0% encontró este documento útil (0 votos)
116 vistas8 páginas

Fe-Y-Enfoque: E-Quipa Tu Fe

Cargado por

David Casanova
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
116 vistas8 páginas

Fe-Y-Enfoque: E-Quipa Tu Fe

Cargado por

David Casanova
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

6 de noviembre, 2022 Guía Del Estudiante Filipensses

Fe-Y-Enfoque : E-quipa Tu Fe
Estudios Bíblicos Para Adultos “Filipensis – Parte Dos”
Zion Assembly Church of God – Sunday School Services
Writer: Bruce Sullivan
“La Mentalidad De Un Sirviente”
Introducción
Una vez escuché a una hombre decir una historia de su niñez. Su familia era muy
pobre y tenían varios niños. Una noche durante la cena él veo a su madre poner los
platos de comida en frente de cada niño, y luego ella se sentó a la orilla de la mesa.
Él pronto se hizo consciente que su mamá no estaba comiendo. El hecho es que, no
había lo suficiente para todos de manera que ella se sacrificaba para asegurar que
cada niño tuviera lo necesario. Esta es la mentalidad de amor, la mente de Cristo, la
cual somos llamados a poseer y manifestar en nuestras acciones.

Verso Clave
“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús “ (Fil. 2:5).

Resumen De La Lección
Siempre es importante que el Cristiano recuerde quien es Cristo. Él es “El Dios
Poderoso” (Is 9:6). Él no vino a la existencia en Belén pero ha existido como parte
del “Dios Trino” desde la eternidad (Apo 1:8). Antes que él tomara “la semejanza
de hombre” (Fil 2:7), él existía en la “forma de Dios” (Fil 2:6; Jn 17:5). El gran
misterio de santidad es que Dios (el hijo) dejó la gloria del cielo y su forma divina y
luego fue “manifestados en la carne” (1 Tim. 3:16; Jn. 1:1, 14). Juan 5:18 registra
que los líderes Judíos prepararon para apedrear a Jesús porque él llamaba a Dios su
Padre – por tanto haciéndose a sí mismo “igual a Dios.” Pablo escribió que Jesús
nunca lo veo como un robo reclamar igualdad porque él y su padre eran uno (Fil
2:6; Jn 10:30). Aunque él había existido por la eternidad en la “forma de Dios,” él
se humilló a sí mismo para tomar la “semejanza del hombre” (Fil 2:7). Estando en
la semejanza de hombre, él fue más allá y tomo la “forma de un sirviente,”
obedeciendo al Padre y sirviendo las necesidades del ser humano. Él vino a servir y
no a ser servido; él vino a dar su vida para que nosotros viviéramos (Mar 10:45; 1
Tim 1:15). Él no vino a tomar del hombre sino a darles. Esta es la naturaleza de
Dios, y el amor siempre busca el mejor interés del objeto de su afección (1 Cor
13:5). Cristo era el Dios de amor, manifestado en la carne, quien vino a hacer lo
que era lo mejor para nosotros, aun si indicaba sacrificar su propia vida. Este es la
manera de pensar de Cristo. Es esta mentalidad humilde y amable que cada hijo de
dios es llamado a poseer. Hemos de ser dadores y no tomadores (Hech 10:35).
Hemos de estimar a un hermanos en Cristo más que a nosotros mismos y poner sus
necesidades sobre las nuestras (Fil 2:3; Rom 12:10). Esta mentalidad sacrificial de
sirviente asegura nuestra unidad y estimula nuestros esfuerzos para alcanzar a los
perdidos. Pero cuando perdemos esta mentalidad de sirviente y empezamos a vivir
egoístamente, problemas surgen dentro de la iglesia. Porque este concepto es tan
importante, Jesús instituyó la ordenanza del “lavamiento de pies” (Jn 13:2-17). En
la noche de su traición, Dios en la carne se ciñó con una toalla y lavó los pies de sus
discípulos dejándonos un ejemplo a seguir. Se nuestro Señor, el Rey del universo,
pudo humillarse para servir al hombre, seguramente nosotros podemos humillarnos
para hacer lo mismo. Aunque cada hijo de dios ha de esta mentalidad, tiene que ser
especialmente demostrado por los líderes de la iglesia. Supervisores (locales o
internacionales) nunca deben verse a sí mismos como los que deben de ser servidos,
sino más bien como sirvientes. De hecho, la palabra “ministrar” y la palabra
“sirviente” son en muchas instancias derribadas de la misma palabra en griego. Si
usted es un ministro, usted es un siervo. Como mencionó el padre en la
introducción, tenemos que estar dispuestos a “gastar y ser gastados” por aquellos
bajo nuestra vigilia (2 Cor 12:14-15).

