.
• Evitar la posición de bipedestación por períodos prolon- • Antes de la aplicación del vendaje, se debe examinar
gados de tiempo y, siempre que se pueda, mantener las la pierna para valorar el estado de la piel perilesional
piernas elevadas. y la presencia de nuevas lesiones y, además, realizar la
hidratación de la piel y la cura correspondiente de la úl-
• Evitar cruzar las piernas al sentarse. cera.
• Reducir la cantidad de sodio en la dieta. • Para aplicar el vendaje se debe hacer desde zona distal
a proximal, respetando la posición funcional de la arti-
• Practicar ejercicio de manera habitual.
culación, protegiendo las zonas óseas, y sin la presencia
• Mantener un peso saludable. de arrugas. Al final se puede terminar con una vuelta
circular y vendaje adhesivo tipo esparadrapo. Nunca se
• Prevenir los traumatismos sobre las extremidades. vendaría en sentido descendente si sobrase venda, sim-
plemente se cortaría lo que sobrase.
• Evitar el estreñimiento39,40,41,42.
• Si existiese deformidad en la extremidad, se podría
No obstante, en algunos estudios se ha observado que esta
acolchar o realizar moldeamiento para adaptar el ven-
técnica se utiliza con menor frecuencia de lo esperado a
daje.
pesar de su efectividad, lo que puede ser por falta de cono-
cimiento y formación de los profesionales o por mala tole- • Se valorará con frecuencia al inicio de su aplicación (a
rancia por parte del paciente39,40,42. Por otro lado, los resul- los 3 o 4 días de haberlo puesto). Posteriormente se
tados en la curación y evolución de la úlcera, incluyendo el puede cambiar semanalmente si la cura de la lesión lo
tiempo de curación, son mejores en aquellos pacientes que permite47,48.
reciben compresión que en los que no hay ningún tipo de
compresión, aunque la eficacia de la compresión depende
de aplicarla correctamente con una técnica adecuada 39,40,43. Medias de compresión
15
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
malestar como elevar el miembro en reposo y caminar de La exploración física también puede revelar disminución
forma moderada. Por supuesto, si el dolor persistiese, au- de los pulsos periféricos, falta de vello en la parte distal de
mentase o hubiera cualquier variación se debe reevaluar. la pierna, cianosis, atrofia cutánea, palidez por elevación
y rubor52.
• El daño por presión: Se puede producir eritema, forma-
ción de ampollas o alteración de la extremidad, sobre Existen varios factores que incrementan el riesgo de de-
todo en paciente con disminución de la perfusión peri- sarrollo de estas úlceras, entre ellos alteraciones sanguí-
férica, deformidades de las extremidades o extrema del- neas y genéticas. Además, ciertas enfermedades como
gadez. Se puede aplicar un relleno adicional sobre las diabetes, hipertensión o dislipemia también aumentan el
prominencias óseas. Se debe evitar que el vendaje quede riesgo. No obstante, el tabaco es considerado el principal
demasiado apretado. factor de riesgo para para estas lesiones por su relación
con la arteriopatía oclusiva y la claudicación intermitente.
• La atrofia de los músculos de la pantorrilla: Se debe re-
comendar al paciente que realice ejercicio físico dentro Para valorar la úlcera se debe realizar una correcta anam-
de sus posibilidades. Para facilitarlo, intentaremos que nesis, explorando especialmente alteraciones vasculares
el vendaje permita buena movilidad de rodilla y tobillo. tanto personales como familiares. En la exploración física
Recomendaremos el uso de zapatos cómodos, que per- se debe identificar un buen funcionamiento del sistema
mitan buena movilidad del tobillo. Es una complicación arterial, el sistema eco-doppler permite mediante ultra-
habitual, en la que influye también la reducción de la ac- sonidos explorar el flujo sanguíneo. Se deben palpar los
tividad, así como las enfermedad y fármacos concomitan- pulsos de las extremidades inferiores (femoral, poplíteo,
tes. tibial posterior y pedio), los cuales pueden estar normales
o bien disminuidos o ausentes. Se debe conocer el Índice
• Alteraciones en la integridad de la piel: Pueden aparecer Tobillo-Brazo (ITB), que se trata de una prueba no invasiva
ciertas alteraciones como enrojecimiento, picor o incluso útil que expresa el ratio entre la presión arterial sistólica
que la piel se muestre seca o macerada. Se debe realizar máxima en el tobillo y la presión sistólica en el brazo. Una
una hidratación adecuada, evitando productos con alco- medida de ITB <0,8 identifica la presencia de enfermedad
hol y lanolina que son irritantes. Se puede recomendar arterial oclusiva periférica con alta probabilidad53.
el uso de ácidos grasos hiperoxigenados que, además,
favorecen la microcirculación cutánea. También se puede En el diagnóstico, como hemos mencionado en el aparta-
utilizar vaselina líquida para retirar las descamaciones de do de úlceras venosas, es importante diferenciar el origen
forma gradual. Por supuesto, es importante controlar la arterial o venoso y saber que, con frecuencia, podemos
cantidad de exudado, y seleccionar los apósitos adecua- encontrarnos formas mixtas. Por lo que el profesional de
dos en función de las características del lecho para preve- enfermería debe conocer las principales características de
nir complicaciones38,51. ambas úlceras para hacer una correcta valoración y apli-
car un tratamiento adecuado. En la Tabla 9, se resumen las
principales diferencias (Ver tabla 9).
