0% encontró este documento útil (0 votos)
14 vistas15 páginas

Impacto Fiscal de la Auditoría

investigacion de mercado

Cargado por

Andriw Flores
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
14 vistas15 páginas

Impacto Fiscal de la Auditoría

investigacion de mercado

Cargado por

Andriw Flores
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Fuente: www.monografias.

com

Trascendencia del informe de Auditoria

En opinión de Corona Romero (1990, 978), que comparto y asumo como punto

de partida de este epígrafe "si la auditoría concluye con la emisión de una

opinión sobre los estados financieros, ya sea con salvedades o sin salvedades,

está claro que la declaración tributaria que fuera conforme con los estados

financieros auditados, teniendo en cuenta las salvedades en su caso, también

la podemos considerar como auditada, aunque sólo sea parcialmente y en

cierto sentido".
En el mismo sentido, Millán (1987) indica, en relación con la hacienda pública,

que "unos estados financieros sometidos a auditoría constituyen una garantía

de autenticidad, ya que el auditor, a través de su trabajo, ha considerado como

uno de los puntos más importantes de la empresa el aspecto fiscal en cuanto

que del cumplimiento o de las obligaciones de este carácter, pueden derivarse

para la empresa determinados compromisos que deben ser recogidos en el

balance".

Por otra parte, conviene recordar que, en palabras de Linares y Arráez (1977,

231-232) "la trascendencia fiscal de la auditoría externa realizada por

profesionales independientes no está reconocida expresamente en ninguna ley

de ninguno de los países modelos en la gestión tributaria. Sin embargo, si lo

está en los usos y prácticas administrativas (...) La auditoría es una función

social nunca nacida en el marco de la gestión tributaria. La auditoría nace y se

consolida en el marco de las Instituciones económico-sociales de general

trascendencia y las administraciones tributarias utilizan, derivativamente, los

informes de los censores".

Por tanto, el auditor debe dar información, sobre la situación fiscal de la

empresa. Muchas veces dicha información será "no decir nada", lo cual

significará que –teniendo en cuenta el alcance de trabajo que haya sido

contratado y la importancia relativa asumida para el informe– no ha encontrado

ninguna circunstancia anormal en los estados financieros, lo cual no significa

necesariamente que no haya contingencias o riesgos fiscales, ya que los

mismos pueden existir pero estar correctamente cuantificados y provisionados;


por tanto, la información ofrecida por el informe de auditoría –sin vincular de

forma unívoca a la administración fiscal– puede ser una más de las claves de

selección de contribuyentes y entiendo que puede y debe ser utilizada tanto por

la inspección fiscal como por el propio contribuyente en caso necesario.

Analizando más detenidamente cada una de las circunstancias que pueden

tener efecto en la opinión del auditor, se puede señalar que, generalmente,

aquellos párrafos que pudieran ser indicadores de la existencia de un cierto

riesgo fiscal –párrafos de salvedades por incertidumbre o de limitaciones al

alcance– pueden conducir a una inspección, aunque es obvio que el

descubrimiento del hecho en cuestión –con la finalidad de iniciar un

procedimiento de comprobación tendente a exigir el ingreso de cantidades al

erario– corresponde a la administración tributaria, ya que, al menos en nuestro

país, y a la vista de cómo se ha desarrollado la legislación en materia de

auditoría de cuentas, la administración tributaria no tiene acceso a los papeles

de trabajo del auditor, de forma inmediata.

Concretamente, párrafos de salvedades que se manifiesten en el sentido de

que en la contabilidad de la entidad se ha formulado un beneficio demasiado

prudente –de forma contraria a la que resultaría de la aplicación de PyNCGA–

son campo abonado para que la inspección actúe, siempre y cuando tal exceso

de prudencia no haya sido corregido en la declaración del impuesto sobre

sociedades, mediante la instrumentación de algún ajuste extracontable positivo.

En general, y con la precisión mencionada, todos aquellos párrafos que reflejen

que la entidad ha subvaluado activos o ingresos, o sobrevalorado pasivos o

gastos, pueden ser una vía abierta a la actuación de la inspección fiscal. Lo


mismo sucede para párrafos de incertidumbres y de limitaciones al alcance (de

origen fiscal), que pueden ser indicativos de algún tipo de fraude u ocultación

fiscal, por lo que es normal que si la administración tributaria utiliza los informes

de auditoría como uno de los medios para la selección de contribuyentes, sean

seleccionados aquellos con este tipo de párrafos en los mismos.