Estudio De Escrituras
Dios se hizo carne – Jn. 1:1, 14; Fil. 2:6; 1 Tim. 3:16
Cristo vino a servir – Mk. 10:45; 1 Tim. 1:15; 1 Cor. 13:5
Nosotros hemos de servir a otros – Hech. 20:35; Fil. 2:3; Ro. 12:10; Jn. 13:2-17

Conclusión
La mentalidad para servir de Cristo lo llevó a sacrificar su vida en la cruz por
aquellos que él amaba. Él ahora llama a cada miembro de la iglesia a tomar la
misma mentalidad de siervo. Todos tenemos que preocuparnos por las necesidades
de otros en la iglesia mientras que a la vez dando de nosotros mismos
sacrificialmente para que lo perdidos puedan ser salvos.
13 de noviembre, 2022 Guía Del Estudiante Filipenses

Fe-Y-Enfoque : E-quipa Tu Fe
Estudios Bíblicos Para Adultos “Filipenses – Paret Dos”
Sión Asamblea Iglesia De Dios – Servicios De La Escuela Dominical
Escritor: Bruce Sullivan

“Viviendo Como La Luz”


Introducción
Es una bendición increíble ser llamado hijo de Dios pero con es bendición viene
una responsabilidad increíble. Tenemos que tener cuidado de vivir una vida que
honra Su nombre. No podemos separar predicar el evangelio de viviendo el
evangelio. Por tanto, no solo estamos aquí para decir a la gente cómo vivir sino
también para ser “un ejemplo de los creyentes” (1 Tim 4:12).

Verso Clave
“para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una
generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares
en el mundo;” (Fil. 2:15).

Resumen De La Lección
El mundo alrededor de nosotros está lleno con gente manipulada por Satán quienes
están en el camino ancho que lleva a la destrucción (Ef 2:2; 2 Cor 4:4; Mat 7:13).
Ellos viven como todos nosotros hemos vivido en el pasado, tontamente e
ignorantemente complaciendo las codicias de la carne (Tit. 3:3). Ellos están “en
tinieblas,” ignorantes del camino al cielo y los caminos correctos de Dios;
esclavizados por los poderes de las tinieblas (Ef 4:17-20; Col 1:13). Ellos tienen
una idea torcida de lo que es la vida, y una perspectiva pervertida del bien y el mal.
Como hijos de Dios, estamos aquí para brillar la luz a aquellos quienes están
atrapados en tal obscuridad. Hemos de traer luz por medio de estar “asidos a la
palabra de vida” (Fil 2:16). La Palabra de Dios ilumina al pecador a la manera
correcta de vivir y señala la entrada al reino de Dios. Sin embargo, no podemos
sencillamente hablar la Palabra que da luz, sino que nosotros tenemos que ser la luz.
“Vosotros sois la luz del mundo” (Mat 5:14). Pare el fin compartir el evangelio,
tenemos que vivir de tal manera que la gente desee escuchar lo que tenemos que
decir. Jesús dijo, “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean
vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (v. 16).
Alguien en alguna vez dijo, “Predica el evangelio. Si es necesario usa palabras.” En
otras palabras, la forma en que conducimos nuestras vidas debe señalar a la gente a
Cristo. No solo tenemos que vivir vidas que adornadas con buenas obras (1 Tim
2:10), pero tenemos que asegurar que no vivamos una vida que pueda causar que el
“camino a la verdad sea blasfemado” (2 Ped 2:1-2. El hijo de Dios tiene que vivir
una vida de inocencia (intachable) y ternura (inofensiva), una vida que no pueda
ser contradicha (“sin mancha”). Recuerden, dondequiera que vamos, representamos
a Cristo. Alguien dijo, “Tus acciones están hablando tan fuerte que yo no puedo
escuchar lo que estás diciendo.” En otras palabras, si el hijo de Dios se conduce sin
integridad o sin amabilidad, nadie le dará crédito a lo que tiene que decir acerca de
los beneficios de la vida Cristiana. Murmurando y quejándonos por los miembros
de la iglesia también puede socavar la fe de los débiles y aquellos jóvenes en la
iglesia. Igualmente, una actitud mala puedes descreditar el mensaje del evangelio
en los ojos de pecadores. Por tanto, Pablo advirtió a los Filipenses a tener cuidado
de llevarse bien el uno con el otro (Fil 2:14). Si los Cristianos no demuestra el
amor de Dios hacia uno y el otro, ¿cómo podemos esperar ser testigos del Dios de
amor? En Corinto, la gente en la iglesia aún estaban demandándose el uno y el otro
en las tribunales seculares (1 Cor 6:6). Pablo les dijo que sería mejor que sufrieran
mal o aún defraude en las manos de otro en vez de permitir a los pecadores que
vieran disputas entre el pueblo de Dios (v. 7). ¡El testimonio del evangelio tiene que
ser protegido a todo costo! Murmurando, disputando, tratos deshonestos, y una
lengua aguda profana el templo de Dios e impide el testimonio de la iglesia,
¡Mientras que el amor y bondad glorifican a Cristo! ¡Recuerda que, nosotros somos
la luz de Dios en este mundo! ¡Brilla resplandecientemente para Él!