ÚLCERA ARTERIAL
Tabla 9. Principales diferencias entre las lesiones venosas y arteriales según sus características. Fuente: Elaboración propia.
CARACTERÍSTICAS ÚLCERA VENOSA ÚLCERA ARTERIAL
Dimensión Tamaño variable y con forma ovalada. Son superficia- De tamaño pequeño y redondas. Suelen ser superfi-
les. ciales con alguna excepción.
Localización Tercio inferior de la pierna. Son frecuentes por enci- Zonas distales (dedos, talón…)
ma del maléolo interno.
Aspecto de la lesión Fondo granulado, con fibrina y abundante exudado. Fondo fibroso, con esfacelos, incluso necrótico. Con
Bordes irregulares. Piel perilesional caliente e hiper- poco o nada de exudado. Bordes regulares. Piel peri-
pigmentada lesional fría, pálida, brillante y sin vello.
Nivel de dolor Fluctúa y es variable, mejora en decúbito Es continuo e intenso, empeorando en decúbito
Otros Pueden presentar edema, los pulsos distales están No hay edema, los pulsos están disminuidos o ausen-
presentes y el ITB es normal tes y el valor de ITB es bajo
poplítea femoral). En principio, el cuidado local de las úlce- La frecuencia con la que encontramos estas lesiones va-
ras arteriales es similar al de otros tipos de úlceras cutáneas, ría según el área geográfica. A nivel europeo, en estudios
con dos excepciones principales: El desbridamiento cortan- realizados entre 2013 y 2017 se encontraron cifras entre
te debería realizarse con mucha cautela o evitarse para pre- el 5-20% en Noruega, mientras que en Italia la frecuen-
venir una mayor necrosis y agrandamiento de la úlcera; y se cia era del 25%. En esa época, en España se realizó el 4º
debería evitar el tratamiento con Terapia con Cierre por Va- Estudio Nacional de Prevalencia de Úlceras por Presión
cío (VAC), ya que puede provocar un empeoramiento de la realizado por el GNEAUPP con una prevalencia entre el 8 y
úlcera. Las intervenciones adicionales incluyen control del 13% en unidades para adultos, incluyendo hospital, aten-
dolor, fármacos antiplaquetarios y buen control de la diabe- ción primaria y centros sociosanitarios5.
tes, la hiperlipidemia y la hipertensión. Se deben abordar,
además, los factores de riesgo como dejar de fumar y la ad- Estas lesiones son un problema frecuente, con repercusio-
quisición de hábitos saludables54. nes a nivel sanitario y socioeconómico, por lo que es im-
portante conocer cómo se producen, así como los princi-
Si nos encontráramos ante una úlcera mixta (arterio-veno- pales tratamiento y cuidados que podemos aplicar como
sa) el tratamiento es más complejo. Suelen tener un mal profesionales. El personal de enfermería es el encargado
pronóstico, con mayor riesgo de amputación en 1 de cada de los cuidados y abordaje integral de estas heridas. Para
4 pacientes, y con menos posibilidades de cicatrización que ello, debe conocer los factores de riesgo para intentar
las úlceras puras. En estos casos, se puede valorar, además, minimizarlos, prevenirlos y tratarlos. Dentro de los princi-
el uso de terapia compresiva con una venda elástica de es- pales factores de riesgo podemos encontrarnos: Malnutri-
tiramiento corto y una presión inferior a 40 mmHg, siem- ción y deshidratación, exceso de humedad y temperatura,
pre y cuando, se den las condiciones seguras y realizando patologías cardiacas y respiratorias, inmovilidad, exceso
vigilancia estrecha. La compresión debe interrumpirse de de fricción y presión55.
inmediato si la úlcera se deteriora o el paciente refiere dolor
intenso tras aplicar el vendaje55.
Clasificación de las lesiones por presión
Tabla 10. Clasificación de las lesiones por presión según sus principales características y tratamiento. Fuente: Elaboración propia.
CATEGORÍA DEFINICIÓN CARACTERÍSTICAS TRATAMIENTO PRINCIPAL
II Lesión con pérdida de la epidermis y Lesión poco profunda, con lecho ro- Apósitos de espuma, hidrofibra e hi-
parte de la dermis sado sin esfacelos. Puede aparecer drocoloide según características
flictena
III Pérdida total de la integridad de la La profundidad varía según el área Hidrogeles y colagenasa. Apósitos
piel, siendo visible el tejido graso anatómica. Presenta tejido de gra- de espuma, hidrofibra, hidrocoloi-
nulación, puede haber esfacelos, ne- des y alginatos según características
crosis o tunelizaciones
IV Pérdida de la integridad de la piel Puede presentar esfacelos, necrosis, Hidrogeles y colagenasa. Apósitos
con afectación de hueso y/o tendón tunelizaciones y osteomielitis. La de espuma, hidrofibra, hidrocoloi-
profundidad varía según la zona. des y alginatos según características
17
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
por presión como la escala de Braden y la EMINA (ver Ane- • Utilización de apósitos: Para aliviar la presión y fricción
xos V y VI). Se recomienda usarlas periódicamente y siempre se pueden utilizar de espuma y tipo hidrocoloides ex-
que se detecte algún factor de riesgo o cambios en el esta- trafinos que, además de proteger, permiten valorar e
do de salud. Conocer el nivel de riesgo de nuestro paciente inspeccionar la zona.
permite mejorar nuestras intervenciones para prevenir la
aparición de las lesiones. Por supuesto, si ya existiera una • Revisar el uso de dispositivos médicos (Ej. Equipos res-
úlcera es necesario conocer y registrar las características de piratorios o sondas nasogástricas): Se deben retirar a
esa lesión58. Los profesionales de enfermería deben conocer intervalos periódicos para inspeccionar la piel siempre
los cuidados a realizar en los pacientes de riesgo, entre los que sea posible, además de asegurarse de que se ajus-
cuales encontramos: tan correctamente. Es importante que el profesional
especifique cuándo no debe retirarse un dispositivo (Ej.
