0% encontró este documento útil (0 votos)
103 vistas11 páginas

Características del Expresionismo

Cargado por

Joel Guzman
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
103 vistas11 páginas

Características del Expresionismo

Cargado por

Joel Guzman
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EXPRESIONISMO

Características del Expresionismo


 Los representantes de este movimiento hablan más de "postura vital" que de una
corriente entendida como tal.
 Es anticonformista y sus exponentes fueron vistos como iconoclastas.
 Se basa en la intuición, depura, intensifica e interpreta la realidad, pero nunca se
aparta totalmente de ella. Es absolutamente irracionalista.
 Capacidad para deformar hasta la caricatura, dado que se niega a captar la realidad a
través de las huidizas impresiones del momento, estableciendo jerarquías y una
"estilización que deriva en deformación. Utilizaron la caricatura, la máscara y, en
general, todas aquellas deformaciones y trazos desgarrados que "expresaran" en sí
mismos, desdeñando la armonía impuesta por el impresionismo y convirtiéndose en
un arte crítico en su búsqueda de nuevas manifestaciones
 La literatura expresionista se sirvió de recursos como el "flujo de conciencia" , el uso
de un lenguaje desgarrado, la presencia constante de la muerte, la violencia y la
crueldad, la elaboración de personajes abstractos o genéricos, las narraciones
fragmentadas; la crítica a la burguesía y la presencia de lo grotesco como medio de
representar la naturaleza humana.
 Reconstruye la realidad
 Relaciona la expresión literaria con artes plásticas y música
 Expresa la angustia del mundo y de la vida a través de novelas y dramas donde se
habla de las limitantes sociales impuesta a la libertad del hombre como la autoridad
paterna o conservación.
 Refleja toda una serie de preocupaciones profundas: la magia, los sueños, la religión y
la filosofía orientales, el anhelo de hermandad universal.. En la poesía del
expresionismo se encuentra: hondura, variedad renovadora de temas, aspiraciones
cósmicas, audacias del lenguaje y de la métrica.

[Link]

Surge como reacción al impresionismo; se desarrolla principalmente en Alemania en el primer


tercio del siglo XX; (desde 1905 hasta finales de la década de 1920)

La generación expresionista estuvo compuesta por dos grupos:

"El puente" (Die Brücke): Ernst Ludwing Kirchner, Fritz Bleyl, Erich Heckel y Karl Schmidt-
Rottluff.

El jinete azul" (Der Blaue Reiter): se forma por la asociación de los rusos Wassily Kandinsky y
Alexei von Javlenski; los alemanes Grabriele Münter y Franz Marc; y el suizo Paul Kleee

El Expresionismo, es como un grito de desesperación que sale de dentro del ser humano; el
artista necesita expresarse, gritar la angustia que siente y lo hará con grandes manchas de
color, con exageraciones que deforman la realidad, con extrañas alegorías, con caricaturas e
hipérboles
"Nunca existió un período más sacudido por el horror, por semejante pavor. Nunca el mundo
había estado tan callado. Nunca el ser humano se sintió tan pequeño. Nunca tuvo tanto miedo.
Su miseria clama al cielo; el hombre llora por su alma. Todo el período se convierte en una
larga llamada de socorro. El arte grita desde la profunda oscuridad, grita por su espíritu; eso es
Expresionismo". (Hermann Bahr)

[Link]

Distorsiona las formas y recurre al uso de colores fuertes y puros, con combinaciones al azar,
todo esto con la intención de alimentar sus obras de una desmedida fuerza psicológica y
expresiva.

Está presente el uso de las líneas buscando transmitir el ritmo de los sentimientos.

Protagonizan las obras elementos como máscaras y paisajes. Se deja de lado la representación
objetiva de la figura humana dando paso a rostros desfigurados y tristes.

Predominan los colores los colores azul, amarillo y verde, contrastando con el blanco y negro.

