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David Ricardo

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David Ricardo fue un economista inglés que formó parte de la corriente de pensamiento catalogada

como pensamiento clásico económico y es reconocido como uno de los pioneros de la idea de
macroeconomía. Sentó las bases de los conceptos y teorías económicas que revolucionaron su
tiempo y que siguen vigentes a día de hoy. Sus obras más importantes son dos: “El elevado precio de
los lingotes, una prueba de la depreciación de los billetes bancarios” (1809), en el que establecía la
idea de tener una unidad monetaria sin que su valor estuviera anclado a ningún metal precioso y la
obra que lo hizo reconocido, “Principios de Economía Política y Tributación” (1817), en el que aborda
varios aspectos de la economía, centrándose en la teoría del valor y la distribución de la renta.
También expresa su apoyo a la teoría del comercio internacional y destaca que, si hubiese un
crecimiento en la población, el mismo generaría una escasez de tierras productivas. Entre las
principales teorías de Ricardo se destacan la teoría cuantitativa del dinero, la teoría del valor, la
teoría de la renta diferencial y la teoría de la ventaja comparativa.

La teoría que lo hizo reconocido fue la teoría del valor-trabajo, donde argumenta que el valor de
intercambio de un bien (precio) se deriva del trabajo necesario para producirlo. Sin embargo,
reconoció que existen factores como la escasez o la demanda que podían influir en el precio final,
pero siempre estableció que el valor se determina por el trabajo.

En la teoría de la ventaja comparativa, Ricardo critica a Smith que establecía la teoría de la ventaja
absoluta argumentando que, aunque un país no tenga una ventaja absoluta en la producción de un
bien o si un país puede producir eficientemente dos bienes, le convendrá especializarse en aquellos
bienes cuya ventaja sea comparativamente mayor o su desventaja sea comparativamente menor. Lo
decisivo en el comercio internacional para Ricardo no serían los costes absolutos de producción en
cada país, sino los costes relativos. De esta manera, se beneficia al comercio internacional porque
todas las naciones participan especializándose en aquello en lo que tienen ventaja con respecto a
otros e intercambian sus productos, logrando así una mejora en la eficiencia global y aumentando la
producción total de bienes y servicios.

Otra ley que se le atribuyó a Ricardo es la ley de rendimientos decrecientes que establece que, si
incrementamos la cantidad de un factor productivo en la producción del bien o servicio en cuestión,
provoca que el rendimiento de la producción sea menor a medida que incrementamos este factor,
siempre y cuando se mantengan el resto de factores a nivel constante. Es decir, aumentar un factor
no solo no aumenta la producción del bien o del servicio, sino que puede llegar a provocar una
disminución gradual de la cantidad producida.

La ley de distribución de Ricardo es otra de sus teorías más importantes en la que se centra en la
distribución de la renta entre los factores de producción, principalmente entre el trabajo y el capital.
Esta teoría se basa en la ley de hierro los salarios y la ley de la renta diferencial. La primera decía que
los salarios reales de los trabajadores tendían “de manera natural” al nivel mínimo de subsistencia.
Un incremento de los salarios por encima de este nivel provocaría el crecimiento de la población, por
ende, mucha oferta de mano de obra, por lo que bajarían los salarios. Un nivel por debajo dificultaría
la subsistencia de los trabajadores y sus familias, por lo que se reduciría la población y la mano de
obra disponible. La segunda, la teoría de la renta diferencial, nace a partir de las parcelas de campo
más productivas, que son aquellas más fértiles que otras y por tanto requieren menos trabajo para
producir lo mismo. Según lo que estipula Ricardo, cuando crece la demanda de alimentos, se cultivan
tierras menos fértiles para satisfacer aquella demanda adicional. Es decir, para satisfacer la demanda
se necesitaba de más trabajo y capital en tierras menos productivas en comparación con las tierras
más fértiles. Esta diferencia en la productividad de la tierra genera una renta diferencial según
Ricardo: los propietarios de las tierras más fértiles podían obtener una renta más alta debido a la
mayor productividad de sus tierras en comparación con las tierras menos fértiles.

Más allá de lo que planteó David Ricardo, Marx plantea una distinción entre dos tipos de renta
diferencial, porque él creía que no toda renta sería diferencial. Por eso propone la renta diferencial:
extensiva e intensiva. La renta diferencial extensiva sería la renta que se obtiene de las diferencias de
productividad relativa por la fertilidad inherente entre diferentes tierras, esto refiere a las ganancias
que se obtienen al aprovechar las diferencias de productividad entre tierras debido a su fertilidad
natural. La renta diferencial intensiva sería la renta que se obtiene de la inversión para hacer las
tierras más productivas, esta inversión se daría porque inicialmente no trata una tierra fértil para su
trabajo, entonces con una inversión se aumentaría la productividad.

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