Colaboración entre el auditor y la administración tributaria

El auditor es, por excelencia, el profesional independiente y cualificado para

interpretar y dar su opinión sobre los estados financieros de las empresas.

Aunque diversos tratadistas separan las disciplinas contables y jurídicas de la

propia de la auditoría, el hecho incuestionable es que resulta cada vez más

difícil mantener separados los criterios objetivos de la auditoría sin relacionarlos

de alguna forma con la contabilidad y la fiscalidad.

El auditor, al examinar los estados financieros en una auditoría externa, debe

pronunciarse sobre si las afirmaciones contables reflejadas en los mismos

quedan o no sujetas a posibles contingencias fiscales, ya que los estados

financieros que la empresa somete al auditor para su verificación están sujetos

a las exigencias de la administración tributaria, por imperativo de Ley, en dos

aspectos fundamentales:
Obligaciones de carácter tributario por imperativo de ley de las empresas

1. Justificar la razonabilidad de las cantidades aportadas

2. Cumplimiento de ciertas obligaciones:

- Llevar a cabo la tarea de retención y recaudación.

- Cumplimiento y legalización de libros de registro.

- Confección de declaraciones tributarias y entrega de otra información

económica.

- Observancia de la obligación legal de auditarse y de depositar las cuentas

en el registro mercantil.

La importancia relativa, la complejidad y la posibilidad de fraude, circunstancias

que pueden concurrir de forma alternativa o simultánea, hacen que los hechos

de índole fiscal deban ser objeto de revisión por parte del auditor y, al igual que

sobre otros hechos económicos, habrá de pronunciarse en el supuesto de que,

en su opinión, una interpretación no correcta de la normativa tributaria por parte

de la entidad dé lugar a la aparición de posibles pasivos contingentes fiscales,

independientemente de si dichos pasivos pueden o no cuantificarse

razonablemente.

En palabras de Garrido (1983, 23) "es indudable que existe una corriente de

opinión «generalmente aceptada» en dar al binomio auditoría-fiscalidad un

tratamiento conjunto y obligado en las actuaciones del auditor; y en este

sentido los auditores y firmas de auditoría se esfuerzan en estar debidamente


preparados sobre el sistema y asesoramiento tributario para poder emitir una

opinión responsable en su informe de auditoría".

En la práctica de auditoría comparada a escala internacional, tenemos el caso

de protagonismo más evidente en los auditores británicos, ya que si las

declaraciones fiscales de las empresas van firmadas por un auditor (chartered

accountant), prácticamente dicha declaración es asumida por la administración.

Los auditores, además de certificar los balances, preparan la liquidación de los

impuestos, es decir, tienen una doble función: veracidad informativa y

liquidación correcta de impuestos.

Garrido (1983, 23) señala al respecto que "este protagonismo singular de la

función auditora no existe ni está regulado en la mayor parte de los países; sin

embargo, se han conseguido notables avances en esta dirección. Los poderes

públicos son conscientes de la vital importancia que reviste la función auditora

externa por profesionales independientes, no solamente en el área social y

económica, sino también en el campo tributario".

En Estados Unidos, la situación es muy similar a la descrita para el Reino

Unido, salvo matices derivados de su estructura federal pero en todo caso

señalando, también, que la intervención de los agentes del tesoro se produce

en caso de fraude en la liquidación de impuestos por tener calificación de delito

federal. La liquidación de los impuestos está a cargo de los Certified Public

Accountants (CPA), que son auténticos consejeros tributarios además de

certificadores de los hechos económicos y financieros; por ello, sus

documentos persiguen no sólo informar a los accionistas, sino también hacer


posible la vigilancia de la marcha económico-financiera de la sociedad en

beneficio y provecho del propio Estado.

La Securities and Exchanged Commission (SEC), es la encargada de velar por

el fiel cumplimiento e interpretación de las disposiciones federales sobre

impuestos y, la intervención federal es, en última instancia y de tal naturaleza

que, a título anecdótico, sus miembros suelen ir armados, lo cual da una idea

del carácter de estos funcionarios, que normalmente no duplican o revisan la

labor de los Certified Public Accountants.