[Link]

HISTORIA

Después de la Primera Guerra Mundial el expresionismo pasó en Alemania de la pintura al cine


y el teatro, que utilizaban el estilo expresionista en sus decorados, pero de forma puramente
estética, desprovista de su significado original, de la subjetividad y el desgarramiento propios
de los pintores expresionistas, que se convirtieron paradójicamente en artistas malditos.13
Con el advenimiento del nazismo, el expresionismo fue considerado como “arte degenerado”
(Entartete Kunst), relacionándolo con el comunismo y tachándolo de inmoral y subversivo, al
tiempo que consideraron que su fealdad e inferioridad artística eran un signo de la decadencia
del arte moderno (el decadentismo, por su parte, había sido un movimiento artístico que tuvo
cierto desarrollo). En 1937 se organizó una exposición en el Hofgarten de Múnich con el título
precisamente de Arte degenerado, con el objetivo de denostarlo y mostrar al público la baja
calidad del arte producido en la República de Weimar. Para tal fin fueron confiscadas unas
16.500 obras de diversos museos, no sólo de artistas alemanes, sino de extranjeros como
Gauguin, Van Gogh, Munch, Matisse, Picasso, Braque, Chagall, etc. La mayoría de esas obras
fueron vendidas posteriormente a galeristas y marchantes, sobre todo en una gran subasta
celebrada en Lucerna en 1939, aunque unas 5.000 de esas obras fueron directamente
destruidas en marzo de 1939, suponiendo un notable perjuicio para el arte alemán.14

Tras la Segunda Guerra Mundial el expresionismo desapareció como estilo, si bien ejerció una
poderosa influencia en muchas corrientes artísticas de la segunda mitad de siglo, como el
expresionismo abstracto norteamericano (Jackson Pollock, Mark Rothko, Willem de Kooning),
el informalismo (Jean Fautrier, Jean Dubuffet), el grupo CoBrA (Karel Appel, Asger Jorn,
Corneille, Pierre Alechinsky) y el neoexpresionismo alemán –directamente heredero de los
artistas de Die Brücke y Der Blaue Reiter, lo que queda patente en su nombre–, y artistas
individuales como Francis Bacon, Antonio Saura, Bernard Buffet, Nicolas de Staël, Horst Antes,
etc.15

La angustia, el dolor, la crisis y el impacto psicológico ante la realidad


delinean al movimiento expresionista: un último grito de desesperación en
un mundo gris, frío y miserable.

El Grito. 1893. Edvard Munch

Erase una vez... la Guerra

Mientras la gran civilización decimonónica europea se hundía en las llamas de la Primera


Guerra Mundial, el Expresionismo reflejó, más que la realidad objetiva, la crisis interior, la
tragedia personal del pintor, frente a una sociedad harta, llena de miseria, angustia y guerras.

El impacto psicológico que producía en los pintores la cruda realidad quedó plasmado a través
de las expresiones desdibujadas, los colores fuertes y puros, y la composición agresiva. La
influencia de los psicoanalistas Sigmund Freud y Henri Bergson fue determinante en su
pintura.

En 1911, un crítico de arte alemán utilizó por primera vez el término en un ensayo sobre Van
Gogh, Mattise y Cézanne, publicado en la revista Der Sturm (La Tempestad). El movimiento
tomó carácter de escuela hasta la segunda oleada de pintura, integrada por los grupos Die
Brücke (El Puente), Der Blaue Reiter (El Jinete Azul) y, más tardío, el Grupo Vienés. Estos
grupos mantienen el matiz pesimista que revela el rostro oculto de la sociedad, la pobreza y el
caos, ante el avance de una realidad incompresible, que destruye todo a su paso.

El puente entre el arte y la vida

En 1905 se constituye el grupo Die Brücke (El Puente), en la ciudad alemana de Dresden. Fue
fundado por cuatro estudiantes de arquitectura, a quienes, un año más tarde, se uniría el
pintor Emil Nolde, entre otros.

La tradición romántica, las obras de Friedrich Nietzsche, y el joven poeta francés Arthur
Rimbaud fueron las principales influencias literarias de este movimiento. En especial la obra de
Rimbaud, por ser considerada el arquetipo perfecto para unir el arte con la vida.

Los artistas del Puente estuvieron influenciados pictóricamente por Vincent Van Gogh y Paul
Gaughin, tanto en la técnica como en la profundidad psicológica; y en especial, por el pintor
belga James Ensor y sus desfiles fantasmales de personajes enmascarados, así como por el uso
del color y los trazos desdibujados de Munch.

