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Universidad Nacional Autónoma de México: Facultad de Estudios Superiores Iztacala

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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES


IZTACALA

“Supervivencia de larvas de Macrobrachium acanthurus


y Macrobrachium carcinus alimentadas con nauplios de
Artemia sp. enriquecidos con metionina y vitamina C”.

TESIS

QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE

B I Ó L O G O

P R E S E N T A:

ALDO JAVIER PADILLA BUSTOS.

DIRECTOR DE TESIS:
Dr. Luis Héctor Hernández Hernández

LOS REYES IZTACALA, EDO. DE MÉX. 2014


UNAM – Dirección General de Bibliotecas
Tesis Digitales
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fines educativos e informativos y deberá citar la fuente donde la obtuvo
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reproducción, edición o modificación, será perseguido y sancionado por el
respectivo titular de los Derechos de Autor.
Este estudio fue realizado con apoyo de la Dirección
General de Asuntos del Personal Académico de la UNAM a
través del Programa de Apoyo para la Investigación e
Innovación Tecnológica (PAPIIT) proyecto IN2183

2
“La imagen de la condición antes de la transición.
Así el hombre superior es cuidadoso
al diferenciar las cosas,
para que cada una encuentre su lugar”.

José Agustín

“Mientras más grande el cambio, mayor será la resistencia”.

Joel Barraza

3
Dedicatoria

A “Ustedes”, que han sido motivo, fuerza, paciencia y coraje para tomar cada
decisión importante en mi vida desde que se fueron…

A ti Ruth, por ser eje central de esta familia y por demostrar día con día el
verdadero y autentico significado de ser Madre.

Javier, por tantos momentos juntos como amigos, por esa infancia tan buena
que descubrí a tu lado y por inyectar en mí ese espíritu soñador que inspira a
que las ideas se cumplan y no solo quede en ganas, gracias Papa.

Katia, por esa confianza y alegría que transmites hasta en los peores momentos
y ser el hermano que nunca tuve, ¡Te quiero brotha!

Melitón, por ser ejemplo de perseverancia, trabajo, constancia, y sobre todo por
considerarte como mi segundo Padre.

Felipe, por esos momentos de reflexión, consejos, alegría y por demostrar ese
interés en cada etapa de mi vida. Gracias Abuelo.

4
Agradecimientos.

Facultad de Estudios Superiores Iztacala, por ser casa de conocimiento y


recinto de los que creemos que la Biología es la carrera más bella que pueda
existir.

A mis Padres, que con ese apoyo incondicional logran que concluya esta etapa
de mi vida, y sobre todo por ser mi principal motivo de superación… ¡Ahora va
la mía!, y espero pagar con intereses todo lo que han hecho por este hijo suyo.

A mi sinodal, maestro y amigo M. en C. Mario Alfredo Fernández Araiza,


gracias por todo el apoyo brindado dentro y fuera del laboratorio, por esa forma
tan peculiar de transmitir conocimiento e inculcar ese pensamiento objetivo
dentro y fuera de la Universidad.

Sinodal, Biól. Omar Ángeles López, por el apoyo dentro del acuario y la
amistad que se forjo a lo largo de este tiempo. Buenas fiestas aquellas…

Asesor de tesis Dr. Luis Héctor Hernández, por cada una de las observaciones
realizadas a lo largo de este proyecto, por ese trabajo provisional y por el café
que nunca podía faltar dentro del laboratorio.

Amigos de carrera y de la vida:

Sofía; por tanto tiempo de conocerte y soportar ese extraño carácter mío. Sabes
que lo que pueda escribir aquí está de más después de todo lo dicho. Tu
presencia en mi vida será más permanente que cicatriz de pandillero. Te quiero
mucho.

5
Félix; compañero de trabajo y amigo desde el primer semestre, gracias por la
confianza, apoyo y buenos momentos vividos dentro y fuera de Iztacala mi
carnal.

Alan; por esa nobleza que te cargas mi buen amigo y ganarte esa confianza de
los que te rodeamos.

Dan; por esa personalidad multifacética que te caracteriza y siempre tener una
respuesta a todo, aunque sea mentira. Se te estima amigo.

Esleban; por las buenas parrandas escuchando a Pedrito y José Alfredo, por la
palabra hecha consejo y por las deudas pendientes que de seguro pagaras
cuando seas pudiente mi buen amigo…

Itzel, Andy, Ricardo, Gerardo, Omar, Chucho, Ariel, Yuri, Monicha, Sara,
Ximena, Alejandra, Yesell, Lupe, compañeros de carrera y personajes que
hicieron que esta etapa de mi vida fuera bastante grata con cada risa, cada
consejo, cada cerveza compartida y por ese apoyo en todo momento.

A los Señores Carmen y Ángel Rueda, por su apoyo, hospitalidad y esa forma
tan bondadosa de alimentarnos y recibirnos en cada salida a campo a lo largo
de este proyecto.

6
Contenido

Resumen. ------------------------------------------------------------------------------------------- 8

Introducción.---------------------------------------------------------------------------------------- 9

Antecedentes.------------------------------------------------------------------------------------ 13

Justificación.-------------------------------------------------------------------------------------- 16

Objetivos. ----------------------------------------------------------------------------------------- 17

Material y métodos.----------------------------------------------------------------------------- 18

Captura de organismos silvestres.---------------------------------------------------- 18

Mantenimiento de organismos en el laboratorio.---------------------------------- 20

Formulación y elaboración de dieta para organismos reproductores. ------- 20

Obtención de larvas. --------------------------------------------------------------------- 22

Prueba de alimentación.----------------------------------------------------------------- 22

Análisis estadístico.----------------------------------------------------------------------- 25

Resultados. --------------------------------------------------------------------------------------- 26

Discusión. ----------------------------------------------------------------------------------------- 38

Conclusiones. ------------------------------------------------------------------------------------ 43

Recomendaciones. ----------------------------------------------------------------------------- 44

Referencias. -------------------------------------------------------------------------------------- 45

Anexos. -------------------------------------------------------------------------------------------- 50