• Cambios posturales: Tiene como objetivo disminuir la Collarín cervical). Cuando se cambie un dispositivo o
duración e intensidad de la presión al evitar el apoyo en apósito se debe evaluar la piel para detectar cualquier
zonas de riesgo o con lesiones activas. Los cambios pos- signo de lesión por presión antes de sustituir el disposi-
turales deberían realizarse cada 2-4 horas en función de tivo y utilizar utilizarse apósitos de espuma para preve-
las necesidades del paciente. nir las lesiones por presión.
• Higiene: Se debe realizar la higiene con jabones neutros • Manejo de las presiones: Para descargar la presión se
evitando productos irritantes como colonias y alcoholes. pueden emplear Superficies Especiales de Manejo de Pre-
siones (SEMP). Éstas pueden ser superficies estáticas (Ej.
• Control de la humedad: La humedad combinada con la Espuma viscoelástica) o dinámicas (Ej. colchones de aire
presión o con presión y cizallamiento puede provocar una alternante de celdas pequeñas, medianas y grandes).
lesión por presión. Pueden producirse por incontinencia,
drenaje de heridas o sondas, o sudoración. Existen pro-
ductos absorbentes que eliminan la humedad de la piel, PRINCIPALES CUIDADOS DE LAS ÚLCERAS CRÓNICAS
como apósitos de espuma de poliuretano. Es recomenda-
ble evitar el uso de pañales desechables siempre que sea El tratamiento engloba una parte común a todas las úl-
posible, ya generan mayor humedad y temperatura sobre ceras. En primer lugar, es esencial la inspección periódica
la piel. Con respecto al uso de empapadores desechables, de la úlcera por parte del personal de enfermería. La fre-
se están empezando a fabricar con polímeros absorben- cuencia de la cura depende de la evolución de la úlcera, la
tes, lo que los hace más eficaces que los empapadores patología subyacente, la presencia de infección, la canti-
con relleno de plástico, aunque su utilización en la prácti- dad de exudado y el tratamiento local aplicado24. Algunas
ca aún es poco frecuente. guías proponen el acrónimo Tissue-Infection-Moisture-Ed-
ge (TIME) para la realización de las curas (Ver Tabla 11),
• Disminución del cizallamiento y la fricción: El cizallamien- acuñado por Wound Bed, como una herramienta adecua-
to puede reducirse al adoptar una posición cuidadosa da y práctica27.
como elevar las rodillas antes de levantar la cabecera de
la cama, con lo que se reduciría el cizallamiento en la zona Para el tratamiento de las úlceras existen diferentes téc-
del cóccix y el sacro. Existen productos textiles contra el nicas que el personal de enfermería debe conocer para el
cizallamiento, como sábanas y empapadores. cuidado de las heridas. Entre éstas se encuentran: la lim-
pieza de la herida, desbridamiento, apósitos específicos y
• Utilización de ácidos grasos hiperoxigenados: Se reco- el uso de tratamiento coadyuvante según precise24. Estas
mienda utilizar al menos dos veces al día en zonas de ries- prácticas se describen en los siguientes párrafos.
go o en lesiones categoría I.
Tabla 11. Acrónimo TIME para la realización de cura en función de las características de la herida. Fuente: Elaboración propia.
ACCIONES A REALIZAR SOBRE EL
ASPECTO DE LA HERIDA OBJETIVOS
LECHO DE LA HERIDA
E Hay que valorar la causa y adaptar el trata- Conseguir bordes sanos, con
miento para corregir el daño avance de los márgenes de la
Se refiere al aspecto de los bordes de la herida herida
El objetivo de la limpieza es eliminar los restos no viables Esta técnica favorece la autolisis, de forma progresiva e in-
y cuerpos extraños sin producir daño en la herida, tenien- dolora, al hidratar el lecho y favorecer la fibrinolisis junto
do en cuenta tanto el lecho de la lesión como la piel pe- con la acción enzimática en lo que se conoce como cura
rilesional. Se realizará cada vez que se cambie el apósito. húmeda. Suele combinarse con otro tipo de desbrida-
Suele utilizarse suero fisiológico al 0,9% ya no tiene riesgo mientos para eliminar el tejido.
de lesionar el tejido. Se podría utilizar agua del grifo como
alternativa, siempre que su calidad sea adecuada. No es re-
comendable el uso de antisépticos por su efecto irritativo y El desbridamiento mecánico
posible daño, con el consiguiente retraso en la cicatrización. Es una técnica que elimina el tejido desvitalizado median-
Para realizar la limpieza se recomienda utilizar las siguientes te la abrasión o separación mecánica al emplear apósitos
opciones: humedecidos, habitualmente gasas, con suero fisiológico
al 0,9% que se adhieren al lecho de la herida. Una vez se-
• Agujas entre 18-20 G y jeringas de 30 ml para conseguir cos, se retiran eliminando tejido viable y no viable. Exis-
una presión de irrigación no lesiva y eficaz. ten otras técnicas como la hidroterapia que consiste en
la irrigación a presión; e hidrocirugía que consiste en una
• Envases de 250-500ml de suero fisiológico al 0,9% con pulverización a alta presión de solución salina para cortar
punta de irrigación para aportar la presión de irrigación el tejido fibrinoso y necrótico.
mínima.