La influencia de Munch sobre los artistas del Puente fue profunda, sobre todo en Kirchner.
Ernst buscaba reflejar en su obra los deseos que bullen en lo más recóndito del ser humano a
través de trazos desiguales y el uso delirante del color. En contraste con los ideales de la
sociedad burguesa alemana que mostraba a los individuos como seres fríos, correctos y
serenos.

Más adelante, Nolde logró retratar la doble moral a través del baile y el uso desdibujado de los
trazos.

En 1913, Kirchner publica la Crónica de Die Brücke. Las presentaciones de su obra en Berlín, y
el libro, provocaron gran escándalo en la sociedad alemana. En especial el trabajo de Kirchner
y el de Nolde, que fue catalogado por el gobierno alemán como «arte degenerado». El inicio de
la Primera Guerra Mundial y el hecho de que su arte fuera incomprendido provocó la ruptura
del grupo ese mismo año.

Bailarina de las velas, Susana y los viejos. Emil Nolde.

El Jinete Azul: en busca de la espiritualidad


Dos años antes, en la ciudad de Münich se formó el grupo Der Blaue Reiter (El Jinete Azul).
Influenciado, directamente, por otras corrientes de vanguardia artística, como el cubismo de
Picasso y Braque; el futurismo de Marinetti; las pinturas negras de Goya; y el profundo color de
Munch.

El arte del Jinete Azul fue mucho más subjetivo y espiritual que el trabajo del Puente. Sus
principales exponentes fueron sus fundadores, entre los que destacan el ruso Wassily
Kandinsky, y el suizo Paul Klee, quien rechazó la subjetividad total en el arte y terminó
abandonando el grupo.

El Expresionismo alemán se extendió sobre otros campos del arte. Los artistas del Jinete Azul
buscaron unir la Pintura con la Música y la Literatura.

Fue así como el compositor y pintor austriaco Arnold Schönberg se unió al grupo durante su
primera exposición en la Galería de Münich en 1911; y la pintura de Marc y Kandinsky
influenció la obra del escritor checo, de origen judío, Franz Kafka, quien reflejó en ella el caos y
la miseria del hombre ante un mundo incomprensible. Su novela, El Castillo, es el texto
expresionista influenciado, directamente, por la obra del Jinete Azul.

Carlos Valenti: el arte o la vida

El Expresionismo llegó a Latinoamérica junto con otras vanguardias artísticas, como el Cubismo
de Picasso, el Dadaísmo de Tzara o el Surrealismo de Breton. Y, en Guatemala, fue Carlos
Valenti uno de los principales representantes de la primera etapa. Su producción pictórica más
importante se dio en 1912, cuando asistió a los talleres de pintura de Picasso, junto al pintor
quetzalteco, Carlos Mérida.

Influenciado por las vanguardias artísticas, en especial por el Expresionismo, el Cubismo, y las
obras post-impresionistas, Valenti reflejó un simbolismo profundo en cada una de sus obras.

El uso de colores puros y fuertes, y la espiritualización en su obra, fue la constante de su


trabajo. Genio precoz. Se suicidió a los 24 años. Su vida fue novelada, recientemente, por el
escritor guatemalteco Eduardo Halfon en el libro titulado "Esta no es una pipa, Saturno".

[Link]
option=com_content&task=view&id=27&Itemid=38

Expresionismo. Pintura Expresionista

El Expresionismo es una corriente artística que busca


la expresión de los sentimientos y las emociones del
autor más que la representación de la realidad
objetiva.

Revela el lado pesimista de la vida generado por las


circunstancias históricas del momento. La cara oculta
de la modernización, la alineación, el aislamiento, la masificación, se hizo patente en las
grandes ciudades y los artistas, creyeron que debían captar los sentimientos más íntimos del
ser humano. La angustia existencial es el principal motor de su estética.

El fin es potenciar el impacto emocional del espectador distorsionando y exagerando los


temas. Representan las emociones sin preocuparse de la realidad externa, sino de la
naturaleza interna y de las impresiones que despierta en el observador. La fuerza psicológica y
expresiva se plasma a través de los colores fuertes y puros, las formas retorcidas y la
composición agresiva. No importa ni la luz ni la perspectiva, que se altera intencionadamente.

