El darwinismo1 es un término con el que se describen las ideas
de Charles Darwin, especialmente en relación con la evolución
biológica por selección natural.
El darwinismo no es sinónimo de evolucionismo, dado que este último
es anterior a Charles Darwin: las teorías darwinistas son
evolucionistas, pero su aportación clave es el concepto de selección
natural considerado determinante para explicar la causa de la
evolución2 y que en su posterior desarrollo, con numerosas
aportaciones y correcciones, permitirá la formulación de la teoría de la
evolución actual o síntesis evolutiva moderna. Por tanto es igualmente
equivocado usar el término «darwinismo» para referir la actual teoría
de la evolución, ya que esta no se reduce solo a las ideas postuladas
por Charles Darwin.
Charles Darwin en 1880, con 71 años (dos
antes de su muerte). La repercusión de la teoría de la
evolución por selección natural aparecida en 1859 con la publicación
de El origen de las especies ya era una realidad que revolucionó
numerosos campos de la ciencia. Historia del darwinismo[editar]
T. H. Huxley, el más importante polemista a
favor del darwinismo durante la Era victoriana.
Para el biólogo evolutivo Ernst Mayr el término «darwinismo» tiene a lo
largo de la historia y desde 1859 (año de publicación de la obra de
Darwin El origen de las especies) al menos nueve usos diferentes. Al
principio el darwinismo solo significaba anticreacionismo.3Si alguien
explicaba el cambio evolutivo acudiendo a causas naturales y
no divinas era tachado de «darwinista» (por ejemplo, Thomas Henry
Huxley y Charles Lyell).
El uso del término variará conforme las diversas teorías y subteorías
que contenían los postulados los cuales fueron poco a poco siendo
aceptados, para después ser matizados, corregidos y completados
hasta la formulación, en la década de 1940 a 1950, de la síntesis
evolutiva moderna. Desde entonces puede decirse que
el paradigma darwinista resiste frente a los ataques sufridos y el
reduccionismo, su formulación básica está vigente y parece que puede
durar: la evolución es el resultado de la variación genética y de su
ordenamiento mediante la eliminación y la selección.4
Bases del darwinismo[editar]
Infografía que resume la historia del
pensamiento evolucionista.
Las concepciones evolucionistas de Darwin constituyen un complejo
sistema teórico, un conjunto de teorías relacionadas, más que una
teoría singular. El núcleo de esas concepciones sigue conservando
toda su validez, a pesar de su natural insuficiencia y de algún error
significativo, sobre todo en su explicación de la herencia a través
de pangénesis. En el darwinismo hay tres ejes teóricos que explican
distintos aspectos de la realidad biológica.
El transformismo, que es la noción de que las especies van
cambiando sus características a lo largo del tiempo de una
manera fundamentalmente gradual. Lo que ahora designa el
término evolucionismo fue señalado durante mucho tiempo,
hasta bien entrado el siglo XX, como transformismo.
La noción de que las especies se diversifican, por adaptación
a ambientes o modos de vida diferenciados, ramificándose; el
otro aspecto del mismo fenómeno es que todas las especies
están emparentadas, aunque en grados distintos, y en último
término todas las especies tienen su origen común en un
remoto antepasado común único. De esta convicción deriva la
de que es obligado intentar clasificar las especies por su
parentesco (filogenia), criterio que debe pasar por encima de
cualquier otro. Darwin desconfiaba de que este ideal fuera
alcanzable, aunque el desarrollo reciente del análisis
filogenético lo está aproximando.
La adaptación al ambiente que motiva el cambio evolutivo,
según había sido ya propuesto con anterioridad por otros
autores, como Lamarck, debía tener su mecanismo en
la selección natural, concebida como resultado de dos
factores. Estos son, por un lado, la variabilidad natural
hereditaria de los individuos de una especie y, por otro, la
tasa diferencial de éxito reproductivo, dependiente también de
la tasa de supervivencia, entre las distintas variantes
genéticas presentes en la población.
El materialismo implícito en la teoría de Darwin[editar]
La teoría propuesta por Darwin de la evolución de las especies por
medio de la selección natural de las variaciones genéticas lleva
implícita una visión de los seres vivos que se puede clasificar
como materialista.5El ser humano no ocupa ningún lugar privilegiado
dentro del mundo vivo. Las causas finales no encuentran acomodo en
el mecanicismo darwiniano. No hay lugar en la teoría evolutiva para la
emergencia de una «mente» en el sentido dualista, pues la generación
y evolución de los sistemas nerviosos son procesos estrictamente
biológicos y, por ende, físicos.
Influencias en la formulación de las teorías de Darwin[editar]
Las formulaciones que Darwin hace de sus teorías fueron influidas en
un alto grado por un lenguaje aprendido de sociólogos o publicistas
(politólogos), como Thomas Malthus y Herbert Spencer. Como el
propio Alfred Russel Wallace reconoció, la lectura de Malthus fue
decisiva para la formulación de la teoría de la selección natural. Las
ideas malthusianas se conocían y discutían en los ambientes
intelectuales de la época. Conceptos como competencia, lucha por la
vida y sobrepoblación, que aparecen en Ensayo sobre el principio de
la población de Thomas Malthus, sirvieron tanto a Alfred Russel
Wallace como a Darwin para dar forma a sus teorías.
El darwinismo social[editar]
Artículo principal: Darwinismo social
En pleno auge de la teoría de la selección natural propuesta por
Charles Darwin, y tras las controversias iniciales, el concepto de la
selección natural y las relaciones interespecíficas fueron trasladadas a
las relaciones sociales; sin embargo, no existe un método claro de
aplicar el uno a las otras y, así, bajo el término peyorativo de
"darwinismo social" se han calificado ideologías, muchas veces
contrapuestas que, lo mismo podían defender el laissez faire que
el socialismo de estado, el imperialismo o la eugenesia a escala local.