Es una técnica actualmente en desuso, por ser dolorosa y
Una vez terminada la limpieza, se debe secar con una gasa eliminar tejido de forma indiscriminada.
(sin frotar para evitar lesiones y sangrado) para retirar el lí-
quido sobrante11,14.
Otros tipos de desbridamiento
Desbridamiento Existen otros tipos que se utilizan menos frecuentemen-
te que son el desbridamiento osmótico y el biológico. El
Esta técnica permite retirar los tejidos no viables que estén primero utiliza soluciones hiperosmolares, como el dex-
necrosados o con presencia de esfacelos adheridos al lecho tranómero (actualmente no comercializado en España) y
de la herida. Existen varios tipos: el cadexómero iodado, para favorecer el intercambio de
fluidos. Tiene capacidad para absorber el exudado rápi-
El desbridamiento quirúrgico damente.
Se utiliza en lesiones extensas y profundas. También se pue- Por otro lado, el desbridamiento biológico emplea larvas
de utilizar en heridas con signos de celulitis o en las úlceras estériles que digieren el tejido desvitalizado sin dañar el
neuropáticas (pie diabético) que presentan callosidades. Se tejido sano en un entorno adecuado. En España no está
debe evitar en pacientes inmunodeprimidos o con proble- habilitado su uso por el momento11,14.
mas de coagulación por el riesgo de infección y sangrado.
Al ser una técnica dolorosa, se recomienda emplear analgé- Apósitos
sicos orales y tópicos como la crema de lidocaína, la cual se
puede aplicar 30 minutos antes del procedimiento. La elección del apósito depende de la fase de cicatriza-
ción y la cantidad de exudado. Desde la década de 1960
Es un procedimiento que debe ser realizado por profesiona- se han empleado apósitos que favorezcan la cura en un
les especializados, en el que se emplean diversas herramien- ambiente húmedo, al aislar el lecho del exterior y aprove-
tas como tijeras, bisturí y pinzas de disección para eliminar el char las características locales de la herida, siendo éste el
tejido no viable desde el centro de la herida hacia los bordes. procedimiento de cura más utilizado actualmente.
19
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
Tabla 12. Tipos y características de los apósitos absorbentes e hidratantes. Fuente: Elaboración propia.
TIPO CARACTERÍSTICAS INDICACIONES DURACIÓN
Hidrocoloides Formados por carboximetilcelulosa Exudado leve o moderado sin infec- Mínimo 3 días y máximo 7 días, se-
sódica. Forman un gel al entrar en ción. gún evolución.
contacto con el lecho, permitiendo No usar con yodo ni agua oxigena-
la cura húmeda. da.
Espumas de Formadas por material plástico po- Exudado de moderado a alto sin in- Mínimo 3 días y máximo 7 días, se-
poliuretano roso. Absorben el exudado y man- fección. gún evolución.
tienen el lecho húmedo. Pueden
ser tipo foam, hidrocelulares, entre
otros.
Alginatos Formados por sales de calcio y áci- Lesiones con exudado alto y muy Mínimo 2 días y máximo 7.
do algínico. Tienen gran capacidad alto, con tendencia al sangrado. Si hay infección se recomienda cam-
de absorción y acción hemostásica. Se puede usar en úlceras infectadas. biar cada 24h.
Hidrogeles Compuesto por polímeros con más Indicados en heridas secas. También Cambiar cada 3-4 días según evolu-
de un 60% de agua. Su función es con tejido desvitalizado (esfacelos, ción.
hidratar la herida y favorecer la au- tejido necrótico) para un desbrida- Aplicar una pasta a base de agua
tolisis. miento selectivo. para evitar que maceren los bordes.
No usar con yodo ni agua oxigena-
da.
Tabla 13. Otros apósitos específicos según las características de la herida. Fuente: Elaboración propia.
TIPO FUNCIÓN CARACTERÍSTICAS
APÓSITO DE Proteger la herida Evita el dolor al no adherirse al lecho y la proteger de daños su-
SILICONA perficiales.
Se presentan en láminas
Se mantienen entre curas
APÓSITOS DE Acción desodorizante en úlceras malo- Deben cubrir la totalidad de la lesión, pudiendo estar hasta 3 días,
CARBÓN lientes si no precisa cura antes por saturación.
Evitar el contacto con el lecho por riesgo de adherencia.
APÓSITOS DE Acción cicatrizante Son productos biológicos que estimulan el tejido de granulación
COLÁGENO en úlceras no infectadas y sin necrosis.