La obra de arte expresionista presenta una escena dramática, una tragedia interior. De aquí
que los personajes que aparecen más que seres humanos concretos reproduzcan tipos. El
primitivismo de las esculturas y máscaras de África y Oceanía también supuso para los artistas
una gran fuente de inspiración

[Link]

[Link]
option=com_content&task=view&id=27&Itemid=38+

El Expresionismo, un movimiento dominante en el arte alemán desde 1905 hasta 1930 -


aproximadamente- se aplica a un arte en el que el autor expresa con el mayor vigor posible su
propia visión del mundo y abandona las ideas tradicionales del naturalismo para rendir culto a
las distorsiones y exageraciones de forma y color que expresan de manera compulsiva las
emociones del artista.

El paisaje

El expresionismo pretende conmover, para lo cual utiliza la figura y el trazo violento.

Se pintan máscaras y paisajes donde los protagonistas son el agua, el cielo, las masas de
vegetación o la simple intención de mostrar el ritmo de los sentimientos.

En sus obras, los expresionistas tergiversan por completo el mundo real, viéndolo tan sólo
como pretexto para plasmar sus sentimientos desequilibrados y darles forma objetiva. De ahí
su inclinación a lo extraordinariamente grotesco, a mezclar los planos de la representación, a
desfigurar los objetos

Es este desprecio por la realidad como tal lo que lleva generalmente a imágenes
caricaturescas, deformadas, de gestos forzados y escenarios que parecen
asfixiar a las figuras.

A modo de resumen:
El término expresionismo da nombre en los primeros años del siglo XX al estilo
que reacciona frente al impresionismo y al Jugendstil en Alemania, al igual que
ocurre en Francia o Italia como el cubismo o futurismo.

Asimismo, se utiliza para denominar un clima de desencanto frente a la


Edvard estructura social y política de la Alemania de Guillermo II y engloba además al
Munch
resto de las manifestaciones artísticas.
Dos grupos en Alemania se consideran específicamente expresionistas. "Die Brücke"(El Puente)
fundado en 1905 en Dresde, y "Der Blaue Reiter" (El jinete azul) en Múnich (1911).

Desde una posición postromántica, el expresionismo en sus comienzos se centra en la


utilización del cuadro para expresar sentimientos humanos de un modo muy libre, con fuerte
colorido y dibujo agresivo.

Ahondan en la deformación y el color adquiere contenidos emocionales. Las fuentes de


inspiración de los artistas de "Die Brücke" son Van Gogh, Gauguin y Munch; la escultura
primitiva de África y Oceanía, y los grabados alemanes en madera.

Se proponen una renovación del lenguaje artístico al tiempo que los fauvistas y los primeros
cubistas, pero éstos llevan al extremo la idea de la deformación subjetiva. Son artistas que
tienen clara conciencia de grupo. Kirchner, Heckel, Bleyl y Smichdt-Rottluff, a los que se unen
Nolde y Pechstein, se trasladan de Dresde a Berlín en 1910, justifican sus ideas en escritos
teóricos y editan periódicamente carpetas de grabados, todo ello documentos de primer
orden.

En 1913 la "Crónica" de Kirchner provoca la disolución del grupo. En 1911 Kandinsky y Marc
lideran la formación del "Blaue Reiter", sin un programa ideológico tan claro pero tendiente a
la búsqueda de una renovación espiritual que les conduciría a la abstracción y que pronto tiene
eco internacional. Marc y Macke mueren al inicio de la guerra en 1916 y cada artista inicia un
trayecto diferente.

[Link]

[Link] (FOTOSSSS!! )

Música
Arnold Schönberg.