7
Resumen.

Las últimas cifras publicadas por la FAO, reportan que la producción y captura de
crustáceos decápodos aportaron mundialmente cerca de 11.2 millones de
toneladas de productos pesqueros en 2009, de las cuales 5.9 provinieron de
captura y 5.3 se originaron de la acuacultura. Dentro de este grupo, hay una
marcada tendencia en el cultivo de especies marinas, no obstante existe un gran
número de especies dulceacuícolas con potencial de cultivo. En México se
reporta a Macrobrachium acanthurus y Macrobrachium carcinus como dos
especies que poseen características que pueden permitir su cultivo, por ello en
los últimos años han habido algunas investigaciones que se han encaminado en
hacer posible el establecimiento de tecnología que permita su cultivo,
principalmente en la etapa larval. Para este estudio se colectaron reproductores en
muestreos realizados a lo largo de un año en el rio Coatzacoalcos, en el ejido
Madamitas, Municipio de Jesús Carranza, en el Estado de Veracruz, determinando
para cada muestreo la proporción sexual y condición de los organismos. En julio
se presentó un 78% de machos; en diciembre 65% de hembras y octubre 71% de
juveniles capturados, representando así los principales picos de reproducción. Así
mismo se registraron algunos parámetros fisicoquímicos con valores
característicos de sistemas lóticos continentales en donde la variable con mayores
cambios fue la temperatura. Dentro del laboratorio se evaluó la supervivencia de
larvas de M. acanthurus y M. carcinus alimentadas con nauplios de Artemia sp.
enriquecidos a través de liposomas con dos distintas concentraciones metionina y
vitamina C, de igual forma se registraron fotográficamente algunas etapas de los
estadios larvales para ambas especies. El porcentaje de supervivencia en larvas
de M. acanthurus fue del 16%, obteniendo los mejores resultados con nauplios de
Artemia sp. enriquecidos con vitamina C, a través de liposomas, a una
concentración de 40mg/ml, al igual que en M. carcinus con una supervivencia del
3%.
El desarrollo larval en M. acanthurus fue de 33 días, mientras que en M. carcinus
fue de 81 días, sin embargo, en ambas especies se presentaron 11 estadios
larvales, incluyendo la etapa de postlarva.

8
Introducción.

Las estadísticas más recientes reportan que la pesca y acuacultura suministraron


al mundo cerca de 148 millones de toneladas de productos pesqueros en 2010, de
las cuales, crustáceos decápodos (representados en un 63.7% por camarones y
langostinos de agua dulce y marinos) contribuyeron con aproximadamente 11.2
millones de toneladas; 5.9 provenientes de captura y 5.3 originadas de la
acuacultura (FAO, 2012).

Durante el periodo 2000 - 2008, el Estado Mundial de Pesca y Acuacultura


(SOFIA) 2010, reportó que la producción acuícola en la mayoría de los grupos
continua creciendo. Sin embargo, la producción en crustáceos aumentó en un
promedio del 15% previo a la década pasada (1990 - 2000) en comparación a
otros grupos como peces y moluscos, sectores cuya producción fue menor dentro
del mismo periodo (Reantaso, 2012).

Dentro del grupo de crustáceos, y principalmente en decápodos, existe una


marcada tendencia en el cultivo exclusivo de especies marinas por su alto valor en
el mercado; sin embargo, existe un gran número de especies dulceacuícolas que
tienen potencial para poder ser cultivadas. Aproximadamente 200 especies de
camarones de agua dulce del genero Macrobrachium; tienen una distribución
circumtropical y existen especies nativas en todos los continentes con excepción
de Europa (Methil, 2010).

Los langostinos de la familia Palaemonidae son los crustáceos más diversos


dentro del orden Decápoda; tienen una amplia distribución geográfica y
batimétrica, están representados por numerosas especies en sistemas marinos y
dulceacuícolas pudiéndose encontrar en una amplia gama de entornos salobres
que incluyen lagunas costeras, estuarios y ríos (Hernández, 2008). Para México
se reportan 11 especies nativas del genero Macrobrachium, de las cuales cinco se
distinguen por ser de importancia comercial; tres de ellas se localizan en las
vertientes del Golfo (M. acanthurus, M. carcinus, y M. olfersi) y dos en el Océano
9
Pacífico (M. tenellum y M. americanum), formando parte de las principales
pesquerías de nuestro país (Arredondo, 2003; Hernández et al., 2007).

Dentro de las especies antes mencionadas, cabe resaltar la importancia desde el


punto de vista comercial, de dos especies: M. carcinus y M. acanthurus, las cuales
se distribuyen principalmente en los estados de Veracruz y Tabasco, actualmente
solo están sujetas a la pesca artesanal y el comercio regional, no obstante, la
sobrepesca y contaminación ha afectado gravemente poblaciones de las mismas,
disminuyendo la cantidad y calidad de los organismos capturados (Espinosa et al.,
2011). Es por ello que en años recientes la investigación se ha encaminado en
hacer posible el establecimiento de la tecnología que permita su cultivo.

Los organismos juveniles de calidad representan una etapa crucial para dar inicio
a la producción en cautiverio hasta la obtención de ejemplares de talla comercial,
existiendo para tal propósito tres alternativas. La primera corresponde a capturas
realizadas directo de la naturaleza cuya metodología es artesanal, de bajo costo y
aleatoria (Espinosa, 2011). La segunda opción consiste en obtener juveniles a
partir de cultivos, en los cuales hembras ovadas o con espermatóforo adherido
han sido capturadas de su hábitat natural. Finalmente, los juveniles pueden ser
adquiridos de granjas en las cuales ha habido una reproducción natural de los
individuos o ha existido una inseminación artificial en laboratorio; en ambos casos
debe garantizarse el suministro de larvas que permitan cerrar el ciclo de engorda,
lo cual no ha sido posible en todas las especies potencialmente cultivables (Amat,
2000; Meruane, 2006).

En crustáceos, el patrón general de desarrollo comprende tres periodos: desarrollo


embrionario, eclosión y desarrollo de una serie de larvas planctónicas de vida libre
(hasta su transformación en juveniles bentónicos que crecen hasta llegar a ser
adultos reproductores (Günter, 2013).
En Macrobrachium sp , uno de los momentos cruciales es la etapa larval, ya que
estos organismos se caracterizan por presentar patrones de migración

10
relacionados a su ciclo de vida (Rome, 2009) con un desarrollo plantónico que en
la mayoría de las especies incluye de 9 a 11 estadios larvales (Choudury, 1971;
Günter, 2013), los cuales se caracterizan por presentar cambios morfológicos y de
comportamiento alimenticio (Dobkin, 1974).

Dos factores que intervienen directamente en el desarrollo larval de estas


especies, son los requerimientos ambientales y nutricionales. En primer lugar, con
respecto a las características fisicoquímicas del agua, el conocimiento de la
salinidad óptima en estos organismos es de gran importancia (Cooper, 1991),
siendo necesaria para su desarrollo y supervivencia debido al tipo de crecimiento
a través de ciclos de muda, los cuales se relacionan a procesos osmóticos que se
regulan principalmente por la cantidad de sal en el medio (Rome, 2009). En
segundo lugar, se encuentran los requerimientos nutricionales específicos, los
cuales han sido poco estudiados y representan el mayor reto en el establecimiento
del cultivo de estas especies (Ronnestad, 1999; Amat, 2000; Pedroza et al. 2009).