Se presentan en láminas y polvos.
cura en ambiente húmedo. Se utilizan en situaciones espe- • Oxígeno hiperbárico: La terapia con oxígeno hiper-
ciales como en las úlceras infectadas, mal olor en la herida o bárico contrarresta la hipoxia, promueve la angiogéne-
en aquellas úlceras en las que exista una necesidad impor- sis, reduce la inflamación y aumenta la respuesta a la
tante de impulsar el proceso de cicatrización. Se muestran infección, lo que puede disminuir el riesgo de amputa-
en la Tabla 13. ciones en pacientes diabéticos con úlceras. En los pa-
cientes con arteriopatía periférica, puede considerarse
su uso como tratamiento complementario si la úlcera
Tratamientos alternativos para las úlceras
no cura después de haber realizado un tratamiento ade-
• Tratamiento con presión negativa tópica: Es un pro- cuado.
cedimiento que mejora el flujo sanguíneo y el edema
• Factores de crecimiento: Como hemos visto con el uso
mediante un sistema de vacío que elimina el exudado y
de la Becaplermina, a veces se usan factores de creci-
líquido extracelular. Consigue mejorar la cicatrización de
miento para favorecer la cicatrización. Se han realizado
la herida. Es preciso personal especializado para su utili-
estudios en úlceras del pie en pacientes con diabetes
zación. Al inicio es continuo, por lo que limita la movilidad
mediante el uso del parche multicapa autólogo de leu-
del paciente, progresando a discontinuo según se dismi-
cocitos, plaquetas y fibrina. No obstante, se precisan más
nuye la cantidad de exudado14.
Tabla 14. Cuidados de enfermería en pacientes con úlceras crónicas según la NANDA-NIC-NOC. Fuente: Elaboración propia.
DIAGNÓSTICO NANDA INTERVENCIONES NIC RESULTADOS NOC
(00047) Riesgo de deterioro de la (3584) Cuidado de la piel (1101) Integridad tisular: piel, mucosas, mem-
integridad cutánea relacionado con (5246) Asesoramiento nutricional branas
alteración circulatoria y factores (5603) Enseñanza: cuidado de los
mecánicos pies
(00046) Deterioro de la integridad (3660) Cuidado de las heridas (1103) Curación de la herida por segunda inten-
cutánea relacionado con factores (4066) Cuidados circulatorios ción.
mecánicos y alteración de la circulación
manifestado por degeneración de la piel Indicadores:
(110308) Edema
(110310) Ampolla
(110301) Tejido de Granulación
(110321) Reducción del tamaño de la lesión
(00044) Deterioro de la integridad tisular (3660) Cuidado de las heridas (1103) Curación de la herida por segunda
relacionado con alteración circulatoria intención
y factores mecánicos manifestado por
lesión tisular Indicadores:
(110312) Tejido necrótico
(110303) Exudado purulento
(110307) Enrojecimiento cutáneo
(00004) Riesgo de infección relacionado (6540) Control de infecciones (1902) Control del riesgo
con destrucción tisular (3590) Vigilancia de la piel
(6610) Identificación de riesgos
(00204) Perfusión tisular periférica (4066) Cuidados circulatorios: (0401) Estado circulatorio
ineficaz relacionado con interrupción insuficiencia venosa (0407) Perfusión tisular: periférica
del flujo arterial manifestado por pulsos (4070) Precauciones circulatorias
ausentes y cambios en la temperatura o (3480) Monitorización de las
color de la piel extremidades inferiores
DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA 2. Lawrence FP, Farley MS. The Wound Care Centre and
Limb Salvage. En: Moore’s Vascular and Endovascu-
El profesional de enfermería trata los problemas de salud y lar Surgery: A Comprehensive Review. Elsevier. 2019;
procesos vitales usando la taxonomía North American Nur- 9:943-55
sing Diagnosis Association (NANDA), clasificando los resul-
tados con la taxonomía North American Nursing Diagnosis 3. Järbrink K, Ni G, Sönnergren H, Schmidtchen A, Pang
Association (NOC) y las intervenciones enfermeras con la C, Bajpai R, et al. Prevalence and incidence of chro-
taxonomía North American Nursing Diagnosis Association nic wounds and related complications: A protocol
(NIC). El uso de la Taxonomía enfermera facilita disponer de for a systematic review. Systematic Reviews [Inter-
un sistema de información y un lenguaje común que per- net].2016 [consultado el 28 de enero de 2024];5(1).
mite conocer mejor el trabajo que realiza el profesional de Disponible en: [Link]
enfermería, además de proporcionar datos que cuantifican
la aportación enfermera al cuidado de los pacientes. A con- 4. Lanau-Roig A, Fabrellas N, Sáez-Rubio G, Wilson K.
tinuación, en la Tabla 14, se incluyen una selección de aque- Tiempo de cicatrización de las heridas crónicas, a
llos que encontramos con más frecuencia en pacientes con propósito de un estudio de prevalencia e incidencia.
heridas crónicas. No obstante, es preciso realizar un plan de Enfermería Global. 2017;16(2):445-463
cuidados de forma individualizada y continuada, reevaluan- 5. Pancorbo-Hidalgo PL, García-Fernández PF, Pé-
do el estado del paciente siempre que haya habido cambios rez-López C, Soldevilla AJJ. Prevalencia de lesiones
y, finalmente, realizar el cierre del plan de cuidados siempre por presión y otras lesiones cutáneas relacionadas
y cuando sea posible10,46. con la dependencia en población adulta en hospita-
les españoles: resultados del 5º Estudio Nacional de
2017. 2017
21
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
6. García-Fernández PF, Torra i Bou EJ, Soldevilla AJJ, Pan- the Medical archives [Internet]. 2018 [consultado el
corbo-Hidalgo PL. Prevalencia de lesiones por presión y 28 de enero de 2024];72(5):362–366. Disponible en:
otras lesiones cutáneas relacionadas con la dependen- [Link]
cia en centros de atención primaria de salud de España
18. Pagliarini Waidman MA, Rocha SC, Landi Correa J,
en 2017. 2017.