El expresionismo otorgó mucha importancia a la música, ligada estrechamente al arte sobre


todo en el grupo Der Blaue Reiter: para estos artistas, el arte es comunicación entre individuos,
por medio del alma, sin necesidad de un elemento externo. El artista ha de ser creador de
signos, sin la mediación de un lenguaje. La música expresionista, siguiendo el espíritu de las
vanguardias, pretendía desligar la música de los fenómenos objetivos externos, siendo
instrumento únicamente de la actividad creadora del compositor y reflejando principalmente
su estado anímico, fuera de toda regla y toda convención, tendiendo a la esquematización y a
las construcciones lineales, en paralelo a la geometrización de las vanguardias pictóricas del
momento.127

La música expresionista buscó la creación de un nuevo lenguaje musical, liberando la música,


sin tonalidad, dejando que las notas fluyan libremente, sin intervención del compositor. En la
música clásica, la armonía estaba basada en la cadencia tónica-subdominante-dominante-
tónica, sin que dentro de una tonalidad se diesen notas extrañas a la escala. Sin embargo,
desde Wagner, la sonoridad cobró mayor relevancia respecto a la armonía, ganando
importancia las doce notas de la escala. Así, Arnold Schönberg creó el dodecafonismo, sistema
basado en los doce tonos de la escala cromática –las siete notas de la escala tradicional más
los cinco semitonos–, que se utilizan en cualquier orden, pero en series, sin repetir una nota
antes de haber sonado las otras. Así se evita la polarización, la atracción a centros tonales. La
serie dodecafónica es una estructura imaginaria, sin tema ni ritmo. Cada serie tiene 48
combinaciones, por inversión, retrogradación o inversión de la retrogradación, y comenzando
por cada nota, lo que produce una serie casi infinita de combinaciones. Se podría decir que la
destrucción de la jerarquía en la escala musical es equivalente, en pintura, a la eliminación de
la perspectiva espacial renacentista efectuada igualmente por las vanguardias pictóricas. Al
dodecafonismo siguió el ultracromatismo, que amplió la escala musical a grados inferiores al
semitono –cuartos o sextos de tono–, como en la obra de Alois Hába y Ferruccio Busoni.128

Entre los músicos expresionistas destacaron especialmente Arnold Schönberg, Alban Berg y
Anton von Webern, trío que formó la llamada Segunda Escuela de Viena

Ópera

La ópera expresionista se desarrolló en paralelo a las nuevas vías de investigación llevadas a


cabo por la música atonal ideada por Schönberg. El espíritu renovador del cambio de siglo, que
llevó a todas las artes a una ruptura con el pasado y a buscar un nuevo impulso creador,
condujo a este compositor austríaco a crear un sistema donde todas las notas tienen el mismo
valor y la armonía es sustituida por la progresión de tonos. Schönberg compuso dos óperas en
ese contexto: Moses und Aron (compuesta desde 1926 e inacabada) y De hoy a mañana (Von
Heute auf Morgen, 1930). Pero sin duda la gran ópera del atonalismo fue Wozzeck (1925), de
Alban Berg, basada en la obra teatral de Georg Büchner, ópera romántica en cuanto a temática
pero de compleja estructura musical, experimentando con todos los recursos musicales
disponibles desde el clasicismo hasta la vanguardia, de lo tonal a lo atonal, del recitativo a la
música, de la música popular a la música sofisticada de contrapunto disonante. Obra de fuerte
expresión psicológica, al tratar de un demente que se ve angustiado por imágenes paranoicas
la música se vuelve también demencial, expresando de forma simbólica el interior de una
persona desquiciada, los más profundos resquicios del inconsciente. En su segunda ópera,
Lulú, basada en dos dramas de Wedekind, Berg abandonó el expresionismo atonal y se pasó al
dodecafonismo.133

Uno de los principales antecedentes de la ópera expresionista fue Los Marcados (Die
Gezeichneten, 1918), de Franz Schreker, ópera de gran complejidad que requería una orquesta
de 120 músicos. Basada en un drama renacentista italiano, era una obra de temática sombría y
torturada, plenamente inmersa en el espíritu deprimente de la posguerra. La música era
innovadora, radical, de sonoridad enigmática, con una coloratura instrumental audaz y
brillante. En 1927 Ernst Krenek estrenó su ópera Jonny ataca (Jonny spielt auf), que consiguió
un notable éxito y fue la ópera más representada del momento. Con gran influencia del jazz,
Krenek experimentó con las principales tendencias musicales de la época: neorromanticismo,
neoclasicismo, atonalidad, dodecafonismo, etc. Considerado como “músico degenerado”, en
1938 se refugió en Estados Unidos, al tiempo que los nazis inauguraban la exposición Entartete
Musik (Música degenerada) en Düsseldorf –en paralelo a la muestra de arte degenerado,
Entartete Kunst–, donde atacaban la música atonal, el jazz y las obras de músicos judíos. Otro
gran éxito fue la ópera El milagro de Heliane (Das Wunder der Heliane, 1927), de Erich
Wolfgang Korngold, obra de cierto erotismo con una exquisita partitura concebida en escala
épica que crea una gran dificultad para los intérpretes. Otras óperas de este autor fueron Die
Tote Stadt, Der Ring des Polykrates y Violanta. Con la instauración del Anschluss en 1938,
Korngold emigró a Estados Unidos.