En Alemania, el problema en cuanto a la relación entre auditoría y

administración pública es muy similar, con los lógicos matices diferenciadores,

pero en todo caso, también la intervención de la administración se basa

fundamentalmente en los informes de los «Wirtschaftprüfer», con la calificación

de «Steuerberater» que les habilita como auténticos profesionales dentro del

derecho fiscal, responsabilizándoles en sus informes y liquidaciones.

En Francia las relaciones institucionales han llegado a un avanzado grado de

perfección entre el Ministére de Budget y la Orden de Expertos Contables. El

control a que son sometidos los expertos contables, no solamente se refiere a

la parte económica sino también a su incidencia fiscal, en el marco de una

colaboración plena con la administración.

En Taiwan, determinadas empresas son obligadas a confiar la cumplimentación

de su declaración anual del impuesto sobre el beneficio a auditores (CPA). Un

reciente e interesante estudio de Lin, S. (2000, 15-36), expone que desde hace

un considerable número de años las declaraciones del impuesto sobre el


beneficio empresarial autentificadas por auditores han gozado de incentivos

fiscales especiales.

Puede decirse, que el resto de los países de economía libre de mercado ha ido

adaptando a sus distintas economías el sistema descrito en donde las distintas

administraciones tributarias cuentan para su liquidación de impuestos –si bien

de distintas maneras– siempre con la colaboración estrecha de los auditores de

cuentas.

Arráez (1981, 93-94) en este sentido señala que "la eficacia de los estados

financieros auditados por profesionales ante las administraciones fiscales es un

hecho reconocido en los países del ámbito anglosajón, al que se ha llegado a

través del prestigio y responsabilidad de las firmas de auditoría. Ninguna norma

se ha dictado, que sepamos, en ningún país para regular este reconocimiento,

al que se ha llegado por la fuerza de los hechos. En la práctica este

reconocimiento implica que la administración acepte las cifras reflejadas en los

estados financieros.

Como conclusión se puede decir que existen ventajas, tanto desde el punto de

vista social como económico, para proponer una colaboración entre la figura

del auditor y la administración tributaria.

Secreto Profesional del Auditor

El auditor de cuentas está sujeto al deber de secreto profesional.

En definitiva, los auditores que detecten errores o irregularidades al revisar las

cuentas de sus clientes, cuando dichos clientes son entidades que estén bajo

la supervisión de algún ente contralor del Estado, estarán obligados a


comunicar a estos organismos cualquier hecho que pueda constituir un

incumplimiento legal significativo o que perjudique la continuidad de la

explotación de la empresa cliente.

En resumen, se puede concluir que salvaguardar el secreto profesional del

auditor es un aspecto básico, pues detrás de este principio fundamental se

encuentra la base de confianza mutua en la relación entre el auditor y la

empresa que le contrata.

En este sentido, es necesario que las excepciones al citado principio se

encuentren tasadas en las leyes, expresando en qué situaciones y qué órganos

pueden acceder a la documentación custodiada por el auditor. Asimismo, sería

conveniente expresar sobre qué documentación se levanta el mencionado

secreto.

Independencia del Auditor

Desde los orígenes de la regulación de la auditoría de cuentas, un aspecto

fundamental es el referido a la independencia del auditor, tema en constante

discusión entre los profesionales y los organismos encargados de la

normalización. Según diferentes trabajos el problema de la independencia del

auditor es un problema de información desigual. Este problema podría ser

resuelto mediante una regulación que prevalecieran los incentivos para ser

independiente, o el establecimiento de controles y mecanismos de supervisión,

es decir, tratar de reducir el posible comportamiento oportunista del auditor.


La independencia e integridad del profesional es un aspecto fundamental para

demostrar que éste puede desarrollar su labor de forma totalmente objetiva.

Esta independencia es un aspecto esencial para "la eficacia y credibilidad de su

trabajo, y por tanto de la calidad de su informe sobre la regularidad, veracidad e

imagen fiel de las cuentas anuales" (Le Portz, 1993, párrafo 1.1).