Muchas de estas tendencias tienen poco que ver con las ideas de
Darwin quien, ciertamente, defendió la eugenesia voluntaria en su libro
"La herencia del hombre y la selección en relación con el sexo"; pero
no por imposición.
Véase también[editar]
Selección natural
Neodarwinismo
Darwinismo social
Día de Darwin
Spore
Conmemoración de Charles Darwin
Referencias[editar]
1. ↑ Real Academia Española. «Darwinismo». Diccionario de
la lengua española (23.ª edición).
2. ↑ Sampedro, Javier (2002). Deconstruyendo a Darwin.
Crítica. p. 22. ISBN 978-84-8432-910-7.
3. ↑ Mayr, Ernst (2006). Por qué es única la biología:
consideraciones sobre la autonomía de una disciplina
científica (José María Lebrón, trad.). Buenos Aires: Katz.
p. 153. ISBN 978-84-609-8356-9.
4. ↑ Mayr, Ernst (2006). Por qué es única la biología:
consideraciones sobre la autonomía de una disciplina
científica (José María Lebrón, trad.). Buenos Aires: Katz.
p. 167. ISBN 978-84-609-8356-9.
5. ↑ López Corredoira, Martín (2009). «Las implicaciones
materialistas de la teoría de Darwin». Medicina y
Humanidades (2). Archivado desde el original el 25 de abril
de 2018. Consultado el 24 de abril de 2018.
Bibliografía básica sobre darwinismo[editar]
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evolución y significados de la vida. Barcelona: Círculo de
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Glick, Thomas F. (2010). What about Darwin?: All Species of
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World (en inglés). JHU Press. ISBN 9780801897528.
Gould, Stephen Jay (1983). Desde Darwin: reflexiones sobre
historia natural. Hermann Blume. pp. 313
págs. ISBN 9788472142787.
Mayr, Ernst (2004). Una larga controversia: Darwin y el
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qué es única la biología: consideraciones sobre la autonomía
de una disciplina científica]. José María Lebrón (trad.).
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Orgel, Leslie E. (2007). Los orígenes de la vida: moléculas y
selección natural. Emilio López Thome (trad.). (3.ª ed.
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Ruse, Michael (1983). La revolución darwinista. Carlos
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implications of Darwinism, Oxford University Press. ISBN:
978-0192861290.
Ruse, Michael (2007). ¿Puede un darwinista ser cristiano?: la
relación entre Ciencia y Religión. Eulalia Pérez Sedeño,
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enigmas de la evolución a la luz de la nueva genética (1.ª ed.
edición). Editorial Crítica. pp. 575 págs. ISBN 978-84-8432-
910-7.
Bibliografía antidarwinista[editar]
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Espasa Calpe, 2000. ISBN 978-84-239-9753-4. Una
perspectiva contraria al darwinismo.
Monzón Martín, Bienvenido, y cinco teólogos sinodales
anónimos: Refutación del darwinismo. Condena del discurso
herético pronunciado en Granada por un catedrático de
Historia Natural. [1872]. Edición de Juan José Antequera
Luengo. Sevilla: Facediciones, 2010. Alegato del arzobispo
de Granada contra el Dr. Rafael García Álvarez, quien leyó su
discurso a favor de las leyes evolucionistas de Darwin en la
apertura del curso 1872-1873 en el Instituto de Segunda
Enseñanza de Sevilla
tucanes: Como defensa, el pico es un arma más aparente que efectiva. Es una
especie de panal de huesos hueco. Su tamaño puede disuadir a sus
depredadores, pero no le sirve para luchar contra ellos. Sin embargo, es muy
útil como herramienta para alimentarse.
ardillas: trabajan en la protección de su hogar por medio de ramitas o cavan
para hacerlo más profundo y menos accesible a depredadores. Por la noche
se esconden y no salen para evitar ser atacadas por estos depredadores
nocturnos.
elefantes:Los colmillos son muy importantes para los elefantes, estos les
permite defenderse, levantar objetos, recoger comida y remover la corteza
para comer de los árboles. En tiempos de sequía, los elefantes cavan hoyos
en búsqueda de agua en lechos de ríos secos utilizando sus colmillos, pies y
trompa.
_: leones: Las leonas permanecen con la misma manada durante toda su vida.
Los leones macho, en cambio, se van después de madurar para competir por
el control de otra manada. Los machos líderes defienden su territorio
marcándolo con orina y rugiendo para ahuyentar a los intrusos.
ciervos: Ante estos animales sólo tienen el recurso de la huida y en el caso de
los más pequeños el camuflaje, pues los machos rara vez usan sus cuernos
para luchar contra ellos por ser poco efectivos contra los carnívoros. No
obstante, estas amenazas no son suficientes para poner en peligro la especie.
serpientes: Las escamas protegen su cuerpo y, ayudan en la locomoción,
permiten mantener la humedad dentro del mismo, alteran las características
superficiales tales como rugosidad para ayudar en el camuflaje, y en algunos
casos aun les son útiles en la captura de sus presas
leopardos: Estos grandes felinos cuando realizan una caza exitosa, hacen todo
lo posible por proteger esa valiosa fuente de alimento de otros
depredadores. Es por esta razón que para garantizar que nadie les quite su
alimento, estos animales suelen llevar a sus presas a las ramas de los árboles
ranas: Por eso, muchas de ellas han desarrollado mecanismos de defensa
muy prácticos, como el camuflaje o la secreción de toxinas. “El camuflaje es el
mecanismo de defensa más común en las ranas.” Las ranas venenosas son
típicas de América