Erwin Schulhoff compuso en 1928 su ópera Flammen, versión del clásico Don Juan, con
escenografía de Zdeněk Pesánek, pionero del arte cinético. Obra de corte fantástico, se percibe
cierta influencia del teatro chino, en el que cabe todo lo inimaginable, produciéndose todo tipo
de situaciones paradójicas y absurdas. Schulhoff abandonó así las reglas teatrales aristotélicas
vigentes hasta entonces en el teatro y la ópera en aras de un nuevo concepto de puesta en
escena, que entiende el teatro como un juego, un espectáculo, una fantasía que desborda la
realidad y lleva a un mundo de sueños. Combinando diferentes estilos, Schulhoff se apartó de
la tradicional ópera alemana iniciada con Wagner y culminada con el Wozzeck de Berg,
acercándose en cambio a la ópera francesa, en obras como el Pelléas et Mélisande de Debussy
o el Cristóbal Colón de Milhaud.

Berthold Goldschmidt, profesor de dirección de orquesta de la Berlin Hochschule für Musik,


adaptó en 1930 El Magnífico Cornudo (Der gewaltige Hanrei) de Crommelynck, estrenada en
1932, si bien su condición de judío provocó que fuese inmediatamente retirada, emigrando
entonces a Gran Bretaña. Por último, Viktor Ullmann desarrolló su obra en el campo de
concentración de Theresienstadt (Terezín), donde los nazis probaron un sistema de “ghetto
modelo” para desviar la atención del exterminio de judíos que estaban realizando. Con una
gran dosis de autogobierno, los reclusos podían ejercer actividades artísticas, pudiendo así
componer su ópera Der Kaiser Von Atlantis (1944). Admirador de Schönberg y de la
“atonalidad romántica” de Berg, Ullmann creó una obra de gran riqueza musical inspirada
tanto en la tradición como en las principales innovaciones de la música de vanguardia, con una
temática relativa a la muerte de gran tradición en la literatura musical alemana. Sin embargo,
antes de su estreno fue prohibida por la SS, que encontró cierta similitud entre el protagonista
y la figura de Hitler, y el autor fue enviado al campo de Auschwitz para su exterminio.

Arquitectura
Goetheanum (1923), de Rudolf Steiner, Dornach.

La arquitectura expresionista se desarrolló principalmente en Alemania, Países Bajos, Austria,


Checoslovaquia y Dinamarca. Se caracterizó por el uso de nuevos materiales, suscitado en
ocasiones por el uso de formas biomórficas o por la ampliación de posibilidades ofrecida por la
fabricación en masa de materiales de construcción como el ladrillo, el acero o el vidrio.
Muchos arquitectos expresionistas combatieron en la Primera Guerra Mundial, y su
experiencia, combinada con los cambios políticos y sociales producto de la Revolución alemana
de 1918, desembocaron en perspectivas utópicas y un programa socialista romántico. La
arquitectura expresionista recibió la influencia del modernismo, sobre todo de la obra de
arquitectos como Henry van de Velde, Joseph Maria Olbrich y Antoni Gaudí. De carácter
fuertemente experimental y utópico, las realizaciones de los expresionistas destacan por su
monumentalidad, el empleo del ladrillo y la composición subjetiva, que otorga a sus obras
cierto aire de excentricidad.21

Un aporte teórico a la arquitectura expresionista fue el ensayo Arquitectura de cristal (1914)


de Paul Scheerbart, donde ataca el funcionalismo por su falta de artisticidad y defiende la
sustitución del ladrillo por el cristal. Vemos así, por ejemplo, el Pabellón de Cristal de la
Exposición de Colonia de 1914, de Bruno Taut, autor que también plasmó su ideario por escrito
(Arquitectura alpina, 1919).22 La arquitectura expresionista se desarrolló en diversos grupos,
como la Deutscher Werkbund, Arbeitsrat für Kunst, Der Ring y Neues Bauen, vinculado este
último a la Nueva Objetividad; también cabe destacar la Escuela de Ámsterdam. Los principales
arquitectos expresionistas fueron: Bruno Taut, Walter Gropius, Erich Mendelsohn, Hans
Poelzig, Hermann Finsterlin, Fritz Höger, Hans Scharoun y Rudolf Steiner.