Antes de llevar a cabo ningún análisis es preciso explicar qué es la

independencia del auditor. En el último borrador (Exposure Draft) de la IFAC

(Abril de 2001) se define así:

"Independencia es:

a. Independencia de mente.—El estado mental que permite dar una opinión no

afectada por influencias que menoscaben el juicio profesional, permitiendo

actuar con integridad y ejercitar la objetividad y el escepticismo profesional, y

b. Independencia de apariencia.—La prohibición de hechos y circunstancias

que, siendo relevantes para una tercera persona racional e informada, la harían

concluir razonablemente que la integridad, objetividad o escepticismo

profesional de una firma o de un miembro del equipo de auditoría han sido

inaceptablemente menoscabadas."

Esta definición distingue entre el ser (o saberse) independiente y el parecer

independiente lo que quiere decir que por un lado el auditor debe sentirse y

saberse independiente, y, por otro, que debe parecerlo a los ojos de los demás,

para lo cual, se le prohíbe ejercer otras funciones que se consideren

incompatibles con la prestación del servicio de auditoría.


El Auditor Frente al Fraude Fiscal

Moreno y Ruiz (1997, 4), determina que un concepto de evasión fiscal es una

tarea bastante compleja, realizando así la siguiente distinción conceptual: "el

problema se plantea ante la dificultad de distinguir entre el concepto de evasión

y omisión fiscal de una forma nítida. Tradicionalmente se considera que una

conducta entra dentro de la omisión cuando implica una reducción del pago de

impuestos. En cambio, cuando una conducta supone «utilizar» una ley para

reducir el pago de impuestos, se califica como evasión fiscal, aunque ambas

conductas conduzcan a obtener el mismo resultado".

Según Bardsley (1997, 3) "parece existir un convencimiento general en círculos

políticos de que simplificando las leyes fiscales y reduciendo su complejidad

podrían aumentar las tasas de cumplimiento, pero varios estudios analíticos

apuntan que lo contrario también es cierto", es decir, a mayor complejidad de

las leyes, mayores tasas de evasión fiscal se pueden poner de manifiesto. En

general, las inspecciones fiscales programadas y al azar en el sistema abren la

vía para hacer la evasión fiscal menos atractiva o más incierta y los

contribuyentes con aversión al riesgo desearán reducir esta incertidumbre; por

ello, esta incertidumbre en la actuación de la administración fiscal es una

manera de disuasión de la evasión fiscal.

El fraude fiscal, tanto en los impuestos directos como indirectos, es un

fenómeno que preocupa cada vez más a los gobiernos de los países

avanzados; diversas instituciones ocupan tiempo y dinero en estudiarlo y en

proponer y aconsejar medidas para combatirlo. Entre otras muchas, la OCDE y

el Banco Mundial dedican importantes esfuerzos en el sentido indicado.


RESPONSABILIDAD DEL AUDITOR INTERNO FRENTE AL FRAUDE

FASE CONCEPTO RESPONSABILIDAD


Tomar aquellas acciones La disuasión del fraude es
encaminadas a evitar la realización responsabilidad de la dirección; la
DISUASIÓN

del fraude; el control interno debe auditoría interna es responsable de


ser el principal mecanismo cooperar en la disuasión del fraude
disuasorio ante el fraude y la mediante el examen y la evaluación
auditoría interna su órgano de de la adecuación y efectividad de las
vigilancia. acciones adoptadas por la dirección
para el cumplimiento de esta
obligación.
Identificar aquellos indicadores Los auditores internos deben tener
suficientes de fraude como para los conocimientos suficientes acerca
DETECCIÓN

justificar que se realice una de como identificar los fraudes. Si se


investigación. Estos indicadores, detectan debilidades importantes de
pueden aparecer por azar, por control, los auditores deben aplicar
pruebas realizadas por los los procedimientos adicionales que
auditores o por cualquier otra incluyan pruebas encaminadas hacia
fuente. la identificación del fraude.
Realización de procedimientos tan Aislar al presunto fraudulento para
amplios como sean necesarios, impedirle modificar las pruebas, de
para determinar, tanto si el fraude ponderar la extensión probable de
ha ocurrido realmente como su complicidades dentro de la
INVESTIGACIÓN

volumen, así como el posible grado organización, de determinar los


de implicación del personal que ha conocimientos y habilidades
podido colaborar directa o necesarias que deben tener los
indirectamente en su realización. auditores para llevar a cabo
Por otra parte, la investigación eficazmente la investigación y de
tiene que tener por objetivo la diseñar los procedimientos a utilizar
obtención de la evidencia para identificar a los responsables.
suficiente que sirvan de prueba
para que por quien proceda se
tomen las decisiones oportunas.
Realización de un informe dirigido Informar a la dirección de forma oral
COMUNIC
ACIÓN

a la dirección por el que se le o escrita, o una combinación de


comunica, tanto la situación como ambas, al objeto de que la misma
los resultados de la investigación. sea consciente del desarrollo y
evolución de los acontecimientos.
Fuente: Fernández Madrazo (1998) y elaboración de Pablo Arenas del Buey Torres