De manera general, el cultivo de fases larvarias en crustáceos depende de


alimento vivo (Artemia sp., principalmente), ya que presenta características
nutricionales adecuadas, alta digestibilidad y rasgos morfológicos y químicos que
estimulan su consumo (Rosenlund, 1997; Pedroza et al., 2009). No obstante,
existe deficiencia de algunos nutrientes, como es el caso de algunos ácidos
grasos insaturados, aminoácidos, vitaminas y minerales (Conceição, 2010).

La mejora de presas vivas utilizadas en la cría larval de crustáceos ha sido


resuelta mediante la utilización de técnicas y productos comerciales que
comprenden una amplia gama de nutrientes específicos, que de acuerdo a la
especie de interés son suministrados a través de técnicas de encapsulamiento
como lo son los liposomas, ya que poseen características estructurales y de
composición que los hacen productos con gran potencial para el enriquecimiento
de presas vivas. De manera general, los liposomas son vesículas fosfolipídicas
que encierran un espacio acuoso en su interior, dentro del cual pueden

11
incorporarse sustancias hidrosolubles en distintas concentraciones, como lo es el
caso de algunas vitaminas y aminoácidos (Monroig, 2007).

En las primeras etapas de desarrollo de crustáceos, nutrientes específicos como la


metionina y vitamina C están presentes en bajas concentraciones, por lo que en
cultivo es necesaria su incorporación que promueva la supervivencia y óptimo
desarrollo hasta la etapa juvenil, ya que se sabe que estos nutrientes juegan un
papel importante dentro del desarrollo larval, promoviendo la síntesis de otros
compuestos y previniendo daños por estrés oxidativo y ambiental (Monroig, 2007;
Tonheim, 2000).

En el presente trabajo se incorporaron distintas concentraciones de metionina y


vitamina C de forma libre y a través de liposomas para el enriquecimiento de
nauplios de Artemia sp. y así poderlos suministrar como alimento a larvas de M.
acanthurus y M. carcinus.

12
Antecedentes.

Pocos son los estudios dirigidos en la producción de larvas en langostinos


distribuidos en las principales cuencas de México, la mayoría de las
investigaciones se han enfocado en Macrobrachium rosenbergii, especie exótica
que fue una de las primeras de las que se haya tenido conocimiento científico para
hacer posible su cultivo a partir de los años 60´, cuando un experto de la FAO
Shao-Wen Ling, trabajando en Malasia, encontró que larvas de dicho langostino
requerían de ambientes salobres para sobrevivir (New, 2002).

A partir de 1965, el Anuenue Fisheries Research Centre (AFRC) en Hawái,


desarrolló las técnicas necesarias basadas en salinidad y tipo de alimentación
para la cría masiva de larvas en Macrobrachium rosenbergii, dichos conocimientos
permitieron el posterior establecimiento de las primeras granjas en Hawái para dar
comienzo al desarrollo del cultivo en otras partes del mundo en la década de los
70´ (New, 1990).

Entre el año de 1970 y 1971, se esquematizaron y describieron 10 estadios


larvales en Macrobrachium acanthurus, evaluando la supervivencia a distintas
salinidades y obteniendo el mayor porcentaje de supervivencia en el rango de las
15 ups. (Choudury, 1971)

Dobkin et al. (1974) obtuvieron de 10 a 21% de supervivencia en Macrobrachium


acanthurus a los 38 días posteriores a la eclosión bajo las siguientes condiciones:
salinidad de 16 a 18 ups; temperatura 29ºC; densidad larval de 5 a 20/L y una
dieta basada exclusivamente en nauplios de Artemia sp.

Para Macrobrachium acanthurus y Macrobrachium carcinus la mayoría de los


estudios se han enfocado en fecundidad, distribución, limites térmicos, capacidad
de osmorregulación y cultivo en la etapa de engorda (Meruane, 2006; Villafuerte,
2012). Sin embargo, existe muy poca información relacionada a los

13
requerimientos nutricionales en etapa larval, lo cual ha dificultado la
domesticación y cultivo en esta y otras especies de crustáceos (Hardy, 2011).

Nutrientes específicos como el colesterol y fosfatidilcolina han mostrado su


efectividad en el incremento a tolerancia por estrés en cambios de temperatura y
salinidad en el agua, así como en bajas concentraciones de oxigeno en Penaeus
japonicus (Teshima et al., 2000).

De igual forma se han realizado estudios comparativos en el enriquecimiento de


nauplios de Artemia sp. con metionina disuelta de forma directa en el agua del
cultivo y a través de liposomas, encontrando una concentración de metionina de
20 a 30 veces mayor para el método directo y de 60 veces más con los liposomas
(Tonheim , 2000; Monroig, 2007).

Por otra parte, se ha estudiado la preferencia de distintos tipos y tamaños de


alimento inerte y alimento vivo (nauplios de Artemia sp.) durante la etapa larval de
M. rosenbergii, encontrando que las larvas pueden comer nauplios de Artemia sp.
hasta el estadio VI, y que a partir del VII estadio, es necesario incorporar alimento
inerte con tamaño de partículas que va de 250 a 1190 µm (Barros, 2003).

Dentro de otro estudio se evaluaron 4 distintas dietas en la larvicultura de


Macrobrachium carcinus, encontrando el mayor porcentaje de supervivencia (15%)
con una dieta de flan formulada a base de calamar fresco, complejo vitamínico,
huevo de gallina, aceite de hígado de bacalao, sales minerales, alginato de sodio y
cloruro de sodio. El cultivo se realizó en agua salobre a 12 ups y 28°C (Pereira dos
Santos, 2007).

En 2010, Methil, et al. reportan la primer producción en post larvas de M. carcinus


en Brasil (Ceará State, 2001) en el Prawn Culture Research Centre, manejando
una densidad de siembra de 60/L, en tanques de 1000 litros a una salinidad de 14
ups, las larvas fueron alimentadas con nauplios de Artemia sp., microalgas y flan

14
de huevo. El porcentaje de supervivencia fue del 10% entre los 50 y 70 días
posteriores a la eclosión.

Hardy, et al. 2011, define a los crustáceos como organismos omnívoros


oportunistas con una actividad elevada de distintas enzimas (proteasas, lipasas,
quitinasas, celulasas, laminarasas, etc), lo cual les confiere la capacidad de
utilizar un amplio número de fuentes alimenticias. Así mismo menciona la
presencia de importantes cambios de contenido enzimático dentro de los periodos
de muda y también dependiendo de las fuentes nutrimentales.