Brischiliari A, Silva Marcon S. O cotidiano do indiví-
7. Martinengo L, Olsson M, Bajpai R, Soljak M, Upton Z, duo com ferida crônica e sua saúde mental. Texto &
Schmidtchen A, et al. Prevalence of chronic wounds Contexto-Enfermagem [Internet]. 2011 [consultado
in the general population: systematic review and me- el 28 de enero de 2024];20(4):691-699. Disponible en:
ta-analysis of observational studies. Annals of Epide- [Link]
miology [Internet]. 2019 [consultado el 28 de enero de QWpyWrRPt/?lang=pt
2024];29:8-15. Disponible en: [Link]
19. Souza de Santana Carvalho E, Santos Paiva M, Casado
8. Laseca Arranz A, Sánchez Dengra B, Bermejo Sanz MV, Aparício E. El sexo es bueno, pero no puedo: repre-
González Álvarez I, González Álvarez M. Formulacio- sentaciones de mujeres y hombres con heridas cró-
nes para la cicatrización de heridas, presente y futu- nicas. Index Enferm [Internet]. 2013 [consultado el
ro. RESCIFAR Revista Española de Ciencias Farmacéu- 28 de enero de 2024];22(3):137-141. Disponible en:
ticas [Internet]. 2021 [consultado el 30 de enero de [Link]
2024];2(1):1-12. Disponible en: [Link] 20. González Consuegra RV, Verdú Soriano J. Calidad de
es/servlet/articulo?codigo=8084280 vida relacionada con heridas crónicas. Gerokomos
9. Téllez Lozada A, Franco Correa V. Fisiología de la re- [Internet]. 2010 [consultado el 28 de enero de 2024];
paración de las heridas y dianas terapéuticas en la 21(3): 131-139. Disponible en: [Link]
cicatrización anormal. [Internet]. 2017 [consultado [Link]/servlet/articulo?codi-
el 1 de febrero de 2024];32(4):207-13. Disponible en: go=331017
[Link] 21. Schaper NC, Van Netten JJ, Apelqvist J: Prevention
S0213925116302556 and management of foot problems in diabetes: a
10. Lombardo FC, Ramírez EL. Paciente en el domicilio. En: summary guidance for daily practice 2015 based on
Compendio de atención primaria: conceptos, organiza- the IWGDF guidance documents. Diabetes Metab Res
ción y práctica clínica en medicina de familia. Elsevier Rev;2016
España.2021:519-531 22. Blanco LJ. Tratamiento de úlceras en el pie diabéti-
11. Allué Gracia MA, Ballabriga Escuer MS, Clerencia Sierra co. Revisión. Revista Internacional de Ciencias Po-
M, Gallego Domeque L, García Espot A, Moya Porté MT. dológicas [Internet]. 2017 [citado 30 de enero de
Heridas crónicas: un abordaje integral. Colegio Oficial 2024];11(2):137-47. Disponible en: [Link]
de Enfermería de Huesca. 2012. [Link]/[Link]/RICP/article/view/56030
23. Zhang P, Lu J, Jing Y, Tang S, Zhu D, Bi Y: Global epi-
12. Falanga V, Grinnell F, Gilchrest B et. al: Work shop on
demiology of diabetic foot ulceration: a systematic
the pathogenesis of chronic wounds. J Invest Dermatol.
review and meta-analysis. Ann Med. 2017; 49:106-116
1994;102:125-127
24. Schaper NC, Van Netten JJ, Apelqvist J, Bus SA, Hin-
13. Falanga V. Classifications for wound bed preparation
chliffe RJ, Lipsky BA et al. Practical Guidelines on the
and the role of enzymes: a case for multiple actions of
prevention and management of diabetic foot disease
therapeutic agents. Wounds. 2002;14:47-57
(IWGDF 2019 update). Diabetes Metabolism Res [In-
14. Servicio Madrileño de Salud. Recomendaciones para el ternet] 2019 [consultado el 30 de enero de 2024]. Dis-
tratamiento local de las úlceras cutáneas crónicas de la ponible en: [Link]
Comunidad de Madrid. Madrid. Consejería de Sanidad.
25. Guía clínica de Pie diabético. Fisterra [Internet]. 2022
2010.
[consultado 1 de febrero de 2024]. Disponible en: ht-
15. Lentsck MH, Baratieri T, Trincaus MR, Mattei AP, Miya- tps://[Link]/guias-clinicas/pie-diabetico/
hara CTS. Quality of life related to clinical aspects in 26. González de la Torre H, Mosquera Fernández A, Quin-
people with chronic wound. Revista da Escola de Enfer- tana Lorenzo ML, Perdomo Pérez E, Quintana Montes-
magem [Internet]. 2018 [consultado el 30 de enero de deoca MP. Clasificaciones de lesiones en pie diabético:
2024]; 3(52). Disponible en: [Link] Un problema no resuelto. Gerokomos [Internet].2012
16. Augustin M, Macdonald J. Optimización del bienestar [consultado 1 de febrero de 2024];23(2):75-87. Dis-
en las personas que conviven con una herida. Wounds ponible en: [Link]
International [Internet]. 2012 [consultado el 30 de ene- t=sci_abstract&pid=S1134-928X2012000200006&ln-
ro de 2024]. Disponible en: [Link] g=es&nrm=iso&tlng=es
[Link] 27. Guía rápida de actuación pie diabético en Canarias.