De esta norma se desprenden los siguientes hechos fundamentalmente:

1. Cuando del resultado de la investigación de un fraude se deduzca que

sus efectos han afectado de forma significativa a resultados de ejercicios


anteriores, es decir, tienen la consideración de "hechos posteriores", se debe

informar a la dirección o al consejo de administración de tales extremos.

2. Cuando existan indicios, con un grado razonable de certeza, de que un

fraude significativo ha sido cometido, se debe comunicar inmediatamente a la

dirección o al consejo de administración. El último informe de un fraude debe

ser por escrito.

Auditoria Externa

En las NTA de carácter general, (ICAC, 1991), la cuarta norma establece que el

trabajo del auditor independiente "no está específicamente destinado a detectar

irregularidades de todo tipo e importe que hayan podido cometerse y, por lo

tanto, no puede esperarse que sea uno de sus resultados. No obstante, el

auditor debe planificar su examen teniendo en cuenta la posibilidad de que

pudieran existir errores o irregularidades con un efecto significativo en las

cuentas anuales".

En cuanto a la planificación de la auditoría, la primera Norma Técnica sobre

ejecución del trabajo establece que éste "se planificará adecuadamente", lo

que implica que debe desarrollarse un programa de auditoría con el alcance

adecuado, lo que le conducirá inexorablemente a establecer tal y como afirma

la norma segunda a: "efectuar un estudio y evaluación adecuado del control

interno...", esta evaluación se debe soportar bajo los siguientes criterios:

a) Considerar los tipos de errores e irregularidades que puedan ocurrir.

b) Evaluar los procedimientos existentes de control interno contable para

determinar y prevenir posibles fraudes, errores e irregularidades.


c) Determinar si los procedimientos establecidos son los necesarios y si

funcionan adecuadamente.

d) Cuantificar las posibles contingencias por la no existencia de controles

internos.

La Norma Técnica de Auditoría sobre Errores e Irregularidades (ICAC,

2000), distingue entre error e irregularidad de la siguiente forma:

El término "error" se refiere a "actos u omisiones no intencionados

cometidos por uno o más individuos, sean de los administradores, de la

dirección, de los empleados de la entidad auditada, o de terceras personas

ajenas a ésta, que alteran la información contenida en las cuentas anuales,

tales como:

– Errores aritméticos o de transcripción en los registros y datos contables.

- Inadvertencia o interpretación incorrecta de hechos.

– Aplicación incorrecta de principios y normas contables.

El término "irregularidad" que podemos identificar como sinónimo de

"fraude" se refiere a "los actos u omisiones intencionados o negligentes,

cometidos por uno o más individuos, sean de los administradores, de la

dirección, de los empleados de la entidad auditada, o de terceras personas

ajenas a ésta, que alteran la información contenida en las cuentas anuales".

La irregularidad puede suponer:

- Manipulación, falsificación o alteración de registros o documentos.

- Apropiación indebida y utilización irregular de activos.


- Supresión u omisión de los efectos de transacciones en los registros o

documentos.

- Registro de operaciones ficticias.

- Aplicación indebida e intencionada de principios y normas contables.

El factor que diferencia los errores de las irregularidades, por tanto, es la

intencionalidad en su comisión.

No obstante, no conviene olvidar una idea importante y es que, como afirma

Gonzalo Angulo (2002) en una reciente entrevista en la revista El Auditor el

auditor sirve a la sociedad, su cliente es la sociedad, aunque sus servicios

sean abonados por la empresa auditada.

Fuente Bibliográfica:
Auditoría Fiscal, Concepto y Metodología
Pablo Arenas del buey Torres
Instituto de Estudios Fiscales, España

Apuntes de Auditoria
Juan Carlos Mira Navarro

También podría gustarte