Estudio De Escrituras
Los pecadores están en tinieblas – 2 Cor. 4:4; Ef. 2:2; Mat. 7:13; Ef. 4:17-20; Col.
1:13; Tit. 3:3
Brillar la luz de la Palabra de Dios Shine the light of God’s Word – Sal. 19:8;
119:130;
Vive una vida de Luz – Mt. 5:14-16; 1 Tim. 2:10; Fil. 2:14-15; 2 Ped. 2:1-2; 1 Cor.
6:6-7

Conclusión
La iglesia es la “luz del mundo.” Nosotros somos los instrumentos de Dios y
método para alcanzar a los perdidos. Nosotros llevamos Su nombre y tenemos que
tener cuidado de no deshonrarlo. Pablo escribió, “Apártese de iniquidad todo aquel
que invoca el nombre de Cristo.” (2 Ti. 2:19).
20 de noviembre, 2022 Guía Del Estudiante Filipenses

Fe-Y-Enfoque: E-quipa Tu Fe
Estudios Biblicos Para Adultos “Filipenses – Parte Dos”
Sión Asamblea Iglesia De Dios – Servicios De La Escuela Dominical
Escritor: Bruce Sullivan
“Justicia Solo En Cristo”
Introducción
En la lección de hoy vamos a discutir “Justicia por la fe en Cristo ¡y nada más! El
hombre no puede ser nada para expiar por sus pecados. El sacrificio de animales y
los ritos del Antiguo Testamento solo era para ser instrumentos [tipos y símbolos]
para enseñar acerca del sacrificio venidero de Cristo. Hoy, la salvación viene por la
gracia a través de la fe en Cristo. No es necesario ningún otro rito.

Verso Clave
“ Y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es
por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe” (Fil. 3:9).