Lal, et al. 2012, investigaron el efecto de temperatura y salinidad en supervivencia


y desarrollo larval de Macrobrachium lar, encontrando que larvas recién
eclosionadas toleran agua dulce o salobre con aproximadamente 10 ups, pero
requieren de un incremento gradual en la salinidad que va de las 10 hasta las 35
ups de acuerdo a la etapa de desarrollo. La temperatura óptima para la
supervivencia y desarrollo se obtuvo en el rango de 30 ± 0.5°C.

Yamasaki et al. 2013 evaluaron la supervivencia en larvas de Macrobrachium


americanum con diferentes combinaciones de alimento y densidades de
población cultivadas en agua verde. A partir de estas combinaciones, las larvas
alimentadas con nauplios de Artemia salina, mantenidas a una densidad de 50
larvas/L, presentaron la mayor supervivencia.

15
Justificación.

En los últimos años se ha incrementado la necesidad de establecer la tecnología


adecuada que permita el uso sustentable de un gran número de especies
acuáticas de interés comercial.

Para el caso particular de especies nativas, como lo es el caso de langostinos de


la especies Macrobrachium acanthurus y Macrobrachium carcinus, se ha buscado
generar el conocimiento que permita el cultivo de la mismas, como lo es el estudio
de su biología, requerimientos ambientales, calidad de agua, desarrollo de
alimentos balanceados y producción larval de dichas especies.

En la etapa larval, la dependencia exclusiva de alimento vivo (Artemia sp.) y la


carencia de alimentos artificiales adecuados son los mayores obstáculos para la
expansión de la larvicultura en muchas especies de crustáceos.

Es por ello que el presente trabajo pretende evaluar el comportamiento


poblacional in situ de Macrobrachium acanthurus así como evaluar el efecto del
enriquecimiento de Artemia sp. con liposomas a base de vitamina C y metionina
en la supervivencia y desarrollo larval de Macrobrachium acanthurus y
Macrobrachium carcinus

16
Objetivos.

Objetivo general.

Contribuir en el conocimiento para la producción de postlarvas de Macrobrachium


carcinus y Macrobrachium acanthurus en condiciones de laboratorio.

Objetivos particulares.

o Registrar la proporción de sexos y etapas de vida en M. acanthurus a lo


largo de un año en los sitios de colecta.

o Determinar el porcentaje de supervivencia de larvas de M. acanthurus


alimentadas con nauplios de Artemia sp. enriquecidos con metionina.

o Determinar el porcentaje de supervivencia de larvas de M. acanthurus


alimentadas con nauplios de Artemia sp. enriquecidos con liposomas,
vitamina C y metionina.

o Determinar el porcentaje de supervivencia de larvas de M. carcinus


alimentadas con nauplios de Artemia sp. enriquecidos con liposomas,
vitamina C y metionina.

o Describir y registrar algunas etapas de desarrollo larval en M. acanthurus y


M. carcinus.

17
Material y métodos.

Captura de organismos silvestres.

La obtención de organismos reproductores se llevó a cabo en el rio


Coatzacoalcos, en una zona dentro del ejido Madamitas, Municipio de Jesús
Carranza, en el Estado de Veracruz (17° 44” latitud Norte, 94° 87” longitud Oeste)
a lo largo de un año de julio de 2011 a julio de 2012, con muestreos aleatorios
cada dos meses (Fig. 1).

Sitio de colecta de M. acanthurus.

 Ejido Madamitas.

Sitio de colecta de M. carcinus.

Figura 1: Área de colecta de langostinos.

Para la captura de organismos reproductores, se emplearon trampas utilizadas por


los pescadores de la zona, las cuales fueron fabricadas a partir de garrafones de
agua de 20 L (Fig. 2).

18
Figura 2: Trampas empleadas para la captura de langostinos.

Las trampas fueron colocadas con carnada (pescado y coco) por la tarde en
distintos puntos a la orilla del río en zonas protegidas por vegetación y raíces
sumergidas; así mismo se registraron algunos parámetros fisicoquímicos del agua
con un medidor multiparaméétrico de la marca YSI modelo 556 MPS. A la mañana
siguiente se recuperaron las trampas y los organismos capturados fueron
separados por tamaño y colocados en peceras con aireación constante. Se
registró el sexo, etapa de desarrollo y en el caso de las hembras, su condición de
hembras vírgenes u ovadas.

Para su traslado al laboratorio, los organismos fueron colocados en tubos de PVC


de distintos tamaños de acuerdo a la talla de los organismos, los cuales se
taparon con ligas y tela tipo tul por ambos lados (Fig. 3).

Figura 3: Transportadores de PVC para langostinos.


19
Una vez dentro de los tubos transportadores, los organismos se colocaron en
bolsas grandes de calibre grueso con una pequeña cantidad de agua y se les
suministró oxigeno clínico. Las bolsas fueron colocadas en javas con hielo para su
traslado hasta el laboratorio.

Mantenimiento de organismos en laboratorio.

Dentro del laboratorio, los organismos fueron aclimatados por un periodo de 1


hora, dentro de peceras de distintas capacidades (de acuerdo a la especie, talla y
condición) con filtros mecánicos de grava y termostatos a una temperatura de 27 ±
2 ºC las hembras ovadas fueron separadas individualmente en peceras de 12 L,
en las mismas condiciones de temperatura. Para organismos reproductores de M.
acanthurus, se colocó a un macho por cada tres hembras en peceras de 30 L,
para M. carcinus, se colocó a un macho con una hembra en peceras de 250 L.

La alimentación general de todos los organismos fue a base de calamar fresco en


las primeras dos semanas, posteriormente se incorporó, de forma parcial, una
dieta peletizada formulada dentro del laboratorio.

Formulación y elaboración de dieta para organismos reproductores.

Se formuló una dieta pelletizada a base de harina de krill, harina de pescado y


harina de soya, para la fracción proteíca. Para la parte lipídica se utilizó aceite de
krill, aceite de pescado, lecitina de soya, colesterol y ácidos grasos altamente
insaturados (HUFAS). El porcentaje final de proteína fue del 40%, mientras que la
parte lipídica se mantuvo un 16% (Tabla 1). La formulación de las dietas se hizo
de acuerdo a Hernández et al. (2004).

Los ingredientes fueron pesados en una balanza digital. Posteriormente las


harinas fueron cernidas con una malla de 25µ de la marca Sigma Aldrich para la
eliminación de impurezas, después los ingredientes fueron mezclados en una

20
batidora de la marca Hamilton Beach (modelo 63220), incorporando en primer
lugar, los ingredientes sólidos y al después los líquidos (aceites). Al final se
incorporoó un 30% p/v de agua. La extrusión se llevó a cabo en un molino para
carne Nixtamatic, hasta obtener pellets de 5mm de diámetro. El secado de los
pellets se efectuó en un horno seco a 60 ºC durante 24 horas.