17. Charalambous C, Vassilopoulos A, Koulouri A, Eleni S, Las Palmas de Gran Canarias. Gobierno de Cana-
Popi S, Antonis F, et al. The Impact of Stress on Pressure rias;2017:4-23
Ulcer Wound Healing Process and on the Psychophy- 28. MBemba J, Larger E. Pie diabético. EMC - Tratado de
siological Environment of the Individual Suffering from medicina.2018;22(3):1-6
29. Benzimra JC. Qu’est-ce que l’insuffisance veineuse?. [In- 42. European Wound Management Association (EWMA).
ternet].2023[consultado 1 febrero de 2014] Disponible Understanding compression therapy. Position Docu-
en: [Link] ment. London: MEP Ltd; 2003.
suffisance-veineuse
43. Farrero Mena J, Blanco Blanco J. Manejo de las úl-
30. Neumann HAM, Cornu-Thénard A, Jünger M, Mosti ceras de etiología venosa y la terapia compresiva.
G, Munte K, Partsch H. Evidence-based guidelines for Universitat de Lleida. Facultat d’Infermeria [Inter-
diagnostics and treatment of venous leg ulcers. J Eur net]. 2013.[consultado 2 de febrero de 2024] Dispo-
Acad Dermatol Venereol. 2016;30(11):1843–75 nible en: [Link]
le/10459.1/47003/[Link]?sequence=1
31. Körber A, Klode J, Al-Benna S, Wax C, Schadendorf D,
Steinstraesser L, et al. Etiology of chronic leg ulcers in 44. Soriano L, Reig D. Estudio de la evolución de úlceras
31,619 patients in Germany analyzed by an expert sur- venosas a propósito de un caso. Enfermería Inte-
vey. J Dtsch Dermatol Ges. 2011;9(2):116–21 gral;2005.
32. Finlayson KJ, ParkerCN, MillerC, Gibb M, Kapp S, OgrinR 45. Badallo JL. Tratamiento de dos úlceras venosas: ven-
et al. Predicting the likelihood of venousleg ulcer recu- daje de compresión vs vendaje compresivo tradicio-
rrence: the diagnostic accuracy of a newly developed nal. Metas Enf.2008;11(9):15-20.
risk assessment tool. Int Wound J. 2018;15(5):686–94
46. Soriano, G. N, Sesma MLJ, Castán JS, Melchor LS. Evi-
33. Raffetto JD. Pathophysiology of chronic venous disease dencia científica del vendaje compresivo para el tra-
and venous ulcers. Surg Clin North Am. 2018;98(2):337– tamiento de las úlceras venosas. Revista Iberoameri-
47 cana de Enfermería Comunitaria.2015;8(2):15.
34. Ellinghaus E, Ellinghaus D, Krusche P, Greiner A, Schrei- 47. Protocolo de terapia compresiva en úlceras MMII.
ber C, Nikolaus S, et al. Genome-wide association analy- Unidad de Enfermería Dermatológica. Hospital Gene-
sis for chronic venous disease identifies EFEMP1 and ral de Valencia.2013.
KCNH8 as susceptibility loci. Sci Rep.2017;7:456-52.
48. Manual de Prevención y Cuidados de Heridas Cróni-
35. Kottler D, Chaby G. Úlceras de la pierna de origen veno- cas: Úlceras de la extremidad inferior. Grupo de Tra-
so o mixto de predominio venoso. EMC – Dermatolo- bajo de Heridas Crónicas del Servicio Cántabro de
gía.2023;57(4):1-24 Salud. Servicio Cántabro de Salud.2011.
36. Lurie F, Passman M, Meisner M, Dalsing M, Masuda E, 49. Amsler F, Willenberg T, Blättler W. In search of optimal
Welch H et al. The 2020 update of the CEAP classifica- compression therapy for venous leg ulcers: a me-
tion system and reporting standards. J Vasc Surg Ve- ta-analysis of studies comparing diverse bandages
nous Lymphat Disord. 2020;8(3):342–52. with specifically designed stockings. Journal of vas-