Lesson Summary
Uno de los más grandes retos de la iglesia primitiva era la infiltración a sus rangos
por los hombres Judíos quienes creían que la justicia todavía venía por la
obediencia a la Ley de Moisés. Por ejemplo, estos engañadores reclamaban creer
en Jesús como el Cristo, mientras a la vez enseñando que uno tiene que ser
circuncidado, observar los días festivos, y guardar el Sábado par en fin de ser
personado por Dios. Estos hombres seguían a Pablo a las ciudades donde él se había
ganado a Gentiles a Cristo, y ellos les decían que a menos que ellos se
circuncidaran y observaran los ritos Judíos y rituales, ellos no podían ser salvos
(Hech 15:1. Pablo trató de explicarles que los rituales de la ley solo eran “sombras”
del sacrificio de Cristo para ayudar a preparar al hombre para la expiación de Cristo
en la cruz (Col 2:16-17). Ya que vino Cristo, ellos habrían de dejar los símbolos y
aceptar solo a Cristo como el medio a la justicia (Gal 4:21-31). Pablo le dijo a los
Filipenses, “ Yo confiaba en la obras de la ley para mi salvación obedeciendo sus
demandas sin problemas; sin embargo, cuando vine a entender el sacrificio de
Cristo, yo dejé de perseguir la justicia por la ley y la acepté por fe el medio de Dios
a la justicia a través de Jesucristo” (Fil 3:9). Pablo advirtió a los Filipenses de estos
engañadores Judíos llamándoles, entre otras cosas, “la corte,” por la cual él
significaba, “mutiladores.” Siendo que la circuncisión no tenía valor en hace a uno
justo con Dios, entonces aquellos que estaban obligando a los Gentiles a ser
circuncidados eran vistos por Pablo como sencillamente mutilando la carne de los
Gentiles creyentes por ninguna razón. No solo era la observancia de estos ritos del
Antiguo Testamento innecesarios, pero por medio de enseñar su necesidad ellos
estaba insultando el sacrificio de Cristo (Gal 2:21). Pablo no daba lugar a aquellos
que implicaban que la sangre de Cristo no era suficiente para hacer a uno justo con
Dios. Era esta creencia firme que lo causó a pedir el concilio de Jerusalén en
Hechos 15 y más tarde confrontar a Pedro públicamente por implicar algo más. En
esa ocasión, Pedro rehusó ser visto comiendo con los incircuncisos, Gentiles
convertidos. De acuerdo a la ley, Gentiles incircuncisos eran considerados
“inmundos.” Sin embargo, estos Gentiles habían sido lavados por la sangre de
Jesús. Separándose delos Gentiles creyentes, Pedro estaba implicando que ellos
todavía eran inmundos. Él estaba implicando que la sangre de Jesús no era
suficiente y ellos necesitaban hacer algo más para el fin de ser limpios, entonces nos
hace a todos ser transgresores de nuevo” (Gal 2:18). Ti estás implicando que la fe
en el sacrificio de Cristo no es suficiente y que tenemos que hacer algo más para
estar bien con Dios. Pablo sabía que él ya estaba bien con Dios por la gracia a
través de la fe en Jesucristo. Él era muerto a la ley y crucificado con Cristo (vv. 19-
20). La sangre de Jesús era suficiente. Pablo escogió la justicia de Dios, habiendo
ahora abandonado sus propias obras por justicia y descanso en Cristo.

Estudio De Escrituras
Cuidado con los judaizantes – Hech. 15:1; Fil. 3:1-9; Ga. 6:12-15; Col. 2:16-17
Justicia solo en Cristo – 2 Cor. 5:21; Ga. 2:11-21; Fil. 3:9; Col. 2:10; Rom. 10:3-4
Descansa de tus obras – Mat. 11:29; Tit. 3:5-6; Ga. 4:9-11; 2:19-21

Conclusión
Hace años, Robert Lowry escribió un himno que decía, “¿Qué puede lavar mis
pecados? Nada más la sangre de Jesús.” Edward Mote escribió otra que decía, “Mi
esperanza es edificada sobre nada menos que la justicia de la sangre de Jesús.” Si tú
has puesto tu fe en Cristo, entonces ¡descansa de tus obras por justicia! ¡El
sacrificio de Cristo fue suficiente! Él es nuestra justicia (2 Cor 5:21).
27 de noviembre, 2022 Guía Del Estudiante Filipenses

Fe-Y-Enfoque : E-quipa Tu Fe
Estudios Bíblicos Para Adultos “Filipenses – Parte Dos”
Sión Asamblea Iglesia De Dios – Servicios De La Escuela Dominical
Escritor: Bruce Sullivan
“Esforzándonos Para La Resurección”
Introducción
Jesús ha prometido vida eterna a aquellos quienes le sigan. Nuestro futuro es uno
lleno con promesas de gozo eterno y placer en un lugar donde penas, dolor,
sufrimiento, y muerte no tienen lugar. Su tú eres creyente, no hay prioridad más
grande que alcanzar ese premio. Es la “única cosa” que hemos de hacer, y solo
podemos ganar el premio si nos aferramos a nuestra fe firmemente hasta el fin (Heb
3:14).