Tabla1. Cantidad de ingredientes (g) para la elaboración de 1 kilogramo de dieta en peso seco.

Ingredientes Cantidad (g)

Harina de soya 250

Celulosa 190

Harina de krill 150

Harina de pescado 150

Gluten 80

Lecitina de soya 50

Aceite de krill 25

Aceite de pescado 15

Mezcla de minerales 50

Mezcla de vitaminas 20

Colesterol 10

HUFAS 10

21
Obtención de larvas.

Transcurrido el tiempo de incubación, larvas recién eclosionadas fueron separadas


sifoneando el agua a través de una manguera de 5mm de diámetro para hacer
pasar el agua a través de una malla de 20μ. Posteriormente se filtraron y contaron
por triplicado en alícuotas de 1ml. Una vez contadas fueron colocadas en
contenedores de 1L de capacidad en distintas densidades: 20, 30 y 35 larvas a
17 ups y 29 ± 2 ºC con aireación constante (Fig. 4). La salinidad se ajustó con sal
marina de la marca “Instant Ocean”.

Figura 4: Contenedores utilizados en las pruebas de alimentación en larvas de M.


acanthurus y M. carcinus.

Prueba de alimentación.

Se establecieron 3 diferentes pruebas experimentales en larvas de M. acanthurus


y M. carcinus, cada una por triplicado, teniendo como grupo control a nauplios de
Artemia sp. recién eclosionados (Anexo 1)

22
La primer prueba de alimentación se realizó en Macrobrachium acanthurus y
consistió en el establecimiento de tres grupos experimentales: nauplios de Artemia
sp. (Control); nauplios de Artemia sp. enriquecidos con metionina libre a una
concentración de 40mg/ml (AM40) y nauplios de Artemia sp .enriquecidos con
metionina libre a una concentración de 60mg/ml (AM60). Dichas concentraciones
fueron establecidas de acuerdo a trabajos previos de enriquecimiento de presas
vivas, como lo es el caso de algunas especies de cladóceros y rotíferos (Monroig,
2007; Tonheim, 2000)

Tomando como base la concentración de metionina con la mejor respuesta de la


primer prueba de alimentación, el siguiente diseño experimental se realizó de igual
forma con M. acanthurus, y tres diferentes condiciones: larvas alimentadas
exclusivamente con nauplios de Artemia sp. (Control); nauplios de Artemia sp.
enriquecidos con liposomas, vitamina C y metionina a 40mg/ml (ALVC) y nauplios
de Artemia sp .enriquecidos con liposomas y vitamina C a 40mg/ml (ALV).

Finalmente la tercer prueba fue en M. carcinus y consistió en: larvas alimentadas


exclusivamente con nauplios de Artemia sp. (Control); nauplios de Artemia sp.
enriquecidos con liposomas y una concentración de metionina de 40mg/ml
(ALM40) y nauplios de Artemia sp. enriquecidos con liposomas y una
concentración de vitamina C de 40mg/ml (ALV40).

Para el enriquecimiento de nauplios de Artemia sp utilizados en las pruebas de


alimentación, estos se filtraron, separaron e incorporaron en tubos de ensaye con
los liposomas, metionina y vitamina C (según fuese el tratamiento) y se
mantuvieron bajo aireación constante en un periodo de 1 h. Nuevamente se
filtraron, contaron e incorporaron en cada uno de los tratamientos
correspondientes (Fig. 5).

23
Figura 5: Esquema del procedimiento seguido en el enriquecimiento de nauplios de Artemia sp.
utilizados en las pruebas de alimentación en larvas de M. acanthurus y [Link].

Las larvas fueron alimentadas 4 días después de eclosionar (II estadio larval) una
vez al día por la tarde, proporcionando una concentración aproximada de 10
nauplios/ml en cada tratamiento experimental. Se hicieron recambios diarios de
agua en un 50%.

24
Para estimar el porcentaje de supervivencia, se realizaron conteos diarios de cada
uno de los tratamientos experimentales con sus respectivas repeticiones. Los
datos se graficaron en escala logarítmica, así mismo se observaron y fotografiaron
algunos de los estadios larvales a través de un microscopio óptico y una cámara
digital de 10mp, y a partir de estas imágenes se identificaron los estadios de
desarrollo (Choudury, 1970; Villafuerte, 2012).

Análisis estadístico.

Se utilizó una prueba de Wilcoxon (Duran, 2009) para evaluar las curvas de
supervivencia.

25
Resultados.
A lo largo de 6 muestreos durante dos años, se capturó un total de 195
organismos de M. acanthurus. La proporción sexual, edad y condición de
maduración de los organismos presentaron una marcada diferencia con respecto
al tiempo (Fig.6). En julio se obtuvo el mayor porcentaje en machos con un 78%,
mientras que el mes de diciembre presentó un 65% de hembras capturadas. Con
respecto a la captura de organismos juveniles, el mes de octubre presento el
mayor porcentaje de captura con un 71%.

Figura 6: Porcentajes de captura para M. acanthurus durante las 6 salidas al campo.

Los valores registrados anteriormente llevan a suponer que esta especie presenta
un comportamiento reproductivo a lo largo de todo el año, con picos de

26
reproducción fácilmente reconocibles de acuerdo al mes y principalmente a las
condiciones de temperatura del agua y ciclo de vida de los organismos (Graziani,
1993; Bauer, 2008; Espinosa, 2011; Villafuerte 2012).

Los valores de la temperatura, pH, salinidad y oxigeno del agua tomados in situ en
los meses de captura, se presentan en la Tabla 2.

Tabla 2. Valores de los parámetros fisicoquímicos tomados en las zonas de colecta por cada mes
de captura.

Mes Temperatura (°C) pH Salinidad (UPS) Oxigeno (mg/ml)

Marzo 25 7.48 0.05 7.98


Mayo 32 6.84 0.05 6.7
Junio 25 6.9 0.03 8
Julio 27 7.5 0.04 7.5
Octubre 24 6.7 0.03 8.1
Diciembre 23 7 0.04 8.5

Con respecto a M. carcinus, los reproductores fueron colectados por pescadores


de la zona en el mes de octubre, ya que para su captura las nasas se tuvieron que
colocar en zonas más profundas del rio, por lo que se requirió el apoyo de los
pobladores de la región.

Durante el tiempo de experimentación, M. acanthurus desovó en 12 ocasiones en


un lapso de 3 meses, mientras que M. carcinus presentó 3 desoves en ese mismo
tiempo. El número promedio de larvas eclosionadas fue de 10,000 para M.
acanthurus en hembras de 15 ± 2 cm y de 22,000 para M. carcinus en hembras de
25 ± 2 cm.