cular surgery [Internet]. 2009[consultado 2 de febrero
37. Dissemond J. Physical treatment modalities for chro- de 2024];50(3):668-74.
nic leg ulcers. Der Hautarzt: Zeitschrift für Dermato-
logie, Venerologie, und verwandte Gebiete [Internet]. 50. McNichol E. Involving patients with leg ulcers in
2010[consultado 1 febrero de 2024];61(5):387-96. developing innovations in treatment and manage-
Disponible en: [Link] ment strategies. British journal of community nur-
med/20376423 sing [Internet]. 2014[consultado 2 de febrero de
2024];19(9):27-32. Disponible en: [Link]
38. World Union of Wound Healing Societies (WUWHS). [Link]/pubmed/25192559
Principles of best practice: Compression in venous leg
ulcers. A consensus document. London: MEP Ltd, 2008. 51. Gómez Fernández P. Revisión del tratamiento de las
úlceras venosas: terapia compresiva. RqR Enfermería
39. Annells M, O'Neill J, Flowers C. Compression bandaging Comunitaria (Revista de SEAPA). 2015; 3(1):43-54
for venous leg ulcers: the essentialness of a willing pa-
tient. Journal of clinical nursing [Internet]. 2008 [con- 52. DeWeese JA, Leather R, Porter J: Practice guide-
sultado 2 de febrero de 2024];17(3):350-9. Disponible: lines: lower extremity revascularization. J Vasc
[Link] Surg.1993;18:280
40. O'Meara S, Cullum N, Nelson EA, Dumville JC. Compres- 53. Jiménez García JF, Barroso Vázquez M, Hernández
sion for venous leg ulcers. Cochrane Database Syst Rev. López MT. Guía de práctica clínica para la prevención
2012;11. y cuidados de las úlceras arteriales. Servicio Andaluz
de Salud. Consejería de Salud. Junta de Andalucía [In-
41. Serra N, Palomar F, Fornes B, Capillas R, Berenguer M, ternet]. 2009 [consultado 2 de febrero de 2024]. Dis-
Aranda J, et al. Efectividad del tratamiento de las úlceras ponible en: [Link]
venosas con vendaje compresivo multicapa asociado a dados_UA_def.pd
protección de la piel perilesional con Cavilon® (película
barrera no irritante). Gerokomos [Internet]. 2010 [con- 54. Fonder MA, Lazarus GS, Cowan DA, et al: Treating the
sultado 2 de febrero 2024];21(3):124-30. Disponible en: chronic wound: a practical approach to the care of
[Link] nonhealing wounds and wound care dressings. J Am
d=S1134- 928X2010000300006&lng=es Acad Dermatol. 2008;58:185-206
23
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
55. Harding JP, Hedayati [Link] of treating mixed ar- 57. García-Fernández FP, Soldevilla-Ágreda JJ; Pancor-
terialvenous disease of lower extremities. J Cardiovasc bo-Hidalgo PL, Verdú Soriano J, López-Casanova P,
Surg (Torino).2021;62(5):435–46 Rodríguez-Palma M. Clasificación-categorización de
las lesiones relacionadas con la dependencia. Serie
56. Moore Z, Avsar, P, Conaty L, Moore, DH, Patton D, O'Con- Documentos Técnicos GNEAUPP nºII. Grupo Nacional
nor T. (2019). The prevalence of pressure ulcers in Euro- Para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Pre-
pe, what does the European data tell us: a systematic sión y Heridas Crónicas. Logroño 2014.
review. Journal of wound care.2019;28(11):710-719
58. Collado GF, Salvador Morán MJ. Úlceras por presión.
En: Guía práctica ilustrada: Tratamiento de heridas.
[Link] Médicos.2008(1):9-11.
ANEXOS
Fuente: Servicio Madrileño de Salud. Escalas de Evaluación del Dolor. Hospital Universitario Fuenlabrada. Comunidad de Madrid.
25
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
Es una escala heteroadministrada empleada habitualmente en población envejecida. Consta de dos partes. La primera es
un test de cribado en el que, si la puntuación es igual o menor a 10 puntos, indicaría que hay que realizar la segunda parte.
La segunda parte se trata de un test de evaluación que recogería más datos para conocer el estado nutricional del paciente.
Para conocer la puntuación total se sumarían los ítems de ambas partes.
PUNTUACIÓN INTERPRETACIÓN
11 puntos o más (máximo 14) Resultado normal. No hay que hacer la
segunda parte
10 puntos o por debajo de 10 Existe riesgo de malnutrición. Hay que
hacer la segunda parte
Fuente: Escalas de evaluación del estado nutricional: Mini Nutritional Assessment (MNA). Servicio de Salud Andaluz. Consejería de Salud.
ANEXO IV: Severidad de la infección según la clasificación realizada por la IDSA y el IWGDF
Fuente: Lipsky BA, Berendt AR, Cornia PB, Pile JC, Peters EJG, et col. Infectious Diseases Society of America Clinical Practice Guideline for the
Diagnosis and Treatment of Diabetic Foot Infections. Clin Infect Dis. 2012;54(12):132-173.
Infección local presente. Definida por la presencia de dos o más síntomas: Tu- 2 Existe infección de forma leve
mefacción, calor, eritema, sensibilidad al calor o dolor, secreción purulenta o
sanguinolenta
Infección con enrojecimiento(> 2 cm) rodeando la lesión con afectación de te- 3 Existe infección de forma moderada
jido subcutáneo. No hay signos de infección de forma sistémica
Infección con signos sistémicos: fiebre, taquicardia, taquipnea, leucocitosis 4 Infección grave
27
Vol. VII. Número 75. Junio 2024 NPunto
Es una escala heteroadministrada que se emplea en adultos hospitalizados. Tiene 6 ítems como se muestra en la tabla infe-
rior, que puntúan del 1 al 4, salvo uno de los ítems (Fricción y deslizamiento) que puntuaría del 1 al 3.
Se utiliza para la población general hospitalizada. Se trata de un cuestionario heteroadministrado que consta de 6 ítems.
Cada ítem se puntúa de 1 (menos deseable) a 4 (más deseable), excepto el ítem “Fricción y rozamiento” que puntúa de 1 a 3.
Fuente: Braden B, Bergstrom N. Predictive validity of Braden scale for pressure sore risk in a nursing home population. Res Nurs Health 1994;17:459-
70.
PUNTOS 1 2 3 4
PUNTUACIÓN INTERPRETACIÓN
Se utiliza para población general hospitalizada. Se trata de un cuestionario heteroadministrado con 5 ítems. Cada ítem res-
ponde a una escala tipo Likert de 0 a 3, con un rango total que oscila entre 0 y 15. Una puntuación igual o mayor a 5 indica
un mayor riesgo de desarrollar úlceras por presión.
Fuente: Rodríguez Torres MC, García Fernández FP, de la Casa Maldonado F, Plaza Jurado F, Martinez Martos C, Noguera Gutierrez C, Caro
Lázaro E. Validación de la escala EMINA. Gerokomos. 2005;16:174-182.