Verso Clave
“Si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos” (Fil. 3:11).

Resumen De La Lección
La Biblia enseña que habrá dos resurrecciones – la resurrección de los justos y la
resurrección de los injustos (Hec 24:15). La primera resurrección será la
resurrección de los santos de Dios en la venida de Cristo en el rapto (1 Tes 4:16-
17). El Señor Jesús vendrá en las nubes y “arrebatará” a sus seguidores para
encontrarlo en el aire. A ese momento, todos los que han muerto en Cristo serán
resucitados, y todos serán cambiados a seres inmortales con cuerpos incorruptibles
1 Cor. 15:51-53). Poco después, regresaremos con Cristo a esta tierra para reinar
con él por mil años (Apo 20:6). Al fin del reinado de mil años, habrá una
“segunda” resurrección. Esta es la resurrección de los injustos la cual es descrita en
Apocalipsis 20:12-13. A ese tiempo, los pecadores serán resucitados y juzgados de
acuerdo a sus obras. Ellos entonces serán echados al lago de fuego el cual Juan
llama la “segunda muerte” (Apo 20:13-15). Nadie quiere ser parte de la “segunda
resurrección.” En vez, todos deben aspirar a ser parte de la “primera resurrección.”
Aquellos quienes sean parte de la primera resurrección nunca tienen que
preocuparse por el infierno o la ira divina de Dios (“segundas muerte”); ellos son
levantados, no para ser castigados sino para ser recompensados (Mat 25:21, 34).
Juan escribió, “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección;
la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y
de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apo 20:6). Toda persona ha nacido
físicamente; sin embargo, aquellos quienes aceptan a Cristo experimentan un
segundo nacimiento, una recreación de sus espíritus por el Espíritu Santo. Aquellos
que son “nacidos de nuevo” espiritualmente pueden experimentar muerte física pero
la “segunda muerte” (infierno) nunca los tocará. Alguien una vez dijo, “O naces y
mueres dos veces o naces dos veces y mueres una vez.” Pablo reconocía que él
todavía no estaba en casa. Él reconocía que empezar la carrera no era suficiente. Él
tenía que terminar la carrera para el fin de recibir el premio. En esencia, Pablo dijo,
“si no hago nada más, esta UNA COSA tengo que hacer. Tengo ser parte de la
resurrección de los santos.” No importaba lo que él tuviera que perder o lo que
tuviera que sufrir, él iba guardar la fe firme hasta el fin. Él le dijo a los Filipenses,
“esto mismo sintamos” (Fil 3:15). No podemos dejar que nadie o nada nos robe de
experimentar el poder de la resurrección (Fil 3:10; Apo 3:11). Tenemos que olvidar
el pasado, abandonar este presente mundo, presionar hacia la línea final, y “echar
mano de la vida eterna” (Fil 3:13-14); 1 Tim 6:12). Pablo llegó al final de la vida, y
él le escribió a Timoteo diciendo, “He peleado la buena batalla, he acabado la
carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la
cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos
los que aman su venida” (2 Tim 4:7-8). Tenemos que presionar adelante hasta que
experimentemos “el “poder de su resurrección” (Fil 3:10).

Estudio de Escrituras
Resurrección de los justos – 1 Tes. 4:13-18; 1 Co. 15:35-58; Apo. 20:5-6; Ro. 8:11
Resurrección de los injustos – Jn. 5:28-29; Hech. 24:14-15; Apo. 20:12-15
Presionando hacia la resurrección de los justos– Fil. 3:10-15; Apo. 2:10-11; 1 Tim.
6:12; Apo. 3:11; Mat. 5:6

Conclusión
El Cristiano tiene que mantenerse con una mente enfocada. Tenemos que estar
determinados a ser parte de la resurrección de las santos. Tenemos que tener
hambre y sed de ser justos. Tenemos que tener una actitud de “esta una cosa hago.”
Tenemos que olvidar el pasado en enfocar en el premio. Tenemos que presionar
adelante hasta “asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús” (Fil
3:12).

También podría gustarte