27
En la primer prueba de alimentación, el porcentaje de supervivencia en M.
acanthurus, con el grupo control y la concentración de metionina de 60mg/ml,
(Fig.7), fue significativamente menor que en el grupo de metonina a 40mg/ml.

100 100

90 90

80 80

70 70
Supervvencia (%)

Superivencia (%)
60 60
50 50
40
Control AM60
40
30 30
20 20
10 10
- 0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18
Dias Dias

100
90
80
70
Supervivencia (%)

60
50
AM40
40
30
20
10
-
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18
Dias

Figura 7: Porcentaje de supervivencia promedio ± DS en larvas de M. acanthurus alimentadas con nauplios de


Artemia sp. enriquecidos con dos concentraciones de metionina.

28
La segunda prueba de alimentación (Fig. 8) realizada en M. acanthurus la
supervivencia es significativamente menor en el tratamiento vitC + Met que los
grupos control y el suplementado con Vit C.

100 100
90 90
80 80
70 70
Supervivencia (%)

Supervivencia (%)
60 60
50 Control
50
ALM
40 40
30 30
20 20
10 10
0
0
1 3 5 7 9 11 13 15 17 19 21 23 25 27 29 31 33 1 3 5 7 9 11 13 15 17 19 21 23 25 27 29 31 33
Dias Dias

100

90

80

70
Supervivencia (%)

60

50
ALVC
40

30

20

10

0
1 3 5 7 9 11 13 15 17 19 21 23 25 27 29 31 33
Dias

Figura 8: Porcentaje de supervivencia promedio ± DS en larvas de M. acanthurus alimentadas con nauplios de


Artemia sp. enriquecidos con vitamina C y metionina mediante liposomas.

29
En la Figura 9, se observa el porcentaje de supervivencia en 11 subestadíos de
desarrollo larval en M. acanthurus (Choudury, 1970), cada uno de ellos con una
duración de 3 días.

Figura 9: Porcentaje de supervivencia promedio por estadios en larvas de M. acanthurus alimentadas a


base de liposomas, vitamina C y metionina.

30
M. carcinus se desarrolló hasta la etapa de post larva durante un periodo de 81
días, observando que con el tratamiento a base de liposomas y vitamina C, a
partir del día 3, el porcentaje de supervivencia se mantuvo relativamente estable
hasta la etapa de post larva (Fig. 10).

100 100
90 90
80 80
70 70

Supervivencia (%)
Supervivencia (%)

60 60
50 50
Control ALV40
40 40
30 30
20 20
10 10
0 0
1 4 7 10 13 16 19 22 25 28 1 4 7 10 13 16 19 22 25 28 31 34
Dias Dias

100
90
80
70
Supervivencia (%)

60
50
ALM40
40
30
20
10
0
1 4 7 10 13 16 19 22
Dias

Figura10: Porcentaje de supervivencia en larvas de M. carcinus alimentadas con nauplios de Artemia sp.
enriquecidos con liposomas a base de metionina y vitamina C.

31
Para M. acanthurus y M. carcinus, se observaron 11 estadios larvales. . El
desarrollo larval para M. acanthurus hasta la etapa de post larva fue de 33 días,
mientras que en M. carcinus el periodo de desarrollo fue de 81 días.
Independiente a la diferencia en el rango de días dentro del desarrollo de cada
especie, se pudieron observar cambios similares en los 11 estadios, por lo que a
continuación se presentan algunas etapas con sus respectivas características
morfológicas registradas dentro del laboratorio a través de diversas fotografías
realizadas en el microscopio óptico.

32
Tabla 3: Estadios larvales en M. acanthurus y M. carcinus.

Primer estadio larval (1º - 3º día): Natación de forma invertida, ojos sésiles, telson
con 7 pares de setas y los 2 pares posteriores de pereiópodos plegados.
Alimentación endógena exclusivamente con las reservas vitelinas.

c
a

Ojos sésiles (a)


Tres últimos pares de pereiópodos plegados (b)
Tamaño aproximado de 95µ (c)
Siete pares de setas en el telson (d)
Presencia de reservas vitelinas (e)

33
Segundo estadio larval (3º - 6º día): Presencia de ojos pedunculados, telson con 8
pares de setas, despliegue de los últimos 2 pares de pereiópodos; las reservas
vitelinas son mínimas y comienza la alimentación exógena.

Ojos pedunculados (a)


Tres últimos pares de pereiópodos desplegados (b)
Ocho pares de setas en el telson (c)
Escasas o nulas reservas vitelinas. Inicio de alimentación exógena (d)

34
Cuarto estadio larval (8º - 12º día): Presencia de urópodo con exópodos y
endópodos.

Urópodo con endópodos (a)


Uropódo con exopódos (b)

Presencia de primeras yemas en pleópodos (a)

35
Séptimo estadio larval (20ª – 25º día): El 1º par y 2º par de pereiópodos
comienza a quelarse y presenta pleópodos birrameos con exópodos y endópodos.

Pleópodos con exópodos y endópodos (a)


Primer y segundo par de pereiópodos comienzan a quelarse (b)

Octavo estadio larval (22º - 29ª día): Pleópodos bien desarrollados con exópodos
y endópodos, 1º y 2º par de pereiópodos completamente quelados.

Pleópodos completamente desarrollados con exópodos y endópodos (a)


Primer y segundo par depereiópodos quelados (b)

36
Decimo estadio larval (32º - 42º día): Presenta de 5 a 7 dientes en el rostrum,
predomina la coloración rojiza en el cuerpo y hasta ese estadio siguen nadando de
forma invertida en la toda la columna de agua con la cabeza hacia abajo.

Rostrum con 5 a 7 dientes (a)


Predomina la coloración rojiza en todo el cuerpo (b)

Postlarva (32º - 40º día): Organismo bentónico, cambia su forma de natación


utilizando los pleópodos de la forma en la que lo hacen los adultos.

37
Discusión.

Los datos obtenidos a partir de las capturas en campo de M. acanthurus con


respecto a la proporción de sexos, estadio de desarrollo y condición reproductiva,
evidencian que el porcentaje de machos capturados en etapa reproductiva,
tuvieron su mayor valor (78%), en el mes de julio, mientras que el de hembras
ovadas (45%) se presentó entre los meses de marzo y junio, correspondiente al
periodo primaveral, en el que la temperatura promedio fue de 27°C y el pH de 7, lo
que concuerda con investigaciones realizadas en organismos del mismo género,
como las de Graziani, (1993) con M. carcinus; Bauer (2008) con M. ohione y
Espinosa et al. (2011) con M. tenellum, quienes mencionan que la temperatura,
precipitación y fluctuaciones en la concentración de sal en el agua, promueven la
madurez de hembras en etapa reproductiva. Cooper (1991) y Villalobos (2010)
mencionan que en la temporada comprendida entre los meses de marzo y agosto,
las hembras ovadas aprovechan las condiciones ambientales que ofrece la
temporada de lluvias para migrar hacia la desembocadura de los ríos y dar lugar a
la eclosión de las larvas.