EXPRESIONISMO
El expresionismo surgió como reacción al impresionismo: así como los impresionistas
plasmaban en el lienzo una “impresión” del mundo circundante, un simple reflejo de los
sentidos, los expresionistas pretendían reflejar su mundo interior, una “expresión” de sus
propios sentimientos. Así, los expresionistas emplearon la línea y el color de un modo
temperamental y emotivo, de fuerte contenido simbólico. Esta reacción frente al
impresionismo supuso una fuerte ruptura con el arte elaborado por la generación precedente,
convirtiendo al expresionismo en un sinónimo del arte moderno durante los primeros años del
siglo XX.7 El expresionismo supuso un nuevo concepto del arte, entendido como una forma de
captar la existencia, de traslucir en imágenes el sustrato que subyace bajo la realidad aparente,
de reflejar lo inmutable y eterno del ser humano y la naturaleza. Así, el expresionismo fue el
punto de partida de un proceso de transmutación de la realidad que cristalizó en el
expresionismo abstracto y el informalismo. Los expresionistas utilizaban el arte como una
forma de reflejar sus sentimientos, su estado anímico, propenso por lo general a la melancolía,
a la evocación, a un decadentismo de corte neorromántico. Así, el arte era una experiencia
catárquica, donde se purificaban los desahogos espirituales, la angustia vital del artista.

Después de la Primera Guerra Mundial el expresionismo pasó en Alemania de la pintura al cine


y el teatro, que utilizaban el estilo expresionista en sus decorados, pero de forma puramente
estética, desprovista de su significado original, de la subjetividad y el desgarramiento propios
de los pintores expresionistas, que se convirtieron paradójicamente en artistas malditos.13
Con el advenimiento del nazismo, el expresionismo fue considerado como “arte degenerado”
(Entartete Kunst), relacionándolo con el comunismo y tachándolo de inmoral y subversivo, al
tiempo que consideraron que su fealdad e inferioridad artística eran un signo de la decadencia
del arte moderno (el decadentismo, por su parte, había sido un movimiento artístico que tuvo
cierto desarrollo). En 1937 se organizó una exposición en el Hofgarten de Múnich con el título
precisamente de Arte degenerado, con el objetivo de denostarlo y mostrar al público la baja
calidad del arte producido en la República de Weimar. Para tal fin fueron confiscadas unas
16.500 obras de diversos museos, no sólo de artistas alemanes, sino de extranjeros como
Gauguin, Van Gogh, Munch, Matisse, Picasso, Braque, Chagall, etc. La mayoría de esas obras
fueron vendidas posteriormente a galeristas y marchantes, sobre todo en una gran subasta
celebrada en Lucerna en 1939, aunque unas 5.000 de esas obras fueron directamente
destruidas en marzo de 1939, suponiendo un notable perjuicio para el arte alemán.14

Tras la Segunda Guerra Mundial el expresionismo desapareció como estilo, si bien ejerció una
poderosa influencia en muchas corrientes artísticas de la segunda mitad de siglo, como el
expresionismo abstracto norteamericano (Jackson Pollock, Mark Rothko, Willem de Kooning),
el informalismo (Jean Fautrier, Jean Dubuffet), el grupo CoBrA (Karel Appel, Asger Jorn,
Corneille, Pierre Alechinsky) y el neoexpresionismo alemán –directamente heredero de los
artistas de Die Brücke y Der Blaue Reiter, lo que queda patente en su nombre–, y artistas
individuales como Francis Bacon, Antonio Saura, Bernard Buffet, Nicolas de Staël, Horst Antes,
etc.

[Link]

También podría gustarte