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Cuento para trabajar en clase

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### El Reino Perdido de Aleria

En un tiempo lejano, existía un próspero reino llamado Aleria, conocido por su sabiduría,
justicia y abundancia. Aleria estaba rodeado por altas montañas y espesos bosques, y en su
centro se alzaba un majestuoso castillo, hogar del rey Alaric y su hija, la princesa Elara.

Elara era conocida no solo por su belleza, sino también por su inteligencia y bondad. Pasaba
sus días estudiando en la gran biblioteca del castillo y ayudando a los habitantes del reino. Sin
embargo, Aleria tenía un secreto: un antiguo artefacto mágico, el Orbe de la Luz, que mantenía
la paz y la prosperidad del reino. El orbe estaba protegido por un hechizo que solo permitía al
rey y a sus descendientes tocarlo.

Un día, un misterioso extranjero llegó a Aleria. Se hacía llamar Zorak y afirmó ser un sabio
viajero. Con su carisma y habilidades, pronto ganó la confianza del rey y de los cortesanos. Pero
Elara sentía que algo andaba mal; había algo en los ojos de Zorak que no inspiraba confianza.

Una noche, mientras el castillo dormía, Elara decidió investigar. Siguiendo a Zorak por los
pasillos oscuros, descubrió que intentaba romper el hechizo del Orbe de la Luz. Enfrentando al
intruso, Elara descubrió su verdadero propósito: Zorak era un hechicero oscuro que quería
robar el orbe para sumir a Aleria en la oscuridad y el caos.

Elara trató de detenerlo, pero Zorak la atrapó y la encerró en una torre. Al amanecer, el
hechicero logró romper el hechizo y robó el orbe, llevándolo lejos del reino. Sin la protección
del orbe, Aleria comenzó a desmoronarse; las cosechas fallaron, los ríos se secaron y el
descontento se extendió entre la gente.

Desde su prisión, Elara no se rindió. Utilizando su ingenio y los conocimientos adquiridos en la


biblioteca, encontró una forma de escapar. Reunió a los pocos leales que quedaban y
emprendió una peligrosa búsqueda para recuperar el orbe y restaurar la paz en Aleria.

Elara y su grupo de valientes aventureros viajaron a través de bosques encantados, cruzaron


montañas traicioneras y se enfrentaron a bestias salvajes. En su viaje, descubrieron que Zorak
había llevado el orbe a una fortaleza oculta en el corazón del Bosque Oscuro, un lugar donde la
luz del sol nunca penetraba y las sombras tenían vida propia.

Armados con valor y determinación, Elara y sus compañeros infiltraron la fortaleza. Tras una
serie de batallas contra los esbirros de Zorak, finalmente llegaron a la cámara principal donde
el hechicero los esperaba. La batalla fue feroz, pero Elara, con su conocimiento de magia y su
corazón puro, logró desarmar a Zorak y recuperar el Orbe de la Luz.

Con el orbe en sus manos, Elara invocó su poder y desterró a Zorak de Aleria para siempre. La
luz del orbe restauró el equilibrio en el reino: las cosechas volvieron a crecer, los ríos a fluir y la
paz a reinar. Elara regresó al castillo como una heroína y futura reina, prometiendo gobernar
con sabiduría y justicia.

Bajo su liderazgo, Aleria prosperó una vez más, y la historia de la valiente princesa que salvó su
reino se convirtió en una leyenda que sería contada por generaciones.

### Fin.

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