El mes de octubre presenta un 71% de organismos juveniles capturados, lo cual


se relaciona a su retorno rio arriba una vez que han completado su desarrollo
larval en aguas salobres (Bauer, 2008; Espinosa, 2011).Para diciembre se obtuvo
un 65% de hembras no ovadas, esto debido a que una vez concluido el proceso
reproductivo, las hembras retornan a las partes altas y medias del rio para
continuar con su ciclo de vida. El bajo porcentaje de machos en esta temporada se
puede explicar por su captura para consumo local, ya que son de mayor tamaño
que las hembras y por lo tanto hay preferencia en su captura (Román et al., 1993;
Villafuerte, 2012).

Para M. carcinus, los organismos reproductores fueron proporcionados por


pescadores de la zona debido a las características del rio y por una menor
abundancia de estos organismos en zonas poco profundas.

38
Los parámetros fisicoquímicos del agua tomados in situ en las zonas de colecta
muestran valores característicos de sistemas lóticos continentales (Sánchez,
2008) en donde la variable con mayor cambio fue la temperatura, con valores de
23°C a 32°C para los meses de diciembre y mayo respectivamente.
La proporción de sexos, estadios de desarrollo y condición reproductiva, en
asociación con las variaciones de los factores ambientales observados, como
temperatura, sugieren una alta y plasticidad y adaptabilidad de M. acanthurus
(Espinosa, 2011; Villafuerte, 2012); y M. carcinus, ya que de acuerdo a Graziani
(1993) y a observaciones de lugareños, ambas especies comparten la temporada
reproductiva que va de octubre a marzo.

En condiciones de laboratorio, con la temperatura de 27 ± 2°C para ambas


especies, en organismos reproductores, se logró que M. acanthurus desovara 12
ocasiones en un periodo de 3 meses, mientras que M. carcinus solo desovó en 3
ocasiones dentro del mismo periodo debido a que esta especie es mucho más
agresiva que M. acanthurus y además requiere de más tiempo para adaptarse a
las condiciones proporcionadas dentro del laboratorio. (Ref)

La dieta elaborada para los organismos reproductores fue adecuada, reflejándose


en su aceptación, supervivencia del 100% número de desoves, número de larvas
eclosionadas y calidad de las mismas (reflejada en estímulos externos como la
luz) y aporte de reservas vitelinas por parte de los reproductores, por lo que se
considera que dietas a base de harinas de origen vegetal y animal son útiles en
estos organismos, ya que al tratarse de organismos omnívoros oportunistas se
puede proporcionar una alta variabilidad de ingredientes de origen vegetal y
animal (Hardy, 2011),

El periodo de incubación de 19 ± 2 días, con un número promedio de 10 000


larvas para M. acanthurus y 22 000 para M. carcinus lo que contrasta en el
tiempo, con Methyl (2010) quien reporta un periodo de incubación para M.

39
acanthurus de 14 días en temperaturas entre 27 y 29°C, con desoves continuos, y
una producción de 5000 a 177 000 larvas por hembra en M. carcinus, en
densidades de 75 larvas /L en tanques de 1000L mientras que en M. acanthurus
pueden presentarse desoves de 10 000 a 18 000 larvas en densidades de 25
larvas/L en tanques de 1000L con una temperatura de 25 a 30°C (Choudury, 1970;
Graziani, 1993).

La supervivencia del 100% en agua salobre a 17 ± 2 ups y 28 ± 2°C contrasta con


lo que mencionan autores como Rome (2009), Lal (2012) y Günter (2013) en el
sentido de que en larvas recién eclosionadas, la salinidad y temperatura del agua
juegan un papel muy importante en el desarrollo de estos organismos debido a los
distintos procesos metabólicos y osmóticos en las primeras etapas de vida;
Choudury (1970), Dobkin (1971), Cooper (1991) y Lal (2012) mencionan que debe
haber una aclimatación previa en salinidades que van de las 13 a las 20 ups.

Todas las pruebas de alimentación se realizaron en el transcurso del 4° al 5° día


después de la eclosión en larvas de ambas especies garantizando que la mayoría
se encontrara dentro del segundo estadio de desarrollo, etapa en la que inicia la
alimentación exógena (Choudury, 1970; Dokin, 1974; New, 1990; Rome, 2009).
Las densidades de siembra fueron distintas por el tamaño de los organismos. Al
llegar a la etapa de postlarva, M. acanthurus presento una talla aproximada de 1.5
cm mientras que en M. carcinus fue de 3 cm.

En este estudio se incorporaron como enriquecedores nutrimentales, de forma


libre y a través de liposomas, dos distintas concentraciones de metionina y
vitamina C.

Dentro de las primeras etapas de desarrollo en crustáceos, la dependencia


exclusiva de alimento vivo se menciona en un gran número de trabajos (Choudury,
1970; Dobkin, 1974; Mooler, 1978; Tonheim, 2000) mostrando una marcada
tendencia en el uso de Artemia sp. debido a que presenta un perfil nutritivo

40
aceptable (Castro, 1997), presencia de quimioestimulantes que facilitan su captura
(Moller, 1978), facilidad de manejo y almacenamiento (Galano 2000). Sin
embargo, a pesar de las ventajas antes mencionadas, Navarro (1992), Amat
(2000), Tonheim (2000) y Conceiçao (2010) mencionan que existe deficiencia de
algunos nutrientes específicos como lo son vitaminas aminoácidos y ácidos
grasos, por lo que es necesario incorporarlos de manera independiente a través
del enriquecimiento en el alimento vivo (Das, 2007).

Los resultados con metionina no presentaron diferencias significativas, sin


embargo se puede observar que con la concentración de 40mg/ml se obtuvo el
mayor porcentaje de supervivencia (Fig. 7) lo que sirvió como referencia en
pruebas posteriores junto con liposomas y la vitamina C. Kolkovski (1997), Galano
(1998), Roonestad (1999), y Tonheim (2000) mencionan que los aminoácidos
libres presentes dentro de las primeras etapas de desarrollo son usados como la
principal fuente de energía, en la síntesis de proteínas y como quimioatractantes
en el alimento vivo. Sin embargo, existe una disminución de los mismos en el
inicio de la alimentación exógena y un suministro de éstos parece ser necesario,
ya que el tracto digestivo es incompleto morfológica y funcionalmente en la etapa
larval (Hardy, 2011).

.El mayor porcentaje de supervivencia, observado en larvas alimentadas con


nauplios enriquecidos a través de liposomas con metionina y en particular con
vitamina C, refleja la importancia de esta ultima como precursora de colágeno y
tejido conectivo en crustáceos, además de su importancia frente a daño oxidativo,
resistencia al estrés ambiental y en la respuesta inmune (Cavalli, 2003; Wang et
al, 2006; Hardy, 2011). Por otra parte, a pesar de que los liposomas se utilizaron
como encapsuladores de la metionina y vitamina C, Coutteau (1997), Teshima
(2000) y Das (2007) mencionan de la importancia del colesterol y los fosfolipidos
contenidos en ellos y sugieren que son nutrientes específicos importantes para el
crecimiento y supervivencia siendo una fuente importante de energía (Galano,
2000), así como precursores hormonales en la síntesis de ecdisoma, formadores

41
de membranas plasmáticas e incremento tolerancia al estrés provocado por
cambios de temperatura, salinidad y bajas concentraciones de oxigeno en el agua
(Coutteau, 1997; Hardy, 2011).

La regularidad de los 11 estadios larvales de M. acanthurus en 33 dias que se


muestra en la Figura 9. hasta la etapa de postlarva pueden arrojar datos
importantes en cuanto a la función metabólica y de desarrollo del sistema
digestivo, ya que se puede suponer que de acuerdo al avance de las distintas
etapas larvales los requerimientos nutricionales son distintos.
.
Con respecto a la alimentación larvaria en laboratorio y con base a las
observaciones realizadas, se puede inferir que tanto M acanthurus (Fig. 8) M.
carcinus (Fig. 10), como poseen características similares en requerimientos
nutricionales ya que el mayor porcentaje de supervivencia, fue con el alimento a
base de liposomas y vitamina C (ALV40) obteniendo la primer postlarva a los 81
días. Sin embargo, a partir del día 31, se observa un porcentaje de supervivencia
similar a M. acanthurus.

Dentro del desarrollo larval de estas especies, es importante llevar un registro


fotográfico que permita identificar algunas características morfológicas dentro de
cada subestadio, dando mayor enfásis al estadio II y XI, que es cuando da inicio la
alimentación exógena y al final del desarrollo hasta la etapa de postlarva.
(Choudury, 1970; Dobkin, 1974; Villafuerte, 2012).

42
Conclusiones.

Los resultados de captura proyectan una idea general de cómo se comporta la


población de esta especie a lo largo de un año, lo cual es importante cuando se
requieren organismos reproductores para fines de investigación, o bien, para
establecer temporadas de veda dentro de la pesca artesanal.

El porcentaje de supervivencia en larvas de M. acanthurus fue del 16%,


obteniendo los mejores resultados con nauplios de Artemia sp. enriquecidos con
vitamina C a través de liposomas [40mg/ml], al igual que en M. carcinus con una
supervivencia del 3%, por lo que se puede inferir que los requerimientos
nutricionales en ambas especies son similares.

El desarrollo larval en M. acanthurus fue de 33 días, mientras que en M. carcinus


fue de 81 días, sin embargo, en ambas especies se presentaron 11 estadios
larvales, incluyendo la etapa de postlarva.

43
Recomendaciones.

De acuerdo a los resultados obtenidos y a la experiencia obtenida en el presente


trabajo, a continuación se enlista una serie de recomendaciones que pudieran ser
útiles en trabajos posteriores con estas dos especies.

 Planear muestreos dirigidos para la captura de organismos en un mayor


número de sitios a la orilla del rio y por un periodo más prolongado.

 Realizar estudios de contenido estomacal en larvas silvestres para tener un


conocimiento más amplio de sus hábitos alimenticios en ambientes
naturales.

 Realizar cortes histológicos en el aparato digestivo a lolrgo del desarrollo


larval.

 Diseñar sistemas de recirculación que se ajusten al número de organismos


con los que se trabaja en laboratorio y proporcionar las condiciones óptimas
en calidad de agua para el cultivo larval en condiciones experimentales.

 Cuantificar la concentración de nutrientes específicos que se suministran a


través del enriquecimiento de nauplios de Artemia sp.

44
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49
Anexos.

Anexo 1: Preparación de liposomas de capa unilamelar (Monroig, 2007).

1. Pesar 30 mg de Fosfatidilcolina(Sigma AldrichTM) y colocarla hasta el

fondo de un tubo de ensaye.

2. Pesar 3 mg de Colesterol(Sigma AldrichTM) y colocarlo junto con la

Fosfatidilcolina en el tubo de ensaye.

3. Agregar 3 ml de cloroformo junto con el Colesterol y la Fosfatidilcolina.

4. Homogeneizar por un periodo de 1 minuto.

5. Evaporar el cloroformo con aireación normal por un periodo de 10

minutos.

6. Pesar 120 mg de Metionina y homogeneizar en 3 ml de agua destilada.

7. Pesar 120 mg de vitamina C (Sigma AldrichTM) y homogeneizar en 3 ml

de agua destilada.

8. Pesar 60 mg de Metionina, 60 mg de vitamina C y homogeneizar en 3 ml

de agua destilada.

9. Colocar la solución homogeneizada de Metiona, vitamina C o ambas

(según sea el caso) en la capa lipídica que resultó de la evaporación de

cloroformo en combinación con la Fosfatidilcolina y Colesterol.

10. Homogenizar por un periodo de 15 minutos en un sonicador las

soluciones antes mencionadas hasta obtener una solución blanquecina.

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Anexo 2: Eclosión en quistes de Artemia sp.

1. Pesar 1 gr de quistes secos de Artemia sp.

2. Hidratar en agua por un periodo de 30 minutos.

3. Filtrar los quistes en una malla cilíndrica de fondo plano.

4. Con la ayuda de una pipeta Pasteur de 1 ml, agregar cloro concentrado a

los quistes, dentro de la malla, hasta que el color de los mismos sea

anaranjado y la solución de cloro vire de un color amarillo claro a un color

amarillo intenso.

5. Enjuagar los quistes, dentro de la malla, con agua corriente hasta que el

olor del cloro haya desaparecido por completo.

6. Colocar los quistes en un recipiente de fondo cóncavo con 1 l de agua a

40 ups.

7. Ajustar la temperatura de incubación a 29°C junto con aireación constante

por un periodo de 12 horas.

8. Transcurrido el tiempo de incubación, filtrar y separar los nauplios de las

cascaras y huevos no eclosionados con ayuda de una lámpara de luz

blanca.

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